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EDUARDO PORTAS/MAESTRÍA EN HISTORIA MODERNA DE MÉXICO/ CASA LAMM/PRIMAVERA 2013

De Certeau y

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La creación de un producto que calificamos como histórico guarda diversas características que lo hacen diferente de una narración de otra área del conocimiento humano. Estas características no se encuentran a simple vista. Están embebidas en la estructura intangible de los textos históricos, de acuerdo con los pensadores Michel de Certeau !a den "hite. #mbos autores agregan una densa capa de reflexión al acercamiento producción que debemos tener los historiadores en la interpretación creación de nuestro traba$o. El entendimiento de estos factores es crucial para determinar cómo se contó el pasado% pero más que eso, cómo entendemos nuestro presente. &ara "hite '(ennessee, )*+,-, ha un rompimiento claro entre la función que desempe.aba una obra histórica en el siglo /0/ la actual. En su Metahistoria, se.ala que en el decimonónico la 1historia2 era un modo específico de existencia, la 1conciencia histórica2 un modo específico de pensamiento el 1conocimiento histórico2 un dominio autónomo en el espectro de las ciencias físicas humanas. (odo esto cambia en el siglo //, cuando los historiadores los críticos del m3todo histórico del siglo /0/ se.alan que ha serias dudas respecto a una conciencia específicamente histórica, se insiste en el carácter ficticio de las reconstrucciones se discute un lugar en las ciencias para la historia ). La conciencia histórica, en la modernidad, tal ve4 no es más que una base teórica para la posición ideológica desde la cual la civili4ación occidental contempla su relación no sólo con las culturas civili4aciones que le precedieron, sino con las que son sus contemporáneas en el tiempo contiguas en el espacio. #sí, la conciencia histórica se puede ver como un pre$uicio específicamente occidental por medio del cual se puede fundamentar en forma retroactiva la presunta superioridad de la sociedad industrial moderna, sinteti4a "hite. En las grandes obras de la historia se encuentran estas características a partir de la elaboración de una estructura verbal en forma de discurso de prosa narrativa que dice ser un modelo de estructuras procesos + pasados con el fin de explicar lo que fueron representándolos . &ero además, cada autor tiene una concepción histórica diferente. 5u posición como posibles modelos de representación o conceptuali4ación histórica no depende de la naturale4a de los 6datos6 que usaron para sostener sus generali4aciones ni de las teorías que invocaron para explicarlas% depende más bien de la consistencia, la coherencia la fuer4a esclarecedora de sus respectivas visiones del campo histórico, postula "hite. 7e forma más relevante, sin embargo, su categori4ación como modelos de la narración conceptuali4ación históricas

depende de la naturale4a preconceptual específicamente po3tica de sus puntos de vista sobre la historia sus procesos. Los grandes autores tienen estructuras formales distintas, a veces, antagónicas lo que produce marcos conceptuales para explicar un mismo con$unto de datos, a.ade 8. Con "hite, las obras pueden ser diacrónicas 'procesionales-, en donde se destaca el hecho del cambio la transformación del proceso histórico o sincrónica 'estática-, es decir, destacando el hecho de la continuidad histórica. 7iferencias9 algunas expresan líneas po3ticas, el espíritu de la 3poca, otros penetran más allá de los acontecimientos a fin de revelar las 6le es6 o 6principios6 de los cuales el espíritu de una 3poca particular es sólo una manifestación o forma fenomenal. :tros ven la historia como una contribución al esclarecimiento de problemas conflictos sociales de su momento, mientras que otros hacen comparativos para ver cómo difieren en su momento del pasado, lo que se conoce como una mentalidad 6de anticuario6. !a dos niveles de conceptuali4ación para que el historiador haga su historia9 la más conocida es la crónica, en donde selecciona ordena datos en bruto del registro histórico con el fin de que ese registro sea más comprensible para un p;blico. Los hechos se ordenan de forma temporal en que ocurrieron despu3s se hacen relato al ordenar los elementos de un espectáculo o proceso de acontecimientos que se supone tiene comien4o, medio fin discernibles. !a motivos inaugurales, finales de transición. Las crónicas son abiertas en ambos extremos porque pueden seguir indefinidamente comien4an en donde diga el historiador. El otro nivel es el del relato, el cual tiene una forma discernible que distingue los hechos contenidos en ellos de los demás acontecimientos que pueden aparecer en una crónica de los a.os cubiertos por su desarrollo. 5e dice que la finalidad del historiador es explicar el pasado hallando o revelando los relatos que acen ocultos en las crónicas que la diferencia entre historia o ficción reside en el hecho de que el historiador halla sus relatos, mientras que el escritor de ficción inventa los su os <. El historiador tambi3n inventa, afirma "hite. El mismo hecho puede servir como un elemento de distintos tipo en muchos relatos históricos diferentes, dependiendo del papel que se asigne en una caracteri4ación de motivos específica del con$unto al que pertenece. #hora bien, la ordenación de hechos selectos de la crónica en un relato plantea el tipo de preguntas que el historiador debe anticipar responder en el curso de la construcción de su narrativa. &reguntas del tipo =qu3 pasó despu3s>, =cómo sucedió eso>, =por qu3 las sucedieron así no de otro modo>, =cómo terminó todo>. Esas preguntas determinan las tácticas narrativas para el relato del historiador. Estas preguntas son distintas al tipo =qu3 significa todo eso>, =cuál es el sentido de todo eso> Esas preguntas tienen que ver con la estructura de con$unto completo de hechos considerados como un relato completo piden un $uicio sinóptico de la relación entre determinado relato otros relatos que podrían ser hallados en la crónica. Estas preguntas se responden a partir de tramas. Existen al menos cuatro modos de tramar9 este elemento es lo que le da significado a un relato mediante la

identificación del tipo de relato que se ha narrado. Los cuatro tipos de trama, dice "hite a partir de la división reali4ada por ?orthrop @r e en su Anatomy of Criticism9 romance 'drama de autoidentificación simboli4ado por la trascendencia del h3roe del mundo de la experiencia, su victoria sobre 3ste la liberación de este mundo, como por e$emplo en la le enda del 5anto Arial. Birtud sobre vicio, bien sobre mal-% tragedia 'sugiere la liberación parcial de la condición de caída un escape provisional del estado divido que los hombres encuentra en el mundo-% comedia 'igual que arriba, pero se reconcilian hombres con hombres, con su mundo su sociedad, los conflictos son armoni4ables- sátira 'exclu ente con el romance. La verdad es tomada de forma irónica, el mundo ha enve$ecido el mundo gris se pinta de gris-C. Contin;a "hite9 admitimos que una cosa es representar 6lo que sucedió6 6por qu3 sucedió así6, otra mu distinta proporcionar un modelo verbal, en forma de narración, por el cual explicar el proceso de desarrollo que lleva de una situación a alguna otra apelando a le es generales de causalidad. Entre los historiadores nunca ha habido un acuerdo científico para hacer historiografía. Esto significa que las explicaciones históricas tienen que basarse en distintos presupuestos metahistóricos sobre la naturale4a del campo histórico, presupuestos que generan distintas concepciones del tipo de explicaciones que pueden utili4arse en el análisis historiográfico. Lo que está en $uego en la interpretación son diferentes nociones de la naturale4a de la realidad histórica de la forma apropiada que un relato histórico, considerado como argumentación formal, debe adoptar. #sí, entonces ha cuatro formas que puede adoptar la formación histórica, considerada como argumento discursivo, de acuerdo con 5tephen C. &epper en su World Hypotheses9 formista9 esta teoría de la verdad apunta a la identificación de las características exclusivas de ob$etos que habitan el campo histórico. 5e le asignan clase atributos a los ob$etos, g3neros específicos etiquetas, individuales, colectivos, concretos, abstractos. 7e esta forma diferencia su mundo. Esto lo hace !erder, Carl le, Michelet, ?iebuhr, Mommsen, (revel an. Es formación es dispersiva, antes que integrativa. La segunda forma es la organicista, en donde las explicaciones son integristas por lo tanto un poco más reductivas. El historiador intenta ver en las particularidades los procesos que se resumen en totalidades que son ma ores que, o cualitativamente diferentes, de la suma de las partes. Lo hacen DanEe, von 5 bel, Mommsen, (reitschEe, 5tubbs, Maitland. Cristali4an hechos aparentemente dispersos. Evitan le es del procesos histórico en el sentido de causales universales e invariantes. Más bien hablan de principios o ideas que informan los procesos individuales discernidos en el campo todos los procesos tomados en con$unto. 5alvo los religiosos, no creen en la causalidad.

En tercer lugar está la forma mecanicista, donde las posiciones de las historiadores son reductivistas antes que sint3ticas, aunque tambi3n integran. Ben los actos de los agentes que habitan el campo histórico como manifestaciones de agencias extrahistóricas que tienen su origen

en el escenario donde se desarrolla la acción descrita por la narración. Fuscan le es causales que determinan los desenlaces de procesos descubiertos en el campo histórico. (al es el caso de FucEle, (aine, Marx, incluso (ocqueville. Como el organicista, esta forma tiende a la abstracción. Fuscan le es igual que un científico busca las le es que dominan la naturale4a. La ;ltima forma es la contextualista. #quí, los acontecimientos pueden ser explicados en el contexto de su ocurrencia. &or qu3 ocurrió como ocurrieron se explicará por la revelación de las relaciones específicas que tenían con otros sucesos que ocurrían en su espacio histórico circundante. Estos historiadores identifican los hilos que unen al individuo o la institución con su especioso presente sociocultural. . Esto se llama 1coaligar2. Lo hacen ".!. "alsh, 0saiah Ferlin, FurcEhardt. ?o creen en reglas universales, más bien creen en relaciones efectivas que se presume que han existido en momentos lugares específicos, cu as causas primera, material final no pueden ser conocidas nunca. En pocas palabras, recogen un ob$eto lo ligan con su contexto a trav3s de hilos G. La ortodoxia histórica tiende a aceptar más a los modelos formistas contextualistas. Los historiadores organicistas o mecanicistas dicen que los anteriores escogen esos modelos por conservadores para no alterar el orden de las cosas. El siguiente nivel de metahistoria en los textos que reali4a el historiador es la implicación ideológica. Esto se hace, recordemos, porque el estudio del pasado se hace a partir de la comprensión de los hechos del presente. El historiador no puede escapar de esa condición. Las cuatro posiciones que se filtran en el discurso textual del historiador, dice "hite, son9 anarquismo 'cambio en cualquier momento-% conservadurismo 'el menor cambio posible-% radicalismo 'cambios ahora- liberalismo 'en el futuro remoto la estructura habrá sido me$orada-H. Los historiadores inclu en estas consideraciones ideológicas en la explicación de su campo histórico su construcción de un modelo verbal de sus procesos de narración. Ina ve4 que han quedado claros los tres niveles en que traba$an los historiadores para conseguir su efecto explicativo en sus narracionesJnarración, trama, ideologíaKKel autor considera el problema de estilos historiográficos. El estilo representa una combinación particular de modos a tramar, de argumentación de implicación ideológica. &ero 3stos no se pueden combinar de forma indiscriminada en una obra histórica, aunque ha afinidades naturales. #ntes de aplicar a los datos el aparato conceptual que usará para configurarlo, sin embargo, el historiador tiene que prefigurar el campo, es decir, constituirlo como

ob$eto de percepción mental. Este acto po3tico es indistinguible del acto lingLístico en que se prepara el campo para la interpretación como dominio de un tipo particular, es decir, para que un dominio determinado pueda ser interpretado, primero tiene que ser construido como terreno habitado por figuras discernibles. 15e enfrenta el campo histórico como un gramático a una nueva lengua. 5u primer problema es distinguir entre los elementos sólo despu3s puede empe4ar a hacer una interpretación de lo que significa cualquier configuración de elementos o transformación de sus relaciones2, agrega el estadounidense,. Este acto de preconfigurar todos los sucesos que tiene en documentos es un acto poético en la medida en que es precognoscitivo precrítico en la economía del propio historiador. (ambi3n lo es porque se hace antes de que empiece la escritura de lo que realmente pasó. Es decir, crea el ob$eto de su análisis predetermina la modalidad de las estrategias conceptuales que usará para explicarlo. Las estrategias explicatorias no son infinitas. !a cuatro tropos 'estilos- que corresponde a los cuatro tropos principales del lengua$e po3tico. El primero es la metáfora 'analogía o símil o transferencia de las cosas. Depresentativa-% metonimia 'cambio de nombre, el nombre de una parte de una cosa puede sustituir al nombre del todo, como en la frase 6cincuenta velas6 cuando en realidad lo que se quiere decir es 6cincuenta barcos6. Deduccionista-% sinécdoque 'una parte se puede usar para simboli4ar una cualidad inherente a la totalidad, como en la expresión 6es todo cora4ón6. 0ntegrativista- finalmente, la ironía 'se niega en el nivel figurativo, pero se afirma en lo literal. ?egativa-*. #hora bien, la teoría de los tropos caracteri4a los modos dominantes del pensamiento histórico que tomaron forma en Europa en el siglo /0/. Cada una de estos tropos avan4a evoluciona a lo largo de ese siglo hasta la aprehensión irónica del 1irreductible relativismo2 de todo conocimiento 'ironía-. 5u primera fase9 ),MMK),8M 'se repudia la ironía-. Le sigue la fase ),8MK),HM '3poca de los grandes historiadores-, finalmente la de ),HMK)*MM '?iet4sche, metáfora irónica, se dan cuenta de sus verdaderas limitaciones% Croce, la crisis refle$a el triunfo de una actitud mental irónica-.
En a !scritura de la historia, Michel de Certeau 'Chamb3r , )*+CK)*,G- postula que el gesto que traslada ideas a lugares es el gesto del historiador. La operación histórica se refiere a la combinación de un lugar social, de prácticas científicas de

una escritura. ha le es silenciosas que organi4an al espacio producido por un texto. N de forma más ta$ante, afirma que toda investigación histórica se enla4a con un lugar de producción socioeconómica, política cultural. Está enrai4ada en una particularidad. El lugar de$ado en blanco u oculto por el análisis que exageraba la relación de un su$eto individual con su ob$eto, es nada menos que una institución del saber. La obra histórica sólo tiene valor cuando es reconocida por los pares. Esto es importante porque así se se.ala el origen de las ciencias modernas en donde ha un lengua$e científico, un boletín, en donde cada grupo es su propia le . 7a una base social a una doctrina)M. &ero la práctica de la investigación depende siempre de la estructura de la sociedad. La sociedad vuelve posible unas investigaciones prohíbe otras. Esta es la doble función del lugar. Las imposibles están excluidas del discurso. !acer historia es una práctica. Cada sociedad se piensa históricamente con los instrumentos que le son propios. 0nstrumentos no son sólo medios9 la historia está mediati4ada por la t3cnica. @rente a lo dado lo creado, entre la naturale4a la cultura, se desarrolla la investigación. La historia emprende una manipulación, transforma las materias en productos standard. Lo transporta de una parte de la cultura 'documentos- a otra 'historia-. Convierte en cultura los elementos que extrae de campos naturales. Los orígenes de nuestros archivos modernos implican a, en efecto, la combinación de un grupo 'eruditos-, de lugares 'bibliotecas- prácticas 'copiado, impresión, comunicación, clasificación- )). En síntesis9 la representaciónKKescenificación literariaKK no es histórica sino cuando se apo a en un lugar de la operación científica, cuando está, institucional t3cnicamente, ligada a una práctica de la desviación referente a modelos culturales o teóricos contemporáneos. ?o ha relato histórico donde no está explicitada la relación con un cuerpo social con una institución de saber. #demás es necesario que ha a 6representación6% debe domarse el espacio de una figuración. #un si hacemos a un lado todo lo que se refiere, hablando con propiedad, a un análisis estructural del discurso histórico, tenemos que considerar la operación que nos hace pasar de la práctica investigadora a la escritura)+. La escritura distorsiona en lo referente a los procedimientos de análisis. La historiografía es didáctica magistral. ?os proporciona modelos en el cuadro ficticio del tiempo pasado. Es una construcción arbitraria. La narración sirve para poner en un mismo grupo los contrarios. 7e otra forma no puede existir. !a tiempo. !a tempori4ación para poner en orden las cosas. El discurso se establece como un saber del otro se constru e con citas, capa4 de hacer venir un lengua$e referencial que act;a como realidad, de $u4garlo ba$o el título de un saber. 5e gana en credibilidad. 5e desdobla la el discurso. #sí, toda escritura histórica comprende construcción erosión de unidades, incluso cuando trae en escena a los muertos. 0ntroduce en el decir lo que a no se hace)8.
) !a den "hite, Metahistoria, M3xico, @CE, )**+ ')*H8-, p.)8.

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8 < C G H , *

)M Michel de Certeau, a escritura de la historia, M3xico, I0#, +MMM. pp. GHKHG.

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p. )C. pp. )GK)H. pp. ),K+). pp. +<K+*. pp. 8+K8C. pp. 8*K<M. pp. <)K<G.

))"bid, pp. ,<K,G. )+ "bid, p. )M). )8"bid, pp. )M8K))H