I.

Preludio
El gran juego es inevitable; él no se juega más que una vez. Deseamos jugar en todos los instantes de nuestra vida. Roger Gilbert-Lecomte El hombre sólo juega cuando es hombre en el pleno sentido de la palabra, y sólo es enteramente hombre cuando juega. Friedrich Schiller

§ 1. El juego y la escritura Los siguientes textos toman como punto de partida una precomprensión lúdica de la vida y del arte. Escribir no es un hacer, sino un modo de jugarse la vida. Pocos se complacen en el solitario evento de poblar la hoja en blanco. La escritura es análoga a un signo sin dueño que ha sido encapsulado y arrojado al mar del tiempo en espera de encontrarse un día con algún lector atento. En la mayoría de los casos, sin embargo, esto tampoco le basta a los autores. La atención requiere tiempo y lo que distingue a nuestra época es la prisa. El escritor de hoy aspira al reconocimiento público, a que sus obras sean meritorias de alguna

alguien se reconoce a sí mismo como otro y se afirma como un extraño en movimiento a quien irremediablemente le es ajeno el hado de las propias huellas. La consigna de Kant sapere aude [atrévete a pensar] (Kant. Al inicio de la impredecible lista de eventos que desata la escritura. De cualquier manera. pág.distinción. social y político. 1966. págs. de la lectura y del pensamiento comienzan a caer. En él se despliega un rasgo fundamental de la existencia humana (Fink. 11). * El juego es cosa seria. En la modernidad tardía también la literatura se ha vuelto mercancía y pre-texto para competir por un beneficio económico. Ha de atreverse no sólo a pensar desde la singularidad de su persona. sino el juego desde el cual los frutos inconscientes del deseo. 2002. a jugársela desde ella. El hombre es un ser que no se limita a ser sapiente o a fabricar y construir instrumentos. Tampoco es meramente una acción. Se trata de un fenómeno de dignidad vasta e insospechada. 25-38) resulta . y ante todo a un estímulo económico. sino también a jugar. la escritura no puede ser degradada a un simple trabajo o a una forma más de competencia en la arena del capitalismo.

Al parecer. Según la apreciación de Schiller. sino que es indispensable nutrir el propio aliento desde el amplio . Quizá la verdadera seriedad de las cosas está en los pasajes y en los laberintos que la imaginación abre e inaugura. Esto significa que no basta con oponer conceptos como hacer/jugar. la razón/el juego. un aprendiz circunscrito a un tiempo y a un espacio. para que un hombre sea pleno debe conservar su pulsión por jugar. Impulsó el ejercicio del propio entendimiento para arrojar luz sobre la vida.insuficiente. Debe siempre acompañarse con una incitación al juego: Ludere aude [¡atrévete a jugar!] Kant consideraba apremiante que el hombre madurara. La escritura de este preludio exige la tensión justa entre los asuntos que habrán de ser ensayados. no obstante. la verdad/la ilusión. el intelecto/el instinto. Nietzsche diría que debe conservar la inocencia del niño y la ilusión. el juicio/la imaginación. Quien se dice escritor es ante todo un hombre: un mortal. para estos últimos no basta la conciencia crítica. Para escribir es preciso percibir y explorar nuestro entorno jugando en las fronteras de lo que es mediante ensambles de palabras que le otorgan forma al mundo y a lo posible.

La tarea en turno no consiste en hacer una definición sobre lo que sean la razón y el juego ni tengo la intención de. sino también que lo que somos a cada instante. por así decirlo. Todo lo que es vital merece afirmarse. Al contrario. Nos guiamos por falsas pero frecuentemente útiles cartografías de opuestos que nos han sido heredadas. Todo permanece en pugna y unidad perfecta. La escritura nace de la tensión. se dice de diversas formas. Somos la araña y su tela. superar la llamada ilusión moderna para dejar atrás una ilusión más y aproximarme a una verdad más pura. vivir la pugna diaria entre las contradicciones que nos hemos explicado ser. Nada guarda jerarquías fijas sobre otra cosa. Es irremediable experimentar la tensión de la complejidad en carne propia. el cuerpo y el alma simultáneamente. se expresa. No sólo es cierto que el ser de las cosas se dice de múltiples maneras. de las contradicciones que nos constituyen. se condensa siempre desde el amplio juego de los ritmos que somos.y fecundo margen entre semejantes polos. Sólo es posible echar a andar espontáneamente la escritura desde la constante lucha interna. La escritura es un evento que. ambiguo. cada quien. desde la fuerza libre de todo lo que somos. El título y el índice de esta obra anticipan las coordenadas de la misma. Desde ella se ha .

ponerlo en una balanza. § 2. pensar Escribir. La palabra latina exagium nos ayuda a recordarlo. Escribir. Ensayar significa pensar. se ha asumido el peligro como parte del juego vital del hombre y a la muerte como su único destino. sublimarla y volver la atención obsesivamente sobre las palabras tachadas que re-tornan y nos re-escriben al despertar. Al pensar un . También se ha expresado una lectura provisional de la ilusión suprema como el conjuro mágico que guarda la palabra pensante. pesar algo. poética y falible en una misma voz. Para participar de semejante juego se requiere no sólo actuar o hacer algo sino también padecer la vida. Hay ocasión para jugar a ser el jugador. ensayar.dibujado el vago contorno de la llamada ilusión moderna. pero también para ser la pieza frágil y agitada por el destino (o los dioses o el azar o el absurdo o la razón oculta de las cosas) en un tablero inmenso y terrible del que nadie sale vivo. ensayar sobre estos temas solicita la inmersión en aquello que nos inspira. se ha reiterado la prioridad de una racionalidad lúdica sobre el cálculo excesivo y económico que ha caracterizado a la razón moderna.

pero antes dejamos que repose en su distintiva gravedad y fuerza. las palabras cruzan las fronteras. deviene poseso. hacer significa producir algo. No es una acción que sea llevada a cabo íntegra y cabalmente por un sujeto definible como racional. Jugar ≠ Hacer Según el latín facere. la sufrimos. Pensar es reconocer que a la realidad. comenzando por la propia imaginación y por las afecciones físicas y anímicas que nos ocurren a cada instante. un hacer (tun en alemán o do en inglés) sino también un dejar ser las cosas (sein lassen. También significa formar una cosa dándole la figura. El hombre siente el mundo en su extensión y adquiere así consciencia de sí mismo. por sus imágenes y sombras. por sus reflejos y espejismos. darle su primer ser. Esto significa que pensar no sólo es una acción. al palpar las cosas es sacudido por ellas y del intento por poseer algo. sin quererlo. ante todo. lo palpamos. En el juego vital de la escritura. A veces. lo medimos. El hombre se mezcla con el mundo y su pensamiento se expande por la tierra. § 3. Pensar es librar una batalla.asunto. diría Heidegger y let be dirían The Beatles). norma y .

1 De cualquier manera.que significa fijar o colocar algo y que coincide con el sánscrito dadhâti que nombra la misma acción. pensante y hablante. Sergio Sandabal de la Maza. el juego no se hace. Alianza Editorial. y Elsevier’s Concise Spanish Etymological Dictionary. Lo mismo aplica en varias lenguas modernas. 1997. 1 . Amsterdam. 1998. Cuando se invita al juego decimos siempre: «vamos a jugar un juego» y nunca «vamos a hacer un juego». Otra acepción nombra la ejecución. Madrid. Sin embargo. Guido Gómez de Silva. Ilusión y vértigo Para estas referencias se han consultado Diccionario etimológico de la lengua castellana. la constante del verbo remite a acentuar la acción del sujeto como agente esencialmente activo. se juega.traza que habrá de tener. pág. 2007. La última acepción puede alinearse al sufijo indo-europeo dh. 1985. jugar [spielen] no es ningún hacer [tun] (Huizinga. Diccionario etimológico indoeuropeo de la lengua española. Edward A. Elsevier Sciense Publishers. el dinamismo del hombre puede también leerse desde las intersecciones culturales que lo forman y entre las cuales está puesto en juego como sujeto histórico. En alemán y en español se dice «se juega un juego» [man spielt ein Spiel]. 56). § 4. la puesta en obra de una acción o trabajo. En cualquier caso. Madrid. Como Johan Huizinga señala en Homo ludens. Edimar libros. Roberts y Bárbara Pastor.

