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El huevo y la gallina Clarice Lispector Traducción: Teresa Arijón y Bárbara Belloc

De mañana en la cocina sobre la mesa veo el huevo. Veo el huevo de un vistazo. Enseguida percibo que no se puede estar viendo un huevo. Ver un huevo nunca perdura en el presente: apenas veo un huevo y ya se transforma en haber visto un huevo hace tres milenios. En el instante mismo de ver el huevo, él es el recuerdo de un huevo. -Sólo ve el huevo quien ya lo ha visto.- Al ver el huevo ya es demasiado tarde: huevo visto, huevo perdido.- Ver el huevo es la promesa de algún día llegar a ver el huevo. -Mirada breve e indivisible; si es que hay pensamiento; no hay: hay el huevo. – La mirada es el instrumento necesario que, después de usado, descartaré. Me quedaré con el huevo. -El huevo no tiene un sí mismo. Individualmente no existe. Ver el huevo es imposible: el huevo es supervisible así como hay sonidos supersónicos. Nadie es capaz de ver el huevo. ¿El perro ve el huevo? Sólo las máquinas ven el huevo. La grúa ve el huevo. - Cuando yo era antigua, un huevo se posó en mi hombro. -El amor por el huevo tampoco se siente. El amor por el huevo es supersensible. Uno no sabe que ama el huevo. - Cuando yo era antigua, fui depositaria del huevo y caminé en puntas de pie para no derramar el silencio del huevo. Cuando morí, sacaron el huevo de mí con cuidado. Todavía estaba vivo. –Sólo quien viese el mundo vería el huevo. Como el mundo, el huevo es obvio. El huevo no existe más. Como la luz de una estrella ya muerta, el huevo propiamente dicho no existe más. -Eres perfecto, huevo. Eres blanco. -A ti dedico el comienzo. A ti dedico la primera vez. Al huevo dedico la nación china. El huevo es una cosa suspendida. Jamás se posó. Cuando se posa, no él quien se posa. Es una cosa que quedó debajo del huevo. - Miro el huevo en la cocina con atención superficial para no romperlo. Pongo mucho cuidado en no entenderlo. Siendo imposible entenderlo, sé que si lo entiendo es porque me estoy equivocando. Entender es la prueba del error. – No pensar jamás en el huevo es una manera de haberlo visto. -¿Será que sé algo del huevo? Casi seguro sé. Así: existo, luego sé. -Lo que no sé del huevo es lo que realmente importa. Lo que no sé del huevo me da el huevo propiamente dicho. -La luna está habitada por huevos. El huevo es una exteriorización. Tener una cáscara es darse. -El huevo desnuda la cocina. Hace de la mesa un plano inclinado. El huevo expone. -Quien profundiza en un

La gallina asustada. Está exento de la comprensión que hiere. La veracidad del huevo no es verosímil. Si la descubren. esto es. –En relación al huevo. -El huevo. La madre es para eso. huevo. por lo tanto. – El huevo es invisible a simple vista. -El huevo nunca luchó. fruto de la más penosa espontaneidad. Pero una vez adoptado. Yo te amo. el cuerpo de la gallina es la prueba máxima de que el huevo no existe. Si se dice solamente “el huevo”. el sobrenombre le sirve. Él es un don. un hombre fue acusado de ser lo que era. -El huevo me ve. Por eso la gallina es el disfraz del huevo. -¿El huevo es básicamente una jarra? ¿Habrá sido la primera jarra moldeada por los etruscos? No. por lo tanto. Una vez. los iniciados disfrazan el huevo. La gallina ama el . Huevo sobre azul. Un hombre con una vara en la mano lo dibujó en las arenas de Macedonia. El huevo es originario de Macedonia. Llamar blanco a aquello que es blanco puede destruir a la humanidad. su veracidad.) Pero quien luchara por volverlo rectangular estaría perdiendo su propia vida. y yo necesito la yema y la clara. El huevo cierto. está queriendo otra cosa: está con hambre. en peligro. se agota el tema y el mundo queda desnudo. En cuanto al cuerpo de la gallina. por haber agotado el tema. unos tras otros La ley general para seguir vivos: se puede decir «un rostro bonito». el huevo se volvió huevo de gallina. que es invisible a simple vista. De huevo en huevo se llega a Dios. Allí fue calculado. que se irradia como un no querer. Pero hasta hoy todavía no nos recuperamos. Y en cuanto a los iniciados. -Pero dedicarme a la visión del huevo sería morir para la vida mundana. Pero no puede ser llamado blanco. él no se volvería rectangular. aunque las personas que lo llaman blanco. La gallina existe para que el huevo atraviese los tiempos. No es que le haga mal. el huevo solamente me ve. El huevo es el sueño inalcanzable de la gallina. No lo toco. El aura de mis dedos es la que ve el huevo. Y después lo borró con el pie desnudo. La gallina desastrada. No mentían: Él lo era. Yo te amo como una cosa ni siquiera sabe que ama otra cosa. -El huevo tal vez haya sido un triángulo que tanto rodó en el espacio que se fue ovalando.huevo. Se debe decir “el huevo de la gallina”. No lo es. será siempre revolucionario. ¿El huevo me idealiza? ¿El huevo me medita? No. -El huevo vive fugitivo porque siempre está adelantado a su época. El huevo nos pone. Nuestra ventaja es que el huevo es invisible. Porque el huevo es huevo en el espacio. El huevo cierto. y fue llamado El hombre. El huevo es una cosa que requiere cuidado. Por supuesto que el huevo es blanco. Con el tiempo. esas personas mueren para la vida. pero quien diga «el rostro» muere. ¿Y la gallina? El huevo es el gran sacrificio de la gallina. quien ve algo más que la superficie del huevo. El huevo es el alma de la gallina. (Nuestra garantía es que no puede: ese no poder es la gran fuerza del huevo: su grandiosidad viene de la grandeza de no poder. Basta mirar a la gallina para que resulte obvio que es imposible que exista el huevo. -No lo toco. -Vive dentro de la gallina para que la gente no lo llame blanco. el peligro es que se descubra lo que podría llamarse belleza. Como un proyectil detenido. podrían querer obligarlo a volverse rectangular. El peligro no es para el huevo. El huevo es la cruz que la gallina carga en la vida.

Cada vez tengo menos fuerzas para creer. La metamorfosis está ocurriendo en mí: comienzo a no poder mirar más el huevo. adiós. Entonces. Y con el corazón latiéndole. lo que hace la gallina es estar permanentemente sobreviviendo. Pero para la gallina no hay cómo: está en su condición no servirse a sí misma. fue el huevo el que encontró a la gallina. Como si de la línea del horizonte viniera un huevo. “Etc. La gallina que no quería sacrificar su vida. Si no. La gallina es directamente una elegida. Porque parece que vivir no existe. Nuestra idea de su vida interior es lo que llamamos “gallina”. miré demasiado un huevo y él me fue adormeciendo. Ella no sabe que existe el huevo. Siendo por lo tanto su destino más importante que ella.. lo que tampoco está garantizado. estoy muriendo. La gallina ni siquiera fue llamada. ¿se salvaría? Si supiera que tiene en sí misma el huevo perdería el estado de gallina. Eso es ser gallina. se dice. y siendo su destino el huevo. la gallina únicamente tiene vida interior. más allá de cada huevo que se come. La gallina mira el horizonte. y mi corazón late.huevo. mi vecino dibuja la gallina con lápiz distraído. La vida interior en la gallina consiste en actuar como si entendiera. no lo reconoce. vacante y miope. – La gallina vive como en un sueño. si pasaba la vida dibujando dentro de sí como en una iluminación el . La gallina es siempre la tragedia más moderna. La que no percibía que. Todo eso para que el huevo no se rompa dentro de ella. Cuando la gallina ve el huevo piensa que está lidiando con algo imposible. Todo el susto de la gallina se debe a que siempre están interrumpiendo su devaneo. A la menor amenaza grita escandalizada. El mal desconocido de la gallina es el huevo. ella se salvaría como gallina. Más allá de cada huevo particular. el huevo no existe. “ya no sé lo que siento”.. Sobrevivir es. pero fuera de sí tampoco lo reconoce. – La gallina sufre de un mal desconocido. etc. ella llama error a su vida. – En cuanto a quién llegó antes. Ella existía sólo para cumplirse. Y continúa siendo rediseñada. El huevo que se rompe dentro de la gallina es como sangre. Sobrevivir es la salvación. Ya no consigo creer en un huevo. estar en lucha contra la vida que es mortal. Por eso no sabe. Mientras contesta el teléfono. su vida personal no nos interesa. pero perdería el huevo. y le gustó. Fuera de ser un medio de transporte para el huevo. hecha una loca. La gallina tiene mucha vida interior. A decir verdad. Gustar de estar vivo duele. Todavía no se encontró la forma más adecuada para una gallina. Si supiera que tiene en sí misma un huevo. Es necesario que la gallina no sepa que tiene un huevo. ¿Cómo podría la gallina entenderse si ella es la contradicción de un huevo? El huevo todavía es el mismo que se originó en Macedonia. Vivir lleva a la muerte. La gallina tiene un aire atribulado. etc. Ser una gallina es la supervivencia de la gallina. etc. – Ella no sabe explicarse: “sé que el error está en mí misma”. De repente miro el huevo en la cocina y sólo veo en él la comida. Dentro de sí la gallina no reconoce el huevo. La que optó por querer s er “feliz”. Siempre está inútilmente al tanto. No tiene sentido de la realidad.” cacarea el día entero la gallina. con el corazón latiéndole mucho. La desorientación de la gallina viene de ahí: gustar no formaba parte de nacer. la gallina es tonta. La gallina es un gran sueño. La gallina existe para que el huevo use a la gallina. No lo reconozco.

La que pensó que el placer era un don que se le había otorgado. sirviendo sin la gloria de una función más alta. sin percibir que era para que se distrajese por completo mientras el huevo se formaba. Pero. mera tentativa de buscar una forma más adecuada. nosotros nos reconocemos y a eso lo llamamos amor. La que no sabía perderse a sí misma. sin entender que las plumas servían exclusivamente para suavizar la marcha mientras cargaba el huevo. Sólo entiendo el huevo roto: lo rompo en la heladera. En ellas el “yo” es tan constante que ya no pueden pronunciar la palabra “huevo”. si prestaran atención a la gran vida que se hace dentro de ellas. Pocos quieren el amor. Y he aquí que no entiendo el huevo. amor es la desilusión de lo que se creía que era amor. para quien ya vio el huevo. Pero todavía estoy hablando del huevo. Lo que no es envidiable puesto que incluso algunas condiciones. quién sabe. peores que las de otros. barren el piso y lavan la ropa. Nosotros. agentes encubiertos y distribuidos en las funciones menos descollantes. aunque no se diga la verdad. pensando que el amor enriquecerá su vida personal. tampoco es necesario seguir disimulando. Formo parte de la secta de los que vieron una vez el huevo y reniegan de él como una manera de protegerlo. el amor es concedido precisamente a los malos agentes. Comencé a hablar de la gallina y hace mucho que dejé de hablar de la gallina. Eso no convierte al amor en una honrosa excepción. Y no es un premio. Y pocos soportan perder todas las otras ilusiones. Las ga llinas perjudiciales para el huevo son aquellas que son sin tregua un “yo”. porque el sufrimiento intenso podía perjudicarlo. Están los que se ofrecen como voluntarios del amor. son estrictamente las condiciones ideales para el huevo. Como aquellos que. La que pensó que tenía plumas de gallina para cubrirse porque poseía una piel preciosa. perturbarían al huevo. La que no sabía que “yo” es solamente una de las palabras que se dibujan cuando se atiende el teléfono. Hice de mi placer y de mi dolor mi destino encubierto. Ante cierto modo de mirar. el amor no es un premio. a veces nos reconocemos. En cuanto al placer de los agentes. estaría sirviendo. Y entonces ya no es necesario el disfraz: aunque no se hable. corromperían el huevo con su dolor personal. tampoco se miente. mi trabajo es vivir mis placeres y mis dolores. en el convento. la pobreza. sin él. por eso no envanece. Amor es no tener. Soy indispensablemente uno de los que reniegan. y en eso se consumen. Tomo otro huevo en la cocina. era justo eso lo que el huevo necesitaba. Es absolutamente indispensable que yo esté ocupada y sea una distraída. cierta manera de estrechar la mano. finalmente. Somos los que se abstienen de destruir. Amor es cuando nos es concedido participar un poco más. Es necesario que tenga la modestia de vivir. Porque si ellas no estuvieran tan distraídas. Incluso. Y tener solamente la propia vida es. A todos los agentes les son dadas muchas ventajas para que el huevo se realice. un sacrificio. . le rompo la cáscara y la forma. es una condición concedida sólo a aquellos que. porque el amor es la gran desilusión de todo lo demás.huevo. De este modo indirecto me ofrezco a la existencia del huevo: mi sacrificio es reducirme a mi vida personal. Y a partir de este instante exacto nunca existió un huevo. aquellos que arruinarían todo si no les fuera permitido adivinar vagamente. La que pensó que “yo” significa tener un sí mismo. Es lo contrario: el amor es.

Incluso. y comenzó por buscarla. fuga de capitales. una naturaleza adecuada para mucho placer. Con el dinero que me dan. Hubo quien ni siquiera tuvo que ser eliminado: él mismo se consumió lentamente en rebeldía. digamos cósmico. Hubo quien reveló públicamente que era un agente porque le resultaba intolerable no ser comprendido y ya no soportaba no tener el respeto de los otros: murió atropellado cuando salía de un restaurante. me ha sido dada la más maliciosa de las libertades: no soy boba y aprovecho. Esta es mi simplicidad. llamo a los gritos a los niños que brotan de varias camas. vuelve el placer menos penoso. lo he usado para placeres ilícitos y dolores ilícitos. sólo soy preciosa. con la más absoluta falta de amor. hasta el dinero que me dan para los gastos del día para facilitar mi vida de modo que el huevo se forme. y su ambición de lealtad era ingenua. precisamente para que el huevo se cumpla? ¿Es libertad o me están mandando? Porque he notado que cada uno de mis errores fue aprovechado. ¿Abuso o confianza? Pero nadie sabe cómo se siente por dentro alguien cuyo empleo consiste en fingir que traiciona y termina creyendo en su propia traición. la comprensión que no discrimina motivos. e inmersa en el sueño preparo el desayuno. clara y yema. de él se dice que murió en nombre de la verdad. la sal del día. Viven con austeridad todos los placeres: y hasta es el sacrificio que hacemos para que el huevo se realice. francamente… El falso empleo que me dieron para disimular mi verdadera función. Los huevos estallan en la heladera. Sin ningún sentido de realidad. su aparente coraje era necedad. arrastran sillas y comen. que debe ser realizado. ser leal es ser desleal con todo el resto. y su rebeldía se desató cuando descubrió que las dos o tres instrucciones recibidas no incluían ninguna explicación. vivir es sumamente tolerable. Para los que sucumben y se vuelven individuales existen las instituciones. Mi rebeldía es que yo no soy nada para ellos. alegría entre peleas. Mi misterio es que al ser yo apenas un medio. sólo soy preciosa: cuidan de mí segundo a segundo. pero el hecho es que sólo estaba dificultando la verdad con su inocencia. lo aprovecho y lo transformo en mi empleo verdadero. Ya nos fue impuesta. gritado y reído y comido. ¿O es eso mismo lo que ellos quieren que me ocurra. Cuyo empleo consiste . la caridad. Esos casos extremos de muerte no son producto de la crueldad. vivir hace reír. no comprendía que ser leal no es algo limpio. últimamente compré acciones de la Brahma y me hice rica. Y me hace sonreír en mi misterio. vivir ocupa y distrae. Por lo menos. Existe un trabajo. Lo cual facilita. Hubo otro que también fue eliminado porque creía que “hay que tener el coraje de decir la verdad”. Hay casos de agentes que se suicidan: las poquísimas instrucciones recibidas les resultan insuficientes y se sienten faltos de apoyo. y no un fin. les hago un mal a los otros que. últimamente he estado bebiendo. Pero sigo llamando a eso tener la necesaria modestia de vivir. y por desgracia los casos individuales no pueden ser tenidos en cuenta. y que sólo nos es dado para que en el ocio honrado el huevo se forme. nuestra vida humana. y el trabajo del día amanecido comienza. en fin. Y también el tiempo que me dieron. día que es nuestra sal y nosotros. ese dinero lo he usado para otros fines. por completo olvidada del huevo. también.también lo reciben sin orgullo.

yo sólo podría haber sido un instrumento. desde esa malograda experiencia. yo era de los que harían mal el trabajo si no adivinaba un poco. porque el trabajo no podía ser mío. delicado. Ni siquiera mi espejo refleja ya un rostro que sea mío. Por devoción al huevo. Ante mi adoración posesiva podría retraerse y no volver nunca más. O soy un agente. es una de las instrucciones. Pero duermo el sueño de los justos sabiendo que mi vida fútil no obstaculiza la marcha del gran tiempo. lo olvidé. Habla mucho. al día de hoy tiemblo de sólo pensarlo. me ordenaban. esto. Lo que me revela que tal vez sea un agente es la idea de que mi destino me supera: por lo menos tuvieron que dejarme adivinar eso. De cualquier modo. Es que yo misma. Porque con mi atención dispersa y mi tontería sin remedio podría arruinar lo que está haciéndose a través de mí. habla”. habría perdido la salud para siempre. Si el huevo fuera imposible.en olvidar día a día. estoy tan cansada. Pero si fuera olvidado. y que otros agentes. Ya probé establecerme por cuenta propia y fracasé. me hicieron olvidar lo que me permitieron adivinar. Iluminándola con mi palidez. Si yo hiciera el sacrificio de sólo vivir mi vida y olvidarlo. Alguien a quien se le exige la aparente deshonra. Y el huevo queda íntegramente protegido por tantas palabras. Mi necesario olvido. Entonces –libre. al menos no sé. Mi interesado olvido. Y con las mismas poquísimas instrucciones. me había olvidado del huevo. que ellos ya me concedieron todo lo que puede ser concedido. Porque el huevo es esquivo. o es la traición. “Habla. por ejemplo: ¡de vez en cuando. Y de madrugada baje a nuestro edificio. Ya me fue dado mucho. también trabajaron para lo que no sabían. De haber insistido un poco más. muy superiores a mí. y hasta se me exige que duerma como un justo. Desde entonces. y no les importa cómo. con el corazón palpitante por el privilegio. busco razonar de este modo: que ya me fue dado mucho. Al contrario: parece que se exige de mí que sea extremadamente fútil. por lo menos sé que no estoy reconociendo! ¡Con el corazón palpitante de emoción. Sereno hasta la cocina. yo propiamente dicha sólo he servido para arruinar. pero me quedó la vaga idea de que mi destino me supera y de que soy un instrumento del trabajo de ellos. Pero ¿y el huevo? Éste es uno de los subterfugios de ellos: mientras yo hablaba del huevo. Ellos me quieren ocupada y distraída. FIN . al menos no comprendo! Con el corazón palpitante de confianza. sin mensaje alguno para mí– quizás alguna vez se traslade desde el espacio hasta esta ventana que desde siempre dejé abierta.