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LA APLICACIÓN DEL CONTROL DE CONVENCIONALIDAD EN
LA JURISPRUDENCIA CHILENA.

Loreto Vargas Cisternas.

21 de Noie!"re de 2#12.



Para Chile surge el control de convencionalidad en la jurisprudencia de la Corte
Interamericana con el “caso Almonacid Arellano y otros versus Chile”.

Resumiendo en breves líneas, el “caso Almonacid Arellano y otros versus Chile” tuvo lugar
al ingresar una demanda, por parte de la Comisión de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, el 11 de julio del !!", basada en una denuncia #ue dicha comisión
recibió en septiembre del a$o 1%%&. 'sta denuncia se motivaba en ra(ón de la aplicación
de la llamada )le* de amnistía+ ,decreto le* n-mero .1%1 del a$o 1%.&/ a #uienes
mataron al se$or 0lmonacid. 0l aplicarse esta le* se estimaba #ue Chile incumplía con sus
obligaciones contraídas al rati1icar la Convención 0mericana de Derechos Humanos, por
así dejar libres de responsabilidad penal a los autores del homicido, est2s garantías #ue se
estarían in1ringiendo serían las garantías judiciales, la protección judicial * la obligación de
respetar los derechos3 con el mencionado decreto le* se vulneraban estas garantías, *a
#ue, de los hechos e4puestos en la demanda por la Comisión, se menciona la 1alta de
investigación * de sanción a los responsables de la ejecución e4trajudicial del se$or
0lmonacid 0rellano, así tambi5n como la carencia de reparación a los 1amiliares
1
.

'n el considerando 16 de la citada sentencia se re1iere al control de convencionalidad,
se$alando te4tualmente7 “La Corte es consciente que los jueces y tribunales internos están
sujetos al imperio de la ley y, por ello, están obligados a aplicar las disposiciones vigentes
en el ordenamiento jurídico. ero cuando un !stado ha rati"icado un tratado internacional
como la Convenci#n Americana, sus jueces, como parte del aparato del !stado, tambi$n
están sometidos a ella, lo que les obliga a velar porque los e"ectos de las disposiciones de
la Convenci#n no se vean mermadas por la aplicaci#n de leyes contrarias a su objeto y
"in, y que desde un inicio carecen de e"ectos jurídicos. !n otras palabras, el oder %udicial
debe ejercer una especie de “control de convencionalidad” entre las normas jurídicas
internas que aplican en los casos concretos y la Convenci#n Americana sobre &erechos
'umanos. !n esta tarea, el oder %udicial debe tener en cuenta no solamente el tratado,
sino tambi$n la interpretaci#n que del mismo ha hecho la Corte (nteramericana,
int$rprete )ltima de la Convenci#n Americana”.


1
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso 0lmonacid 0rellano * otros vs. Chile, de 8 de septiembre
de !!8.


2

's de este 1ragmento de la sentencia en #ue nace una )especie+ de control de
convencionalidad ,como se precisa/, #ue m2s all2 del lenguaje utili(ado, se desprende
de las palabras previas a la mención del control, lo #ue 5ste abarca * signi1ica. 's
estimable, así, #ue el objetivo de la Corte Interamericana, al establecer de 1orma
1ehaciente * al darle un nombre a este tipo de control, es armoni(ar los ordenamientos
jurídicos. 'sto, dado #ue al someterse un 'stado voluntariamente a la Convención
0mericana debe respetarla, * por tanto, someter sus normas a ella, cre2ndose así un
derecho armónico * consecuente con la rati1icación del instrumento internacional,
incorpor2ndose, así, la Convención en nuestra legislación. 'ste 1enómeno progresivo #ue
es denominado “comunicaci#n transjudicial”, * se re1iere a la “creciente convergencia e
interpretaci#n de los ordenamientos jurídicos o de globali*aci#n del &erecho +,-, como
asimismo +movimiento- de cooperaci#n y diálogo internacional entre magistraturas”

.
9enómeno #ue bien podemos concluir est2 ligado con el tema en cuestión, *a #ue se
asienta en una perspectiva de armonía e integración, tal * como se propone con el
control de convencionalidad al ser sobre las normas internas de un país respecto la
aplicación de normas e4ternas del mismo * amparadas por la Convención 0mericana de
Derechos Humanos.

Por tanto, * viendo #ue surge el control desde una sentencia, es #ue no podemos dejar
de valorar lo #ue signi1ica la jurisprudencia para la institución del control de
convencionalidad, la cual se ha ido consagrando progresivamente a nivel internacional.

'n lo #ue respecta al r5gimen interno, la jurisprudencia de nuestros tribunales no ha
desconocido el control de convencionalidad, sino #ue mu* por el contrario, lo ha ido
recogiendo progresivamente a partir del precedente del caso 0lmonacid 0rellano. 's así
como vemos #ue se recoge este control, por ejemplo, en el llamado “caso .olco”
:
ante
nuestra Corte ;uprema.

Haciendo una breve rese$a a este caso, el día : de diciembre de 1%.:, dos carabineros
,Paulino 9lores Rivas * Ru1ino Rodrígue( Carrillo/ irrumpieron en el 9undo <olco de
Chonshuenco, en la comuna de Panguipulli, dando muerte a miembros del <ovimiento
de I(#uierda Revolucionaria ,<.I.R./. 'n primera instancia se absuelve a los involucrados al
haber prescrito la acción penal. ;e apela a este 1allo en la Corte de 0pelaciones de
=aldivia, #uien con1irma la sentencia de primera instancia. 0nte esto, se deduce recurso
de casación en el 1ondo.

>a Corte ;uprema acoge el recurso de casación * dicta sentencia de rempla(o. 'n ella se
alude al control de convencionalidad, dado #ue el tipo de crímenes cometido por 9lores
* Rodrígue( constitu*e un crimen de lesa humanidad el cual tiene el car2cter de
imprescriptible seg-n 1alló la Convención 0mericana. 'n esta sentencia de rempla(o se
alude al caso 0lmonacid 0rellano #ue antes precisamos, *a #ue tiene similares supuestos,
como por ejemplo, la muerte de una persona en manos de un agente del 'stado. 0mbos

?@AB'IR0, Humberto ,!!1/ p.1&.
:
Corte ;uprema de Custicia, Rol ?D ""%E!6, de 1: de diciembre de !!8.


$

serían, en de1initiva, crímenes de lesa humanidad, los cuales tienen el car2cter de
imprescriptibles, por tanto no tiene lugar en ellos ni la posibilidad de ser amnistiados ni
alegar la prescripción de la acción penal a su 1avor.

>a decisión en cuestión sólo alude al control de convencionalidad en cuanto a #ue cita el
caso 0lmonacid 0rellano, no entrando nuestra Corte ;uprema en el 1ondo de dicho
control, resolviendo, en de1initiva, #ue el decreto le* n-mero .1%1 del a$o 1%.& ,llamado
tambi5n )le* de amnistía+, como se$alamos anteriormente/, “carece de e"ectos respecto
de crímenes de lesa humanidad, habi$ndose vulnerado por los #rganos del !stado de
Chile los artículos / y 01 en concordancia con el artículo 2.2 de la Convenci#n Americana
de &erechos 'umanos”
6
.

Podemos entender entonces, #ue de los hechos relatados * la relación entre ambos
casos, la Corte ;uprema admite las decisiones de la Corte Interamericana de modo
comparativo, e incluso vinculante, *a #ue demuestra con la sentencia del caso
0lmonacid 0rellano un claro lineamiento, el cual busca #ue se integre en el orden
nacional, considerando, en palabras del pro1esor Humberto ?ogueira, #ue “el derecho
convencional internacional de derechos humanos se integre y "orme parte del parámetro
de control de constitucionalidad que e3ista en el respectivo país, de acuerdo a su sistema
de constitucionalidad previsto constitucionalmente”
"
.

@tros 1allos dentro de nuestra jurisprudencia tambi5n aluden al control de
convencionalidad. Bn ejemplo de esto es la sentencia de nuestra Corte de 0pelaciones
de ;antiago, rol n-mero 1.11 del a$o !! ,denominado en la doctrina como “Caso
.uller”/, el cual en su considerando 8 hace una copia te4tual del considerando 16 de la
sentencia del caso 0lmonacid 0rellano, entendi5ndose, como antes se$al2bamos, #ue se
reconoce el control en cuanto a #ue dicha resolución genera un lineamiento a seguir por
nuestros tribunales. ;in embargo, la Corte en el considerando . de dicha sentencia,
alude a las responsabilidades internacionales de Chile respecto los tratados #ue
circunscribe. Fajo este planteamiento se cita la resolución del caso 0lmonacid 0rellano,
*a #ue al reconocer el control, se le obliga a #ue los tribunales lo realicen, teniendo en
cuenta para sus 1allos los criterios adoptados mediante convenciones internacionales, las
cuales tienen el car2cter vinculante para la toma de decisiones. 'n este mismo sentido,
de 1orma previa, en el considerando 8 de la aludida resolución, se consagra la
responsabilidad del 'stado de ser consecuente con las normas de la Convención
0mericana, otorg2ndole 5sta, a #uien se sintiera vulnerado en la aplicación, un derecho
de reparación ,incluso/, el cual legitima m2s a-n la responsabilidad del 'stado.

'n el presente caso, * a modo de conte4tuali(ación de lo antes mencionado, entablan la
demanda don Rudolph <uller * ;onia <uller contra el 9isco de Chile, adem2s de
interponer una demanda penal a los responsables de la desaparición de Corge <uller * su
novia, Carmen Fueno. >o relevante de la sentencia es la alusión #ue se hace al 1allo

6
GHIIA0, 9rancisco ,!!./ p. "".
"
?@AB'IR0, Humberto ,!!1/ p.:8.


%

0lmonacid 0rellano, como antes se$al2bamos, el #ue se cita en el considerando : del
Caso <uller, haciendo re1erencia al considerando 1": del caso 0lmonacid 0rellano, el
cual indica7 “214. 5ue, aun cuando Chile no ha rati"icado dicha Convenci#n, esta Corte
considera que la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad surge como
categoría de norma de &erecho (nternacional 6eneral +ius cogens-, que no nace con tal
Convenci#n sino que está reconocida en ella. Consecuentemente, Chile no puede dejar
de cumplir esta norma imperativa”. >a sentencia, adem2s, menciona al control de
convencionalidad como obligación a reali(ar por los tribunales chilenos, se$alando, en
esta circunstancia, al considerando tantas veces se$alado 16 del caso 0lmonacid
0rellano. 'l 1allo tambi5n alude a la jurisprudencia de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos * su sentido en lo #ue se re1iere a responsabilidad internacional.

Bna sentencia m2s reciente, * #ue tambi5n alude al control de convencionalidad es la
emanada por la Corte Interamericana en virtud del caso “Atala 7i""o y ni8as versus !stado
de Chile”.

Conte4tuali(ando el caso en cuestión, surge la contienda al margen de un procedimiento
sobre la tuición de las hijas de la se$ora 0tala3 procedimiento solicitado por el padre de
las ni$as en contra de Jaren 0tala Ri11o, por considerar #ue su orientación se4ual
,homose4ual/ * su convivencia son la actual pareja generarían un da$o a las menores. 0l
margen de este proceso, el tribunal en el cual se conocían los hechos ,Cu(gado de
<enores de =illarrica/ decidió conceder la tuición provisoria al padre de la menor ,cabe
destacar #ue este hecho es contrario a nuestro ordenamiento jurídico, donde es la madre
#uien tiene en primeros t5rminos la tuición de los menores/, retirando a las ni$as del hogar
en el cual habitaban, #ue era en la casa de la madre, la se$ora Jaren 0tala.

