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´ Apendice A de Introducci´ on al Algebra de Xamb´ o

30 de diciembre de 2013

´ Indice
1. Axiomas de Peano 1.1. Los n´ umeros naturales . . . . . . . . . . 1.2. Axiomas de Peano . . . . . . . . . . . . 1.3. Definiciones por inducci´ on . . . . . . . . 1.4. Suma y producto. Orden . . . . . . . . . 1.5. Una variante del principio de inducci´ on 1.6. Ejemplo: divisi´ on entera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 2 2 3 3 4 4

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Hay 10 tipos de personas. Las que saben binario y las que no.

1.

Axiomas de Peano

La existencia del conjunto N de los n´ umeros naturales, y de las propiedades usuales del mismo, se pueden establecer con los utensilios de la teor´ ıa de conjuntos. En esta secci´ on exponemos los axiomas de Peano y discutimos la manera de usarlos para deducir de ellos dichas propiedades, y tambi´ en la unicidad de N.

1.1.

Los n´ umeros naturales

En el conjunto N = {0, 1, 2, . . .} de los n´ umeros naturales, la suma (+) y el producto (·) son operaciones binarias asociativas y conmutativas. El 0 es el elemento neutro de la suma y el 1 del producto. Se verifica 0 · n = 0 para todo n ∈ N. El producto es distributivo respecto de la suma, es decir, a · (b + c) = (a · b) + (a · c) cualquiera que sean a, b, c ∈ N. El n´ umero siguiente de n es el n + 1 y n + 1 = n para todo n ∈ N. La aplicaci´ on N N dada por n → n + 1 es inyectiva, es decir, la igualdad n + 1 = m + 1 es v´ alida si, y s´ olo si, n = m. La relaci´ on n ≤ m, que por definici´ on es equivalente a que existe d ∈ N tal que m = n + d, es un buena ordenaci´ on. Como es costumbre, escribiremos n < m para indicar la relaci´ on m ≤ n y n = m. Recordemos brevemente c´ omo se demuestra esta u ´ltima afirmaci´ on, que es equivalente a decir que un subconjunto X de N que no tiene elemento m´ ınimo es vac´ ıo. Sea C el conjunto de cotas inferiores de X y notemos que C ∩ X = ∅, ya que si un cota inferior fuese un elemento de X , entonces dicha costa ser´ ıa el elemento m´ ınimo de X . Puesto que 0 es el elemento m´ ınimo de N, ser´ a 0 ∈ C . Supongamos ahora que n ∈ C . Como para todo x ∈ X tenemos n < x, ser´ a n + 1 ≤ x y, por tanto, n + 1 ∈ C . Estas propiedades permiten concluir que C = N. Como C ∩ X = ∅, ser´ a X = ∅, como quer´ ıamos demostrar.

1.2.

Axiomas de Peano

Estos axiomas, de hecho introducidos por Dedekin en 1888, expresan cinco propiedades fundamentales de los n´ umeros naturales de las que se pueden derivar las dem´ as, incluida la unicidad de N, en un sentido que se precisar´ a. En la formulaci´ on que exponemos a continuaci´ on, se expresan propiedades e interrelaciones entre tres objetos N, 0 y sg , los cuales, como se ver´ a, son abstracciones del conjunto N de los n´ umeros naturales, del elemento 0 ∈ N, y de la aplicaci´ on sg : N → N tal que n → n + 1. Los axiomas en cuesti´ on para la terna (N, 0, sg ) son como sigue: N es un conjunto y 0 ∈ N. (Ax.1) sg : N → N es una aplicaci´ on. (Ax.2) 0∈ / sg (N). (Ax.3) sg es inyectiva. (Ax.4) Un subconjunto X de N coincide con N si 0 ∈ X y sg (n) ∈ X , para todo x ∈ X . (Ax.5) Si n ∈ N, diremos que sg (n) es el siguiente de n. La propiedad 3) postula que 0 no es el siguiente de ning´ un elemento y la 4) que dos elementos son iguales si sus siguientes son iguales. La propiedad m´ as importante es la 5), tambi´ en denominada principio de inducci´ on matem´ atica, ya que se suele usar en las ‘demostraciones por inducci´ on’. En una tal demostraci´ on, para establecer un enunciado P (n) para todo n ∈ N, se prueba primero P (0) (inicio de inducci´ on ) y a continuaci´ on se supone que P (n) es cierto para un n ∈ N arbitrario (hip´ otesis de inducci´ on ) y se demuestra (paso inductivo ) que de tal suposici´ on se puede deducir P (sg (n)). El principio de 2

inducci´ on, aplicado a X = {n ∈ N|P (n) es cierto}, nos permite concluir que P (n) es cierto para todo n ∈ N (es decir, que X = N), ya que 0 ∈ X por el inicio de la inducci´ on y que, por el paso inductivo, sg (n) ∈ X si n ∈ X . Una aplicaci´ on de 5) es que sg (N) = N − {0}, pues X = {0} ∪ sg (N) verifica las hip´ otesis de 5) y por tanto X = N. En los axiomas de Peano no intervienen ni la suma, ni el producto, ni la relaci´ on de orden ¿C´ omo pueden derivar estos conceptos, y sus propiedades, de los axiomas de Peano? Lo esbozaremos en los ep´ ıgrafes que siguen.

1.3.

Definiciones por inducci´ on

Supongamos que A es un conjunto, a ∈ A un elemento distinguido y t : A A una aplicaci´ on. Entonces existe una u ´nica aplicaci´ on f : N A tal que f (0) = a y de modo que f (sg (n)) = t(f (n)) para todo n ∈ N. N´ otese n que f (sg (0)) = t(a), f (sg (sg (0)) = t(t(a)), y as´ ı sucesivamente, de modo que es costumbre escribir t (a) en lugar de f (n), y si ´ este es el caso, entonces tsg(n) = t (tn (a)). Aunque la existencia de f es bastante clara desde el punto de vista de la comprensi´ on intuitiva del principio de inducci´ on, su demostraci´ on rigurosa es larga y 0 sg ( n ) n complicada. Sea como fuere, diremos que las relaciones t (a) = a y t = t (t (a)) ‘definen la expresi´ on tn (a) por inducci´ on’. Una consecuencia importante de las definiciones por inducci´ on es que si (N , 0 , sg ) tambi´ en satisface los axiomas de Peano (N un conjunto, 0 ∈ N y sg : N N ), entonces existe una u ´nica aplicaci´ on f : N N ta que f (sg (n)) = sg (f (n)). Adem´ as, f resulta ser biyectiva. As´ ı pues la terna (N, 0, sg ), sg (n) = n + 1, es salvo biyecciones un´ ıvocamente determinadas, la u ´nica que satisface los axiomas de Peano, y en consecuencia, de ahora en adelante, nos referiremos u ´nicamente a N.

1.4.

Suma y producto. Orden

Con la posibilidad de definir por inducci´ on aplicaciones de N en otros conjuntos, es ahora f´ acil establecer que existe una u ´nica operaci´ on binaria + (suma) en N tal que n + 0 = n para todo n, y n + sg (m) = sg (n + m) cualesquiera que sean n, m ∈ N. Si ponemos 1 = sg (0), entonces tenemos, en particular, que n + 1 = sg (n) para todo n ∈ N. M´ as en general, n + m = sg m (n). Del mismo modo se puede ver que existe una u ´nica operaci´ on binaria · (producto) en N tal que n · 0 = 0 para todo n, y n · sg (m) = (n · m) + n cualquiera que sean n, m ∈ N. Las propiedades familiares de la suma, del producto y del orden se pueden establecer usando repetidamente el principio de inducci´ on. Por ejemplo, para establecer la propiedad conmutativa de la suma, se puede probar primero por inducci´ on respecto de n que 0 + n = n para todo n ∈ N y a continuaci´ on se puede probar la relaci´ on m + n = n + m, cualesquiera que sean n, m ∈ N, razonando esta vez por inducci´ on sobre m. La relaci´ on de orden ≤ en N se puede ahora definir por medio de la suma (n ≤ m si, y s´ olo si, existe d ∈ N tal que m = n + d) y, como en el primer ep´ ıgrafe, se puede demostrar que es una buena ordenaci´ on. N´ otese que si m = n + d y m = n + d , m, n, d, d ∈ N, entonces d = d por la propiedad de simplificaci´ on de la suma de N: si n + d = n + d , entonces d = d . A este elemento d un´ ıvocamente determinado por m y n, si n ≤ m, se le denomina diferencia de m y n y se denota m − n. El hecho de que sg (N) = N − {0} implica que en N no existe ning´ un x tal que 0 < x < 1. M´ as en general, dado cualquier n ∈ N, no existe ning´ un x ∈ N tal que n < x < sg (n). 3

1.5.

Una variante del principio de inducci´ on

Conviene tener presente que el principio de inducci´ on a veces se usa bajo la siguiente forma: Un subconjunto X de N coincide con N si 0 ∈ N y la relaci´ on n ∈ X (n ∈ N arbitrario) se puede deducir (paso inductivo) a partir de la suposici´ on (hip´ otesis de inducci´ on) ‘k ∈ X para todo k ∈ N tal que 0 ≤ k < n’. (Ax.5’) Este enunciado se puede establecer por reducci´ on al absurdo. Supongamos que X contiene el elemento 0 y que verifica el paso inductivo. Queremos ver que X = N. Si ´ este no fuese el caso, N − X ser´ ıa no vac´ ıo y por tanto N − X poseer´ ıa elemento m´ ınimo, digamos n. Como 0 ∈ X , n > 0, y por definici´ on de m´ ınimo tendr´ ıamos que si k ∈ N y k < n, entonces k ∈ / N − X , esto es k ∈ X . Como X verifica el paso inductivo, ser´ ıa n ∈ X , lo que contradice el hecho de que n sea un elemento de N − X . En las demostraciones por inducci´ on basadas en Ax.5’, la hip´ otesis de inducci´ on adopta la forma ‘P (k ) es cierto para todo k ∈ N tal que k < n’ y el objetivo del paso inductivo es demostrar que de ella (y del inicio de la inducci´ on) se puede deducir P (n), cualquiera que sea n. Se advierte que a veces (para un ejemplo v´ ease el ep´ ıgrafe siguiente) la hip´ otesis de inducci´ on no se hace totalmente expl´ ıcita y se deja escondida tras la locuci´ on ‘por inducci´ on’, siendo en general f´ acil adivinar por el contexto cu´ al es el enunciado completo de dicha hip´ otesis.

1.6.

Ejemplo: divisi´ on entera

Dados n, m ∈ N, m > 0, existen c, r ∈ N tales que 0 ≤ r < m y n = (c · m) + r. Adem´ as, bajo estas condiciones, c y r quedan un´ ıvocamente determinados por n y m (se dice que c y r son el cociente y el resto de la divisi´ on entera de n y m). Probemos primero la existencia de c y r. Razonaremos por inducci´ on respecto de n. Si n < m, basta poner c = 0 y r = n. Supongamos pues que n ≥ m. Como n − m < n, por inducci´ on existir´ an c , r ∈ N tales que 0 ≤ r < m y n − m = (c · m) + r. Entonces n = [(c + 1) · m] + r y basta poner c = c + 1. Para ver la unicidad, supongamos que d, s ∈ N son tales que n = (d · m) + s y 0 ≤ s < m. Entonces (c · m) + r = (d · m) + s. Podemos suponer que s ≤ r. En tal caso resulta que c ≤ d y r − s = (d − c) · m. Como r − s ≤ r < m y que (d − c) · m ≥ m si d − c = 0, resulta que debe ser d − c = 0, lo cual implica que d = c y s = r.
A Realizado con L TEX 2ε .

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