Hidrometalurgia de Concentrados y Matas de Níquel.

Diversos procesos hidrometalúrgicos están en operación comercial para el tratamiento de matas de níquel-cobre para producir cobre y níquel por separado. El proceso desarrollado por Sherritt Gordon en los años 50, para tratamiento directo de concentrados sulfurosos de níquel y como alternativa de la fundición, es todavía comercialmente viable y competitivo, aún con los avances recientes en el proceso de fundición de níquel. En un proceso hidrometalúrgico típico, el concentrado o mata es primeramente lixiviado en una solución de sulfatos o cloruros para disolver níquel, cobalto y una parte del cobre, mientras que el sulfuro es oxidado a azufre elemental o sulfatos solubles. Frecuentemente, la lixiviación es llevada a cabo en un sistema a contracorriente de dos etapas, de manera que la mata pueda ser usada para purificar parcialmente la solución, por ejemplo, al precipitar el cobre por cementación. De esta manera, una mata de níquel-cobre puede ser tratada en un proceso de dos etapas de lixiviación para producir un sulfato de níquel libre de cobre o una solución de cloruro de níquel, y un residuo de lixiviación enriquecido en cobre. El residuo rico en cobre es tratado por lixiviación a presión, o por tostación y lixiviación, para solubilizar el cobre como sulfato de cobre y que pueda ser recuperado de la solución por electrólisis como cobre electrolítico. El níquel es recuperado del sulfato de níquel purificado o de la solución de cloruro de níquel de manera electrolítica como níquel electrolítico o por reducción química (con hidrógeno) para obtener polvo de níquel puro. De manera general, la composición de las matas tratadas por vía hidrometalúrgica varían de 35-75 % de níquel, 0-52 % de cobre, y 6-24% de azufre. Matas con bajo contenido de cobre (< 10% Cu) pueden ser tratadas por lixiviación a presión con amoniaco, por lixiviación con cloruro férrico o por refinación electrolítica directa de la mata. Matas con alto contenido de cobre pueden ser tratadas por lixiviación con ácido sulfúrico (a alta presión o presión atmosférica) o lixiviación con ácido clorhídrico. Los contenidos de azufre en las matas son ajustadas durante el proceso de conversión en el horno al nivel óptimo para la posterior lixiviación. Los niveles de azufre son normalmente 20-23%.

Lixiviación a Presión con Amoniaco. El proceso fue desarrollado por la compañía Sherritt Gordon Mines en Fort Saskatchewan, Canadá en el año 1954. Fue desarrollado específicamente para tratar un concentrado de Pentlandita de la mina de “Sherritt’s Lynn Lake” por lixiviación a presión con amoniaco.

Actualmente, con este proceso se pueden refinar alrededor de 24000 toneladas al año de níquel, con una gran variedad de productos de alimentación (concentrados de pentlandita, matas de níquel con bajo contenido de cobre y sulfatos y carbonatos de níquel). El concentrado de sulfuro de níquel y la mata (finamente triturados) son lixiviados