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ESCATOLOGÍA Y HUMANISMO CRISTIANO Prueba ensayo.

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1) “La parusía, Pascua de la Creación” La reflexión versa sobre la sentencia o profesión del Credo “desde allí vendrá con gloria a juzgar a vivos y muertos”. En atención a este artículo de fe, se entienden dos realidades que acompañan al hombre y con las cuales tendrá que enfrentarse en algún momento: el juicio y la parusía. Estas expresan sin duda las dos convicciones sobre el destino final del hombre, de su historia y del tiempo, el cual verá su culminación en un acontecimiento salvador que abarcará las fronteras de lo visible y lo invisible, de toda la realidad. El mundo, durante la creación desde la nada por Dios, experimento su punto alfa, ahora luego se apresta para recibir a su punto omega. Y Cristo se presenta como el que culmina la historia, quien cosecha las edades del mundo y por quien han de ser regeneradas todas las cosas, llevándolas a la plenitud de la gracia, la pascua de la creación que ha cruzado por los estados del juicio escatológico, la resurrección de los muertos y los cielos y la tierra nuevos. En el Nuevo Testamento la parusía se presenta en los diferentes escritos apostólicos, de hecho la predicación apostólica lleva siempre ese acento escatológico, de igual manera y desde el inicio, el Señor durante su ministerio advertía de los futuros acontecimientos y descubría a los hombres la naturaleza de esta espera. “Verán al hijo del hombre regresar del mismo modo como lo ven irse”, "Veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Todopoderoso venir sobre las nubes." (Mc. 14. 62 y Mt. 26. 64). En griego, el término parusía del vocablo parousía (estar o hacerse presente), se utilizaba para designar el descendimiento o manifestación de una divinidad en la tierra, sea por la aparición del monarca con ocasión de alguna visita que iba precedida por un ritual. Pero esta expresión sea profana o sacra, hace referencia a una manifestación jubilosa, manifiesta salvación y jubilo para el pueblo. En el caso del A.T. en sus escritos griego, el término parusía no se encuentra así como aparece como desconocido para el judaísmo de influencia helenista. Hablar o referir de parusía es hablar sobre el fin del mundo. El Nuevo Testamento, en las cartas paulinas, resalta la manifestación de la gloria del Hijo del Hombre: “Nosotros creemos que Jesús murió y resucitó, y que por tanto Dios llevará consigo a los que han muerto unidos a Jesús……..porque cuando se dé la orden, cuando se oiga la voz del arcángel y resuene la trompeta divina, el Señor mismo bajará del cielo, y los que murieron unidos a Cristo resucitaran en primer lugar. Después nosotros, los que aún quedemos vivos, seremos llevados sobre las nubes por los aires junto con ellos al encuentro del Señor.” Este es el texto de los escritos paulinos y de todo el

el resonar de trompetas. Gaudete Dominus prope.T que se considera como la más directa explicación sobre esta manifestación. y que también San Ireneo emplea. Acompañan a la expresión parusía. la liberación del dominio del mal. “manifestación triunfal aguardado con expectación”. día de gloria del Fuerte de Israel. los términos epifanía. En lo que respecta a las siguientes épocas o edades. etc. el Señor está cerca. con ello se incluye su ética o moral de vida comunitaria e individual. El estudio de los textos del N. se habla del Dies Domini. La esperanza cristiana está expresada en el término apocalipsis.” Para expresa este momento de inminencia de una gloriosa manifestación. y en particular lo referente a la vida de las primeras comunidades cristianas. Luego para entender mejor el sentido de esta manifestación o parusía el texto paulino de 1Co 15 expresa como tendrá lugar aquel proceso: “Luego tendrá lugar el fin. apocalipsis y manifestación. pues dichas actitudes deben manifestar justamente esta espera que se tiene del Señor. Cristo entregue el Reino a su Padre…. Es San Agustín quien explica ya purificada la idea de parusía. a vivir plenamente en la santidad. y encuentra sus variantes en las expresiones: “venida del Hijo del hombre”. como expresión de una anticipación de la venida definitiva del Reino. También se reconoce maranatha como una confesión de fe sin perder por ello su contexto cultual. distinción que luego tratarán los Padre de la Iglesia. o Dia del Señor. Toda la vida de la primera comunidad está marcada por la espera de la aparición de Cristo. nos ayudan a comprender como aparece esta esperanza escatológica en la celebración bien de la eucaristía o del agapé fraterno.N. También describe la presencia real en la eucaristía a la que ha acudido llamado por la plegaria a la vez que tiene conexión directa con el modo como aparecerá o vendrá en la historia. Los Santos Padres explican los misterios de la Encarnación y la segunda y definitiva venida indistintamente hasta que se establece la diferencia y se caracteriza a cada una de estas. ven Señor Jesús. En los símbolos la parusía es entendida y transmitida como venida y juicio. la parusía no ha sido tema de referencia exclusiva en los documentos magisteriales. Alégrense!. Su lenguaje es profundamente escatológico: la voz del arcángel. aunque siempre fue guardada en la liturgia eucarística en donde su presencia se dejaba advertir con las plegarias y el maranatha luego de la consagración. la resurrección de los muertos. por mucho tiempo se transmitió tal cual el artículo de fe la manifestaba. En cuanto a la elaboración de una teología sobre la parusía. En cuanto a epifanía. lo cual se debe entender no solo como acción de establecer el premio y castigo sino como una venida en gloria o de gloria. esta expresión recorre el cristianismo desde las primeras comunidades cristianas. del pecado al orden de la gracia. Ya en la época patrística San Justino mártir es el primero en establecer una diferencia entre la primera y segunda venida.T. toda potestad y todo poder. cuando destruido todo dominio.el último enemigo en destruir será la muerte. manifiesta también un gozo por liberación. Se denota el término marana tha. lo cual era una debilidad en . del termino griego epiphaneía designa sin distinción sea la primera manifestación de Cristo o la segunda.

entendiendo por esto el creer que dicha parusía se da solo al final de la vida de cada cual. sino que guardan comunión entre sí y en dirección al establecimiento del Reino de Dios en su plenitud. puesto que Cristo es el eschaton. separar el hecho o acontecimiento de su sentido. Lo que se espera no son solo acontecimientos aislados unos de otros. siendo este último la prioridad. pues Él nunca se ha marchado. su intención es de juzgar y salvar. La esperanza cristiana ve en esta manifestación una conexión con la propia realidad en donde la aparición de gloria del Señor significa también un aparecer juntamente con Él en la gloria. Por otro lado no se puede reducir la realidad de la parusía a lo de cada individuo. puesto que la fe confiesa su presencia real y operante en los sacramentos. Dios y su Hijo desean que todos los hombres se salven. la resurrección que le entroniza como Señor. Pero esta única venida se compone de tres sucesos. siendo mas bien de carácter individual y sin involucrar a todo el genero humano y a cuanto existe. sin ningún termino. el de entrada al venir a una existencia histórica. su consumación. Comprender la parusía en clave teológica implica el considerar que no es un símbolo y que posee un carácter de ser también revelación. Tampoco se puede hablar de un final sin un termino. Su presencia permanente es desvelada por la parusía para que no solo la Iglesia le contemple sino todos con lo cual se consuma la tercera forma de presencia definitiva de Cristo. La parusía como instauración consumada del Reino de Dios se presenta como el juicio por excelencia.cuanto a la explicación sistemática sobre una acontecimiento tan particular como este. es decir. hacia su culmen. Comprender el “retorno” de Cristo no significa que en la historia el haya dejado un vacío. siendo está eschaton nuestro no el de Cristo. Ya entrado en materia teológica. . que se encamina hacia su definición. Solo hay una venida de Cristo al mundo. porque envió a su único Hijo no para que el mundo se condene sino para que se salve por medio de él. su paso a la plenitud para que fue creada. es decir. ya ocurrida en la Encarnación. una reflexión sobre la parusía nos descubre al proceso histórico como algo que no está para sí mismo. Dios siempre ha sido el auxilio de su pueblo y el juicio también se articula como la victoria del Señor sobre los poderes hostiles. Cuando Dios interviene en la historia para juzgar. Por esto se dice de la parusía ser la pascua de la creación. sino que al contrario advertir sobre esta situación implica tener conciencia de que la historia tiene su final. no se trata de concebir el futuro como eterno.

Lyonnet reconoce: Que la suerte del universo está ligada a la del hombre. El mismo mundo. quien lo arrastró por su corrupción. de todas las cosas. La Gaudium et Spes advierte sobre el despojo de realidad en el que puede caer el tema de la nueva creación. pues está por encima de todo. Bultman reduce la realidad de la nueva creación afirmando que es un mito procedente de del género apocalíptico. la redención del universo no solo es la resurrección de los muertos sino que el universo mismo será liberado del caos del pecado. La Sagrada Escritura siempre ha expresa. Se debe entender la creación de Dios como una unidad. Los padre del concilio refieren que la esperanza escatológica no rechaza ni se desentiende de la realidad temporal. habla de la restauración de omnia. T. El hombre es habitante de este mundo y no de otro denotando una continuidad-diversidad.A) LA NUEVA CREACIÓN            El destino del hombre y del mundo están íntimamente unidos. El A. Cuando se habla de expresiones o signos escatológicos en la Sagradas Escrituras. desde el inicio de la creación. Toda la Escritura refiere el tema de la escatología como algo concreto y solo como un momento espiritual. se opone al pensamiento materialista de Feuerbach quien ve en lo escatológico un impedimento para la consumación material del hombre. La esperanza de la nueva creación invita al hombre a producir fruto bueno precisamente animado por esa espera de la consumación del tiempo y de la historia. pero transformado y no lo mismo. rescatando el sentido de la nueva creación. La consumación escatológica de la historia habla de por sí de una sobre una dimensión cosmológica. La renovación está decretada por el Señor. y el N. la relación hombre-cosmos. desconocen el esquema sustitutivo que afirma una destrucción del mundo actual y una creación de otro diferente. Para comprender la existencia del hombre es necesario mirar al mundo y viceversa. La Gaudium expresa como el trabajo del hombre contribuye al advenimiento de la nueva creación. estos signos deben entenderse como una realidad inminente y solo como simple lenguaje simbólico e imaginativo. Primero: es una cooperación en la         . en la cual se van desplegado los designios salvíficos del Creador. Cristo es el reconciliador de todas las cosas. El Concilio Vaticano II en la Lumen Gentium. El Concilio reafirma el destino escatológico del mundo. La Nueva Creación siempre se ha de entender en el conjunto hombremundo. T. que la creación espera con ansia el rescate del hombre pues de eso depende su propio rescate. La Escritura nos signos de esperanza cuando se refiere a cielos nuevos y tierra nueva.

La vida eterna es poseída por la fe. Ven a Dios aquellos que gozan de su intimidad.T. Por visión de Dios. afirma que Dios no crea para la muerte sino para la vida. Jesús en sus discursos refería muchas veces sobre la vida eterna. que refiere a conocimiento del mismo. un goce más allá de la muerte. La doctrina de la justificación asoma como una preparación dispositiva en palabras de Teilhard. La visión de Dios hace referencia a la visión del Rey.     creación de Dios. Juan profundiza en el concepto de vida eterna. De entra las figuras empleadas en las parábolas la del banquete nupcial tiene especial interés. Segundo: Que el orden de la creación tiene un valor propio porque las cosas están dotadas de propia firmeza.T. La vida eterna es la participación en a vida de Cristo glorioso. . pues es el espíritu de Cristo el que obra ya en todos los corazones. Para el A. el término vida se dice en sentido análogo. la docilidad fruto del estar con el Señor. Los escritos paulinos también refieren la vida eterna pero reservada la expresión para la consumación escatológica a igual que lo consideran los evangelios sinópticos. siendo su actividad condición sin la cual se daría la justificación. Respecto a saber como será la nueva creación. alentando las actividades y actitudes humanizantes para el futuro en la plenitud de la gracia. En el anterior sentido se comprende la visión de los ángeles y la ineficacia de los dones y carismas a este respecto. bondad y verdad. no es fruto ni de la técnica ni de la revolución de la sociedad. Visión quiere significar: convivencia. En Juan vida y vida eterna son equivalentes La vida consiste en el conocimiento de Dios. por un lado Vida es la existencia colmada por las bendiciones de Dios. es necesario saber como es concebida la vida en las Escrituras. ejemplo de ello son las parábolas. afirmando al hombre como cooperador en la recepción de la gracia. La consumación se presenta como don de Dios. Con ello se vislumbra de moda más firme el sentido de vida eterna. familiaridad. es imposible si ni siquiera sabemos como será esta creación el penúltimo día de su historia B) LA VIDA ETERNA             Para comprender el concepto y el sentido del término vida eterna. debe entenderse no en la sola intelectualidad sino a la comunión. comunión existencial. El N. El progreso es de gran interés para el reino. El término mundo no solo refiere al espacio cosmológico sino al espacio vital y existencial de la comunidad humana. es decir en la participación o comunión con él.

pero también del yo para sí y para los otros en el universo. La vida eterna es visión de Dios. Dios crea para la vida porque crea por amor. La idea del cielo como sociedad se reitera con los Santos Padres: San Agustín. en resumen. San Cipriano. las referencia al Purgatorio estuvieron forzadas. El cielo no es una proyección imaginativa. comporta la superación de su límite vital. La vida eterna es salvación para el hombre. La fe cristiana siempre tiene presente que la vida eterna refiere la victoria del amor sobre la muerte. Se reconoce como aportación referencial sobre el Purgatorio el texto de Lev 4-5 sobre el ritual del Kippur que se aprovechaba para redimir los pecados de los vivos y que luego se aplica por Judas Macabeo para los muertos. La definitiva bienaventuranza trata sobre entrar con Cristo en la gloria. su elevación a un estado superior. mutación ontológica. Ya los primeros símbolos cristianos recogen la esperanza en la vida eterna. El Concilio Vaticano II afirma en la Lumen Gentium que el reinar con Cristo equivale a estar íntimamente unidos a él. . la visión de Dios es la divinización del hombre. es un ser con Cristo. San Ireneo. la expresión del marcado sentido cristológico de la esperanza escatológica. y es tomando enserio este intención prima de Dios que se puede creer y apoyar en la esperanza de una victoria sobre la muerte. en la época de la Reforma. es una entrañable relación de tú a tú. La visión de Dios refiere un cristocentrismo puesto que ver a Dios es ver a Cristo tal cual es. sino que opera en la dialéctica continuidad-novedad. C) EL PURGATORIO    La doctrina del purgatorio es tema de controversia interconfesional. abordado es la Escritura y la edad patrística. Allí donde está Cristo está el Reino es. En lo referente a compensación de la doctrina según las Escrituras. La visión se comprende en sentido existencial antes que noético. San Pablo reafirma esta idea se ser con Cristo y expresa su consumación. San Gregorio. Esta cualidad cristológica de la vida eterna permanece y se sositiene y sustenta durante toda la época patrística. Recupera aspectos sobre la vida eterna. La polémica se inicia en el modo de entender la justificación y el perdón de los pecados.              La visión de Dios no solo significa una contemplación sino también una identificación o semejanza con la persona divina contemplada: “seremos semejantes a Él porque le veremos”. es decir una vida compartida y no solo un acompañamiento.

pues contrasta gravemente con la doctrina protestante de la justificación y con la base de la sola Scriptura. La Carta a los corintios también referirá alguna evidencia sobre la doctrina de la purificación luego de la vida. necesite la purificación ultraterrena. La noción dogmática sobre el purgatorio no hace una referencia expresa sobre el tipo de penas con las que se procede a la purificación. Pero la evidencia definitiva en la Escritura y más clara que las otras se haya en la idea de la purificación necesaria para la visión de Dios. cuidó de que no se adhiriese a la doctrina sobre el purgatorio elementos que no le ayudaran. Los ofrecimientos o súplicas por los muertos se sostienen ya desde el judaísmo precristiano y que fueron asumidos por la Iglesia apostólica que los practicó. . la doctrina sobre el Purgatorio encontró su oposición feroz. El Vaticano II por medio de la Lumen Gentium hace más de una referencia sobre este estado de purificación. sino ligadas a todo el Cuerpo de Cristo y ayudadas por las oraciones de los fieles y santos. La mención del ignis purgatorius de San Cipriano constituye el primer testimonio explícito sobre el purgatorio y dará hincapié a que sus referencias en los siglos posteriores sean más frecuentes e inequívocas. puesto que las almas no cumplen la pena solas. Brota entonces la idea de que algún justo muerto sin la plena madurez espiritual para la visión de Dios. también está la aceptación de las consecuencias penales por los pecados cometidos. Por discrepancias con los orientales por las dos concepciones sobre el purgatorio.                Se deduce que una acción cultual puede ayudar a los muertos. Aún las tradiciones más antiguas contienen plegarias y oraciones por los difuntos. El concilio de Trento a tenor de los debates apologéticos contra la Reforma. Textos rabínicos acompañan esta referencia de la Escritura sobre la sombra de lo que podría ser el purgatorio. sino más bien de purificación de los muertos y de carácter penal y en el que los sufragios de los vivos pueden ayudar. Con la Reforma. el Concilio de Florencia establece definitivamente que: El Purgatorio es un estado y no un lugar donde haya fuego. Las penas del pecado o las consecuencias de este crean una situación de desorden cuyas consecuencias van más allá del perdón de las culpas. El dogma del purgatorio tienen también un sentido social. ejemplo de ello son las catacumbas. En los primeros cuatro siglos la oración por los difuntos se encontraba difundida por toda la Iglesia. La verdad del purgatorio supone que el hombre contribuye a su salvación.

como una consecuencia de aquel. es decir.. La obstinación del condenado que a sí mismo se excluye del Reino de Dios y se niega a adherirse al bien durante su estado de viador es la puerta del misterio de la condenación. de una salvación definitiva. el ser humano sigue existiendo en su dimensión espiritual. permanente y consciente. refiere la oferta de una vida eterna. en pecado mortal. que es también un no a la imagen de Dios. A los condenados se le llama réprobos. es la condenación fruto del pecado. También debe entenderse como tránsito. Terminado el tiempo de la vida. no actúa como Dios quiere y espera. aunque se suele definir como la "separación o salida del alma del cuerpo".LA MUERTE Y LA MUERTE ETERNA La muerte es el hecho final de la vida. por el contrario. Ambos son los rasgos que la Escritura y la Tradición. La muerte eterna. Y entiende por infierno el estado o situación de alejamiento divino (pena de daño). Pero se corrompe." (Mt. pues el cuerpo se transforma antes o después y queda reducido a los elementos minerales que lo configuraron en la tierra. hay que definir la muerte más bien como ruptura o separación. Ese estado de desdicha y dolor será inmutable. Las palabras de Juan: "todo árbol que no da fruto será cortado y echado al fuego. 8-12). El infierno que sobreviene a las almas que mueren en actitud de oposición a Dios. 2. El misterio del castigo eterno debe entenderse en doble sentido: en cuanto castigo y en cuanto a perpetuo o eterno. Y después de la resurrección de todos los hombres. acompañado de sufrimiento enorme por haber perdido la dicha que Dios había ofrecido. La muerte está para la resurrección. Ni es posible ignorar el carácter voluntario y libre de los condenados. En ambas. como si el alma estuviera "metida" en el cuerpo en forma de vasija y ella fuera esencia a la manera de aroma o ser invisible. nada puede cambiar por toda la eternidad. . la cual permanece. y a un fuego que no se apaga. Esto no da a entender que el no para Dios es posible. El hombre es quien decide si vive en la gracia o si elige la condenación. A partir de su acontecimiento. la idea del castigo está tan clara que no es posible negar su existencia según la fe cristiana. La muerte se reconoce en el orden del hombre herido por el pecado. Es una realidad teologal que versa sobre el propio destino y que se torna en confesión cristiana allí donde se acepta como cumplimiento de la existencia serenamente aceptado. Es la separación formal "del cuerpo y del alma". Están con su alma en esa situación. su llegada a sí mismo y el pronto comienzo de su real modo de ser tal cual Dios lo ha querido. son el símbolo de esa definitiva situación de quien. destruye y desaparece en su dimensión corporal. En cambio el incrédulo o pecador la sufre como castigo o como pena de una existencia pecadora. con la cual está en estado de esclavitud y que es incomprensible. se hallarán también con sus cuerpos. pascua de una forma de existencia temporal a la definitiva. La muerte conduce a la persona a su ser definitivo. libre en la vida. Si entendemos el hombre como una realidad doble.. y es la libertad humana la que es capaz de ese no.