Aproximaciones al concepto de salud desde una mirada alternativa

Julio César Payán de la Roche Médico. Colombia -- Encuentro Internacional de Terapia Neural. Cuba 2002 -Generalidades La definición de salud dada por la OMS como: "El estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedades", puede ser válida para la mirada pragmática de la ortodoxia médica, pero se invalida y pierde cualquier significado cuando se analiza desde las llamadas Medicinas Alternativas, y más específicamente desde las concepciones de la Terapia Neural según Huneke (TN) que plantea otros paradigmas para relacionarse sistémicamente, no objetivamente, con el ser humano, al que no vemos dividido en mente y cuerpo ni en órganos separados y especializados, sino integrado consigo mismo y con el todo de su entorno, reconociendo además que tanto la salud como la enfermedad hacen parte de un proceso teleológico vital, cibernético, autoecoorganizativo, y por lo tanto autoecocontrolado (1) (2). En el presente trabajo en primer lugar, analizaré la definición clásica de salud dada por la OMS, y en segundo lugar plantearé una aproximación a lo que consideramos salud desde nuestro punto de vista. Definición de salud según la OMS Veamos ahora las limitaciones que le encuentro a la salud definida como: "El estado de completo bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de enfermedades". Pienso que cuando se habla de la salud como "UN ESTADO", se la mira como algo estático, como un modo de ser, y pierde toda la visión dinámica y cambiante, que requiere el ser humano para permanecer vivo en el flujo de la vida misma. La visión estática, está de acuerdo con el paradigma mecanicista del método cartesiano en el que se sustenta el paradigma científico de la medicina convencional, pero no corresponde a la visión del ser humano como un sistema (de sistémico, complejo, alejado del equilibrio con un orden propio y en relación con todo su entorno, autoecoorganización y autoecocontrol) (3). Cuando la definición habla de "Completo bienestar físico, mental y social", coloca a la salud como algo imposible e inalcanzable, algo así como un estado de felicidad celestial. Cuando un "Estado", es imposible e inalcanzable, introduce en sí un elemento perturbador consistente en la INCAPACIDAD de alcanzarlo, pero con la ilusión de tenerlo algún día. Pero de la incapacidad y de la ilusión surge un tercer elemento como es el de la necesidad continua de tener siempre un bastón, o una institución, en este caso la institución médica sanitaria ortodoxa, que le permita no perder la esperanza por un lado, y que la realidad a que se ve sometido no sea tan difícil.

Así se mantiene en el miedo del sometido que siempre requerirá de los grilletes del esclavo, y de la mirada del amo, aprenderá a ser paciente, a esperar, y a tener relaciones de subordinación ante el estamento sanitario (1). La misma definición obliga a que la gente se pregunte en todo momento si de verdad puede estar sana, alcanzar lo inalcanzable, y a que la institución, implicada en la misma definición, le demuestre en todo momento que siempre tiene algo funcionando mal como pueden ser: una enzima mal colocada, un eritrocito que burló la barrera glomerular, un pensamiento desviado, o hasta una idea genial que no sea compartida por el paradigma reinante, entre muchísimos ejemplos que se pueden dar. Así, la institución sanitaria se vuelve juez y parte, y nunca pierde: "equivocados nunca, ignorantes jamás". Sano es entonces un enfermo no diagnosticado, ya que la normatividad estadística se confunde con la normalidad biológica. Los médicos, las médicas, todo el personal de la salud, los consultorios y los hospitales nos convertimos entonces, llenos de buenas intenciones, que pavimentan el camino a los infiernos según el dicho popular colombiano, en los guardianes y policías de una salud inalcanzable, y cada día descubrimos mas desviaciones de la norma para que ésta se torne cada vez más inalcanzable. Se llega al doloroso momento en que la definición de salud genera más enfermedades, más pacientes, y la necesidad de más médicos, más personal de salud y más camas hospitalarias. Desde esta mirada la definición de salud comienza a girar en torno a la enfermedad, ya que convierte a ésta última en lo único posible. Es un modelo que no genera salud sino enfermedad, esto ocurre en todo el mundo. Aun más, cuando la medicina preventiva ortodoxa, se dedica a prevenir la enfermedad con el modelo de salud actual, suprime algunas, pero surgen o reaparecen otras. Se suprime la viruela o el polio, pero aparece el SIDA, o el EBOLA, o se dispara la TBC, la lepra o el dengue. Algo está fallando en el modelo. Por otra parte la definición que nos ocupa es básicamente descriptiva ya que no contiene ni su proceso ni su propósito, ni siquiera insinúa el efecto que sobre ese bienestar tiene el medio político, social, económico e histórico en que se desenvuelve el ser humano. Quedan muchas reflexiones por hacer, pero dada la brevedad del tiempo concedido, no ahondaré más en el asunto. No quiero terminar esta primera parte sin recordar que una salud inalcanzable, y una enfermedad siempre presente se complementa muy bien con el mercado capitalista de los medicamentos y la industria farmacéutica, que vive de la enfermedad y no de la salud. Aún mas, vive del terror a la enfermedad; al menos, piensa la gente y el personal médico, ya que la salud es inalcanzable, que la enfermedad no sea tan grave. La institución médica sanitaria ortodoxa vive del miedo y del terror a la enfermedad, el miedo de salirse de la norma y de la normatividad, mientras tanto el capitalismo se llena sus bolsillos con Pesos, Dólares o Euros, y utiliza la ciencia para construir nuevos aparatos y teorías para descubrir mas enfermedades y daños, y remedios para tratar esas desviaciones que él mismo diagnostica. El círculo vicioso enriquecedor del capital, y envilecedor del ser humano se cierra, y en la Caverna de Platón todos permanecen en un silencio aprobatorio. Incluso, con mucha frecuencia, hasta las llamadas medicinas alternativas caen en la misma trampa.

Una aproximación diferente a la salud Tenemos que comenzar a ver la salud no como un estado, sino como un PROCESO, para verla en su significado de movimiento y cambio. En el ser humano son billones de células, cada una con miles de millones de moléculas enzimáticas a miles de reacciones por segundo, en un sistema termodinámicamente abierto, esto es que intercambia materia, energía e información con su medio ambiente, con memoria genética e historia social, cultural y humana. Así que no puede ser la visión estática de estado, sino la dinámica de un proceso alejado del equilibrio, complejo y caótico determinista (4), con procesos adaptativos de autoecoorganización. En el proceso vital alejado del equilibrio (un sistema en equilibrio no acepta ningún otro estado, fuera del propio, y no está en condiciones de generar trabajo), se presentan paradojas cuántico - gravitacionales, planteadas ya desde el antiguo Taoísmo (5), con contradicciones entre sus diferentes gradientes de información y energía, así que el proceso es dialéctico y biológico ya que es cuántico gravitacional, termodinámicamente abierto y teleológico. El proceso es también social ya que hay que reconocer en el ser no sólo al individuo aislado, sino como un ente que forma, transforma y es transformado por el medio social. Así que, de ser una individualidad pasa a ser una singularidad en lo biológico y social con una normalidad y orden propio que no tiene porque adaptarse a normatividades masificadoras estadísticas, así que tenemos que aceptar sus procesos de autoecoorganización. Los valores de tensión arterial del negro, son más altos que los de los blancos, el indio funciona con niveles de hemoglobina menos concentrados que las otras razas, en las zonas de paludismo el gen de la anemia falciforme puede defender a la población del plasmodio, el testículo inflamado produce sustancias que ayudan, en algunas ocasiones, al corazón para su mejor funcionamiento, para poner algunos ejemplos de comportamientos especiales, sin olvidarnos de la ley de los 5 elementos de la acupuntura que nos presenta muy bien las relaciones de los diferentes órganos entre sí mismos y con el universo. Pero también, ya lo expresaba antes, es una singularidad social que lo hace interdependiente con todo su medio, algo que está de acuerdo con su característica de ser termodinámicamente abierto. Todo esto le permite hacer parte activa de la vida y comportarse como una emergencia de ella. Por las experiencias de Clanser y Aspect y por los condensados de Bose Einstein (6), sabemos que en la naturaleza se da una verdadera danza cósmica de fotones y electrones que son componentes primarios de todo nuestro ser, así que la relación de la singularidad interdependiente se expande a todo el cosmos, siempre teniendo como referencias su medio económico, social, político e históricos. Es así como entendemos lo holístico. Finalmente, ese proceso vital que es la salud surge como una resultante de los sucesos nombrados, y se expresa como la sensación de bienestar en la vida que al ser singular e interdependiente no permite que se la reduzca a normas o modelos prefijados.

Los valores "normales" y "normativizadores" que desde la tecnología, o la biología, sustentan el modelo de salud ortodoxo, se pueden tener como referencias o aproximaciones pero solo como una parte del proceso dialéctico que es la salud, y solo servirán si se evalúan dentro de todo el amplio referente que es el ser humano holístico. Así que planteamos como propuesta a discutir, la siguiente aproximación a una definición de salud: "Salud es un proceso dialéctico, biológico, social, singular e interdependiente, dado por las relaciones del ser vital con el cosmos, en un proceso de adaptación en una sociedad con sus relacionas culturales, políticas, económicas, de producción, vitales e históricas propias, que finalmente aparece como una sensación de bienestar en la vida, no definido únicamente por normas o modelos prefijados, masivos o estadísticos". La enfermedad, desde este punto de vista, no es lo contrario a la salud, sino que hace parte del devenir vital y se la considera como un proceso autorganizativo agresivo en un ser humano dado (enfermo), al que no es que le dé una enfermedad, sino que él la hace como parte de su recorrido vital y teleológico (1). Por eso, el abordaje del ENFERMO, no de la enfermedad, desde la TN consiste en colocarle impulsos al organismo para que él busque su camino de autoecorganización según su devenir, sus posibilidades y sus relaciones sociales y cósmicas. En la teoría del caos se puede hablar del caos determinista, en la biocibernética de la caja negra, en la vida diaria prefiero hablar del misterio de la vida y del milagro de la sanación. Al final uno podría sintetizar la salud como el proceso vital por medio del cual uno se acepta a sí mismo. GRACIAS Bibliografía 1. Payán Julio C. Lánzate al vacío, se extenderán tus alas. Diálogos sobre sociedad, salud y libertad. 1ª Ed. Mc Graw Hill 2000 139 2. Morin E. Introducción al pensamiento complejo lª Edición Gedisa 1990 167 3. Prigogine Y. El fin de las certidumbres lª Edición Taurus 1997 230 4. Schifter Isaac La ciencia del caos lª Edic. Fondo de cultura México 1996 5. Payán J. La medicina biológica, una medicina no comprometida. 10ª Edic. 1993 Particular. 268 6. Penrose R. Las sombras de la mente lª Edic. Drakontos 1996 469

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