Qué es el ALCA

y cómo nos afectará
Campaña AntiALCA

ediciones El Mundo al revés
El Mundo al revés

SERIE PRESENTE
10 pesos 1

ediciones El Mundo al revés
publica libros y folletos sobre temas teóricos y políticos, con el fin de promover la crítica del capitalismo y las ideas socialistas entre trabajadores y estudiantes.

mensual periodico mensual

El Mundo al revés
Noticias y análisis de la realidad nacional y mundial en clave anticapitalista.

Socialismo
Internacional
es una red que nuclea a periódicos y organizaciones de diversas partes del planeta, basados todas ellas en los principios del socialismo desde abajo. La misma se extiende por los siguientes países y está integrada por estos grupos:
Alemania Linksruck. www.linksruck.de Australia International Socialist Organisation www.iso.org.au Austria Linkswende. www.linkswende.org Brasil Revolutas. www.revolutas.org Canadá International Socialists www.socialist.ca Chipre Ergatiki Dimokratia www.workersdemocracy.net Dinamarca Internationale Socialister www.socialister.dk Estado español En Lucha www.enlucha.org Finlandia Sosialistiliitto www.sosialistiliitto.org Francia Socialisme par en bas www.socialismeparenbas.org Ghana International Socialist Organisation Gran Bretaña Socialist Workers Party www.swp.org.uk Grecia Sosialistiko Ergatiko Komma www.sek-ist.gr Holanda Internationale Socialisten www.internationalesocialisten.org Indonesia Suara Sosialis www.arts.anu.edu.au/suarsos Irlanda Socialist Workers Party www.swp.ie Italia Comunismo dal basso www.comunismodalbasso.com Malasia Suara Sosialisme Malaysia www.arts.anu.edu.au/suara Noruega Internasjonale Sosialister www.intsos.no Nueva Zelanda Socialist Workers Organization www.socialist-worker.org Polonia Pracownicza Demokracja www.pd.w.pl República checa Socialistická Solidarita. www.socsol.cz Sudáfrica Keep Left Suecia Internationella Socialister Tailandia Klum Prachatipatai Rangarn Turquía Antikapitalist. www.antikapitalist.net Uruguay Socialismo Internacional www.elmundoalreves.org Zimbabwe International Socialist Organisation www.voiceoftheturtle.org/iso

nosotros

Qué es el ALCA
y cómo nos afectará
La primera edición fue realizada en Noviembre de 2002.

Síntesis del documento de la Campaña Nacional Contra el ALCA de Ecuador (Quito, octubre 2002)

El legado de todos y todas quienes han luchado en los últimos cinco siglos por construir una América Latina unida en la libertad, la justicia, la igualdad, la dignidad, y la solidaridad está vivo, y alienta a los pueblos de la región a buscar una verdadera integración, en este momento crucial para nuestro futuro. Nuestro desafío es encontrar caminos propios, soberanos, para detener el empobrecimiento masivo, las exclusiones y desigualdades exacerbadas como resultado del sometimiento al modelo neoliberal. Queremos y merecemos una vida digna, una región que construya su desarrollo en un marco de respeto a la diversidad, democracia y autodeterminación Por eso nos hemos comprometido con la iniciativa de resistencia frente al ALCA que recorre el continente, sumando cada vez más voces. Hemos desplegado acciones colectivas de información, reflexión y movilización, que nos llevan a confirmar que dicho Acuerdo no nos conviene, ya que se trata de una estrategia de dominación económica y política impulsada por empresas y capitales transnacionales, y el gobierno norteamericano que representa sus intereses. Vemos que con este instrumento se busca profundizar aún más un modelo económico que en los últimos años ha provocado el empobrecimiento masivo de la población, ha destruido las economías nacionales y ha debilitado nuestra soberanía. En ejercicio de nuestros derechos ciudadanos, en defensa del legítimo derecho a la autodeterminación de las naciones y de los pueblos, en defensa de nuestro derecho a decidir cómo vivir, a decidir nuestro presente y futuro, reafirmamos nuestro propósito de detener las negociaciones del ALCA, e impulsar otra integración
El Mundo al revés
3

2

Globalización y resistencia 4 / ALCA

¿QUÉ ES EL ALCA?
Es el Area de Libre Comercio de las Américas. Los Acuerdos que se están negociando para entrar en funcionamiento a partir del 2005, prevén la libre circulación de mercancías (bienes y servicios) e inversiones en todo el territorio del continente –excepto Cuba. Se orientan a la implantación del mercado y la libre competencia en todas las actividades y recursos, extendiendo al máximo el alcance de la privatización –lo que incluye patentes sobre biodiversidad. Contemplan garantías totales para los intereses de las corporaciones multinacionales, colocados por sobre los derechos de los Estados nacionales, de los pueblos y de las personas. Mediante este instrumento se busca la expansión a todos países del hemisferio, del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), vigente desde enero de 1994 para Estados Unidos, Canadá y México. Con una población de 800 millones de personas, 34 países miembros, 40 millones de km2, y un Producto Bruto Interno (PBI) combinado de U$S 11.000 millones (40% del PBI mundial), el ALCA sería la más grande zona de libre comercio del mundo, con acuerdos comerciales que alcanzarían a todos los aspectos de la vida de quienes habitamos en las Américas. El Acuerdo borrador, que se mantuvo en secreto hasta julio de 2001, abarca los siguientes temas: acceso a mercados, inversiones, servicios, compras gubernamentales, agricultura, propiedad intelectual, subsidios, políticas de competencia y solución de controversias.

países, con base en un modelo de libre comercio similar al NAFTA. Los gobiernos de los 33 países presentes se pliegan a la iniciativa, muchos de ellos sin cabal conocimiento de causa, como ha podido apreciarse en estos años de negociaciones, en que se impone una sola perspectiva. En la Tercera Cumbre, realizada en Québec, Canadá, en abril del 2001, los Presidentes declaran: “Instruimos a nuestros ministros para asegurar que las negociaciones del Acuerdo ALCA sean concluidas, a más tardar, en enero del 2005, para buscar su entrada en vigor lo antes posible, máximo hasta diciembre del 2005.”. Allí Estados Unidos, con el apoyo de Chile, buscó adelantar la fecha final para el 2003.

Un año clave
En 1994 se produce un viraje en la política económica mundial: al calor de la euforia del triunfo de Occidente se proclama el poder del mercado libre para reordenar el mundo. En 1994 se firma el Tratado de Libre Comercio de América del Norte –NAFTA–, y en diciembre de ese mismo año se acuerda iniciar el ALCA. El 1° de enero de 1995 se pasa del GATT, un acuerdo sectorial, a la Organización Mundial del Comercio (OMC). La declaración de la 6a. Reunión de los Ministros de Comercio de las Américas, reunida en abril del 2001, proclama: “Creemos en la importancia de la liberalización del comercio, tanto a nivel mundial como a nivel regional, para generar crecimiento económico y prosperidad en el hemisferio. Por lo tanto consideramos importante el fortalecimiento de los procesos de integración, que pueden facilitar la continuación de una integración hemisférica plena. Reafirmamos nuestro compromiso con un sistema de comercio mundial abierto y equilibrado y entendemos que las negociaciones del ALCA facilitarán la concreción de ese objetivo”. Empero, esta euforia y esta fe empiezan a chocar con los resultados del modelo. Irónicamente en 1994, cuando México con el NAFTA aseguraba su incorporación al primer mundo, se desata la primera crisis financiera y el “efecto tequila” hunde la economía del país. La oleada de crisis se extiende: en 1997, la crisis asiática, en un vuelo invertido de la bandada de gansos, avanza desde los eslabones más débiles hasta Corea y Japón. En 1998, la crisis afecta a Rusia. En 1999, llega a Brasil y Ecuador; y en el 2001 a Argentina y Uruguay. Todavía Estados Unidos podía proclamar que la crisis estaba en la periferia. Aún más, podía presentar la prueba del superávit fiscal y del crecimiento de la bolsa de valores, jalonada sobre todo por el índice NASDAQ, que en marzo del 2000 llegaba a su nivel más alto, superando los 5.000 puntos. Sin embargo, un año después este índice cae a 1.600 puntos y arrastra la caída del Dow Jones en 4.1%. El fantasma de la crisis golpeaba a las puertas de los Estados Unidos y tomaba la forma de una crisis de sobreproducción. Los atentados del 11 de septiembre del 2001 aceleran estos procesos, y al final de año el crecimiento del PBI en Estados Unidos se reduce al 1.6%. La pretensión de burlar las causas estructurales de la crisis con el despegue de las bolsas de valores promovido en la década del 90, ha llegado a su límite: durante los 90, el valor de las acciones creció un 1.000%, pero la economía real lo hizo un 50%. La cadena de estallidos de burbujas financieras transnacionales, como las de Enron, Wall Mart, Worldcom, pusieron en eviEl Mundo al revés
5

No es un acuerdo entre iguales
Aquí empieza el problema. Los 34 países miembros tienen un desarrollo desigual. El 77% del PBI hemisférico lo concentra EEUU. El PBI de ese país en el 2000 era de U$S 8.900 billones; el de Brasil, la segunda economía del hemisferio, era de U$S 761 billones, equivalente al 8,5% del PBI estadounidense; el de Ecuador era de U$S 13.600 millones, equivalente al 0,15% del de EEUU [Nota: el de Uruguay ronda a fines del 2002 una cifra muy similar al ecuatoriano]. La desigualdad también se presenta dentro de cada país. La brecha entre pobres y ricos ha crecido a niveles escandalosos. En América Latina la pobreza afecta a 340 millones de personas. En los propios Estados Unidos, afecta al 17% de la población. La pobreza es la otra cara de la concentración y centralización de la riqueza, de los recursos, de las oportunidades, del poder en grupos reducidos: 270 grandes transnacionales controlan el 28% de la riqueza mundial. En Ecuador el 10% más rico tiene el 47% de la riqueza, mientras el 10% más pobre apenas controla el 0,6%. Los sectores más desfavorecidos están en el campo, en las comunidades indígenas; las mujeres, cuyas desventajas estructurales apenas han variado, afrontan con más severidad estas injusticias económicas.

¿Cuándo nace el ALCA?
En la Primera Cumbre de las Américas, realizada en Miami, Florida, en diciembre de 1994, el Presidente de los Estados Unidos lanza este proyecto, bajo el argumento de unir la economía de las Américas, aumentar la integración social y política entre los
4

Globalización y resistencia 4 / ALCA

dencia la falsificación sistemática de los estados financieros y el fraude del boom bursátil. El milagro de la “nueva economía” se diluye en la quiebra o la fusión del 45% de las empresas del área. Es evidente, entonces, que la fuerza motriz del ALCA es el persistente deterioro de la hegemonía global de Estados Unidos, en el contexto de la crisis mundial del capitalismo. Su pérdida de liderazgo económico está claramente expresada en el sostenido déficit de su balanza comercial, que supera los U$S 460.000 millones anuales. Esto muestra la pérdida de competitividad de sus productos en el mercado mundial, por el deterioro de sus niveles de productividad y el crecimiento de la brecha tecnológica frente a sus principales rivales en la economía mundial. Una constatación es compartida hoy por la mayoría de análisis internacionales: la guerra es la forma en que Estados Unidos ejerce todavía su indisputado liderazgo bélico y un medio especulativo de rehabilitación de su economía. La invasión y las despiadadas masacres en Afganistán, los crímenes sistemáticos del sionismo contra el pueblo palestino, la decisión de atizar el conflicto indio-pakistaní, la preparación de una nueva guerra contra Irak y el Plan Colombia / Iniciativa Regional Andina, son puntos fundamentales dentro de esta estrategia. Después del fin de la euforia del triunfo del libre comercio, el ALCA se convierte en una estrategia para abrir los mercados de los países latinoamericanos, mientras se crean mercados controlados en los países centrales. El ALCA es un medio para subordinar a todo el Continente a su fatal curso geopolítico, y para rehabilitar la economía estadounidense a expensas de una nueva y despiadada expoliación de América Latina. El ALCA no es un instrumento distinto a la guerra: es esencialmente una doble declaración de guerra comercial y financiera. Las corporaciones transnacionales norteamericanas pretenden desplazar a sus competidores europeos y asiáticos de su actual participación en el mercado subcontinental, al tiempo que disputan a los latinoamericanos sus propios mercados locales y regionales, e incluso su participación en el mercado mundial.

El doble discurso
La constitución de áreas de libre comercio es la fase superior de los "cuatro pasos al infierno", denunciados por Joseph Stiglitz, ex-economista Jefe del Banco Mundial y Premio Nóbel de economía: privatizaciones, liberalización del mercado de capitales, precios de mercado y, finalmente, libre mercado. "Esto es el libre mercado regido por las normas de la OMC, el Banco Mundial y el FMI. Igual que en el siglo XIX, los capitales americanos y europeos buscan abatir las barreras al comercio en Asia, América Latina y África, mientras construyen barricadas en sus propios Estados contra los productos agrícolas del Tercer Mundo". En nuestro Continente el objetivo es crear un espacio exclusivo del dólar, para enfrentar la guerra económica con los otros bloques, (la Unión Europea, el Bloque Asiático); la convertibilidad en Argentina y la dolarización en el Ecuador fueron los laboratorios para avanzar a una dolarización continental. El discurso central es el libre mercado. Pero en los hechos, Estados Unidos ha reforzado sus políticas de controles y subsidios, sobre todo en los campos en que las economías latinoamericanas podrían competir y tendrían interés en la "libertad" de mercado.
6

De acuerdo a la UNCTAD, entre 1995 y el 2000, Estados Unidos subió los subsidios a la agricultura un 260%, mientras ante la OMC se había comprometido a reducirlos en un 20%. Con la Ley Agrícola aprobada el 2 de mayo del 2002 en el Congreso de EEUU, se establecen subsidios anuales a los agricultores estadounidenses en más de U$S 17.300 millones, durante los próximos diez años. Esta ley beneficiará básicamente a los grandes y medianos productores de maíz y trigo de los estados del noroeste, la industria lechera del noreste y a los productores de algodón y arroz del sur del país, entre otros. Muchos de estos productos subsidiados son transgénicos. El comisario europeo de agricultura, Franz Fischler, afirmó que estas medidas están “ligadas directamente a la producción y son contradictorias con las posiciones de la OMC. (...) los granjeros de Europa son capaces de competir con los de EEUU, pero no así con el Tesoro norteamericano”. Brasil exporta U$S 5.200 millones anuales en soya, con esta ley agrícola prevé una perdida anual de U$S 1.000 millones. A mediados de 2001, la industria del acero de EEUU operaba al 40% de su capacidad plena y vendía acero a los precios más bajos en 20 años. Al mismo tiempo, desde 1998 la importación de acero había caído en 33%. Bush, el heraldo del libre comercio, resolvió defender su industria del acero elevando el arancel hasta 30% para los importados. Esta medida se ha vuelto un boomerang y ahora el costo del acero se ha disparado, afectando a la industria mundial. Después de los atentados del 11 de septiembre del 2001, la industria aeronáutica solicitó al Congreso una “ayuda” de U$S 24.000 millones. El Congreso liberó U$S 17.500 millones, de los cuales 5.000 millones fueron para Boeing, aunque ésta inmediatamente haya despedido 30.000 trabajadores. El más grande subsidio a las empresas estadounidenses está en los contratos para los productos bélicos: los precios de éste sector pueden superar a los de la industria civil en proporciones que van del 500% hasta el 5.000%. En estas condiciones de doble discurso: apertura de mercados para los países latinoamericanos y barreras proteccionistas para el mercado estadounidense, ¿será posible hablar de "libre competencia" y de "libre mercado"? Pero además, si los subsidios son un mecanismo válido para amparar rubros de producción en crisis y evitar la quiebra de unidades productivas, ¿por qué en virtud de las políticas de ajuste y las cláusulas comerciales nuestros países no pueden aplicar soberanamente dichas medidas?

El manejo del tiempo es decisivo
La integración en condiciones de equidad, es una condición indispensable para el desarrollo de nuestros países. Europa tardó 50 años para construir la Unión Europea y avanzar a la unidad monetaria; aún cuando cuenta con países con un desarrollo menos desigual que el que se da en nuestro Continente. Aquí las urgencias vienen desde arriba: los Estados Unidos pretenden adelantar la aprobación para el 2003. No sólo los movimientos sociales latinoamericanos rechazan la implementación del ALCA, sino que también empresarios ligados a la producción han empezado a manifestar su preocupación al menos sobre los plazos del convenio: "no
El Mundo al revés
7

Globalización y resistencia 4 / ALCA

estamos preparados". Y unos pocos, como el Vicepresidente de la Cámara de Industrias de Brasil, ven la gravedad de la amenaza: "la aprobación del ALCA será un suicidio para la industria latinoamericana".

El ALCA es más que un tratado de libre comercio
El ALCA es un proyecto de segundo nivel: abarca todo el proceso económico, desde las inversiones iniciales y la producción, el manejo financiero, hasta la distribución y el consumo final; y se extiende a nuevos ámbitos de política social, como educación y salud, y los bienes intangibles. El libre comercio incluye: productos concretos (materias primas, productos agropecuarios, manufacturas); servicios (salud, educación); licencias tecnológicas (patentes, derechos de propiedad intelectual); operaciones financieras (créditos, inversiones, cambio, compra y venta de títulos, acciones, préstamos, definiciones de las tasas de interés); bienes intangibles (medio ambiente, migraciones). Es un proyecto que apunta al control y la regulación de la vida: es una nueva forma de biopoder; nada queda fuera de su ámbito. El ALCA no sólo es un acuerdo de comercio sino un organismo supranacional que dirime controversias comerciales, económicas y políticas, suprimiendo a los Estados y sus constituciones, otorgándose el derecho de penalizar a cualquier Estado que no se someta a las políticas de las corporaciones multinacionales que ya no sólo ofertarán mercancías y productos perecibles, sino que arremeterán en el continente abriendo el nuevo “comercio de servicios”, es decir, serán los oferentes de derechos sociales como la salud, la educación, la seguridad social y el saneamiento ambiental. Todos estos derechos fueron conquistados por los pueblos del mundo bajo los principios de universalidad, subsidiariedad y solidaridad.

El alcance de los grupos de negociación
Siguiendo el modelo del NAFTA, elevado a receta universal por la Organización Mundial del Comercio, los portadores del ALCA ya se encuentran realizando “negociaciones de alto nivel”, en base a las comsiones o grupos de trabajo siguientes: Servicios: educación, salud, seguridad social. “Liberalizar progresivamente el comercio en servicios”. Limitar la acción de los gobiernos en todas las políticas públicas y facilitar el acceso de las empresas multinacionales a todos los servicios públicos. Entre los mecanismos para ello se cuentan la ampliación del principio de nación más favorecida, y la asimilación del concepto de servicios públicos al concepto de mercancías. Inversiones. “Establecer una estructura legal justa y transparente para incentivar las inversiones por medio de la creación de un ambiente estable y previsible que proteja al inversor, sus inversiones y movimientos afines, sin crear obstáculos a las inversiones provenientes del exterior”. Las condiciones sobre inversiones concederán nuevos poderes a las empresas transnacionales. Se prevé adoptar lo que ya se aplica en el marco del NAFTA (capítulo 11), y que ha llevado a invertir los papeles: las empresas puedendemandar a los Estados ante los paneles internacionales, con el argumento de
8

que sus políticas o actividades representan “obstáculos contra el libre comercio”. Mientras tanto, los Estados y los gobiernos verán reducida su capacidad para realizar inversiones que puedan garantizar los derechos y los servicios de sus ciudadanos. Contratos públicos del gobierno. “Aumentar el acceso a los mercados de contratos públicos en los países del ALCA”. Abrir todos los contratos, servicios y bienes públicos a la privatización en favor de empresas transnacionales. Acceso al mercado. Eliminar los aranceles y obstáculos “no arancelarios”, para garantizar el libre comercio. Un obstáculo “no arancelario” puede ser una norma de defensa del medio ambiente, de la salud de la población, o de los derechos humanos y laborales, y puede ser esgrimido por las empresas transnacionales para presentar una demanda en contra de los estados nacionales. Agricultura. Eliminar los subsidios a las exportaciones y “otras medidas y prácticas que distorsionan” el comercio de los productos agrícolas. Garantizar que las medidas sanitarias y fitosanitarias no sean una barrera al comercio. Por ejemplo eliminar la prohibición al cultivo o importación de productos transgénicos, vigente actualmente en algunos países de América Latina. Se excluye la necesidad de posibles reformas agrarias y no se da importancia al tema de la seguridad alimentaria, menos aún al de soberanía alimentaria. Promover la liberalización de la tierra y del agua, para legalizar la expropiación a los campesinos e instituir la propiedad transnacional de la tierra y el agua, el monopolio privado de la producción y el comercio de alimentos. Derechos de propiedad intelectual. “Fomentar y garantizar la protección adecuada y eficaz de los derechos de propiedad intelectual”. Los acuerdos se orientan al control de la biotecnología, los recursos genéticos y la sabiduría de los pueblos. Entre los derechos de propiedad intelectual está el registro de patentes de plantas, animales y semillas. Los acuerdos privilegian los derechos privados de las empresas en detrimento de los derechos de las comunidades locales, de su herencia genética, sabiduría ancestral y medicinas tradicionales. Subsidios, antidumping y derechos de compensación. “Profundizar las medidas establecidas en el Acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre subsidios y medidas de compensación”. El Acuerdo de la OMC establece límites respecto a lo que los gobiernos pueden o no subsidiar. La política se ha orientado a favorecer a los países ricos y a las transnacionales, principalmente en el comercio de productos agrícolas. Otra área favorecida por la OMC es la de la industria de armamentos, dominada por los Estados Unidos y los países centrales. Políticas de competencia. “Garantizar que los beneficios del proceso de liberalización no sean perjudicados por prácticas comerciales anticompetitivas”. Los países latinoamericanos deberían disolver sus empresas estatales, pues son calificadas como monopolios, y conceder a las empresas multinacionales el derecho de entrar en el país, es decir, destruir las empresas nacionales y establecer un nuevo monopolio privado, ahora protegido por la nueva legislación. Las políticas de "flexibilización laboral" reducirán aún más los derechos laborales, particularmente a la organización y al reclamo sindical. Solución de controversias. “Fundar un mecanismo justo, transparente y eficaz para la resolución de disputas entre los países de l ALCA y crear maneras de facilitar
El Mundo al revés
9

Globalización y resistencia 4 / ALCA

y fomentar la utilización del arbitraje y otros mecanismos alternativos de solución de las disputas, para resolver controversias particulares en la estructura del ALCA”. Este tribunal decide si la práctica o política de un país es un “obstáculo para el comercio” y ordena eliminar la práctica o política agresora. Un país podrá anular leyes, políticas y programas internos de otro país: la soberanía queda sujeta a la relación de fuerzas. Leyes de los países latinoamericanos sobre salud, seguridad alimentaria, medio ambiente, derechos laborales, podrán ser eliminadas en la solución de controversias presentadas por otros países. No se reconoce un rol a la sociedad civil y a los actores sociales en la solución de los conflictos.

Los silencios del ALCA
A menudo, la clave de los discursos está en los silencios. Hay varios temas estratégicos que se quedan fuera de los tratamientos explícitos del ALCA, aunque sin duda están subyacentes y sufrirán sus impactos Son tópicos de gran importancia social y económica para los pueblos, pero que los gobiernos no los asumen como tales: la deuda externa y los flujos financieros, derechos humanos, ambiente, trabajo, migración, la soberanía, la democracia y el papel del Estado, los derechos culturales y de género, incluyendo los derechos colectivos de los pueblos y nacionalidades indígenas. El discurso del mercado total homogeneiza la economía y la sociedad, anula las diferencias, invisibiliza procesos y a numerosos actores de la producción, el comercio y los servicios. Todo se convierte en mercancía y la prioridad es su libre circulación, por encima de los derechos de las comunidades y de los intereses de los países en relación con sus recursos naturales. Cuando el discurso oficial habla de actores económicos, alude sólo a la acción de la gran empresa privada, local y transnacional. Se desvaloriza el papel del mercado interno y el aporte de las comunidades indígenas y campesinas, del trabajo no pagado o subpagado de las mujeres. El valor del trabajo de reproducción y cuidado humano que las mujeres realizan sin pago o retribución, es equivalente a un 30% del PBI, pero en el ALCA no solo se invisibiliza, sino que se tiende a incrementar ese trabajo por efecto de la mercantilización y privatización de todos los servicios, y de la limitación de las competencias públicas para desarrollar políticas de redistribución y equidad. El comercio internacional, regional y global, representa apenas un tercio de la economía, mientras el mercado interno abarca los dos tercios, empero, el discurso del poder se centra en "exportar y competir", y se olvida de los procesos que vienen desde abajo, y que tienen que ver con las condiciones de vida digna para los pueblos latinoamericanos. El ALCA responde a una estrategia de concentración monopólica no sólo de la riqueza y los recursos naturales, sino también de la información y las decisiones en manos de las transnacionales y los grupos locales de poder. Se trata de una integración de los grandes capitales, a espaldas de la integración de los países y de los pueblos.

están motivados por el interés personal, expresado fundamentalmente por la búsqueda incesante de la ganancia económica. Según esta perspectiva, las acciones que proporcionan ganancias al individuo o a la empresa son siempre las más beneficiosas para la sociedad;. el comportamiento competitivo es más racional y más beneficioso que el cooperativo; el progreso humano se mide mejor por los incrementos en valor de lo que la sociedad consume. Por lo tanto, desde esta visión, los que más consumen más contribuyen al progreso. El ALCA significa la legitimación y la profundización del neoliberalismo, el cual se ha venido aplicando en nuestro en nuestro Continente en las dos últimas décadas. Varias veces los bloques dominantes han intentado legitimar con plebiscitos esta política, pero han sufrido sucesivas derrotas. Ahora concentrando las decisiones en manos de los gobiernos buscan asegurar su objetivo. A lo largo del continente hay un estrato de la sociedad que vive muy bien bajo las políticas neoliberales. Los especuladores, las corporaciones transnacionales y quienes trabajan a su servicio proclaman las maravillas del mercado. Pero para la mayoría de los pueblos latinoamericanos, los últimos 25 años han significado un declive en los niveles de vida, y en muchos casos la pobreza extrema. El neoliberalismo conlleva la imposición de una serie de reglas que gobiernan no sólo la economía, sino también el tejido social de nuestras sociedades. Por tanto, no se trata de una lucha comercio vs. protección, o integración vs. aislamiento, sino de ver cuáles son las reglas que prevalecerán y quién se beneficiará con ellas.

El espejo del NAFTA
El ALCA es todavía un proyecto en marcha. Pero podemos evaluar las políticas en que se sustenta con los resultados de 7 años de aplicación del NAFTA en México. En tanto sus promotores enfatizan que las inversiones y exportaciones de México crecieron con el NAFTA, lo datos indican que el PBI mexicano que en la década de los 70 creció en el 6,6% anual, después del NAFTA en 1994 disminuyó su ritmo a 3,1% anual y en el 2002 a 1,5%. Los Estados Unidos han pasado a ejercer un virtual control monopólico de la economía mexicana: el 74% de sus importaciones y el 90% de sus exportaciones se dan con ese país. Trecientas empresas filiales de transnacionales norteamericanas y las maquiladoras producen el 96% de las exportaciones totales, el 4% restante es producido por 2 millones de empresas mexicanas. El componente mexicano en cada dólar de exportación es de 18 centavos, y en las maquiladoras de 2 centavos, lo que muestra la absorción de las empresas mexicanas por las transnacionales norteamericanas. El NAFTA ha sido un instrumento para ceder a las transnacionales todos los beneficios, provocando la destrucción de la economía y de la organización campesina. El caso del maíz es solo un ejemplo: el maíz es el principal alimento de la población mexicana y el primer cultivo campesino. A él se dedican 2.5 millones de productores, el 92% de las parcelas menores a 5 hectáreas y ocupa 8.9 millones de hectáreas, equivalentes al 57% de la superficie agrícola. Antes del NAFTA, se producían más de 18 millones de toneladas, que representaban el 61% de la producción de granos. Según los acuerdos del NAFTA, el maíz tendría una protección extraordinaria a
El Mundo al revés
11

Las políticas de los acuerdos
Si analizamos los mandatos de los Grupos de Negociación, constatamos que presentan al neoliberalismo como un modelo de vida. El argumento es que los seres humanos
10

Globalización y resistencia 4 / ALCA

través de aranceles altos del 215% que se eliminarían de manera paulatina en un período de quince años. Sin embargo, durante los siete años de vigencia del tratado, el gobierno mexicano, bajo presión de las transnacionales y de EEUU, ha permitido que las importaciones de maíz sobrepasen las cuotas fijadas sin cobrar el arancel previsto. Los principales importadores de maíz a México son empresas multinacionales dedicadas a la producción de semillas y agroquímicos (Cargill, Continental, Monsanto) que, asociadas a empresarios locales y con el amparo del gobierno, están saturando el mercado mexicano del maíz en desmedro de la producción local. Por su parte los campesinos, ciclo a ciclo se enfrentan a grandes dificultades para comercializar su cosecha en el mercado interno por la competencia de las importaciones. El NAFTA ha provocado además la contaminación de las variedades nativas de maíz con transgénico proveniente de los EEUU, afectando gravemente la soberanía de los pueblos mexicanos sobre sus semillas. Las transnacionales no solo controlan ahora el abastecimiento de maíz, también han acaparado la producción de harina y masa para las tortillas, que es uno de los principales alimentos de la población mexicana. Una sola empresa controla el 70% del mercado de tortilla y harina de maíz, de manera que en la actualidad, el gusto por las tortillas en México no depende de su producción interna sino de las decisiones de una sola multinacional. El resultado es el aumento de las importaciones agrícolas, mientras se destruye la base productiva en los países periféricos. La agricultura ha sido severamente golpeada por la competencia con productos subsidiados y producidas con tecnologías intensivas en el uso de agroquímicos, semillas transgénicas y combustibles fósiles. Ha pasado de exportador de arroz, a importador del 50% de lo que consume. Ha decrecido la superficie de tierras explotadas y se ha desplazado a 6 millones de trabajadores agrícolas. El costo de la canasta básica ha aumentado en 560% entre 1994 y el 2000, en tanto el salario real sólo creció en un 135%; el 50% de los asalariados recibe la mitad de lo que percibía hace 10 años. El ALCA es una estrategia para consolidar una división del trabajo, en la que América Latina profundizará su dependencia de las exportaciones primarias bajo una nueva dependencia tecnológica y el control de las transnacionales alimentarias, actuará como mercado para la sobreproducción de los países centrales y verá destruida su base industrial. El ALCA ataca a la producción en todos sus aspectos. Desde la flexibilización laboral, orientada a la sobreexplotación de los trabajadores, la destrucción de la contratación colectiva, del derecho de organización, a la estabilidad, a la huelga y a la seguridad social; hasta la reprimarización de nuestras economías que serán condenadas a abandonar toda estrategia de desarrollo endógeno, a cambio de su concentración exclusiva en la extracción de riquezas naturales y en procesos de trabajo que demanden la explotación intensiva de la fuerza de trabajo para la producción, no de mercancías terminadas, sino de parte de ellas, en el contexto de la internacionalización de la producción. La expectativa del ALCA es transformar al subcontinente en una gigantesca zona franca donde operen libremente las maquilas.
12

Del Acuerdo Multilateral de Inversiones al control absoluto
El dominio directo de Estados Unidos y la falta de contrapeso de los otros bloques capitalista centrales (Unión Europea y Japón) lleva a que las negociaciones dentro del ALCA tiendan hacia las formas más extremas de liberalización. Por ejemplo, el mandato del ALCA en lo que respecta a las compras del sector público va más allá de lo establecido por la OMC. Esta sanciona medidas que favorecen a los proveedores locales o nacionales, fijan normas de contenido nacional o imponen reglas de inversión en la comunidad. No obstante, por el momento, la OMC no ejecuta las reglas de acceso a mercados o tratamiento nacional en la compra de bienes y servicios gubernamentales directos; en tanto el grupo de negociación del ALCA parece ir mucho más lejos, al “abrir todos los contratos, servicios y bienes gubernamentales, a licitaciones en las que podrán participar otras empresas de los países del ALCA” Igual sentido observamos en torno a los acuerdos sobre agricultura, que se basan en lo determinado por la OMC y no por el NAFTA, justamente porque las primeras van más lejos. En el NAFTA se establece un enfoque general para garantizar que las medidas se empleen por razones científicas legítimas y no oculten barreras al comercio. Los países miembros están aún facultados para tomar medidas a fin de proteger la vida y la salud de humanos, animales y plantas en niveles que consideren "adecuados"; mientras éste "alienta" a las partes para que armonicen sus medidas sobre la base de las normas internacionales pertinentes, la OMC busca eliminar todo control nacional. Se apunta así a retirar totalmente el derecho de los gobiernos a establecer normas en las áreas cruciales de sanidad, seguridad alimentaria y medio ambiente. Sí se acoge, en cambio, el Capítulo 11 del NAFTA, en cuyo artículo 1110 se obliga a los Estados suscriptores a compensar a los inversionistas extranjeros, en caso que decisiones soberanas de las autoridades nacionales sean consideradas expropiaciones. El artículo proporciona a los inversionistas atribuciones de sujetos de derecho internacional, reservados antes del Tratado exclusivamente a los Estados. Los juicios no se presentarán ante Cortes de Justicia de los países, sino ante paneles internacionales, constituidos por representantes de las transnacionales y basados en la “ganancia” como principio supremo, lo cual implica la derogación de toda la historia del derecho universal. La supremacía del ALCA sobre las legislaciones nacionales conlleva la subordinación de las constituciones y todo el régimen jurídico de cada uno de nuestros países a esta “justicia” transnacional.

NO AL ALCA
No creemos en una integración entre desiguales, ni en la proclamación del absolutismo del mercado. Creemos en una integración que ponga por delante los intereses, los sueños, las angustias y las esperanzas de nuestros pueblos, de los los trabajadores, los campesinos y los excluidos. Con este instrumento se busca profundizar aún más un modelo económico que en los últimos años ha provocado empobrecimiento masivo de la población, ha destruido las economías nacionales y ha debilitado nuestra soberanía. La decisión de los Estados
El Mundo al revés
13

Globalización y resistencia 4 / ALCA

Unidos de imponer el ALCA no está dirigida a compartir los beneficios de su desarrollo tecnológico y sus excedentes con los países empobrecidos, ni a abrir las puertas de su gigantesco mercado a los productos latinoamericanos, sino por el contrario, a invadir nuestros mercados con sus productos subsidiados y a concentrar la acumulación de riquezas de América Latina, de sus materias primas (petróleo, oro, uranio), de sus recursos naturales (agua, biodiversidad) y su fuerza laboral de millones de seres humanos, en manos de la corporaciones transnacionales norteamericanas. Si no se trata la desigualdad entre países, el discurso de la integración se convierte en los hechos en una estrategia imperialista. Un verdadero proyecto de integración es una asociación entre iguales, destinada a crear las condiciones para la libre circulación de las mercancías, el capital y las personas, en un contexto de transformaciones económicas, sociales y políticas, y de apoyo a las regiones más atrasadas. Si no se trata la desigualdad entre los diversos sectores sociales y económicos, la desigualdad étnica, y de género, el discurso del mercado libre se transforma, en los hechos, en una estrategia de sobreexplotación de los excluidos. Un verdadero proyecto de integración sería una asociación que respete las diferencias y busque superar las inequidades. Por el contrario, un área de libre comercio como la planteada por el ALCA, tiende, si se establece entre países con distinto grado de desarrollo, a acentuar las desigualdades e implantar así una división del trabajo en la que los más atrasados operan simplemente como proveedores de recursos naturales y mano de obra barata. En los hechos el ALCA constituye la creación de un espacio al servicio de las transnacionales y de sus socios locales, que lesionarán aún más a los sectores productivos nacionales, degradarán los ingresos y el empleo y, en especial, las condiciones de trabajo de las mujeres. Los Estados, por su parte, quedarán reducidos al rol de meros administradores de los intereses de las transnacionales y de sus socios, y serán llevados en su lucha competitiva por atraer inversiones a permitir la destrucción del medio ambiente y a ajustar perpetuamente hacia la baja los salarios y las condiciones laborales. La puesta en práctica del conjunto de medidas contenidas en los acuerdos del ALCA implica profundizar las políticas neoliberales y garantizar su irreversibilidad. Cualquier Estado nacional que quisiera cambiarlas debería enfrentar el pago de indemnizaciones que los pondría en quiebra. Las instituciones quedarán así vaciadas de todo contenido real y América Latina imposibilitada de emprender la imprescindible integración de los pueblos latinoamericanos. Los gobiernos nacionales, sometidos al suprapoder de las transnacionales, no podrán fomentar políticas que fortalezcan la demanda interna y terminarán haciéndose dependientes por completo de los mercados externos.

revista trimestral revista trimestral

FOLLETO

Socialismo Internacional
Teoría y política marxista

Imperialismo Hoy
La sangrienta guerra lanzada por las grandes potencias contra Irak en 1991 demostró que el imperialismo, en el sentido más general de utilización directa de la fuerza por parte de las grandes potencias para imponer su voluntad sobre Estados menores, se encuentra prosperando. Alex Callinicos argumenta en este folleto que pueden identificarse tres fases por las que ha atravesado el imperialismo: el imperialismo clásico, 1875-1945 –que es el imperialismo que dio lugar a la "Guerra de los Treinta Años" de 1914 a 1945; el imperialismo de las super-potencias, 1945-1990 –período en el cual el mundo fue repartido entre dos grandes bloques militares rivales–; y el imperialismo posterior a la Guerra Fría –el "Nuevo Orden Mundial" de Bush (padre), que en realidad es una versión más inestable del antiguo orden mundial. Y culmina su trabajo planteando las perspectivas del Uruguay desarrollo futuro del imperialismo. 15

En conclusión
El ALCA no constituye un proyecto de integración. Es un proyecto político de sometimiento y profundización de la hegemonía de EEUU, donde los intereses del capital estarán por encima de los intereses de los países y los pueblos de América Latina. Por ello, los pueblos latinoamericanos no podemos aceptar el tipo de integración que nos proponen en el ALCA y tenemos que construir una integración diferente...
14

Globalización y resistencia 4 / ALCA

El Mundo al revés

Qué es el ALCA
y cómo nos afectará

SERIE / PRESENTE

El ALCA prevee la libre circulación de bienes y servicios e inversiones en todo el territorio del Continente. Se orienta a la implantación del mercado y la libre competencia en todas las actividades y recursos, extendiendo al máximo el alcance de la privatización –lo que incluye patentes sobre biodiversidad. Contempla garantías totales para los intereses de las corporaciones multinacionales, colocados por sobre los derechos de los Estados nacionales, de los pueblos y de las personas. El ALCA no constituye un proyecto de integración. Es un proyecto político de sometimiento y profundización de la hegemonía de EEUU, donde los intereses del capital estarán por encima de los intereses de los países y los pueblos de América Latina.

Folletos editados

El Mundo al revés

•Imperialismo hoy •ABC del socialismo •Una sociedad socialista •Un partido revolucionario •Globalización y resistencia. ALCA •Globalización y resistencia. Deuda Externa •Rusia 1917. El partido bolchevique •Chile 1973. Revolución y contrarrevolución •Europa oriental 1989. Una explicación de lo sucedido •Argentina 2001. Revuelta y después •León Trotsky. Socialista revolucionario •Antonio Gramsci. Socialista revolucionario •Rosa Luxemburg. Socialista revolucionaria •Los orígenes de Socialismo Internacional •Partido y Clase. Distintas concepciones •¿Cómo funciona el marxismo? •Marxismo 2004. Ponencias •Todos somos gays

16

www.elmundoalreves.org

Globalización y resistencia 4 / ALCA

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful