«LAS AGUAS TORRENCIALES NO PODRÁN APAGAR EL AMOR»

(CANT 8, 6)

Mujeres en la mañana de pascua

Entre los relatos de apariciones a mujeres en la mañana de Pascua y el Cantar de los Cantares hay semejanzas sorprendentes. Normalmente, es en el encuentro de María Magdalena con Jesús donde se resaltan las coincidencias; pero en el grupo de mujeres de que nos hablan los sinópticos se dan también elementos típicos del Cantar:       ausencia búsqueda encuentros apresuramiento llamadas nombres      imperativos abrazos temor gozo perfumes

En ellos subyace la misma proclamación gozosa: el amor ha sido más fuerte que la muerte, sus ríos torrenciales no han conseguido apagar su fuego. Los relatos pascuales son una invitación a ser capaces de «aspirar» el aroma común que existe en ambos y captar cómo los atraviesa la misma dinámica de ese amor, siempre herido por el deseo del encuentro y siempre desbordado por la experiencia de su gratuidad. En la tarde del viernes, se había cumplido la profecía de Jeremías:
«Haré cesar la voz alegre y la voz gozosa, la voz del novio y la voz de la novia, la voz del molino y la luz de la lámpara» (Jr 25, 10).

Pero un grupo de mujeres pasó el largo sábado en estado de vigilia: « se volvieron del sepulcro y prepararon aromas y ungüentos» (Lc 23, 56) Sin saberlo, estaban haciendo algo semejante a lo prescrito en el Éxodo: «Éstas son las órdenes del Señor: de vuestros bienes, ofreced al Señor aceite para la lámpara y perfumes para la unción» (Ex 35, 8), y realizando una función propia del sumo sacerdote:
«Manda a los israelitas que te traigan aceite de oliva puro y refinado para alimentar continuamente la lámpara. Aarón y sus hijos la prepararán en la tienda del encuentro, fuera de la cortina que tapa el documento de la alianza, para que arda de la tarde a la mañana en la presencia del Señor. Ley perpetua para todas las generaciones israelitas» (Ex 27, 20-21).

Por eso, cuando llegó el Señor, «amaneciendo desde Seir, radiante desde el monte Farán» (Dt 33, 2), ellas estaban preparadas para salirle al encuentro. Las lecturas del Cantar de los Cantares y el relato pascual en el evangelio de Juan encuentran muchos paralelos que se ven enriquecidos por los diálogos, el ambiente, las

y ven. momentos del día y demás elementos. En la mañana del sábado. El contexto de este encuentro es siempre el Jardín. que anidas en las grietas de las rocas. fecundo.2 Así Juan 20. junto a los que reflexionamos más adelante. Cantar de los Cantares 2:10 Habla mi amado. y no lo soltaré. Resucitado. muéstrame tu rostro. novia mía. El ansia provocada por el deseo del reencuentro con el Amado. mientras María se inclina para mirar dentro del Sepulcro excavado en una roca. María como la Amada del Cantar. busca en la noche al Amor de su alma. eres un jardín cerrado. 1-2. Ambas correrán con pasos ligeros preguntando dónde está el Amado… María. y se oye en nuestra tierra el arrullo de la tórtola. nos hablan de esa ansia provocada por la Pascua. muy de mañana. El viernes santo se presentaba como el invierno. 12) Gethsemaní. María Magdalena fue al sepulcro y vio que habían quitado la piedra que cubría la entrada. En estos textos podemos encontrar muchos elementos que nos hablan de la incesante búsqueda del creyente a su Dios. 41). y en el jardín un sepulcro nuevo. surge la vida. ¡Lo busqué y no lo encontré! 3:3 Me encontraron los centinelas que hacen la ronda por la ciudad: «¿Han visto al amado de mi alma?». ¡Lo busqué y no lo encontré! 3:2 Me levantaré y recorreré la ciudad. Esa ansia de amor es la que provoca a las mujeres moverse en la oscuridad a buscar al Amado. antecede a la misma luz del Sol. en el cual todavía no habían sepultado a nadie” (Jn 19. sin embargo. 3). 11-18 alma. suscita en el corazón de la Amada el recuerdo del amor intensamente vivido. el Calvario y el Sepulcro son el otro Jardín: “En el lugar donde fue crucificado había un jardín. al mismo Jesús (Jn 20. pues “el amor es más fuerte que la muerte” (Ct 8. amada mía. 2:12 Aparecieron las flores sobre la tierra. hermosa mía! 2:11 Porque ya pasó el invierno. 3:4 Apenas los había pasado. 6). Este encuentro de bodas se suscita en Primavera.palabras. busqué al amado de mi 1 El primer día de la semana. como dice el cantar. la oscuridad ha sido vencida. . en lugares escarpados. durante la noche. Es un encuentro de vida. encontré al amado de mi alma. ¡Levántate. amada mía. a los guardias (Ct 3. porque tu voz es suave y es hermoso tu semblante» 3:1 En mi lecho. buscaré al amado de mi alma. La Sulamita anida en las grietas de la roca. Una invitación a salir del letargo del sábado y salir corriendo en busca del Amado en medio de la noche para contemplarlo lleno de luz. por las calles y las plazas. una fuente sellada” (Ct 4. al igual que la Pascua del Señor Resucitado. llegó el tiempo de las canciones. Un eco de estos pasajes bíblicos se encuentran en la obra espiritual de San Juan de la Cruz. 2:13 La higuera dio sus primeros frutos y las viñas en flor exhalan su perfume. ausencia de calor. cuando todavía estaba oscuro. aun en medio de la oscuridad. y me dice: «¡Levántate. magistralmente recogido en su Cántico Espiritual. cesaron y se fueron las lluvias. déjame oír tu voz. y ven. Todos estos elementos. hermosa mía! 2:14 Paloma mía. los gestos. Las dos mujeres con “mirras y perfumes” van al encuentro de Aquel que se hace esquivo. Un “Jardín Cerrado” es el corazón de la Sulamita: “Eres un jardín cerrado hermana mía. la estación de las canciones. lluvias… muerte. plantas y árboles marchitos. Lo agarré. 15) y la Novia.


 14 Apenas dijo esto. Mientras lloraba. mujer? ¿A quién buscas? Ella. por eso la mirada de alguien es reveladora de lo que hay en ella de más profundo y auténtico. a mi Dios. «¿Habéis visto al amor de mi alma?» (Cant 3. a lo que hay en ella de más interior y más total. 18 María Magdalena fue a darles la noticia a los discípulos. y les contaba lo que él le había dicho. sentados donde había estado el cuerpo de Jesús.. 1-2. su decir y su hacer. porque todavía no he vuelto al Padre.15-16). y no sé dónde lo han puesto. 11. uno a la cabecera y otro a los pies.que fue corriendo a ver a Simón Pedro y al otro discípulo. Para aproximarnos a los relatos evangélicos sobre el encuentro del Resucitado con las mujeres junto al sepulcro en la mañana de Pascua. aunque no sabía que era él. se presente una lectura en clave antropológica. pregunta la muchacha del Cantar con la naturalidad con que el que ama da por supuesto que todas las miradas serán atraídas por el que se ha adueñado de la suya. Ve más bien a mis hermanos y diles: "Vuelvo a mi Padre. 2.» (Cant 5. como símbolos de su sentir y su pensar. MANOS/PIES. 
 16 “María”. mujer? —le preguntaron los ángeles.12 y vio a dos ángeles vestidos de blanco. «¡He visto al Señor!».. El CORAZÓN hace referencia a la totalidad de la persona.. BOCA/OÍDOS. a quien Jesús amaba. .. y yo iré por él.
 17No me agarres.) Me levanté y recorrí la ciudad por las calles y plazas buscando al amor de mi alma. 3). dígame dónde lo ha puesto.. 11-18. pero mi corazón estaba en vela (. Lo haremos a partir de un sencillo esquema bíblico que contempla al ser humano a partir de tres pares de órganos: CORAZÓN/OJOS. y entre tantas maneras posibles de acceder a su comprensión. le dijo: Señor.) Le dice Jesús: "Mujer. exclamaba. Es que se han llevado a mi Señor.. se inclinó para mirar dentro del sepulcro. LLORANDO (. Y serán aplicados al siguiente texto: Jn 20. intentando que sea la corporalidad de las propias mujeres.15 Jesús le dijo: ¿Por qué lloras. que es Padre de ustedes. la que se convierta para nosotros en portadora de sentido. pensando que se trataba del que cuidaba el huerto. llorando junto al sepulcro. Es ese apasionamiento el que se desborda en la gama de emociones que reflejan los textos:  «María estaba frente al sepulcro. si usted se lo ha llevado. les respondió. que es Dios de ustedes". Los OJOS expresan hacia fuera todo ese mundo interior y lo conectan con la realidad. y les dijo: ¡Se han llevado del sepulcro al Señor. tal como aparece en los textos. y no sabemos dónde lo han puesto! 11 pero María se quedó afuera.) Le dice Jesús: "¡María!" Ella se vuelve y le dice en hebreo: "¡RABBUNI!"» (Jn 20. a su centro original e íntimo. 13 ¿Por qué lloras. 3. fuera. a aquella dimensión profunda que orienta el deseo y la búsqueda: «Yo dormía.. Ella se volvió y exclamó: ¡Raboni! (que en arameo significa: Maestro). ¿a quién BUSCAS?" (. 2). volvió la mirada y allí vio a Jesús de pie. ¿por qué LLORAS?.. le dijo Jesús.

gozo. 1).. Y es la fuerza de esa palabra acogida en la fe la que las empuja a contar. Acceden al conocimiento a través del OÍDO.. grabada en el cristalino de sus ojos.. A través de sus sentimientos y de su mirada descubrimos lo que « habita» la interioridad profunda de estas mujeres: aquello que BUSCAN. se experimenta. e quanto le aveva detto. sentito lo annunziamo a voi (1Jn 1. 3). 11). 6) va a conducirlas a la fe.se vuelve y VE a Jesús de pie» (Jn 20. 14). aunque el Cantar celebra el amor de una pareja.» (Jn 20. Si no hay en ellas esperanza de resurrección y van a ungir un cadáver.se inclinó hacia el sepulcro y VIO a dos ángeles vestidos de blanco» (Jn 20. 6). está para ellas presente en cualquier realidad. Su ausencia ha despertado en ellas el deseo y la búsqueda y ha integrado todos sus afectos: temor.. 3) Colui che abbiamo veduto e Ellas anuncian lo que han visto y. y sólo al escuchar su voz lo reconoce. no tienen más centro de atracción que él. pero su mirada resulta insuficiente. ¿Cuál fue su respuesta?  «Llega María ANUNCIANDO a los discípulos: "He visto al Señor y me HA DICHO esto» (Jn 20. qué palabras.. como si cada cual necesitara contar lo que admira y descubre del otro. los amigos del novio) en su celebración.» (Cant 5.... a comunicar.. la fuerza expansiva de ese amor introduce a otros muchos (las «muchachas de Jerusalén». «Oigo a mi amado que me llama. de compartir con otros lo que se piensa. Su imagen. María Magdalena «ve» a Jesús. os lo ANUNCIAMOS» (1 Jn 1. Maria Maddalena andò ad annunciare ai discepoli: «Ho visto il Signore». ¿Qué oyeron las mujeres en aquella mañana del primer día de la semana? ¿Qué voces. 18).. a hacer llegar a otros lo escuchado..  «Llega María anunciando a los discípulos: “He VISTO al Señor» (Jn 20. como un sello sobre su brazo» (Cant 8.?  «Ve a DECIR a mis hermanos. desconcierto. RECUERDAN y MIRAN está absolutamente polarizado en Jesús. se siente. qué imperativos.. se atribuye a la BOCA. qué llamadas. Mujer que escucha y anuncia La dimensión expresiva reside. sobre todo. 2) Su otra vertiente. la LENGUA o los LABIOS. contar. la intensidad de un amor «fuerte como la muerte» (Cant 8. el decir. Gal 3. (Jn 20.  «.. 18)  «Lo que hemos visto y oído. más receptivo y menos posesivo que la vista. llanto. 18). Por eso.  «. lo que han escuchado... ante todo. en la capacidad de escucha simbolizada por los OÍDOS. anunciar. .. «Va María Magdalena al sepulcro y OBSERVA que la piedra está retirada del sepulcro» (Jn 20. a quien llevan grabado «como un sello sobre su corazón. Estuvieron «mirando de lejos» al crucificado y han quedado fascinadas por él (cf. hablar. 17). 1). y la comunicación humana surge de la necesidad de revelar la propia intimidad.

«Las aguas torrenciales no podrán apagar el amor.. como los pastores corriendo al pesebre.» (Jn 20. en ese momento en que también la luz está anticipándose al día:  «El primer día de la semana.. Los perfumes son las lámparas encendidas que iluminan su espera (cf. que no las crean y que escuchen sus palabras «como un delirio» (Lc. 5). 9. 11).  «. Incluso el marco temporal refleja esa urgencia que nace del apasionamiento: todo sucede de madrugada. 17  «Ellas se acercaron. ni anegarlo los ríos. 1-2). costumbres. como el padre al encuentro del hijo perdido. La reacción de las mujeres.. dice que se abrazaron a sus pies y lo adoraron. SE ABRAZARON A SUS PIES y se postraron ante él» (Mt 28..» (Cant 8.. un «rumor de ángeles» que nace de las que ahora están encarnando a la «mensajera de buenas noticias» de Is 40.. relatada tanto en Mateo como en Juan. Mt 25. Es el clima de vigilia pascual. y no es tiempo de dormir..1). 19). impaciencia. Mujer que corre llevando perfumes El hacer y el actuar humanos se expresan a través de las MANOS. 4) Como María al encuentro de Isabel.María Magdalena llega CORRIENDO adonde estaban Simón Pedro y el otro discípulo. . urgencia de adelantarse al amanecer. 7). por eso hay preparativos.. las mujeres que se dirigían de madrugada al sepulcro. «Mis manos destilan perfume de mirra» (Cant 5. como los de Emaús volviendo a Jerusalén. Es la primera mañana de la nueva creación. en lugar de un cadáver. 4). 9). sus manos sueltan los perfumes para abrazar sus pies. Pero cuando... recordando la expresión del Cantar dice: “lo agarré y no lo soltaré” (Ct 3.Hay un murmullo en los relatos. 1). sino de velar en medio de la oscuridad de la noche. como la novia del Cantar.. Como los pastores de Belén. No importa que su anuncio cree sobresalto. TODAVÍA A OSCURAS.. encuentran al Viviente..) fueron al sepulcro llevando los PERFUMES preparados» (Lc 24. el ritmo vital se contagia de ese fuego y hace los pies ágiles y fácil la carrera:  «.!» (Cant 1. 24. Lc 2. llamarada divina. que definen comportamientos. «¡Llévame contigo. cuando el corazón «está en ascuas»... y también de los PIES. Es centella de fuego. MUY TEMPRANO.. podrían decir. «cuentan» lo que han visto y oído y van tejiendo una red de comunicación que vincula por primera vez al Resucitado con los suyos y que desembocará también en la fe y en la alabanza (cf. Jn 20. «caminos». 7).  «Jesús le dijo: " No me AGARRES porque todavía no he subido al Padre».prepararon AROMAS Y UNGÜENTOS (.. 19-20). correremos. y las tinieblas del caos primitivo están a punto de dejar paso al resplandor del “lucero de la mañana” (2 Pe 1.» (Jn 20. como Zaqueo bajando del árbol.

demasiada injusticia. les envía a consolar a su pueblo. y las otras. Saben que no pueden mover la piedra. sino también de su memoria.. entonces y ahora. 10). echan a andar «todavía a oscuras» y se acercan a los lugares de muerte para intentar arrebatarle algo de su victoria. pensaron a lo largo de todo aquel sábado que sólo les quedaba un cadáver en un sepulcro. violencia.» reflejan una situación de pérdida de esperanza que quizá es también la nuestra en un tiempo en el que hablamos de ausencia de Dios. También nosotros podemos reaccionar «llorando y haciendo duelo» (Mc 16. esas mujeres que irrumpen de nuevo en nuestros cenáculos anunciando: «¡Hemos visto al Señor!». pero ello no las detiene. demasiado temerosa. una presencia creyente. refugiarnos en una espiritualidad evadida. Él va siempre delante de nosotros diciéndonos: “No teman. «cerrando las puertas por miedo.. nos lo dicen a todos.. vayan a decirle a mis hermanos… que allí me verán” (Mt 28. de tumbas vacías de esperanza.. Quizá no vivan todo eso desde la plenitud de la fe. «decepción» de todas las expectativas.. La piedra es demasiado grande para nuestras fuerzas. Se lo dicen. les invita a una nueva relación de hermanos y de hijos. Todos los discípulos.. ni le pongan el nombre de «esperanza» a sus pasos vacilantes en la noche. volviendo con ánimo abatido de enterrar en el sepulcro proyectos. permanecer en una parálisis inerte.? ¿Cómo hacer de su historia «nuestra historia»? La realidad que se describe en los relatos como precediendo a la Pascua tiene el dramático nombre de «muerte». Y más allá de lo confuso que pueda parecer el camino. 10).. O tomar caminos de vuelta a Emaús que alejen de los sepulcros y de los crucificados y tratar de escapar no sólo de su dolor. pero. ilusiones y promesas. 1) ¿Cómo buscar nosotros al Resucitado con Magdalena. Las palabras desalentadas de los de Emaús: «Nosotros esperábamos. 19). la Iglesia. Pero hacen ese camino abiertas al asombro. tanto hombres como mujeres. apoyadas en el recuerdo de palabras que prometen vida. Son conscientes de la fragilidad y la desproporción de lo que llevan entre las manos.. Por eso la tentación puede ser «prolongar el sábado». irrelevante.» (Jn 20.. De ellas recibimos la buena noticia: el Viviente sale siempre al encuentro de los que le buscan. Como intentaban borrar algo de su rastro aquellas mujeres a fuerza de perfumes.. de exceso de dolor. Los relatos pascuales en los evangelios «están de su parte». los inunda con su alegría. También nosotros podemos sentirnos como si siguiéramos aún en el anochecer del viernes.¡Queremos buscarle con vosotras! (Cant 6. «fracaso». Pero hay en la mañana del «primer día de la semana» un camino alternativo: el de quienes... . dispuestas a dejarse sorprender por una presencia oscuramente presentida. pero esa lucidez no apaga el incendio de su compasión ni hace su amor menos obstinado.

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