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Señor y Cristo Curso de Cristología - José Antonio Sayés Capítulo 10 LA PSICOLOGÍA DE CRISTO En este capítulo quisiéramos apuntar las

consecuencias que se derivan de la constitución ontológica de Cristo para el campo de su psicología. El Magisterio no entró por estos caminos. La tradición solo se dedicó al problema ontológico, pero, con la época moderna, se sintió cada vez más la necesidad de entender la psicología de Cristo. En los últimos tiempos se ha dado una tendencia fuerte a recuperar la psicología humana de Cristo, tan olvidada en tiempos pasados1. I. LOS DATOS DE LA ESCR ITURA Para una recta comprensión de la psicología de Cristo es preciso partir de los datos bíblicos, en primer lugar, para enmarcarlos, después, en el cauce de la constitución ontológica de Cristo. Solo así y no mediante una pura construcción apriórica se puede andar en este difícil campo. El punto de partida será siempre la confesión en Cristo de un solo sujeto que personaliza dos naturalezas, la divina y la humana. En el Nuevo Testamento está claro que en Cristo existe un conocimiento adquirido. Aprende con el ejercicio normal de su inteligencia, y ello se ve porque sus palabras hacen referencia a su mundo, como sacando de él la experiencia. No hay indicio alguno de que tenga conocimientos técnicos o científicos de las cosas. No aportó progreso alguno a la ciencia. Los habitantes de Nazaret no notaron nada extraño durante su vida privada. Lucas dice de Jesús que crecía en sabiduría2. Tiene, asimismo, sentimientos de compasión, de tristeza, de alegría, que brotan con toda espontaneidad y que parecen indicar una reacción natural y normal ante las situaciones que se presentan. Dice González Gil, a este respecto: «No admitir estos datos de los evangelios en su sentido natural y obvio llevaría, en último resultado, a convertir toda la conducta de Jesucristo en una farsa. Pero eso sería negar toda la historicidad de su vida, negar la realidad de su existencia humana y, por lo tanto, negar la misma encarnación del Hijo de Dios. Insistimos en señalar este peligro en la tendencia a eliminar de Cristo todo lo que nos suena a deficiencia o limitación. ¿Pudo haber encarnación sin implicar una limitación?»3. Hay, pues, en Jesucristo una serie de conocimientos humanos que tienen su origen en la experiencia. De ello se hace eco el nuevo catecismo en el n° 4724. Aparte de esto, hay en Cristo una serie de conocimientos de orden superior que no pueden tener su origen en una experiencia humana. Así, por ejemplo, Jesús manda a

J. GALOT, ¡Cristo! ¿Tú quién eres? (Madrid 1982) 321-395; ÍD., La conciencia de Jesús (Bilbao 1973); P. PARENTI, La Psicología de Cristo (Barcelona 1961). 2 Lc 2, 40 3 M. GONZÁLEZ GIL, I, 408. 4 Este alma humana que el Hijo de Dios asumió está dotada de un verdadero conocimiento humano. Como tal, éste no podía ser de por sí ilimitado: se desenvolvía en las condiciones históricas de su existencia en el espacio y en el tiempo. Por eso el Hijo de Dios, al hacerse hombre, quiso progresar "en sabiduría, en estatura y en gracia" ( Lc 2, 52) e igualmente adquirir aquello que en la condición humana se adquiere de manera experimental (cf. Mc 6, 38; 8, 27; Jn 11, 34; etc.).
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está claro que hay en él una serie de conocimientos humanos que no se explican a partir de la experiencia. Lo mismo ocurre sobre la preparación de la pascua6. 30-34 y par. qu. Jn 1. 31 y par. 71 8 Mc 8. Junto con la ciencia que posee Jesús. 13-15 y par. El conocimiento de la fecha del fin del mundo no parece necesario para tal fin. ni los ángeles del cielo ni el Hijo. su pretensión de que todo se haga en su nombre. De todos modos. Tiene un conocimiento del plan redentor como se ve en la triple predicción de la pasión8. en Jesús.José Antonio Sayés los suyos a preparar su entrada en Jerusalén. 6. GREGORIO MAGNO. Conoce así lo necesario para el cumplimiento de su misión. Hay. nadie la conoce. en su naturaleza divina hay una conciencia y un saber divinos. prediciéndoles lo que van a encontrar5. se da también en él una conciencia humana de su identidad divina. no solo una ciencia.. 25-30. sino también una conciencia humana de su identidad divina. el conocimiento humano de Cristo gozaba en plenitud de los designios eternos que había venido a revelar» (CEC 474).. 6-8 y par. Conoce perfectamente la escritura. Las luces infusas aparecen como limitadas a la misión que ha de cumplir. su identificación personal con el reino. a pesar de no tener estudios. 9 Mc 13. 9. 21-22. En lugar alguno aparece que Cristo tenga conocimientos de tipo científico. limitaciones en este campo de los conocimientos infusos. su posición ante la Toráh y el sábado. una posesión de conocimientos adquiridos o infusos. 36 11 cf. Conocía la traición de Judas y la triple negación de Pedro. 39-40. su pretensión de ser el Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo. Y. su pretensión de ser el centro de la religión. Cristo ha tenido. Tiene una doctrina religiosa que supera increíblemente lo que pudiera aprender del judaísmo. sino únicamente el Padre»9. este conocimiento verdaderamente humano del Hijo de Dios expresaba la vida divina de su persona»11.. pues. El nuevo catecismo dice al respecto: «Debido a su unión con la Sabiduría divina en la persona del Verbo encarnado. ep. no por ella misma sino por su unión con el Verbo. por supuesto. 2-3 y par. Hay pues. conocimientos que no tienen explicación en la experiencia y que vienen de lo alto. sub. pues. 39: DS 475 12 S. Mc 13. la prerrogativa de perdonar los pecados y perfeccionar la ley. sino en los sinópticos10 y que tiene en el Abbá su expresión familiar. Todo esto revela en él una clara conciencia divina que se especifica como el Hijo del Padre en un sentido único y trascendente. 10. Lc 7. Su conciencia humana de ser Dios aparece también en su identificación con instituciones divinas del Antiguo Testamento. Mc 12. en Cristo luces que podríamos llamar infusas.Señor y Cristo Curso de Cristología . 10. tal como aparece no solo en Juan. «La naturaleza humana del Hijo de Dios. su modo mismo de enseñar y de obrar. El origen misterioso de esta doctrina va parejo con la autoridad con la que habla. estos conocimientos están en el evangelio limitados a las exigencias de su misión. MÁXIMO EL CONFESOR. 1-12 y par. 31 y par. mientras lo es el conocimiento del fin del mundo como tal: «en cuanto a la fecha y la hora (del último día). conocía y manifestaba en ella todo lo que conviene a Dios »12. 66 5 6 2 . S.. como en el caso del templo. Conoce perfectamente los corazones de las personas7. El nuevo catecismo lo expresa en estos términos: «Pero al mismo tiempo. 32 10 Mt 11. 32. Mc 14. Esto Mc 11. Prevé su muerte con la imagen de la destrucción del templo. de la pérdida del esposo y del bautismo y de la parábola de los viñadores. 17. 7 Mc 2. Lc 10. Mt 24. Ahora bien.

ve al Verbo. si bien para Jesús no tenía en su vida mortal el efecto plenamente beatificante. CLASIFICACIÓN ESCOLÁ STICA DE LAS CIENCIA S DE CRISTO La escolástica medieval elaboró la doctrina de la triple ciencia de Cristo: ciencia adquirida. Finalmente. q. también. según esta ciencia. porque. Mt 14. de modo que habría podido conocer dos veces las mismas cosas con la ciencia beatífica y con la ciencia infusa y. II. En la escolástica dominó la idea de atribuir a Cristo. esta teoría de la triple ciencia respondía al principio de perfección: Cristo ha tenido que poseer toda perfección de conocimiento. Mt 11. 19 J. no se querría reconocer en él más que una aparente educación. El misterio de la encarnación. q. aunque más tarde la aceptó17. 1. En el fondo. normalmente capaces de instruirlo. Sto. Se le atribuía la ciencia de visión inmediata o intuitiva de Dios14. GALOT. Sto. asimismo.. de la ciencia infusa concedida a Cristo en plenitud. 13 14 3 . en realidad. Como comenta Galot. a. la escolástica encuentra la clave del conocimiento que tiene Jesús de Dios y de su propia identidad divina: viendo a Dios. en lo que se refiere al conocimiento íntimo e inmediato que el Hijo de Dios hecho hombre tiene de su Padre»13 (CEC 473). 18. si ya tenía la plenitud de la ciencia en su propia alma gracias a las dos ciencias anteriores. hay que atribuirle el conocimiento de todas las realidades naturales y sobrenaturales fuera de la esencia divina15. 3. propia de los bienaventurados del cielo. 9-13. 18 III. a. Jn 1. El problema de esta clasificación. I. 4. Tomás llegó a descartarla como incompatible con la ciencia infusa16. a.Señor y Cristo Curso de Cristología . todas las perfecciones posibles. ad 3. que conoce las cosas en la esencia divina. que enriqueciera verdaderamente su conocimiento y su saber en contacto con los demás. De todos modos. ante todo. Es una ciencia sobrenatural que permite conocer las cosas en sí mismas. no se comprende qué podía adquirir Jesucristo. Mediante esta ciencia. a su naturaleza humana. 9. los escolásticos hablan de la ciencia adquirida que fue admitida. Para descartar toda imperfección en Cristo. es que establece diversos compartimentos en la inteligencia humana de Cristo.José Antonio Sayés sucede. 36. presente y futura. 349 ss. la admitió con una limitación: Jesús no podía aprender de los demás hombres. 5. conoce toda la realidad pasada. Los escolásticos hablan. en ella. 14. 27. En la ciencia de visión. III. ciencia infusa y ciencia de visión. pues ello no encajaría con su condición divina18. se vuelve a encontrar aquí el peligro del docetismo19. q. mientras que a los profetas se les dio ocasionalmente. 17 III. Se pensaba que no se le podía privar de aquella ciencia a la que él mismo destina a toda la humanidad. a diferencia de la ciencia de visión. Tomás piensa que a Jesús. una actitud exterior en las preguntas hechas o en las conversaciones con otros. 16 In III sent. pero no sin vacilaciones. 55 SANTO TOMÁS. a. q. sin embargo. 11. tal como la propone la escolástica. 15 III. habría aprendido con la ciencia adquirida lo que ya sabía cf. el alma de Cristo ve la esencia divina y. exigía que Jesús fuera verdaderamente educado por sus progenitores. 12. pues era necesario todavía que padeciese. 8. d.

Cristo ha sido. según el dibujo que proponemos: El Padre Yo de Cristo Ntza divina Ntza humana Pero esto no nos autoriza a pensar que en Cristo mismo se den dos sujetos: el alma y el Verbo. Dice Galot a este respecto: «cuando se dice que el alma de Cristo ve al Verbo. olvidando la situación de kénosis por la que pasó Jesús al hacerse hombre como nosotros. 357. I. 22 IBÍD. en virtud de la cual el alma humana de Cristo llega a ver la esencia divina. Esto es claro y. teniendo en cuenta el principio de la encarnación según el cual. que conoce humanamente. Nadie puede negar los textos de san Juan (1. evidentemente. se toma una perspectiva inadecuada: se coloca al hombre Jesús frente a la esencia divina. dice Galot. que solía ser la ciencia adquirida. parece olvidarse que es el Verbo mismo quien es principio y sujeto de toda la actividad humana de conocimiento de Jesús»22. «habría sido necesario proceder de modo diverso: más bien que poner a priori modelos perfectos de ciencia que deberían verificarse en Cristo. 357. hasta el punto de atribuirle a Cristo conocimientos científicos que en nada aparecen a lo largo del evangelio. 23 IBÍD. lo que hace Cristo es dar testimonio humanamente de la visión que tiene del Padre. que ve al Padre en el marco de su naturaleza divina y es esa misma persona la que da testimonio de ello. 351.. Sto. con la ciencia de visión. I. que es el Verbo el que ve a través del alma a Dios y al Verbo mismo. Este es un procedimiento inválido desde la raíz pues introduce en Cristo dos sujetos. Se podría responder. Por el contrario. eso se lograba mediante el sacrificio de una de ellas. en todo caso. La visión de un objeto no equivale a la conciencia de un sujeto y. se trata de explicar no cómo un hombre toma conciencia de ser Hijo de Dios.José Antonio Sayés con las ciencias sobrenaturales.. en su vida humana. que el alma de Cristo vea la esencia divina y en ella al Verbo. el Verbo. cuando el planteamiento que hay que hacer en Jesús es el de un solo sujeto.Señor y Cristo Curso de Cristología . GONZÁLEZ GIL. dice Galot21. Finalmente. habría que haber partido del testimonio evangélico sobre los conocimientos realmente manifestados por Jesús. 18. 6. GALOT. persona M. en este caso se trata de la persona del Verbo. Ahora bien. Otra desventaja es que se establece también como criterio el principio de perfección. sino de cómo el Hijo de Dios toma conciencia humanamente de su identidad divina. 46) en los que Cristo dice que ve al Padre. el problema es el de coordinar esas tres ciencias. pero no es lo mismo la visión de una naturaleza divina que la conciencia de una persona divina. 414. simplemente. J. Como dice González Gil20. semejante a nosotros excepto en el pecado». Pero entendámonos bien. a completar y corregir un acto de conciencia para impedirle que se tomase como persona humana. Por lo general. lo cual está en total desacuerdo con el testimonio evangélico23. En otros términos. la visión vendría. Esp. 20 21 4 .

existe la ciencia que poseen los bienaventurados» (D 3645). para una enseñanza segura. recibimos de las cosas una imagen intencional que elaboramos por abstracción. El conocimiento que tiene Dios de las cosas no es el nuestro. que el Verbo ve al Padre en su naturaleza divina y da testimonio de ello en su naturaleza humana. cuando la persona del Verbo se encuentra en este mundo. La ciencia humana de Cristo En la ciencia humana de Cristo englobamos tanto los conocimientos adquiridos por experiencia como los adquiridos por origen infuso y sobrenatural. la experiencia del conocimiento receptivo y IBÍD. 24 25 5 . no cabe en Dios. en su conciencia divina. parece que no podría aprender. por medio de la ciencia adquirida. Dios conoce su esencia y en ella conoce en un solo acto. III. en el sentido de que el conocimiento de una cosa nos conduce al conocimiento de otra. testigo en su humanidad.José Antonio Sayés La única perspectiva válida es la que pone al Verbo como sujeto de la visión del Padre (en la naturaleza divina) y a ese mismo Verbo como testigo en palabras humanas. Afirma Amato que la visión del Padre por parte del alma de Cristo es compatible con la Kénosis y el sufrimiento (Jesús. 468). Aunque no se admita que Cristo posea la visión beatífica. al mismo tiempo. Esta humanidad. Por nuestra parte estamos con Galot cuando afirma que no es posible el sufrimiento en un alma que está viendo al Padre y mantenemos. ahora en kénosis. No podemos acudir tampoco al Magisterio en busca de la defensa de la tesis de la visión beatífica por parte del alma de Cristo. podemos decir que hace una experiencia nueva. Esto supone un problema: si Cristo conoce ya con la ciencia divina. no será glorificada sino en la resurrección. lo sabe todo. el Señor. Visto esto. Nuestro conocimiento es receptivo. Dice Galot24: «la existencia de la visión beatífica se opondría directamente a la kénosis: el 'despojamiento' enunciado en el himno de la carta a los filipenses no habría podido verificarse en aquel que en su vida humana gozaba del privilegio de los elegidos. Que Cristo pueda aprender por medio de la experiencia ha supuesto siempre un problema para la teología. que coincide con su propia esencia. Nuestro conocimiento es también discursivo. El decreto del Santo Oficio del 5-6-1918 declaró que. 359. como viator y comprensor. Es claro que este modo de conocer. Mientras tanto. porque el que posee la visión gloriosa de Dios no puede merecer»25. en realidad. Amato ha vuelto a recuperar el concepto de visión beatífica propia del tomismo. Por ello.. tanto receptivo como discursivo. mientras vivía entre los hombres. se debe admitir como cierto que «en el alma de Cristo. pero lo sabe de modo divino. El estado glorioso sería incompatible con el mérito atribuido a Cristo en la obra de la salvación. es decir. ¿Podemos decir que Jesús aprende realmente o que hace como que aprende? Tenemos que decir que Cristo.Señor y Cristo Curso de Cristología . Madrid 1998. A. nos parece que se puede intentar una nueva síntesis en el problema de la psicología del Cristo. Cuando esté glorificada. mostrándolo. INTENTO DE SÍNT ESIS 1. la humanidad de Cristo es una humanidad en kénosis. siempre queda el problema de que Jesús conocía las cosas de una doble manera: con la ciencia adquirida y la ciencia divina. desde un claro monosubjetivismo. todas las criaturas como imitaciones o participaciones de la misma. la persona del Verbo verá al Padre también a través de ella.

Tuvo gran influencia la interpretación de san Agustín: Cristo. 421. Por ello se comprende que diga que el Hijo no conoce la fecha del fin del mundo (Mc 13. Epifanio. ha adquirido nuestra limitación en el conocer. El Verbo lo conocía todo. Es cierto que Jesús tiene una serie de conocimientos surgidos de modo sobrenatural. contra Apolinar. es decir. 28 Enarr. 32). Sin embargo. como sabemos. El Verbo. en este sentido. 355. rechazaron la hipótesis de la ignorancia de Cristo. porque quien actúa en él es la persona del Verbo. No era su misión la de enseñarnos las ciencias naturales. hecho que.Señor y Cristo Curso de Cristología . no tienen. Su ciencia se ciñe a las verdades relacionadas con el reino de Dios». 1: PL 36. los ha tenido Jesucristo. «Parece inútil. san Juan Crisóstomo. por lo tanto. en la renuncia a aprovecharse de su condición divina. y hasta ridículo imaginar que Jesucristo haya poseído una ciencia infusa enciclopédica en todos los campos del saber humano: desde la astronomía hasta la medicina. indudablemente. Estos conocimientos. no del modo limitado e imperfecto (receptivo y discursivo) que tenemos nosotros. el cual se apoyaba en esta interpretación para probar. No decimos con ello que Dios sea ignorante y limitado. podemos decir que la ignorancia humana en Cristo no pudo ser nunca causa de pecado. 365. Por supuesto que Jesús podía haberse aprovechado de su condición divina. 26 27 6 . sino que en él no se da el modo limitado de nuestro conocer. I. un alcance universal. I. sino el camino de salvación. Humanamente no puede responder. tuvo un desarrollo psicológico normal. GONZÁLEZ GIL. no responde. Con todo. Esta fue la posición de Gregorio de Nisa. como el Padre. También podemos decir que Cristo estuvo sometido a la ley del desarrollo en su naturaleza humana y que. en cuanto hombre. J. La mayoría de los Padres. El dato bíblico nos prohíbe aplicarle a Cristo una serie de conocimientos científicos que no ha tenido y a los cuales ha renunciado por Kénosis. De la misma manera que hemos dicho que el Verbo en la encarnación recibe una naturaleza limitada de la que carecía. esta interpretación no se impuso. conocía el día del juicio. ha creado una verdadera dificultad a la teología. podía haber traducido a lenguaje humano todos los conocimientos que poseía de Dios. Jesús solo quiso saber aquello que era estrictamente necesario para el cumplimiento de su misión. que consisten en conocer las cosas en sí mismas (no en la esencia divina) y que se logran de modo sobrenatural. Como dice Galot26. confiesa González Gil27. Pero son conocimientos que están limitados al cumplimiento de su misión.José Antonio Sayés discursivo. pues no quiso aprovecharse de su condición divina. Pero en esto consistió la kénosis. como Dídimo. Si a Jesucristo se le pregunta quién es a la edad de un mes. Para muchos Padres significa que Jesús. Son los llamados conocimientos infusos. ha hecho la experiencia del conocimiento receptivo y discursivo que no tenía. en su humanidad. y. Y esto es lo que el Verbo adquiere en la encarnación. pero su conocimiento no era comunicable28. M. ignoraba el día del juicio. in Ps 36. podemos decir también que el Verbo recibe conceptos limitados de los que carecía. puesto que en su naturaleza divina lo conocía todo. la realidad integral de la humanidad de Cristo. pero de otra forma. GALOT. Ha adquirido.

7) (CEC. opone el hombre Jesús y el Verbo. en realidad. la humana y la divina. Lo dijimos a propósito de la teoría de la visión beatífica y cabe decirlo más aún de la teoría que establece que en Jesús hay dos yoes. en su ciencia divina. pues. ni a él ni a los hombres toca conocer lo que no es necesario para nuestra salvación ni para la misión de sí mismo. hasta el punto de no poder hablar ya de unidad de persona ni de 7 . Es cierto que el nuevo catecismo recuerda. Aunque Déodat no habla de personas sino de individuos inteligentes. a la manera de un 'yo' y un 'tú'. «Partiendo del hombre Jesús (Assumptus homo) de parte de Dios trino como dos 'individuos autónomos' que se aman recíprocamente. Entre el yo humano de Cristo y el Verbo hay un lazo externo. conoce la fecha del fin del mundo. Teorías del yo humano Ha habido teólogos que. Para su misión solo necesita conocer el hecho del fin del mundo. Entre el yo humano de Cristo y la Trinidad hay un torneo de amor: Dios mismo crea al hombre Jesús y este devuelve el amor a la Trinidad. Cristo. Déodat de Basly erige en persona a las dos naturalezas. pero él la ignoraba en su ciencia humana. formando un todo. Concibe. entre ellos no hay colisión alguna. estas dos naturalezas como sujetos de actividad y de amor. pero pensamos que esto no quiere decir que él lo sepa. han hablado de un doble yo en Cristo: el yo divino y el yo humano. en esta confrontación. la ignorancia que pertenecía a su estado de kénosis como característica de su vida terrena. porque en Cristo hay una psicología humana. Cristo hombre es Dios. 32). Esta fue la teoría de Déodat de Basly. en Jesús unos conocimientos adquiridos por experiencia y otros por medio sobrenatural.Señor y Cristo Curso de Cristología . Ya dijimos que no podemos plantear el problema de cómo un hombre toma conciencia de ser Hijo de Dios. de acuerdo con su confesión de ignorancia (Mc 13. De todos modos. juntas la una frente a la otra. Esta es. pues sus conocimientos infusos están restringidos al cumplimiento de su misión y permiten un campo abierto a todos los conocimientos que se puedan adquirir por experiencia. Tenemos que hablar ahora de cómo Jesús toma conciencia humana de su identidad divina. un sujeto humano de acciones. Hay pues. Haciendo esto. le ha conferido a la psicología o conciencia el carácter de persona y da lugar así a una especie de nestorianismo psicológico: en Cristo hay dos individuos inteligentes que actúan como sujetos. inducidos por el hecho de una psicología humana en Cristo. sino de cómo el Hijo de Dios toma conciencia humana de su identidad divina. Conciencia humana de su identidad divina Entramos ahora en el punto más delicado. Déodat de Basly defendía la existencia de un yo humano en Cristo. que en otro lugar dice Jesús a los suyos que «no corresponde saber a vosotros el tiempo y el momento» (Hch 1. en efecto. Por ello es un yo que está frente a la Trinidad. 474). 2.José Antonio Sayés Naturalmente. a propósito de la ignorancia de Jesús sobre el último día. en cuanto que hace un todo con Dios. sino más bien que. El hecho de que la ignorancia humana haya sido asumida por el Verbo es un aspecto más de la entrañable solidaridad que ha querido mantener con la existencia humana. porque no era un conocimiento necesario para su misión.

GALOT. I. de un sujeto que obra por y a través de dos naturalezas. como recuerda Galot. pues. haciendo de la naturaleza humana de Cristo un sujeto. un solo sujeto. una naturaleza a otra naturaleza. Galtier24 siguió un camino similar. Hoy en día. pero no hasta el punto de poner en Cristo un doble yo. del sujeto que piensa. Por su parte.Señor y Cristo Curso de Cristología . un único principium quod (sujeto que obra) y un doble principio quo (instrumento con el que se obra). por lo tanto. en ella. no se trata de explicar cómo un hombre toma conciencia de ser Dios. la encíclica Sempiternus rex (1951) rechazó la posibilidad de establecer en Cristo dos individuos. lo cual resulta inaceptable. Es el sujeto el que obra a través de la naturaleza. sino profundo. Galot habla de un contacto místico y filial que en Cristo habría tenido lugar a la edad en que todo niño toma conciencia de sí. porque la naturaleza humana de Cristo no lo es. J. 3. en cuanto sujeto. Sin embargo. Por su parte. ¿cómo toma conciencia ese único yo de su filiación divina en su naturaleza humana? Los defensores de la visión lo solucionarían así: el alma de Jesús veía la esencia divina y. destruiríamos la perspectiva misma de Calcedonia. De ese modo. sino que se trata de un único sujeto que. Ha suscitado así la formación de una conciencia filial humana en aquel que tenía un yo de Hijo. dice. La psicología humana de Cristo implica en él la existencia de un yo humano. hablamos de la persona. al Verbo. No se puede atribuir a la naturaleza el papel de sujeto. «Concretamente. En este sentido. 340. a través de una experiencia interior. Ahora bien. En Cristo hay un solo yo. será respetar la psicología humana completa de Cristo. Con otras palabras. Hay una autonomía psicológica. este yo humano no es persona. se apela a la conciencia humana que toma de su divinidad el único yo de Cristo. principio y sujeto de actos psíquicos. se sigue hablando de dos sujetos en Cristo. Hablando de conciencias estamos hablando todavía de naturalezas. sino de cómo toma conciencia el Hijo de Dios. Tal teoría no respeta la estructura ontológica de Cristo»29. no podemos oponer el hombre Jesús a Dios. eso sí. Como se ve. en su naturaleza humana30. Distinguió entre el yo y la persona. Un solo sujeto Es claro que solo se puede hablar en Cristo de un solo sujeto. el Padre ha hecho sentir y comprender a Jesús. El Yo del Verbo ha tomado una psicología humana completa. Se trata de un yo no meramente fenoménico. insistiendo en que no puede existir divorcio alguno entre el plano ontológico y el psicológico. Hay. 8 . 333. Lo que habrá que hacer. pues la conciencia es una prerrogativa de la naturaleza. de otro modo. pero en dependencia ontológica. a la vez. es Dios y es hombre. tomaba conciencia de su divinidad y se impedía así que el hombre Jesús se tomase como puro hombre. I. Esta es la teoría de Galtier y hay inconvenientes que presenta tal teoría. obra y toma conciencia. Es el yo del Verbo el que sufre en la cruz. GALOT. Por ello. se trata de un mismo y único yo en diversos estados psicológicos. Hablando del yo. El Verbo se apropia toda la psicología humana de Cristo. pero sin intervenir psicológicamente en ella. con la que se expresa a modo humano. pero que debía ser 29 30 J. más que a la visión. Contra todas estas teorías reaccionó Párente.José Antonio Sayés Verbo encarnado. que era verdaderamente su Padre.

