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Benemérito Instituto Normal del Estado “Juan Crisóstomo Bonilla” 2° Semestre “A” Katia Suleima Soriano Villa N.

L 33 Erick Juárez G.

Lengua, Lenguaje Y Habla (características y diferencias)

Las diferencias entre lenguaje, lengua y habla son muy importantes a la hora de adentrarnos en el estudio del lenguaje y de la lingüística. Vamos a intentar dar unas definiciones básicas que nos permitan discernir unos conceptos de otros. Podemos entender el lenguaje como la capacidad de poder establecer comunicación mediante signos, ya sean orales o escritos. De esta manera, el lenguaje presenta muchísimas manifestaciones distintas en las diversas comunidades que existen en nuestro planeta. Estas manifestaciones son lo que conocemos por lenguas o idiomas, como el español, el inglés, el francés o el alemán. No sería correcto hablar, por tanto, de “lenguaje español” o de “lenguaje francés”. Es importante saber emplear los términos con la precisión que merecen. Por otro lado, la lengua es, como hemos dicho, un sistema de signos que los hablantes aprenden y retienen en su memoria. Es un código, un código que conoce cada hablante, y que utiliza cada vez que lo necesita (que suele ser muy a menudo). Este código es muy importante para el normal desarrollo de la comunicación entre las personas, pues el hecho de que todos los hablantes de una lengua lo conozcan es lo que hace que se puedan comunicar entre sí. Y, entonces ¿qué es el habla? Es la plasmación de lo anterior, la recreación de ese modelo que conoce toda la comunidad lingüística. Es un acto singular, por el cual una persona, de forma individual y voluntaria, cifra un mensaje concreto, eligiendo para ello el código, los signos y las reglas que necesita. Dicho de otra manera, es el acto por el cual el hablante, ya sea a través de la fonación (emisión de sonidos) o de la escritura, utiliza la lengua para establecer un acto de comunicación. Entre la lengua y el habla se establece una especie de estrato intermedio que los lingüistas entienden como norma. La norma es lo que nos impide emplear algunas formas lingüísticas que, ateniéndonos a la lógica de la lengua, podrían ser correctas. Ocurre cuando un niño dice andé, en lugar de anduve, de la misma manera que diría jugué, miré o canté. Este tipo de normas tiene origen histórico y, así consideradas, no constituyen ninguna irregularidad. La norma impone desvíos en determinados aspectos de la lengua que todos aceptamos, pero el hablante no tiene por qué conocerlos en un principio y por eso es tan común que, entre los que están aprendiendo, surjan este tipo de errores.

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Características:
Lenguaje: Sistema de signos utilizados en una lengua que sirve a los individuos para comunicarse (ej. el español es un sistema de signos, por eso es un lenguaje; el sistema morse es otro lenguaje, etc.) Lengua: Aspecto general del lenguaje. La lengua es un modelo general y constante que existe en la conciencia de todos los miembros de una comunidad lingüística determinada (ej. "En español existen palabras agudas, graves, esdrújulas y sobreesdrújulas") Habla: Uso particular de la lengua. Concretización del lenguaje (cómo habla cada persona en particular, ej. "El dotor me dijo que no tenía nada", en "dotor" hay un acto de habla, el usuario hace uso de la lengua, cada vez que alguien utiliza la lengua es un acto de habla) Dialecto: Uso regional de una lengua (ej. en las provincias) La lengua, por lo tanto, es un fenómeno social, mientras que el habla es individual.

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REPORTE DE LECTURA – SABER HABLAR.

La lectura se presenta en capítulos y estos están divididos en subtítulos lo cual en mi parecer ayuda a tener una lectura más fluida y de sencilla comprensión al no hacerla muy confusa, los autores de la lectura tratan de brindarnos herramientas para para todo aquel que desee ampliar y agudizar su comunicación, tanto oral como escrita, en distintas situaciones que se nos presentan diariamente en el ámbito profesional, empresarial, escolar, en la vida cotidiana. Los primeros dos capítulos nos dan una recorrida general sobre distintos aspectos que responden a: ¿Qué es saber hablar? y Hablar correctamente, para luego adentrarnos en aspectos más específicos que nos ayudan en la producción de nuestros discursos orales guiándonos en aspectos puntuales a tener en cuenta, como la claridad en las ideas y expresiones sin dejar de lado los elementos externos de nuestra producción oral ; luego se describe una serie de géneros discursivos los cuales deben tenerse en cuenta al momento de comunicarnos en distintos ámbitos, tanto científico-académico profesional (mono lógicos, dialógicos) como en el ámbito social. El modo correcto es el que sigue las normas gramaticales. ¿Dadas por quién? Por el devenir histórico de una lengua y por los propios usuarios de esa lengua, que son los que, en comunión unos con otros, dictan sin ser conscientes lo que es, incluso, lo que puede llegar a ser esa lengua en un momento dado, incluida su gramática Saber Hablar es un completo instrumento para quienes estudian la lengua específicamente, para aquellos que necesitan reforzarla por un avance en su carrera profesional, para quienes simplemente desean mejorarla y lograr una comunicación fluida en la vida cotidiana, ayuda a comprender las diferencias en el

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habla proporcionándonos cuatro capítulos repletos de estrategias en el terreno de las ideas como: que vamos a hablar y cuál es el grado de importancia de las ideas a desarrollar, conocer los medios técnicos que se van a emplear y su funcionamiento. Una gran arma que se presenta en el libro para unificar lo anterior es el método retórico que ayuda a la preparación del discurso. No es tan fácil a veces decidir si algo es correcto o no desde el punto de vista léxico, ya que la norma léxica está sometida a cambios más rápidos que la de tipo gramatical, aunque sí podemos determinar lo que sería menos recomendable. En algunos capítulos menciona que se trata la claridad en la expresión en los cuales nos dan puntos a considerar, mencionados anteriormente, relacionados con el empleo de técnicas lingüísticas: restringir las muletillas o palabras comodines que denotan los vicios oratorios y las insuficiencias en el lenguaje; tenga en cuenta que pueden ser de dos tipos: corporales (manos en el bolsillo, rascarse la oreja, taparse la cara) y, lingüísticas coloquiales (,,) y de carácter formal (,). Algunos de nuestros políticos lo son, suelen confundir a la gente con palabras grandilocuentes, con neologismos, con alargamientos innecesarios. Y la confusión y el engaño verbales son tales que esa misma gente, que no ha en- tendido absolutamente nada de lo que ha escuchado, llega a alabar la palabrería del orador; «qué bien habla» puede oírse de alguien que ha utilizado palabras huecas, vacías de contenido, poco comprometedoras, rimbombantes.

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El cuerpo se mueve cuando hablamos, y ese movimiento es a menudo un mecanismo de apoyo de lo que decirnos, refuerza o minimiza nuestra argumentación en un intento de convencer al otro; además, las manos actúan a menudo como la batuta de un director de orquesta marcando el ritmo y el compás de lo hablado; con gestos también mostramos continuamente nuestra

colaboración con el otro, la cabeza se mueve de arriba abajo como señal del acuerdo con el interlocutor, del interés y de la atención con lo que está diciendo. Estos gestos argumentativos, rítmicos y fáticos son característicos ele nuestros discursos, y a nadie sorprenden en el mundo hispánico, pero conviene tener en cuenta que otras sociedades pueden no ser tan comprensivas con este exceso gestual. Los gestos convencionales y ocasionales, esto es, aquellos que tienen un significado establecido son también muy frecuentes en los discursos orales. El gesto acompaña al enunciado con frecuencia, ratificando lo dicho; por ejemplo, un no se acompaña de 1 movimiento de la cabeza de izquierda a derecha, incluso a veces el gesto sustituye a la expresión. La sustitución de la palabra por un gesto solo puede tener un carácter ocasional.