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Naturalización del deshumanismo Los grandes logros de la academia son a su vez las grandes bombas que han devastado

la esencia de la creación, el progreso conquistado en el campo del conocimiento ha conseguido grandes glorias, la mayor de ellas fue expeler el soñar y fantasear en la ingenuidad humana; la academia ha suprimido la creación a través de los sueños, por medio de epistemologías rigurosas y metodologías científicas se ha limitado al ser humano a un quehacer sistemático, que obedece a las reglas de trabajo delimitando la conducta del aprendizaje a una técnica masificada, donde pensar está prohibido y mal visto, se construyen procesos de objetos para objetos, sin diferenciar la realidad de la teoría, erigiendo contextos teóricos que no obedecen a la realidad. El sistema ha vetado todo concepto creador, reglamentando lo que se puede pensar, la sociedad entera se encuentra inmersa en pautas que se han insertado en la genética conductual que cohíbe la acción transformadora del ser humano; la acción del humano ha perdido su autonomía, incluso en las profesiones más contestatarias los educandos se han focalizado en hermetizar su lenguaje y llenarse de saberes ajenos para repetirlos bajo discursos con lenguaje propio, ocultando el hecho de que son ideas ajenas, los sofistas han copado la academia subversiva convirtiéndose en otra falange mono neuronal, acomodada a una revolución sin principios de transformación, sino por el contrario en el principio de fama y populismo. Los saberes pierden su rol de herramienta, pasando ahora a crear fundamentalismos que fragmentan a la humanidad en polos, deshumanizando al individuo, haciéndonos olvidar la relación del hombre y la tierra, malcreyendo que el hombre es el centro del universo, olvidando nuestro papel de reconciliación con la gea. Hemos tergiversado las herramientas de la evolución, trascendimos en el orden de la pérdida del principio humano, el progreso en las ciencias materializó los sueños del ego, la codicia y la soberbia, causando la perdida de la identidad y el quehacer humano, desvirtuando los valores en estereotipos de una sociedad de consumo, inyectándonos conductas de una masa mórbida y obediente acostumbrada como animal a satisfacer sus impulsos primarios. Nos educaron para trabajar como maquinas productivas, producimos objetos y trabajamos como objetos, somos maquinas estériles de discernimiento y racionalidad, no se contempla la dignidad laboral, ocho horas o más sentados frente a un escritorio se ha convertido en un hecho natural, pero olvidamos lo perjudicial que esto puede ser para la salud y olvidamos el hecho de que esta arbitrariedad es menos ofensiva que el hecho de vender la fuerza de trabajo por un sueldo de hambre para satisfacer necesidades miserables en una vida de esclavos, donde el hombre se mata por conseguir una casa y un carro y no termina de pagar estos créditos a lo largo de su vida, pues abre nuevos préstamos para pagar viejas deudas. El dialogo se ha perdido, el miedo a comunicarnos se acerva cada día con la desconfianza a nosotros mismos, la comunicación persona a persona es un mito que se puede apreciar en los libros de historia, la actualidad nos hace pensar que las personas se pueden remplazar por aparatos, olvidando la distancia y suplantando la esencia de ese ser en una voz a través del celular o una palabra en un chat, y en el fondo olvidamos que existen personas a nuestro alrededor las

de este modo galardonando a los entes con mayor cantidad de objetos sexuales en su regazo. sin pensar en lo más mínimo en la palabra merecer o por lo menos esfuerzo. La continuidad de la deformación sexual ha gravado en la conciencia de los infantes una necesidad inalimentable de sexo y curiosidad en la multiplicidad de parejas. donde las cosas dejan de funcionar en un tiempo delimitado. donde el goce consiste en el poseer. la plasticidad de la humanidad pasó a ser la característica principal del ser humano. donde la felicidad se moldea por la adquisición. Victimizado La mujer La exclusión de razas . una interacción. las conductas se aprenden no de los padres sino de los abuelos y niñeras. el núcleo esencial de la sociedad donde se forman los principios elementales de las personas ha desaparecido. mitificando así la proeza de la realización personal que se basa humildemente en la felicidad. el sistema ha individualizado tanto al ser humano con esa idea de la libertad que no percibimos que esa libertad está ligada a una operación de control. curiosidad y aventura solo se despierta con el sentido de carroña cuando buscamos una nueva presa que caiga en las redes de nuestro uso y desuso. El utilitarismo de la sociedad ha demarcado nuestro actuar en la obsolescencia programada. la naturalización del conflicto nos hace ver a un cadáver con la misma mirada que ver a un vecino. La modernidad nos ha convertido en parásitos que solo pueden existir en un sistema de consumo. la belleza ya no es constituida por un ser ecléctico. Nuestras familias han desdeñado el papel de autogestión de los niños enseñándoles que todo se puede conseguir con tan solo abrir la boca. construido por una sólida moral. celebre frase. la atracción se condiciona en el deseo de un cuerpo sin importar lo haya detrás. pero nos hemos vuelto temerosos a las personas. divide y vencerás.cuales necesitan tanto como nosotros un dialogo. sin materialismos didácticos que condicionan nuestro ser en nuestro parecer. la innovación. un buen intelecto y un físico. lo mismo pasa con las relaciones interpersonales que se desintegran cuando ya hemos sobre usado y tergiversado lo que otras personas nos han brindado. la educación de los niños la hace la tv. La tipificación de la violencia se vive en el dia a dia.