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El vínculo familia y escuela

Vivimos tiempos de transformación; las formas que alcanzaron las instituciones ya no dan respuesta a las nuevas demandas que se nos plantean. Parafraseando a un autor moderno podemos decir que hoy el individuo reside insatisfecho en ellas. La ampliación del horizonte de nuestro mundo trajo nuevos interrogantes, nuevas exigencias y desafíos, y también perplejidades e incertidumbres. Nadie elige la época que le toca vivir, pero sí elige el modo de vivirla. Desde actitudes nostálgicas se nos induce a anclar en formas que fueron exitosas en el pasado, cuando “la familia era familia” y la “escuela, escuela”, por mencionar sólo aquellas que nos interesan aquí, porque también junto a las demás instituciones, éstas parecieran haber pasado por un momento de plenitud, respecto del cual ahora estamos en decadencia. Me pregunto, ¿cómo pensar en un proyecto, o en el destino futuro de las instituciones, dándole la espalda al porvenir por mirar sólo hacia el pasado? Otra actitud es la dramática, que declara cerrado todo porvenir, y se instala en un discurso desesperanzado advirtiendo acerca de los demonios que acechan desde el presente pregonando la resignación impotente o la desesperación inútil. Me pregunto, ¿qué sentido tiene esta prédica de fines si no se hace de ellos una chance, una oportunidad? Los parámetros sociales, culturales y económicos desde donde se educaron las generaciones anteriores se han modificado. De ahí, la redefinición que requieren hoy las instituciones. La escuela debe transformarse, decimos, en su estructura, organización, en sus formas de plantear el proceso enseñanza-aprendizaje, y debe adaptarse a los tiempos que corren; y esto lo señalamos como una certeza. Pero, ¿decimos lo mismo de la familia? ¿Creemos que debe transformarse o consideramos que debe resistir los embates de la época sin modificarse? ¿Pensamos en una única familia modelo respecto de la cual las demás son consideradas como formas desviadas? ¿Estamos en condición de repensar la familia tanto como estamos convencidos de que hay que repensar la escuela? En ambas instituciones están en juego niños y jóvenes, es decir aquellos para quienes el futuro es su posibilidad. ¿Desde qué actitud padres y educadores contribuimos con ese futuro? De ninguna manera coincidimos con quienes proponen la disolución de las instituciones, sino que, más bien, sostenemos la necesidad de su resignificación más profunda. Las instituciones son las formas en las que nuestra libertad se realiza y a través de las cuales construye el mundo. Constituyen el modo que tenemos de existir unos con otros, para satisfacer necesidades y alcanzar nuestros fines, y, por ello, son la mediación necesaria de la convivencia humana. Creemos que no podemos prescindir ni de la familia ni de la escuela, pero sostenemos que estamos llamados a volver nuestra mirada sobre ellas pensándolas en este nuevo contexto que nos dispone la época, a la vez que atendemos a la insatisfacción que nos generan. Serán lo que nos animemos a hacer de ellas. Por eso no basta con predicar sus bondades, ni con señalar sus

donde tenemos que admitir que el espectro se nos ha ampliado. Cada chico. tíos o figuras sustitutas. para que puedan subsistir por sí mismas y diseñar su propia vida. lleva al aula el estigma del ambiente familiar en el que está creciendo. Los esposos tienen como tarea la subsistencia de la familia. los por qué de la familia y de la escuela. Podemos afirmar que ha sucedido en todas las épocas. Pero bien sabemos que. pensar la familia y la escuela como instituciones responsables implica replantear sus fines y su interacción. digamos o hagamos. Hablamos de la familia constituida por el matrimonio y sus hijos. y es desde donde nos podemos plantear la importancia de la familia y de la escuela.miserias. Y esto es así por más empeño que los adultos pongan en disimularlo. el cuidado de los hijos. ¿qué decimos? Porque la familia hoy ha adquirido estructuras muy diversas. necesitamos un equilibrio en la mirada para que aquello que pensemos. porque constituye lo que da sentido a esa acción. de inhibición de capacidades. Los fines de la familia y la escuela Reflexionar acerca de los fines es poner la cuestión en una dimensión teleológica. se multiplicaban las trampas. La familia constituye el ámbito necesario para que esto sea posible. En este punto tenemos que ser muy cuidadosos. establecida la ley. en las “mejores familias”. y lo pone de manifiesto en múltiples aspectos de su conducta. Por lo que hoy estamos pudiendo ver. llegue a ser efectivo y verdadero. por mencionar sólo algunos. chicos que crecen con abuelos. meta que encierra en sí la perfección de la acción. en la actitud ante el trabajo. Y esto no ocurre solamente en las familias socialmente marginadas. y en gran medida. en la valoración de sí mismo y de los otros. El amor es el fundamento desde el cual se edifica la vida familiar. ¿Cómo evaluamos esta diversidad? ¿Como desviaciones de un modelo de familia bien constituida? ¿Como formas alternativas de lograr el fin que es el sostenimiento del otro y la ayuda a su crecimiento y a la formación de la persona libre en un clima de amor? . los hábitos. cada joven. ocurre también. sino más bien en todas aquellas formas de violencia que resultan indignas e intolerables para un ser humano. No estamos pensando solamente en las agresiones cotidianas. así como también la responsabilidad del aprendizaje de las formas de comportamiento. Su fin es formar personas íntegras. las creencias y normas que hacen posible la vida social. madres solteras que viven con sus hijos. en la satisfacción o insatisfacción que transmite. y muchas veces en la posibilidad de aprender. El fin entendido como la meta a la que se tiende. de abandono afectivo. Cuando decimos familia. aun en aquellas que algunos añoran porque los roles estaban claramente repartidos y la autoridad era indiscutible. o bien. en la capacidad para soportar límites y frustraciones. dicho de otra manera. pero también hay familias ensambladas. Pero la realidad nos muestra que también resulta ser un ámbito de violencia física y psíquica.

porque esta es cada vez más la forma de la organización laboral. el equilibrio psicofísico. y no es menos importante. en la agresión permanente o en la constante desvalorización de unos respecto de otros. y defender la familia no es una cuestión formal. Muchas son las exigencias que recaen hoy sobre ella. la escuela no cumple con su fin básico que es enseñar. esto es. En este sentido creemos que se trata de ampliar la mirada para ver más y educar mejor.Porque si bien es cierto que los hijos de padres separados sufren la ruptura de su núcleo. Quienes reciben a los estudiantes en los cursos de ingreso de las universidades señalan que no sólo carecen de conocimientos de historia. es la comunidad que tiene por finalidad enseñar y continuar la labor socializadora que comenzó en la familia. sino que también es sabio saber ver que junto a la importancia de la familia y a la indisolubilidad del matrimonio. sino. que forme la actitud ética para saber valorar. la formación artística y expresiva. que enseñe los procedimientos necesarios para que el sujeto pueda seguir formándose. que despierte el deseo de saber y forme en la disciplina del esfuerzo. está también la formación del ciudadano para la vida democrática. sino que tampoco saber redactar. o con predicar las bondades del matrimonio indisoluble. hacernos cargo de esta diversidad y hablar para todos. sus aciertos y sus dificultades. ni confeccionar un informe de investigación. que desde el Ministerio de Educación se efectúan. también es cierto que sufren los hijos de padres que conviven sin amor. evaluar y decidir. Los alumnos no aprenden. Estamos diciendo que no basta con afirmar que la familia es la célula primordial de la sociedad. . que las tiene. Se le pide que brinde alfabetización universal. El momento que vivimos nos enseña que no podemos creer que la estructura es el todo. Entonces. hay que colocar la raigalidad del amor que los justifica y la responsabilidad de la paternidad. ¿A qué nos referimos? ¿A la estructura o a la comunidad de quienes se hacen cargo de amar. más bien. sus intentos por ayudar a crecer a niños y jóvenes. que enseñe a trabajar en equipo. que forme el carácter para hacer frente a situaciones de presión. porque aprendió a aprender. ni interpretar lo que leen. poner de manifiesto toda la diversidad y la problematicidad que afecta hoy a la familia. Sin esto nos quedamos con meras formas vacías de contenido. Son conocidos los resultados poco tranquilizadores de las evaluaciones. idiomas. por su parte. Por eso es de suma importancia poder ver lo que hoy viven hombres y mujeres. que lo es. geografía o ciencias. También la prensa se ha hecho eco de la pobreza de conocimientos con que los alumnos egresan de la escuela. Pero junto a estas demandas. tecnología. a la toma de decisiones de alto riesgo. ¿qué queremos decir cuando afirmamos que defendemos a la familia. La escuela. más bien. enseñanza de ciencia. cuidar y educar? Defender a la familia no es entablar una cruzada contra las nuevas formas de organización familiar. No estamos queriendo nivelar las situaciones sino. ni que ésta es la garantía de la salud y la felicidad de sus integrantes.

recreativos. Interacción familia y escuela . con la familia. lugar donde hacer amigos. así como también con otras escuelas o institutos educativos y. su capacidad intelectual. pero que nada tiene que ver con el conocimiento. Situación ésta que nos llevó a afirmar con certeza: ahora la escuela no enseña. ante quien es directamente responsable por su trabajo. de piedad comprobada. Dicha perspectiva la da la finalidad. Todo esto exige a los docentes preparación profesional. de docentes y directivos que trabajen no ya desde el secreto del aula o el escritorio. sin embargo. vienen reñidas con las condiciones actuales en que debe ejercerse la docencia entre nosotros. en los afectos. pero tampoco se trata de desatender la formación intelectual por atender a los vínculos. Tarea por demás compleja. por cierto. Diagnóstico de una realidad que. la creatividad de sus proyectos. integrándolas para lograr que los jóvenes estén en condiciones de encarar estudios superiores. cuando decíamos que la escuela enseñaba. lo cual generó una escuela convocante en algunos casos. Para poder dar respuesta a las exigencias que recaen sobre ella. Si el fin de la escuela es enseñar. debe hacerlo. la escuela está transformando sus formas de organización y de gestión. esto significa una escuela vinculada a instituciones que cumplen con otros fines: económicos. como así también. a los afectos. Y hoy. sino más bien a puertas abiertas y en intercambio constante de ideas e iniciativas con todos sus miembros. pero sí elegir la perspectiva adecuada desde donde mirar. padre de muchos hijos. entretenida en otros. También requiere de interacción interinstitucional. su trayectoria laboral. no deja de presentar contradicciones. su vida personal. Y no porque se deba optar maniqueamente. ya que no se trata sólo de formar el intelecto. trabajo en equipo. sus inquietudes como docente. social. buscando un modelo más democrático de participación. profesional y laboral. exigencias que. También en la valoración que se hace de los docentes cuando importa que sea buena persona. Contradicciones que se expresan en la valoración que se hace de una escuela. tiempo y organización del trabajo. Las dificultades para esta transformación no son pocas y recién estamos en el comienzo. en lo agradable o desagradable. formas de ejercicio del poder más distributivas y descentralizadas. por cierto. como se hacía antes. expresivo-creativos. su producción académica. e interesa menos su formación profesional. enseñar es una compleja tarea de integración de competencias. poniendo el acento en los vínculos que genera.Que la escuela enseñe significa que atienda a todas estas dimensiones. Requiere de la comunidad educativa pensar nuevos modos de inserción institucional.

La cuestión es el fin con que lo hace: si es en función del aprendizaje o en función de su propio marketing. ¿de los padres?. reclama ayuda por parte de ellos. controlar. Los chicos y los jóvenes constituyen el interés que las vincula. nos puede ayudar preguntarnos: ¿de quién es la escuela? ¿Es de los alumnos?. Las exigencias que recaen sobre cada una requieren la búsqueda de un lenguaje que permita la comunicación.Si hablamos de interacción hablamos de un vínculo recíproco. plantear quejas. la escuela es un espacio público. estadísticas. concursos. por su parte. donde la preocupación principal radica en los problemas propios del ejercicio de la profesión. Están muy preocupadas por elmarketing ya que. En cambio. la familia. lo cual podemos decir que constituye buena parte de su responsabilidad. Si ahora planteamos la cuestión de la interacción desde la familia. Reclamos mutuos se entrecruzan. Sabemos que en este momento ambas se experimentan enfrentadas y la interacción todavía no encuentra espacio de concreción. La escuela señala la despreocupación de los padres respecto del proceso de aprendizaje de sus hijos. señala que no puede hacerse cargo de lo que es privativo de la familia. pero no siempre les resulta claro qué hacer o cómo hablar para que todos se experimenten reconocidos y respetados en su diferencia. ¿de los docentes? Si es que resulta posible una opción tal. y van corrigiendo ese proyecto con la llegada de los hijos y junto con ellos. se define por la privacidad de su ámbito y de sus acciones. ya que éstos plantean . aunque no la única. El problema no reside aquí en que la escuela muestre sus resultados. La redefinición de las formas de organización por las que ambas se experimentan requeridas. entonces se retiene al cliente. no necesariamente simétrico pero sí que constituye una mutua estimulación a la acción. También vemos escuelas centradas en los docentes. Aquí se evita la participación tanto de los padres como de los alumnos. Dado este clima de insatisfacción. ya que esto es algo necesario e importante. Los padres son los que proyectan la familia. superador de la queja y constructor del vínculo. entonces. es importante el conocimiento de los procesos de transformación que viven ambas. Los padres acuden a la escuela para exigir. generando confusión y disconformidad de los unos para con los otros. exige a su vez construir nuevas maneras de interacción entre una y otra. de las condiciones de trabajo y del currículum. porque el fin es la empresa. Porque según cuál sea el fin variará el proceso de enseñanza-aprendizaje. Los padres advierten acerca de los problemas económicos o laborales o los propios de la convivencia familiar como para ocuparse también de las cosas de las que debe ocuparse la escuela. si los padres están satisfechos. ¿quiénes son los protagonistas de su proyecto institucional? Hoy vemos escuelas que trabajan para los padres. La escuela. dado que. Docentes y directivos saben acerca de los cambios que se han ido produciendo en la vida familiar. para mostrarles sus resultados a través de ferias de ciencias. El aprendizaje pasa a un segundo lugar.

Necesitamos instituciones responsables de sus decisiones. si el padre que paga o el alumno que recibe directamente el servicio. es. centro terapéutico o comunidad educativa. ofrezco mis servicios”. desentendiéndose de lo que ocurre con ellos en la escuela. de sus logros y fracasos. Lo cierto es que el modelo de institución que se elige determina la interacción familia-escuela. Pero también es cierto que la responsabilidad de la familia de darle escolaridad a los hijos no se cumple sólo pagando una cuota. su sentimiento de agrado o desagrado. alumnos y docentes es indispensable. Porque la transformación del horizonte histórico que estamos viviendo. corporación. o bien. no es sólo económica o política o social. principalmente el tiempo que los padres tienen para dedicarle a la escuela. asisto a encuentros. “propongo ideas. Sostenemos que principalmente la escuela es una comunidad cuyo fin es enseñar centrada en el conocimiento. transformación de nuestro modo de habitar el mundo. no podemos pedirle a la escuela lo que es privativo de la familia. y lo importante que resulta la atención personalizada del alumno. . Compromiso que puede ir desde “pago la cuota y exijo”. porque al elegir una escuela se elige un proyecto. y en un sentido muy profundo. normas y valores admitidos como propios de una cultura y de una historia. o “dejo al chico en la escuela y que ellos se ocupen”. A esta altura ya podemos afirmar que el problema del vínculo familia y escuela es un problema ético.necesidades y expectativas que pondrían en cuestión conductas y decisiones. su compromiso y su participación. Afirmamos la relevancia que tiene la incorporación de la psicología a la educación. pero esto no nos puede conducir a transformar la escuela en un ámbito terapéutico. Para esto la participación de padres. Este podrá tener la forma de empresa. Son frecuentes las actitudes psicologistas que eximen al alumno de cualquier exigencia en el aprendizaje. Las instituciones constituyen conjuntos normativos que reglan la convivencia. la atención a su problemática personal constituye la norma. donde la responsabilidad depende de los fines propios de cada una. Sabemos que las dificultades son muchas. Por ello. Es la escuela centrada en el sindicalismo docente. y de las acciones que se realizan para alcanzar esos fines. No interesa tanto si aprende cuanto si está a gusto en la institución. En otras escuelas el bienestar del alumno. Los directivos discuten acerca de quién es el cliente. club. complejos sistemas que se edifican sobre la base de pautas de comportamiento aceptadas. Y podremos decir también desde aquí cuál es el punto de partida desde donde plantear su interacción. ni tampoco pedirle a la familia lo que es privativo de la escuela. de nuestros vínculos. En esa elección se define también el lugar de los padres y de los hijos. Desde algunas teorías economicistas se tiende hoy a ver la escuela como una empresa que vende un servicio y a los padres como clientes que pagan por él. La familia y la escuela no escapan a este proceso y aquí radica la necesidad de su redefinición más profunda.