UNIVERSIDAD ALBERTO HURTADO

Facultad de Ciencias Sociales Carrera de Sociología Cuerpo y Sociedad

Walter Benjamin

La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica
Laura Osorio, María Fernanda Siles 07/10/2009

Profesor: Pedro Güell; Ayudante: William Osorio

Walter Benjamin Filósofo y crítico alemán fuertemente influenciado por el judaísmo y el marxismo. Nace en Berlín en 1892, muere en Portbou en la frontera franco-española en 1940 tratando de huir del régimen nazi hacia Estados Unidos. Un funcionario español le amenazó con entregarlo y Benjamin se envenenó. Su carrera académica se vio truncada por la negación de la licencia profesional en la Universidad de Frankfurt. Lo que significa que tomando en cuenta su línea teórica no se le ubique dentro de la teoría crítica, propia de la Escuela del mismo nombre. no

“La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” escrita en 1936 es un trabajo importante en la obra de Benjamin que se destaca por su estilo ensayístico de análisis filosófico peculiar por su método especulativo. En este caso, aplica su análisis a un dato concreto en el campo de la cultura. Como integrante de la Escuela de Frankfurt lidia con el traslado de la tradición idealista al orden material. El sujeto se mantiene como fuente principal de sentido, pero ahora su realización se da en la vida concreta a través de operaciones culturales. Con influencias de Kant, Hegel, Marx, Freud, Luckacks, Benjamin realiza sus análisis en un contexto de capitalismo tardío en el que observa un ser humano capturado en su subjetividad por el orden, valoración agudizada por la crisis del movimiento obrero de 1920 (primera “crisis del sujeto”); tiene en mente al fascismo como enemigo hasta su muerte. I. Concepto de cultura En “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” (Benjamin, 1989), Benjamin no aborda el concepto de cultura explícitamente. Hace referencia en el prólogo a los campos de la cultura en los que con el paso del tiempo se evidencian los cambios de la superestructura, vinculando éstos con las condiciones de producción de una sociedad específica. Para la Escuela de Frankfurt, la cultura es una posibilidad de pensar la sociedad capitalista en la que escriben. Dentro de la corriente hay una escisión fundamental debida a la relación que se establece entre cultura y política. Hay quienes perciben la cultura de masas, propia del capitalismo tardío, como una negación de las posibilidades emancipadoras de la política (Adorno y Horkheimer); hay otros que observan en la masificación del arte la posibilidad de instrumentalizarla con fines políticos. Benjamin y Marcuse entienden la cultura (vista desde el arte) como apertura desde la que se puede pensar la política. (Güell, 2009) Al buscar en el arte mecanismos de la alienación de la sociedad moderna, Benjamin encuentra en ellos la posibilidad de su propia destrucción (la politización del arte): “La humanidad (…) se ha convertido ahora en espectáculo de sí misma. Su autoalienación ha alcanzado un grado que le permite vivir su propia destrucción como un goce estético de primer orden. Este es el esteticismo de la política que el fascismo propugna. El comunismo le contesta con la politización del arte” (Benjamin, 1989: 20).

El arte (cultura) politizada es una vía para recuperar al sujeto alienado, que no es libre ni dueño completo de sí y que en tales circunstancias pone en entredicho la promesa ilustrada de la autonomía subjetiva. Benjamín, marxista, ve una creciente apropiación del individuo por parte del orden (fascismo) y propone una mediación para restablecer al sujeto primigenio de sentido que desde la tradición idealista alemana siempre ha sido el individuo (proletario en el pensamiento marxista). II. Tesis central del autor. Sentido de utilización del concepto de cultura en su teoría. En términos generales, Benjamin plantea en el prólogo de la obra que “La transformación de la superestructura, que ocurre mucho más lentamente que la de la infraestructura, ha necesitado más de medio siglo para hacer vigente en todos los campos de la cultura el cambio”. (ídem:1) El resto del texto es un intento por explicar cuáles han sido estos cambios y qué dirección están tomando en un contexto de auge del autoritarismo carismático; para esto es central la cita al poeta francés Paul Valéry que plasma la particularidad histórica del proceso antes mencionado: “En un tiempo muy distinto del nuestro (…) fueron instituidas nuestras Bellas Artes y fijados sus tipos y usos. Pero el acrecentamiento sorprendente de nuestros medios, la flexibilidad y la precisión que éstos alcanzan, las ideas y costumbres que introducen, nos aseguran respecto de cambios próximos y profundos en la antigua industria de lo Bello. En todas las artes hay una parte física que no puede ser tratada como antaño, que no puede sustraerse a la acometividad del conocimiento y la fuerza modernos. Ni la materia, ni el espacio, ni el tiempo son, desde hace veinte años, lo que han venido siendo desde siempre. Es preciso contar con que novedades tan grandes transformen toda la técnica de las artes y operen por tanto sobre la inventiva, llegando quizás hasta a modificar de una manera maravillosa la noción misma del arte.” (ídem:1) A través del cine y la fotografía, Benjamin explica la destrucción de la experiencia aurática propiciada por la reproductibilidad técnica de las obras de arte (que inicia a principios del siglo XX). Es desde el arte que se lee el fenómeno propio de la modernidad en el que el individuo pierde relación con un aquí y ahora (en la división social del trabajo y en la obra de arte- en el plano de la cultura). Para explicar cómo opera en el presente la estetización de la política por parte del fascismo, es decir, la utilización del arte reproducida técnicamente para exaltar la guerra y cómo podría el comunismo responder a dicho peligro, el autor utiliza como principio heurístico la experiencia de las sociedades fetichistas y animistas. Cuando la recepción de la obra de arte se realiza tanto bajo su valor cultual como por su valor exhibitivo, ésta adquiere una función más allá de sí misma. Las obras de arte antiguas surgen al servicio del ritual mágico; afirma Benjamin: “el valor único de la auténtica obra artística se funda en el ritual en el que tuvo su primer y original valor útil” (ídem: 5). Esta experiencia fue secularizada durante el Renacimiento, tomando la singularidad del artista o de su actividad el lugar de la singularidad de las manifestaciones rituales. La reproductibilidad técnica libera al arte del culto; sin embargo la traspasa al otro polo: la exhibición. La obra de arte está dispuesta a ser reproducida. El aura “manifestación irrepetible de una lejanía (por cercana que pueda estar) (ídem: 4)”; la autenticidad, el aquí y ahora del original, es sustraída de la reproductibilidad técnica. Lo reproducido adquiere actualidad cuando sale al encuentro de su destinatario. Este proceso, asociado en el texto con una forma específica de orientación de las masas hacia la realidad y de la realidad hacia las

masas: “Quitarle su envoltura a cada objeto, triturar su aura, es la signatura de una percepción cuyo sentido para lo igual en el mundo ha crecido tanto que incluso, por medio de la reproducción, le gana terreno a lo irrepetible”. (ídem:5) . Con la preponderancia que adquiere el valor exhibitivo de la obra, se transforma la función del arte teniendo como nueva fundamentación a la política. En este sentido, cabe señalarse el comentario que hace Benjamin sobre la transformación del rol de personajes políticos promovida por la técnica reproductiva en la forma de exponerlos. El obligatorio contacto con la radio y el cine modifican cómo deben presentarse los gobernantes. Por otra parte, la reproductibilidad técnica, que contribuye a la pérdida de relación del sujeto con la unidad (artística), trastoca la relación de la masa con el arte. Ésta adquiere un comportamiento progresivo; en el público del cine coinciden la actitud crítica y la fruitiva (placentera). El cine permite también experimentar partes de la realidad antes inaccesibles, pero por otra parte entraña una experiencia de choque (la sucesión de imágenes interrumpe la asociación que de ellas se pueda hacer en la mente) contra la cual debe defenderse la consciencia. La masificación del público de la obra de arte le da una forma particular a la propia participación de las masas en la contemplación de la obra; la masa no se sumerge en la obra, sino en sí misma. A la reproducción técnica, Benjamin asocia la reproducción de masas y de sus movimientos. El fascismo viola a las masas por tratar de orientarlas cultualmente a un caudillo, pero también viola los mecanismos cuyo fin original no es lo cultual sino lo exhibitivo al utilizar la reproducción técnica a favor de la guerra. Como se menciona en el apartado anterior, en Benjamin, la cultura es política; es decir, para Benjamin la salida al gran peligro de la guerra imperialista promovida por el fascismo está en que el comunismo politice el arte, para a través de la instrucción destruir la alienación. La cultura (el arte) será la que con un contenido político recupere la identidad subjetiva amenazada por el orden totalitario. III.Benjamin en la tesis del curso: Cultura como concepto mediador entre la escisión moderna entre subjetividad y orden. La tesis del curso es que en su uso y estructura cultura no tiene la pretensión de ser la referencia a un objeto, sino que busca establecer una perspectiva o un marco amplio para definir y enfrentar a la sociedad moderna como una paradoja a la vez inevitable e ineludible: la escisión entre subjetividad y orden social. La cultura no da dolores de cabeza, su objeto es la modernidad como dolor de cabeza. De esta manera, Walter Benjamin podría ubicarse perfectamente en esta noción en la medida que se pregunta también como la subjetividad puede crear una idea de contra-hegemonía con respecto a la modernidad que se ha instalado en la subjetividad y en la objetividad estructural. Considera la existencia de un dilema presente en la modernidad la cual se presenta entre la creación del sujeto y la ilusión de la creación del mismo sujeto denotando y reafirmando la ruptura del aura no sólo de subjetividad sino de la producción cultural. Frente a esto, Benjamin exige la creación de un proyecto donde los artistas generen una