Naturalmente. por un lado. Pues bien. ese es el momento en el que ese mismo yo puede trasvasar los conocimientos y experiencias divinos al nivel humano. la unidad total de un ser como ser. Yo mismo expresaría entonces mi propia experiencia en ruso. por otro. El problema es ahora cómo Jesús toma conciencia humana de su naturaleza divina. ¿Cómo se explica esto? La persona es la totalidad en sí. está presente a sí mismo en esa individualidad humana que él constituye como totalidad en sí (I. 4.. el Hijo de Dios. Esta explicación de Galot. el yo de Cristo no pudo tomar conciencia de su naturaleza humana hasta que esta llegó al desarrollo necesario. Cristo. Estamos hablando de la conciencia refleja. pues. puede traducir su conciencia divina a conciencia humana y así saberse Dios de modo humano. si siempre ha tenido conciencia de su identidad divina. 345. habría que decir que el yo de Cristo ha tenido siempre conciencia de su identidad divina. toma conciencia de su naturaleza humana. más que como resultado de su propia ontología. Pues bien. en no apartarse de la ontología de Cristo: un único yo que personaliza dos naturalezas. Teniendo conciencia de su naturaleza divina. pero no se trata de la totalidad inerte de una cosa. si esto es así.José Antonio Sayés iluminado en su psicología sobre el valor y la realidad profunda de su propio 'yo'31. IBÍD. Es tomando conciencia de ser Hijo como Jesús toma conciencia de ser Dios. Y en su humanidad experimenta Jesús la filiación divina. a la edad en la que todo niño llega a la conciencia refleja. a nuestro modo de ver. se sabe también hombre. el Hijo de Dios. Sobre la base de la ontología La clave del problema está. como persona. puede expresar humanamente la visión que tiene del Padre. puede conocer su identidad divina de modo humano y expresarla y comunicarla a los demás. En consecuencia. se sabe Dios (en su naturaleza divina) y que ve al Padre. en Cristo un yo que tiene conciencia de su naturaleza divina y. que va en la línea de su concepción de la persona. Lógicamente tendré que esperar a aprenderlo para trasvasar mis conocimientos. Tenemos. Pensemos que tengo que explicar teología en ruso. El Padre se le revela en contactos que le permiten captar su identidad de Hijo de Dios. No es desde su propia ontología de donde surge la luz. sino que lleva consigo la presencia a sí mismo. una vez que llega al desarrollo psicológico de su naturaleza humana. Si es verdad que el mismo y único yo se sabe Dios y se sabe hombre. tenemos que decir que ha tomado conciencia de su identidad humana: es el yo de Cristo el que toma conciencia de su naturaleza humana y puede decir: «yo soy hombre». al mismo tiempo. aquella por la que el yo capta. Pero. Tenemos ya un punto claro de partida: el mismo yo que. 445). El mismo que se sabe Dios se sabe hombre y así puede conocer y expresar humanamente su identidad divina.Señor y Cristo Curso de Cristología . que vive una experiencia humana. Jesús toma humanamente conciencia de sí mismo a través de la relación filial con su Padre. Quizá sea útil un sencillo ejemplo. Y entonces sería ya capaz de explicarlos a los habitantes de Rusia. 31 32 9 . el yo de Cristo se ha sabido siempre como Dios en su naturaleza divina y ha visto siempre al Padre y sigue viéndolo en su naturaleza divina. sino desde una experiencia suscitada por el Padre desde fuera32. mediante una intuición intelectual. su propia naturaleza. En Cristo tiene lugar la toma de conciencia de un único sujeto. tiene quizá el inconveniente de que la luz le llega a Cristo por una iluminación del Padre. en los albores de su conciencia humana. lengua que no conozco en absoluto.

según otros. que tradujo a conciencia humana su identidad divina. aparte de que no tiene fundamento en el Nuevo Testamento y olvida pasajes como la estancia de Jesús en el templo (Lc 2. El choque que produjo en torno a sí. Cuando Jesús fue consciente de su identidad humana y tuvo conciencia humana desarrollada. Por supuesto que este saber humano de su identidad divina es un saber humano que usa la analogía humana y el concepto humano. caer en la cuenta de que era Dios. No se comprende cómo habría podido cambiar radicalmente de opinión sobre lo que era: de hecho es inmensa la distancia que hay entre la simple cualidad de hombre y la de hijo de Dios. que el revelador destinado a comunicar a los hombres la verdad definitiva hubiera desconocido su identidad hasta tan tardíamente. en la resurrección. por otro lado. Cristo. solo cuando ha sido capaz de captarlos. Lo que sí cabe aceptar es que en Jesucristo ha habido un desarrollo en su conciencia humana de su identidad divina. hasta el momento de resucitar. 10 . en la medida en que su psicología humana está sometida a desarrollo. No deja de ser paradójico. está en contra de toda psicología humana. revelando la propia filiación divina y que habría de levantar la oposición absoluta de sus adversarios. que no veremos por el momento. aparte de que no hay datos escriturísticos para retrasar la toma de conciencia de Jesús hasta los 30 años. El autor continúa desarrollando las cuestiones sobre la fe en Jesús y la inerrancia de Cristo. I. por lo que esto no sería posible si no existiese una analogía entre los conocimientos humanos y el conocimiento divino.José Antonio Sayés Lógicamente. que piensan en una especie de iluminación interior que Jesús habría tenido en el momento del bautismo o. creemos que Jesús toma conciencia humana de su identidad divina a la edad en que todo niño toma conciencia de su propia identidad. 49). «Jesús no habría tenido ni siquiera tiempo de asimilar semejante verdad para expresarla en su testimonio. A esto hemos de decir que. sino que en este sentido se limitó al uso de los conocimientos necesarios para el desarrollo de su misión (ciencia infusa). Como dice Galot33. Sería. Esta teoría. ello va contra los datos bíblicos. de la Palabra que usa palabras humanas (DV 4). que hasta entonces se había tenido como mero hombre. 341. incluso. Según esta perspectiva. Cristo tiene que hacer la experiencia de la paternidad humana. No se le puede pedir a Jesús que responda quién es cuando solo tenía un mes de vida. en el caso de Cristo. hay una diferencia: se trata de trasvasar conocimientos divinos al campo humano. pudo también conocer a modo humano su identidad divina. 33 J. Así la conciencia humana es el vehículo en el que Jesús expresa su conocimiento divino. difícil admitir un semejante vuelco psicológico». ha podido traducir el conocimiento de su identidad divina. habría de resultar traumatizante para un hombre. como algunos piensan. él mismo lo habría tenido que experimentar en el momento en el que comenzaba la propia misión. Todos los conceptos y analogías que Jesús usa en su revelación están tomados de la experiencia humana y. GALOT. verdaderamente. basada en la analogía ontológica. no quiso aprovecharse de su condición divina con el fin de deslumhrar con conocimientos científicos. para poder traducir el conocimiento y la visión que tiene del Padre a conocimiento humano. Además. Tampoco aceptamos la teoría de algunos. Esta es la revelación. Se trata de una auténtica revelación.Señor y Cristo Curso de Cristología .

I. Esta consagración se puede comparar a una unción. la humanidad está asumida por el Verbo. 14. Lc 1. sin mácula. sin nada de común con el pecado39. pues Jesús se designa a sí mismo como aquel que el Padre ha consagrado y mandado al mundo34. esta gracia se refiere al favor que Jesús encuentra ante el Padre y ante los hombres. 21 39 Hb 7. comenta Galot41. cuya vida está totalmente consagrada a la gloria del Padre. 42 Ibíd. 35.José Antonio Sayés IV. 21. Esta consagración. Se trata. Se trata de una consagración de todo el ser de Jesús. Por el Espíritu. 69 37 Lc 4. inocente. porque está llena del Espíritu Santo. 34 35 11 . esta plenitud de santidad. 30. Lucas dice que Jesús crecía en sabiduría. PG 36. La santidad (asunción de la naturaleza humana por parte de la persona del Verbo y que está en la ontología misma de Cristo) se desarrolla y expansiona a través de su humanidad por medio de etapas. Se puede. 15 41 J.. En Jesús. 382. 26 40 Jn 4. 113. antes que rectitud moral. pero dinámicamente significa que toda la vida de Cristo es vida filial en el Espíritu. es pertenencia a Dios. tiene un carácter ontológico y un carácter dinámico. 36 Orat. Esto es lo que la escolástica ha llamado gracia de unión (gratia unionis): es la unión hipostática en cuanto don que confiere a Cristo esta santidad sustancial. La santidad. gracia y edad delante de Dios y de los hombres. además. La gracia de la que aquí se habla no se puede identificar con la gracia santificante. Jesús es el Santo de Dios por excelencia36. esta pertenencia se realiza por el hecho de que la naturaleza humana ha sido asumida por la persona del Hijo. 381. Esta naturaleza asumida por el Hijo es puesta a disposición del Padre: Jesús quiere cumplir con ella la voluntad del Padre. Es el Espíritu quien le da poder sobre los demonios y bajo su acción ensalza Jesús al Padre38. GALOT. Como niño era Jn 10. pues es el pontífice santo. sino por la total presencia de aquel que unge35. Esta naturaleza pertenece totalmente al Padre porque es la del Hijo enviado al mundo. siendo como es la vida. 36 Hch 3. puesto que posee dentro de sí la «fuente que brota para la vida eterna»40.Señor y Cristo Curso de Cristología . Jesús fue santo en toda su vida terrena y lo seguirá siendo en su estado glorioso. hablar de un crecimiento de la santidad en Jesús. de todos modos. Por ello. según el texto de los Proverbios en el que se inspira (3. 4). como en los otros ungidos. La consagración afecta a la naturaleza humana. Su vida es santa. pero no por operación. destinada a manifestarse en su misión. de una santidad que irradia a los hombres. Jesús hizo alusión a la consagración fundamental que radica en la misma encarnación. incluso en cuanto hombre poseía la plenitud de la santidad. pues. LA SANTIDAD DE J ESÚS Siendo Jesús Hijo de Dios. Ontológicamente. Jesús es conducido al desierto37. dice Gregorio Nacianceno. Jn 6. 1 38 Lc 10. Es preciso decir que Jesús ha tenido siempre la plenitud de santidad que convenía a cada etapa de su desarrollo42..

a. en la medida en que se desarrolla su naturaleza humana. más bien. sino que lo es Cristo en su naturaleza humana. es cabeza de la Iglesia justificando a los otros: solo hay entre ellas una distinción conceptual»44. «La gracia. primordialmente. Siendo siempre plena su santidad. A causa de aquella eminencia de gracia que recibió. la naturaleza humana de Cristo ha sido elevada a la mayor unión posible con la divinidad. se ha hablado en Jesús de la gracia de unión. más bien. esta gracia habitual de Cristo nos plantea un serio problema. pues sería hacer de esta un nuevo sujeto y en Cristo no hay más que un sujeto. Por consiguiente. nos viene instrumentalmente por medio de su humanidad (instrumento de su divinidad) (III. como es obvio. En esto consiste su calidad de cabeza. 43 44 III. No puede. 12 . Pero ¿la gracia santificante qué es. sino su Hijo natural y lo es también en su naturaleza humana. mientras que la gracia de unión se sitúa en la línea de la persona. La única filiación adoptiva es la nuestra. Se trata. q. Es claro que en Cristo no hay más filiación que la natural y que en él no puede darse una filiación adoptiva más en su naturaleza humana. permanece la distinción de naturalezas. Tomás43. la gracia personal que santifica el alma de Cristo es esencialmente la misma según la cual. sino gracia de filiación? Sencillamente. 1. su humanidad es santa porque es la humanidad del Verbo. como dice Sto. que se le confiere como a fuente para todos los hombres. que participan por adopción de su filiación natural: hijos en el Hijo.José Antonio Sayés plenamente santo. Esta es la gracia capital: la gracia habitual de Cristo en cuanto fuente y cabeza de toda gracia que reciben los hombres. 8. si Cristo es Hijo por naturaleza. Sin embargo. Como dice Sto. tiene la facultad de hacerla llegar a los demás. Tomás. Su alma no podría estar desprovista del conocimiento y amor sobrenaturales que tienen los hombres por la gracia. a. pensamos que es cierto que toda gracia nos viene de Cristo e incluso. continúa Sto. Cristo no es Hijo adoptivo del Padre.Señor y Cristo Curso de Cristología . por esta razón. En consecuencia. Por ello es preciso que lo sea por participación. q. y también lo era como adulto y en su pasión. Propiamente. pues. La gracia de unión no es otra cosa que la unión hipostática considerada en cuanto que es un don para la naturaleza humana de Cristo. Por nuestro lado. Cristo es adorable en su humanidad. y esta gracia es en Cristo de una plenitud tal. 7. aunque la humanidad de Cristo ha sido santificada propiamente por la divinidad. A la naturaleza humana de Cristo se le ha conferido tradicionalmente una gracia habitual (la gracia santificante). de modo que. Tomás. Tradicionalmente. es cuanto que somos hijos adoptivos en Cristo. habría que decir. ad 1. q. de una santidad sustancial. haber santidad mayor que la santidad con que la naturaleza humana de Cristo es santificada sustancialmente por la gracia de unión. fue recibida en el alma de Cristo de la manera más eminente. a. la dignidad del alma de Cristo exigía que se uniera íntimamente a Dios por el conocimiento y el amor. Es obvio que. que no es la naturaleza humana de Cristo la que es santa. sin embargo. 8. se desarrolla. en la línea de la naturaleza. lo cual solo podría realizarse por la elevación de la naturaleza humana mediante la gracia habitual. La gracia habitual de Cristo es una consecuencia de la gracia de unión. por la unión hypostática. La gracia habitual se sitúa. Tomás. en su conjunto. pues no se puede estar más unido a Dios ni pertenecer más a él que como Hijo natural. no puede ser hijo por adopción. III. de modo que el alma de Cristo no es divina por esencia. 5. pues. como dice Sto. 1).

IMPECABILIDAD Es la Sagrada Escritura la que afirma que Cristo no cometió pecado. la salvación que Cristo realiza consiste en que. La gracia creada no es la producción de un ente por la causalidad eficiente. J.José Antonio Sayés Hoy en día. Adam: «Solo porque Jesús estaba. Como tal no ha sido objeto de una definición de fe. la garantía de que Jesús nos podía redimir. Madrid 20042). A. de Cristo y a través de su humanidad ) no en cuanto nos confiera una gracia que no tiene nada que ver con su filiación. que Cristo estuvo libre del pecado original (D 1374). SAYÉS. Y debemos recordar que Cristo ejerce su capitalidad (toda gracia nos viene. 46 47 Jn 1. Algunos han apelado a la visión beatífica de Cristo. se ha hecho igual a nosotros en todo. aunque no ha habido acuerdo en la causa de la misma. y de esta posibilidad le libraba la visión beatífica. En la teología católica se ha admitido esta impecabilidad. Teología y vida (Edihesa. tenía la posibilidad de pecar. 388. incluso. precisamente.Señor y Cristo Curso de Cristología . es decir. ¿Quién de ustedes me argüirá de pecado?46. 45 13 . que es la natural. GALOT. La absoluta ausencia de pecado en Cristo ha sido afirmada en una profesión de fe del concilio de Florencia. pero podemos decir que es una verdad teológicamente cierta. 15 49 J. por otra. si bien estaba hipostáticamente unida al Verbo. Algunos. sino con el pecado mismo. sino que el hombre queda elevado en su conocimiento y amor creaturales. Ha dicho así K. V. como comenta Galot49. La gracia creada es el efecto que esta inserción en Cristo tiene para el hombre. en la perspectiva mencionada se concibe al alma de Cristo como sujeto que se pone frente al Verbo y se piensa que no queda suficientemente elevada y divinizada por la unión hipostática. No es esta la perspectiva que hay que tomar. Pero. la humanidad de Cristo. Justamente en esta integridad natural estaba. Lo que en nosotros es gracia en Cristo es unión hipostática. se está redescubriendo la prioridad absoluta de la gracia increada como gracia de filiación. en conexión con la naturaleza humana y no estaba. pensando en la solidaridad de Cristo. en conexión con el pecado humano. de haber asumido tal solidaridad. rompiendo la barrera de la analogía que es la suya. algo que se deduce de datos de fe. carga con los pecados de los hombres. 50 K. ADAM. Por otro lado. por una parte. podía reducir a la pureza y santidad a todos los que se le incorporaban por la fe»50. en cuanto que queda elevado al orden sobrenatural. siendo inocente. Toda la naturaleza humana de Cristo queda asumida por el Verbo y así santificada. el cual implica una oposición a Dios que no es compatible con la persona del Hijo del Dios. defienden que habría sido más solidario con nosotros de haber podido pecar. El Cristo de nuestra fe (Barcelona 1972) 327-328. En Cristo no hay más que un sujeto y una filiación. para la primitiva predicación. Precisamente. por supuesto. Según Escoto y Durando. segunda edición: La gracia. y entrando a amar y conocer como Dios se ama y conoce. I. porque poseía la libertad. 29 48 Hb 4. Pero impecabilidad dice más que mera ausencia de pecado. 46 Jn 8. En cuanto sacerdote. Cf. excepto en el pecado48. sino en cuanto nos inserta en la suya por el Espíritu45. Jesús es. se habría hecho Cristo solidario no con los pecadores. Dice imposibilidad de pecar. El decreto de Eugenio IV pro Iacobitis enseña. La gracia de Cristo (BAC Madrid 1993). el que quita el pecado del mundo47.

Él mismo ha subrayado su libertad en el drama de la pasión: « Nadie me quita la vida. Si colocamos la esencia de la libertad en elegir entre el bien y el mal. Cristo tiene la forma más perfecta de libertad. a veces. En el evangelio aparece Jesús como un hombre libre. El misterio de la encarnación redentora exige. superando con esfuerzo y. la libertad se manifiesta como la facultad de elegir entre el bien y el mal. 51 Jn 10. libertad con impecabilidad? A veces.José Antonio Sayés Es claro. Es precisamente en el sacrificio redentor donde se ejerce plenamente la libertad de Jesús. Su libertad consistía en su autodeterminación. LA LIB ERTAD La impecabilidad no priva a Jesús de su libertad. Dios es libre y lo es más perfectamente que el hombre. se autodeterminaba personalmente y decidía libremente obedecer al Padre. Cristo mereció nuestra justificación (D 1513). la autodeterminación para el bien. Dios es libre y. un tipo de libertad inferior.Señor y Cristo Curso de Cristología . La facultad de elegir el mal supone que el mal se puede presentar como un valor ante los ojos humanos y no podemos decir que ver en el mal un valor sea un bien. En este sentido Cristo era perfectamente libre. entonces. Parece que la impecabilidad hace de Cristo un ser determinado ya en una dirección e incapaz de elegir entre el bien y el mal. En Dios. Ahora bien. el mérito implica libertad. de modo particular. Sin embargo. en Dios. ¿Cómo conciliar. Esta libertad debe ser afirmada en Cristo como una propiedad de su voluntad humana. Una persona divina no puede realizar un acto pecaminoso. la libertad se define como la facultad absoluta de determinar una acción por sí mismo. una perfección. en el hombre. El buen uso que Jesús hizo de su propia libertad a través de la obediencia al Padre ha tenido como fin reparar el mal uso de la libertad hecho por el hombre pecador. sino en la autodeterminación de los propios actos voluntarios. Muchos. 18 14 . más bien. eliminando la orden del Padre. Yo la doy por mí mismo»51. en la soberanía que el hombre ejerce sobre su propio comportamiento. por lo tanto. Por ello. La esencia de la libertad no está. la libertad humana de Cristo. Es cierto que. El sí que libremente le dio al Padre le costó la sangre. fruto de la imperfección humana. el problema se ha planteado así: Cristo o era libre y entonces podía no obedecer el precepto del Padre. la libertad no consiste en la facultad de elegir el mal. un acto de oposición a Dios. con angustia el atractivo de la tentación. dueño de sí y de su comportamiento. o el precepto del Padre le quitaba la libertad. Que Cristo amase siempre la voluntad del Padre no significa que no le costara y sufriera por ello. es claro que es incompatible con la impecabilidad: pero la esencia de la libertad consiste. No obstante. en el dominio de sí. como Galtier. En el cielo es donde seremos perfectamente libres. que la verdadera razón objetiva de la impecabilidad de Cristo está en que se trata de una persona divina y las acciones son de las personas. más bien. en la facultad de elegir el bien o el mal. Según el concilio de Trento. sin embargo. pero esto es. VI. quisieron eliminar el dilema. ¿Cómo solucionar el problema? La solución está en comprender la verdadera naturaleza de la libertad. no tenía la posibilidad de elegir la desobediencia.

libre. 10. Sin embargo. no me creéis»52. obediencia suprema de su amor filial al Padre. voluntario. Él va a dar al Padre un sí. Cristo toma en sus manos la obediencia al Padre y. porque esta. pero un sí que le va a costar sangre. y sin embargo. fidelidad a la verdad y a su misión: «Vosotros tratáis de matarme. 7-8 52 53 15 .. reforzado con el prefijo con) a la propensión natural de los seres humanos a obrar el mal. sensibles y espirituales. con una obediencia que le va a costar sangre. 55 Mc 14. de cupere. se llama concupiscencia -que se puede entender como sentir deseos (o exceso de deseos) no gratos a Dios (de acuerdo con su etimología a continuación). inquebrantable. La carta a los Hebreos dice así: Cristo. pues experimentó la angustia y el abandono. A Cristo le repugna el sufrimiento. yo no he hecho más que anunciaros la verdad que oí de Dios. bastaría leer el relato de Getsemaní en el evangelio de Marcos. con lo que padeció experimentó la obediencia»57. TENTACIONES Los textos evangélicos nos hablan de que Jesús fue tentado. por lo tanto. La tentación que Cristo sufrió por parte del demonio hacía referencia al mesianismo56. si digo la verdad. desear. Porque yo. aun siendo Hijo. 54 Credo del pueblo de Dios. 36 56 cf. En este sentido. la tentación llega al interior de Cristo en cuanto que le presenta un camino que le resulta más agradable a su humanidad: seguir un mesianismo de gloria y sin pasar por la cruz. sin embargo. En Cristo no cabe la posibilidad de oponerse a la voluntad del Padre. n°. la tentación nos pone en la alternativa de pecado y esto no ocurre en Cristo..Señor y Cristo Curso de Cristología . Cristo obedece inquebrantablemente. Es una tendencia desordenada que suscita la complacencia en el mal.. como tal. CEC 539 57 Hb 5.(del latín concupiscentĭa. Jesús no tuvo el mínimo desequilibrio54. ese Cristo que se queda solo y que fracasa por amor a la verdad? Por supuesto que sí. como consecuencia del pecado original. Es cierto que las tentaciones que sufre Jesús tienen caracteres distintos de las que sufrimos nosotros. a consecuencia del pecado de Adán. apurando el cáliz de la pasión. dejando el camino halagador de un mesianismo triunfante. Y. de modo que la victoria de Jesús sobre el tentador en el desierto anticipa la victoria de la Pasión. ¿Es libre. Jn 8. proviene del pecado y conduce al pecado. como dice Trento (D 1515). Para ver cómo Cristo ha sentido el peso del dolor y de la angustia. VII. A nosotros. indefectiblemente. 40-45 En la teología cristiana. Es cierto que en Jesús se debe afirmar la ausencia de concupiscencia53. ya que. sigue el camino del dolor. en efecto. Es preciso distinguir la concupiscencia como un apetito sensitivo que es una propiedad natural buena (y en este sentido cabe decir que Cristo tenía capacidad para el matrimonio) y el concepto moral de concupiscencia como desequilibrio que afecta a todas las facultades del hombre.. prefiere que el Padre le aparte el cáliz de dolor55. «habiendo ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarle de la muerte. sin ser propiamente pecado. Pero de esto no se puede deducir que las tentaciones de Jesús fueran meramente externas. lo cual no le es indiferente en cuanto hombre. en cuanto que no cabe en él la posibilidad de pecado.José Antonio Sayés La libertad de Cristo es. La carne de Cristo es sensible al dolor y la tentación le hace mella.

«Uno de la S.Señor y Cristo Curso de Cristología . el que sufrió a través de su naturaleza humana. Este es el misterio de nuestro Dios. Los anatematismos de Cirilo insisten en que el Verbo ha padecido en la carne58. decían los SS. Trinidad ha sufrido». 58 D 263 16 . Padres.José Antonio Sayés Fue la persona del Verbo. un Dios que trasciende por completo la visión platonizante con la que se enfrentó el cristianismo. el Hijo.