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En el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa por la Universidad Javeriana

Poner este roto país a comunicar*

________________________________________________ Jesús Martin Barbero 1. Una larga y fecunda amistad intelectual y académica
ue en 1!"#$ en la Uni%ersidad de &ima$ donde Joa'uin (anc)e*$ decano de +omunicaci,n de la Uni%ersidad Ja%eriana$ se con%irti, en mi complice por primera %e* y me gan, para esta uni%ersidad. -n%itado como ponente acultades de +omunicaci,n en el 'ue se gestaría al .ncuentro de

.&/ /+($ los otros decanos

colombianos presentes me )icieron llegar su malestar y protesta por 'ue un e0tran1ero$ un no colombiano$ estu%iera representando a +olombia. 2 fue el padre Joaco el único colombiano 'ue %ino en mi ayuda e0plicando a los dem3s 'ue los cinco ponentes 'ue tu%o ese encuentro no )abian sido escogidos en representaci,n de ningun país 4)abia once paises presentes5 sino a título personal por la Uni%ersidad con%ocante. .s de los largos a6os de amistad y de traba1o$ de bús'uedas y luc)as compartidas$ 'ue se iniciaron en a'uel 7gracias8$ de lo 'ue est3 )ec)o mi agradecimiento de )oy a la Uni%ersidad Ja%eriana$ en cabe*a de su 9ector$ Padre :erardo 9emolina$ a su +onse1o ;irecti%o$ a Jurgen <ollebec$ decano de la acultad de +omunicaci,n y &engua1e y a los profesores de la +omunicaci,n y &engua1e$ con 'uienenes acultad de

'uiero compartir especialmente este

;octorado$ ya 'ue es a su generosidad a la 'ue debo contarme )oy entre ellos. 2 puesto 'ue es una larga a%entura de caminos andados con esa acultad lo 'ue me %incula a la Uni%ersidad Ja%eriana$ )agamos una pe'ue6a memoria de esa a%entura. Un a6o antes de ese =encuentro> en &ima yo )abia participado de la

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creaci,n$ en +aracas$ de /&/-+$ la /sociaci,n &atinoamericana de -n%estigadores de +omunicaci,n de la 'ue al a6o siguiente sería nombrado presidente$ y dos a6os despues$ en 1!#1$ las acultades de +omunicaci,n de la Ja%eriana y la Uni%ersidad del ?alle 1ugarían un papel importante en la creaci,n y puesta en marc)a de

.&/ /+( 4de la 'ue Joa'uin (anc)e* sería el primer y m3s duradero presidente5 y tambien de la /sociaci,n +olombiana de ac. de +om. @/ /+AMB. Co puedo

ol%idar la =lla%e> 'ue )ice con Joa'uin (anc)e* para 'ue en los estatutos de / /+AM 'uedara e0plicito el rec)a*o a su instrumentali*aci,n burocr3tica o política y su dedicaci,n e0clusi%a a la cualificaci,n académica de su campo de

estudios y al estímulo de la in%estigaci,n. .n el inter%alo$ o sea en 1!#D$ la Ja%eriana celebr, la 1a (emana -nternacional de la +omunicaci,n$ en la 'ue presenté$ y en cuyas memorias sali, publicado por primera %e*$ el te0to5matri* de mi traba1o conceptualE =9etos a la in%estigaci,n de comunicaci,n en /mérica

&atina>. .se mismo a6o dicté en esta uni%ersidad mi primera y polémica conferencia para alumnos y profesores de comunicaci,n =Perder el ob1eto para ganar el

proceso>$ 'ue saldría públicada en número uno de su 9e%ista (igno.
/compa6é de cerca la gestaci,n de la Maestría en +omunicaci,n )asta el punto de llegar a pensar en abrirla con1untamente entre la Ja%eriana y la del ?alle$ proyecto 'ue las di%ersas burocracias dieron al traste$ pero 'ue re%i%i, a6os despues$ en complicidad con el decano :abriel Jaime Pere* para el proyecto de un doctorado con1unto de nuestras dos uni%ersidades con las de &ima y la -beroamericana de Mé0ico. Profesor in%itado a6o tras a6o a dictar un seminario en la Maestría$ participé tambien acti%amente en el dise6o de la +3tedra UC.(+A de +omunicaci,n$ de la 'ue fui catedr3tico inicial y en la 'ue )e participado frecuentemente. Co puedo terminar este corto recuento de los muc)os traba1os

desarrollados con esta uni%ersidad sin nombrar otros dosE la reali*aci,n del seminario con el 'ue .&/ /+( celebr, en 1!!1 sus primeros die* a6os y 'ue

dedicamos a +omunicaci,n y +iencias (ociales$ y el .ncuentro &atinoamericano del

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a6o 1!!F 'ue celebramos en +ali. (on G" a6os los 'ue se dan cita esta tarde en mi agradecimiento m3s )ondo por todo lo 'ue la uni%ersidad 1a%eriana )a significado en mi %ida de acompa6amiento$ solidaridad y generosidad.

G. ;e d,nde %engo y del escalofrio epistemol,gico 'ue con%irti, al fil,sofo en in%estigador de la comunicaci,n y las culturas
&a a%entura por los senderos de la comunicaci,n 4'ue me )a traido )asta a'uí esta tarde$ tiene un largo y %enturoso recorrido$ 'ue me fue lle%ando de la pe'ue6a y medie%al ciudad /%ila a +olombia en 1!HI$ de Bogot3 a Bruselas en 1!H!$ y dos a6os despues a ParisJ de %uelta a +olombia en 1!"I y dos a6os después del altiplano bogotano a la tropical +ali$ la ciudad de mi m3s larga estadia. ;espues %inieron estadias de un a6o en Madrid y otro en Puerto 9ico$ 1usto el a6o 'ue =se cay, el muro de Berlín>$ y de un semestre en Barcelona y Pittsburg). / mediados de 1!!H mi 1ubilaci,n con la %uelta de +ali a Bogota $ y en el GDDD el impensado e0ilio 'ue me lle%, por dos a6os a la me0icana :uadala1ara. &o 'ue ese periplo marca no son meras estapas de un %ia1e sino %erdaderas transformaciones tanto de la e0periencia como de el lugar desde donde se piensa$ se )abla$ se escribe. Kransformaciones todas ligadas a mi empe6o por %er en /mérica &atina m3s 'ue un pr3cticas de comunicaci,n lugar donde se conser%an diferentes y e0,ticas

un %erdadero espacio desde el 'ue pensamos

difererentemente las transformaciones 'ue atra%iesan las sociedades y los modos de comunicar )oy. 2 entre las des5territoriali*aciones y re5locali*aciones de mi traba1o )ay una 'ue transtorn, radicalmente mi sensibilidadE mi marc)a a

mediados de 1!"L a tierra caliente$ a +ali. .l tr,pico cale6o fue el %erdadero lugar de reencarnaci,n de mi fil,sofo en estudioso de la comunicaci,n y la cultura. Me estoy refiriendo a la construcci,n colecti%a de un ;epartamento de +iencias de la +omunicaci,n$ en la Uni%ersidad del ?alle$ capa* de dar acogida no tanto formalmente curricular sino mental y cultural a la nue%a sensibilidad del mont,n de

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1,%enes 'ue 'uerían formarse para =comunicadores sociales> sin de1ar de ser cale6os. / los pocos meses de iniciar la puesta en marc)a del ;epartamento y el Plan de .studios de +omunicaci,n me %í enfrentado a una e0periencia de iniciaci,n la

cultura cotidiana del mundo popular cale6o 'ue trastorn, mis muy racionalistas
con%icciones y mis acendradas %irtudes =críticas>. .n una ciudad en la 'ue una película 'ue durara tres semanas seguidas en cartelera constituia un record$ )abia una 'ue los estaba batiendo todos$ &a ley del monte. .mpu1ado por la intriga de su é0ito$ 'ue con%ertia a ese film en un fen,meno antropol,gico$ un 1ue%es m3s 'ue sociol,gico$ casi

a las seis de la tarde con algunos otros colegas de

Uni%alle me fui a %erla. &a proyectaban en el +ine Mé0ico$ situado en un barrio popular del %ie1o centro de la ciudad y la sala se encontraba llena sobre todo de )ombres. / poco de empe*ar la sesi,n mis colegas y yo no pudimos contener las carca1adas pues s,lo en cla%e de comedia nos era posible mirar a'uel bodrio argumental y estetico 'ue$ sin embargo$ era contemplado por el resto de espectadores en un silencio asombroso para ese tipo de sala. Pero la sorpresa lleg, también prontoE %arios )ombres se acercaron a nosotros y nos increparonE =o se callan o los sacamos>8. / partir de ese instante$ y )undido a%ergon*adamente en mi butaca$ me dedi'ué a mirar no la pantalla sino a la gente 'ue me rodeabaE la

tensi,n emocionada de los rostros con 'ue seguían los a%atares del drama$ los o1os llorosos no s,lo de las mu1eres sino también de no pocos )ombres. 2 entonces$ como en una especie de iluminaci,n profana$ me encontré pregunt3ndomeE M'ué tiene 'ue %er la película 'ue yo estoy %iendo con la 'ue ellos %enN$ Mc,mo establecer relaci,n entre la apasionada atenci,n de los dem3s espectadores y nuestro distanciado aburrimientoN. .n últimas M'ué %eían ellos 'ue yo no podiaOsabía %erN. 2 entonces$ una de dosE o me dedicaba a proclamar no s,lo la alienaci,n sino el retraso mental irremediable de a'uella pobre gente o empe*aba a aceptar 'ue allí$ en la ciudad de +ali$ a unas pocas cuadras de donde yo %i%ía$ )abitaban indígenas de otra cultura muy de %eras otra$ casi tanto como las de los

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)abitantes de las -slas Krobriand para MalinoPsQi8. 2 sentí 'ue si lo 'ue sucedía era esto últimoE Ma 'uien y para 'ué ser%ian mis acuciosos an3lisis semi,ticos y mis

lecturas ideol,gicasN / esas gentes no$ desde luego. 2 ello no s,lo por'ue esas
lecturas estaban escritas en un idioma 'ue no podian entender$ sino sobre todo por'ue la película 'ue ellos %eian no se parecía en nada a la 'ue yo estaba %iendo. 2 si todo mi pomposo traba1o desalienante y =concienti*ador> no le iba a ser%ir a la gente del común$ a esa 'ue padecia la opresi,n y la alienaci,nE Mpara 'uién estaba yo traba1andoN. ue a esa e0periencia a la 'ue tiempo despues llamé pomposamente

un escalofrio epistemol,gico. Un escalofrio intelectual 'ue se transform, en
con%icci,n éticaE la necesidad de cambiar el lugar desde donde se formulan las

preguntas para 'ue mi traba1o pudiera tener resonanacia social . 2 de a)í

el

despla*amiento metodol,gico indispensable$ )ec)o a la %e* de acercamiento

etnogr3fico y de distanciamiento cultural$ 'ue permitiera al in%estigador %er5con la gente$ y a la gente contar lo %isto. .so fue lo 'ue andando los a6os nos permiti,
des5cubrir$ en la in%estigaci,n sobre el uso social de las teleno%elas$ 'ue de lo 'ue )ablan las teleno%elas$ y lo 'ue le dicen a la gente$ no es algo 'ue esté de una %e* dic)o ni en el te0to de la teleno%ela ni en las respuestas a las preguntas de una encuesta. Pues se trata de un decir te1ido de silenciosE los 'ue te1en la %ida de la gente 'ue Rno sabe )ablarS 5y menos escribir5 y a'uellos otros de 'ue est3 entrete1ido el di3logo de la gente con lo 'ue sucede en la pantalla. Pues la teleno%ela )abla menos desde su te0to 'ue desde el intertete0to 'ue forman sus

lecturas. .n pocas palabras nuestro )alla*go fue ésteE la mayoría de la gente go*a muc)o m3s la teleno%ela cuando la cuenta 'ue cuando la %e. Pues se empie*a
contando lo 'ue pas, en la teleno%ela pero muy pronto lo 'ue pas, en el capítulo narrado se me*cla con lo 'ue le pasa a la gente en su %ida $ y tan ine0tricablemente 'ue la teleno%ela acaba siendo el pre5te0to para 'ue la gente nos cuente su %ida.

I. Poner este país a comunicarE de la ausencia de mito fundador a la construcci,n de un relato nacional

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Pro%engo de un 3mbito de refle0i,n doblemente e0terior al campo de la comunicaci,nE de la filosofía y la antropología. Cada m3s re6ido con el pragmatismo instrumental dominante desde sus inicios en ese campo de estudio 'ue el pensamiento filos,fico y nada m3s ale1ado de su obsesi,n disciplinaria 'ue la apuesta antropol,gica contempor3nea. ;e a)í 'ue mi in%estigaci,n )aya estado dedicada en gran medida a romper las seguridades 'ue procura el pragmatismo tecnicista$ y conectarlo con las preocupaciones de la refle0i,n filos,fica y las bús'uedas de las ciencias sociales. .s a eso a lo 'ue )e llamado pensar la

comunicaci,n desde las mediaciones$ esto es las articulaciones de las pr3cticas de
comunicaci,n con las din3micas culturales y los mo%imientos sociales. Mi talante filos,fico )a incomodado constantemente a los especialistas y e0pertos en comunicaci,n pues des5ubica tanto sus fronteras te,ricas como su %isi,n del oficio de comunicador. 2 ello constituye la primera cla%e estratégica de todo mi traba1oE la de buscar$ m3s all3 de la legitimidad te,rica del campo de la comunicaci,n$ la cuesti,n de su legitimidad intelectual$ en cuya perspecti%a la comunicaci,n se con%ierte en lugar estratégico desde el 'ue pensar los mas densos procesos de la sociedad$ y el oficio del comunicador se encuentra trastornado por la tensi,n imprescindible entre el de productor y el de intelectual. Pues la cuesti,n de fondo desborda entonces el 3mbito académico para insertarse de lleno en la pregunta por el peso social de nuestras in%estigaciones en la transformaci,n de las relaciones entre comunicaci,nOsociedad. ;e no ser así el crecimiento del número de .scuelas de comunicaci,n en el país$ e incluso sus a%ances te,ricos$ pueden est3rse con%irtiendo en una %erdadera trampa$ en una coartadaE a'uella 'ue nos permite esconder tras el espesor y la densidad de los discursos nuestra incapacidad para acompa6ar e insertarse en la en%ergadura y gra%edad de los conflictos 'ue atra%iesa nuestra sociedad y tambien nuestra derrota y dimisi,n moral. / m3s de uno desconcertar3 la propuesta de 'ue el comunicador se asuma como intelectual cuando su figura emblem3tica )oy es la del periodista absorbido

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por la instant3nea actualidad$ figura cada dia m3s descaradamente sometida a la presi,n de un presente autista$ y a la cooptaci,n pro%eniente de la =%o* de su amo>$ sea de los amos locales o globales de los medios. /dem3s$ y después de todo el esfuer*o puesto en nuestras escuelas de comunicaci,n por asumir la dimensi,n producti%a de la profesi,n$ Mno estaríamos de%ol%iéndonos a la época en 'ue el estudio se confundía con la denunciaN 2 bien$ no$ de lo 'ue se trata es de algo bien distinto. Pues en la medida en 'ue el espacio de la comunicaci,n se torna cada día m3s estratégico$ m3s decisi%o$ para el desarrollo o el blo'ueo de nuestras

sociedades 4como lo re%ela la espesa relaci,n entre %iolencia e informaci,n$ la incidencia de los medios en la legitimaci,n de las nue%as modalidades de autoritaritarismo populista$ o elitista$ y la presencia determinante de las nue%as tecnologías en la reorgani*aci,n de la estructura producti%a y de la administraci,n pública 4 se )ace m3s nítida la demanda social de un comunicador no intermedario

de los intereses mercantiles sino mediador de las demandas sociales y las formas comunitarias de comubicaci,n.
Un mediador capa* de enfrentar las

contradicciones 'ue atra%iesan su pr3ctica. 2 eso es lo 'ue )a constituido y sigue constituyendo la tarea b3sica del intelectualE la de luc)ar contra el acoso del inmediatismo de la actualidad y los legítimos pero con demasiada frecuencia

bastardos intereses del mercado y de la política$ para poner un mínimo de conte0to social e )ist,rico y$ sobre todo$. una distancia crítica 'ue le permita comprender a los ciudadanos el sentido y el %alor de lo 'ue acontece. )acer

rente a la

crisis de la conciencia pública entre los políticos de oficio y la pérdida de relie%e social de ciertas figuras tradicionales del intelectual$ )oy es indispensable 'ue los comunicadores )agan rele%o y se tomen %erdaderamente en serio 'ue en la comunicaci,n se 1uega de manera decisi%a la suerte de lo público$ la super%i%encia de la sociedad ci%il y de la democracia. ;e lo contrario tendremos 'ue preguntarnos seriamente en 'ué medida la ense6an*a de la comunicaci,n en nuestras uni%ersidades no est3 contribuyendo a fomentar un nue%o tipo de monopolio de la informaci,n$ tan nefasto como el 'ue concentra la propiedad de los

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medios en unas pocas empresas$ pues al contribuir a concentrar el derec)o de la palabra pública en manos de los e0pertos en comunicaci,n$ se est3 con%irtendo un derec)o de todos en profesi,n de unos pocos. 2$ para finali*ar$ mi segunda cla%e y )ori*onte de traba1o. / 'uien me pregunta por mi identidad territorial respondo desde )ace a6os 'ue soy

latinoamericano$ pero 4como di1e en el acto de mi nacionali*aci,n colombiana5 es a
+olombia a la 'ue debo ser latinoamericano$ a este país en el 'ue$ como me di1o por escrito el poeta +arran*a5 me )ice )ombre$ =)ombre de luc)a$ de ternura y %iento> . 2 )ace unos a6os escuc)é formular esa cla%e a ;aniel Pecaut 4en una (eminario del Kercer (ector en +artagena$ cuando afirm, E =&o 'ue le falta en %erdad a +olombia m3s 'ue un =mito fundacional> es un relato nacional >. (e refería a un relato 'ue posibilite a los colombianos de todas las clases y etnias$ regiones$ género y edades$ ubicar sus e0periencias cotidianas en una mínima trama

compartida de duelos y de logros. Un relato así es para mi a'uel 'ue logre romper y superar los re%anc)ismos de facciones mo%idas por intereses irreconciliables$ y empiece a te1er una memoria común. +omun en la medida en 'ue como toda memoria social y cultural ser3 siempre una memoria conflicti%a pero anudadora. Pues esa es la gran diferencia entre la memoria artificial y la memoria cultural$ 'ue ésta siempre opera tensionada entre los 'ue recordamos y lo 'ue ol%idamos$ ya 'ue tan significati%o es lo uno como lo otro. ;e lo 'ue +olombia est3 m3s necesitada es de un relato 'ue se )aga cargo de la memoria común desde la 'ue construir un imaginario de futuro 'ue mo%ilice todas las energías de construcci,n de este país$ )oy dedicadas en un tanto por ciento gigantesco a destruirlo. &a ausencia de relato nacional remite en profundidad a la larga )istoria de =la %iolencia de la

representaci,n> 'ue es a'uella %iolencia estructural a partir de la cual se construy, el discurso legitimador de .stado5Caci,n en +olombia$ y ello en la medida en 'ue el propio un discurso fundacional de la naci,n )i*o de la e0clusi,n un rasgo constituyente de la %ida social los indígenas$ de los negros y las mu1eres$ puesto

