UNlDAD 2.

LA HlSTORlA Y EL ESTUDlO DE LA COMUNlCAClÓN HUMANA Y DE LOS MEDlOS DE
COMUNlCAClÓN
PRESENTAClÓN
Con base en las aportaciones de la primera unidad, toca ahora el turno de analizar el contexto histórico en el cual se
genera un desarrollo importante de los estudios sobre la comunicación humana y los medios de comunicación en lo
particular. Esto se llevará a cabo a través de un análisis histórico, en la cual, se expondrán diferentes
acontecimientos que propician una preocupación académica, política y económica en torno a la comunicación
humana y a los medios de comunicación.
En síntesis, se trata de describir algunos de los hechos más significativos de las primeras cuatro décadas del siglo
XX, con la finalidad de que el estudiante advierta cómo el estado de cosas en el mundo impactó las mentes de los
hombres dedicados al estudio de lo social, especialmente después de que en l933, Hitler fue electo primer ministro
en una república democrática. Se citan algunos de los hechos más relevantes en esa época: la Primera Guerra
Mundial, el paulatino avance de los fascismos, el surgimiento en el arte de las vanguardias europeas, la crisis de
l929, la llegada de Hitler al poder, la guerra civil española de l936, la Segunda Guerra Mundial (l939-l945), el
holocausto y la detonación de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki.
Al cumplir quince años, un ser humano nacido en la Europa de l900 era testigo de una contienda mundial, a los
treinta y tres asistía a la barbarie del nazismo y, posteriormente, se enteraba en agosto de l945 de los estragos que
dejaba el lanzamiento de la bomba atómica sobre Japón. Esta situación extrema y difícil indujo a que pensadores
como Erich From se hicieran una pregunta radical: ¿podrá sobrevivir el hombre?
Lo anterior denota que los hechos históricos de este siglo intensifican la reflexión en múltiples espacios del saber
espiritual. Filosofía, estética, teología, sociología, historia, política y otros campos de estudio de lo social avanzan
hacia la comprensión y la explicación de lo que pasa en el mundo, a partir de diferentes tipos o posturas de ciencias,
perspectivas teórico metodológicas, disciplinas y teorías. Asimismo, la comunicación humana en lo general y los
medios de comunicación en lo particular serán objeto de estudio de distintas y en ocasiones encontradas formas de
analizar y comprender la realidad.
Esta unidad tiene como objetivo delinear brevemente un marco histórico de referencia con respecto a los estudios de
los medios de comunicación en el período comprendido entre l9l5-l955, el cual puede dividirse en dos grandes
niveles: a) los acontecimientos históricos económicos, políticos, sociales y culturales en que surgieron diferentes
teorías y, b) la historia particular de los avances técnicos y tecnológicos de los medios de comunicación. Para ello, se
parte del análisis de algunas problemáticas histórico-sociales en sus relaciones con el surgimiento de distintos
enfoques teóricos, que han intentado comprender los fenómenos comunicacionales, y los efectos de los medios en lo
social. Por ello, se propone revisar dos objetos de estudio interrelacionados:
l) el contexto histórico en que surgieron diversos estudios que analizaron varios procesos sociales, políticos y
culturales los cuales en mayor o menor medida constituían acciones comunicacionales, fueran éstas colectivas,
masivas, sociales, grupales, interpersonales o bien intrasubjetivas.
2) el contexto histórico en que se generan diferentes estudios que analizaron las repercusiones del desarrollo y del
desenvolvimiento de los medios de comunicación en sociedad.
Con base en una breve reseña histórica de las dos Guerras Mundiales y de los movimientos que surgieron en el arte
durante las dos primeras décadas del presente siglo, agrupadas bajo el concepto de «vanguardia europea», se
pasará a la exposición de los acontecimientos de la Alemania nazi, como el primer ejemplo histórico de organización
y racionalidad aplicadas al uso de los medios.
Por último, se dará especial énfasis al desarrollo de la propaganda política.
En síntesis, esta unidad trata sobre el contexto histórico en el cual se generan diferentes estudios en torno a la
comunicación humana y los medios de comunicación colectiva en lo particular. Asimismo, es importante comprender
las razones por las cuales el fascismo, el nazismo, el socialismo y, en conjunto, el ascenso de los autoritarismos en
Europa constituyen un objeto de estudio no sólo para la filosofía o la ciencia política, sino para la comunicación.
OBJETlVOS DE LA UNlDAD
l. Tener una visión general acerca de las motivaciones y circunstancias históricas que propiciaron la teorización
sobre la comunicación humana y los medios de comunicación colectiva en lo particular.
2. Analizar la influencia de las guerras mundiales, las vanguardias europeas, el fascismo europeo, el nazismo alemán
y el impulso a la propaganda política, para conocer el desarrollo de las teorías acerca de la comunicación humana en
lo general y de los medios de comunicación en lo particular.
2
TEMARlO
l. El conflicto y los estudios acerca de lo social y lo comunicacional
2. La Primera Guerra Mundial
2.l. El curso de la guerra
2.2. El fin de la guerra y el inicio de otro conflicto mundial
3. El despliegue del autoritarismo en Europa (l920-l939)
3.l. Hitler en el poder
3.2. El fascismo
3.3. El nazismo
3.4. El socialismo
3.5. El fenómeno de las masas
3.6. Las primeras respuestas críticas a la llustración
4. La Segunda Guerra Mundial
5. El estudio de la propaganda: los primeros enfoques
l. EL CONFLlCTO Y LOS ESTUDlOS ACERCA DE LO
SOClAL Y LO COMUNlCAClONAL
El objetivo de esta unidad consiste en describir algunos hechos y tendencias históricas que dieron comienzo durante
el conflicto bélico de l9l4-l9l9. Mas allá de una lectura histórica, se trata de comprender cómo el estudio de la
comunicación humana y de los medios de comunicación obedece a tendencias que guardan entre sí una relación
interna, la cual se origina en el horizonte cultural de la llustración y en los términos del progreso asumidos desde el
siglo XVlll.
Asimismo, esta unidad tiene el objetivo de analizar cómo la continuidad de tales tendencias y los resultados de la
Primera Guerra conducen a una segunda conflagración mundial. El fenómeno de las guerras mundiales y, en
particular, el fascismo y el nacionalsocialismo55 transcienden con mucho la reconstrucción histórica o el describir la
manipulación masiva o los ánimos xenófobos, estos fenómenos por sí mismos no pueden dar cuenta de las
tendencias que confluyen en este momento de la historia.
Factores y tendencias como: a) el antisemitismo; b) la idea de una nación destinada a ocupar la primera posición en
el poder mundial; c) la posibilidad de articular de manera racional y organizada el conjunto social en torno al Estado;
d) el manejo de los medios de comunicación; e) la aparición de un liderazgo mesiánico y escatológico y, f) el avance
del fascismo como modo de organización política, guardan una relación con elementos del proceso que dio origen a
las guerras mundiales y forman parte de la historia de las ideas durante el lapso que va de l600 a l900. Los factores
económicos, políticos y sociales enunciados no son exclusivos de Alemania, están presentes en el resto de las
naciones de la época, se trata de la crisis de una civilización.
En estos años de totalitarismo, guerra y fanatismo, la humanidad conoció los límites del conflicto, del asesinato
sádico y de las inconsecuencias de un orden económico para el cual las ideas de dominio y conquista no estaban
lejanas de la acción y la estrategia. El conflicto por sus dimensiones en el siglo XX ha sido uno de los factores que
más ha influido en el estudio acerca de lo social y lo comunicacional, y desafortunadamente, también el conflicto ha
traído avances en las ciencias y en la aplicación de éstas. En este último caso, no se desestima el valor de los
descubrimientos científicos y sus aplicaciones, sino el hecho de que la guerra así como deliberadas decisiones
políticas fueran los factores que los propiciaran.
Por último es preciso señalar que la labor de retomar el tema de la Alemania Nazi no es retrospectiva, su vigencia es
enorme en el siglo XXl. Una actividad educativa necesaria consiste en brindar materiales reflexivos para ilustrar los
procesos psicológicos, así como los relatos de identidad y las patologías identitarias operantes en la formación de
una personalidad y sociedad autoritaria, así como las condiciones económicas, políticas y culturales que cimentaron
el desarrollo y propagación de fenómenos como el nazismo.
Este conjunto de factores es materia de estudio de la comunicación, porque el pensamiento de los hombres y las
mujeres está constituido por la experiencia, y también por los relatos que dan sentido a su hacer en el mundo.
El nacionalismo, el fascismo, el nazismo y el antisemitismo han tomado la forma de tendencias ideológicas y
políticas, y al mismo tiempo son patologías o enfermedades de la identidad que dan sustento a esas tendencias.
Los relatos y las patologías de la identidad forman parte del lenguaje pensado y vivido por los hombres y las mujeres.
Cuando se habla de nazismo, fascismo, antisemitismo y pangermanismo no sólo se hace referencia a experiencias
políticas sino a fenómenos comunicativos, porque lo que vincula e identifica a las personas que siguen estas ideas es
fundamentalmente un relato o un discurso sobre el mundo.
3
La aportación principal del científico a los esfuerzos encaminados a combatir al agresivo
nacionalismo consiste en profundizar la comprensión de la estructura esencial de la realidad social
(...) Ahora, después de la catástrofe, una libre investigación de las doctrinas de la más reciente
historia alemana, junto con una instrucción eficaz de las naciones del mundo acerca de estas
doctrinas, constituye la tarea educadora más importante del científico56.
La catástrofe no está distante, los holocaustos en la modernidad no han terminado.
2. LA PRlMERA GUERRA MUNDlAL
A comienzos del siglo XX, se manifestaron posiciones políticas contradictorias. Los imperios inglés, francés y alemán
se extendieron bajo una política colonial, en la cual, el desarrollo de la técnica se unió al avance de las fuerzas
productivas y a las nuevas formas de organización social. Los frutos de la Revolución lndustrial se mostraban en las
fábricas y en el comercio. Al mismo tiempo, del otro lado del mundo, Estados Unidos desplegaba una política
expansionista en los ámbitos territorial y comercial57.
Por otra parte, el derecho, las artes y las ciencias en la tradición ilustrada continuaron su tendencia hacia la
racionalización y la desmitificación del mundo, la tolerancia religiosa se perfiló como un hecho y los regímenes
democráticos se afianzaron en la medida de su crecimiento económico y poderío comercial. De las herencias de la
modernidad, una resultó especialmente relevante: el Estado de derecho, que se constituyó en evidencia cotidiana en
las naciones avanzadas.
El análisis del Estado reviste especial centralidad en el análisis del siglo XX, porque es una construcción social e
histórica fundamental de la modernidad. El Estado-nación y, por consiguiente, el descubrimiento de América, el
Renacimiento ltaliano y la Reforma protestante son grandes núcleos del ser moderno. Es durante el siglo XX, cuando
la humanidad experimenta en su máxima expresión el poder del Estado58. División de poderes, revolución
parlamentaria, tolerancia religiosa y Estado racional de derecho se desprenden en parte del paradigma histórico que
forma el iusnaturalismo59. El Estado moderno forma la estructura del poder, que es utilizada por los intereses
asentados en diferentes naciones, y que con el tiempo constituiría el pilar de los dos grandes conflictos mundiales.
De hecho, si la teoría y el desarrollo evidente del poder del Estado habían alcanzado ya un avance significativo, la
economía y la reflexión teórica sobre la economía no se quedaban atrás60. En este contexto, países como lnglaterra,
Francia y Estados Unidos, con una tradición colonial y expansionista, vivieron la experiencia de la revolución
industrial y por ende del liberalismo6l político y económico (distinto fue el caso de España y Portugal). Aquellas
naciones se plantearon, con varias décadas de antelación, la formación de ejércitos profesionales equipados y con
una capacidad técnica y logística capaz de competir en y por el espacio mundial62.
Los países que disponían de esta infraestructura desarrollaron amplias capacidades para transformar las materias
primas y surgió la necesidad por hacerse de nuevas colonias para tener insumos a menores costos. Así avanzó una
competitividad de orden privado que al involucrar mayores intereses se enlazó a la política de los Estados, hasta
convertirse en pugna por los mercados mundiales "(...) el capitalismo racional tiene en cuenta las posibilidades de
mercado (...) y cuanto más racional es tanto más se basa en la venta para grandes masas y en la posibilidad de
abastecerlas"63.
Por su parte, Alemania alcanzó su unificación tras una historia caracterizada por la formación de pequeños estados
aislados y territorios poco definidos en límites64, e incursionó en esta política de expansión internacional a solo
cuarenta años de unificarse. Para l900 tenía la capacidad para disputar los mercados y las fuentes de materias
primas. En Alemania como en el resto de los países industrializados, ciencias como la física, la química y las
matemáticas estuvieron cada vez más ligadas a las necesidades industriales. En el caso del desarrollo de la química,
por ejemplo, H. Barnes señala: "Es probable que ninguna otra rama de la ciencia haya sido tan importante para la
transformación de nuestra cultura material"65.
El capitalismo se consolidó en comercio, banca y actividades industriales. Sin embargo, su predominio recibió
criticas: primero surgieron las críticas al capitalismo por parte de los utopistas franceses e ingleses, como Saint
Simon, List y Fourier, después en el siglo XlX y en las primeras dos décadas de este siglo las obras de Carlos Marx,
Federico Engels, Rosa Luxemburgo, Lenin y Trotski que, en sus respectivas diferencias teóricas y disciplinarias,
crearon un modo de pensamiento filosófico, político e ideológico que propuso una forma de organización social
distinta (ciencias sistemáticas de la acción o postura dialéctica, véase Unidad 5).
La Revolución de Octubre de l9l7 en la Rusia zarista generó una forma de Estado opuesta a las formas de
organización social y de distribución económica del capitalismo. Desde este enfoque, la economía, la política y la
sociedad fueron orientados a implantar el socialismo. Durante la Primera Guerra Mundial, el socialismo inició la
experiencia de un Estado director, administrador y evaluador de las tareas económicas, políticas y sociales.
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También desde ese momento el nuevo sistema social mostraba su interés
por los medios de comunicación colectiva, pues con el triunfo de la revolución bolchevique, Lenin mostró un especial
interés por el cine y la prensa, asegurando que estos eran la mejor vía para difundir el socialismo y una conciencia de
clase colectiva, cuestión sustancial para la estrategia revolucionaria. Ahí inició la centralización de los medios en la
URSS, con una serie de contenidos que oscilaron entre la cultura, la ideología y la política.
Por lo anterior, puede aseverarse que la Primera Guerra Mundial (l9l4-l9l8) fue posible porque existía un desarrollo
capaz de generar industrias con producciones elevadas en armamento y suministros. La experiencia de la
organización industrial se aceleró en este período. Una guerra de estas dimensiones requirió orientar el conjunto
social hacia el conflicto. lnstituciones, economía y cultura operaron en una lógica de resistencia y agresión, y en todo
ello los medios de comunicación colectiva tendrían cada vez un papel más relevante.
2.l. EL CURSO DE LA GUERRA
En el umbral del siglo XX, los imperios europeos desarrollaron los medios para ejercer una hegemonía sobre el
propio Occidente, no sin antes recuperar o anexarse territorios que por motivos económicos y geopolíticos requerían
para afianzar su desarrollo y definir su preeminencia en Europa Occidental66. Esto motivó una estrategia
expansionista que debería darse bajo la consideración de las premisas inscritas en el tratado de neutralidad firmado
en l839 por Gran Bretaña, Francia, Austria, Rusia, Prusia, Bélgica y Holanda.
Los diferentes imperios habían alcanzado un nivel inédito de desarrollo que arrojaba grandes dividendos. Mayor
acumulación y excedentes exigían nuevas inversiones. El mundo capitalista se enfrentó a dos dilemas: el primero,
que consistía en qué hacer con la riqueza proveniente de las industrias, y el segundo, referente a cómo generar más
riqueza en un contexto de recursos limitados. La respuesta a lo anterior fue la guerra67. La Primera Guerra Mundial
en parte fue "consecuencia de la industrialización rápida (...), la cual no podía prescindir de la expansión de los
mercados, de las oportunidades de hacer inversiones lucrativas, ni del acceso a cantidades cada vez mayores de
materias primas"68.
Alemania era en l908 una potencia mundial69 al igual que lnglaterra70. En este escenario, cuando Alemania dispuso
de la infraestructura económica y la organización estatal necesarias para emprender un conflicto armado en las
condiciones del desarrollo de la época, comenzó por neutralizar el poderío británico. En principio destinó recursos
que ampliaron e innovaron su flota marina para igualar la de lnglaterra; después introdujo sus productos en mercados
tradicionalmente ingleses7l. En l9l4, inició la estrategia para adjudicarse la hegemonía económica y militar en
Europa (al tener como aliado incondicional a Austria-Hungría). De este modo, Alemania deliberó acciones bélicas a
través de complicados mecanismos diplomáticos, a fin de evitarse un clima de rechazo frente a otros países72.
El 28 de junio de l9l4, el heredero al trono austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando y su esposa fueron
asesinados por un terrorista serbio en Sarajevo (capital de Bosnia). Este incidente afectó fibras de una historia difícil y
ese mismo día, Austria declaró la guerra a Serbia. Por su parte, Alemania declaró la guerra a Rusia el l de agosto e
hizo lo mismo con Francia y Bélgica el 3 de ese mes, sin considerar la neutralidad de esta última.
El asesinato inició73 la guerra más grande en cuanto a destrucción humana se refiere (al principio los ejércitos
sumaban un total de 3 700 000 hombres)74. La acción bélica para finales de l9l4 fue constante entre alemanes y
franceses. Alemania unificó fuerzas con Austria para crear un frente en el este de Europa y neutralizar la fuerza de
los posibles ataques rusos. Para l9l6, la guerra seguía concentrándose en terreno francés; el ll de julio las bajas
francesas fueron de 3l5,000 hombres, las alemanas de 280,000 y las inglesas de 57,45075.
El cuadro de los campos de batalla no podrá ser descrito, tal vez ni siquiera comprendido. El dolor y la sangre fueron
resultado de una sociedad que cobró con la carne y con los huesos de mujeres y hombres cada centímetro de tierra,
cada frontera, cada forma de progreso. La razón con que soñaran Diderot y Voltaire transmutó en una orgía de
sangre, en una pesadilla brutal y feroz. Con la guerra comenzaron a proliferar las preguntas de los filósofos, los
artistas y los estudiosos de la época.
En l9l7, Estados Unidos incursionó en la guerra76, para l9l8 los aliados estaban agotados y carecían de reservas
humanas. Alemania contaba con más hombres, pues el retiro de Rusia de la guerra le devolvió efectivos del frente
oriental. Sin embargo, la población padecía carencia de alimentos y servicios, además de un profundo desgaste
psicológico. El primer éxito aliado ocurre el 6 de agosto, al contar Estados Unidos con 25 divisiones instaladas en
Francia, después siguieron otras victorias. El 26 de septiembre, comenzó el final de las aspiraciones imperialistas
alemanas con un bombardeo a los territorios ocupados en Francia, mientras que Ludendorff aún confiaba en realizar
una retirada ordenada. Wilson propuso a Alemania l4 puntos77 para llegar a la paz, los cuales por sus condiciones
eran en principio inaceptables para Ludendorff, quien consciente de lo insostenible de la situación, los acepta el 20 de
octubre de l9l8.
Por otra parte, en Rusia el zar Nicolás ll abdicó; este hecho propició que Alexandr Kerenski ascendiera a un gobierno
provisional, durante el cual pretendió continuar la guerra contra Alemania y Austria, colocando al General Aleksei
5
Brusilov al frente del ejército. Posteriormente llegó la revolución bolchevique de los días 6 y 7 de octubre, con la
consecuente ascensión al poder de Lenin y Trotsky, quienes retiraron a su país de la guerra.
2.2 EL FlN DE LA GUERRA Y EL lNlClO DE OTRO CONFLlCTO MUNDlAL
El Reichstag alemán sugirió que el derrotado Ludendorff dimitiese y fue sustituido por el General Wilhelm Groener. El
príncipe Max de Baden pidió la abdicación del káiser Guillermo ll proclamándose la República Alemana el 9 de
noviembre, como producto de una revolución interna. "La aparición de la República alemana despistó a todo el
mundo. A las once de aquella mañana, los cañones, que durante cincuenta y un mes habían desgarrado el cuerpo de
la Tierra, dejaron súbitamente de tronar. Del mundo subterráneo de las trincheras, los hombres subieron a la luz"78.
En este punto es necesario hacer un alto y destacar la importancia del surgimiento de una República en Alemania,
porque fue producto de una revolución interna en plena guerra. Más tarde los nazis, adscritos a un discurso
nacionalista, germanófilo y expansionista, no se cansarían de proclamar que las instituciones democráticas, como el
parlamento, eran producto de la misma traición que dio origen a la República79 y la causa por la cual Alemania
perdió la guerra. No debe olvidarse que desde una perspectiva comunicacional, en parte el éxito del poder nazi recae
en el discurso, esto es en la exaltación y uso a través de la propaganda política de grandes relatos de identidad
generados en la historia de los pueblos, tales como el nacionalismo, la religiosidad, la etnicidad y la cultura.
La paz wilsoniana, establecida en los catorce puntos mencionados, representó inequívocas consecuencias para ese
país. La derrota de Alemania se concretó con la firma del Tratado de Versalles el 28 de junio de l9l9. En éste se
estipuló que Alemania cedería Alsacia y Lorena a Francia, así como otros territorios a Bélgica, Dinamarca, Polonia,
Checoslovaquia y Lituania, perdiendo por otra parte Danzig, la cual fue declarada ciudad libre (hoy pertenece a
Polonia con el nombre de Gdansk). El total de estas pérdidas territoriales en Europa ascendió a 70, 539 km², además
de otras obligaciones y rubros de indemnización80.
Las naciones, que definieron a su favor el conflicto, instaurarían la paz y harían pagar literalmente la responsabilidad
alemana por medio de "los tratados de l9l9-l923, cuyo centro fue el tratado suscrito por los representantes de
Alemania en Versalles. Así se arrojó la idea de edificar una Europa nueva, fundada en principios y relaciones de
fuerza tales que la guerra fuese en adelante imposible"8l. Sin embargo, dicho tratado no contempló los efectos
ideológicos y políticos que suponía imponer nuevas fronteras a los vencidos82.
En este momento de la exposición, es necesario hacer un paréntesis para definir varios hechos de este período que
se extiende de l900 a l9l9. En primer término debe recordarse que a finales del siglo XlX, aún se escuchaban los
ecos de las proclamas en nombre del progreso.
La exaltación de las maravillas de la ciencia que desataron la Revolución lndustrial recorría Europa, así como
también la herencia de la llustración del siglo XVlll. Todo esto constituía para países como Francia e lnglaterra el
gran patrimonio a salvaguardar, era la "Bella Época".
Sin embargo, a sólo quince años de iniciarse el nuevo siglo, se desata la guerra, en la cual Alemania es derrotada.
Los tratados de Versalles establecen puntos que afectan sensiblemente no sólo a la economía germana, sino
también suponen la base para el surgimiento de imaginarios colectivos inclinados hacia la obscuridad, el pesimismo y
el resentimiento, tal y como se manifiesta en el expresionismo alemán.
Por otra parte al término de la Primera Guerra, sobrevienen una serie de reflexiones en las artes, la filosofía y la
literatura que rechazarían el legado de la llustración y el triunfo de la razón en la historia. En síntesis pueden
delinearse varios factores y hechos históricos significativos en el periodo que va de l900 a l9l9.
l) La consolidación del liberalismo económico en Europa y Estados Unidos. 2) El predominio de la idea del progreso
en los países más avanzados de la época. 3) El desarrollo económico derivado de la Revolución lndustrial del siglo
XlX. 4) El despliegue de una concepción expansionista cuya base se localiza en el desarrollo del capitalismo. 5) La
tensión lmperialista por las colonias, las materias primas y los mercados. 6) La legitimidad entre las potencias de la
época acerca de la noción de conquista. Nacionalismo por parte de las administraciones nacionales más
significativas por su poder 7) El deliberado impulso al económico en la época. 8) El inicio de la Primera Guerra
Mundial (l9l4). 9) La Revolución Bolchevique (l9l7). l0) El fin de la Primera Guerra Mundial y la firma del Tratado
de Versalles (l9l9). ll) El desarrollo de los partidos y movimientos socialistas en Europa. l2) El ascenso del
fascismo en ltalia con Benito Mussolini.
3. EL DESPLlEGUE DEL AUTORlTARlSMO EN EUROPA (l920-l939)
6
El período de entreguerras que va de l920 a l939 es relevante. En ese lapso se generaron condiciones para el
avance del fascismo, del nazismo y del antisemitismo83. El tratado de Versalles, pese al discurso de la "paz
perpetua", no inició un nuevo orden. Las sanciones y medidas aplicadas a Alemania terminaron por revertirse debido
a la presencia de corrientes nacionalistas que canalizaron el descontento de amplias capas de la población. El
tratado "creó más bien un orden inestable que sirvió de estímulo a los viejos sentimientos nacionalistas en los países
donde se abrigaba la esperanza de modificar el orden allí establecido"84.
Es necesario mencionar que aunque los países accedían a diez años de relativa paz, la crisis de l929 evidencia las
contradicciones del capitalismo85. En ese contexto de crisis económica y avance de los movimientos e ideas políticas
socialistas en Europa, surgen movimientos fascistas en Alemania, ltalia, España y en menor grado en otros países,
incluso, Francia. La prosperidad económica que más adelante se produciría en estas naciones no eliminó la
incertidumbre de los sectores derechistas y las clases medias, sobre todo a partir de las medidas estatales tendientes
a regular y resolver las crisis.
El alcance de la crisis económica mundial de l929 llegó a poner en duda la viabilidad del capitalismo y despertó
severas críticas por parte de sus opositores; la magnitud de esta problemática llevó a replantear el papel del Estado
en la economía. De ese modo, el Estado «policía» vigilante de la seguridad, y que procuraba sólo algunos servicios a
la población, inició una etapa de mayor intervención en la economía.86
Alemania experimentó durante veinte años las imposiciones del Tratado de Versalles. Pese a ello, la República
Alemana logró ser nuevamente una potencia, y en pocas décadas las fronteras resultaron otra vez reducidas para su
capacidad productiva instalada y para su poder financiero, en su propia lógica asumió que necesitaba extenderse
para continuar su crecimiento "por consiguiente, el porvenir de Alemania dependía de un reajuste territorial que se
imponía como necesario y que no cabía esperar"87. Las condiciones que enfrentaron los ciudadanos alemanes en el
período de entreguerras, se tradujeron en una serie de representaciones colectivas que constituían el imaginario
propicio para identificar al «enemigo» y para converger hacia la búsqueda de reivindicaciones a través de un sólo
hombre, Adolfo Hitler, quien "estaba predestinado para encarnar los resentimientos combinados del patriota alemán,
del pequeño burgués alemán y del desempleado alemán de la posguerra"88.
El nazismo ocuparía un lugar central dentro de los diferentes movimientos derechistas opuestos a Versalles, a la
conducción económica y política y al avance del socialismo. Este movimiento político antisemita y de extrema
derecha se apoyó en un discurso nacionalista, que enfatizaba la humillación perpetrada hacia Alemania en el Tratado
de Versalles y hacía constante referencia a la historia y a la cultura de ese país, supuestamente cubierta de héroes y
gloria. Los nazis llegaron al punto de establecer que los alemanes eran superiores a sus vecinos, y que estaban
destinados a dominar Europa.
Como puede apreciarse, estos hechos son básicos para el estudio de diferentes fenómenos comunicacionales
manifiestos en el caso alemán. En efecto, si en Occidente, por el lado de las ciencias empírico analíticas, se generó
el imperio del concepto, el reinado de la razón, el poder de la ciencia y el uso de la técnica, por otra parte los
movimientos intelectuales y políticos, como el romanticismo, la contrailustración y el historicismo, han sido líneas de
pensamiento que fundaron la noción de singularidad e historicidad propia de cada uno de los pueblos.
Con esto quiere decirse que si en la historia de las ideas existe una contradicción permanente en Occidente entre
quienes abrazan las ideas universales y quienes reivindican lo singular de la historia de cada cultura, de la misma
forma existen oposiciones de mayor o menor intensidad entre el Estado y la Nación, el primero edificado en el
sistema jurídico positivo, el segundo en «la herencia de los tiempos».
De ese modo, los conflictos en Occidente tienen un lado técnico e instrumental que hace referencia a la economía, a
la necesidad de mayores fuentes de materias primas, al progreso y al desarrollo; y al mismo tiempo estas empresas
de dominio y expansión demandan un compromiso con fuerzas que están más allá de la razón. Estas son fuerzas de
identidad y están organizadas en poderosos relatos, tales como el nacionalismo, la religiosidad, la etnicidad y lo
cultural. De estos relatos, se derivan patologías como la xenofobia, el antisemitismo, el racismo, el milenarismo, las
escatologías y el mesianismo, conjunto que es objeto de estudio de la comunicación.
El nacionalismo es un relato de identidad moderno, que está en la base de la formación de los Estados-nacionales, y
ha sido un núcleo de articulación de lo social, porque transporta la creación de un «nosotros» y el reconocimiento de
un pasado y de una historia común.
Todo esto es parte del estudio de la comunicación, porque esta área del conocimiento permite ubicar, diferenciar y
sistematizar los discursos de identidad, y advertir de sus consecuencias. El comunicólogo debe estar al tanto de la
historia para reconocer las fuentes de estas poderosas fuerzas y relatos.
En el análisis de este período de la historia, pueden ser reconocidos distintos hechos y tendencias que finalmente
desembocarían en la Segunda Guerra Mundial. Como puede apreciase, el estado de cosas en el mundo está a la
mitad de la indefinición y al mismo tiempo del avance de intereses económicos y políticos que se disputan el poder.
7
Esta situación despierta el interés de diferentes estudiosos de lo social, sin embargo no será hasta después de
iniciada la Segunda Guerra Mundial que estas obras verán la luz pública. En la década de los treinta a los
pensadores les preocupaba el avance del fascismo en ltalia y España, así como del nazismo en Alemania, el mundo
se encaminaba hacia una nueva guerra mundial y al parecer esta no podía ser detenida.
En este contexto, el alumno puede comprender algunas líneas de investigación de los estudiosos de lo social.
Asimismo, es posible identificar algunos de los principales objetos de estudio a los que se abocaron: la propaganda
política; el contenido de los mensajes; los diferentes sistemas de comunicación no verbal; las campañas electorales;
el manejo óptimo de la información y, también son objeto de estudio, los relatos de identidad fundados en la
nacionalidad, la etnicidad y la religiosidad.
El interés sobre la comunicación humana, en lo general, y los medios de comunicación colectiva, en lo particular, fue
creciendo desde diferentes lógicas epistémicas, tipos de ciencias, perspectivas teórico metodológicas, disciplinas y
teorías. En efecto, para ese momento los diferentes tipos o posturas de ciencias ya estaban constituidos, y se inicia el
análisis de la sociedad moderna desde posiciones tan diferentes como Freud y el psicoanálisis, Skiner y su teoría
estímulo respuesta.
Las teorías generales sobre la comunicación humana y el estudio particular de los medios de comunicación
obedecen a múltiples factores, porque es la dimensión histórica que toca vivir a los autores la que influye, en
ocasiones, decisivamente en su manera de percibir el mundo. Los hechos de las primeras tres décadas del siglo XX
dejan una huella imborrable para el pensamiento, y para el rumbo que tomarán las investigaciones sobre lo
comunicacional; pues la comunicación no será vista sólo como un «hecho social», sino en la base de las
movilizaciones de masas de mujeres y hombres, en los relatos étnicos y nacionalistas que arrastran a las sociedades
hacia el conflicto, en los discursos ideológico-políticos que llevan a Hitler al poder; y en el despliegue del fascismo en
ltalia y España.
Ante los hechos del período comprendido entre l9l9 a l939, se generan aportaciones filosóficas, políticas,
ideológicas y estéticas que influirán en los subsecuentes estudios sobre diferentes acontecimientos. A continuación
se describirán algunos de estos acontecimientos con la finalidad de que el alumno obtenga un panorama de lo
acontecido entre las dos guerras mundiales. Estos hechos serán materia prima de investigadores adscritos a
diferentes disciplinas tales como ciencia política, psicología, derecho, historia, y serán también decisivos para el
despliegue de los estudios sobre la comunicación humana y los medios de comunicación colectiva. De este modo,
serán descritos sucintamente: la llegada de Hitler al poder, el fascismo, el nazismo, la primera respuesta crítica a la
ilustración y el socialismo, en tanto posiciones acerca del estado de cosas en el mundo que se desarrollan en el
período de entreguerras y que serán fundamentales durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.
3.l. HlTLER89 EN EL PODER
La actividad de Hitler en las esferas políticas fue intensa y, a través de presiones políticas, llegó a controlar su
relación con el entonces presidente Hindenburg, quien lo nombró canciller en l933. Después de la muerte de
Hindenburg (l934) y del incendio del Reichstag, Hitler asumió el poder, con el consentimiento y apoyo de importantes
sectores económicos y grupos de la población. Sin embargo, el apoyo ciudadano nunca fue total (D. Barkin).
Es importante mencionar que si bien pueden argüirse explicaciones psicológicas con respecto a la conducta
colectiva, ésta no encuentra sentido sin las condiciones socioeconómicas y los relatos identitarios propios de la
modernidad. Uno de ellos: el nacionalismo excluyente. "Los acontecimientos ÷ de Alemania e ltalia- indican de qué
forma decisiva la estructura objetiva de los intereses sociales y no la psicología individual del pueblo favoreció, el que
se produjese, una política de odio y de agresión"90.
Hitler llega al poder en el contexto de una república democrática y pese a la oposición de algunas fuerzas
democráticas y republicanas, a partir de l933, con la idea del "partido único apoyado en una base militar"9l, rasgo
característico de los regímenes totalitarios, representado por el Partido Nazi, comenzó a delinearse la política del
Führer, quien como canciller dio los primeros pasos para establecer un proceso sistemático de control en la
República por medio de las fuerzas de asalto S.A y S.S.92 Así comenzó el nazismo su rectoría unívoca de la vida
alemana. Hitler se atribuyó los poderes legislativo y ejecutivo, procedió a anular la República y consecuentemente
instauró el lll Reich, utilizando para ello la cobertura del Partido Nacional-Socialista e implantar así un sistema
totalitario de gobierno apoyado por el nazismo, movimiento antisemita y policíaco.
Hitler asumió que "la monarquía era su única experiencia de una sociedad ordenada; la república era legado de la
derrota; había producido la anarquía de los levantamientos y la esterilidad del parlamento"93, y así lo señala en Mi
Lucha "No hay que olvidar que una institución que ya no tiene la decisión firme de defender por todos los medios su
estabilidad, ha claudicado prácticamente".94
Al fortalecerse el nazismo en Alemania, comenzó a extenderse hacia otros países europeos,
8
Desde que Hindenburg hizo entrega del poder a Hitler, la intervención nazi se dejó sentir
ostensiblemente en España, entraba en juego como una pieza esencial, de alto valor estratégico,
por sus territorios fronterizos con Francia, por tocar arterias vitales de las comunicaciones de Gran
Bretaña y su lmperio, por constituir un paso importante para la acción militar y política sobre el
Continente Africano, y por ser la vía más fácil para la penetración política e ideológica de Hitler en
la América Latina95.
La intromisión nazi en la vida política española en l936 se vinculó con el inicio de una guerra civil velada, había que
"fomentar un estado de inquietud en el país, mediante atentados y asaltos a centros políticos y culturales
democráticos y provocar a la clase obrera, a sectores de la pequeña burguesía, funcionarios, y atemorizar a gente
rica del campo y dar ímpetu a la Falange"96.
La República Española constituía una preocupación para el poder central alemán, pues representaba una traba que
detenía la estrategia expansionista germana. Después de las elecciones del l6 de febrero de l936, en las que ganó
el Frente Popular, la rebelión nazi-fascista contra la República española, apoyada por Hitler y Mussolini, comenzó y
llevó dos años controlar impositivamente a la sociedad. La década de los treinta en Europa se caracterizó por
regímenes totalitarios en varios países; las dictaduras comenzaron en ltalia con Benito Mussolini -el Duce-, quien
asumió el poder desde l922 bajo la doctrina fascista97.
El fascismo98, en el caso alemán, se mezcló con el nazismo, que pretendió instituir la supremacía de la raza aria
sobre las no arias, valiéndose de un sistema propagandístico de gran cobertura; intención que ya anunciaba Hitler
desde l923 mediante una posición xenofóbica en Mein Kampf:
Si se inquieren las causas profundas de la importancia predominante del arianismo, se puede
responder que esa importancia no radica precisamente en un vigoroso instinto de conservación,
pero sí en la forma peculiar de manifestación de ese instinto99.
El Partido Nacional-Socialista (Nazi) careció de un cuerpo ideológico coherente y articulado, difícilmente tuvo
proyectos como partido o acerca de la conducción del país, "La ideología nacional-socialista (nazismo) carece de
toda belleza íntima. El estilo de sus escritores es abominable, las construcciones confusas, la consistencia nula. Toda
declaración surge y procede de la situación inmediata y se la abandona en cuanto la situación cambia"l00.
Este partido pugnó por un régimen donde los tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) se depositasen en uno
solo, dirigido por una personalidad nacionalista sabedora de lo «bueno» para el Reich: Hitler era ese personaje y se
auto-nombró Führer (en alemán conductor) vitalicio de Alemania. "Según la ideología nacional-socialista, el Führer es
el eslabón que enlaza Estado, partido y pueblo"l0l.
3.2. EL FASClSMO.
El fascismo fue parte del movimiento ideológico-político que se produjo durante el lapso de l880 a l930. En ese
período también se dieron cita cambios intelectuales que incidirían en el curso de la formación de Europa occidental,
oriental y Asia. El fascismo comparte la década de los veinte con el socialismo, el expansionismo, la
socialdemocracia, el conservadurismo y el nazismo, cuya fuerza tendía a crecer en los discursos políticos e
ideológicos acerca de lo sociall02.
En Alemania, la incipiente democracia que surgiera de la república de Weimar no podía saber de las consecuencias
de permitir a su interior la existencia de una posición ideológica-política que le negaba en todos sentidos. No podía
saber que la lucha del fascismo contra la democracia se convertiría en la destrucción de la propia república, que el
fascismo cuando crece arrastra todo valor y toda premisa de libertad, y que el nazismo -que debió ser proscrito de
origen- llegaría a significar el holocausto.
Debe destacarse en el pensamiento alemán, anterior a la instauración del poder nazi, las obras de autores como:
Carl Schmitt, Ernst Jünger, Gerhard Günter y Ernst Rudolf Huber, que con diferentes ritmos e intensidades influyeron
en las ideas políticas concernientes al Estado nazi, así como en las tesis relativas a la movilización total, al Estado
total y a la idea objetiva e histórica del Estado völkish. La ideología nacional-socialista puede no tener en los
discursos comunes de los oradores de Goebbels belleza interna, ni puntos de reflexión filosófica; sin embargo, en el
núcleo de su concepción se diría de su «visión del mundo» que corren las contribuciones de estos autores.
El fascismo y el nazismo surgieron en el proceso -aunque no por ello se identifiquen o sumen al sentido de las
demandas por un nuevo orden más humano- de crisis del horizonte cultural occidental europeo, propio de los siglos
XlX y XX, el cual fue de cambios y retrocesos, pues así como surgió la vanguardia en el arte, también lo hizo el
totalitarismo en la política.
En efecto, en Alemania se generó el núcleo de una forma extrema y diferente de fascismo -el nazismo- que pretendió
crear una nueva visión del hombre. En l933, con la llegada de Hitler al poder también accede una parte fundamental
de la ideología y praxis política fascista, cuyo alcance y efectos en esa sociedad aún sorprenden.
9
3.3. EL NAZlSMO
El nazismo está constituido por la conjunción de diferentes discursos. Primero, por discursos acerca de lo social
como el político, el ideológico y el filosófico; segundo, por relatos identitarios entre los que destacan la religiosidad, la
etnicidad y la nacionalidad, y tercero, por relatos patológicos de identidad como el nacionalismo excluyente, el
antisemitismo, el arianismo, el pangermanismo, las escatologías, el milenarismo y el racismo. Estas expresiones
políticas e ideológicas son por su lógica identitaria objeto de estudio de la comunicación.
El nazismo tuvo su mayor desarrollo en Alemania, donde se convirtió prácticamente en política de Estado. Durante la
estancia de Hitler en el poder, el término Nazi (Partido Nacional-socialista) adoptó otra acepción, nazismo. En ese
sentido, cabe asentar que una de las principales patologías identitarias sobre la cual se fundó el nazismo fue el
antisemitismo, el cual forma parte de una tendencia racista que se generó en Europa desde hace varios siglos,
acentuada con la Reforma protestante de Martín Lutero, quien refería severas críticas a los judíos manifestando el
deseo de que se alejaran de Alemania, "El campo y las calles les están abiertos para que puedan ir a su país si así lo
desean... Les haremos con gusto regalos para librarnos de ellos, porque son una carga pesada como una plaga, una
peste o una desgracia para el nuestro"l03.
Durante el lll Reich, la influencia judía era apenas significativa en algunas ciudades. Los ciudadanos alemanes que
se identificaban en la religión judía se ocupaban en los bancos, el comercio, la industria y en la burocracia,
sobresaliendo en el campo de la cultura, las artes y la ciencia. Debe señalarse que se les identificaba, con deliberada
intencionalidad política e ideológica, con el capitalismo, el socialismo y organizaciones mundiales contra el arianismo.
La presencia económica de la población judía fue maximalizada por la propaganda política antes y después de la
llegada de Hitler al poder, con ello, un eje de discurso del nazismo que era el antisemitismo, se fortaleció a través de
un juego siniestro de imágenes y de representaciones que identificaron al extranjero con el ciudadano que era
distintol04. El nazismo convocaba a las patologías de la identidad, a la identificación del enemigo y a la destrucción
del otro. Debe señalarse que en el caso nazismo, este tiene un vértice central de discurso y de acción política en el
antisemitismo, esta ideología mantiene a su interior un discurso centrado en la exclusión deliberada y abierta del
pueblo judío. Con respecto al pueblo judío no se reconoció que además de ser una comunidad humana, en la cual
algunos de sus principios de acción social radican en una manera determinada de religión, eran ciudadanos
alemanes.
La creación del Estado moderno supuso y estableció un concepto neutral de ciudadanía conferida por la ley que
definió como ciudadanos a quienes vivieran en un territorio dado, y que por ello estarían sujetos a todas las garantías
otorgadas por la ley y a las obligaciones correspondientes «esto es el origen de lo que en algunas teorías de las se
ha venido denominando publicidad burguesa». Sin embargo, este carácter de neutralidad resultó contradictorio para
el caso del pueblo judío.
El nacionalismo moderno estableció una inclusión y una identidad que hizo referencia a formar parte de una
comunidad política, y a la vez trazó coordenadas de diferenciación entre lo nacional y lo extranjero, entre lo francés,
lo inglés y lo alemán, es decir, la identificación del otro, en tanto distinto, es un supuesto que se asoma
fundamentalmente en la noción de ciudadanía, pero en Alemania a través del uso de un discurso ideológico-político
la existencia de lo diferente y de lo opuesto se convirtió en una síndrome discriminatoriol05.
La nacionalidad, en tanto identidad colectiva, surgió al interior de los Estados bajo este supuesto de neutralidad,
mientras que el exterior significó el punto de referencia. Desde el Renacimiento se apuntalaron los grandes
elementos del nacionalismo, y en la Europa de las democracias, a pesar de los intentos del racionalismo por pensar
en una ciudadanía europea (Victor Hugo) lo extranjero no dejo de ser lo extraño.
Durante el Tercer Reich y el nazismo, se generaron una serie de normas y un movimiento político-ideológico, que en
el extremo de la ordalía de sangre e inmisericordia, llegó a plantear el exterminio de los judíos en Alemanial06, y
hacer pagar a los judíos franceses, polacos, checoslovacos y belgas por las afrentas sufridas a raíz del término de la
Primera Guerra Mundial.
El nazismo institucionalizó el antisemitismo. "El nacionalsocialismo es el primer movimiento antisemita que ha
defendido la total destrucción de los judíos; pero esta finalidad no es más que parte de un plan más amplio, definido,
«la purificación de la sangre alemana», en el que se combinan la barbarie con unos pocos rasgos progresistas
formando un todo repelente"l07.
Es con este precepto de purificación de la «raza» aria-alemana que, en el gobierno de Hitler, se elaboró el Texto
Básico de la Legislación Eugenésica, una ley que tuvo la finalidad de impedir la transmisión de taras hereditarias,
(promulgada el l4 de julio de l933)l08. Ésta se emitió para legalizar la inexistencia de seres pretendidamente
incapaces o deformes.
10
Con Hitler en el poder, las acciones antisemitas comenzaron a difundirse en la estructura normativa del Estado
Alemán; los principios suscritos en Mein Kampf, que fueron la base ideológica del Partido Nacional Socialista, se
convirtieron prácticamente en materia de acción jurídica.
Los decretos antisemitas se multiplicaron, la discriminación se dirigió en diferentes órdenes y sentidos, comenzó por
afectar puntos esenciales de la vida cotidiana como es el caso de los añadidos al nombre de todo judío y al de sus
hijos.
El derecho pronto fue reducido a un instrumento del poder, y en su nombre se cometieron «legalmente» atrocidades.
La universalización de los principios de la modernidad occidental por una de sus vías conllevó a la expansión de una
forma de orden que se negó a reconocer que tras sus instituciones, su virtud y su validez de razón, se escondían la
potencialidad del holocausto, la guerra y el asesinato sádico.
En síntesis, durante el desarrollo del nazismo y del antisemitismo pueden apreciarse dos grandes dimensiones: l) el
uso de la razón a través del derecho, la técnica, y la filosofía de Estado, y 2) la irracionalidad en nombre del espíritu
nacional, apoyándose en relatos de identidad como el nacionalismo y en patologías como el racismo, el
antisemitismo y el pangermanismo.
l) Por el lado del uso de la razón, el nazismo derivó en un modelo de Estado basado en la extrema racionalidad, y en
la aplicación de los medios y formas de la normatividad y organización moderna para controlar la sociedad. La
modernidad en su desarrollo se encontró frente a uno de sus espejos más perversos: a la razón de la sinrazón. Las
legislaciones antes mencionadas en el punto 3.l. Hitler en el poder, y la serie de medidas discriminatorias
perpetradas contra los judíos representa la capacidad administrativa, jurídica y política del Estado para ejercer una
postura totalitaria contra un grupo de personas.
2) Por el lado de las identidades, si el nazismo asumió ser anti-racional, lo era sólo en un sentido, y éste fue el de la
desconfianza en las instituciones de la ilustración y la manera como enfatizó el espíritu de la raza, "los primeros
oponentes al movimiento lo describían como -una revuelta contra la razón- y los nazis reconocían orgullosamente
que así era"l09.
3) ldeológicamente el programa nazi se nutrió de una crítica artera contra la democracia, el Estado de derecho y los
valores de la libertad; fue así porque las contradicciones de la época permitían esgrimir tales argumentos; por otra se
nutrió de la historia y la cultura alemana exaltando lo nacional, la "raza", el espíritu del pueblo y su poderío intelectual.
En su afán de identidad el nazismo comenzó por los extranjeros, después por los judíos y finalmente por los
alemanes.
3.4. EL SOClALlSMO
Antes de la revolución de octubre de l9l7, ocurrida en la antigua URSS, el socialismo tenía su propia historia en
Europa. Sin embargo, es a partir de la instauración del socialismo en la URSS que se acelera y consolida la
presencia política, ideológica y filosófica del socialismo. De ese modo se reproduce la formación de partidos, ligas
obreras y sindicatos, en unos de los casos, siguiendo el llamado del socialismo internacional y la revolución
socialista, y en otros a través de las aportaciones de revisionistas del marxismo como Kautsky y Bernstein. Para la
década de los veinte el socialismo se instaló en la lucha por el poder, dentro de la propia normatividad y mecanismos
de representación creados por el mundo capitalista, particularmente en Alemaniall0.
Las instituciones del capitalismo fueron el punto del conflicto, así en cada país se presentaron distintas perspectivas
políticas y sociales, y movimientos de gran alcance, que para el término de los primeros quince años de este siglo ya
estaban en el punto de una competencia por la conducción de diferentes Estados.
Estos fueron algunas de las posiciones que en el mundo de las ideas se generaron en el período que va de l9l9 a
l939, estos veinte años transcurren en una paz aparente, porque el fascismo, el nazismo y el nacionalismo
excluyente ya han conseguido instalarse en el poder en Alemania, España e ltalia. Al mismo tiempo, se han generado
las primeras críticas a la modernidad y a la llustración a través del arte, que se resiste a ser heredero de las glorias
del "Siglo de las Luces", si ese legado supone la muerte y la destrucción.
La razón de ubicar el socialismo en este apartado sobre el desarrollo del autoritarismo en Europa, se debe a que esta
propuesta de cambio y organización social recibió una contestación por parte de los grupos más poderosos de las
naciones europeas que veían con desconfianza y temor diferentes tesis de esta corriente de pensamiento, en
especial la que hace referencia a la socialización de los medios de producción. De ese modo, el socialismo que logra
el poder en la URSS, se expande por Europa, desatando una respuesta autoritaria, por parte de los grupos
económicos y políticos afines al capitalismo, preparando el escenario para el advenimiento de los totalitarismos.
3.5. EL FENÓMENO DE LAS MASAS
11
Entre otros elementos, algo distintivo, explica Wilhem Reich, que caracterizó el desarrollo del fascismo en España,
ltalia y Alemania, fue las masas. Los investigadores de la época estaban sorprendidos por la capacidad de los
medios de comunicación colectiva en la Alemania y en ltalia para manipular, influir o convencer a grandes grupos
humanos. Este hecho motivó que los estudios se centraran sobre el conocimiento de temas como: propaganda
política, opinión pública, análisis de contenido y la denominada comunicación de masas.
Y es que las masaslll se convirtieron en un mecanismo de control social; sin embargo, cabe mencionar que por sí
mismas no explican la capacidad de control de los regímenes fascistas y del nazismo en particular, de allí la
necesidad por ubicar su papel histórico. En el caso del holocausto judío "jamás afirmó ninguno de los defensores en
Nuremberg que las medidas criminales hubieran sido aprobadas por todo el pueblo alemán. En tales cosas las masas
fueron esencialmente los objetos, no los sujetos del arte del gobierno fascista"ll2.
El fenómeno de la sociedad de masas, propia de las sociedades desarrolladas de los años treinta y cuarenta del siglo
XX, y en particular la movilización de masas, característica de fascismo, motivó el estudio de la propaganda
políticall3 y el análisis de contenido. Esta investigación, como se verá más adelante, ha pasado por distintos
momentos, bien con relación a la Primera y Segunda Guerras Mundiales, marco en que se crearon una serie de
medios y procedimientos enfocados a influir en la población; o bien, como un apartado específico de la democracia
occidental que bajo el principio del derecho a elegir gobernantes, supuso la necesidad de convencer a amplios
grupos humanos para que otorgaran su voto hacia algún partido político o actor político.
3.6. LAS PRlMERAS RESPUESTAS CRlTlCAS A LA lLUSTRAClÓN
Como se ha visto, el siglo XX se inauguró con las promesas de la llustración y de la modernidad Occidental: libertad,
igualdad, fraternidad, paz, verdad y progreso. El estado de las ideas sufrió continuos virajes, las concepciones del
mundo fluían y pugnarían por el poder. Era este un mundo en cambio, en los antecedentes de grandes definiciones y
conflictosll4.
Sin embargo, tras la Primera Guerra Mundial, muchas de las certezas centradas en progreso y el desarrollo se
diluían, el desastre y sus efectos inundaban el pensamiento, la crítica que se proyectaba hacia la razón y hacia la
modernidad no podía hacerse esperar, «Los catastróficos efectos de la primera guerra mundial aplastaron la fe de
todos en un futuro racional y pacífico. Una civilización que había cometido tales atrocidades no merecía la
conciliación del arte»ll5. En este fluir de las certezas, en el arte se dio una de las percepciones críticas más agudas
de la crisis de Occidente. El cuestionamiento fue incesante y volver a empezar se convirtió en búsqueda y consigna
por lo nuevo, por encontrar paradigmas de comprensión distintos.
De allí surgió la vanguardia europea, "el anti-arte siempre supuso una actitud negativa hacia la sociedad burguesa
(...) cuando este arte empezó su implacable avance por todo el siglo XX, cada nuevo estilo era un nuevo comienzo,
(...) las creencias tenían que ser continuamente, cambiadas, descartadas, reemplazadas en favor de otras nuevas y
mejores que a su vez eran rechazadas enseguida"ll6.
El cambio se convirtió en una nueva dinámica, la búsqueda de lo que estaba por llegar se vertió en el arte como
desilusión y rompimiento, y a la vez como la capacidad para encontrar al hombre en una cultura distinta. La
vanguardia y el dadaísmo "desearon infiltrar un mundo desquiciado, con el fin de destruir todos sus modelos
existentes, toda su verdad acumulada"ll7. Así se presentaban futurismo y expresionismoll8 en el arte,
contrailustración en la poesía, el misticismo y el irracionalismoll9.
Fueron estas décadas de búsqueda y desconfianza en la civilización. A fines de la primera década de este siglo
aparecieron nuevos discursos en la literatura, el cine y la pintura, en los que de una u otra forma se argumentó cómo
el ser se desprendía cada vez más de sus potencias subjetivas y creadoras, para desgarrarse en la normatividad y en
la escisión del arte con la vida cotidiana, y cómo este desprendimiento conducía el arte hacia el Estado, a una
inserción construida desde la racionalidad estatal y económica.
En síntesis, durante este período l9l9-l939 pueden ser identificados los siguientes factores y hechos históricos:
l) Las consecuencias económicas, políticas y territoriales del Tratado de Versalles sobre la población alemana.
2) La primera respuesta crítica a la llustración y al conjunto de la civilización occidental por parte de las Vanguardias
Europeas: dadaísmo, expresionismo y futurismo.
3) El despliegue de los movimientos y partidos socialistas en Europa l9l7-l933.
4) La consolidación del fascismo en ltalia, l922.
5) Hitler escribe en prisión "Mi Lucha" Mein Kampf, l923.
6) Un relativo período de paz en Europa l9l9-l939.
7) La llegada de Hitler al poder en l933.
8) El inicio de la intervención estatal en los Estados Unidos a través del New Deal en respuesta a la crisis económica
mundial.
9) La guerra civil española en l936.
12
l0) La recuperación de la economía alemana (l937).
4. LA SEGUNDA GUERRA MUNDlAL
Para l936, el mundo se dividía geopolíticamente entre las principales potencias, Estados Unidos tenía bajo su
influencia a América Latina; lnglaterra y Francia se repartían Africa; Japón dominaba las islas del Pacífico, parte de
China y tenía suficiente influencia en el resto de Asia; asimismo desde la Alemania nazi comenzaron a desplegarse
cargas propagandísticas sobre el territorio europeo, comenzando por España. La tensión aumentó al mismo tiempo
que Hitler quebrantó la paz españolal20, también organizó los Juegos Olímpicos de Berlín l936, los cuales
enmarcados en el símbolo de la Cruz Gamada pretendieron hacer gala del fascismo dominante en la vida alemana.
A sólo tres años de la justa deportiva en Berlín, se iniciaría desde Alemania la conflagración mundial, sólo que con
características distintas. Hitler estaba en el poder apoyado por los grupos económicos más sólidos de Alemania,
disponía de grandes aparatos policíacos y de seguridad, masas de mujeres y hombres que lo seguían y una
capacidad productiva, militar y financiera propia de una potencia mundial. Al mismo tiempo en España e ltalia, el
fascismo, el nazismo y al antisemitismo se habían extendido, incluso alcanzado América Latina, principalmente hacia
Argentina.
Hitler llevó a cabo una política expansionista mediante la anexión de
Austria (l938) e invasiones, entre otros países, a Checoslovaquia y Polonial2l, hechos que provocaron el conflicto
mundial. En comparación con Alemania, Polonia era un país reciente y débil, con una mínima capacidad bélica,
industrial y comerciall22.
Los años de la guerra fueron cruentos no sólo en los campos de batalla, sino en las ciudades. El conflicto colocó en
movimiento a sociedades enteras, todo en una lógica de defensa y agresión. Sin embargo, algo más ocurría al
interior de Alemania y sus territorios ocupados, se perpetraba el holocausto judío. Esto es una deliberada política de
exterminio hacia uno de los pueblos más cultos de Europa, crimen que acontecía en la misma Alemania ilustrada que
tantas aportaciones había hecho a la cultura universal. El Holocausto judío en tanto crimen contra la humanidad es
una manifestación del mal, del mal de este mundo, esto es, del mal nuestro que podemos cometer al no asumir la
responsabilidad.
Al terminar la guerra, con la consecuente derrota de Alemania y Japón, los saldos materiales y humanos alcanzaron
proporciones inconmensurables.
Entre julio-agosto l945, al suscribirse los Acuerdos de Yalta se estipuló que Estados Unidos, lnglaterra, URSS y
Francia se repartirían Alemania, en prenda por los daños de la guerra.
En l945, Estados Unidos recuperó las islas ocupadas por Japón. La URSS declaró la guerra a este país y el 6 agosto
Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima y el día 9 otra sobre Nagasaki. Amenazó además
con lanzar una tercera -inexistente- sobre la ciudad de Tokio. El resultado de ambos bombardeos fue la muerte de
más de 300 mil civiles, sin contar los casos de deformaciones y quemaduras debidas a las radiaciones. El 2 de
septiembre l945 terminó la guerra.
Las bombas atómicas sacrificaron decenas de miles de vidas no por motivos militares pues, a la fecha en que se
dejaron caer sobre las dos ciudades, Japón no tenía la fuerza ni el poder militar para considerarlo un contendiente
amenazador. La «bomba» constituyó eso que en la modernidad se llama «una decisión política». Los estragos no
terminaron en l945, pues con la bomba apenas iniciaba la ardua tarea de reconstruir las naciones, esta semblanza
sobre algunos hechos significativos de la Primera y Segunda Guerras
Mundiales, por una parte es indicativa del marco histórico en el que se desenvolvió la Alemania nazi y por otra del
contexto del desarrollo de los medios de comunicación.
En esta lógica de exposición, los siguientes pueden ser enunciados como los factores y los hechos históricos que
influyeron en los estudiosos de la comunicación humana y de los medios de comunicación:
l. El Holocausto judío en los campos de concentración alemanes.
2. La capacidad de los Estados para utilizar ideológica y políticamente relatos de identidad como el nacionalismo, la
religiosidad y la etnicidad a través de los medios de comunicación colectiva.
3. Las consecuencias extremas de patologías identitarias como el nazismo, el pangermanismo, el arianismo, y el
antisemitismo.
4. La destrucción de Europa en nombre de la conquista, el expansionismo y los poderes económicos imperialistas.
5. El genocidio estadounidense perpetrado sobre Japón mediante el uso de la bomba atómica.
6. La consolidación de la antigua URSS como una potencia económica,
política y militar.
7. El surgimiento de nuevas expresiones en las artes como el surrealismo, el cubismo, el muralismo, entre otros.
13
Estos acontecimientos dejaron una profunda huella en las mujeres y los hombres que vieron el final de la Segunda
Guerra con alegría y espanto ante los horrores cometidos. Los escritores de ese tiempo no pudieron menos que
asombrarse ante los resultados, de allí que durante y después del conflicto se desatara una constante reflexión sobre
Occidente.
Estos hechos, sucintamente descritos influyeron en el desarrollo de investigaciones y teorías en torno a las masas, la
opinión pública, la propaganda política, la manipulación y el poder de los medios; las cuales comenzaron a generarse
de manera notable en Estados Unidos, Europa y la URSS. Fue éste el inicio de varias disciplinas: sociología de la
comunicación, opinión públical23, publicidad, mercadotecnia, y en síntesis el inicio de las llamadas: teorías de los
medios de comunicación colectiva o teorías acerca de la comunicación humana y de los medios de comunicación.
Algunas de las corrientes que llevaron a cabo distintos estudios sobre los factores y hechos históricos enunciados en
esta unidad fueron las siguientes: en las ciencias empírico-analíticas: Berelson Katz, Laswell; en las ciencias
sistemáticas de la acción o postura dialéctica: el socialismo internacional, el socialismo revisionista, el psicoanálisis,
las escuelas de Frankfurt y Budapest; en las ciencias o postura lingüístico, hermenéutica y fenomenológica, están
autores como Jackobson, Todorov, Malberg, Chomsky y Barthes.
A continuación se expondrán algunas de estas posturas, disciplinas y teorías que analizan lo social y a su interior el
proceso de la comunicación humana y a los medios de comunicación colectiva, en lo particular, para ello se tomará el
ejemplo de la propaganda política.
5. EL ESTUDlO DE LA PROPAGANDA POLlTlCA: LOS PRlMEROS ENFOQUES
En el período que va de l900 a l945 creció la importancia de la comunicación humana y de los medios de
comunicación en lo particular. Las experiencias del fascismo y el nazismo aceleraron las investigaciones sobre
diferentes objetos de estudio como las masas, el socialismo internacional, los relatos de identidad, la propaganda, la
opinión pública, los contenidos de los mensajes y sus efectos en la población. Asimismo, los procesos electorales en
los países democráticos despertaban un creciente interés de los gobiernos y de los estudiosos de lo social.
Finalmente la Segunda Guerra Mundial motivó a los gobiernos a diseñar estrategias sistemáticas y rigurosas en su
relación con los medios de comunicación colectiva. De ese modo, políticas de comunicación social, tratamiento de
información confidencial y clasificada, y los llamados «secretos de Estado», fueron cuestiones relevantes en la lógica
del conflicto. Uno de los temas significativos que se gestó en estos años fue el estudio de la propaganda política,
porque constituía un conjunto de premisas teóricas e instrumentos, que mostraba capacidad para influir en la
«opinión pública» con relación a las decisiones y actos de gobierno, por el propio gobierno.
En ese sentido, se distinguieron para los fines de la presente exposición cinco grupos de análisis en lo específico de
la teoría de la propaganda, estos grupos son indicativos de las perspectivas teórico metodológicas existentes en
torno al estudio de la comunicación y de los medios de comunicación, y de la diversidad de planteamientos en torno a
ambos espacios, a continuación serán descritos muy brevemente.
l) En las ciencias empírico analíticas, bajo la influencia de perspectivas teórico metodológicas como el empirismo, el
positivismo, el organicismo y el funcionalismo, se desarrollaron disciplinas como la sociología empirista, la psicología
conductual y el análisis de sistemas, y diversas teorías en comunicación como "la aguja hipodérmica", "la bala
mágica" y "efectos limitados" que analizaron, entre otros temas, la propaganda política.
Los estudios inscritos en el Mass Media Communication Research que encontraron su principal desarrollo en Estados
Unidosl24 se basan en el diseño de aparatos técnicos de investigación: encuestas cuestionarios, entrevistas,
aplicación y evaluación de muestras estadísticas, e inclusive establecieron métodos para elaborar estrategias
propagandísticas en una lógica empresarial, lo que hoy se conoce con el barbarismo de marketing político. Esta
forma de organizar la evidencia de las acciones individuales y colectivas, constituyó un marco de análisis sociológico
para interpretar y analizar las preferencias del «público».
Tales estudios, también conocidos como funcionalistas, empiristas y de corte psicológico conductual, cuyo interés del
conocimiento se dirige al éxito «pues buscan comprobar hipótesis legales construidas con antelación» se basan en
dar seguimiento del comportamiento de la llamada opinión pública. En esta óptica se han elaborado métodos y
categorías que hacen referencia a las relaciones entre los medios de comunicación, el mensaje, el receptor y los
efectos de mensaje, todo ello dentro del llamado «proceso comunicativo» (Berelson). Este análisis incorporó
elementos sociológicos y psicológicos, con los cuales se construyeron comprensiones teóricas que han puesto
énfasis en: estructuras sociales, comportamiento individual y colectivo, instituciones, proceso de la comunicación.
Entre estas teorías se encuentran: preferencias individuales; usos y gratificaciones; relación estímulo respuesta;
categorías sociales; normas culturales y diferencias individuales.
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El estudio de la propaganda política y sus efectos en la opinión pública ha sido objeto de varias posiciones e
intereses: a) investigaciones microsociológicas; b) de la industria para la proyección política de candidatos a elección
popular; c) de la asesoría de las agencias profesionales para manejar la imagen del gobernante; y, d) de las
empresas a través de la llamada imagen corporativa y de la comunicación organizacional. Cabe mencionar que tales
estudios se han inscrito en ópticas interdisciplinarias, donde participan diseñadores gráficos, psicólogos, sociólogos,
políticos, ingenieros, comunicólogos y mercadólogos.
2) Dentro del campo de la psicología, se localizan dos disciplinas: la psicología conductual y la psicología
psicoanalítica. Derivada de las ciencias empírico analíticas, la disciplina psicológica conductual, tiene una visión de la
psique humana basada en la medición y condicionamiento de la conducta. La obra de Pavlov, fundamenta esta teoría
en la cual las personas tendrían un desarrollo psíquico basado en determinados estímulos, cuya repetición produciría
condicionamientos, estos se volverían involuntarios con el tiempo y en ciertas condiciones de afecto y de
reforzamientol25.
Derivada de la postura dialéctica cuyo interés del conocimiento se dirige a la emancipación humana, surge la
disciplina de la psicología psicoanalítica. La interpretación freudiana, invoca: el enamoramiento; la identidad con un
otro; la idealización del yo; los desplazamientos pulsionales derivados del deseo y cuya insatisfacción se desplaza
hacia objetos de sustitución de la fuente original; la irracionalidad y la constitución de masas manipulables.
SlGMUND FREUD (l856-l939)
Fundador del psicoanálisis, cuyas teorías han tenido efectos importantes en las ideas sobre la comunicación humana
y han sido una gran influencia de los estudios e investigación en comunicación. Su contribución al estudio de la
comunicación empieza con su primer gran trabajo en teoría psicoanalítica, La lnterpretación de los Sueños (l899), en
el cual argumenta que el sueño tiene una función expresiva o simbólica.
Alan N.Woolfolk, «Sigmund Freud», en lnternational Encyclopedia of Communication, vol. 2, p. 202.
3) La tercera vertiente también forma parte de las ciencias sistemáticas de la acción o postura dialéctica; sólo que se
parte de otras perspectivas teórico metodológicas y teorías. Aquí se retoma la perspectiva teórico metodológica del
socialismo científico, la disciplina de la sociología de la vida cotidiana y diferentes teorías acerca de la ideología. En
esa lógica la propaganda forma parte de la organización general de la sociedad, del grado de desarrollo de las
fuerzas productivas y de una determinada ideología predominante en una formación histórico-concreta (A. Heller).
La propaganda política se comprendió así en lo global del sistema de dominación capitalista, y fue ubicada en la
superestructura del sistema de producción y por ello en orden estatal; este último defendería los intereses de una
clase dominante y expoliadora del trabajo proletario, en la búsqueda por legitimar el orden imperante, a través de la
ideología (N. Poulantzas)l26 y de una falsa conciencia (Marx).
En lo referente al fascismo, se le analizó como producto de una forma contingente de Estado, la cual tiene en los
partidos burgueses, los sindicatos, las escuelas y otras instituciones, a los medios fundamentales para su
reproducción ideológica (L. Althusser). Asimismo se planteó la existencia de formas de manipulación de la conciencia
que operaban con base al desarrollo técnico e industrial. Las contiendas político partidistas encubrirían las relaciones
de explotación. Para el marxismo el problema central no consistió, de entrada, en la defensa de derechos políticos y
libertades burguesas, sino en el sentido amplio de la emancipación humana en tanto genericidad (Marx).
La propaganda en su conexión con la vida y la dominación burguesa ha sido un espectáculo donde no se discutió el
carácter del Estado político, sino sólo y en relativa medida a quién gobierna. Se trata de una lucha por el poder que
mantiene las contradicciones fundamentales de la dominación burguesa. Por otra parte, al lado de la crítica a la
ideología burguesa, surgió tras la revolución de l9l7 que daría lugar a la formación de la URSS, el desarrollo «en
este asunto de la propaganda» del pensamiento leninista, que consistió en la reinterpretación de la propaganda como
base de una estrategia para generar conciencia de clase y para difundir los principios del partido comunista.
Esto supuso idear y poner en práctica un sistema propagandístico capaz de generar una conciencia colectiva para
transitar a la liberación humana. La ideología burguesa habría de ser desplazada mediante el uso científico «basado
en el conocimiento histórico» de la radio, del cine de la organización partidista y de la cultura «socialista».
4) Derivada de las ciencias o postura lingüístico, hermenéutica y fenomenológica, en la disciplina semiológica, se han
efectuado algunos análisis sobre la publicidadl27 y en menor grado sobre la propaganda política, en aspectos tales
como los recursos visuales, lingüísticos -literarios- y estéticos (F. Curiel).
La propaganda surge como uno de los objetos de estudio de la semiología, porque esta se ha enfocado al análisis de
los sistemas y de las formas de signalización, del sentido, de los marcos significativos y de interpretación del poder
del signo en el lenguajel28, y de otros códigos de expresión.
15
Por otra parte, en uno de sus linderos la disciplina semiológica se enfocó a construir métodos de análisis para
estudiar los diferentes actos comunicativos; así, ha buscado edificar un saber sistemático en torno a los componentes
observables en los distintos medios de difusión que van del cartel a las imágenes televisivas.
Para ello, construyó un instrumental categorial en que fueron agrupados distintos medios de expresión, señales,
signos de cortesía, saludos, códigos visuales (P. Guiraud), manejos de color y aún la relevancia y el equilibrio de los
diferentes planos de una imagen.
La semiología además ha buscado localizar las diferentes funciones de las construcciones simbólicas con base a:
elementos para su elaboración, qué dice y qué quiere decir. Todo ello a partir de la inauguración de una terminología
científica abocada al estudio del signo en sociedad (F. Saussure).
5) En la quinta vertiente, algunos autores, ubicados en las ciencias sistemáticas de la acción o postura dialéctica (T.
Adorno y M. Horkheimer), sostienen que para responder a las interrogantes de la guerra y de la edificación de
sociedades autoritarias, es necesario comprender el proceso histórico de los últimos cuatrocientos años, período en
que se desarrolla la modernidad Occidental y en que se genera su crisis en tanto modo de civilización.
Bajo la visión de un autor como Max Horkheimer son evidentes las promesas incumplidas de la modernidad y que el
desarrollo técnico ha estado aparejado al orden de dominación, explicitándose una lógica de movimiento en que la
racionalidad ha trazado una fuga ante la crítica de sí misma; con ello se ha fracturado la interpretación de la razón
«en un sentido hermenéutico» respecto de sus propios fines.
La razón liberadora de la llustración ha devenido en sinrazón, convirtiéndose ella misma en ama y servidora del
poder del Estado, en negación de la libertad y en abdicación de las esperanzas de una sociedad más justa. La
dialéctica de lo moderno ha conducido hacia un olvido esencial y éste es que la identidad habita en la alteridad.
Occidente se conduce bajo una visión de la historia lineal y ascendente, bajo el poder de una razón ordenadora y
bajo el imperio del concepto, con ello, poder y filosofía se confunden hasta que la razón misma se convierte en
instrumento del poder, del dominio y de la destrucción de los otros.
Cada una de las perspectivas teórico-metodológicas, disciplinas y teorías señaladas que son parte de diferentes tipos
o posturas de ciencias, han ponderado distintos elementos de la propaganda política en su legalidad de movimiento
epistemológico y teorético, por lo que en mayor o menor medida pueden considerarse sus argumentos como los
principios para edificar una visión ampliada de la propaganda; sin embargo no es este el objeto del presente
desarrollo de la unidad temática, sino más bien presentar o bien delinear una aproximación que pudiera inscribir a la
propaganda como una parte del movimiento general de la sociedad en la historia y por ello como una expresión
sintética de las propias tendencias presentes en esta.
Se ha dicho, la propaganda no fue inventada en la Alemania nazi. De este modo, el problema radica en cómo pudo
utilizarse, para llevar a cabo y para justificar una serie de prácticas negatorias de la libertad, y en uno de sus
extremos cómo se manejó de manera tan abierta para apoyar el antisemitismo. También estaría presente la
necesidad de conocer por medio de qué mecanismos psicológicos internos se posibilitó la obediencia y la sumisión
frente a una voluntad.
RESUMEN
El conocimiento de las teorías acerca de la comunicación humana, y de los medios de comunicación, en lo particular,
hace referencia a las construcciones comprensivas que algunos pensadores adscritos o no, a diferentes corrientes de
pensamiento, han elaborado con relación al papel que los medios «cine, radio, prensa, televisión y otros más»
desempeñan en las sociedades; es decir, su objeto de estudio está constituido por los medios, y en ese sentido les
adjudican diferentes propiedades y características.
Las líneas de reflexión teórica en torno a los medios de comunicación, expresan diferentes posiciones que tienen su
origen en las lógicas epistémicas sobre las que se edifica cada una de estas teorías, de manera que las perspectivas
teórico-metodológicas existentes no sólo transportan una manera de comprender a los medios, sino una visión del
mundo en que sitúan a estos últimos.
Asimismo pueden encontrarse en las visiones teóricas que analizan a los medios varias líneas de interés, entre estas:
a) potencialidades para afectar las percepciones generales de una colectividad; b) diversas tareas que pueden
desarrollar, sean educativas, de modificación de conductas, de esparcimiento o de control social; b) capacidades de
manipulación, persuasión e influencia; y, c) lógicas en su papel como agentes del cambio social, de la revolución y de
la transformación de los sistemas de necesidades.
16
La dos Guerras Mundiales influyeron de manera decisiva en el desarrollo teórico sobre los medios de comunicación,
sin embargo, es preciso señalar que esta influencia no puede remitirse sólo a algunos acontecimientos, porque el
avance teórico forma parte de una complejidad histórica.
Así los hechos económicos que desataron la conflagración imperialista, las ideologías políticas del fascismo, el
nazismo y el nacionalismo, los movimientos culturales, el despliegue de los avances técnicos en materia de
comunicación y las aportaciones artísticas de los años que van de l900 a l945, son sólo algunos de los puntos a los
que obedecen esas primeras preocupaciones sobre los medios.
Una vertiente que dio especial centralidad al estudio de los medios de comunicación fue la difusión de las ideologías
políticas, en efecto, al triunfo de la revolución de Octubre de l9l7, los líderes soviéticos vieron en los medios de
comunicación colectiva un instrumento fundamental no sólo para difundir los principios de la nueva ideología política,
sino para lograr la expansión de una conciencia de clase, factor decisivo en la edificación del socialismo. Los medios
adquirieron un carácter central para dar a conocer los principios y finalidades del socialismo, particularmente fueron
considerados instrumentos de educación para la clase proletaria.
En ltalia, el fascismo desde la segunda mitad de la década de los veinte, encontró un soporte esencial en el
desarrollo de una línea política de masas, en la que mediante la propaganda política se exaltaron los valores del
nacionalismo, mostrando la aparente necesidad de una férrea conducción política y del sacrificio. Con la participación
de los sectores de derecha, de la reacción y de un líder carismático como Mussolini, el fascismo encontró en ese país
un eje central para su avance y desarrollo, cuyas consecuencias sólo pudieron ser evaluadas ante la Segunda
Guerra mundial.
En Alemania, el ascenso del Partido Nacional Socialista (NSDAP) se debió en parte significativa a una estrategia
política cuyo sello distintivo consistió en una racionalidad aplicada a las tareas propagandísticas. Los contenidos que
difundía esta ideología se apoyaban en relatos de identidad como el nacionalismo excluyente, la religiosidad y la
etnicidad, así como en patologías identitarias como el pangermanismo, el antisemitismo, la xenofobia y el
milenarismo.
Desde l933, fecha en que Hitler accedió por la vía democrática al poder con el 44 por ciento de los votos en una
república democrática, se dio inicio, desde el Estado, a una estrategia en la que se vieron sujetos a criterios de
evaluación, selectividad, sistematización y control, la dirección, organización, y especialización de los diferentes
elementos concernientes al hecho político de la propaganda.
En E.U., se iniciaron también desde la década los años treinta los estudios sobre los resultados electorales y las
tendencias de opinión pública, esto en dos niveles. El primero referente a las investigaciones realizadas por
académicos en la materia. El segundo que se daría más tarde ante las necesidades a que se vieron sujetas las
nacientes agencias especializadas en las tareas de medición, sondeo y evaluación de la opinión pública.
Estados Unidos no vivió el fascismo, sin embargo impulsó durante la Segunda Guerra Mundial una tarea
propagandística en diferentes niveles, desde el apoyo a los aliados mediante volantes, equipo radiofónico y
documentales de cine destinados a ser exhibidos en Europa y América Latina, hasta estrategias de contra-
propaganda política por la que se transmitían mensajes radiales a los países ocupados en que se daban versiones
distintas a las que permitían las direcciones de las tropas de la ocupación o de los propios gobiernos de los países
del Eje.
Como puede apreciarse, este conjunto de acontecimientos, provocó la reacción de sociólogos, antropólogos,
psicólogos y matemáticos, quienes se dieron a la tarea de examinar los factores por los que los medios de
comunicación tenían la capacidad para «manipular» a diferentes poblaciones; especialmente tras los fenómenos de
movilización de masas dados en Alemania, este interés se incrementó, no sólo porque ocurriera en Alemania, sino
porque tal vez pudiera darse en otros países del mundo.
Tras la llegada de Hitler al poder, numerosos investigadores de Alemania salieron rumbo a Estados Unidos, algo
similar ocurrió en Francia durante la ocupación nazi, lo cual después se acentuó con el colaboracionismo de Vichi.
Así, la mirada de los investigadores comenzó a centrarse en los excesos del nazismo, y los científicos sociales se
preguntaban cómo es que ocurrían estos fenómenos de organización y unidad en torno de un líder.
Por último es necesario señalar el relevante papel del arte, en el estudio de las teorías acerca de los medios de
comunicación, pues allí donde la censura de los medios trastocó los principios de la libertad de expresión, el arte
permaneció como una fuente de renovación y de expresión de los agravios, de la inhumanidad y de las
inconsecuencias. Sin duda, el arte ha hecho aportaciones relevantes a las diferentes teorías tocantes a los medios de
comunicación, no sólo por su vocación crítica y cambiante, sino por su capacidad de expresión estética.
17
Es cierto que desde diferentes perspectivas de análisis se han considerado medios de comunicación a los que tienen
la capacidad de dar a conocer hechos e ideas de manera ampliada. Sin embargo, desde una posición antropológica,
pueden considerarse medios de comunicación y de interacción social, con altos grados de efectividad y de
reconocimiento colectivo, a los símbolos, a los imaginarios, a las señales, a los modos de cortesía, al vestido, y
desde luego al lenguaje y a las lenguasl29. Esto conduce a aseverar que el arte como manifestación concreta de
una idea y de una subjetividad dadas en una historia, representa un medio más de comunicación, que en diferentes
tiempos y momentos ha sido un elemento tanto de los contenidos de otras manifestaciones comunicacionales como
del cambio social.
Notas
55"... el nacionalsocialismo nació en el siglo XlX como reacción a la sociedad industrial y a la emancipación liberal
(...) los movimientos nacionalistas en los países en vías de desarrollo, específicamente en los estados árabes
(socialismo árabe), han propugnado hasta este momento nuevas formas de nacionalsocialismo como alternativa al
feudalismo y al colonialismo (...); el nacionalsocialismo como fenómeno político indica sobre todo el movimiento
político alemán fundado y guiado por Adolfo Hitler después de la Primera Guerra Mundial (y polémicamente conocido
con el diminutivo de nazismo). Como fenómeno histórico, el nacionalsocialismo se debe definir en dos niveles
principales: primero, como reacción directa respecto de la Primera Guerra Mundial y de sus consecuencias, pero
también como resultado de sus tendencias e ideas con origen más lejano en el tiempo, vinculadas a los problemas de
unificación política y a la modernización social, problemas que dominan el desarrollo alemán desde comienzos del
siglo XlX. Sin duda fueron la inesperada derrota de l9l8 y sus desastrosas consecuencias -materiales y
psicológicas- las que hicieron posible la fundación y el ascenso político del nacionalsocialismo. Pero al mismo tiempo
es importante considerar el hecho de que las tendencias y las ideas políticas fundamentales del nacionalsocialismo
nacieron mucho antes de l9l8 y de la guerra, y de que el nazismo es más que un simple movimiento de protesta de
la posguerra guiado por un eficaz agitador de masas como Hitler". Norberto Bobbio, Diccionario de ciencia política,
pp. l035-l036.
56 Max Horkheimer, Sociedad en transición: estudios de filosofía social, p.l49
57 Esta política tiene una de sus definiciones discursivas en el ideario del Destino Manifiesto, el cual retoma una
tradición milenarista, puritana y escatológica, según la cual ese país ha sido elegido por Dios para dar testimonio de
su reino y para llevar la civilización a los pueblos «bárbaros». En parte, el Destino Manifiesto constituye una
recuperación del pensamiento de hombres como J. Edwards, T. Jefferson, T. Paine, B. Franklin y otros más de los
llamados padres fundadores de los E.U.
58«Sólo el Occidente conoce un Estado en el moderno sentido de la palabra con administración orgánica (...)
funcionarios especializados y derechos políticos» Max, Weber, Historia económica general, p. 266.
59«Lo que en definitiva creó el capitalismo fue la empresa duradera y racional, la contabilidad racional, la técnica
racional, el derecho racional». lbíd., p. 298.
60Para la primera década de este siglo, las concepciones de los pensadores modernos sobre la economía, el
derecho y la política se instalaron a plenitud en Occidente. El libre concurso de las fuerzas productivas (D. Ricardo),
la espontaneidad de las instituciones económicas (A. Smith), el libre cambio y las leyes de regulación del mercado
(J.B. Say) se establecen en una concepción y vida económica donde el Estado ejercía un papel coactivo, no
interventor. La expansión de las obligaciones estatales tendría que esperar un intento en la República de Weimar
(l9l9), y de allí hasta los años cincuenta para que se consolidara el llamado Estado de bienestar (Welfare State).
Véase Harry Barnes, Historia de la economía del mundo occidental, Capítulos XV y XVl.
6lCon relación al concepto de liberalismo, es necesario retomar algunas consideraciones que Norberto Bobbio
expone en su Diccionario de Política, a saber «Es una definición peligrosa, entre otras cosas porque no siempre los
grupos y partidos que se inspiraban en ideas liberales, adoptaron el nombre de liberal, de la misma manera que los
partidos liberales ejercieron una política coherente con el principio proclamado. El registro de los grupos, movimientos
o partidos liberales del siglo XlX y del siglo XX presenta notorios espacios vacíos, lo que no significa que no hayan
existido ideas liberales. Además, ayer como hoy, los diversos partidos de nombre o de ideales liberales han ocupado
en las alineaciones parlamentarias posiciones muy diversas: conservadoras, centristas, moderadas, progresistas.
Todavía en la actualidad la palabra liberal tiene significados diversos según las diversas naciones (...)» Por otra parte
«...el liberalismo no debe entenderse como una simple ideología política de un partido, sino comprenderse como idea
encarnada en instituciones políticas y en estructuras sociales. Todas las grandes ideologías del siglo XlX -como la
democrática, nacionalista, católica (...) socialista, en la medida en que se apartan explícitamente del liberalismo,
tratan de construir una forma distinta de estado que, de acuerdo con el patrón ideológico, podría ser un estado
autoritario o una democracia populista o totalitaria.» Norberto Bobbio, op.cit., pp. 887-880.
62Los ejércitos nacionales y competitivos de las dos primeras décadas del siglo XX serían inexplicables sin recursos
financieros y sin el avance técnico que permitieron: capacitación humana, producción de armas y la organización que
les dio forma. Al generarse en el transcurso del siglo XlX una base técnica y un cambio fundamental en el tipo de
actividades, surgieron nuevos métodos de producción, organización y distribución de las tareas sociales; las
invenciones se sucedieron unas a otras: los métodos de extracción y explotación de los recursos del subsuelo,
mostraron un avance inusitado.
63 Max Weber, op. cit. p. 282.
18
64«ltalia y Alemania lograron su unificación nacional en l870 y desarrollaron un intenso fervor patriótico que estimuló
la búsqueda de posesiones ultramarinas» Harry Barnes, op. cit., p. 769.
65lbíd., pp. 5l6-526.
66 «Toda gran potencia por razones estructurales y de seguridad tiende a formar un bloque de poder bajo su
liderazgo económico, político, militar e ideológico» José Silva Michelena, Política y bloques de poder, pp. 23-24.
67El desarrollo del comercio contaba para la primera década del siglo una infraestructura camionera, portuaria y
ferroviaria de transportación, así como un cuerpo técnico y jurídico capaces de responder a necesidades crecientes.
Este fue el escenario del conflicto que se genera «en una fase del desarrollo del sistema internacional en el que éste
parecía establecerse como sistema capitalista completo, mediante el fin de la división del resto del mundo» Ekkard
Krippendorff, El sistema internacional como historia, pp. lll.
68lbíd., p. ll2.
69 Alemania poseía una industria superior a la de sus vecinos y tenía una población preponderantemente joven,
aumentando de 4l millones de habitantes en l87l a 68 millones en l9l5. De éstos, más de la tercera parte tenía
menos de l5 años de edad. Véase Fritz Fischer, Germany's aims in the first world war, p. ll. Durante la dirección de
Guillermo l, la industria y el comercio alemanes se expandieron, su producción de carbón aumentó en 800%; la
producción de la industria minera encontró mercados seguros en Francia, Bélgica, Holanda, Suiza, ltalia y Austria-
Hungría. El crecimiento de su producción de carbón (en 2l8.l%) sólo fue superada por la de Estados Unidos (en
336.6%) e igualmente la producción de hierro, crudo y acero experimentaron un impulso que permitió su expansión.
La industria pesada alemana creció ostensiblemente, dándole a ese país la base para entrar en la producción de
armamento; por su parte la industria textil fue sobresaliente y la industria química generó innovaciones que en la
guerra l9l4-l9l8 representarían un elemento inédito al registrarse importantes avances en el descubrimiento y
manipulación de sustancias tóxicas. Como es conocido, en el conflicto bélico se emplearían diferentes tipos de
gases; entre estos, se encuentran los siguientes: asfixiantes, que ocasionaban graves lesiones en las vías
respiratorias (fosgeno); lacrimógenos, que producían ceguera temporal por lagrimeo (a base de bromo); vesicantes,
que originaban quemaduras graves en la piel y en los pulmones (gas mostaza), y estornudatorios, que causaban
irritación en las vías respiratorias (a base de arsénico).
70lnglaterra ocupaba la primacía en la marina mercante de Europa y tenía el control de la mayoría de los mercados
del continente. Por cierto, este país era el centro monetario del mundo, pues éste se basaba en el oro con un patrón-
cambio sustentado en la libra esterlina. Así, «Estados Unidos y los países europeos que tenían sistemas monetarios
independientes aceptaron el predominio de Londres como eje del sistema monetario mundial...» Alma Chapoy,
Ruptura del sistema monetario internacional, p. l6.
7lLas condiciones de la economía internacional ubicaron a Alemania en la necesidad de dar cauce a su desarrollo a
través de los medios y de los procedimientos que el capitalismo moderno había instaurado. La dinámica
expansionista de Alemania y otras potencias europeas no puede encuadrase en la lógica del voluntarismo o del
deseo, sino en las relaciones internas existentes en términos económicos del mundo occidental.
72 Estaba diseñado el Plan Schlieffen a cargo del coronel general Helmuth Von Moltke, sobrino del Jefe de Estado
Mayor de Guillermo l. Consistía en derrotar a Francia en un rápido y único asalto, utilizaría para ello casi el 90 por
ciento del Ejército Alemán, mientras que el resto de éste, conjuntamente con los austriacos, mantendría ocupados a
los rusos. Una vez que Francia fuera derrotada, Alemania y Austria-Hungría quedarían libres para concentrarse en el
ataque contra Rusia.
73Por otra parte representa la premisa de un estado anímico en las naciones derrotadas, que haría eclosión con una
serie de factores económicos y políticos en l939, entre estos últimos el uso racional, sistemático y organizado de la
propaganda. La Segunda Guerra Mundial tiene uno de sus epicentros comprensivos en el Tratado de Versalles,
firmado en l9l9.
74Esta guerra se delineó en dos frentes: la Triple Entente, formada por Alemania, Austria-Hungría e ltalia, y la Triple
Alianza, constituida por lnglaterra, Francia y Rusia. Asimismo se constituyó como el campo ideológico, político y
económico, en que Estados Unidos irrumpió como el país «defensor» de la autodeterminación de los pueblos. 75El
l5 de septiembre de l9l6, aparece el tanque por primera vez en el campo de batalla, siendo utilizado por los
ingleses. Véase Vincent Espósito, Breve historia de la primera guerra mundial, pp. 26-5l.
76Pese a que el 22 de enero el presidente Woodrow Wilson hizo un llamamiento a los beligerantes a aceptar "una
paz sin victoria", el 5 de junio introduce 34 destructores en la guerra antisubmarina en el Atlántico.
77 Los catorce puntos son los siguientes: l. Publicidad de las negociaciones diplomáticas. 2. Libertad de navegación
en la paz
y en la guerra. 3. Supresión de las barreras económicas. 4. Reducción de armamentos. 5. Ajuste de las
reclamaciones coloniales oyendo a las poblaciones interesadas. 6. Evacuación de todo el territorio ruso y
cooperación al libre desarrollo político del país.7. Evacuación y restauración de Bélgica. 8. Evacuación del territorio
francés y devolución a Francia de Alsacia y Lorena. 6. Modificación de las fronteras de ltalia según líneas precisas de
nacionalidad. l0. Autodeterminación para los pueblos de Austria-Hungría. ll. Evacuación de Rumania, Serbia y
Montenegro, proporcionando a Serbia una salida al mar. l2. Mantenimiento de Turquía en su territorio y autonomía
para las demás naciones que formaron parte del lmperio Otomano. l3. lndependencia de Polonia, con salida al mar.
l4. Formación de una Sociedad de Naciones, para garantizar su mutua independencia y su integridad. Nueva
Enciclopedia Temática, tomo ll, pp. l58-l59.
78Leopold Schwarzschild, El mundo en crisis, p. ll.
19
79En una situación similar a la italiana, estos sentimientos nacional-imperiales allanaban el camino a los movimientos
prefascistas mucho antes de la gran guerra. En el caso alemán, una antigua tradición de la especial misión de
Alemania
80 Europa y en el mundo, según lo que sostenía el filósofo Fichte (l8l0), coincidió con la reivindicación de la
realización de un imperio pangermánico que comprendiese no sólo Austria y otros territorios de lengua alemana sino
que se reconociese como potencia hegemónica de la Europa central. Las ideas pangermánicas y hegemonistas
estuvieron en el vértice durante los movimientos anexionistas de la primera guerra mundial. Fue su derrota en l9l8
-nunca reconocida por los partidos de derecha de la república de Weimar- lo que llevó a la formación de grupos
radicales antidemocráticos y revisionistas (...) Hubo una característica de continuidad de las ideas de posguerra; pero
al respecto la experiencia de la derrota en la guerra y las crisis dela república democrática aumentaron la intensidad
de sus efectos sobre la opinión pública alemana politizada...» Norberto Bobbio, op. cit., pp. l035-l036.
80a) autorizar la ocupación de las regiones del Sarre y del Rhin; b) desmilitarizar su territorio a 50 km. de dicho río; c)
destruir todas sus fortificaciones; d) traspasar al Japón sus posesiones en China; e) abolir el servicio militar; f) reducir
su ejército a l00 000 hombres; g) desmantelar sus fábricas de municiones y; h) no tener submarinos ni tampoco
aviones militares y pagar a los vencedores los gastos de la guerra, en dinero o en mercancías alemanas. Vincent
Espósito, op. cit., pp. 26-5l.
8l André Latreille, La segunda guerra mundial l939-l945, p. l4.
82 Los pueblos afectados por las resoluciones del Tratado de Versalles tuvieron que reorganizarse geográfica,
política y económicamente, pues las nuevas fronteras exigieron un cambio radical en su vida interna; había que
reconstruir las estructuras políticas, dar empleo a los soldados que regresaban del frente y crear fuentes productivas
para reactivar la economía, y además enfrentar las separaciones étnicas y religiosas.
83 Al finalizar la Primera Guerra, las economías de los diferentes países resultaron dañadas e iniciaron el tránsito
hacia la producción civil. Hasta l929 se registraron intermitencias en el crecimiento económico y se dieron en países
como Alemania, Francia e lnglaterra diferentes movimientos sociales, algunos de los cuales bajo la influencia de
distintas corrientes del socialismo pugnaron por mejorar las condiciones de vida a través de cambios en la estructura
del Estado.
84 José Silva Michelena, op. cit., p. 48.
85 El "ciclo económico" resultó incapaz de reproducirse con las propias leyes del mercado. Desde fines del siglo XlX
y la primera década del siglo XX, en algunas universidades de Francia e lnglaterra, se planteó la necesidad de la
intervención económica por parte del Estado. La saturación de los mercados provocó un decrecimiento en las
actividades productivas y baja oferta de empleo, esta situación llevó hacia el desempleo abierto. La falta de
capacidad de compra repercutió en la escasa movilidad de los productos y generó un incremento de los precios; la
elevación de los salarios nominales frente a una depreciación de salario real y la pérdida de utilidades en las
empresas llevaron al aumento del índice de precios y por consiguiente, a una elevada tasa de inflación. Esta
escalada inflacionaria erosionó el ahorro social y provocó especulación y crisis financiera; asimismo, la escasez de
ahorro y su evidente depreciación sumados a la caída de rentabilidad del capital desestimularon la inversión y con
ello la posibilidad de abrir nuevas fuentes de empleo, reproduciendo el ciclo de paralización económica.
86 El New Deal (nuevo pacto), en los Estados Unidos estableció una etapa distinta en el quehacer estatal. Al cierre
temporal de los bancos se dieron medidas tendientes a controlar la especulación. Los controles sobre las empresas y
la proscripción de los monopolios ponía -aunque temporalmente- fin al entronizado libre concurso de los agentes
productivos y a la no-intervención de Estado. Todo esto, sumado a las medidas de seguridad y protección social
darían origen al modelo económico-político del Estado de Bienestar (Welfare State) en la década de los cincuenta. A
su vez, los movimientos sindicales en Norteamérica y en Europa cobraron relevancia, y surgen los precedentes de
una nueva legislación en materia de seguridad social. El Estado se planteó las tareas no sólo de procurar
infraestructura, sino de proveer a la sociedad de servicios como la salud. Años más tarde, en l935 el Congreso de
los E.U. aprobó el Acta del Seguro Social. La política de subsidios dirigidos en ese país se respaldó en una nueva
estrategia fiscal que reorientó las actividades productivas e incentivó el ahorro y el empleo.
87 André Latreille, op. cit., p. 42.
88 Erich Kahler, Los alemanes, p. 344.
89 Adolfo Hitler nació el 20 de abril de l889, en Braunau, pequeña provincia de Austria en la frontera con Alemania.
Se enroló en el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial, donde resultó herido y volvió rápidamente a su
país. A su retorno de la guerra, desempleado, deambuló por Berlín, agrupándose con varios simpatizantes para
discutir la situación de Alemania en una organización llamada «Los Cuerpos Libres» que posteriormente sería el
Partido Obrero Alemán. El Partido Obrero Alemán, que logró un relativo crecimiento en breve lapso, dirigido por
Hitler, dio un golpe de Estado fallido en l923. Por esta causa, Hitler fue al presidio, en ese lugar escribió un ideario,
en el cual asentó entre otras cosas la necesidad de la movilización Alemana para expandirse al seno de Europa:
«Mein Kampf» (Mi Lucha). Más tarde, al ser puesto en libertad, reorganizó su partido, bajo el nombre de Partido
Nacional Socialista (en alemán por sus siglas NAZl); desarrolló un programa de acción y preparó fuerzas de asalto,
las llamadas S.A. y los S.S, que posteriormente fueron parte medular de la Gestapo, cuerpo policíaco de inteligencia
al servicio de dos creencias básicas nazis: anticomunismo y antisemitismo. Para l930, ese partido tenía l07
diputados en el Reichstag. Véase Eugene Davidson, Cómo surgió Adolfo Hitler, pp. 600-680.
90 Max Horkheimer, op. cit, p. l33.
9l Véase Claude Heller, Poder, política y Estado, pp. 99-l04.
20
92 Debe mencionarse que el sistema parlamentario (fruto de la República de Weimar) estaba constituido por un
parlamento sujeto a elección popular y un presidente también electo, el parlamento y el presidente designaban al
primer ministro o canciller. A la muerte del presidente Hindenburg, Hitler asumió los dos poderes -primer ministro y
presidente-, y el control de la mayoría parlamentaria. Esto a través de un viciado proceso electoral, donde las
representaciones de los demás partidos fueron finalmente proscritas.
93Eugene Davidson, op. cit., p. 650.
94Adolfo Hitler, Mi lucha, p. l02.
95El libro negro del terror nazi en Europa, p. 93.
96En busca de que el nazismo surtiera efecto en España y se convirtiese en un aliado estratégico, se erogan en
menos de un
año recursos por 2, 843 000 pts en propaganda. lbíd., pp. 93-98.
97«El fascismo concibe al estado como un absoluto, frente al cual todos los individuos y grupos son relativos. El
estado, para los fascistas, no es sólo un guardián... ni es tampoco una organización de fines puramente materiales...
Tampoco es una creación puramente política... El estado, tal como lo concibe y lo crea el fascismo, es un ser
espiritual y moral en sí, ya que su organización política, jurídica y económica de la nación es una cosa concreta y tal
organización tiene que ser en su origen y desarrollo una manifestación del espíritu». Franz Neumann, Pensamiento y
acción en el nacional-socialismo, p. 97.
98 «En principio se pueden distinguir tres usos o significados principales del término. El primero se refiere al núcleo
histórico original constituido por el fascismo italiano en su especificidad histórica; el segundo está vinculado con la
dimensión internacional que el fascismo adquirió cuando el nacionalsocialismo se consolidó en Alemania con
características ideológicas, criterios organizativos y finalidades políticas tales que indujeran a los contemporáneos a
establecer una afinidad sustancial entre el fascismo italiano y el fascismo alemán; el tercero, finalmente, extiende el
término a todos aquellos movimientos o regímenes que comparten con el definido como fascismo histórico un cierto
núcleo de características ideológicas, criterios organizativos y finalidades políticas. En ésta última acepción, el
término fascismo ha asumido una indeterminación tal, que pone en entredicho su utilización con fines científicos. Se
ha ido delineando pues cada vez más una tendencia a limitar su uso solamente al fascismo histórico, cuya vigencia
cubre en Europa el periodo comprendido entre l9l9 y l945, y cuyas especificaciones están constituidas
esencialmente por el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán» Norberto Bobbio, op. cit., p. 6l6.
99 Adolfo Hitler, op. cit., p. ll5.
l00Carmen Calderón, "Escuela de Frankfurt", en Ensayos Filosóficos, p. 2l8.
l0l Franz Neumann, op. cit., p. l07.
l02 El fascismo retomó aportaciones ideológicas, políticas e incluso filosóficas creadas con anterioridad, y pretendió
imprimir
en ellas un sello original, al conjuntarlas y darles cierta coherencia interna. El fascismo como corriente política surgió
a partir
de l9l9, tras la Primera Guerra Mundial. En términos ideológicos y políticos se ofertó como un gobierno capaz de
cambiar el
estado desigual de la situación interna y externa en diferentes países, y pronto alcanzó el poder en ltalia con B.
Mussolini. En
el discurso fascista se dieron cita diferentes y heterogéneas premisas que dieron cuerpo a una ideología
caracterizada por la
espontaneidad, el peso relevante sobre la acción y la centralidad en el poder.
l03 lbíd., p. l34.
l04 Según apunta Neuman el fascismo «ha sido en Alemania una fuerza política desde las guerras napoleónicas. La
época de Bismarck hizo de él un movimiento popular. Se reprochaba a los judíos la crisis financiera que acabó el
auge económico de los años posteriores a la guerra de l870». Franz Neumann, op. cit., p. l35.
l05Judith Bokser, entrevista (inédita), Ciudad de México, 2 de agosto de l993.
l06El rechazo a los judíos comenzó por diferenciar entre ciudadanos alemanes y judíos. A estos últimos les sería
arrebatada su investidura ciudadana y sus derechos. Así, la presencia judía en algunas ramas económicas y su
origen étnico los hizo núcleo de una política por la que Hitler justificó múltiples decisiones, y configuró un elemento
distractor ante las prioridades efectivas en ese país. El simplismo de la identificación del enemigo fue un instrumento
de cohesión social ampliamente explotado por Hitler.
l07 Franz Neumann, op. cit., p. l37.
l08La ley permitía la esterilización en casos de: l) imbecilidad congénita; 2) esquizofrenia; 3) manía depresiva; 4)
epilepsia hereditaria; 5) corea de Huntington; 6) ceguera hereditaria; 7) sordera hereditaria; 8) deformaciones físicas.
Los casos bajo alguna de estas circunstancias se turnaban al Tribunal Especial de Esterilización, y sus veredictos
podían determinar ejecutar inmediatamente al afectado. lbíd., pp. l37-l57.l09Michael J. Thornton, El Nazismo,
l9l8-l945, p. l9.
ll0 «una buena parte de las tesis socialistas (...) se habían apartado del marxismo, suplantando el internacionalismo
por el
socialismo estatal y la lucha entre capital y trabajo». ldem.
lll Herbert Blumer identifica a la masa a partir de cuatro componentes, esta definición corresponde a una
perspectiva funcionalista en comunicación y se refiere a la posición de los espectadores ante los medios; es
pertinente señalarla porque tiene diferencias notables con las masas que surgen en los movimientos fascistas, y por
21
lo tanto con las definiciones criticas que se inscriben dentro de la escuela de Frankfurt o bien dentro del psicoanálisis:
«Primero, los miembros que la componen pueden provenir de todos los caminos de la vida, y de cualquier capa
social: pueden incluir gentes de diferentes clases, distinta vocación y formación cultural así como de diferente
riqueza. Segundo, la masa es un grupo anónimo, o pera ser más exactos, compuesto de individuos anónimos.
Tercero, existe leve interacción o intercambio de experiencia entre los miembros de la masa (...) y siendo anónimos
no tienen oportunidad de mezclarse como lo hacen los miembros de una multitud. Cuarto, la masa está organizada
débilmente y no es capaz de actuar con la armonía ni la unidad que caracteriza a la multitud (...) este concepto de
masa si se aplica a los miembros de un auditorio, los caracterizara, no sólo en tanto heterogéneos, sino también en
cuanto anónimos y aislados unos de otros. En síntesis, son como átomos separados que juntos conforman el
auditorio de masa. Habitualmente acompaña a este concepto -de auditorio de masa- una imagen de los medios de
comunicación actuando directamente sobre los miembros individuales del auditorio, llegando a dichos miembros o no,
influyendo o no directamente sobre ellos..» Charles R. Wright, Comunicación de masas, pp. 63-64
ll2 Max Horkheimer, op. cit., p. l36.
ll3 Propaganda proviene del latín «propagare» que significa reproducir o plantar, correlación diacrónica por la que
se le maneja en términos de expansión, multiplicación, diseminación. En Egipto, Roma y Jerusalén se emplearon
diferentes formas simbólicas a fin de apoyar una imagen personal o bien una representación dinástica. Cristo dijo a
los doce "id y predicad a todos los pueblos y a todas las gentes, el que crea y sea bautizado será salvado y el que no,
condenado". De hecho, la mayoría de las religiones excepto aquellas que guardan caracteres dinásticos, raciales o
de pertenencia altamente complejizada, desarrollaron modos de expansión de sus creencias. En el siglo XV, en l962
el Papa Gregorio XV constituyó la congregación de propaganda FlDE, en el objetivo de propagar la fe. Desde
entonces, el término se utiliza con diferentes acepciones, sin embargo su significado se circunscribe a la perspectiva
teórico-metodológica que la analiza.
ll4 Existía una relativa confianza en Occidente. Las potencias lnglaterra, Francia, Alemania, ltalia y Holanda, eran
centros dinámicos del comercio y la industrial y también las principales fuerzas geopolíticas de inicios de siglo. Estos
países por cuyo avance terminaría por darse la pugna por el reparto del mundo, fueron también la cuna de sistemas
de pensamiento novedosos, algunos ya habían dado forma a fuertes tradiciones intelectuales, entre ellas las que
resultarían de las obras de Hobbes, Descartes, Newton, Ch. Darwin, F. Hegel, E. Kant, F. Nietzche, A. Comte, H.
Spencer, Condorcet, Chamberlain y Gobineau. Asimismo, en las potencias Europeas las aportaciones de A. Smith,
David Ricardo, David Hume, San Simón, Jean
Baptiste Say y Malthus, definían las orientaciones y el curso de las políticas económicas. Por otra parte, la economía
política clásica influyó notablemente en los gobiernos occidentales. lndustrialización, intercambio, estabilidad y orden
fueron las ideas que impregnaron las actividades económicas. lnterés, beneficio, costo, oferta, demanda y
oportunidad fueron a su vez los elementos de una visión económica centrada en el progreso técnico.
ll5 Josep Picó (comp.), Modernidad y posmodernidad, p. 3l.
ll6 ldem.
ll7 ldem.
ll8 «El arte se veía amenazado por la tecnología mecanizada (...) y alteraba la experiencia estética, el movimiento
expresionista de la posguerra había liquidado las formas burguesas de la música, la pintura y la literatura desde
adentro. Adorno publicó su primer artículo titulado: El arte de la época se enfrenta a la cuestión de la continuación de
su existencia». D. McQuail, lntroducción a la teoría de la comunicación de masas, p. 75. Con esto no se pretende
aseverar que el expresionismo haya sido un antecedente de los intentos estéticos y culturales del fascismo, en
realidad quiere señalarse que el expresionismo alemán reflejó internamente algunas de las grandes contradicciones
que vivió el pueblo alemán en la época de la primera posguerra,y cómo la situación lacerante y desgarradora a la que
llegó ese país, se condensó en este movimiento.
ll9 «El irracionalismo había sido una corriente persistente en el pensamiento del siglo XlX. Originalmente, reflejaba
probablemente la frustración ante la sociedad industrial (...) era popular entre artistas y místicos». Michael J.
Thornton, op. cit., p. 20.
l20 La injerencia de Hitler a España representó el primer espacio significativo de presión internacional, es decir, el
Führer en el territorio español demostraba el interés ideológico del nazismo por recuperar su antigua extensión
territorial y establecer su dominación, ello habría de iniciarse mediante una política exterior activa.
l2l El territorio de Polonia sería relevante para el soporte técnico del holocausto, pues los principales campos de
concentración o de exterminio se localizarían en terreno polaco, los llamados «trenes del infierno desde Alemania
transportarían judíos que serían sometidos a diversos «métodos», los cuales iban de la experimentación de armas y
de medicinas al uso comercial de la grasa del cabello y de la piel humana.
l22 Esta nación sufre de manera especial el nazismo, Polonia se había formado sobre territorio austriaco y alemán, y
albergaba judíos alemanes, austriacos y polacos.
l23«La existencia de la opinión pública es un fenómeno de la edad moderna: de hecho presupone una sociedad libre
y articulada, en la que hay centros que consienten la formación de opiniones no individuales, tales como los
periódicos y las revistas, los clubes y los salones, los partidos y asociaciones, la bolsa y el mercado, o sea un público
de particulares asociados, interesados en controlar la política del gobierno, aunque no se desarrolle una actividad
política inmediata. Por eso la historia del concepto de opinión pública coincide con la formación del Estado moderno
que, con el monopolio de la fuerza, le ha quitado a la sociedad corporativa todo carácter político, relegando al
individuo a la esfera privada de la moral, mientras que la esfera pública o política queda por completo subsumida al
estado...» E. González Llaca, Teoría y practica de la propaganda, p. 54.
22
l24 «Los principales estudios sobre propaganda política nacen en Estados Unidos como respuesta a las grandes
exigencias de su política nacional e internacional: elecciones presidenciales, temor a la influencia de la propaganda
nazi, exigencias propagandísticas y de dominio de la opinión pública derivadas de la participación en la Segunda
Guerra Mundial, mantenimiento de la Guerra Fría y necesidad de expansión económica mundial». Miguel de
Moragas, Sociología de la comunicación de masas, p. 389.
l25 Según Serge Tchakhotine los elementos de la propaganda nazi serían básicamente tres: «renuncia a las
consideraciones morales, apelación a la emotividad de las masas (...) y empleo de reglas racionales para la
formación de reflejos condicionados conformistas en las masas». Serge Tchakhotine, "El secreto del éxito de Hitler: la
violencia psíquica", en Miguel De Moragas, op. cit., p. l87.
l26 «El Estado fascista es una forma específica del estado de excepción, que en ningún caso habría que confundir
con las otras formas del estado capitalista. El estado fascista constituye una forma crítica de estado y del régimen,
correspondiente a una crisis política». Nicos Poulantzas, Fascismo y dictadura, p. 3.
l27«Publicidad es un conjunto de técnicas y medios de comunicación dirigidos a atraer la atención del público hacia
el consumo de determinados bienes o la utilización de ciertos servicios.» Víctor Bernal Sahagún, Anatomía de la
publicidad, p. 49.
l28La Maestra Virginia López Villegas explica que «El lenguaje es una realidad lingüística en cuanto que la lengua
constituye un sistema complejo de medios de expresión (sistema de signos) que forman una estructura en la que
todo se relaciona y en donde una innovación particular no puede encontrar sitio, si no está en armonía con las reglas
generales de la lengua. Desde un ángulo puramente lingüístico, el lenguaje es el objeto de estudio de la Lingüística
General en sus diferentes campos: la gramática, fonética, sintaxis, léxico y semántica. Constituye una realidad social,
en cuanto la lengua pertenece a un conjunto definido de sujetos hablantes (...) en donde el concepto del habla se
concibe con dos significados diversos: por un lado, producto de la abstracción lingüística y, por otro, como concepto
del habla internacional (...) Así el lenguaje se manifiesta como una capacidad de hablar, pero influído por cada
sociedad y por cada cultura; capacidad que puede generar la existencia de varias lenguas. Y cada lengua es
expresión de una comunidad, le da cohesión y la mantiene. El habla, por su parte, refleja la diferenciación interna de
cada sociedad, de cada cultura y en ocasiones es esa habla la que la produce..» Virginia López Villegas, Lenguaje y
sociedad en el contexto histórico, p. l52. Por su parte la maestra Ma. Luisa Rodríguez Sala explica «El lenguaje es
un hecho universal humano, como tal es estudiado por algunas de las ramas de la Lingüística. Pero el lenguaje, pura
y simplemente como unidad, es una abstracción. En la vida real de los hombres, distribuidos en el espacio y a través
de la historia, hallamos una variada multiplicidad de lenguas. Cabalmente en el proceso de diferenciación de las
lenguas suele hallarse casi simplemente la acción de factores sociales: formación de comunidades, procesos de
diferenciación, situaciones de aislamiento o de comunicación, etc. Desde este punto de vista, el idioma es no sólo la
expresión de una especial comunidad, sino su fuerza de integración más importante. Porque unas gentes forman
efectivamente una comunidad, hablan una misma lengua; pero cabe decir también y ello es todavía más importante,
que forman una especial comunidad porque hablan el mismo idioma...» Ma. Luisa Rodríguez Sala, Sociología del
conocimiento o del saber, p. 553.
l29 «La lengua constituye un hecho externo a la conciencia individual, que es aprehendido por ésta. Al despertar la
conciencia del individuo, se halla con la lengua, como algo que existía antes de él, como algo que existe en torno a
él, como algo que seguramente seguirá existiendo después de él. Luego, se encuentra con el idioma como una
realidad exterior. Ma. Luisa Rodríguez Sala, op. cit., p. 555.
BlBLlOGRAFlA BASlCA
THORTON, J. Michel. El nazismo. España, Orbis, l985, pp. 9-3l. Capítulo l:
"Una actitud ante la vida", y 2: "El Führer".
FOUCAULT, Michel. Genealogía del racismo. España, La Piqueta, l992, pp. 223-245.
SHLOMO, Aronson. "SS-Policía-Campos de concentración de Dachau a
Auschwitz", en El Holocausto. Jerusalén, David Bankier, l986, pp. 9-22.