Página |1

LAS ESTRELLAS SÍMBOLO DEL PUEBLO DE DIOS/MARÍA GLORIA LADISLAO

La gloria de las estrellas es la hermosura del cielo, un adorno luminoso en las alturas del Señor: por la palabra del Santo se mantienen en orden y no abandonan sus puestos de guardia (Eclesiástico 43,9-10)

¡Aleluya! ¡Alabad a Yavé desde los cielos, alabadle en las alturas,

Página |2

alabadle, ángeles suyos todos, todas sus huestes, alabadle! ¡Alabadle, sol y luna, alabadle todas las estrellas de luz, alabadle, cielos de los cielos, y aguas que estáis encima de los cielos! (Salmo 148) El hombre del antiguo oriente era sensible a la presencia de los astros. Sus ciclos regulares le permitían medir el tiempo y establecer su calendario. Ese interés que tenían por los astros los llevaba a observarlos metódicamente. Egipcios y mesopotámicos eran reconocidos por sus conocimientos astronómicos. Los astros luminosos se les aparecían como la manifestación de poderes sobrenaturales que dominaban a la humanidad y determinaban su destino. A esas potencias el hombre rendía culto para asegurarse su favor. La divinización de los astros, muy corriente en el antigo oriente próximo, siempre representó un peligro para la fe monoteísta. Por eso la Biblia

Página |3

señala constantemente que los astros fueron creados por Dios al servicio del hombre, sin capacidad para regir su destino, ya que Dios ha dado al ser humano el libre albedrío.

14 Dios dijo: “Que haya astros en el firmamento del cielo para distinguir el día de la noche; que ellos señalen las fiestas, los días y los años, 15 y que estén como lámparas en el firmamento del cielo para iluminar la tierra”. Y así sucedió. 16

Página |4

Dios hizo los dos grandes astros –el astro mayor para presidir el día y el menor para presidir la noche– y también hizo las estrellas. 17 Y los puso en el firmamento del cielo para iluminar la tierra, 18 para presidir el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios vio que esto era bueno. 19 Así hubo una tarde y una mañana: este fue el cuarto día. (Gén 1,14-19) *Las estrellas, símbolo del pueblo de Dios

Página |5

Las

innumerables

estrellas

en

el

cielo

se

convierten en símbolo de la futura descendencia de Abram: 1 Después de estos acontecimientos, la palabra del Señor llegó a Abrám en una visión, en estos términos:1“No temas, Abrám. Yo soy para ti un escudo. Tu recompensa será muy grande”. 2 “Señor, respondió Abrám, ¿para qué me darás algo, si yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa será Eliezer de Damasco?”. 3 Después añadió: “Tú no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa será mi heredero”. 4 Entonces el Señor le dirigió esta palabra: “No, ese no será tu heredero; tu heredero será alguien que nacerá de ti”. 5 Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole: “Mira hacia el cielo y, si puedes, cuenta las estrellas”. Y añadió: “Así será tu descendencia”. (Gén 15,1-5) Con el resplandor de las estrellas brillarán los justos en la resurrección:

Página |6

En aquel tiempo,1 será liberado tu pueblo: 1 todo el que se encuentre inscrito en el Libro. 2 Y muchos de los que duermen en el suelo polvoriento 2 se despertarán, unos para la vida eterna, 2 y otros para la ignominia, para el horror eterno. 3 Los hombres prudentes resplandecerán 3 como el resplandor del firmamento, 3 y los que hayan enseñado a muchos la justicia 3 brillarán como las estrellas, por los siglos de los siglos. (Daniel 12,1-3)

Página |7

Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el Arca de su Alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada. Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Está embarazada, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz. (Ap 11,19-12,2) El Apocalipsis presenta como “señal” a la mujer vestida de sol con la luna a sus pies. Ella está coronada con doce estrellas. Siempre el número 12 hace referencia a todo el pueblo de Dios reunido, donde se congregan las 12 tribus y los 12 apóstoles. Particularmente, en uno de los sueños de José, éste ve a sus hermanos, jefes de tribus, como estrellas: Resulta que el sol, la luna y once

estrellas se inclinaban ante mí (Gén 37,9).

Esta mujer puede representar a la comunidad mesiánica, la “hija de Sión” que sufre los dolores de parto hasta el alumbramiento del Mesías.

Página |8

También podemos ver en ella a María, la mujer que pasó en esta tierra el combate contra el dragón y nos anticipa el triunfo escatológico.

http://palabrasconmiel.wordpress.com/simbolos/cielo/ [24/03/2014]

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful