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Revista de análisis político y social del MODEP Marzo de 2013

LA IMPORTANCIA DE PENSARSE UNA MASCULINIDAD Y UNA FEMINIDAD PARA LA EMANCIPACION DE LA MUJER, DEL HOMBRE Y DE LA SOCIEDAD
8 DE MARZO DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER EL PROBLEMA DE LA OPRESION DE HOMBRES Y MUJERES EN EL CAPITALISMO Y LA SOCIEDAD DE CLASES Si bien la sociedad colombiana tiene como aspecto determinante el ser una sociedad neocolonial, principalmente capitalista con rezagos feudales, en la que las relaciones sociales están marcadas por esta condición, un proyecto emancipador revolucionario, que le apuesta a la conquista de las “cuatro todas” i, implica considerar todas las formas de opresión existente, luchar contra ellas y aportar a desmontar la enajenación y el fetichismo que no permite a hombres y mujeres (incluidos los y las revolucionarios/as) conocer la realidad, enfrentarla y transformarla. La opresión de la mujer, antecede a la existencia de las clases, es una estructura que ha generado una sociedad patriarcal de larga duración, y esta opresión contribuye a la dominación de la nación, de las clases opresoras y de los mismos hombres, produciendo relaciones familiares, sexuales, afectivas opresoras y alienadas que son naturalizadas en los espacios públicos. Por eso, Viento del Sur quiere plantearles a las y los activistas del Modep ii y a las diferentes organizaciones del movimiento democrático y revolucionario, que un aspecto de lucha contra el neocolonialismo, el capitalismo neoliberal, el imperialismo, el fascismo y el patriarcado, implica una discusión acerca de cómo se configura y desnaturaliza el lugar de la masculinidad patriarcal y la estructura de privilegios de género que portan los hombres en la sociedad de clases y que en muchas ocasiones es llevada acríticamente a la cotidianidad política de las relaciones sociales en general y entre compañeros y compañeras del proyecto político. En este 8 de marzo de 2013, la Revista Viento del Sur quiere proponer un debate sobre la constitución de la masculinidad y una propuesta para una masculinidad revolucionaria ligada a la lucha por la emancipación de la Mujer. QUÉ ES LA MASCULINIDAD? La masculinidad es el conjunto de características, valores y comportamientos que una sociedad y una cultura impone como el "deber ser de un hombre", pero se trata de una construcción que se da en las relaciones sociales de género, en las que hombres y mujeres participan cómo sujetos desde diferentes lugares de poder, y en el que participan las instituciones sociales, por ello en esta construcción se involucra el neoliberalismo, el catolicismo, el fascismo y el peso de la cultura mafiosa y paramilitar en el contexto colombiano. La masculinidad dominante en nuestra sociedad se orienta a imponer a los hombres una manera rígida de comportarse, basada en aspectos de poder, violencia, asociados con la virilidad, como por ejemplo, estar siempre dispuesto a las relaciones sexuales a cambio de conceder reconocimiento, prestigio, dinero o cariño; características que el hombre debe mostrar y reafirmar constantemente, es decir, siempre debe estar demostrando que es un hombre viril.

seremos respetados. siendo sujetos políticos de un proyecto revolucionario. mujeriego. independiente afectivamente. Esto conforma una estructura de privilegios masculinos sobre los que se soporta gran parte de la opresión de la mujer. también la violencia verbal y simbólica. el individualismo incluso la envidia y calumnia. los hombres asumen dos opciones. el poder patriarcal esta tan arraigado en las subjetividades de las personas. los hombres somos incitados a comportarnos violentamente. o creen que se trata de mujeres sin sentimientos. sensible. delicado. Este imaginario trunca el ejercicio del poder de muchas mujeres. viendo en la otra una oponente. Muchas veces los debates fuertes en el seno de las organizaciones políticas los generan las mujeres. las relaciones patriarcales de pareja quedan sin lugar de discusión y sin posibilidad de reflexión y transformación radical. y no necesariamente por su postura política. es decir. EL ASUNTO DEL EJERCICIO DEL PODER Aún es común que desde la infancia se eduque a los hombres para que tomen decisiones y den órdenes. es decir. verbal y simbólicamente. sino porque la tarea patriarcal de dividir a las mujeres. una . debe ser entendido el ámbito de las emociones. La violencia física está presente en muchas relaciones de pareja entre revolucionarios. prueba de que lo emocional no debe ser contrapuesto a su punto de vista político. oponerse a que algunas compañeras asuman liderazgo. dominante. (pequeñoburguesa. Compañeras y compañeros tienen el ideal de la activista como “mujer sin ataduras”. No obstante. como una posibilidad más para la comprensión de la realidad. competitivo. con el propósito de someterla para que haga o deje de hacer algo. tanto física. débil. Se han dado casos en que frente a las mujeres líderes. sin hijos) y no se puede ver que hay diferencias entre una mujer sin hijos. triunfador. o que las opiniones y/o decisiones de ellas son poco importantes por estar ligadas a lo emocional e intuitivo. sus fallas y errores quedan excusados. rudo. agencian roles del poder patriarcal para competir con otras mujeres e incluso. que las mismas mujeres. que como está dedicado a la lucha revolucionaria. y se pide que todas las mujeres tengan las mismas responsabilidades. se atemorizan porque no aguantan una mujer con mando. para que ejerzan el poder. cómo la no aceptación de ese liderazgo por parte de sus compañeros por creer que los hombres no deben ser mandados por mujeres. soltera. suele verse enfrentada a dificultades dadas por las relaciones tradicionales de género. por ejemplo cuando una mujer asume posiciones de liderazgo en la organización. utilizando o no la fuerza. codiciados y adulados por las mujeres que supuestamente prefieren un hombre violento bajo la falacia del hombre protector. se dice a sí mismo y a su compañera. una rival. Muchas veces no se tiene consideración de la condición de las mujeres. ni compromisos afectivos y por tanto son susceptibles de ser atacadas y desautorizadas. o entenderse como una debilidad. rescata vicios del neoliberalismo como la competencia. ostentoso. 2. seguro de sí mismo y opuesto a lo tradicionalmente considerado como femenino: emotivo. es decir. así no seremos rechazados por otros hombres y. al contrario. La violencia patriarcal es el abuso de poder que un hombre comete en contra de una persona a la que se le atribuyen rasgos femeninos. fuerte. y de esta manera controlarla y causarle daño.Los rasgos de la masculinidad dominante colombiana cristalizada en atributos preciados y defendidos para que el VARON se sienta verdadero hombre son: poderoso. en el ámbito privado y sobre todo en el público. tierno. en las que él. aun siendo integrantes de una organización política. una con hijos. PROBLEMAS DE LA MASCULINIDAD EN LA LUCHA REVOLUCIONARIA 1. Tales atributos están presentes incluso en el seno de los activistas de las organizaciones revolucionarias. LA VIOLENCIA PATRIARCAL CONTRA LA MUJER Cargamos 10 mil años de patriarcado. Se asocia el poder a la figura masculina.

. que daría lugar y tiempo a su compañera. con diferencias en disponibilidad física y emocional. por ello. estados de ánimo. Esto genera una ausencia de reconocimiento con el lugar político de las compañeras. En una sociedad patriarcal. camarada para el trabajo político. Mientras que si se tratase de la infidelidad femenina. sin evaluar nuestras propias necesidades afectivas. madre. No se es consciente del papel corrosivo y desmoralizante del rumor y de los juicios y prejuicios que se ejerce hacia las mujeres en nuestra sociedad. a la edad. Para las mujeres el amor no es sólo una experiencia posible (como para los hombres). Además la moral amorosa tradicional. que por sus propios actos. Así las mujeres. bajo consecuencias como la de adquirir enfermedades de trasmisión sexual y contagiar a su pareja estable. restringe la participación política de las mujeres. viviendo esta relación social con conciencia histórica. Incluso este desfogue de virilidad se materializa en muchos casos en pagar por sexo. si el hombre es mujeriego y mantienen relaciones afectivas y sexuales ocasionales. al género. más hombre viril es. pues se cree que entre más conquistas logre. existente en todas las sociedades. El amor está en el cuerpo. etc. Existen compañeros a los que no nos importa lo que socialmente se diga de nuestra compañera. tiempos laborales. es valorado. no importa que no sienta amor. Muchas mujeres incluso las politizadas. deben ser reflexionadas y asumidas también por los hombres. la mujer infiel debe enfrentarse al estigma de que es una mujer fácil a la que se le rechaza o se le acosa. 3. muy soterradamente está el amor como mecanismo de subordinación hacia las mujeres. Este tipo de condicionamientos que están ligados a la clase. LA ESTRUCTURA PATRIARCAL DE LA SEXUALIDAD EN EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO La escasa discusión y reflexión frente a las relaciones de género en las organizaciones. es decir soñando una manera de ser amadas y sufriendo de desamor con los seres concretos con los que nos relacionamos en el presente. incluso admirado por su astucia y respetado en sus decisiones por ser del ámbito personal. a la raza. las experiencias con el amor definen a las mujeres. reprimiendo nuestros propios deseos y condicionando nuestro compromiso político a cambio de recibir el amor idealizado de su pareja. mantenemos el amor en formas tradicionales.. ya que una mujer desprestigiada ve su capacidad de liderazgo y reconocimiento afectado y disminuido. nos encontramos muy frecuentemente con comentarios que ubican a las mujeres como seres “hechos para amar”. o de la mujer con la que hemos tenido una relación. especialmente las de los sectores populares. Desafortunadamente se juzga a las mujeres. exalta como una virtud femenina que las mujeres estemos dispuestas a ser el complemento de otros. tendemos a asumir el amor de manera dependiente. generando presiones que afectan su trabajo político. más por el papel de sus compañeros sentimentales. o incluso deseo sexual. hija. Una perspectiva emancipadora debería permitirnos asumir la experiencia amorosa sin fetiches ni enajenación. Esta falta de mirada diferenciada de las condiciones y particularidades. como por ejemplo una paternidad responsable y los oficios domésticos compartidos (cuando no socializados). perdiendo ante los ojos de los y las demás sus derechos sexuales. En el modelo dominante de masculinidad se promueve que el hombre tenga relaciones sexuales con varias mujeres aunque tenga pareja estable. naturaliza y legitima que en varias organizaciones revolucionaras las mujeres activistas sean consideradas objetos de conquista. pero ante todo en el imaginario de cada persona. a la composición familiar. mientras el “agua sucia” del rumor y del desprestigio afecta la feminidad de su compañera. lo importante es demostrar constantemente su “potencia sexual” y su capacidad de controlar y someter a la mujer . y para muchas amar es su principal deber. como por ejemplo idealizándolo. En medio de la violencia patriarcal que se ejerce contra las mujeres. Esto contribuye a fortalecer el patriarcado.embarazada. tímidamente criticado en el interior de una organización política. pasando por su configuración como sujeto político revolucionario.

