México ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos

Objetivo: Conocer la relación de México con el Sistema Interamericano de los Derechos Humanos a través de los aspectos que se abordan en la lectura.

Utilidad: La lectura del texto, te permitirá ubicar la relación de México con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

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¡Adelante!

México ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos
Por: Lucía Guadalupe Chávez Vargas

Es importante comenzar definiendo que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos [en adelante “SIDH”] se compone por los diversos tratados internacionales en materia de derechos humanos que rigen a nivel regional, es decir, en el continente americano. Además, el SIDH está integrado por dos organismos claves para la vigilancia, defensa, promoción y protección de los derechos humanos: La Comisión Interamericana de Derechos Humanos [en adelante “la Comisión”] y la Corte Interamericana de Derechos Humanos [en adelante “la Corte”].

En el módulo I de este curso ya observamos una breve explicación dirigida por el Dr. Miguel Carbonell relacionada con el funcionamiento de esos organismos. Por lo que solamente habrá que recordar que la Comisión es la encargada de la vigilancia de la situación de los derechos en el continente, y realiza su mandato a través de informes, pronunciamientos y recomendaciones a los Estados. Por otro lado, la Corte tiene dos funciones principales: una consultiva, mediante la cual los Estados podrán formular solicitudes de interpretación del contenido de la Convención Americana sobre Derechos Humanos [en adelante “Convención Americana”] o de otros tratados concernientes a la protección de los derechos humanos en los Estados Americanos y otra contenciosa, mediante la cual individuos o grupos pueden someter casos a su conocimiento, previo trámite ante la Comisión.

En la primera lectura de este módulo III se analizó con detenimiento el contenido del artículo 1º de la Constitución; así, se explica el principio de interpretación conforme, el cual determina que la normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con la Constitución y con los tratados internacionales

de la materia. Relacionado con esto, se encuentra el concepto de control de convencionalidad.

El control de convencionalidad tiene sus orígenes tras la entrada en vigor de la Convención Americana; la Corte quedó, de conformidad con dicha Convención, encargada de interpretarla. El control de convencionalidad así como de constitucionalidad, derivado del desarrollo del derecho de los derechos humanos en el país, se traslada a TODOS los poderes nacionales, es decir, poder ejecutivo, legislativo y judicial, que tendrán que ajustar sus actos e interpretar la legislación de acuerdo con la Constitución, la Convención y demás tratados y legislación en materia de derechos humanos.

De lo anterior, la importancia de referirnos a la relación de México con el SIDH. En particular nos referiremos a su relación con la Corte. El 24 de marzo de 1981 entró en vigor para México la Convención; el 16 de diciembre 1998 el Estado mexicano formuló la declaración para el reconocimiento de la competencia contenciosa de la Corte; es decir, aceptó que la Corte conociera respecto de casos en donde se alegara su responsabilidad.

Hasta el momento, se ha condenado al gobierno mexicano en seis casos dirimidos ante la Corte; es importante tener en cuenta 3 de ellos que tienen que ver con el tema que tratamos: Caso Inés Fernández Vs. México, Caso Valentina Rosendo Cantú Vs. México y Caso Cabrera García y Montiel Flores Vs. México; todos ellos tienen un común denominador que es la comisión de tratos crueles, inhumanos y degradantes o bien, torturas y su consecuente violación a derechos humanos, en perjuicio de las víctimas. Igualmente, comparten que, si bien se responsabiliza al Estado por las afectaciones a derechos, los agentes que cometieron directamente la violación fueron elementos militares.

Por considerarlo el más relevante y que aporta mayores elementos, nos centraremos en exponer el Caso Inés Fernández Vs. México. Inés Fernández, en una entrevista ante medios de comunicación declaró:

A mí me violaron los militares, luego me mataron a mi hermano y a mi esposo lo amenazaron de muerte. Vivo con miedo por mis hijos y por mí. No sé qué más quiere el gobierno; nosotros lo único que hemos pedido es justicia1

Inés Fernández Ortega es una indígena tlapaneca del estado de Guerrero quien el día 22 de Marzo de 2002 fue violada y torturada por militares. La víctima interpuso una denuncia ante el Ministerio Público del orden común el día 24 de Marzo de ese mismo año, en la cual manifestó:

siendo aproximadamente a las quince horas del día me encontraba en el interior de mi domicilio en compañía de mis menores hijos…en esos momentos llegaron once militares por lo que cuatro perros de mi propiedad empezaron a ladrar, tres huachos refiriéndome a elementos del ejército nacional mexicano se introdujeron a mi domicilio sin mi consentimiento y con sus armas me apuntaron y me dijeron “donde fue a robar carne tu marido, donde fue a robar carne tu marido, vas a hablar donde fue o no vas a hablar” por lo que lo s tres apuntaron con sus rifles2

1

ROCHA, Ricardo. “Soldados criminales… e impunes” Programa de Radio Detrás de la noticia. 02 de Abril de 2009. Disponible también en la página web de radio La Nueva República: http://www.radio.larnr.org/?p=7077. 2 Demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso de Inés Fernández Ortega (Caso 12.580) contra los Estados Unidos Mexicanos. Demanda interpuesta el 07 de Mayo de 2009. Párrafo 56.

Además de lo anterior, narró haber sido violada por uno de los militares. En tal sentido, la violación sexual, según los estándares internacionales de derechos humanos, se considera un acto de tortura3.

En la Dirección General de Servicios Periciales de la Procuraduría General del Estado, se determinó que sí había rastros de esperma en las muestras recabadas por la apertura de la averiguación previa. Sin embargo, el 17 de mayo de 2002, esa Procuraduría se “declaró incompetente para con tinuar con las investigaciones del caso y remitió al Ministerio Público Militar adscrito a la 35ª Zona Militar la averiguación previa por encontrar elementos que acreditarían la presunta participación de personal militar en los hechos denunciados.”4

Inés Fernández, a través de sus representantes, solicitó al Agente del Ministerio Público Militar que se abstuviera de conocer el asunto, por ser inconstitucional, puesto que era un civil la víctima del delito. Sin embargo, le notificaron que era improcedente su solicitud y que el fuero militar era el competente según las leyes mexicanas. Ante dicha respuesta, Inés Fernández presentó un amparo reclamando la inconstitucionalidad del fuero militar para investigar el caso, así como la falta de independencia e imparcialidad del fuero militar. El amparo fue declarado improcedente bajo el argumento de que carecía de legitimación para demandar la protección constitucional, se interpuso un recurso de revisión en el cual se confirmó esa improcedencia.5

3

En 2001, el Tribunal Penal Internacional para la Ex Yugoslavia se convirtió en el primer tribunal internacional que halló a un acusado culpable de violación como delito de tortura y, por consiguiente, crimen de guerra, así como crimen de lesa humanidad. Por otra parte, el Tribunal amplió la definición de esclavitud como crimen de lesa humanidad para incluir la esclavitud sexual; anteriormente, el trabajo forzado era el único tipo de esclavitud considerado crimen de lesa humanidad. La violencia sexual como arma de guerra. Enseñanzas extraídas de Rwanda, las Naciones Unidas y la prevención del genocidio. Disponible en la página web de las Naciones Unidas: http://www.un.org/spanish/preventgenocide/rwanda/sexualviolence.shtml 4 Demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso de Inés Fernández Ortega (Caso 12.580) contra los Estados Unidos Mexicanos. Demanda interpuesta el 07 de Mayo de 2009. Párrafo 64. 5 Rfc. Demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso de Inés Fernández Ortega (Caso 12.580) contra los Estados Unidos Mexicanos. Demanda interpuesta el 07 de Mayo de 2009. Párrafos 65 y 66.

Dentro de las investigaciones en el fuero militar una de las diligencias consistió en “presentarse en su domicilio con un pelotón del ejército portando una máquina de escribir para que ella salga a declarar frente a los soldados”6 El 15 de Septiembre de 2006, el caso fue archivado debido a las declaraciones de los militares, testigos de oídas y la falta de comparecencia de la denunciante para aportar mayores elementos.

Debido a la falta de actuación de las autoridades mexicanas, se inició una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos7 y posteriormente el caso fue remitido a la Corte Interamericana quien condenó al Estado mexicano primeramente por la afectación al derecho a la integridad personal de la víctima, consideró como tortura los daños que le fueron ocasionados.

En segundo lugar condenó al Estado por la afectación al derecho al acceso a la justicia de la víctima, derivado de la falta de actuación tras la ocurrencia de los hechos, pues las investigaciones penales estuvieron, como ya lo vimos, plagadas de irregularidades en el fuero militar.

Lo anterior, sirve para ejemplificar el concepto amplio de tortura, además algunas de las fallas al debido proceso legal que tienen como consecuencia la afectación a los derechos de las víctimas. El que ocurra tal situación en un Estado habla de fallas en el estado de derecho, generado por la impunidad.

Entonces, la impunidad tiene como resultado el incumplimiento del estado de derecho, que significa que las autoridades fijen sus actuaciones al derecho y que éste a su vez, esté de conformidad con los derechos humanos y que cumpla con las necesidades de la población, es decir, que garantice un núcleo básico de derechos con los cuales el ser humano pueda desarrollarse.

6

Demanda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso de Inés Fernández Ortega (Caso 12.580) contra los Estados Unidos Mexicanos. Demanda interpuesta el 07 de Mayo de 2009. Párrafo 75. 7 El 14 de Junio de 2004 se presenta el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos quien rinde su informe de admisibilidad el día 09 de Noviembre de 2006.

Las sentencias que se han resuelto ante la Corte Interamericana han servido como un paso positivo para el desarrollo del derecho al interior del Estado mexicano; además aportan elementos para que los hechos que dieron origen a esas sentencias no se vuelvan a repetir, los llamamos garantías de no repetición, a esto se refieren las políticas públicas y adopción de legislación para garantizar los derechos de todas y todos.

Conclusiones: 

El Sistema Interamericano de Derechos Humanos está integrado por los instrumentos regionales en la materia y además por la Corte y la Comisión Interamericana.

El control de convencionalidad quiere decir que las actuaciones de las autoridades deben de ajustarse a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como a los tratados internacionales de los que México es parte.

La violación sexual, como lo vimos en el caso expuesto, puede ser considerada como un acto de tortura.

La jurisdicción militar está prohibida al tratarse de violaciones a derechos humanos, la competencia para las investigaciones la tiene el fuero ordinario.

Al cometerse una violación grave a derechos humanos el Estado está obligado a reparar a las víctimas, en dicha reparación se deben contemplar garantías de no repetición, es decir medidas que permitan que los hechos no vuelvan a suceder; pueden ser políticas públicas, capacitación, generación de legislación, etc.