Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm !

de julio del "#! Anotaciones sobre Walter Lippmann Una ventana a la sociedad estadounidense del principios del siglo XX En diciembre del 2011 tuve la oportunidad de visitar la casa Walter Lippmann en el hermoso campus de la universidad de Harvard, a unos minutos de la ciudad de Boston. La casa, una especie de cabaña con altos libreros, pisos de madera y un generoso lobby, alberga las instalaciones de la $ieman Foundation %or &ournalism. i visita, de apenas un d!a, ligada a un colo"uio sobre el #uturo del

periodismo en la era de 'i(iLea(s, me de$% m&s preguntas "ue respuestas 'tal ve( una señal de "ue la visita en e#ecto cumpli% su ob$etivo), entre ellas *c%mo se di#erencia el periodismo de Estados +nidos con respecto al me,icano-, *cu&les son las bases "ue soportan la estructura medi&tica de ese pa!s- y la m&s obvia pero m&s pertinente. *"ui/n es Walter Lippmann y por "u/ es reverenciado como el autor m&s importante del periodismo moderno estadounidense- En este breve ensayo abordar/ solamente la tercera pregunta bas&ndome en su obra Libert) and t*e $e+s '1020) y agregar/ algunos comentarios sobre el tema a partir de Public ,-inion '1022), otra de sus in#luyentes publicaciones. Entre las aportaciones de Lippmann al periodismo tambi/n se #iltra un agudo comentario social y una visi%n de la historia "ue es a la ve( n!tida y liberal. Entendemos me$or el inicio del siglo 11 estadounidense22convulso, rapa( y lleno de idealismos22cuando anali(amos los te,tos de este importante pensador estadounidense. 3u in#luencia se e,tiende m&s all& del &mbito period!stico y las ciencias pol!ticas. Es una #igura clave para entender el pensamientos estadounidense tras la 4rimera 5uerra undial y el crac6 #inanciero "ue vendr!a unos años despu/s de la publicaci%n de las dos obras

a"u! re#eridas. El prol!#ico1 autor naci% en 7ueva 8or6 el 29 de septiembre de 1::0, en pleno e,pansionismo
1 ;dem&s de las dos obras ya señaladas, Lippmann escribi%. . Pre%ace to Politics '1019), . Pre%ace to Politics '1019), /ri%t and Master) '101<), T*e 0ta(es o% /i-lomac) '101=), T*e Political 0cene '1010), T*e P*antom Public '102=), Men o% /estin) '102>), .merican 1n2uisitors '102:), . Pre%ace to Morals '1020), 1nter-retations !3 !4!3 " '1092), T*e Met*od o%

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! norteamericano, en el seno de una acomodada #amilia $ud!a. ;sisti% a la 0ac*s 0c*ool %or 5o)s y posteriormente a Harvard, donde inici% cursos en 100?. ;h! se #amiliari(% con el traba$o de @ohn Aus6in, Barret Wendell y William @ames, "uien lo visit% despu/s "ue de Lippmann publicara un art!culo en la revista Har6ard 1llustrated "ue cuestionaba el estatus 2uo de su /poca. @ames #ue esencial en el desarroll% de Lippmann. Bon el #il%so#o discuti% la promesa del socialismo, el pluralismo y la re#orma social. Ctra gran in#luencia de nuestro autor #ue 5eorge 3antayana, as! como Beatrice Webb, 3idney Webb, H.5 Wells y 5eorge Bernard 3haD. Bonoc!a bien el mar,ismo, pero no estaba de acuerdo con el /n#asis "ue se le pon!a a la lucha de clases y la movili(aci%n de las masas. Esta inclinaci%n socialista lo llev% a #ormar un grupo de discusi%n con algunos de sus compañeros, los cuales organi(aban seminarios y con#erencias con pensadores de su /poca. En 1010, 5raham Wallas arriba a Harvard a enseñar ciencias pol!ticas. Wallas cuestiona los #undamentos socialistas de Lippmann y un año despu/s conoce al periodista Lincoln 3te##ens, "uien lo contrata como su secretario. 3u mentor apoy% a Aoosevelt en las elecciones de 1012 y nuestro autor hi(o lo mismo. +n año despu/s public% su primer libro, . Pre%ace to Politics7 el cual es bien recibido y lo catapulta para organi(ar, $unto Herbert Broly y Walter Weyl, el semanario pol!tico $e+ Re-ublic. En 101<, Lippmann recha(a el apoyo inicial "ue dio al 3ocialismo en /ri%t and Master) y en la elecci%n de 101? su opini%n #avorece al partido Eem%crata y su candidato WoodroD Wilson. Eespu/s de contraer matrimonio con Faye ;lbertson, en 101>, consigue colocarse con secretario de 7eDton Ba6er, secretario de 5uerra de Wilson. En ese puesto lleg% a conocer bastante bien al presidente y #ue miembro de la delegaci%n "ue asisti% a la Bon#erencia de 4a( de 4ar!s de 1010, en donde tambi/n particip% en la elaboraci%n de los
Freedom '109<), T*e $e+ 1m-erati6e '109=), 1nter-retations !3 4!3 8 '109?), T*e 9ood 0ociet) '109>), U:0: Forei;n Polic)< 0*ield o% t*e Re-ublic '10<9), U:0: 'ar .ims '10<<), T*e Cold 'ar '10<>), T*e Public P*iloso-*) '10==), con William C. 3croggs. T*e United 0tates in 'orld .%%airs !3 ! '1092), T*e United 0tates in 'orld .%%airs !3 " '1099) entre muchos otros art!culos period!sticos. 3u e,tensa bibliogra#!a se puede ver a"u!. http.GGDDD.ran6er.comGlistGDalter2lippmann2 boo6s2and2stories2and2Dritten2Dor6sGre#erence

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! principios b&sicos de la 3ociedad de 7aciones. ;l siguiente año sali% del $e+ Re-ublic y se uni% al $e+ =or( 'orld, desde donde anali(% la cobertura medi&tica "ue otros peri%dicos daban a las noticias pol!ticas de Estados +nidos y las principales asuntos internacionales. 3u conclusi%n #ue "ue los reportes eran inciertos y sesgados, puntos de vista "ue sinteti(% en Public ,-inion y T*e P*antom Public. Bomo veremos m&s adelante, Lippmann cuestiona "ue una democracia pueda sostenerse en una sociedad comple$a "ue toma sus principales decisiones a partir de lo "ue dicen los medios. Hras el cierre del $e+ =or( 'orld, en 1091, se mueve al $e+ =or( Herald Tribune. ;h!, a lo largo de los siguientes 90 años, escribe sobre los asuntos de Estados +nidos en su columna sindicada Toda) and Tomorro+. En estos escritos podemos ver el pragmatismo pol!tico de Lippmann. en dicho periodo apoy% a seis candidatos republicanos y a siete dem%cratas. En los 90s traba$% de #orma cercana con la British 3ecurity Boordination, %rgano secreto encargado de #avorecer los intereses de la Borona en Estados +nidos. 3iempre en contacto con ese grupo, su papel #ue determinante para acabar con la legislaci%n de neutralidad "ue imped!a a los Estados +nidos entrar a la 3egunda 5uerra undial y

derroer el #also sentimiento de seguridad #rente a la amena(a na(i. Eespu/s de la 3egunda 5uerra, Lippmann retoma su vertiente liberal y critica la pol!tica e,terior de Hruman y EisenhoDer, pues cre!a "ue era necesario respetar la es#era de in#luencia sovi/tica. En este periodo #ue el primer autor en utili(ar el t/rmino Iguerra #r!aJ. Hambi/n se opuso a las guerras de Borea, Kietnam y al uri% en 10><, en 7ueva 8or6, a los := años2. ;un"ue mucho se ha escrito acerca de las incisivas observaciones de Lippmann a lo largo de la mayor parte del siglo 11, en este te,to s%lo abordar/ el periodo correspondiente a la publicaci%n de sus Libert) and t*e $e+s y Public ,-inion, es decir, los años inmediatamente previos a los 20s. *B%mo
2 @ohn 3im6in, IWalter LippmannJ en http.GGDDD.spartacus.schoolnet.co.u6, publicado en septiembre de 100> y revisado para este traba$o el 29 de $ulio del 2019.

cBartismo.

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! era Estados +nidos en esa /poca- Aecordemos "ue el siglo 1L1 hab!a sido particularmente #ruct!#ero para los intereses e,pansionistas de los gobiernos de ese pa!s. Eespu/s de la guerra con /,ico '1:<?2

1:<:) y la ane,i%n de He,as, "ue e,tendieron enormemente el territorio norteamericano hacia las costas del 4ac!#ico a partir de la obtenci%n de Wyoming, 7uevo /,ico, Bolorado, +tah, ;ri(ona, 7evada y

Bali#ornia, la +ni%n le compr% ;las6a a los rusos '1:?>), arrebat% 4uerto Aico a España y ane,% el territorio de HaDaii 'ambos en 1:0:). Hacia la 4rimera 5uerra undial '101<2101:), los Estados

+nidos se hab!an convertido en la primera potencia econ%mica y militar del mundo, por arriba del poderoso imperio ingl/s. Bual"uier debate sobre el poder!o del nuevo l!der mundial "ued% resuelto en la 4rimera 5uerra. su participaci%n #ue decisiva para darle la victoria a los aliados cuando los ingleses y #ranceses se vieron sobrepasados por los alemanes, a pesar de las reticencias iniciales "ue atrasaron su entrada a ese con#licto. 4or esos años hab!a una #uerte oposici%n de los grupos socialistas "ue cuestionaban entrar a ese teatro b/lico. En el pa!s hab!a preocupaci%n por la salud del Estado. El socialismo iba en aumento y el con#licto de clases era intenso. La guerra era criticada desde los grupos socialistas por"ue los pa!ses capitalistas avan(ados de Europa estaban luchando por #ronteras, colonias y es#eras de in#luencia, compet!an por ;lsacia Lorena, los Balcanes, M#rica y Criente edio. ;s!, la

guerra estall% poco despu/s del comien(o del siglo 11, en plena e,altaci%n 'aun"ue Nnicamente en la /lite occidental) del progreso y de la moderni(aci%n 9. Los estadounidenses entraron a la guerra s%lo despu/s de "ue Francia y e Lnglaterra su#rieron enormes p/rdidas humanas, pero antes de tomar esa decisi%n su econom!a se hab!a visto bene#iciada gracias al abasto de provisiones militares "ue re"uer!an los aliados para luchar contra los alemanes. En el #ondo, añade Oinn, la guerra era una e,cusa para dividir el territorio a#ricano, con sus ricas vetas minerales, entre las principales potencias europeas e

9 HoDard Oinn, La otra *istoria de los Estados Unidos, ;rgitalet,e HLA+, 200=, p. 990.

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! implantar un nuevo orden mundial basado en el dominio capitalista y la obtenci%n barata de nuevos bienes "ue ped!an las clases medias y altas de los pa!ses desarrollados. 3i Estados +nidos iba a entrar a esa lucha, deb!a crear un consenso nacional y el gobierno de Wilson traba$% duro para conseguirlo. 4ara ese #in arranc% una intensa campaña propagand!stica, implant% el reclutamiento #or(oso entre $%venes y aplic% severos castigos para a"uellos "ue se negaron a entrar en combate <. Lippmann observ% claramente esta lucha ideol%gica entre el gobierno y los socialistas, un periodo en donde los medios se alinearon con los intereses de los principales hombres de poder y del mismo gobierno #ederal. ;"uellos "ue no lo hac!an eran acusado de desleales. 4ara los medios "ue cuestionaron las motivaciones de la guerra, esto signi#ic% un limitado repartimiento de sus te,tos desde el mismo correo estadounidense =. ;cabada la 4rimera 5uerra, continNo esta represi%n gubernamental contra los sindicatos y socialistas. Los años #ormativos de Lippmann coinciden con la /poca de los grandes negocios y corporaciones industriales estadounidenses. Las capacidades productivas norteamericanas permitieron al pa!s entrar de lleno en las din&micas del capitalismo #inanciero, as!, durante el per!odo muchos capitales norteamericanos se dirigieron a /,ico, Bentroam/rica y el Baribe, principalmente ?. 4ero adem&s del onroe y el Eestino ani#iesto >, el pa!s

territorio continental americano, en donde reinaba la doctrina

del norte buscaba una in#luencia cultural y comercial "ue s%lo pod!a ser sustentaba por la demostraci%n de su #uer(a militar. +na serie de distintas causas limitar!an el desarrollo estadounidense a partir de la crisis #inanciera del 20: y su empu$e como primera potencia no se volver!a a sentir hasta la 3egunda
< 1bid, p. 99<. = 1bid, p. 9<2. ? Aodr!gue( E!a(, ar!a del Aosario y argarita Espinosa Blas, IEl Baribe. Lntereses estadounidenses y me,icanos en los albores del siglo 11J, Re6ista 5rasileira do Caribe , vol. 1L, nNm. 21, $ulio2diciembre, 2010, +niversidade Federal de 5oi&s, pp. 2:922:=. > 4edro 4ascual art!ne(, JEos centenarios del e,pansionismo norteamericano. /,ico '1:<:), Buba y 4uerto Aico '1:0:)J, EH0E., 7. 1= L @ulio2Eiciembre, 100>, +niversidad de ;lcal& de Henares, pp. 9<129?<, -assim. : Elena 3ciricca, IEstados +nidos y la crisis de 1020J en. 4o((i, 4ablo ;. y Fabio 7igra 'comps.), Huellas im-eriales: Historia de los Estados Unidos de .mérica !3"34"###, Lmago undi, Buenos ;ires, pp. ?=200.

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! 5uerra undial '1090210<=), sin embargo, las bases del desarrollo y e,tensi%n de su in#luencia hab!an

sido sembradas. Bomo lo not% Lippmann, los medios, en especial los peri%dicos, #ueron una herramienta esencial para dicho #in. ;ntes de entrar a las anotaciones de nuestro autor sobre este tema, hay "ue recordar "ue los diarios estadounidenses en las dos primeras d/cadas del siglo 11 eran muy di#erentes a los actuales. Las di#erencias no estaban basadas solamente en la tecnolog!a, sino en la mentalidad "ue hab!a detr&s de la producci%n de los mismos. ; continuaci%n e,pongo un e$emplo de un diario de /poca, simplemente para comen(ar a dimensionar las di#erencias con los peri%dicos modernos. Lo primero "ue salta a la vista es la ma"uetaci%n de la primera plana. En relaci%n a los diarios

modernos, encontramos una enorme cantidad de te,to en donde se tratan temas de todo tipo, sin ningNn tipo de $erar"ui(aci%n. 3e combinan temas locales con nacionales, columnas con notas. Es realmente di#!cil identi#icar "u/ materiales son opinativos y cu&les son in#ormativos, pero aNn los te,tos "ue en teor!a deben in#ormar de #orma noticiosa sobre hechos se entreme(clan ad$etivos, adverbios, $uicios de valor y pre$uicios con los hechos IpurosJ. Ctra di#erencia #undamental entre los diarios de la actualidad

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! es la omisi%n casi entera de los autores de los te,tos, es decir, las #irmas de los reporteros o columnistas, como se conoce hoy en d!a a esa parte del diario. Ee #orma arbitraria seleccion/ esta portada del peri%dico T*e 0un correspondiente al 2 de $ulio de 101? simplemente para ilustrar el panorama medi&tico al cual se en#rentaba Lippmann y para darle un conte,to a los comentarios del autor "ue se presentan m&s aba$o. El lector puede encontrar una hemeroteca virtual con miles de e$emplares hist%ricos de otros medios en la liga "ue se presenta aba$o0. 4ara Lippmann, el diario es la Biblia de la democracia, un libro "ue determina la conducta de las personas y "ue, en gran parte de los casos, es el Nnico "ue te,to "ue millones de ciudadanos estadounidenses leen todos los d!as. El poder "ue ostentan estos diarios para decidir lo "ue es importante y lo "ue no es un designio "ue no hab!a tenido un grupo de hombres desde "ue el 4apa perdi% la su$eci%n de la mente secular10. 4ara "ue una sociedad democr&tica prospere, entonces, los medios deben reali(ar un traba$o "ue #orme ciudadanos in#ormados "ue de$en de lado sus o-iniones para %undamentar sus criterios en in%ormaci>n. ; causa del enorme dominio "ue tienen los diarios sobre las consciencias, decisiones y acciones de las personas, las noticias deben llegar e,entas del sesgo personal de su redactor, del medio "ue las publica y de los intereses personales de la #uente "ue emite los datos. 7o hacercerlo de esa #orma tiene implicaciones directas para la democracia, dice Lippmann.
;ll that the sharpest critics o# democracy have alleged is true, i# there is no steady supply o# trustDorthy and relevant neDs. Lncompetence and aimlessness, corruption and disloyalty, panic and ultimate disaster, must come to any people Dhich is denied an assured access to the #acts11.

Lippmann sabe "ue esta imparcialidad absoluta es imposible. 3u participaci%n en la Bon#erencia de 4a( 0 El proyecto C*roniclin; .merica: Historic .merican $e+s-a-ers, una iniciativa de la Biblioteca del Bongreso de Estados
+nidos o#rece al interesado miles de e$emplares en versi%n digital de cientos de diarios publicados desde 1?00 a la #echa. La p&gina permite buscar en su base de datos mediante #iltros estatales, nombre de diario, rango de tiempo e incluso por palabra clave. La p&gina de inicio es la siguiente. http.GGchroniclingamerica.loc.gov La portada de T*e 0un puede ser visuali(ada a"u!. http.GGchroniclingamerica.loc.govGlccnGsn:90902>2G101?20>202Ged21Gse"21.pd# 10 Walter Lippmann, Libert) and t*e $e+s, Ed. Hardcourt, Brace and HoDe, 7ueva 8or6, 1020, pp. <>2<:. 1 1 1bid, p. 11.

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! de 4ar!s le mostr% en carne propia la #orma en "ue traba$aban los reporteros de su /poca, cuando la in#ormaci%n ya se pod!a enviar desde Europa v!a cable 'tel/gra#o) a las redacciones estadounidenses. Los traba$adores de los medios "ue #ueron enviados a la reuni%n, salvo pocas e,cepciones, carec!an de una preparaci%n adecuada para reali(ar su pro#esi%n. 3egu!an una agenda alineada con los intereses de su gobierno o de su medio, ten!an un limitado criterio en lo "ue se re#iere a asuntos internacionales y su lectura cr!tica de la situaci%n "ue viv!a el mundo en esos momentos se limitaba a de#inir a los buenos y malos de la historia. La corta visi%n de los hechos tambi/n estaba relacionada con lo "ue los reporteros en#rentaban del otro lado. visiones parciales de los acontecimientos impulsadas con #ines propagand!sticos por los #uncionarios de los gobiernos victoriosos. Lippmann es cr!tico con estos #uncionarios 'despu/s de todo, /l era uno de ellos), pero sus al#ileres son m&s precisos cuando habla de la din?mica "ue $uegan ambas partes, aparentemente opuestas, en el entramado general "ue signi#ica producir la in#ormaci%n "ue saldr& al otro d!a en un diario. Lo sinteti(a de esta #orma.
What the correspondents saD, occasionally, Das the terrain over Dhich a battle had been #oughtP but Dhat they reported day by day Das Dhat they Dere told at press head"uarters, and o# that only Dhat they Dere alloDed to tell. ;t the 4eace Bon#erence the reporters Dere alloDed to meet periodically the #our least important members o# the Bommission, men Dho themselves had considerable di##iculty in 6eeping trac6 o# things, as any reporter Dho Das present Dill testi#y. Hhis Das supplemented by spasmodic personal intervieDs Dith the commissioners, their secretaries, their secretariesQ secretaries, other neDspaper men, and con#idential representatives o# the 4resident, Dho stood betDeen him and the impertinences o# curiosity. Hhis and the French press, than Dhich there is nothing more censored and inspired, a local English trade2$ournal o# the e,2 patriates, the gossip o# the Brillon lobby, the a$estic, and the other o##icial hotels, constituted the source o# the neDs upon Dhich ;merican editors and the ;merican people have had to base one o# the most di##icult $udgments o# their history12.

La mentira es la moneda de cambio de los medios estadounidenses cuando se trata de asuntos b/licos. Ee hecho, agrega, si las mentiras van dirigidas hacia un enemigo de Estados +nidos, m&s popular ser& la persona "ue las emita. En el mecanismo de la in#ormaci%n "ue deben publicar los medios no hay un punto en donde alguien deba hacerse directamente responsable de cuidar la verdad. Entre el observador de un hecho noticioso y el lector hay un campo de editores "ue intentar cuidar el me$or balance de las
1 2 1bid, pp. <<2<=.

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! noticias, nota el autor, pero el editor, como est& obligado a saber un poco de todo, se convierte al #inal en un e,perto en nada. La cadena noticiosa acaba por enrarecerse. del reportero "ue ya tiene pre$uicios y una visi%n naturalmente sub$etiva de los hechos se los pasa a los editores, "uienes pueden incluir sus propios pre$uicios en la in#ormaci%n. Eespu/s vienen los dueños de los medios, "uienes agregan otro #iltro de interpretaci%n a la materia prima, y #inalmente el producto sale para su distribuci%n a miles de lectores. En las dos primeras d/cadas del siglo 11 esta era la norma. Hoy vivimos en la era de las opciones, en donde hay tantos productos como posibles consumidores, incluyendo los medi&ticos. La /poca de Lippmann era muy di#erente y no es sorpresa "ue haya anali(ado este tema con tal obsesi%n. ;l #inal del d!a, esta pe"ueña cadena de hombres ten!a el poder de in#luir en las decisiones y los comportamientos de millones de estadounidenses. La censura, como notamos unas l!neas arriba, no era cosa rara y de hecho se daba de otras #ormas m&s sutiles, e,plica. el costo del env!o de un tel/gra#o transatl&ntico, por e$emplo. 3%lo las grandes agencias de noticias europeas, las cuales estaban subsidiadas por el gobierno, pod!an pagar por enviar largos te,tos de in#ormaci%n hacia ;m/rica. 4eor aNn, el sistema de env!o de cables se congestionaba con regularidad y no hab!a #orma de $erar"ui(ar los contenidos19. En el #ondo, este sistema de consignaci%n de los hechos crea distorsiones en la opini%n pNblica, la cual es vol&til, imposible de predecir, y realmente imposible de satis#acer por la #ragilidad de sus interpretaciones. Los grandes hombres, generalmente pol!ticos, usan los medios para con#eccionar el consenso alrededor de sus propios proyectos o les de su corporaci%n a trav/s de personalidades #icticias "ue les construyen los medios1<. El segundo punto "ue interviene en la #ormaci%n de la opini%n pNblica
1 9 1bid, p. <?. Walter Lippmann, Public ,-inion, publicado originalmente en 1022, cap!tulo L, punto 2, p&rra#o 1. Eisponible en te,to simple en 4ro$ect 5utemberg en la siguiente liga http.GGDDD.gutenberg.orgGcacheGepubG?<=?Gpg?<=?.html, colocada en septiembre del 200< y revisada para este traba$o el 22 de $ulio del 2019.

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Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! son los estereotipos. 4uesto "ue es imposible cubrir todas las distintas personas "ue hay en el mundo, los medios deben basarse en la creaci%n de estereotipos para hilvanar una realidad digerible a su audiencia. Ee otra #orma, imperar!a el caos. 3e debe generali(ar y resumir, elegir e$emplos para tratarlos como casos t!picos. Los diarios estadounidenses est&n plagados de estos estereotipos con una base de selecci%n cient!#ica poco sana, la cual acaba por dividir aNn m&s a la sociedad cuando el lector lo compara con sus vivencias personales.
Hhe tendency o# the casual mind is to pic6 out or stumble upon a sample Dhich supports or de#ies its pre$udices, and then to ma6e it the representative o# a Dhole class1=.

Lippman concluye "ue las guerras peleadas por Estados +nidos han sido posibles gracias a la opini%n estereotipada "ue han #ormado los americanos acerca de los pueblos enemigos. 3ubyace el mensa$e pro2democr&tico "ue implica vencer al opositor para hacer el mundo un lugar m&s seguro para la democracia, resultado "ue acaba diluy/ndose con el tiempo hasta la #ormaci%n de un nuevo estereotipo de un nuevo enemigo.
Aeal space, real time, real numbers, real connections, real Deights are lost. Hhe perspective and the bac6ground and the dimensions o# action are clipped and #ro(en in the stereotype1?.

Las libertadas "ue o#rece la democracia han sido malentendidas, avisora. Ee hecho, en sus l!neas Lippmann critica la abundancia material "ue e,iste ya en Estados +nidos en las primeras dos d/cadas del siglo 11. Hambi/n e,iste una abundancia de opiniones y esta es nociva. La democracia no se debe limitar a la libertad de decir cosas, sino a libertad de #ormar un criterio con los datos certeros. Los medios han sacri#icado la veracidad en aras de la instrucci%n moral de la misma manera "ue lo ha hecho Lenin en Ausia con su propaganda1>. 4ero #ormar un criterio cuesta traba$o, generalmente las personas se adhieren a las opiniones "ue m&s se a$ustan a sus propias preconcepciones, señala
1 = 1 ? 1bid, cap!tulo 1, punto :, p&rra#o ?. 1bid, cap!tulo 1, punto 10, p&rra#os 9. Lippmann, Libert) and t*e $e+s, p. =1.

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Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! Lippmann. El gobierno estadounidense lo torna di#!cil, pues han obligado a las personas a pensar nacionalmente, tal como lo hi(o Aoosevelt cuando ocup% la secretaria de arina durante la 4rimera

5uerra1:. Los medios tiene "ue intentar ver m&s all& de eso y centrarse en los hechos, no las opiniones, "ue las noticias generan, de pre#erencia ba$o una metodolog!a estandari(ada.
Hhat, L thin6, constitutes the meaning o# #reedom #or us. We cannot success#ully de#ine liberty, or accomplish it, by a series o# permissions and prohibitions. For that is to ignore the content o# opinion in #avor o# its #orm. bove all, it is an attempt to de#ine liberty o# opinion in terms o# opinion. Lt is a circular and liberty is obtainable only by see6ing the principle o# liberty in the main business o# human li#e, that is to say, in the process by Dhich men educate their response and learn to control their environment. Ln this vieD liberty is the name De give to measures by Dhich De protect and increase the veracity o# the in#ormation upon Dhich De act10.

La constante lucha por conseguir esa libertad, a pesar del gobierno y los intereses medi&ticas, ser!a retomada por diversos autores, incluyendo 7oam Bhoms6y en su conocido libro Manu%acturin; Consent '10::). La tesis original es de Lippmann y aNn se mantiene vigente al d!a de hoy, a pesar de "ue otras teor!as de la comunicaci%n m&s elaboradas han re#inado el papel de las audiencias, los e#ectos y los canales de emisi%n por los cuales los medios diseminan sus contenidos para #ormar a la opini%n pNblica. En palabras de nuestro autor.
5overnment tends to operate by the impact o# controlled opinion upon administration. Hhis shi#t in the locus o# sovereignty has placed a premium upon the manu#acture o# Dhat is usually called consent20.

4ara Lippmann la historia es un -roceso y el primer nodo de la cadena de los hechos hist%ricos es el reportero. Es el eslab%n m&s delicado de la l!nea, pues de /l depende, en gran parte, todo a"uello "ue se desarrollar& despu/s en las redacciones y la consciencia de las personas "ue leen su te,to. 4ero estos procesos son di#!ciles de percibir por"ue llevan d/cadas en reali(arse y, salvo contadas ocasiones, se re#ieren a abstracciones. El e$emplo m&s claro es la materialidad "ue o#rece la inauguraci%n de una #&brica, por e$emplo, o la aprobaci%n de una iniciativa en el Bongreso, a di#erencia del cambio social
1 : 1 0 2 0 1bid, p. =2. 1bid, p. ?>. 1bid, p. ?2.

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! "ue arriba con los procesos migratorios, por e$emplo, o los programas de gobiernos "ue impulsan las dependencias gubernamentales. En el primer grupo estamos hablando de ob$etos, en el segundo, de ideas. Lippmann acentu% la di#icultad a la "ue en#rentaban los reporteros cuando trataban de abordar estos temas y la comple$idad de hacerles entendibles para el lector promedio de Estados +nidos. ;dem&s cuando hablamos de ideas y abstracciones es casi imposible hablar de cuanti#icaciones, agrega, por"ue los resultados s%lo se aprecian en largos periodos de tiempo. 3%lo los comunicadores m&s despiertos notan estos cambios en las estructuras #undamentales de la sociedad21.
While the reporter Dill serve no cause, he Dill possess a steady sense that the chie# purpose o# RneDsR is to enable man6ind to live success#ully toDard the #uture. He Dill 6noD that the Dorld is a process, not by any means alDays onDard and upDard, but never "uite the same. ;s the observer o# the signs o# change, his value to society depends upon the prophetic discrimination Dith Dhich he selects those signs.

3in embargo, el grueso de los reporteros de su /poca 'y sin duda tambi/n de la nuestra), son personas mal pagadas, con nula preparaci%n, con un limitado uso del lengua$e 'su propia herramienta de traba$o) y poca valoraci%n de sus acciones. en los años del an&lisis de Lippmann nunca #irman su nota en los peri%dicos en donde traba$an, a pesar de "ue la observaci%n de los hechos hist%ricos es un privilegio al cual muy pocos pueden acceder. 3us recomendaciones para me$orar la pro#esi%n ser!an un parteaguas para el periodismo durante d/cadas. 4uesto "ue la salud de una sociedad s%lo puede depender de la calidad de in#ormaci%n "ue recibe, los recolectores y #abricantes de la misma deben tener prestigio pNblico, #irmar sus noticias 'y hacer pNblicos los nombres de los editores de los diarios), escribir con un lengua$e "ue privilegie los hechos y no las emociones, as! como tener un mapa mental bien claro de los intereses corporativos "ue mueven a la sociedad. El derecho a la protecci%n de las #uentes period!sticas ser!a otro tema apuntalado por Lippmann. En pocas palabras, todo se seniteti(a en una #ormaci%n "ue lleve a la b@s2ueda de la 6erdad en lugar de la discusi>n de o-iniones "ue nublan la certe(a.
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Ln going behind opinion to the in#ormation Dhich it e,ploits, and in ma6ing the validity o# the neDs our ideal, De shall be #ighting the battle Dhere it is really being #ought...Hrue opinions can prevail only i# the #acts to Dhich they re#er are 6noDnP i# they are not 6noDn, #alse ideas are $ust as e##ective as true ones, i# not a little more e##ective 22.

Conclusión Las aportaciones de Lippmann #ueron indispensables para entender del desarrollo de los medios y el #uncionamiento de la pol!tica estadounidenses en las primeras dos d/cadas del siglo 11, tal como el autor lo ha plasmado en Libert) and t*e $e+s y Public ,-inion. La moderni(aci%n, la inmigraci%n y el despliegue industrial de los Estados +nidos sirven de tras#ondo a Lippmann para "ue pro#undice sobre la articulaci%n del poder y su relaci%n con los medios masivos de comunicaci%n. Es una visi%n ligada a la sociolog!a y la psicolog!a, &reas "ue hab!an permanecido distanciadas de la Bomunicaci%n norteamericana hasta "ue Lippmann y otro grupo de pioneros 'notablemente 5eorge 5allup) comen(aron a investigar los alcances de los e#ectos "ue produc!an los medios en los ciudadanos y como es "ue esta in#luencia cambiaba su comportamiento y actitud con respecto a los asuntos cotidianos y a"uellos relacionados a la es#era pNblica.

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El modelo LasswellNixon

La in#luencia del autor se siente hasta la actualidad. 3us aportaciones son la base del paradigma de LassDell27i,on, el modelo comunicativo m&s importante para a"uellos "ue estudian esta ciencia. ;un"ue el traba$o de LassDell 'y las posteriores aportaciones de 7i,on) se desarrollaron hasta 10<: en su libro Po+er and Personalit) y su art!culo 0tructure and Function o% Mass Communication44una ve( "ue la 3egunda 5uerra undial hab!a mostrado al mundo las consecuencias "ue puede traer una

propaganda sin l!mites y una prensa partisana22la marca de Lippmann en este paradigma es notable en cuanto a la preponderancia "ue se le da a los medios de comunicaci%n 29. La comunicaci%n modernaS "ue basa su esencia en la Ret>rica de ;rist%teles cuando plantea "ui/n dice "u/ a "ui/nSno se comprende sin las ideas de Lippmann, las cuales enmarc% de #orma magistral en su cr!tica a la sociedad norteamericana de principios de siglo.

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Mngel Benito, Teoría 9eneral de la 1n%ormaci>n, Ed. 4ir&mide,

adrid, 10:2, pp. 1:=2200.

Eduardo Portas Ruiz Historia de Estados Unidos/ Trabajo Final Maestría en Historia Moderna de México/ Casa Lamm ! de julio del "#! REFERENCIAS CI A!AS
" #enito$ A% Teoría 9eneral de la 1n%ormaci>n, Ed. 4ir&mide, adrid, 10:2. " Lippmann$ W% Public ,-inion, publicado originalmente en 1022. Eisponible en te,to !ntegro en 4ro$ect 5utemberg en la siguiente liga http.GGDDD.gutenberg.orgGcacheGepubG?<=?Gpg?<=?.html, colocada en septiembre del 200< y revisada para este traba$o el 22 de $ulio del 2019. " Lippmann$ W% Libert) and t*e $e+s, Ed. Hardcourt, Brace and HoDe, 7ueva 8or6, 1020. " &art'ne($ )% JEos centenarios del e,pansionismo norteamericano. 7. 1= L @ulio2Eiciembre, 100>, +niversidad de ;lcal& de Henares. /,ico '1:<:), Buba y 4uerto Aico '1:0:)J, EH3E;,

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