*Por Manuel Anido y Ezequiel Martínez

IDEOLOGÍA, PODER Y PRAXIS

INDICE Introducción Lo orígene ! de Platón a Ari tótele Maquia#ello!Pen a$iento y Pra%i 'tica y Poder Poder y E tado en la )i toria!de )o**e a Monte quieu El Pen a$iento Ale$án!de ,ant a -c.o/en.auer 1i ión Mar%i ta del Poder y del E tado El Poder y u rede ! 1i ión de 2oucalt De$ocracia 4ccidentale !realidade contra tante Conclu ione 5i*liogra6ía

Pág. 2 Pág. " Pág.&2 Pág.&( Pág.&+ Pág.20 Pág."" Pág.3" Pág.3( Pág.30 Pág.(&

Platón

7ou

eau

Mar%

4

Introducción
La obediencia y el mando como fenómenos de las relaciones de poder han estado presentes en el desarrollo de la humanidad y lo están incluso en el mundo de los animales no racionales. Han sido objeto de muchos estudios que no siempre han logrado considerarlo en todas sus dimensiones, tarea que por otra parte seguramente excederá las limitadas aspiraciones de este trabajo, que sólo pretende arrojar un poco de luz sobre algunas cuestiones. El juego del poder no sólo se expresa a tra !s de los grandes hechos, o realidades de la sociedad, o sea en lo macro, sino tambi!n en las peque"as realidades cotidianas. El poder es objeto de estudio de las ciencias sociales, y dentro de ellas espec#ficamente las ciencias pol#ticas, y constituye un elemento esencial para entender las relaciones entre los indi iduos y entre las naciones, y nos re ela relaciones de autoridad o dominación que a eces se presentan como sutiles y complejas, atra esando los procesos y las relaciones sociales. El análisis de ellos permite obser ar que en muchos casos, de forma inconsciente, los indi iduos se encuentran comprendidos en relaciones de dominación, no siempre fácilmente isualizables y abarcan tanto la acti idad del que manda, como del que obedece o del que se espera obediencia. $elaciones que pueden plasmarse en lo macro a partir de nuestra ida en sociedad y de las organizaciones estatales y acti idades gubernati as as# como tambi!n e imperceptiblemente en la diaria cotidianeidad. %uestro objeti o a tra !s de esta monograf#a es re alorizar la oz de los clásicos y de los teóricos posteriores en los debates de la &iencia 'ol#tica contemporánea. &abe aclarar que quedan fuera del trabajo, por razones de espacio( la consideración de la mente romana, el pensamiento medieval y la influencia del cristianismo en las ideas, #tems que ameritan un trabajo espec#fico. El propósito del trabajo está guiado por la seguridad de que desde sus inquietudes, reflexiones y formulaciones es posible encontrar respuestas a muchos de los problemas a los que nos enfrentamos. )na de las tantas preocupaciones por ejemplo, parece haber sido dejada de lado por las explicaciones con encionales de muchas ramas de esta &iencia. 'or ejemplo !u" relaci#n e$iste entre condiciones sociales % esta&ilidad pol'tica( Es posi&le esperar or)ani*aciones pol'ticas esta&les descuidando el de&ate so&re +ue formas institucionales incorporan a los distintos sectores sociales *+Es posible en definiti a, lograr ordenes pol#ticos , irtuosos- bajo reg#menes que exhiben una exacerbada concentración de poder pol#tico y.o económico* Estas preguntas, que fueron y son cuestiones centrales de la reflexión filosófico/pol#tica, no deben ser descuidadas a nuestros ojos. Es conocida ya la preocupación de 0ristóteles y 'latón por la b1squeda de una forma de organización pol#tica que garantizara la estabilidad y la constitución de una comunidad pol#tica ,armoniosa-.La situación de riqueza extrema, junto a una creciente y ominosa pobreza, que domina el panorama social de 0m!rica Latina solo podr#a producir la mueca sarcástica de estos pensadores hacia aquellos que creen posible consolidar ,institucionalmente- organizaciones pol#ticas con tama"os desequilibrios entre ricos y pobres. Esta b1squeda por garantizar un orden pol#tico estable tambi!n es palpable en la obra de 2aquia ello, principalmente en su obra ,Discursos so&re la primera d"cada de -ito Livio.. En esta obra el florentino denota claramente su oluntad de encontrar una ,ingenier#a institucional- que de cuenta de las tensiones subyacentes en el tejido social, siendo uno de los primeros que reconoce el conflicto social como un dato de la realidad pol#tica y a la propia dominación como una categor#a imprescindible para el análisis pol#tico. 'ara terminar, es necesario dar una respuesta a una pregunta fundamental, acerca de si la democracia se reduce a un conjunto de reglas procesales e instrumentales c#mo es posi&le contar con /ciudadanos activos/ en plenitud del e0ercicio de sus derec1os( 'ara tener ciudadanos acti os no es necesario tener ideales * O no fueron esos ideales los +ue dieron lu)ar a la estructura de las democracias( Las reglas formales de la democracia introdujeron las t!cnicas de con i encia, la resolución de conflictos sociales sin recurrir a la iolencia. 0ll# donde son respetadas, el ad ersario ya no es un enemigo, sino un opositor. 3al ez sea hora, tambi!n, de recordar que democracia significa ,)o&ierno del pue&lo., y que si bien ,el pue&lo no deli&era ni )o&ierna, sino a trav"s de sus representantes. , si tenemos el derecho y la obligación de participar, de ejercer nuestros derechos y reclamar su cumplimiento, de tener memoria, y recordar y

; hacer recordar, que una democracia se construye desde abajo, implica un ,contratoentre los representados y los representantes, contrato, que !stos 1ltimos no pueden ulnerar, y por el contrario ampliar, ya que el fin 1ltimo del sistema democrático es el bien com1n, siendo garant#a de su igencia el bienestar de todos los ciudadanos. 5 en este sentido las recetas pol#ticas y económicas para superar los problemas de 0m!rica Latina, han demostrado su impracticabilidad y funestos resultados, no habiendo conducido sus predicciones básicas a los escenarios prometidos por los gur1es del mercado. Hoy se presenta cada ez con más fuerza y como un tema central, el papel de la equidad, de la justicia social y la redistribución del ingreso, as# como la necesidad del consenso para a anzar desde el sur en la integración de la región y el cumplimiento de las deudas sociales pendientes con los pueblos. Esta discusión tiene la más alta rele ancia, ya que esta región, las fuentes especializadas coinciden en identificarla como una de las más inequitati as del planeta, ya que el n1mero de pobres en 0m!rica Latina, cercano al 678 de la población, deber#a ser la mitad de lo que son actualmente, si la distribución de los ingresos tu iera los mismos patrones generales de otras regiones del mundo. Ese aumento en la participación de los ingresos posibilitar#a a los sectores excluidos poder satisfacer sus necesidades humanas fundamentales, fortificando las bases m#nimas del capital humano de nuestras sociedades.

Lo orígene 8 de Platón a Ari tótele
,!uien sea capa* de ver la totalidad, es filosofo, +uien no, no.2 Plat#n 'ara analizar el pensamiento de 'latón, nos basaremos en considerar lo más exhausti amente su principal obra( La Rep3&lica2 En este sentido diremos que el g!nero literario utilizado por 'latón para escribir esta obra, y toda su amplia literatura filosófica es el diálogo y esto puede explicarse por el hecho que los griegos eran grandes dialogantes y todas las cuestiones filosóficas, cient#ficas, pol#ticas, etc., se hablaban o discut#an en el ágora. 'or ello, tal ez esta manera de hacer conocer su filosof#a, a tra !s de la forma de diálogo, pretend#a acercar la escritura al habla. &abe destacar que 'latón, era esencialmente un gran poeta, y por ende conocedor de la tragedia, y es justamente el diálogo la forma de dramatizar sus ideas filosóficas. La 9ilosof#a no se hac#a entonces impartiendo clases magistrales del maestro hacia sus disc#pulos, sino dialogando, y es a partir de ellos que podemos acceder a una !poca y a los problemas y cuestiones que preocupaban en ese momento. 0demás de ello, los diálogos lle an casi todos, nombres de personajes históricos, que a su ez representan formas de pensamiento claras y definidas de esa !poca. :e puede decir, que, teniendo en cuenta, que lo que separó para siempre a 'latón de sus conciudadanos en la esfera pol#tica fue la condena y muerte del propio :ócrates en el a"o ;<<, es a partir de all#, que en arios de los diálogos que escribe, trata de reflejar las ideas de su maestro, :ócrates y dejarlo a sal o de las acusaciones de que fue objeto y que lo lle aron a su muerte. Los diálogos de 'latón pueden di idirse en arias !pocas, y en la primera de ellas es en que se destaca n#tidamente su afán por comunicar la filosof#a y el estilo dial!ctico de :ócrates, luego, si bien :ócrates sigue siendo un personaje principal de muchos de sus diálogos, comienza a reflejarse su propio desarrollo filosófico, habiendo escrito en total 4= diálogos. 0simismo en el Gor)ias, 'latón pone en boca de :ócrates las siguientes palabras( ,4reo ser uno de los pocos atenienses, si no 3nico, +ue e$amina el verdadero arte de la pol'tica, % el 3nico entre sus contempor5neos +ue la practica2. El erdadero arte de la pol#tica es el arte que se cuida del alma y la con ierte en lo más irtuosa posible. 'or esto, es el arte del filósofo. 0 partir del Gor)ias, en 'latón ha ido madurando la tesis, que en la Rep3&lica se manifiesta de forma muy elaborada, seg1n la cual la erdadera filosof#a coincide con la erdadera pol#tica. :ólo si el pol#tico se transforma en filósofo >o ice ersa? puede construirse la erdadera ciudad, es decir, el Estado aut!nticamente fundamentado sobre el supremo alor de la justicia y del bien. Es e idente, empero, que estas tesis sólo resultan plenamente inteligibles si se recobra su sentido histórico y, más en particular, si se recuperan determinadas concepciones

G refinadamente griegas( a6 el antiguo sentido de la filosof#a como conocimiento integral >de las razones supremas de todas las cosas?@ &6 el sentido de la reducción de la esencia del hombre a su alma 7ps%c1e68c6 la coincidencia entre indi iduo y ciudadano@ d6 la ciudad/estado como horizonte de todos los alores morales y como 1nica forma posible de sociedad. Aicen Giovanni Reale y Dar'o Antiser( ,S#lo si se tienen mu% presentes tales factores, ca&e comprender la estructura de la Rep3&lica, la o&ra maestra de Plat#n, +ue constitu%e casi una summa del pensamiento del fil#sofo o por lo menos de a+uel pensamiento +ue fue plasmado por escrito.92 &onstruir la ciudad quiere decir conocer al hombre y el lugar que !ste ocupa en el uni erso. :eg1n 'latón, el Estado no es más que una ampliación de nuestra alma, una especie de gigantesca reproducción en enormes dimensiones de nuestra propia ps%c1e2 El problema central de la naturaleza de la justicia, que constituye el eje en torno al cual giran todos los demás temas, recibe una adecuada respuesta precisamente cuando se obser a cómo nace >o cómo se corrompe? una ciudad perfecta. El Estado nace porque cada uno de nosotros no es autárquico, es decir, no se basta a s# mismo y tiene necesidad de la ayuda de muchos otros hombres. :eg1n 'latón, lo que da origen a la sociedad, y necesariamente con ello a el estado, ,es la impotencia en +ue cada 1om&re se encuentra de &astarse a si mismo % la necesidad de muc1as cosas +ue e$perimenta.: y es all# en el Libro :egundo de esta obra, cuando empieza a construir su estado ideal. B? En primer lugar, se hacen necesarios los ser icios de todos aquellos que satisfacen las necesidades materiales, desde el alimento hasta el estido y la i ienda. 4? En segundo t!rmino, se requieren los ser icios de algunos hombres que se dediquen a la custodia y a la defensa de la ciudad. ;? En tercer lugar, es necesario el esfuerzo de unos cuantos hombres que sepan gobernar de forma adecuada. 'or consiguiente, la ciudad tiene necesidad de tres estamentos( B? la de los campesinos, artesanos y comerciantes@ 4? la de los guardianes, y ;? la de los gobernantes. B? El primer estamento constituido por hombres en los que predomina el aspecto concupiscible del alma, que es el aspecto más elemental. Esta clase social es buena cuando en ella pre alece la irtud de la templanza, que es una especie de orden, de dominio y disciplina de los placeres y deseos, y constituye asimismo la capacidad de someterse del modo con eniente a las clases superiores. La riqueza y los bienes materiales, que son administrados exclusi amente por esta clase, no deben ser ni demasiados ni demasiado escasos. 4? El segundo estamento está constituido por hombres en los que predomina la fuerza irascible > oliti a? del alma, es decir, hombres que se parecen a los perros de noble raza, dotados al mismo tiempo de mansedumbre y de fiereza. La irtud de esta clase social debe ser la fortaleza o la bra ura. Los guardianes han de igilar no sólo los peligros que pro engan del exterior, sino tambi!n aquellos que procedan del interior. 'or ejemplo, tendrán que e itar que en la primera de las clases sociales se produzca excesi a riqueza >que engendra ocio, lujo, amor indiscriminado por las no edades? o demasiada pobreza >que engendra los icios opuestos?. 0demás deberán proceder de forma que el Estado no crezca demasiado ni tampoco se empeque"ezca en exceso. Han de procurar, asimismo, que los cargos otorgados a los ciudadanos sean los que correspondan a las naturalezas de !stos, y que se imparta a todos la educación más con eniente. Aice 'latón al respecto de la elección de los mismos( ,a+uellos +ue nos pare*can m5s dispuestos a cumplir con todo celo % durante toda su vida lo +ue 0u*)uen 3til para la ciudad % +ue no consientan de nin)una manera en 1acer lo contrario al &ien p3&lico. ; ;? Los gobernantes, finalmente, son aquellos que saben amar a la ciudad más que los demás, cumpliendo con el celo necesario sus obligaciones y, sobre todo, conociendo y contemplando el Cien. 'or lo tanto, en los gobernantes predomina el alma racional y su irtud espec#fica es la sabidur#a. ,no cesar5 en sus males el )"nero 1umano, 1asta +ue los +ue son recta % verdaderamente fil#sofos ocupen los car)os p3&licos, o &ien los +ue

B

)i toria del /en a$iento 6ilo ó6ico y cientí6ico p. B67 Dio anni $ealeEAario 0ntiser.

4 ;

Editorial Herder, Carcelona. B<<6 3omo F
La 7e/9*lica 'latón p. 4= &entro Editor de &ultura Cuenos 0ires 477;

La 7e/9*lica 'latón p.G4

6 e0ercen el poder en los Estados lle)uen, por especial favor divino, a ser fil#sofos en el aut"ntico sentido de la pala&ra.< La ciudad perfecta es aquella en la que predomina la templanza en la primera clase social, la fortaleza o el alor en la segunda, y la sabidur#a en la tercera. La justicia no es sino la armon#a que se instaura entre estas tres irtudes( cuando cada ciudadano y cada clase social realizan lo mejor posible las funciones que les son propias y hacen aquello que por naturaleza y por ley están llamados a hacer, entonces se lle a a cabo la perfecta justicia. En La Rep3&lica, a tra !s de sus diálogos con 'olemarco, &!falo, 3ras#maco y Dlaucón, 'latón a anzando en su definición de la justicia, lo hace sobre la condición del justo y del injusto, y afirma por ejemplo que ,el justo es hábil y sabio- y incula más adelante la condición del justo con la irtud de su alma, atribuy!ndole a esta las funciones de pensar, gobernar, deliberar, preguntándose( ,El alma privada de esta virtud podr5 desempe=ar nunca &ien sus funciones(.> 'or consiguiente, podemos deducir, que el hombre justo es aquel, cuya alma plena de las irtudes de la justicia y del bien com1n, las aplica en la esfera de su accionar, y de all# a tra !s de ello, alcanza la felicidad. Hablábamos antes del Estado como ampliación del alma. En efecto, en cada hombre se hallan las tres facultades del alma que se encuentran en los tres estamentos de la ciudad. He aqu# la prueba de ello. 9rente a los mismos objetos, existe en nosotros a? una tendencia que nos impulsa hacia ellos, el deseo@ b? otra que, en cambio, nos refrena ante ellos y domina el deseo, esto es, la razón@ c? empero, existe tambi!n una tercera tendencia, aquella por la cual nos airamos y enardecemos, y que no es ni razón ni deseo >no es razón, porque es pasional, y no es deseo, porque a menudo choca con !ste, como sucede cuando nos airamos por haber cedido ante un deseo?. En consecuencia, al igual que en la ciudad hay tres estamentos, tambi!n son tres las partes del alma( la concupiscible, la irascible y la racional. La parte irascible >en el sentido mencionado?, por su propia naturaleza, suele ponerse del lado de la razón, pero tambi!n puede aliarse con la parte inferior del alma, si se somete a los perniciosos efectos de una educación equi ocada. 'or lo tanto, habrá una perfecta correspondencia entre las irtudes de la ciudad y las del indi iduo. Hste es templado, cuando las partes inferiores armonizan con la superior y le obedecen@ es fuerte o aleroso, cuando la parte irascible del alma sabe mantener con firmeza los dictados de la razón a tra !s de cualquier peligro@ es sabio, cuando la parte racional del alma posee la erdadera ciencia acerca de lo que con iene a todas las partes >la ciencia del bien?. La justicia será aquella disposición del alma seg1n la cual cada parte de !sta hace lo que debe hacer y como lo debe hacer. Hste es, pues, el concepto de justicia seg1n la naturaleza( que cada uno haga lo que le corresponde hacer, los ciudadanos y los estamentos en la ciudad, y las partes del alma en el alma. Hay justicia hacia fuera, en sus manifestaciones, sólo si la hay dentro, en su ra#z, es decir, en el alma. Ae este modo, 'latón deduce el catálogo de las irtudes, la enumeración de las que más tarde serán denominadas , irtudes cardinales-. 2uy a menudo se ol ida que este catálogo se halla ligado intr#nsecamente con la psicolog#a platónica y, de un modo particular, con la triple distinción entre alma concupiscible, irascible, y racional. La ciudad perfecta debe tener una educación perfecta. La primera clase social no requiere una educación especial, porque las artes y los oficios se aprenden fácilmente a tra !s de la práctica. 'ara las clases de los guardianes, 'latón propuso la clásica educación gimnástico/ musical, con objeto de robustecer de manera adecuada aquel elemento de nuestra alma del cual procede el alor y la fortaleza. En esta clase, 'latón propuso la comunidad de todos los bienes( comunidad de los maridos y de las mujeres, y por lo tanto de los hijos, y la abolición de toda propiedad de bienes materiales. Era responsabilidad de la clase inferior /poseedora de la riqueza/ pro eer a las necesidades materiales de los guardianes. Los hombres y las mujeres de esta clase deben recibir id!ntica educación y ocupar cargos id!nticos. Los hijos, apartados enseguida de sus padres, deben ser criados y educados en sitios oportunos, sin que conozcan a sus propios padres. Esta concepción teórica tan a enturada fue sugerida por 'latón con la intención de crear una especie de gran familia, en la que todos se amasen como padres, madres, hijos, hermanos, hermanas, parientes. &re#a que de esta forma se eliminar#an las razones que alimentan el ego#smo y las barreras de ,lo m#o- y ,lo tuyo-. 3odos tendr#an que decir ,lo nuestro-. El bien pri ado deber#a transformarse en bien com1n. , 4onviene, a1ora, en +ue todo sea com3n entre los 1om&res % las mu0eres, en lo +ue
G 6

Fb#d. p.4;
Fb#d. p.4B

J concierne a la educaci#n, a los 1i0os, % a la vi)ilancia de los demas ciudadanos, % +ue todo sea com3n entre 1om&res % mu0eres en la medida de lo posi&le(. ?, pregunta 'latón a Dlaucón en los diálogos de La Rep3&lica. La educación que 'latón propon#a para los gobernantes coincid#a con el aprendizaje requerido para dominar la filosof#a >dada la coincidencia existente entre erdadero filósofo y erdadero pol#tico? y deb#a durar hasta los 67 a"os >'latón lo calificaba de ,largo camino-?. Entre los ;7 y los ;6 a"os ten#a lugar el aprendizaje más dif#cil, es decir el enfrentamiento con la dial!ctica, y desde los ;6 hasta los 67 a"os hab#a que reemprender los contactos con la realidad emp#rica, desempe"ando di ersos cargos oficiales. La finalidad de la educación del pol#tico/filósofo consist#a en llegar a conocer y contemplar el Cien, el máximo conocimiento, y en una fase posterior plasmar en s# mismo el Cien, con objeto de implantar más tarde el propio bien en la realidad histórica. Ae esta manera, el Cien emerge como primer principio, del cual depende todo el mundo ideal@ el Aemiurgo ha resultado ser el generador del mundo f#sico porque es bueno, y el Cien una ez más es considerado como fundamento de la ciudad y del actuar pol#tico. :e comprenden, en consecuencia, las afirmaciones de 'latón al final del libro FI de la Rep3&lica, seg1n las cuales importa poco que exista o que pueda existir tal ciudad. Es suficiente con que cada uno i a de acuerdo con las leyes de esta ciudad, las leyes del bien y de la justicia. En definiti a, antes que en la realidad externa /en la historia/ la ciudad platónica se realiza en el interior del hombre. 0qu# radica en 1ltimo t!rmino su aut!ntica sede. El :Político; y la :Leye ; Aespu!s de la Rep3&lica, 'latón ol ió a ocuparse expresamente de los temas pol#ticos, sobre todo en el Pol'tico y en las Le%es2 %o se retractó del proyecto de la Rep3&lica, porque representa un ideal, pero intentó dar forma a algunas ideas que sir iesen para la construcción de un ,Estado se)undo., es decir, un Estado que enga despu!s del ideal, un Estado que tenga en cuenta especialmente á los hombres tal y como son en la realidad, y no sólo como deber#an ser. En la ciudad ideal no se plantea el dilema acerca de qui!n debe ser el soberano( el hombre de Estado o la ley. La ley no es más que el modo que utiliza el perfecto hombre de Estado para realizar en la ciudad el Cien contemplado. En el Estado real, no obstante, donde con mucha dificultad cabr#a hallar hombres capaces de gobernar con irtud y ciencia por encima de la ley, !sta debe mostrarse soberana, y se hace preciso elaborar constituciones escritas. Las constituciones que se han dado en la historia, imitaciones de la constitución ideal pueden ser de tres tipos. B? :i gobierna un solo hombre, e imita al pol#tico ideal, tendremos una mo/ narqu#a@ 4? si es una multitud de hombres ricos la que imita al pol#tico ideal, habrá una aristocracia@ ;? si es todo el pueblo el que gobierna, tratando de imitar al pol#tico ideal, hay una democracia. &uando se corrompen estas formas de constitución y los gobernantes buscan su propio beneficio y no el del pueblo, aparecen otras formas las cuales junto a las anteriores analizaremos luego más profundamente. &uando los Estados se hallan correctamente gobernados, la primera forma de gobierno es la mejor. En las Le%es, finalmente, 'latón aconseja dos nociones básicas( la constitución mixta, y la igualdad proporcional. )n exceso de poder produce un absolutismo tiránico, y demasiada libertad pro oca demagogia. Lo mejor consiste en libertad atemperada, en su justa medida, por la autoridad. La erdadera igualdad no es la del abstracto igualitarismo a cualquier precio, sino la igualdad proporcional. En general, la noción de justa medida se halla presente desde el principio hasta el final de las Le%es2 'latón re ela expresamente cuál es su fundamento, de una gran finura teológica, cuando afirma que para nosotros los hombres Aios es la medida de todas las cosas.

El mito de la caverna
En el centro de la Rep3&lica se halla situado un mito celeb!rrimo, el de la ca erna=. 'aulatinamente el mito ha ido siendo interpretado como s#mbolo de la metaf#sica, la

J =

La 7e/9*lica Libro Kuinto p. JG La 7e/9*lica Libro :!ptimo p.LL a <B

= gnoseolog#a y la dial!ctica, e incluso de la !tica y la m#stica platónica( es el mito que mejor expresa todo el pensamiento de 'latón, y a !l nos referiremos por su simbolog#a. Fmaginemos unos hombres que i en en una habitación subterránea, en una ca erna cuya entrada está abierta hacia la luz en toda su anchura y con un largo est#bulo de acceso. Fmaginemos que los habitantes de esta ca erna tienen las piernas y el cuello atados de una forma que les impide darse uelta y que, por consiguiente, 1nicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la ca erna. Fmaginemos, luego, que a escasa distancia de la entrada de la ca erna existe un muro de la altura de una persona@ que detrás de esta pared Mlógicamente, del todo ocultos por ellaM caminen otros hombres que lle an sobre los hombros di ersas estatuas de piedra y de madera, que representan toda clase de objetos@ y que detrás de !stos arde encendida una hoguera. Fmaginemos, además, que en la ca erna haya eco y que los hombres que pasan más allá del muro hablen entre s#, de modo que por efecto del eco retumben sus oces desde el fondo de la ca erna. :i tales cosas ocurriesen, aquellos prisioneros no podr#an er más que las sombras de las estatuas que se proyectan sobre el fondo de la ca erna y oir#an el eco de las oces. :in embargo, al no haber isto jamás otras cosas, creer#an que aquellas sombras constitu#an la 1nica y erdadera realidad, y tambi!n creer#an que las oces del eco eran las oces producidas por aquellas sombras. 0hora bien, supongamos que uno de estos prisioneros logre con gran esfuerzo zafarse de sus ligaduras. Le costar#a mucho acostumbrarse a la nue a isión que adquirir#a. )na ez acostumbrado, empero, er#a las estatuas mo i!ndose por encima del muro, y por detrás de ellas el fuego@ comprender#a que se trata de cosas mucho más erdaderas que las que antes e#a y que ahora le parecen sombras. :upongamos que alguien saca fuera de la ca erna a nuestro prisionero, lle ándole más allá del muro. 0l principio, quedar#a deslumhrado por la gran luminosidad. Luego, al acostumbrarse, er#a las cosas en s# mismas y por 1ltimo /primero, reflejada en algo, y luego en s# misma/ er#a la luz del sol y comprender#a que !stas /y sólo !stas/ son las aut!nticas realidades y que el sol es causa de todas las demás cosas isibles. +Ku! simboliza este mito* Posibles significados del mito de la caverna B? 0ntes que nada los distintos grados ontológicos de la realidad, es decir, los g!neros del ser sensible y suprasensible, junto con sus subdi isiones( las sombras de la ca erna son las meras apariencias sensibles de las cosas y las estatuas son las cosas sensibles. El muro es la l#nea di isoria entre las cosas sensibles y las suprasensibles. 2ás allá del muro, las cosas erdaderas simbolizan el erdadero ser y las ideas y el sol simbolizan la Fdea del Cien. 4? En segundo lugar el mito simboliza los grados del conocimiento, en sus dos especies y en sus dos grados. La isión de las sombras simboliza la ei@asia o imaginación y la isión de las estatuas es la pistis o creencia. El paso desde la isión de las estatuas hasta la isión de los objetos erdaderos y la isión del sol /primero mediata, y luego, inmediata/ representa la dial!ctica en sus di ersos grados y la pura intelección. ;? En tercer lugar, el mito de la ca erna simboliza tambi!n el aspecto asc!tico, m#stico y teológico del platonismo. La ida en la dimensión de los sentidos y de lo sensible es la ida en la ca erna, mientras que la ida en la dimensión del esp#ritu es ida a plena luz. El pasar desde lo sensible hasta lo inteligible está espec#ficamente representado como una liberación de las ataduras, una con/ ersión. La isión suprema del sol y de la luz en s# es la isión del Cien y la contemplación de lo di ino. G? %o obstante, el mito de la ca erna tambi!n manifiesta una concepción pol#tica refinadamente platónica. En efecto, el filósofo nos habla de un regreso a la ca erna, por parte de aquel que se hab#a liberado de las cadenas, y tal regreso tiene como objeti o la liberación de las cadenas que sujetan a quienes hab#an sido antes sus compa"eros de escla itud. Aicho regreso es sin duda el retorno del filósofo/pol#tico, quien /si se limitase a seguir sus propios deseos/permanecer#a contemplando lo erdadero. En cambio, superando su deseo, desciende para tratar de sal ar tambi!n a los demás. El erdadero pol#tico, seg1n 'latón, no ama el mando y el poder, sino que usa el mando y el poder como un ser icio, para lle ar a cabo el bien. +Ku! sucederá, por cierto, con el que uel e a bajar a la ca erna* 0l pasar desde la luz a la sombra, dejará de er, hasta no haberse acostumbrado otra ez a las tinieblas. Le costará readaptarse a los iejos hábitos de sus compa"eros de prisión, se arriesgará a que !stos no le entiendan y, considerado como un loco, quizás se

L arriesgue a ser asesinado. Esto fue lo que le sucedió a :ócrates y podr#a acontecerle lo mismo a cualquiera que act1e igual que !l. :in embargo, el hombre que haya , isto- el erdadero Cien tendrá que correr este riesgo y sabrá hacerlo, ya que es el que otorga sentido a su existencia.

Cla i6icación de 6or$a de go*ierno
,El mayor peligro de la democracia radica, en su misma debilidad interna, es indulgente y benigna y permite que la excesi a libertad prepare el campo a los demagogos y tiranos- 'latón. L Es en los Libros NFFF a FI, en donde 'latón, hace una clasificación de las formas de gobierno y nos dice que hay tantas como hay caracteres di ersos en el hombre, y que el alma posee otras tantas formas como el gobierno, cinco tanto por una como por otra parte, y que la forma de gobierno que !l expone y presenta como ideal es una, pero que puede recibir dos nombres, si es un solo hombre el que llega a distinguirse entre los gobernantes , se le llamará monarqu#a, y si la autoridad está repartida entre arios será llamada aristocracia, ya que dice ello no alterará las leyes fundamentales de la ciudad, si han recibido la educación y la instrucción que !l considera ideal. Es la 0ristocracia a quien considera la 1nica forma de gobierno buena, ya que entre otras cosas, quienes gobiernen serán los que se re elen como los mejores y es la que sustenta su idea del Estado Fdeal. Hste será el nombre del gobierno leg#timo y bueno, por consiguiente a todas las demás formas de gobierno serán defectuosas o inferiores, tanto para los estados como para los particulares, estas formas pueden reducirse a cuatro, en las que los intereses pri ados participan en mayor o menor medida, en la timocracia siendo irtuosos, desarrollan deseos de riqueza y empiezan a dominarse por lo sensible, en la oligarqu#a los gobernantes ya no se eligen por su irtud, sino por censo, se interesan en la riqueza. Los ricos abusan de los pobres y los pobres se rebelan. En la democracia se e la rebelión, la sedición, los pobres expulsan a los ricos, y sin predominio de la irtud, los demagogos enga"an al pueblo y gobiernan autoritariamente y la tiran#a que es la forma más injusta de todas. <i$ocracia o ti$arquía( la caracteriza por su ansia de honores, dici!ndonos que nace o es una deformación de la aristocracia, conser ando algo del r!gimen anterior, siendo un termino medio antes de la oligarqu#a, siendo la introducción de la corrupción uno de los elementos que la genera( ,los nuevos )o&ernantes es+uivar5n la le%, como es+uiva un ni=o la mirada de sus padres.A 'latón nos dice que a cada forma de gobierno se corresponde un tipo o caracter#stica de hombre, y analizándolo, a anza sobre la naturaleza de las diferentes formas de gobierno. 0l respecto nos dice que el hombre que se corresponde con la timarqu#a, no es un hombre icioso, sino que ha adoptado una posición intermedia entre las posiciones extremas ol i!ndose un hombre altanero y sediento de honores. 4ligarquía= a ella la define como la forma de gobierno basada en el censo, donde mandan los ricos y el pobre no participa en el poder. 5 que la acumulación de riquezas es los que pierde a la timarqu#a y la lle a a la oligarqu#a. 2ientras más alor asignan a la riqueza, menos estimable les parece la irtud, y sobre este principio se basa. 0simismo se"ala otro defecto capital que tiene la oligarqu#a, y es que una ciudad de esta forma de gobierno, no será una ciudad, sino dos ciudades( una de ricos y otra de pobres, ocupando el mismo territorio y conspirando sin cesar unos contra otros. 5 tambi!n menciona al que califica como el icio más grande de todos( ,la li&ertad en +ue se de0a a cada uno para vender sus &ienes o ad+uirir los a0enos2 En las oli)ar+u'as no se piensa en impedir este desorden2 Si as' fuera, no tendr'an los unos ri+ue*as e$cesivas % los otros verse reducidos a la miseria2.9B >+Esto no nos lle ar#a a preguntarnos en realidad hoy d#a, bajo que forma de gobierno i imos*? Luego los ricos abusan de los pobres y estos se rebelan. De$ocracia= %ace cuando, rebelados los pobres, comparten el gobierno y los cargos p1blicos, ,distri&uci#n +ue por lo com3n suele ec1arse a la suerte en este sistema
L <

La 7e/9*lica Libro %o eno p. B44

B7

La 7e/9*lica 'latón p.B7< I*íd. p.BB;

< pol'tico.99. Es una forma de gobierno, que ciertamente 'latón no comparte, y lo hace er claramente cuando nos dice que es ,una forma de gobierno encantadora, anárquica y pintoresca, que establece una especie de igualdad entre los iguales como entre los desiguales- y carece de ese sistema de formación, que !l estipulaba para quienes ser#an los futuros gobernantes, y reclamándole a 0dimanto >a quien se muestra como admirado y atra#do hacia la democracia? dice C , % a+uellos principios de 1a&l5&amos con tanto respeto cuando est5&amos fundando la ciudad, al decir +ue nadie podr'a ser 0am5s 1om&re de &ien, a menos de estar dotado de una naturale*a e$traordinaria, de 1a&erse familiari*ado desde ni=o con las cosas 1ermosas % 1a&erse aplicado m5s tarde, al estudio de todo lo +ue se relaciona con ellas *-B4 En esta forma de gobierno, seg1n 'latón, se fomentará el libertinaje por un exceso de libertades y los deseos innecesarios y perniciosos, y que el mayor peligro de la democracia es su misma debilidad interna, ya que su indulgencia prepara el campo para los demagogos y los tiranos. 3al es la imagen que 'latón se forma de la democracia( un pueblo o demo, menor de edad e insensato y unos demagogos que le arrastran a su capricho abusando de su incapacidad y falta de sentido. 3iran#a( :u origen pro iene de la democracia, ya que al decir de 'latón el pueblo tiene in ariablemente la costumbre de poner a su cabeza un fa orito cuyo poder alimenta y crece, y cuando este caudillo teniendo consigo a la multitud perfectamente sumisa, cometa las más grandes injusticias, suscite guerras para que el pueblo sienta la necesidad de un jefe, y tambi!n para que los ciudadanos empobrecidos por los impuestos, se entreguen de lleno a trabajar para ganar el sustento diario y conspiren menos contra !l y mientras más odiosa se haga su pol#tica hacia los ciudadanos, más se erá obligado a rodearse de guardia fiel y numerosa, y es all# donde el pueblo si acaba por indignarse por haber engendrado semejante criatura, y quisiera librarse de !l, se dará cuenta que pretende echar, a quien ahora es más fuerte que !l. $esumiendo su opinión sobre la 3iran#a, dir#amos con !l( ,El ma%or peli)ro de la democracia radica, en su misma de&ilidad interna, es indul)ente % &eni)na % permite +ue la e$cesiva li&ertad prepare el campo a los dema)o)os % a los tiranos. 9;2Entend#a que se pasaba de una forma de gobierno a otra por deformación o corrupción de la forma ideal de gobierno considerada por 'latón, o sea la aristocracia, y de all# se iban dando las transiciones de una a otra. En el libro I, de La Rep3&lica, 'latón afirma, que con encidos que nuestra alma es inmortal y capaz por su propia naturaleza de todos los bienes como de todos los males, nos dice que marchemos siempre por el camino que conduce a lo alto, ,% nos consa)remos con todas nuestras fuer*as a la pr5ctica de la 0usticia % de la sa&idur'a2 Por este medio viviremos en pa* con nosotros mismo % con los dioses, % despu"s de 1a&er alcan*ado en la tierra el premio destinado a la virtud, a seme0an*a de los atletas victoriosos en los 0ue)os +ue son llevados en triunfo, seremos dic1osos en este mundo % durante este via0e de mil a=os, cu%a 1istoria aca&amos de contar.9< &omo cierre nos queda la certeza acerca de que el filósofo se interesa por el ser, la esencia no cambia, es inmutable, el ser para poderlo conocer debe ser eterno, lo que cambia son apariencias, o la manifestación del ser. 0lcanzar la justicia tiene que er con el bien com1n, la 1nica forma en que puede subsistir la sociedad es dándole prioridad a este bien com1n sobre los intereses particulares y es sólo de esa forma que alcanzaremos la justicia, a tra !s de la práctica de la erdad y la sabidur#a

Ari tótele ! de la De$ocracia al I$/erio
,Do 1a% +ue dar o'dos a a+uellos +ue aconse0an al 1om&re puesto +ue es mortal, a limitarse a pensar cosas 1umanas % mortales8 m5s &ien al contrario, en la medida de los posi&le, es preciso comportarse como inmortales % 1acer todo lo necesario para vivir se)3n la parte m5s no&le +ue 1a% en nosotros. Arist#teles
BB B4 B; BG

I*íd. p.BBJ I*íd. p.BB= La 7e/9*lica 'latón p. B44 I*íd. p. B6J

B7 0ristóteles nació en el a"o E ;LG, en Estagira, una peque"a ciudad situada en el norte del mar Oonico, es decir, en la esfera de influencia macedónica, donde surgir#a 0lejandro para crear su gran imperio, en cuya oleada quedaron absorbidas las ciudades/Estado. Hijo de m!dico, y por ello predispuesto a la obser ación y a la ciencia natural, 0ristóteles acude a 0tenas en el a"o /;JJ y sigue las ense"anzas de la 0cademia hasta la muerte de 'latón. Luego durante alg1n tiempo, es preceptor del jo enc#simo 0lejandro, de modo que cuando !ste, a partir del a"o /;<<, comienza su irresistible ascenso y su expansión, 0ristóteles se encuentra en una posición a la ez entajosa y comprometida, que pagar#a muy caro a la muerte de 0lejandro >en el /;4;?( condenado por promacedonio, aunque oficialmente por razones religiosas, acepta el destierro para e itar la repetición de la cicuta y de la muerte de :ócrates o en frase que se ha hecho c!lebre, para e itar que los atenienses ,pecaran una ez más contra la filosof#a- y muere un a"o despu!s, es decir en el E ;44/. Aurante los tres a"os en los que 0ristóteles es preceptor de 0lejandro 2agno, su influencia sobre !l no parece haber sido grande( el filosofo estaba anclado en el iejo ideal de la polis como la organización natural suprema de la ida humana y en el principio de la superioridad de los griegos sobre los ,bárbaros-, mientras que 0lejandro se encaminará inmediatamente en la dirección del imperio uni ersal y de la fusión ecum!nica de griegos y bárbaros )n rasgo nue o, es la plena conciencia histórica que tu o 0ristóteles en su quehacer filosófica, 'latón hab#a tenido en cuenta a sus antecesores e incluso les hab#a consagrado diálogos a algunos de ellos>'rotágoras, 'arm!nides?, pero 0ristóteles da un paso más y se hace cargo de toda la historia de la filosof#a presocrática, ele ándola retroacti amente a ser del todo filosof#a. %o hay que pasar por alto, que 0ristóteles escribió muchos tratados sobre temas de ciencia/ natural, astronom#a, etc./ de decisi a importancia, no sólo para una !poca histórica, sino sobretodo, para su autor, que no habr#a llegado al extremo de la especulación abstracta, si no hubiera sido, ante todo, un cient#fico, capaz de hipótesis, obser aciones, análisis, clasificaciones y a1n elementales experimentos. 'artiendo del lenguaje usual y de una ciencia incipiente deja el pensamiento abstracto ele ado a su ni el máximo de uni ersalidad. P4LI<ICA En este campo concreto, que !l ubicaba dentro de la !tica, parece mostrarse cauto, al enumerar los tres ni eles posibles de gobierno( el de uno >monarqu#a, el de pocos >aristocracia u oligarqu#a?, el de todos democracia, se"alando en cada uno una forma buena y una corrompida. 3eóricamente, identifica a la monarqu#a como la mejor, pero !l se inclina más por una oligarqu#a, aunque admita tambi!n que es más segura la democracia, en cuanto, si bien, dice, es la menos buena de las formas buenas de gobiernos, es as# mismo, la menos mala de las malas. En conjunto, la inseguridad de 0ristóteles en materia pol#tica le lle a a buscar explicaciones y determinaciones, antes que normas ideales( con esto basta para que pueda decirse que !l es el fundador de la llamada ciencia pol#tica. El corpus de obras aristot!licas es extenso, y se atribuye su organización y presentación a 0ndrónico de $odas, aqu# nos limitaremos a tener en cuenta sus tratados !tico/pol#ticos, y más espec#ficamente a la Pol'tica, porque es lo que ata"e a la monograf#a en s#, y al respecto apro echamos para se"alar que los griegos ten#an una palabra para designar a quien se ocupaba de los asuntos de la ciudad, de la polis( era un pol#tico. 5 ten#an otro para quien no se ocupaba de los asuntos comunes, sino sólo de lo propio >de lo ilion?( era un idiota. Pericles lo matizar#a magistralmente en uno de sus discursos( ,Do decimos +ue el 1om&re +ue no se interesa por la pol'tica es un 1om&re +ue se limita a sus propios asuntos 7idiota68 decimos +ue es un 1om&re completamente in3til.9>. 0ristóteles llegar#a a1n más lejos( El hombre, por el conjunto de sus potencias o acti idades itales se e lle ado a una di ersificación. La plena actualización de la naturaleza humana en su conjunto sólo es posible en la polis. La ciudad/Estado, es por lo tanto un organismo natural y el hombre es un ,animal pol#tico-. &onsidera 0ristóteles que el bien del indi iduo es de la misma naturaleza que el bien de la ciudad. Este 1ltimo, sin embargo, es más hermoso y más di ino, porque pasa desde la
B6

)i toria del Pen a$iento 3omo B p.BJ< 3omo B Hyspámerica Ediciones :.0 2adrid B<L;

BB dimensión de lo pri ado hasta la de lo social, ante la cual los griegos eran especialmente sensibles, dado que conceb#an al indi iduo en función de la ciudad y no la ciudad en función del indi iduo. 'or lo demás, 0ristóteles expresa de modo paradigmático esta forma de pensar de los griegos, cuando define al hombre como animal pol#tico >es decir, no como animal que se limita a i ir en sociedad, sino como animal que i e en una sociedad pol#ticamente organizada?, y escribe textualmente( ,!uien no puede entrar a formar parte de una comunidad, +uien no ten)a necesidad de nada % se &aste a s' mismo, no es parte de la ciudad, es una fiera o un dios2. Empero 0ristóteles no considera ciudadanos a todos los que i en en una ciudad y sin los cuales !sta no podr#a subsistir. 'ara ser ciudadano es preciso tomar parte en la administración de los asuntos p1blicos( formar parte de las asambleas que legislan y gobiernan la ciudad y que administran la justicia. 'or consiguiente, el colono o el miembro de una ciudad conquistada no pod#an ser ciudadanos. 3ampoco los trabajadores, aunque fuesen libres >es decir aunque no fuesen metecos o extranjeros? pod#an ser ciudadanos, porque carec#an del tiempo libre necesario para participar en la administración de la cosa p1blica. 0s#, los ciudadanos quedan muy limitados en n1mero, mientras que todos los demás habitantes de la ciudad acaban por con ertirse, de alguna manera, en medios para satisfacer las necesidades de los ciudadanos. Las estructuras sociopol#ticas igentes en aquel momento histórico condicionan el pensamiento aristot!lico sobre este tema y le lle an a efectuar una teor#a de la escla itud. 'ara !l el escla o es como un instrumento que precede y condiciona los demás instrumentos, y es utilizado para producir objetos y bienes de uso, además de ser icios. El escla o es escla o por naturaleza, como se infiere del texto siguiente( ,A+uellos +ue entre si difieren tanto como el alma del cuerpo o como el 1om&re de la &estia est5n dispuestos de la manera referida, % todos a+uellos cu%a propia o&ra es el uso corporalE+ue es el me0or +ue pueden 1acerE, estos tales son naturalmente siervos, para los cuales les conviene m5s ser )o&ernados por seme0ante se=or'oF -odo a+uel +ue puede ser de otro, es naturalmente siervo, % por esto se dice ser de otro el +ue 1asta tanto alcan*a ra*#n +ue pueda perci&irla, m5s no la tiene en s'2 Por+ue los dem5s animales sirven no perci&iendo las cosas por uso de ra*#n, sino por los afectos, aun+ue el servicio de unos % otros difiere poco8 pues los unos % los otros nos valen en las cosas para el cuerpo necesarias, esto es, los siervos % los animales dom"sticos % mansos.9?2 :eg1n Dio anni $eale y Aar#o 0ntiser( ,Puesto +ue el siervo o esclavo era a menudo un prisionero de )uerra, Arist#teles e$periment# la necesidad de esta&lecer +ue los esclavos no de&'an proceder de las )uerras de los )rie)os contra los )rie)os, sino de las )uerras de los )rie)os contra los &5r&aros, dado +ue "stos son inferiores por naturale*a2 Se trata del vie0o pre0uicio racial de los 1elenos, +ue Arist#teles comparte, pa)ando tam&i"n en este caso un oneroso tri&uto a la propia "poca % sin caer en la cuenta de +ue contradice los principios de su propia filosof'a, +ue 0ustificar'an un avance en la direcci#n opuesta.9G2 En la concepción aristot!lica, el Estado puede asumir di ersas formas, es decir, distintas constituciones. La constitución es ,la estructura que ordena la ciudad, estableciendo el funcionamiento de todos los cargos y, sobre todo, de la autoridad soberana-. Aado que el gobierno puede ser ejercido por B? un solo hombre, 4? unos pocos hombres o ;? la mayor parte de los hombres, y además quien o quienes gobiernen pueden hacerlo a6 de acuerdo con el bien com1n o &6 exclusi amente en su propio inter!s, entonces se harán posibles tres formas de gobierno recto y tres formas de gobierno corrompido( la6 monarqu#a@ :a6 aristocracia@ ;a6 politeia8 9&6 tiran#a@ :&6 oligarqu#a, y ;&6 democracia. 0ristóteles entiende por ,democracia- un gobierno que, ol idando el bien com1n, se propone fa orecer de manera indebida los intereses de los más pobres y, por tanto, entiende la democracia en el sentido de demagogia. :eg1n !l el error en que cae esta forma de gobierno demagógico consiste en afirmar que, ya que todos son iguales en la libertad, todos pueden y deben ser iguales asimismo en todo lo demás. 0ristóteles afirma que en abstracto las dos primeras formas de gobierno son las mejores. &on realismo, empero, sostiene que /en particular, dado que los hombres son como son/ la mejor forma es la politeia, constitución que en sustancia alora a la clase media.
BJ B=

Política 0ristóteles Nol. B p. ;4.;; Ediciones Prbis :.0 Cuenos 0ires. B<L6 )i toria del /en a$iento 6ilo ó6ico y cientí6ico p. BLL Dio anni $ealeEAario 0ntiser. Editorial Herder, Carcelona. B<<6 3omo F

B4 'rácticamente la politeia es un camino intermedio entre la oligarqu#a y la democracia, que posee las irtudes de esta 1ltima pero carece de sus defectos. 0l respecto de la politeia, Hames IadisonBL y su concepto de republicanismo coincide con el aristot!lico de politeia en muchas dimensiones importantes, pero ambos son diferentes en esencia de la idea platoniana. 0 2adison al igual que a 0ristóteles les preocupaba el medio con el que se pudiera asegurar un gobierno justo y estable. 'ara esto 0ristóteles se apoyaba en una clase media predominante y 2adison, con un concepto más amplio, propugnaba una rep1blica en la que los distintos intereses se super isasen y controlasen entre s#. Iadison tambi!n hac#a hincapi! en la elección de representantes por parte del pueblo, ya que !stos sacrificar#an con menor probabilidad el bien p1blico de lo que lo har#a la mayor#a de la gente. :eg1n escribió 2adison, las democracias puras, en las que el pueblo gobernaba de forma directa, ,siempre han sido espectáculos de turbulencia y de enfrentamientoEl Estado ideal aristotélico La finalidad del Estado es moral y por eso resulta ob io que debe proponerse el incremento de los bienes del alma, el incremento de la irtud. 0ristóteles afirma que- Fel +ue una ciudad sea virtuosa no depende de la fortuna, sino del conocimiento % la elecci#n % al ser virtuosa una ciudad consiste en +ue los ciudadanos +ue participan del )o&ierno sean )ente virtuosa % +ue en esta Repu&lica de la cual 1a&lamos todos los +ue son ciudadanos participan del )o&ierno p3&lico. 9A. 0qu#, de hecho, uel e a enunciarse el gran principio platónico de la correspondencia existente entre el Estado y el alma del ciudadano singular. 'ara 0ristóteles la ciudad perfecta deber#a poseer medida humana( ni demasiado poblada ni demasiado poco. 0simismo el territorio deber#a tener análogos caracteres( lo bastante grande como para satisfacer las necesidades, pero sin producir cosas superfluas. Las cualidades que deber#an poseer los ciudadanos son las caracter#sticas propias de los griegos( un camino intermedio o, mejor dicho, una s#ntesis entre los rasgos propios de los pueblos nórdicos y los de los pueblos orientales. Los ciudadanos >quienes, como sabemos, son los que gobiernan directamente? serán en su edad ju enil guerreros, luego pasarán a ser consejeros y, en la ancianidad, se con ertirán en sacerdotes. Ae este modo se apro echará en su justa medida la fuerza que existe en los jó enes y la prudencia caracter#stica de los ancianos. 'or 1ltimo, dado que la felicidad depende de la felicidad de cada uno de los ciudadanos, será preciso mediante la adecuada educación transformar a cada ciudadano en lo más irtuoso posible. El ideal supremo que debe proponerse el Estado consiste en i ir en paz y en hacer las cosas que son bellas.

Maquia#ello ! Pen a$iento y Pra%i
El $undo de Maquia#ello
La crisis de la edad comunal, que se acent1a a finales del siglo IFN con la consolidación de la burgues#a, abre un panorama histórico E cultural en el que 9lorencia se erigirá como protagonista sobre otras ciudades italianas con irti!ndose en potencia económica de rango internacional fa orecida por un estado de beligerancia. 3ras el alejamiento de la ciudad de quien detentó su gobierno, Dualterio de Crienne, empieza la etapa de la denominada ,democracia florentina-, que permitió un auge en la ida cultural y literaria

BL

>a$e Madi on, ?&+(&!&@"ABC cuarto presidente de Estados )nidos ?&@D0!&@&+B, a menudo llamado ,padre de la &onstitución de Estados )nidos-, defin#a la rep1blica en t!rminos parecidos a los de la politeia aristot!lica. :eg1n !l, las rep1blicas eran sistemas de gobierno que posibilitaban el control directo o indirecto del pueblo sobre sus gobernantes. 0d irtió, sin embargo, sobre los efectos de las facciones mayoritarias e insistió en los derechos de las minor#as. Enciclopedia &lar#n 3omo BJ B< Política Nol. FF 0ristóteles p. BB4 Ediciones Prbis :.0 Cuenos 0ires.B<L6

B; de la ciudad. Es el per#odo creati o de Cocaccio 47 y el momento de la formación de un grupo de jó enes clasicistas, quienes seguramente hubieran deseado la presencia de 'etrarca6 en ese momento. El prestigio cultural de la ciudad no sólo afectaba la literatura, sino tambi!n a las demás artes, sobre todo la pintura, a cuyo desarrollo contribuir#a un Diotto4B, entre otros, por ejemplo. 9lorencia se con ertirá en ciudad estado/ modelo, con su pol#tica de equilibrio cuyo máximo poder ser#a asignado a nue e ciudadanos reemplazados cada dos meses. Los di ersos órganos ejecuti os y de control y la di isión de poderes defender#an a la rep1blica de la tiran#a. Es la rep1blica organizada por los primeros humanistas a imagen y bajo el recuerdo de la 0ntigQedad clásica. 9lorencia y su orden interno se inspiran en el tipo ideal de la ciudad justa, bien ordenada, armoniosa y bella. &omo &anciller se erige &oluccio :alutati, >hasta BG7J? continuador de 'etrarca, in estigador del saber latino de la filosof#a y la poes#a griegas, uno de los art#fices de la pol#tica exterior de 9lorencia. Luego con la llegada de los 2!dicis al poder 9lorencia gozará del mayor auge conocido entre todas las ciudades contemporáneas. &on &osimo de 2!dicis44 >BGJ;?, la ciudad se adornará de bellos y numerosos monumentos y el prestigio se resaltará por la espl!ndida biblioteca que el nue o se"or de 9lorencia forma. &abe destacar que ya pre iamente los 2!dicis, banqueros del 'apado y de los soberanos de 9rancia Fnglaterra y Corgo"a, hab#an ido ocupando un lugar cada ez más destacado en el gobierno de la ciudad. Cajo el gobierno de esta dinast#a medicea, 9lorencia a pesar de iniciar su ocaso pol#tico y a1n dentro de su apariencia de orden, será la encargada de difundir gran parte de las teor#as renacentistas gracias a la creación de la 0cademia 'latónica por obra del filósofo 2arsilio 9icino y que tambi!n contara posteriormente con la participación del filósofo Dio anni 'icco della 2irándola. Le sucede en el poder 'iero de 2!dicis a quien tu o que ayudar su hijo Lorenzo quien le sucedió en el trono. 0poyado en la isión de la di)nitas 1ominis y el alor humano de las letras, asume entonces el Dobierno de 9lorencia, Lorenzo F de 2!dicis >BGJ</BG<4?, en cuya figura de mecenas se conjugan tambi!n la de protector y poeta, representando a su ez la i a expresión del mundo renacentista. Elaborará un programa de hegemon#a pol#tica florentina con una hábil y equilibrada actuación en los asuntos del Estado, sino a tra !s de la acti idad literaria, impulsando el culto de la literatura en lengua ulgar y teorizando la supremac#a del toscano, con los prestigiosos antecedentes de Aante, 'etrarca y Cocaccio, fundando la Ji&lioteca Laurentina. En el terreno pol#tico tu o que enfrentarse al patriciado, que en BG=L intentó acabar con los 2!dicis. :e enfrentó tambi!n al 'apa :ixto FN, quien le declaró la guerra apoyado por 9ernando F de %ápoles, pero Lorenzo F logró atraerse al monarca napolitano, con lo que su poder aumentó. Ae sus tres hijos, 'edro FF le sucedió en el poder, aliado de &arlos NFFF de 9rancia, fue expulsado de 9lorencia en BG<G. Oulián recuperó el poder en B6B4 con apoyo del 'apa Oulio FF y de las tropas espa"olas. Le sucedió Lorenzo >BG<4/B6B<?, hijo de Pedro II % so&rino de Le#n X, +ui"n lo nom&r# 4apit5n General de la I)lesia % le entre)# el Ducado de Kr&ino2 A "ste ser'a, a +uien Ia+uiavello dedicar'a su li&ro El 'r#ncipe, &uscando como dice en la dedicatoria de la o&ra ,con+uistar la )racia de un pr'ncipe., e$presando al finali*ar la dedicatoriaC ,Reci&a pues Luestra Ia)nificencia este pe+ue=o o&se+uio con la misma intenci#n con +ue os lo ofre*co8 si lo le"is % medit5is, 1allareis en "l mi deseo8 veros lle)ar a la cum&re +ue vuestro destino % vuestras cualidades prometen2 Si vuestra Ia)nificencia se di)na &a0ar
47

5ocaccioC Eio#anni ?&"&"!&"+(B Escritor italiano y humanista, uno de los más grandes autores de todos los tiempos, retornado a 9lorencia en B;G7, desarrolló di ersos ser icios diplomáticos para el gobierno de la ciudad. :u obra más importante( , Il Decamerone., junto a( LMamorosa Niammetta, Il filostrato y -eseida2 Oistoria Kniversal de la Literatura p2G; 4B EiottoC di 5ondone ?&2A+!&""+B El más importante pintor italiano del siglo IFN. $eno ador de la pintura medie al al aportarle caracter#sticas que la con ierten en un preludio del $enacimiento. :us frescos y obras pictóricas son esencialmente religiosas, habiendo proyectado el campanile de la &atedral de 9lorencia. Gran Enciclopedia Salvat -2: p2??A 44 Co i$o de MFdici ?&"@0!&3A3B Llamado 4osimo el Lie0o. 9inancista y hombre de estado. Pbligado a exiliarse, en BG;G tomó el gobierno de 9lorencia con ayuda del pueblo. 0seguró su posición deportando a algunos de sus enemigos y arruinando a otros con impuestos. Aurante su mandato actuó como mecenas, fundó la 0cademia %eoplatónica y transformó a 9lorencia en la capital del humanismo. 2andó construir el 'alacio de los 2!dicis, as# como la Ciblioteca de :an 2arco y la Fglesia de :an Lorenzo. Enciclopedia 4lar'n -29G

BG los o0os % ver la 1umillaci#n a +ue me 1an reducido, comprender"is como 1e soportado las in0usticias +ue la adversa fortuna me 1a 1ec1o e$perimentar.2 Alguno a/unte *iográ6ico %ació en 9lorencia el ; de 2ayo de BGJ<. +&ómo era la 9lorencia de ese momento* 0l respecto 2arcel Crion4; nos dice( ,Fall' era f5cil enri+uecerse, &asta&a con ocuparse de la lana, la seda o el cuero, de vender % comprar8 o lo +ue era a3n m5s sencillo, de prestar dinero a corto pla*o % mediante un inter"s elevado, sin ries)os, con &uenas 1ipotecas, lo +ue )aranti*a&a la 1ol)ura econ#mica al ca&o de pocos a=os % la opulencia pasadas al)unas )eneracionesF.. Los 2achia elli >los padres de %icolás? se contentaban con su sueldo, >su padre, jurisconsulto, era funcionario? que les permit#a i ir tranquilos y, a buen seguro, tambi!n felicesR5 con respecto a la ni"ez de %icolás 2aquia ello dirá Crion( ,frecuent# la escuela del &arrioF % dado +ue era inteli)ente % aprend'a r5pido le pusieron &uenos maestrosFera un lector vora* de cual+uier o&ra +ue ca%ese en sus manos, de los anti)uos, de los modernos, de los 1istoriadores, de los poetas, de los latinosF pero nada 1a&'a en "l de rata de &i&lioteca % prefer'a la calle a los li&ros, con sus mil espect5culos cam&iantes, sus fiestas % sus suplicios, sus procesiones % sus e0ecuciones2 El mismo )ent'o +ue a%er despeda*a&a a un 1om&re de estadoFre'a a carca0adas las farsas de los comediantes % escuc1a&a con id"ntica atenci#n las aren)as del pol'tico calle0ero o los sermones del predicador2 S#lo con +ue cam&iase el viento de direcci#n a+uellas )entes corr'an a despeda*ar al mismo 1om&re +ue a%er 1a&'an aplaudido, % al +ue +ui*5s aplaudir'an ma=ana, si es +ue escapa&a con vida.:<.%icolás 2aquia ello ingresó al ser icio gubernamental como funcionario y alcanzó su prominencia, cuando fue proclamada la $ep1blica 9lorentina en BG<L, ya que fue secretario del &oncejo de diez hombres, que conduc#a las negociaciones diplomáticas y super isaba las operaciones militares de la rep1blica, y sus deberes incluyeron misiones al $eino de 9rancia >B67G,B6B7/B6BB?, los Estados 'apales>B67J?, y el Fmperio Dermano>B67=/B67L. En el curso de sus misiones diplomáticas dentro de Ftalia, se hizo conocido de muchos de los gobernantes de Ftalia y eso le permitió estudiar sus tácticas pol#ticas, particularmente la del eclesiástico y soldado &!sar Corgia 46, que en ese tiempo estaba empe"ado en engrandecer sus dominios en la Ftalia central. Aesde B67; a B67J 2aquia ello reorganizó la defensa militar de la $ep1blica 9lorentina, si bien el uso de tropas mercenarias era com1n en esa !poca, !l prefirió reclutar tropas nati as para asegurar la permanente y patriótica defensa de la comunidad. En B6B4, cuando los 2!dicis, reconquistaron el poder, 2aquia ello fue sacado de su oficina, y bre emente encarcelado, bajo cargos de conspiración contra los 2!dicis. Luego de su liberación, se retiró cerca de 9lorencia, donde escribió sus más importantes trabajos. 0 pesar de sus intentos de ganarse el fa or de Lorenzo de 2!dicis, nunca fue reintegrado a su prominente posición gubernamental pre ia. &uando la $ep1blica fue bre emente restituida en B64=, fue sospechado por muchos republicanos de tener tendencia pro/2!dicis. 2urió en 9lorencia el 4B de Ounio de ese mismo a"o. :u obra más conocida es El 'r#ncipe, pero es autor de otras como los Discursos so&re la Primera D"cada de -ito Livio , Del arte de la Guerra, Oistoria de
4;

Marcel 5rion ?&@0(!&0@3B 0utor de fama internacional, escribió más de einte biograf#as, entre las que sobresalen las de m1sicos y artistas, fue nombrado miembro de la 0cademia 9rancesa en B<JG. Entre ellas figura Ia+uiavello, escrita en B<GL por el historiador franc!s 2arcel Crion, en la cual plasma y analiza la 9lorencia del $enacimiento, y describe a 2aquia ello como un ,1om&re )enial, l3cido, curioso % de escandalosa discreci#n. 4G Maquia#ello 2arcel Crion &ap#tulo )no Los poderes del Ainero p. 46 Ediciones C :.0. Cuenos 0ires 477; para el sello Oa ier Nergara Editor 46 CF ar 5orgia ?&3+A!&(D+B :oldado, pol#tico y eclesiástico italiano nacido en $oma, hijo ileg#timo de $odrigo Corgia, posteriormente nombrado 'apa como 0lejandro NF. El a"o antes de la elección de su padre como 'apa, y teniendo BL a"os fue designado &ardenal, $ápidamente se hizo famoso por su conducta licenciosa y iolenta, habiendo sido sospechado de complicidad en el asesinato de su hermano Ouan, Auque de Cene ento y Dandia. En BG<L, desistió de su cardenalato y comenzó el camino que lo lle ar#a a conquistar la $omagna para los Estados 'apales, conquista que luego fue extendiendo. &omo muchos de sus contemporáneos, &!sar Corgia era inescrupuloso, traicionero y cruel con sus ri ales pol#ticos. Era el prototipo de la astucia pol#tica retratada en El 'r#ncipe por 2aquia ello. ,Ia+uiavello. de Iarcel Jrion8 Enciclopedia 4lar'n -omo <

B6 Nlorencia, Lida de 4astrucccio 4astracani, Iandra)ola2 En muchos de sus escritos anticipó la llegada de Estados nacionales fuertes.

'tica y Poder
Es imposible hablar de !tica sin hablar de %icolás 2aquia ello, dado lo cual y en esta parte de nuestro trabajo, hablaremos de su obra, la cual nace de la conjunción de dos factores( por un lado el teórico de sólida formación humanista, y por otro el del hombre de acción, comprometido en los asuntos pol#ticos de 9lorencia y de la Ftalia de aquel momento histórico que le tocó i ir. 3odo ello se podr#a decir que influenció determinantemente en la formación de su pensamiento, que maduró en coherencia de lo que más tarde !l mismo llamar#a , erdad efectual-. &omo se dijo anteriormente El 'r#ncipe fue elaborado en un intento de demostrar a los 2!dicis su experiencia y su desinteresada colaboración. El 'r#ncipe fue iniciado al mismo tiempo que sus Aiscursos sobre la primera d!cada de 3ito Li io, en los cuales intentaba ense"ar como se forman, se mantienen y se disuel en las rep1blicas. En Los DiscursosF se teoriza sobre aquella rep1blica que para el autor era la forma más alta del Estado, mientras que en El 'r#ncipe, habla sobre el principado, isto como remedio posible para cuando están ausentes las irtudes c# icas que mantienen la rep1blica y se hace necesario llamar a ese ,pr#ncipe- o l#der de excepción. 2aquia ello se opon#a a los llamados utopistas pol#ticos >'latón, &icerón? y a ello se un#a un pesimismo concebido en los hombres, cuya naturaleza, !l consideraba, era mal ada. &omo solución a esta isión del hombre, surge la necesidad del Estado como 1nico remedio para encer el indi idualismo, organizando a los hombres en una unidad con un fin com1n2 0 pesar de la ,mala prensa- que ha tenido 2aquia ello y este libro en particular, !l hoy es considerado como el padre del pensamiento pol#tico moderno, ya que fue el primero en dedicarse a describir la realidad pol#tica tal cual es, dejando de lado los planteamientos !ticos o religiosos, teniendo la misma un carácter esencialmente utilitario, está dirigida a un pr#ncipe, dándole reglas practicas sobre como es más eficaz gobernar. Hl describe como son los Estados, no como deben ser, y es de esta forma como descubre la , erdad efecti a-. Esto queda claro ya en la dedicatoria a Lorenzo cuando dice( ,Rporque mi intención ha sido que no exista más pompa y adorno que la erdad de los hechosREsto se e claramente tambi!n en el &apitulo IN cuando dice( ,Rsiendo mi intenci#n escri&ir una cosa 3til para +uien la comprenda, me 1a parecido m5s conveniente se)uir la verdad real de la materia, +ue los desvar'os de la ima)inaci#n en lo concerniente a ella2 Iuc1os 1an ima)inado Rep3&licas % principados +ue nunca e$istieron en realidad2 Oa% tanta distancia de c#mo se vive a como se de&er'a vivir, +ue el +ue de0a el estudio de lo +ue se 1ace para estudiar lo +ue se de&er'a 1acer aprende m5s &ien lo +ue de&e o&rar su ruina +ue lo +ue de&e preservarle de ella2. En definiti a, a tra !s del libro describe los m!todos a tra !s de los cuales obtener y mantener el poder, desligando la !tica de la pol#tica, aunque de su lectura hay ciertos pasajes en los que se ad ierte ciertos atisbos de !tica@ o quizá simplemente el instinto de que no es prudente regirse sólo por la ambición de poder, porque esto se puede ol er en contra del pr#ncipe, sea por cualquiera de estos moti os, y cuando comenta las acciones de 0gatocles para hacerse del poder en :icilia, en la p.G= del &ap#tulo NFFF dice(.Do se puede llamar valor:? matar a sus conciudadanos, traicionar a los ami)os, carecer de fe, de 1umanidad % de reli)i#n8 estos medios pueden llevar a ad+uirir el imperio, pero no la )loria. La gloria es un sentido neoclásico, el alor supremo, como ideal de trascendencia en el tiempo, para eso sir e el poder, en la mente a1n renacentista de 2aquia ello, que piensa y escribe esto en una 9lorencia con ertida en campo de batalla entre Espa"a y 9rancia. 5 lo escribe, ,retirado- luego de una acti a ida pol#tica y militar al ser icio de 9lorencia, y una ez liberado de sus responsabilidades pudo mirar fr#amente al hombre y sus acciones, mereciendo de Nrancis Jacon:G este comentario( ,Iuc1o de&emos a
4J

“Virtú” en el original. 2aquia ello entiende esta palabra en sentido de energ#a interna del hombre o de capacidad, la cual pod#a encer a la suerte 7fortuna62
4=

2ranci 5aconC *arón de 1erula$ ?&(A&!&A2ABC filósofo y estadista ingl!s, uno de los pioneros del pensamiento cient#fico moderno. Los escritos de Cacon se engloban en tres categor#as(

BJ Ia+uiavello % a otros como "l, +ue escri&ieron so&re lo +ue 1acen los 1om&res % no so&re lo +ue de&er'an 1acer. 9inalmente su libro, El Pr'ncipe, escrito en B6B;, con consejos para el ,pr#ncipe- de 9lorencia, Loren*o >su nieto, no el gran mecenas?, no le significó más agradecimiento y atención por parte de !ste que un en #o de botellas de ino. En El Pr'ncipe, 2aquia ello no a desde los principios hasta la realidad, sino que hace exactamente lo contrario, parte de la realidad efecti a y luego desde all#, llega hasta los principios generales que la realidad le ense"an. 5 es de esta forma que llega hasta la llamada razón de Estado. 'or 1ltimo es importante destacar, que en el &ap#tulo IINF, al final del libro, y poniendo de manifiesto una de sus preocupaciones o aspiraciones, que surgir#an de esa Ftalia di idida en principados y reinos di ersos, hace una serie de recomendaciones y exhortaciones a su pr#ncipe, para lograr el ideal de una Ftalia unida, liberada de los ,bárbaros-. 0 modo de resumen intentaremos describir las caracter#sticas fundamentales que seg1n 2aquia ello debe tener el 'r#ncipe que debe enir( :u realismo( debe estar atento para consultar los hechos y desentra"ar la erdad para poder operar con eficacia y precisión. :u ego#smo( antepone su persona a cualquier consideración, y en ese esmerado culti o de su yo, ejercita su oluntad, disciplina su pensamiento y a !l subordina sus emociones, sentimientos y ner ios. :u sentido del cálculo( debe preferir ser temido que amado. :i logra ser además amado, tanto mejor, por que se gobierna más eficazmente cuando hay consenso. :u indiferencia al bien y al mal C el pr#ncipe prefiere el bien. 'ero si es necesario ejercitar el mal para e itar amenazas al poder lo debe realizar sin resquemores. :u habilidad( ,La cualidad esencial del pr'ncipe es la virt3. , que es una energ#a impetuosa, que combina la destreza, la astucia, la determinación y la fuerza. :u capacidad de simulación y mimetismo( el pr#ncipe consigue mejores resultados a tra !s de la simulación y el fraude que mediante el empleo de la fuerza. :u grandeza( puede e adirse de los cánones de la moral media por que su dimensión está por encima de la mediocridad imperante. :u genio lo ubica más allá del bien y del mal. Lo +ue importa para medir la acci#n pol'tica del pr'ncipe es la eficacia % no la moralidad intr'nseca de sus decisiones2 2e interesa destacar en su obra El 'r#ncipe, el &ap#tulo IIFF ,De los Secretarios +ue los pr'ncipes tienen a su lado., en donde dice( ,+ue la primera con0etura +ue se 1ace so&re el talento de un pr'ncipe es ver los 1om&res +ue tiene alrededor8 cuando son suficientes % fieles, siempre se le puede considerar inteli)enteF pero cuando sean de otro modo, siempre se puede formar so&re "l un 0uicio poco favora&le, pues el primer error +ue comete, lo comete en esta elecci#n2. 5 se pregunta más adelante( , 4#mo puede un pr'ncipe conocer al ministro(222 4uando ves al ministro pensar m5s en s' mismo +ue en ti, % +ue en todas sus acciones &usca su provec1o, piensa +ue ese individuo +ue as' se comporta nunca ser5 &uen ministro. . 5 por 1ltimo, ya en el &ap#tulo siguiente la que titula sugesti amente ,Ae que modo huir de los aduladores- dice( ,FDo +uiero de0ar de lado un punto importanteFdel +ue los pr'ncipes se preservan dif'cilmente, si no son mu% prudentesF Y "stos son los aduladores, de los cuales est5n llenos las cortesF Do 1a% otro modo de )uardarse de la adulaci#n +ue 1acer comprender a los 1om&res +ue no te ofenden cuando te dicen la verdadF Por tanto un pr'ncipe prudente de&e ele)ir en su Estado 1om&res sa&ios, % s#lo a ellos de&e dar ar&itrio para +ue le di)an la verdadF. Estos consejos escritos hace cuatro siglos, siguen teniendo una plena igencia, y deber#an ser seguidos por nuestros dirigentes contemporáneos. Es en su obra Discursos so&re la D"cada de -ito Livio , donde %icolás 2aquia ello, desarrollará su idea de Estado, expresando all# su con icción en la rep1blica como modo insuperable de organización pol#tica. El Estado maquia !lico es laico, basado en el arquetipo romano y construido a partir de la razón. En esta obra, y desde una perspecti a histórica propone como paradigma futuro al Estado republicano, dejándose
filosófica, literaria y pol#tica. :us mejores obras filosóficas son El avance del conocimiento >BJ76?, un análisis en ingl!s sobre la conciencia de su propio tiempo, y Dovum Or)anum o Indicaciones relativas a la interpretaci#n de la naturale*a >BJ47?. Enciclopedia &lar#n 3omo ;

B= er en ella, su admiración y entusiasmo por la $ep1blica romana. En su libro Del arte de la )uerra:P, se puede leer, en su 'ág. BL, refiri!ndose a los romanos, o los antiguos, como les llamaban( ,Si volvemos la vista a sus instituciones, encontrar'amos muc1as cosas +ue no ser'an imposi&les de introducir en una sociedad medianamente sanaFLa costum&re de 1onrar % premiar las virtudes, no despreciar la po&re*a, estimar el esp'ritu % las normas de la disciplina militar, o&li)ar a los ciudadanos a amarse los unos % los otros, vivir sin &ander'as, apreciar menos lo particular +ue lo p3&licoFIntroducirlas ser'a como plantar 5r&oles, a cu%a som&ra se estar'a con m5s felicidad % placer +ue &a0o "stos2. Aice el historiador 2arcel Crion en su obra 2aquia ello( ,el hombre a quien pertenecen estas palabras era un soldado un capitán de fortuna, 9abrizio &olonna. La escena transcurr#a en el jard#n de &osimo $uccelai, donde este florentino rico, hab#a intentado aclimatar todas las especies de árboles de las que trataban los libros antiguos, lo que le alió este alti o desaire( en lugar de resucitar la antigQedad en los árboles, que la resucitase en los hombres- Estas palabras son parte de los diálogos de la obra de 2aquia ello Ael 0rte de la guerra, la cual es un análisis detallado y reflexi o, que la coloca entre los mejores escritos sobre táctica y estrategia, acentuando sin embargo por sobre todo la b1squeda de la paz y el bienestar social y económico, libro que fue dedicado a un influyente personaje de la pol#tica florentina, emparentado con los 2!dicis, ya que 2aquia ello, estaba con encido de la necesidad que 9lorencia contara con su propio ej!rcito, como forma de garantizar el Estado. 3odas sus ideas republicanas, y admiración por el arquetipo romano, contrastan con la realidad de su Ftalia di idida, lle ándolo a la b1squeda de un l#der, un 'r#ncipe, que tomara en sus manos la magna tarea de la unificación, b1squeda que hará hasta el fin de sus d#as. 'or eso, termina adscribiendo al absolutismo, el cual es, en !l absolutamente circunstancial. Aice &olombo 2ur1a( ,El a&solutismo de Ia+uiavello es de car5cter co%untural, instrumental o de medios2 El pensador florentino se inclina por esta soluci#n por+ue es la 3nica maneraF de lle)ar a la unidad % consolidarla.:A

Poder y E tado en la .i toria 8 de )o**e a Monte quieu
E#olución de la conce/ción de E tado
Aurante el siglo INF, aparece ligado al inter!s nacional. &omo expresión de la formación y soberan#a de la burgues#a dentro de la frontera nacional( es la necesidad del nue o Estado, del Estado %ación como reorganización y centralización del poder frente a la fragmentación del poder pol#tico medie al. :us máximos exponentes son 2aquia ello y Hobbes, en donde surge durante los siglos INFF y INFFF, el concepto de contrato social. &omo expresión del pacto entre las clases sociales emergentes( es la necesidad del inter!s general que propugna la burgues#a en relación al inter!s particular que representa la clase pol#tica en decli e, la aristocracia. :us representantes posteriores más importantes serán LocSe y Hume dentro de la escuela inglesa, 2ontesquieu y $ousseau de la escuela francesa, y posteriormente analizaremos dentro del idealismo alemán, el pensamiento de Tant y Hegel de la escuela alemana.

<.o$a )o**e

4L

Del Arte de la Euerra Pbra de %icolás 2aquia ello, escrita en B64B, en donde se plantea, la necesidad de ej!rcito propio, y por primera ez la idea del ser icio militar obligatorio, por parte de los ciudadanos, de modo de librarse de la contratación de los condottieri, mercenarios de dudosa fidelidad y efecti idad. 4< Patricio Colo$*o Mur9a &urso de Aerecho 'ol#tico. 3eor#a del Estado p. G7B Editorial Kniversitaria

BL En cuanto a 3homas Hobbes;7, o cualquier otro pensador, no creo que se pueda entender el sentido de su obra, si la desprendemos de su !poca, su historia personal, los momentos históricos que le tocaron i ir y su formación, no sólo acad!mico sino producto tambi!n del contacto con otros grandes pensadores contemporáneos suyos. En este sentido, y antes de entrar en sus principales ideas, y sin pretender hacer una biograf#a de su persona, mencionar! que nace en 2almesbury el 6 de abril de B6LL, hijo de 3homas, icario de Uestport, el cual cansado de la parroquia, pronto abandona la familia, compuesta por tres hijos y su mujer. 9rancis, hermano de la madre se hace cargo de la misma, cuidando esmeradamente al peque"o 3homas. La afición y dominio que pronto demostró por las lenguas clásicas le lle aron a traducir a los BG a"os, la Iedea de Eur#pides en yámbicos latinos. 0 los B6 ingresa en el 2agdelen Hall de Pxford, pasando poco despu!s a la )ni ersidad de &ambridge, donde para costearse sus estudios, ejerce de preceptor de Uilliam &a endish, futuro &onde de Ae onshire, a cuya casa estará unido toda la ida. 0compa"ando al jo en Uilliam realiza iajes al continente que le permiten conocer a Dalileo, el c#rculo del padre 2ersenne y la Escuela de Padua;9. En BJG7 circulan en forma de manuscritos, sus Elements of LaQ, natural and politic , que no era su primera obra escrita, pues en BJ4L hab#a publicado una traducción de la Oistoria de la Guerra del Peloponeso de 3uc#dides. 3emiendo sobre la reacción pol#tica acerca de sus manuscritos, se exilia a 9rancia el mismo a"o de la publicación de ElementsF, BB a"os durará su largo exilio, el cual coincidirá con su etapa más producti a como escritor2 En BJG4 publica De 4ive, en donde preanuncia muchas de las ideas que luego plasmar#a en ,Leviat5n, o la materia, la forma % el poder de un estado eclesi5stico % civil., pero sus preocupaciones pol#ticas y de seguridad, no le permiten publicar el resto de la obra, la cual se encuentra en gran parte redactada. Aurante su permanencia en 'ar#s, da clases de matemáticas al 'r#ncipe &arlos, futuro &arlos FF de Fnglaterra, quien lo distinguirá con su amistad cuando uel an a su pa#s. 0l regresar a Londres, en BJ6B publica On li&ert% and necessit% , libro que causó las iras del Pbispo Cramhalt, con quien mantu o una famosa disputa epistolar. Luego De 4orpore y De 1omine, primera y segunda parte de su Elementa P1%losop1iae . 01n publicar#a peque"as obras, consecuencia de disputas con sus contemporáneos, aunque no se deber#a pensar en Hobbes como un polemista, solamente ten#a por costumbre no dejar sin respuesta las objeciones a sus escritos. 0hora bien, por detrás del concepto sobre !l que ha llegado hasta nuestros d#as, +cuáles eran sus ideas* &omo dec#a al comienzo, 3homas Hobbes está inserto en una sociedad y en una !poca( la sociedad inglesa y el siglo INFF. En esa sociedad y durante es !poca, se producen tres re oluciones que ubicarán a Fnglaterra a la cabeza de la modernidad( la re olución cient#fica y las dos re oluciones pol#ticas. La cient#fica, lle ada a cabo fuera de los c#rculos acad!micos, culminar#a con %eVton,

;7

<o$a )o**e ?&(@@!&A+0B 9ilósofo ingl!s. Educado en Pxford, amigo y admirador de Cacon, se distinguió por su sólida formación human#stica y gran erudición cient#fica. En iajes que realizó estu o en contacto con las grandes figuras de la ,ciencia nue a-( 2erssene, Dassendi, Aescartes y Dalileo. Pbras( Little 3reatise >BJ;=?, Elements of LaV >BJG7?@ Elementa phylosphiae( F. Ae &orpore >BJ66?, FF. Ae Homine >BJ6L?, FFF. Ae &i e >BJG4?, Le iatán >BJ6B?, Pn liberty and necessity >BJ6G?. Luego publicar#a a1n algunas peque"as obras, nacidas de disputas con sus contemporáneos, como Je1emott, sobre las guerras ci iles inglesas, que fue prohibida por el propio rey. La p!rdida del apoyo real supuso un incremento de las cr#ticas a su obra. 0unque siguió publicando incluso una peque"a obra a la edad de <7 a"os( Aecameron 'hysiologicum. Oistoria del Pensamiento -2: p2 ::G ;B E cuela de Padua Escuela filosófica que combinaba el aristotelismo con el a erro#smo, sistema o doctrina de 0 erroes, nacido en &órdoba y muerto en 2arruecos, es considerado el más importante filósofo árabe. 9ue además m!dico, abogado, matemático y pol#tico, y durante alg1n tiempo estu o al ser icio del &alifa de 2arruecos, acusado de herej#a, fue deportado. Fntenta conciliar la filosof#a y la religión( la re elación es un camino accesible a la mayor#a, al tiempo que la filosof#a es otra #a, reser ada a los sabios. Esta concepción será el fundamento de la teor#a de la doble erdad. Enciclopedia Salvat

B< pasando por Har ey;4 y Uallis;;, todos ellos guiados por el m!todo que 9rancis Cacon hab#a inaugurado. En cuanto a las dos re oluciones pol#ticas, la de BJGL, que decapitó la cabeza real y la de BJLL, que implantó el r!gimen parlamentario, se adelantaron cien a"os a la francesa. 2ientras el resto de Europa >sal o Ftalia? a1n está despertando del sue"o medie al, Fnglaterra pone en marcha una sociedad preparada para la etapa mercantil/industrial que se a ecina. :in embargo no todo fue tan fácil ya que la lucha contra los defensores del antiguo r!gimen monárquico tu o sus apoyos en las monarqu#as absolutas del continente. La re olución cient#fica por su parte, tu o que realizarse fuera de la uni ersidad, muchos filósofos y cient#ficos fueron condenados y perseguidos, y en el caso de Hobbes, sus obras fueron quemadas tres a"os despu!s de su muerte. &incuenta a"os duró la re olución pol#tica y Hobbes por su situación social y tambi!n por su longe idad, participó plenamente de ambos procesos. 0islada de esa situación re olucionaria dentro de la sociedad inglesa, no es posible comprender el Leviat5n, y sin Aescartes, Dalileo y otros de sus contemporáneos, tampoco se puede concebir la totalidad de su pensamiento.

Pen a$iento de )o**e
:eg1n Hobbes, en el Leviat5n, 79?>96, el hombre en estado natural hace girar todo en torno de s# mismo. :u derecho sobre todo es ilimitado y sus pasiones lo impulsan a quererlo todo. En esa situación, y debido al derecho a todo de todos, y a la igualdad natural, la tensión constante >!l la llamará estado de guerra?, todo hombre guiado por su instinto de conser ación, desea mantener su propia libertad y dominar al mismo tiempo a los demás. En ese estado ,el 1om&re es un lo&o para el 1om&re2. La razón, uno de los componentes del hombre junto con el cuerpo, le hace llegar a una serie de conclusiones, por medio de las cuales comprende que debe ceder parte de sus derechos para alcanzar más seguridad y una ida más agradable. Es entonces, que el hombre se erá obligado a lle ar a cabo la construcción de la ,sociedad civil., para librarse de esa gran pesadilla que es la guerra de todos contra todos, los hombres se agrupan en comunidades y delegan su poder en una autoridad central. Aesarrollará este pensamiento en su gran obra Leviat5n;<C ,El 3nico modo de eri)ir un poder com3n capa* de defendernos de la invasi#n e$tran0era % la in0urias de unos a otrosF es conferir todo su poder % fuer*a a un 1om&re o asam&lea de 1om&res, +ue pueda reducir todas sus voluntades, por pluralidad de voces, a una voluntad2. ;> Hobbes fundamenta la necesidad de buscar y lograr un consentimiento com1n para constituir un poder com1n que tu iera la capacidad, no solamente de la defensa de las agresiones externas, sino que brindara la seguridad interna, imprescindible para el ejercicio de las diferentes industrias o acti idades económicas, y que dirigiera las acciones de los hombres hacia el bien com1n >!l en realidad, habla de beneficio com1n?. ,Esto es m5s +ue consentimiento o concordia8 es una verdadera unidad de todos ellos en una id"ntica persona 1ec1a por pacto de cada 1om&re con cada 1om&reF Oec1o esto, la multitud as' unida en una persona se llama REPKJLI4A, en lat'n 4ILI-AS2 Esta es la )eneraci#n de ese )ran Leviat5n o m5s &ien 7por 1a&lar con ma%or reverencia6 de ese
;4

)ar#ey Gillia$ ?&(+@!&A(+B 2edico anatomista ingl!s. Estudió en &ambridge y 'adua y llegó a ser catedrático en Londres y m!dico d el os reyes Oacobo F y &arlos F. 0 tra !s de pacientes experimentos llegó a precisar el funcionamiento del sistema circulatorio, superando las teor#as gal!nicas sobre el tema, trabajando tambi!n en embriolog#a y obstetricia. Enciclopedia Iultimedia Salvat8 ;; >o.n Galli ?&A&A!&+D"B 2atemático británico. Estudió en &ambridge y recibió las órdenes clericales. :u obra más importante es Arit1m"tica Infinotorum >BJ66?, en esta obra en la que introdujo el s#mbolo del infinito para representar el infinito, aparece su fórmula para el cálculo del pi, en forma de cociente de dos productos infinitos. 3ambi!n estudió los centros de gra edad y escribió un tratado sobre las cónicas. Enciclopedia Iultimedia Salvat ;G Le#iatán 3!rmino utilizado en distintos libros de la Ciblia para referirse a un monstruo enorme y escamoso. Los especialistas b#blicos suelen coincidir en aplicarlo al cocodrilo, sal o en :almos >:al. B7G, 4J? y Oob >GB, B/L?, donde adquiere la acepción de ,ballena- o ,delf#n-, ya que en estos casos se dice que el animal es una bestia marina. En Fsa#as >Fs. 4=,B? es descrito como ,serpiente tortuosa-. 3ambi!n en el segundo de los apócrifos libros de Esdras >4 Esd. J,G</64? se lo menciona. Enciclopedia &lar#n 3omo B6@ Oistoria del pensamiento -omo :, p2::P ;6 :Le#iatánH; &ap#tulo INFF ,Ae las causas, generación y definición de una rep1blica- '. BJJ, fotocopia proporcionadas por la docente de la cátedra de Ber a"o de &iencias 'ol#ticas.

47 Dios Iortal, a +uien de&emos &a0o el Dios inmortal, nuestra pa* % defensa2.;? Es por ello, que para librarse de esa gran pesadilla que es la guerra de todos contra todos, los hombres se agrupan en comunidades y delegan su poder en una autoridad central, y esto lo hacen mediante un pacto o contrato social. El Estado, por ser una creación artificial está al ser icio de los signantes de ese pacto o contrato, para conseguir una superación del estado natural y obtener la posibilidad del progreso, como medio de llegar a la felicidad, 1nico fin que mue e al g!nero humano. 'ero para lograr ello, deberá resignar derechos y libertades que ten#a en el estado natural. 5 aceptar las decisiones de la mayor#a, a1n cuando no estu iera de acuerdo 2 ,F puesto +ue la ma%or'a 1a declarado un so&erano por voces de consentimiento, +uien 1a%a disentido de&e a1ora asentir con el restoF Pues si entr# voluntariamente en la con)re)aci#n de los reunidos, %a declar# con eso suficientemente su voluntad 7% por tanto pact#, t5citamente6 en el sentido de ple)arse a la ma%or'a2 En definiti a en su obra, partiendo inicialmente de un análisis casi psicológico y antropológico de la naturaleza humana, llega hasta el estudio y el dise"o de un poder pol#tico absoluto, plasmando su teor#a del Estado, bajo el concepto de contrato social, pero en el cual el poder resid#a en el soberano, este concepto, criticado y readaptado, retomar#an luego Loc@e y Rousseau2

El E$/iri $o InglF
El siglo INFF, en Fnglaterra, está dominado por la lucha entre la aristocracia terrateniente y la burgues#a urbana( aquella, defensora de la 2onarqu#a y !sta partidaria de la $ep1blica. 0 grandes rasgos, !stos son los hitos de aquel conflicto( Oacobo F, rey de Escocia y heredero de la dinast#a de los 3udor, al proclamarse soberano de Dran Creta"a >BJ7G? refuerza a la iglesia anglicana frente al puritanismo y al catolicismo. Este hecho y los intentos de creación de impuestos por el monarca pro ocan tensiones entre la 2onarqu#a, de tendencia absolutista, y el 'arlamento, dominado por la nobleza y la burgues#a@ lucha que termina a fa or del 'arlamento despu!s de una guerra ci il >BJG4/ BJGL? en la que &ronVell derrota a los escoceses que combat#an a fa or de la &orona, &arlos F es ejecutado >BJG<?, y la 2onarqu#a es abolida. En la segunda parte del siglo se produce la definiti a derrota del la 2onarqu#a@ pero antes fue restaurada la &orona, que esta ez cayó sobre la cabeza de los Estuardos >BJJ7/BJLL?, tras la disolución del 'arlamento y de la dictadura de &ronVell. ;= Es a partir de BJLL cuando se produce el golpe de estado contra la dinast#a de los Estuardos, resultado del acuerdo entre los Vhigs y los torys, y la entronización de Duillermo de Prange, que tiene como consecuencia( B. / 3riunfo del parlamentarismo con el acuerdo de repartirse periódicamente el gobierno que garantiza la propiedad pri ada y la libertad indi idual. 4. E Declaration of Ri)1ts que establece la aprobación de impuestos por el 'arlamento, la libertad de imprenta, la inamo ilidad de los jueces, el ej!rcito no permanente, etc. El pensamiento pol#tico de la escuela inglesa introduce la teor#a del consentimiento, que es en realidad una ariante del contrato social de Hobbes, pero modificado. El Estado no tiene su origen en el caos y, por tanto, en el temor de sus s1bditos como lo conceb#a Hobbes, sino en el inter!s com1n y el consentimiento de los ciudadanos. El poder social tiene que ser expresión de la mayor#a@ por tanto, su representante tiene que ser el 'arlamento, promulgando leyes y haci!ndolas cumplir, y no la &orona. La función general del Estado es garantizar la ida, la propiedad y la libertad.

>o.n LocIe

%ació el 4< de agosto de BJ;4 en Urington >:omerset?. En la Uestminster :chool, LocSe recibió desde BJGL, un tipo d educación que luego !l no recomendar#a( los autores clásicos, en un aprendizaje rutinario y una disciplina r#gida. Entró en la )ni ersidad de
;J ;=

I*íd. &uando el 'arlamento no quiso disol erse para dar paso a una asamblea permanente, &romVell, acompa"ado por soldados, lo disol ió el B< de abril de BJ6;. Aespu!s de que tambi!n fracasara el 'arlamento de Carebones, &romVell aceptó el Fnstrumento de Dobierno >diciembre de BJ6;?, una constitución escrita que establec#a un 'rotectorado >fórmula mixta de gobierno con aspectos semimonárquicos y del parlamentarismo? y le nombraba lord protector, compartiendo poderes soberanos con un nue o &onsejo de Estado de 4B miembros. :us principales objeti os eran lograr un gobierno estable y tolerancia para todas las sectas puritanas. Enciclopedia &lar#n 3omo =

4B Pxford, en BJ64, estudió primero, el pensamiento escolástico y, más tarde lat#n y griego, que despu!s pasar#a a ense"ar !l mismo en esa )ni ersidad, impartiendo clases de griego, retórica y filosof#a moral desde BJJB hasta BJJG. En BJJB, muere su padre, dejándole una herencia que le permitir#a independizarse económicamente, comenzando una etapa de su ida en la que adquiere una sólida formación cient#fica. 0sistió a los cursos del matemático Uallis y del qu#mico Coyle, que ejercer#a sobre !l una profunda influencia con su teor#a corpuscular, y con quien har#a trabajo experimental. En BJJG fue nombrado censor de filosof#a moral de la )ni ersidad de Pxford, trabando posteriormente amistad por dicha !poca, con el pol#tico ingl!s Lord 0nthony 0shley &ooper, primer conde de :haftesbury ;L, de quien fue amigo, consejero y m!dico. :haftesbury ad irtió en LocSe cualidades para la ida p1blica y administrati a y le introdujo en el mundo de la diplomacia y la pol#tica. :haftesbury, que llegar#a a ser l#der de la oposición parlamentaria a los Estuardos y juzgado por traición, fue ayudado por LocSe en BJJ<, quien el desempe"o de una de sus funciones oficiales, redactó una &onstitución para los colonos de &arolina, en %orteam!rica, que nunca llegó a ser aplicada. En BJ=B inicia la redacción de su más famosa obra ,Kn ensa%o acerca del entendimiento 1umano., y en BJ=6, despu!s de que :haftesbury hubiera perdido el fa or de la corona, LocSe se estableció en 9rancia, donde traba contacto con la a anzada cient#fica y filosófica de la !poca, ahondando en el pensamiento de Aescartes y Dassendi $egresó a Fnglaterra en BJ=<, en un momento de intensificación de la represión pol#tica, donde su amistad con :haftesbury complicar#a las cosas, y pronto tu o que regresar al continente. En BJL; huye hacia las 'ro incias )nidas 4;, siguiendo los pasos de su amigo, quien morir#a ese mismo a"o en el exilio. 3ras morir &arlos FF, su sucesor Oacobo FF, impone en Fnglaterra un sistema totalmente absolutista y de persecución religiosa, iniciándose en BJL= un complot para poner en el trono ingl!s a Duillermo de Prange, de quien LocSe era consejero, lo cual se logra con la llamada $e olución Dloriosa de BJLL y la restauración del protestantismo, regresando de nue o a Fnglaterra en BJL<. 0 pesar de la intensidad de estos acontecimientos, LocSe supo compatibilizar sus acti idades pol#ticas e intelectuales, escribiendo prol#ficamente durante sus a"os de exilio( desarrolló sus ideas pedagógicas, publicó un resumen de su Ensa%oF, redactó su Ep'stola de tolerantia, sus Dos tratados so&re el )o&ierno y la ersión final de de su Ensa%o acerca del entendimiento 1umano. 0unque tu o una larga ida, todos sus escritos más importantes los concibió en los pocos a"os que an de BJL= a BJ<;, en el per#odo en torno a la $e olución Dloriosa, como si la acti idad pol#tica en relación a la re olución liberal hubiera acicateado su creati idad. Ae esa !poca, data su obra Pensamientos so&re la Educaci#n, que para muchos lo hace el padre de la pedagog#a moderna. 0 partir de BJ<B, fijó su residencia en Pates, en donde recib#a las istas periódicas de %eVton y :amuel &larSe, entre otros. En esos a"os escribió La racionalidad del cristianismo y dos Defensas de esta obra, manteniendo i as pol!micas sobre temas pol#ticos y religiosos. El nue o rey Duillermo FFF de Prange lo nombró 2inistro de &omercio en BJ<J, cargo del que dimitió en B=77 debido a una enfermedad. 9alleció el 4L de octubre de B=7G en Pates.

;L

Ant.ony A .ley Coo/erC /ri$er conde de -.a6te *ury >&A2&!&A@"BC pol#tico ingl!s, primero partidario y despu!s ad ersario del rey &arlos FF. 0ctuó en el 'arlamento &orto en BJG7, retiró su apoyo pol#tico a &arlos F y a los monárquicos al estallar la Duerra &i il inglesa, y se unió a los parlamentarios en BJGG. En BJ6;, fue nombrado miembro del denominado 'arlamento de Carebones. Dran defensor del gobierno parlamentario, se opuso al gobierno autocrático de Pli er &romVell. 3ras la muerte de !ste en BJ6L, influyó en la restauración de &arlos FF como rey de Fnglaterra, con irti!ndose en miembro importante de la denominada &abal, grupo consulti o selecto que ser #a al rey. En BJJ7, fue consejero pri ado y, luego, canciller del Exchequer >ministro de 9inanzas?. En BJ=4 recibió el t#tulo de conde de :haftesbury, debido a su pol#tica de tolerancia y apoyo al $ey. En BJ=;, despu!s de que Oacobo duque de 5orS, el hermano del rey, se con irtiera al catolicismo, renunció a su anterior tolerancia y apoyó las -est Acts anticatólicas. Aestituido de su cargo en BJ=; y, en BJ=L, respaldó la agitación anticatólica relacionada con el complot papista. &omo l#der parlamentario de la facción Vhig, se opuso al duque de 5orS como heredero a la corona, apoyando al protestante duque de 2onmouth. 0cusado de traición en BJLB, fue puesto en libertad y huyó a las 'ro incias )nidas >'a#ses Cajos?. Oistoria del Pensamiento -2: p2::?8

44

El E tado de >o.n LocIe
:us Dos -ratados o Ensa%os so&re el Go&ierno 4ivil 79?AB6 , tu ieron mucho que er con la re olución de BJLL, y contienen lo esencial del pensamiento de LocSe sobre el origen de la soberan#a, propiedad, derechos y deberes en la sociedad ci il. LocSe inicia sus reflexiones sobre la naturaleza del de la sociedad ci il y del poder pol#tico, describi!ndonos un estado de naturale*a2 En tal estado las acciones de los hombres y el disfrute de sus propiedades depender#an de su propio albedr#o y no de la oluntad de alguien más. En el estado natural hay una ley, pero no es ci il y no hay, por ello gobierno alguno. 0nte estado de cosas, la solución consiste en que los hombres se constituyan en sociedad ci il, con su correspondiente gobierno. :eg1n este contrato social, a cambio de la preser ación de idas y propiedades, cada uno cederá su derecho a ejercer iolencia sobre los demás a la sociedad. Ae este modo, quien rompa este contrato queda sujeto a la sanción del poder ci il. El 'rimer 3ratado sobre el gobierno ci il, es una larga y elaborada refutación de la teor#a del derecho di ino de los reyes. :eg1n LocSe, la autoridad real no le fue concedida por Aios a 0dán, primer padre de la humanidad@ y aunque de hecho le hubiera sido concedida tampoco hay e idencia de que dicha autoridad fuese transmitida por sucesión de sus herederos. :u pensamiento sentó las bases del ideario pol#tico liberal, sentando principios básicos del constitucionalismo, ya que a diferencia de Hobbes, argumentó que el contrato social solo pod#a conducir a un gobierno limitado y no a una monarqu#a. 0simismo, LocSe defendió la separación de poderes para impedir la degeneración hacia un despotismo, inclinándose por la supremac#a del poder legislati o, con lo cual tambi!n puede considerárselo un teórico de la democracia, hacia la que terminaron e olucionando los reg#menes liberales, al sostener además que por leg#timo que fuera, ning1n poder deber#a sobrepasar determinados l#mites. 0l decir del mismo LocSe en su obra Dos -ratadosF(;< .El primer poder, es decir, el de 1acer lo +ue cree oportuno para la preservaci#n de s' mismo % del resto de la 1umanidad, es a&andonado por el 1om&re para re)irse por le%es 1ec1as por la sociedadF. ,En se)undo lu)ar el 1om&re renuncia por completo a su poder de casti)arF para asistir al poder e0ecutivo de la sociedad, se)3n la le% de la misma lo re+uieraF. 5 precisa más adelante( ,F el poder de la sociedad o le)islatura constituida por ellos, no puede suponerse +ue va%a m5s all5 de lo +ue pide el &ien com3nF Y as', +uien+uiera +ue ostente el poder le)islativo supremo en un Estado est5 o&li)ado a )o&ernar se)3n lo +ue dicten las le%es esta&lecidas, promul)adas % conocidas del pue&lo % no mediante decisiones imprevisi&les8 1a de resolver los pleitos por 0ueces neutrales % 1onestos, de acuerdo con dic1as le%es8 % est5 o&li)ado a emplear la fuer*a de la comunidadFpara +ue esas le%es se e0ecutenF. Nemos como de esta forma, consagra el principio de tres poderes( legislati o, judicial y ejecuti o, que es el que básicamente sigue rigiendo en la actualidad. 3ambi!n de alguna forma introduce el concepto de rebelarse contra un poder no leg#timo cuando dice( ,Fnadie puede tenerme sometido a su poder a&soluto, si no es para o&li)arme por la fuer*a a al)o +ue va contra el derec1o de mi li&ertadF, % la ra*#n me ordena +ue ten)a por enemi)o de esa salva)uardia m'a a +uien &usca arre&atarme la li&ertadF8 por eso +uien trata de esclavi*arme se coloca a s' mismo en estado de )uerra conmi)oF puesto +ue la li&ertad es la &ase de todo. 2 $especto de la propiedad, deja en claro que lo 1nico que la genera es ,el trabajo-, que es una capacidad, igual en todos los hombres, que se puede desarrollar a fin de generar mayores propiedades. Luego se argumentará que el aumento de la población terminó con las tierras disponibles, impidiendo que sea el trabajo el que genera la propiedad, y dando lugar a las leyes positi as, que regularán la distribución de las tierras.

;<

-egundo <ratado o*re el Eo*ierno Ci#il Oohn LocSe 0ltaza :.0. Carcelona B<<L. Extractos de ,Aocumentos 9undamentales del &onstitucionalismo- VVV.urquizadenis.com.ar del Ar. &arlos 0lberto Aenis, docente de la 9acultad de &iencias Económicas de la )C0

4;

Da#id )u$e ?&+&&!&++AB
Ni e un per#odo relati amente estable de la historia inglesa@ es el per#odo en que se crean los fundamentos del parlamentarismo moderno y la prosperidad económica por el desarrollo del r!gimen mercantil. &omo LocSe, desempe"ó cargos pol#ticos, entre ellos el de secretario del general :t. &lair >B=G6? y secretario del conde Hartfford, embajador de Fnglaterra en 'aris >B=JJ?, lo que moti ó su pertenencia a los tory, partido de la sociedad conser adora inglesa. Escribió en B=;G, su obra más conocida 3ratado de la naturaleza humana, que encontró en un primer momento la indiferencia y, posteriormente, el ataque de los estamentos religiosos y acad!micos de la !poca por su cr#tica al fanatismo y la superstición religiosa, por su defensa de la tolerancia y de la propiedad indi idual, y la exaltación del indi iduo. :u teor#a pol#tica está expuesta en los Ensayos pol#ticos que es una recopilación de las diferentes ideas al respecto@ en esta obra, reflexiona, por ejemplo, sobre el contrato original, la libertad de prensa, el equilibrio de poderes, la obediencia pasi a, etc. Hemos podido obser ar como LocSe basa su in estigación en la naturaleza del Estado a tra !s de su origen( su in estigación, en este sentido, tiene un carácter e identemente filosófico. Hume, sin embargo, se dedica a determinar la utilidad de ese Estado, dándole poca o ninguna importancia a su naturaleza. :u pragmatismo unido a su eclecticismo en el terreno pol#tico, le lle a a ser partidario tanto de la teor#a que defiende el origen di ino del gobierno, como la teor#a del contrato social, expresados en sus Ensa%os Pol'ticosC ,!ue la divinidad es el ori)en 3ltimo de todo )o&ierno nunca ser5 ne)ado por +uien admira una Providencia % crea +ue todos los acontecimientos del universo o&edecen a un mismo plan encaminado a fines superiores , ,Pero el pacto +ue sirve de &ase al )o&ierno se dice +ue es el contrato ori)inal %, en consecuencia, podemos suponerlo demasiado remoto para ser conocido por la )eneraci#n actual2 Si se trata del pacto por el +ue 1om&res todav'a salva0es se asociaron % unieron sus fuer*as por ve* primera, reconocemos su e$istencia8 pero al ser tan anti)uo, no podemos pensar +ue conserve nin)una autoridad ,<B 9ilosóficamente se sit1a frente a los partidarios de la concepción progresista de la historia >que subraya lo uniforme y constante del desarrollo histórico?, entendiendo el desarrollo social como un proceso en transformación pero sin ning1n tipo de determinismo histórico. 'ara !l los hombres se mue en por criterios exclusi amente 1tiles, persiguen sus fines dominados por la pasión, por sus instintos, relegando la razón a un segundo plano, imposibilitando la extracción de principios eternos en el comportamiento social y moral de los indi iduos >germen de la teor#a de la psicolog#a indi idualista?. Hume, no entiende de erdades eternas( ni las basadas en la oluntad, moralistas religiosos, ni las basadas en las erdades e identes, moralistas racionalistas. El hombre siempre se comporta pensando en su inter!s particular@ es por ello necesario introducir un mecanismo de equilibrio que redunde en el inter!s colecti o, basado en la utilidad p1blica( respeto a la propiedad >que se concreta en unas normas que todos tenemos que seguir( derecho al trabajo y al comercio?, y obligación de cumplir las promesas. Ael pensamiento pol#tico de Hume se pueden extraer dos temas importantes( El primero es el relacionado con el necesario carácter clasista del poder pol#tico. Esta idea la aborda en su exposición de la rep1blica perfecta en donde es partidario de la alianza de clase entre la aristocracia terrateniente y la burgues#a urbana por el reparto del gobierno. La participación y elección del gobierno deben estar sujetas a la renta, siendo partidario tanto de la 2onarqu#a hereditaria como de la $ep1blica democrática representati a. ,Div'dase cual+uier pa's en cien condados, % cada condado en cien parro+uias, lo +ue 1ar'a un total de die* mil2 -odos los titulares con una renta anual de veinte li&ras en el condado % todos los ca&e*as de familia con un capital de m5s de +uinientas li&ras en las parro+uias se reunir5n anualmente en la i)lesia parro+uial % ele)ir5n por diputado su%o, mediante votaci#n, a un propietario del condado, a +uien llamaremos representante del
G7

En ayo /olítico . VVV.laberinto.uma.es

Aa id

Hume

Editorial

3ecnos.

2adrid

B<<G.

Extractos

de

4G condado2 Los cien representantes del condado ele)ir5n entre ellos, por votaci#n, die* ma)istrados del condado % un senador2 Oa&r5 por tanto cien senadores, mil cien ma)istrados % die* mil representantes, siendo los senadores ma)istrados % los ma)istrados representantes2 Los senadores ser5n investidos de todo el poder e0ecutivo, +ue se ocupar5 de la )uerra % la pa*2 Los representantes ser5n investidos de todo el poder le)islativo, tom5ndose las decisiones por ma%or'a de condados, % en caso de empate, por el voto decisivo del senado,<9 El segundo es el relacionado con la obediencia pasi a al gobierno, como el medio necesario de subordinación de los indi iduos a las condiciones sociales. ,Admitida, pues, la resistencia en ocasiones e$traordinarias, la cuesti#n +ueda limitada al )rado de necesidad +ue pueda 0ustificar esa resistencia % 1acerla le)'tima o recomenda&le2 Y a+u' siempre me inclinar" por +uienes siempre mantienen firmemente el la*o de la o&ediencia % consideran su infracci#n como el 3ltimo recurso para casos desesperados, cuando el pue&lo corre un )ran ries)o de violencia % tiran'a ,<: Esta idea la desarrolla a tra !s del concepto de libertad, entendida como un atributo de la oluntad indi idual, determinada por las pasiones, y en ning1n caso por la razón. La libertad, entendida como el poder de actuar o no de acuerdo con las determinaciones de la oluntad, está limitada por la oluntad del gobierno como representante del inter!s general. Esto implica el sometimiento a la autoridad mediante la obediencia pasi a( no existe la libertad sin la autoridad. La obediencia pasi a no nace de la obligación o fidelidad al pacto, como sostiene el contrato social, sino de la necesidad de subsistencia de la misma sociedad, por un sentido puramente de utilidad. La justicia en este contexto es entendida como utilidad p1blica, como la necesidad que tiene la sociedad de articular mecanismos para respetar la propiedad, a fin de conser ar la paz entre los indi iduos.

El racionali $o ilu trado 6rancF

El siglo INFFF está dominado pol#tica e ideológicamente por el racionalismo ilustrado. La Flustración fue una corriente filosófica que se extendió particularmente por 9rancia, Fnglaterra y 0lemania como un legado del racionalismo ingl!s del siglo INFF, e influenciado por el materialismo cartesiano. En un sentido general, concibe la %aturaleza dominada por la razón, que se emplea para asimilar los procesos naturales mediante la inter ención del hombre como medio para su transformación. En 9rancia esta teor#a se compiló como enciclopedia para que se pudiera aplicar a todos los órdenes de la ida, como un saber uni ersal. )no de los logros de la Flustración fue romper con la fuerza de la tradición y la religión, dirigi!ndose abiertamente al terreno pol#tico. En 9rancia se con ierte en el legado de la $e olución 9rancesa, produci!ndose el triunfo de la burgues#a sobre la aristocracia, y la Aeclaración de los Aerechos del Hombre, credo del indi idualismo burgu!s, en donde se proclama la libertad, igualdad y fraternidad. :in embargo fue Fnglaterra qui!n consiguió una mayor influencia económica y pol#tica por su dominio mar#timo y na al a costa de 9rancia y Holanda. En Fnglaterra, aparece la lucha bajo los conceptos de propiedad pri ada y libertad económica del contrato pri ado entre los agentes económicos@ en 9rancia, donde se lle a la lucha pol#tica hasta sus 1ltimas consecuencias, aparecen los conceptos de libertad indi idual y soberan#a social. Namos a exponer esquemáticamente acerca de la estructura social de la !poca para comprender las ideas que se desarrollan y que, en cierta medida, dirige la lucha de clases. Aurante la primera parte del siglo el Estado tiene un modelo centralista seg1n la concepción absolutista del poder pol#tico como expresión de la correlación de fuerzas entre las clases. En este contexto la burgues#a y las clases oprimidas >artesanos y campesinos? están interesadas, por diferentes moti os, en salir de esta situación( estrat!gicamente la burgues#a para con ertirse en la clase dirigente de la nue a sociedad@ tácticamente la peque"a burgues#a por sacudirse su dependencia económica. La 2onarqu#a controla al Dobierno nombrando a sus ministros, y al ej!rcito, nombrando y pagando a los oficiales >constituidos por nobles?. La 0dministración p1blica está formada
GB G4

En ayo /olítico . Aa id Hume

Fb#d.

46 por la Hacienda que se surte de los impuestos directos e indirectos, y de las aduanas. La nobleza y el clero eran las clases dominantes al ser los mayores propietarios de la tierra. La burgues#a a tomando un mayor protagonismo por la mayor planificación y control, tanto económico como contable. Los artesanos y campesinos son los que soportan el mayor peso del mantenimiento del aparato burocrático, lo que les empujaba a alinearse con la burgues#a.

>ean >acque 7ou

eau

Oean/Oacques $ousseau >B=B4/B==L?, filósofo, teórico pol#tico y social, m1sico y botánico franc!s, uno de los escritores más elocuentes de la Flustración. %ació el BL de junio de B=B4 en Dinebra >:uiza? y fue educado por unos t#os, tras fallecer su madre pocos d#as despu!s de su nacimiento. 9ue empleado como aprendiz de grabador a los B; a"os de edad, pero, despu!s de tres a"os, abandonó este oficio para con ertirse en secretario y acompa"ante asiduo de madame Louise de Uarens, una mujer rica y generosa que ejercer#a una profunda influencia en su ida y obra. En B=G4 se trasladó a 'ar#s, donde trabajó como profesor y copista de m1sica, además de ejercer como secretario pol#tico. Llegó a ser #ntimo amigo del filósofo franc!s Denis DiderotG;, quien le encargó escribir determinados art#culos sobre m1sica para la Enciclopedia. En B=67 ganó el premio de la 0cademia de Aijon por su Discurso so&re las ciencias % las artes >B=67? y, en B=64, fue interpretada por primera ez su ópera El sa&io del pue&lo . 3anto en las obras anteriores, como en su Ori)en % fundamento de la desi)ualdad entre los 1om&res >B=66?, expuso la teor#a que defend#a que la ciencia, el arte y las instituciones sociales han corrompido a la humanidad, y seg1n la cual el estado natural, o primiti o, es superior en el plano moral al estado ci ilizado > !ase %aturalismo?. :u c!lebre aserto( ,-odo es perfecto al salir de las manos del 4reador % todo de)enera en manos de los 1om&res., y la retórica persuasi a de estos escritos pro ocaron comentarios burlones por parte de Noltaire, quien atacó las opiniones de $ousseau y suscitó una eterna enemistad entre ambos filósofos franceses. $ousseau abandonó 'ar#s en B=6J y se retiró a 2ontmorency, donde escribió la no ela Oulia o La nue a Elo#sa >B=JB?. En su famoso tratado pol#tico El contrato social o Principios de derec1o pol'tico >B=J4?, expuso sus argumentos sobre libertad ci il y contribuyó a la posterior fundamentación y base ideológica de la $e olución 9rancesa, al defender la supremac#a de la oluntad popular frente al derecho di ino.

-u /en a$iento
El &uen salva0e es el punto de partida de las ideas sociales de $ousseau. La naturaleza originaria era la de un bruto feliz( bruto porque al i ir aislado, carece de lenguaje y, por lo tanto, no tiene posibilidades de desarrollo intelectual@ pero feliz porque sus necesidades básicas son fáciles de satisfacer. ,Sus deseos no van m5s all5 de sus necesidades f'sicas8 los 3nicos &ienes +ue conoce en el mundo son la comida, una 1em&ra % el reposo8 los 3nicos males +ue teme son el dolor % el 1am&re2 Di)o el dolor % no la muerte, pues el animal no sa&r5 0am5s lo +ue es morir, el conocimiento de la muerte % sus terrores es una de las primeras ad+uisiciones +ue 1i*o el 1om&re al apartarse de su condici#n animal. << En el estado de naturaleza el hombre no reconoce
G;

Deni Diderot ?&+&"!&+@3BC filósofo franc!s, y uno de los redactores de la Enc%clopaedia, tambi!n autor de no elas, ensayos, obras de teatro y cr#tica art#stica y literaria. Aiderot nació en Langres el 6 de octubre de B=B; y estudió con los jesuitas. En B=;G se trasladó a 'ar#s y i ió diez a"os como tutor mal pagado y escribiendo para otros escritores. :u primera obra importante, publicada anónimamente, fue 'ensamientos filosóficos >B=GJ?, donde explica y afirma su filosof#a de#sta > !ase Ae#smo?. En B=G= recibió la in itación de editar una traducción francesa de la Encyclopaedia inglesa de Ephraim &hambers. Aiderot, en colaboración con el matemático Oean le $ond dW0lembert, con irtió este proyecto en una inmensa obra de nue a redacción que abarcaba ;6 ol1menes, Enciclopedia o diccionario razonado de las artes y los oficios, más conocida como la Enciclopedia. &on ayuda de los más prestigiosos escritores de la !poca, entre los que figuraban Noltaire y 2ontesquieu, el esc!ptico y racionalista Aiderot empleó la Enciclopedia como una poderosa arma de propaganda contra la autoridad eclesiástica, la superstición, el conser adurismo y el orden semifeudal de la !poca. Oistoria del Pensamiento -2: p2 :PP GG :4rigen y 6unda$ento de la de igualdad entre lo .o$*re ; Oean Oacques $ousseau Ediciones Libertador p. Ediciones Libertador Cuenos 0ires 477G

4J otra ley que el instinto de conser ación, pero !ste se e moderado por un segundo instinto( la piedad, que le hace e itar los sufrimientos innecesarios de los otros y que es la base de del instinto de sociabilidad. &ontinuaremos, antes de entrar en su 4ontrato Social, indagando acerca de sus ideas básicas, que están plasmadas en su Ori)en % fundamento de la desi)ualdad entre los 1om&res , es as# que all# expresa( ,Nue, pues necesario la invenci#n de las otras artes para o&li)ar al )"nero 1umano a e0ercer la a)riculturaF Del cultivo de las tierras result# necesariamente su reparto8 % una ve* reconocida la propiedad, sur)ieron las primeras normas de 0usticiaC pues, para restituir a cada cual lo su%o, es preciso +ue cada cual pueda tener al)oF resulta imposi&le conce&ir la idea de la propiedad inicial con otro fundamento +ue no sea el de la mano de o&ra, pues no se vislum&ra +ue para apropiarse de cosas +ue "l no 1a 1ec1o, pueda el 1om&re poner en ellas al)o m5s +ue su tra&a0o2<>. En este aspecto del origen de la propiedad, se ad ierte su coincidencia con LocSe. La Edad de Pro en la que i #a el &uen salva0e no pod#a perdurar( los hombres ,más aptosempezaron a apoderarse de una porción de los recursos naturales que era superior a sus necesidades, reduciendo a los demás a la dependencia económica. :e entró as# en la Edad de Hierro, muy parecido a lo que Hobbes entend#a por estado de %aturaleza. 5 para salir de esa inseguridad y iolencia continuas, los propietarios con encieron a los demás de de la necesidad de formar una sociedad ci il basada en el mantenimiento del estado de la propiedad en aquel momento, por lo que es básicamente injusta, seg1n $ousseau( ,El primer 1om&re a +uien cercando un terreno, se le ocurri# decir esto es m'o, % 1all# )entes lo &astante simples para creerle fue el verdadero fundador de la sociedad civil. <? %adie les dijo( .Los frutos son de todos % la tierra no es de nadie. 0 partir de aqu#, intentará elaborar un proyecto, aunque no le resultará fácil hacerlo. 'or eso, el 4ontrato Social puede ser incluso contradictorio con sus ideas, y se lo explica $ousseau a partir del hecho de que la inocencia, una ez perdida es irrecuperable, pudi!ndose aspirar solamente a la irtud. 'erdida la posibilidad de justicia y de felicidad natural, al menos podr#a ser posible un orden social irtuoso, donde se eliminara todo el mal innecesario. Ello sólo ser#a posible mediante una especie de s#ntesis de los contrarios( lograr que el indi iduo se identificara con lo general, sin perder su indi idualidad. Este es el objeto de su obra y !l mismo lo define as#( ,Encontrar una forma de asociaci#n +ue defienda % prote0a con toda la fuer*a com3n a la persona % &ienes de cada asociado, % por la +ue cada cual, uni"ndose a todos, no o&ede*ca sin em&ar)o, m5s +ue a s' mismo % permane*ca tan li&re como anteriormente2 -al es el pro&lema fundamental a +ue da soluci#n el 4ontrato Social.2 &ontrato cuya fórmula más apretada es, seg1n el mismo RousseauC ,4ada uno de nosotros pone en com3n su persona % todo su poder &a0o la suprema direcci#n de la voluntad )eneral8 % reci&imos en cuerpo a cada miem&ro como parte indivisi&le del todo2 En el mismo instante, en lu)ar de la persona particular de cada contratante, este acto de asociaci#n produce un cuerpo moral % colectivo compuesto de tantos miem&ros como votos tiene la asam&lea, el cual reci&e de este mismo acto su unidad, su %o com3n, su vida % su voluntad.<G2 El 4ontrato Social, busca la transformación de la sociedad y su programa, seg1n la propia definición de $ousseau se basa en el establecimiento de /una forma de asociaci#n 72226 mediante la cual cada uno, al unirse a todos, no o&ede*ca, sin em&ar)o, m5s +ue a s' mismo % +uede tan li&re como antes/ :e trata pues, de una nue a modalidad de contrato social que de uel a al hombre su estado ,natural- sin que por ello deba dejar de pertenecer a una comunidad. %o es, como quiere Hobbes, un contrato entre indi iduos, ni de los indi iduos con un gobernante, como propone LocSe( es un pacto de la comunidad con el indi iduo y del indi iduo con la comunidad. &ada uno de los asociados se une a todos y a ninguno en particular. El 4ontrato Social es una obra que está atra esada e inspirada por la pasión por la unidad del cuerpo social, que se funda en la soberan#a absoluta e indisoluble de la oluntad general, frente a la cual deben subordinarse los intereses particulares, quedando consagrado el concepto de soberan#a popular, básico en la democracia, sistema que
G6 GJ G=

I*íd. /.+(

I*íd. p.J6
Contrato -ocial Oean Oacques $ousseau p.BGJ Ediciones Prbis :.0. Cuenos 0ires B<LG

4= $ousseau elige pese a i ir en un momento donde no exist#a ni en los hechos ni en las palabras. 0simismo, introduce el concepto de pueblo, pues será !l, quien lo utilizará por primera ez, rescatando a su ez el de ciudadano, que es a tra !s del cual, intenta asegurar a cada uno, el resguardo de su indi idualidad.

Monte quieu ?&A@0!&+((B
>BJL</B=66?, escritor y jurista franc!s nacido en el castillo de La CrXde y conocido uni ersalmente por sus &artas persas y El esp#ritu de las leyes. Estudió en la Escuela de Pratoria de Ouilly y posteriormente en Curdeos. En B=BG se con irtió en consejero del 'arlamento de Curdeos, del que fue presidente entre B=BJ y B=4L. 2ontesquieu destacó por primera ez como escritor con sus 4artas persas 79G:962 En esta obra, mediante el recurso de la relación epistolar entre dos aristócratas persas de iaje por Europa, 2ontesquieu hace una sátira de los pol#ticos franceses de su tiempo, as# como de las condiciones sociales, los asuntos eclesiásticos y la literatura de la !poca. El libro adquirió rápidamente una enorme popularidad. 9ue una de las primeras obras de la Flustración, que, con su cr#tica a las instituciones francesas durante la monarqu#a de la &asa de Corbón, ya anunciaba el germen de la $e olución 9rancesa. La fama que adquirió 2ontesquieu con !sta le abrió las puertas de la 0cademia 9rancesa en B=4L. :u segunda obra sobresaliente fue 4onsideraciones so&re las causas de la )rande*a % decadencia de los romanos 79G;<?, una de las primeras obras importantes en la 9ilosof#a de la historia. 'ero su obra maestra es El esp'ritu de las le%es 79G<P6, tal ez el primer gran tratado de ciencia pol#tica en el sentido moderno. En ella el autor analiza las tres principales formas de gobierno >rep1blica, monarqu#a y despotismo? y establece las relaciones que existen entre las áreas geográficas y climáticas y las circunstancias generales y las formas de gobierno que se producen. :ostiene tambi!n que debe darse una separación y un equilibrio entre los distintos poderes a fin de garantizar los derechos y las libertades indi iduales. 0 lo largo de toda Latinoam!rica, los textos de 2ontesquieu se le#an con entusiasmo a principios del siglo IFI. En el $#o de la 'lata, por ejemplo, tanto el periódico :emanario de 0gricultura >BL74? como el &orreo de &omercio >BLB7, dirigido por 2anuel Celgrano? eran medios de difusión de las ideas de 2ontesquieu y de $ousseau, y fueron el fermento de lo que luego ser#a la $e olución de 2ayo de BLB7, inicio de la emancipación de 0m!rica Latina. &on anterioridad a esa fecha los libros de 2ontesquieu eran le#dos en secreto y a escondidas, aunque sus seguidores no dudaron en hacer p1blico su furor por los principios de los fisiócratas y los librecambistas. En El esp'ritu de las le%es 2ontesquieu pretendió describir cómo se han originado las leyes, de acuerdo con qu! condiciones, y cómo estas leyes contribuyen a formar una adecuada comunidad pol#tica. En realidad, la obra posee dos ni eles diferenciados( el análisis de lo que son las leyes y la descripción de lo que deben ser para poder formar una adecuada comunidad pol#tica. Ounto a esto, el autor propuso diferentes ejemplos y mostró una abundante erudición para expresar cómo se han constituido las leyes en cada pa#s y cómo dicha constitución depende de las condiciones naturales y sociales, que hacen de cada pa#s una comunidad propia. 'ero, al mismo tiempo, tambi!n aportó nue as ideas para el establecimiento de un r!gimen pol#tico diferente, caracterizado por la di isión o separación de poderes pol#ticos y por una nue a consideración del poder real. El esp'ritu de las le%es está integrado por ;B libros. 0 lo largo de sus páginas son analizadas las diferentes leyes de las naciones del siglo INFFF y pre iamente, 2ontesquieu distingue entre las leyes naturales y las leyes jur#dicas, y pensando que existe un fundamento de la ordenación jur#dica que debe ser considerado antes de proponer cualquier cambio de la estructura legal. Luego se analizan las diferentes formas de gobierno y el carácter del legislador, as# como la influencia del poder pol#tico en la ida de un pueblo. El autor distingue tres formas de gobierno( despotismo, monarqu#a y rep1blica. :us preferencias se dirig#an hacia una monarqu#a constitucional >semejante a la británica? y se mostró firme defensor de la di isión del poder pol#tico en tres ni eles >poder ejecuti o, poder legislati o y poder judicial?, teor#a que contra en#a los principios del 0ntiguo

4L $!gimenGL y que le hizo c!lebre. 0simismo, 2ontesquieu insist#a en la necesidad de que el legislador elaborara las leyes de tal modo que combinara dos elementos fundamentales( la necesidad natural y el carácter de la naturaleza de las cosas, y la obligación de alcanzar la felicidad de la mayor#a de los ciudadanos >que consideraba una finalidad necesaria de todo sistema legal y de toda forma de gobierno?. 'osteriormente estudia la relación existente entre las leyes de un pa#s y sus condiciones naturales >tales como el clima o su carácter geográfico?, esbozando interesantes análisis y comentarios sobre los pa#ses europeos de su tiempo, presentando, a su entender la relación existente entre las costumbres de un pa#s y sus leyes, destacando la influencia de las creencias religiosas, las costumbres, el comercio y el arte, entre otros aspectos, sobre la formación de las leyes y afirmando su con encimiento de que las leyes ar#an a lo largo de la historia y pueden ser modificadas para adecuarse a los cambios de costumbres. 9inalmente, se aboca al análisis de los rasgos de las antiguas leyes romanas y feudales, prestando una especial atención al desarrollo de las leyes francesas. El esp'ritu de las Le%es parece al lector actual una gran antropolog#a. Las leyes, es decir, las relaciones que regulan, de un modo u otro la con i encia ponen de relie e su bondad o maldad a tra !s de las costumbres. Ae all# que sea necesario un análisis minucioso y extenso de !stas para poder elegir las mejores leyes y regular de la manera más conforme con al naturaleza y necesidades de los hombres, las leyes a las que obedecen. &reo que los principales aportes de 2ontesquieu >sobre todo !l? y $ousseau se refieren a la primaria configuración del sistema pol#tico de un Estado, sentando las bases de lo que es nuestro actual ordenamiento jur#dico, o para ser más precisos el ordenamiento jur#dico de las sociedades occidentales en su conjunto. Es muy importante resaltar la influencia de 2ontesquieu sobre los enciclopedistas y re olucionarios, perfilándose las dos direcciones que esa influencia tendrá( la intelectual en general y la pol#tica en concreto. El caso de 2ontesquieu no es el de $ousseau, ya que en este 1ltimo, apenas si se pueden diferenciar donde comienza y donde termina la reflexión que no está condicionada por las categor#as pol#ticas. &aber recordar que El 4ontrato Social inspirará a los re olucionarios franceses en B=L< y a la comuna de BL=7. Fnspiró tambi!n a Oefferson >BL4J?, autor de la Aeclaración de Fndependencia de los Estados )nidos de 0m!rica. En 2ontesquieu, en cambio, los problemas pol#ticos son sus problemas fundamentales en el conjunto de la gran arquitectura de las leyes, y de !l se tomarán los esquemas formales de la organización pol#tica y de $ousseau, su romanticismo libertario, que unidos y difundidos a tra !s de diferentes medios, ser#a el caldo de culti o o fundamentación de las re oluciones que se produjeron en la 0m!rica hispana. • El gobierno republicano tiene por principio la irtud, entendida como obediencia a las leyes. :us leyes fundamentales son( derecho al oto, nombramiento de los senadores y ministros, elección y sorteo como forma de oto y elaboración de las leyes por el pueblo. • El gobierno monárquico se rige por el honor, entendido como obrar con arreglo al inter!s particular. La ley fundamental es el depósito de las leyes, que reside en los cuerpos pol#ticos, y no en el consejo del rey, los cuales anuncian las leyes cuando se hacen, y las recuerdan cuando se ol idan. • El gobierno despótico se dirige con temor. Es decir, abatimiento de ánimos y extinción hasta el menor sentimiento de ambición. La ley esencial es la existencia

GL

Antiguo 7Fgi$en( refiere a un sistema pol#tico y jur#dico, tambi!n empleado para expresar un periodo comprendido entre el siglo INF y el estallido de la $e olución 9rancesa y las re oluciones liberales burguesas del IFI. 9ue empleado por los re olucionarios franceses de B=L< de forma desde"osa para referirse a la estructura pol#tica, social y económica imperante en 9rancia. :i bien sir e para referirse a una etapa de la historia de 9rancia, pre ia a la $e olución 9rancesa, este t!rmino es aplicable al resto de Europa. En el caso espa"ol, el 0ntiguo $!gimen perdura bre emente en el siglo IFI hasta la Duerra de Fndependencia espa"ola, cuando, al promulgarse la &onstitución de BLB4 en &ádiz, se abrió el proceso de constitucionalismo. El 0ntiguo $!gimen, entendido como sistema sociopol#tico, tiene su origen en la descomposición del feudalismo y está caracterizado por la forma de gobierno denominada monarqu#a absoluta aunque su poder se encontraba mediatizado por la existencia de instituciones que en ocasiones se opon#an a las decisiones de la corona. 3ambi!n es muy caracter#stica la presencia, en todos los órdenes de la ida, de la Fglesia. Enciclopedia &lar#n 3omo 4

4< de un isir, persona que se hace cargo de la administración con consentimiento del rey. El fundamento de toda sociedad es la libertad, que es el derecho de hacer todo lo que las leyes permiten, pero no hacer lo que la ley proh#be. ,La li&ertad pol'tica no consiste en 1acer lo +ue uno +uiera2 En un Estado, es decir, en una sociedad en +ue 1a% le%es, la li&ertad s#lo puede consistir en poder 1acer lo +ue se de&e +uerer % en no estar o&li)ado a 1acer lo +ue se de&e +uererE Oa% +ue tomar conciencia de lo +ue es independencia % lo +ue es la li&ertad2 La li&ertad es el derec1o a 1acer todo lo +ue las le%es permitan, de modo +ue si un ciudadano pudiera 1acer lo +ue las le%es pro1'&en, %a no 1a&r'a li&ertad, pues los dem5s tendr'an i)ualmente esta facultadEl concepto de libertad en 2ontesquieu contiene dos aspectos( la libertad ciudadana y la libertad pol#tica, dependiendo la primera de la segunda, de tal manera que para que haya libertad indi idual se tiene que dar la libertad colecti a. La libertad ciudadana es comportarse seg1n la ley, sabiendo que los demás se an a comportar tal cual( es la garant#a de que se a a respetar la ley. La libertad pol#tica es la elaboración y aplicación de las leyes, garantizándose que se an a cumplir. +&ómo se garantiza la libertad pol#tica* 2ediante la separación de poderes, separación entre las funciones legislati as, ejecuti as y judiciales del poder pol#tico. ,La li&ertad pol'tica de un ciudadano depende de la tran+uilidad de esp'ritu +ue nace de la opini#n +ue tiene cada uno de su se)uridad2 Y para +ue e$ista la li&ertad es necesario +ue el )o&ierno sea tal +ue nin)3n ciudadano pueda temer nada de otro2 4uando el poder le)islativo est5 unido al poder e0ecutivo en la misma persona o en el mismo cuerpo, no 1a% li&ertad por+ue se puede temer +ue el Ionarca o el Senado promul)uen le%es tir5nicas para 1acerlas cumplir tir5nicamente2 -ampoco 1a% li&ertad si el poder 0udicial no est5 separado del le)islativo ni del e0ecutivo2 Si va unido al poder le)islativo, el poder so&re la vida % la li&ertad de los ciudadanos ser'an ar&itrarios, pues el 0ue* ser'a al mismo tiempo le)islador2 Si va unido al poder e0ecutivo, el 0ue* podr'a tener la fuer*a de un opresor2 -odo est5 perdido si el mismo 1om&re, el mismo cuerpo de personas principales, de los no&les o del pue&lo, e0erciera los tres poderesC el de 1acer las le%es, el de e0ecutar las resoluciones p3&licas % el de 0u*)ar los delitos o las diferencias entre particulares ,<A2

El Pen a$iento ale$án! de ,ant a -c.o/enn.auer
El final del siglo INFFF, y principios del IFI, es un per#odo en donde se enfrentan beligerantemente las ideas liberales de la burgues#a y las ideas tradicionales de las 2onarqu#as europeas que se al#an en su reacción, contra el expansionismo de la $ep1blica 9rancesa dirigida por %apoleón Conaparte. La conciencia alemana de esta !poca está muy influenciada pol#ticamente por el nacionalismo, debido, en gran parte, tanto a factores pol#ticos( la desmembración del Fmperio y la di isión en peque"os estados de 0lemania, como económicos( el poco peso de la burgues#a como clase. Los intelectuales se mue en por la adhesión al ideal re olucionario que representaba la burgues#a, como por sus simpat#as por el romanticismo, corriente opuesta al racionalismo y a los principios pol#ticos y sociales de la $e olución francesa, que propugnaba la exaltación de los sentimientos y la contemplación de la naturaleza y el indi idualismo nacional. El idealismo alemán comprende desde Tant hasta Hegel y :chopenhauer. El primero sigue los pasos de los racionalistas ilustrados hasta completarlos, fundando la teor#a del criticismo, doctrina que presupone la existencia de categor#as que son las que a priori an a determinar el conocimiento al suponer a !ste separado de la materia( podemos conocer lo que emos pero no la cosa en s# > 4r'tica de la ra*#n pura?, al igual que nuestra actuación moral está determinada a priori por el imperati o categórico > 4r'tica de la ra*#n pr5ctica ?. El segundo tiene su punto de partida en la identidad del ser y la idea ,3odo lo real es racional y todo lo racional es real-. Lo real es considerado como el
G<

El E /íritu de la Leye &harles/Louis de 2ontesquieu Ediciones Prbis :.0. 2adrid B<LG

;7 proceso de la idea >dial!ctica?( cada !poca histórica es una fase del proceso de la idea como esp#ritu de los pueblos.

,ant ?&+"3!&@D3B
$ecibió una educación familiar y escolar pietista, que le influyó posteriormente en sus concepciones morales, por el rigor de sus con icciones. :us estudios uni ersitarios se dirigieron a la formación cient#fica, matemáticas y f#sica, y humanista, filosof#a. :u primer trabajo es de preceptor pri ado, alcanzando posteriormente el doctorado con la obra De i)ne. En B==7 le conceden la cátedra de Lógica y 2atemáticas en la )ni ersidad de TYnigsberg. :us obras más importantes son 4r'tica de la ra*#n pura >B=LB?, y 4r'tica de la ra*#n pr5ctica >B=LL?. 0 finales de los <7 se adhiere a la $e olución francesa y escribe La pa* perpetua entre Estados , Principios metaf'sicos de la teor'a del derec1o , etc. Este filósofo, está más cerca de Hobbes que de $ousseau en su concepción de la realidad social. &onsidera la lucha entre los hombres consecuencia de su propia naturaleza, insociable/ sociable@ y no debida a las condiciones socioeconómicas y a las desigualdades sociales, efectos de la propiedad pri ada. Aebido a esta concepción general, es partidario de instaurar la paz entre los estados por medio de un tratado >normas? sin afectar a las relaciones sociales( es más un deber, legal/moral, que una necesidad, material/ económico. 0l igual que los indi iduos se obligan a tra !s del imperati o categórico, como deber de la razón, que se deben asociar para e itar la guerra, tambi!n llegan a constituirse como una )nión de Estados. Esta unión o Estado mundial tiene que estar basado, al igual que el Estado nacional, en el Aerecho y no en la fuerza y, como finalidad, en la Libertad de los Estados, en donde se realizar#a la 'az perpetua. Tant se diferencia de los pensadores ilustrados, que consideraban al Estado como condición para la felicidad y el bienestar >Estado paternalista?, en que lo concibe como condición para el derecho >Estado legalista?. El concepto Santiano de Estado está ligado fundamentalmente a la idea de ser la representación del Aerecho( aparece como una construcción de la razón para establecer el derecho en las relaciones entre los hombres. Esta concepción del Aerecho Fnternacional es lle ada posteriormente a la práctica con la creación de la :ociedad de %aciones. +5 qu! es el Aerecho* El conjunto de normas que determinan el comportamiento social de los indi iduos entre s#, que tiene por finalidad la resolución ,pac#fica- de los conflictos originados por las relaciones sociales. El Estado Santiano representa los principios del Aerecho que la razón nos obliga a cumplir. El Aerecho está basado en los principios generales de libertad e igualdad, esto es, en la capacidad de obedecer las leyes que han sido pre iamente aceptadas, y en ser tratado igual que los demás formalmente >igualdad jur#dica?, lo que no implica necesariamente igualdad económica, La razón nos obliga a cumplir la ley por medio del imperati o categórico +&ómo* &omo un deber moral, de cumplimiento estricto del deber, por un deber ser, o sea por obediencia al deber. +Ku! deber* El de obrar de acuerdo a como si su actuación fuera uni ersal, queriendo que todo el mundo se comporte como tal. Este deber, como imperati o categórico, se con ierte en obediencia ciega al Estado como representante de la ley. :u pensamiento pol#tico quedó patente en La pa* perpetua >B=<6?, ensayo en el que abogaba por el establecimiento de una federación mundial de estados republicanos y del cual transcribiremos, para finalizar, uno de los párrafos esenciales contenidos en la :ección 'rimera de dicho Libro( ,Kn Estado no es un patrimonio 7patrimonium6F Es una sociedad de 1om&res so&re la +ue nadie m5s +ue ella misma tiene +ue mandar % disponer2 In0ertarlo en otro Estado, a "l +ue como un tronco tiene sus propias ra'ces, si)nifica eliminar su e$istencia como persona moral % convertirlo en una cosa, contradiciendo, por tanto, la idea del contrato ori)inario sin el +ue no puede pensarse nin)3n derec1o so&re un pue&lo2 -odo el mundo conoce a +u" peli)ros 1a conducido a Europa, 1asta los tiempos m5s recientes, este pre0uicio so&re el modo de ad+uisici#n, pues las otras partes del mundo no lo 1an conocido nunca, de poder, incluso, contraerse matrimonios entre Estados8 este modo de ad+uisici#n es, en parte, un nuevo

;B instrumento para aumentar la potencia sin )astos de fuer*as mediante pactos de familia, %, en parte, sirve para ampliar, por esta v'a, las posesiones territoriales.>B2

)egel ?&++D!&@"&B

9ue un gran admirador de la sociedad griega y de la re olución francesa. &ompa"ero de HYlderlin y :chelling, rompe con ellos al publicar Aiferencia entre el sistema de 9ichte 6B y :chelling >BL7=?. 'osteriormente publica 4iencia de la l#)ica >BLB4? y Enciclopedia de las ciencias filos#ficas >BLB=?. En los 1ltimos a"os de su ida escribe L'neas fundamentales de la filosof'a del derec1o >BL4B?. Aespu!s de su muerte sus disc#pulos recopilan los textos( Lecciones so&re la filosof'a de la reli)i#n , Introducci#n a la Oistoria de la filosof'a , Lecciones so&re la est"tica % Lecciones so&re la filosof'a de la 1istoria2 El concepto hegeliano de Estado forma parte de la concepción que desarrolla Hegel de la Historia( La Historia es, seg1n Hegel, un proceso, el mo imiento que sigue el Esp#ritu por encontrarse, esto es, conocerse a s# mismo. Este proceso, en donde cada fase se niega y se supera, no tiene una realidad material sino ideal, en donde la realidad >el Estado? es una manifestación de la idealidad >la Fdea?( ,La representaci#n m5s directa, m5s ordinaria de la 1istoria de la filosof'a, es +ue ella informa de los diferentes pensamientos % concepciones +ue los 1om&res 1an formulado en las m5s distintas "pocas so&re Dios % so&re el mundoF Pero la m5s amplia si)nificaci#n de esta idea es tam&i"n, por eso, +ue no solamente opiniones es lo +ue la 1istoria de la filosof'a nos ense=a a conocer2 Lo +ue por lo pronto, se pone frente a la opini#n es la verdad.>:2 La idea de Hegel radica en lo absoluto, que tiene su existencia como proceso. Lo que existe es el proceso >el mo imiento? como lo absoluto( principio y fin. Esta Fdea se le puede conocer como Aios, pero como representación de la $azón )ni ersal como ,eficiencia-. La Fdea no es una manifestación de Aios sino todo lo contrario( Aios es deducido de lo 0bsoluto. El proceso de lo absoluto es pensado bajo la forma de libertad como el proceso que sigue la idea por conocerse a s# mismo, que se concreta en hacer al mundo >lo real? conforme a s# mismo, esto es, actuar conforme a la necesidad, como proceso de de enir en el pensamiento, concepto que implica conocimiento de causa o superación de las limitaciones de la cosa. Este proceso se da en el de enir a tra !s de la oluntad, es decir, de las diferentes indi idualidades sociales que son expresión del orden interno de una estructura social dada, la que i e( como las formas ideológicas en que se reflejan las relaciones reales de los pueblos como modo de producción. La indi idualidad como oluntad constituye los medios para la realización de la idea en el mundo. El fin 1ltimo de la idea es el Estado como realización material de la $azón, que es el lugar en donde se realizan las m1ltiples oluntades indi iduales. Es un artificio ,ideal- para que se pueda realizar plenamente la libertad, que es conocimiento de la necesidad. El Estado es, seg1n Hegel, unidad de lo uni ersal y lo particular, en donde los hombres representan lo particular a tra !s de sus pasiones, y el Estado lo uni ersal con sus leyes.
67

,antC I$$anuel. La pa* perpetua. 'resentación de 0ntonio 3ruyol y :erra. 3raducción de Ooaqu#n 0bellán. 2adrid( Editorial 3ecnos, B<L6. 6B >o.ann Eottlie* 2ic.te ?&+A2!&@&3BC filósofo alemán, autor de una teor#a idealista de la realidad y de la acción moral. %ació en $ammenau >:ajonia?. &omenzó sus estudios en 'forta, acudiendo despu!s a las uni ersidades de Oena y Leipzig. Aebido al prestigio adquirido con sus primeras obras, Ensa%o de una cr'tica de toda revelaci#n >B=<4?, en un principio atribuida a Immanuel Rant, accedió a la cátedra de 9ilosof#a de la )ni ersidad de Oena en B=<;. En B=<< fue acusado de defender doctrinas cercanas al ate#smo, teniendo que renunciar a su puesto y trasladarse a Cerl#n, donde escribió y dió clases. En agosto de BL7= regresó a Cerl#n, con irti!ndose en el primer rector de )ni ersidad $eal 9ederico Duillermo >actual )ni ersidad de Cerl#n?. Aerrotada 'rusia en BL7J por las tropas de %apoleón F Conaparte, y amenazada la incipiente independencia de los estados alemanes, 9ichte defendió con fer or el desarrollo de la conciencia nacional germánica, especialmente en sus Discursos a la naci#n alemana 79PBP62 Enciclopedia 4lar'n -omo 9B 64 Introducción a la )i toria de la 2ilo o6ía p.B< Deorg U. 9. Hegel Ediciones Libertador Cuenos 0ires 47G

;4 La libertad la da el Estado por establecer la unidad entre su oluntad y la racionalidad de las leyes morales del Estado.

Art.ur -c.o/en.auer ?&+@@!&@ADB
%ació el 44 de febrero de B=LL en Aanzig >actual DdaZsS, 'olonia?, y estudió en las uni ersidades de Dotinga, Cerl#n y Oena. :e instaló en 9ranSfurt del 2ain, donde lle ó una ida solitaria y se olcó en el estudio de los sistemas filosóficos del budismo e hinduismo y del misticismo. En su obra principal, El mundo como voluntad % representaci#n >BLB<?, propon#a los elementos !ticos y metaf#sicos dominantes en su filosof#a atea y pesimista. 3ambi!n estu o influenciado por las ideas del teólogo dominico, m#stico y filósofo ecl!ctico alemán Iaestro Ec@1art>;, del teósofo y m#stico alemán OaSob Coehme y de los eruditos del renacimiento y de la Flustración. En desacuerdo con la escuela del idealismo, se opuso con dureza a las ideas de Deorg Uilhelm 9riedrich Hegel, que cre#a en la naturaleza espiritual de toda realidad. En su lugar, aceptaba, con algunas reser as, la teor#a de Fmmanuel Tant seg1n la cual los fenómenos existen sólo en la medida en que la mente los percibe como representaciones. :in embargo, no estaba de acuerdo con !ste en que la ,cosa/en/s#-, o realidad 1ltima, exista más allá de la experiencia. La identificaba por su parte con la oluntad experimentada. %o obstante, la oluntad no está limitada a una acción oluntaria pre isible, sino que toda la acti idad experimentada por la personalidad es oluntad, incluidas las funciones fisiológicas inconscientes. Esta oluntad es la naturaleza innata que cada ser experimenta y adopta en el tiempo y el espacio como apariencia del cuerpo, que es as# su representación. 'artiendo del principio de que la oluntad es la naturaleza innata de su propio cuerpo como una apariencia en el tiempo y en el espacio, :chopenhauer llegó a la conclusión de que la realidad innata de todas las apariencias materiales es la oluntad, y que la realidad 1ltima es una oluntad uni ersal. 'ara :chopenhauer, la tragedia de la ida surge de la naturaleza de la oluntad, que incita al indi iduo sin cesar hacia la consecución de metas sucesi as, ninguna de las cuales puede proporcionar satisfacción permanente a la acti idad infinita de la fuerza de la ida, o oluntad. 0s#, la oluntad lle a a la persona al dolor, remedio al sufrimiento y a la muerte@ a un ciclo sin fin de nacimiento, muerte y renacimiento, y la acti idad de la oluntad sólo puede ser lle ada a un fin a tra !s de una actitud de renuncia, en la que la razón gobierne la oluntad hasta el punto que cese de esforzarse. Aice :chopenhauer en su libro El Iundo como Loluntad % representaci#n ( ,La consecuencia de todo lo dic1o es +ue la voluntad sa&e siempre cuando el conocimiento la ilumina, lo +ue +uiere en tal momento % en tal lu)arF-odo acto concreto tiene un fin8 el con0unto de la voluntad no lo tieneFde i)ual manera +ue cada fen#meno natural tiene una causa suficiente para determinar su aparici#nF. 3u o esta concepción del origen de la ida en la oluntad gracias a un planteamiento que part#a de la concepción de la naturaleza de la conciencia como impulsora. 2ostró una fuerte influencia budista en su metaf#sica y un logrado sincretismo de ideas budistas y
6;

Mae tro EcI.art ?c. &2AD!c. &"2@BC religioso dominico, filósofo, teólogo y m#stico alemán. :u pensamiento, de gran rele ancia en la filosof#a medie al, estu o muy influido por el neoplatonismo. >o.anne EcI.artC su erdadero nombre, nació en Hochheim en una familia de noble condición. Fngresó en la Orden de Predicadores a los B6 a"os y, como miembro de la misma, prosiguió sus estudios teológicos en &olonia, graduándose mag#ster en 3eolog#a en B;74. En B;7; comenzó a ense"ar en la )ni ersidad de 'ar#s, manteniendo un pol!mico debate con Ouan Auns Escoto, siendo nombrado tambi!n pro incial de los dominicos en :ajonia, regresando posteriormente a 'ar#s, donde profesó desde B;BB. Entre B;BG y B;44 ense"ó y predicó en Estrasburgo. 2ás tarde pronunció numerosas pr!dicas en &olonia, donde adquirió notable prestigio por la calidad de sus sermones. :us tesis teológicas, aunque inspiradas en las de 3omás de 0quino, estu ieron marcadas por el neoplatonismo. :us ideas sobre la unión del alma con Aios moti aron la acusación de pante#smo. En B;4= el papa Ouan IIFF conminó a EcShart para que se defendiera de las acusaciones de herej#a ertidas contra su persona, realizando !ste una declaración p1blica y solemne de su ortodoxia el B; de febrero de B;4=, pero una bula papal publicada el 4= de marzo de B;4< condenó, a t#tulo póstumo, 4L de sus proposiciones. Enciclopedia &lar#n 3omo L

;; cristianas en sus reflexiones !ticas. Aesde el punto de ista epistemológico, las ideas de :chopenhauer pertenecen a la escuela de la fenomenolog#a. 0plicó sus ideas al considerar los principios que constituyen el fundamento de la acti idad sexual humana, defendiendo que los indi iduos se unen, no por las sensaciones del amor sentimental, sino por los impulsos irracionales de la oluntad. Huellas de su filosof#a pueden distinguirse en las primeras obras de 9riedrich %ietzsche, en las óperas del compositor $ichard Uagner y en muchos de los trabajos filosóficos y art#sticos del siglo II. &abe aclarar que hasta el siglo II, la mayor#a de los filósofos conceb#an la oluntad como una facultad distinta con la que toda persona nac#a. Aiscrepaban, sin embargo, sobre el papel de esta facultad en la composición de la personalidad. 'ara una escuela de filósofos, notablemente representados por el filósofo alemán 0rthur :chopenhauer, una oluntad uni ersal es la realidad esencial y la oluntad de los indi iduos forma parte de ella. En su isión, la oluntad domina todos los demás aspectos de la personalidad del indi iduo( conocimiento, sentimientos y dirección en la ida. )na forma contemporánea de la teor#a de :chopenhauer se halla impl#cita en algunas clases de existencialismo, como el enfoque existencialista expuesto por el filósofo franc!s Oean/'aul :artre, quien considera la personalidad como el producto de opciones, y los actos como demostraciones de la oluntad encaminadas a conferir sentido al uni erso. Ptros filósofos han estimado la oluntad como similar o secundaria a otros aspectos de la personalidad. 'latón cre#a que la psique se di id#a en tres partes( razón, oluntad y deseo. 'ara filósofos racionalistas, como 0ristóteles, santo 3omás de 0quino y $en! Aescartes, la oluntad es el agente del alma racional que gobierna los apetitos puramente animales y las pasiones. 0lgunos filósofos emp#ricos, como Aa id Hume, no cuentan con la importancia de las influencias racionales en la oluntad@ consideran la oluntad dirigida sobre todo por la emoción. Ptros filósofos y pensadores, conciben la oluntad no como una facultad innata sino como el producto de la experiencia que e oluciona de una forma gradual como las ideas y la personalidad indi idual en la interacción social. 0ctualmente se tiende a aceptar la teor#a pragmática de la oluntad. &onsideran la oluntad como un aspecto o cualidad de la conducta, más que como una facultad diferenciada( es la persona la que dispone. Este acto de oluntad se manifiesta( primero, en la fijación del inter!s sobre metas más o menos distantes y modelos y principios de conducta abstractos hasta cierto punto@ en segundo lugar, al ponderar #as alternati as de acción y efectuar acciones deliberadas que parecen mejor calculadas para ser ir a principios y metas espec#ficos@ tercero, en la inhibición de impulsos y hábitos que pudieran distraer la atención, o entrar en conflicto con un principio o un fin, y, por 1ltimo, en la perse erancia frente a obstáculos y frustraciones en la persecución de metas y en la adhesión a principios establecidos pre iamente. Entre los defectos comunes que pueden conducir a la debilidad de la oluntad figuran la ausencia de objeti os que exijan esfuerzo o de ideales y modelos de conducta que merezcan ser considerados, atención acilante, incapacidad para resistir los impulsos o romper hábitos, y la incapacidad para decidir entre alternati as o asumir una decisión, una ez que !sta es tomada.

1i ión Mar%i ta del Poder y del E tado
,Al decir +ue las relaciones actualesElas relaciones de la producci#n &ur)uesaE son naturales, los economistas dan a entender +ue son relaciones dentro de las cuales se crea la ri+ue*a % se desenvuelven las fuer*as productivas con arre)lo a las le%es de la Daturale*a2 Lue)o esas relaciones son, a su ve*, le%es naturales independientes de la influencia de los tiempos8 son le%es eternas +ue de&en re)ir siempre la sociedad2 De suerte +ue la Oistoria 1a e$istido, pero %a no e$iste2 Oa 1a&ido Oistoria, puesto +ue 1an e$istido instituciones feudales, % en esas instituciones se encuentran relaciones de producci#n enteramente distintas de las de la sociedad &ur)uesa, +ue los economistas, pretenden dar por naturales, % por tanto eternas.2 Rarl Iar$ ,Iiseria de la Nilosof'a. p29;G Ediciones Or&is 9AP<2

In6rae tructura y u/ere tructura

;G

&reemos que esta demás particularizar el carácter re olucionario de la concepción marxista de ,totalidad social- en lo que la distingue de la ,totalidad- hegeliana. 0l respecto Louis Alt1user>< plantea( ,Oemos dic1o 7% esta tesis s#lo repet'a c"le&res proposiciones del materialismo 1ist#rico6 +ue se)3n Iar$ la estructura de toda sociedad est5 constituida por ,niveles. o ,instancias. articuladas por una determinaci#n espec'ficaC la infraestructura o &ase econ#mica 7,unidad. de fuer*as productivas % relaciones de producci#n6, % la superestructura, +ue comprende dos ,niveles. o ,instancias.C la 0ur'dicoEpol'tica 7el derec1o % el Estado6 % la ideol#)ica 7las distintas ideolo)'as, reli)iosa, moral, 0ur'dica, pol'tica, etc"tera6.>>2 0demás de su inter!s teórico/pedagógico >consistente en hacer notar la diferencia que separa a 2arx de Hegel?, esta representación ofrece una fundamental entaja teórica( permite inscribir en el dispositi o teórico de sus conceptos esenciales lo que Alt1user ha llamado su 'ndice de eficacia respectivo2 +Ku! quiere decir esto* &ualquiera puede con encerse fácilmente de que representar la estructura de toda sociedad como un edificio compuesto por una base >infraestructura? sobre la que se le antan los dos ,pisos- de la superestructura constituye una metáfora, más exactamente una metáfora espacial( la de una tópica. &omo toda metáfora, !sta sugiere, hace er alguna cosa. +Ku! cosa* Kue los pisos superiores no podr#an ,sostenerse- >en el aire? por s# solos si no se apoyaran precisamente sobre su base. La metáfora del edificio tiene pues por objeto representar ante todo la ,determinación en 1ltima instancia- por medio de la base económica. Esta metáfora espacial tiene as# por resultado afectar a la base con un #ndice de eficacia conocido por la c!lebre expresión( determinación en 1ltima instancia de lo que ocurre en los ,pisos- >de la superestructura? por lo que ocurra en la base económica. 0 partir de este #ndice de eficacia ,en 1ltima instancia-, los ,pisos- de la superestructura se hallan e identemente afectados por diferentes #ndices de eficacia. +Ku! clase de #ndices* :e puede decir que los pisos de la superestructura no son determinantes en 1ltima instancia sino que son determinados por la eficacia básica@ que si son determinantes a su manera >no definida a1n?, lo son en tanto están determinados por la base. :u #ndice de eficacia >o de determinación?, en tanto !sta se halla determinada por la determinación en 1ltima instancia de la base, es pensado en la tradición marxista bajo dos formas( B? existe una ,autonom#a relati a- de la superestructura con respecto a la base@ 4? existe una ,reacción- de la superestructura sobre la base. 'odemos decir entonces que la gran entaja teórica de la tópica marxista, y por lo tanto de la metáfora espacial del edificio >base y superestructura?, consiste a la ez en hacer er que las cuestiones de determinación >o #ndice de eficacia? son fundamentales, y en hacer er que es la base lo que determina en 1ltima instancia todo el edificio@ por lógica consecuencia, obliga a plantear el problema teórico del tipo de eficacia ,deri ada- propio de la superestructura, es decir, obliga a pensar en lo que la tradición marxista designa con los t!rminos conjuntos de autonom#a relati a de la superestructura y reacción de la superestructura sobre la base. El mayor incon eniente de esta representación de la estructura de toda sociedad con la metáfora espacial del edificio radica e identemente en ser metafórica( es decir, en permanecer en el plano de lo descriptivo2 %os parece por lo tanto deseable y posible representar las cosas de otro modo. 'ensamos que a partir de la reproducci#n resulta posible y necesario pensar en lo que caracteriza lo esencial de la existencia y la naturaleza de la superestructura. Es suficiente ubicarse en el punto de ista de la reproducción para que se aclaren muchas cuestiones cuya
6G

Loui Alt.u er ?&0&@!&00DBC filósofo franc!s, el más influyente teórico marxista durante la d!cada de B<=7. %ació en Cirmandreis >actualmente en 0rgelia? y desarrolló una brillante carrera acad!mica en 'ar#s que le permitió acceder a una cátedra en el &ollXge de 9rance. La atención internacional recayó sobre 0lthusser tras la publicación de La revoluci#n te#rica de Iar$ en B<J6, seguida de Para leer El 4apital en ese mismo a"o. En estos trabajos desafió la interpretación dominante del marxismo, relacionada con temas humanistas y hegelianos heredados en gran medida de los primeros escritos de Tarl 2arx. 66 Nota /ara la In#e tigación( Fdeolog#a y aparatos ideológicos del Estado. Louis 0lthuser $e ista La 'ens! 'aris B<=7

;6 existencia indicaba, sin darles respuesta conceptual, la metáfora espacial del edificio 2 En todo caso, más allá de los cambios operados en las sociedades modernas, cabe isualizar al marxismo, no como un conjunto de ,ideas re eladas-, sino fundamentalmente como un m!todo de in estigación >el materialismo dial!ctico?, y que a partir de la utilización de este m!todo o herramienta es posible a anzar/entre otras cosas/ en la redefinición del concepto marxista de clases sociales y su clasificación, o su igencia, en la sociedad capitalista moderna de hoy. En este sentido, ya Geor) Lu@acs>?, y refiri!ndose a las discusiones suscitadas referentes a qu! se pod#a considerar como marxismo ,ortodoxo-, planteaba( ,Fmar$ismo ortodo$o no si)nifica reconocimiento acr'tico de los resultados de la investi)aci#n mar$ista, ni ,fe. en tal o cual tesis, ni interpretaci#n de una escritura ,sa)rada.2 En cuestiones de mar$ismo la ortodo$ia se refiere al m"todoFEs la convicci#n cient'fica de +ue en el mar$ismo dial"ctico se 1a descu&ierto el m"todo de investi)aci#n correcto, +ue ese m"todo no puede continuarse, ampliarse ni profundi*arse m5s +ue en el sentido de sus fundadores.>G2 0 partir de ahora intentaremos analizar bre emente el Aerecho, el Estado y la ideolog#a desde el punto de vista descriptivo, intentaremos mostrar a la ez lo que pasa desde el punto de vista de la práctica y de la producción por una parte, y de la reproducción por la otra.

El Estado
La tradición marxista es formal( desde el Ianifiesto 4omunista y El 9P Jrumario el Estado es concebido expl#citamente como aparato represi o. El Estado es una ,máquinade represión que permite a las clases dominantes >en el siglo IFI a la clase burguesa y a la ,clase- de los grandes terratenientes? asegurar su dominación sobre la clase obrera para someterla al proceso de extorsión de la plus al#a >es decir a la explotación capitalista?. El Estado es ante todo lo que los clásicos del marxismo han llamado el aparato de Estado2 :e incluye en esta denominación no sólo al aparato especializado >en sentido estricto?, cuya existencia y necesidad conocemos a partir de las exigencias de la práctica jur#dica, a saber la polic#a Mlos tribunalesM y las prisiones, sino tambi!n el ej!rcito, que inter iene directamente como fuerza represi a de apoyo >el proletariado ha pagado con su sangre esta experiencia? cuando la polic#a y sus cuerpos auxiliares son ,desbordados por los acontecimientos-, y, por encima de este conjunto, al Oefe de Estado, al Dobierno y la administración. 'resentada en esta forma, la ,teor#a- marxista/leninista del Estado abarca lo esencial. El aparato de Estado, que define a !ste como fuerza de ejecución y de inter ención represi a ,al ser icio de las clases dominantes-, en la lucha de clases librada por la burgues#a y sus aliados contra el proletariado, es realmente el Estado y define perfectamente su ,función- fundamental. De la teoría descriptiva a la teoría a secas :in embargo, tambi!n all#, como lo se"alamos al referirnos a la metáfora del edificio >infraestructura y superestructura?, esta presentación de la naturaleza del Estado sigue siendo en parte descripti a. &omo amos a usar a menudo este adjeti o >descripti o?, se hace necesaria una explicación que elimine cualquier equ# oco. &uando, al hablar de la metáfora del edificio o de la ,teor#a- marxista del Estado, decimos junto a 0lthuser que son concepciones o representaciones descripti as de su objeto, no albergamos ninguna segunda intención cr#tica. 'or el contrario, todo hace pensar que los grandes descubrimientos cient#ficos no pueden dejar de pasar por la etapa de lo que llamamos
6J

LuIac C Eeorg ?&@@(! &0+&B 3eórico marxista, originalmente idealista y dhilteyano, en B<4;, en su obra ,Oistoria Y conciencia de clase. reincorpora la sa ia hegeliana al esquematismo de Engels, prescindiendo de algunas pretensiones cientificistas de la teor#a marxista para erla sobre todo como empuje mental y como totalización de la conciencia. :us conceptos y obras, y su disidencia con el estalinismo le alieron una oleada de cr#ticas desde el marxismo ,ortodoxo-. Oistoria del pensamiento -omo < p2:?< Ediciones Or&is 9AP; Iadrid 6= )i toria y con ciencia de cla e ?1ol IB Deorg LuSacs p. G6 Ediciones Prbis B<L6 2adrid

;J una ,teor'a. descriptiva2 Esta ser#a la primera etapa de toda teor#a, al menos en el terreno de la ciencia de las formaciones sociales. :e podr#a My a nuestro entender se debeM encarar esta etapa como transitoria y necesaria para el desarrollo de la teor#a. %uestra expresión( ,teor#a descripti a- denota tal carácter transitorio empleados el equi alente de una especie de ,contradicción-. En efecto, el t!rmino teor#a ,choca- en parte con el adjeti o ,descripti a- que lo acompa"a. Eso quiere decir exactamente( B? que la ,teor#a descripti a- es, sin ninguna duda, el comienzo ineludible de la teor#a, pero 4? que la forma ,descripti a- en que se presenta la teor#a exige por efecto mismo de esta ,contradicción- un desarrollo de la teor#a que supere la forma de la ,descripción-. Aice Louis 0lthuser( ,La ,teor'a. mar$ista del Estado, +ue intentamos e$plicitar, es en parte ,descriptiva., esto si)nifica en primer lu)ar % ante todo +ue esta ,teor'a., es el comien*o de la teor'a mar$ista del Estado, % +ue nos da lo esencial, es decir el principio decisivo de todo desarrollo posterior de la teor'a. >P2 En cuanto al carácter de descripti a puede hacer corresponde la definición que ella da de su objeto con la inmensa mayor#a de hechos o&serva&les en el campo que le concierne. 0s# la definición del Estado como Estado de clase, existente en el aparato represi o de Estado, aclara de manera transparente todos los hechos obser ables en los di ersos órdenes de la represión de ese Estado, cualquiera que sea su campo( desde las masacres de junio de BLGL y de la &omuna de 'ar#s, de la ,$e olución Espartaquista- en 0lemania, liderada por Rosa Lu$em&ur)o6< hasta las simples inter enciones de una ,censura- en el plano cultural@ aclara todas las formas directas o indirectas de explotación y exterminio a partir de las guerras imperialistas y aclara esa sutil dominación cotidiana que la mayor parte de las eces se encuentra ,oculta-. 'ara pasar de esta teor#a descripti a hasta una teor#a a secas, es decir, para comprender mejor los mecanismos del Estado en su funcionamiento, es indispensable profundizar en la definición clásica del aparato del Estado.

7o a Lu%e$*urgo
'ero primeramente, queremos hacer un aparte para referirnos a la personalidad, tal ez ol idada de $osa Luxemburgo y su significación dentro del marxismo, ya que su pensamiento representó a las opciones radicales en el seno de la FF Fnternacional. Dran teórica, realizó importantes contribuciones al desarrollo del marxismo, en especial en lo referente a las relaciones entre nacionalismo y socialismo as# como otros aportaciones teóricas originales en torno al imperialismo y al derrumbe del capitalismo en su obra ,La acumulaci#n del capital de 9A9;.2 :u cr#tica a 2arx se basa en las predicciones de !ste acerca de las crisis c#clicas del capitalismo. 2arx pensaba que el capitalismo, como sistema económico y pol#tico basado en el crecimiento y la b1squeda constante del beneficio, deb#a colapsarse en alg1n momento por saturación. :in embargo, muchas d!cadas despu!s de muerto 2arx, las crisis periódicas del capitalismo parec#an aplazarse o sol entarse sin producir con ulsiones en el sistema. Rosa Lu$em&ur)o atribu#a este hecho este hecho al colonialismo, hallando que el crecimiento de las potencias capitalistas encontró una #a de expansión en las colonias, que, al mismo tiempo que procuraban materias primas a muy bajo costo, ser #an tambi!n de mercado donde colocar los productos manufacturados. En el mismo sentido, expuso las primeras teor#as sobre el imperialismo.
6L 6<

Nota /ara la In#e tigación( Fdeolog#a y aparatos ideológicos del Estado. '.J 7o a Lu%e$*urgo Hija de un comerciante de Narso ia, su brillante inteligencia le permitió estudiar a pesar de los prejuicios de la !poca y de la discriminación que las autoridades zaristas impon#an en 'olonia contra los jud#os. :u familia se desen ol ió en un ambiente muy culti ado e influenciado por los escritores occidentales, especialmente alemanes. :u inteligencia, empuje y capacidad /hablaba once idiomas/ fueron razones para que pronto se destacara. 0bandonó 'olonia a consecuencia de la persecución de la polic#a debido a su militancia socialista en BLL<, a los BL a"os, refugiándose en :uiza. 0ll# terminó sus estudios de Aerecho, trabó contacto con re olucionarios exiliados y se unió a la dirección del jo en 'artido :ocialdemócrata 'olaco. &ontrajo matrimonio en BL<6 con Dusta LQbecS para adquirir la nacionalidad alemana a pesar de estar ser contraria a todo nacionalismo. &uatro a"os despu!s emigró a [urich, ciudad donde estudió ley y econom#a pol#tica. 9ormó junto al pol#tico alemán Tarl LiebSnecht, la liga de :partacus, que se con irtió más adelante en el 'artido &omunista 0lemán. VVV.pais/global.com.ar

;= 3ambi!n fue central en el debate dentro del 'artido :ocialdemócrata 0lemán, pasando a ser reconocida como la l#der principal del ala izquierda del :'A. &re#a en una opción socialista internacional, esto es, alejada de particularismos y nacionalismos, en la que las masas obreras, solidariamente, tomaran el poder hasta entonces en manos del capital, erdadero enemigo a combatir. En B<BG estalla la B\ Duerra 2undial, y llega el apoyo unánime del grupo parlamentario socialdemócrata alemán a los cr!ditos de guerra, la oposición interna en el :'A inició una gran acti idad, difundiendo centenares de miles de folletos y octa illas que llegaron a mo ilizar a la población. Es de nue o arrestada el 47 de febrero, esta ez acusada de incitar a los soldados a la rebelión. :e la sentencia a un a"o de prisión y al salir del tribunal fue de inmediato a un mitin popular en el que repite su re olucionaria propaganda antib!lica. El B4 de octubre de B<BG, escribe una carta al socialista T. 2ohr, en la que expresa claramente que en su opinión en el :'A se hab#an formado dos bloques, por un lado los ,+ue, 1a&lando con propiedad, forman parte del campo de la &ur)ues'a % constitu%en como m5$imo un partido o&rero reformista con fuerte influencia nacionalista. , y por otro, /a+uellos +ue no +uieren renunciar a la luc1a de clases % al internacionalismo/ . Aurante su estancia en la cárcel escribió ]La &risis de la :ocialdemocracia]. El ; de agosto el grupo parlamentario socialdemócrata, que contaba en esos momentos con BBB diputados, decide apoyar la concesión de los cr!ditos de guerra que pide el gobierno del Taiser, con tan sólo B6 otos en contra. )n d#a despu!s los parlamentarios socialdemócratas que se oponen a los cr!ditos deciden acatar la disciplina de oto del grupo. Esta decisión del partido fue un golpe muy dura para $osa. :e produce la ruptura en la fracción parlamentaria del :'A, que acabar#a lle ando a la escisión del partido en enero de B<B= con la fundación, el J de abril, del ):'A >:ocialdemócratas Fndependientes?. En B<BL estalla la re olución en 0lemania. El 4L de enero se declara la huelga general y se inicia la formación de los &onsejos de Pbreros. El ;B de enero la huelga es prohibida y se declara el Estado de :itio extendi!ndose la represión. En marzo son encarcelados $osa Luxemburgo, Leo Oogiches y otros militantes espartaquistasJ7 que difund#an propaganda re olucionaria en el Ej!rcito. En libertad desde la re olución del L de no iembre de B<BL que hizo abdicar al emperador Duillermo FF. Ese d#a se extiende la re olución y la formación de &onsejos de Pbreros a Pldenburg, $ostocS, 2agdeburg, Halle, Leipzig, Aresden, &hemitz, AQsseldorf, 9ranSfurt, :tuttgart, Aarmstadt y %Qrnberg. El B6 de enero $osa de Luxemburgo y LiebSnecht, junto con el cual hab#a lanzado la $e olucion Espartaquista de B<B< son asesinados por los soldados que reprimieron el le antamiento. )n soldado le destroza el cráneo con la culata de su fusil? y se arroja su cadá er a un canal. El ;B de mayo es encontrado el cadá er y el entierro se celebra el B; de junio. 0demás de su constante acti idad pol#tica, es preciso destacar su intensa labor en la prensa. :u pensamiento quedó reflejado en arias publicaciones. Aestacan, por citar algunas, Reforma social o revoluci#n(, publicado en BL<<@ La acumulaci#n del capital, de B<B; o La revoluci#n rusa, publicado a los tres a"os de su muerte, e Introducci#n a la econom'a pol'tica >B<46, póstumo?.

J7

E /artaqui ta C grupo de socialistas re olucionarios alemanes, formado en B<BJ, cuyos principales dirigentes eran $osa Luxemburgo y Tarl LiebSnecht. &orriente izquierdista del 'artido :ocialdemócrata 0lemán >:'A?, a cuyos l#deres criticaron los espartaquistas por apoyar la pol#tica alemana que condujo a la F Duerra 2undial. $ecibieron el nombre de espartaquistas cuando LiebSnecht firmó una serie de art#culos contrarios a la guerra con el seudónimo de Espartaco, nombre del l#der de una famosa rebelión de escla os que tu o lugar en la antigua $oma. Aespu!s del establecimiento de la $ep1blica de Ueimar en no iembre de B<BL, con 9riedrich Ebert, l#der moderado del :'A, los espartaquistas permanecieron fuera del nue o gobierno. :iguieron una pol#tica de oposición iolenta, y durante un encuentro celebrado entre el ;7 de diciembre de B<BL y el B de enero de B<B<, los espartaquistas se con irtieron en el 'artido &omunista 0lemán >T'A?. En enero de B<B<, los espartaquistas organizaron un le antamiento, inspirado por el triunfo bolche ique en $usia, que tu o su principal foco en Cerl#n y que fue reprimido por tropas del gobierno. LiebSnecht y Luxemburgo fueron detenidos y asesinados. Enciclopedia &lar#n 3omo <

;L 2ujer de asta influencia en el ámbito del socialismo, sus aportaciones teóricas, su lucha personal y su dramática muerte contribuyeron a hacer de ella uno de los referentes de la izquierda del siglo II. Lo e encial de la teoría $ar%i ta del E tado Nol iendo al analisis del aparato del Estado, es necesario especificar en primer lugar un punto importante( el Estado >y su existencia dentro de su aparato? sólo tiene sentido en función del poder de Estado2 3oda la lucha pol#tica de las clases gira alrededor del Estado. 0claremos( alrededor de la posesión, es decir, de la toma y la conser ación del poder de Estado por cierta clase o por una alianza de clases o de fracciones de clases. Esta primera acotación nos obliga a distinguir el poder de Estado >conser ación del poder de Estado o toma del poder de Estado?, objeti o de la lucha pol#tica de clases por una parte, y el aparato de Estado por la otra. :abemos que el aparato de Estado puede seguir en pie, como lo prueban las ,re oluciones- burguesas del siglo IFI en 9rancia >BL;7, BLGL?, los golpes de estado, las conmociones de estado, etc!tera, sin que el aparato de Estado fuera afectado o modificado@ puede seguir en pie bajo acontecimientos pol#ticos que afecten a la posesión del poder de Estado. Fntentaremos hacer una clasificación de esta ,teor#a marxista del Estado-, a partir de los que los mismos clásicos del marxismo han afirmado( B? el Estado es el aparato represi o de Estado@ 4? se debe distinguir entre el poder de Estado y el aparato de Estado@ ;? el objeti o de la lucha de clases concierne al poder de Estado y, en consecuencia, a la utilización del aparato de Estado por las clases >o alianza de clases o fracciones de clases? que tienen el poder de Estado en función de sus objeti os de clase y G? el proletariado debe tomar el poder de Estado completamente diferente, proletario, y elaborar en las etapas posteriores un proceso radical, el de la destrucción del Estado >fin del poder de Estado y de todo aparato de Estado?. Los aparatos ideológicos del Estado 0qu# debemos a anzar prudentemente en un campo en el que los clásicos del marxismo no sistematizaron en forma teórica sus análisis y progresos, las que permanecieron fundamentalmente en el campo de la práctica pol#tica. En realidad, los clásicos del marxismo, en su práctica pol#tica, han tratado al Estado como una realidad más compleja que la definición dada en la ,teor#a marxista del Estadoy que la definición más completa que acabamos de dar, siendo tal ez 0ntonio Dramsci JB quien ha hecho más aportes en ese sentido. 'ara hacer progresar la teor#a del Estado es indispensable tener en cuenta no sólo la distinción entre poder de Estado % aparato de Estado, sino tambi!n otra realidad que se manifiesta junto al aparato >represi o? de Estado, esto es los aparatos ideol#)icos de Estado2 JKuF on lo a/arato ideológico de E tadoL

JB

Antonio Era$ ci ?&@0&!&0"+B, pensador y pol#tico italiano y uno de los fundadores del 'artido &omunista Ftaliano. %ació en &erde"a en el seno de una familia muy humilde. Fnició sus estudios superiores en la )ni ersidad de 3ur#n en B<BB, pero la abandonó en B<BG debido a un problema crónico de salud. &omenzó a trabajar como periodista en 0 anti^, un periódico del partido socialista, en B<BJ, y poco despu!s fundó otro diario, en colaboración con 'almiro 3ogliatti, llamado Prdine %uo o >Prden %ue o? en B<B<. 3omó parte en el mo imiento de &onsejos de 9ábricas que intentó sin !xito desafiar a 9iat y otras compa"#as de 3ur#n y sus alrededores durante B<47. 9ue uno de los fundadores del 'artido &omunista Ftaliano >'&F?, en enero de B<4B en el &ongreso de Li orno, y trabajó para la FFF Fnternacional comunista en 2osc1 y Niena, regresando a Ftalia en B<4G para unirse a la oposición parlamentaria enfrentada a la dictadura de Cenito 2ussolini. 9ue arrestado en B<4J y encarcelado en B<4L. 9alleció el 4= de abril de B<;= en el hospital de una prisión de $oma. Enciclopedia &lar#n 3omo B4

;< %o se confunden con el aparato >represi o? de Estado. $ecordemos que en la teor#a marxista el aparato de Estado comprende( el gobierno, la administración, el ej!rcito, la polic#a, los tribunales, las prisiones, etc., que constituyen lo que llamaremos desde ahora el aparato represi o de Estado. $epresi o significa que el aparato de Estado en cuestión ,funciona mediante la iolencia-, por lo menos en situaciones l#mite >pues la represión administrati a, por ejemplo, puede re estir formas no f#sicas?. Aesignamos con el nombre de aparatos ideológicos de Estado cierto n1mero de realidades que se presentan al obser ador inmediato bajo la forma de instituciones distintas y especializadas. 'roponemos una lista emp#rica de ellas, que exigirá naturalmente que sea examinada en detalle, puesta a prueba, rectificada y reordenada. &on todas las reser as que implica esta exigencia podemos por el momento considerar como aparatos ideológicos de Estado las instituciones religiosas, escolares, culturales, jur#dicas, pol#ticas y de información. En un primer momento podemos obser ar que si existe un aparato >represi o? de Estado, existe una pluralidad de aparatos ideológicos de Estado. :uponiendo que ella exista, la unidad que constituye esta pluralidad en un cuerpo no es isible inmediatamente. En un segundo momento, podemos comprobar que mientras que el aparato >represi o? de Estado >unificado? pertenece enteramente al dominio p3&lico, la mayor parte de los aparatos ideológicos de Estado, pro ienen en su gran mayor#a del dominio privado2 :on pri adas las Fglesias, los partidos, los sindicatos, las familias, algunas escuelas, la mayor#a de los diarios, las familias, las instituciones culturales, etc., etc. 'oco importa si las instituciones que los materializan son ,p1blicas- o ,pri adas-@ lo que importa es su funcionamiento. Las instituciones pri adas pueden ,funcionarperfectamente como aparatos ideológicos de Estado. 'ero ayamos a lo esencial. Hay una diferencia fundamental entre los aparatos del Estado >represi o? con los aparatos ideológicos del Estado, ya que !stos, básicamente funcionan mediante la ideolo)'a2 Los aparatos ideológicos de Estado funcionan masi amente con la ideolog#a como forma predominante pero utilizan secundariamente, y en situaciones l#mite, una represión muy atenuada, disimulada, es decir simbólica. >%o existe aparato puramente ideológico.? 0s# la escuela y las iglesias ,adiestran- con m!todos apropiados >sanciones, exclusiones, selección, etc.? no sólo a sus oficiantes sino a su grey. 3ambi!n la familia... 3ambi!n el aparato ideológico de Estado cultural >la censura, por mencionar sólo una forma?, etc!tera. Esta doble ,funcionamiento- del Estado permite comprender que se tejan constantemente sutiles combinaciones expl#citas o tácitas entre la acción del aparato >represi o? de Estado y la de los aparatos ideológicos del Estado. :i aceptamos que, en principio, ,la clase dominante- tiene el poder del Estado >en forma total o, lo más com1n, por medio de alianzas de clases o de fracciones de clases? y dispone por lo tanto del aparato >represi o? de Estado, podremos admitir que la misma clase dominante sea parte acti a de los aparatos ideológicos de Estado, en la medida en que, en definiti a, es la ideolog#a dominante la que se realiza, a tra !s de sus contradicciones, en los aparatos ideológicos de Estado. 'or supuesto que es muy distinto actuar por medio de leyes y decretos en el aparato >represi o? de Estado y ,actuar- por intermedio de la ideolog#a dominante en los aparatos ideológicos de Estado. :er#a necesario detallar esa diferencia que, sin embargo, no puede enmascarar la realidad de una profunda identidad. Aesde una perspecti a marxista ,el orden de las cosas- es en s# mismo el resultado de la dominación, y ella genera una racionalidad más alta, sosteniendo su estructura jerárquica mientras explota cada ez más eficazmente los recursos mentales y naturales. Los l#mites de esta racionalidad, aparecen en la progresi a escla itud del hombre por parte de un aparato producti o que perpet1a la lucha por su existencia. 0l respecto otro de los teóricos modernos del marxismo, Oer&ert Iarcuse, >uno de los impulsores de la Escuela de Nran@furt?:? y respecto de la realidad de las clases sociales
J4

E cuela de 2ranI6urtC mo imiento filosófico y sociológico fundado en B<4; y asociado al Fnstituto de Fn estigación :ocial de la )ni ersidad de 9ranSfurt. :u porta oz 2ax HorSheimer, quien ser#a nombrado director del Fnstituto en B<;7, expuso la _teor#a cr#tica` de esta escuela. La escuela era de inspiración marxista aunque tambi!n admit#a otras formas de liberación como el psicoanálisis. En B<;7 3heodor 0dorno y su amigo Ualter Cenjamin colaboraron, asociándose en

G7 en las sociedades modernas desarrolladas, dec#a que( ,En su estado m5s avan*ado, la dominaci#n funciona como administraci#n, % en las 5reas superdesarrolladas de consumo de masas, la vida administrada lle)a a ser la &uena vida de la totalidad, en defensa de la cual se unen los opuestos.?;2 7e/roducción de la relacione de /roducción 'odemos responder ahora a nuestra cuestión central +cómo se ase)ura la reproducci#n de las relaciones de producci#n( 3eniendo en cuenta lo dicho precedentemente identificamos las tres caracter#sticas siguientes( B? 3odos los aparatos de Estado funcionan a la ez mediante la represión y la ideolog#a, con la diferencia de que el aparato >represi o? de Estado funciona masi amente con la represión como forma predominante, en tanto que los aparatos ideológicos de Estado funcionan masi amente con la ideolog#a como forma predominante. 4? En tanto que el aparato >represi o? de Estado constituye un todo organizado cuyos diferentes miembros están centralizados bajo una unidad de mando /la de la pol#tica de lucha de clases aplicada por los representantes pol#ticos de las clases dominantes que tienen el poder de Estado/ los aparatos ideológicos de Estado son m1ltiples, distintos, ,relati amente autónomos- y susceptibles de ofrecer un campo objeti o a contradicciones que, bajo formas unas eces limitadas, otras extremas, expresan los efectos de los choques entre la lucha de clases capitalista y la lucha de clases proletaria, as# como sus formas subordinadas. ;? En tanto que la unidad del aparato >represi o? de Estado está asegurada por su organización centralizada y unificada bajo la dirección de representantes de las clases en el poder, que ejecutan la pol#tica de lucha de clases en el poder, la unidad entre los diferentes aparatos ideológicos de Estado está asegurada, muy a menudo en formas contradictorias, por la ideolog#a dominante, la de la clase dominante. El rol del aparto represi o de Estado consiste esencialmente en tanto aparato represi o, en asegurar por la fuerza >sea o no f#sica? las condiciones pol#ticas de reproducción de las relaciones de producción que son, en 1ltima instancia, relaciones de e$plotaci#n2 El aparato de Estado no solamente contribuye en gran medida a su propia reproducción >existen en el Estado capitalista dinast#as de hombres pol#ticos, dinast#as de militares, etc.? sino tambi!n, y sobre todo, asegura mediante la represión >desde la fuerza f#sica más brutal hasta las más simples ordenanzas y prohibiciones administrati as, la censura abierta o tácita, etc.? las condiciones pol#ticas de la actuación de los aparatos ideológicos de Estado. Ellos, en efecto, aseguran en gran parte, tras el ,escudo- del aparato represi o de Estado, la reproducción misma de las relaciones de producción. Es aqu# donde inter iene masi amente el rol de la ideolog#a dominante, la de la clase dominante se asegura la ,armon#a- >a eces estridente? entre el aparato represi o de Estado y los aparatos ideológicos de Estado y entre los diferentes aparatos ideológicos de Estado. %os emos lle ados as# a encarar la hipótesis siguiente, en función de la di ersidad de los aparatos ideológicos de Estado en su rol 1nico /por ser com1n/ de reproducir las relaciones de producción. En efecto, hemos enumerado en las formaciones sociales capitalistas contemporáneas una cantidad relati amente ele ada de aparatos ideológicos de Estado( el aparato escolar, el aparato religioso, el aparato familiar, el aparato pol#tico, el aparato sindical, el aparato de información, el aparato ,cultural-, etc!tera. Aice 'ierre CourdieuJG que( ,Kna
B<;; Herbert 2arcuse, disc#pulo de 2artin Heidegger. En B<;G los nazis cerraron el Fnstituto y la mayor#a de sus miembros se exiliaron. El Fnstituto reabrió sus puertas en %ue a 5orS como Dueva Escuela de Investi)aci#n Social, retornando a 9ranSfurt a comienzos de los 67a junto con HorSheimer y 0dorno, que fue su director entre B<6L y B<J<. 2arcuse y los demás miembros permanecieron en Estados )nidos. J; El hombre unidimensional” Herbert 2arcuse p. 44B Ediciones Or&is Juenos Aires 9AP<
JG

Pierre 5ourdieu ?&0"D!2DD2BC :ociólogo franc!s, ex Airector del &ollXge de 9rance, de 0ctes del $echerche en :ciences :ociXles y del &entre de :ociologie EuropXene, sus trabajos en la sociolog#a de la cultura lo han con ertido en uno de los más destacados intelectuales de nuestro

GB de las pre)untas m5s importantes respecto del mundo social es la de sa&er por +u" % como este mundo dura, persevera en el ser8 c#mo se perpet3a el orden social es decir el con0unto de relaciones de orden +ue lo constitu%en2?>. En el pasado, la re olución francesa tu o ante todo por objeti o y resultado no sólo trasladar el poder de Estado de la aristocracia feudal a la burgues#a capitalista/comercial, romper parcialmente el antiguo aparato represi o de Estado y reemplazarlo por uno nue o >el ej!rcito nacional popular, por ejemplo?, sino tambi!n atacar el aparato ideológico de Estado %b B, la Fglesia. Ae all# la constitución ci il del clero, la confiscación de los bienes de la Fglesia y la creación de nue os aparatos ideológicos de Estado para reemplazar el aparato ideológico de Estado religioso en su rol dominante. %aturalmente, las cosas no fueron simples( lo prueba el concordato, la restauración, y la larga lucha de clases entre la aristocracia terrateniente y la burgues#a industrial durante todo el siglo IFI para imponer la hegemon#a burguesa sobre las funciones desempe"adas hasta entonces por la iglesia, ante todo en la escuela. 'uede decirse que la burgues#a se apoyó en el nue o aparato ideológico de Estado pol#tico, democrático/ parlamentario, implantado en los primeros a"os de la $e olución, restaurado luego por algunos meses, despu!s de largas y iolentas luchas, en BLGL, y durante decenas de a"os despu!s de la ca#da del :egundo Fmperio, para dirigir la lucha contra la Fglesia y apoderarse de sus funciones ideológicas, en resumen, para asegurar no sólo su hegemon#a pol#tica sino tambi!n la hegemon#a ideolog#a indispensable para la reproducción de las relaciones capitalistas de producción. 'or eso creemos tener buenas razones para pensar que detrás del funcionamiento de su aparato ideológico de Estado pol#tico, que ocupaba el primer plano, lo que la burgues#a pone en marcha como aparato ideológico de Estado %b B, y por lo tanto dominante, es el aparato escolar que reemplazó en sus funciones al antiguo aparato ideológico de Estado dominante, es decir, la Fglesia. :e podr#a agregar( la pareja Escuela/9amilia ha reemplazado a la pareja Fglesia/9amilia. +'or qu! el aparato escolar es realmente el aparato ideológico de Estado dominante en las formaciones sociales capitalistas y cómo funciona* 'or ahora nos limitaremos a decir que( B? 3odos los aparatos ideológicos de Estado, sean cuales fueren, concurren al mismo resultado( la reproducción de las relaciones de producción, es decir, las relaciones capitalistas de explotación. 4? &ada uno de ellos concurre a ese resultado 1nico de la manera que le es propia( el aparato pol#tico sometiendo a los indi iduos a la ideolog#a pol#tica de Estado, la ideolog#a ,democrática-, ,indirecta- >parlamentaria? o ,directa-@ el aparato de información atiborrando a todos los ,ciudadanos- mediante la prensa, la radio, la tele isión, con dosis diarias de nacionalismo, chau inismo, liberalismo, moralismo, etc!tera. Lo mismo sucede con el aparato cultural, etc!tera@ el aparato religioso recordando en los sermones y en otras grandes ceremonias de nacimiento, casamiento o muerte que el hombre sólo es pol o, sal o que sepa amar a sus hermanos hasta el punto de ofrecer su otra mejilla a quien le abofeteó la primera. El aparato familiar, etc. etc. ;? Este concierto está dominado por una partitura 1nica, ocasionalmente perturbada por contradicciones, las de restos de las antiguas clases dominantes, las de proletarios y sus organizaciones( la partitura de la ideolog#a de la clase actualmente dominante que integra en su m1sica los grandes temas del humanismo de los ilustres antepasados que, antes del cristianismo, hicieron el milagro griego y despu!s la grandeza de $oma, la ciudad eterna, y los temas del inter!s, particular y general, etc., nacionalismo, moralismo y economismo. G? %o obstante, un aparato ideológico de Estado cumple muy bien el rol dominante de ese concierto, aunque no se presten o#dos a su m1sica( :e trata de la Escuela. 3oma a su cargo a los ni"os de todas las clases sociales desde el jard#n de infantes, y desde el jard#n de infantes les inculca /con nue os y iejos m!todos, durante muchos a"os, precisamente aquellos en los que el ni"o, atrapado entre el aparato de Estado/
tiempo, tanto por la lucidez de sus análisis en el campo acad!mico, como por su inclaudicable compromiso pol#tico y social. Los Intelectuales, la pol'tica % el poder J6 E trategia de 7e/roducción y Modo de Do$inación 'ierre Courdieu p.B 3rabajo publicado en &olección 'edagógica )ni ersitaria ;=.;L )ni ersidad Neracruzana/ 2!xico

G4 familia y el aparato de Estado/escuela, es más ulnerable/ ,habilidades- recubiertas por la ideolog#a dominante >el idioma, el cálculo, la historia natural, las ciencias, la literatura? o, más directamente, la ideolog#a dominante en estado puro >moral, instrucción c# ica, filosof#a?. 'osteriormente, una gran masa de esos ni"os cae ,en la producción-( son los obreros, los peque"os campesinos, o aquellos que integran el ej!rcito de los excluidos. Ptra parte de la ju entud escolarizable contin1a y termina por cubrir puestos de peque"os y medianos cuadros, empleados, funcionarios peque"os y medianos, peque"o/burgueses de todo tipo. )na 1ltima parte llega a la meta, ya sea para caer en la semidesocupación intelectual, ya para proporcionar, además de los ,intelectuales del trabajador colecti o-, los agentes de la explotación >capitalistas, empresarios?, los agentes de la represión >militares, polic#as, pol#ticos, administradores, etc.? y los profesionales de la ideolog#a >sacerdotes de todo tipo, la mayor#a de los cuales son ,laicos- con encidos?. &ada grupo está prácticamente pro isto de la ideolog#a que con iene al rol que debe cumplir en la sociedad de clases( rol de explotado >con ,conciencia profesional-, ,moral-, ,c# ica-, ,nacional- y apol#tica altamente ,desarrollada-?@ rol de agente de la explotación >saber mandar y hablar a los obreros( las ,relaciones humanas-?@ de agentes de la represión >saber mandar y hacerse obedecer ,sin discutir- o saber manejar la demagogia de la retórica de los dirigentes pol#ticos?, o de profesionales de la ideolog#a que saben tratar a las conciencias con el respeto, es decir el desprecio, el chantaje, la demagogia con enientes adaptados a los acentos de la 2oral, la Nirtud, la ,3rascendencia-, la %ación, etc. 'or supuesto, muchas de esas irtudes contrastadas >modestia, resignación, sumisión por una parte, y por otra cinismo, desprecio, alti ez, seguridad, grandeza, incluso bien decir y habilidad? se ense"an tambi!n en la familia, la iglesia, el ej!rcito, en los buenos libros, en los filmes, y hasta en los estadios. 'ero ning1n aparato ideológico de Estado dispone durante tantos a"os de la audiencia obligatoria >y, por si fuera poco, gratuita...?, 6 a J d#as sobre = a razón de L horas diarias, de formación social capitalista. 'or supuesto que quedan fuera de esto, todos aquellos docentes que, en condiciones muchas eces deplorables, intentan ol er contra la ideolog#a, contra el sistema y contra las prácticas de que son prisioneros, las pocas armas que puedan hallar en la historia y el saber que ellos ,ense"an-. :on una especie de h!roes. 'ero no abundan, y muchos >la mayor#a? no tienen siquiera la más remota sospecha del ,trabajo- que el sistema >que los rebasa y aplasta? les obliga a realizar y, peor a1n, ponen todo su empe"o e ingenio para cumplir con la 1ltima directi a >clos famosos m!todos nue os^?. Están tan lejos de imaginárselo que contribuyen con su de oción a mantener y alimentar, esta representación ideológica de la escuela, que la hace tan ,natural- e indispensable, y hasta bienhechora, a los ojos de nuestros contemporáneos como la iglesia era ,natural-, indispensable y generosa para nuestros antepasados hace algunos siglos. En realidad, la iglesia es reemplazada hoy por la escuela en su rol de aparato ideol#)ico de Estado dominante2 Está combinada con la familia, como antes lo estu o la iglesia. :e puede afirmar entonces que la crisis, de una profundidad sin precedentes, que en el mundo sacude el sistema escolar en tantos Estados, a menudo paralela a la crisis que conmue e al sistema familiar, ya anunciada en el Ianifiesto 4omunista, y que dec#a en aqu!l contexto( ,El proletariado no tiene propiedad8 sus relaciones con su mu0er % con los 1i0os no tienen nada de com3n con las relaciones familiares &ur)uesasF??. En la concepción marxista, el Estado y sus aparatos sólo tienen sentido desde el punto de ista de la lucha de clases, como aparato de lucha de clases que asegura la opresión de clases y garantiza las condiciones de la explotación y de su reproducción. 'ero no existe lucha de clases sin clases antagónicas. 'or eso quien dice lucha de clase de la clase dominante dice tambi!n resistencia, rebelión y lucha de clase de la clase dominada.

JJ

Mani6ie to Co$uni ta p. G< Aeclaración de principios y objeti os de la Liga &omunista >organización secreta de artesanos e intelectuales alemanes emigrados? publicada en Londres, poco antes de la $e olución de BLGL de 'ar#s, que tu o lugar en febrero. Escrito por Tarl 2arx en colaboración con 9riedrich Engels, el 2anifiesto del 'artido &omunista >su nombre completo? está di idido en cuatro partes, precedidas de una introducción.

G;

El Poder y u rede 8 1i ión de 2oucalt
El poder no tiene una 1nica fuente ni una 1nica manifestación. 0l respecto dice 2ichel 9oucaltJ= /222por dominaci#n no entiendo el 1ec1o maci*o de una dominaci#n )lo&al de uno so&re los otros, o de un )rupo so&re otro, sino las m3ltiples formas de dominaci#n +ue pueden e0ercerse en el interior de la sociedad/ ?P Es importante acu"ar una noción de poder que no haga exclusi a referencia al gubernati o, sino que contenga la multiplicidad de poderes que se ejercen en la esfera social, los cuales se pueden definir como poder social. En La verdad % las formas 0ur'dicas, 9oucault es más claro que en otros textos en su definición del poder@ habla del subpoder, de /una trama de poder microsc#pico, capilar/ , que no es el poder pol#tico ni los aparatos de Estado ni el de una clase pri ilegiada, sino el conjunto de peque"os poderes e instituciones situadas en un ni el más bajo. %o existe un poder@ en la sociedad se dan m1ltiples relaciones de autoridad situadas en distintos ni eles, apoyándose mutuamente y manifestándose de manera sutil. )no de los grandes problemas que se deben afrontar cuando se produzca una re olución es el que no persistan las actuales relaciones de poder. El llamado de atención de 9oucault a en sentido de analizarlas a ni eles microscópicos. 'ara el autor de La microf'sica del poder, el análisis de este fenómeno sólo se ha efectuado a partir de dos relaciones( B? &ontrato / opresión, de tipo jur#dico, con fundamento en la legitimidad o ilegitimidad del poder, y 4? Aominación / represión, presentada en t!rminos de lucha / sumisión. El problema del poder no se puede reducir al de la soberan#a, ya que entre hombre y mujer, alumno y maestro y al interior de una familia existen relaciones de autoridad que no son proyección directa del poder soberano, sino más bien condicionantes que posibilitan el funcionamiento de ese poder, son el sustrato sobre el cual se afianza. /!uiero decir estoC en una sociedad como la nuestra, pero en el fondo de cual+uier sociedad, relaciones de poder m3ltiples atraviesan, caracteri*an, constitu%en el cuerpo social8 % estas relaciones de poder no pueden disociarse, ni funcionar sin una producci#n, una acumulaci#n, una circulaci#n, un funcionamiento del discurso.?A2 El poder en la concepción de 9oucalt no tiene una 1nica fuente ni una 1nica manifestación, entendiendo por dominación no solamente el hecho macizo de una dominación global de uno sobre los otros, o de alg1n grupo en particular sobre otro, sino como las ariadas formas de dominación que se ejercen o manifiestan dentro de una sociedad, y en este sentido abarcan o comprenden una compleja gama de formas y de naturaleza. Es as# que en cuanto un grupo social determinado se apodera de los mecanismos que regulatorios de esas manifestaciones, elabora una superestructura que se aplica a los potenciales dominados. ,Do 1a% e0ercicio de poder posi&le sin una cierta econom'a de los discursos de la verdad +ue funcionen en, % a partir de esta pare0a. .=7 , aludiendo a la relación entre esa superestructura y la oluntad de los potenciales dominados, emparentándose en este sentido con la isión de 2ax Ueber al respecto( ,De&e entenderse por ,dominaci#n.,F la pro&a&ilidad de encontrar o&ediencia dentro de un
J=

Mic.el 2oucault ?&02A!&0@3B, filósofo y psicopatólogo franc!s, representante del estructuralismo, trató de detectar estructuras del pensamiento humano continuando la labor de L! i/:trauss y Lacan que intentó mostrar que las ideas básicas que se consideran erdades permanentes sobre la naturaleza humana y la sociedad cambian a lo largo de la historia. :us principales influencias fueron los filósofos alemanes %ietzsche y Heidegger. 9oucault aportó nue os conceptos que desafiaron las con icciones de la gente sobre la cárcel, la polic#a, la seguridad, el cuidado de los enfermos mentales, los derechos de los homosexuales y el bienestar. Fntelectual comprometido con su tiempo, fue un defensor acti o de los derechos del ser humano. Entre su ingente obra se destacan( La 1istoria de la locura en la Anti)Sedad >B<JB?, Psicolo)'a % locura >B<J4?, Las Pala&ras % las 4osas, >B<JJ?, Locura % Sociedad >B<J<?, Li)ilar % 4asti)ar >B<=J? Oistoria de la Se$ualidad, >B<=L?, entre otras. Enciclopedia &lar#n 3omo BB JL Micro6í ica del /oder. 2ichel 9oucalt ;ra Edición. p. B7 Ediciones de La 'iqueta. 2adrid B<<B. J< Micro6í ica del /oder. 2ichel 9oucalt ;ra Edición. p. B;</BG7 Ediciones de La 'iqueta. 2adrid B<<B. =7 Fbid p.BG7

GG )rupo determinado para mandatos espec'ficos 7o para toda clase de mandatos62Kn determinado m'nimo de voluntad de o&ediencia, o sea de inter"s 7e$terno o interno6 en o&edecer, es esencial en toda relaci#n aut"ntica de autoridad. G92 5 ol iendo a los discursos de la verdad, en el planteo de 9oucalt se refiere a la creación de un discurso que presenta la realidad como un hecho ]natural] y procura bloquear las posibilidades de aparición de otros discursos que tengan capacidad cuestionadora. 0parece en escena la disciplina en su doble acepción que mantiene desde su origen, apuntando tanto al conjunto de conocimientos como al control. Esa necesidad de contar con un discurso de ]respaldo], con una determinada forma de erdad, lle a necesariamente a establecer una relación entre poder y saber. Esta relación será cla e a partir de la cual interpretar la labor de la escuela como espacio cerrado. Espacio en el que funciona uno de los panópticos que conforman la sociedad. El poder se construye y funciona, entonces, a partir de otros poderes, de los efectos de !stos, independientes del proceso económico. Las relaciones de poder se encuentran estrechamente ligadas a las familiares, sexuales, producti as@ #ntimamente enlazadas y desempe"ando un papel de condicionante y condicionado. En el análisis del fenómeno del poder no se debe partir del centro y descender, sino más bien realizar un análisis ascendente, a partir de los ]mecanismos infinitesimales], que poseen su propia historia, t!cnica y táctica, y obser ar cómo estos procedimientos han sido colonizados, utilizados, transformados, doblegados por formas de dominación global y mecanismos más generales. En Los intelectuales % el poder, 9oucault argumenta que despu!s de mayo de B<6L, los intelectuales han descubierto que las masas no tienen necesidad de ellos para conocer /saben mucho más/, pero existe un sistema de dominación que obstaculiza, proh#be, in alida ese discurso y el conocimiento. 'oder que no sólo se encuentra en las instancias superiores de censura sino en toda la sociedad. La idea de que los intelectuales son los agentes de la ]conciencia] y del discurso forma parte de ese sistema de poder. El papel del intelectual no residir#a en situarse adelante de las masas, sino en luchar en contra de las formas de poder all#, donde realiza su labor, en el terreno del ]saber], de la ] erdad], de la ]conciencia], del ]discurso]@ el papel del intelectual consistir#a as# en elaborar el mapa y las acotaciones sobre el terreno donde se a a desarrollar la batalla, y no en decir cómo lle ar#a a cabo. En La microf'sica del poder indica que el poder no es un fenómeno de dominación masi a y homog!nea de un indi iduo sobre los otros, de un grupo sobre otros, de una clase sobre otras@ el poder contemplado desde cerca no es algo di idido entre quienes lo poseen y los que no lo tienen y lo soportan. ,El poder tiene +ue ser anali*ado como al)o +ue no funciona sino en cadena2 Do est5 nunca locali*ado a+u' o all5, no est5 nunca en manos de al)unos2 El poder funciona, se e0ercita a trav"s de una or)ani*aci#n reticular2 Y en sus redes circulan los individuos +uienes est5n siempre en situaciones de sufrir o e0ercitar ese poder, no son nunca el &lanco inerte o consistente del poder ni son siempre los elementos de cone$i#n El poder transita transversalmente, no est5 +uieto en los individuos/2G: 0unque este párrafo pudiera hacer pensar que 9oucault disuel e, desintegra el principal tipo de poder, el estatal, o que no lo reconoce, en otro apartado habla del concepto de subpoder, de los peque"os poderes integrados a uno global. $econoce al poder estatal como el más importante, pero su meta es tratar de elaborar una noción global que contenga tanto al estatal como aquellos poderes marginados y ol idados en el análisis. El Estado no se puede entender de una forma r#gida y metaf#sica, sino como una realidad dial!ctica que a adquiriendo su contenido en el desarrollo histórico, expresándose idealmente en la cabeza de los diferentes pensadores de la !poca. El concepto es, en este sentido, el reflejo de las determinaciones reales, y no al re !s, las !pocas históricas reflejo de las ideas, opiniones ilusiones, aspiraciones, etc. de los agentes sociales.

De$ocracia 4ccidentale ! 7ealidade contra tante
=B

Econo$ía y -ociedad 2ax Ueber p. B >&ap. FFF Los tipos de Aominación? Nersión electrónica tomada de Ciblioteca Nirtual )ni ersal =4 Micro6í ica del /oder. 2ichel 9oucalt ;ra Edición. p. BG4 Ediciones de La 'iqueta. 2adrid B<<B.

G6

Es imposible analizar la realidad de las democracias actuales sin considerar aquellos factores que han influido en su degradación conceptual y práctica, y en este sentido haremos algunas consideraciones sobre esos factores, dentro del marco del llamado proceso de globalización y las pol#ticas fundamentalistas aplicadas a partir del paradigma neoliberal. 'or ello se tomará, a los efectos de este trabajo, lo que 3homas :amuel Tuhn =; defin#a como paradigma( ,considero a los paradi)mas como reali*aciones cient'ficas universalmente reconocidas +ue, durante cierto tiempo, proporcionan modelo de pro&lemas % soluciones a una comunidad cient'fica.G<2 Los paradigmas son, por lo tanto, un marco o perspecti a bajo la cual se analizan los problemas y se trata de resol erlos. %o obstante, en ocasiones un paradigma no es capaz de resol er todos los problemas, y estos persisten a tra !s de los a"os o de los siglos. En este caso, el paradigma o paradigmas en su conjunto, se ponen en cuestión, y los cient#ficos comienzan a considerar si constituyen el marco más adecuado o la forma más correcta de abordar los problemas o si deben ser abandonados. La crisis supone la proliferación de nue os paradigmas, en un principio tentati os, con istas a resol er las cuestiones planteadas, hasta que finalmente se produce una re olución cient#fica, cuando uno de los nue os sustituye al tradicional. El neoliberalismo atra esó una primera etapa, de #ndole fundacional, que comenzó hacia B<G=, se prolongó aproximadamente treinta a"os y dio lugar a un cuerpo doctrinario sistematizado, elaborado y coherente( una ortodoxia neoliberal originaria, que conforma el producto cla e de esta etapa. :u tesis básica de raigambre neoclásica, es que el mercado constituye el mejor instrumento, el más eficaz para la asignación de los recursos y la satisfacción de necesidades. )n mecanismo de autorregulación que conducir#a al óptimo social y que por ello resultar#a intr#nsecamente superior. 'or eso, dicha ortodoxia exaltó las irtudes de un Estado m'nimo e impugnó i amente al Estado de Jienestar y, en general, al Estado como dispositi o de redistribución de ingresos en beneficio de la clase trabajadora, o de los sectores de la población más desfa orecidos. 0quella tesis operó como un principio rector, organizador del conjunto doctrinario, principio que perdura hasta nuestros d#as, si bien es cierto con algunos matices. En efecto, ya no se pregona )n Estado m'nimo, sino un Estado efica*, aceptándose incluso ciertas funciones estatales en materia de redistribución. :obre esa base, el neoliberalismo originario planteó una a)enda de pol'ticas, con cuatro ideas/fuerza cla es, concatenadas entre s#( • La promoción de un máximo de crecimiento económico >de libre mercado?, como objeti o prioritario. • 'ara obtener ese propósito, se propicia un aumento de la tasa de ganancia del capital pri ado. • 'ara lograr ese aumento, se promue e la reducción de los costos salariales, una merma en el costo de la fuerza de trabajo, una bandera neoliberal decisi a y distinti a del mismo. • Esto conduce al auspicio de una firme contención del Dasto '1blico social. Estas ideas persisten hasta el presente, y si bien el crecimiento sigue siendo el objeti o prioritario, se lo reputa como insuficiente. $esumiendo tenemos cuatro ideas centrales o ideas/ fuerza y un principio rector ertebrales y distinti os del modelo, que marcan sus
=;

<.o$a -a$uel ,u.n ?&022!&00AB Estudió en la )ni ersidad de Har ard, doctorándose en B<G<. :e orientó hacia el estudio de la Historia de la &iencia. 'ermaneció en Har ard como profesor ayudante de Historia de la &iencia hasta B<6J, a"o en que aceptó una oferta de la )ni ersidad de CerSeley, ocupando la &átedra de Historia de la &iencia, a partir de B<JB. Aesde B<JG desempe"ará ese mismo puesto en la )ni ersidad de 'rinceton hasta B<=<, a"o en que ocupará la &átedra de 9ilosof#a e Historia de la &iencia del 2assachussets Fnstitute of 3echnology, en Coston. Pbras( La Revoluci#n 4opernicana >B<6=?, La estructura de la Revoluciones 4ient'ficas 7B<J4?, en donde expondrá su conceptos de paradigma y re oluciones cient#ficas. Enciclopedia 4lar'n -omo 9> =G E tructura de la 7e#olucione Cientí6ica 3homas :amuel Tuhn B<J4

GJ l#mites y márgenes de ariación, pero que sin duda habilitan a hablar de un mismo paradigma neoliberal, aunque pueda presentarse a eces como cambiante. 0 fines de los =7a, el neoliberalismo inició su etapa estatal con el ad enimiento al poder de las administraciones 3ahtcher en Dran Creta"a, y $eagan en EE)). En poco tiempo se extendió a buena parte de los gobiernos de Europa Pccidental, y tambi!n de 0m!rica Latina, merced a las crisis de pago de las deudas externas que hicieron eclosión, a partir de la crisis de 2!xico en B<L4. En esta etapa altamente expansi a, el neoliberalismo originario, i ió su primera transformación, ya que por un lado se fijaron los parámetros de un programa de pol#tica económica de alcance mundial y relati amente uniforme, en la cual quedaron plasmados los llamados ajustes estructurales, que muestran un dise"o com1n inspirado en el credo neoliberal. &omo dato distinti o en los L7a, el mercado mundial de ino en el principal mecanismo de asignación de recursos, produci!ndose un marcado !nfasis en la b1squeda de competiti idad externa de las econom#as, lo cual lle ó a acentuar las pol#ticas destinadas a deprimir el costo de la fuerza de trabajo y los salarios. Esta pol#tica que persiste en los L7a y continuó luego intensificada con los programas de flexibilización laboral, redefinieron drásticamente la relación de poder entre el capital y el trabajo, complementándose con una rearticulación del pensamiento neoliberal, ensamblándose con alores democráticos, de ra#z conser adora, consolidándose as# un proyecto de sociedad integral, que excediendo el marco económico se extendió al r!gimen pol#tico, impulsándose una transformación global de las sociedades, con una muy firme oluntad internacionalista, que perduró a tra !s de diferentes administraciones norteamericanas, consolidándose como un eje central de la estrategia externa de los EE)), el perfilamiento de un proyecto de sociedad integral y mundial, en un esfuerzo que ha resultado in!dito por su alcance planetario. :obresale en este contexto el papel adquirido por los organismos surgidos de Cretton Uoods =6, o sea el 9ondo 2onetario Fnternacional y el Canco 2undial, quienes se con irtieron en la herramienta central para la extensión y aplicación de los paradigmas neoliberales, dejando en claro cuál es el tipo de globalización al que asistimos( una globalización neoliberal, que responde a intereses nacionales espec#ficos de los Estados, que en función del capital comprometido en estos organismos ,multilaterales-, tienen en ellos el papel decisorio, y que responde entre otras cosas a la necesidad de libre circulación a ni el global, más allá de las fronteras pol#ticas, de los capitales trasnacionales. La cada ez más acentuada injerencia en las cuestiones internas de los pa#ses, particularmente en aquellos que son deudores, determina la agenda de pol#ticas fundamentales, que ya no son establecidas por los ciudadanos, ni por los partidos, ni por los gobiernos latinoamericanos, poni!ndose en cuestión los alcances democráticos y sustentabilidad de los regimenes igentes, notablemente condicionados en el dise"o y formulación de sus pol#ticas por estos poderes supranacionales. Aice 0na Ezcurra =J( ,-al su0eci#n del sistema pol'tico a poderes sin control 7nacional, ciudadano6 es, "ste s', un pro&lema de )o&erna&ilidad +ue a su turno, pone en cuesti#n los alcances democr5ticos de los re)imenes vi)entes en el su&continente.2 Ae esta manera se consagra la isión com1n de los gobiernos, los organismos multilaterales, y la gran mayor#a de los economistas oficiales, de que desarrollo significa necesariamente mayor crecimiento económico, o que incluso ambos conceptos se transformen en sinónimos. En esta lógica, la econom#a se centra en la maximización de las ariables que se traduzcan en el aumento de los flujos de capital y de recursos. Esta misma isión, ha lle ado entre otras cosas, a una di isión del trabajo nacional e internacional, consolidando desequilibrios entre unas regiones y otras, entre el campo y
=6

Con6erencia de 5retton Good C nombre por el que pasó a ser conocida la &onferencia 2onetaria y 9inanciera de las %aciones )nidas, que tu o lugar entre el B y el 44 de julio de B<GG, en Cretton Uoods >%eV Hampshire, Estados )nidos?. La &onferencia, a la cual acudieron representantes de GG pa#ses, fue con ocada para intentar lograr la estabilidad de las unidades monetarias y del cr!dito para conseguir un nue o orden económico una ez que finalizara la FF Duerra 2undial. Ae la &onferencia surgieron el 9ondo 2onetario Fnternacional y el Canco Fnternacional para la $econstrucción y el Aesarrollo >Canco 2undial?. Enciclopedia &lar#n 3omo G =J Kue e el Neoli*erali $oL E#olución y lí$ite de un $odelo e%cluyente 0na Ezcurra Lugar Editorial Cuenos 0ires p.BL 0na Ezcurra es Licenciada en 'sicolog#a y Aoctora en Estudios Latinoamericanos> &iencias 'ol#ticas y :ociales, )ni ersidad 0utonoma de 2!xico? es autora de numerosos libros y actualmente es in estigadora del Fnstituto de Estudios y 0cción :ocial >FAE0:?

G= la ciudad y por 1ltimo entre las naciones industrializadas y los pa#ses más pobres, conduciendo a las econom#as de estos 1ltimos a la simple función de pro eedoras de recursos a escala mundial. Es as# que nuestra econom#a se orienta hacia el aumento de las exportaciones de estos recursos naturales, in irti!ndose en función de ello en infraestructura energ!tica, transporte y la aplicación de diferentes prácticas destinadas a ,extraer- de la naturaleza todo aquello que las urgencias y oracidad del mercado global, as# como el cumplimiento de las metas de crecimiento de la econom#a y de las exportaciones le requiere. %uestra econom#a dom!stica, se concentra en la consideración y e aluación de la llamada macroeconom#a, la cual solo refleja el ni el de inserción de nuestra acti idad económica en el mercado global, lle ando a una explotación irracional de recursos, tanto reno ables como no reno ables, conduciendo inexorablemente a enormes costos ecológicos y humanos, que permanecen ocultos en los precios de esos recursos, ya que no tienen aloración dentro de la econom#a con encional. :i se obser a el cuadro de exportaciones de la 0rgentina ==, centrada en bienes primarios, tenemos un claro ejemplo de una maximización de exportaciones que no ha mejorado la calidad de ida de la gente, mientras está soca ando el capital de recursos naturales, reno ables y no reno ables del pa#s y lle ando al borde del agotamiento de sus ecosistemas, y a la degradación de sus bosques, suelos f!rtiles e incluso su biomasa marina. Esta es una realidad que no es lamentablemente, excluyente de nuestro pa#s, sino que a ni el de 0m!rica Latina, la b1squeda de superá its comerciales, empuja al desarrollo de pol#ticas exportadoras, sobre la base de la sobreexplotación de los recursos, al monoculti o, sin pre isión de futuro, y con un seguro agra amiento de la calidad de ida de las comunidades. Ana E*curra afirma que el neoliberalismo es un paradigma cambiante y para ello afirma que sin ariar, los n1cleos básicos de las pol#ticas, que impulsa, s# es capaz de adaptarse, si ello es necesario para la consecución de las pol#ticas que los distinguen como tal, y que hacen a la permanencia del modelo. Es as# que de los <7aen adelante, el Canco 2undial reformuló su modelo de ,crecimiento con orientación de mercado-, impulsado durante los L7a, replanteando el #nculo estado.mercado y aceptando que el crecimiento por s# solo, nos es suficiente para la obtención de mejoras sociales. Es entonces, que en es marco. $ei indica el crecimiento intensi o en trabajo >para la generación de empleo?, consintiendo cierta inter ención p1blica con fines distributi os, lo que da lugar a las ,pol#ticas sociales-, ,los programas compensatorios- y los ,planes focalizados-, t!rminos que hoy d#a, son de com1n utilización en nuestros pol#ticos ernáculos. Kue dice 0na Ezcurra al respecto( ,F se trata de cam&ios, s' pero dentro de un paradi)ma invaria&leC el neoli&eral2 Fentonces lo +ue tuvo lu)ar fue un a))iornamiento del pro)rama neoli&eral, capitaneado por la Janca de Jret#n Toods %, en particular por el Janco Iundial2 En otros t"rminos, la renovaci#n coe$isti# con la permanencia de ciertas ideasEfuer*a +ue por su 'ndole central, definen a dic1o paradi)ma2 Lo cierto es que cuando el problema afecta a más del 67 por ciento de la población, no es posible superarlo con pol#ticas paliati as, se hace ineludible impulsar un debate sobre un nue o modelo de sociedad y de Estado El creciente y progresi o deterioro del intercambio comercial de nuestros pa#ses, como resultado del hecho que mientras exportamos ,comoditties-, importamos maquinaria y tecnolog#a, nos hace ingresar en un c#rculo icioso, del que dif#cilmente podamos salir, si no cambiamos nuestras actuales pol#ticas económicas, las cuales están sustentadas por los paradigmas del neoliberalismo, y bajo cuya igencia, dif#cilmente podamos a anzar en un desarrollo sustentable de nuestras econom#as en primer lugar, y de la econom#a global en su conjunto, pues en definiti a, la ariable ,maximización de ganancias-, sigue siendo al momento de la toma de decisiones, que luego influirán sobre la calidad de ida de millones de personas. Hoy parece imprescindible recuperar el aspecto republicano de la ciudadan#a en su capacidad de acción pol#tica autónoma si es que se quiere conducir un proceso que no resulte anárquico y fuera de control. La afirmación anterior abre de inmediato a dos
==

Las Exportaciones agropecuarias junto a las de combustibles y energ#a, representan el =78 del total de exportaciones de 0rgentina. &onsultar en http(..VVV.indec.mecon.ar.default.htm

GL cuestiones que se mue en en diferentes registros. La primera tiene que er con un cam / bio en las expectati as y criterios con que la ciudadan#a fija sus condi ciones de acción. 5 ello, con diferentes matices, se reitera a escala mundial. La segunda abre interrogantes que exceden las interpretaciones habituales de las ciencias sociales e induce a reflexionar desde la 9ilosof#a de la 'ol#tica. Esta segunda cuestión se interroga por aquellos principios que en sociedades altamente complejas son susceptibles de fundar la acción colecti a. 0l abordar el primero de los problemas, partimos de una constatación de la que nos ilustran los análisis actuales respecto del humor social. &omo se"alan con insistencia los esc!pticos, se asiste a la constitución de sociedades cada ez más indi idualistas y descre#das de la pol#tica, y en las que se produce un nue o fenómeno caracterizado como una degradación del carácter ciudadano. Esta transformación está pro ocada por una transfiguración de las identidades, atra esadas por ansiedades e incertidumbres y que deben maniobrar dentro de la estabilidad de esa identidad cada d#a, con un alto costo para la subjeti idad. Dice Emilia 4astorinaGP( ,Pero, tam&i"nF los nuevos fen#menos de )lo&ali*aci#n provocan una ampliaci#n del concepto de e$clusi#n2 Ya no son 3nicamente los po&res +uienes por su condici#n est5n for*ados a e$cluirse de lo p3&lico % recluirse en el espacio circunscrito de luc1a por la so&revivencia8 1a% tam&i"n un a&andono voluntario % un desinter"s pro)resivo respecto de la cuesti#n p3&licaF Las consecuencias sonC el +uie&re del te0ido social, un no cuidado por los otros % un descreimiento )enerali*ado respecto de la le)itimidad de las instituciones, de los partidos pol'ticos % los )o&iernos-=<. Aesde otro lugar, los enfoques optimistas re alidan la capacidad de aunar iniciati as ciudadanas por fuera y aun en contra del sistema pol#tico. &ontra las interpretaciones negati as, estas iniciati as son recepti as a la emergencia de un mo imiento construido desde abajo y que cuestiona lo establecido. 0 eces son sólo manifestación de una bronca@ en ocasiones con objeti os expl#citos que niegan el silencio de la pol#tica. :e produce entonces un renacer de la iniciati a ciudadana a tra !s de asociaciones, y mo imientos que ponen en cuestión no sólo el ac#o de las instituciones tradicionales para dar respuestas, sino que cada ez más demandan por cuestiones nue as, que se"alan una dinámica inagotable de los derechos y al mismo tiempo una exigencia por democratizar la democracia. 0unque es dable destacar que estas nue as formas de la pol#tica asumen caracter#sticas distintas e intensidades fuertemente contrastantes en los diferentes pa#ses. En algunos es una promesa, en otros una tendencia clara. 0 la ez, las demandas y el carácter de las transformaciones a las que se aspira son dis#miles. En pa#ses como los nuestros las peticiones tienen en primer lugar como horizonte el logro de ]chances de ida] más igualitarias para todos que en los ]estilos de ida]. Ello tiene que er en primer t!rmino con las profundas desigualdades que atra iesan nuestras sociedades y que adquieren predominio por sobre las consideraciones de calidades de ida. 2ás allá de estas diferencias de peso, podemos sostener que asistimos a una babel de rei indicaciones y de petición de derechos, algunos que se caracterizan por su carácter distributi o, otros que aspiran a un reconocimiento local@ junto a unos más que intentan sancionar nue os derechos de naturaleza global. :in embargo, todos ellos tienen un punto de con ergencia( incitan a renegar de la ecuación ,pol#tica/estado], ,pol#tica/ mercado-. La renuncia a tal ecuación se debe a que cada una de estas rei indicaciones que denuncian los costos y efectos de los procesos de modernización o de crecimiento fueron puestos en la agenda p1blica por fuera y a1n en contra de los poderes de los estados o del mercado. :on acciones colecti as producidas alrededor de acontecimientos y problemas que cobran rele ancia en determinado tiempo y se tornan rei indicati as, ya sea en cuestiones circunscriptas o de carácter global. En el entramado a menudo cambiante que se establece entre luchas que fuerzan el reconocimiento, los ciudadanos pero tambi!n las instituciones se transforman y an delineando los cambiantes márgenes de lo p1blico y lo pri ado. 'rimeramente, esto no sólo se"ala el hecho de la ampliación de derechos desde un punto de ista cuantitati o, sino que aspira a se"alar su carácter distinto en cuanto a rei indicación y los
=L

E$ilia Ca torina Licenciada en &iencia 'ol#tica de la )C0, 2aster en &iencia 'ol#tica en la )ni ersidad de 5orS >&anadá?. =< La Política en Con6licto Emilia &astorina y otros. p. B7J 'rometeo Libros Cuenos 0ires 477G

G< fundamentos capaces de mo ilizar hoy a la acción. En segundo t!rmino las metas y los cursos de acción que se proponen los distintos grupos no son homog!neas@ por el contrario, reconocen principios y estrategias de abordajes distintos. Existen importantes grupos que afirman que las sociedades modernas de hoy se han encontrado con sus propios l#mites. La idea de riesgo es una idea t#picamente moderna, distinta del azar o del peligro@ y es caracter#stica de sociedades que acti amente rompen con el pasado y se uelcan al futuro. 0lude pues a un pro enir desconocido e incierto. Ese encuentro con los l#mites, a su ez, designa a aquellas situaciones producidas por la acti idad humana sobre la naturaleza y cuyas consecuencias permanecen desconocidas. :i unimos esto a la p!rdida de poder por parte de los Estados y a las consecuencias de un pensamiento 1nico, nos encontramos ante una disyunti a ante la cual no podemos permanecer indiferentes.

Conclu ione
En un mundo sometido a procesos acelerados de globalización, la defensa de las diferentes formas de identidad se ha constituido en un problema central. 9rente a la tendencia a una globalización cada ez más fuerte, dominada por la configuración de nue os poderes, competentes a la hora de decidir las estrategias económicas y pol#ticas a ni el planetario, se abre una amplia l#nea de resistencia a la homologación, en la que emergen fenómenos de rele ancia indiscutible en nuestra !poca, como son las diferentes formas de nacionalismo y fundamentalismos. 3odos estos fenómenos pol#ticos y sociales deben ser entendidos como resultado de una dificultad( la del propio reconocimiento en el modelo abstracto de un tipo de sociedad que elimina cada ez más los elementos particulares, para sustituirlos por nue os patrones culturales. La internacionalización de la ida económica ha pro ocado que la soberan#a de los Estados nacionales se haya isto rápidamente desbordada. Es ese desarrollo de las nue as t!cnicas, mercados y consumos el que ha destruido la capacidad del orden pol#tico de mediar entre el orden natural y la di ersidad de las culturas. Aesde entonces, hemos isto separarse, por un lado, la racionalización y globalización de la producción y los intercambios económicos@ y por el otro, una di ersidad cultural que, en ez de ir disminuyendo gradualmente para crear una ci ilización mundial /como cre#an los cientificistas y positi istas/, no ha dejado de aumentar debido a que ya no la dominaba un sistema de alores Entre una econom#a globalizada y un uni erso cultural fragmentado se abre un espacio en el que una y otra ez ol erán a emerger los conflictos marcados por la necesidad de una defensa de la identidad. 0lguien podrá decir que este conflicto ha sido permanente a lo largo de la !poca moderna, construida como respuesta y superación de los particularismos y definición de nue as formas de uni ersalidad. 'ero sólo ahora este conflicto adquiere dimensiones dramáticas. Lo que está en discusión es la legitimidad de un proceso dominado por una racionalidad económica que instrumentaliza todas las otras mediaciones con el fin de realizar sus propios intereses estrat!gicos. 3oda resistencia será entendida como heterodoxa, o como principio de conflicto. 3ras la aparente racionalidad económica crece el Leviat5n de las nue as formas de poder que, configuran un mapa del planeta forzado a una ineludible homologación. 9rente a este panorama, resulta cada ez más urgente construir un pensamiento que inter enga en los procesos de globalización y fragmentación aludidos. El primer m!rito de las ideas multiculturalistas ha sido reaccionar contra la homogeneización del mundo a partir de una cultura de masas que tiene una fuerza de imitación pol!mica, mediando entre un relati ismo cultural extremo y un falso uni ersalismo, construido a partir de la generalización del poder económico, y la generación del creciente abismo entre la riqueza extrema y la pobreza excluyente. Es una dif#cil dial!ctica la que recorre tales extremos. %o hay que ol idar que nuestra sociedad descansa sobre principios uni ersalistas, sobre derechos humanos que deben ser respetados más allá del reconocimiento de las diferencias. La defensa de formas de solidaridad nos lle a a la necesidad de supeditar el sistema de intereses a la defensa de la dignidad humana en cualquiera de sus manifestaciones. Este doble aspecto de la

67 cuestión obliga a la construcción de un pensamiento que acoja los extremos y haga posible una estrategia frente a la nue a complejidad emergente. Hoy en 0m!rica Latina se asoman indicios de rediscutir un nue o rol de los Estados/ %ación, y en tal sentido, reflexiones como la de Armando LaresL7 sobre seguridad, defensa y su relación con el desarrollo, giran en esa perspecti a, pero desde una concepción distinta, entendida, ,Fcomo un con0unto de medidas adoptadas por el Estado para prote)er a los ciudadanos frente a la vulnera&ilidad e$terna defendiendo el principio de solidaridad nacional, )arant'as individuales % familiares, indispensa&les en una sociedad, creando de esta forma el concepto de se)uridad 1umana.2 Ael mismo modo, mo imientos, y economistas como el chileno Ianfred Ia$EDeefP9, replantean el tema de las necesidades humanas fundamentales, y definen lo que llaman l'nea de di)nidad, en reemplazo del concepto l#nea de pobreza, cuestionando que las necesidades humanas sean solamente carencias( ,Las necesidades 1umanas, comprometen, motivan % movili*an a las personas, % en este sentido, son tam&i"n potencialidadesF La necesidad de participar es potencial de participaci#nFEn la reali*aci#n de las necesidades se 1ace la reali*aci#n del su0eto, %a no del po&re, sino de otro ser 1umano2 Oa&lar de l'nea de di)nidad, por lo tanto e+uivale a 1a&lar de un piso de&a0o del cual se 1ace imposi&le reali*arse como seres 1umanos dentro de la sociedad2 Livir con di)nidad es tam&i"n alcan*ar el e0ercicio efectivo de los derec1os ciudadanos2. P: Estos cambios en la conceptualización que se genera por la relación causa efecto de la globalización, giran sobre el principio de que los Estados y las sociedades latinoamericanas, no solo necesitan defenderse de agresiones exteriores o luchar contra la delincuencia en el plano interior, sino y fundamentalmente enfrentar los nue os riesgos deri ados de la aplicación del paradigma neoliberal. Aice Est1er D'a*( ,Reci"n en la posmodernidad,Fse 1a comen*ado a rescatar el presente2 La posmodernidad se mira en el espe0o del presente2 Kn presente +ue refle0a la conver)encia del pasado % del futuroF.P; 5 esa mirada en el espejo del presente, nos de uel e una imagen, en la cual no se e la dirección hacia el futuro. 'or eso debemos procurar crear /frente al pensamiento 1nico/ una idea más abierta de tolerancia. 'ero un multiculturalismo democrático no se reduce a la tolerancia y a la aceptación de particularismos limitados@ debe pasar a una cr#tica de la globalización como tambi!n ejercitar la defensa de los derechos de las minor#as. De&emos ampararnos en esa conver)encia de pasado % futuro % construir un modelo "tico +ue 1a)a su%a la defensa % reali*aci#n de un ideal de 1umanidad para todos, % entienda la 1istoria como el tiempo de reali*aci#n de ese ideal2 Es una tarea +ue coincide con el imperativo moral de la "poca moderna, % +ue a1ora m5s +ue nunca 1a% +ue reivindicar2

5i*liogra6ía
La 7e/9*lica 'latón &entro Editor de &ultura Cuenos 0ires 477; )i toria del /en a$iento 6ilo ó6ico y cientí6ico . Dio anni $ealeEAario 0ntiser. Editorial Herder, Carcelona. B<<6 3omo F )i toria del Pen a$iento 3omo B Hyspámerica Ediciones :.0 2adrid B<L; El Prínci/e %icolás 2aquia ello Hyspamerica Ediciones 0rgentina :.0. B<LG Maquia#ello 2arcel Crion Oa ier Nergara Editor Cuenos 0ires B<<G Di cur o o*re la DFcada de <ito Li#io %icolás 2aquia ello Ciblioteca Nirtual )ni ersal VVV.biblioteca.org.ar
80

Ar$ando Lare . :ociólogo, 2aster en :ociolog#a, Ar. &iencias :ociales, :u obra ,$epensar la :eguridad y defensa de la nación y su relación con el desarrollo integral-, Nenezuela 477G. 'onencia presentada en la )ni ersidad %acional Experimental 'olit!cnica de la 9uerza 0rmada %acional >)%E90?. F Oornadas de Fn estigación y 'ostgrado. &aracas, Nenezuela, 0bril, 4776. LB Man6red Ma%!Nee6 Economista chileno, autor de Econom'a Descal*a y Desarrollo a Escala Oumana L4 Cono -ur -u tenta*le 0portes &onceptuales desde la 'erspecti a del :ur p. BG4 LP2 Ediciones Cuenos 0ires 4774 L; La Ciencia y el I$aginario -ocial Esther A#az p.47 Editorial Ciblos Cuenos 0ires B<<J

6B
Del Arte de la Euerra %icolás 2aquia ello Ediciones Libertador Cuenos 0ires 477G Patricio Colo$*o Mur9a &urso de Aerecho 'ol#tico. 3eor#a del Estado p. G7B Editorial Kniversitaria Le#iatán o la $ateriaC la 6or$a y el /oder de un e tado ecle iá tico y ci#il 3homas Hobbes 9otocopias del &ap#tulo INFF, y extractos tomados de la Historia del 'ensamiento 3.4 -egundo <ratado o*re el Eo*ierno Ci#il Oohn LocSe 0ltaza :.0. Carcelona B<<L. Extra#do de VVV.urquizadenis.com.ar del Ar. &arlos 0lberto Aenis, docente de la 9acultad de &iencias Económicas de la )C0. El 4rigen de la De igualdad entre lo .o$*re Oean Oacques $ousseau Ediciones Libertador Cuenos 0ires 477G El E /íritu de la Leye &harles/Louis de 2ontesquieu Ediciones Prbis :.0. 2adrid B<LG Contrato -ocial Oean Oacques $ousseau Ediciones Prbis :.0. Cuenos 0ires B<LG Introducción a la )i toria de la 2ilo o6ía p.B< Deorg U. 9. Hegel Ediciones Libertador Cuenos 0ires 477G Mi eria de la 2ilo o6ía Tarl 2arx Ediciones Prbis B<LG Nota /ara la In#e tigación( Fdeolog#a y aparatos ideológicos del Estado. Louis 0lthuser $e ista La 'ens!e 'aris B<=7 El .o$*re unidi$en ional Herbert 2arcuse Ediciones Prbis Cuenos 0ires B<LG )i toria y con ciencia de cla e ?1ol IB Deorg LuSacs p. G6 Ediciones Prbis B<L6 2adrid E trategia de 7e/roducción y Modo de Do$inación 'ierre Courdieu p.B 3rabajo publicado en &olección 'edagógica )ni ersitaria ;=.;L )ni ersidad Neracruzana/ 2!xico Mani6ie to Co$uni ta Tarl 2arx y 9riedrich Engels B\ Edición en BLGL. 9otocopia de la cátedra de Fntroducción a la Econom#a >Ber a"o?. Micro6í ica del Poder 2ichel 9oucalt ;ra Edición. Ediciones de La 'iqueta. 2adrid B<<B Econo$ía y -ociedad 2ax Ueber >&ap. FFF Los tipos de Aominación? Nersión electrónica tomada de Ciblioteca Nirtual )ni ersal VVV.biblioteca.org.ar Eran Enciclo/edia -al#at :al at Editores Carcelona B<<4 Enciclo/edia Clarín 'laza y Oan!s Editores 0rgentina B<<< Enciclo/edia Multi$edia -al#at Kue e el Neoli*erali $oL E#olución y lí$ite de un $odelo e%cluyente 0na Ezcurra Lugar Editorial Cuenos 0ires La Ciencia y el I$aginario -ocial Esther A#az p.47 Editorial Ciblos Cuenos 0ires B<<J Cono -ur -u tenta*le 0portes &onceptuales desde la 'erspecti a del :ur p. BG4 LP2 Ediciones Cuenos 0ires 4774 7e/en ar la -eguridad y de6en a de la nación y u relación con el de arrollo integral 0rmando Lares Nenezuela 477G. 'onencia presentada en la )ni ersidad %acional Experimental 'olit!cnica de la 9uerza 0rmada %acional >)%E90?. F Oornadas de Fn estigación y 'ostgrado. &aracas, Nenezuela, 0bril, 4776.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful