Nunca hagas las cosas por amor, hazlas con amor y así, el pasado no te atará Edgar Oceransky – Canta

autor “La estación”, Cuernavaca Morelos
Para muchos, la música es un espejo que nos muestra la vida desde una perspectiva aparentemente ajena, entre sus letras, podemos encontrar encapsulados, parte importante de nuestros sentimientos y así comprender mejor, que cometemos errores, porque estamos hechos “de carne y hueso” y que las distancias, resultan aún más largas y difíciles, cuando intentamos medirlas en “kilómetros de cielo”. Conectarse con el publico, nunca ha sido fácil, pues aunque los sentimientos siempre son los mismos, lo verdaderamente importante, radica en la manera de interpretarlos, entre los géneros más especializados en confrontar a ese “enemigo interno” con el que en algún momento de la vida todos peleamos, se encuentra la trova, generó en el que Edgar Oceransky, imprime un estilo contemporáneo y fresco, simplemente para decir “estoy aquí” Parte importante de su interpretación, asegura, tiene que ver con su formación académica, en la que, el estudio de análisis literario, redacción e historia del arte, entre otras, le dieron las bases para aprender y leer y escuchar de una manera más profunda y comprender así, el valor de las metáforas y las alegorías, para poder aplicar correctamente las rimas, la métrica y todas las cosas formales que aprendió a usar de manera distinta, una vez que las había dominado.

Pero su formación como canta autor, no sólo incluyó el estudio formal de la poesía y composición, estructurar su pensamiento de una manera más científica y analítica, confirmó, se lo debe a las materias que tienen que ver con los números, y aunque a veces renegaba de ellas, por considerar que no las usaría, en el camino se dio cuenta que quien carece de esta parte educativa, no termina de acomodar sus ideas, pues sólo a través de la multidisciplina, uno puede complementarse lo suficiente para poder hablar el mundo que nos rodea. En la parte más personal, dónde la experiencia de vida es lo que cuenta, Oceransky, afirma que en definitiva, sus mejores composiciones salen en el desamor, pues la nostalgia es un estado sí triste, pero muy creativo y advierte “esto, no significa que el amor no te inspire, en lo personal cuando estoy contento no me dedico a escribir, mejor disfruto el momento… ya después cuando estas empezando a salir del dolor y comienzas a ver con claridad lo que te sucedió y es cuando puedes plasmarlo”. Dejando claro que, escribir e interpretar sus propias canciones es una forma de limpiar el alma, quedándose con lo bueno de cada relación, para preservar entre los acordes los sentimientos y emociones puras, el intérprete oscila entre el proceso de estar “solo… Ni tan solo”, pero siempre acompañado de una “canción para quedarse en casa”. Considerando que para el autor, el amor es un “pedacito de edén”, – subrayó – soy una persona que siempre ha creído en el amor y creo que el hombre esta hecho para vivir en pareja,… y aunque nunca pensé en casarme y el día que se me cruzó por los ojos una persona con la que a la tercera vez que la vi me entraron ganas de casarme, dije ¡ha cabrón! esto si esta raro hay que hacerle caso y simplemente, me dejé llevar, me di cuenta que ella también se dejó llevar y me pareció el momento indicado para hacerlo, a pesar de que nunca busqué ese momento. Ante tal consejo, cuando te den ganas de decir “te seguiré”, no debes sino buscar adentro de tu piel y simplemente como un ladrón seguir el faro y no detenerte, hasta encontrar el momento de decir juro que me queda poco tiempo, pero te prometo volver a perdernos antes de que llegue la inmensa soledad. De la misma forma, el artista exhortó a los jóvenes que les interesa la música, experimentar la sensación de ser escuchados y descubrir si tienen vocación, pues afirmó que en esta carrera, sirven los que aguantan, no los talentosos, pues el escenario sólo te retribuye si te sientes inmensamente feliz cuando estas ahí, compartiendo tus emociones con otros. Añadió que lo verdaderamente importante, es disfrutar la vida, pues una vez que lo haces, comienzas también a conocer la libertad, para que sirve y que es un compromiso, pero siempre buscando consentirte, con aquello que te gusta, porque el darte lo mejor a ti mismo, te va a hacer dar lo mejor a la gente que está a tu alrededor y así concluyó.

“Siempre hazle caso a tu corazón por que nunca se va a equivocar, así dure un día o dure toda la vida, hazle caso y aprende a escuchar tul instinto, porque no tenemos un instinto de muerte, tenemos un instinto de supervivencia“ “Cuando sientas cosquillitas por alguien y ese alguien te está jalando no te resistas, vete, vete hasta dónde llegue, hasta el fondo, algún día puede ser que dures para siempre, uno nunca sabe” Conoce más acerca de la trayectoria de Edgar Oceransky www.edgaroceransky.com y http://www.myspace.com/eoceransky en: