22 diciembre 1990

ABC UftV&V\Q
ABC/V
Novela -Relatos
E l v i e j o
luri Trifonov
Traducción de Josep María Güell. Planeta
Barcelona, 1990. 283 paginas. 1.400 pesetas
G
RACIAS a la colección que Planeta
dedica a la literatura soviética con-
temporánea podemos comprobar
hasta qué punto se distingue la obra de estos
autores frente a la de sus compatriotas exilia-
dos. La novela de Trifonov podría ser un
ejemplo de cómo la historia, cuando resulta
adversa, acaba imponiéndose al discurso in-
dividual. «El viejo» es una novela marcada
por los desastres y las rencillas políticas in-
ternas que la URSS padece desde el año de
su revolución, un relato testimonial que abar-
ca todo el siglo hasta hoy a través de la ex-
periencia de Pável, un antiguo combatiente
del Ejército Rojo que recibe, ya al final de su
vida, cuando todas las batallas están perdi-
das y no hay tiempo mas que para lamentar-
se por ello, una carta de Asia, su primer
amor, vieja ya y repentinamente conmovida
por la defensa que Pável ejerce en favor de
la memoria de su segundo marido, Migulin.
A raíz de esta carta, Pável, que ha enviu-
dado hace un año, recapitula su historia per-
sonal, combatiente y sentimental, desde los
días de su infancia, cuando conoce a Asia y
entra a formar parte de su círculo de amigos
y familiares, burgueses resentidos que Pável
retrata con fidelidad y desgarro. Pável decide
visitar a una Asia confusa e idealizada en su
memoria dañada por la tragedia y la reciente
desaparición de su esposa. El encuentro es
desolador, como casi todos los episodios que
se describen en la novela. Pero el estilo de
luri Trifonov, sin evitar la fuerza y la profundi-
dad de sus emociones más íntimas, consigue
un punto de equilibrio entre la crudeza y el
sentimiento de pérdida que se impone en to-
das las tentaciones de melodrama que pla-
nean en la sangre de los enfrentamientos po-
líticos y los amores perdidos para siempre.
No es nada extraño este dominio de la tra-
gedia si tenemos en cuenta que luri Trifonov,
nacido en Moscú en 1925 y muerto a princi-
pios de los ochenta, era hijo de un héroe de
la revolución bolchevique caído en desgracia
en las purgas estalinistas de 1938. Por esas
burlas de la vida, Trifonov recibe el premio
Stalin por su novela «Estudiantes» en 1950,
después de trabajar como obrero en varias
fábricas, hasta que ingresa en la Unión de
Escritores de la URSS y se convierte en uno
de los narradores más leídos entre los escri-
tores soviéticos:
Ensayista y especialista de temas históri-
cos, como novelista alterna un tono gélido y
grave con un buen estudio de los sentimien-
tos y magníficos retratos. Como ruso, Trifo-
nov es un maestro en las descripciones y la
visión de los escenarios. «El viejo» no sólo
contiene todo el interés histórico que minucio-
samente se va diseminando por sus páginas,
una lección política de los más sangrientos
acontecimientos de la URSS en este siglo,
sino que despide todo el calor del retrato de
un amor aplazado y nunca vivido.
Asia, la mujer amada en la distancia, inal-
canzable, acaba haciéndose símbolo de to-
das las aspiraciones humanas cuando, a tra-
vés de esa carta milagrosa, pero quizá tam-
bién inútil, pues el tiempo ya ha tocado a su
fin, se acerca a Pável y se produce el en-
cuentro tantas veces deseado gracias al per-
dón, a la comprensión y a la generosidad del
hombre frente a su enemigo.
Luisa CASTRO
La pi pa de o pi o
Théophile Gautier
Traducción de Elena del Amo. Siruela. Madrid, 1990: 398 páginas. 2.250 pesetas
L
OS manuales escolares de literatura
francesa valoraban hasta hace poco a
Théophile Gautier (Tarbes, 1811-París,
1872) como autor de un impecable libro de
versos, «Esmaltes y camafeos» (1852), en el
que se anuncia la teoría del «arte por el arte»
que caracterizaría más tarde a la escuela
«parnasiana». Pero, además de precursor
poético, Gautier fue otras muchas cosas. En-
tre ellas, cuentista fantástico.
En 1830, cuando aún no tenía veinte años,
escribió Gautier un artículo en honor de Hoff-
mann, muy popular en Francia a raíz de las
traducciones del barón de Loéve-Veimars. Un
año después publicó su primer relato, «La ca-
fetera», en el que es evidente -casi apabu-
llante, diríamos- la influencia del cuentista
de Konigsberg. Sin embargo, Gautier es de-
masiado lúcido para abandonarse sin control
al entusiasmo que le inspira su modelo. Muy
pronto escribiría las «vejaciones fantásticas»
de un Joven-Francia (es decir, aquel mucha-
cho que, entre 1830 y 1840, sigue la moda
del dandismo romántico y emite vibraciones
«demoníacas»), enloquecido por la devoción
que siente por Hoffmann: «Onophrius» es su
caricatura, dibujada con fraternal ironía, ade-
más de un inolvidable relato que, traducido
también por Elena del Amo, figura entre los
«Cuentos de sombras» seleccionados por
José María Parreño en esta misma colección
de Siruela.
Éste es Gautier, mezclando siempre la
exaltación con el sarcasmo, atento siempre a
disimular sus inquietudes metafísicas bajo el
•disfraz de una despreocupada indolencia.
«Onfala», «La pipa de opio» y «El pie de mo-
mia» rozan como por juego, como por dis-
tracción inofensiva, las hondas realidades in-
visibles. El lector, por su parte, sonríe y, al
mismo tiempo, saborea con delectación la
desbordante fantasía que el autor le ofrece
disciplinada por un lenguaje estricto y creíble,
pues no hay marco mejor para el disparate
que el diseñado con realismo.
Sin embargo, hay ocasiones en que acen-
tos más graves llegan a percibirse. Y es que
el diletante Gautier no carecía de obsesiones,
como atestiguan sus amigos y familiares (Ju-
dith, su hija, sobre todo). El poeta de las sim-
ples apariencias poseía, como supo ver Bau-
delaire, una «inteligencia innata de la corres-
pondencia y del simbolismo universales»
(tomo la cita de un famoso libro de Pierre-
Georges Castex, «Le conté fantastique en
France de Nodier á Maupassant», una obra
importantísima no traducida aún por desgra-
cia al catellano).,Casi todos sus cuentos, es-
pecialmente «La muerta enamorada», «Arria
Marcella» y «El club del hachís», revelan su
pesar por no poder evadirse, por medio de la
imaginación, de la cárcel del tiempo y de la
muerte.
Hacia el final de su carrera Téophile Gau-
tier compuso, dentro del mismo género fan-
tástico, dos «nouvelles», «Avatar» y «Jettatu-
ra», incluidas también en el libro que comen-
tamos. «Avatar» es uno de los textos
fantásticos más estupendos del siglo XIX, con
personajes tan admirablemente dibujados
como el médico y taumaturgo Balthazar Cher-
bonneau («tenía el aspecto de una figura es-
capada de un cuento de Hoffmann que pa-
seara por la realidad, estupefacta al compro-
bar lo grotesco de la creación»), una de las
más logradas creaciones de su autor. En
«Jettatura» Paul d'Aspremont se enamora en
Ñapóles de Alicia Ward, una linda inglesa; los
napolitanos hacen correr la voz de que Paul
es gafe, y Alicia enferma y muere, debido al
maleficio que su enamorado difunde involun-
tariamente, lo que sepulta a éste en la deses-
peración (el tema del mal de ojo era una de
las obsesiones del escritor, según testimonian
su yerno Émile Bergerat y su. hija Judith).
Seis años antes de morir, en 1866, Gautier
publicó una novela fantástica larga, «Espiri-
ta», en la que, como en el «Fausto» de Goet-
he, el eterno femenino conduce al hombre,
peldaño a peldaño, hasta el mundo místico;
esta historia de amores de ultratumba, muy
apreciada por los amantes del género, fue
traducida a un excelente castellano por Gui-
llermo Carnero hace veinte años (Barcelona,
Edhasa, 1971).
A excepción de «La muerta enamorada» y
de «Onophrius», la presente selección de Si-
s
«Este es Gautier, mezclando
siempre la exaltación con el
sarcasmo, atento siempre a
disimular sus inquietudes
metafísicas bajo el disfraz
de una despreocupada
indolencia»
ruela alberga los cuentos citados, añadiéndo-
les «El caballero doble» y «Dos actores para
un papel» y las novelas cortas «Avatar» y
«Jettatura». Está ordenada cronológicamente,
siguiendo el orden en que aparecieron por
primera vez en las revistas de la época, entre
1831, año en que apareció «La cafetiére», y
1856, fecha en que se imprimió «Jettatura».
El paralelo en Francia de esta «Pipa de opio
y otros cuentos» son unos «Contes fantasti-
ques» editados por José Corti en 1962, cuya
quinta reimpresión, de 1986, tengo a la vista:
Su conocimiento o no del francés decidirá al
lector por una u otra posibilidad de lectura.
Luis Alberto de CUENCA
ABC (Madrid) - 22/12/1990, Página 61
Copyright (c) DIARIO ABC S.L, Madrid, 2009. Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los
contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición
como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa, a salvo del uso de los
productos que se contrate de acuerdo con las condiciones existentes.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful