You are on page 1of 14

. Evolución de la noción de justiciaÂ

           Entre los diversos significados que, a lo largo de la historia, ha recibido el término justicia, hay uno que, desde el derecho romano hasta nuestros dÃas, no ha perdido vigencia. Se trata de la noción de justicia como virtud, como inclinación a dar a cada uno lo suyo, a la que alude la definición que las Pandectas atribuyen a Ulpiano (tÃtulo I del Digesto bajo la rúbrica De iustitia et iure, fr. 10, pr): iustitia est constans ac perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi; la voluntad resuelta e inalterable de dar a cada uno lo suyo. Esta noción de la justicia como virtud moral nos la encontramos, siglos antes, muy desarrollada en la obra de Aristóteles, especialmente en su Ética a Nicómaco. Será luego la escolástica medieval, especialmente por influjo de la obra de Santo Tomás, la que difunda por el orbe cristiano el esquema aristotélico de las virtudes. El Magisterio de la Iglesia Católica asume esta noción y la expresa como «virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido» (CEC, 1807). Antes de Aristóteles, Platón consideró que la justicia era equivalente a integridad moral o equilibrio entre las potencias del alma y, simultáneamente, equilibrio social. Platón presentó la comunidad polÃtica como un gran organismo, cuya justicia se mantiene cuando cada miembro de la Polis realiza la función que le corresponde en el todo social (cf. La República, L.1, 352d, L.II, 368a,y muy especialmente, L.IV, 427d). San AgustÃn siguió la misma lÃnea que Platón, pero trató de compaginarlo con la noción bÃblica de justicia: pensó que la armonÃa personal o rectitud moral dependÃa de la sumisión del hombre a Dios. La buena relación con Dios serÃa la causa del equilibrio en el interior de cada hombre, y de la armonÃa entre los hombres y con el resto de la Creación. Este orden, que, según San AgustÃn, era total y perfecto en el estado de justicia original, se perdió por la rebelión del hombre contra su Creador, y desde entonces el hombre, con la ayuda de Dios, se esfuerza por reconquistarla mediante el amor. En esto consiste precisamente la noción cristiana de justificación: una regeneración progresiva del orden perdido en el interior del hombre; una restauración que, con avances y retrocesos, se proyecta inevitablemente en la vida social, porque los hombres, como dice San AgustÃn, cuanto más se acercan a Dios, más se acercan los unos a los otros (cf. De Civitate Dei, L XIX, 4, 4). En su más profundo sentido, para el obispo de Hipona, la justicia es el ordo amoris, es el orden en el amor (Cf. Octoginta Trium Questiones, 36). Con todo esto, San AgustÃn no hace sino desarrollar el concepto bÃblico de justicia, donde el hombre justo es aquél que identifica su querer con el de Dios. Quizá en ningún otro pasaje de la Biblia se recoja mejor esta idea que a lo largo del Salmo 119. Ocho siglos más tarde, la escolástica medieval recibirÃa, junto con el influjo del pensamiento de San AgustÃn y del Derecho romano, la filosofÃa de Aristóteles, que distinguÃa dos nociones de justicia: una general y otra particular. La justicia general tenÃa un carácter arquitectónico por cuanto comprendÃa la dimensión social de todas las virtudes. La justicia particular, en cambio, era una especie dentro del género de la justicia general, caracterizada por una cierta igualdad y exigibilidad en los intercambios y en los repartos. Santo Tomás asumió esta concepción y definió la justicia como «el hábito según el cual uno, con constante y perpetua voluntad, da a cada uno su derecho». (S. T., II-II, q.58, a.1, s). Esta fórmula es casi igual a la de Aristóteles: «la justicia es el hábito según el cual se dice que uno es operativo en

Libro III. comentando su propia definición. se anuncia ya el utilitarismo del pensamiento jurÃdico moderno. 9). porque en el fondo sus lÃmites no serán otros que los de la potencia expansiva de la personalidad. tomista—. Ética a Nicómaco. Más adelante volvemos sobre esta definición. De este modo. aquellas reglas que el Estado le ha ordenado de palabra o por escrito o con otros signos suficientes de voluntad. se identificará con el poder de reclamar algo en juicio en virtud de una previa delegación de poder hecha por el gobernante. una cualidad del sujeto. a mi derecho. Hobbes desarrolla y proyecta sobre la ciencia jurÃdica el voluntarismo iniciado por Guillermo de Ockham. por tanto. como al ius meum. romana y. Para comprender la noción hobbesiana de la justicia. un hábito de dar o respetar. una libertad. la justicia ya no implicará una cualidad personal. luego.7). para cada súbdito. virtud moral afincada en la voluntad. XIV. como acabamos de ver. para significar el interés legalmente protegido. no será ya la virtud de dar el derecho. que otorga la potestas vindicandi et defendendi in humano judicio. el derecho en su sentido jurÃdico será siempre fruto de una previa concesión o reconocimiento por parte del legislador. §3) Y más adelante. pues. El derecho ya no se concebirá como un objeto externo a la persona. se despersonaliza e invierte su dirección: ya no es la cualidad personal del deudor que le inclina a saldar sus deudas. La responsabilidad por la justicia recaerá entonces sobre el sistema. En la Modernidad. el ius suum. que luego repetirán muchos otros autores positivistas. sino un principio organizativo de reparto de bienes y de protección de la autonomÃa de los sujetos. La orientación de la justicia se invierte: ya no va desde mà hacia los demás. La justicia aristotélica. cap. en la que Ockham cifraba el derecho en sentido estricto (cf. V. XXVI. el derecho pasa a significar el poder que uno tiene sobre un bien. añade: «las leyes son normas sobre lo justo y lo . sino como un atributo de la propia personalidad. y el término derecho significaba principalmente el objeto de la justicia. la justicia ya no se refiere tanto al ius suum. que termina por negar al derecho toda frontera precisa: a lo sumo. una facultad de actuar. Hasta el siglo XIV la justicia fue concebida. como una cualidad propia del deudor: la persona justa era aquella que pagaba sus deudas en tiempo y forma. en cambio. desde el siglo XIV. identificados con libertades. Opus nonaginta dierum. sino un conjunto de condiciones externas al sujeto que tienden a garantizarle su esfera de dominio. vagamente se dirá que los derechos propios. éste será principalmente el Estado. al bien de otro.la elección de lo justo». La justicia. como correlato del derecho. Breviloquium de principatu tyrannico. a mi pretensión. El ius o lo justo. objeto de la justicia clásica —aristotélica. (Leviatán. A partir de Ockham. por cuanto el derecho. sino el conjunto de condiciones que garantizan el poder legÃtimo de cada individuo. el bien debido que se hacÃa efectivo mediante la justicia. pero más todavÃa desde Lutero. y no hay ley donde no hay una voluntad humana superior que la imponga. que despreciaban lo jurÃdico como algo mundano. pasa de ser algo objetivo. es muy significativa la definición de ley civil que el mismo Hobbes nos ofrece: «Ley Civil es. poco propio de almas entregadas. sino desde los otros hacia mÃ. no hay injusticia donde no hay ley. a partir de Ockham. Según Hobbes. para que las utilice en distinguir lo justo de lo injusto». terminan donde empiezan los del prójimo. o mejor dicho. por la que el hombre tendÃa a dar y respetar aquello que a cada uno le correspondÃa en el contexto de la sociedad. Y si hay un sujeto identificable del que se predique la justicia. cap. aquello que liga objetivamente al acreedor con su deudor. Desde Ockham. que los demás han de respetar y satisfacer. (Cf. De este modo.

puso bajo sospecha todo intento de enjuiciar moralmente al derecho. por lo tanto. desde el inicio de la Modernidad. El valor fundamental en torno al cual giraba toda su doctrina era el de autonomÃa personal. C. Kelsen. o a un observador "imparcial". el protagonismo de la noción kelseniana de justicia fue cediendo el puesto a la teorÃa de la justicia de John Rawls. un ajustamiento entre autonomÃa e igualdad. según su propia apreciación. Se trataba de una noción de justicia entendida más como criterio organizativo de la vida comunitaria. Su doctrina —en la misma lÃnea que Kant— pretendÃa . El problema que plantea esta noción de justicia es. deberÃan estar sustraÃdos al debate público y racional. en última instancia. junto con el clima relativista que imperaba en Occidente. La claridad y sencillez de la obra de Kelsen. como Hume. por irracionales. entendida ésta como autonomÃa o independencia respecto al arbitrio de los demás. no pudiendo ser reputado injusto lo que no sea contrario a ninguna ley» (Leviatán. que. quien centró su definición en la idea de imparcialidad en la organización de la vida social (Justice as Fairness). es un ideal colectivo: la convivencia pacÃfica entre personas libres. §4) Se trata. XXVI. Más tarde. intento que consideraba un subterfugio para imponer sobre los demás convicciones. a la apreciación personal (la referencia al derecho positivo. Para Kant. que como virtud personal. La libertad se diferencia del arbitrio injusto —según Kant— en que aquélla puede coexistir con la libertad de los demás según una máxima universal (cf. Y una acción será justa —siempre según Kant— si directamente o por medio de su máxima. de un positivismo extremo. sentimientos. consiste en proyectar sobre ella los propios sentimientos de bondad o maldad. su excesiva formalidad y subjetividad: la proyección universal de un criterio de conducta queda confiada. como disfraz de intereses. Principio Universal del Derecho).injusto. la justicia. identificada las más de las veces con sentimientos irracionales. y por tanto justa. Kelsen. Introducción a la teorÃa del derecho. Lo cual no es sino la consecuencia del descrédito en el que. Rawls partÃa de una noción del hombre individualista y tendencialmente insolidario. En definitiva. no fundamentadas racionalmente. contribuyó a que su doctrina se impusiera con rapidez en el pensamiento jurÃdico de la segunda mitad del siglo XX. Principios MetafÃsicos del Derecho. entendida como ausencia de limitaciones externas. desplaza la misma pregunta sobre el legislador o sobre dicho observador). especialmente por influjo de la obra de Kelsen. es la igualdad: no podemos ser obligados por otros a más de lo que podrÃamos nosotros obligarles si estuviéramos en las mismas condiciones. El criterio fundamental para considerar si una máxima de conducta es universal. la justicia es una noción formal. A finales del siglo XX. más que una cualidad personal. En este periodo se hizo común la convicción de que todo intento de juzgar la justicia o injusticia de una norma o de un comportamiento. podrÃan exigirle a él en las mismas circunstancias. identificó convicción con sentimiento y lo enfrentó a la razón. Kant vinculará estrechamente las nociones de justicia y libertad externa. la libertad de cada uno puede coexistir con la libertad de todos los demás según una ley universal. de tal suerte que uno puede (tiene derecho) a exigir de los demás aquello que. habÃa caÃdo la filosofÃa moral. que hace depender la justicia de la mera observancia de la norma legal. en un sentido muy próximo al que Marx daba a este adjetivo. además de su despersonalización. Ya entrados en el siglo XX. al criticar la noción clásica de justicia. Kant. especialmente religiosas. se atribuirá al concepto de justicia una mera significación "ideológica". para Kant.

para hacernos entender por los demás. habrÃan de ser tomadas respetando al máximo un proceso en el que participasen. los términos hay que utilizarlos en el sentido con que son empleados por la mayorÃa de las personas. ¿es todavÃa adecuado sostener el esquema aristotélico tomista en una cultura donde el valor moral fundamental es el de la autonomÃa personal y el la fidelidad a los propios proyectos. todos los ciudadanos. n. y sólo podrá ser justo el proceso en el que. que sólo concluirán racionalmente sobre premisas que son anteriores al mismo diálogo. ¿hay una noción de justicia socialmente mayoritaria? Basta consultar a cualquier jurista —y no digamos si preguntamos a los legos en derecho— qué es lo que entiende por justicia. Nuestra preferencia por el enfoque aristotélico tomista tiene al menos tres argumentos en su favor: Primero. interviene la voluntad de todos. a pesar de las dificultades. nos podemos preguntar: ¿qué noción de justicia podemos mantener?. n. de tal modo que el reparto de bienes y cargas no discriminara a nadie. Las cargas y ventajas comunes habrÃan de ser repartidas —según Rawls— sin prever la situación que cada cual desempeñarÃa en la vida social. nos conducirá a la elección de los criterios más adecuados. los principios acordados. donde las partes enfrentadas exponen sus motivos. El problema de la teorÃa de la justicia de Rawls era su falta de referencia a un principio objetivo con el que poder medir la importancia de cada pretensión personal. §10). que según él. Será justa. Y puesto que —siempre según Rawls— no hay un criterio superior al de la autonomÃa personal. 2. V. El diálogo es sólo el escenario apropiado para la exposición de los criterios de solución. Rawls entendió la justicia como el conjunto de principios que han de informar las pretensiones de los ciudadanos para que puedan ser compatibles entre sà con un mÃnimo de cooperación (Rawls. Pero. para que las decisiones públicas puedan imponerse sobre los demás. La actuación del Estado será justa en la medida en que tienda a hacer efectivo el reconocimiento de la igual autonomÃa de todos los ciudadanos. en la medida de lo posible. n. luego proyectado sobre todo el Derecho de Occidente. Cf. y habrÃa de presumir que todos los proyectos son igualmente legÃtimos por el sólo hecho de proceder de la libertad de cada cual. por tanto. cualquiera que sea su resultado último. de una idea de justicia que. El Estado no deberÃa prejuzgar los proyectos de vida que sus ciudadanos eligieran con libertad y conocimiento de causa.). Heller. la diversión. MacIntyre. A. para darse cuenta de que su sentido dista mucho de ser pacÃfico.establecer unos criterios para que los hombres pudieran convivir respetando el máximo posible de autonomÃa en un plano de igualdad. (Cfr. la coherencia de esta noción de justicia con todo el esquema conceptual de las virtudes morales en el que la justicia se enmarca. etc. De este modo. sino a los bienes o valores que cada uno de esos intereses permite realizar (la vida. Segundo. Una discusión verdaderamente racional acerca de las libertades en conflicto sólo podrá comenzar si el diálogo no se refiere simplemente a la libertad de realizar los propios intereses. si bien procede del estoicismo. Rawls confiaba ciegamente en la potencialidad de un diálogo racional. sean los que sean? Ciertamente. respeta la . El sentido de la justicia de los ciudadanos ha de llevarles a respetar y a mantener. 17) Después de este breve repaso de algunos hitos fundamentales en la evolución del concepto de justicia. cap. A. Pero lo cierto es que diálogo como tal no puede ser el criterio último de solución de los asuntos. 3. toda intervención estatal que siga un proceso justo. en cada paso. la adopción por el derecho romano.

ni antiguo ni moderno. Justicia general 2. era una persona completamente buena (cf.1 Marginación de la noción de justicia general. puede caer de alguna manera bajo el dominio de la justicia general. Diferencia entre justicia general y legal Muchos de los autores que. por tanto. Aunque Santo Tomás fue fiel a la distinción aristotélica entre justicia general y particular. en cambio. c. PolÃtica. el ámbito de la legalidad polÃtica ya no era tan extenso como el de la moralidad. L III. Aunque Santo Tomás coincide sustancialmente con Aristóteles en la noción de justicia general. las leyes humanas no tenÃan la finalidad "maximalista" propia de la filosofÃa griega. ya habÃa desaparecido la idea de un Estado ético. y quien las cumplÃa de buen grado. por un doble tÃtulo: primero. incluida la justicia particular. que perfecciona los actos —no sólo los apetitos—. garante de la vida virtuosa de los ciudadanos. porque la justicia general dispone al hombre a amar un bien mayor que el bien particular. cuyo influjo se renueva cada año con una coherencia que el tiempo no hace más que confirmar. Santo Tomás incide más en la inmediata vinculación que tiene la justicia general o legal con el bien común. que conviene advertir: mientras que el Estagirita subraya más el carácter genérico que tiene esta virtud en la que se enmarcan todas las virtudes sociales. la autoridad de Santo Tomás sobre el pensamiento posterior. y por eso. La justicia particular. una persona completamente integrada en la comunidad. en el momento en que él escribe. por lo que es común a toda justicia. ya no habÃa esa identificación entre poder religioso y poder civil. de tal modo que quien cumplÃa todas las leyes. hay una diferencia de matiz.estructura conceptual de Aristóteles. que es el de la comunidad en su conjunto. Las obligaciones de contribuir a las tareas comunes se imponÃan sólo en la medida en que eran necesarias para la pervivencia de la comunidad. ha tenido una influencia tan constante a lo largo de los siglos como Santo Tomás. tercero. puede hacerse igualmente teniendo presente el bien común. Por la justicia general —explica Santo Tomás— se ordenan las acciones al bien de la comunidad en su conjunto. De este modo. y segundo. lo cierto es que. o lo que es lo mismo. tenÃa la justicia general o legal. o dicho de otro modo. todo acto que afecte a otra persona. Y. y no sólo al de un acreedor particular. Por influjo del cristianismo. Ningún otro autor. con quien se relaciona el deudor según una cierta igualdad. en supuesta continuidad con Aristóteles y Santo Tomás. 2. porque apetecÃa el mismo fin que el legislador. y. ¿Por qué Aristóteles dice que la justicia general es compendio de toda virtud y la identifica sin más con la justicia legal? Las leyes del Estado ético de Aristóteles tendÃan a hacer del ciudadano una buena persona. cuando resulta que ésta es una pieza clave para entender todo el esquema aristotélico-tomista de las virtudes. han subrayado excesivamente la noción de justicia particular. serÃa una especie de la justicia general cuyo objeto propio es el bien de una persona particular. quien estaba habituado a cumplirlas. la observancia de la ley civil ya no era garantÃa de la virtud . esto es. han reflexionado sobre la justicia. dejando un poco de lado la noción de justicia general. Y la justicia asà entendida era la virtud perfecta.2 y 3) Las leyes de la antigua Grecia tendÃan a asegurar esta perfecta integración en la polis. Ciertamente.

necesita de la vida en común. que la fomenta o que la frena. el virtuoso hace el bien apasionadamente. la justicia general es la virtud que manifiesta la mayor firmeza posible de la voluntad en la tendencia hacia su bien propio. En este sentido. Por eso. El hecho de que la virtud de la justicia se mida por cosas exteriores. se vuelva otra vez a subrayar la índole personal de la propia realización. en esa misma medida le perfecciona. para llevar a término su propia naturaleza. el apetito sensitivo acompaña. cuando hay virtud. secunda y fortalece la tendencia del apetito racional o voluntad hacia su bien propio. Confesiones. De ahà que la doctrina iusfilosófica posterior fuera abandonando progresivamente la expresión justicia general. sino a la voluntad divina. Y de esta suerte. Y la justicia general es virtud de virtudes porque presupone las demás virtudes morales. puesto que el hombre es un ser social. nos comunicamos entre nosotros por medio de acciones y cosas externas. esto es. no impide que la justicia sea fundamentalmente una disposición interior: la justicia se mide por cosas externas debido a la naturaleza corporal de que tenemos los hombres. cuando Aristóteles define la justicia general como el uso de toda virtud hacia los demás y la califica como virtud perfecta o completa. por la que éste lleva a término la labor incoada por la naturaleza. que es la perfección del individuo en la comunión con sus semejantes. c. sino que su bien depende de estar adecuadamente dispuesto hacia el todo del que naturalmente forma parte. pero sin vincularla ya a la ley civil. que sirven a la justicia general como instrumentos: toda acción humana presupone una cierta disposición del apetito sensitivo. Santo Tomás trató de mantener la noción de justicia general según el esquema clásico. salvo raros casos de trasmisiones telepáticas. ya que —como se ha dicho antes— es más perfecto hacer el bien con obras que solamente pensarlo o desearlo. Quizá por una cierta reacción pendular frente a los colectivismos del siglo XX. si la virtud es perfección del hombre. un ser cuya realización no se puede lograr en solitario. que. perfecciona al hombre mismo. presupone las demás virtudes. enlazó la noción aristotélica de justicia general con la agustiniana de justicia plena. y. Por eso.completa o perfecta. que es deforme cualquier parte que no se armoniza con el todo (cf. quedándose sólo con la de justicia legal. Y. El hombre como animal político Que el hombre sea un animal político significa que. es .8). Dicho con otras palabras. en la medida en que la justicia general dispone al hombre hacia la comunidad. porque concibe la justicia general como la perfección última del dinamismo moral. Pero que el hombre sea un ser social no significa que se diluya en la masa perdiendo su personalidad. 2. y es mejor amar más el bien común que el particular. para alcanzar la plenitud de su forma. por lo que la noción de justicia legal se fue reduciendo hasta significar sólo aquella manifestación de la justicia por la que se contribuye directamente con las cargas comunes en la medida establecida por las leyes. como completa observancia de la ley de Dios y compendio de toda virtud. en cuanto perfecciona la dimensión social del hombre. referida a aquella manifestación de la virtud de la justicia por la que los miembros de una comunidad contribuyen a soportar las tareas comunes en la medida establecida por las leyes del Estado.2 "Iustitia in se omnem virtutem complectitur". y el hombre es naturalmente un ser social. sino en comunidad. Santo Tomás suele repetir. la justicia. parafraseando a San Agustín. Dicho de otro modo. San Agustín.

porque la justicia presupone siempre otras virtudes. de una virtud que.7. ni más ni menos.2) 3. Justicia particular 3. Según Santo Tomás. (Cf.T. no habrá ninguna virtud humana completamente formada. ad.3. Lo estrictamente debido también puede ser llamado lo justo. un fin que se expresa como convivencia o comunión. 1).60. §657. dirigida por la prudencia. no de amor —aunque ciertamente el respeto sea el primer paso del amor—.1 Qué es la justicia particular La justicia particular es una virtud moral. el hombre se dispone a dar lo estrictamente debido. porque las tiene correctamente adaptadas a la razón. no lo que era nuestro. que inclina a dar a cada uno lo suyo según una cierta igualdad y una razón perfecta de débito (cf. como reina de las virtudes.decir. pero que se perfecciona por la justicia. esto es. La justicia sería entonces el paso penúltimo de la perfección moral. añadirá a la justicia aristotélica. no debemos perder de vista que todas ellas son aspectos de un mismo proceso perfectivo por el cual el hombre se dispone adecuadamente hacia el fin en vista del cual fue creado. S. el importe de la deuda. incluida la justicia. 3. V. la caridad.. En este sentido. q. mientras no exista esa tendencia estable de la voluntad humana hacia la comunión de los hombres en Dios. y así también lo reconoce Santo Tomás en su comentario a la Ética a Nicómaco. que es la vida comunitaria de los hombres en Dios.) «en la mejor comunidad política nadie puede ser un ciudadano bueno y no ser a la vez un hombre bueno».. Nos puede resultar difícil comprender esto quizá por el enfoque analítico con el que solemos abordar el estudio de las virtudes humanas: cada una por separado. Se trata de un proceso continuo en el que la justicia es como el paso ulterior de la virtud moral. Por la justicia particular damos a cada uno lo que previamente. (. comienza a formarse y afianzarse por la templanza y la fortaleza. Lo justo constituye la medida de la justicia. Aristóteles lo explica comparando las virtudes con las artes que se subordinan entre sí en orden a la consecución del fin del arte principal. porque con ello se mantiene la igualdad en una relación entre dos personas. podemos decir que la justicia particular es una virtud de respeto o de solidaridad mínima. Quizá ahora entendamos mejor el viejo adagio del poeta Teognis de Megara que cita Aristóteles en el libro quinto de su Ética a Nicómaco: Iustitia in se omnem virtutem complectitur. aunque se estudien así las virtudes. como si fueran compartimentos estancos. se consolida y alcanza su plenitud en la bienaventuranza eterna. porque la caridad sería la virtud del fin último. especie de la justicia general. Etica a Nicómaco I. Santo Tomás. aquélla por la que el hombre se dispone adecuadamente a la comunión con Dios y con sus semejantes en Dios. antes del acto de justicia. que a su vez presuponen a las demás como escalones previos (cf. era suyo. Dicho en sentido negativo. a. La idea de que nadie puede ser buen ciudadano sin ser a la vez un hombre bueno expresa lo mismo. moralidad y solidaridad se identifican. Pero. A lo justo se le llama también lo igual. II-II. a. a la luz de la fe cristiana desarrollada por la teología de los Padres. a. .23. III. que se corresponde con el ius suum de los juristas romanos. Por la justicia particular. en sintonía con sus pasiones sensitivas.1). Dicho en términos actuales. todo el dinamismo perfectivo que se opera en el hombre por las virtudes morales.. ad.

el contrato y la lesión. y en cualquier caso. y la que se aplica a la distribución de cargas. de este modo.2 Justicia conmutativa . no es deber del gobernante exigir una plena solidaridad de los ciudadanos. igualdad entre lo pactado y lo entregado. bienes. por lesión o apoderamiento de los bienes de otro. esto es. sin acomodo en la estructura conceptual de la teoría de la justicia. y por su influjo. entre otras cosas. funciones. al menos. los padres están en deuda con sus hijos. honores o cualquier cosa compartida entre los miembros de una comunidad. Que la justicia particular atienda a la razón perfecta de débito significa que el bien debido no es sólo lo conveniente a otro. al perder de vista la noción aristotélica de justicia general. sino algo que realmente es del otro. hay que exigir. en general. y tiene. concebida inicialmente como una especie de la justicia general. por ejemplo. Esta cuestión nos remite al tema clásico de las fuentes de las obligaciones. igualdad proporcional por la que se equiparan dos relaciones. y así. como consecuencia de un acuerdo de administración o de intercambio de bienes o servicios entre deudor y acreedor. Dentro de la justicia particular. 3. de las causas por las cuales debemos algo a alguien: la naturaleza. llamada justicia conmutativa o correctiva. tercero. en fin. o entre la lesión y su reparación. se ha tomado la parte por el todo. Aristóteles distinguía dos subespecies: la que se verifica en los intercambios o conmutaciones. y por eso tiene una especial exigibilidad. «es por una acción recíprocamente proporcionada por lo que la ciudad se mantiene unida» (Aristóteles. V. Ciertamente. tres manifestaciones concretas: primero. pero sí un mínimo de colaboración y de respeto. llamada justicia distributiva. Esta marginación de la justicia general explica. lo particular por lo general. y. Estas obligaciones de justicia particular son también exigibles por la autoridad política. al menos. surge también la obligación de justicia de reparar o restituir el bien lesionado o sustraído. la dificultad de catalogar adecuadamente el concepto de justicia social en el marco de una teoría de la justicia presidida ya sólo por los principio de estricta igualdad y razón perfecta de débito.5. Pero. Tan sólo en el ámbito de la exégesis bíblica se ha mantenido la noción de justicia general. porque como dice Aristóteles. también en la filosofía del derecho. pero que el deudor guarda todavía en su poder. segundo. porque su cumplimiento es necesario para la misma subsistencia de la comunidad. Y. y esto ha sucedido en el ámbito de la teología y de la filosofía moral. estamos en deuda cuando una especial situación de indigencia o quebranto de alguien sólo puede ser remediada con nuestra colaboración. por debajo del cual no es posible la vida en común. L. y para preservar la asociación. Por contrato surgen también otras tantas obligaciones de justicia. calificada con frecuencia como justicia bíblica.La igualdad a la que se refiere la justicia particular se fundamenta en la igual dignidad entre las personas. La noción de justicia particular. sin cuya colaboración inicial éstos no podrían subsistir. igualdad en los intercambios y repartos entre los ciudadanos y respeto a la posesión de los bienes legítimamente adquiridos. y. 1133a). se ha convertido en la noción de justicia por excelencia. Por naturaleza los hombres nos encontramos en determinadas situaciones que nos hacen estar en deuda unos con otros. igualdad entre la prestación y la contraprestación. pero concebida como una noción periférica.

o ya sea involuntaria. por otra parte. Si hay culpa o negligencia. pues. como es el caso de los contratos. lo que dará lugar a una doble deuda: deuda hacia el lesionado. que se satisface con la reparación —responsabilidad civil—. y ésta. excepcionalmente. aunque sea así en muchos casos. o por la lesión o apoderamiento de los bienes del otro. de tal modo que lo justo sea dar a todos lo mismo. y otros en los que la igualdad de la justicia distributiva es aritmética. . como es el caso de la lesión o sustracción de un bien ajeno (en cuyo caso la conmutación en que consiste la reparación o restitución es impuesta por el juez). La justicia distributiva se predica no sólo del gobernante de la comunidad política. 3. también podría ocurrir que. porque se entiende que el esfuerzo previo invertido para realizar dicha operación es mucho mayor que el esfuerzo para cosechar y recoger tales productos de la tierra. sino también de todo aquél que tenga que administrar y repartir bienes que son comunes. una sola operación quirúrgica podría ser justamente retribuida con una gran cantidad de productos de la tierra.3 Justicia distributiva La justicia distributiva es aquella manifestación de la virtud de la justicia que se ejerce en el reparto de bienes y cargas o funciones entre los miembros de una comunidad. La fuente más común de obligaciones de justicia conmutativa es el contrato o acuerdo de voluntades por el que una o varias personas se obligan con otra u otras a la entrega de una cosa o a la prestación de un servicio. ya sea voluntaria. También cae bajo la especie de justicia conmutativa la restitución que efectúa la autoridad de una comunidad cuando trata de reparar la injusticia de un previo reparto injusto. surge la obligación de justicia de realizar el servicio o entregar la cosa en el momento y forma convenidos. Por ejemplo.La justicia conmutativa es aquella manifestación de la virtud de la justicia particular que se genera como consecuencia del intercambio de bienes. la igualdad sea puramente aritmética. La obligación de reparar puede existir incluso aunque el daño causado haya sido producido sin culpa o negligencia por parte del deudor. ¿cuál es la diferencia fundamental entre justicia conmutativa y distributiva? La diferencia específica de la justicia conmutativa es que la deuda está vinculada a una conmutación. puesto que el infractor ha alterado el orden de la comunidad. La diferencia entre la justicia conmutativa y la distributiva no reside en que aquélla esté presidida por la igualdad aritmética. en el intercambio de bienes o servicios de diversa naturaleza —presidido por la justicia conmutativa— se establece una proporción para comparar su respectivo valor. Así. Y. La obligación de satisfacer la deuda hacia la víctima es de justicia conmutativa. hay otros en que la igualdad de la justicia conmutativa es proporcional. Desde el momento del acuerdo y en la medida en que no compromete a ejecución de acciones inmorales. mientras que la obligación de cumplir la pena es una obligación de justicia legal. Las deudas de justicia conmutativa surgen también como consecuencia de la lesión o del apoderamiento de un bien ajeno contra la voluntad del titular. en determinados repartos de bienes comunes. por la proporcional. en muchos casos habrá también una falta o un delito. Entonces. y una deuda hacia la sociedad —responsabilidad penal—.

. que ha de estar vinculado también a los beneficios de la empresa. que se sienten justificados con el pago de sus impuestos. Hervada. aportación y necesidad. la condición de menor o mayor de edad. ¿Y cuáles son estos criterios? Siguiendo a Javier Hervada. presume una mayor o menor aportación o necesidad. las políticas sociales permiten canalizar a través de los entes públicos la solidaridad mínima que la justicia exige. ha de atenerse a los criterios del reparto justo. q. jubilado o trabajador. que han de contribuir.. es justo que se tenga en cuenta el mérito y la capacidad. y así. §5.61.T. por su parte. La capacidad se tiene en cuenta. II-II. podemos distingue cuatro criterios: condición. a la hora de habilitar a una persona para desempeñar un puesto de funcionario. sobre todo. Por ejemplo. casado o soltero. los proyectos políticos a medio y largo plazo. hombre o mujer. está el criterio de la necesidad. Ciertamente. en la medida de sus posibilidades. hasta una madre de familia o el director de un club deportivo— ha de vivir la justicia distributiva en la medida en que ha de repartir bienes. en lugar de la necesidad o la aportación. Pero una vez tomada la decisión de repartir. y por lo tanto.. a. ad. en determinados repartos es justo que reciban más quienes más lo necesitan. por tanto. Santo Tomás añade que. igual ocurre con la condición de nacional o extranjero. sino también de los particulares. Esta satisfacción de las necesidades básicas de los ciudadanos no es de la exclusiva incumbencia de los poderes públicos. para que la distribución sea justa. tareas y funciones que son comunes. Sería contrario a la justicia mantener completamente al margen de los resultados a los empleados que. 2) La condición es la situación especial en que se encuentra una persona frente a la comunidad. Este criterio también se tiene en cuenta a la hora de repartir cargos públicos. . la justicia de la decisión de repartir o no repartir y el fin que se persiga con ese reparto.1. también los que reciben los bienes o cargas del reparto justo viven la justicia distributiva en la medida en que están conformes con el reparto efectuado (cf. Por último. pero esto no exime a los particulares. por el cual. aportación o necesidad. para que todos puedan llevar a término una vida digna del hombre. donde lo justo es repartir mayores dividendos a quien más ha contribuido con la puesta en marcha y mantenimiento de la empresa. en el reparto de cargas y funciones.Cualquier persona que tenga a su cargo una comunidad —desde el presidente de una república. pasando por el administrador de una sociedad mercantil.. cargas. de colaborar directamente en la prestación de servicios y en la promoción de empresas al servicio de los más necesitados. En muchas ocasiones. será un criterio relativo a las circunstancias concretas: las necesidades de la población. La contribución al bien de la comunidad es un criterio que se tiene especialmente en cuenta en las sociedades mercantiles. Y. no es nombre adecuado para calificar al sujeto que vive la justicia distributiva. con su trabajo. La colectividad. (cf. Aquí se plantea la cuestión del salario justo. El caso más típico es el de los impuestos: es justo que pague más quien tenga mayor capacidad económica. los bienes disponibles. en cierta manera.3). han contribuido a producirlos. S. capacidad. se medirá teniendo en cuenta el bien común alcanzable en una determinada comunidad.. En la mayoría de los casos este criterio funciona como presunción jurídica de capacidad.

quien sustrae furtivamente un bien que le había sido previamente robado. pues. del pago de impuestos o de la prestación del servicio . pero hay algunos actos que tienen como beneficiario inmediato no a una persona singular. necesidad. ad. salvo que por una especial situación de garante. porque de su actuación depende el bien de otra persona.3) Y por su parte. (Cf. en la acepción de personas el que por pura liberalidad da a uno y no a otro. Y. por ejemplo. quien con su vehículo atropellara a un viandante). La infracción de la justicia distributiva se llama. a. capacidad o aportación. La preferencia injusta sólo tiene lugar en aquellas cosas que se confieren por derecho de justicia. en general. I-II.. de algún modo. y cuando la practica un funcionario en la administración de bienes o servicios públicos. consiste en aceptar o dar preferencia injustamente a una respecto a otra. por la que el juez dicta a sabiendas una resolución injusta. se produce acepción de personas o discriminación injusta cuando se reparte como debido a alguien sólo por ser tal o cual persona. Se trata de una manifestación de la justicia que ha sido un poco descuidada por la reflexión iusfilosófica. También se produce acepción de personas cuando se honra a una persona sin causa.T. No se requiere que el deudor haya provocado esa situación de necesidad. y II-II. ad. porque cualquiera. pero que la doctrina penal ha desarrollado bajo la categoría de la omisión del deber de socorro. q. para que haya obligación de justicia. acepción de personas.T. es preciso que. sin injusticia. como su nombre indica. Se trata de una categoría jurídica que manifiesta la dimensión naturalmente solidaria que tiene toda existencia humana. a. no se omita ningún deber de igual o mayor trascendencia.66.4 Justicia legal "stricto sensu" Todo acto justo contribuye al bien común. a. es decir. q. La acepción de personas. Éste es el caso. en cualquier caso. para su integridad física o para sus bienes más necesarios. puede dar de lo suyo. se llama prevaricación. sino a la comunidad en su conjunto.63.4. que la ayuda se pueda prestar sin grave riesgo del eventual deudor.1. y no porque esté en tal o cual condición. En estos casos. Dicho con otras palabras. inminente y grave.2. esté obligado a arriesgarse más que el común de la gente.98. no en aquellas que se conceden sólo por gracia.3) 3. y hay otra que está en condiciones de prestar auxilio. la justicia exige al deudor que pida socorro a otras personas. por su riqueza.. y. Este encuadre del deber de socorro en la categoría de la justicia distributiva tiene sentido porque en tales circunstancias de especial necesidad. cuanto quiera y a quien quiera. por ejemplo. para que se dé la razón de débito propia de la justicia particular. uno se convierte en deudor. 5. en cuyo caso ciertamente se agravaría notablemente su deber de justicia (por ejemplo. II-II. al prestar la ayuda. q. muchas veces contra su propia voluntad. Cuando se dan estos requisitos. situación. sin tener en cuenta los criterios del reparto justo. los bienes de quien está en condiciones de prestar auxilio se convierten. es preciso: que se trate de un peligro manifiesto. (S. Un caso emblemático de acepción de personas es la prevaricación judicial. obra contra la justicia distributiva porque usurpa al juez la función de hacer justicia. del que la persona en peligro no pueda zafarse por sí misma.El criterio de la necesidad es determinante de la justicia distributiva también en los casos en los que una o varias personas se encuentran desamparadas y en situación de peligro inminente y grave. que la omisión aumente la situación de quebranto o peligro. ad. en bienes comunes: de él y de la persona en peligro. cuando no sea posible ayudar directamente. No incurre. S.

Corresponde a los gobernantes determinar el umbral de solidaridad mínima exigible a los ciudadanos. Cualquier acto de solidaridad no exigido por la ley contribuye igualmente al bien común. podemos definir la justicia legal stricto sensu como aquella manifestación de la virtud de la justicia por la que los miembros de una comunidad. las de la comunidad familiar. que las obras de misericordia no exigidas por la ley contribuyen a la calidad de la convivencia? Pero éstas. mediante organismos públicos.. Un Estado no vive mejor esta justicia porque tenga muchas escuelas públicas. especialmente por influjo de la doctrina cristiana y de corrientes socialistas. que puedan realizarlo con mayor eficacia. y que constituyen. ya sean públicos o privados. ya sean públicos o privados. incluido el gobernante. Pero lo cierto es que existen muchas situaciones de necesidad no previstas por los poderes públicos. En cualquier caso. ¿Qué sucede cuando las leyes no garantizan un mínimo de colaboración o solidaridad entre los miembros de la comunidad? ¿Podemos entonces seguir pensando que con cumplir la ley hemos satisfecho ya nuestras obligaciones de justicia legal? Si la legislación siempre contemplara y canalizara esta colaboración común de la manera más adecuada. quizá podríamos quedarnos tranquilos con cumplir las exigencias de la ley. se difundió la expresión "justicia social" para designar aquellas . Estos actos. sino suplir. muy especialmente. en la medida en que son exigidos por la ley. ¿Quién puede negar. o previstas pero mal gestionadas. nos permitirá juzgar sobre la justicia o injusticia de muchas leyes. 4. este servicio asistencial de solidaridad organizada. constituyen actos de justicia legal en sentido estricto. y que constituyen verdaderas obligaciones de justicia legal. así como el necesario equilibrio de prestaciones para que dicho nivel se logre y se mantenga. verdaderas exigencias de justicia legal para aquellos ciudadanos en condiciones de satisfacerlas. Los gobernantes tienen la responsabilidad de fijar este umbral de colaboración recíproca y han de determinar las circunstancias y modos en que los ciudadanos deben ayudarse. funcionarios públicos. por ejemplo. La "justicia social" Desde principios del siglo XX. tales necesidades. si no son exigibles por la ley civil. las competencias propias de las comunidades inferiores. e incluso fortalecer.. El bien común alcanzable en una determinada comunidad concreta y en un tiempo determinado. no constituyen actos de justicia legal en sentido estricto. por muy bien organizados que estén estos servicios. ya sea mediante centros públicos o privados.. por tanto. no significa que él sea responsable de satisfacer en primera persona. no debe invadir. Y. que requieren de la iniciativa y colaboración directa de los particulares. Que el poder público tenga la responsabilidad de organizar la solidaridad mínima imprescindible para el mantenimiento de la comunidad. sino cuando confía la gestión de estos servicios a aquellos agentes. Por lo tanto. que canaliza el Estado. siempre habrá un resquicio de necesidades básicas no previstas y que sólo pueden ser paliadas por la iniciativa de los particulares. contribuyen directamente al bien de la comunidad en su conjunto.militar. hospitales públicos. que dependerá de las circunstancias o posibilidades de la comunidad que gobiernan.

manifestaciones de la justicia que satisfacen el igual derecho de todos los hombres a participar en los bienes de la naturaleza y de la cultura. merecedora de respeto y veneración. Madrid. En la medida en que esta actitud arraigue en cada uno. Estas necesidades son una llamada a una justa distribución de los bienes entre todos los hombres de la tierra. La Giustizia. Madrid. al menos. más que una categoría que haya que añadir a la justicia conmutativa. La dimensión naturalmente solidaria que tiene la existencia humana es el correlato de las desigualdades de salud. falta de medios materiales. Estudios en torno a la noción de derecho subjetivo. posibilidades materiales. es como una categoría transversal que perfecciona la naturaleza social que por definición tiene toda justicia. de fenómenos de la naturaleza. RAWLS. especialmente Libro V. Milán. fruto de siglos de historia. enfermedades. distributiva y legal. FINNIS. orfandad. se traducirá en un orden objetivo. a una conmutación que tenga en cuenta no sólo el valor material de las prestaciones y contraprestaciones. HELLER. NUSSBAUM. En el fondo. 1943 (1797) J. Teoría de la justicia. Compendio de Filosofía del Derecho (vols. o de culpa de otros que gestionaron mal los recursos.. no de las que las experimentan: son desajustes. 1990 (1987) ARISTÓTELES. Madrid. Giustizia. nn. como virtud moral. conocimiento. Pamplona 1979 (1975).. 1981 J. se traduce en la actitud determinada por la voluntad de reconocer al otro como persona. Justicia y racionalidad. D'AGOSTINO.. VILLEY. Barcelona. la justicia. esto es. sino también a las necesidades de los demás. sino también las condiciones materiales del trabajador y de su familia. KANT.es Bibliografía A. I y II). HERVADA. Conclusión En su más profundo sentido. Introducción crítica al Derecho Natural. (edición conjunta). Oxford. 1959 G. Oxford 1980 J. Madrid. DEL VECHIO. Principios Metafísicos del Derecho. Qué es justicia. 2006 G. Natural Law and Natural Rights. OCKHAM. que provocan en diversos colectivos hambrunas.. Las fronteras de la justicia. 1994 (1988).poole@urjc. Diego POOLE diego. y en fin. 1997 (1971) M. Del Ciudadano y Leviatán. Tras la virtud. ignorancia. KELSEN. 201-203 F. en estructuras e instituciones que sólo secundariamente podemos llamar justas. Pamplona. como imagen y semejanza de Dios. a una participación en el bien común que no mire sólo al disfrute personal de los bienes comunes. Valparaiso. que afectan no sólo a personas singulares sino a pueblos enteros. 1976 (1972) MACINTYRE. la justicia social. COMPENDIO DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA. Opera Politica. Madrid 1987 (1651. . Buenos Aires. Roma. Más allá de la justicia. espec. Ética a Nicómaco. 1656 respectivamente) I. 1997 H. Muchas veces se trata de dificultades y obstáculos que no son culpa de nadie o. 1982 (1957) HOBBES. Barcelona 2007 (2006) M.

R. Madrid 1987.57 a 79 . q. Suma Teológica. 2003 S. The First Grace. La República.1987 (1981) PLATÓN. II. HITTINGER. II-II. COTTA. y IV. El Derecho en la existencia humana. Wilmington DE. Itinerarios humanos del Derecho. GAHL (ED). Pamplona 1974 (1972) T. Pamplona 2002 (2000) R. Más allá del liberalismo. Pamplona 1987 (1985). especialmente los libros I. Justificación y obligatoriedad de las normas. DE AQUINO.