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Kant: Crítica de la Facultad del Juicio Rosa Fernanda Serna D. (ID.

129841) Kant está situado en un determinado contexto histórico, en el cual la razón es exaltada y el pensamiento se da en base a conceptos y definiciones que encierran y fijan. Kant escribe “La crítica de la facultad del juicio” hasta el final, después de haber escrito “Crítica de la Razón Pura y “Crítica de la Razón Práctica”. La Crítica (Krimein) es un esfuerzo por delimitar, discernir distintas áreas debido a la limitación existente en el siglo XVIII de pensar desde otro lugar que no fuera la razón y el concepto. Kant, delimita tres áreas: la ciencia, la moral y la estética. Al no poder pensar el arte desde las herramientas existentes, desde el concepto y la definición, desde la lógica predominante, Kant ve como necesario abordar el arte desde un área separada al área del conocimiento y la moral. Así pues, la problemática del arte la plantea Kant desde esta insuficiencia que encuentra para pensar el arte. ¿Cómo pensar el arte desde un sistema de pensamiento cerrado y limitado? ¿Cómo pensar el arte desde la lógica? Se suscita la problemática del arte y la necesidad de pensar realmente el arte, de manera que no tuviera que quedar encerrado en conceptos. Para Kant el arte es sin concepto, el arte es una lógica paradójica, el arte escapa a la definición. A diferencia de los juicios formulados por la moral y por la ciencia, el juicio estético no crea conocimiento, no añade conocimiento al objeto, simplemente contempla el objeto y habla acerca de lo que dicha contemplación le produjo.
… el juicio de gusto es meramente contemplativo, es decir, un juicio, que, indiferente en lo que toca a la existencia de un objeto, enlaza la constitución de éste con el sentimiento de placer y de no placer. Pero esta contemplación misma no va tampoco dirigida a conceptos, pues el juicio de gusto no es un juicio de conocimiento (ni teórico, ni práctico), y, por tanto, ni fundado en conceptos, ni que los tenga como fin (Kant, 2007: 121).

Así, el juicio de gusto no tiene nada que ver con la ciencia que funda un conocimiento objetivo, ni con la moral que funda un conocimiento práctico, ambos basados en conceptos que pueden fundamentar la generación de conocimiento. Como el juicio de gusto no descansa sobre conceptos no puede ser una fuente de conocimiento de ningún tipo. El juicio de gusto no trata del objeto mismo, sino de lo que produce en el espectador. El juicio de gusto o juicio estético, es justamente a lo que la palabra estética nos remite, es decir, a la relación sensible afectiva con el mundo. A diferencia de la ciencia y de la moral el juicio de gusto debe ser sin fin. Ni fin objetivo, ni fin subjetivo. El juicio de gusto no puede estar basado en una finalidad enlazada al objeto, es decir, que la enunciación del objeto sea tal debido a la representación que del objeto se hace por medio de conceptos. Por ejemplo, calificar la honestidad como bella, sería contrario a lo que Kant propone como un juicio de gusto puro debido a que en la honestidad descansa un fin enlazado a ella, un bien moral basado en conceptos.
Pero tampoco puede determinar el juicio de gusto representación alguna de un fin objetivo, es decir, de la posibilidad del objeto mismo, según principios de enlace final y, por lo tanto, concepto alguno del bien, porque éste es un juicio estético y no un juicio de conocimiento, y no se refiere, pues, a ningún concepto de la propiedad y de la interior o exterior posibilidad del objeto, mediante esta o aquella causa, sino sólo a la relación mutua de las facultades de representación, en cuanto son determinadas por una representación.

no busca nada de éste. De manera que el objeto no tiene fin más que este juego de la imaginación que desemboca en la formulación de un juicio del objeto. (…) no debe llamarlo bello si sólo a él le place. 2007: 124). al estimar una cosa como bella. la perfección del objeto. es tan sólo una exigencia. De igual manera el bien moral se funda en un interés: el de la buena práctica. que lleva consigo el más alto interés… (pág. así como tampoco puede estarlo por concepto alguno. Además. para cada cual lo agradable puede variar y éste no exige que los demás estén de acuerdo con él. es decir. para Kant. es decir. ni busca conocerlo ni dominarlo. no sólo para sí. y habla entonces de la belleza como si fuera una propiedad de las cosas (Kant.” La universalidad de la . exige a los otros exactamente la misma satisfacción. sino para cada cual. según Kant. pero. o interna. A este respecto. “(…) cada uno tiene su gusto propio (de los sentidos) (Kant. Ésta no tiene una intencionalidad hacia su objeto de interés. De tal manera que ni el autor de la obra. Trátese del juego de las facultades y del libre juego de la imaginación para representarse un objeto. no puede determinar el juicio de gusto. propia de lo bello. que arranque el aplauso (pág. sin embargo. de la moral. La exigencia que se hace de que cada cual deba adherirse al juicio de gusto que uno postula. “La finalidad objetiva es: o externa. lo bello se diferencia de lo agradable. El juicio de gusto no puede estar determinado por ninguna finalidad. ni lo inteligible de ésta pueden ser factores de determinación. diferencia a lo bello de lo agradable. como dice Kant. no sólo lo agradable y lo bueno mediato (útil). por tanto.” La complacencia. no puede ser determinante. De igual manera la finalidad objetiva interna. Muchas cosas pueden tener para él encanto y agrado.El juicio de gusto descansa en el juego de las facultades y no en el objeto. sino también lo bueno absolutamente y en todo sentido. que se represente de lo múltiple como uno.” En cuanto la perfección es una finalidad del objeto: lo que el objeto tiene que ser. pues no hay interés alguno. por lo que no se refiere a ningún fin que tenga que ver con el objeto. a saber: el bien moral. Kant (2007) comenta. Kant (2007) dice “… lo agradable y lo bueno. el juicio de gusto. la utilidad. no una imposición. que eso a nadie le importa. ni entenderlo.” Más aún. lo agradable se funda en una utilidad o interés en el objeto: el deleita que el objeto produce. es desinteresado.” Ahora bien. es aquello de deleita. Esto. la perfección del objeto (Kant. ni el de los sentidos ni el de la razón. Lo agradable. y de nuevo. es la única “satisfacción libre”. 2007:141). 120). 2007:125). que la imaginación organice la representación de manera que no sea un caos confuso sino que sea la representación de algo determinado (no determinado como concepto pero como un entendimiento de la sensibilidad). “La universalidad de la satisfacción es representada en un juicio de gusto sólo como subjetiva (Kant. Esta exigencia es subjetiva. concuerdan. 2007:126). ambos en que están siempre unidos con un interés en su objeto. Lo agradable place a los sentidos. ni subjetivo ni objetiva. simplemente lo contempla sin remitirse a ningún concepto o pretensión de poder encapsularlo. en cuanto que lo agradable es una satisfacción que place de manera individual. con el juicio de gusto ocurre algo completamente distinto. El juicio de gusto tiene pretensión de universalidad. “(…) la satisfacción (…) del gusto en lo bello es la única satisfacción desinteresada y libre. Es decir. 122). en éste se exige que cada cual esté de acuerdo con su juicio.” “(…) no sería una satisfacción inmediata en el objeto (ibídem). juzga. que place como medio para algún agrado.

sino ésta se encuentra en la contemplación misma. es la única satisfacción libre. sino que se extiende ese mismo predicado sobre la esfera total de los que juzgan (Kant. “Esa norma indeterminada de un sentido común es presupuesta realmente por nosotros. se requiere el sentido común. o del conocimiento. entonces se tendrá todo el derecho de exigir la adhesión del otro a un juicio de gusto. El placer. como lo es en el caso de la moral. sin ulterior intención.. 2007:136). porque aquella especie de juicios no se refiere en modo alguno al objeto (Kant. como ya se había mencionado. fácilmente se podrá pensar que el encanto y la emoción son válidos para formular un juicio de gusto.” Las facultades del sujeto trabajan de manera que se le representa (al sujeto) el objeto y puede opinar de éste según la sensibilidad y el trabajo de la imaginación. Dilatamos la contemplación de lo bello. ni se sustenta en la base intelectual del bien que se representa. que no está atada ni a conceptos ni a causas externas. el encanto resulta tener intencionalidad. en su libre juego. si se pueden comunicar los sentimientos. no descansa en el objeto.) (Kant. que no descansa en concepto alguno. el estado de la representación misma y la ocupación de las facultades del conocimiento.” Esta libre conformidad a leyes de la imaginación es según el sentido común. sino en el sentimiento que tiene el espectador de que su gusto por el objeto es completamente libre. 2007:127). no se puede sacar una conclusión para la validez lógica. “Tiene. el sentido común. en su utilidad interna o externa. Kant dice del gusto: “(…) es una facultad de juzgar un objeto en relación con la libre conformidad a leyes de la imaginación (Kant. y que la causa del placer. es decir. por tanto. Sin embargo. Para que el juego de las facultades no sea meramente subjetiva y pueda tener correspondencia con los objetos y que. que se representarán a cada cual los objetos de una misma forma. a saber: la de conservar. porque esa contemplación se refuerza y reproduce a sí misma (. es decir. al hablar de una causalidad en sí del placer del juicio de gusto. podemos presuponer. estuviera en sí mismo. De tal manera. lo demuestra nuestra pretensión a enunciar juicios de gusto (Kant. y si entendemos lo mismo de un objeto y si se nos representa de la misma manera. Para presuponer la pretensión de universalidad en el juicio de gusto es necesario presuponer. “El predicado de la belleza no se enlaza con el concepto del objeto. sin las limitantes que impone el concepto. sin embargo. 2007:127). Por tanto. causalidad en sí. sin que el entendimiento sea la facultad que domine sobre las otras.” La causa del placer que provoca el juicio de gusto no tiene más que causalidad en sí. considerado en su total esfera lógica.. hace que piense que los demás deberán compartir éste. una manera común en que las facultades de todos trabajan. como en el caso del . (…) de una validez universal subjetiva. sin necesidad de ulteriores adornos o funcionalidades. en la idea de que el otro podrá entenderlo porque las facultades de los dos. no es práctico. Parecería que el entretenimiento de la facultad de la imaginación (por sí) se refiere a lo bello.satisfacción no es objetiva como en el caso de la moral. Para que el sujeto pueda comunicar un sentimiento se tiene que basar en el sentido común. 2007:157). La causa del placer tampoco radica en el agrado del objeto. Su causa no se debe a factores externos que trae consigo la contemplación. tienen una armonía equivalente. y que esté quien esté. Lo anterior debido a que los últimos dos entretienen a la facultad de la imaginación pareciera que sin intención. Por tanto. por tanto. pueda haber comunicabilidad. mientras esté parado en un mismo sitio percibirá lo mismo. ésta libertad en la que el espectador no encuentra motivos privados para su gusto (pues el juicio de gusto es libre de finalidad y desinteresado).” La contemplación. 2007:156). de igual manera. de la estética. El placer del juicio de gusto radica en sí mismo.

mediante el juicio de gusto. esa relación en la determinación de un objeto como bello está enlazada con el sentimiento de un placer que. 2007:147). sino en parte intelectualizado. sólo sirven como distractor restándole a lo bello. que en la clase de fundamentos del juicio donde deba encontrarse un ideal tiene que haber como base alguna idea de la razón. La idea la concibe Kant como un concepto de la razón y el ideal como representación de un ser individual como adecuada a una idea. tiene que pertenecer al objeto de un juicio de gusto que no sea totalmente puro. En cuanto al juicio de gusto dice Kant (2007) que “(…) su fundamento de determinación es el sentimiento del sujeto y no un concepto del objeto (pág. para que se pudiera hacer un juicio de gusto teniendo éstos presentes. sin agregarle o restar nada. 2007:137). como en el encanto. porque lo que se busca es imposible y contradictorio en sí (Kant. ni un agrado que acompañe a la representación. de tal manera que añadiría sensaciones extrañas.” Empero. La belleza libre es según la forma pues no hay un concepto que presuponga lo que el objeto deba ser.” No puede haber un principio de gusto al cual sujetarse para poder formular un juicio. pues. que determine a priori el fin en que descansa la posibilidad interna del objeto (Kant. es declarado al mismo tiempo valedero para cada cual. 2007: 138). El encanto tendría que consistir como parte de la forma misma para que el juicio de gusto pueda ser puro. 2007: 134). “Un juicio de gusto sobre el cual encanto y emoción no ejercen influjo alguno (aunque se dejen éstos enlazar con la satisfacción en lo bello) y que tiene. que ofrezca el criterio universal de lo bello por medio de determinados conceptos. Para que exista un ideal de belleza. buscando cautivar restaría atención a lo forma misma. el encanto y emoción no pueden ser características o razón para poder formular un juicio de gusto. sólo la finalidad de la forma como fundamente de determinación es un juicio de gusto puro (Kant. que tiene como propósito alabar una obra. y. (… ) la belleza para la cual se debe buscar un ideal no es una belleza vaga. fuera de la forma. puro sólo en cuanto ninguna satisfacción empírica se mezcle en su fundamento de determinación. . sólo quizás resaltando la forma. consiguientemente. Es decir. Pero esto ocurre siempre que el encanto o la emoción tienen una parte en el juicio que da de declarar algo bello (Kant. se requiere forzosamente una idea a la cual el objeto se adecúe. Aquí la libertad de la imaginación no es limitada como lo es en la belleza adherente que presupone un concepto y la perfección del objeto según ésta. Ahora bien. Aquello que no es parte de la forma vendría a ser un adorno de la misma que. pues de esta manera la imaginación ya no es libre. ni formas de encanto ni ideas. sino una belleza fijada por medio de un concepto de finalidad objetiva. que el encanto o la emoción no influir sobre el juicio de gusto. consiguientemente.marco dorado que menciona Kant.147). ni la representación de la perfección del objeto. hacer que la atención se fije en ella. “Un juicio de gusto es. un deber ser del objeto. El encanto vendría a resaltar lo agradable más que lo bello. pueden encerrar el fundamento de determinación (Kant. “Buscar un principio del gusto. según determinados conceptos. ni el concepto del bien. 2007: 148). Por lo que no puede haber ideal de belleza. pues. Tendría pues. El encanto y la emoción cuando están alejados de la forma del objeto sobre el que se hace un juicio. es una tarea infructuosa. El juicio de gusto debe pertenecer sólo a la forma y no a determinaciones externas. sino conforma a un concepto y limitada por este.

no puede generar conocimiento sobre el objeto. Según Kant (2007) “(…) la belleza es de tal suerte que no presupone concepto alguno. Kant pretende separar la sensibilidad y poder con esto formular juicios estéticos puros a la manera de los juicios sintéticos a priori. La facultad de la imaginación debe quedar libre para no estar determinada por el entendimiento del objeto y por las categorías de éste. el sentimiento de que la satisfacción debe ser compartida por todos debe ser subjetiva. La tarea de Kant es importante en el sentido en que hace notar la insuficiencia de exaltar solamente la razón y de la imposibilidad de eliminar las demás esferas del ser humano. esta dominación parece ser una muy tajante desde el planteamiento de Kant. Me parece utópico el planteamiento porque parece imposible dicha separación. en donde no hay una conjugación como tal. debe ser desinteresado. que Kant ve como facultades en donde en ciertas áreas domina una y en otras otra. La invisibilidad de la sensibilidad y la creencia en una única forma de lógica se desvanecen al introducir un área en que existe otra lógica y que enfatiza la sensibilidad. Sin embargo es como voltear el paradigma y construir uno opuesto pero con los mismos matices. un fin (subjetivo u objetivo) no pueden estar en la base del juicio de gusto. Las características que propone Kant para poder formular un juicio de gusto comprenden una separación del sujeto en cuanto a la manera de percibir. no se puede basar en la perfección ni en el ideal de belleza. es una mezcla imperceptible y un juego mucho más sutil. parece que siempre hay una interacción entre todo lo que nos constituye. . se separa la sensibilidad del entendimiento. colocándolos en dos áreas completamente separadas que no pueden tocarse. Sin embargo. Es un juego. Existe en éste una dominación en donde una facultad queda muy en la sombra. 146). de igual manera que los otros planteamientos de la modernidad. sino que está inmediatamente unida con la representación mediante la cual el objeto es dado (no mediante la cual es pensado) (pág. España: editorial Tecnos. I. tampoco la regularidad puede ser motivo de un juicio de gusto pues se basa en reglas que forzosamente comprenden conceptos. en la forma del objeto que no es pensado. Planteamientos que no toman en cuenta una verdadera interacción y unidad. exaltando la otra como si fueran realmente independientes. La separación de facultades que propone Kant me parece cuestionable. Crítica del Juicio. no creo que sea posible delimitar de tal manera lo que nos compone. La tarea sigue pareciendo abstracta y difícil de concretar.” La importancia para el juicio de gusto radica pues en lo formal. la separación y la no unidad entre lo que se puede pensar y lo que se puede sentir. (2007). Es decir. sin la posibilidad de aislar las partes. Sigue existiendo.En la medida que el juicio de gusto no puede sostenerse en conceptos se hace evidente que éste no puede tener utilidad. Referencias: Kant. el placer que éste causa tiene causa en sí y debe ser independiente del encanto y la emoción. pues. Por tanto parece un planteamiento utópico. sino simplemente dado sin ideas o determinaciones a priori. Así.