José Ignacio González Faus LA HUMANIDAD NUEVA: Ensayo de C is!olog"a Edi!o ial #al $e ae% #an!

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Ca*"!ulo + i,e o: LA CUE#$I-N DEL .JE#/# HI#$-0IC1. 2 EL .C0I#$1 DE LA FE. Para dar a este problema su verdadera dimensión teológica, no nos interesa tanto el contenido o el rostro concreto que presenta hoy la cuestión del Jesús histórico, sino más bien su sentido y su significación de conjunto. Por esta razón, vamos a acceder a ella no a trav s de los t rminos concretos en que se plantea hoy, sino a trav s de su propia historia. &3 His!o ia de la cues!i4n !e se"ala el a"o #$$% como fecha del nacimiento de este problema. &ermann !amuel 'eimarus (#)*+,#$)%-, profesor de lenguas orientales en &amburgo, dejó al morir una serie de manuscritos in ditos que, diez a"os más tarde, ser.an publicados por su disc.pulo /. 0. 1essing. 0l último de ellos se titulaba 1a intención de Jesús y sus disc.pulos. 0ste escrito hab.a de hacer famoso a su autor y desatar un proceso que todav.a no ha concluido ni quizás acabará nunca. 'eimarus sostiene que el Jesús que e2istió realmente en 3azaret y el 4risto que predican los 0vangelios no son lo mismo5 el primero fue un mes.as pol.tico que fracasó (e2presión de este fracaso es la cuarta palabra de la cruz-. 0l resto lo hicieron sus disc.pulos en una especie de venganza5 transformaron este fracaso y a su maestro con ello. 3o se sabe si las notas de 'eimarus iban destinadas a la luz pública. 0stán escritas con fuerza, con innegable resentimiento y con una gran agudeza cr.tica (muchos de sus argumentos no han sido superados por la cr.tica posterior, dotada de muchos más medios de investigación-. 60l mundo no estaba preparado por nada, para una obra tan violenta como la de 'eimarus6, escribirá más tarde 7. !ch8eitzer. 9nmediatamente surgieron tomas de posición contrarias y muy acerbas. Pero, como suele ocurrir tantas veces, conforme se rechazaban las conclusiones de 'eimarus, se van aceptando inconscientemente muchas de sus dudas o de sus presupuestos, y una pregunta comienza a roer secretamente los ánimos5 :fueron realmente lo mismo el Jesús de la historia y el 4risto que es objeto de la fe; 7s. nació el problema cuya historia vamos a rese"ar. + i,e a e!a*a: La in5es!igaci4n so6 e la 5ida de Jes7s3 1a aparición del problema planteado por 'eimarus coincide prácticamente con la aparición de la historia como ciencia. Por ello no es nada e2tra"o el que inconscientemente se piense que la naciente ciencia histórica podrá ayudar a responder a la pregunta de 'eimarus. 7s. nace toda una corriente

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de investigación que tratará de descubrir qui n hab.a sido en realidad Jesús de 3azaret. 0n ella caben derechas e izquierdas, conservadores y demoledores, contradictores de 'eimarus y continuadores de sus tesis. Pero todos coinciden en el c lebre grito de guerra5 zur<c= zum >enschen Jesu? y en el mismo afán de encontrar al verdadero Jesús para ponerlo a salvo5 a salvo de los ataques de 'eimarus@creen unos@y a salvo de la cárcel en que lo tiene metido el dogma y que es la que dio pie a los ataques citados@creen todos@. 0sta es la corriente de la teolog.a liberal, que llena prácticamente todo el siglo 2i2. 7l cabo de un siglo, el balance de este esfuerzo ilusionado no puede ser más desalentador5 en nombre de la ciencia han aparecido las imágenes más variadas y más opuestas de Jesús5 el humanista, el esteta, el romántico, el moralista, el socialista... 1o que un cient.fico cree poder garantizar, lo niega otro. Parece que cada poca o situación falsea la imagen de Jesús de acuerdo con ella misma. A al final, la pluralidad de 6imágenes cient.ficas6 del mismo Jesús va haciendo que germine la duda sobre la posibilidad del intento. 0n estos momentos (hacia fines del siglo pasado- tienen lugar algunos sucesos que van a dar el golpe de gracia a toda esta corriente5 >encionemos entre estos sucesos5 1a aparición de la llamada 0scuela escatologica (#%)B,#*#+-5 J. Ceiss, 7. !ch8eitzer, 7. 1oisy... y especialmente del libro del primero de ellos5 1a Predicación de Jesús sobre el 'eino de Dios (#%*E-. 0sta escuela demuestra lo absurdo de la pretensión de buscar una imagen humana de Jesús? se carga as. lo que de algún modo hab.a sido común a todos los intentos anteriores. Para la 0scuela escatologica, lo decisivo de la figura de Jesús hab.a sido el anuncio del 'eino de Dios, que implica el fin de los tiempos (hasta el punto de que el propio Jesús creyó que el fin del mundo estaba pró2imo-. 0n #*F# aparece la famosa obra de C. Crede (#%G*,#*F)-5 0l secreto mesiánico en los 0vangelios. Prescindiendo del valor de la obra, sigue en pie la tesis del autor de que el evangelio de >arcos no es una obra espontánea e ingenua, sino un libro muy construido teológicamente. Pero con ello desaparece la fuente que los liberales consideraban como históricamente más segura5 >arcos, por comparación con los otros tres, daba la impresión de ser mucho más primitivo y más cercano a los hechos. Pero ahora resulta que >arcos tampoco es simple documento, sino testimonio de fe. 0n este estado de cosas, ya no es de e2tra"ar que la 9ntroducción a los tres primeros evangelios, que publicará J. Cellhausen en Herl.n, en #*FG, establezca la tesis de que es imposible conocer a Jesús independientemente de la imagen que de 0l se hizo la fe. 0sto supone que se le cierran todos Ios caminos a la investigación liberal5 Jesús está tan empotrado en su cárcel que es imposible e2traerle de ella.

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y visto ahora con la distancia que dan los a"os. se se"ala como fecha de nacimiento de esta reacción el a"o #%*E. !ch8eitzer dejó la teolog. A de hecho. 3ació con el ánimo de encontrar al Jesús histórico y creyó que podr. a"os despu s.tulo resulta terrible si se piensa que es el balance de todo un esfuerzo ilusionado y enorme.&(<=>&'&?@3 Pero la historia nunca se detiene aunque se detengan los hombres.tulo. sino que pasó de largo por nuestra poca y volvió a la suya.tesis.a restituirlo a nuestro tiempo como 0l fue5 como maestro y salvador.a? pero 4risto (lo que la Hiblia confiesa de Jesús. !ólo ocurre que no avanza de manera lineal.ficamente probados en su desnudez. 3 . !ch8eitzer procede de este movimiento. Aa no puede e2tra"ar el que. biblische 4hristus. A puede que con ello diese su mejor lección de teolog. y que despu s ha sido mil veces citada y reimpresa. pendular. &arnac= intitule as. está incluso convencido de la necesidad de su intento. #egunda e!a*a: La eacci4n 8ide"s!a de M3 9á:le . y se alegró cuando su figura volvió a cobrar movimiento y vida mientras parec. en la olvidada verdad de la ant. a trav s de reacciones que van al e2tremo opuesto y encuentran all.a de tomarle el relevo. Desató los lazos que le ligaban desde hac.an qui n era5 como el Desconocido e 9nnominado que dice5 !igúeme6. y hoy nos aparece tal como se presentó en el lago a aquellos hombres que no sab.. !e perdió en las sombras de la antig<edad. 0l simple t. cuando la corriente liberal daba los últimos pasos de su carrera.. su obra resulta más bien una amarga constatación de fracaso.a siglos a la roca de la doctrina de la 9glesia. que hoy está considerada como la partida de defunción del movimiento liberal. pretendidamente desnudos. /eneralmente.a y marchó al Kfrica a trabajar entre los leprosos. 0ste t. resulta perfectamente lógico el que en #*F) publique 7. 0l ataque de Láhler se dirige en realidad contra los presupuestos de la investigación que le ha precedido5 ella no puede aspirar más que a darnos unos hechos. 7. por las contraposiciones que contiene (Jesús @ 4hristus? sogennante @ biblische? historisch @ geschichtlich-. tras el paso por las tesis de la escuela escatologica.n5 Jita 9esu scribi nequit.a. la fuerza con que sobrevivir a la liquidación de la tesis. recta. ya estaba en marcha a su lado el movimiento que hab.constituye la verdadera historia. es suficientemente e2presivo de la actitud de Láhler5 Jesús (el hombre que vivió en 3azaretpertenece a la asi llamada historiograf.. sino de manera dial ctica. Pero este Jesús no se detuvo. a"o en que >artin Láhler pronunció su famosa conferencia Der sogenncmte historische Jesús und der geschichtliche. cient. su tesis de habilitación en Herl. Jale la pena escucharle5 67 la investigación sobre la vida de Jesús le ha ocurrido una cosa curiosa. que de momento no tuvo demasiada resonancia. pero. !ch8eitzer la famosa &istoria de la investigación sobre la vida de Jesús.a que el Jesús histórico se le acercaba.Por eso.

no se trata de reencontrar al Jesús real.pero "o en su verdadera realidad.ann y la His!o ia de las 8o . desconocen lo que Pablo considera fundamental en la predicación y en la fe5 que Dios no ha querido valerse de 6las persuasivas palabras de la sabidur. !us presupuestos pueden esquematizarse as.a la predicación6 es la frase de >. que es inaccesible y que no interesa. y ste es inaccesible a la investigación histórica. sino un conjunto de unidades de la predicación primera. poder entenderlas. fruto de una tradición viva y obra de una comunidad creyente5 60n el principio e2ist. pero ahora sólo nos interesa por el papel que le toca jugar en la historia que estamos narrando5 personifica una nueva actitud que sólo puede entenderse a partir de las dos etapas antit ticas que hemos comentado. Pues la verdadera realidad de estos hechos la constituye su significado.desde el punto de vista histórico la tarea de la investigación sobre la vida de Jesús es estúpida. $e ce a e!a*a: Aul!. misma de manera totalmente fide. Dibelius que sirve para e2plicar el nuevo m todo e2eg tico que ahora aparece5 si sólo podemos llegar a la predicación primera.desde el punto de vista teológico es innecesaria5 pues la fe no tiene que ver con lo que Jesús hizo o dijo (en la historia. puesto que faltan fuentes? b. sino de encontrar esas unidades primeras independientes (formas. y as.para sacarlas del te2to y situarlas en el conte2to vital en que nacieron. Hultmann está condicionado por ellas y trata de ser una superación de ambas.sino con lo que afirma la predicación que obró Dios a partir de l (y fuera de la historia-? y c. 1a investigación liberal no ha fracasado por casualidad5 ten. 0ste es el famoso m todo llamado de historia de las formas (o unidades primeras-. 0sta podrá decirme que un hombre murió en cruz hace mil novecientos a"os.desde un punto de vista e2eg tico tampoco cabe abordar los 0vangelios como documentos cuyo grado de veracidad haya que dilucidar y comprobar. +-.sta. la tarea de la e2 gesis no puede ser más que hacer la historia de esa predicación. !u fe en Jesús se fundamenta a s. 1os 6esfuerzos de los teólogos liberales por recobrar la verdadera fe en Jesús desde la ciencia histórica. Láhler tiene por inútil toda la investigación histórica.5 a. Pero que en aquella muerte 6Dios reconciliara al mundo consigo6 (E 4orintios G5#*-.a humana6 (# 4orintios E. Por tanto. eso sólo me lo dice la palabra de la comunidad de fe5 la Hiblia.as3 Hultmann es uno de los mayores teólogos de nuestro siglo.a que fracasar necesariamente porque los 0vangelios sólo pueden ser proclamación de la cruz (6historias de la pasión con una introducción detallada6 según la c lebre frase acu"ada por Láhler-. pues no son documentos unitarios. 0l 4risto que en ellos encontramos es el único accesible y el único de importancia para el hombre. 4 . 0n consecuencia.

Prescindiendo aqu. la esquizofrenia o el absentismo del creyente serán inevitables. 0l mensaje lo absorbe todo y Jesús se convierte en una figura totalmente irrelevante5 incluso. 0n esa predicación del =erygma.tica es detectable tambi n en una cristolog.stica es que se 5 . 1a historia de las formas no tuvo demasiado buena acogida en el mundo sajón. !u caracter. en el que los mejores disc.sta de Láhler y Hultmann (aqu. 1a relevancia la tiene el mensaje paulino del perdón de los pecados y la llamada a una nueva e2istencia que a propósito de Jesús se nos predica. lejos de ser una especie de masa anónima y en trance. 0s evidente que de esta forma se hace posible desmitificar el 0vangelio para quedarnos con su esencia.pulos de Hultmann parecen levantarse contra el maestro y. 0sta l. no pertenece al cristianismo sino al judaismo.as del humor ingl s (como la ya famosa de que resultaba un m todo muy apto para demostrar que la reina Jictoria no hab. por poco que sea. aunque con mil prudencias y mil titubeos. o de los aspectos sociológicos de la Mradición.a protestante como la de C.ntesis de Hultmann fuera una s. se realiza una cr. aparece como muy unida bajo los apóstoles5 cf.tica de la concepción que tiene Hultmann del =erygma5 lo que importa en el cristianismo no es la pura predicación sino aquello que ha hecho posible la predicación. aparece ahora un nuevo inter s@ relativo y madurado@por el Jesús histórico. Desde el punto de vista e2eg tico debe consignarse la entrada en escena de la e2 gesis sajona.&'=C@3 4omo si la s. 1a reacción teológica y e2eg tica tiene su repercusión en el campo histórico.mida entrada en escena de la e2 gesis católica? pero esta cr. no carece en absoluto de inter s.nea se continuará despu s con la aparición de la &istoria de la 'edacción y con lo que diremos de la e2 gesis escandinava.. Desde el punto de vista teológico se realizará una cr.tica del presupuesto fide. que podemos saber algo de Jesús. aparece ahora un nuevo grito de guerra5 zur<c= zum LerygmaI. Cua !a e!a*a: La . juega un papel la t. &echos E5+E-. Pannenberg-5 si la fe ha de afirmar lo contrario de lo que la historia dice. el hecho es que se va a romper en cada uno de los frentes en que la hemos presentado. que no puede conciliarse con la imagen que las mismas fuentes dan de esa comunidad (la cual. A aunque todo tiene lugar de manera muy abigarrada y muy poco sistematizable.a e2istido-. del Jes7s :is!4 ico .. frente a lo que considera como precipitadas construcciones germanas. se objeta que el m todo da a la primitiva comunidad un poder creador enorme e insólito.picas iron. van declarando que s. que se muestra positivista y esc ptico. propiamente. Dios vuelve a interpelarme a m. y que este algo.ntesis inestable. el hecho es que hacia los a"os cincuenta asistimos a una especie de frente unido. A as. tras el escepticismo de comienzos de siglo.De este modo. de las t.nue5a 67sBueda. ofreciendo su perdón y llamándome a una e2istencia nueva. frente al ya citado zur<c= zum >enschen lesu de los teólogos liberales. A sobre 6todo.

1a un<ateralidad de las reacciones y el vigor de las verdades redescubiertas impiden muchas veces la totalidad. con la ingenuidad liberal. en cambio lo ocurrido en los últimos quince a"os es demasiado denso y demasiado cercano como para que podamos intentar ninguna clasificación. 4onforme la investigación histórica crea pisar terreno firme. J. están emparentados al menos por una gran pro2imidad cronológica. quizás con cierta espectacularidad. no para liberar a Jesús del dogma sino para devolverlo a l.a empe"arse en no perder ni volver a olvidar ninguna de las adquisiciones definitivas de las etapas anteriores. que debemos subrayar un rasgo común a casi todos estos autores y que. como es posible distinguir las cuatro etapas previas con una cierta dosis de e2actitud.a deber. 1o único que podemos hacer es enumerar algunos factores que se han producido últimamente y que parecen llamados a Nncidir. etc. 1a teolog. Desiguales en valor. palabras y actitudes. su personalidad. 02iste una serie de conductas. sus actitudes y el significado de su predicación. condicionado como vive por la particularidad de su circunstancia. sus actitudes. 0l resultado es la floración de libros sobre Jesús que tuvo lugar a partir de #*G)5 ya no tratan de ser. representada principalmente por las obras de &. Pero s. de alguna manera. viene a constituir el balance de toda esta larga historia5 el descubrimiento de lo que se ha llamado la 6singular pretensión de poder6 del hombre Jesús. 6 . A en este sentido permanece en pie la afirmación de &arnac=5 no es posible escribir la vida de Jesús. se irán elaborando tambi n unos criterios de historicidad que ya no nos toca e2poner a nosotros. sobre el problema que nos ocupa.ritu humano.trata de un inter s contrario al de los liberales5 un inter s. #. Jale la pena notar cómo con ello la interpelación que Hultmann pon. a"adiremos nosotros-. 6vidas de Jesús6. 0l más importante parece ser la aparición de la que llamar. Pero esto es tremendamente dif. que intentan ser esbozos sobre la figura de Jesús. Pero todo juicio global es prematuro. más bien 6conservador6. si se quiere. no heterodo2o sino ortodo2o. a trav s de su conducta. A de hecho. que pertenecen indiscutiblemente al Jesús de la historia? y todas ellas revelan una inaudita concepción de su misión y de sus posibilidades (y de las posibilidades del hombre.cil para el esp. Menemos un moderado acceso al hombre Jesús.amos e2 gesis escandinava. y peligroso momento de confianza teológica en la ciencia.os aDos3 7s. actitud que pareció definitivamente superada tras la amarga e2periencia liberal.a a este cambio da la situación. quizás hoy estemos entrando insensiblemente en un nuevo. 0n cambio s.a como acaecida en la predicación del =erygma se traslada ahora radicalmente a la persona de Jesús. Los 7l!i. 'obinson acu"a la e2presión 6nueva búsqueda del Jesús histórico6 para dar carta de ciudadan.

le resulta imposible aceptar que palabras de un radicalismo como las de 1ucas #+5E) (6si alguien no aborrece a su padre y su madre y su mujer y sus hijos. 7 una conclusión cercana a la de los escandinavos. !e trata de una tradición que no está en manos de cualquier miembro de la comunidad.. ha llegado /.'iesenfeld y H. 7 . 1a pregunta que queda es hasta qu punto influye dicha tradición en la formación de los 0vangelios.y la tradición recitadora (transmisora.a y sus formas de transmisión.. De este tipo de datos concluye el autor la e2istencia de unos 6radicalistas peregrinos6.stico de los escandinavos ha sido un estudio muy minucioso de la tradición oral jud. Podemos. sino sólo de algunos cualificados para ello.como clave de lectura del 3uevo Mestamento. no puede ser mi disc. 1a importancia de esta corriente es innegable. A de la ense"anza de los apóstoles podemos. 0sta corriente quizás puede enmarcarse en un movimiento mucho más amplio de vuelta al judaismo (en vez del helenismo. resultan e2ageradas las afirmaciones de que Jesús determinó ya los grandes rasgos de lo que hab. Mheissen no se ha preocupado sólo por la transmisión del te2to. 1o caracter. A esto agudiza el problema5 :qui n pudo transmitir esas palabras oralmente. pues.a. que no encontraba la &istoria de las Oormas.a que transmitir. E. 60l radicalismo tico de las palabras de Jesús hace que sean inútiles para regular una conducta cotidiana.que es la que más influyó en la labor transmisora de los apóstoles. !us autores parecen andar sobre seguro en lo que toca a la tradición rab. /erhardson. verdaderos órganos de transmisión de la tradición primera. 1a historia de las formas@arguyen@no ha sabido ver que la tradición evang lica es una tradición sui generis.nica. hace ver que no se los puede reducir a productos de una transmisión mecánica y neutra. 3o basta conocerla5 hay que tener el oficio de transmitirla y son muy pocos los que lo tienen (cosa que coincide con la misión de los apóstoles-. A cree ver en ellas la posibilidad de un acceso a Jesús. determinar qu es lo que predicaron los apóstoles. pasar a Jesús.pulo6. dada la espera escatológica inminente en que vive la comunidad? pero s. 'iesenfeld sostiene que se dan dos tipos de tradición5 la llamada tradición misionera (más libre e interpretadora. 0n los últimos a"os hemos asistido a una floración de libros sobre Jesús. A. A quizás hay que decir que no tanto como ellos pretenden. 1a innegable diversidad teológica de los distintos evangelios. por el mismo camino. que influyó más de lo que pensaba la &istoria de las Oormas.. que no tiene punto de comparación más que con un tipo de tradición jud.a (el que originó los comentarios llamados 6Mradición de los Padres6-. sino por la conducta y las condiciones sociológicas que la hacen posible. durante más de treinta a"os.6 7l sociólogo. hoy por hoy. o de que Juan es históricamente fidedigno cuando re produce meditaciones de Jesús en la intimidad con los suyos. Mheissen por camino diverso5 el de la sociolog. :qui n pudo tomarlas en serio. que analiza las conductas.hayan nacido y se hayan transmitido en una comunidad que ciertamente no las practicaba. 0ste debió ense"ar según los m todos nemot cnicos de los rabinos.

para abordar la realidad de los 0vangelios. y por liberar a su raza de toda complicidad en el asesinato del rabino de 3azaret. :7caso no fue el nacimiento de 8 . sino como una constatación de que el Jesús terreno no es irrelevante para la vida de fe y para la teolog.os. esa historia cuyas etapas hemos venido siguiendo. !e trata de una intuición que parec.y se ha ido levantando desde ah.a ser5 necesitamos saber algo de Jesús? con tal que se entienda esta frase no como una decisión de manipular la ciencia de acuerdo con nuestros deseos.a lesu all.a 4uando el problema que hemos tratado de rese"ar se aborda de manera inmediatista. 3o cabe e2cluir el que. pero no podemos perdernos en los detalles del análisis. como pensara Hultmann. aun cuando quizás sea necesario para ella. no es.de muchas per. por tanto. varios de estos autores coinciden en una inacallada desconfianza ante los presupuestos de la &istoria de las Oormas. >erece mención especial la reciente obra de J. &istoria que quizás. para tratar de entenderla.a de terminar all. a la que acusan de falta de comprensión de la realidad y de la mentalidad jud. puesto que poco antes el e2egeta de 'egensburg O. el diálogo con el judaismo moderno proporcione puntos de mira privilegiados. 1a que empezó con un grito iluso y eufórico (Nvamos a saberlo todo sobre JesúsI-? se encontró con una negativa deseo. 7parte un comprensible jnter s por rega"ar a Jesús para el judaismo. el teólogo puede quedarse con la seguridad ine2presa de que se trata pura y simplemente de un problema de ciencia histórica. ha entrado en una fase nueva cuyo slogan podr. 0s hora ya de retomar. que podemos saber algo de Jesús.fariseos. sino el dar una e2plicación histórica y facilitar una comprensión histórica del escándalo de la ejecución de Jesús y de cómo su camino hab. para constatar t. ?3 El 8ondo !eol4gico ineE*lici!ado del * o6le.a flotar en el ambiente. pero con más madurez. a partir de las revueltas de la juventud que se aparta del e2istencialismo y busca un compromiso social radical. 'oloffque ha puesto de relieve un detalle bien aceptado por la cr. por tanto. el resolver discusiones o problemas nacidos en el seno de la comunidad. 4abr. perdi ndose en la serie de argumentaciones positivas y en la necesidad de resolver cuestiones concretas. 0scenas como las del sábado..a citar otros datos. cobran un gran relieve dentro de este marco? y quizás quepa establecer un nuevo criterio de autenticidad en la e2plicación del conflicto Jesús.midamente. hacia el a"o #*)%.razonadora (ya lo sabemos todo sobre Jesús.y. de un problema.. como un nuevo inter s por la pregunta sobre el Jesús de la historia. del Memplo. el verdadero conte2to vital (!itz itn 1eben. al menos lo que hemos de saber-? logró sobrevivir gracias a la resignación bultmaniana (no necesitamos saber nada de Jesús. creyendo poder encontrar los ipsissima fac. etc.a (en contra de Hultmann. en un futuro no muy remoto.copas evang licas en la comunidad primitiva.tica5 el verdadero papel. >ussner hab.a.a. donde se daba un frente antifariseo.procedentes de autores jud. que es previo a la teolog..a aplicado un criterio parecido a los milagros de Jesús.

volv. y que trate de contemplarlo en su conjunto y no en momentos o pasos concretos-. Por eso@ más que por una simple coincidencia temática@la cuestión del Jesús histórico tiene su lugar propio en el seno de la teolog. los cuales no coinciden necesariamente con las cuatro etapas en que hemos dividido la historia del problema.a. es cosa que veremos en seguida. como no hab. Que esa pregunta aflora en cuanto se trata de hacer una apro2imación al fenómeno cristiano. 4on una cierta apro2imación podemos plasmar toda esa problemática más honda y menos formulada. menos aislante y menos aislada (es decir5 que no desligue el problema de la totalidad de la vida y de la obra de quienes lo abordaron.a ha hecho notar tantas veces5 que las afirmaciones humanas están condicionadas por posiciones previas.a a sus protagonistas lo mismo que ellos echaban en cara a los autores de los 0vangelios5 el objeto de su investigación no era neutral para ellos. 0sto hará que el problema de fondo en la historia que hemos narrado no sea un simple problema histórico. 7s.a a cumplirse en ellos y de manera privilegiada.a lo que de hecho planteó con urgencia y con empuje el problema del Jesús histórico.tica histórica un medio de acceso a Jesús.a. A las posturas que ah. descubre inmediatamente que no se trataba de un simple problema de ciencia histórica. o de la participación de 7lfonso J9 en la muerte de su hermano. Pero una visión que sea.a una especial relación con sus vidas. a la vez.la historiograf. de la que no se pod. Quienes creen que Jesús es indispensable para el cristianismo verán en la cr. sino una cuestión teológica. sino que en su fondo estaba debati ndose inconscientemente un problema teológico estricto.an desligar. 0n el siglo 2i2 y en Pccidente ocurr. 1o que la filosof.a sido posible escribir documentos neutrales sobre Jesús. De forma un tanto artificial. de la manera siguiente 5 :hasta qu punto es necesario Jesús de 3azaret para el cristianismo y para la teolog. se tomen condicionarán las respuestas que se den a las preguntas históricas..a. no era posible para ellos abordar el problema histórico de Jesús como cualquier otro5 como si se tratase de la amante misteriosa de Pvidio.tica histórica les imposibilita el saber algo de Jesús. 7hora anticipemos que vamos a encontrar una curiosa coincidencia entre posturas teológicas y respuestas históricas5 quienes crean que Jesús de 3azaret no es necesario para el cristianismo. el tema que trataban pose. a@ I ele5ancia de Jes7s de Naza e! *a a la C is!olog"a3 7 esta posición se llega bien desde unos presupuestos filosóficos 9 . encontrarán que la cr. 0n ella late toda una problemática que es mucho más honda y más vital para el teólogo que los simples resultados de la historiograf. :3o son argumentos de ciencia histórica los argumentos que se barajan en l. 4reyentes o incr dulos. podemos clasificar las respuestas a nuestra cuestión de fondo en cuatro apartados.

contingentes. necesarias6. 0n !trauss nos parece que la opción por la segunda alternativa está ya clara. !trauss pasa por ser uno de los cr.-5 6verdades históricas. la 9dea a la que &egel denomina el 0sp. el momento en que el 0sp.(predominantemente hegelianos. 7ceptemos tambi n la tesis hegeliana que ve. A donde este 7bsoluto no es concebido como inmutable. A resulta irónico que el escándalo producido por !trauss fuese menor que el de un 'enán. Jaya la cr.a la frase que 1essing escribiera ya en #$$$5 6Jerdades históricas. disc. en los particulares. si dependiera de hechos históricos. cuando la &umanidad descubre su dimensión absoluta. tratemos de situarnos en un universo hegeliano. 7lgo as. 1a 9dea no puede encarnarse en un hecho particular. contingentes. donde aquello que e2iste verdaderamente no es la multiplicidad aparente de las cosas sino el Rno 7bsoluto. sino en la totalidad de la historia5 la encarnación será as. en el cristianismo el momento cumbre en la evolución del 0sp. que no era creyente.ritu.ticos más demoledores de la historia de Jesús. Pero !trauss era (o se considerabaun creyente. Para el primer caso puede servirnos de gu. algo transindividual. es decir5 como sometido a un proceso de 6absolutización6.ritu llegando hasta s. por tanto. mismo. no puede vincularse este a un solo punto de ella.a ser 6saber absoluto6 o saber del 7bsoluto sobre s. &egel hab.tica histórica. etc. :Qu se sigue de aqu. 0n este despliegue puede integrar &egel la aparente multiplicidad de todo lo que e2iste5 todo son momentos en el proceso de evolución y de autoconquista del 7bsoluto. A podemos valemos del ejemplo de !trauss.tica histórica tan lejos como quiera. 0stá claro que la única manera de salvar al cristianismo es eliminar su vinculación a una persona concreta.bien desde presupuestos espec.ritu cobra conciencia de s. si el 7bsoluto. Rna vez aceptado que ninguna idea puede realizarse plenamente en los hechos contingentes de la &istoria. 10 . y uno de los representantes más puros de esta postura. no pueden convertirse en prueba de verdades de razón. lo que importa ya no es investigar hasta qu punto la idea de 0ncarnación se realizó en Jesús. no podrá destruir este hecho. necesarias6. el saber cristiano.ritu.pulo de &egel. son inconciliables con un individuo concreto y contingente. pero que era mucho menos radical en el manejo de la cr. sino como 6histórico6.a luchado toda su vida entre estos dos e2tremos5 dar relieve a Jesús o evaporarlo en una idea? y osciló constantemente. no pueden convertirse nunca en prueba de verdades de razón. De modo que toda la historia que se da es ya historia del 7bsoluto y. de posesión de s. contingentes.ficamente teológicos. la 9dea. no podr. mismo y de autoconciencia.a ser 6verdad6 (es decir5 no podr. como meros órganos a trav s de los cuales va el 0sp. A consiguientemente. 7un a riesgo de simplificaciones e2cesivas. sino el hecho de que con Jesús ha entrado en la conciencia de los suyos y de la &umanidad 6la idea de la unidad de Dios y el hombre.

A. se hace para negar o eliminar a Jesús que pasa a ser un mero s. 0n cambio en la debilidad o inseguridad que pueda crear la ciencia histórica.mbolo.a-..a tipificarla esta vez con palabras de Pablo5 la fe viene por la predicación ('omanos #F5#$-. resulta coherente el que@ entre las dos hipótesis que entonces se debat. protestantismo donde nació y creció el problema del Jesús histórico (el catolicismo.tulo de la obra más famosa de >. 0sta postura. Láhler. 3o necesita en verdad de la historia. el cristianismo elimina su vinculación a una figura concreta. deriva muy directamente de la theologia crucis luterana (de la cual habremos de hablar todav. que tiene a nuestro entender una gran dosis de razón. y la predicación sólo conoce a Jesús crucificado (# 4orintios #. sea común a casi todo el protestantismo.an5 la del Rrevangelium y la Mraditionshypothese@!trauss acepte la segunda que es la que menos parece favorecer la e2istencia de un núcleo histórico previo en los 0vangelios. escándalo y locura para el que no cree.a es precisamente el t. Por eso tampoco es casualidad que haya sido en el seno del.para hacer frente a ese problema-. de luz o fuerza epifánica que stos posean5 N la cruz no es un hecho que haga creer a nadieI !ólo la palabra de la predicación interpreta aquel hecho y me dice que es un acto de obediencia absoluta y de reconciliación con Dios. entrando ya en el terreno histórico. 0sto supone que la fe de ninguna manera puede venir de los hechos. esto no se cumplir. estaba literalmente impedido. quien ser. para convertirse en religión de la autoconciencia. Jale la pena recorrer algunos ejemplos de autores protestantes en los que se ve hasta qu punto pueden identificarse una cr. de la razón y de la humanidad universal.ritu humano. Para apoyar esta posición es para lo que !trauss se valdrá de la cr.a. 1a postura que acabamos de e2poner se apoya en razones preferentemente filosóficas.tica histórica radical y 11 . triunfa el poder de Dios y se muestra que la fe es obra e2clusivamente suya. 3o es e2tra"o pues que. etc. actitud similar que deriva de motivos teológicos profundos. con más o menos variantes. Pero e2iste una. passim-. Pero es claro que obediencia o reconciliación son dos tipos de realidades que ninguna ciencia ni ningún testigo inmediato pueden descubrir en los hechos históricos.tica histórica. de una especie de claridad. por eso. e2acerbado además por la concentración contra. 1a 4ruz fundamento y medida de la Meolog.a el ejemplo más hiriente de esta postura. una ejemplificación de la conciencia del esp. 60n la cruz es Dios verdaderamente Dios y al hombre verdaderamente hombre. singular.0n conclusión5 trasladada la unión de natura divina y humana a la encarnación de Dios en la humanidad universal. 4abr.6 !i el saber humano@en el caso que nos ocupa5 la ciencia histórica@llegara a fundamentar la fe.rreformista. la cual.

en las que la estimativa juega un papel preponderante. los signos de la revelación (Juan #G5E+5 si no hubiese hecho las obras que hice no tendr.una postura teológica5 61a teolog.Dufour de una frase de Juan. me parece claro que tal reacción no se habr.a. D.a brotar la aplicación que hizo en algún momento 1 on.y la relación personal del creyente con Jesús.tica histórica pareció que demol.a de Pannenberg es peligrosa y ambigua. Honhoeffer.a de la palabra a otra teolog.a producido en un ambiente católico.a de la cruz y la teolog. a pesar de que admite la historicidad del sepulcro vac.a 6epifánica6 de los hechos.tica.an dado las graciasI 4reo que estos ejemplos son suficientemente e2presivos. precisamente porque la intención de Pablo es aducir un testimonio objetivo de la realidad del hecho. la forma en que habla Pablo de la 'esurrección de Jesús en # 4orintios #G. habrá de luchar siempre contra otra teolog.a de Pannenberg.cr. N>ás bien se le habr.an pecado. por su empe"o en probar la historicidad de la 'esurrección de Jesús5 se le acusó de eliminar el escándalo de la fe.tica histórica destructiva-. 6@ In. 6Rna teolog.lleguen a condicionar conclusiones como las históricas. A sin negar que la terminolog. Pensemos en conclusión cuan natural es que posturas que brotan de zonas tan . 9gual que entre los católicos ha ocurrido al rev s5 los resultados de la cr. escribe Lásemann contraponiendo la teolog. al problema del Jesús histórico5 6!e han llevado a mi !e"or y no s dónde le han puesto6 (Juan EF5E-.a que se deba a la theologia crucis y a la investigación histórico.6 3ótese la identificación entre teolog.ntimas de la persona (como ocurre con la fe. etc.smo de tipo protestante.o.a de la palabra se pertenecen mutuamente y atacar la una es atacar la otra6.a de la cruz y cr.an la razonabilidad de la fe. A finalmente mencionemos toda la reacción que se produjo en el campo protestante contra la 4ristolog.anencia !o!al de la C is!olog"a en la in5es!igaci4n :is!4 ica3 0sta actitud proviene siempre de una e2ageración5 una e2acerbación de los elementos encarnacionistas más propios del catolicismo o del calvinismo? o la inevitable reacción racionalista que puede producir un fide.tica histórica (el conte2to no deja dudas de que se trata de una cr. 1o que importa es el Dios presente en la predicación y que llama al oyente. 0s sabido que Hultmann no vacila en considerar como fatal para la fe. Hultmann apelará frente a ello a la afirmación paulina de no querer conocer al Jesús según la carne (E 4orintios G5#)-. !ólo de una sensibilidad católica pod. lo considera como un escándalo para la fe por el grado de 6evidencia6 que parece tener. 0s la postura de un buen grupo de los 12 .

y.la necesidad de la persona de Jesús para el cristianismo.Por consiguiente. han de acabar negando la 7bsolutez de Jesús. puede aparecer como ligada constitutivamente a una persona histórica. Mambi n sus conclusiones históricas se vinculan a posiciones teológicas. o soy salvado por 0l y por eso es &ijo de Dios. !u error es no haber ca. los aspectos 6contingentes6 de ste5 el cristianismo no puede reducirse a una doctrina o un sistema. c@ 1casionalis.esta postura no es aceptable5 acabará impidiendo la fe o traicionando a la investigación histórica.teólogos liberales. al 7bsoluto. Pero primero nos interesa se"alar su justificación5 tienen el m rito de haber visto (y haber intentado salvar. aun cuando haya quien le objete que no ha logrado superar el liberalismo. que todas las e2periencias. más que como un saber.ficas6 en que acabó la investigación liberal. lo histórico tiene vigencia teológica.. Para los representantes de este grupo. a sacar de la duda a sus contemporáneos (Juan #F5E+-. 0n el grado e2tremo en que la formula nuestro subt.en. (Hultmann es antiliberal con razón. no será sino a costa de que su carácter absoluto quede inaccesible y no pueda ser conocido en cuanto 7bsoluto. Por eso la fe. se halla latente tambi n en Hultmann. y ya a priori. fuera un sistema de verdades eternas. Que el 4risto sea de veras histórico implica.. 1a presencia del 7bsoluto en un individuo histórico no parece constituir problema para ellos. A sobre todo. por tanto. y han de ir a dar en la multitud de imágenes 6cient. Hultmann plantea la famosa cuestión5 Jesús :es &ijo de Dios y por eso me salva. tradiciones. serán siempre mediaciones en nuestro conocimiento de 0l5 no es casualidad si los 0vangelios son predicación5 no pod. !erán partidarios de la hipótesis del Rrevangelium para e2plicar la formación de los 0vangelios.a en la investigación histórica. los liberales no han visto lo valioso de la teolog. Hultmann ya no vive en la poca de &egel sino en la del e2istencialismo.an ser otra cosa.o de Jes7s de Naza e! es*ec!o de la C is!olog"a3 Moda esta problemática que estamos tratando de hacer aflorar. Por haber erigido a una ciencia contingente en criterio y juez de lo 7bsoluto. sino sólo con lo que ese 9ncognoscible puede suponer para mi vida y mi e2istencia concreta. que 0l mismo desató..s. aunque en conte2tos diversos y en grados de evolución distintos. as. para nosotros.tulo (es decir5 como inmanencia total de la cristolog. 13 . confesiones.do en la cuenta de que si el 7bsoluto entra de veras en la trama de la historia. el cristianismo no puede tener que yer con el conocimiento del 7bsoluto. interpretaciones. &ay una cuestión anterior que las hace vanas5 la imposibilidad de conocer en s. Modas las cuestiones sobre la posibilidad de la presencia objetiva del 7bsoluto en un individuo particular resultan en cierto modo superfluas.a de la cruz y de la negativa del propio Jesús a 6dar una se"al6.

sólo presupone el hecho de que. como desaparece cualquier otro StúS al morir el hombre6. inserto en un mundo post=antiano y consciente de lo que es la Mrascendencia. y se quiera ver en los puros hechos del pasado. Por tanto. por consiguiente.. pero no al significado que ve en ellos la fe. sino la salvación de su vida aislada. :!upone esto la total eliminación de Jesús. pero no la cualidad de ese hecho. el seguimiento no lo entiende el 3uevo Mestamento en relación con la persona de Jesús (es decir5 de un ser concreto que justifica una vinculación tan absoluta-. en su muerte. Qu pasaba en el corazón de Jesús no lo s . me perdona los pecados6.tica histórica.amos mejor5 el objeto de la fe no son 14 . 7hora bien5 el 4hristós =ata sar=a no nos importa. si alguien quiere hacer reconstrucciones de la vida de Jesús. el =erygma mantiene una vinculación con el concreto Jesús de 3azaret. 4ualquier hecho del pasado no puede ganar significado en el presente o convertirse en e2periencia actual a base de reconstrucciones históricas. 6Jesús. en la cual Dios me interpela y me llama a una e2istencia aut ntica. en el sentido de un hombre con quien tratar (>itmensch. (y aún dir. 4on otras palabras5 en la historia de Jesús. 0n este punto Hultmann difiere de !trauss. Dios reconcilió al mundo consigo? pero no podemos decir que esa historia o esa muerte era reconciliadora ni cómo lo era. no consiste en un hecho pasado de la historia de Jesús. una 6vida interior6 que inspire esa confianza. 4iertamente. que las haga. contesta Hultmann. Pero el lector se queda con la impresión de que esta vinculación es puramente ocasional. 3o está en juego un suceso histórico (cargado de 7bsoluto-. 1o cual no significa que niegue la primera5 lo que intenta es prescindir por completo de ella. 3o tiene sentido que los teólogos hagan 6trabajos de salvación6 frente a la cr. !ólo presupone que ha ocurrido algo. ni tampoco quiero saberlo6. !ólo queda 6esa escucha obediente de la Palabra pronunciada5 que soy un pecador y que Dios. se seguirá que el cristianismo no puede ser para el hombre de hoy un cuerpo objetivo. Pero no son vinculantes para la fe. en 4risto. 1a confianza en 0l no es posible. sino en relación a la doctrina de la cruz. Jeamos la respuesta de Hultmann. Por tanto. De ah.. etc. pero no la cualidad de lo que era esa vida y esa muerte. que Jesús ha vivido y muerto. !egún Hultmann. !e ve. sino que es la confrontación actual de mi e2istencia con la predicación de 4risto. sino una realización concreta de mi vida. 1a ciencia histórica sólo puede llegar a unos hechos. cómo la fe es independiente de la historia. porque en ella 6lo que se quema son sólo las fantas.Para l es evidente que la segunda alternativa es la única formulación viable para el hombre moderno. a menos que se recaiga en el error liberal.as de la investigación sobre la vida de Jesús. y que constituye el único objeto de esta. 4on palabras de Hultmann5 sólo presupone el Dass. 0s decir. pero no el Cie ni el Cas.se nos ha ido definitivamente. es el Jesús según la carne. 4on esto ya se ve que lo que hayan sido esa historia y esa muerte de Jesús no le importa nada a la fe.

sustituirá las hipótesis del 0vangelio primitivo. De ah.a incapacitarse para desmitificar al 0vangelio. 0sto le permite incorporar tambi n a su trabajo la tarea histórica de los liberales. es decir5 del significado de su muerte como intervención escatológica de Dios-..situaciones históricas. ni las necesita5 en todo caso triunfa en la falta de ellas. que Hultmann se encuentre con que de su teolog. 0n efecto. lo pondrán de relieve no tanto sus detractores cuanto las consecuencias sacadas por algunos de sus continuadores. Hultmann se negar. que ha sido central en toda esta problemática de historia y fe5 en la muerte de Jesús. las afirmaciones funcionales (o 6para m. la posibilidad de una e2istencia aut ntica. 0l hecho de que Hultmann se empe"e en vincularlas parece un dogmatismo particular suyo del que es posible prescindir.a valer la misma afirmación.ntesis de todos los precedentes. De este modo parece ser una s.a se sacan unas consecuencias que l no esperaba. Láhler en que no tiene por inútil la investigación histórica5 prescindir de ella ser. >ás aún5 un afán desmitificador consecuente. con absoluta coherencia. Dios reconcilia al hombre consigo y me ofrece a m. o de la Mradición.a a dar respuesta a esa pregunta5 sólo puedo decir que Jesús es &ijo de Dios porque me salva. 7 la vez que Hultmann se diferencia de !trauss en que sustituye el 6saber absoluto6 o las verdades absolutas por la referencia a la situación e2istencial del hombre.no puede perdurar5 termina suponiendo afirmaciones tambi n entitativas pero de signo contrario. 0l punto d bil de la posición bultmaniana.a la predicación6. ej. >ás aún5 si se hubiese tratado de otra muerte cualquiera (tambi n. misma reconciliadora. que. Hultmann. p. Pero parece que si de alguna forma no se da una respuesta afirmativa a la pregunta por el carácter salvador de la muerte de Jesús. 1a inseguridad radical que puede crear la ciencia histórica es la que garantiza la autenticidad de la fe.:podr. aconsejar. en el campo histórico. no al rev s.amos formularlo as. A este paso es el que ha dado la 15 . 0s inevitable que surja a la larga esta otra cuestión5 :supone eso que aquella muerte era por s. fórmula ya citada y que está en el punto de arranque del m todo de &istoria de las Oormas-. y desvincularse del hombre moderno al que debe dirigirse la predicación.6.a hacer eso pues es mitificar a Dios el ligarlo a aquel suceso del pasado. sino la situación e2istencial del hombre5 sólo hay fe cristiana cuando hay predicación de 4risto. la cual no depende de las pruebas. surgirá inevitablemente la objeción siguiente5 :qu necesidad tengo yo de aquella muerte del pasado para mi e2istencia aut ntica actual. tomemos como ejemplo la siguiente afirmación. tambi n se diferencia de >. 0ste significado sólo lo creemos porque se nos predica..no pueden prescindir de ellas. De ah. A quizás podr. a diferencia de otras muertes humanas. por la hipótesis de la Predicación (6en el principio e2ist.5 su aparente neutralidad entitativa (o respecto de lo que Jesús era en s. y de cómo actúa Dios en 0l. Porque aun cuando las afirmaciones ontológicas serán siempre mucho más falsas que verdaderas. la muerte de un &itler.

un conocimiento religioso general de la gracia o del perdón de los pecados no hacen necesario el seguimiento.pulos de que hablaremos en seguida.ntesis de Hultmann era un equilibrio inestable que acaba deshaci ndose. un cristianismo sin seguimiento? y un cristianismo sin seguimiento es siempre un cristianismo sin Jesucristo? es idea.sino el contenido de la 16 . nos situamos en una relación de conocimiento. que están empe"ados en mantener a Jesús a toda costa y comparten el presupuesto bultmaniano de la imposibilidad de afirmaciones entitativas sobre Dios.tica ante Jesús no es mera consecuencia del planteamiento histórico de las cosas.. lo que hacen es buscar algún significado reconciliador inmanente a aquella muerte (en el sentido de una pura ejemplaridad humana. decimos que la Palabra se hizo. en ella. la acusación que hac. 0n vez de decir que la Palabra se hizo carne. De ah. 4on ello justifican la reacción de sus disc. de la C is!olog"a en Jes7s de Naza e!3 1a reacción de los disc.as5 se está cayendo en una especie de docetismo. la posición histórico. Jiendo este peligro. Rn cristianismo sin Jesucristo vivo sigue siendo.llamada 6izquierda bultmaniana65 acusando a Hultmann de no haber sido suficientemente radical.a. 0stas posturas parecen poner de relieve que la s.cr. el lector de hoy puede tener la sospecha de si esa incomodidad no es intr.Enca naci4n. necesariamente. otra vez. 7l ponernos en contacto con una idea.a J. palabra.con lo que tampoco consiguen evitar que Jesús pueda ser sustituido por alguna otra figura ejemplar..6. en #*B$. polemizando con Harth y /ogarten. que cuando Hultmann. de entusiasmo. 0sta no necesita de l. Aa Honhoeffer parece que hab. llevará el proceso desmitificador hasta eliminar a Jesús de la predicación cristiana. sino que. los llamados 6teólogos de la muerte de Dios6. De ah..mpicamente como 7lejandro.pulos de Hultmann contra el maestro tampoco se apoya en presupuestos de ciencia histórica. es mito. pero nunca de seguimiento personal. d@ . De este modo resulta que nuestra introducción no se limita a resolver un problema simplemente previo. y que son sus colegas menos radicales los que parecen sentirse incómodos. aludiendo probablemente a Hultmann5 6Rna idea sobre 4risto. declaraba que l no se siente nada incómodo con su radicalidad sino muy cómodo. en una idea de 4risto. nos encontramos ya en el corazón mismo de la 4ristolog.nseca al tema? y si la comodidad de Hultmann no proviene de haber deshecho el nudo gordiano tan ol. 3o es el acto de la fe (el acto por el que yo me decido a una e2istencia aut ntica.a intuido esa inestabilidad cuando.a. Jerem. escrib. a saber5 Hultmann ha dado tanta importancia al =erygma que ha oscurecido y ha quitado importancia al fundamenta de ese mensaje.. sino que es ya consecuencia de la misma problemática cristológica. quizás de realización. 7rranca más bien de unos presupuestos cristológicos. Pero lo que nos interesa ahora no son las posibles objeciones a la postura bultmaniana. un sistema de doctrina. sino el llegar a descubrir cómo.

destacar a 17 .nsecamente. 0n este conte2to. H. resucitado por el Padre.pulos de Hultmann. 4uando la comunidad.an de 0l los liberales (y en este sentido se mantiene el desinter s de Hultmann y la cr. Porque la fe no apunta sólo a una actitud en mi e2istencia personal. a pesar de sus escasas posibilidades de 2ito. en ese Jesús. A es sintomática la cr. como hacen los disc. Honhoeffer que la fe no es decidirse a vivir aut nticamente la vida y la historia propias. sino del !e"or que afecta a mi propia e2istencia y a quien estoy obligado. sino que es la manera de dar testimonio de que mantenemos la identidad entre el !e"or actual y el Jesús terreno. no se trata de un simple personaje. sino decidirse a participar en la vida e historia de 4risto. Hloch5 mientras el 3uevo Mestamento. despues de una poca de predicación del =erygma. y de que.do por la ciencia histórica en el hecho contingente.nsecamente al =erygma y no como mera ocasión para ste. no llega sta a convertirse en historia viva que me afecte a m. mantener la investigación histórica sobre Jesús. está dando testimonio de su fe en que el Jesús terreno segu.fe lo que e2ige al Jesús de la historia. Por el hecho de haber obtenido petrificada la historia de lo fáctico. 7nte eso quizás dir.a presente en ella. pero esto no significa que ambos no se pertenezcan intr. Hultmann se encierra en una buhardilla religiosa donde el 4risto subversivo se elimina en favor del dios burgu s. no hay que hacer de la necesidad virtud-. 7hora bien5 :cuál es ese fundamento del =erygma a que hemos aludido.tica que le hace el patriarca mar2ista 0. sino que apunta a ser una palabra de salvación para la historia. no escribe esos 0vangelios como puro informe documental. 4uando la 9glesia llama evangelio (que es un t rmino que designa e2actamente lo mismo que la palabra =erygma5 la buena noticia a transmitir. no interesa la personalidad de Jesús. se decide a escribir unos 0vangelios (Nque son tambi n predicación del =erygmaT. habla del mundo entero. 0n Hultmann no hay lugar para la 6memoria subversiva6 de J.nsecamente a la buena noticia que ella predica.y sin embargo lo hace en forma de narración biográfica. que es normativa para la fe. sin embargo. está dando testimonio de que la vinculación de su mensaje a aquella persona concreta y a aquella historia concreta es algo esencial para ella. en el sentido de aquellas descripciones po ticas y entusiastas que hac. es que ahora se es plenamente consciente de que eso que hemos llamado el significado absoluto no puede ser le.tica que ste les hace-? pero s. profeta o taumaturgo. con su lenguaje de los eones. A cuando. o :cómo es posible esa participación en la vida de 4risto. >etz.amos en el apartado b. P con palabras de Lasemann5 6Por el hecho de.a escritos que tienen la forma de un relato histórico biográfico está presuponiendo que la referencia a la historia concreta y pasada de Jesús de 3azaret pertenece intr.a D. no significa crear un campo de inseguridad que posibilite la fe aut ntica (aun cuando esto pueda ocurrir. 1a diferencia con los liberales a que alud. 4iertamente. que interesa la persona de Jesús como perteneciente intr. 1a respuesta a esta pregunta nos lleva a la e2periencia apostólica de que el mismo Jesús de entonces vive ahora..

1a pregunta de cómo es posible un conocimiento del 9ncognoscible. nuestra introducción. una pregunta hecha al pasado sino que es. aunque sea el 9nnominado de !ch8eitzer. 0beling parece arg<ir5 pero :es que la historia no es tambi n palabra. 0stos ejemplos son suficientes para hacer ver. donde de 7lguien se proclama5 6el que no está conmigo está contra m. 1a realidad interpela. !i la fe se defin. cuanto de la estructura de la actitud creyente.tica. ha hecho imposible el acceso descomprometido a l5 la neutralidad ya es una toma de postura. <3 Aalance 0l problema del Jesús histórico y el 4risto de la fe no es un simple problema de ciencia histórica5 es un aut ntico problema teológico o.ticas. en un mundo donde todo es absolutamente relativo. 0sto es lo que ha intentado poner de relieve. ste sea un dato puramente casual y carente de relevancia teológica. !er.a y lo enteramente igual a nuestra propia e2periencia5 es un hombre. 0sta no podrá darme nunca la seguridad ni la medida e2acta de mi fe. que queda entonces pendiente de saber cómo puede ser dicho eso. a"adirá 0beling otras que arrancan no tanto del contenido de la fe. A ello se debe a que el objeto mismo de la investigación impide la investigación neutral. de lo Motalmente.a como intentar un lenguaje que prescindiese de la materialidad de las palabras. Pero esto no quiere decir que si en el Jesús de la historia hay eso que Hultmann llama una 6cristolog. en realidad. como tal. sin resolver nada. 1a pregunta por el Jesús histórico no es. 1a pregunta sobre la aparente contradicción de estas dos frases del mismo 18 .an Láhler y Hultmann entre predicación e historia. al suceso que se ha convertido en palabra (Cortgeschehen-.an pensar los liberales. pues.Jesús como taumaturgo no se ha puesto a nadie. una pregunta al cristianismo mismo. Quien dice 6sigúeme6. en aquello que lo oculta porque es lo cognoscible de cada d. lo que habrá que replantear para concluir. porque en ella estamos ya en el centro de la problemática cristqlógica. 0llo no significa que no sea posible una cierta dosis de objetividad y de honradez cr. con palabras de Lasemann5 es el problema que nos ha dejado Jesús.a como respuesta a la Palabra. ante la decisión entre fe e incredulidad6. como un escuchar a la realidad. 7ll. pues.cr. !ignifica más bien lo que ya quedó apuntado antes5 que no es posible abordar la introducción como un problema previo y distinto.6. en sentido estricto. y la fe puede ser descrita como la actitud correspondiente a esa interpelación.cita6. 7 estas ideas de Lásemann. se destrozan todos los baremos humanos y se hipoteca la presunta independencia de la mirada humana.a impl.Ptro. contingente. la estrecha relación que se da entre las posiciones teológicas y las afirmaciones histórico. 0sa problemática es. otra vez. 0s la pregunta de cómo es posible confesar lo 7bsoluto en un individuo bien concreto de la historia y. Pero tampoco es posible crear el hiato que establec. como parec. Jale la pena notar cómo ha cambiado el sentido de la investigación histórica.

A es posible que la cr. ste todav. a la vez. 1a crisis radical porque pone de relieve que el eros humano sólo logra salvar la radicalidad de la entrega a costa de sacrificar la universalidad del amor. desde sus comienzos. o entre pregunta y respuesta.a encontrado por 19 . es preciso desconfiar de toda cristolog. es el problema de que el cristianismo confiesa que a ese 7bsoluto no lo encontró en la sabidur. otra los coleópteros.a los aminoácidos. 7l menos sta parece ser la razón por la que la 9glesia.e luga . es preciso no abandonar la investigación histórica y su esfuerzo por acercarse a los hechos. pero 6quien me ve a m.evangelista5 6a Dios nunca le ve nadie6. en una historia que ni siquiera está por venir. el que la aparición de la investigación histórica le crease este problema (que dura ya doscientos a"os y durará siempre. permite reencontrar la universalidad del amor en el seguimiento absoluto. de las cuales una estudiar. sino que se le dio a leer all.a que quiera hacerse como una ciencia al lado de las otras. A es que. ve al Padre6. donde era ilegible5 en la necedad de la que Dios quiso servirse (# 4orintios #-. logos. Pues su verdadero significado implica que Jesús no se deja poseer ni manipular. 0l t rmino 4risto no puede aplicarse al objeto de una ciencia.amos a mano. Modo esto tiene una serie de consecuencias5 aEn * i. se decidió a escribir 0vangelios en forma de relato histórico.a será eterno. !i el cristianismo se autodefine de esta manera. otra la pintura del /reco.tica histórica ayude a la constante destrucción de todos nuestros saberes adquiridos o de todas nuestras reca. en la vinculación total a 7lguien que es. 0l problema de que el cristianismo no se autodefine como una doctrina o una ideolog. bEn segundo luga .concreto. el cristianismo ha proclamado. 1a pregunta de cómo es posible confesar la llegada del Outuro absoluto. en universal. y otra al 4risto. y en paralelo con la conclusión anterior. con el valor universal de la verdad y del sentido absoluto (del 1ogos-. y a la continua búsqueda de Jesús.tica histórica son@a pesar de todos sus avances@muy limitadas en nuestro caso.das en la ideologización de Dios.a. Oinalmente. al identificar la vinculación radical a una persona concreta. sino que ya es pasado.a sino como seguimiento de una persona? pero. sino al que nos interpela5 Pablo sólo intentaba encontrarle porque se sab. precisamente porque le sabemos vivo y evadido del sepulcro en el que le tendr.a de este mundo. sino en la relación entre signo y significado.. 1as posibilidades de la cr. a esa persona la llama abstractamente 1ogos y la convierte as.a hay que investigar sobre Jesús. la crisis radical y la salvación definitiva del eros humano. 3i 4 sar ni el mismo !ócrates se vieron sacudidos por la aparición de la historiograf. a la vez.. tenemos acceso a la verdad de la fe. pero teniendo en cuenta que esta investigación no se apoya en una especie de optimismo historiográfico. A la salvación definitiva porque. despu s de una temporada de predicación del =erygma.tiene e2actamente la misma lógica que la aparición de todas las discusiones cristológicas que ocuparon los primeros siglos. Pero ya hemos dicho antes que sólo a trav s de la falsedad de todas las afirmaciones humanas. !i todav.

es decir5 anuncio de la muerte y 'esurrección de Jesús como intervención escatológica de Dios en el mundo. 0l acceso a la pretensión y a las actitudes de Jesús. Pues la cr.a de la cruz no tiene por qu ser erigida en 6cruz de la teolog. pero no por ello deja de ser la cruz 6fundamento y medida de la teolog. y desde un punto de vista práctico. hemos dado con un terreno suficientemente estable para empezar la 4ristolog. porque la vinculación intr. ni defendible por espadas de !anto Pficio.nseca que la 6pretensión de Jesús6 tiene con la 'esurrección y con el =erygma posterior. A es además equivocado. que la vida terrena de Jesús carece totalmente de relevancia y puede ser dejada de lado? al rev s5 prolongando la frase de Hultmann. Pero sin deducir de ah. A. nos ha de servir para evitar cualquiera de las absolutizaciones unilaterales de un solo elemento.a predicado el 'eino y hab.a apostado por l. o llevan su sello innegable. 4on ello. por otro lado. Doscientos a"os de investigación paciente han convertido en adquisición definitiva lo que J. porque antes Jesús hab. retendremos con Hultmann que sólo puede haber fe cristiana cuando hay predicación cristiana. lo intentaremos principalmente a trav s de algunas palabras (logia. entre material aut ntico e inaut ntico.a6. la pregunta que motivó esta introducción encuentra una relativa respuesta5 podemos conocer a Jesús en sus actitudes y en su pretensión de poder.0l. al menos en cuanto pone de relieve que Dios no es encontrable por investigaciones humanas. hoy es indiscutible que pertenece al Jesús terreno.a deberá tener presente. 3o podemos prescindir de la vida de Jesús como si hubiese sido un simple compás de espera o una forma de entretener piadosamente el tiempo hasta la llegada de la hora escatológica de Dios.a6. que tiene garantizada una seguridad general. 0s verdad que la teolog.a en los 0vangelios. Huscamos el material aut ntico sólo porque la resignación histórica conduce a la larga a la falsificación del =erygma. por encima de los errores o inseguridades de detalle en que necesariamente incurriremos. De este modo mostrará la vinculación entre el =erygma y la historia. Pero nuestro intento en modo alguno significa ni que sea posible ni que haya que hacer una dicotom. 7un cuando esa pretensión sea rele.a. ni puede convertirse en un recurso cómodo para escamotear dificultades apelando a palabras edificantes. 0ste es un peligro innegable. 0so no es totalmente posible (apenas habrá un solo te2to sobre el que quepan conclusiones definitivas y universalmente aceptadas-.tica histórica se siente hoy mucho más segura y mejor capacitada para responder en el campo de las palabras que en el de las obras o hechos de Jesús. 1a 4ristolog. y hacer ver. Oinalmente.da o aclarada@o suavizada a veces@a la luz de la Pascua. 0llo nos posibilita una lectura histórica de la vida de Jesús. 4ombinando las dos conclusiones anteriores. Jerem.as llamaba 6la pretensión de Jesús6. o son suyas.que. que tantas veces hemos encontrado en la historia de la investigación sobre Jesús. 20 . sólo puede haber predicación cristiana porque ha vivido Jesús. que la comunidad sólo pudo predicar a 4risto muerto y resucitado como salvador.