Panamá en el siglo XIX: ¿frontera o nación? 1 Francisco A. Ortega, Ph.D. Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia I.

Frontispicio: islas de población Este ensayo parte de una noción amplia de frontera con la cual se designa “el

extremo o confín de un Estado o reyno”, como señalaba el diccionario de la Real

lugar de tránsito y coexistencias precarias, de promesas y riquezas que toman cuerpo miedo, tierras de nadie…”. 3 Es decir, más que mojo o traza fija, la frontera tiene un carácter discursivo que le da sustancia. Es esta noción amplia de frontera la que

Academia de la Lengua Española, RAE, en 1791, 2 pero que también se refiere a un

cuando “evocan imágenes como las de tierra incógnita, territorios salvajes, [zonas] de resulta tan importante para comprender el proceso de formación nacional en el siglo proceso de formación neogranadino, que pretende integrar, aunque fallidamente, la
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XIX hispanoamericano. 4 La hipótesis de este trabajo es que el istmo panameño resulta un lugar privilegiado para considerar la complejidad del concepto de frontera para el

- El presente artículo es una versión revisada y más extensa de la ponencia que presenté en el Simposio internacional “La frontera en América Latina. Aproximaciones desde perspectivas historiográficas y conceptuales”, organizado por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Cuernavaca, los días 15 y 16 de octubre del 2013. Debo un agradecimiento especial a los profesores Horacio Crespo, Victoria Crespo y Luis Gerardo Morales por haberme invitado y permitido elaborar estas reflexiones iniciales. Los comentarios del grupo de colegas y estudiantes de la Universidad han contribuido de manera notable al desarrollo posterior de este trabajo. - Para 1791 ya aparece un elemento adicional que da cuenta de transformaciones institucionales importantes. El RAE señala que la frontera marca “El extremo, o confin de un estado, o reino. Limes, terminus (1791). El proceso de territorialización nos remite no ya solo al área de influencia dinástica sino a la territorialización de un estado. La soberanía se territorializa y encuentra su expresión última en las fronteras. - Margarita Serje, El revés de la nación. Territorios, salvajes, fronteras y tierras de nadie (Bogotá: Uniandes- CESO, 2005), p. 24. - ibid., p. 24. El historiador Richard Kagan escribe que “Si queremos conceptualizer la ocupación de las tierras americanas por parte de los españoles en terminos espaciales, no podemos pensar en fronteras lineales que se movían poco a poco con el aumento demográfico. Es más preciso … imaginarlos viviendo en unas ‘islas’ de población, cada una organizada en torno a un pueblo. … Más allá … se encontraban los ‘indios bárbaros’, y es possible que su presencia y el miedo que provocaban actuaran como un freno que, más que prevenir la dispersión de los colonos, sirviese para mantener la integridad de la traza original” (537). Ver Richard Kagan, "Poblando las Américas. Unas observaciones comparadas", en Poblar la inmesidad: sociedades, conflictividad y representación en los márgenes del imperio Hispánico (siglos XV-XIX), ed. Salvador Bernabeu Albert (Madrid: Ediciones Rubeo, 2010); también el más reciente breve ensayo de Karl Offen, “Edge of Empire”, en Jordana Dym y Karl Offen, eds., Mapping Latin America. A Cartographic Reader (Chicago: The University of Chicago Press, 2011), pp. 88-92.
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provincia panameña, y para la superviviencia y resurgimiento de una conciencia que está en juego con la designación de frontera.

nacional panameña al final del siglo. Después de todo el istmo fue frontera y no lo fue, dependiendo de quien hablaba. El contraste resulta útil para entender realmente lo Antes de proceder es necesario identificar cuatro momentos que marcaron la

historia de Panamá durante el periodo que nos ocupa. Un primer momento marca la vinculación del Istmo al Virreinato de la Nueva Granada y la última realización de la Feria de Portobelo en 1739. Poco después, en 1752, el Consejo de Indias suprime la Audiencia de Panamá y la integra a la de Santa Fé de Bogotá. En 1756 se decreta la apertura de nuevos puertos para el comercio atlántico y en 1778 se promulga el “Reglamento de libre comercio”, lo que hace innecesario el tránsito por el istmo y decreto de comercio neutro tuvo efectos positivos sobre la ruta trans-istmica, en particular por la comercialización de productos provenientes de Filadelfia y

sume la región en un periodo de postración. 5 El bloqueo inglés de Cádiz en 1797 y el

Baltimore. Una leve reactivación comercial se prolonga durante todo el periodo de las luchas de independencia hasta 1821, tiempo durante el cual Panamá fue la sede del virreinato de la Nueva Granada y base de la flota realista que lucha contra la independencia de las provincias neogranadinas. Un segundo momento empieza cuando Panamá se integra a la República

colombiana en 1821. Durante ese primer periodo republicano el comercio transistmico recae nuevamente y la legislación centralista re-impone un sistema república y la fuerte tradición autónomista del istmo—sustentaron varios especial, 1840).
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proteccionista que genera fuertes críticas por parte de la elite comercial panameña. La negligencia del Gobierno bogotano--junto con la difícil comunicación con el resto de la movimientos independentistas en las décadas siguientes (1826; 1830 y 31; y, en
- Ver Omar Jaén Suárez, “La formación de estructuras económicas y sociales en el istmo de Panamá: el siglo XVIII colonial (1740-1850)”. En José Eulogio Torres Abrego, Población, economía y sociedad en Panamá: contribución a la crítica de la historiografía panameña 2 vols. (Panama: Universidad de Panama, 2000), vol. 1: 449-66. Ver también el segundo tomo del primer volumen de la reciente obra editada por Alfredo Castillero Calvo, ed. Historia General de Panamá, 5 vols. (Panamá: Ministerio de la Presidencia, 2004).

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Bidlack, por medio del cual la Nueva Granada otorgó importantes privilegios en el aseguraba que los Estados Unidos se opusiera a cualquier intento separatista y

Un tercer momento comienza con la firma en 1846 del Tratado Mallarino-

tránsito, navegación y comerció de sujetos y mercancía norteamericana a la vez que se garantizara la neutralidad del istmo. Como varios constitucionalistas han notado, el tratado produjó una soberanía comprometida y sentó el marco jurídico a partir del cual los EEUU fundamentaron su continua injerencia en la región. 6 Poco después “fiebre de oro” californiana y en 1855 se inaugura el tren trans-oceánico entre Panamá y Aspinwall o Colón. Empieza una reactivación económica desigual que accentua las contradiciones internas. Simultáneamente triunfa el espíritu conausencia de una autoridad central facilita múltiples guerras civiles en todo el relativa. federalista en la Nueva Granada y el Congreso reconoce a Panamá como uno de los 9 estados soberanos en 1855. Sin embargo, el precario equilibrio de poderes y la territorio nacional, incluso Panamá, una región que se había caracterizado por su paz nuestro periodo de análisis, comienza con el triunfo del movimiento llamado Un cuarto y último periodo (1886-1903), que estrictamente se escapa a comienza la llegada masiva de viajeros e intereses norteamericanos con la llamada

Regeneración y que consagra una nueva constitución conservadora, centralista y

autoritaria. Panamá se convierte en una intendencia militar controlada directamente 1903.

por Bogotá, lo que acentua el descontento de la elite panameña y termina –después de los horrores de la Guerra civil de los Mil Días—en la declaración de Independencia en istmo; 2) la ausencia de una institucionalidad neogranadina que se haga cargo de suplir la infraestructura básica; 3) y una fuerte tradición autonomista de la elite Tres temas recurren a lo largo de este periodo: 1) la vocación comercial del

comercial, afianzada en el aislamiento de la región. Estos temas son retomados por lo que podríamos llamar las tres miradas que producen discursivamente a Panama a lo
- Victor Goytia, “Un tratado que anula siete constituciones”, en Torres Abrego, Población, economía y sociedad en Panamá: contribución a la crítica de la historiografía panameña , p. 531.
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largo del siglo XIX: la producida por la clase dirigente neogranadina; la producida por los intereses económicos y geopolíticos norteamericanos; y la producida por la elite Panamá en 1821 hasta la firma de la Constitución de 1886, con preferencia de los hechos que ocurrieron entre 1846 y 1856. urbana y comerciante panameña. A continuación consideraremos cada una de manera breve y centraremos nuestra atención en el periodo que va desde la independencia de

II.

Linde: elite neogranadina La mirada de la élite neogranadina sobre Panamá es heredera de las

percepciones que la administración española había elaborado. Esta mirada colonial había identificado a Panamá como lugar de paso y de coexistencias precarias y malsano. conflictivas de diversos grupos sociales, un paso exuberante y feraz, peligroso y lugar de paso a otras regiones del globo. El transe de paso le dio a la sociedad un Desde muy temprano, el istmo se consideró una zona de tránsito estratégico,

carácter precario permanente: “Colón es un hacinamiento de casas sin orden ni plan”, escribe el argentino Miguel Cané durante sus viajes por la región; “su simple aspecto acusa su naturaleza de ciudad transitoria, planteada allí por una necesidad geográfica, pero sin porvernir propio de ningún género.” Es un lugar que evidencia “la intención la necesidad, sin apego al suelo”. 7 Esa relación instrumental con el territorio había sido señalada tres siglo antes por el cronista español Pedro Cieza de León cuando mira por el bien público” (19). 8
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de sus habitantes, el deseo de lucro rápido…. Toda esa gente vive allí en la condena de afirmó que “Pocos o ningunos –había sentenciado Cieza de León tres siglos antes--

- Miguel Cané, Notas de viaje sobre Venezuela y Colombia (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura, 1992), p. 259. - Pedro Cieza de Leon, Crónica del Perú (1553). Citado en Rodrigo Miró, De la vida intelectual en la colonia panameña (Panamá: Imprenta Nacional, 1944), p. 19. Esta noción de sociedad de tránsito ha sido incorporada como parte de la auto-comprensión de la sociedad panameña. Miró describe la sociedad de
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cimarrones, viajeros, buscadores de fortuna, filibusteros, pero también la ciudad señorial, el arrabal, la ciudad de extranjeros, las innovaciones tecnológicas, las

diferentes espacios socio-culturales (comunidades indígenas no sometidas, esclavos,

En esta sociedad precaria convergen y coexisten de manera conflictiva

regiones selváticas, etc.), todas ellas definidas por una relación diversa y compleja con la autoridad y la soberanía. Panamá aparece entonces expuesta tanto a las agresiones externas (por ejemplo, las incursiones filibusteras de Drake (1595), Morgan (1671) y Vernon (1711), los intentos de crear nuevas colonias extranjeras, como la de Nueva Caledonia, o, posteriormente, los desembarcos de los marines norteamericanos del siglo XVII lo resume de la siguiente manera: durante la segunda mitad del siglo XIX) como a las “inquietudes civiles”. Una relación No ay guerra ofensiua ni defensiva ordinaria en el reyno de Panama, ni de acometimiento de enemigos externos y internos. 9 presente ay guerra alguna; pero por estar la ciudad en frontera entre los dos

mares, está con sospecha y recato perpetuo y a padescido muchos trabajos por Para mediadios del siglo XIX, a los ataques de indios e inqueitudes civiles le sucederá lo que Camacho Roldán, gobernador del Istmo en 1850, llamó “… el antagonismo de de ser abolida”. 10 Por su parte, el consul francés en Panamá reclamaba la antigua las dos razas –la negra y la blanca—… en los momentos en que [la esclavitud] acababa figura del pirata para describir ese otro factor de conflictividad constante en el Istmo: “los individuos que atraviesan el territorio [en pos del oro californiano], con pocas excepciones, pertenecen a las clases más degradadas de la sociedad…. Esas bandadas

tránsito del siguiente modo: “Las poblaciones que surgen en las riberas de cada oceáno no alcanzarán nunca la condición de sociedades estables, con verdadero arraigo en la tierra” (17). Estas poblaciones son “un agregado híbrido de mercado y fortaleza”; centro de movimientos intermitentes que no logran crear una tradición ni fundamentar una continuidad histórica” (17). - En la Tercera Parte, “Que pertenece a lo militar”. En Anónimo, Descripción de Panamá y su provincia, sacada de la relación que por mandado del Consejo hizo y embió aquella Audiencia (1607) (Madrid: Librería general de Victoriano Suárez, 1908), p. 200. - Salvador Camacho Roldán, Notas de viaje (Colombia y Estados Unidos de América), 4ta ed. (Bogotá: Librería Colombiana, 1898), p. 310.
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de aventureros se han presentado pues hasta ahora a los panameños bajo la apariencia de verdaderos filibusteros”. 11 minas de oro, perlas, etc.—y paso obligado del comercio inter-oceánico. En boca de sus publicistas más connotados Panamá representaba la posibilidad que la Nueva tránsito obligado entre la Europa i el Norte América por una parte, i la América figuraba entre “las más atrasadas [provincias] de la República, no obstante su Granada “… [se hiciera] el centro del comercio del mundo, con solo ser el punto de meridional, la California i las Indias orientales por la otra”. 12 Pero la realidad era otra, como indicó el economista neogranadino Miguel Samper, al recordar que el istmo ventajosa posición geográfica”. 13 Para Camacho Roldán “la pobreza había llegado al Panamá aparece, adicionalmente, como tierra feraz y de abundantes recursos–

ultimo grado” 14 y Rufino Cuervo, otro destacado funcionario de la Nueva Granada, le advertía lacónicamente a sus amigos “El que quiera conocer a Panamá, que venga porque se acaba”. 15 esas riquezas. El geografo Andrés Baleato resumía el estado del país en 1816: agricultura, y entre algunas plagas de garrapatas y otros insectos y las
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Las dificultades del territorio y el clima impedían el pleno aprovechamiento de

En medio de ser feracísimo el pais, el clima de Panamá conspira contra su

progreso porque aquel color y turbonadas enervan para el trabajo que exige la

- Conde Augusto de Nollent, “Consulado de Francia en Panamá”, Documento número 7, anexo en la Esposición del Secretario de Relaciones Esteriores al Congreso de la Nueva Granada en sus Sesiones Ordinarias (Bogotá: Imprenta del Estado, 1856), p. xi. - José María Samper, Apuntamientos para la historia política i social de la Nueva Granada. Desde 1810, i especialmente de la administración del 7 de marzo (Bogotá: Imprenta del Neogranadino, 1853), p. 414. - Miguel Samper, Selección de escritos, Biblioteca básica colombiana ; 22 (Bogotá: Instituto Colombiano de Cultura Subdirección de Comunicaciones Culturales, 1977), 211.
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- Camacho Roldán, Notas de viaje (Colombia y Estados Unidos de América), p. 310-11.

- No me ha sido posible ubicar la referencia exacta entre las obras de Rufino Cuervo. Rufino José Cuervo, Obras, 4 vols. (Bogotá: Instituto Caro y Cuervo, 1987). Su epistolario es vasto y está recogido en varias publicaciones, pero hasta donde he podido determinar la primera referencia escrita a esta lapidaria y famosa frase de Cuervo aparece en Juan Bautista Sosa, Compendio de historia de Panamá (Panamá: Diario de Panamá, 1911), p. 222.

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hormigas que alli nombran arrieras, destruyen en un solo dia varias clases de Los funcionarios neogranadinos repetirán estas imágenes mórbidas de “un ambiente enfermizo …, extremadamente cálido, húmedo y con anegadizales que vician la atmosfera”, una geografía malsana y pestilente. 17 Aun más, Panamá estaba deshabitado. El geógrafo Agustín Codazzi, director de frutales…. 16

la ambiciosa Comisión Corográfica, señaló en 1854 que más de la mitad del istmo estaba compuesto por tierras baldías (103) y que sus provincias estaban “más desiertas hoy que cuando se descubrieron” (Codazzi 139). La “Soledad reina en aquellos desiertos y salvajes territorios” (Codazzi 68). Las condiciones climáticas explican en parte la dificultad en poblarlo; el cólera y la malaria, otro tanto; y la el “Sepulcro de los europeos”. 18 El istmo de Panamá, continua Codazzi, iba su propia suerte…” (143).

hostilidad de los indios el resto. La altísima mortandad le ganó el mote al istmo de ser paulatinamente en decadencia “hasta llegar al punto de ser totalmente abandonado a en realidad, quería decir otra cosa: “El clima lluvioso…, junto con el calor sofocante y tierras que … convidan a que se les habite” (148). Parecía entonces retomarse una inveterada explicación en la que el clima aparecía hostil y como el “…origen de un Pero Panamá –como sabemos-- no estaba enteramente deshabitada. Codazzi,

una humedad excesiva se opone hoy a que la raza caucasa se apodere de estas fértiles tanto de flojedad que alli se nota en la gente. Siempre se desatendió el cultivo de los campos cercanos á Panamá, donde todo se halla escaso, y reducida la ciudad á que
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- “La ciudad de Panamá y su distrito, puerto, producciones e historia” (1817), en Antonio Basilio Cuervo, Colección de documentos inéditos sobre geografía y la historia de Colombia (Bogotá: Imprenta Zalamea, 1891), Vol. 2, p. 360. - Agustín Codazzi, Obras completas de la Comisión Corográfica: geografía física y política de la Confederación Granadina, 6 vols. (Bogotá: COAMA-Unión Europea : Fondo "José Celestino Mutis," FenColombia : Instituto Geográfico "Agustín Codazzi, 1996), Vol. VI: Estado del Istmo y de Panamá. Provincias de Chiriquí, Veragua, Azuero y Panamá, p. 148. - Codazzi menciona que 40 mil españoles dejaron su vida en Panamá durante los primeros años de la conquista (143).
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todo le entre de fuera, es á un tiempo pobre y cara”. 19 Sólo, advertía Codazzi, “la raza negra y la mezclada con indios resiste bien a sus climas… que vician la atmosfera” naturales del país en riqueza nacional: “… la raza negra o sus descendientes se trabajo ocasional” (148). La frontera está habitada, pues, desde tiempos coloniales por un grupo (151); pero este grupo de “hombres y mujeres de todas las castas y colores” 20 estaba contentan con la caza y con ganar dinero en pequeñas especulaciones o en algún poblacional rústico que no era virtuoso y que pronto se convierte en objeto de inclinado a la pereza y el vicio, se resistía en suma a transformar los muchos recursos

atención especial. Valga la pena insistir que esta asociación de la frontera con grupos poblacionales semi-civilizados es una característica de desarrollo conceptual de la frontera en América. Si bien en Europa la frontera demarcaba la línea de encuentro entre potestades –o incluso religiones—en América señaló inicialemente el punto de sentido global—para redimir a través de la evangelización, la instrucción o la esas poblaciones semi-bárbaras. La aparición de conceptos como progreso y

encuentro entre cristianos y no cristianos y, por lo tanto, designaba adicionalmente el proceso por medio del cual el ideal europea de civitas se desplegaba –en una lucha de integración nacional o para –en el peor de los casos—controlar apenas –sin redimir-civilización en los siglos XVIII y XIX ensancharon el horizonte de expectativa y le para designar aquel espacio por excelencia donde se libraba el combate entre la constituye una metáfora fundamental para concebir el lugar de Panamá en los procesos de estructuración nacional a lo largo del siglo XIX.
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insuflaron una nueva temporalidad a la idea de frontera como lugar de encuentro, civilización y la barbarie. Es este sentido – simultáneamente un lugar, un proceso y una forma social—el que resulta de capital importancia para la elite neogranadina y

- “La ciudad de Panmaá y su distrito, puerto, producciones e historia” (1817), en Cuervo, Colección de documentos inéditos sobre geografía y la historia de Colombia., Vol. 2, p. 360. - Anónimo, “Observaciones sobre la importancia del Istmo de Panamá y sus riquezas naturales y situación” (1804). A.G.N., Sección colonia, fondos Milicia y Marina, tomo 44, folio 1v. Reproducido en Codazzi, Geografía física, Vol. VI, p. 30.
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avanza, era un lugar de involución cultural. “La civilización acá retrocede”, observó Anthony Trollope, cuando pasó por el istmo a finales de la década de 1850. 21 El gobernador Camacho Roldán remarcaba algo similar: … la acción del clima, desfavorable para la [raza] blanca, había enervado la mental se sobrepusiese en número y energía y en influencia política. 22

En efecto, el istmo en lugar de ser la franja a partir del cual la civilización

actividad de la clase goberante y permitido que la raza inferior en evolución José María Samper leyó con indignación a Trollope, no porque estuviera en desacuerdo con lo que observó en sus viajes, sino porque el afamado escritor británico se había atrevido a generalizar ese diagnóstico a toda la república. Es decir, al interior andino también. Esa “singular ligereza” –señaló Samper—evidenciaba que el inglés usaba una geografía equivocada: Granada]: … los mejores elementos de civilización se han aglomerado en el En el interior –señala Samper—viven “las razas más puras” mientras que en la fuera, del centro a la circunferencia. (125-26) Es preciso no olvidar la geografía de la civilización y de las razas [en la Nueva

interior, y el progreso se va verificando de un modo singular de adentro hacia frontera que era el litoral –incluído el istmo—está habitado por “Las razas más Panamá encontraba su sustento en esta “geografía pestilente”. 24
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bárbaras” que requieren de un modo y esfuerzo especial para su administración. 23 El

desprecio y la displicencia de la elite neogranadina hacia las cuestiones de urgencia en
- Anthony Trollope, “New Granada and the Isthmus of Panamá”, The West Indies and the Spanish Main (London 1860), p. 231.
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- Camacho Roldán, Notas de viaje (Colombia y Estados Unidos de América), p. 310-11.

- José María Samper, Ensayo sobre las revoluciones políticas y la condición social de las Repúblicas colombianoas (Hispano-americanas); con un apéndice sobre la orografía y la población de la Confederación Granadina (Paris: Imprenta de Thunot y C., 1861), pp. 293-94. - El historiador cartagenero Alfonso Múnera escribe en un ensayo reciente que de muchas maneras complementa éste: “Panamá encarnó en muchos aspectos la noción de frontera que predominó en Colombia …; por su geografía, por su composición racial y por el predominio de una cultura popular, el istmo encajaba perfectamente en el estereotipo de las tierras incivilizadas y bárbaras”. Alfonso Múnera Cavadía, Fronteras imaginadas: la construcción de las razas y de la geografía en el siglo XIX colombiano (Bogotá: Planeta, 2005), p. 116.
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Panamá-- declara el istmo Intendencia militar y la pone bajo un régimen especial que terminaría con la declaratoria de independencia en 1903 y la confesión, posterior, de un liberal colombiano chauvinista que, aparentemente orgulloso, “saboreaba las noticias alentadoras de la pérdida de Panamá”. 26 III. Raya: los forty-niners y los marines A partir de 1849 miles y miles de viajeros–conocidos como los forty-niners— depende directamente de Bogotá. 25 Ese fue el comienzo de una historia que

Para 1885 el presidente Rafael Núñez –cartagenero y antiguo residente de

buscan desesperadamente la más breve y barata ruta para pasar al Pacífico. 27 Van en pos de la fiebre del oro californiano. La inauguración del ferrocarril entre Colón y hasta entonces había asumido una posición de cautela, pronto deciden actuar de Ciudad Panamá en 1855, operada por inversionistas norteamericanos, vuelve el istmo manera más decidida. El marco jurídico había sido determinado unos años antes con un paso obligado para el correo y las tropas norteamericanas. Los Estados Unidos, que la firma del tratado Mallarino-Bidlack en 1846, por medio del cual la Nueva Granada le “otorgó a los Estados Unidos la potestad para garantizar la neutralidad del istmo, a fin la perspectiva neogranadina el tratado buscaba garantizar los derechos locales de
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de que no fuese interrumpido el libre tránsito de uno a otro mar”. 28 A pesar que desde

soberanía y propiedad, éste dio pie a una mayor pretención por parte de los Estados
- Ver, Eugene R. Huck, "The Forty-Niners in Panama: Canal Prelude," in Militarists, Merchants and Missionaries. United States Expansion in Middle America, ed. Eugene R. Huck y Edward H. Moseley (University: University of Alabama Press, 1970); John Walton Caughey, The California Gold Rush, (Berkeley: University of California Press, 1975), pp. 57-76; y el más reciente y actualizado estudio de Aims McGuinness, Path of Empire: Panama and the California Gold Rush (Ithaca, NY: Cornell University Press, 2008). - Joseph Arbena, "Colombian Reactions to the Independence of Panama, 1903-1904," The Americas 33, no. 1 (1976), p. 147. - La formulación y parcial implementación de la Doctrina Monroe a partir de 1823, la expansión de la naciente república anglo-americana hacia el oeste y la prohibición británica del comercio esclavista trasatlántico hicieron del istmo una región estratégica para la naciente república anglo-americana. - En Jorge Conte Porras, ed. Antologia del pensamiento constitucional del istmo de panama en el siglo xix (Panamá: Banco de la República, 1986), p. 151. El tratado aparece reproducido en las páginas 152154.
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Unidos. En efecto, la presencia norteamericana se afianzará a partir de ese momento y con tal efectividad que muy pronto los panameños designarán la zona del canal como la quinta frontera. 29 contacto con otra noción de frontera, completamente diferente a la que hemos visto en el primer aparte. Para entenderla resulta imposible no detenernos, aunque sea brevemente, en las influyentes tesis del historiador Frederick Jackson Turner. Para Turner la frontera era una válvula de escape y el depósito de grandes riquezas sin explotar que generaban prosperidad y garantizaban estabilidad. Su experiencia formó de manera definitiva el carácter excepcional de los Estados Unidos y sus instituciones democráticas –así como jalonó la nacionalización de amplios sectores heterogéneos, después ha sido re-examinada de manera crítica. 30 promocionó la cultura del emprendimiento individual y gestó el gusto por la libertad. Pero no es Turner quien propone la frontera como polo democratizador por Hablar de la presencia masiva norteamericana en el istmo nos pone en

La explicación de Turner pronto cobró visos de verdad irrebatible y sólo hasta mucho primera vez. Debemos remitirnos a finales del siglo XVIII y escudriñar entre los textos de los proponentes más audaces del republicanismo agrario de filiación fisiocrática. colonista europeo que se asienta en la frontera americana “deja atras todos sus antiguos prejuicios y costumbres … y se convierte en un nuevo hombre que actua Madison que: “Nuestros gobiernos permanecerán virtuosos … en tanto ellos sean
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En “Las cartas de un granjero americano” (1782), St. Jean de Crevecoeur insistió que el

sobre principios nuevos”. 31 Su contemporáneo, Thomas Jefferson, indicó en carta a
- Referencia tomada del libro de Alex Pérez-Venero, Before the Five Frontiers. Panama from 1821-1903 (New York: AMS Press, 1978).

- Turner anunció por primera vez su tesis en un artículo titulado "La significación de la frontera en la historia americana"(1893). El ensayo fue recogido posteriormente en la colección de Frederick Jackson Turner, The Frontier in American History (New York: Henry Holt and Company, 1936). Para una revisión crítica del mito de la frontera, ver Catherine Gouge, "The American Frontier. History, Rhetoric, Concept," Americana: The Journal of American Popular Culture 6, no. 1 (2007). Disponible en http://www.americanpopularculture.com/journal/articles/spring_2007/gouge.htm. -¿Quién es un Americano? se preguntaba Crevecocoeur en la Cartas tercera, y respondía, aquel que “leaves behind him all his ancient prejudices and manners, receives new ones from the new mode of life he has embraced, the new government he obeys, and the new rank he holds”. Éste es ahora “a new man, who acts upon new principles”. J. Hector St. John de Crevecoeur, Letters from an American Farmer and Sketches of Eighteenth-Century America (1782) (New York: Penguin, 1981), pp. 53-54.
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fundamentalmente agrícolas; y esto será así en tanto existan tierras baldías. Cuando la gente termine apiñada unos encima de otros, en las grandes ciudades, como en Europa, ellos se volverán corruptos, como en Europa, y empezarán a devorarse los unos a los otros”. 32 Para el historiador de los lenguajes políticos John Pocock la virtud en la cultura política anglo-americana del siglo XVIII y XIX que, a través del centro. frontera se convirtió en un componente fundamental de la estructura conceptual de la

no es el lugar de degradación moral que debe ser rescatado por el influjo benéfico del animaba a los Estados Unidos en la región a mitad de siglo, ¿es posible pensar que la Con eso en mente, y tomando en cuenta la mayor pretensión de soberanía que

trabajo y la vida simple, renovaba la comunidad política. 33 La frontera, en esta visión,

representación norteamericana del Istmo siguiera el mismo patrón? La respuesta es un gobierno norteamericano procuraba asegurarse un mayor control del istmo, para los funcionarios y los forty-niners Panamá apareciá como un mundo cultural ajeno y muy

contundente no. Recordemos que Panamá no era una frontera interna y que, si bien el diferente. Así quedaría registrado en numerosos informes, diarios y relatos de viaje. 34 llegada repentina de más de medio millón de viajeros, además de funcionarios y de los tajada de sandía” nos permitirá captar la intensidad conflictiva de esa relación. El 15 de abril de 1856 un viajero norteamericano en estado de ebriedad y un vendedor
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Por otra parte, no es difícil imaginarse el antagonismo que causó en Panamá la

trabajadores importados para construir el ferrocarril. 35 El llamado “Incidente de la

callejero de sandías sostienen un altercado que rápidamente se extiende e involucra a
- Carta a James Madison (1787). En Thomas Jefferson, Jefferson: Political Writings, Cambridge Texts in the History of Political Thought (Cambridge, UK: Cambridge University Press, 1999), p. 363. - John Greville Agard Pocock, El momento maquiavélico. El pensamiento político florentino y la tradición republicana atlántica, trans. Marta Vázquez-Pimentel y Eloy García (Madrid: Tecnos, 2002), pp. 607-57. - Un buen ejemplo de esa literatura es la crónica de Robert Tomes, Panama in 1855. An account of the Panama Rail-Road, of the City of Aspinwall, with sketches of life and character on the Isthmus (New York: Harper and Brothers, 1855). El sitio de internet “Panama Rail-Roda Travelogues” recoge varios de esos textos. Ver http://www.panamarailroad.org/travelog.html - John Haskell Kemble, The Panamá Route, 1848-1869 (Berkeley: University of California Press, 1943), pp. 253-54.
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otros viajeros y a habitantes del arrabal en Ciudad Panamá. Al final del día, la violencia había cobrado alrededor de 25 muertos y más de 50 heridos, y la destrucción de las de la estación del tren. El incidente culminó con el primer desembarco de tropas norteamericanas en el Istmo. 36 las tropas norteamericanas de abrir fuego contra los residentes. El presidente propiedades de buena parte de los norteamericanos en Panamá, así como las oficinas Las autoridades locales pronto produjeron un informe en el que señalaban a

Franklin Price no aceptó las conclusiones de los investigadores neogranadinos y

delegó en el periodista sureño y antiguo cónsul norteamericano en Panamá, Amos

Corwine, la investigación correspondiente. El informe es claramente condenatorio y y los de sus testigos norteamericanos. 37

por lo tanto no sorprende que no aparezca el optimismo democrático de la frontera de Turner; en cambio, llama la atención el lenguaje racializado que domina sus informes amplia resonancia en la cultura anglo-americana. En algunos casos el clima aparecía, combinado de manera significativa, con la descripción racial, como el factor determinante. Los panameños aparecen como: En realidad el informe de Corwine hacía parte de una tradición descriptiva con

… una raza de mezclados (a mongrel race), en cuyas venas la sangre de blancos, indios y negros está confundida en todas las proporciones concebibles. … Y puros. Es muy probable que ninguna raza de blancos pueda escapar de la éstos son muy superiores a los pocos que se pueden lisonjear de ser blancos

- Para un tratamiento del incidente ver Mercedes Chen Daley, "The Watermelon Riot: Cultural Encounters in Panama City, April 15, 1856," The Hispanic American Historical Review 70, no. 1 (1990); Renán Vega Cantor y Sandra Jaureguí, "La Guerra de la Sandía de 1856 en Panamá. Una reconstrucción a partir de las fuentes diplomáticas de Francia," Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura, no. 27 (2000); y, el ya referenciado, McGuinness, Path of Empire: Panama and the California Gold Rush.. - El dossier de la investigación fue publicado por el Consulado norteamericano en Panamá bajo el título de Amos Corwine, The Panama Massacre. A Collection of the principal evidence and other documents, including the report of Amos B. Corwine, Esq., U.S. Commissioner, the official statement of the governor and the depositions taken before the authorities, relative to the massacre of American citizens at the Panama Railroad Station, on the 15th of April, 1856 (Panamá: The Office of the Star and Herald, 1857 ). Es muiy significativo que es difícil encontrar este dossier en bibliotecas colombianas o panameñas.
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degradación en el Istmo. … Cada generación se hunde aún más que la que le Para otros los panameños “… tenían los peores y más sucios hábitos, y no conocen presencia de lenguajes poligenistas pre-darwinianos alimentaba esa visión del panameño como aquel en que “lo más valioso de la humanidad parece estar muriendo”. 40 precedió. 38 ningún freno a sus apetitos o pasiones” y se preguntaban ¿es acaso sorprendente que el

istmo sea una caldera hirviente de abominación física y degradación moral?” 39 La fuerte

panameños sobre los eventos a investigar resultaba inaceptable, pues en la tradición jurídica norteamericana el testimonio de un negro contra un blanco era inadmisible en corte. Basado en este método la representación norteamericana concluyó que el cuyo objetivo era “masacrar, asaltar y robar” a los viajeros norteamericanos, sus propiedades y las instalaciones del ferrocarril. Las autoridades panameñas, y en la agresión. Como consecuencia del informe, el gobierno norteamericano exigió compensación económica y una mayor potestad en la administración de la ruta transístmica.

Más diciente es que, de acuerdo a Corwine, el testimonio de buena parte de los

incidente había sido un ataque premeditado por parte de la “plebe negra” (black mob),

particular la policía local, habían sido complices –e incluso participantes activos—en

impotente, corrupto e incapaz. En manos de “una raza agotada y afeminada ... que

En el proceso, la investigación presentaba al gobierno neogranadino como

decae, el gobierno es muy débil para ejercer las obligaciones normales de la policía y
- Tomes, Panama in 1855. An account of the Panama Rail-Road, of the City of Aspinwall, with sketches of life and character on the Isthmus., p.215. - Henry Willis Baxley, What I saw on the west coast of South and North America, and at the Hawaiian islands (New York: D. Appleton & Company, 1865), p.24. James Fowler Rusling, Across America or the Great West and the Pacific Coast (New York: Sheldon and Company, 1874), p. 473. Para un studio sobre la presencia de lenguajes poligenistas predarwinianos en la cultura norteamericana de mitad de siglo XIX, ver Stephen Jay Gould, The Mismeasure of Man (New York: Penguin Books, 1984); y George W. Stocking, Victorian Antrhopology (New York: Macmillan, 1987).
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ese modo se fue imponiendo la idea entre los funcionarios norteamericanos de tomar un papel más activo en la administración de la ruta trans-ístmica. Los editores del “me siento obligado a recomendar la ocupación inmediata del istmo de océano a New York Daily Times solicitaron que “mientras más rápido el istmo pase a manos de un pueblo capaz de gobernarlo será mejor”. 42 Corwine concluye su informe diciendo: Aunque el gobierno neogranadino insiste en la inexactitud de la investigación y la injusticia de los reclamos, al año siguiente (1857) indemniza al gobierno y a la armadas norteamericanas en el Istmo. Los eventos de 1856 deben ser insertos en una primera geopolítica océano … como la manera más práctica de asegurarse el tránsito seguro y tranquilo”. 43

se ha visto obligado a cederles a los extranjeros el deber de mantener el orden”. 41 De

compañía y firma otro tratado que autoriza la presencia permanente de las fuerzas expansionista que si bien aun es vacilante en esta región ya es notablemente agresiva simulado que ese mismo año encontró la expedición de William Walker en Centro Nicaragua, aparecen entre los señalados por el gobierno colombiano de haber instigado los desordenes. IV. en otros contextos, como se desprende de la Guerra con México (1846-48) y el apoyo América. No es casualidad que precisamente varios aventureros que regresaban de

Margen: la elite comercial panameña Quizá la diferencia más significativa con una frontera es que Panamá tenía una

elite tradicional que era vocal y muy articulada. Receptores del lenguaje fronterizo de

las elites neogranadinas y colonial de los Estados Unidos, la elite local no se veía como habitantes de frontera. 44 Después de todo, el istmo había sido la primera provincia en
- Tomes, Panama in 1855. An account of the Panama Rail-Road, of the City of Aspinwall, with sketches of life and character on the Isthmus., p. 122-24.
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- The New York Daily Times, July 15, 1856; p. 3. Cito de Daley, "The Watermelon Rio.", p. 104. - ”Corwine al Secretario de Estado”, julio 18 de 1856. Tomado de ibid., p. 104.

