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El microclima Un microclima es un clima local de características distintas a las de la zona en que se encuentra.

El microclima es un conjunto de afecciones atmosféricas que caracterizan un entorno o ámbito reducido. Así mismo depende de muchos otros factores. Los factores que lo componen son la topografía, temperatura, humedad, altitud-latitud, luz y la cobertura vegetal. Además de los microclimas naturales, existen los microclimas artificiales, que se crean principalmente en las áreas urbanas debido a las grandes emisiones de calor y de gases de efecto invernadero de éstas. Cada día se va concediendo mayor importancia al estudio del clima, es decir, de las características meteorológicas que predominan en una región determinada. El microclima abarca las condiciones típicas de una pequeña zona, de extensión limitada.

Limitándonos a estudiar nuestra nación, puede hablarse, por ejemplo, de las características que configuran el clima de Extremadura, o de Aragón. Pero dentro de estas regiones existen comarcas que, por su altitud, su orientación, la proximidad de un río o embalse, o por causas diversas, presentan unas características climáticas muy bien determinadas, y distintas de las que predominan en la región en que están enclavadas. El estudio del microclima adquiere mayor interés práctico cuando se aplica a regiones que, como Levante, de accidentada orografía, ofrecen comarcas, zonas y parajes de muy variada disposición climática. El microclima describe el clima de una zona específica, cuyas características cambian rápidamente al moverse de una zona a otra, debido al coeficiente de fricción del terreno, al tipo de suelo, a la orientación e inclinación de la superficies, a la cobertura vegetal, al contenido de humedad del suelo, etc. Es el clima que corresponde a la escala de los organismos y se estudia para poner de manifiesto la importancia del medio.

El microclima se refiere a superficies muy pequeñas. Para entender el microclima es necesario entender el vínculo que existe con las condiciones meteorológicas a gran escala (mesoclima y macroclima), dado que el microclima es el resultado de la interacción del clima a una escala mayor con los elementos que componen el paisaje inmediato a la zona que se estudia. El mesoclima El mesoclima describe el clima de una región, que puede abarcar ciudades, pueblos, incluso países enteros, está definido por los grandes accidentes topográficos, océanos y mares, la altitud y la ubicación geográfica , mientras que el macroclima se refiere al clima a nivel continental, que estará determinado por los sistemas de circulación atmosférica a gran escala. Son las modificaciones locales que sufren los macroclimas a través de la modificación de varios de sus elementos. El mesoclima implica que la modificación de ciertos factores por condiciones geográficas particulares, tales como la latitud, la altitud, las pendientes del terreno, los fondos de los valles, la exposición del viñedo, las proximidades de masas de agua o forestales, el continentalismo, los vientos dominantes, etc. La sequia y sus características La sequía es un fenómeno meteorológico que ocurre cuando la precipitación en un período de tiempo es menor que el promedio, y cuando esta deficiencia de agua es lo suficientemente grande y prolongada como para dañar las actividades humanas. Cada vez con mayor frecuencia se presentan en el mundo y es considerado uno de los fenómenos naturales que más daños causan en lo que se refiere al aspecto económico ya que grandes hectáreas de cultivos se pierden por las sequías y numerosas cabezas de ganado mueren durante las mismas. La magnitud, duración y severidad de una sequía se pueden considerar como relativos, ya que sus efectos están directamente relacionados con las actividades humanas, es decir, si no hay requerimientos por satisfacer, aun habiendo carencia total del agua, la sequía y su presencia son discutibles desde un punto de vista de sus efectos. El reconocimiento de la sequía como fenómeno hidrológico extremo, dista mucho de tener las características de otros eventos como las grandes avenidas; por ejemplo; se ha llegado a mencionar que la sequía es un "no evento” debido a que su ocurrencia, sobre todo en su inicio, no es fácilmente detectable como tal, sino que se le reconoce por los efectos que provoca.

La sequía es un rasgo recurrente del clima. Ocurre virtualmente en casi todas las zonas climáticas, y sus características varían significativamente entre regiones. La sequía difiere de la aridez en que la sequía es temporal; la aridez es una característica permanente de regiones con baja lluvia. La sequía es el desastre natural que tiene mayor impacto económico y afecto a mayor número de personas; pues actúa sobre grandes extensiones geográficas (países enteros o regiones continentales) con una duración de varios hasta varios años. En cualquier caso provocan un impacto directo sobre la producción alimenticia y la economía en general. Aunque los terremotos y ciclones presentan generalmente una gran intensidad física, duración corta, ocasionan frecuentemente un número de muertes muy elevado y afectan áreas densamente pobladas; debe tenerse en cuenta que su impacto geográfico es limitado. Las principales causas de las sequías están relacionadas con cambios de las presiones atmosféricas y alteraciones en la circulación general de la atmósfera, generados por modificaciones en el albedo superficial, la existencia de una espesa capa de polvo en la atmósfera, cambios en la temperatura de la superficie de los océanos y mares e incrementos en las concentraciones de bióxido de carbono, ocasionan variaciones espacio-temporales de las precipitaciones. En términos generales, el gran efecto de la sequía puede reducirse a una sola palabra: hambruna, y en su última consecuencia, a la muerte, tanto de seres humanos como de los animales y plantas, de las cuales obtienen su sustento y sus medios de vida. Actualmente, los efectos más desastrosos de una sequía se dejan sentir en el aspecto económico y social, ya que las enormes pérdidas en cosechas, animales, paro en la producción industrial, etc., ocasionan, entre otras cosas, reducción del poder adquisitivo de la población, migración obligada de la fuerza laboral hacia otras regiones menos afectadas, provocando un desequilibrio en la ofertademanda de las fuentes de trabajo, retroceso en el nivel de vida y aspiraciones de la población afectada. Existen razones de sospechar que las sequías se pueden autoperpetuar en cierto grado, ya que una vez que la superficie del suelo está libre de vegetación, una mayor cantidad de calor sensible es devuelta a la atmósfera como calor latente; además, la microturbulencia generada por un mayor calentamiento de la superficie, origina un mayor abastecimiento de núcleos de condensación procedentes del suelo mezclados a mayor profundidad en la atmósfera y esto

conduce finalmente a un predominio de nubes de tipo cumulus continentales sobre las marítimas, lo cual contribuye a la persistencia de la sequía. Las regiones mesoclimaticas

Modificación del microclima El microclima define el conjunto de condiciones climáticas propias de un punto geográfico o área reducida y representa una modificación local del clima general de la región debido a la influencia de distintos factores ecológicos. La presencia de cubiertas vegetales y particularmente de cubiertas forestales modifica los parámetros climáticos y crea un microclima cuyas particularidades dependen del clima general y de las características estructurales de la cubierta. Debido a la alta acumulación de biomasa y a las dimensiones de los árboles, los bosques tienen una considerable influencia en los intercambios de energía entre la atmósfera y el suelo, actuando la cubierta vegetal sobre el comportamiento de la radiación solar, las precipitaciones, la humedad atmosférica, la temperatura del aire, el viento y la capacidad evaporativa del aire. El crecimiento de las plantas se ve afectado por la temperatura del aire, la radiación solar y la humedad debido a que estos elementos influyen sobre procesos fisiológicos tales como la fotosíntesis, la respiración, la germinación de semillas y la mortalidad. Tanto las perturbaciones naturales como también las antropogénica, al alterar las características estructurales de las cubiertas vegetales, modifican el ambiente físico de un ecosistema afectando su productividad, diversidad biológica y patrones sucesionales. La lenta e imperceptible desintegración del granito, especialmente de la clase anfíbol (que está constituido por uranio y torio entre otros elementos), produce una leve modificación en la composición molecular del oxígeno del aire circundante. Esta modificación produce ozonización del aire, que a su vez desencadena una serie de cambios químicos y físicos que determinan una modificación del equilibrio eléctrico del mismo y factor fundamental de su acción benéfica: la ionización negativa. Modelo meteorológico En este contexto, un modelo es un programa informático que produce información meteorológica correspondiente a un momento en el futuro para determinados

puntos del planeta y ciertas altitudes. En el plano horizontal, un modelo puede ser global y cubrir la totalidad de la Tierra, o bien regional, y en ese caso abarca solo una parte del planeta. Los modelos regionales también se conocen como "modelos de área limitada". Las previsiones se calculan utilizando ecuaciones matemáticas de la física y dinámica de la atmósfera. Estas ecuaciones son no lineales y son imposibles de resolver con exactitud. Por consiguiente, los métodos numéricos obtienen soluciones aproximadas. Los distintos modelos usan métodos de solución diferentes. Algunos modelos globales emplean métodos espectrales para las dimensiones horizontales y métodos de diferencias finitas para el plano vertical, mientras que los modelos regionales y otros globales suelen utilizar métodos de diferencias finitas para las tres dimensiones. Asimismo, los modelos regionales también pueden emplear cuadrículas más reducidas para analizar fenómenos meteorológicos de escalas más pequeñas (mesoescalares e inferiores), ya que no tienen que resolver ecuaciones para el mundo entero. Los modelos parten de datos obtenidos en radiosondeos, satélites meteorológicos, y observaciones meteorológicas en tierra. Las observaciones que están distribuidas de forma irregular se procesan por asimilación de datos y métodos de análisis objetivos que realizan un control de calidad y obtienen valores utilizables por los algoritmos matemáticos de los modelos numéricos (generalmente dispuestos en una cuadrícula uniformemente espaciada). A continuación estos datos se usan en el modelo como punto de partida para la previsión. El conjunto de ecuaciones empleado se conoce como "ecuaciones primitivas". Los cálculos realizados con estas ecuaciones comienzan utilizando los datos meteorológicos disponibles y determinan los ritmos de cambio de las distintas variables atmosféricas. Los ritmos de cambio permiten predecir el estado de la atmósfera dentro de un breve lapso de tiempo en el futuro. A continuación se aplican las ecuaciones a este nuevo estado de la atmósfera para calcular nuevos ritmos de cambio, y estos nuevos ritmos de cambio predicen el estado de la atmósfera a un tiempo más distante aún en el futuro. Este procedimiento de avance mediante pequeños incrementos en el tiempo se repite en forma continua hasta que la solución alcance el momento para el cual se desea obtener la predicción. El lapso de tiempo de cada incremento temporal depende de la distancia a que se encuentren dos puntos en la cuadrícula o grilla de cálculo. Los pasos de tiempo en los modelos climáticos globales pueden ser del orden de decenas de minutos, mientras que los pasos de tiempo utilizados en los modelos regionales pueden variar entre unos pocos segundos a algunos minutos. Índice agroclimático

Índice que relaciona un aspecto especial o cierta operación agrícola con una o más características del clima local. Es un resumen de información agroclimática para una localidad y período determinado. Consta desde la ubicación geográfica del sitio en estudio y los valores climáticos mensuales de los principales elementos del clima (temperatura, precipitación, humedad, heliofanía, presión, viento etc.) hasta índices más elaborados como evapotranspiración potencial estimada por diversos métodos, evapotranspiración real, situaciones hídricas resultantes del balance hidrológico, sumas térmicas sobre distintos niveles, horas de frío, etc. Puede ser calculada para localidades que cuentan con observatorio meteorológico como para lugares carentes de ellos, estimando, en estos casos, las diferentes variables. También es posible modificar el período analizado, la capacidad de campo del suelo, los coeficientes de cultivo a utilizar etc. de acuerdo a las necesidades del usuario. Cálculo de Índices Agroclimáticos  Índices de Radiación: Heliofanía Astronómica Fotoperíodo Radiación Astronómica Radiación Global

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 Índices de Temperatura: Grados día por diferentes métodos Horas de Frío Unidades de Enfriamiento Bioperíodos Temperaturas extremas (máximas y mínimas)

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 Índices de Heladas: Fechas medias de heladas Frecuencias de días con heladas (para distintos umbrales) Probabilidad de ocurrencia de helada Índices de riesgo por heladas

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 Índices de Humedad y Evapotranspiración: Punto de rocío Humedad relativa Tensión de vapor Temperatura de bulbo húmedo Evapotranspiración Potencial por diferentes métodos. Evapotranspiración Real  Índices de Precipitación y agua en el suelo: Balance hidrológico Climático Balance Hidrológico Seriado Probabilidad de lluvias, excesos y deficiencias Índice Estandarizado de precipitación

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Mesoclima de algunas localidades en Venezuela La importancia del estudio de los mesoclimas en Venezuela está asociado con sus efectos en la productividad agropecuaria, forestal y agroforestal, principalmente relacionada a dos elementos fundamentales: la humedad disponible en el suelo y la temperatura ambiental. Por su parte, Holdridge (1979) define la zona de vida como un grupo de asociaciones vegetales naturales relacionadas entre si a través de los efectos de la temperatura, la precipitación y la humedad, lo que permite delimitar un patrón de vegetación característico de cada zona de vida, incluyendo en el mismo los diversos tipos de vegetación natural, comunidades vegetales secundarias, tipos de fauna, tipos de suelos y el efecto antrópico. La importancia de estudiar la homogeneidad a nivel de los mesoclimas y de las zonas de vida estrechamente relacionadas con ellos radica en que la incidencia de algunos problemas que afectan significativamente la producción agrícola, la salud pública y, en general, la calidad de vida de un determinado hábitat, pudieran estar vinculados con un patrón de uniformidad espacial y temporal de los elementos climatológicos que caracteriza a un determinado mesoclima y zona de vida o bioclima. En ese sentido, son escasos los trabajos de investigación que se han realizado en los últimos dos decenios.

Clasificación agroclimática Existen muchas clasificaciones climáticas, pero sólo unas pocas son realmente populares. La más extendida es la clasificación climática tradicional que divide a los climas de la Tierra en tres tipos: fríos, templados y cálidos. Entre los climas fríos se incluyen: 1.- Clima polar, localizado en torno a los polos de la tierra, siempre muy frío (menos de 10 ºC), con pocas precipitaciones (menos de 200 mm anuales) y siempre en forma de nieve. 2.- Clima subpolar, localizado en torno al clima polar, siempre muy frío (menos de 15 ºC) y seco (entre 200 y 500 mm anuales), con los subtipos de clima de tundra y clima de taiga. 3. Clima de alta montaña, localizado en las altas montañas de todo el mundo, frío todo el año (menos de 15 ºC), y con precipitaciones abundantes (más de 1 000 mm anuales). Entre los climas templados se incluyen: 1.- Clima oceánico (marítimo o atlántico), localizado en las fachas occidentales de los continentes, con cuatro estaciones muy bien marcadas, moderadamente lluvioso (más de 800 mm anuales), con un mínimo en verano y con una amplitud térmica moderada (entre 10 y 15 ºC). 2.- Clima mediterráneo, localizado al sur del clima oceánico, con cuatro estaciones, un período de aridez estival de entre tres y cinco meses, precipitaciones escasas (entre 300 y 800 mm anuales), y una amplitud térmica moderada (entre 10 y 15 ºC). 3.- Clima chino, localizado a la misma latitud que el clima oceánico pero en las fachas orientales de los continentes, cuatro estaciones, lluvioso en verano (más de 800 mm anuales) y una amplitud térmica reducida moderada (entre 10 y 15 ºC). 4.- Clima continental, localizado en el interior de los continentes, lejos de la influencia del mar. Tiene un invierno largo y frío y un verano corto, caluroso y lluvioso. Las precipitaciones son muy escasas (menos de 500 mm anuales) y la amplitud térmica muy acusada (más de 15 ºC). Entre los climas cálidos se incluyen: 1.- Clima tropical, con una estación seca y otra húmeda, lluviosos (más de 1 000 mm anuales) siempre muy cálidos y una amplitud térmica reducida (entre 3 y 10

ºC). Incluyen el subtipo de clima monzónico, con una estación seca y otra húmeda pero más tardía. 2.- Clima desértico, sin apenas estaciones, muy cálido, precipitaciones muy escasas (menos de 200 mm anuales), y con una amplitud térmica anual reducida (entre 3 y 10 ºC) pero diaria muy importante (más de 20 ºC). 3.- Clima ecuatorial, sin estaciones, muy cálido (sobre 25 ºC), precipitaciones muy abundantes (sobre 2 000 mm anuales) y con una amplitud térmica casi nula (sobre 3 ºC). El problema de esta clasificación es que atiende al estado medio de la atmósfera, es decir no tiene en cuenta cómo se distribuyen las temperaturas y las precipitaciones a lo largo del año. Además, siempre se dan temperaturas medias de los meses, haciendo abstracción de lo que ocurre realmente con ellas a lo largo del día y de los días. Otra clasificación que responde al estado medio de la atmósfera de la clasificación climática de Köppen. Se trata de una clasificación compleja, con mucho límites de temperaturas y precipitaciones. Además, sustituye el nombre de los climas por letras. Csb, Aw, etc. Hoy en día está en desuso.