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II – Hidrología Superficial y Subterránea

129
SOCIEDAD CHILENA DE INGENIERÍA HIDRÁULICA

XVII CONGRESO CHILENO DE HIDRÁULICA










USO DE SWMM PARA EL DISEÑO DE ELEMENTOS DE INFILTRACIÓN EN
SISTEMAS DE DRENAJE DE AGUAS DE LLUVIA


ALEXANDER THUMANN V.
1

BONIFACIO FERNÁNDEZ L.
2




RESUMEN

La urbanización modifica la respuesta hidrológica de las cuencas, aumentando el volumen de los
escurrimientos, los caudales máximos generados y la contaminación del agua. Actualmente en la
gestión de las aguas lluvia se intenta evitar las externalidades que genera la urbanización a través
de técnicas conocidas como Best Management Practices (BMP). La complicación de los sistemas
de drenaje necesarios en la actualidad transforma a la modelación computacional en parte integral
de la planificación, análisis y diseño de estos sistemas, siendo el modelo SWMM (Storm Water
Management Model) uno de los más utilizados en el mundo. El modelo SWMM permite modelar
BMPs basadas en almacenamiento, aunque no ocurre lo mismo para diseñar o evaluar el
funcionamiento de obras de infiltración. En este trabajo se presenta una nueva versión del modelo
SWMM que incorpora rutinas de cálculo capaces de modelar el funcionamiento de obras de
infiltración como son los pozos de infiltración para viviendas y pavimentos permeables. El
modelo permite analizar el funcionamiento de estas obras de manera individual o insertas dentro
de una cuenca y operando en conjunto con elementos de drenaje de todo tipo. Los resultados
obtenidos con lluvias reales en urbanizaciones que incorporan estos elementos se ajustan de
buena manera a los caudales observados, lo que no solamente permite validar los modelos
implantados, si no que confirman la utilidad que tienen este tipo de obras para minimizar los
efectos adversos en cuanto a escurrimiento que generan las urbanizaciones.


1
Ingeniero Civil, DICTUC S.A
2
Profesor Titular, Departamento de Ingeniería Hidráulica y Ambiental, Pontifica Universidad Católica de Chile
II – Hidrología Superficial y Subterránea
130
II – Hidrología Superficial y Subterránea
131
1. INTRODUCCIÓN

La urbanización puede afectar las condiciones naturales de una cuenca y su ciclo hidrológico,
modificando los ambientes naturales, impermeabilizando y compactando el suelo, alterando las
vías naturales de drenaje y aumentando la cantidad y concentración de contaminantes en el agua.
Si no se pone especial cuidado en los escurrimientos, las crecidas son cada vez mayores, más
violentas y más contaminadas de manera que las aguas lluvias provocan daños por inundaciones
incluso durante pequeñas tormentas, como ha ocurrido en Santiago y otras ciudades de Chile
durante las últimas décadas (MOPTT, 2003). Al urbanizarse una cuenca aumentan la frecuencia y
la magnitud de los caudales de crecidas, como resultado de la mayor proporción de áreas
impermeables y la modificación del patrón de drenaje el que es reemplazado por una serie de
elementos que evacuan el agua caída con mayor rapidez, como cunetas y colectores (Leopold,
1968).

En la segunda mitad del siglo XX muchas ciudades de gran desarrollo reconocieron la necesidad
de cambiar el paradigma del drenaje urbano y propusieron un nuevo esquema, que considera las
aguas lluvias como un recurso urbano y enfrenta las causas de los problemas más que los
síntomas. Este enfoque reconoce que es necesario controlar el volumen, los caudales máximos y
la contaminación en la fuente, minimizando el cambio hidrológico y las externalidades negativas
del proceso de urbanización. Para ello se desarrollaron técnicas conocidas en E.E.U.U. como
BMP, Best Management Practices (Urbonas y Stahre, 1993), en Francia como Techniques
Alternatives (Chocat, 1997) o Técnicas de Gestión de Escurrimientos Urbanos, TGEU, (MINVU
y DICTUC, 1996). Estas técnicas consisten en la captura de un volumen para el tratamiento en el
mismo lugar en que se generan las aguas lluvias, junto al uso de obras que permiten y facilitan la
infiltración y el almacenamiento.

La gran mayoría de las ciudades de Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón y de Europa
occidental han utilizado estos criterios para el desarrollo de nuevas urbanizaciones (Petersen et
al., 1993; Roesner y Rowney, 1996; Fujita, 2002) y ciudades como Sao Paulo y Porto Alegre,
Brasil, han emprendido un plan de saneamiento con fuerte énfasis en el almacenamiento (Da
Costa 2001). Por otra parte, una de las dificultades que se han encontrado para incentivar
soluciones en las cuales se aproveche el gran potencial de infiltración de los suelos urbanos es la
poca disponibilidad de herramientas de diseño que consideren la utilización masiva de elementos
de disposición local, especialmente por infiltración. Efectivamente, los modelos disponibles y
más conocidos para el diseño de sistemas de drenaje urbano están más orientados al
dimensionamiento de elementos de conducción, preferentemente colectores y almacenamiento
(Huber y Dickinson, 1992; Carr et al., 1999; Haestad, 2000; Wong et al., 2002).

Entre los modelos más difundidos para el análisis, planificación, diseño y operación de sistemas
de drenaje urbano se encuentra SWMM, Storm Water Management Model, (Bennis et al., 2003;
McAlister et al., 2003). Se trata de un modelo de base física que simula la cantidad y calidad de
las aguas lluvia que escurren en una superficie urbana y sus elementos de drenaje, el cual puede
conseguirse libremente en su versión de EPA. Este modelo ha sido perfeccionado para incorporar
varias de las técnicas de retención y almacenamiento. En este artículo se presenta una
modificación de SWMM orientada a utilizar este modelo para el diseño y dimensionamiento de
redes locales de drenaje que incorporen elementos de infiltración como pozos en las viviendas y
pavimentos permeables, los que han sido propuestos como soluciones interesantes para disminuir
II – Hidrología Superficial y Subterránea
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los aportes de las urbanizaciones a los sistemas de drenaje y aprovechar la capacidad de
infiltración de los suelos en zonas urbanas (MINVU y DICTUC, 1996; Mikkelsen et al., 1996;
Dierkes, 2002; Rivera et al., 2004).

2. USO DE SWMM

En el campo de la investigación sobre drenaje urbano el modelo SWMM ha sido utilizado en
diversos estudios, se han realizando contribuciones para mejorar el modelo, y se han creado
programas para facilitar su uso.

El modelo SWMM permite modelar BMPs basadas en almacenamiento, pero no obras basadas en
infiltración. Los esfuerzos que se han realizado en SWMM para tratar de modelar obras de
infiltración se reducen a dar valores representativos a los parámetros existentes más que
implementar rutinas de cálculo en el código computacional. Tal es el caso de James et al. (2003)
quienes desarrollaron una interfaz llamada “PCSWMM for Permeable Pavers” (PCSWMMPP)
que permite simular la respuesta de pavimentos permeables, adaptando diferentes parámetros
para modelar una subcuenca como un área de pavimento permeable, pero no es posible
incorporar estos pavimentos permeables dentro de una red de drenaje. Sin embargo, existen
diversos estudios que proponen modelos simples para el diseño de obras de infiltración, ya sean
zanjas, pozos o pavimentos permeables, que pueden ser implantados en SWMM.