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'ue afirmaba la

diferencia pero s,lo en

su irreductible y a la %e*

negati%a$

des%alori*ada$ alteridad. <oy dia$ la ausencia de un relato nacional incluyente de los ciudadanos del comun se e0presa en otra imagen de +olombia dibu1ada tambien por ;. Pecaut$ y 'ue me resulta tan e0presi%a como estremecedoraE la de un país atrapado entre el

blablabla de los políticos y el silencio de los guerreros. Pocas im3genes tan
certeras de la complicidad y correspondencia entre las dos trampas 'ue mo%ili*a la guerran. &os políticos atrapados en una )abladuria incapa* de )acerse cargo de la comple1idad de los conflictos 'ue %i%e el país y la comple1idad sociocultural de sus demandas. 2 1unto a esa inflaci,n de la palabra política 4y a m3s inflaci,n menos

%alor4 1unto a tanta palabra )ueca$ se al*a el silencio de los guerreros. .se 'ue manifiesta el )ec)o de 'ue muc)os$ muc)ísimos de los miles de asesinatos 'ue a'uí se produce cada a6o no sean reclamados$ no mere*can la pena de ser rei%indicados$ es decir no tengan relato. (e tiran los cad3%eres en el campo$ al borde de las carreteras$ o en las a%enidas urbanas$ y lo único parecido a una palabra son las marcas de la crueldad sobre los propios cuerpos de las %íctimas. (ilencio tena* de los guerreros de un bando y de otro$ y del otro tambien. (ilencio tanto o m3s sintom3tico 'ue la impunidad$ pues el 'ue no )aya una palabra 'ue se )aga cargo de la muerte inflingida tiene 'ui*3 una resonancia m3s anc)a 'ue el )ec)o de 'ue no se 1u*gue al asesino$ ya 'ue )abla del punto al 'ue )a llegado la ausencia de un relato mínmo desde el 'ue podamos dotar de algun sentido a lo insoportable de la muerte de miles de nuestros conciudadanos.Pedro Mcomo compartir los duelos si ni si'uiera podemos llorar 1untos$ si ni si'uiera entre los académicos y los intelectuales estamos de acuerdo en cual es el mínimo 'ue para nuestro país es lo insoportableN. Pues esa es la tarea absolutamente prioritaria de los comunicadores en

+olombia$ y de sus in%estigadores de la comunicaci,nE te1er los relatos en 'ue los 'ue este país pueda de %eras comunicar. 2 para ello se torna m3s 'ue nunca e0presi%a la polisemia en castellano del %erbo +ACK/9. +ontar sgnifica narrar

)istorias pero tambien ser tenidos en cuenta por los otros$ y tambien )acer

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cuentas. A sea 'ue en ese %erbo tenemos la presencia de las tres dimensiones del
comunicar y sus dos relaciones constituti%as. Primera$ la relaci,n ldel contar )istorias$ relatos$ con el contar para los otros$ el ser tenido en suenta . Pues ser

reconocidos necesitamos contar nuestro relato$ ya 'ue no e0iste identidad sin
narraci,n pues ésta no es s,lo e0presi%a sino constituti%a de lo 'ue somos$ tanto indi%idual como colecti%amente. 2 especialmente en lo colecti%o$ las posibilidades de ser reconocidos$ tenidos en cuenta$ esto es de contar en las decisiones 'ue nos

