Antropología Posmoderna y Semiótica: El problema de la autoridad etnográfica

Por Hugo Cadenas Ramos *

Resumen
El presente artículo examina las características y problemas de la Antropología Posmoderna. Se analiza la autoría textual propuesta por esta corriente teórica, los principales supuestos y críticas semióticas y las posibles soluciones a los problemas planteados .

Palabras Clave
Antropología Social, Posmodernidad, Teoría, Autoría, Semiótica.

Abstract
This article examines issues and problems of the Postmodern Anthropology. It analyzes the authoring problem, assumptions, the semiotics main criticism and possible solutions to problems posed.

Key Words
Social Anthropology, Postmodernity, Theory, Authoring, Semiotics

1. La Antropología Posmoderna
omo resultado de una crítica a la etnografía y la práctica antropológica, a mediados de los años sesenta y setenta del siglo XX, la antropología comienza a cuestionarse y replantearse este quehacer etnográico. En esos años comenzaba a desarrollarse la ilosofía francesa del postmodernismo de Michel Foucault, Lyotard, Derrida, entre otros. Lo central de la ilosofía posmoderna es que el conocimiento ya no produce certeza alguna, se sospecha de la percepción y del afán de progreso de los sistemas sociales dominantes. Debido quizás a los fenómenos sociopolíticos que se están sucediendo como el in de los autoritarismos, los grandes meta relatos acerca de la sociedad como el progreso, la perfección y la belleza pasan a ser cuestionados en sus bases. Del mismo modo, y a la vez, se asume una postura contraria a las teleologías en la historia; ya no se posee un in especíico.

C

La Antropología Interpretativa de ese entonces no tarda en sumarse a este movimiento, surgiendo la Antropología posmoderna1 . La Antropología posmoderna, dados estos cuestionamientos, acaba por renunciar a su objeto de estudio clásico. La Antropología vuelve sobre sí misma como objeto de estudio del “otro”; se estudia cómo se ha estudiado, se da una “Observación de segundo orden”2 cuyo objeto de observación son las observaciones de los precursores de la Antropología. Como la percepción ya no da certezas, ésta ya no da seguridad de representar objeto alguno. La antropología posmoderna se da cuenta que el quehacer de la ciencia y la técnica antropológica han sido poco éticos. Cuando el mito fundacional de la etnografía de Malinowsky se comienza a cuestionar en 1967 con la aparición de su Diario en las islas Trobiand, y cuando comienzan a denunciarse los propósitos de dominación que comportaban las etnografías tradicionales, la antropología comienza -por decirlo de alguna forma- a sentir culpa3.

* Licenciado en Antropología Social y Magíster en Antropología y Desarrollo, Universidad de Chile. Académico del Departamento de Antropología, Universidad de Chile. 1 Para una visión más detallada de cómo apareció la Antropología posmoderna, sobre todo en el contexto norteamericano, véase Reynoso (1991, Presentación: 11-60) 2 Observación de segundo orden tal como la entiende Ibáñez (1991: 15) 3 En el sentido más amplio y común del término.

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. Esto porque al centrarse en ello se apunta directamente al conocimiento obtenido. No son aplicables epistemologías de ningún tipo toda vez que tras de ellas ocultan dominación. Las bases de la antropología se ponen entre comillas. una perpetua articulación del poder sobre el saber y del saber sobre el poder. tuvo al menos tres corrientes. Es un viaje que debe dar al etnógrafo el único residuo del cual puede poseer mediana certeza.. La etnografía y el encuentro con el otro han de ser una liberación sentimental y experiencial del etnógrafo. Nunca se accede a lo que se busca. 1991: 28-29). y por el otro. la etnografía. una meta antropológica o meta etnográica (Reynoso. los hace emerger. las utiliza. Detrás de esto está la idea posmoderna del poder y el saber (autoría y autoridad) Foucault así señala: “tengo la impresión de que existe. siempre se está ahí y se experimenta ese estar ahí pero no se acaba nunca de experimentar. dice Reynoso. La identidad de la pueril antropología comienza a asumir su adolescencia. Intentar y nunca lograr la representación. y son sus sentimientos. La etnografía se convierte en una terapia para el etnógrafo. 1986: 31). Clifford Geertz: “¿Que hace el etnógrafo?” Pregunta y responde Geertz. Op. por lo que una apuesta metodológica es una apuesta a un modo discursivo del informe antropológico. Los argumentos para la crítica hacia la antropología clásica apuntan hacia el cómo se escribe la etnografía. esto es: la etnografía.: 301) donde se sumerge y es devuelto a posterior. El problema es mayor.ANTROPOLOGÍA POSMODERNA Y SEMIÓTICA: el problema de la autoridad etnográica La antropología comienza a verse frente al espejo como hija del colonialismo y de las consecuencias de esto. Por esto la etnografía ya no puede ser sino una fenomenología de una realidad fragmentaria. Al salir de ella ha de estar renovado. Cit. que percibe y es percibido. El ejercicio del poder crea perpetuamente saber e inversamente el saber conlleva efectos de poder” (Foucault. por su importancia en el debate actual. desde la antropología (como observación de segundo orden) desembocan en el elemento testimonial de ella. primero. la forma como se presenta y representa al objeto de estudio y las relaciones de autoridad que posee el texto. trasciende evocando lo que no puede ser conocido ni discursivamente ni perfectamente conocido” (Tyler.. toda vez que la escritura es una forma de poder ciega a su dominio: 136 Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF .. acumula informaciones. La escritura etnográica El postmodernismo en Antropología. En esta postura como consecuencia. 1979: 99) La etnografía posmoderna.. según la famosa postura de Tyler. lo único que puede hacer es evocar. otra vanguardista y. segundo. Será esta última de la que nos ocuparemos porque. así como se deriva en una renuncia a la ciencia (y su lenguaje) la actividad antropológica típica. son quienes postulan el problema de la autoridad etnográica y. el uso dado a dicho conocimiento. dispersa. vástago de la Antropología y el postmodernismo. las críticas hacía la antropología. La escritura etnográica se asume que no ha sido adecuada y que debe reformularse. se vuelve una apuesta terapéutica para el etnógrafo: (La etnografía) “no describe ningún conocimiento ni produce ninguna acción. y he intentado mostrarlo. por último. y más especíicamente. imbuido por un sentimiento inexpresable y vivenciable por entero.. Por un lado. Las consecuencias para el quehacer antropológico son cruciales. Una experimental. Se asume que la ciencia antropológica ha de regresar al relativismo y sus fundamentos. la escritura etnográica. en un universo “fantástico” (Tyler. la certeza del conocimiento. “el etnógrafo escribe” (Geertz. ejercer el poder crea objetos de saber. 1991: 298) 2. El evocar es una aproximación estética (y poética) a la realidad etnográica donde el etnógrafo se asume como una parte de dicha realidad y como observador que es observado. El supuesto detrás es que la forma como se presente el documento etnográico determinará la estrategia de autoridad (en los dos niveles descritos arriba) Todo esto parte la airmación del padre de la Antropología posmoderna.

para.y por el cual goza.: 54). Un ejemplo de cuestionamiento de autoría y autoridad es la dialógica y la polifonía6. el autor como hipóstasis del poder. puesto que en ella se desenvuelve gran parte de la dominación que. la imposibilidad de la traducción. imponerle una extrañeza. entre otras cosas. tanto así que “la etnografía posmoderna puede ser solamente el diálogo mismo” (Tyler. citado en Reynoso. El problema de la representación en la etnografía se traduce en un problema de poder (a la manera foucaultiana) y su identiicación con el saber. más violenta. 1991: 74) Vale aquí una distinción: los problemas de la autoridad etnográica son problemas de autoría y autoridad. Es quien guía el discurso al interior del texto. Una liberación de esta estrategia: “la presentación coherente (de los datos) presupone un modo controlador de la autoridad” 4 (Clifford. Según esta postura la modiicación de la autoridad etnográica pasa por modiicar la autoría. La autoría se reiere. eso es lo que denominamos como autoridad o autor modelo5.: 66-74) 7 La postura de Tyler no la tomaremos en consideración para los análisis que se nos aproximan. 5 Ver más adelante. a lo que Clifford denomina “presentación coherente de los datos”. Luego. objeto central de nuestro estudio. ya no es diálogo” (Tyler. por ello. por ahora quedémonos con esto. En suma: el diálogo como relación social pero nunca como texto (con autor identiicable) Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF 137 . Por un lado. de la jerarquía. ese abandono de la soberanía de la escritura. que conlleva la densidad exacerbada del sistema colectivo de representaciones de nuestra cultura. En términos sencillos. extrema. pero es incapaz de reconocer en su propia escritura las marcas de ese mismo ejercicio de sometimiento. y por otro lado. Dicha visión se centra en darle voz al actor cultural dentro de la etnografía como texto.. 1991: 191). de la dominación simbólica engendrada por la escritura del otro. inmodiicable. primeramente. lo que caracteriza a este autor es que posee poder. “la escritura es un sistema de representación engendrado desde el centro mismo de nuestro sistema simbólico. esta dominación se había traducido en que los informes etnográicos no apareciera nunca directamente el actor cultural en discurso (autoría) más que como esporádicas citas que apuntaban únicamente a reairmar lo que el etnógrafo estaba diciendo... a posterior. Estas dos dimensiones de la etnografía dialógica intúyelas Tyler como problemáticas dada una tradición de construcción textual que las anula en toda su intención. y luego con su ejecutante: el autor. tiene el poder de decisión de que cosas se pueden expresar o no. Cit. en su variante meta etnográica es un intento de descubrir ese punto ciego para la disciplina. es ciega a ello y. liberarlo de las ataduras del etnógrafo. por su parte la autoridad podríamos referirla a ese “modo controlador”.Hugo Cadenas Ramos “la escritura del etnógrafo puede narrar los despliegues del poder. Por un lado acepta la idea de una etnografía dialógica. La inherente violencia del gesto de la escritura” (Mier. Develada la fórmula foucaultiana de saber =poder. 1994: 17) La Antropología posmoderna. Más tarde complicaremos este panorama. ésta será la postura etnográica que estudiaremos y criticaremos. Esto pues no deine una posición clara respecto de la etnografía dialógica. Cit. una especie de sentido común acumulado y una sensibilidad hacia el estilo de un pueblo o lugar” (Clifford. 6 Véase Clifford (Op. de derechos de propiedad intelectual y de críticas. No obstante la rechaza en tanto que “el diálogo vertido como texto. el sujeto de esta responsabilidad se le denomina autor empírico.que la Antropología había establecido siempre relaciones de dominación (autoridad) con su objeto de estudio. La escritura ejerce con intensidad esa violencia paradójica: somete a quien escribe a la convencionalidad exacerbada. El argumento detrás es –ya lo esbozamos. La antropología posmoderna quiere romper con esto y su propuesta está en modiicar aquello que para el etnógrafo es. Op.. una singularidad que lo separa más íntimamente de su propia colectividad” (Mier. hay que ir en busca de una solución. de una lógica que es ajena a su experiencia. al mismo tiempo. en que lugar y momento. de la representación de tal dispersión autorial en una estrategia de construcción textual impenetrable por su estructura inevitablemente autoritaria. lo que es peor. 1994: 18-20) 4 La critica de Clifford es hacia las etnografías tradicionales (los precursores de la Antropología) considerando que su autoridad: “se basa en un sentimiento hacia el contexto extraño. y esto es el informe etnográico7 . la aceptación fenomenológica de la intersubjetividad como legitimante de la autoridad dispersa en tanto inaprensible como sustancia de poder objetivo. Precisemos lo anterior. más o menos. la autoría no es otra cosa que la responsabilidad sobre tal texto. 1991: 301). es un sujeto (generalmente constituido de carne y huesos) al cual se le asigna la responsabilidad de lo que contiene cualquier texto que lleva estampado su nombre o -uno por el cual éste responde.

