Israel y la Iglesia

Por Jack Van Deventer El Premilenialismo moderno enseña que Dios no tiene uno, sino dos pueblos separados, Israel y la Iglesia. Esta enseñanza, conocida como Dispensacionalismo, fue dessarrollada en [los años] 1830's por J.N. Darby. Darby, buscando legitimizar su nueva creada teoria del rapto y sus dos "segundas venidas", dividió la Biblia en pasajes para Israel y para la Iglesia.(1) De acuerdo al Dispensacionalismo tradicional, Jesus vino a entregar él reino a los judios, pero los judios le rechazaron y le causaron la muerte en la cruz. Por eso, la muerte de Cristo no era parte del plan de Dios.(2) Como resultado, la venida del reino fue pospuesta hasta la segunda venida de Cristo y no está presente hoy excepto en "forma de misterio"(3) Él rechazo de Cristo causó un "paréntesis" en él tiempo en él cual "él reloj profético" se detuvo.(4) Por los judios rechazar él Mesias, Dios creo la iglesia como Plan B lo cual los Dispensacionalistas declaran que era del todo inanticipado, aun por los profetas del Antiguo Testamento.(5) Las implicaciones del Dispensacionalismo como han sido presentadas históricamente pueden sorprender aquellos que han sido enseñados ésta forma de Premilenialismo. De acuerdo al Dispensacionalismo, él milenio es fundamentalmente judio en su naturaleza de manera que los judios "serán exaltados sobre los Gentiles."(6) Los Gentilies estarán "en un nivel mas bajo" en él reino de Cristo.(7) En adición, a pesar del final sacrificio de Cristo como "él cordero de Dios que quita él pecado del mundo,: Él Dispensacionalismo enseña que él sistema sacrificial será reinstituido!(8) Relacionado a la doctrina distintíva del Dispensacionalismo de que Israel y la Iglesia son dos pueblos de Dios separados, se debe de notar en primer lugar que tal enseñanza es una separación radical del Cristianismo histórico. De acuerdo a Gerstener, "Historicamente hablando, este negación Dispensacional de la unidad de Israel y la Iglesia, representa una novedad sorpresíva. Desde los primeros periodos de la teología cristiana en adelante, la continuidad esencial de Israel y la iglesia ha sido mantenida. Esta doctrina histórica de la Iglesia está basada en tanto en las claras implicaciones de los textos del Antiguo Testamento y la clara enseñanza del Nuevo Testamento."(9) Por ejemplo, los primeros padres de la Iglesia tales como Papías, Clemente, Bernabé, Hermans y Justino Martyr creían que la Iglesia heredaba las promesas de Dios a Israel.(10) La muerte de Cristo no fue un accidente desafortunado traído por él rechazo de los Judios. Al contrario, hablado de la cruz, Jesus dijo, "Pero para este propósito Yo he venido a esta hora" (Juan 12:27). La Iglesia no es un paréntesis reposando en medio de los dos tratos de Dios con Israel, sino que la Iglesia es él cuerpo de Cristo y por eso "la plenitud de Dios" (Efesios

1:22,23).(11) En vez de ser enteramente futuro, él Reino es una realidad presente y creciente (Mateo 12:28; Colosenses 1:13). Contrario a los reclamos Dispensacionalistas, la Iglesia era muy parte del plan de Dios desde él principio. Romanos 9:22-26 (donde cita Hosea 1:10) dice que los hijos de Isreal, ambos Judios y Gentiles, serán como la arena de la mar, demasiado numeroso para contar su número. Que los Gentiles estarían incluídos entre él pueblo de Dios era un plan de Dios mucho antes de la cruz (ver Amos 9:11; Hechos 15:16-17). Como Provan señala, la Biblia utiliza los mismos términos para describir tanto a Israel como la Iglesia, probando que aquellos en la familia de la fe son uno y él mismo [cuerpo]. Ambos son llamados amados de Dios, los hijos de Dios, él campo de Dios, él rebaño de Dios, la casa de Dios, él pueblo de Dios, la viña de Dios, la esposa de Dios, los hijos de Abraham, él pueblo escogido, y los circuncidados.(12) Esto representa un dilema para los Dispensacionalistas. ¿Tiene Dios dos pueblos escogídos?¿dos rebaños?¿dos esposas? La Biblia es clara en este punto "no hay ni Judio ni Griego…pues todos son uno en Cristo Jesús" (Gal 3:28). El hecho de que los nombres juidios tales como "hijos de Abraham" y "la circuncisión" son usados para describir la Iglesia acentúa aun más la realidad de la Iglesia como él Israel espiritual. Es más, Los cristianos son llamados "él Israel de Dios"(Gal. 6:16). Donde Israel era un "reino de sacerdotes y una nación santa", ahora a la Iglesia Dios le dice, "Pero vosotros sois generación escogida y nación santa, un pueblo especial para que proclameis las alabanzas de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; quienes un tiempo no eran pueblo pero que ahora sois pueblo de Dios"(1 Pedro 2:9-10). Los Judios rechazaron a Cristo, gritando, "¡Fuera con él, fuera con él! Crucificale!" y "¡No tenemos mas rey que Cesar!" (Juan 19:15). Anticipando este rechazo, Jesús les advirtió en la parábola que "él reino sería quitado a ellos y dado a una nación que llevara los frutos de él" (Mateo 21:43). En condenación, él les advirtió de que sobre ellos estaria "toda la sangre justa derramada sobre la tierra" (Mateo. 23:35) y que este juicio sería "sobre esta generación", (Mateo. 23:36). Esta profecía fue cumplida en 70 DC cuando Jerusalén fue derrumbada por los ejercitos bajo él comando Romano y él templo fue destruído de tal manera que no fue dejada piedra sobre piedra (Mateo 24:2) Él rechazo de los Judios no será permanente, Mientras que él evangelio sea predicado y las naciones discipuladas, los judios responderán en fe cuando "la plenitud de los Gentiles" llegue (Romanos 11:25). Él Israel genético se convertirá a Cristo y su conversión será gran bendición para él mundo (Romanos 11:11-12, 15, 23-27).

Titulo: “Israel y la Iglesia (Diferencias)” 1/2 Autor: Thomas S. McCall Nº: PE1198

Israel, en los pasados diecinueve siglos de la dispersión, fue empujado a un costado. Fue la iglesia la que se encontró en el centro del obrar del Señor cuando el evangelio se propagó por el mundo entero. A pesar de eso, Dios presta mucha atención al pueblo judío – aun cuando todavía se encuentra en la incredulidad – y esto se muestra en que Él lo guarda en medio de dificultades y persecuciones de todo tipo. "Israel y la Iglesia (Diferencias)" 1/2 Estimado amigo, comenzare diciendo que uno de los grandes campos de batalla teológicos del cristianismo tradicional de todos los siglos ha sido la naturaleza y el carácter de la iglesia, especialmente en su relación con su antepasado bíblico Israel. Las dos opiniones principales con respecto a esto son: (1) que la iglesia continúa la línea de Israel, y (2) que la iglesia se diferencia totalmente de Israel. Estudiemos la primera opinión: La iglesia es sinónimo de Israel. La opinión predominante en esto ha consistido en que la iglesia personifica el "nuevo" Israel - ésa es una continuación del concepto de salvación que fue introducido en el Antiguo Testamento juntamente con Israel. De acuerdo a esta opinión, la iglesia constituye un mejoramiento y un perfeccionamiento del concepto comenzado con Israel. Y todas las promesas que fueron dadas a Israel en las Escrituras encuentran su cumplimiento en la iglesia. De este modo, aquellas profecías que se refieren a las bendiciones y a la restauración de Israel en la Tierra Prometida, son consideradas como promesas de bendiciones espirituales hechas para la iglesia. Las profecías que tienen que ver con la condenación y el juicio, sin embargo, siguen valiendo literalmente para el pueblo de Israel. Esta opinión, a veces, es denominada como "teología de la sustitución", porque se considera a la iglesia como sustituto de Israel en la mayordomía de Dios. Uno de los problemas vinculado con esta opinión es, entre otras cosas, la continuación de la existencia del pueblo judío, especialmente en vista de la nueva fundación del Estado de Israel que tuvo lugar en nuestro tiempo. Si Israel está condenado a la extinción y no existe un futuro divinamente dispuesto para él, se nos plantea la pregunta: ¿Cómo se explica el hecho que el pueblo judío, desde la fundación de la iglesia, haya continuado existiendo durante casi dos mil años, en contra de todas las expectativas? ¿Cómo se explica, además, el resurgimiento de Israel en el conjunto de las naciones, en el cual existe como nación independiente - como pueblo que ha salido victorioso de varias guerras y que ha logrado éxitos económicos? Ahora bien, veamos la segunda opinión: Israel y la iglesia difieren uno del otro. Nosotros consideramos que esto es claramente enseñado en el Nuevo Testamento, pero que no fue tomado en cuenta durante la mayor parte de la historia eclesiástica. Esta opinión dice que la iglesia se diferencia totalmente de Israel, y que los dos no deberían ser confundidos uno con el otro. Es más: la iglesia representa una creación totalmente nueva, que fue fundada en el día de Pentecostés, después que Cristo resucitara de los muertos. La misma continuará existiendo hasta que sea recibida en el cielo - y eso sucederá en el momento en el cual el Señor regrese para

arrebatarla. Ninguna de las palabras de maldición o de bendición que fueron proclamadas para Israel se refieren directamente a la iglesia. Solamente porque Dios así lo dispuso, y no en base a la interpretación original, la iglesia es, por ejemplo, partícipe del pacto de Abraham y del nuevo pacto. En consecuencia, todos los pactos, promesas y advertencias que corresponden a Israel, quedan sin tocar. Israel, el pueblo judío, en el sentido natural continúa siendo lo que era. Por supuesto que Israel, en los pasados diecinueve siglos de la dispersión, fue empujado a un costado. Fue la iglesia la que se encontró en el centro del obrar del Señor cuando el evangelio de propagó por el mundo entero. A pesar de eso, Dios presta mucha atención al pueblo judío - aun cuando todavía se encuentra en la incredulidad - y esto se muestra en que Él lo guarda en medio de dificultades y persecuciones de todo tipo. A veces, incluso, el cristianismo nominal mismo (hay que decirlo para nuestra vergüenza) ha ocasionado esas persecuciones de los judíos. Dios no solamente ha protegido al pueblo judío, sino que también cumplió Su promesa de conservar un remanente de Israel en cada generación. Pero de esto hablaremos en el próximo bloque. Antes de la pausa musical estuvimos hablando de que Dios no solamente ha protegido al pueblo Judío sino que también cumplió su promesa de conservar un remanente de Israel en cada Generación. El remanente de Israel en esta época es la totalidad de los judíos que creen en Cristo, que están lado a lado con los creyentes no judíos, y que con ellos conforman la Iglesia, el cuerpo de Cristo (Ro. 11:5). En ese sentido, entonces, una parte de los miembros del pueblo de Israel (el remanente creyente) se superpone a la iglesia durante el tiempo de la misma. Pero eso no justifica una equiparación de Israel con la iglesia, o viceversa. En el futuro, se cumplirán tanto las advertencias de Dios que se aplican a Israel, como también Sus promesas. Cuando el Señor finalice Su plan para el tiempo de la iglesia, y la misma sea llevada al cielo durante el arrebatamiento (1 Ts. 4:16-18), volverá a llevar a Israel al escenario principal de los acontecimientos mundiales, determinados por Él mismo. Primero vendrá el desastroso tiempo de la tribulación para Jacob (Jer. 30:7), también llamado la "gran tribulación". Será un terrible tiempo de siete años, que en la primera mitad comenzará en forma relativamente inofensiva, pero cuya atrocidad, sin embargo, irá en aumento durante la segunda mitad hasta llegar a su más alto punto. Durante ese tiempo, el mundo será juzgado por haber desechado a Cristo. Pero más específicamente, será Israel quien será juzgado, depurado y preparado, a través de la prueba de fuego de la gran tribulación, para la segunda venida del Mesías. Eso es lo desagradable de todo eso. Lo lindo de esto es que en el momento en que Cristo vuelva a la tierra, al final de la tribulación, los miembros del pueblo de Israel estarán listos, dispuestos y orientados para aceptarlo. Entonces proclamarán al Señor, como Él mismo lo predijo: "Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor" (Mt. 23:39). Así como a través del tropiezo de Israel durante la primera venida de Cristo el mundo recibió bendición, el hecho que Israel acepte a Cristo durante Su segunda venida será como vida de entre los muertos (Ro. 11:15). Los miembros del remanente de Israel que aún estén vivos después de la tribulación (aproximadamente un tercio del pueblo judío que haya entrado a ella) serán salvos. A continuación, el Señor establecerá Su reino sobre toda la tierra, en la capital de Israel, Jerusalén - justamente en el mismo escenario donde Él, siglos antes, fue desechado. Israel llegará a ser la cabeza de las naciones y no ya su cola. Todas las naciones enviarán representantes a Jerusalén, para honrar y adorar

al Rey de reyes y al Señor de señores. La iglesia regresará con Cristo, y reinará con Él durante mil años. Para ir finalizando me gustaría decir que Él mismo dijo a Sus discípulos que en la renovación de todas las cosas, ellos reinarían sobre las doce tribus de Israel. Eso nos muestra que Israel no ha sido olvidado en el plan de Dios. Aun cuando el pueblo judío todavía tenga tiempos oscuros por delante, habrá una hermosa melodía final en su larga historia. Amen.