potencialidad del proyecto crítico en pro del beneficio de la humanidad, el sujeto se presentaría como productor y su producción artística debería difundir una contrapropuesta a la reproductibilidad comercial. Aunque Benjamin no hable como tal de cultura, se esta refiriendo constantemente a campo de la cultura y la manera en que la política debe permear la producción artística en busca de revoluciones en la conciencia y en el actuar de las masas.

IV.Ideas generales del texto Marx observó en el capitalismo el establecimiento de condiciones que posibilitan su propia abolición. Según Benjamin la transformación de la superestructura, que ocurre mucho más lentamente que la de la infraestructura, ha necesitado más de medio siglo para hacer vigente en todos los campos de la cultura el cambio de las condiciones de producción. Todo esto se baso en lo que el infiere como la tesis acerca de las tendencias evolutivas del arte bajo las actuales condiciones de producción, a favor de conceptos orientados a la formación de exigencias revolucionarias en la política artística que se contraponga al fascismo. Reproducción técnica del arte es algo nuevo que se imponen en la historia intermitentemente pero de forma creciente. • Xilografía: reproducción técnica del dibujo • Imprenta: reproducción técnica de la escritura • Grabado en cobre y aguafuerte (Edad Media) • Litografía (inicios s. XIX): se alcanza grado fundamentalmente nuevo en la técnica de la reproducción: posibilidad de poner masivamente sus productos en el mercado pero de poneros en figuraciones cada día nuevas—acompañar la vida diaria. Escondía periódico ilustrado. • Fotografía: escondía el cine sonoro. • Reproducción técnica del sonido Hacia 1900 la reproducción técnica había alcanzado un standard en el que no sólo comenzaba a convertir en tema propio la totalidad de las obras de arte heredadas (sometiendo su función a modificaciones), sino que también conquistaba un puesto específico entre los procedimientos artísticos. En toda reproducción falta el aquí y ahora de la obra de arte; su existencia irrepetible en el lugar en que se encuentra. Autenticidad: el aquí y ahora del original. Ámbito sustraído a la reproductibilidad técnica. “La autenticidad de una cosa es la cifra de todo lo que desde el origen puede transmitirse en ella desde su duración material hasta su testificación histórica” pàgina 3

Obra reproducida técnicamente: -independencia respecto del original: en la fotografía se pueden resaltar aspectos del original accesibles solamente al lente o retener imágenes que se escapan a la óptica humana. -puede poner la copia del original en situaciones inasequibles para éste: salir al encuentro de su destinatario. En la época de la reproducción técnica de la obra de arte lo que se atrofia es el aura de ésta. “La técnica reproductiva desvincula lo reproducido del ámbito de la tradición”. Presencia masiva en lugar de irrepetible; lo reproducido adquiere actualidad pues puede salir al encuentro de cada destinatario: fuerte conmoción de lo transmitido; conmoción de la tradición, en relación con los movimientos de masas de estos días. Su agente más poderoso es el cine (liquidación de la tradición en la herencia cultural). En grandes espacios históricos se modifican el modo y la manera de percepción sensorial de las colectividades humanas; éstos están condicionados históricamente. Aura: “manifestación irrepetible de una lejanía (por cercana que pueda estar)” página. 4 Desmoronamiento del aura tiene condicionamientos sociales. (Circunstancias que dependen de importancia creciente de las masas): Acercar espacial y humanamente las cosas es una aspiración de las masas actuales. Tendencia a superar la singularidad de cada dato acogiendo su reproducción. Los individuos tienen la necesidad de apropiarse de los objetos en la imagen, en la reproducción. La trituración del aura es la signatura de una percepción cuyo sentido para lo igual en el mundo ha crecido tanto que por medio de la reproducción le gana terreno a lo irrepetible. Unicidad de la obra de arte en la tradición se expresa en el culto. Obras artísticas antiguas surgieron al servicio de ritual mágico, luego religioso. Aura vinculada a valor cultual. A partir de la fotografía el arte sintió la proximidad de la crisis, reaccionó con la teoría del arte por el arte (teología negativa que rechaza función social del arte y toda determinación por medio de un contenido objetual). E.g. Mallarmé en la poesía Reproductibilidad técnica emancipa a al obra artística de su existencia en un ritual. Obra artística reproducida se convierte en reproducción de obra artística dispuesta para ser reproducida. Se transforma función del arte: fundamentación en praxis distinta al ritual: la política. Recepción de las obras de arte bajo varios acentos; dos polos opuestos: • • Valor cultual Valor exhibitivo

La producción artística comienza con hechuras al servicio del culto (e.g. cuevas de Altamira): sobretodo destinado a los espíritus. Hoy parece que el valor cultual empuja a la obra de arte a mantenerse oculta. A medida que el arte se emancipa de lo ritual, aumentan las ocasiones de exhibición de ésta. La reproducción técnica ha aumentado tanto la posibilidad de exhibición de la obra de arte, que el corrimiento cuantitativo entre sus dos polos se torna en una modificación cualitativa de su naturaleza. Por ejemplo en tiempos primitivos por preponderancia de valor cultual fue instrumento de la magia así como hoy la preponderancia absoluta de su valor exhibitivo hace de ella una hechura con funciones nuevas, en las cuales la artística resulta accesoria. En la fotografía el valor exhibitivo comienza a reprimir al valor cultual. Con el rostro humano se da cuenta de la última resistencia de lo cultual. Cuando el ser humano se retira de la fotografía supera el valor exhibitivo al cultual. El autor retoma a Atget (calles de París 1900s) ya que sus fotografías exigen una recepción en un sentido determinado. Los periódicos ilustrados empiezan a presentarle señales indicadoras: pie de fotos prescriben forma de verlas. En el cine la comprensión de cada imagen está prescrita por la serie de las precedentes. Plantea también el trabajo de actor de cine el cual es representado por medio de mecanismo que corresponde a lo que la industrial cultural espera de el, en ese sentido, su actuación está sometida a serie de tests ópticos a la vez que se ve mermado en su posibilidad de acomodar su actuación al público durante la función. El papel del espectador se muestra como la actitud de un experto; se compenetra con el actor por medio del aparato. Al cine le importa que el actor se represente a sí mismo ante el mecanismo haciendo que el actor renuncie a su aura. Así como también los aparatos ocupan el lugar del público desapareciendo el aura del actor y con ella la del personaje que representa. Las necesidades de la maquinaria desmenuzan la actuación del artista en una serie de episodios montables. En esa medida, el actor se convierte en accesorio y estos accesorios toman función de actor. El cine es el primer medio artístico en mostrar cómo la materia colabora con el ser humano. Actor de cine sabe que en última instancia tendrá que habérselas con el público de consumidores que forman el mercado. Mercado que le resulta tan poco asible como lo es para cualquier artículo que se hace en una fábrica. La atrofia del aura en el cine responde con construcción artificial de la personalidad afuera de los estudios: el culto a las estrellas (carácter de mercancía). En la política es perceptible la modificación que se constata con la técnica reproductiva en el modo de exposición; la crisis actual de las democracias burguesas se presentan como las crisis de condiciones determinantes de cómo deben presentarse los gobernantes. La radio y el cine modifican también la función de quienes se presentan antes sus mecanismos- incluyendo gobernantes. Se presenta la metáfora mago-cirujano: pintor y cámara. El primero observa en su trabajo una distancia natural para con su dato; la cámara se adentra hondo en la textura de los datos. Las imágenes que consiguen ambos son diversas. La del pintor es total, la de la cámara múltiple, troceada en partes que se juntarán bajo una ley nueva.

Reproductibilidad técnica de obra artística modifica la relación de la masa con el arte. A través del comportamiento progresivo se da el gusto por mirar y por vivir y se vincula con la actitud del que opina como perito. Indicio social importante: cuánto más disminuye la importancia social de un arte, tanto más se disocian en el público la actitud crítica y la fruitiva. De lo convencional se disfruta sin criticarlo y se critica con aversión lo nuevo. En el público del cine coinciden la actitud crítica y la fruitiva. El cine entraña su masificación; la pintura no está en situación de ofrecer objeto a una recepción simultánea y colectiva. El cine también se caracteriza por cómo el aparato ayuda representar el mundo; este, ha enriquecido nuestro mundo perceptivo con métodos que se explicarían desde la teoría freudiana. En el cine las ejecuciones son pasible de análisis más exactos, pero además presenta elementos susceptibles de ser aislados. Por virtud de la cámara experimentamos el inconsciente óptico, igual que por medio del psicoanálisis nos enteramos del inconsciente pulsional. El arte provoca demanda cuando todavía no ha sonado la hora de su satisfacción plena. Por ejemplo, el Dadaísmo favoreció demanda del cine, cuyo elemento de distracción es táctil (cambio de escenarios y de enfoques que se adentran en el espectador como un choque): el curso de asociaciones en la mente de quien contempla las imágenes queda interrumpido por el cambio de éstas. (En ello consiste el efecto de choque del cine). La masa es una matriz de la que actualmente surte todo comportamiento consabido frente a las obras artísticas. El crecimiento masivo del número de participantes ha modificado la índole de su participación. La masa dispersa sumerge en sí misma a la obra artística. Epílogo El autor contempla la idea de una proletarización creciente así como de un alineamiento creciente de las masas. En este sentido, el fascismo intenta organizar las masas sin tocar las condiciones de la propiedad que estas urgen por suprimir. El fascismo ve su salvación en que las masas lleguen a expresarse en función de la conservación de las condiciones de la propiedad: el esteticismo de la vida política que culmina en la guerra. Sólo la guerra hace posible movilizar todos los medios técnicos del presente, conservando a la vez las condiciones de la propiedad. La guerra imperialista es un levantamiento de la técnica, que se cobra en el material humano las exigencias a las que la sociedad ha sustraído su material natural. La realización acabada del arte por el arte: satisfacción artística de la percepción sensorial modificada por la técnica. Así, la sociedad se ha convertido en espectáculo de sí misma, su autolienación ha alcanzado un grado que le permite vivir su propia destrucción como un goce estético de primer orden. Este es el esteticismo de la política que el fascismo propugna aunque el comunismo le contesta con la politización del arte.

V. Ideas para la discusión ¿Qué se podría comentar sobre el arte contemporáneo reproducido técnicamente desde la perspectiva expuesta por Benjamin? -Relación público-obra de arte -Fines de la obra: ¿quién está utilizando la obra de arte? -Política dentro de la obra: ¿La despolitización de la obra de arte es una forma de orientar hacia algo? ¿Qué es este algo, si no es la guerra? -Mercado dentro de la obra: ¿Habrá una violación de los propios mecanismos técnicos similares a la que Benjamin atribuye al fascismo con la mercantilización de la obra de arte que pretende rendir culto a ciertas figuras? ¿Hay posibilidades de recuperación del individuo a través del arte todavía? ¿Què papel juegan las nuevas tecnologías en la reproducción del arte, principalmente el Internet?

Bibliografía Benjamin, W. (1989). La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. En W. Benjamin, Discursos Interrumpidos I (págs. 1-20). Buenos Aires: Taurus. Güell, P. (2009). Escuela de Frankfurt. Cultura y Modernidad . Santiago, Chile: Universidad Alberto Hurtado. s.a. (s.f.). Biografías y Vidas. Recuperado el 04 de 10 de 2009, de Biografías y vidas: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/benjamin.htm

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