- A lo máximo, el poeta e historiador Rodrigo Miro señala que Panamá históricamente ha sido “un puente es primordialmente lugar de tránisto, camino, punto de partida hacia ulteriores andanzas. En tan difícil

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tierra firme, centro de expansión imperial con el descubrimiento del Pacífico por

Vasco Núñez de Balboa en 1513 y, con la conquista del Perú, se convirtió en el paso centro comercial del mundo”.

obligado para los galeones que venían cargados con la plata de Potosí. Incluso, mucho después, Bolívar se había referido a Panamá en su carta de Jamaica (1815) como “el Tomás Herrera en 1840—por “unos pueblos privilegiados por la Providencia, Al contrario, el istmo estaba compuesto –como señaló el general panameño

destinados a ser el emporio del comercio de toda la tierra, y llamados por tanto a ser ricos y felices…”. 45 El futuro era suyo pues “el istmo contiene en si un germen de engrandecimiento negado a todos los demás puntos del globo…” (87). Sin embargo, varios factores impedían que Panamá ocupara el lugar que la Providencia le había reservado, todas ellas vinculadas a la administración neogranadina. Para el general ….” (Herrera 232). Por otra parte, Justo Arosemena, insigne constitucionalista panameño, seandor e hijo del patriota Mariano Arosemena, manifestó la Herrera, por ejemplo, “La particular situación geográfica del Istmo [que] hace que su comunicación con el interior de la Nueva Granada … sea muy difícil, incierta y tardía

“repugnancia” que le inspiraba a muchos funcionarios neogranadinos “aun las mejores colocaciones en Panamá”. Para Arosemena, esto se debía a la crasa ignorancia de “Los dirigentes de la Nueva Granada … para legislar sobre” el istmo. 46 Por último, dice más necesitamos: amplias franquicias comerciales, aliento en la agricultura, y leyes Herrera, la “tenaz resistencia [de las autoridades centrales] a concedernos aquello que

destina está la razón de nuestra grandeza y de nuestras miserias coloniales” Miró, De la vida intelectual en la colonia panameña., p. 17. - “Informe del Señor General don Tomás Herrera, Presidente del Estado de Panamá, al Excmo. General don Pedro Alcántara Herrán, Presidente de la República de Nueva Granada, sobre los acontecimientos políticos ocurridos en el Estado, dese el 18 de noviembre de 1840”. Firmado el 8 de julio 1841. En Carlos Manuel Gasteazoro, Celestino Andrés Arauz, y Armando Muñoz Pinzón, La historia de Panamá en sus textos, vol. I: 1501-1903 (Panamá: EUPAN, 1980), p. 233. El presidente Ricardo Martinelli reiteró este lugar común en noviembre 3, 2013, último aniversario de la independencia de Panamá. - Carta al Mario Arosemena, publicada en El Panameñ, 19 de junio de 1855, p. 616. Reproducida en Justo Arosemena, Fundación de la nacionalidad panameña, Ricaurte Soler ed. (Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1982), p. 72. “El Estado Federal de Panamá” (1855). En ibid., p. 32.
46 45

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definían una situación de injusticia radical. Para Herrera Panamá había permanecido “en la oscuridad, en la miseria y en el sufrimiento por trescientos años, bajo el poder del monarca español; y lejos de variar la condición en los veinte de la República, han empeorado”. 48 El futuro venturoso “no tendrá lugar nunca mientras que el istmo, las “necesidades son peculiarísimas y exigen peculiarísimas disposiciones” (87)

liberales que atrajeran la población a nuestro extenso y fértil territorio”. 47 Todos ellos

haciendo parte de la Nueva Granada, haya de recibir de ella sus leyes” (87), puesto que de darse una constitución. Si la elite neogranadina –como los funcionarios y viajeros norteamericanos—con frecuencia se refirieron a los panameños como carentes de de virtudes privadas y sociales” (237), es decir un pueblo político. El tratado Buena parte de la literatura de la elite insiste en el derecho que tiene el istmo

toda virtud política, el presidente Herrera los presentaba como “Un pueblo … modelo dejó de ser una persona moral integrante de la República de la Nueva Granada … para convertirse en un bien patrimonial, cuyo título reconoció el gobierno de los Estados Unidos”. 49 No es coincidencia que el reclamo panameño recuerde el lenguaje de los representantes americanos en Cádiz en 1810. Como en ese entonces, el trato de las provincias americanas habían sido reconocidas como “comunidades perfectas”,
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Mallarino-Bidlack (1846) va a ser impugando por los istmeños porque en él “Panamá

factorías –o frontera civilizatoria—desconocía –según los diputados americanos-- que

- “Ciudadanos de la convención”. Alocución del primero de marzo de 1841. En Tomás Herrera, Correspondencia y otros documentos del general Tomás Herrera 2 vols. (Panamá: Tipografía y Casa Editorial "La Moderna", 1963), Vol. 2, p. 100. Digo elite comercial porque la elite rural y las clases populares tenían en mente otros tipos de comunidad. Para unas notas iluminadoras, ver Alfredo Figueroa Navarro, Dominio y sociedad en el Panamá colombiano. 1821-1903: escrutinio sociológico (Ciudad Panamá: Impresora Panamá, 1978), pp. 28-68. Otros textos de mitad de siglo que recogen y elaboran esos sentimientos son los de Mariano Arosemena y Ramón Lewis, “Memoria sobre comercio del Consulado” (1834); Mariano Arosemena, “Discurso pronunciado por el Doctor Mariano Arosemena Quesada el 28 de noviembre de 1844 en la exhibición de los productos de la industria istmeña” (1844); Mariano Arosemena, “Apuntamientos históricos” (1840); Justo Arosemena, Proyecto federal (1855); Juan N. Venero, “Observaciones sobre la federación del istmo” (1855). - “Informe del Señor General don Tomás Herrera, Presidente del Estado de Panamá, al Excmo. General don Pedro Alcántara Herrán, Presidente de la República de Nueva Granada, sobre los acontecimientos políticos ocurridos en el Estado, dese el 18 de noviembre de 1840”. Firmado el 8 de julio 1841. En Gasteazoro, Arauz, y Muñoz Pinzón, Panamá en sus textos, I: 1501-1903., 233. - Víctor Guytia, ”Un tratado que anuló siete constituciones”, Torres Abrego, Población, economía y sociedad en Panamá: contribución a la crítica de la historiografía panameña , p. 531.
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término neotomista empleado para designar las sociedades en que se puede lograr la

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“vida recta”. 50 Una comunidad perfecta poseía lo que entonces se llamaba la

constitución antigua de los pueblos y el tránsito al constitucionalismo moderno a

es la aporía no resuelta que define la relación de Panamá con la Nueva Granada a lo largo de todo el siglo XIX.

principios del siglo XIX preserva y refuerza ese sentido de “comunidad perfecta”. 51 Esa Este lenguaje constitucional no es contradictorio con la unión colombiana. Ya

en el Acta Hanseática de 1826, firmada por los miembros del Consulado de Panamá y elaborado en el momento que Bolívar pedía reformar la constitución de 1821, se todos sus actas reservaba para si el derecho a constituirse y especificaba el afirmaba que el istmo sólo podía tener una relación agregativa con otra nación. En requerimiento que su acto de constitución sería necesariamente diferente al de otras elite panameña—que para salvarse de la anarquía deben “Reasumir nuestra provincias. Por eso, el momento de la crisis provocada por la Guerra de los Supremos

en 1840, Tomás Herrera asume la presidencia y decreta –con el amplio respaldo de la soberanía, deliberar sobre nuestra propia suerte, y constituirnos”. 52 Justo Arosemena seguirá esa misma línea argumental en la elaboración de su influyente proyecto federal de 1855. En suma, Panamá no era, para la elite comercial panameña, una frontera sino una comunidad perfecta que retenía las facultades para el autogobierno. Ahora bien, sería irresponsable concluir sin mencionar que (como se hace

Denegar estos derechos constituía un flagrante desconocimiento del principio natural. evidente con la lectura estos mismos textos) la frontera no desaparece en el lenguaje de la elite panameña sino que se desplaza hacia otros espacios: los arrabales, las zonas
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- Juan Candela Martínez, "Para una teoría política española del Consejo y de la representación," Anales de la Universidad de Murcia XIII, no. 3-4 (1955), p. 928 - Ver Francisco A. Ortega Martínez, "Entre ‘constitución’ y ‘colonia’, el estatuto ambiguo de las Indias en la monarquía hispánica," in Conceptos fundamentales de la cultura política de la Independencia, ed. Francisco A. Ortega Martínez y Yobenj Aucardo Chicangana (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2012). - “Informe del Señor General don Tomás Herrera, Presidente del Estado de Panamá, al Excmo. General don Pedro Alcántara Herrán, Presidente de la República de Nueva Granada, sobre los acontecimientos políticos ocurridos en el Estado, dese el 18 de noviembre de 1840”. Firmado el 8 de julio 1841. En Gasteazoro, Arauz, y Muñoz Pinzón, Panamá en sus textos, I: 1501-1903., 234.
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rurales y las áreas selváticas del istmo. El mismo Justo Arosemena escribe en otro aparte: Por lo que hace a la combinación de nuestras razas, poco hay que decir, y solo puede indicarse como medio de purificación, el promover la inmigración de otras razas más activas, no sólo para que andando el tiempo se logre una algún tanto nuestra índole apática. 53 saludable mezcla, sino para que el ejemplo obrase desde luego, y modificase En particular, ese extramuros que era el arrabal, apenas comunicado con la ciudad en repetidas ocasiones ser un lugar peligroso. En 1830 había iniciado un hidalga por una puerta –que cerraban todas las noches a las 9 pm—, 54 había probado levantamiento de castas que, según José de Obadía, otro líder local, había amenazado de las hordas menos civilizadas”. 55 En 1870 los arrabaleños queman la ciudad de Colón. re-institución de la frontera al interior del istmo explica en buena medida la con convertir el istmo en otro Haiti. En 1856, dice un testigo de excepción, fueron ellos

–los arrabaleños-- quienes llevaron a cabo “aquellos actos salvajes, dignos cuando más Aquí se re-produce la frontera civilizatoria de las elites hispánicas. Esa misma

connivencia de las elites con el regimen colombiano y, posteriormente, con el

protectorado norteamericano. Por eso la posición confederalista de Herrera y con el neogranadino Miguel Samper, cuando éste escribía:
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Arosemena no resulta tan contradictoria, como parecería ser, con las disposiciones

centralistas del regimen conservador de final de siglo. Incluso ellos vienen a concurrir

- Argelia Tello Burgos, Escritos de Justo Arosemena: estudio introductorio y antología (1985), p.

27-28. - La ciudad está “dividida en dos por un foso, atravesándose por un Camellón en la puerta de tierra, que es la única comunicación directa que hay con el arrabal…. Se cierra la puerta … a las 9 de la noche, quedando incomunica la ciudad con el arrabal. (Codazzi 168). En el extramuros, por lo tanto, quedaba el arrabal “de calles tortuosas, angostas y mal empedradas, con caserío de madera por lo general y población de gente de color” (Codazzi 168). - Palabras del consul francés Conde Auguste de Nollent, en declaraciones del 15 de agosto de 1856 sobre el incidente de la sandía. El consul identifica el arrabal de La Cienaga.
55 54

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La obra del ferrocarril de Panamá y el paso de los enjambres de aventureros localidades, debían formar una entidad autonómica. No comprendíamos una sección en que la raza blanca, el prestigio de la ilustración, estaban ahogadas por el elemento africano. 56 Referencias

por aquel istmo, en solicitud del oro de California, hicieron creer que aquellas entonces todo el alcance de una medida que iba a trasladar el poder soberano a

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