Fajo este conte4to, se acude a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde se
tuvo #ue resolver la responsabilidad internacional del 'stado por el trato discriminatorio *
la inter1erencia arbitraria en la vida privada * 1amiliar #ue habría su1rido la se$ora 0tala
debido a su orientación se4ual en el proceso judicial mencionado.

'n la sentencia, la Corte declaró a Chile responsable internacionalmente por haber
vulnerado el derecho a la igualdad * la no discriminación, el derecho a la vida privada, la
garantía de imparcialidad, por sólo mencionar algunas.

Respecto al caso mencionado, respecto el control de convencionalidad tenemos tres
considerandos en los cuales se cita a dicha institución.

'n primer lugar, en el considerando 1& indica la “obligaci#n de ejercer e3 o""icio un
control de “convencionalidad” entre las normas internas y la Convenci#n Americana +de
parte de los jueces y #rganos que administran justicia-9 +,- los jueces y #rganos +,- deben
tener en cuenta no solamente el tratado, sino tambi$n la interpretaci#n que del mismo ha
hecho la Corte (nteramericana, int$rprete )ltima de la Convenci#n Americana”
8
. 'n este

8
Corte Interamericana de Derechos Humanos, caso Jaren 0tala * ni$as vs. Chile, 6 de 1ebrero de !1.


&

sentido, vemos #ue la sentencia impone el control de convencionalidad de 1orma
obligatoria a los 'stados, debiendo generarse una armonía entre la Convención
0mericana, su interpretación * las normas internas de cada 'stado.

Por su parte, en el considerando &: se remite a mencionar los tribunales #ue se han
re1erido * donde se ha aplicado el control de convencionalidad, citando entre 5stos a la
Corte ;uprema de Custicia de Costa Rica, la ;uprema Corte de Custicia de Rep-blica
Dominicana, la Corte ;uprema de Custicia de la ?ación de 0rgentina, la ;uprema Corte
de la ?ación de <54ico, la Corte ;uprema de Panam2, entre otras

K para 1inali(ar, el considerando &6 de la misma sentencia antes aludida conclu*e #ue
“con base en el control de convencionalidad, es necesario que las interpretaciones
judiciales y administrativas y las garantías judiciales se apliquen adecuándose a los
principios establecidos en la jurisprudencia de este :ribunal en el presente caso. !llo es de
particular relevancia en relaci#n con lo se8alado en el presente caso respecto a la
proscripci#n de la discriminaci#n por la orientaci#n se3ual de la persona +,-”
;
. 's en este
apartado en donde se se$ala la importancia de la interpretación de lo #ue consagra
te4tualmente la Convención 0mericana, atribu*5ndole así un car2cter m2s pr2ctico de lo
#ue son las garantías * lo #ue abarcan m2s all2 de lo literal.

's posible concluir preliminarmente #ue el 1enómeno #ue citamos hace unos p2rra1os
atr2s de las comunicaciones transjudiciales tiene per1ecta cabida, toda ve( #ue el sistema
interamericano, como tal, propende a #ue se genere una armonía entre las normas
internacionales * nacionales, la cual es posible observar mediante la aplicación del
control de convencionalidad, #ue permite #ue dichas comunicaciones 1uncionen * se
genere Derecho nacional, propio de cada 'stado, consecuente con la Convención
0mericana de Derechos Humanos * la interpretación de 5sta, sistemati(ando * uni1icando
un r5gimen jurídico en virtud de las garantías constitucionales garanti(adas por dicha
convención internacional, la cual genera un lineamiento a seguir para las normas internas
de cada país.


.
Corte Interamericana de Derechos Humanos, caso Jaren 0tala * ni$as vs. Chile, 6 de 1ebrero de !1.