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EL ABORTO O LA CONSPIRACIÓN MÉDICO-FARMACÉUTICA.

Compilación de investigaciones sobre el aborto del Instituto Farmacéutico y Terapéutico de


Chile Ltda.

http://lumenlumine.wordpress.com/
lumenlumine@gmail.com

Agradecimientos
A mi madre La Sra. Blanca Vilches B., por enseñarme la importancia del sentido moral en la
vida.

Estimado Lector:

La presente monografía corresponde a un trabajo de investigación realizada por mí durante el


año 2002, con el propósito de desenmascarar la compleja red de corrupción y contubernio que
existe entre el gremio médico y la industria farmacéutica mundial, en el cual participan
políticos, gremios profesionales, ONGs y los gobiernos.

Cuando tú estás sano no generas recursos económicos, entonces ahí están las autoridades que
harán lo posible para enfermarte a través del agua fluorada, el consumo de fármacos de
dudoso efecto, alimentos transgénicos y contaminados, aire y agua contaminada, etc., para
que tú gastes en médicos y medicinas que venden las transnacionales del farma-cartel, que
son las patronas de los políticos que tú crees son los representantes de tus derechos.

Dr. Jorge Auristondo V.


Julio 2002

SE VENDEN LOS TEJIDOS DE LOS BEBÉS ABORTADOS

La verdad oculta que se esconde detrás de los movimientos proabortistas es que muchas de
estas organizaciones son organismos de fachada de una industria de alta tecnología y bien
coordinada cuyo propósito particular es la obtención y la venta de órganos fetales de buena
calidad destinados a la investigación. En Los Estados Unidos de Norteamérica, se opera a
través de los llamados “abortos por nacimiento parcial” un procedimiento que consiste en
matar a un feto argumentando que se trata de un nacimiento parcial o fallido, y donde se ha
asesinado al niño antes de salir del útero a través de un procedimiento obstétrico que simula
una anomalía o muerte intrauterina. Y como se lo mata antes de nacer, entonces no se trata de
un homicidio. Es cosa de una simple e inmoral argucia legal.
Los más interesados en mantener esta argucia son las organizaciones, abogados, ONGs
(Organizaciones No Gubernamentales) y políticos pro abortistas, quienes esconden un
negociado de cientos, y tal vez, miles de millones de dólares, a espaldas del pueblo
desinformado.

A través de los métodos abortivos la industria farmacéutica se proporciona de cadáveres


intactos y de órganos para la investigación farmacológica.
El otro método de aborto tardío, el de dilatación y evacuación, consiste en penetrar el útero y
desmembrar vivo al bebé. Ello logra proporcionar pedazos macerados de órganos que
normalmente no son aptos para la investigación fetal, los transplantes, etc. Esa puede ser la
razón principal por la cual las organizaciones abortistas defienden con vehemencia la práctica
del aborto por “nacimiento parcial”.

Recientemente la organización pro vida Life Dynamics (http://www.lifedynamics.com/),


dirigida por Mark Crutcher, dió a conocer una denuncia impactante. Una mujer contactó con
él y le contó el asunto, que fue verificado por el Sr. Crutcher. El nombre de la mujer no
puede ser revelado, ya que ella todavía trabaja en aquello que ha dado a conocer. Su
testimonio se encuentra dramáticamente grabado en un vídeo que Life Dynamics acaba de
producir. En él, esta mujer, bajo el pseudónimo de Kelly, nos cuenta su historia. Kelly no
trabaja para las clínicas de abortos sino que fue empleada como parte de un equipo de
personas que debían ir a las clínicas donde se practican abortos tardíos para "obtener tejido
fetal de alta calidad para venderlo".

En su testimonio, Kelly hace un recuento de su macabra profesión: "Hicimos un contrato con


una clínica de abortos que nos permitió visitarla durante ciertos días. Cada día obteníamos
una lista de los tejidos que investigadores, compañías farmacéuticas y universidades estaban
buscando. Luego examinábamos los expedientes de las pacientes y eliminábamos las que no
nos servían. No usábamos los especímenes que tenían enfermedades transmitidas
sexualmente o anormalidades fetales. Sólo queríamos los especímenes más perfectos que
podíamos proporcionarles a los investigadores. ¿Qué edad tenían estos bebés? Las víctimas
tenían hasta 30 semanas de gestación, a veces incluso más. Estábamos buscando ojos,
hígados, cerebros, tejidos linfáticos, sangre cardíaca, sangre del cordón umbilical, sangre del
hígado y aún sangre de los miembros.

Sólo alrededor del 2% de los bebés víctimas de los abortos tardíos tienen anormalidades. El
resto eran muy saludables. El 95% de las veces, la paciente estaba ahí sólo para quitarse al
bebé de encima. ¿Cuántos abortos tardíos –los practicados después de las 30 semanas– veía
usted? Probablemente 30 ó 40 bebés por semana.

Kelly declaró: Vendíamos el tejido a los contratistas privados que a su vez los vendían a otras
investigadores y universidades. Todas las semanas había una gran demanda para comprar
estos tejidos fetales. Eran enviados por UPS, FedEx, por avión y a veces por medio de
mensajeros especiales. Algunas veces llevábamos el espécimen en una caja al aeropuerto y la
enviábamos como carga regular, para ser recogida en su destino. ¿Y esas compañías de envío
sabían que estaban transportando restos de bebés? No. Lo único que sabían era que se trataba
sólo de células humanas. Sin embargo, podía tratarse de un feto completamente intacto.
También podía ser un grupo de ojos, o 30 ó 40 hígados, lo que salía ese día.

¿Y los tejidos sobrantes? Normalmente, los echábamos en el recipiente de basura junto con la
placenta y el material sanguíneo sobrante. Si era muy grande para descargarlo por el inodoro,
tenían un congelador especial y cuando se acumulaban 60 ó 70 fetos en una caja, la recogían
para incinerarlos.Y luego surgió la pregunta evidente. Kelly todavía trabaja en esa compañía,
de modo que, "¿por qué vino a un grupo pro vida a contarnos su historia?” Un día, mientras
estaba trabajando, nos trajeron un par de mellizos de 24 semanas de gestación en un
recipiente. Ambos estaban vivos. El médico regresó y dijo: "Les tengo unos buenos
especímenes, son mellizos." Yo lo miré y le dije: "Aquí algo anda mal. Se están moviendo.
No quiero saber nada de esto. Esto no está en mi contrato." Le dije que no participaría en
darles muerte. De modo que tomó una botella de agua esterilizada y la vertió en el recipiente
hasta que el líquido subió hasta las bocas y las narices de los fetos, dejándolos que se
ahogaran. Salí de la habitación porque no quería ver aquello." Sin embargo, Kelly regresó y
los disecó una vez que estaban muertos. Nos dijo: "Entonces decidí que eso estaba mal. No
quise estar allí mientras sucedía". Pero ocurrió una y otra vez."A las 16 semanas y a veces
hasta las 30 semanas, y nos devolvían bebés que habían nacido vivos. Entonces el médico les
partía el cuello o los golpeaba con unas tenazas hasta que morían.“

"Alguna vez el abortero modificó los procedimientos para proporcionarle a usted los
especímenes que usted necesitaba?"

"Sí, antes de llevar a cabo los procedimientos querían ver la lista de lo que nosotros
queríamos obtener. El abortero nos obtenía los especímenes más completos que podía. Nos
los entregaban completamente intactos. A veces el feto parecía estar muerto, pero cuando
habríamos la cavidad pectoral, el corazón todavía estaba latiendo." Se le consultó a Kelly si
los aborteros modificaban deliberadamente el procedimiento del aborto para obtener un
espécimen intacto, aún si ello implicaba extraer a un bebé vivo. Su respuesta fue: "Sí, ello se
debía a que de esa manera podíamos vender mejores tejidos, y así la compañía ganaba más
dinero. Al final del año, le daban más dinero a la clínica porque habíamos obtenido buenos
especímenes.“

El procedimiento del aborto por nacimiento parcial consiste en colocar una laminaria en el
cérvix para provocar su dilatación. A las 24 horas se coloca otra laminaria. Ello causa que el
cérvix se dilate aún más, de manera que para el tercer día puedan extraer al bebé. Durante el
procedimiento de la dilatación enviaban a la mujer a un hotel cercano. A veces la laminaria se
caía y a la mujer le venían las contracciones y daba a luz a un bebé. ¿Y entonces? "Llamaban
a la enfermera, para que avisara al médico y éste iba a la habitación del hotel y recogía a la
mujer y al feto. Ese era el momento en que nos llamaban y nos decían: ‘Bien, ya tenemos un
espécimen'. Íbamos a la clínica y el espécimen [el bebé] estaba en un cubo, a veces vivo.
Cuando abríamos la cavidad pectoral el corazón todavía estaba latiendo; los sacaban vivos.
Cómo los mataban, nadie lo sabe. Yo opino que los dejaban en el cubo abandonándolos en un
rincón hasta que murieran lentamente."

¿Y ello ocurrió debido a que el abortero vio que usted reaccionaba con tanta preocupación
cuando usted le vio matarlos en su presencia? "Así es. Y él no quería repetir esas escenas,
pero seguían ocurriendo de todas maneras, y así fue como decidí llamarlos a ustedes [Life
Dynamics]. "Finalmente, Kelly contó cómo a veces las mujeres, en mitad de un
procedimiento de dilatación, cambiaban de idea y decían que ya no querían abortar. "En esos
casos les decían que ya era muy tarde y todo el personal se reunía en torno a la mujer para
ejercer presión sobre ella para que se dejara practicar el aborto. Al segundo día, las
anestesiaban para adormecerlas y que así no lograran pensar por ellas mismas. De este modo
las coaccionaban para que continuaran con el procedimiento."
Ahora conocemos otra de las razones principales por la cual la industria del aborto está
luchando con tanta intensidad para impedir que se prohíba el aborto por nacimiento parcial.
No se trata solamente de no ceder nada en la lucha por mantener el aborto a petición y por
cualquier razón. Se trata también del negocio tan lucrativo que representa la venta de órganos
fetales, el cual es parte del negocio del aborto. Estas madres pagan grandes cantidades de
dinero para que les practiquen abortos tardíos y los aborteros a su vez reciben mucho dinero a
cambio de estos órganos intactos. Cuanto más grande sea el espécimen, mejor; cuanta más
edad tenga, mejor; cuanta más vida tenga, mejor.El diálogo que acabamos de transcribir se
encuentra en un vídeo que fue producido por Life Dynamics.

INFORME SOBRE EL TRÁFICO DE TEJIDOS FETALES ABORTIVOS EN LOS


ESTADOS UNIDOS

A continuación daré a conocer documentación sobre el tráfico de tejidos fetales abortados


como una transcripción de un programa televisivo transmitido por la cadena norteamericana
ABC News el 8 de Marzo de 2000 y un análisis de las audiencias efectuadas en el Congreso
de los Estados Unidos el 9 de Marzo de 2000, en relación al tráfico de órganos.

El Tráfico de Tejidos Abortivos

La venta de tejido u órganos humanos constituye una violación de las leyes federales de
Estados Unidos. Sin embargo, la industria del aborto ha logrado burlar dichas leyes. Las
agencias de venta al por mayor de tejido fetal les pagan a las clínicas de aborto una cierta
cantidad de dinero para colocar empleados en dichas clínicas, a quienes también llaman
"agentes procuradores", para que obtengan pedazos de los cuerpos de los bebés abortados. A
cambio de ello, el empleado de estas agencias tiene acceso al tejido fetal que se desea. Las
agencias entonces les envían dicho tejido a los investigadores que se encuentran en
compañías farmacéuticas, laboratorios de investigación de universidades y agencias del
gobierno. Técnicamente hablando, las agencias de venta al por mayor de tejido fetal no
pagan por el tejido en sí, sino por alquilar un espacio en las clínicas de aborto para obtener
pedazos de bebés abortados. El abortista entonces "dona" el tejido fetal a dichas agencias.

La investigación que realizó Life Dynamics descubrió dos de estas agencias. Una de ellas se
llama "Anatomic Gift Foundation" (AGF) y comenzó su negocio en 1994. Sus fundadores
son Jim y Brenda Bardsley. En 1998, la Federación Nacional del Aborto de Estados Unidos
(NAF, por sus siglas en inglés) colocó a la AGF en su lista de miembros (1). La otra agencia
de venta al por mayor de tejido fetal se llama Opening Lines. Fue fundada en 1997 por Miles
Jones, un médico patólogo. Se encuentra en West Frankfort, Estado de Illinois. El socio de
Jones, Gayla Rose, supervisa las operaciones de Opening Lines. Jones y Rose están muy
activos asegurando relaciones comerciales con clínicas de abortos en Canadá y México. La
NAF colocó a Jones y a Rose en su lista de donantes de su informe anual de 19911. Ambas
agencias, la AGF y Opening Lines, se encuentran en pequeñas áreas rurales para evitar que
los activistas Pro vida se den cuenta de su ubicación y les expresen sus protestas (1). El Dr.
Willke, Director de la organización Pro vida "Life Issues Institute", y un colaborador suyo
han examinado las copias sin redactar de 55 pedidos de una vasta gama de pedazos y tejidos
de bebés abortados y pueden atestiguar la autenticidad de las mismas. Los pedidos de tejido
fetal se caracterizan por una fría e insensible falta de respeto hacia la vida humana.
Demuestran la increíble inhumanidad del hombre hacia inocentes no nacidos, cuyas vidas
son consideradas como meros medios de lucro (1). La documentación que los ya
mencionados pedidos proporcionan contradice el mantra que continuamente repite la
industria del aborto, a saber, que los abortos tardíos se practican infrecuentemente y sólo
cuando el bebé no nacido tiene anormalidades.

Al respecto, los políticos de izquierda insisten en los países en legalizar el "aborto


terapéutico" como resquicio legal para masificar la industria abortiva que financia las
campañas políticas de la izquierda mundial.

Teniendo en cuenta que el aborto provocado nunca se justifica, ni cuando el bebé no nacido
sufre anormalidades, debemos afirmar que la inmensa mayoría de los pedidos de material
fetal exigen que los bebés no nacidos no tengan anormalidades. Tampoco desean que tengan
enfermedades de transmisión sexual. Por el contrario, quieren, casi exclusivamente, que el
tejido fetal sea normal (1). Uno de estos pedidos solicitaba 2 ó 4 piernas intactas, incluyendo
toda la articulación de la cadera de bebés de 22 a 24 semanas de concebidos. Los pedidos
incluían instrucciones muy específicas para disecar el tejido fetal y requerían que los pedazos
de los cuerpos de los bebés no nacidos fuesen preparados para el envío en menos de 10
minutos después de la muerte de éstos. Este margen tan estrecho de tiempo, en el cual realizar
varias operaciones técnicas, aumenta las probabilidades de que el bebé no nacido no sea
muerto dentro del útero, sino que sea retirado vivo de él y luego muerto y disecado. Otro
pedido requería específicamente que se procesara la espina dorsal intacta "en menos de 15
minutos a partir del paro de la circulación" (1).

La evidencia también indica que muchas compañías farmacéuticas se han sumado a la


investigación del tejido fetal buscando a toda costa la cura de enfermedades, para responder a
las necesidades de la población anciana (1).

Opening Lines les dijo a los investigadores de Life Dynamics que ofrecen descuentos para
ganarse nuevos clientes y a veces ofrecen tejido fetal gratis a sus buenos clientes. La AGF y
Opening Lines proporcionan una lista de precios para sus macabros servicios. La AGF cobra
una cuota fija por "espécimen". Sin embargo, el precio varía según se trate de un aborto en el
primer trimestre o un aborto tardío. Ambas agencias también ofrecen un descuento del 30%
si el tejido se encuentra "significativamente fragmentado" (1). Opening Lines tiene más
iniciativa en sus operaciones de mercadeo. Esta agencia ha producido folletos de venta a
colores con el propósito de atraer tanto a clínicas de aborto como a laboratorios de
investigación. Hasta les han ofrecido materiales a las clínicas de aborto con el objeto de
venderles a las mujeres embarazadas la idea de donar sus bebés abortados. El folleto dice que
esta decisión que tomen las mujeres ayudará a "miles de personas que padecen
enfermedades y desórdenes que de otra forma no podrían ser curadas sin la investigación". El
folleto les dice a los que operan las clínicas de aborto cómo "convertir la decisión de sus
pacientes [de abortar] en algo maravilloso" (1). El folleto dirigido a los laboratorios de
investigación dice que su "volumen diario excede, como promedio, 1.500". Los letreros de
las cajas ostentan letras grandes en negrilla que dicen: "TEJIDO FETAL FRESCO obtenido
y enviado a usted según sus especificaciones...¡Donde usted los necesita y cuando usted los
necesita!" (1).

EL PROGRAMA DE ABC NEWS

La información que Life Dynamics dio a conocer sobre el tráfico de tejido fetal instó a la
cadena televisiva estadounidense ABC News a producir un segmento sobre este tema en su
programa "20/20". El segmento fue transmitido a nivel nacional en Estados Unidos el 8 de
marzo del 2002. Es cierto que el segmento de 20/20 dio a conocer a millones de
estadounidenses el horripilante hecho del tráfico de tejido de bebés abortados, del cual de
otra forma nunca se hubiesen enterado. Sin embargo, el segmento se centró en aquellos que
comercian y lucran con la venta de tejido fetal y no en lo que es peor aún: la matanza, por
medio del aborto, de incontables bebés no nacidos (2). Más aún, el programa "20/20" se
mostró negligente con respecto a varios aspectos de este tema, que de no haber sido así,
hubiera indignado a muchos televidentes. En primer lugar, cuando se estaba hablando de los
pedazos de los bebés abortados, en la pantalla se mostraba un vaso de petrí (vaso utilizado en
los laboratorios químicos) que contenía un pedacito de tejido blanco no identificado del
tamaño de un guisante. Es cierto que, como explicó el productor del programa, no se podían
mostrar pedazos más grandes e identificables de bebés abortados, debido a lo horrible que es
el tema. Sin embargo, ello se debió de haber aclarado al comienzo o al final del segmento.
Lo enfocado por la cámara sólo sirvió para deshumanizar la información sobre este asunto
(2).

En segundo lugar, el segmento de "20/20" mostró a Gloria Feldt, Presidenta de la


organización proabortista Paternidad Planificada de Estados Unidos, rechazando a los
comerciantes de tejido fetal. Ello es insólito porque el comercio de tejido fetal presentado
por "20/20" tiene lugar precisamente en las mismas clínicas de aborto de Paternidad
Planificada. Más aún, Paternidad Planificada es la que se encarga de coordinar la red
nacional que sirve de apoyo al tráfico con tejido fetal. Era evidente que Feldt quería esconder
estos hechos en la entrevista que le hicieron y "20/20", por medio de su silencio, se hizo su
cómplice. El resultado de todo ello fue que el televidente se quedó con la falsa impresión de
que Paternidad Planificada estaba indignada con estas prácticas, en vez de conocer la verdad
de que dicha organización participa en las mismas (2). En tercer lugar, el segmento de
"20/20" se refirió constantemente a los traficantes de tejido fetal como "empresarios", en vez
de usar otro término más exacto que los identificara como parte de la industria del aborto.
Ello ocurrió a pesar de que Life Dynamics le proporcionó a "20/20" información
documentada que demostraba que todas las personas involucradas en este tráfico tenían
vínculos con Paternidad Planificada y la NAF. Tal parecía que "20/20" quería que el
televidente se quedara con la opinión de que todo este comercio con tejido fetal no era algo
que tenía lugar dentro de la industria del aborto, sino que era perpetrado por gente de afuera,
motivada únicamente por el lucro y que incluso había victimizado a la propia industria del
aborto (2).
En cuarto y último lugar, el segmento de "20/20" nunca mencionó a los investigadores, las
compañías farmacéuticas y las universidades que compran el tejido fetal. Pero el negocio del
tejido fetal incluye no sólo a los que venden el "producto", sino también a los que lo
compran. En este sentido, "20/20" fue injusto y engañoso (2).
Con todo, vale la pena señalar que el Dr. Miles Jones, fundador de Opening Lines y a quien
ya nos hemos referido, apareció en el segmento de "20/20" por medio de una cámara
escondida que grabó sus declaraciones. En ellas, Jones se jactó de la enorme cantidad de
dinero que puede ganar vendiendo pedazos de bebés abortados. Se jactó de que paga 50
dólares por cada bebé abortado, pero que a cambio de ello puede ganar hasta más de 2.500
dólares vendiendo distintas partes de un mismo cadáver. Por ejemplo, en su lista de precios,
un cerebro fetal se vende por 994 dólares.

LAS AUDIENCIAS EN EL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS

Las audiencias en el Congreso sobre este tema del tráfico con tejido fetal fueron aún más
decepcionantes que el segmento de "20/20". Para empezar, las personas a las que se les
encargó la preparación de estas audiencias en la Cámara de Representantes estaban más
interesadas en lograr una victoria política que en defender la vida. Su deseo era ganarles a
sus colegas del Senado en el número de audiencias realizadas. Por consiguiente, la rapidez
de la audiencias, no su calidad, era su meta principal (2).

Otro problema que se presentó fue que estos hombres no se aseguraron de que los miembros
de la Cámara que llevarían a cabo las audiencias estuviesen bien informados y motivados
sobre el tema en cuestión. A pesar de que los integrantes de Life Dynamics han dedicado años
a la investigación de este asunto y saben más sobre el mismo que cualquiera en el país, les
ignoraron sus repetidas ofertas de ir a Washington DC, pagándose sus propios gastos, para
capacitar sobre el tema al personal de la Cámara y a sus miembros (2). Más aún, en el
Comité de Comercio se decidió que el que iba a presidir las audiencias fuese el Congresista
Fred Upton, un extremista de izquierda a favor del aborto. Evidentemente, era imposible
esperar que una persona así llevaría a cabo de forma objetiva una audiencia sobre el tráfico
con tejido fetal. Después de las protestas al respecto por parte de los integrantes de Life
Dynamics, asignaron a un congresista semi-pro vida para presidir las audiencias (2).

Los miembros de Life Dynamics les proporcionaron a los integrantes del Subcomité para las
audiencias todo tipo de información acerca del tráfico con tejido fetal. Incluso se sentaron
con ellos durante horas y horas y les explicaron el sentido del material proporcionado (2).
Además, los miembros de Life Dynamics pusieron sobre aviso a los integrantes del
Subcomité acerca del Sr. Dean Alberty, quien se había infiltrado en la industria del aborto
para recopilar información sobre el tráfico con tejido fetal para proporcionársela a Life
Dynamics. Pero había dos problemas con Alberty. El primero era que este señor seguía
siendo "pro-opción" (= a favor del aborto); el segundo era que este individuo era un espía.
Por todo ello Alberty, insistieron los miembros de Life Dynamics, no podía ser el centro de
las audiencias, sino que el centro de las mismas debía ser siempre la documentación que
corroboraba lo que Alberty dijera. Lamentablemente, los integrantes de Life Dynamics se
dieron cuenta de que los miembros del Subcomité estaban planeando hacer exactamente lo
contrario de lo que ellos les habían propuesto: querían hacer de Alberty el centro de las
audiencias (2). Después de un fallido intento de llevar a cabo las audiencias en secreto, por
parte de congresistas demócratas proaborto, los testigos que iban a testificar ante el
Subcomité empezaron a recibir llamadas intimidatorias por teléfono, a pocos días de
comenzar las audiencias. Las llamadas consistían de amenazas de demandas judiciales por
parte de uno de los demócratas a cargo de las audiencias y de los abogados de los miembros
de la industria del aborto que constituían el foco de las investigaciones que Life Dynamics
había realizado. Estas llamadas continuaron a pesar de que los congresistas republicanos se
indignaron ante este intento de desvirtuar las audiencias y ordenaron a los detractores que no
siguieran haciéndolas (2).

Pero ello no es todo. Una vez que comenzaron las audiencias, los miembros de Life
Dynamics se dieron cuenta de que los republicanos no estaban preparados; pero que
desafortunadamente los demócratas proaborto sí lo estaban. Estos últimos se dedicaron a
atacar personalmente a Alberty, a tal extremo que las audiencias se caracterizaron más por
ser una retahíla de ataques personales que una ocasión para recopilar información sobre un
tema tan importante. Mientras tanto, los republicanos se quedaron sin saber qué hacer e,
incluso, algunos de ellos se unieron a las críticas de los demócratas (2). Una de las cosas más
extrañas que ocurrieron fue que, a pesar de que los miembros de Life Dynamics estaban
presentes en las audiencias, sentados en segunda fila, y que ellos eran los que más conocían
del tema, nunca se les consultó (2). El resultado de toda esta patraña fue que en ningún
momento durante las audiencias, que duraron todo un día y gran parte de la noche, se habló
del tema central: el tráfico con tejido fetal y con pedazos de bebés abortados (2).

LAS CONSECUENCIAS DEL PROGRAMA TELEVISIVO 20/20


Y DE LAS AUDIENCIAS EN EL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS

Después del programa de "20/20" y de las audiencias en la Cámara de Representantes, ciertas


personas que representan a la industria del aborto han hecho muchas declaraciones falsas y
extrañas acerca de los asuntos que se trataron en ambos eventos. Los miembros de Life
Dynamics han refutado aquellas de las que han tenido conocimiento y que se presentan a
continuación (2):

a) Life Dynamics le pagó US$20.000 a Dean Alberty por la entrevista a "Kelly". No es


cierto. En las audiencias, Alberty declaró bajo juramento que Life Dynamics le había dado
US$400 para compensarlo por el tiempo que invirtió en su viaje al Estado de Texas, llevar a
cabo la entrevista y regresar a su casa. La cifra de US$20.000, lanzada de forma engañosa
por la industria del aborto, constituye la cantidad que se le pagó a Alberty durante dos años y
medio (la cifra real fue de US$21,426.04). Menos de la mitad de este dinero fue para
compensar a Alberty. Desde el comienzo hasta el final de este proyecto, las ganancias
personales de Alberty, otorgadas por Life Dynamics, sumaron, como promedio, menos de
US$310 al mes. La mayor parte de ese dinero fue para compensarlo por los gastos en los
cuales incurrió debido a su participación en conferencias y seminarios de la industria del
aborto, en las que Life Dynamics le pidió que participara para recopilar información.

b) Alberty ha acusado a Life Dynamics de alterar la entrevista a "Kelly": Falso, Alberty nunca
hizo tal cosa. De hecho, nunca vio el vídeo hasta que los abogados que representaban a la
AGF se lo mostraron casi un año después de la video grabación. Lo que Alberty dijo fue que
como no se acordaba de toda la entrevista, no podía afirmar con seguridad si Life Dynamics
la había alterado o no. Lo más que acordó declarar fue que era posible que Life Dynamics
podía haber alterado alguna de sus respuestas. En realidad, Life Dynamics ha publicado el
vídeo sin editar de la entrevista, mostrando que ninguna alteración tuvo lugar en lo absoluto.

c) Alberty se ha retractado del testimonio que dio sobre la entrevista a "Kelly". Falso
también, Alberty nunca hizo tal cosa. Sólo confesó que no tenía un conocimiento directo de
algunas de las cosas que le había contado a Life Dynamics y que por lo tanto no podía
probarlas. Sin embargo, casi todas las afirmaciones que dijo que no podía confirmar con
certeza fueron demostradas por la documentación proporcionada por Life Dynamics. Por
ejemplo, en relación a la entrevista hecha a "Kelly", Alberty aseguró saber que su jefe estaba
lucrando con el comercio de pedazos de bebés abortados. Pero cuando los proabortistas de
las audiencias lo presionaron para que dijera la verdad, confesó que no tenía pruebas ni
conocimiento directo de ello y que por lo tanto le había mentido a Life Dynamics al respecto.
Pero Alberty no se ha retractado de su testimonio, como aseguran algunos, quienes también
dicen que el jefe de Alberty no estaba lucrando con el comercio de pedazos de bebés
abortados. Por supuesto, Life Dynamics ha proporcionado documentación por escrito que
demuestra que el jefe de Alberty sí estaba lucrando con este tráfico de tejido fetal.

Además, Alberty no se retractó de otros aspectos de su testimonio. Por ejemplo, a pesar de


un asedio brutal por parte de los proabortistas del Comité, Alberty nunca vaciló en declarar
que en algunas ocasiones le trajeron bebés que habían sobrevivido el aborto para que los
cortara en pedazos, incluyendo los mellizos de quienes habló "Kelly" en la entrevista que
Life Dynamics le hizo y sobre quienes Alberty sí habló, como mostraremos más adelante en
este informe.

d) Los documentos que se usaron para demostrar que se estaban vendiendo pedazos de bebés
abortados fueron robados por rateros que trabajaban para Life Dynamics. Falso. Life
Dynamics nunca ha participado en un hurto ni en ninguna otra actividad criminal, ni ha
hecho que otras personas lo hagan. Todos y cada uno de los documentos fueron
proporcionados a Life Dynamics por Alberty y por otras personas empleadas por la industria
del aborto que decidieron dar a conocer esta información.

e) El Sr. Miles Jones, un individuo involucrado en el comercio con tejido fetal que fue
entrevistado en el segmento de "20/20", es en realidad un actor que Life Dynamics contrató
para aparecer en dicho programa. Esta aseveración es tan extravagantemente falsa que hasta
cuesta trabajo responderla. Es totalmente ridículo y absurdo decir que los integrantes de Life
Dynamics son tan estúpidos de intentar esa comedia, o de que los productores de ABC News
son tan tontos de tragársela, o de que los miembros del Congreso de Estados Unidos y los
funcionarios de la Oficina Federal de la Policía son tan estúpidos de exigirle la
comparecencia a alguien que no existe.

f) El personal del Comité del Comercio de la Cámara de Representantes dice que las
audiencias fracasaron en parte porque Life Dynamics no entregó todos los documentos que
les había prometido. Esa afirmación es pura tontería. Teniendo en cuenta el hecho de que Life
Dynamics ha inentado obtener estas audiencias desde que su proyecto sobre este asunto
comenzó, ¿cuál sería la razón por la cual retuvo parte de la información? La realidad es que
no sólo esta organización suministró toda la información que tenía al respecto, sino que se
pasó docenas de horas explicando los documentos al personal del ya mencionado Comité.
Pero como dicho personal nunca usó ninguno de los documentos, ¿qué credibilidad puede
tener su afirmación de que no tuvo suficiente información? Ello no es otra cosa que un
intento, motivado por el pánico, por parte de estas personas para encubrir su propia
incompetencia.

DE CÓMO EL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS ENCUBRIÓ EL


ESCÁNDALOSO TRÁFICO DE FETOS.

Steve Sanborn, representante de la organización pro vida estadounidense, American Life


League (ALL, por sus siglas en inglés), recalcó el punto señalado al comienzo de este
informe, a saber, que en las audiencias ya mencionadas no se trató el tema que de verdad
ameritaba atención: lo horrible que son el aborto y la consiguiente venta de tejido fetal, sino
la legalidad o falta de ella del lucrar con dicha venta (3). Lo que sigue a continuación es un
resumen de las observaciones del Sr. Sanborn. El 9 de marzo del 2000, Dean Alberty
atestiguó ante el Comité de Comercio de la Cámara de Representantes del Congreso de
Estados Unidos que él había tenido parte en la matanza de bebés que habían sobrevivido un
aborto en una clínica de Paternidad Planificada. Después de matarlos, disecaron los
cadáveres de estos y otros bebés abortados para extraerle los órganos vitales que todavía
funcionaban con el propósito de suministrárselos a laboratorios de investigación (3). El
Comité del Comercio enfatizó que el propósito de las audiencias no era debatir el aborto,
sino el determinar si la ley había sido violada cuando se ganaban cantidades exhorbitantes de
dinero al transferir los cadáveres de bebés abortados.

En vez de tratar el tema del aborto o de las ventas de tejido fetal, la mayoría de los miembros
del Comité y tres de los cuatro testigos sólo hablaron del valor de la investigación de tejido
fetal (3). Se pudieron oír suspiros de disgusto cuando Alberty relató cómo quebraban los
cráneos y las cavidades pectorales de los bebés abortados, drenando la sangre de sus
corazones que todavía latían, con el propósito de obtener especímenes frescos del así
llamado tejido fetal (3). Sin embargo, aún después de este horripilante testimonio, el mayor
interés en las audiencias fue en torno al "brillante futuro" que la investigación de tejido fetal
representaba para la nación estadounidense y para el mundo. La mayoría de los miembros del
Comité estaba mucho más preocupada de que las audiencias y la investigación sobre el
comercio con tejido fetal obstruyera la investigación de dicho tejido (3). Si bien es cierto que
muchos miembros del Comité se horrorizaron al saber que el Sr. Miles Jones (uno de los
testigos) estaba lucrando con la distribución de cadáveres de bebés abortados y consideraron
a este señor moralmente reprensible, en realidad no sabían el porqué merecía ese calificativo
(3).

Los reglamentos de 1993 sobre el mercadeo del tejido fetal permite a las organizaciones
cubrir el costo de procesar y de enviar pedazos de bebés abortados. El contenido de dichos
reglamentos es lo suficientemente vago como para permitir aventuras empresaliares (3). La
matanza de bebés no nacidos y el uso de sus cadáveres para la supuesta cura de
enfermedades que padecen los adultos han sido aceptados y aún promovidos por miembros
del actual Congreso de Estados Unidos. ¿Qué otro tema se puede esperar que este Congreso
evalúe correctamente desde el punto de vista moral? (3)

LOS TESTIMONIOS DE LOS EXPERTOS

He aquí algunos fragmentos importantes de la trascripción del testimonio del Sr. Alberty,
técnico de extracción de tejido fetal:

"Lo que me hizo cambiar de opinión fue el ver los abortos tardíos, el ver sus ojos mirándome
cuando yo les quebraba el cráneo para extraerles el cerebro para los pacientes de Párkinson o
Alzheimer, o cuando les abría la cavidad pectoral y, al hacerlo, me encontraba con un
corazón latiendo lentamente hasta que paraba, mientras yo intentaba drenarle la sangre, [la
cual era] para los investigadores. "O el ver a dos mellizos en un recipiente de metal
cubiertos de sangre, moviéndose y respirando, estando en un lugar sin puertas ni salidas, sino
sólo pensando en mi Dios. ¿Qué he hecho para contemplar esta escena? "Noche tras noche,
soñaba que los mellizos estaban siempre ahí. Corazones que latían y los gritos de las mamás
cuando a los bebés los sacaban de sus cuerpos. "El momento de la verdad se presenta cuando
uno se siente cansado todos los días y enfermo con uno mismo. Y sin ser capaz de expresarle
a nadie lo que uno siente. Busqué redimir mi alma llamando un día al FBI (Oficina Federal
de Investigación), pero no conseguí ayuda. Llamé a un grupo pro vida, sin confiar en ellos,
ya que [otras personas] me habían hecho creer que todas las personas pro vida eran malas,
porque [según estas otras personas] las personas pro vida te podían matar en un momento o
ir a tu casa a protestar. Cuando por fin me puse en contacto con uno de estos grupos [pro
vida], no hubo odio ni muerte ni amenazas, sino una voz suave que me confortaba y que me
instaba a mostrarle al mundo aquello de lo cual yo había sido testigo y a entender ante mis
propios ojos [= ante mí mismo] lo que se sentía al ser parte de aquello."

A continuación reproducimos algunos fragmentos de los otros testigos, todos ellos a favor
del tráfico con tejido fetal. Comenzamos con el testimonio del Dr. Samuel Cohen, Presidente
del Departamento de Patología y Microbiología del Centro Médico de la Universidad de
Nebraska, en la ciudad de Omaha: "... Estoy aquí para expresar mi gran apoyo a la
investigación del tejido fetal.
"... Me preocupa que al intentar aplicar las leyes que regulan la investigación del tejido fetal
y la distribución de dicho tejido, el Congreso pueda sobrelimitar innecesariamente dicha
investigación. "El tejido fetal se ha convertido en el principal punto de apoyo del proyecto del
genoma humano y de los desarrollos revolucionarios de la genética molecular que prometen
desarrollar nuevas terapias. "Una línea celular (MRC-5), que se obtiene de un feto abortado,
se usa rutinariamente en la práctica clínica a través del mundo para el cultivo viral.

A continuación, presentamos fragmentos del testimonio del Dr. Hannah Kinney, un pediatra
nueropatólogo del Children's Hospital [Hospital para Niños] de Boston y Profesor Auxiliar de
Neuropatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard: "Les agradezco
esta oportunidad que me brindan para dar mi testimonio a favor del uso del tejido fetal
humano para la investigación. "... Esta investigación recibe fondos de los Institutos
Nacionales de la Salud [del gobierno de Estados Unidos] [NIH, por sus siglas en inglés] y
cuenta con la aprobación del Comité para la Protección Humana del Children's Hospital. "Al
ustedes examinar el tema de cómo el tejido fetal se suministra, les urjo a que procedan de tal
manera que no le causen daño a la vital investigación biotécnica que ha sido posible gracias a
este precioso tejido."

A continuación, presentamos fragmentos del testimonio de Joan I. Samuelson, Presidenta del


Parkinson's Action Network (Red de Acción para el Párkinson): "Me preocupa que las
audiencias de hoy tengan un efecto estremecedor que aminorará, si es que no llega a detener
del todo, una investigación de la medicina que es vital.
"Me preocupa que el verdadero impacto de las audiencias de hoy sea el de impedir la
investigación médica que utiliza el tejido fetal --investigación que puede aumentar nuestra
comprensión, mejorar los tratamientos y ayudar a identificar las curas para enfermedades
como el Párkinson, el Alzheimer, el cáncer, el VIH [el virus que causa el SIDA], la diabetes,
el SIDA y otras enfermedades que amenazan la vida o que la inhabilitan.

"Al retirar la prohibición del transplante de tejido fetal en 1993, el Congreso adoptó estrictas
medidas para proteger la separación entre la decisión de la mujer de hacerse practicar un
aborto y su decisión de donar el tejido fetal resultante para la investigación de la medicina.
Ello se hizo para salvaguardar contra cualquier pretensión en potencia de inducir a las
mujeres a recurrir al aborto.

La ley también estableció medidas de protección que regulan la venta del tejido fetal y la
petición o aceptación de dicho tejido con el objeto de ser usado para transplantes.

"El Acta de Revitalización de los NIH de 1993 del Congreso de Estados Unidos afirma con
todaclaridadquees: ‘ilegal que una persona a sabiendas adquiera, reciba o de alguna otra
forma transfiera cualquier tipo de tejido fetal humano por consideraciones de valor, si dicha
transferencia afecta el comercio interestatal.

"Apoyo con firmeza las protecciones que se encuentran en este Acta que prohíben los pagos
relacionados con la recepción del tejido fetal de abortos elegidos a petición, excepto en caso
de gastos razonables que han surgido debido al transporte, la implantación, el procesamiento,
la preservación, el control de calidad o el almacenamiento del tejido.

"Creo que es importante recordar en qué consistía el debate. No se trataba de un debate para
zanjar la cuestión del aborto. Lo que el Congreso tenía que decidir era si se trataba de una
política aceptable el usar tejido obtenido de abortos legales, que de otra forma serían
desechados, para lograr metas significativas de la medicina.
"Estoy aquí hoy para suplicarles que sean cautelosos acerca del uso de una forma de hablar
inflamatoria que pueda confundir o distorsionar los temas en cuestión. Las consecuencias
podrían ser devastadoras para el millón de estadounidenses que sufren de Parkinson. Por
favor, no nos priven de nuestra esperanza de un futuro saludable."

El próximo testimonio fue el del Sr. Lynn Fredericks, quien se presentó a sí mismo como el
"ex-administrador de una instalación de la cual la AGF y Opening Lines procuraban tejido
fetal de terminaciones voluntarias del embarazo [= abortos]". En realidad, ello es todo lo que
nos interesa. El resto de su testimonio consiste simplemente en el relato de sus dificultados
personales con la gerencia de la AGF.

Los otros dos testigos: el Dr. Miles Jones y el Sr. James Bardsley, no presentaron sus
testimonios ante el Comité por razones que desconocemos. Ambos ya han sido mencionados
en este informe. Jones es el fundador de Opening Linesy. Bardsley es co-fundador de la AGF.

Recordemos, sin embargo, que en las declaraciones del Dr. Jones que aparecieron en el
segmento de "20/20", este señor se jactó de ganar enormes cantidades de dinero vendiendo
pedazos de bebés abortados. Probablemente lo mismo se podría decir del Sr. Bardsley, cuya
empresa tiene status de "sin fines de lucro", pero que de todas maneras "negocia con los
pedazos del cuerpo" de bebés abortados y de adultos difuntos (4).

Observemos que de los otros cinco testimonios, cuatro de ellos representaban a


organizaciones que se dedican a la investigación médica y que su principal mensaje era la
preocupación que sentían ante la posibilidad de que la misma fuese afectada de manera
negativa. Ninguno de ellos respondió la pregunta en cuestión, a saber: "¿La compra y venta
de tejido fetal viola la Ley Federal?" Aparentemente ello no les preocupaba (4.)

CONCLUSION A LA PRIMERA PARTE TRATADA EN ESTE LIBRO.

Dentro de la industria del aborto en Estados Unidos, existe otra lucrativa industria que se
aprovecha de la primera: el tráfico con tejido fetal proveniente de bebés abortados
deliberadamente. Podemos ver claramente que, aunque el aborto es en realidad un crimen
más grave y el que debió ser el centro de la atención, el aborto lleva a otras formas de
deshumanizar a los bebés no nacidos, el tráfico con tejido fetal es una de ellas. En todo caso,
este tráfico con tejido fetal, por ser tan horrible y repugnante, debería hacer que todos
llegasen a las siguientes conclusiones:

1. Que los bebés no nacidos son verdaderos seres humanos dignos de respeto y protección.

2. Que el aborto es un horrendo crimen contra la humanidad.

3. Que ningún ser humano puede servir de mero medio para la cura de otro ni para el avance
de la ciencia médica, si su integridad física, psicológica y espiritual no es respetada. Cada
persona humana es un fin en sí misma y no un mero medio para otro fin.

4. Que el traficar con tejido fetal de bebés ya muertos es una falta de respeto hacia esas
personas no nacidas y las deshumaniza a ellas y a los que realizan estas monstruosas
actividades.

5. Que a la industria del aborto no le interesa para nada el bienestar de la mujer, sino el lucro.

6. Que la industria del aborto deshumaniza a sus propios integrantes e incluso a otras
personas en posiciones de influencia y poder en otros sectores de la sociedad: científicos,
miembros de los medios de comunicación y hasta miembros del propio Congreso. El
resultado de esta deshumanización es caer en un estado de negación con respecto a la grave
inmoralidad, tanto del aborto como del tráfico con tejido fetal. Lamentablemente, no parece,
al menos por el momento, que la sociedad esté dispuesta a salir de este estado de negación y
de aceptar, sin subterfugios ni racionalizaciones, la realidad del aborto. De todas maneras, el
tráfico con tejido fetal se presenta ante el movimiento pro vida como una repugnante
realidad, que debido precisamente a su repugnancia, constituye una oportunidad que hay que
aprovechar para mostrarle al mundo con toda su crudeza lo horrible que es el aborto y la
necesidad de erradicar este mal de una vez y para siempre.

Notas de la Primera Parte

1. Bradley Mattes, "Part Two -- Baby Parts for Sale -- The


Documentation," Life Issues Connector (septiembre de 1999),
www.lifeissues.org/connector/99sep.html.

2. "Life Dynamics Comments on 20/20


Program and Replies to Charges on Congressional Hearings," Priest for Life, 17
de marzo del 2000, www.priestforlife.org. Información publicada por Priest for
Life con el permiso de Life Dynamics.

3. "American Life League Says Issues


Clouded at Commerce Committee's Fetal Tissue Hearings," Priest for Life, 14 de marzo del
2000, www.priestforlife.org. Información publicada por Priest for Life
con el permiso de American Life League, P.O. Box 1350, Stafford, VA 22555,
540-659-4171, www.all.org. 4. Magaly Llaguno, "The Pro-Life Movement in the XXI
Century," Conferencia dictada ante el Congreso Pro vida Anual del Estado de
Delaware, 10-12 de marzo del 2000.

SEGUNDA PARTE
EL TRÁFICO DE LA MUERTE

Según un artículo del Dr. John Willke, publicado en julio de 1999 en su revista Life Issues
Connector, los que practican el aborto ‘por nacimiento parcial', están vendiendo los tejidos
de los bebés que mueren por medio de este horripilante método, para que sean utilizados en la
investigación del tejido fetal. A veces estos aborteros matan con el mismo propósito, a los
bebés que accidentalmente sobreviven este tipo de aborto. En el aborto ‘por nacimiento
parcial' el abortero extrae el cuerpo del bebé no nacido por los pies, dejando su cabeza
todavía dentro. Acto seguido le perfora la nuca y luego le succiona el cerebro. Una vez
colapsada la cabeza del bebé, el abortero termina de extraer el pequeño cadáver.

En su artículo, el Dr. Willke, quien es director de la entidad pro vida Prolife Issues Institute,
relata el contenido de un vídeo de Life Dynamics International, una organización que
también es pro vida, en el cual aparece la entrevista a una mujer no identificada que trabaja en
clínicas de abortos separando los tejidos de los bebés que van a ser vendidos. La mujer, cuyo
seudónimo es ‘Kelly', dijo que va a estas clínicas con los pedidos de los tejidos que piden
investigadores, compañías farmacéuticas y universidades. "Las víctimas tenían hasta más de
30 semanas de gestación", dijo ‘Kelly'. Y añadió: "Buscamos ojos, hígados, cerebros, tejidos
linfáticos,..., y aún sangre de las extremidades". También dijo que sólo el 2 por ciento de los
bebés muertos tenían anormalidades que impedían el uso de sus tejidos. ‘Kelly' afirmó
también que tuvo reservas cuando le trajeron un par de mellizos de 24 semanas de gestación
que estaban vivos. Cuando ella les dijo a los aborteros que no iba a extraerles los tejidos a
bebés que estaban vivos, los aborteros, supuestamente, llenaron de agua el recipiente en que
estaban los bebés y los ahogaron. "Esto ocurrió una y otra vez," dijo ‘Kelly'.

Artículo del Dr. Bernard Nathanson:


"Investigación y experimentación con tejido fetal".

"¡Todo o nada! ...Eternidad, eternidad... éste es el supremo deseo. La sed de eternidad es lo


que entre los hombres se llama amor, y quien ama a alguien, desea eternizarse a sí mismo en
esa persona. Nada es real que no sea eterno." (Miguel de Unamuno, El sentido trágico de la
vida.)

Permanecen ante nosotros tres grandes preguntas escatológicas:

¿Existe Dios? ¿Existe algo más allá de la muerte? ¿Es posible la inmortalidad para el
hombre? Para su tranquilidad, no me propongo considerar las dos primeras preguntas. Sólo
quiero llamar su atención al perceptivo comentario de Chesterton, que si no existiera Dios,
no existirían ateos (aún el innominado Ministro Unitario, que concede con dificultades que
por lo menos hay un Dios, cae en la categoría de aquellos de nosotros que creemos en la
respuesta afirmativa a estas preguntas.)
En relación con la tercera pregunta (¿puede el hombre alcanzar la inmortalidad en esta
tierra?), la respuesta depende, al menos en parte, del desarrollo de la tecnología del
transplante de tejido fetal y del dinamismo de su aceptabilidad ética.

Después de todo, si las partes o los órganos humanos destruidos o enfermos pueden ser
fácilmente remplazados por sus contrapartes fetales (el diabético adulto puede hacer que su
páncreas envejecido y disfuncional sea remplazado por un páncreas fresco de origen fetal; a
la víctima de una enfermedad de Alzheimer se le pueden extraer partes esenciales de su
cerebro enfermo pudiendo ser remplazadas con células cerebrales fetales, etc.); simplemente
no hay límites en el período de vida del hombre en la tierra. Tan pronto como un tejido u
órgano se deteriora, o se enferma, se puede remplazar por un tejido u órgano. Piensen por
ejemplo, en los rastros de automóviles. En estos sitios los automóviles (generalmente
robados) se reducen a piezas cuyas partes esenciales se extraen y almacenan. Si el motor de
su Cadillac no está funcionando bien y no puede ser reparado de forma satisfactoria, el
rastro le suministra un motor de repuesto. (Este mercado es floreciente en los países en vías
de desarrollo donde las piezas de repuesto son prohibitivas por su alto costo y además
difíciles de conseguir a través de los canales legales convencionales.) Lo que podemos
esperar, en caso de que la investigación y los transplantes de tejido fetal tengan la aprobación
federal en los EE.UU. (la autorización de la ley HR 2507 por la Cámara de Representantes
de los EE.UU. en el verano de 1991 es un paso gigante hacia "los rastros de repuestos
humanos"); es el establecimiento de una cadena de rastros humanos administrada
inicialmente por otra masiva burocracia federal (de tales dimensiones y costos que pasará
inevitablemente a empresas privadas), y finalmente surgirá un floreciente tráfico comercial de
tejidos u órganos fetales canibalizados.

De hecho, la ley HR2507 llega a especificar en forma pormenorizada los vericuetos de la


tecnología de reemplazo de tejido fetal, tanto que detalla que las mujeres que deseen donar
tejido fetal certifiquen que no se han practicado un aborto con la intención de ser donantes y
que los investigadores y proveedores de tejido fetal deben mantener certificaciones
archivadas y disponibles para controles gubernamentales.

Hay poderosas fuerzas en juego para asegurar que este sórdido escenario (el rastro humano),
vendrá a dar frutos en el tercer milenio. Entre sus filas se encuentran los malhechores
usuales: Paternidad Planificada, NARAL (Liga Nacional del Aborto) y el congresista
norteamericano Henry Waxman y otros. Sin embargo, lo que no tiene excusa es que el
Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (ACOG, por sus siglas en inglés) le esté
dando su considerable prestigio y conocimientos técnicos a los partidarios de los rastros
humanos. Se podría suponer, que la ACOG, que actúa (al menos nominalmente) como el
médico del feto, actuaría en favor de proteger a éste de las fauces que se asoman ante él. (EL
Instituto Hana, que se especializa en investigación y comercialización de tejidos fetales en
Alameda, Estado de California, declara, en un prospecto para inversionistas potenciales, que
en el primer año se podría esperar un mercado de tres mil millones de dólares en los EE.UU.
y de 7 mil millones de dólares a nivel mundial.)