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CANTAMOS AL DIOS DEL AMOR

Recopilados por: Walter Guillermo Castro Toval. Letras de Juan Antonio Espinosa

Cantamos al Dios del Amor – La Salle.
Contenido
1) FELIZ EL HOMBRE (SALMO 1) .......... 3 2) CANTEROS TUS HAZAÑAS. SALMO 9 ………………………………………………4 3) 4) 5) TÚ ERES LA PARTE. (SALMO 15)....... 4 PROTÉGEME DIOS MÍO. ................... 5 EL SEÑOR ES MI FUERZA. SALMO 17 5 20) TODOS CANTAMOS A TI SEÑOR. SALMO 116 ................................................ 14 21) ESTE ES EL DÍA .............................. 14 SALMO 117 ................................................ 14 22) TU PALABRA ME DA VIDA. SALMO 118 ................................................ 14 23) 24) 25) 26) 27) A TI LEVANTO MIS OJOS ............. 15 QUÉ ALEGRÍA ................................ 15 COMO BROTES DE OLIVO ........... 16 DESDE LO HONDO........................ 16 DAD GRACIAS AL SEÑOR............ 17 SALMO 122 ................................................ 15 SALMO 121 ................................................ 15 SALMO 127 ................................................ 16 SALMO 129 ................................................ 16 SALMO 135 ................................................ 17 28) TE DAMOS GRACIAS SEÑOR. SALMO 135 ................................................ 17 29) 30) 31) 32) 33) 34) 35) 36) 37) 38) ALEGRE LA MAÑANA................... 20 CRISTO ESTÁ CONMIGO. ............ 20 ERRANTE VOY. .............................. 21 BIENAVENTURANZAS.................. 21 HOMBRES NUEVOS. ..................... 22 TE OFRECEMOS SEÑOR. ............... 22 LLEGARÁ LA LIBERTAD. .............. 22 NO PODEMOS CAMINAR. ............ 23 PADRE NUESTRO. ......................... 23 QUÉDATE CON NOSOTROS. ......... 23

SALMO 15 ................................................... 5

6) TÚ ERES EL DIOS QUE NOS SALVA. SALMO 22 ................................................... 7 7) 8) EL SEÑOR ES MI LUZ ......................... 7 ACLAMAD JUSTOS AL SEÑOR ......... 8 SALMO 26 ................................................... 7 9) PERDÓN SEÑOR, PERDÓN. SALMO 50… .............................................................. 8 10) OH DIOS, TÚ MERECES. SALMO 64…… ........................................................... 9 11) A DIOS DEN GRACIAS LOS PUEBLOS. SALMO 66 ................................ 9 12) TU REINO ES VIDA. SALMO 71 ... 10 13) CANTARÉ ETERNAMENTE. SALMO 88 ................................................. 10 14)ALELUYA, EL SEÑOR ES NUESTRO REY SALMO 97 …………………………………………11 15) ACLAMA AL SEÑOR TIERRA ENTERA .................................................... 11 16) 17) 18) GUSTAD Y VED ............................. 12 SALMO 114. .................................... 12 ALMA MÍA ..................................... 13 SALMO 102................................................ 12

39) TE OFRECEMOS, SEÑOR NUESTRA JUVENTUD. ............................................... 24 40) TE PRESENTAMOS SEÑOR EL VINO Y EL PAN. ................................................... 24

SALMO 114................................................ 13 19) ESTE ES EL DÍA DEL SEÑOR. SALMO 115….. ......................................................... 13

Cantemos con los Salmos II

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41) TODOS LOS DÍAS NACE EL SEÑOR....................................................... 25 42) 43) UN PUEBLO QUE CAMINA. ......... 25 VAMOS CANTANDO AL SEÑOR. 26

44) VEN PRONTO QUE TE ESPERAMOS. ............................................ 26 45) 46) 47) DANOS TU LUZ. ............................ 27 YO NO DEJO LA TIERRA. ............. 27 HORA DE LA TARDE. ................... 28

48) ¿QUÉ VES EN LA NOCHE, DINOS CENTINELA? ............................................ 28 49) SIN TEMOR TÚ GRITARÁS. ......... 29 50) ¿DÓNDE ESTÁS, DIOS DE MI PELEA? ...................................................... 29 51) 52) 53) 54) 55) 56) 57) 58) 59) 60) 61) TÚ ESTÁS CONMIGO, SEÑOR. .... 30 DÉJALO TODO .............................. 30 CRISTO ESTÁ CONMIGO ............ 31 TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR..... 31 "UNA CIUDAD PARA TODOS" .... 32 EN LA NOCHE MÍRANOS. ........... 33 LUZ QUE TE ENTREGAS............... 33 CAMINAMOS HACIA EL SOL ...... 33 NACIDOS DE LA LUZ. .................. 34 ESTE ES EL DÍA DEL SEÑOR. ....... 34 SEÑOR, NO SOY DIGNO .............. 35

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1) Feliz el hombre (salmo 1) Escucha nuestros gritos en la noche (Salmo 5) Escúchanos, Señor; escucha nuestros gritos en la noche. Secaron nuestra voz en el silencio, de cerca siguieron nuestros pasos; el temor allana nuestras casas, recordando sus burlas y tormentos. Sus palabras están llenas de mentiras; nos hieren los oídos sin descanso; pero algunos se hacen eco de sus dichos, acatando sus consignas, sus engaños. Cambiaron el sentido a tus palabras: la justicia y libertad no se conocen; el amor, algo dulce y alienante, que bautizan a veces con tu Nombre. No eres amigo de farsantes que encadenan a tu pueblo con promesas; ni ofreces tu amistad a los traidores, que fracasen sus proyectos criminales.

Feliz el hombre que no ha puesto su esperanza en el dinero, ni se instala entre las cosas de esta vida, ni se deja corromper, aunque le cueste. CORO /Fe-liz será/ Feliz será. Feliz el hombre que no inclina su frente al poderoso, ni traiciona al compañero de trabajo, ni renuncia a la lucha del presente. Feliz el hombre que no sigue los caprichos de la moda, ni hace caso de anuncios engañosos, ni se deja llevar por charlatanes. Feliz el hombre que no vende su inquietud ante amenazas, ni claudica de su rumbo ya trazado, ni se hunde en el silencio de los cómplices. Feliz el hombre que encamina sus pasos por tus sendas; él será como un árbol grande y fuerte, que da sombra y alegría al caminante.

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Y volverá a nosotros la alegría, tu pueblo cantará siempre tu Nombre; //junto a Ti obtendremos la victoria, el Gran Día amanece tras la noche.// 2) Canteros tus hazañas. Salmo 9 Cantaremos tus hazañas, Señor, Señor, lo que has hecho con tu pueblo, Señor, Señor. 1. Porque vimos tu fuerza entre nosotros, cuando fuimos a luchar por lo que es justo, cuando unidos contra el miedo y el cansancio conseguimos la victoria sobre ellos. 2. Van cayendo por fin los poderosos, arrasadas quedaron sus imágenes, y sus nombres pasaron al olvido, sepultados en tinieblas para siempre. 3. Son muchos los que oprimen a los pobres y encarcelan al que fue siempre inocente; no te calles, Señor, ven a nosotros, esperanza del pueblo que combate. 4. Juzgarás a los gobiernos con justicia; tú gobiernas con justicia verdadera. Te aclamamos, defensor de los de abajo, de los pobres y oprimidos de la tierra.
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5. Nunca olvidas el clamor de los que sufren, vengarás su sangre derramada; sácanos de las puertas de la muerte para entonar los cantos de victoria. 3) Tú eres la parte. (Salmo 15) Tú eres la parte de nuestra herencia, De Ti nos viene la libertad. Refugio en los momentos de peligro, Buscamos en Ti nuestra alegría, Y en todos los que entregan por el pueblo, Sus fuerzas, ilusiones y la vida. Qué fácil adorar a dioses falsos, Poniendo la ilusión en el dinero, Siguiendo sin pensar a los de arriba, Aceptando sus modas y su credo. No envidio el esplendor de sus banquetes, Ni el oro que ostentan en sus fiestas, Prefiero cantar con los sencillos, Canciones de un pueblo que despierta.

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4) Protégeme Dios mío. Salmo 15 Protégeme, Dios mío Me refugio en Ti. (Bis) 1.- El Señor es mi heredad, me refugio en Ti. Conmigo va el Señor, me refugio en Ti. Mi suerte está en su mano, me refugio en Ti. Siempre tengo al Señor, me refugio en Ti. 2.- Con Él caminaré, me refugio en Ti. Con Él no moriré, me refugio en Ti. Se alegra el corazón, me refugio en Ti. Conmigo va el Señor, me refugio en Ti. 3.- Me enseñas el camino, me refugio en Ti. Nunca me dejarás, me refugio en Ti. Cantemos al Señor, me refugio en Ti. Él es nuestra heredad, me refugio en Ti. 5) El señor es mi fuerza. Salmo 17 /El Señor es mi fuerza, mi roca y salvación./ Tú me guías por sendas de justicia, me enseñas la verdad. Tú me das el valor para la lucha, sin miedo avanzaré. Iluminas las sombras de mi vida, al mundo das la luz. Aunque pase por valles de tinieblas, yo nunca temeré. Yo confío el destino de mi vida al Dios de mi salud. A los pobres enseñas el camino, su escudo eres Tú. El Señor es la fuerza de su pueblo, su gran libertador. Tú le haces vivir en confianza, seguro en tu poder.

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¿Por qué? Salmo 21 Dios mío, ¿por qué me abandonaste?, mi voz se pierde en el camino, de día te llamo y no respondes, de noche te grito y no haces caso. ¿Por qué, mi Dios? En ti confiaban nuestros padres y tú los salvabas del peligro; pero yo soy el desprecio de las gentes, se burlan de mí los de mi pueblo. ¿Por qué, mi Dios? Me pusiste en los brazos de mi madre, desde siempre acompañabas tú mis pasos; pero ahora solo estoy ante la prueba y nadie se entristece de mi suerte. ¿Por qué, mi Dios? Me llevaron desnudo a su presencia, me quitaron mis ropas y mi nombre; en la cárcel se acrecientan mis temores, esperando el momento de mi muerte.
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¿Por qué, mi Dios? Agonizo entre los gases de las minas, en las salas de tristes hospitales, en los campos sembrados de alambradas, en los niños que mueren por el hambre. ¿Por qué, mi Dios? No te quedes tan lejos en mi angustia, porque tú eres mi fuerza en el tormento; libera mi vida de sus garras y podré hablar de ti a mis hermanos. Comenzará la fiesta de los pobres con alegre corazón que no envejece; contaremos tu amor y tu justicia al pueblo que va a nacer. Contaremos tu amor y tu justicia al pueblo que está naciendo.

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6) Tú eres el Dios que nos salva. Salmo 22 Tú eres el Dios que nos salva, la luz que nos ilumina, /la mano que nos sostiene y el techo que nos cobija./ CORO /Te damos gracias, Señor, te damos gracias, Señor./ Te damos gracias, Señor, porque has depuesto la ira /y has detenido ante el pueblo la mano que lo castiga./ Y sacaremos con gozo del manantial de la vida /las aguas que dan al hombre la fuerza que resucita./ Entonces proclamaremos: ¡Cantadle con alegría! /¡El nombre de Dios es grande! ¡Su caridad, infinita!/ ¡Que alabe al Señor la tierra, contadle sus maravillas! /¡Qué grande en medio del pueblo el Dios que nos justifica!/ 7) El señor es mi luz Salmo 26 El Señor es mi luz y mi salvación. El Señor es la defensa de mi vida. Si el Señor es mi luz ¿A quién temeré? ¿Quién me hará temblar? 1. Una cosa pido al Señor. Habitar por siempre en su casa, Gozar de la dulzura del Señor, Contemplando su templo santo. 2. No me escondas tu rostro, Señor. Buscaré todo el día tu rostro. Si mi padre y mi madre me abandonan, El Señor me recogerá. 3. Oh Señor, enséñame el camino, Guíame por la senda verdadera. Gozaré de la dulzura del Señor En la tierra de la vida.

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8) Aclamad justos al señor Salmo 32 Aclamad, justos al Señor, Que merece la alabanza de los buenos, Aclamad, justos, al Señor. 1. Dad gracias al Señor con la cítara, Tocad en su honor el arpa de diez cuerdas, Cantadle un cántico nuevo Acompañando los vítores con bordones. 2. La palabra del Señor es sincera Y todas sus acciones son leales, Él ama la justicia y el derecho Y su misericordia llena la tierra. 3. Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, El pueblo que El escogió como heredad. Aclamad justos al Señor. 9) Perdón señor, Salmo 50 perdón.

Perdón, Señor, perdón. Misericordia, mi Dios, por tu bondad. Por tu inmensa compasión borra mi culpa. Lava del todo mi delito y limpia todo mi pecado. Reconozco mi culpa, Señor, tengo siempre presente mi pecado. Contra ti, contra ti sólo pequé, cometí la maldad que Tú aborreces. Hazme oír el gozo y la alegría; que se alegren los huesos quebrantados. Abrirás mis labios, Señor, y mi boca cantará tus alabanzas.

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10) Oh dios, tú mereces. Salmo 64 ¡Oh Dios! Tú mereces un himno en Sión. ¡Oh Dios! Tú mereces un himno en Sión. 1. Tú que afianzas los montes con tu fuerza, ceñido de poder; Tú que reprimes el estruendo del mar, El estruendo de las olas y el tumulto de los pueblos. 2. Tú cuidas de la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida; La acequia de Dios va llena de agua, Preparas los trigales. 3. Rezuman los pastos del páramo, Y las colinas se orlan de alegría; Las praderas se cubren de rebaños Y los valles se visten de mieses, Que aclaman y cantan. 11) A Dios den Gracias los pueblos. Salmo 66 A Dios den gracias los pueblos, alaben los pueblos a Dios. A Dios den gracias los pueblos, alaben los pueblos a Dios. Que Dios tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro entre nosotros; conozca la tierra tus caminos, las naciones tu salvación. Que canten de alegría las naciones porque riges el mundo con justicia, con rectitud riges los pueblos y gobiernas las naciones de la tierra. La tierra ha dado su fruto, nos bendice el Señor nuestro Dios. Que Dios nos bendiga y que le teman los confines todos de la tierra.

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12)TU REINO ES VIDA. Salmo 71 Tu Reino es vida, Tu Reino es verdad; Tu Reino es justicia, Tu reino es paz, Tu Reino es gracia, Tu Reino es Amor, Venga a nosotros Tu Reino, Señor. (Bis.) 1. Dios mío, da tu juicio al rey, Tu justicia al hijo de reyes /Para que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud./ (Bis.) 2. Que los montes traigan la paz, que los collados traigan justicia; que Él defienda a los humildes del pueblo, que socorra a los hijos del pobre, que Él defienda a los humildes del pueblo, y quebrante al explotador. 3. Que dure tanto como el sol, como la luna de edad en edad; que baje como lluvia sobre el césped, como rocío que empapa la tierra. Que en sus días florezca la justicia y la paz hasta que falte la luna. 4. Librará al pobre que suplica, al afligido que no tiene protector; se apiadará del humilde e indigente y salvará la vida de los pobres; salvará de la violencia sus vidas, pues su sangre es preciosa ante sus ojos. 13) CANTARÉ ETERNAMENTE. Salmo 88 Cantaré eternamente Las misericordias del Señor, Anunciaré tu fidelidad Por todas las edades. 1. Tuyo es el cielo, tuya es la tierra; Tú cimentaste el orbe y cuanto contiene; Tú has creado el norte y el sur, el Tabor y el Hermón aclaman su Nombre. 2. Dichoso el pueblo que sabe aclamarte, Caminará, ¡oh Señor! a la luz de tu rostro; tu nombre es su gozo cada día, tu justicia es su orgullo. 3. Porque Tú eres su honor y su fuerza y con tu favor realzas nuestro poder. Porque el Señor es nuestro escudo y el Santo de Israel, nuestro rey.

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14) ALELUYA, EL SEÑOR ES NUESTRO REY Salmo 97 Aleluya, aleluya el Señor es nuestro rey. Aleluya, aleluya el Señor es nuestro rey. Cantad al señor un cantico nuevo Porque ha hecho maravillas, su diestra le ha dado la victoria su santo brazo. El señor da a conocer su victoria revela a las naciones justicia, se acordó de su misericordia y su fidelidad, En favor de la casa de Israel. Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios aclamad al señor tierra entera gritad, vitoread, tocad. Tocad la cítara para el señor suenen los instrumentos, con clarines y al son de trompetas aclamad al Rey y Señor. Retumbe el mar y cuanto contiene, La tierra y cuantos la habitan, Aplaudan lo ríos, aclamen los montes, Al Señor que llega para regir la tierra. Regirá al pobre con justicia y a los pueblos con rectitud Aleluya, aleluya nos llegó la salvación.

15) ACLAMA AL SEÑOR TIERRA ENTERA Salmo 99 1. Aclama al Señor tierra entera, Aleluya. Servid al Señor con alegría, Aleluya. Entrad a su presencia con vítores, Aleluya. 2. Sabed que el Señor es Dios, Aleluya. Que Él nos hizo y somos suyos, Aleluya. Su pueblo y ovejas de su rebaño, Aleluya. 3. Entrad por sus puertas con acción de gracias, Aleluya. Por sus atrios con himnos, Aleluya. Dándole gracias y bendiciendo su nombre, Aleluya. El Señor es bueno, Aleluya.

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Su misericordia es eterna, Aleluya. Su fidelidad por todas las edades, Aleluya. 16) GUSTAD Y VED Salmo 102 Gustad y ved qué bueno es el Señor; Dichoso el que se acoge a Él. (Bis.) Bendice, alma mía, al Señor, Y todo mi ser a su santo nombre. Bendice alma mía, al Señor, y no olvides sus beneficios. En medio de las gentes nos guardas como a un resto, Para cantar tus obras, y adelantar tú Reino. Seremos raza nueva para los cielos nuevos, Sacerdotal estirpe según tu primogénito. Caerán los opresores, y exultarán los siervos, Los hijos del oprobio serán tus herederos. Señalarás entonces el día del regreso, Para los que comían su pan en el destierro.
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Exulten mis entrañas, alégrese mi pueblo, Porque el Señor que es justo revoca sus decretos. La salvación su anuncia donde acechó el infierno, Porque el Señor habita en medio de su pueblo.

17) Salmo 114. / Caminaré en presencia del Señor./ Amo al Señor, porque escucha mi voz suplicante, porque inclina su oído hacia mí el día que lo invoco. Me envolvían redes de muerte, caí en tristeza y en angustia; invoqué el nombre del Señor: ¡Señor, salva mi vida! El Señor es benigno y justo, nuestro Dios es compasivo. El Señor guarda a los sencillos; estando yo sin fuerzas me salvó. Alma mía, recobra tu calma, que el Señor fue bueno contigo; arrancó mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída.

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18) ALMA MÍA Salmo 114 Alma mía, recobra tu calma, Que el Señor fue bueno contigo; Alma mía recobra tu calma, Que el Señor escucha tu voz. 1. Amo al Señor porque escucha , mi voz suplicante, Porque inclina su oído hacia mí, el día que lo invoco. 2. Me envolvían redes muerte, Me alcanzaron los lazos Abismo, Caí en tristeza y angustia, Invoqué el nombre del Señor: Señor, salva mi vida. de del 19) Este es el día del señor. Salmo 115 Coro Este es el día del Señor, éste es el tiempo de la misericordia. Este es el día del Señor. Éste es el tiempo de la misericordia. Delante de tus ojos ya no enrojecemos a causa del antiguo pecado de tu pueblo. Arrancarás de cuajo el corazón soberbio y harás un pueblo humilde de corazón sincero. En medio de las gentes nos guardas como un resto para cantar tus obras y adelantar tu reino. Seremos raza nueva para los cielos nuevos, sacerdotal estirpe según tu Primogénito. Caerán los opresores y exultarán los siervos, los hijos del oprobio serán tus herederos. Señalarás entonces el día del regreso para los que comían su pan en el desierto. Exulten mis entrañas, alégrese mi pueblo, porque el Señor que es justo revoca sus decretos. La salvación se anuncia donde acechó el infierno porque el Señor habita en medio de su pueblo.

3. El Señor es benigno y justo, Nuestro Dios es compasivo, El Señor guarda a los sencillos, Estando yo sin fuerzas me salvó. 4. Arrancó mi alma de la muerte, Mis ojos de las lágrimas, Mis pies de la caída. Caminaré en presencia del Señor, En el país de la vida.

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20) Todos cantamos a ti señor. Salmo 116 CORO /Todos cantamos a Ti, Señor, Aleluya./ Todos los pueblos alaben tu Nombre, el nombre del Señor, porque tu amor a los hombres es fuerte: por siempre fiel es Dios. Gloria a Dios Padre que está en el cielo y a Cristo, el Señor. Gloria al Espíritu que vive en nosotros: la gloria a nuestro Dios. Es excelsa la diestra del Señor. La diestra del Señor es poderosa; Es excelsa la diestra de Señor”. Abridme las puertas del triunfo Y entraré para dar gracias al Señor.

22) Tu palabra me da vida. Salmo 118 Tu Palabra me da vi-da, confío en Ti, Señor. Tu Palabra es eter-na, en ella espe-raré. Dichoso el que, con vida intachable, camina en la ley del Señor. Dichoso el que, guardando sus preceptos, lo busca de todo corazón. Postrada en el polvo está mi alma, devuélvame la vida tu Palabra. Mi alma está llena de tristeza, consuélame, Señor, con tus promesas. Escogí el camino verdadero y he tenido presentes tus decretos. Correré por el camino del Señor, cuando me hayas ensanchado el corazón.
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21) ESTE ES EL DÍA Salmo 117 Este es el día en que actuó el Señor: Sea nuestra alegría y nuestro gozo. Dad gracias al señor porque es bueno, Porque es eterna su misericordia. ¡Aleluya, aleluya! Que lo diga la casa de Israel: Es eterna su misericordia. Que lo diga la casa de Aarón: Es eterna su misericordia. Que lo digan lo fieles del Señor: Es eterna su misericordia. Escuchad hay cantos de victoria En las tiendas de los justos: La diestra del señor es poderosa;
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Este es mi consuelo en la tristeza, sentir que tu Palabra me da vida. Por las noches me acuerdo de tu nombre, recorriendo tu camino, dame vida. 23)A TI LEVANTO MIS OJOS Salmo 122 A ti levanto mis ojos, A ti que habitas en el cielo. A ti levanto mis ojos, Por qué espero tu misericordia. 1.- Como están los ojos de los esclavos Fijos en las manos de sus señores, Así están nuestros ojos en el Señor Esperando su misericordia. 2.- Como están los ojos de la esclava Fijos en las manos de su señora, Aquí están nuestros ojos en el Señor Esperando su misericordia. 3.Misericordia, Señor, misericordia, Que estamos saciados de burlas. Misericordia, Señor, misericordia, Que estamos saciados de desprecios.
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4.- Nuestra alma está saciada Del sarcasmo de los satisfechos, Nuestra alma está saciada, Del desprecio de los orgullos. 24)QUÉ ALEGRÍA Salmo 121 ¡Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la casa del Señor! Ya están pisando nuestros pies Tus umbrales, Jerusalén. 1. Jerusalén está fundada como ciudad bien compacta. Allá suben las tribus, las tribus del Señor. 1. Según la costumbre de Israel A celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David. 2. Desead la paz a Jerusalén: Vivan seguros los que te aman, haya paz dentro de tus muros, en tus palacios, seguridad. 3. Por mis hermanos y compañeros Voy a decir: La paz contigo. Por la casa del Señor, nuestro Dios te deseo todo bien.

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25) COMO BROTES DE OLIVO Salmo 127 Como brotes de olivo en torno a tu mesa, Señor, así son los hijos de la Iglesia. 1. El que teme al Señor, será feliz; Feliz el que sigue su ruta. 2. Del trabajo de tus manos comerás. ¡A Ti la alegría, el gozo! 3. Y tú esposa en el medio de tu hogar Será como viña fecundada 4. Como brotes de un olivo reunirás a los hijos en torno a tu mesa. 5. El Señor bendecirá al hombre fiel con esta abundancia de bienes. 6. A los hijos de tus hijos los verás. ¡La gloria al Señor, por los siglos! 26) DESDE LO HONDO Salmo 129 1.- Desde lo hondo a ti grito, Señor; Señor, escucha mi voz; Estén tus oídos atentos A la voz de mi súplica. Mi alma espera en el Señor, Mi alma espera en su Palabra, Mi alma aguarda al Señor, Porque en Él está la salvación. 2.- Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿Quién podrá resistir? Pero de Ti procede el perdón, Y así infundes respeto. 3.- Mi alma aguarda al Señor, Más que el centinela la aurora. Aguarde Israel al Señor, Como el centinela la aurora. 4.- Porque del Señor viene la misericordia, Y la redención copiosa; Y Él redimirá a Israel De todos sus delitos.

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27) DAD SEÑOR Salmo 135 GRACIAS AL 28) Te damos gracias Señor. Salmo 135 CORO Te damos gracias, Señor, de todo corazón, te damos gracias, Señor, cantamos pa-ra Ti. A tu nombre daremos gracias por tu amor y tu lealtad, te llamamos y nos escuchaste, aumentaste el valor de nuestras almas. Te alaban los pueblos de la tierra, porque oyeron la voz de tu palabra; en los caminos del Señor van cantando porque grande es la gloria del Señor. Si marchamos en medio de la angustia, nos das vida a pesar del enemigo; tú miras al pobre y al humilde, grandioso es el Señor. Desterrados (Sobre el Salmo 136) Desterrados, muy lejos de esa tierra que hace tiempo nos vio por vez primera, junto al fuego de unos cuantos palos secos, en la noche cantamos nuestras penas. ¿Dónde estás?. ¿Dónde estás?

1. Dad gracias al Señor porque es bueno, Dad gracias al Dios de los dioses, Dad gracias al Señor de los señores. Todos juntos, a Dios demos gracias. Porque su amor no tiene fin. Porque su amor no tiene fin. 2. Sólo Él hizo maravillas. Él hizo sabiamente los cielos Él afianzó sobre las aguas la tierra. Todos juntos… 3. Al que hizo las grandes lumbreras El sol que gobierna el día, La luna y las estrellas en la noche. Todos juntos… 4. Guió por el desierto a su pueblo. Hirió a reyes famosos. Dio muerte a reyes poderosos. 5. Nos libró de nuestros opresores. Él da pan a todo viviente, Dad gracias al Dios de los cielos. Todos juntos…
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Somos gente que camina por el mundo, sin hogar, sin mesa y casa propia, y al pasar las fronteras de otras tierras nos espían con mirada recelosa. ¿Dónde estás?. ¿Dónde estás? No podemos entonar coplas del pueblo, porque hay muchos que a ese pueblo están pisando, unos ríen y se alegran en sus fiestas, otros, pobres, por las calles van llorando. ¿Dónde estás?. ¿Dónde estás? Si olvidamos esa imagen de tu rostro, que se seque nuestra lengua en el camino; por Tú acompañas nuestra suerte, el vagar de los pobres peregrinos. ¿Dónde estás?. ¿Dónde estás? Pero un día feliz está cercano, cuando nadie se sienta en tierra extraña; brotará una tierra para todos, donde, iguales, vivamos como en casa.

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Himnos.

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29) Alegre la mañana. 30) Cristo está conmigo.

/Alegre la mañana que nos habla de Ti, alegre la mañana./ En nombre de Dios Padre, del Hijo y del Espíritu, salimos de la noche y estrenamos la aurora; saludamos el gozo de la luz que nos llega resucitada y resucitadora. Tu mano acerca el fuego a la sombría tierra y el rostro de las cosas se alegra en tu presencia. Silabeas el alba igual que una palabra. Tú pronuncias el mar como sentencia. Regresa desde el sueño el hombre a su memoria, acude a su trabajo, madruga a sus dolores; le confías la tierra y a la tarde la encuentras rica de pan y amarga de sudores. Y Tú te regocijas, oh Dios, y Tú prolongas en sus pequeñas manos tus manos poderosas. Y estáis de cuerpo entero los dos así creando, los dos así velando por las cosas. Bendita la mañana que trae la gran noticia de tu presencia joven en gloria y poderío; la serena certeza con que el día proclama que el sepulcro de Cristo está vacío.
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Cristo está conmigo, junto a mí va el Señor; me acompaña siempre en mi vida hasta el fin. Ya no temo, Señor, la tristeza, ya no temo, Señor, la soledad; porque eres, Señor, mi alegría, tengo siempre tu amistad. Ya no temo, Señor, a la noche, ya no temo, Señor, la oscuridad; porque brilla tu luz en las sombras, ya no hay noche, Tú eres luz. Ya no temo, Señor, los fracasos, ya no temo, Señor, la ingratitud; porque el triunfo, Señor, en la vida, tú lo tienes, Tú lo das. Ya no temo, Señor, a la muerte, ya no temo, Señor, la eternidad; porque Tú estás allá esperando que yo llegue hasta Ti. Ya no temo, Señor, los abismos, ya no temo, Señor, la inmensidad; porque eres, Señor, el camino y la vida, la verdad.

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31) Errante voy. Felices los que buscan y luchan por la paz, porque están forjando la tierra para todos. Felices los que miran con limpio corazón porque encontrarán el rostro del Dios vivo. Felices los que tienen sed y hambre de justicia, porque se verán satisfechos para siempre. Felices los que viven con amplio corazón porque alcanzarán la gran misericordia. Felices si los persiguen al luchar por la justicia, porque van creando un mundo limpio y nuevo. Felices si les odian y les llevan a la cárcel porque así trataron a todos los profetas. Felices si los maldicen y los calumnian por mi causa porque alcanzarán muy grande recompensa

Errante voy, soy peregrino, como un extraño voy bajo el sol. Encuentro a Dios en mi camino, consuelo y paz de mi dolor. Unido a Dios en alianza el nuevo pueblo en marcha va, luchando aquí por la esperanza de un mundo nuevo que vendrá. Recorro el fin de mi camino, voy a mi patria, Jerusalén. Nada me inquieta ya mi destino porque el Señor guarda mi fe. 32) Bienaventuranzas. Felices son los pobres, los que todo lo han dejado, porque es de ellos el Reino de los cielos. Felices los que lloran al ver a sus hermanos, porque encontrarán consuelo a su tristeza. Coro Felices seremos si vamos por tus sendas, siguiendo tú sombra al caminar. Felices seremos, Señor. Felices los que, firmes, superan las desdichas, porque encontrarán el premio a su firmeza.

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33)

Hombres Nuevos.

34) Hoy te juventud. Hoy te juventud.

Te ofrecemos señor. ofrecemos ofrecemos nuestra nuestra

Coro Danos un corazón grande para amar, danos un corazón fuerte para luchar. Hombres nuevos, creadores de la historia, constructores de nueva humanidad; hombres nuevos que viven la existencia como riesgo de un largo caminar. Hombres nuevos luchando en esperanza, caminantes sedientos de verdad. Hombres nuevos, sin frenos ni cadenas, hombres libres que exigen libertad. Hombres nuevos, amando sin fronteras, por encima de razas y lugar. Hombres nuevos, al lado de los pobres, compartiendo con ellos techo y pan.

1. En este pan, todos, ponemos nuestra vida, en este cáliz nuestro esfuerzo va, Señor. 2. Los sufrimientos, los trabajos y dolores de nuestro mundo, que sangrando va hacia Ti. 3. Las alegrías, ilusiones y esperanzas de nuestra vida consagrada a Ti, Señor.

35)

llegará la libertad.

1. Caminamos hacia el sol esperando la verdad; la mentira, la opresión, cuando vengas Cesarán. / Llegará con la luz libertad./ la esperada

2. Construiremos hoy la paz, en la lucha y el dolor; nuestro mundo surge ya en la espera del Señor.

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3. Te esperamos: Tú vendrás a librarnos del temor; la alegría, la amistad son ya signos de tu amor. 36) No podemos caminar. Coro No podemos caminar con hambre bajo el sol, danos siempre el mismo Pan: tu Cuerpo y Sangre, Señor. Comamos todos de este Pan, el Pan de la unidad. En un cuerpo nos unió el Señor, por medio del amor. Señor, yo tengo sed de Ti, sediento estoy de Dios; pero pronto llegaré a ver el rostro del Señor. Por el desierto el pueblo va cantando su dolor; en la noche brillará tu luz, nos guía la verdad. 37) Padre nuestro. caer en tentación más líbranos del mal. A-mén, Amén.

38)

Quédate con nosotros.

CORO Quédate con nosotros, la tarde está cayendo. ¡Quédate! ¿Cómo te encontraremos, al declinar el día, si tu camino no es nuestro camino? Detente con nosotros, la mesa está servida, caliente el pan y envejecido el vino. ¿Cómo sabremos que eres un hombre entre los hombres, si no compartes nuestra mesa humilde? Repártenos tu Cuerpo y el gozo irá alejando la obscuridad que pesa sobre el hombre. Vimos romper el día sobre tu hermoso rostro y al sol abrirse paso por tu frente, que el viento de la noche no apague el fuego vivo que nos dejó tu paso en la mañana. Arroja en nuestras manos, tendidas en tu busca, las ascuas encendidas del Espíritu, y limpia
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Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros venga tu reino. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. El pan danos hoy, nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden y no nos dejes
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en lo más hondo del corazón del hombre, tu imagen empañada por la culpa. tu Reino, inquietud que se hace eterna. Presentamos todos juntos, nuestras vidas al Señor, los trabajos y sudores, la alegría y el dolor.

39) Te ofrecemos, nuestra juventud. Coro / Te ofrecemos, Señor, nuestra juventud./

Señor

Este día que amanece (atardece), (anochece) entre cantos de alegría, este día en que sentimos tu presencia en nuestras vidas. Ilusiones y esperanzas, la alegría de vivir todos juntos como hermanos, caminando hacia Ti. Vino y pan hoy te ofrecemos, pronto se convertirán en tu Cuerpo y en tu Sangre, fuente de alegría y paz. Rebosantes de alegría, a tu altar nos dirigimos, a ofrecerte nuestros dones, de tus manos recibidas. Ofrecemos todos juntos, nuestras vidas al Señor, los trabajos y dolores, la alegría y el amor. El esfuerzo de los hombres, el dominio de la tierra, la llegada de
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40) Te presentamos señor el vino y el pan. /Te presentamos el vino y el pan, bendito se-as por siempre, Señor./ Bendito seas, Señor, por este pan que nos diste, fruto de la tierra y del trabajo de los hombres. Bendito seas, Señor, el vino Tú nos lo diste, fruto de la tierra y del trabajo de los hombres.

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Para esta tierra que sangra: nace el Señor. En todo hombre que lucha: /todos los días nace el Señor./ 41) Todos los días nace el señor. Para esta tierra sin luz: nace el Señor. Para vencer las tinieblas: nace el Señor. Para cambiar este mundo: /todos los días nace el Señor. / Para traer libertad: nace el Señor. Rompiendo nuestras cadenas: nace el Señor. En cada hombre que es libre: /todos los días nace el Señor./ Para quitar la opresión: nace el Señor. Para borrar la injusticia: nace el Señor. En todo pueblo que grita:/todos los días nace el Señor./ Para vencer la pobreza: nace el Señor. Para los pobres que sufren: nace el Señor. Por la igualdad de los hombres: /todos los días nace el Señor./ Para traernos la paz: nace el Señor.
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Para traernos amor: nace el Señor. Para vencer egoísmos: nace el Señor. Para estrechar nuestras manos: /todos los días nace el Señor./ Para este mundo dormido: nace el Señor. Para inquietar nuestras vidas: nace el Señor. En cada hombre que espera: /todos los días nace el Señor./

42)

Un pueblo que camina.

Un pueblo camina por el mundo, gritando: ¡Ven Señor! un pueblo que busca en esta vida la gran liberación. Los pobres siempre esperan el amanecer, de un día más justo y sin opresión; los pobres hemos puesto la esperanza en ti, Libertador. Un pueblo camina..... Salvaste nuestra vida de la esclavitud, esclavos de la ley
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sirviendo en el temor; nosotros hemos puesto la esperanza en ti, Dios del amor. Un pueblo camina..... El mundo por la guerra sangra sin razón, familias destrozadas, buscan un hogar; el mundo tiene puesta la esperanza en ti, Dios de la paz. Un pueblo camina..... 44) Ven pronto que te esperamos. /Ven pronto que te esperamos, ven pronto que te esperamos/ Impulsaste la vida en nuestra tierra y surgieron los ríos, bosques y plantas, han pasado los años, siglos y siglos, nuestra madre la tierra se muere y sangra al /Ven pronto que te esperamos, ven pronto que te esperamos/ Tu plantaste tu tienda en nuestro suelo, nuestra vida viviste la misma suerte se cumplieron en ti antiguas promesas, fuiste fiel a nosotros hasta la muerte /Ven pronto que te esperamos, ven pronto que te esperamos/ Y volviste a la vida hoy te sentimos nos abriste el camino de la esperanza, contra el odio, la guerra, las injusticias, construiremos un nuevo y firme mañana «Ha hecho maravillas, inmenso es su amor».

43) Vamos señor.

cantando

CORO /Vamos cantando al Señor: Él es nuestra alegrí-a./ La luz de un nuevo día venció la oscuridad; que brille en nuestras almas la luz de la verdad. La roca que nos salva es Cristo, nuestro Dios; lleguemos dando gracias a nuestro Redentor. Unidos como hermanos, venimos a tu altar, que llenes nuestras vidas de amor y de amistad. Los cielos y la tierra aclaman al Señor:
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/Ven pronto que te esperamos, ven pronto que te esperamos/ Señor, eres la herencia de tu pueblo, en tus manos defiendes nuestra suerte, es bella la tierra que preparas A los hombres que luchan y combaten. Tú siempre vas delante de nosotros, sin dejar que la muerte nos oprima, por eso al caminar vamos alegres nos muestras el sendero de la vida. 45) Danos tu luz. 46) Yo no dejo la tierra.

No; yo no dejo la tierra. No; yo no olvido a los hombres. Aquí, yo he dejado la guerra; arriba, están vuestros nombres". ¿Qué hacéis mirando al cielo, varones, sin alegría? Lo que ahora parece un vuelo ya es vuelta y es cercanía. El gozo es mi testigo. La paz, mi presencia viva, que, al irme, se va conmigo la cautividad cautiva. El cielo ha comenzado. Vosotros sois mi cosecha, El padre ya os ha sentado conmigo, a su derecha. Partid frente a la aurora. Salvad a todo el que crea. Vosotros marcáis mi hora. Comienza vuestra tarea.

Señor, tu que brillas En las tinieblas Danos tu luz. Mi corazón está sangrando, me siento lejos, lejos de Ti. La vida es triste si Tú nos dejas, si Tú nos dejas, solos sin luz. En esta noche sigo tus pasos, aunque no vea clara tu luz. Guíanos Tú por esta vida, por esta vida hasta la luz. Pronto vendrá el nuevo día, amanecer de eterna luz. Nace en nosotros paz y esperanza, juntos veremos la luz sin fin.
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47)

Hora de la tarde.

Hora de la tarde, fin de las labores. Amo de las viñas, paga los trabajos de tus viñadores. Al romper el día, nos apalabraste. Cuidamos tu viña del alba a la tarde. Ahora que nos pagas, nos lo das de balde, que a jornal de gloria no hay trabajo grande. Das al vespertino lo que al mañanero. Son tuyas las horas y tuyo el viñedo. A lo que sembramos dale crecimiento. Tú que eres la viña, cuida los sarmientos.

48) ¿Qué ves en la noche, dinos centinela? //¿Qué ves en la noche, dinos centinela?// Dios como un almendro con la flor despierta; Dios que nunca duerme busca quien no duerma, y entre las diez vírgenes sólo hay cinco en vela. Gallos vigilantes que la noche alertan. Quien negó tres veces otras tres confiesa, y pregona el llanto lo que el miedo niega. Gloria en el sepulcro, mueve Dios la piedra; se levanta el mundo como un toro en vela, no turbáis el alba, cristo está ya cerca

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¡Aleluya! 49) Sin temor tú gritarás. Marcha ya la juventud. ¡Aleluya! Marcha ya la juventud. ¡Aleluya! 50) ¿Dónde estás, Dios de mi pelea? He combatido contigo toda la noche y a ciegas, entre la luz y la sombras de tu presencia y ausencia. ¿Dónde estás, Dios de mi pelea, que más hondo hieres cuando más te alejas? Traigo cansadas las manos de no alcanzarte con ellas, mientras me duelen las tuyas donde es mayor mi tristeza. Vuelvo después a mis cosas como si nada ocurriera, pero me notan que llevo sangrando la indiferencia.

¡Aleluya! La justicia y la verdad. ¡Aleluya! Grita ya la juventud. ¡Aleluya! Grita ya la juventud. ¡Aleluya! Lucharás con ilusión. ¡Aleluya! Para darle al mundo paz. ¡Aleluya! Trae la paz la juventud. ¡Aleluya! Trae la paz la juventud. ¡Aleluya! Siempre joven tú serás. ¡Aleluya! Si no vences la inquietud. ¡Aleluya! No te vendas, juventud. ¡Aleluya! No te vendas, juventud. ¡Aleluya! Vamos todos a vivir. ¡Aleluya! Construyendo en el amor.
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51) Tú Señor. estás conmigo, Deja la orilla, deja la arena, la maravilla está más allá. Donde Dios llama no existe la espuma ni existe la playa, sino sólo el mar. Que hay un destino que a Dios nos lleva, pero el camino está sobre el mar. Mientras no olvides que es firme la tierra, y pienses que acaso lo firme es el mar. Todo, déjalo todo: y anda, entra en el mar. Todo, el mar lo es todo: anda, échate a andar. Todo, todo es posible, aun andar sobre el mar.

Llenas, tú, mi vida, señor. Aún en medio de la noche, cuando no te siento cerca. Tú estás conmigo, Señor. Llenas, tú, mi vida, señor. Cuando mi alma es una llaga de vacío y de nostalgia. Tú estás conmigo, Señor. Llenas, tú, mi vida, señor. Cuando tiemblo ante la duda, si tropiezo en la desgracia. Tú estás conmigo, Señor. Llenas, tú, mi vida, señor. En mis horas de alegría, cuando mi vida es sonrisa. Tú estás conmigo, Señor. Llenas, tú, mi vida, señor. Siempre estás conmigo, Señor. Llenas, tú, mi vida, Señor. 52) Déjalo todo Todo, déjalo todo: y anda, entra en el mar. Todo, el mar lo es todo: anda, échate a andar.
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53)

Cristo está conmigo

54)

Te damos gracias, señor

Cristo está conmigo junto a mí va el señor; me acompaña siempre en mi vida, hasta el fin. Ya no temo, Señor, la tristeza; ya no temo, Señor, la soledad; porque eres, Señor, mi alegría, tengo siempre tu amistad. Ya no temo, Señor, a la noche, ya no temo, Señor, la oscuridad; porque brilla tu luz en las sombras, ya no hay noche, Tú eres luz. Ya no temo, Señor, los fracasos, ya no temo, Señor, la ingratitud; porque el triunfo, Señor, en la vida, tú lo tienes, Tú lo das. Ya no temo, Señor, a la muerte; ya no temo, Señor, la eternidad; porque Tú estás allá esperando que yo llegue hasta Ti. Ya no temo, Señor, los abismos; ya no temo, Señor, la inmensidad; porque eres, Señor, el camino y la vida, la verdad.

//Te damos gracias, señor// Te damos gracias, Señor, porque has depuesto la ira y has detenido ante el pueblo la mano que lo castiga. Tú eres el Dios que nos salva, la luz que nos ilumina, la mano que nos sostiene y el techo que nos cobija. Y sacaremos con gozo del manantial de la Vida las aguas que dan al hombre la fuerza que resucita. Entonces proclamaremos: «¡Cantadle con alegría! ¡El nombre de Dios es grande! ¡Su caridad infinita! ¡Que alabe al Señor la tierra! Cantemos sus maravillas. ¡Qué grande, en medio del pueblo el Dios que nos justifica!». Amén.

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Sobre el cimiento de tu Cuerpo //levantaremos la Ciudad.// 55) "Una ciudad para todos" Una ciudad para todos, ¡levantaremos!. Un gran techo común, ¡la ciudad!. Una mesa redonda como el mundo, ¡levantaremos!. Un pan de multitud. Un lenguaje de corazón abierto. Una esperanza: ¡Ven, Señor Jesús!. No rechazaremos la piedra angular. Sobre el cimiento de tu Cuerpo //levantaremos la Ciudad.// Suben los pueblos del mundo, ¡levantaremos!. Suben a la ciudad, ¡la ciudad!. Los que hablaban en lenguas diferentes, ¡levantaremos!, pregonan la unidad. Nadie grita: ¿Quién eres y de dónde?. Todos se llaman ¡hijos de la paz!. No rechazaremos la piedra angular.
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Una ciudad para todos, ¡levantaremos!. Un gran techo común, ¡la ciudad!. Una mesa redonda como el mundo, ¡levantaremos!. Un pan de multitud. Un lenguaje de corazón abierto. Una esperanza: ¡Ven, Señor Jesús!. Una esperanza: ¡Ven, Señor Jesús!.

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haces la noche mediodía, ciegas al sol con tu derecha. 56) En la noche míranos. Cerró la noche sobre Egipto como cilicio de tinieblas, para tu pueblo amanecías bajo los techos de las tiendas. Eres la luz, pero en tu rayo lanzas el día o la tiniebla: ciegas los ojos del soberbio, curas al pobre su ceguera. Cristo Señor, Gloria del Padre Luz de Luz, alfa y omega, guarda la luz de tu palabra, viva en el mundo hasta que vuelvas. 58) Caminamos hacia el sol En la noche, míranos, danos tu mano, señor. (bis) 1. Libra mis ojos de la muerte dales la luz que es su destino. Yo como el ciego del camino, pido un milagro para verte. 2. Haz de esta piedra de mis manos una herramienta constructiva; cura su fiebre posesiva y ábrela al bien de mis hermanos. 3. Que yo comprenda, Señor mío, al que se queja y retrocede; que el corazón no se me quede desentendidamente frío. 4. Guarda mi fe del enemigo, ¡tantos me dicen que estás muerto! Tú que conoces el desierto dame la mano y ven conmigo. 57) Luz que te entregas.

Esperando la verdad; la mentira, la opresión, cuando vengas, cesarán. //Llegará con la luz, la esperada libertad.// Construimos hoy la paz en la lucha y el dolor. Nuestro mundo surge ya en la espera del Señor. Te esperamos, tu vendrás a librarnos del temor. La alegría, la amistad, son ya signos de tu amor.
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¡Luz que te entregas!, ¡Luz que te niegas!, A tu busca va el pueblo de noche: ilumina su senda. Dios de la luz, presencia ardiente sin meridiano ni frontera:
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59) Nacidos de la Luz. pecado de tu pueblo. Arrancarás de cuajo el corazón soberbio y harás un pueblo humilde de corazón sincero. En medio de las gentes nos guardas como un resto para cantar tus obras y adelantar tu reino. Seremos raza nueva para los cielos nuevos; sacerdotal estirpe, según tu Primogénito. Caerán los opresores y exultarán los siervos; los hijos del oprobio serán tus herederos. Señalarás entonces el día del regreso para los que comían su pan en el destierro. ¡Exulten mis entrañas! ¡Alégrese mi pueblo! Porque el Señor que es justo revoca sus decretos: La salvación se anuncia donde acechó el infierno, porque el Señor habita en medio de su pueblo.

¡Nacidos de la luz!,// ¡Hijos del día!// Vamos hacia el Señor de la mañana; su claridad disipa nuestras sombras y llena el corazón de regocijo. Que nuestro Dios, el Padre de la gloria, limpie la oscuridad de nuestros ojos y nos revele, al fin, cuál es la herencia que nos legó en el Hijo Primogénito. ¡Honor y gloria a Dios, Padre celestial, por medio de su Hijo Jesucristo y el don de toda luz, el Santo Espíritu, que vive por los siglos de los siglos! 60) Este es el día del Señor.

//Este es el día del Señor. Este es el tiempo de la misericordia.// Delante de tus ojos ya no enrojeceremos a causa del antiguo
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61) Señor, no soy digno

Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme. Eres el pan de vida; a todos das la paz, quien come de tu carne, por siempre vivirá. Somos el nuevo pueblo que Cristo congregó, vivamos siempre unidos, testigos del amor. Vamos por esta vida, buscando la verdad, la paz y la justicia, un mundo que vendrá.

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Himnos a María

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Dolor de los cuerpos que sufren enfermos, el hambre de gentes que no tienen pan, silencio de aquellos que callan por miedo, la pena del triste que está en soledad. El drama del hombre que fue marginado, tragedia de niños que ignoran reír, la burda comedia de huecas promesas, la farsa de muertos que deben vivir. Dolor de los hombres sin tregua oprimidos, cansancio de brazos en lucha sin fin. Cerebros lavados a base de slogans, el rictus amargo del pobre infeliz. El llanto de aquellos que suman fracasos, la cruz del soldado que mata el amor, pobreza de muchos sin libro en las manos, derechos del hombre truncados en flor. 64) "Santa María de la Esperanza" Santa María de la Esperanza, mantén el ritmo de nuestra espera, mantén el ritmo de nuestra espera. Nos diste al Esperado de los tiempos, mil veces prometido en los profetas.
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62)

Canto de María.

Yo canto al Señor porque es grande, me alegro en el Dios que me salva. Feliz me dirán las naciones, en mí descansó su mirada. Unidos a todos los pueblos, cantamos al Dios que nos salva. El hizo en mí obras grandes, su amor es más fuerte que el tiempo, triunfó sobre el mal de este mundo, derriba a los hombres soberbios. No quiere el poder de unos pocos, del polvo a los pobres levanta, dio pan a los pobres hambrientos, dejando a los ricos sin nada. Libera a todos los hombres, cumpliendo la eterna promesa, que hizo en favor de su pueblo, los pueblos de toda la tierra. 63) Dolorosa

Dolorosa, de pie junto a la cruz, tú conoces nuestras penas, penas de un pueblo que sufre. Tú conoces nuestras penas, penas de un pueblo que sufre.
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Y nosotros de nuevo deseamos que vuelva a repetirnos sus promesas. Santa María de la Esperanza... Brillaste como aurora del gran Día, plantaba Dios su tienda en nuestro suelo. Y nosotros soñamos con su vuelta, queremos la llegada de su Reino. Santa María de la Esperanza... Viviste con la cruz de la esperanza, tensando en el amor la larga espera. Y nosotros buscamos entre todos el nuevo amanecer de nuestra tierra. Santa María de la Esperanza... Esperaste, cuando todos vacilaban, el triunfo de Jesús sobre la muerte. Y nosotros esperamos que su vida anime nuestro mundo para siempre. 65) Santa María del Camino. Mientras recorres la vida tú nunca solo estás,
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contigo por el camino, Santa María va. / ven con nosotros al caminar, santa maría, ven. / (2) Aunque te digan algunos que nada puede cambiar, lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad. Si por el mundo los hombres sin conocerse van, no niegues nunca tu mano al que contigo está. Aunque parezcan tus pasos inútil caminar, tú vas haciendo caminos, otros los seguirán. 66) Madre del Salvador.

/ Aceptando nuestra carne Cristo nos redimió./ /y la luz nació en María, Madre del Salvador./ (Solo) Es la luz que nace en la oscuridad, / es el Dios con nosotros, su fuerza triunfa del mal./ /Conviviendo con los hombres Cristo nos redimió;//en silencio le seguías, Madre del Salvador./

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(Solo) El murió luchando por el amor, / a los pobres del pueblo les ofreció su verdad./ /El amor venció a la muerte, Cristo nos redimió,/ /te alegrabas con su triunfo, Madre del Salvador./ (solo) Esperad, veremos la salvación, / Cristo venció por siempre, tendremos la libertad./ /Nuestra tierra se hace nueva, Cristo nos redimió,//la construyes con nosotros, Madre del Salvador./ 67) Santa María del Amen.

Coro / Madre de todos los hombres, Enséñanos a decir: «Amén»./ Cuando la noche se acerca y se oscurece la fe. Cuando el dolor nos oprime y la ilusión ya no brilla. Cuando aparece la luz y nos sentimos felices. Cuando nos llegue la muerte y tú nos lleves al cielo.

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