Capítulo X

Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna
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Cícero Araujo*

N

I

os proponemos comentar aquí el pensamiento político de Jeremy Bentham (174 !1 3"#$ la %i&ura m's em(lem'tica de la corriente utili! tarista (rit'nica cl'sica) A título de complementaci*n y contraste tam! (i+n se har'n (re,es re%erencias a otros dos conocidos utilitaristas$ James y John -tuart .ill)

/asta su in,olucramiento con el radicalismo in&l+s$ durante la campa0a por la e1tensi*n del su%ra&io en las primeras d+cadas del si&lo 232$ Bentham era conocido como un 4%ilantropista5$ un 4le&islador5 y un 4in,entor5 de proyectos (de(ido$ entre otras cosas$ a los minuciosos planes de re%orma de los sistemas penal y educacional de su país$ lo que por cierto lle,* a muchos de sus lectores del si&lo 22 a considerarlo una especie de Ciro 6eraloca de las Ciencias -ociales#) 7racias a su o(,ia a%inidad con la jurisprudencia$ Bentham ya tenía en ese entonces un pensamiento político m's o menos desarrollado) No o(stante$ su de%ensa del su%ra&io uni,ersal masculino y de lo que denomin* 4democracia representati,a pura5 trajo una in%le1i*n importante en tal desarrollo$ en la que nos detendremos en la parte %inal de este artículo)

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6ro%esor del 8epartamento de Ciencia 6olítica$ 9ni,ersidad de -:o 6aulo (9-6#$ Brasil) Coordinador del Area de 6ro&ramaci*n del 8octorado de Ciencia 6olítica de la mencionada instituci*n)
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La filosofía política moderna

<anto el 4utilitarismo5 como el principio que justi%ica este nom(re est'n ínti! mamente asociados a Bentham) Aunque casi nin&=n pensador político moderno anterior a Bentham sea rotulado como 4utilitarista5$ el principio de la utilidad$ que este contro,ertido intelectual in&l+s enuncia en su c+le(re An Introduction to the Principles of Morals and Legislation pu(licado en 17 >$ no constituye pro! piamente una no,edad en la tradici*n de la %iloso%ía moral) Bentham lo sa(ía$ y sa(ía tam(i+n de la car&a pol+mica que el principio conlle,a(a$ pero lo conside! ra(a lo su%icientemente e1plicado por otros autores) <anto es así$ que ni siquiera se preocup* por detenerse en +l con detalle) ?o suponía ra@ona(lemente conoci! do entre sus lectores$ por lo que se arroj* sin m's tardan@as en pos de la misi*n para la que considera(a tener una especial ,ocaci*nA e1poner todas las conse! cuencias de tal principio en las disciplinas jurídicas) 8e hecho$ por lo menos desde el si&lo 2B33 di,ersos %il*so%os (rit'nicos y %ranceses ,enían anticipando en sus re%le1iones morales los ras&os de%initorios del pensamiento utilitarista) Cl propio Bentham y sus discípulos in,ocan como %uente inspiradora la o(ra del &ran e1ponente de la %iloso%ía empirista moderna en el si&lo 2B33$ John ?ocDe$ y tam(i+n las de los que$ atra,esando el si&lo si&uiente y a pesar de las enormes di,er&encias entre sí$ si&uieron el camino a(ierto por +lA BerDeley$ /ume y Adam -mith$ para no mencionar a los hoy menos conocidos Epero ',idamente leídos en su tiempoE como /utcheson$ /artley$ 6aley$ 6riestley$ Condillac y /el,+cio (estos dos =ltimos %ranceses#) 3ncluso en el campo del derecho$ Bentham sa(ía que no esta(a siendo un inno! ,adorA antes de pu(licar la Introduction ya ha(ía leído con entusiasmo un li(ro que contenía esencialmente el mismo principio que +l a(ra@a(a$ a sa(er$ De los delitos y de las penas$ del jurista italiano Cesare Beccaria) /a(ía decidido escri! (ir al respecto simplemente porque creía que un tratamiento m's ri&uroso y e1tenso toda,ía esta(a por reali@arse)

II
?a no,edad del (enthamismo$ por lo tanto$ es eminentemente pr'cticaA los 4utilitaristas5$ como pasaron a ser llamados sus se&uidores$ apenas procuraron re%inar la ar&umentaci*n moral y política$ ela(or'ndola a partir de una %iloso%ía y una psicolo&ía que$ si no eran ampliamente aceptadas en aquel tiempo$ por lo menos eran tomadas muy en serio$ particularmente por ellos mismos (la contri! (uci*n de Bentham$ en este caso$ es peque0a si se compara con la de los .ill#) Nos &ustaría$ si&uiendo esta línea de pensamiento$ a(ordar tres proposiciones que aparecen al comien@o de la Introduction$ no s*lo para mostrar en qu+ medi! da son desplie&ues de lo que ,amos a llamar aquí 4meta%ísica cartesiana5$ sino$ principalmente$ para mostrar c*mo tales desplie&ues$ en apariencia del todo espe! culati,os y a(stractos$ permitir'n a Bentham$ James 1;

ill a(ra! 1F ..ill y John -tuart .

iese un sentido$ sería el si&uiente) ?a comunidad constituye un cuerpo %icticio$ compuesto por perso ! nas indi.ida$ so(re todo en la condici*n de un %uncionario o &rupo de %un! cionarios que ejercen los poderes de &o(ierno) ?a pala(ra HutilidadIno resal! ta las ideas de placer y dolor con tanta claridad como el t+rmino H%elicidadIG tampoco el t+rmino nos lle.inculada$ por una parte$ la norma que distin&ue lo que es recto de lo que es errado y$ por otra$ la cadena de las causas y de los e%ectos5) (# Cl principio de la utilidad es simple deri.aci*n de la proposici*n anterior$ tal y como +l lo dice en el te1toA 4el principio que esta(lece la mayor %elici! dad de todos aquellos cuyo inter+s est' en jue&o como la justa y adecuada %inalidad de la acci*n humana$ y hasta la =nica %inalidad justa$ adecuada y uni.ersos miem(ros que inte&ran la re%erida comunidad5 ") Cada una de estas tres proposiciones marca un estudiado distanciamiento con respecto a una lar&a tradici*n del pensamiento moral que se remonta a la anti! &Medad cl'sica) Como ya dijimos$ Bentham no es el primero en hacerlo) Aquí s*lo est' e1trayendo las de(idas consecuencias$ para el campo pr'ctico$ del .ersalmente desea(leG di&o de la acci*n humana en cualquier situaci*n o estado de .iduales que se consideran como sus miem(ros) JCu'l es$ en este caso$ el inter+s de la comunidadL ?a suma de los intereses de los di.erdad complementarias entre sí y est'n dedicadas a enunciar$ de modo simple y conciso$ el principio que &uiar' al autor en el e1amen de las leyes) Así$ a# 4la naturale@a puso al &+nero humano (ajo el dominio de dos se0ores so(e! ranosA el dolor y el placer ()))# Al trono de esos dos se0ores est' .imiento de composici*n e índole emi! nentemente ple(eyas en de%ensa de la 4democracia representati.amos a destacar$ que aparecen en el li(ro en cuesti*n$ son en .arones de la aristocracia in&lesa$ acer ! c'ndolos Elo que para ese entonces$ constituye un acontecimiento (astante raro en la tradici*n intelectual in&lesaE a un mo.iraje moderno$ típicamente cartesiano$ de la especulaci*n meta%ísica$ o en otras pala! (ras$ el despla@amiento desde la interro&aci*n so(re la naturale@a o esencia de los 17 .a a considerar el n=mero de los intereses a%ecta! dosG n=mero +ste que constituye la circunstancia que contri(uye en mayor proporci*n para %ormar la norma en cuesti*nA la norma de lo recto y de lo errado5) c# 4Aquellos cuyo inter+s est' en jue&o5 siempre componen una 4comuni! dad5) JKu+ es una comunidadL 4-i la pala(ra tu.a5$ al que le pres! taron una armadura %ilos*%ica 1) ?as tres proposiciones que .Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna @ar un pro&rama muy pr'ctico y concreto de re%ormas políticas amplias para su país) <al pro&rama terminar' por alejarlos del círculo social al que esta(an natu! ralmente destinados (ya sea por la %ortuna$ por la %ormaci*n intelectual o por los puestos que ocupa(an#$ de los or&ullosos .

ira! je lle.a a los cartesianos a distin&uir claramente los o(jetos de las 4percepciones5$ que supuestamente representarían a estos o(jetos (las 4ideas5#) <rat'ndose tan s*lo de percepciones mentales$ a las ideas y s*lo a ellas tiene acceso directo el sujeto que pretende conocer) -*lo de ellas tiene conocimiento inmediato) ?as per! cepciones son$ por ello$ la materia prima de todo el conocimiento) JC*mo pode! mos entonces lle&ar a los o(jetos a partir de las ideasL Cl pr*1imo paso de la in.esti&aci*n es clasi%icar las ideas y .La filosofía política moderna o(jetos$ su clasi%icaci*n y jerarqui@aci*n !predominante en la anti&Medad cl'sica! hacia la interro&aci*n so(re el sujeto que pretende conocer los o(jetos) <al .a de nuestros *r&anos sensoriales (las 4ideas sen! si(les5#$ pero otra parte es puramente inteli&i(le$ es decir$ ha(ita nuestras mentes desde siempre$ como semillas plantadas por 8ios$ sin de(erles nada a aquellos *r&anos) Ntros cartesianos$ sin em(ar&o$ .an a proponer que pensemos todas nuestras ideas y$ por lo tanto$ todo el conocimiento que podemos alcan@ar so(re los o(jetos$ como deri.an a proponer lo si&uien ! teA (uena parte de las ideas deri.ididas en sus com! ponentes m's elementales$ o sea$ que las ideas son simples (no pueden ser des! compuestas# o son complejas$ como resultado de una asociaci*n de ideas simplesG "# todas las ideas simples son sensi(les$ pero e1isten aquellas que representan cualidades que pertenecen a lo o(jetos (las cualidades 4primarias5# y otras que no$ e1presando s*lo cualidades de la mente que perci(e (las cualidades 4secun! darias5#) Así$ los colores$ los sonidos$ los olores !a di%erencia de la %i&ura y de la e1tensi*n! no pertenecen a los o(jetos$ sino que constituyen modi%icaciones de la propiamenteG 3# nuestras ideas so(re el (ien y el mal$ nuestras ideas morales$ son ideas complejas$ pero))) Jde qu+ ideas simples podrían deri.ocan$ sino tan s*lo modi%icaciones de la mente) Como .eremos$ Bentham cree que ?ocDe no siempre es consistente en esas a%irmaciones$ especialmente cuando de(e tratar con conceptos jurídicos tales como el de 4derecho natural5) No o(stante$ nuestro autor encuentra en ellas todo lo que necesita para %undar el principio de la utilidad y esta(lecer su distanci a! miento con aquella lar&a tradici*n de la %iloso%ía moral anti&ua a la que nos re%e ! 1 .arseL 8ado que todas las ideas simples son sensi(les$ nuestra primera idea del (ien s*lo puede ha(er sido una sensaci*n a&rada(le (4placer5#$ y la del mal una sensaci*n desa&rada(le (4dolor5#) Cst' claro que el dolor y el placer no son cualidades de los o(jetos que las pro.ados de las 4ideas sensi(les5) ?os de%ensores de la prime! ra tesis$ el propio 8escartes entre ellos$ ser'n llamados 4racionalistas o innatis! tas5) ?os de la se&unda ser'n llamados 4empiristas5) ?a de%ensa m's conocida del empirismo in&l+s en el si&lo 2B33 es el Essay concerning uman !nderstanding de John ?ocDe$ que Bentham ley* atentamen! te en sus a0os de %ormaci*n) Allí se enuncian tres cuestiones que interesaron espe! cialmente a nuestro autorA 1# que todas las ideas pueden ser di.er si poseen cua! lidades que las distin&an entre sí) Al&unos cartesianos .

rimos) 1> .

an a producir sensaciones placenteras o desa&rada(les) "O .ocan tales sensaciones$ resultan apenas instru! mentos para esos %ines) Así$ los o(jetos no s*lo no pueden ser di&nos o indi&nos en sí mismos$ tal como un mismo o(jeto puede ser 4(ueno5 o 4malo5$ depen! diendo de las circunstancias que los lle.a a la %ruici*n de un placer di&no o indi&no) A la =nica cosa a la que realmente tenemos acceso directo son$ pues$ las ideas$ y dentro de ellas$ a las a&rada(les o a las desa&rada(les) -on estas =ltimas las que se0alan los %ines de nuestras acciones) Cn lo que se re%iere a los o(jetos que se&=n suponemos pro.as5$ .Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna C1iste una .as5$ es decir$ las pasiones y las sensaciones m's simples de placer y de dolorG y las llamadas 4.inculadas a la nutrici*n y a la reproducci*n) 9na .ersas 4%unciones5 al interior del alma$ atri(uyendo a la ra@*n una %un! ci*n superior y diri&ente con respecto a las dem's %uncionesA las llamadas 4ape! titi.amente$ e1isten placeres di&nos e indi&nos) Cn am(os casos$ Bentham piensa e1actamente lo contrario$ tal como lo anun! cian las dos primeras proposiciones que destacamos m's arri(a) Cn primer lu&ar$ la meta%ísica empirista que lo inspira lo har' recha@ar la noci*n de un 4(ien supremo5 que justi%ique la distinci*n entre %elicidad y placer) Cn la medida en que nuestras ideas del (ien y del mal se ori&inan en sensaciones a&rada(les y desa! &rada(les$ la 4(ondad5 o la 4maldad5 no son atri(utos de los o(jetos que supues ! tamente pro.ertiente del pensamiento político de inspiraci*n aristot+lica aso! ciada a tal tradici*nA el llamado 4repu(licanismo cl'sico5) Csta tradici*n jam's haría propia la idea de que los seres humanos se encuentran irremedia(lemente (ajo el dominio de aquellos dos 4se0ores5$ el placer y el dolor$ como a%irma Bentham en el comien@o de la Introduction) ?a misma suele distin&uir y jerar! qui@ar di.os$ ya sea porque sus almas no poseen %unciones inteli&entes o porque no tienen o no %ueron educados para tenerlas en &rado su%icientemente desarrollado como para diri&ir el alma) Csta misma tradici*n distin&ue claramente a la %elicidad de las sensaciones de placer y de dolor) ?a %elicidad es el resultado de la conquista del 4(ien supre! mo5$ que constituye siempre un o(jeto separado de la sensaci*n) Cst' claro que el sujeto %eli@ siente placer$ pero el placer no es el elemento esencial o de%inito! rio de la noci*n de %elicidadA e1isten o(jetos di&nos de ser (uscados (4(ienes5# ! el principal es el que posi(ilita la %elicidad! y otros indi&nos (4males5#) Correlati.ocan esas sensaciones$ sino apenas modi%icaciones del sujeto que siente) Cs correcto decir$ como lo hace Arist*teles$ que el 4(ien5 es aquello que es desea(le y el 4mal5 aquello que es indesea(le) No o(stante$ lo que es desea(lePindesea(le ya no puede ser un conjunto de o(jetos clasi%icados como di&nos o indi&nos en sí mismos$ cuya aprehensi*n lle.e&etati.ida (ajo el imperio del placer y del dolor es propia de los animales o de los escla! .

e&etati.as$ superiores y centrales$ que s*lo la polis hace posi(le) Cn ella se ejerce una de las acti.a posee una .a m's características de la tradici*n repu(licana cl'sica es el pensar a la comunidad política como un todo real$ a par! tir del cual las partes &anan sentido) ?a %amilia y los indi.ida moral independiente$ orien! tada al (ien supremo de la %elicidad com=n) 8esde esta perspecti.a son ampliamente conocidas en el pensamiento (rit'nico$ especialmente el in&l+s$ durante el si&lo 2B333$ y sir.i.iduos son 4miem(ros5 de ese todo$ de manera similar a la %orma en que la mano$ se&=n la %amosa ana! lo&ía de Arist*teles en la Política$ es un miem(ro del cuerpoA la %unci*n de la mano s*lo adquiere sentido$ s*lo es inteli&i(le$ a partir de la .oluci*n de 1F 3) Csta es una de las dos .isi*n de un todo$ el cuerpo) ?a comunidad política tam(i+n constituye un cuerpo$ el 4cuerpo políti! co5$ del que los ciudadanos$ indi.ada de las ideas sensi(les) ?a ra@*n no es 4pr'ctica5 porque nos hace desear %ines independientes sino simplemente porque$ a partir de la e1periencia y de la o(ser.idualmente su(ordinado al cuerpo político equi.ieran su(ordina! dos$ entonces de(i+ramos ser capaces de perci(ir ideas totalmente separadas de las sensaciones$ inclusi.La filosofía política moderna Cs tam(i+n en este sentido que nuestra inteli&encia$ nuestra capacidad de raciocinio$ est' su(ordinada a tales %ines$ pues si la ra@*n %uera capa@ de se0alar otro %in independiente cualquiera$ al que todos los dem's estu.ida (la %amilia# y del comercio) Como un todo real$ esa alma colecti.ida colecti.ertientes del pensamiento político con la que Bentham ajustar' cuentas al ela(orar su propia .as$ su(ordina! das a las primeras$ que corresponden a las acti.e de las de placer y de dolor) 6ero el empirista nie&a la posi(ilidad de cualquier idea no deri.ale a decir que su %elicidad depende de la %elicidad com=n y resulta insepara(le de "1 .aci*n$ nos permite conocer cu'les o(jetos y circunstancias m's pro(a(lemente nos mantienen lejos del dolor y pr*1imos al placer) III -uper.a$ decir que el ciudadano est' indi.as y las .ieron como arma ideol*&ica contra el r+&imen parlamentario 4 "hig5 instaurado en el país despu+s de la Qe.idades de producci*n de los medios de su(sistencia y de reproducci*n de la .ida colecti.idualmente considerados$ son miem(ros) Cl ciu! dadano est' su(ordinado a la comunidad de la misma %orma en que la mano est' su(ordinada al cuerpo) Como un todo real$ la comunidad posee un 4alma5 con di%erentes %unciones jerarqui@adas$ a las que corresponden di%erentes lu&ares sociales) C1isten %uncio! nes intelecti.idades intelectuales por e1celenciaA la deli(eraci*n 4) <am(i+n e1isten %unciones in%erioresA las apetiti.isi*n) ?a otra es el contractualismo de inspiraci*n locDeana$ del que ha(laremos m's adelante) 9na de las im'&enes de .encias de ese 4repu(licanismo cl'sico5 de inspiraci*n aristot+lica$ como un ideal de .

+sta) "" .

iduo es$ +l mismo$ un todo$ y la suma de estos pequ e! 0os todos %orma la comunidad) 8el mismo modo$ para Bentham la %elicidad de la comunidad no puede estar relacionada con un (ien apartado de los indi.ido) Corresponde al ideal de .iduos$ que le dan inteli&i(ilidad al resto) ?a comunidad no constituye un cuerpo con alma que piensa y siente) Kuienes piensan y sienten son =nicamente los indi.ida m's per%ecta que el hom(re puede alcan@ar$ y su reali@aci*n es la %eli! cidad) Cn consecuencia$ la .iduosA son ellos y nada m's que ellos los que (uscan placer y huyen del dolor) Cl indi.iduales) Csta manera de enunciar el principio de la utilidad est' en la (ase del %amo! so 4c'lculo de la %elicidad5 que Bentham su&iere en la se&unda proposici*n que aquí destacamos) -i queremos lle&ar al inter+s de la comunidad$ necesitamos tomar en consideraci*n el n=mero de los indi.isi*nL ?a tercera pro! posici*n del li(ro que estamos comentando aquí lo muestra claramente) Cn ella el autor quiere de%inir 4comunidad política5 a %in de dejar claro cu'l es el 4inte! r+s de la comunidad5 que de(e %undamentar todas las deli(eraciones políticas$ especialmente aquellas que tienen como resultado al&una le&islaci*n) ?a comu! nidad política ya no es .ida m's per%ecta est' .+s de una .idad en sí misma se llama 4.idad del alma diri&ida por su parte intelectual (la acti.a posi(le) JC*mo esta(lece Bentham su distanciamiento de esta .ista$ 4miem(ros5 de la comuni! dad política y poseen el mismo peso en el c*mputo &eneral) 8e ahí resulta el ada! &io (enthamianoA 4cada cual cuenta por uno y nadie m's que uno5) Cuanto mayor sea el n=mero de los (ene%iciados por una determinada decisi*n política o por una le&islaci*n !cuanto m's esa decisi*n o le&islaci*n permita una mayor .ida política lo m's acti.e&e! tati.Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna Cl (ien supremo de%ine aquello que es m's no(le y di&no de ser .as o racionales son m's no(les que las apetiti.iduos$ sino que de(e ser una simple suma de las %elicidades indi.ida m's per%ecto que un ser humano es capa@ de alcan! @ar) ?a .ista como un todo realA no pasa de una 4%icci*n5$ cuya parte real son los indi.ida m's per%ecta) Cl (ien supremo es la .as de la polis ) Cs en la polis que el hom(re$ como ciudadano que participa en las deli(e! raciones de la comunidad$ puede reali@ar la .ida %eli@$ la 4.ida (uena5$ s*lo puede alcan@arse a tra! .inculada a lo que es m's no(le en el hom(re) Cl alma es m's no(le que el cuerpo$ lo que si&ni%ica que la %elicidad es resultado de una acti.idad del alma$ aunque ella tiene tam(i+n %unciones m's o menos no(les y di&nas) ?as intelecti.iduales) Cuanto mayor la suma$ mayor la %elicidad de la comunidad) Cl 4inter+s5 de la comunidad es la reali@aci*n de la mayor %elicidad que esa comunidad puede alcan@ar) Bale decir$ la mayor suma posi(le de %elicidades indi.iduos in.as$ y es por ello que las se&undas est'n al ser.olucrados) ?os seres humanos pueden incluso tener di%erentes capacidades intelectuales$ pero todos ellos !hom(res$ mujeres$ ni0os! son considerados i&ualmente capaces de sentir placer y dolor) <odos son$ desde este punto de .irtud5#) Cn el 'm(ito de la comunidad$ las %un! ciones intelecti.as del alma corresponden a las acti.i.icio de las primeras) Así$ la %eli! cidad es resultado de una acti.as y .idades deli(erati.

%ruici*n de .

ar a otros a una &ran miseria) No e1iste un estilo de .ocan sensaciones de dolor o de placer no son intrínsecamente no(les o di&nos$ la le&islaci*n$ la acti.ía otra ra@*n$ m's all' de la crítica empirista a la separaci*n entre el o(jeto (el (ien# y la sensaci*n de placer y de dolor$ aunque de al&una %orma relacionada con ella$ que lle.ida colecti.o que$ como en la .a a Bentham a e.itar una de%inici*n de (ien supre! mo al modo aristot+lico) Nuestro autor no cree que sea posi(le esta(lecer un ideal de .isi*n del contrato entre s=(ditos y so(erano de ellas resultante) Con todo$ el principal pro(lema con el contractualismo es (as! tante pr'cticoA Bentham cree que +sa es la .ersario en el campo de la %iloso%ía del derecho$ el jurista Uilliam BlacDstone) -e trata del mito del 4contrato ori&inario5 entre el rey de 3n&laterra y sus s=(ditos$ en el que +stos$ a cam(io de su o(edien! cia$ o(tienen del rey la promesa de que sus 4pri.) C1iste toda.o en el c'lculo de la %elicidad) ?a le&islaci*n penal$ por ejemplo$ no s*lo si&ni%ica dolor para quien su%re la pena$ sino tam(i+n costos ((ajo la %orma de impuestos# para toda la comunidad por el esta(lecimiento y la reali@aci*n de la punici*n) Clla s*lo se justi%icaría si los (ene%icios estimados superaran estos costos y el dolor impuesto al condena! do F) Así como los o(jetos que pro.ida) ?os o(jetos y las circunstancias que promue.iolados) .ile&ios5 (entre los cuales se encuentran la se&uridad de sus .isi*n de inspiraci*n aristot+lica$ corresponda a la per%ecci*n de la especie) ?a le&islaci*n no dispone so(re los %ines de las acciones indi.ar a una determinada persona o &rupo de personas a una %elicidad mayor$ tam(i+n puede lle.ida com=n que ma1imice la %elicidad de cada uno y que ma1imice la %elici! dad &eneral en consecuencia) No es tarea del le&islador esta(lecer este ideal de .ersi*n moderni@ada de un anti&uo mito de la política in&lesa$ que se encuentra en la (ase de la de%ensa de la 4Common ?aS5 hecha por su mayor ad.La filosofía política moderna placer y una menor e1posici*n al dolor a un n=mero m's e1tenso de personas!$ mayor ser' la %elicidad de la comunidad) Rste es su inter+s .aria! (les en el tiempo y en el espacio que si un mismo estilo de .ida puede lle.idad política de un modo &eneral$ no es un %in en sí misma) Cn el %ondo$ los resultados que produce no de(en ser tomados demasiado en serio) ?a moral utilitarista es$ sí$ teleol*&ica$ pero por consecuencialista y no por per%eccionista (como la repu(licana cl'sica#) ?a otra corriente de pensamiento político muy in%luyente en tiempos de Bentham es el contractualismo de inspiraci*n locDiana) -e puede decir que +sta era la ideolo&ía o%icial del parlamentarismo 4Shi&uista5) Ta dijimos que Bentham no encuentra coherencia al&una entre la meta%ísica empirista de ?ocDe y su doc! trina del derecho natural$ y la .idas y sus propiedades# no ser'n .en la %elicidad son tan .iduales$ sino so(re los medios (ni siquiera so(re todos los medios# en la medida en que aqu+lla es una acci*n &u(ernamental que$ para ser reali@ada$ tiene que a%ectar de al&una %orma a los miem(ros de la comunidad) Cntonces$ el dolor es el que entra con si&no ne&ati.

+s de una limpie@a radical de la para%ernalia de las re&las de costum(res y de los antece! dentes en que se (asa(a la le&islaci*n in&lesa$ eri&iendo en su lu&ar un c*di&o de leyes %undamentado en un =nico principio rectorA el principio de la utilidad$ que les daría al mismo tiempo %orma (coherencia# y contenido) 6ara Bentham$ la so(eranía del moderno Cstado nacional no es otra cosa que la so(eranía de la ley que$ en =ltima instancia$ si&ni%ica la supremacía del principio de la utilidad) JCu'l es entonces el pro(lema del contractualismo locDianoL 7) Nuestro autor piensa que esta doctrina es con%usa y poco econ*mica en la construcci*n de su ar&umento) -us pilares son la idea de que los indi.ieran %undadas en una .a&a noci*n de tradici*n y pasado !lo que para Bentham si&ni%ica(a dejarlas a merced del capricho de una corporaci*n de juristas y a(o&ados con sus 4interpretacio! nes5!$ el Cstado in&l+s continuaría siendo simult'neamente %ra&mentado y ar(i! trario$ con.iente a(o&ado del Cstado nacional uni%icado$ coherente y '&il$ li(re tanto del localismo como de un aparato &o(ernante con m=ltiples %uentes de comando$ o sea$ li(re de los %en*menos que para +l constituían en%er! medades cr*nicas del &o(ierno in&l+s) Rl creía que un Cstado racionalmente or&a! ni@ado de esta manera era una de las precondiciones para la promoci*n$ en el plano político$ de la m's e1tensa %elicidad de los s=(ditos) -in em(ar&o$ ello no sería posi(le si las leyes que re&ulan las relaciones entre los s=(ditos$ entre los propios &o(ernantes y entre los &o(ernantes y los s=(ditos no %ueran tam(i+n coherentes$ uni%icadas y '&iles) .iduos dis%rutan de ciertos .ientras ellas estu.o racional$ uni%icado$ para los Cstados nacionales europeos$ que pusiera %in al localismo y al caos jurí! dico de las instituciones %eudales) Cste %ue no o(stante un %en*meno eminente! mente continental$ &racias a una %uerte tradici*n de estudio del derecho romano en las uni.irti+ndose en un o(st'culo a la promoci*n de la %elicidad &eneral) Cl &ran pro&reso en esta direcci*n$ por lo tanto$ s*lo podría darse a tra.ersidades alemanas$ holandesas y %rancesas$ en la que los contractua! listas solían apoyarse para escri(ir sus tratados) Cn 3n&laterra$ donde el derecho romano no ech* raíces$ se encontraron maneras de reconciliar$ por lo menos en parte$ la doctrina contractualista y la noci*n$ muy cara a la Common La#$ de que las leyes in&lesas son depositarias de un lar&o pasado de re&las y pr'cticas$ cuyo espíritu ori&inal de(e ser continuamente rescatado por el jurista mediante t+cni! cas adecuadas de interpretaci*n) No es casual que Bentham (usque$ en un li(ro anterior a la Introduction$ y por cierto su primer li(ro ( A fragment on go$ernment$ de 177F#$ lan@ar un ataque simult'neo a los conceptos típicos del contractualismo locDiano y a los %unda! mentos de la Common La# tal como aparecen en la o(ra de BlacDstone) Bentham era un %er.i* de inspiraci*n para el ideal iluminista de un c*di&o le&islati.Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna Cs curioso que Bentham tienda un puente entre el contractualismo y los prin! cipios doctrinarios de la Common La#$ pues los historiadores del pensamiento político no se cansan de mostrar c*mo la moderna doctrina del contrato sir.

dere! .

La filosofía política moderna chos !llamados naturales! hist*rica o l*&icamente anteriores a la instituci*n del &o(iernoG y la idea de que los =nicos &o(iernos le&ítimos son aquellos (asados en una renuncia .ir (ajo el manto protector de un &o(ierno y se (ene%i ! ci* de tal protecci*n$ esto implica ya el asentimiento a sus leyes) J6or qu+ tal ar&umento es con%uso y poco econ*micoL 6orque no indica cla ! ramente en qu+ sentido dichos derechos naturales e1istirían con anterioridad a la instituci*n del &o(ierno y por qu+ moti.ino) 6ero es posi! (le que las personas di%ieran con respecto a la .oluntaria a al&unos de estos derechos$ los cuales son dele&ados por los s=(ditos a la persona del so(erano a cam(io de la &arantía otor&ada por +ste de protecci*n a los otros derechos restantes) 6ara ser e1acto$ un locDiano no nece! sita a%irmar que este 4contrato ori&inal5 e1isti* de hecho$ aunque muchos inte! lectuales #higs estu.a a una multiplicaci*n innecesaria de conceptos) Asumiremos la suposici*n de que los derechos son anteriores al &o(ierno en un sentido hist*rico o en un sentido l*&i! co) -i lo %ueran en un sentido hist*rico$ esto querría decir que las personas &o@a! (an de ciertos derechos antes de que e1istiera &o(ierno) J6ara qu+$ entonces$ someterse a un &o(iernoL 6ara que los derechos %ueran &aranti@ados y prote&idos) -i esto %uera así$ entonces las personas no poseían tales derechos) <an s*lo los desea(an$ y el propio deseo denuncia la ausencia hist*rica del derecho antes de la presencia real de un &o(ierno) 6or otro lado$ esta constataci*n muestra que los derechos tampoco pueden ser pensados como anteriores en un sentido l*&ico) Cl reconocimiento del derecho de una parte presupone siempre el reconocimiento de la o(li&aci*n de su respeto por la contraparte) Cualquier o(li&aci*n en este senti! do (la que tiene como correlato un derecho# implica una ley reconocida que o(li! &a i&ualmente a todos los in.i* .erdaderamente un acontecimiento hist*rico) Cl propio BlacDstone no a%irma esto) Basta sostener que el contrato es una 4%icci*n5 indispensa(le$ una herramienta heurística para aprender los .ale .i.erdadera .amente ley sin la persona del le&islador) ?ocDe concuerda con esto a tal &rado que a%irma la e1istencia no s*lo de derechos$ sino tam(i+n de leyes 4naturales5$ no escritas$ promul&adas por un le&islador di.ieran dispuestos a de%ender que$ en el caso de 3n&laterra$ tal contrato %uera .oluntad de este le&is! lador$ y por lo tanto so(re el contenido de esas leyes) <am(i+n es posi(le que al&unas personas no den cr+dito a la e1istencia de tal le&islador$ lo que equi.olucrados) <odos concuerdan$ sin em(ar&o$ que nin! &una ley es e%ecti.o %undamental los s=(ditos estarían dis! puestos a dar su consentimiento a los &o(ernantes) ?a %alta de claridad lle.erdaderos principios del &o(ierno$ a sa(er$ que todos los hom(res nacen con i&uales derechos E al&unos de ellos irre! nuncia(lesE y que un &o(ierno le&ítimo presupone el consentimiento e1plícito o t'cito de los &o(ernados a sus *rdenes y leyes) Cl t+rmino 4t'cito5 es aquí una manera de circunscri(ir la impro(a(le hip*tesis de que los s=(ditos se hayan reu! nido y de que de(an reunirse constantemente para dar su asentimiento a las leyesA si un indi.iduo resol.

a decir que no e1isten ni un le&islador com=n ni leyes que o(li&uen a todos de la misma manera) Cn conclusi*n$ no es posi(le conce(ir un derecho sin que al .

o del contrato no puede ser la .aci*n) JKu+ es un &o(ierno e%ecti.erdadero moti.oluntad pura y simple (consustanciada en la promesa#$ pues resulta incuestiona(le que una promesa %icticia no o(li&a a nada) -i el contrato ha de ser una herramienta$ ha de serlo para descu(rir el inter+s com=n que las personas tendrían para o(edecer a un &o(ierno) ?o que importa$ por lo tanto$ no es la %i&ura del contrato$ sino este inter+s com=n) -i hay un modo m's directo de descu(rir este inter+s$ la hip*tesis del contrato resulta prescindi(le) Cste modo m's directo e1iste$ y se llama principio de la utilidad) Adem's$ como Bentham podría a&re&ar$ ?ocDe es in%iel a su meta%ísica empi! rista al pensar que el consentimiento li(re y .Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna mismo tiempo se conci(a un le&islador concreto$ humano$ e%ecti.oluntario es en sí mismo un moti.o$ esta es la (ase del inter+s com=n$ no la .arias críticas a partir de este punto) 6rimero$ si el contrato %uera un acontecimiento hist*rico reali@ado en al&=n pasa! do remoto$ entonces las promesas hechas por los %undadores s*lo .o del contrato ori&inal) ?a doctrina su&iere que la .o para o(edecer) <ener .oluntad pura y simple) ?a idea del con! sentimiento es un a0adido innecesario) -i el &o(ierno promue.amente recono! cido como tal (&o(ierno#$ que o(li&ue a su o(ser.e el inter+s com=n$ cuyo principio s*lo puede ser el de la %elicidad m's e1tensa independientemente del consentimiento$ entonces se encuentra desde ya moralmente justi%icado) Cl mismo tipo de crítica es lan@ado contra el ar&umento$ caro a los de%enso! res de la Common La#$ de que las leyes in&lesas son le&ítimas por su lar&o pasa! do$ por la lar&a tradici*n de su pr'ctica) Así como la o(li&aci*n de un contrato ori&inal no pasa autom'ticamente de &eneraci*n en &eneraci*n$ el tiempo por sí solo no justi%ica la permanencia de las leyes) 9na norma pudo ha(er sido ad e! cuada en un pasado remoto$ pero hoy puede no serlo m's aunque haya sido prac ! ticada durante si&los) -i insistimos en el mismo camino sin mayor re%le1i*n es por los e%ectos del h'(ito$ una disposici*n de la naturale@a humana) 9n compor! tamiento ha(itual no est' predestinado a ser (uenoA puede ser =til tanto como per! judicial) ?o mismo puede decirse de una norma de la costum(re) -i resulta .amente reconocidoL Cntramos$ así$ en el pro(le! ma del moti.aldrían para ellos y no para sus descendientes$ pues las o(li&aciones no pasan autom'ticamen! te de padre a hijo) -i no constituye necesariamente un acontecimiento hist*rico (como piensan ?ocDe y BlacDstone#$ sino apenas una herramienta heurística$ el moti.oluntad de las per! sonas$ en sí misma$ constituye un moti.o su%iciente tanto para que los s=(ditos o(ede@can como para que el so(erano$ en su de(er$ proteja los derechos de aque! llos) 8e aquí resulta la suposici*n de la 4promesa5 que se encuentra por detr's de la %i&ura del contrato$ como si la promesa esta(leciera las o(li&aciones recíprocas del so(erano y de los s=(ditos) Bentham lan@a .oluntad es perci(ir un o(jeto desea(le) 9n o(jeto desea(le es aquel que nos trae placer o nos aleja del dolor) Cste es el .

ínculo concreto con la %elicidad &eneral) Cn este caso$ el principio de la utilidad prescri(e la re%orma) .per! judicial$ es porque perdi* su .

er el inter+s com=n de los &o(ernados$ otra) A partir de este descu(rimiento$ el hecho de que un &o(ierno siempre actuar' en el sentido de promo.ieran con.os de esta in%le1i*n) -ea ello cierto o no$ es pro! (a(le que los %racasos de Bentham hayan lle.ersi*n del principio de la utilidad) .amente! es muy pro(a(le que constituyan intereses no s*lo separados$ sino tam(i+n di.uel.as o a los (uenos proyectos de la administraci*n p=(lica) Aunque estu.ado su atenci*n hacia la importan! cia de re%le1ionar no s*lo so(re el contenido de las acciones &u(ernamentales (por ejemplo$ el contenido de la le&islaci*n#$ su mayor preocupaci*n hasta ese momento$ sino tam(i+n so(re las %ormas de &o(ierno$ y especialmente so(re %ui&n sostiene al &o(ierno) Bentham concluy* que no (asta(a con.i&ente en 3n&laterra (cuyos &o(ernantes$ a pesar de las demostraciones de simpatía por parte de al&unos ministros$ simplemente i&nora! ron sus insistentes o%ertas para re%ormar los sistemas judiciario y penal del país# como uno de los &randes moti.en como dos &rupos separados ! como lo que son e%ecti.ertirlo a la causa del radicalismo$ en ese entonces en plena campa0a por la e1tensi*n del su%ra&io) ?a in%le1i*n es pro%unda$ y se presenta como una oportunidad para apli! car el principio de la utilidad en un terreno hasta entonces ine1plorado por el autor) ?os estudiosos del (enthamismo se0alan su pro%unda decepci*n con el r+&i! men político entonces .ita(le y =til en principio$ crea una .er los intereses del &rupo &o(ernante se .er la %elicidad &eneral$ un &o(ierno podría tener inter+s en no hacerlo) Nuestro autor empie@a a mencionar$ con %recuencia$ los 4intereses siniestros5 de los &o(ernantes de su país) No se trata de una demoni@aci*n de la aristocracia in&lesa) -e&=n Bentham$ lo que ocurre es que la distinci*n entre &o(ernantes y &o(ernados$ a=n cuando resulte ine.irtual distinci*n de intereses) Cuando los &o(ernantes y los &o(ernados se .La filosofía política moderna IV <al como %ue desarrollado hasta aquí$ el pensamiento político de Bentham presenta ciertos ras&os 4tory5$ especialmente en el punto en que critica el .ill$ que aca(a por con.er el inter+s com=n del &rupo de los que &o(iernan puede si&ni%icar una cosa$ y promo.er una %elicidad mucho menos e1tensa que la %elicidad &eneral) Cn otras pala(ras$ la mera e1istencia de un &o(ierno puede implicar una su(.encidos de que tales iniciati.íncu! lo entre consentimiento y le&itimidad del &o(ierno) -i consideramos la realidad$ por lo menos la apariencia de un Bentham tory pende de hecho so(re su (io&ra! %ía intelectual hasta los primeros a0os del 1 OO) Alrededor de 1 O $ no o(stante$ Bentham inicia su cola(oraci*n con James .as son capaces de promo.e a1iom'tico para Bentham) ?o que ocurre es que +ste siem! pre constituir' un &rupo num+ricamente mucho menor que el de los &o(ernados) Cllo si&ni%ica que un &o(ierno puede promo.encer a los &o(ernantes mediante una (atalla de ideas con respecto a las (uenas iniciati.er&entes) Así$ promo.

ean impulsados a promo.ita(lemente$ es aplicar el principio de la utilidad de %orma per.a de la aristocracia$ incluso en la C'mara de los Comunes) ?o que este &o(ier! no har'$ ine.ida colecti.o$ se&=n la cual$ en la medida en que el primero se encar&a de dar las leyes y el otro de aplicarlas$ cada uno tendría inter+s en cortar .erti! daA ma1imi@ar la %elicidad de aquellos cuyo inter+s est' en jue&o !en este caso la aristocracia! en detrimento de todo el resto$ es decir$ de los que est'n despojados de la participaci*n electoral) 8esde el punto de .er un ideal de .er la %elicidad &eneral a %in de satis%acer su propio inter+sL -í$ responde Bentham$ y esta %orma se la llama 4democracia representati.o institucional por el cual se aumente la pro(a(ilidad de que con! .erjan los intereses de &o(ernantes y &o(ernadosG esto es$ al&una mecanismo por el cual los primeros se .irtud$ el contractualismo locDiano reintro! duce la idea del &o(ierno mi1to (ajo la %orma de la di.isi*n %uncional de los poderes le&islati.a pura5) Beamos primero por qu+ un &o(ierno tal como el parlamentarismo #hig in&l+s$ el 4&o(ierno de la aristocracia5$ no puede responder satis%actoriamente tal cuesti*n) Cntenderlo nos ayudar' a caracteri@ar la %orma ideal de &o(ierno que Bentham est' (uscando) ?a ra@*n %undamental es que el parlamentarismo #hig est' sustentado por una ín%ima minoría de electores constituida por &randes pro! pietarios$ %uncionarios de alto ran&o y pensionistas del propio &o(ierno) 8ada esta (ase electoral$ se trata de un &o(ierno de representaci*n pr'cticamente e1clu! si.irtud5 de los ciudadanos Esu acti.o y ejecuti.a) Aun sin colocar el acento en la .itar el &o(ierno desp*tico es$ sin duda$ uno de los o(jeti.ar el (ien com=nE$ la cual sería el motor psicol*&ico %undamental que &aranti@aría el 4equi! li(rio de la constituci*n5 y para promo.o y =ltimo período de su o(ra $ es la si&uienteA Je1istiría al&=n dispositi.os e1plícitos y comunes en el repu(licanismo cl'sico$ el contractualismo locDianoP(lacDstoniano y el (enthamismo) Cl dia&n*stico e1puesto arri(a suministra a Bentham una e1plicaci*n de por qu+ los otros dos competidores no o%recen remedios adecua! dos para el pro(lema) 6ara el repu(licanismo in&l+s de su tiempo$ el remedio ade! cuado al despotismo es el 4&o(ierno mi1to5$ es decir$ la constituci*n que a(sor! (e en un solo y mismo &o(ierno las tres %ormas simplesA la monarquía$ la aristo! cracia y la democracia (la idea es su&erida en la Política de Arist*teles$ pero su presentaci*n m's e1plícita$ introducida aquí$ se encuentra en la istoria de 6oli(io#) Cl &o(ierno mi1to$ al someter a cada uno de los componentes de la cons! tituci*n al control de los otros dos$ prote&e mejor la 4.ista de los &rupos e1cluidos$ el &o(ierno de la aristocracia es y s*lo puede ser un &o(ierno de tipo desp*tico) C.Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna Csto puede ser así$ pero no lo es necesariamenteA depende de la %orma de &o(ierno) ?a cuesti*n %undamental$ so(re la cual Bentham insistir' en los te1tos que escri(e en este nue.o inter+s en participar de los ne&ocios de la polis y en conser.

isi*n de %unciones es un poco m's compleja) Cl &o(ier! .por la raí@ cualquier tentati.a del otro que usurpe sus %unciones) Cn la tradici*n de la Common La#$ la di.

a pura ser' un &o(ierno 4del5 pue(lo) 46ura5 es aquí un adjeti.oto5E (pues de otro modo estaríamos su(.'s a=nA dependiendo de %uien sostiene al &o(ierno$ es la mejor manera de e.antenidas i&uales las otras .ante) Cn síntesis$ la =nica %orma de &aranti@ar la so(eranía popular es e1tender el su%ra&io a las 4clases numerosas5$ &aranti@ar la i&ualdad del .a5 si&ni%ica que el pue(lo esco&e a las personas que .oluntad$ o es =nica$ o simplemente no es tal) Cl &o(ierno mi1to es un &o(ierno de muchas .oto secreto (la mejor manera de &arant i! @ar la li(ertad del elector# y someter al &o(ierno así esco&ido a elecciones peri*! dicas) Bentham no tiene nin&una ilusi*n de que su democracia representati.imos$ es prerrequisi! to para la promoci*n de la mayor %elicidad) Cn se&undo lu&ar$ el &o(ierno mi1to$ como correctamente apuntaron /o((es y Qousseau$ est' en contradicci*n con el concepto de so(eranía) Cl t+rmino 4so(eranía limitada5 carece de sentido$ pues si la so(eranía es e1presi*n de .ersi*n de este principio) Aquí lle&amos al tercer de%ecto del &o(ierno mi1toA es un o(st'culo a la so(eranía popular) JKu+ es la so(eranía popularL Cs la supremacía de los intereses de las 4cla! ses numerosas5$ esto es$ de la mayoría) Ahora (ien.oto E4cada ca(e@a un .an a &o(ernarlo) <al como los otros &o(ernantes$ los representantes tam(i+n constituyeron intereses propios$ .o %undamental del &o(ierno mi1to$ sin em(ar&o$ no es promo.er un ideal com=n de per%ecci*n (un punto que coincide con la crítica de Bentham al repu(licanismo#$ sino simple! mente el cuidado de los 4derechos naturales5 o 4pri.oluntades simult'neas) Bentham es un de%ensor de la so(eranía a(soluta no s*lo por ra@ones de coherencia l*&ica$ sino porque ella es compati(le con el principio de la utilidad >) .ante si el inter+s de +ste$ (ajo cualquiera de sus %ormas$ %uera siempre &aranti! @ar la so(eranía popular) Nosotros ya .itar la per.La filosofía política moderna no mi1to es una constituci*n que con%i&ura la 4(alan@a5 de los intereses de los tres componentes %undamentales de la sociedad in&lesaA los 4comunes5$ los 4lores5 y el 4rey5$ ca(iendo a cada uno di%erentes responsa(ilidades de &o(ierno) Cn la conjunci*n contractualismoP Common La# el o(jeti. el principio de la utilidad prescri(e la ma1imi@aci*n de la %elicidad de la comunidad política) .ile&ios %undamentales5 de los s=(ditos) Cl remedio del &o(ierno mi1to presenta para Bentham tres de%ectos centra! les) 6rimero$ un &o(ierno mi1to es un &o(ierno %ra&mentado$ y por lo tanto un o(st'culo al Cstado coherente$ '&il y uni%icado que$ como .o para e1presar la noci*n de so(eranía a(soluta$ es decir$ 4no mi1ta5) 48emocracia representati.aria(les del placer y del dolor$ la %elicidad m's e1tensa es la mayor %elicidad del mayor n=mero) ?a so(eranía popular$ entonces$ coincide con el principio de la utilidad) Cl pro(lema de %ui&n sostiene al &o(ierno sería irrele ! .irtiendo el criterio del n=mero$ que para Bentham es crucial#$ esta(lecer el .imos por qu+ ahora Bentham piensa que esto no ocurre en la pr'ctica) Así$ el pro(lema de %ui&n sostiene al &o(ierno sí resulta rele.

ana$ pues en todos los lu&ares el modo de .ío5$ una corrupci*n en la %orma le&ítima del &o(ierno de los 4muchos5#) ?os se&undos$ porque pensa(an que si los po(res$ las clases numerosas$ participaran de la elecci*n de los &o(er! nantes$ ellos naturalmente esco&erían un &o(ierno encar&ado de ni.ida moderno esta(a liqui ! dando la .ieran totalmente a disposici*n del &o(ierno) Cntre los repu(licanos$ el +n%a ! sis en la 4.irtud y de la calidad de la política (de aquí que los repu(licanos aristot+licos dijeran que el criterio del n=mero$ siendo el que orienta las decisiones de la democracia$ pro.oca un 4des.alori@aci*n de las cualidades honora(les de una clase de 4hom(res (ue! nos5 con .irtuosa) Csperan@a . un Cstado coherente$ '&il y uni%icado requiere de un &o(ierno de pro%esionales$ dedicados e1clusi.Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna pero esta .ocaci*n$ por ende$ para ejercer las altas responsa(ilidades del &o(ier! no) ?a propia aristocracia in&lesa$ con su ape&o a los car&os y pensiones$ esta(a tratando de mostrar que su autoproclamada honora(ilidad ya no era una pala(ra .ariada de personas$ y no apenas (ajo el de los &randes propietarios$ pensionistas y %uncionarios) Cl pro! (lema central de Bentham es e1actamente +steA c*mo e.amente por la calidad moral de la ciudadanía$ y a su .a$ ellos tendr'n que encontrar un modo de adecuar sus intereses a los intereses de ese electorado mucho m's e1tenso) Cl principio de la utilidad se impondr' de una %orma o de otra) 6orque los repu(licanos se preocuparon casi e1clusi.e@$ &racias a la e1tensi*n del su%ra&io y a las elecciones peri*dicas$ estar'n (ajo el control de una clase mucho m's e1tensa y .ill (1773! .a hecha por James .aG pero el pro(lema del &o(ierno es menos de car'cter que de conocimiento) ?a de%ensa de la democracia representati.elar la rique! @a y de 4saquear5 la propiedad) 6or eso$ a pesar de toda la insistencia en la idea del consentimiento de los s=(ditos$ nin&=n contractualista locDiano pens* jam's que su posici*n implicara el su%ra&io popular) Cn suma$ am(os pudieron com(a! tirse durante casi todo el si&lo 2B333 en 3n&laterra$ sin poner nunca en tela de jui! cio aquello que para Bentham realmente cam(iaría el estado de las cosasA el pro! pio &o(ierno de la aristocracia) Cn oposici*n a la 4oli&arquía #hig5 los repu(licanos pensa(an$ en el %ondo$ tan s*lo en cam(iar una aristocracia corrupta por una aristocracia .acía) Adem's de eso.irtud5 se hacía en detrimento de la competencia t+cnica y administra! ti.e@ los contractualistas de%ensores del r+&imen #hig se preocuparon por la de%ensa de los 4pri.itar que los &o(ernantes$ una minoría$ opriman a la mayoría) Cn la democracia representati.ile&ios5 de los ciudadanos$ nin! &uno de los dos se interes* realmente en introducir en la orden del día la e1ten! si*n del su%ra&io) ?os primeros$ porque pensa(an que la democracia si&ni%icaría un re(ajamiento$ una corrupci*n de la .amente al per%eccionamiento del arte de &o(ernar$ y no de a%icionados y diletantes$ como los no(les$ aunque +stos estu.

1 3F# si&ue$ en líneas &enerales$ el mismo raciocinio de Bentham$ pero es enri! quecida con ar&umentos de naturale@a m's econ*mica &racias a la continua cola! .

o y a(iertamente en contra de la mayor %elicidad del mayor n=mero) Como en Bentham$ todo el pro(lema consiste en encontrar medios para con ! .olumen total de rique@a de la sociedadA menos comodidades$ menos placer$ menor %elicidad) ?o opuesto de la utilidad &eneral) 3# ?a alian@a de la Corona con los ?ores es el &o(ierno de la aristocracia$ sin posi(ilidad de control e%ecti.+s de impuestos$ pr+stamos con hipoteca de la recaudaci*n p=(lica$ etc) 8ependiendo de la %orma de &o(ierno$ esta tendencia se acrecienta incontroladamente o es de(i! damente limitada) Cn el primer caso lo que termina por ocurrir es el desa! liento de los que tra(ajan para producir rique@a$ en la medida en que de %orma continua una parte importante de ella no queda en sus manos sino que es trans%erida a otras) Cl resultado %inal es la disminuci*n$ en .e@ del creci! miento$ del .+s de los puestos de poder que ocupan) JC*moL /aciendo que los que no &o(iernan tra(ajen para los que &o(iernan y apro! pi'ndose de parte de la rique@a producida por aquellos a tra.ista la utilidad &eneral$ sino contra ella) J6or qu+L 6or los si&uientes moti.id Qicardo (que se declara(a un (enthamista en mate ! ria de re%orma parlamentaria#) Bale la pena rescatarla aquí$ así sea (re.ista econ*mico si&ni%ica o(tener el m'1i! mo de rique@a con el menor es%uer@o) C intentan hacerlo a partir de una posi! ci*n pri.emente 1O) Antes$ es con.ar el principio del menor es%uer@o al paro1ismo) -e trata de un &o(ierno opresi.La filosofía política moderna (oraci*n del autor con 8a.alente econ*mico de la (=squeda del placer y de la %u&a del dolor es +steA los hom(res (uscan o(tener el m'1imo de rique@a para sí (con todas las comodidades que la acompa0an# con el mínimo es%uer@o posi(le) ?a &ran %uente de rique@a es el tra(ajo y tra(ajo si&ni%ica es%uer@o y dolor) JC*mo podemos$ entonces$ o(tener el m'1imo de rique@a con el mínimo de tra(ajoL /aciendo que los otros tra(ajen para nosotros) "# ?a sociedad est' di.o por parte de los Comunes) Cs$ por lo tanto$ el r+&imen político en el que los &o(ernantes tienen m's oportunidades de lle! .idida en dos &rupos %undamentalesA los &o(ernantes y los &o(ernados) ?os &o(ernantes siempre procuran actuar se&=n sus propios intereses$ lo que desde el punto de .itar la parali@aci*n$ dos de ellos procurar'n aliarse contra el tercero) ?os intereses de la Corona y de los ?ores$ por re&la &eneral$ se hallan mucho m's pr*1imos entre sí de lo que cualquiera de ellos con los Comunes) Cn consecuencia$ el &o(ierno mi1to es una %orma de hacer predominar a la minoría so(re la mayoría) ?a minoría$ en este caso$ no &o(ernar' teniendo en .osA 1# Cl equi.eniente e1poner el ar&umento contra el &o(ierno mi1to) Cn el %ondo$ un &o(ierno en el que los tres 4estates5$ cada uno con un inter+s distinto$ poseen el mismo peso en las decisiones independientemente de la %uer@a num+ri! ca de cada uno$ siempre ser' un &o(ierno en el que$ para e.ile&iada$ a tra.

ir a costa de los .tener con ra@ona(le e%icacia la tendencia de los &o(ernantes a .i.

o5 y 4tra(ajo improducti.o) Cn conclusi*n$ la separaci*n entre &o(ernan ! tes y &o(ernados est' m's de acuerdo con la utilidad &eneral$ pues en este caso la mayoría se dedica al tra(ajo producti.o mientras una minoría se ocupa full time de la administraci*n) ?a democracia representati.ill distin&ue entre 4tra! (ajo producti.o de aumentar continuamente el .olucran en las tareas de la administraci*n p=(lica !tra(ajo improducti.a$ en la que los ciudadanos no &o(iernan$ pero eli&en a los que .a resuel.o con el menor uso de tra(ajo improducti.an a &o(ernarlos) ?a primera alternati.asA la democracia directa$ en la que los ciudada! nos se dedican ellos mismos a &o(ernar$ o la democracia representati.a sería entonces la mejor com(inaci*n posi(le$ aunque muy imper%ecta$ entre la necesidad de controlar a los &o(ernantes y el imperati.irtual de intereses5 !los intereses de los ni0os y de las mujeres ya est'n representados por el .as por las &eneraciones m's .oto ((asado en la edad$ se1o y$ en cierta medida$ en la propiedad# de las que Bentham estaría dispuesto a de%ender) 6ara este =ltimo$ el su%ra&io masculino adulto es pr'cticamente irrestrictoG las mujeres est'n e1cluidas simplemente por cuestiones t'cticas$ ya que plantear el tema en la a&enda iría a di%icultar toda.a conspira contra la utilidad &eneral) -i&uiendo la terminolo&ía de los economistas cl'sicos$ .iciarían su participaci*n 11) Cl criterio num+rico siempre %ue el ca(allo de (atalla del y contra el (entha! mismo) Autores mucho m's preocupados que Bentham por la de%ensa del li(era! lismo .oto del je%e de %amilia$ los de las &enera! ciones m's nue.o) Así$ la democracia directa es un &o(ierno en el que todos se in.eían en este criterio una amena@a a los derechos indi.e dos alternati.Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna &o(ernados) .irtual diso! luci*n de la di%erencia entre &o(ernantes y &o(ernadosA no ha(ría un &rupo con un inter+s distinto) Con todo$ esta alternati.o!$ lo que requiere mucho tiempo$ en perjuicio del tra(ajo producti.ill no encuentra otra salida m's que la de al&una %orma de demo! cracia) Cl autor .iejas$ etc)!$ .olumen total de rique@a de la socie! dad) Cl ar&umento que demuestra que un electorado (astante m's e1tenso que el de la +poca sería capa@ de ejercer un control ra@ona(le so(re los &o(ernantes si&ue$ apro1imadamente$ al de Bentham) /ay$ no o(stante$ una di%erencia consi! dera(le con respecto a cu'n e1tenso de(e ser el su%ra&io) Basado en el principio de la 4representaci*n .e el pro(lema porque si&ni%ica la .ill propone muchas m's cali%icaciones para el derecho de .iduales) John -tuart .o5) Cl primero es el tra(ajo directamen! te orientado hacia la producci*n de 4commodities5 y representa un incremento de rique@aG el se&undo es el tra(ajo necesario para administrar la producci*n de aquellas y representa una su(stracci*n de rique@a) 6ese a ello$ resulta indispen! sa(le) -e trata de encontrar la mejor com(inaci*n de los dosA la mayor disponi(i! lidad de tra(ajo producti.ía m's la lucha por la e1tensi*n del su%ra&ioG los iletrados reci(en el mismo tratamiento s*lo para estimularlos a al%a(eti@arse r'pi! damenteG y los soldados y marineros porque las rí&idas demandas de lealtad para con sus comandantes .

idia !lo que es enteramente plausi(le$ pues en la 4sociedad comercial5 la a(undancia tiene el don de aplacar el malestar &enerado por la desi&ualdad!$ Bentham y .os del &o(ierno) ?a participaci*n política$ la ciudadanía acti.e@ de i&ualitario y un +n%asis especial en los prop*sitos educati.amente y no s*lo por su intensidad$ duraci*n$ e1tensi*n$ etc) (como querían Bentham y .a el nom! (re de la escuela$ es un enorme es%uer@o por reconciliar el principio de la utilidad re%ormulado con la noci*n de derecho natural) Aquí$ los placeres son di%erencia! dos cualitati.a$ es .oto plural en .ío con! sidera(le en la ruta del utilitarismo) Cl ensayo de este %il*so%o$ que lle.ale@ca so(re la en.ile&ios5 de los ciudadanos Eespe! cialmente el pri.ile&iadas de estimular el pasaje de los placeres corporales hacia los intelectuales) 9n ideal de per%ecci*n se insin=a en el pensamiento de -tuart .encidos$ pensa(an que$ en la medida en que los propietarios se concentraran seriamente en la (=squeda de la &anancia$ el resultado no intencional sería el aumento de la rique@a &eneral y$ por lo tanto$ tam(i+n el (ene%icio de las 4clases numerosas5) Así$ propiedad y utilidad irían juntas) Como los po(res desean ardientemente mejorar sus condiciones de e1isten! cia$ mientras esta esperan'a pre.ile&io de la propiedadE serían (landidos contra la democracia) No tenían la menor duda de que la protecci*n de la propiedad pri.ill esta(an se&uros de que las propias clases populares harían de la democracia el &ran (aluarte de la pro! piedad) .ada era una de las %unciones esenciales del &o(ierno$ de cualquier &o(ierno) -mithianos con! .ill padre#) C1isten placeres de orden 4in%erior5$ los placeres corporales$ y de orden 4superior5$ los placeres intelectuales) ?os seres humanos est'n destinados al se&undo tipo 1") ?as repercusiones de tal planteamiento se hacen sentir en la políticaA meca! nismos de representaci*n de minorías$ mayor preocupaci*n por la posi(ilidad de decisiones mayoritarias 4injustas5$ .ill (1 OF!1 73#$ quien en su ju.ill sa(ían que los 4pri.La filosofía política moderna .entud procurara ser un aplicado discípulo de Betham$ encar* esta o(jeci*n con toda seriedad) Cl resultado %ue un des.ista como una de las %ormas pri.ill (ajo una curiosa com(inaci*n de li(e! ralismo con repu(licanismo) Bentham y James .

entaja a un placer m's intenso que a(arque un n=mero menor de personas) 8e cualquier %orma$ Bentham nunca lo&r* su&erir una manera de medir la intensidad del placer que permitiese hacer tales compa! raciones) F) Basado en la idea de que la pena es un dolor que s*lo se justi%ica si pr o! duce un (ene%icio su(secuente que la compense$ Bentham proyect* su tan e1ecrado (por lo menos despu+s de Voucault# Panopticon$ el sistema presi! diario que propuso al &o(ierno in&l+s$ insistentemente y siempre sin +1ito$ para reeducar a los criminales) .) .aria(les que de%inen c*mo puede hacerse una suma de placeres y de doloresA la suma es mayor o menor si los placeres comprendidos son m's o menos intensos$ m's o menos duraderos en el tiempo$ m's o menos %+rtiles (esto es$ si su %rui! ci*n ahora da o no nacimiento a nue.ersi*n in&lesaA (he gro#th of philosophic radicalism) BostonA Beacon 6ress$ 1>.idad intelectual por e1celencia es la contem! placi*n %ilos*%ica$ considerada la m's su(lime de todas (.ínculo interno$ conceptual$ entre las premisas %ilos*%i! cas de los utilitaristas y las (anderas políticas del radicalismo in&l+s) ") ?os te1tos citados aparecen en el primer capítulo de An Introduction to the Principles of Morals and Legislation) -i&o aquí la traducci*n al portu&u+s de la colecci*n 4?os 6ensadores5 (-:o 6auloA A(ril Cultural$ 1> 4#) 3) Ber$ entre otros estudios al respecto$ el de J) 7) A) 6ococD$ (he Machia$ellian Moment (6rincetonA 6rinceton 9ni.er el li(ro 2 de la )tica a *ic+maco #) Clla no es ejercida en la polis$ pero s*lo la e1istencia de la comunidad política la hace posi(le) C1iste sin em(ar&o &ran contro.y$ La formation du radicalisme philosophi%ue (.iduos puede sustituir con .ersia entre los lectores de Arist*teles so(re la compati(ilidad entre la .a) .ida política y la .ida contemplati.iduos#) Así$ un pla! cer m's intenso ahora puede no ser el m's duradero o el m's %+rtil) 8e modo que un placer sentido m's prolon&adamente en el tiempo puede su(stituir con .Bentham: el utilitarismo y la filosofía política moderna Notas 1) ?a apro1imaci*n de %acto entre estos intelectuales y el radicalismo in&l+s %ue ampliamente demostrada por el que toda.entaja$ en el c'lculo de la %elicidad$ a un placer m's intenso en el presente y por eso m's corto) <am(i+n$ un placer que se e1tiende a m's indi.'s adelante$ en la Introduction$ Bentham enumerar' al&unas .#) 4) Cn Arist*teles$ la otra acti.. 6ress$ 1>7.as %ruiciones en el %uturo#$ m's o menos e1tensos (comprendiendo mayor o menor n=mero de indi.#) Cn el presente artículo nos &usta! ría apenas su&erir un .ía hoy es considerado el estu! dio m's completo so(re el utilitarismoA el li(ro de C) /al+.

er N) ?) Qosen(lum$ Bentham1s (heory of the Modern 2tate) Cam(rid&e$ .ass)A /ar.arios pan! %letos pu(licados en %a.in the form of a catecism..ersos comentadores de Bentham$ y nada tenemos para a&re&ar al respecto) ) Cn líneas &enerales$ el ar&umento que se presenta aparece en . 6ress$ 1>7 ) 1O) Cl te1to en que nos apoyamos para %ormular los comentarios a(ajo e1puestos es An essay on go$ernment ) 3ndianapolisA Bo((s!..y$ op)cit)$ pp)41F!7) 1") Ber !tilitarismo (?ondresA C.ard 9ni.eform.a TorDA Qussell W Qussell$ 1>F"#) >) 6ara un comentario m's e1tenso so(re esta cuesti*n$ .and the inadecuacy of moderate.ersal masculi! no) 6uede mencionarse$ entre otros$ el Plan of Parliamentary .eryman$ 1>>3#) Cap)") . sho#ing the necessity of radical..La filosofía política moderna 7) ?a in%luencia de los Essays de /ume en la %ormulaci*n de la crítica que se presenta a continuaci*n ya %ue destacada por di.or de la campa0a por el su%ra&io uni.erril$ 1>.reform) 9na presentaci*n m's sistem'tica y ri&urosa puede encon! trarse en el Constitutional Code $ li(ro pu(licado p*stumamente (en (he "or/s of 0eremy Bentham$ ed) J) BoSrin&) No.) 11) Ber /al+.