afectan$ dependen de la capacidad 'ue tengan

nuestros relatos para dar cuenta

de la tensi,n entre lo 'ue somos y lo 'ue 'ueremos ser. Tue nadie confunda esto con la maldita obsesi,n por la =buena imagen> 'ue tanto preocupa a los politicos y a muc)os comunicadores colombianos como si se tratara de la =)onra familiar> 'ue a toda costa$ y con la mayor )ipocresía$ debemos defender. ;e lo 'ue estoy )ablando no es de )acer s)oP ni espect3culo de lo me1or 'ue creemos ser sino del relato 'ue

nos cuenta$ esto es 'ue da cuenta de lo 'ue somos. &o cual no implica tampoco
ninguna pretensi,n positi%ista de ob1eti%idad o realismoE )ay m3s )istoria y

=%erdad> de +olombia en +ien a6os de soledad o en la ?irgen de los sicarios 'ue en la mayoria de los manuales de redacci,n 'ue se estudian en nuestras escuelas. 2 segunda$ la relaci,n tambien constituti%a$ pero per%ersa$ del contar relatos con el )acer cuentas$ es decir con el negocio y el m3s desociali*ador y desnacionali*ador mercado. 2 mediante lo cual las narrati%as periodisticas o de ficci,n$ 'ue nos acompa6an cotidianamente de los medios masi%os $ y 'ue deberian estar posiblitando comunicarnos entre regiones$ entre culturas$ entre clases

sociales$ se )allan dadicadas 4con rarísimas e0cepciones5 a todo lo contrarioE a e0plotar comercialmente nuestro morbo de e0pectadores 'ue per%ersamente se sola*an en la crueldad de los %ictimarios y el dolor de las %íctimasJ y a taponar con el ruido procedente de la saturaci,n informati%a.$ o la desinformaci,n$ los gritos y las se6as con 'ue intentamos comunicarnos ciudadananamente los colombianos. / lo 'ue$ =sin 'uer 'ueriendo>$ contribuye un .stado 'ue$ de un lado se niega a regular mínimamente el funcionamiento per%erso de unos medios 'ue cada dia m3s

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descaradamente se desligan de sus responsabilidades de ser%icio público$ responsabilidades 'ue siguen teniendo %igencia según la constituci,n de este país$ para dedicarse al craso de los negocios. 2 de otro lado$ poniendo todo tipo de trabas al crecimiento y afian*amiento de los medios comunitarios de radio y tele%isi,n$ como cuando se niegan nue%as frecuencias de radio comunitaria a las ciudades$ o cuando en toda ilegalidad el .stado impide la cone0i,n entre emisoras comunitarias 'ue buscan te1er país desde sus rincones m3s apartados y abandonados$ mientras las emisoras comerciales pueden conectarse o encadenarse en los modos 'ue 'uieran y para lo 'ue les dé la gana. 2 termino$ 'ui*3 la e0periencia m3s dolorosa y estratégica de lo 'ue debe significar comunicaci,n en +olombia nos %enga de la e0periencia de desarraigo 'ue %i%en nuestros millones de despla*ados$ de migrantes y e0iliados$ a medio camino entre sus uni%ersos campesinos y el actual mundo urbano cuya racionalidad econ,mica e informati%a disuel%e sus saberes y su moral$ de%alúa su memoria y sus rituales. Para ellos )ablar de comunicaci,n es )ablar de reconocimiento y de un doble campo b3sico de derec)os a impulsarE el derec)o a la participaci,n en cuanto capacidad de las comunidades y los ciudadanos a la inter%enci,n en las decisiones 'ue afectan su %i%ir$ capacidad 'ue se )alla )oy estrec)amente ligada a una informaci,n %era* y en la 'ue predomine el interés comun sobre el del negocioJ y segundo$ el derec)o a la e0presi,n en los medios masi%os y comunitarios de todas a'uellas culturas$ poblaciones y sensiblidades mayoritarias o minoritarias a tra%és de las cuales pasa la anc)a y rica di%ersidad de la 'ue est3 )ec)o este desgarrado pero$ como pocos$ creati%o país.

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Bogotá, 4 de mayo,200

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