llevando al terreno de nuestro programa de lucha por el poder. La igualdad se conquista. Una mirada dialéctica implica por una parte desnaturalizar estas construcciones históricas. Deconstruir el lugar de privilegio histórico del hombre. 2. de lo que ya es hoy. No obligar. a la hora de la planificación de las tareas y el trabajo organizativo. Tener en cuenta las condiciones de cada mujer. el territorio. 4. 9. caer en cuenta de estos privilegios y no suponer que existe una igualdad per se entre hombres y mujeres. Una organización política revolucionaria que lucha por la transformación de la sociedad requiere revolucionarizar los espacios de formación y la subjetividad de sus integrantes. presentadas como inmutables. promover la emancipación y organización política activa de las mujeres. Respetar. 3. para construir espacios que garanticen toda la organización tranquilidad y seguridad materializadas en prácticas respetuosas y solidarias. el Poder estatal y los partidos políticos desaparezcan de manera natural. y la subversión de todas las ideas que brotan de estas relaciones sociales. i .POR UNA MASCULINIDAD Y UNA FEMINIDAD PARA LA EMANCIPACION Y LA LUCHA POR EL PODER. y la humanidad entre en el reino de la Gran Armonía”. así como por promover la vinculación. 8. está determinado por lo que Marx y los revolucionarios denominamos "las 4 todas": la supresión de todas las diferencias de clase (o "diferencias de clase en general"). Un decálogo para una nueva masculinidad tendría en cuenta la promoción y discusión sobre las siguientes actitudes y formas de pensar: 1. LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO Pero. en ambos construyendo y defendiendo la igualdad desde espacios de diferencia. la democracia y el socialismo la demolición del patriarcado y la emancipación de la mujer. eternas y por ende imposibles de reflexión y transformación. presionar a ninguna mujer a tener relaciones afectivas o sexuales sin tener en cuenta su autodeterminación. ¿cuál debe ser la utopía de una masculinidad y feminidad libre y emancipada? Se trata acaso de propender porque los hombres se vuelvan femeninos y las mujeres masculinas. movilización y proyección activa de mujeres. que denigre de la condición de lo femenino. para atacar la masculinidad dominante patriarcal. dentro y fuera de nuestra organización. 7. chiste. Tener cuidado de sí. Asumir que la lucha contra el patriarcado es estratégica y su campo de batalla es tanto el Estado. Compartir las cargas de trabajo de la vida cotidiana. Si se decide establecer una relación con una compañera garantizar condiciones de tranquilidad y seguridad que se construyen desde una actitud honesta y leal. chantajear. se caracteriza por tener entre sus líderes un buen número de mujeres. 5. Rechazar cualquier comentario. la supresión de todas las relaciones de producción en que estas descansan. Apoyar y promover la organización de las mujeres y su proyección como dirigentes. no obstante esta discusión que propone Viento del Sur. ser agradable para nosotros mismos y para nuestras compañeras. y la temporalidad de esta lucha debe darse desde la cotidianidad. El programa de la emancipación revolucionaria de la sociedad y la lucha por lo que Mao planteó sobre “trabajar con ahínco para crear las condiciones en que las clases. se trata de odiar lo masculino y glorificar lo femenino. así como las organizaciones que lo integran. la supresión de todas las relaciones sociales que corresponden a esas relaciones de producción. disminuyendo la división sexual entre trabajo intelectual y trabajo en el hogar. el cuerpo y la subjetividad. Una praxis revolucionaria en este terreno lleva a luchar en varios espacios de lo político. 10. 6. ii Nuestro MODEP. defender y no enlodar la condición de las mujeres dirigentes. Asumir la construcción social de la masculinidad y de la feminidad como parte del proyecto político implica reflexionar sobre el peso de la herencia patriarcal presente en nuestras relaciones de género. pretende hacer que nuestra política sea todavía más revolucionaria y consecuente.