2007. pág. por transformarlo en otro (Caillois. intrascendente del juego de niños. En el prefijo lila se señala el como si. sin embargo. En los de ficción predomina el hacer como si fuésemos otra cosa. 1994. fuéramos unos personajes y cierta dinámica autosuficiente y espontánea ocurriera a tiempo real (Huizinga. En el sánscrito. se juega a ser otro. la ficción [mimicry] y el vértigo [ilinx]. 21. 2 . La palabra mimicry designa en el inglés el mimetismo de los insectos y se relaciona con la mímesis que inspira en el hombre. según la clasificación de Roger Caillois. en ningún caso pierde conciencia de que se trata de eso. están basados en la competencia [agón]. Observamos. Si acaso. págs. que en un ritual de máscaras. ligero. aun cuando la pasión con que se entrega a él podría hacernos creer lo contrario2 (Huizinga. lo aparente. 28). Con ella se expresa lo aéreo. según Aristóteles. un juego.Hay juegos que. hacemos «como si» estuviéramos en un lugar preciso. alegre. por ejemplo. toda expresión poética. la imitación que le es propia. balancear. son de simulacro y se caracterizan por trasladar al jugador a otro mundo. 52). la palabra lilayati significa oscilar. y en este hacer como si se fuera otro se salta fuera de esta realidad y se irrumpe en otro ser. A pesar de que el niño que juega parece salirse de sí mismo y ser absorbido por otra realidad. El juego lleva a ser otra cosa. En él no hacemos algo. según Huizinga. el azar [alea].

Jugar responde a un impulso irracional y espontáneo. un tigre o lo que sea que finja ser. pág. 50).2007. Aunque todo niño sepa que mientras juega hace como si fuera un avión. 1994. 168). por jugar a ser fantasma se es un fantasma» (Caillois. pero por ilusión. «Como lo advierte la Cábala. 1994. alcanza el ser de otra cosa. No se trata de un hacer y tampoco se agota en el hacer como si. el jugador accede a una realidad ampliada. Mediante la ilusión. pág. al no afirmar la fuerza en la ilusión. la magia del juego radica en la posibilidad de ser más por un instante. pág.» (Caillois. Es por ello que el artista solicita no sólo la mesura sino también el arrebato oportuno. se pierde de la magia que trastoca al mundo en cada juego. La . El aguafiestas. 148). Estar en juego significa también en algunos casos salir de uno mismo y dejarse llevar por las imágenes que nos acosan. Los límites entre lo imaginario y lo real se borran. El Mahabharata dice con toda razón: «También nosotros podemos volar a los cielos y manifestarnos en diversas formas. ¿Acaso mediante semejante abandono puede volver el juego a su fuerza? ¿Acaso por abandonarse. un rey. por sumergirse en el juego de la escritura puede alguien devenir escritor? El arte requiere de cierta oscilación.

a la aventura. la danza con máscaras y la música de percusiones. 2007. en la instantánea y variable repetición que ella funda y en la que vuelve a arriesgarse el mundo. La confusión de las primeras surge del exceso errante de la pasión humana. La pasión. * Caillois distingue entre dos tipos de sociedades: de confusión y de contabilidad. el viejo sajon plegan y el alto alemán pflegan guardan la antigua significación de «exponerse a un peligro o a un riesgo por algo o por alguien» (Huizinga. págs. En ellas. el entusiasmo y el frenetismo son detonantes sagrados para el artista. remite al peligro. Sus juegos de ficción y de vértigo se mezclan en hábitos como el chamanismo. La palabra juego. sino del juego y del arte de vivir sin mesura. 60). El juego contiene al peligro y en su grandeza extrema. de apariencia inocente. 59. Cercano al verbo inglés play [jugar]. Su peligro está en la instauración.pasión agita lo primordial del hombre. No se trata. a la proeza. los hombres advierten el vasto flujo de fuerzas que corren por la vida. por supuesto. Los riesgos que se advierten . arriesga la vida misma. del desbordamiento de los instintos y las ilusiones. del juego de niños.

. se ha interesado más en cultivar los juegos de competencia y de azar que los de ficción y de vértigo. En ellas. por su parte. Acaso es posible jugárselo todo sin miedo al desarreglo y con la plena confianza de que nada. El cálculo que la distingue. a lo útil. a lo conveniente. un ‘primitivo’. ni siempre fue cosa de conceptos o sistemas. En las sociedades modernas de contabilidad. Juegos de competencia y juegos de azar: deportes ineludibles en la modernidad. La sociedad moderna. § 5. es decir: por competir. puede perderse. el hombre que no mide ni cuenta es considerado un salvaje. El moderno. en realidad. el cálculo invita a los hombres a desafiar el azar y alimenta en ellos el afán por medirse públicamente entre sí.en estas sociedades son la embriaguez desmedida y el sobresalto religioso. domestica y civiliza al hombre de acuerdo a lo tasable. debe resurgir del asombro ante el hecho más simple y gratuito ( Metafísica A2. por su parte puede aprender del primitivo lo mismo que del niño y del poeta: a llevar el juego a una altura sagrada. Vitalismo y arte en la filosofía La filosofía no siempre habitó la academia. Ella nació y. según Aristóteles.

ejercitarnos por sus rieles y pistas. del cuerpo tembloroso. Hay cosas. Hay que perderle el miedo. la escritura errante de este ser incomprensible. la escritura enviada anónimamente de vida en vida. sus representantes y conceptos. Es la nada lo que tiembla en él. sus escuelas. Conviene acercársele como a una especie de atletismo físico y anímico. Quizá tras leer un libro de filosofía nuestra vida no cambie. sonoro y capaz de trazar signos sobre alguna superficie. Antes que la lectura de algún texto. la mansa pluma y la hoja en blanco. y sin embargo. el ser incomprensible de esta nada. diría Borges. La filosofía es literatura. bien podría hacerlo.982b12). la experiencia del asombro es lo fundamental para el filósofo. disciplinarnos en el silencio y en el tránsito sin prisa que guarda la palabra. mundo. . La filosofía no es simplemente su historia. Literatura fantástica. Tanto el asombro como el terror provocan un temblor único en el hombre. También es un extenso registro de la vitalidad pensante y de la vasta imaginaria que por escrito refleja la pluralidad de modos en que cuestiones primordiales han afectado al hombre. vida y alguien que lo nombra. un eco de la tierra. hay que leerla. En su rigor anidan las palabras.

rugidos del hombre. hermenéutico más que analítico y estético más que formal. Nietzsche quiso compensar la forma conceptual de pensar que ha caracterizado a la filosofía académica con la forma pictórica que ha distinguido al arte. Se trata de un modo de pensar que busca ser experimental más que científico. Si ejercemos la palabra como algo sagrado que resuena en nosotros y no pensándonos como quienes la hacen resonar.Todas las palabras son aullidos. La distinción que se hace entre el lenguaje poético y el lenguaje instrumental responde a los distintos modos en que se comprende el pensar. a la ciencia y a la filosofía. el habla y la escritura surgirán de un lugar más amplio que nosotros mismos. el ensayar. La ilusión reivindica su fuerza cuando la imaginación vuelve palpable lo sonoro y lo visible a través de las palabras. el escribir. Deleuze y Klossowski. el hallazgo de una filosofía artística y poética ha cobrado fuerza. Hemos de . En todas ellas habita la ilusión. Con ellas llegamos a la fantasía y a la poesía. * A partir de la recepción de Nietzsche llevada a cabo por autores como Bataille.

apostar estas palabras conforme vivimos. . entre el habla y el silencio.

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