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Trastornos del lenguaje


Josep Artigas, Eugenia Rigau, Katy García-Nonell

INTRODUCCIÓN pero también puede ser útil disponer de un


cuestionario propio, dirigido a los educado-
Las habilidades lingüísticas del niño son mo- res, con preguntas abiertas sobre las cualida-
tivo de consulta frecuente. En unas ocasiones des lingüísticas. Las pruebas psicométricas,
puede ser el único problema, en otras es un deberán ir orientadas a corroborar y cuantifi-
síntoma dentro de un contexto más amplio. car la impresión clínica previamente estable-
Muchas veces el único referente es la indica-
cida. Aunque no es motivo de esta revisión
ción de la familia: “no habla, habla poco, ha-
bla mal, ha dejado de hablar”. Tampoco re- detallar las numerosas pruebas diseñadas para
sulta fácil conseguir que el niño ponga en explorar el lenguaje, recomendamos utilizar
evidencia durante la consulta sus capacida- pocas y siempre en base a una hipótesis pre-
des lingüísticas. Sin embargo, es importante via. Los test lingüísticos deben acompañarse
obtener lo antes posible un diagnóstico, pues de un test de inteligencia general. Para los ni-
como se indica a continuación, las posibili- ños de edad inferior a 12 años es muy útil el
dades son muy amplias, los pronósticos muy K-ABC, puesto que además de ofrecer una
variables y además es preciso tomar en consi- valoración de diversas funciones neuropsico-
deración que en algunos casos la interven- lógicas, dispone de una escala de vocabulario
ción precoz puede ser útil. expresivo y dos escalas de lectura (decodifi-
cación y comprensión). A partir de los 6 años
Para situar el problema se pueden utilizar di- puede usarse el WISC IV, si bien el rendi-
versas estrategias, expuestas en la Tabla I. En
miento de esta prueba es optima a partir de
ocasiones es preciso actuar con un cierto gra-
do de imaginación para conseguir que el niño los 7-8 años.
hable durante la consulta. Es útil usar un
cuento con ilustraciones atractivas o algún Tabla I. Estrategias para valorar el lenguaje
juguete como motivo de conversación. Los
informes escolares son también una valiosa • Información aportada por los padres
ayuda porque recogen a lo largo del tiempo • Informes del colegio o guardería
las cualidades lingüísticas del niño según la • Preguntas directas al niño
valoración de los maestros, espectadores pri- • Observación del lenguaje espontaneo du-
vilegiados del lenguaje del niño en su entor- rante la consulta
no natural. Los cuestionarios son fáciles de • Cuestionarios para padres y educadores
utilizar, consumen poco tiempo de consulta y • Grabaciones
aportan información específica a veces difícil • Tests específicos de lenguaje (Test de Vo-
de obtener en situaciones de examen clínico. cabulario de Boston, PPVT, ITPA, PLON)
Existen cuestionarios estandarizados como el • Test del desarrollo (Bayley III)
Children's Communication Checklist • Test de inteligencia (K-ABC, WISC IV)
(CCC) ;

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Los motivos de consulta pueden incluirse en aspectos, puesto que no es raro encontrar en
alguna de las categorías de la Tabla II. pacientes disléxicos o con trastorno de aten-
ción una historia de adquisición tardía del
Se puede considerar, de acuerdo con la esca-
lenguaje. En estos casos, cabe suponer que el
la Llevant, que un niño está retrasado en la
“retardo simple” ya era expresión de una dis-
adquisición del lenguaje si a los 16 meses no
función del sistema nervioso.
ha iniciado la expresión de palabras aisladas
con sentido propositivo o si a los 2 años no El trastorno específico del lenguaje (TEL),
construye frases de 2 palabras. llamado también disfasia - término en desuso
consiste en la alteración en el desarrollo del
La tabla III sintetiza los diagnósticos más co-
lenguaje en un contexto de normalidad en
munes en un niño cuyo problema es un retra-
los demás parámetros evolutivos. No se esca-
so en el inicio del lenguaje. Se considera que
pa lo sutil y difícil que puede resultar fijar un
existe un retardo simple del lenguaje (RSL)
límite entre un RSL y un TEL. El criterio de
cuando hay una buena comprensión y la evo-
severidad parece el más razonable, aunque no
lución del lenguaje es similar a la mayoría de
deja de ser arbitrario. En los TEL se constata
niños normales aunque con una cronología
que el lenguaje, además de ser adquirido tar-
moderadamente retrasada. En realidad, se
díamente, no es correcto en cuanto a su foné-
trata de un retraso madurativo que corres-
tica, a su estructura o a su contenido. Además
ponde al límite de la normalidad para el des-
- aunque sea difícil de poner en evidencia
arrollo del lenguaje. Muchas veces el diag-
mediante los tests estandarizados - siempre
nóstico de retraso simple sólo se puede
existe un déficit de comprensión. Rapin y
realizar tras algunos años, al constatar unas
Allen han descrito 6 síndromes disfásicos dis-
habilidades cognitivas normales en todos los
tintos . Sin embargo es discutible la existen-
cia de síndromes disfásicos diferenciados,
Tabla II. Motivos de consulta puesto que como señala Bishop, siempre exis-
te como denominador común un déficit de
• El niño que tarda en hablar compresión y además las características del
• El niño que deja de hablar trastorno varían a lo largo del desarrollo .
• El niño que habla mal
• Otros trastornos El motivo de consulta en un trastorno de es-
pectro autista (TEA) suele ser un retraso en
el lenguaje. Para diagnosticar el TEA se debe
valorar la capacidad de relación del niño con
Tabla III. El niño que tarda en hablar sus iguales, el uso del lenguaje gestual y la ca-
• Retraso simple del lenguaje pacidad de desarrollar un juego simbólico.
• Trastorno específico del lenguaje o No siempre es fácil o posible establecer los lí-
disfasia mites entre TEL y TEA, puesto que los autis-
• Trastorno espectro autista tas presentan los mismos trastornos del len-
• Retraso mental guaje que los niños no autistas.
• Hipoacusia El retraso mental también se expresa casi
• Gemelaridad siempre con un retraso en la adquisición del
• Hijo de padres sordomudos lenguaje, al que se añaden otros déficit cog-
• Privación ambiental extrema nitivos. Los tests de desarrollo infantil tales

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como el Bayley, permiten establecer el diag- tico y en ocasiones a crisis epilépticas. No


nóstico. La hipoacusia debe excluirse, siem- siempre se presenta de forma completa, de
pre que no exista la certeza de que la capaci- modo que en este trastorno tampoco están
dad auditiva es correcta. Las hipoacusias claros los límites con otras formas de epilep-
pueden ser transitorias o permanentes. En el sia o con otros TEL. Incluso es posible esta-
primer caso, que suele corresponder a otitis blecer una línea de continuidad entre algu-
serosas, una vez resuelto el problema auditi- nas formas de autismo y el SLK .
vo, el lenguaje se normaliza al poco tiempo.
En base a las revisiones efectuadas sobre esta El mutismo selectivo consiste en la negativa
cuestión no es razonable atribuir, en niños a hablar en determinadas situaciones. En es-
normales, problemas lingüísticos o de apren- tos casos el niño, que se expresa correcta-
dizaje derivados de problemas otológicos pre- mente entre su familia, deja de hablar en el
vios. La gemelaridad y ser hijo de padres sor- colegio o ante personas extrañas. Este tras-
domudos pueden explicar un moderado torno es más frecuente de lo que se piensa. En
retraso en la adquisición del lenguaje, pero su forma completa se ha estimado que ocurre
nunca un trastorno permanente. La priva- casi en uno de cada 500 niños . En ocasiones
ción ambiental extrema comporta un retardo se manifiesta de forma aislada, pero también
en el lenguaje, pero en ausencia de factores puede presentarse en el contexto de un TEA
genéticos o lesionales suele ser reversible, o TEL, si bien lo más común es que exista un
una vez el niño es ubicado en un entorno trastorno de ansiedad subyacente.
adecuado. Entre los pacientes autistas se estima que al-
rededor de un 30 % sufren una regresión. La
La Tabla IV muestra las causas de perdida de
manifestación más relevante es la perdida de
lenguaje, que pueden ocurrir en niños que
capacidades lingüísticas. Suele ocurrir en dos
previamente habían adquirido cierto nivel
periodos: entre el primer y segundo año, y du-
lingüístico.
rante la adolescencia. Un factor implicado
Las afasias suelen comportar pocas dificulta- en la regresión autista puede ser en casos ex-
des diagnósticas. Las causas más frecuentes cepcionales la actividad epileptógena, con
de afasia en el niño son las infecciones del crisis o sin ellas. En el síndrome de Rett pue-
sistema nervioso, los accidentes vasculares y de haber perdida de algunas adquisiciones
los traumatismos craneoencefálicos. Una ex- lingüísticas, junto a la más típica perdida de
cepción es la afasia epiléptica o síndrome de praxias manuales. En el trastorno desintegra-
Landau-Klefner (SLK), que asocia el trastor- tivo infantil (TDI) se exige como criterio
no del lenguaje a un trazado EEG caracterís- diagnóstico un desarrollo normal hasta por lo
menos los dos años de edad, a partir de cuyo
momento se puede iniciar una pérdida de ca-
Tabla IV. El niño que deja de hablar pacidades lingüísticas dentro de una cuadro
• Afasia autístico. En ocasiones es difícil establecer
• Mutismo selectivo los límites entre el TDI y los TEA.
• Regresión autista Las enfermedades degenerativas comportan
• Síndrome de Rett una regresión motora y/o cognitiva. Por tan-
• Trastorno desintegrativo infantil to el deterioro del lenguaje puede ser el ele-
• Enfermedad degenerativa mento más relevante. Sin duda alguna, esta

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posibilidad debe ser tomada siempre en con- Tabla V. El niño que habla mal
sideración ante un niño que deja de hablar.
• Tartamudez
Aparte de la falta de adquisición o perdida de • Disartria
lenguaje, son motivo frecuente de consulta • Dislalia
las anormalidades en la forma de hablar. En • Trastornos de la prosodia
la tabla V se resumen los trastornos más ha- • Voz nasal
bituales que ocasionan una alteración en el
habla.
La tartamudez es un trastorno que comporta
una falta de fluidez en la emisión de palabras.
Si bien el diagnóstico no ofrece dificultad, Tabla VI. Otros trastornos
sus causas no han sido todavía totalmente
aclaradas. En un niño con tartamudez debe • Trastorno semántico-pragmático
valorarse la existencia de un TEL o trastorno • Dislexia
de Tourette. En este último caso el diagnósti- • Hiperlexia
co se sustenta en la presencia de tics motores
y tics vocales. Los casos leves y de inicio pre-
coz suelen remitir espontáneamente.
mente trastorno pramático, se caracteriza por
La disartria es un trastorno neuromuscular
un lenguaje formalmente correcto, pero con
que altera globalmente las capacidades arti-
una utilización contextual poco adecuada. Es
culatorias necesarias para la expresión oral.
típico de TEA, especialmente en el síndrome
Sus causas son extraordinariamente amplias.
de Asperger y en el trastorno del aprendizaje
La dislalia es un error en la articulación espe- no verbal (TANV) . También es propio del
cífica para determinados sonidos de conso- síndrome de Williams y puede estar presentar
nantes, casi siempre es transitoria. en algunos casos de hidrocefalia. Se identifi-
ca por el escaso valor comunicativo del len-
Los trastornos prosódicos se refieren a la ento- guaje a pesar de su riqueza verbal.
nación y el ritmo del habla. Son frecuentes
en los TEA, especialmente en el síndrome La dislexia, o trastorno especifico del apren-
de Asperger. La voz nasal es una alteración es- dizaje de la lectura, tiene una clara relación
tructural del aparato bucofonatorio que alte- con los trastornos del lenguaje, puesto que el
ra el timbre de voz. Se da en algunos síndro- fallo cognitivo que condiciona la dislexia es
mes tales como el síndrome de Williams y el una alteración en las capacidades fonológi-
síndrome alcohólico fetal. cas. La hiperlexia consiste en una capacidad
La Tabla VI hace referencia a otros trastornos mecánica de lectura excelente, pero con una
que vale la pena describir brevemente. El pobre capacidad lectora. Puede observarse en
trastorno semantico-pragmático, o simple- los TEA y en el TANV.

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Figura 1. Algoritmo para orientación general del diagnóstico

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Figura 2. Algoritmo diagnóstico ante pérdida o regresión del lenguaje en un niño

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NOTAS

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