3. OBRAS DE INFILTRACIÓN

Se han propuesto numerosos procedimientos para el diseño de pozos de infiltración. Herath y
Musiake (1994) resuelven numéricamente la ecuación de Richards en régimen permanente y la
ecuación de Darcy para calcular la tasa de infiltración de un pozo. Obtienen una relación lineal
entre la tasa de infiltración y la altura. Al modelo de infiltración le acoplan un modelo de
escurrimiento de almacenamiento no lineal. Mikkelsen et al. (1996), con un modelo conceptual
simple que simula el escurrimiento y el almacenamiento a partir de datos históricos de lluvia, y
un análisis estadístico de los resultados de las simulaciones, construyen un gráfico para el diseño
de zanjas que relaciona el tiempo de vaciamiento con el volumen específico para varios periodos
de retorno. Consideran que el fondo puede colmatarse con basuras o partículas, por lo que la
contribución del fondo a la infiltración se desprecia. Además consideran que el nivel promedio de
agua se encuentra en la mitad. Leeflang et al. (1998) proponen un gráfico para el diseño de éstas
obras, analizando los resultados de la simulación del funcionamiento de ellas. El gráfico obtenido
de las simulaciones es válido solo para un valor de permeabilidad del suelo, pero variando la
permeabilidad y realizando nuevas simulaciones se obtienen más gráficos como el anterior. Si se
mantiene constante la geometría y dimensiones de la obra se puede obtener un gráfico que
relacione la permeabilidad, la altura máxima de agua y el periodo de retorno. Pokrajac y Deletic
(2000) desarrollan un modelo matemático simplificado para obtener la altura de agua dentro de
un pozo durante una tormenta, suponiendo que las tasas de infiltración a través del fondo y de las
paredes del pozo son diferentes debido a la dirección del flujo y sus conductividades hidráulicas.
Consideran que el suelo del fondo está muy cerca de la saturación y que la tasa de infiltración
depende de la altura de agua en el pozo. Borges et al. (2002) ajustaron el modelo numérico de
Bouwer a datos medidos de dos zanjas de infiltración. Este modelo usa un parámetro relacionado
con la colmatación y otro relacionado con el tipo de suelo. La tasa de infiltración se calcula en
base al nivel de agua en la zanja de acuerdo a un balance de masa y parámetros que dependen de
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la geometría y dimensiones de la obra, de la presión entre el fondo y la capa capilar, de la
resistencia hidráulica en el fondo y la resistencia hidráulica en las paredes. Rivera et al. (2003)
para efectos de modelar una condición de diseño, consideran un comportamiento en régimen
permanente con el suelo saturado, en cuyo caso la capacidad de infiltración del pozo depende
solamente de la conductividad hidráulica saturada del suelo, Ks, utilizando el modelo de Glover
para estimar la infiltración en pozos.

Los modelos que permiten diseñar obras de infiltración se basan en la ecuación de continuidad y
diferentes ecuaciones para el proceso de infiltración. Sin embargo, estos modelos no permiten
evaluar adecuadamente el desempeño de las obras para eventos con periodo de retorno mayor al
de diseño, ya que en la ecuación de continuidad no consideran el caudal de exceso o de rebase de
la obra, de manera que deben modificarse para ser empleada en la simulación de la escorrentía
urbana.

4. MODELACIÓN EN SWMM DE POZOS DE INFILTRACIÓN

En la práctica de drenaje urbano la utilización de pozos de infiltración ha sido asociada a
pequeños pozos conectados directamente a los techos de las viviendas con el objeto de facilitar su
operación, evitando que reciban agua con exceso de contaminantes y sedimentos. Desde el punto
de vista de la modelación interesa evaluar el efecto sobre el drenaje urbano de disponer de una
cantidad importante de este tipo de pozos en una urbanización.

El funcionamiento de un pozo de infiltración en condiciones reales depende del estado de
humedad del suelo y del movimiento del frente húmedo a medida que el suelo se satura. Sin
embargo, para modelar su funcionamiento en condiciones de diseño, se suele considerar un
comportamiento en régimen permanente con el suelo saturado, en cuyo caso la capacidad de
infiltración del pozo depende solamente de la conductividad hidráulica saturada del suelo (Rivera
et al., 2003). Además, usualmente se considera para efectos de la modelación que el fondo del
pozo se encuentra colmatado (Leeflang et al., 1998).

Debido a que el efecto de los pozos de infiltración se produce sobre la transformación de lluvia
en escorrentía, para modelar computacionalmente con SWMM su funcionamiento en el sistema
de drenaje urbano, se propone modificar la subrutina WSHED del bloque RUNOFF de SWMM.
Es necesario agregar una función que calcule el caudal que aportan todos los techos conectados a
pozos de infiltración dentro de cada subcuenca y verificar si este caudal puede ser infiltrado por
los pozos, para así obtener el caudal neto generado por los techos de la subcuenca, y luego el
escurrimiento superficial total de dicha subcuenca. Se considera que el área impermeable sin
detención superficial de una subcuenca equivale al área de los techos de la subcuenca y que, por
lo tanto, el caudal calculado para este tipo de superficie es el caudal que aportarían todos los
techos dentro de la subcuenca. Una de las limitaciones del modelo SWMM original es que
supone que todas las subcuencas pertenecientes a una misma cuenca poseen el mismo porcentaje
de área impermeable sin detención dentro del área impermeable respectiva. Dentro de las
modificaciones al modelo original se necesita incorporar el hecho que cada subcuenca puede
tener una distinta proporción de áreas impermeables sin detención, que son las que se consideran
como el total de área de techos en la modelación de pozos de infiltración.

II – Hidrología Superficial y Subterránea
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Dependiendo del nivel de detalle con el que se modelen las subcuencas, el área de techos puede
corresponder a una vivienda o a varias, así como la capacidad de infiltración puede ser de un
pozo o corresponder a la suma de las capacidades de infiltración de todos los pozos de la
subcuenca. Por este motivo y para obtener un mejor resultado de la modelación, si el nivel de
detalle de la modelación es el de varias viviendas por subcuenca, tanto las áreas de cada techo
conectado a un pozo, como las dimensiones y capacidad de infiltración de cada pozo deben ser lo
más homogéneas dentro de cada subcuenca. En caso contrario, se deberán especificar diferentes
subcuencas.

Para modelar el funcionamiento de un pozo de infiltración se aplica el principio de conservación
de la masa al pozo:

( ) 1 ) ( ) ( ) (
inf
t Q t Q t Q
dt
dV
efl afl
− − ·


donde V es el volumen de agua almacenado en el pozo, Q
afl
es el caudal generado por los techos
que ingresa al pozo, Q
inf
es el caudal infiltrado y Q
efl
es el caudal que rebasa y escurre
superficialmente hacia aguas abajo.

Esta ecuación puede resolverse con el algoritmo utilizado por Wada y Miura (1993), el cual
consiste en analizar separadamente los efectos dentro del volumen del pozo del ingreso de caudal,
de la infiltración y de la salida de caudal hacia la superficie.

Si se considera que sólo algunas viviendas de la subcuenca poseen un pozo de infiltración, una
fracción p del área total de los techos de la subcuenca estará conectada a un pozo de infiltración,
por lo que una proporción p del escurrimiento total generado por los techos de la subcuenca
escurrirá hacia un pozo de infiltración, mientras que la fracción restante contribuirá directamente
al escurrimiento superficial. Si la cantidad de pozos presentes en la subcuenca es N
pozos
, el caudal
que recibiría cada uno de los pozos dentro de una subcuenca, en cada intervalo, es:

) 2 (
) (
) (
_
pozos
total techos
afl
N
p t Q
t Q

·


Para estimar la capacidad de infiltración de los pozos, se utiliza el modelo de Glover que es el
que entrega mejores ajustes del caudal infiltrado en condiciones reales, debido a que considera
solamente flujo a presión hidrostática y no el flujo gravitacional a través del fondo, lo que refleja
adecuadamente la existencia de colmatación. Considerando que el pozo de infiltración es
cilíndrico, de radio r y altura de agua h, y que el suelo posee una conductividad hidráulica
saturada K
fs
, el modelo de Glover estima la capacidad de infiltración máxima como:

) 3 (
4
1
2 2
1
4
2
) (
2
2
1
1
]
1

¸

+
,
_

¸
¸
− +
,
_

¸
¸

⋅ ⋅
⋅ ⋅ ⋅
·
h
r
h
r
r
h
asenh
K h
t Q
fs
pozo
π


II – Hidrología Superficial y Subterránea
135
Por lo tanto, el caudal infiltrado por cada pozo está dado por:

) 4 (
) (
) (
) (
) (
) ( ) (
) (
inf

¸

>


∆ ∆
·
t Q
t
t V
si t Q
t Q
t
t V
si
t
t V
t Q
pozo pozo
pozo


Luego del proceso de infiltración, el nuevo volumen de agua dentro del pozo es:

) 5 ( ) ( ) ( ) ( '
inf
t t Q t V t V ∆ ⋅ − ·


Existirá un rebase en los pozos si el nuevo volumen de agua excede la capacidad máxima de
almacenamiento. El caudal efluente de cada pozo corresponde a:

) 6 (
) ( '
) ( '
) ( ' 0
) (

¸

>



·
pozos
pozos
pozos
efl
V t V si
t
V t V
V t V si
t Q


Finalmente, el caudal que realmente aportan los techos a la escorrentía superficial de la
subcuenca esta dado por:

) 7 ( ) ( ) (
_
t Q N t Q
efl pozos total efl
⋅ ·


5. MODELACIÓN EN SWMM DE PAVIMENTOS PERMEABLES

Los pavimentos permeables son usados para reducir el área efectivamente impermeable, lo que
contribuye a disminuir los volúmenes escurridos y los caudales máximos. No se recomienda
utilizarlos para el drenaje de otras superficies, lo que se debe evitar aislándolos del escurrimiento
natural de la zona. En cuanto a su funcionamiento hidráulico se caracterizan por contar con una
importante capacidad de almacenamiento en su subbase y ser capaces de infiltrar grandes
intensidades de lluvia (Rivera et al., 2004). Se han propuesto y utilizado en base a mezclas de
hormigón (Hunt et al., 2002), asfálticas (Nawang y Saad, 1993), y de bloques (Sztruhar y
Wheater, 1993; Hunt et al., 2002).

La modelación computacional del funcionamiento hidráulico de los pavimentos permeables y su
efecto sobre el sistema de drenaje urbano, puede realizarse incorporando dentro de la subrutina
WSHED del bloque RUNOFF de SWMM, un algoritmo en el cual el caudal generado por una
tormenta sobre los pavimentos permeables escurra hacia su subbase y pueda ser infiltrado desde
ésta hacia el suelo para luego calcular, si existe, la contribución de los pavimentos permeables al
escurrimiento superficial. En este caso se considera que estas superficies no reciben aportes desde
aguas arriba o desde otro tipo de superficie, además de un comportamiento de la infiltración en
régimen permanente y que el suelo que rodea la subbase se encuentra saturado.
II – Hidrología Superficial y Subterránea
136
Dependiendo del nivel de detalle con el que se modelen las subcuencas, el área de pavimentos
permeables puede corresponder a una sola obra o a varias repartidas dentro de la subcuenca. Por
este motivo y para obtener un mejor resultado de la modelación, si el nivel de detalle de la
modelación es el de varias obras por subcuenca, se recomienda que las características de cada
pavimento permeable ubicado dentro de la subcuenca sean homogéneas. Si no es así, se deberán
identificar varias subcuencas.

Para modelar el funcionamiento hidráulico de los pavimentos permeables se divide el problema
en dos partes. La primera corresponde a la infiltración de agua lluvia desde la carpeta de rodado
hacia la subbase y la segunda al proceso de almacenamiento en la subbase del pavimento
permeable y la infiltración hacia el suelo.

Para modelar el proceso que ocurre en la carpeta de rodado es necesario tomar un volumen de
control sobre ésta, aplicar la ecuación de continuidad y extenderla a todas las superficies de
carpeta de rodado existentes, que en este caso corresponde a:

) 8 ( ) ( ) ( ) (
1 1
inf
1
t Q t Q t Q
efl afl
+ ·


donde Q
afl
1
es el caudal que se genera en la superficie del pavimento, Q
inf
1
es el caudal que se
infiltra hacia la subbase y Q
efl
1
es el caudal que escurre fuera de la superficie hacia aguas abajo,
considerando que no existe almacenamiento sobre la carpeta.

Si se considera que una fracción p del área impermeable con detención es reemplazada por
pavimento permeable, una proporción p del escurrimiento total generado por las áreas
impermeables con detención se generará sobre pavimento permeable, mientras que la fracción
restante contribuirá directamente al escurrimiento superficial. De esta manera el caudal total
generado sobre pavimento permeable, en cada intervalo, es:

) 9 (
/ _
1
p Q Q
d c imp afl
⋅ ·


Considerando que las superficies correspondientes a la carpeta de rodado poseen en total una
capacidad máxima de infiltración hacia su subbase de Q
carp
, el caudal infiltrado hacia la subbase
está dado por:

) 10 (
1 1
1 1
1
inf

¸

>

·
carp afl carp
carp afl afl
Q Q si Q
Q Q si Q
Q

Por lo tanto, el caudal que escurre superficialmente desde la carpeta de rodado es:

) 11 (
0
1 1
1
1

¸

> −

·
carp afl carp afl
carp afl
efl
Q Q si Q Q
Q Q si
Q
II – Hidrología Superficial y Subterránea
137
Luego es necesario modelar el proceso que ocurre en la subbase del pavimento permeable.
Tomando un volumen de control sobre la subbase y aplicando la ecuación de continuidad, que
puede ser extendida a todas las subbases presentes en la cuenca, se obtiene:

) 12 ( ) ( ) ( ) (
2 2
inf
2
t Q t Q t Q
dt
dV
efl afl
− − ·

donde V es el volumen de almacenamiento de las subbases de los pavimentos permeables, Q
afl
2

es el caudal que ingresa, Q
inf
2
es el caudal infiltrado y Q
efl
2
es el caudal que puede rebasar el
volumen de almacenamiento y escurrir superficialmente hacia aguas abajo. Esta ecuación puede
resolverse utilizando un algoritmo como el propuesto por Wada y Miura (1983), también usado
en la modelación de los pozos de infiltración para viviendas, considerando que el caudal
infiltrado por la carpeta de rodado pasa a ser el caudal afluente a la subbase (Q
inf
1
=Q
afl
2
). El
volumen de agua que debe tratar la subbase del pavimento está dado por:

) 13 ( ) 1 ( ) (
2
t Q t V t V
afl
∆ ⋅ + − ·

Si la capacidad máxima de infiltración considerando todas las subbases de los pavimentos
permeables de una subcuenca es Q
subbase
, el caudal infiltrado por éstas está dado por:

) 14 (
) (
) ( ) (
2
inf

¸

>


∆ ∆
·
subbase subbase
subbase
Q
t
t V
si Q
Q
t
t V
si
t
t V
Q

Luego del proceso de infiltración, el volumen de agua contenida en la subbase es:

) 15 ( ) ( ) ( '
2
inf
t Q t V t V ∆ ⋅ − ·

Existirá un rebase en la subbase si el nuevo volumen de agua calculado excede la capacidad
máxima de almacenamiento. Por lo tanto, el caudal que aporta la subbase al escurrimiento
superficial de la subcuenca esta dado por:

) 15 (
) ( '
) ( '
) ( ' 0
2

¸

>



·
máx
máx
máx
efl
V t V si
t
V t V
V t V si
Q

Finalmente se obtiene que el caudal aportado por los pavimentos permeables al escurrimiento
superficial de una subcuenca corresponde a la suma del caudal que aporta la carpeta de rodado y
al caudal que rebasa desde la subbase del pavimento.


II – Hidrología Superficial y Subterránea
138
6. EJEMPLOS DE APLICACIÓN

6.1. Instalación piloto de pozos de infiltración

La modelación de pozos de infiltración se ha realizado en una nueva urbanización ubicada en la
comuna de Puente Alto, Santiago de Chile, en la cual varias de las viviendas fueron construidas
con pozos de infiltración conectados a los techos, los cuales se controlan durante los inviernos.
La cuenca piloto cuenta con viviendas unifamiliares de aproximadamente 55 m
2
de techos y un
área total de aproximadamente 1500 m
2
. Se instalaron dos pozos conectados directamente a los
techos por cada vivienda, con un radio de 0,4 m y una altura de 1 m. Los ensayos de infiltración
realizados indican una permeabilidad en condiciones saturadas de aproximadamente 30 mm/hr,
considerando un ensayo con el método de Glover a carga constante (Rivera et al., 2003). En la
Figura 1 se puede observar el esquema de la cuenca piloto.


Figura 1. Cuenca piloto con pozos de infiltración

Los parámetros necesarios para la modelación de las subcuencas, como por ejemplo las
rugosidades de las superficies y las alturas de detención, se calibraron utilizando los caudales
medidos en una cuenca cercana, muy similar a la cuenca piloto, pero que no cuenta con pozos de
infiltración. La cuenca usada para la calibración cuenta con 9 sitios, de aproximadamente 170 m
2
,
y tiene un área total cercana a los 2075 m
2
. Los resultados de la calibración para las tormentas
ocurridas el 1 de Agosto, 4 de Agosto y 27 de Septiembre de 2003 se muestran en la Figura 2.


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139
0.0
0.5
1.0
1.5
2.0
01-08-2003 7:00 01-08-2003 9:00 01-08-2003 11:00
L
lu
v
ia

(
m
m
/
h
r
)
Lluvia 01 Agosto 2003
0.00
0.05
0.10
0.15
0.20
0.25
0.30
0.35
0.40
0.45
0.50
0.55
0.60
01-08-2003 7:00 01-08-2003 9:00 01-08-2003 11:00
Tiempo
C
a
u
d
a
l (
l/
s
)
Observado
Simulado

0.0
0.5
1.0
1.5
2.0
04-08-2003 13:00 04-08-2003 15:00 04-08-2003 17:00
L
lu
v
ia

(
m
m
/
h
r
)
Lluvia 04 Agosto 2003
0.00
0.05
0.10
0.15
0.20
0.25
0.30
0.35
0.40
04-08-2003 13:00 04-08-2003 15:00 04-08-2003 17:00
Tiempo
C
a
u
d
a
l (
l/
s
)
Observado
Simulado

0.0
1.0
2.0
3.0
4.0
5.0
6.0
7.0
8.0
27-09-2003 0:30 27-09-2003 2:30 27-09-2003 4:30
L
lu
v
ia

(
m
m
/
h
r
)
Lluvia 27 Septiembre 2003
0.0
0.1
0.2
0.3
0.4
0.5
0.6
0.7
0.8
0.9
1.0
1.1
1.2
27-09-2003 0:30 27-09-2003 2:30 27-09-2003 4:30
Tiempo
C
a
u
d
a
l (
l/
s
)
Observado
Simulado


Figura 2. Hidrogramas de la calibración de la cuenca sin pozos


Se observa que la calibración arroja resultados satisfactorios tanto en la reproducción de los
caudales máximos generados por la cuenca, como en la forma del hidrograma.

Luego, se procedió a modelar la cuenca piloto con pozos de infiltración, considerando tanto los
parámetros calibrados para estas subcuencas, como los parámetros geométricos de los pozos y la
conductividad hidráulica del terreno. Los resultados de la modelación de la cuenca con pozos de
infiltración para las mismas lluvias se muestran en la Figura 3




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140
0.0
0.5
1.0
1.5
2.0
01-08-2003 7:00 01-08-2003 9:00 01-08-2003 11:00
L
lu
v
ia
(
m
m
/
h
r
)
Lluvia 01 Agosto 2003
0.00
0.05
0.10
0.15
0.20
0.25
0.30
01-08-2003 7:00 01-08-2003 9:00 01-08-2003 11:00
Tiempo
C
a
u
d
a
l
(
l/
s
)
Observado
Simulado

0.0
0.5
1.0
1.5
2.0
04-08-2003 13:00 04-08-2003 15:00 04-08-2003 17:00
L
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(
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h
r
)
Lluvia 04 Agosto 2003
0.00
0.03
0.05
0.08
0.10
0.13
0.15
0.18
0.20
04-08-2003 13:00 04-08-2003 15:00 04-08-2003 17:00
Tiempo
C
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u
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)
Observado
Simulado

0.0
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4.0
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6.0
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27-09-2003 0:30 27-09-2003 2:30 27-09-2003 4:30
L
lu
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ia
(
m
m
/
h
r
)
Lluvia 22 Abril 2004
0.00
0.05
0.10
0.15
0.20
0.25
0.30
0.35
0.40
0.45
0.50
0.55
0.60
27-09-2003 0:30 27-09-2003 2:30 27-09-2003 4:30
Tiempo
C
a
u
d
a
l
(
l/
s
)
Observado
Simulado


Figura 3. Hidrogramas de la modelación de la cuenca con pozos

Se aprecia que la modelación de la cuenca piloto con pozos de infiltración se ajusta bastante a la
realidad, considerando los parámetros propios de las subcuencas calibrados y las características
físicas de los pozos, pero sin necesidad de ajustar los parámetros propios de los pozos. Es posible
reproducir satisfactoriamente la forma del hidrograma y los caudales máximos generados.
También es posible observar, al comparar los caudales generados para la misma tormenta de las
cuencas con y sin pozos, el impacto que tiene la implementación de pozos de infiltración en las
viviendas, donde se reducen los caudales máximos y los volúmenes escurridos, lo que puede
apreciarse en la Tabla 1.

Tabla 1. Caudales máximos y volúmenes escurridos en cuencas con y sin pozos
Tormenta Caudal máximo (l/s) Volumen escurrido (m
3
)
Sin pozos Con pozos Sin pozos Con pozos
01/08/2003 0,47 0,24 2,5 1,2
04/08/2003 0,29 0,11 1,3 0,6
27/09/2003 0,95 0,46 2,9 1,2

6.2. Instalación piloto de pavimento permeable

La instalación piloto para el estudio de pavimentos permeables se encuentra ubicada en uno de
los parques de estacionamiento del Campus San Joaquín de la Pontificia Universidad Católica de
II – Hidrología Superficial y Subterránea
141
Chile, en Santiago (Rivera et al., 2004). Tiene una superficie de 65 m
2
y capacidad para 4
automóviles. El diseño consideró la utilización de pavimento permeable de hormigón, así como
de pavimento de hormigón tradicional impermeable, de modo de poder comparar ambos casos.
La instalación se encuentra hidráulicamente aislada del entorno, por lo que no recibe
escurrimientos por ninguno de sus costados. La pendiente transversal de cada estacionamiento es
nula, mientras que la longitudinal es de un 1%. En la Figura 4 se muestra un esquema de la planta
de la instalación piloto.


Figura 4. Esquema de planta de la instalación piloto

Para calibrar algunos parámetros de la modelación, como por ejemplo la rugosidad y el
almacenamiento superficial, considerando la instalación piloto como una subcuenca individual de
SWMM, se utilizaron los caudales registrados para las tormentas ocurridas los días 5 de Julio de
2003 y 15 de Abril de 2004. El hidrograma de salida que resulta de la calibración puede
observarse en la Figura 5.

Se observa que la calibración arroja resultados satisfactorios tanto en la reproducción de los
caudales máximos generados por la cuenca, como en la forma del hidrograma, aunque no tanto en
el volumen total escurrido, lo que puede explicarse por el tamaño de la cuenca analizada, que
genera caudales muy bajos en comparación a la precisión con que SWMM entrega los resultados.

Para verificar los resultados de la calibración, se simuló el comportamiento de la instalación
piloto para la tormenta ocurrida el 21 de Abril de 2004. El hidrograma calculado por el modelo a
la salida de la instalación piloto se muestra en la Figura 6.

II – Hidrología Superficial y Subterránea
142
0.00
0.01
0.02
0.03
0.04
0.05
0.06
0.07
0.08
05-07-2003 14:00 05-07-2003 16:00 05-07-2003 18:00
Tiempo
C
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u
d
a
l (
l/
s
)
Observado
Simulado
0.0
5.0
10.0
15.0
20.0
05-07-2003 14:00 05-07-2003 16:00 05-07-2003 18:00
L
lu
v
ia
(
m
m
/
h
r
)
Lluvia 05 Julio 2003

0.000
0.004
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0.012
0.016
0.020
15-04-2004 18:00 15-04-2004 20:00 15-04-2004 22:00 16-04-2004 0:00
Tiempo
C
a
u
d
a
l (
l/
s
)
Observado
Simulado
0.0
2.0
4.0
6.0
8.0
10.0
15-04-2004 18:00 15-04-2004 20:00 15-04-2004 22:00 16-04-2004 0:00
L
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(
m
m
/
h
r
)
Lluvia 15 Abril 2004

Figura 5. Hidrogramas de la calibración de la instalación de pavimentos permeables

0.000
0.005
0.010
0.015
0.020
0.025
0.030
21-04-2004 1:00 21-04-2004 4:00 21-04-2004 7:00 21-04-2004 10:00 21-04-2004 13:00
Tiempo
C
a
u
d
a
l (
l/
s
)
Observado
Simulado
0.0
2.0
4.0
6.0
8.0
10.0
21-04-2004 1:00 21-04-2004 4:00 21-04-2004 7:00 21-04-2004 10:00 21-04-2004 13:00
L
lu
v
ia
(
m
m
/
h
r
)
Lluvia 21 Abril 2004

Figura 6. Hidrograma de la modelación de la instalación piloto de pavimentos permeables

Se aprecia que la modelación con los parámetros calibrados de la instalación piloto de
pavimentos permeables, se ajusta de muy buena manera a la realidad. Es posible reproducir
satisfactoriamente la forma del hidrograma de salida y los caudales máximos generados. Se
observa que la gran capacidad de infiltración que presentan los pavimentos permeables, permiten
infiltrar en el suelo toda la precipitación caída sobre éstos, no generando escurrimientos hacia
aguas abajo para la tormenta analizada. El escurrimiento superficial observado se debe solamente
al caudal generado por el estacionamiento construido con pavimento tradicional.

7. CONCLUSIONES

Se implementaron nuevas rutinas de cálculo en el modelo SWMM que permiten modelar el
funcionamiento de obras de infiltración distribuidas, con fines de verificación y diseño. Las obras
de infiltración que se pueden modelar corresponden a pozos de infiltración en viviendas y
pavimentos permeables. El modelo permite analizar el funcionamiento de estas obras tanto de
manera particular, o insertas en una cuenca de mayores proporciones que opera en conjunto con
elementos de drenaje de todo tipo.

II – Hidrología Superficial y Subterránea
143
Los resultados obtenidos de la modelación reflejan con gran similitud los caudales observados en
cuencas piloto para los casos analizados. Estos resultados no solamente permiten validar los
modelos implementados, si no que además confirman la utilidad que tienen estos tipos de obra
para disminuir caudales máximos y volúmenes escurridos, minimizando los efectos adversos que
generan las urbanizaciones.

AGRADECIMIENTOS

Esta investigación fue financiada con aportes del FONDEF de CONICYT, como parte del
proyecto FONDEF D00I1011, “Sistemas Estandarizados de Drenaje de Aguas Lluvias en
Urbanizaciones y Viviendas”.


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