Esta es nuestra palabra clave para entrar en profundidad analítica. Existe detrás un supuesto semiótico de autoridad y autoría que se maniiesta al encarar el texto etnográico que develaremos y profundizaremos. Op. Cit. se trata de una estrategia de escritura en la que el texto se presenta como un diálogo entre el etnógrafo y el informante. cuya formulación clásica se sustituye por una relación de carácter simétrico en la percepción y cognición del otro -que ahora es también uno mismo. Como una etnografía es una relación dialógica y simétrica entre realidades no existe observador ni observado. merced al reconocimiento de que el conocimiento de otras formas de vida involucra varios autores de facto. Esto porque: “siempre hay una variedad de lecturas posibles (más allá de las apropiaciones meramente individuales). dada su característica intersubjetiva..: 190) 3. expía de apropiación autorial alguna. Tyler (Op. a la vez. o se hace dispersa: “Clifford sugiere entonces que la forma de la alternativa etnográica al modo dialógico estaría en la presentación literaria de lo que él llama autoridad dispersa. donde los dos conforman una etnografía. El replanteamiento al que conlleva la etnografía posmoderna dialógica es el siguiente. Cit. darle autonomía al texto. Obliga las decisiones y la aceptación. La etnografía dialógica o polifónica En el contexto de estas reclamaciones surge la vertiente más “democrática” de la etnografía y es la perspectiva dialógica en el texto etnográico. Op. el texto etnográico está -primeramenteentre el etnógrafo y el nativo y. Cit. La autoridad dispersa es el intento de evitar la domesticación del texto etnográico por un autor predominante. Cit. Propuesta por Clifford (Ibíd. 1991: 190) La fragmentación discursiva deriva en una polifonía dialógica que pretende la simetría en la interlocución. la guía. lecturas que están más allá del control de cualquier autoridad individual” (Clifford. sino que un discurso8. pues da forma a una experiencia.: 73) De este modo la autoridad se diluye. Esto también afecta a la vinculación determinante observador-observado.ANTROPOLOGÍA POSMODERNA Y SEMIÓTICA: el problema de la autoridad etnográica La escritura ejerce la violencia de un sistema de dominación cualquiera. Hay que tener siempre en cuenta que “la escritura etnográica pone en juego una estrategia de autoridad especíica” (Clifford.: 43) y que el manejo de cualquier estrategia conlleva a un replanteamiento de la relación discursiva y textual a la hora de poner la información en una hoja. Bajo el supuesto de que entre el etnógrafo y el informante se forma una zona donde el diálogo mismo.: 301) 138 Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF . además. La etnografía es una negociación: “Una manera alternativa de representar esta complejidad discursiva es comprender el curso general de la investigación como una negociación continua” (Op.: 64) La autoridad se dispersa pues en esta intersubjetividad dialógica no puede hablarse de autoridad. A este propósito airman Marcus y Cushman: “el modo dialógico pretende mostrar que el corazón del análisis etnográico debe estar en la negociación de realidades compartidas entre el etnógrafo y el sujeto” (Marcus y Cushman. que deberían tener presencia narrativa en las etnografías” (Op. ya que no hay domino alguno por ninguna de las partes que no sea contrapesado por las características del diálogo.) a propósito de la novela polifónica descrita por Batjin. entre éstos y el auditorio. La propuesta del discurso dialógico en el texto etnográico posee la ventaja de distribuir la autoridad dispersa del texto en cantidades relacionadas simétricamente y. 8 Cf.. La autonomía textual se relaciona con el supuesto de que la etnografía es una relación primeramente entre dos actores (el etnógrafo y el nativo) y que dicha relación al hacerse dialógica libera de la autoridad. En suma. Cit.

Sperber quiere dar a entender que las descripciones serían mejores representaciones -más cercanas la objeto. desde cierta perspectiva antropológica. Lo sabemos.. Es la aseveración de que la interpretación. Por ejemplo.. o son descripciones como tales (y con esto se dice adiós a la interpretación) o no lo son. debiera de acompañarse de “descripciones”9. la postura de Sperber es incoherente consigo misma e insuiciente para comprender la relación entre interpretación y mundo. Cit. Cit. La realidad del conocimiento (R) no es una aprehensión sino una construcción que depende del observador en la realidad (W) Pero la realidad (W) no puede llegar a conocerse. realidad efectiva (“W”)” (Wallner. 1994: 17) Conforme a esto: “Realidad (R) es la manera de hacer realidad efectiva (W) un objeto. la realidad efectiva (W) en tanto la hago realidad (R)” (Op. Una suerte de apoyo empírico que sostenga las aseveraciones hechas interpretativamente. No obstante. Geertz (1986. 1) 10 Según la clásica deinición cartesiana de res cogitans y res extensa. 1973: 10) Por lo que Sperber se esfuerza en mostrarnos esta verdad existencialista de que la imagen es una “cosa de menor cuantía” (Op. 1991: 112) (Sartre. el autor asevera: “las ideas no pueden ser observadas: sólo comprendidas intuitivamente: ni descritas. O mejor dicho.:111) conocimiento preferimos llamarlo realidad (“R”).: 11) la cual precisa de una sustancia extensa10. aquello con lo cual vivimos. pero con una condición: deben ser acompañadas por un “comentario descriptivo” (Sperber. es bastante coherente cuando considera a las culturas como textos arbitrarios sobre los cuales se construye la interpretación. un asunto que se entiende mejor bajo el prisma del Realismo Constructivo donde el mundo se escinde entre dos tipos de “realidad” Realität (R) y Wirklichkeit (W) (Wallner. Una relación conlictiva que no tomaremos como empresa resolver. Baste con señalar que dividiendo “interpretaciones” y “descripciones” en cuanto a contenido se olvida 9 No me reiero a la “Descripción Densa” de Geertz que. de distinto tipo. de uno u otro modo. Sperber asevera que: “las interpretaciones pueden constituir datos cientíicos. o dicho formalmente: “La realidad efectiva (W) es una experiencia límite que se presenta allí donde renunciamos a todas las construcciones”. En suma.. Ciertamente esto no constituye gran avance en su paradoja. tanto como la cosa de la cual es imagen” Por ello es incomprensible la postura que ve objetos donde no puede verlos. Interpretación y descripción Me parece necesario detenerme un instante a discutir una proposición interpretativa que considero poco clara y que merece unas palabras. lo aprendimos con Sartre: “La teoría pura y a priori ha hecho de la imagen una cosa.que las interpretaciones. Cap. Cit. la imagen es una cosa. los objetos de la razón y de la empiria. y son interpretaciones. Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF 139 . Cf.: 40) El problema es que si se adopta una postura interpretativa ya no se puede trabajar con descripciones sino sólo interpretación. Descripciones e interpretaciones son realidades incongruentes epistemológicamente (referidos al texto). Asunto insostenible. representaciones. no así Sperber que acepta el conocimiento pero interpretativo.Hugo Cadenas Ramos 4. sólo interpretadas” (Op. (CITAR) Ciertamente Tyler podría “evocando” llegar a hablarnos de esa realidad (W)11. 1994: 14): “Aquello que construimos como mundo del Los elementos “descriptivos” para Sperber son las citas o reproducciones de los datos entregados por los informantes. 11 Si su propuesta terapéutica y poética no se entendiera como “conocimiento”. puesto que la imagen es la única vía de acceso hacia los objetos. dado que las “descripciones”. Pero la intuición interna nos enseña que la imagen no es la cosa.. La postura del autor carece de total coherencia a la hora de un análisis más profundo. imágenes.

el texto en sí se escapa de cualquier autoridad interpretativa: el texto habla por sí mismo. O sea. Hay que entender que una obra literaria. Primero. Sólo así surge el texto literario. como vimos. un “intentio lectoris” o la intención interpretativa del lector que interpreta el texto en cuestión. una independencia textual legitimante de una autorial textual sin especiicaciones autoriales. La interpretación es la acción de co-construir textos: “el texto es un objeto que la interpretación construye en el curso del esfuerzo circular de validarse a sí misma sobre la base de lo que construye como resultado” (Ibíd. sobre todo si se revisa la autoridad textual) 5. Se necesitan dos para ese diálogo. No hay mediación porque no existe conocimiento ni representación alguna. en la intentio operis. Al tomar esta postura es evidente que la autoridad etnográica queda en el texto. el texto puede leerse. actualiza interpretaciones en referencia al texto en cuestión 6. por último. Pues bien. Clifford hace referencia implícita al intentio operis cuando dice que las lecturas del texto están más allá del control de cualquier autoridad individual. segundo. no todos los posmodernos. En ese espacio indómito del texto que alberga al lector y al autor en los márgenes de la interpretación como acción y resultado. en suma. existe la intención del autor o “intentio auctoris” o ¿qué es lo que quiere decir el autor del texto con tal o cual cosa?. la representación. El supuesto es que el texto no está sujeto ni a un autor especíico ni a un lector en especial. 1995: 27). a su vez. en este caso. Modelos textuales y hermenéutica coniguracional Asumir la intentio operis. Semiótica y autoridad Hace algunos momentos dejamos suspendida el interrogante acerca de la autoridad para discutir los conceptos de descripción e interpretación. las apropiaciones singulares pierden sentido. sumado al hecho de que el diálogo mismo libera de autoridad. Sólo pocas posturas posmodernas escapan al supuesto implícito de que la etnografía es un puente que media una relación12.: 69). además de la dispersión autorial. según Reynoso. Clifford proponía. Excepción de éstos es Tyler – “el niño terrible de la Antropología”. La interpretación se ubica en la diádica del texto y el lector. porque no existe el otro conocido sino evocado (Cf. la autoridad (cualquiera que ésta sea) reside en la interpretación. ya que el texto es independiente del autor y del lector. Caps. Para aclarar un poco este enredo partamos con una distinción acerca de las posibles interpretaciones de las etnografías como textos.ANTROPOLOGÍA POSMODERNA Y SEMIÓTICA: el problema de la autoridad etnográica que ambas son parte de la misma realidad: La realidad del lenguaje (asunto de suma relevancia. Se disuelve en tanto que al asignar la autoridad a la libre negociación del lector con el texto. Si se asume que la etnografía es un diálogo entre dos actores. y toma la forma de autoridad interpretativa. Es tiempo de retomar el tema.mediación y sólo la evocación poética carente de referente empírico veriicable cientíico-positivistamente. Los problemas de la autoridad etnográica. O sea. . disuelve en gran parte el problema de la autoridad etnográica. Esos dos sólo pueden sintetizarse en un texto. Entre el autor empírico del texto y el texto no hay relación directa en la interpretación. de cualquier tipo.es indivisible.tercero. Cit. son problemas de mediación 12 Por cierto. Decíamos que. la crítica de la meta etnografía dialógica en antropología puede concebirse en términos de una inspección semiótica acerca de las bases interpretativas de las etnografías como textos. existe uno que comporta a ambos en una unidad que -dada la propuesta dialógica posmoderna. la escritura etnográica. No es que existan dos textos.quién postula la no. se asume que la etnografía es esa relación que no pertenece a ninguno de los dos per se. anteriores) 140 Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF . La autoridad reside en la interpretación pues sólo mediante ésta el texto cobra sentido.) Una interpretación de tal o cual obra sólo debiera valerse del texto como unidad sin necesidad de referirse a su autor o a sus condiciones de coniguración o representación. Por ello es que este tipo de etnografía pretende liberarse de la autoridad asumiendo la intentio operis y “reconocer la intentio operis es reconocer una estrategia semiótica” (Op. dialógicos. Como vemos. El texto entrega los marcos de referencia que sugieren vías de interpretación al lector que. posee básicamente tres tipos de atribuciones o intenciones interpretativas. la “intentio operis” o la intención del texto. independiente y autorreferente (Eco.

incumbe a la hermenéutica reconstruir el conjunto de las operaciones por las que una obra se levanta sobre el fondo opaco del vivir. los grupos y las audiencias previstas. lo interpreta: lo convierte en “texto”. hay que precisar una distinción dentro del texto. la competencia lingüística. A ella hemos invitado recientemente a su audiencia. lectores orientados a la acción (administradores. mi tesis es que el sentido mismo de la operación de coniguración constitutiva de la construcción de la trama resulta de una posición intermedia entre las dos operaciones que yo llamo mimesis I y mimesis III. La etnografía es. En cambio. somete a un lector. El poder del autor modelo existe. cobra su existencia cuando se actualiza en lectura. Op. Op. el manejo de la red conceptual. un proceso de mediación de marcos de signiicado” (Agar. lectores de otras ciencias sociales. Ese autor modelo es la hipóstasis del poder en el texto. estos son un “autor modelo” y un “lector modelo” (Eco.). miméis II y mimesis III.. esto porque sostiene la tesis “que considero característica de la semiótica del texto: que la ciencia del texto puede establecerse en la sola abstracción de la mimesis II y que puede tener en cuenta únicamente las leyes internas de la obra literaria.: 68. su metáfora y metonimia. El texto visto desde la perspectiva del autor (hipótesis de carne y hueso) es una coniguración co-construida entre el autor modelo y el lector modelo. en tanto. es la elaboración estructurada de la acción. y que constituyen “el antes” y “el después” de mimesis II” (Ricoeur. 1991: 122) No obstante. Profundicemos un poco. La última parte de este ensayo la dedicaremos a su objeto. para ser dada por el autor a un lector que la recibe y así cambia su obrar” (Ibíd. El autor modelo es la voz del texto. en este caso: dialógica. Cit. a la cual pretende superar con la relexión sobre mimesis II y III15 . 1987: 118) Cuando me reiero a un texto etnográico en particular me reiero a una mediación cultural que se conigura según un sujeto convertido en autor. Al leer un texto en realidad “no estoy especulando sobre las intenciones del autor. Al referirse a la interpretación de un texto se hace indicación hacia dos polos de interpretación que preiguran al texto. 14 A juicio de Marcus y Cushman.Hugo Cadenas Ramos entre realidades.: 74. Es la preiguración textual. su audiencia (yo. lectores posibles de una etnografía son: los especialistas en un área. como lector) y sus “objetos”13 (nativos) La crítica de la antropología posmoderna apunta hacia ese “autor modelo” aunque no esté formalizado en esos términos.. el lectorado antropológico. Se está en mimesis I cuando se traduce la experiencia en símbolos.) Para Ricoeur un texto es una construcción temporal que está mediatizada por este proceso que él denomina mimesis en un sentido muy singular. sin considerar el antes y el después del texto. personas de gobierno). Él encarna la decisión dentro de él. Mimesis I es el primer paso dentro de cualquier construcción textual. la dominación y la creación. lo actualiza. Al respecto Paul Ricoeur: “Tomo como hilo conductor de este análisis de la mediación entre tiempo y narración la articulación. Este autor (carnal) simula un lector (o lectores14) y un autor cuando conigura un texto mientras que el autor empírico es aprensible jamás. el paso de la acción al símbolo. A juicio hermenéutico un texto se constituye como tal luego de un proceso trifásico que se reiere a los caracteres temporales de una obra. Cit. por su parte. La semiótica del texto para Ricouer se sitúa analíticamente en lo que él denomina mimesis II. en su núcleo. El texto.) Pero este sometimiento es sólo la ilusión de un autor modelo. (Marcus y Cushman. pero el lector se somete sólo en tanto “lector modelo”: “Un texto es un dispositivo para producir su lector modelo” (Op.. las etnografías son una función de las diferentes tradiciones del etnógrafo. o sobre la intención de ese autor modelo que soy capaz de reconocer en términos de estrategia textual” (Eco. entre los tres momentos de la mimesis que llamo mimesis I. estudiantes y el lectorado popular -categoría residual-. Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF 141 . Cit. sino sobre las intenciones del texto. No obstante existe allí un lector que conigura al texto. Cabe incluir aquí una categoría nueva para análisis posterior: la etnografía como relación social.. Ibíd.: 198) 15 Para Ricoeur la semiótica es insuiciente para comprender la construcción de una trama. del obrar y del sufrir. “En pocas palabras. 13 Del autor es la discusión en este punto del texto.).

la reiguración dinámica de la trama en su lectura e interpretación. en primer lugar. Aquí se despliega la dominación textual del autor: “Este paso de lo paradigmático a lo sintagmático constituye la transición misma de mimesis I a mimesis II: Es el fruto de la actividad de coniguración” (Op. La validez de una interpretación es importante pues al dejar la autoridad suspendida en el texto. En suma.: 136) de la interacción única y singular del lector con el texto. Otras fuentes inagotables de sobre interpretaciones son.: 84) Mimesis III es el acto de la lectura. baste recatar la riqueza inherente de su esquema para comprender mejor la complejidad de la etnografía. tal como lo hace Clifford. Cit.. Las mimesis como fases de construcción textual. las decisiones de qué es lo que contendrá o no el texto. “la narración tiene su pleno sentido cuando es restituida al tiempo de obrar y del padecer en la mimesis III. para nuestro análisis.: 144) Deliberadamente no he detallado más las mimesis de Ricoeur pues de ellas. sin duda. la coniguración de una autor y lector modelo. Sobreinterpretación Ante la posibilidad de entender al texto etnográico como una realidad independiente al autor y al lector cabe la pregunta acerca de los límites de las interpretaciones. hecho no bien resuelto por la postura meta etnográica dialógica. los textos sagrados y la historia. Al medio de esto está la estéril etnografía jamás leída pero sí escrita. Sallinger. Desde anécdotas hasta masacres se compone la memoria de estas “lecturas”. Bástese con recordar unos cuantos crímenes basados en interpretaciones textuales recuerda la modernidad. La semiótica asiente: “Entre la inaccesible intención del autor y la discutible intención del lector existe la transparente intención del texto. Las mimesis son interdependientes entre sí. El texto se convierte en un mundo rico en producción y reproducción de signiicado.. un texto genera lecturas aceptadas por una tradición de interpretaciones que anteriormente coincidieron en un tipo de lectura particular que ha ido sedimentán- 16 El problema de la validez de la interpretación no tiene porqué ser propiedad exclusiva de la ciencia. es una matriz de matriz de interpretaciones conformadas por la interacción interpretativa del texto y su lector. Se puede airmar. las relaciones sociales que allí se establecen y que preiguran al texto como mundo de signiicado. se libera en mimesis III y su acto indómito de lectura donde los modelos se disuelven en interpretaciones propias Las interpretaciones extravagantes suenan extrañas porque se alejan de la intentio operis. su realidad simbólica. autores y lectores. Su estructuración y ordenamiento coherente. siguiendo a Clifford. Cuando la etnografía y su lector conversan nace un texto. 142 Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF . la mimesis II se desarrolla como actividad conigurante.ANTROPOLOGÍA POSMODERNA Y SEMIÓTICA: el problema de la autoridad etnográica “. su temporalidad” (Ibíd. ¿cómo saber si una interpretación es mejor que otra? ¿Qué criterios determinan. a una interpretación como “válida” en sí?. Cuando el etnógrafo y el nativo conversan nace la etnografía. manejada primeramente por un actor empírico. Sobre ellos se han hecho interpretaciones tan originales como sus intérpretes. ésta se actualiza en interpretaciones hechas por los lectores en referencia al texto.. en deinitiva. según su propia confesión. Si el documento etnográico. constructora de textos. Mimesis II es la operación de coniguración del texto.la riqueza del sentido de mimesis I: imitar o representar la acción es.). marca la intersección del mundo del texto y del mundo del oyente o del lector” (Op. 7. Op. dada su naturaleza dialógica que lo independiza. D. la estrategia autorial. si se las separa se pierde su signiicado. Cit. Más adelante. el asesinato del músico inglés Jhon Lenon a la salida de un bar fue obra de un desequilibrado lector de J.. La mimesis I es identiicable a lo que denominamos etnografía como relación social. El despliegue ontológico del texto como tal se da en mimesis III. que desaprueba una interpretación insostenible” (Eco. de negociación. Cit. Ésta se caracteriza porque genera una Tradición. comprender previamente en qué consiste el obrar humano: su semántica. Es decir. que un texto soporta innumerables interpretaciones dada su supuesta independencia y fragmentación interpretativa. el criterio de validación toda vez que su lectura es la única fuente de autoridad posible16. Es el texto (y su lectura) lo que otorgaría. Por ejemplo.

y la historia del desarrollo de esa estrategia textual” (Op. para este caso. la propuesta de la antropología posmoderna soporta la autonomía del texto hasta cierto punto. puede ser la antropología como auditorio19 . al devenir del paradigma del momento. Lo importante es que dudamos. toda vez que consuma el acto conigurante de ella misma imprimiéndole su autoridad. Cit. 19 Un auditorio que tiene la característica de ser productor literario también. ilmes. etc. Por supuesto que el acceso a ese ser puede ser inmediato si uno conoce a quien (usualmente de carne y hueso) redactó tal o cual texto. No tanto para comprender mejor sus textos sino para comprender el proceso creativo. obras musicales. por lo tanto. dialogando con él. Y es que el texto una vez iniciado comienza a independizarse del autor empírico y en esto no es posible crítica alguna a la autoridad difusa del postmodernismo en antropología. por un lado. dejándolo hablar. de interpretar su texto él tiene poco que decir.Hugo Cadenas Ramos dose y reproduciéndose sobre sí. no pueden ser confrontadas con las tradiciones de las interpretaciones previas” (Op cit. a su vez. La coherencia está dada por las interpretaciones textuales del intentio operis en actualización con el intentio lectoris en el marco referencial de la primera y la actividad interpretativa de la segunda. y que no es más que una estrategia textual caracterizable en términos de dominante de la trama. Aquí tradición no se homologa a Cultura. Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF 143 . No mencionaremos las complejas comunidades textuales modernas tan diversas como sus fuentes (best séller literarios. 20 Ante lo cual nuestra sospecha suele ser múltiple. La etnografía como relación social y el otro solitario Si hay algo a lo que no renuncia la etnografía posmoderna es al otro. no es intrínseco al texto producirla. que ya mencionamos. ya lo esbozamos. Aunque conozcamos al autor empírico personalmente. lo que nos releja que hay algo tras de nosotros soportando esa capacidad de dudar. Sospecharíamos si este autor empírico nos asombrara con alguna lectura novedosa al extremo20. eso poco importa pues a la hora En este caso la estrategia textual es la forma de escribir la etnografía.) 18 La coherencia posible que pueda poseer una tradición. ese otro está presente y es 17 Generar cultura es aquí sinónimo de reproducirla y/o relejarla. son incapaces de producir nuevas interpretaciones. los periódicos. De ahí que la validez no sea ontológica sino histórica. Lo reconoce Umberto Eco: “Con todo. Pero. La tradición es una historia interpretativa orientadora en la exégesis lectoral que rechaza lecturas marginales: “porque son como un mulo.. hay al menos un caso en que el testimonio del autor empírico adquiere una importante función.. también puede señalarse la constitución política de un país. Los textos religiosos y la historia. son excelentes ejemplos de esto. 9.: 9) 8. de nuestra capacidad de comprensión de lectura. sino el autor modelo. Es importante comprender la diferencia entre la estrategia textual. como objeto lingüístico que los lectores modelos tienen ante ellos (el autor modelo). Hasta donde se puede llegar con la semiótica y se hace necesaria la hermenéutica de Ricouer. en nuestro caso. un terreno fértil para una tradición hermenéutica particular sujeta. las mimesis de Ricoeur nos servían para comprender imaginativamente un poco de cómo se desarrolla este proceso.. tanto así que podamos pedirle interpretaciones singulares. Pero a la hora de escribir ya no es esa persona quien cobra relevancia para la lectura interpretativa. etc. Se le pueden pedir aclaraciones de su texto pero al hacerlo debe referirse al texto y así actuar como lector modelo de su obra. ¿qué sucede con ese hipotético ser humano que hubo de conigurar el texto etnográico?. coherente18. nuevamente. p. 164) La autoridad etnográica queda en la interpretación coherente del texto que la valida en referencia a sí mismo y a una tradición como un todo. Dudamos. las relaciones sociales de la etnografía. de la veracidad de nuestro interlocutor.. En su momento lo dijimos: la historia del desarrollo de la estrategia textual es la mimesis I y. Si bien hay textos que al generar tradición e historia generan cultura17. El texto esta ahí y debe dialogar por sí solo. ¿Y el autor? Evidente. como la misma ciencia. Ya sea evocándolo. bajo los parámetros validantes de una tradición particular que. es decir. de la veracidad de nuestra “tradición” y de nuestra capacidad auditiva (¿qué dijo?).

una experiencia que lleva al lenguaje. Cit. Debemos ocuparnos. una actividad relativamente indisciplinada cuyo folclore ha conferido identidad a una disciplina académica. en la construcción del texto etnográico. La etnografía es ese medio de expresión del otro cultural. Op. una relación social sumamente compleja que se caracteriza por una cierta habilidad que otorga al etnógrafo en el manejo de la contingencia. al in y al cabo. Ni siquiera es un mundo. este otro emite una comunicación que. que acarrea consecuencias y que no es posible obviar tan ligeramente.el etnógrafo..: 154) 21 En palabra de Luhmann: “la comunicación conduce a una decisión sobre si la información expresada y comprendida ha de ser aceptada o rechazada” (Luhmann. mientras genera estados en el sistema y posteriores comunicaciones21. aunque sólo presencial. ante todo. Op. en su informe. Cit. Quienes pretenden referirse sólo al texto como representación. Esto es innegable siempre que se tiene en mente que la etnografía es una actividad humana como cualquier otra. Esto amarra a la etnografía posmoderna a un proceso de relación social. muchas de las variables que le construyeron. Op. 1995a: 16) que en palabras simples se traduce en que cuando se comunica algo a otra persona. Una etnografía es. La etnografía tiene mucho de folclore. Quién decide contarlas es –innegable. El diálogo obtenido posee siempre la limitación que le da el hecho de basarse en un tipo de relación social interpersonal. contar sobre culturas. Se puede decir entonces: “La historia responde del hombre” (die Geschichte steht für den Mann)” (Ricoeur. su semiosis. Por lo pronto. “deinimos una etnografía simplemente como un informe que resulta del hecho de haber realizado trabajo de campo. las vidas humanas necesitan y merecen contarse. sin tomar en consideración que: “el lenguaje no constituye un mundo por sí mismo. Una etnografía. el simple hecho de entablar comunicación con él. cuando el otro va hacia el etnógrafo. es cierto. Al entrar en esta zona pasamos a modiicar directamente la información puesto que esta misma información etnográica es fruto directo de las modiicaciones que hace el etnógrafo en su informante en sus actos comunicativos. Por estar en el mundo y soportar situaciones. es inútil. Hacer trabajo de campo es algo muy distinto a representarlo en una etnografía. Sí hay afectaciones mutuas. quizás la más humana dentro de las ciencias sociales. diría Hobbes. pero es válido excluir aquí lo que realmente sucede en el campo” (Marcus y Cushman. Con esta “emergencia”. Cit. es éste ipso facto un etnógrafo. El encuentro con el otro. es necesario que las historias narradas emerjan (auftauchen) de este segundo plano. Es el etnógrafo el que va hacia el otro. el sujeto implicado emerge también.. El sentido común nos hace ver como exagerada la posición de que toda relación social sea dominación: Homo Homini Lupus. En su humanidad radica su imperfección y su sentido. Se quedan en realidad (R).. Por mucho que un encuentro sea casual y no premeditado la simple intervención del etnógrafo. Si esto es un tipo de dominación. en consecuencia.. sobre gentes. Cuando alter y ego se comunican se establece una “reducción de complejidad” (Luhmann.: 150-149) La etnografía es la actividad de contar historias humanas. imagen o realidad. “contamos historias porque. entonces cualquier intento posterior a éste de esconder las manos. de la representación del trabajo de campo en textos. intentamos orientarnos sobre el modo de la comprensión y tenemos algo que decir. es un trabajo generalmente poco estructurado (cuando tiene algo de estructura) que es llevado a término bajo un montón de inconvenientes y que oculta. se quedan sólo en eso: imágenes. impone una estrategia de autoridad en la historia del desarrollo de esa estrategia textual. ya está alterada por la emisión nuestra.: 173) Pero el asunto no es tan sencillo como allí se plantea. bien lo sabe cualquiera que haya realizado dicha experiencia.ANTROPOLOGÍA POSMODERNA Y SEMIÓTICA: el problema de la autoridad etnográica tarea del etnógrafo darle un espacio de expresión. una experiencia que compartir” (Ricoeur. La escritura etnográica dialógica o polifónica no tiene mayor status que el de una atenuante de la dominación del etnógrafo. 1995b: 9) 144 Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF . aunque no se relacione con nuestra comunicación en tanto sentido y expectativa de ésta. su comprensión.

particular de nuestro folclore?. queda el problema de la intencionalidad y la pregunta. el traductor es un traidor. Las etnografías también son. Un encuentro cultural que va desde el contacto con la alteridad hasta la interpretación textual.. su interpretación. Desde allí iltrar los errores y dominaciones. no así para cualquier texto que se constituye autosuiciente interpretativamente.. por ejemplo.: 308) 25 De los textos de Castaneda o de algunas publicaciones de Geertz. por supuesto. el otro cognoscente: el lector) Pero es el etnógrafo quién decide en ultimo término. Cit. hay que reconstruir la historia del desarrollo textual. y ese algo se ha construido -querámoslo o no. Una mediación que se caracteriza por ser constructo de un etnógrafo: traduttore traditore23. Todo el proceso de construcción etnográica. ¿un puro hábito académico. Si el ir hacia el otro es un intento de dominar (con el entendimiento =conocer. pero no podemos avanzar bajo la sospecha de que todo es una farsa. Aquí podemos ver más claramente lo complicada que es la situación si se entiende todo como dominación.: 122) La naturaleza de una etnografía no puede atribuírsele únicamente al autor modelo22. su coniguración textual. Tyler (Op. quiéralo o no..Hugo Cadenas Ramos Habría que preguntarnos entonces. olvidando que el sistema simbólico es el del etnógrafo.: 118) La etnografía es un proceso de construcción social. Podemos sospechar. quien lleva a su trabajo la tradición en la que participa. él es quién pregunta. ¿quién va hacia el otro?. 23 Esta expresión latina se reiere a que “il traduttore é un traditore” es decir. Detrás del texto se “oculta”24 un algo. sus orígenes sociales. de la veracidad del testimonio de un etnógrafo en particular25 . Nunca el Mundo del nativo como realidad unívoca (fenomenologicamente imposible). Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF 145 . una función del grupo en el cual está trabajando el etnógrafo. Las etnografías también dependen de la naturaleza de la audiencia. Nuestro proyecto ha de ser reconstruir la mimesis del trabajo etnográico. sobre el otro?. Pero el otro sigue estando solo.. para ser dada por el autor a un lector que la recibe y así cambia su obrar” (Op. Se caracteriza por tres tipos de atribuciones hermenéuticas y por tener características de dominación cultural (toda vez que se traduce en un sistema simbólico violento-occidental) que se emancipa hermeneuticamente. Cit.. Su naturaleza dependerá de la naturaleza de las tradiciones que se pongan en contacto durante el trabajo de campo” (Agar. es una relación social. el etnógrafo no es mediación entre él y sus otros. nuestro ser en el mundo lo que nos hace escribir sobre lo humano. la triple mimesis: “incumbe a la hermenéutica reconstruir el conjunto de las operaciones por las que una obra se levanta sobre el fondo opaco del vivir. posee un texto. él es la mediación entre el otro y el lector. Menos aun. ¿quién pregunta?. ¿qué nos lleva a escribir etnografías?. es nuestro derecho. 24 Cf.. Op. La etnografía es una relación básicamente entre tres mundos. No obstante su obra se libera de él para regre- sar a interpretarse. Esto pues difícilmente éste logra relejar la intención del autor o del texto. pero también el otro (el otro conocido: el nativo. El lector empírico interpreta desde su lectura el mundo nativo. una realidad emergente de signiicado y mundo. El texto etnográico debe responder de nuestro experienciar. con la lengua =comu- 22 Nunca a un autor empírico gratuitamente. Suponiendo que esto se soluciona. La dialógica es una repuesta autorial muy ingenua pues supone que la dispersión autorial en el texto libera lo libera de la dominación tiránica del etnógrafo. del obrar y del sufrir. y como tal posee las limitaciones y ventajas de ésta. incluyendo el entrenamiento recibido en su socialización profesional.socialmente. su ignorancia es su poder. Su referencia sólo está justiicada para ciertos propósitos de reconstrucción textual. de que debemos renunciar al trabajo de campo por ser éste incompatible con nuestro sistema simbólico de representación eminentemente dominante. “Una etnografía es antes que nada una función del etnógrafo. todo. que se caracteriza por una triple mimesis y que posee un sentido y una tradición interpretativa. Cit. está el texto (como postula Clifford y la semiótica del texto). sino la mediación de la etnografía. ¿o es nuestro experienciar humano.

“Hacia un lenguaje etnográico”. o sólo entregarle las guías en el mundo que ante él presentamos: ¿cómo saber si lo dominamos o no?. Gedisa. No obstante. coniado en su guía. Tomo I. ¿debemos dominar al lector?. El lector empírico. Michel (1979). crear una nueva tradición interpretativa. México CLIFFORD. Avanzar bajo la premisa de que Si todo es dominación nada lo es. realidades originales. Barcelona.). El autor empírico se encuentra en la sombra de su autor modelo. Paul (1987). Tiempo y Narración. Gedisa. El texto se constituye como tal sólo en la interpretación. James (1991). George & CUSHMAN Dick (1991). “Etnografías: Las encrucijadas éticas del relativismo”. LUHMANN. Editorial Sudamericana. Carlos (Ed. RICOEUR. México. “Etnografía interpretativa y Antropología teórica”. México. Anthropos. “Las etnografías como textos” en El surgimiento de la Antropología posmoderna. Carlos (Ed). nuevos autores. MARCUS. Unidad Iztapalapa. Ediciones Cristianidad. Santiago de Chile. 7-11. Preocupaciones tales como ¿qué ocurre con el lector?. la soledad del otro (conocido y cognoscente) Nuestro proyecto debe ser una meta etnografía humana. 146 Revista de Estudios Interdisciplinarios ASOSYLFF . Barcelona. Ediciones Universitarias de Valparaíso. parasita su soledad. Reynoso. La interpretación etnográica es ese acto liberador. pp. La etnografía es la mediación. Valparaíso. En: Alteridades. Existen libertades ejercitables hacia los otros y hacia la textualidad etnográica que aguardan nuevos bríos. de interpretaciones. UNAM. El surgimiento de la Antropología posmoderna. nuevos marcos de signiicado. Cambridge University Press. Gedisa. en: El surgimiento de la Antropología posmoderna. (1991) El regreso del sujeto: la investigación social de segundo orden. ¿debemos embarcarnos hacia su etnografía. abandonado a su soledad por el etnógrafo. UNAM. Gedisa. Dan (1991). de relaciones sociales. Reynoso. Microfísica del poder. pp. Su liberación está en reconocer la dominación del autor y trascenderla semioticamente. son humanas. Coniguración del tiempo en el relato histórico. En: Versión. SPERBER. Su coniguración. el otro cognoscente. de allí su naturaleza indómita. Madrid. Stephen (1991). REYNOSO. Año 1. IBAÑEZ. Madrid. Jesús. Carlos (Ed) (1991). nuevas tradiciones. Niklas (1995b). Otoño. Umberto (1995). 13-46. Interpretaciones. preocupada de los procesos de generación de conocimiento. Ocho lecciones sobre Realismo constructivo. 111-128 TYLER. Interpretación y Sobreinterpretación. Preguntas de enorme relevancia que debemos de enfrentar. Carlos (Ed. Cambridge FOUCAULT. Amerinda. N°1. Raymundo (1994). su creación. pp. Jean Paul (1973).ANTROPOLOGÍA POSMODERNA Y SEMIÓTICA: el problema de la autoridad etnográica nicar) entonces no existe escape alguno. de textos. México. LUHMANN. ¿Dejaremos su interpretación al arbitrio de las tradiciones anteriores?. GEERTZ. La democracia dialógica no soluciona mayormente el asunto. Fritz (1994). lo atenúa. Dilemas de la Cultura. México. Gedisa. hacia su humanidad?. Clifford. En: Talón de Aquiles. libre toda vez que interpretable. Bibliografía AGAR. México. N° 4.). a través de interpretaciones liberar al texto de sus amarras. WALLNER. Niklas (1995a). “¿Qué es Comunicación?”. segundo. ECO. Buenos Aires. “La etnografía posmoderna: de documento de lo oculto a documento oculto” en El surgimiento de la Antropología posmoderna. MIER. Reynoso. ¿cómo se construyen las tradiciones interpretativas?. sufre la misma soledad del otro conocido. Gedisa. Michael (1991). Nº 1. su lectura. reconoce dos elementos de suma importancia: primero. La Imaginación. Estudios de Comunicación y Política. (1986) La interpretación de las culturas. Las Ediciones de La Piqueta. la independencia semiótica del texto (interpretaciones libres sugeridas dentro de marcos tradicionales de interpretación) y. SARTRE. Poder. Barcelona.

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