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Debemos~ pues, siempre situarnos dentro del Todo y recorrer el círculo completo de su perfeccionamiento, que comprende: 1) principio o esencia; 2) realización sucesiva, y 3) resultado interiorizado en el principio otorgando existencia a la esencia. D)

Cientificidad

de 'la Fenomenología

. .~as pág!nas q~e a?teceden las hemos dedicado a la expoSICIOr: del Ideal científico de Hegel, tal como se propone en el ~rologo de la Fenomenología. Este prólogo está orientado hacía el Sist,em~ que seguirá a la Fenomenología. Hegel ha ganado al término de la Fenomenología la plataforma del Todo conceptualizado. Este concepto debe ahora desarrollarse en sí mismo (Lógica) y después realizarse en Filosofía de la Naturaleza y del Espíritu. Pero aquí nos topamos con el problema del lugar que debe otorgarse dentro del sistema, a la Fenomenología. En su primera redacción Hegel le atri, buy.ó .«;1 s~btítulo de «primera parte del sistema». Después decidió .qUItar este subtítulo y nos encontramos que dentro de la FIlosofía del Espíritu se incluye una parte que reprodulce la Fenomenología abreviándola. Creemos que esta corrección corresponde a la conciencia que tiene Hegel mientras escribe la Lógica de que el principio absoluto está en el concepto o esencia. Hegel repite que la ciencia es un círculo, pero el problema consiste en saber si dentro del círcul~ h~y un orden, ~n p~ntoprivilegiado que sea principio y termmo del recorrido circular. Por la exposición que hemos hecho resulta claro que este punto existe y es la esencia. Una exposición científica rigurosa, por tanto, debe empezar por ahí. En este caso es la Lógica la primera parte del sistema y no puede serlo la Fenomenología. Ésta se encontrará c~ando la esencia se otorgue una existencia temporal espir~tual. Pero en este caso, si se acepta la tesis de que la cienCIa debe recorrer completamente el círculo no se ve como és~e ~e. En cambio, si se pone la Fenomenología al prmcipio, el cI:culo del conocimiento se cierra, aunque ent~nces no empieza por la esencia o principio, sino que cmpieza por la existencia exterior temporal, asciende al principIO y regresa a la existencia. Para una solución correcta de este problema creemos nccesario mantener firmes los siguientes puntos:

libro está dedicada a este punto y en el prólogo no se desmiente este carácter científico de la Fenomenología, sino que se corrobora cuando se afirma que la Fenomenología expone el devenir de la ciencia 56 y por otro lado se insiste en que el devenir forma cuerpo con la cosa misma." 2.° La Fenomenología no pretende exponer el devenir del espíritu en cuanto éste toma cuerpo a lo largo de la historia individual y social y va cobrando así distintas figuras espirituales, sino que expone el devenir de la ciencia. Por eso no sigue un orden descendente, sino ascendente; es una toma sucesiva de conciencia. Claro es que esta distinción entre devenir del espíritu y devenir de la ciencia no puede exagerarse dentro de la concepción hegeliana, en la cual la ciencia es a'utoconciencia del espíritu y por tanto el devenir de éste es al mismo tiempo devenir de la ciencia. Pero en cualquier caso la Fenomenología previa a la Lógica atiende a este aspecto: mira el devenir de la conciencia espiritual dentro de la conciencia individual y colectiva. Asume la tarea científica de conducir al individuo y a la sociedad al punto de vista científico." Por eso la Fenornenología debe considerarse como una ciencia de la ciencia, o más exactamente como ciencia del devenir de la ciencia. No es una ciencia «de algo», una ciencia orientada hacia -un contenido, sino que es ciencia de sí misma. En toda su pureza la ciencia de la ciencia es la Lógica en cuanto ésta se confunde con una Metodología," pero como esta ciencia tiene un devenir debe formar cuerpo con la Fenomenología, según una relación especial. Las figuras del espíritu están vistas en la Fenomenología según su orientación hacia la auto conciencia espiritual, la existencia está vista en cuanto regresa al concepto. 3.° La distinción entre dos devenires del concepto. El texto de Hegel dice así:
«También en el conocimiento filosófico el devenir del ser-ahí en cuanto ser-ahí es distinto del devenir de la esencia o de la naturaleza íntima de la cosa: El conocimiento filosófico contiene, en primer lugar, ambos devenires, en contra c:le lo que ocurre en el conocimiento matemático que sólo expone el devenir del ser-ahí, o sea, del ser de la naturaleza de la cosa en el conocimiento como tal. En segundo lugar el conocimiento filosófico junta esos dos movimientos particulares. El brotar interno o el devenir de la sustancia es tránsito continuo a lo exterior o al ser-ahí, ser para otro; y viceversa, el devenir del serahí es un regreso a la esencia. El movimiento es así el proceso y devenir duplicado del Todo, de manera que cada uno de ellos pone al otro al mismo tiempo, y cada uno de ellos, por eso, contiene en sí a los dos como dos aspectos; ambos juntos forman el Todo disolviéndose a sí mismos y haciéndose momentos del Todo.» 60
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1.0 Sea cual sea el lugar que se otorgue a la Fenomenolo fa debe retenerse su cientificidad. Toda la introducción del

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Si ~e retiene esta distinción tal como la expresa IIcg 1, es decir, subrayando al mismo tiempo su unidad como momentos de un todo, queda entonces claro lo que hemos dicho en los puntos 1.0 y 2.°. En primer lugar el carácter d sde luego científico de la Fenomenología, sea cual fuere su lugar dentro del. sistema completo. En efecto, a la luz de este texto se entiende otro texto de Hegel que encontramos al principio del prólogo y que allí, en una primera lectura, puede resultar oscuro:
«La necesidad interior de que el saber sea ciencia se encuentra n su nat~ralez~, ,y ~1i explicación satisfactoria es solamente la exposición de la Filosofía misma. La necesidad exterior, sin embargo, en la medida en que, prescindiendo de la contingencia de la persona y de la moti,:"aeiones'particulares, se comprende de una manera general es la misma que la necesidad interior, pero bajo la forma en que el tiempo representa el ser-ahí de sus momentos.» 61

«Este movimiento de las esencialidades puras constituye sin más la naturaleza de la cientificidad.» 62

Eso es el género ciencia. Pero esta naturaleza genérica de la cientificidad añade HegeI a continuación la diferencia especificadora de la Fenomenología:
«El elemento del ser-ahí inmediato es la determinación en virtud de la cual esta parte de la ciencia se distingue de las otras.» 6J

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Ahora podemos comentar: la necesidad de ambo momentos, el esencial y el existencial, es en el fondo la misma porque también los dos movimientos son uno, el movimiento circular completo: Sin embargo estos dos movimiento distinguen como aspectos diferentes -salida y regresod '1 movimiento reflexivo total. Lo que especifica el. movimiento existencial o movimiento de regreso desde la exterioridad a la interioridad es la extensión o proyección temporal de una pluralidad que tiene también un movimiento de diferenciación pre- o supratemporal. Llamamos así a e te movimiento de la esencia porque por un lado no puede considerarse estrictamente temporal, ya que Hegel asigna expr v, samente la temporalidad al movimiento existencíal. Por otra parte, .sin embargo, la esencia no está en una quietud abso!uta, .smo que tiene también su movimiento de despli gue mteríor de sus momentos constitutivos que se continúa en el t~empo y se expresa en él. Ambos movimientos se impli a n SIempre, pero no se-confunden ni superponen perfectamente. Así, pues, fa Fenomenología, al estudiar el movimiento existencial, es .indudablemente ciencia, en la medida en que

se hace consciente del movimiento esencial, aunque no áesa,rr.oile éste e:z su propio elemento. Esto corresponde a la
L~gIC.~.Pero SI e?- ~a Fenomenología hubiese una pura de cripcion del movimiento existencíal, sin ganar la conci ncia del movimiento esencial, entonces la Fenomenología sería una narración ininteligible, una historia incornprendida. Dicho expresamente por Hegel:

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La Fenomenología sigue el movimiento de la existencia, lo observa y registra sin intervenir en él,54pero al mismo tiempo lo interpreta, eso es, explícita la correspondencia de este movimiento con el movimiento esencial. Y no se olvide que ambos aspectos son inseparables. Al hacer la descripción nos avisa Hegel que operamos una abstracción de la contingencia de la persona y sus motivaciones particulares. ¿Y dónde estaría la clave para esta abstracción si no se posee ya el saber absoluto que permite distinguir lo contingente de lo necesario? Toda narración abstrae o selecciona, toda historia se escribe desde una metafísica más o menos confesada. Ahí está el corazón de la concepción hegeliana que por un lado es muy consciente de la historicidad del saber absoluto, pero por otro lado jamás opera una simple reducci6n a la temporalidad como hacíamos notar ya al hablar del marxismo y el existencialismo en la introduccíón de este trabajo. La Fenomenología no sería ciencia si no cerrase el círculo, si no alcanzase el movimiento del concepto. Por otro lado la Fenomenología no es todo el sistema, porque el movimiento del concepto no está desarrollado en su propio elemento. Una vez escrita la Lógica y continuado el movimiento del concepto hasta la exterioridad de la naturaleza y la existencia del espíritu reencontraremos la Fenomenología, pero ahora bajo un nuevo punto de vista. Tendremos una visión de la existencia espiritual desde su orden intrínseco descendente, porque el movimiento total tiene un orden y su principio es la esencia. En la Fenomenologfa que precede a Ia Lógica hay un comienzo inmediato, porque toma la «existencia del espíritu como lo prirneroe." Esta inmediatez se supera imperfectamente en la Fenomenología, pero en su orden intrínseco y de manera perfecta solamente se supera en el sistema total. Aclaremos ahora, desde esta distinción de los dos movimientos existencial y esencial, la distinción que hacíamos por nuestra cuenta como segundo .punto a retener: es decir, la distinción entre devenir de la ciencia y devenir del espí-

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rrtu. Ambos devenires son el mismo, desde luego, e incluyen el movimiento esencial y el existencial. Ahora bien, el devenir de la ciencia tiene una perspectiva ascendente, desarrolla la dialéctica existencial y alcanza su interpretación en la medida en que descubre en su trasfondo el movimiento de la esencia. La Fenomenología como devenir espiritual incluido en la Filosofía del Espíritu supone por un lado el desarrollo completo del movimiento esencial y por otro contempla la existencia desde este desarrollo completo. La priIIH'I'l\ F nomcnología sigue el devenir mismo del espíritu, la \ !,llnda lo re onstruye.

1(\ F nomenología de Hegel creemos ilón pr funda de la imagen vulgaI'IzlIdll «111' ,1' f

11' Imhltunlm 'ni' de este autor. En las exposl i011's sill1plili .ndns de la filo oíía hcg liana se atiende demasiado preferentemente al orden intrínseco del sistema y se ve todo bajo la perspectiva del movimiento esencial. Parece como si la filosofía hegeliana empezase sin más por la Lógica. Ése es el Hegel que ha pasado a la Historia y el que fue más conocido el ~iglo pasado. Pero al retener esa imagen se comete una injusticia radical. Hegel creyó necesario escribir la ciencia del devenir de la ciencia recogiendo e interiorizando toda la experiencia histórica. Eso significa que Hegel no quiso sacarse el universo de la cabeza, construyéndolo a priori, sino que quiso reconstruirlo después de haberlo asimilado. La Fenomenología es una totalización previa de la experiencia humana en el mundo, una totalización de la Historia que hace cuerpo con el sistema. Es una interiorización previa de la dimensión a posteriori, si queremos hablar así que permite después un despliegue a priori. Lo que Hegel combate es la separación radical de ambos dominios, como hizo Kant, y solidariamente la finitización radical del entendimiento humano . .El comienzo y el fin de la ciencia hegeliana está en .la exterioridad del ser-ahí. Eso significa que la ciencia hegeliana es una ciencia humana, una ciencia que necesita de un devenir. El sistema, en cuanto éste empieza absolutamente por la Lógica, no puede escribirlo un niño, ni un hombre que no ha cerrado el círculo de la experiencia humana. El entendimiento de Hegel no es sin más el entendimiento divino que concibe directamente según el orden intrínseO de las cosas, sino que debe trepar al Todo absoluto siguiendo un orden inverso y sólo después se sabe identi1 111111(111 lIc1l'!' 1 n,' IIIIt 11111111111 111111 1'01'1###BOT_TEXT###quot;

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ficado con el entendimiento divino y puede comprender las cosas según el orden de su procedencia. Más exactamente, el hombre asciende al saber absoluto encaramándose y secundando el movimiento de regreso de las cosas hacia Dios. Y una vez realizada esta ascensión comprende las cosas desde el punto de vista correcto. Es evidente que el movimiento esencial tiene la primacía porque reproduce el orden del pensamiento divino, pero el hombre no se encuentra desde siempre en este centro de perspectiva absoluta. Si se quiere, la filosofía hegeliana reproduce aquí la distinción clásica entre el orden quoad nos de nuestro conocimiento y el orden quoad se y por eso decíamos que Hegel es tanto un gran racionalista como un gran empirista. Éste es el sentido de la conocida expresión de Hegel en el prólogo de su «Filosofía del Derecho», cuando escribe que la Filosofía siempre llega tarde, o como él dice, que el vuelo de la lechuza de Minerva empieza al atardecer, cuando las cosas ya han ocurrido. A pesar de su absolutez y de su identificación con el entendimiento divino, el entendimiento humano no construye el mundo sino que lo comprende en Dios en la medida en que le es fiel. Pero esta visión que acabamos de dar podría todavía prestarse a un malentendido. Sería falso creer que la ciencia hegeliana es esta pura re-construcción o comprensión de las cosas cuando ellas ya han ocurrido. No es así porque la ciencia hegeliana es también realidad, no es una pura imagen de las cosas. Al comprender las cosas se perfeccionan, secundando el movimiento creador las entendemos y las collevamos a su término. E¡' saber hegeliano es, en efecto, realizador porque saber y realidad son, en definitiya y en su ápice, lo mismo. Antes de escribir la Fenomenología, la Humanidad ha recorrido ya el calvario del espíritu y este recorrido ha sido ya un comienzo de realización. Pero ahora, cuando la Fenomenología se escribe, en este tiempo privilegiado en que ya es posible totalizar la experiencia pretérita y comprenderla, ocurre un cambio decisivo. La Fenomenología misma se inserta en la corriente de la Historia y abre un nuevo eón, el eón de la cientificidad, antes solamente anhelado o barruntado. Con la Fenomenología empieza para Hegel el último tiempo del saber. Es falso creer que Hegel daba pOI' concluida la Historia de la Filosofía con su sistema, pero es verdad que daba por concluida la prehistoria de la cientificidad rigurosa.

Capítulo

segundo

Planteo del problema de la intersubjetividad y primeros bocetos del acto intersubjetivo

El problema de la intersubjetividad -mejor diríamos, drama de la intersubjetividadse encuentra planteado el prólogo. de la Fenomenología cuando se observa que «sano sentido común» no puede conseguir el acuerdo de distintas conciencias.' .

el en el las

«El buen sentido apela al sentimiento, su oráculo interior, rompiendo con cuantos no coinciden con él; no tiene más remedio que declarar que no tiene ya más que decir a quien no encuentre y sienta en sí mismo lo que encuentra y siente en él; en otras palabras, pisotea la raíz de la Humanidad. Pues la naturaleza de ésta reside en tender apremiantemente hacia el acuerdo con los' otros y su existencia se halla solamente en la comunidad de las conciencias llevada a cabo. y lo antihumano, lo animal, consiste en querer mantenerse en el terreno del sentimiento y comunicarse solamente por medio de éste.» "

El acuerdo de las conciencias a que Hegel apunta ciencia. En ella el espíritu alcanza su madurez.

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«El espíritu que se sabe desarrollado como espíritu es la ciencia. Ésta es la realidad de ese espíritu y el reino que el espíritu se construye en su propio elemento.» 61

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La ciencia es, según esto, conocimiento plenamente objetivo y a la vez subjetivo, auto conciencia del Todo, comunidad autoconsciente. Solamente en la ciencia se supera la diversidad de las conciencias y de sus puntos de vista. Mientras la conciencia no accede a la ciencia no puede ponerse de acuerdo con los otros. Los otros le permanecen exteriores. Frente a ellos sólo le queda el.' poder de afirmar gratuitamente su propio modo de ver. Pero los otros frente a él también afirman su propio punto de vista con el mismo derecho:
« Una

aseveración escueta vale exactamente tanto como la otra.»

os

Estas conciencias exteriores entre sí tienden, sin embargo, necesariamente al acuerdo. Buscan convencerse la una

al fin del camino. La Humanidad no podrá todavía ponerse de acuerdo porque no habrá alcanzado todavía su raíz.esa ciencia.69 superar todos los esoterismos para ganar el saber plenamente objetivo y asequible a todos. éste. Veamos primer-amente el comienzo de este camino. La conciencia sensible La primera estación de la conciencia es la certeza sensible: el saber más inmediato del objeto inmediatamente dado. Está al término de una dialéctica ascensional penosa. Después. Aun suponiendo que «la intuición» de una conciencia particular fuera acertada y con valor universal sería necesario «sacaría de ese pozo» subjetivo a la luz del día. el campo de la reconciliación de las conciencias. El mundo sería un puro espectáculo imposible de retener. a vivir en la extrañeza mutua. el caso del idealismo anterior a Hegel. Claro es que una conciencia sensible pura no se da jamás. para superar el aislamiento de las conciencias particulares. Su mismo combatirse está movido por esta necesidad de unirse en un saber común y objetivo. La plataforma (o «elemento». La manifestación de la insuficiencia de la conciencia sensible ocurrirá precisamente en virtud del lenguaje. Ese saber máximamente effusus ad exteriora se tiene por el saber más rico en contenido y el más verdadero. en parte. Cada momento sería distinto de los otros. Un saber que sólo sabe esto y nada más que esto en el puro hic et nunc puntual. cuando se conciba el absoluto como sujeto dinámico o como concepto vivo que se despliegue intrínsecamente desde la unidad a la multíplicidad.73 La conciencia sensible en cuanto tal resulta ser una conciencia absolutamente dispersa. tenemos que al principio . . aunque en potencia apunte hacia una unidad que la trasciende. Cada uno de los sujetos distinto de los demás.?" Ese es. se podrá construir el Todo sistemático de acuerdo con un orden intrínseco resultante de la vida misma del concepto. el concepto de espíritu. En el límite de la sensibilidad pura se desintegraría toda unidad. gel no plantea jamás el problema filosófico bajo una perspectiva individualista.56 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 57 a la otra porque son conciencias humanas y no pueden resignarse. Cada uno de los sujetos ocupa un lugar distinto en el espacio. el ma. En la sensibilidad qua talis no sería posible la unificación de la experiencia. Y para el mismo sujeto individual resulta ser cada momento de su certeza distinto del anterior y del siguiente. y sin embargo. por tanto. desde ese principio. las distintas perspectivas son necesariamente distintas. se habrá de mostrar como comunidad. unidad real de saber y objeto. pues. profundidad subjetiva y expresión asequible a todos.de este camino nos encontramos ya con una muchedumbre de sujetos. Entonces será verdaderamente «ciencia». Si el espíritu. cuando la conciencia se esfuerce en decir su experiencia. quiere además reconocer esta identidad en el seno de toda la variedad terrestre. El «saber sustancial» o intuición subjetiva que Hegel combate en el prólogo de la Fenomenología 71 enuncia la identidad de todas las diferencias en lo absoluto. su radicación en otros planos que l~ llevará hacia el saber absoluto._ Mientras no se consigue este principio absolutamente anhipotético no estamos todavía en la plataforma última. Las opiniones de los hombres se combatirán entre sí. Son el primer fenómeno del espíritu. 1. La trascendencia está ya en ella desde el primer momento. donde se realizará la unidad de las conciencias separadas por la parcialidad de sus perspectivas. ni individual ni colectiva. la conciencia sensible en cuanto tal nos aparece como una conciencia dispersa actu. sino que deberá exteriorizarse y objetivarse perfectamente. He-. En ella se da siempre alguna unidad. El lenguaje es ya una presencia del espíritu. pero no puede hacerlo porque la aplicación de su intuición divina al mundo resulta necesariamente una aplicación extrínseca. Es un proceso de liberación de la parcialidad de todas las perspectivas. En esta dispersión Hegel registra ya la pluralidad de los «yos». Es el resultado de un camino doloroso y de lucha. Eso no será posible mientras cada una apele a su propio corazón. consigo mismo y con los demás. como dice Hegel)' del saber absoluto es. algo divino y uníversal " que mostrarála inestabilidad de la conciencia sensible. Igualmente el sujeto de la certeza sensible es el puro y abstracto Yo. Pero esa unidad es precisamente la unidad abstracta y de suyo transensible del éste (el yo) y del esto (el objeto): conceptos que a pesar de su presunta concretez se pueden aplicar a todo. terial humano que habrá de recoger y unificar la comunidad del saber. Ganar este concepto es la tarea de la Fenomenología. Pero de momento. se va a manifestar pronto como el saber más pobre y más abstracto. Sólo podrá conseguir la popularidad liberándose de su unilateralidad.P Primeramente se trata de ganar el puro concepto de . Esa intuición idealista es por ello una doctrina esotérica y aristocrática.

La conciencia científica o ya desarrollada no puede tampoco apelar. En la vida del espíritu no pueden quemarse las etapas. se esfuerzan por ponerse de acuerdo. La totalización del espacio y del tiempo que la conciencia sensible se ve obUgada a hacer para expresarse la 1I. reiterada y empecinada de su punto de partida.osee ya en sí el impulso hacia la universalidad. Aunque ella puede ~omprender a la conciencia vulgar. hacia una percepClan de la «cosa» que no es ya pura sensibilidad. . Un impulso. Debe tener paciencia y esperar que la dialéctica inmanente le lleve a su propia superación?' El acuerdo debe lograrse. ." Pero no podemos exigir de ella una renuncia total de momento. un intento' que llevaría de suyo a lo contrario de lo que pretende. no puede. en la medida en que expresan su punto de vista. que debe estar dispuesta a «ser refutada». La atracción hacia el acuerdo es la' atracción del fi? absoluto. la r~cíproca no es verdad. que debe saber morir a sí misma. S~ al princip. Para. La asustaríamos queriéndole hacer cargar una cruz que supera sus fuerzas y por eso mismo la lanzaríamos a la neurosis. Am?as v~rdade~ encierran el mismo título de legitimidad. Los dos sujetos están condenados a la exterioridad mutua. veo el árbol y afirmo el árbol como el aquí. en puro pluralismo o relativismo. Por eso el filósofo debe limitarse a observar. pero ~ada una de ellas se anula en la otra. el hombre carnal.w pero el sujeto sensible. Sería. de aquella nuda aseveración de su propio punto de vista particular. nir en el sujeto sensible para tratar de convencerle de su punto de vista absoluto. por otro son llevados por una dialéctica necesaria a buscar el acuerdo más allá de esta situación inmediata. sino que se deben seguir todas y cada una. provocaría la neurosis o fijación de la conciencia en un estadio primitivo de su crecimiento. pronto advierte que el éste y el esto que continuamente maneja totalizan en realidad toda experiencia posible. sino que es la casa. Eso es una consideración filosófica propia del autor de la Fenomenología que está ya 'en posesión de' este fin. que es el caracter ínmedíato del ver y la seguridad y aseveración de ambas en cuanto a su saber.» 75 . sin respetar el ritmo de su crecimiento interior. En términos paulinos se podna decir que el hombre espiritual lo discierne todo. sería una violencia que la endurecería. Tenemos aquí el punto de. Pone una exigencia de superación y acuerdo en el saber universal. Y. Un in tento de «convertirla» al saber universal precipitadamente. La: diversidad. por otro lado p. Por un lado no pueden ponerse d~ acuerdo. ponerse en su ~unto de VlSt~. Hay que respetada y dejaría crecer desde ella misma. interv '. Impediría el desarrollo autónomo hacia la absolutez. demorándose en ellas. Es cierto que debe estar dispuesta a su abnegación. basta con la fidelidad a la cruz' cotidiana. buscan convencer al otro de que este aquí es verdaderamente un árbol o una casa. Basta con que sea fiel a su propia exigencia. Apunta hacía un Yo umversal que sea sujeto del saber universal. De momento sin e~bargo.58 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 59 «Yo~éste. que la llevaría a la afirmación. El fundamento de todo relativismo o perspectivismo. ° . partida de todas las diversidades y de todas las luchas. sin embargo. que hace esa experienCIa no puede todavía interpretar tal atracción. n~estro t~ma nos interesa solamente recóger esta pres~?cIa irreductible de la pluralidad de sujetos y su situ~clOn doblemente determinada. y afirma 'que el aquí no es un árbol. irreductible en el p!ano de la pura sensibilidad. etc. sea.la conciencia Científica permanece también ~xtenor al sujeto sensible. Basta con la fidelidad a esa pequeña cruz. pero una exigencia que se acampas a al ritmo subjetivo. más allá de sí misma. Desde ella misma experimenta la necesidad de salir de sí y trepar a la figura de conciencia siguiente. a que ésta debe estar dispuesta a renunciar a sí misma para poder ganar su propia verdad. Al pronunciarlo tratan de elevar su experiencia sensible a la universalidad. sin embargo. entre los distintos puntos de Vlst~ ~ pareceres. o si lo queremos enunciar platónicamente. para hacer violencia a la conciencia vulgar.eya fuera de sí. no entiende nada.io de sí misma la conciencia sensible quería fijarse en el este en cuanto éste'.. tan exterior como un sujeto sensible lo es a otro sujeto colocádo en su mismo plano. que no se queda.va más allá de la pura sensibilidad. Pero por lo mismo la plataforma de unidad a la q~e se apunta. pero no puede conseguirse por vía de intrusión o indoctrinación de la conciencia vulgar. Esta abnegación iría más alÍá de lo que su propio dinamismo le pide. Pero' esta totalidad es ya de otro orden. pero otro yo ve la casa. quizá inconscientemente. Desde el primer momento el problema del conocimiento en Hegel toma un carácter social y . Si por un lado la conciencia está amenazada de fijación (o neurosis) en su parcialidad.al mismo tiempo toma una forma intrínsecamente ligada a una ética del respeto a la subjetividad ajena. Es inútil destacar la modernidad y amplitud de ese planteo hégeliano. en cambio. En él está superado el individualismo del problema crítico y su atención limitada al problema del conocimiento científico de la naturaleza.

«Sólo ve en la diversidad la contradicción». pero esta relación pasa a través del Todo universal.a. está mediada por ella. pasan a ser absolutamente falsas. De mOI?ento. dice Hegel. Jamás somos islas. nos consideramos exteriores los unos a los otros. sensible se encuentra encerrada enIa pequeñez de su punto de vista inmediato. No debe temer a la muerte y al dolor. la subjetividad es actual gracias a la pre~encia . sino que lo absolutiza.de . que no se queda. La salida de sí le ocurrirá en virtud de la norma que ella mtsma se otorga.«lo otro» que es el objeto.ad:ramente distintos. muestra la nulidad de este ser que el materialista supone tan sólido.ver?ad. de cara solamente a nuestro tema hemos de ver aqui un ?nmer modelo de la comunidad espiritual.vldualIdad ajena. fiandon~s de las aprehensiones inmediatas.~e l.v En ~ermmos absolutamente generales el sentido de esta mutua mmanencia lo formula Hegel al explicamos cómo cada uno . dependen mutuamente. Todo lo demás. escondido para la conciencia misma que hace la experienci~. Nos interesa ahora recoger el significado que otorg~ Hegel a esta dialéctica de la conciencia sensible. Ir hacia la cosa ya no es lo propio . ocurre en la medida en que la conciencia. Pero la experiencia más elemental. porque está mediado por el yo . y recíprocamente el objeto exíste c~mo. Plantear el problema de la comurucacion Intersub- . porque nos comunicamos por la base submarina comun. SIlla saber aute?tIcamente verdadero) la mutua extenondad de la. aunque de momento nos. o sea. paulatino y sometido a la ley del crecimiento orgánico. En. Si por el contrario la conciencia limitada opta por la fidelidad a su dialéctica progresiva se verá llevada más allá de ella misma. porque el camino que emprende va a tener para ella un significado negativo. tal.60 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 61 sin embargo. las figuras de conciencia distintas de ella misma.la individualidad. Ella no puede ver más allá de esa apariencia y consolarse con el significado positivo de su sacrificio. pues. la ínterpretación dada desde-el saber absoluto capc:z de comprender el' mecanismo secreto del proceso. No solamente se atiene a su límite. a otra figura en que el ideal mismo se verá cambiado sin continuidad aparente con el ideal anterior. somos en la relación ~on los otros. En el caso concreto de la primera estación del camino.. este ideal tan puramente «objetivo» -el «esto». La certeza sensible es por medio del objeto. Ni ~l obj~to sensíble mla certeza sensible son en verdad tan inmediatos c~mo la conciencia sensible se figura. al querer realizar este ideal.e~cIa sensible.pero su verdad profunda consiste en que es as «partes extra partes» solamente . sino que se ha' convertido en conc~en~Ia percípíente. La fijación es enfermiza. Tal exterioridad. de momento mVIsIble. con una posibilidad de superación concreta y propia de cada momento. en un puro deseo o sentimiento vago. una cosa. no podrá «liberarse de su unilateralidad para ver bajo la figura de lo polémico y de lo aparentemente contradictorio momentos mutuamente necesarios» de la evolución del espíritu.concI. se co:nunican y abrazan mutuamente.» Queda entonces esclavizada a su limitación solidificada. pero en realidad vivimos siempre en !a intercomunicación y en virtud de ella misma. un~ reflexión de los hic et nunc en el seno de la totalidad espacío-ternporal. Puede incluso tener una filosofía propia: será el materialismo craso. con todo. Convierte «su» verdad en «la» verdad.resultara que en el fondo buscaba un hic et nunc permanente. escribe Hegel. se convierte entonces en una conciencia unilateral. ver~. Se va a perder -aparentementea sí misma. . sin embargo. Con esto habrá ya cambiado su norma o id~al . pero al pretender adecuarse a. Deviene así una conciencia condenada a la polémica. sino que se justifica desde la naturaleza histórica del espíritu. Se siente en contradicción insuperable con ellas. y su relación con las otras conciencias será una relación de antagonismo. empecinado en la afirmación de lo singular material como realidad suprema. Ocurre" pues. el simple hecho de comer. Bajo esta «persp~ct~va» absoluta (que ya no es perspec~IV~. La concepción de Hegel es. Están trabados en~re SI. Están desde siempre montados en la ~lat~~orma umtana del absoluto y por su raíz.s conciencias y la exterioridad del objeto respecto del sujeto r:o ~s tal. ~ue:t~a pr?p.de l. La fidelidad a la norma o ideal de verdad que ella se fija en él estadio inferior la arrastrará. t momentos. la superficie o en el orden fenoménico somos. la verdad o ideal a alcanzar consiste en adecuarse inmediatamente al objeto inmediatamente dado. un ecumenismo avant la lettre.os puntos espacio-temporales se constituye po~ s~ relacI~n mtrínseca al resto del espacio-tiempo.que lo acoge. . Las dos opciones fundamentales posibles a esta conciencia son la fijación o el progreso. que separamos y oponemos a la Ill~I.son tales dentro de la multiplicidad simple del todo espacial.de . La extenondad y dispersión de la conciencia sensible consiste en «extraponers estos I . Sin detenernos en mayores determina~iones y. lo figu~emos. Hemos subrayado hasta aquí la exterioridad mutua de los distintos sujetos situados en el plano de la conciencia sensible y las exigencias éticas de esta situación.

como lo que está siendo ocurre que la indicación no se muestra como un saber inmediato. someramente la. la Fenomenología no va a seguir directamen~e ~l.s 11 te ínalcanzable.en los t~es. «El aquí supuesto (objeto de la opinión 'de la conciencia sensible) sería el punto.la estructura misma del sujeto. sin embargo. El yo que hace la experiencia cognoscítíva . Es un signo o manifestación que nos revela y anticipa las etapas posteriores en la medida en que somos fieles a su. La dialéctica que se va a desarrollar hasta el capítulo IV atenderá s. objet? ~evelada paulatmamente a través de estas experiencías objetivas resultará.una man~ra exp~esa. hay más que una simple y pura metáfora porque cada nivel de conciencia es un fenómeno del único espíritu.0 el propio de la conciencia sensible misma que se sitúa en la diferencia y exterioridad.id~<?s dentro de la concepción social hegeliana? ¿Queda el individuo totalmente absorbido en la comunidad universal que es su verdad? . Pero el esquema dialéctico qu.? aparece en este capítulo se va a repetir después al tratar dIrectamen~e las personas dentro de la comunidad. La estructura del.hdad ?e sujetos con la incompatibilidad de sus puntos de VIsta.nmeros capítulos ejecuta esa. pero. Cuando termina por dirigir la atención a SI mismo y . 2. sino como un movimiento que. ha constatado. sino que se va a 1. Yo soy yo en la medida: en que me comunico con los otros en el seno de la comunidad. es siempre un universal.de man~ra md~vldual: La crítica del objeto revierte sobre el. sin exagerar. que és una simple multiplicidad de aquís. Por eso no será superfluo determinar un poco más todavía la forma concreta de la relación entre los distintos puntos del espacio y el tiempo en el seno de la totalidad espacio-temporal. Esto de momento puede tomarse como una simple metáfora o . Lo que ~quí se declara mmt~hglble y por tanto sin «realIdad>: y sin de~~chos es el.l. El problema del singular espir itual no esta todavía abordado. Creemos que se puede decir. s~r al fin . pero no podemos preterirlo del todo porque al fin re~Ierte 'en el sujeto. la existencia de una plura. El estar compuesto de muchos no impide. Este desarrollo del objeto no nos ínteresa dlrecta~ente. Cada punto del espacio o del tiempo no es jamás un punto rigurosamente simple.f Es lo no inteligible. Se trata de una simplicidad que es resultado de un movimiento de reflexión que niega el otro. su simplicidad.er: el plano de la sensibilida~. pero éste no es. en el fondo. sino que es siempre una unidad de muchos. II) después en la «fuerza» contemp.lbjetlVldad. conduce a través de muchos aquí al aquí universal.' partiendo del aquí supuesto. Y por ello cada figura de conciencia es una representación simbólica de las otras. Se transforma primero en la «cosas de la percepCIón ~ cap. singular material. esta pluralidad de sujetos. lo que jamás puede ser pronunciado. Esta relación la caracteriza Hegel como una dialéctica de negatividad. Sin embargo. El mismo va cam biando 'a lo largo de 'este camino. aproximación extrínseca de dos realidades con una estructura semejante. i A este nivel de la sensibilidad Hegel muestra claramente cómo la verdad del aquí o del ahora individuales es la universalidad del aquí. No podemos olvidar que en este momento es~aI?os .n el capítulo IV. Por el momento bastará retener la diferencia de estos dos puntos de vista: 1. Con estas últimas palabras anticipamos ya el desarrollo ulterior de nuestra temática. dialéctica de es~s dos capítulos recogiendo solamente lbs elementos que mas directamente tocan a nuestro asunto para desembocar .tendI~nento mira en el fondo de la cosa no es más que el mismo. aunque de momen!o ~o lo advierte. ?~ . que cada figura de conciencia es tipo y sacramento del escatón del saber absoluto. donde se nos va a plantear el tema de lamtersubjetividad en todo su al~ance y d: . lo no verdadero. a seguir la dialéctica del conocimiento objetivo.ol.lada por ~l entendimiento. para Hegel. pues. p.62 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 63 jetiva a este nivel exclusivo sólo podrá conducir a la polémica y a la agresión. lo mismo que el día es una multiplicidad de ahoras. como cada punto del espacio es él mismo en la medida en que está en continuidad con los otros en el seno de la totalidad espacial. Lo' que ~l en.° el propio de la conciencia científica que se ve la base unitaria y la comunicación a nivel profundo de los sujetos que permanecen aislados a nivel superficial. si nos remontamos a la conciencia universal y comunitaria entonces nos re-conoceremos.e ~~nr una problemática que toca el corazón de la intersl. La individualidad puramente sensible O material queda así fuera del universal y resulta auténticamen- En el capítulo sobre la conciencia sen~ible Hegel. ' _ Describiremos. experiencia . Para nuestro t~ma hemos de registrar esta característica porque pued.ImIta. ¿Queda respetada la personalidad de los indi:. sino que al indicarlo . pues. El problema consistirá en saber si este esquema se repite sin más o añade elementos nuevos que signifiquen una verdad (y unos derechos absolutos) de la persona o singular espiritual.dinámica. Pero si profundizamos en la raíz común. tema de.amente ~ la evolución del «esto» que es objeto de la OpIDl?n sensible.

la negación relacionada consigo es la superación de sí misma. se debe a que el universal se niega a sí mismo y por eso se desarrolla en múltiples propiedades. También aquí.» 84 En cuanto cada una de esas propiedades es universal. una junto a otra. Como Hegel escribe: «Un simple conjunto de muchos.ml¡¡¡rml lsl'aill- . no en la medida en que se rehusa. Pero eso la conciencia todavía no lo sabe y por' eso no se reconoce en lo objetivo. como negación absoluta. titulado fuerza (=dimensión objetiva) y entendimiento (= dimensión subjetiva). por tanto. Siendo esto así esa estructura subyace bajo esas experiencias de los tres primeros capítulos que miradas superficialmente pueden parecer movimientos puramente 'individuales.» 56 En un primer momento la cosa se afirma por tanto absolutamente. Es para sí. Se nos va dibujando poco a poco la dialéctica o la paradoja de los sujetos que sólo podrán ganar su personalidad perdiéndola. Expresado en terminología que anticipa el final del capítulo III de IaFenomenología diríamos que el objeto es de suyo subjetividad. etc. ~f Idad Central de Vele """" \ieCF. lo contrario de sí mismo: es para sí en tanto es para otro y para otro en tanto es para sí. coexisten. En este momento descubrirá que no puede seguir adelante solitariamente. Al término de su experiencia la conciencia percipiente se da cuenta de que el objeto es un objeto reflejo en sí mismo.: "La cosa se' pone como ser para-sí o como negación absoluta de todo ser otro y. ' Lo que nos parece importante señalar es que no podemos perder de vista que esa dialéctica social se va a mostrar como la estructura de lo que Hegel llama el espíritu. por tanto. El proceso del reconocimiento de sí misma en la objetividad lo consumará la conciencia al término del tercer capítulo. Está pues enlazada con el resto a través de la negación y' sólo es lo que es dentro de esta relación negativa con lo que no es ella. relacionada solamente consigo. En cada una de las cosas se espejea esta estructura absoluta del espíritu que consiste en ser. «El objeto es. La estructura social del espíritu posibilita e impulsa la vida misma del individuo. Pero en un segundo momento. La cosa es la unidad de múltiples propiedades: este trozo de sal es la unidad de lo cúbico. reflejado en sí. en uno. en uno y el mismo respecto. Si ésta va a ser una lucha por el reconocimiento mutuo en el seno de la sociedad se debe comprender que cuando el individuo cree estar ocupado en el conocimiento y en el análisis de las cosas mundanas en el fondo se está formando para la autoconciencia y para salir a buscar el reconocimiento de su personalidad en la sociedad. Eso significa que el objeto es concepto en sí" es racionalidad. se oponen. si queremos hablar así.64 DEL YO AL NOSOTROS RAMÓN VALLS PLANA 65 de de regreso de su análisis del objeto se encontrará sorprendentemente ligado a otros «yo». pero este para sí. Sin seguir de cerca los meandros esta dialéctica anotemos solamente el resultado. Si dentro de esta comunidad de propiedades que es la cosa ocurre una pluralidad de propíédades. Pero como la cosa es lo que es en virtud de sus propiedades se verá entonces obligada a reconocer 'la objetividad de las mismas y atribuirá a su propio percibir Esta caracterización sucesiva del objeto va revelando paulatinamente la estructura del espíritu absoluto.lele de P8lcolotlf~ 5 BIBLIOTECA "!'. siendo lo que es sin más. Bajo esta perspectiva debemos interpretar la evolución del singular como una educación o preparación para la vida social. salado.» " 2. blanco. El juego recíproco de determinaciones que observamos en este plano es una imagen de la interacción de los sujetos en el seno de la subjetividad universal del espíritu. se descubre que solo es lo que es a través de la negación de lo otro." La conciencia percipiente será llevada de uno a otro polo de la cosa al tratar de percibirla. que sólo podrán conquistar su propia subjetividad en la medida en que la regalen. sino que el camino natural de su experiencia humana le lleva a una dialéctica intersubjetiva o social. el ser para un otro (en' relación o en dependencia con la alteridad) y. en la cosa. sino en la medida en que consuma su generosidad. o el tener su esencia en un otro. Este distinguirse y oponerse se concibe por Hegel como momento negativo. en sí y para sí. ahora bien. tenemos una cierta estructura «comunitaria» del objeto. la unificación de ellas. Una vez querrá tener la verdad de la unidad de la cosa y atribuirá a sí misma la distinción de las propiedades. La fórmula hegeliana que compendia lo dicho es la siguiente: . En cuanto son distintas entre sí. La percepción En el plano de la percepcion el objeto se llama cosa. por tanto (este ser para sí) sólo es como superado. este ser uno reflejado en sí se pone en unidad con su contrario. El universal o la coseidad en general es lo positivo que ha resultado de la experiencia anterior realizada por la conciencia sensible.

Esta dec1aración 'verbal int r . El entendimiento trata el fijar este dinnmismo t'1I forma de ley. «Se alza. palpita en sí sin moverse." r El objeto ha cobrado ahora plena objetividad porque se ha hecho plenamente inteligible o racional.» 92 . será autoconciencia. . El objeto.de ~echo sólo se ocupa de.66 3. a menos que penetremos nosotros mismos tras él. Cobrará así conciencia de sí misma.solamente a sí misma (=el lenguaje exterioriza y objetiva la estructura misma del espíritu). porque aquí. El len uajc explicativo es la acción misma del entendimiento universal. que no se ve turbada ni interrumpida por ninguna diferencia.que. sino que más bien es ella misma todas las diferencias como el superarlas y .). la ley de la gravitación univ rsal n cesita de una aclaración para que veamos cómo e nti me .). Y.. este telón que cubría lo interior y lo que se hace presente es el acto por el cual lo interior -mira hacia dentro' la contemplación del homónimo no' diferenciado (el yo) que se repele (u objetiva) a sí mismo. La Cosa. parece ocupar. autoconciencia. infinitud. Se ha revelado ahora el fondo éste se revela como subjetividad: objetivo de las cosas y Cuando las explicaciones que da el. por decirlo así. El entendimiento RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 67 . que en 'la explicación. Pero al fin van a resultar vanos los esfuerzos de la e n i ncia objetiva para fijar absolutamente el objeto con. gozándose. la sangre universal omnipresente.. «La infinitud o esta inquietud absoluta del puro moverse a sí mismo (.fn () ti 'tividac1. Las diferencias. como diferencia interna o diferencia en sí misma.quedaban todavía extrínsecas ala ley explicada. por tanto..n.. Éste será él mismo (identidad) y su contraposición (diferencia)." 8B "Solamente así es la diferencia.1 1I1ÍSma.» 91 ' " . entendimiento queden incorporadas a .n sí la ley de la caída de los cuerpos sobre la ti rra y la I 'Y del movimiento de los astros.) es ciertamente el alma de todo el recorrido anterior. sin embarg .» 90 Al reconocerla como interioridad o como fondo de la cosa la conciencia verá en la infinitud su propia imagen. ¿ qué es la auto conciencia sino un movimiento puro de reflexión. por tanto. pues. 'ncl'r. dinamiza lo y por la ronciencia percipiente es primeramente 1 movimi »uo n'JkJo que se expande y regresa a sí mismo. inm viliza I tal 1I1:1n 'ra al objeto en su formulación abstracta que rcin i lirá '1\ IIn inmovilismo. por ejemplo. pero solamente en el interior (solamente como interioridad) ha surgido ella misma libre. En este momento la objetividad será vi ta ya omo subjetividad reconocida. El objeto será el mismo y y 1:\ COIIciencia será. sí misma. A través de la infinitud vemos que la ley se ha realizado plenamente en ella misma como necesidad (de despliegue y reunificación) y que todos los momentos del fenómeno (que la ley en su formulación abstracta se dejaba fuera) han sido recogidos ahora en su interior. Este proceso pasa a través de tres momcnt s: la fU('I':t.pero . Será ahora 'no ten dimiento que penetra en el fondo permanente de la so. Al principio del capítulo dcdi ado al entendimiento la conciencia conserva su comportamiento objetivo porque sigue considerando que ella no intervicn n el movimiento de autoconstitución del objeto. como para que haya algo detrás que pueda ser vísto. La ley. «En la explicación encontramos cabalmente mucha autosatísía ción. que debe cubrir el interior. Así. La riqueza de sus determinaciones que para la conciencia sensible quedaban fuera del concepto han sido conceptualizadas. En efecto. pero para el cual es igualmente inmediata la no distinción de ambos términos. el alma del mundo. no hay nada que ver. se ve que detrás del telón. La ley necesila entonces una el Jara ión o ('Xplicación que muestre cómo en ella se conti n J divcrxidad.la conciencia. 'se halla en coloquio ínmcdiato consigo misma.. se construye n virtud de un movimiento interior de autonegación. la autoconciencia.la cosa ésta se habrá infinitizado. s Iu '1'za..~ede otra . de oponerse u objetivarse a sí misma para contemplarse? "Yo me distingo de mí mismo (me opongo a mí o me objetivo) y al hacer esta distinción ocurre inmediatamente para mí que esto distinto (el yo objetivado) no es distinto (soy yo mismo). Enton 's se dará cuenta de que el fondo último de la cosa s ('11. idcrrin dolo como independiente de su propio acto.objeto.. se . se pone como lo interior diferenciado. Sí quisiéramos aproximar la terminología escolástica a este momento del proceso cognoscitivo podríamos decir que ahora se ha manifestado la inteligibilidad o verdad del ente. tanto para ver.¡ ¡ I t El objeto ha cobrado ya movimiento. duce una vez más a la conciencia en el objeto. . la ley y la infinitud. (. "Esta infinitud simple o el concepto absoluto debe llamarse la esencia simple de la vida. un movimiento de autodiferenciarse.. tiembla en sí sin ser inquieta (.cosa.. e plasma a sí misma.habrán incluido en el.

Y si esto que se nos da como distinto puede ser Igualado o Identificado es porque estaba ya montado sobre un~ un~dad previa. en cuanto éstos eran modos limitados de conocimiento). y que ahora ha emergido a la luz. la auto conciencia. la percepción y el entendimiento. La estructura de las figuras limitadas de conciencia prefigura y simboliza. el análisis circunstanciado que en este capítulo tercero espejea más directamente el drama de la intersubjetividad 10 constituye el llamado «juego de las fuerzas». sin verdad subjetiva no hay verdad objetiva. en el hogar propio de la verdad (su lugar origlnario). La diferencia existía ya en el seno de una identidad que sólo se revela al fin del proceso veritativo. En el límite es la subjetividad dIVIna. «. queda ahora revelada como autoconciencia. de momento. sino además. ya que este saber (subjetividad) que es la verdad de la representación (objetiva) del fenómeno y de su interior. Toda verdad objetiva.» 9. para la cual lo verdader? era una cosa un otro que ella misma expresa cabalmente. por un lado. Sin embargo. que no solo la concienci~ de la cosa sólo es posible para una conciencia de sí (no hay conciencia que no sea autoconciencia). exige todavía mayores circunstancias . esbozada solamente aquí. Hegel nos avisa que el desarrollo circunstanciado de estos primeros capítulos no puede omitirse. Lo único que sabemos es que. La autoconciencia va a revelamos ahora su estructura interna. y se mostrará. la subjetividad divina y la humana. por tanto. se muestra al mismo tiempo que no era posible pasar directamente basta ese punto.. de la conciencia. . . sin. que el conocimiento de lo que la conciencia sabe.» 96 Ya en la definición clásica de verdad se habla de una identidad diferenciada. El juego de las fuerzas inicia la dialéctica del entendimiento y termina por fijarse en ley. El yo tiene una relación constitutiva a otro yo. No solamente su referencia a la objetividad sino el fraccionamiento del yo en una pluralidad de sujetos. que es inconcebible una verdad objetiva en sentido pleno (omne ens est verum) que no esté ligada a la subjetividad en general. y que la subjetividad es precisamente la ':lu~ ~onstit~y. pues. . Es la adecuación o igualación de aquello que se nos manifiesta como opuesto (intellec~us et res) ". las figuras siguientes. todavía no se ha desarrollado la estructura de la subjetividad misma y no diferenciamos. que se empeñaba en considerar una objetividad absolutamente aislada de su propio acto.divina.e a la verdad objetiva. «El proceso necesario (el proceso comprendido en su necesidad) de las figuras anteriores de la conciencia. el origen de toda objetividad (scientia Dei causa rerum) ". añade: «En otra esfera. La conciencia objetiva. » 9S En definitiva Hegel nos ha dicho que existe una relación transcendental entre objetividad y subjetividad. se origina en.. siendo verdadero todo ente en el fondo debe ser él mismo subjetividad. Y si esta autoconciencia es absoluta también lo es la verdad objetiva que ella pone. la conciencia humana es capaz de verdad plenamente objetiva es porque se adecua a la subjetividad .. pues. SI. La fuerza es el movimiento de despliegue desde el universal a 10 que eran propiedades múltiples de la cosa en la figura de conciencia anterior o conciencia percipiente.. Sin autoconcíencia no hay conciencia. del delito y del perdón. metafísicamente hablando. y por otro la dialéctica. Pero ahora. porque es ella misma quodammodo infinita. Por eso podrá escribir Hegel en el capítulo siguiente: «Con la autoconciencia entramos. que solamente ésta es la verdad (plena) de aquellas figuras. Antes de pasar al examen detallado de la auto conciencia recojamos todavía algunos detalles del desarrollo anterior que tienen especial importancia para nuestro asunto. decíamos. Vista la marcha general del capítulo tercero podremos Pues bien. preocuparse de todas esas circunstancias (el desarrollo paciente de la dialéctica anterior registrando todos los elementos que intervienen en su relación mutua). Al concebirse estas propiedades como despliegue desde un centro de unidad la cosa . es intersubjetividad.. la opinión (o conciencia sensible). la condición de posibilidad de todo el proceso que lo sostenía y lo animaba. Al descubrirse la autoconciencia y reconocerse en el fondo de la cosa . al mismo tiempo. a lo largo del cual desaparecen los modos de conciencia (objetiva. Después de hablarnos de las leyes de gravitación o de la electricidad. vemos que con arreglo a la ley inmediata.68 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 69 La auto conciencia era. en cuanto se sabe a sí misma. La diferencia había brotado ya en el seno de una identidad ignorada. sólo es a su vez el resultado de un movimiento circunstanciado.» 93 entrar de lleno en nuestro tema.. el vengarse del enemigo constituye la satisfacción suprema' de la individualidad atropellada.' Que Hegel tiene presente ya ese desarrollo ulterior cuando describe los estadios ínfimos de la conciencia lo muestra claramente cuando al tratar de las leyes introduce ejemplos de leyes que rebasan el campo de las leyes físicas.

ocurre como donación o servido 2}. ella también. Pero la acción que la exterioriza brota de ella misma. limitándose a transmitírse una cualidad externa el 'uno respecto al otro en 'el término medio y en su contacto. «Qué clase de independencia Sea ésta. están ligados. imagen de lo que va a ocurrir en el plano de la intersubjetividad. Esa unidad.." Tenemos pues aquí que la primera fuerza se encuentra colocada frente a otra que la aborda y solicita. continúa Hegel. es fuerza que se exterioriza en propiedades múltiples y que se recogen de nuevo en la unidad de la cosa. Éste. nes opuestas. es decir. aniquilada en la pura independencia del universal sino que se participa verdaderamente por ellos. a su vez. Estas dos fuerzas existen como esencias que son para sí.seguida aparece que cada una de ellas no puede representar ese papel si no asume al mismo tiempo el papel contrario. La que se muestra activa debe renunciar a su actividad y mostrarse pasiva. Los dos sujetos aparecen como independientes. representa ya el 'papel de solicitante que al principio corría a cargo del segundo sujeto. esta primera fuerza es en algún sentido. . La solicitante ha de ser. la segunda. en cuanto su ser es más bien un puro ser puesto por un otro. Si en un primer momento una fuerza es solicitante y otra solicitada. Sin embargo. Sin embargo. hay que examinarlo más de cerca». «De' donde se desprende =contínúa Hegel. La exteriorización hacia la cual es solicitada está requerida desde ella misma y la segunda fuerza solamente puede encontrar un eco en la primera ~~ la me~ida en q. escribe Hegel. pierde su independencia. en cuanto 'su ser tiene más bien la pura significación . parece como si por el desdoblamiento· en fuerzas completamente independientes y contrapuestas se sustrajera al imperio de la unidad». Si enunciamos este juego mutuo entre las fuerzas con un lenguaje de intersubjetividad. Al fin se verá que no hay más independencia que la del Todo y en la medida en que ambos sujetos se abracen en el Todo' universal (en la comunidad) podrán entonces realizar su verdadera 'independencia. La apelación ~xtenor necesl. que es mi realización como hombre. La pasiva debe abnegar su pasividad y mostrarse activa. En el fondo Hegel apunta siempre a lo mISmo: si en un primer momento dos realidades pueden aparecer como contrapuestas e independientes. anticipando así los desarrollos ulteriores.que el concepto de fuerza deviene real al desdoblarse en dos fuerzas y también cómo se llega a eso. ahora ya interiorizada y comprendida. «puesto que se exterioriza necesarianient~. en. 'ha 'pasado' a ser pasivo o solicitado." Éste es el primer momento de toda contraposición. La exteriorización activa'. para su existencia es este movimiento de la una con respecto de la otra. en este. Es por tanto ella misma activa.ta un eco interior. dos fuerzas y. ofreciéndose a él la posibilidad de su propia realización.ue ésta ya contiene a' la segunda. r sin embargo. . con lo cual.' a su vez. su esencia está ligada al otro. Pero de hecho. En un primer momento la fuerza se considera en sí misma como una subsistencia dinámica de la cosa. de su concepto por el hecho. están montados sobre una plataforma común que los abraza' y los relaciona entre sí. Y la realización de éste es servicio 2 mí." Según esto. Sólo pueden obrar humanamente 'haciéndose receptores deIa acción ajena.» 100 «. Ambos aspectos son inseparables: . han pasado de su unidad a la dualidad». Ocurre un cambio continuo de' determinacio-. su contraste sólo se resolverá cuando se descubra el carácter fenoménico de tal contraste y se resuelva en una unidad. son el campo o la pantalla' de realización del otro. Ambos sujetos.70 RAMÓN VALLS PLANA DEL:YO AL NOSOTROS 71 quedó dinamizada. aunque el concepto de ambas sea el mismo. El primero aparece así como pasivo. por tanto. Si la fuerza' se exterioriza parece que esto ocurre porque otra fuerza exterior a ella la aborda y la solicita. en general. su concepto. Además. solicitada y la solicitada solicitante. lleva ya en sí misma lo que se establecía como otra esencia (cama otra fuerza exterior independiente)». Pero se dan. de que otro es para ella y ella es para otro. . porque esa independencia del primer momento es sólo aparente. en .otro.aigo fijo para sí. escribe más adelante «la fuerza no ha salido. sino que 10 que son lo son solamente. al obrar humanamente solicita.del desaparecer: No son en 'cuanto extremos que hayan retenido . no podrá ser solicitada a obrar si en ella no se diese ya la necesidad de hacerlo. sin embargo no podrá ser jamás una unidad índiferenciada s~no que en ella y desde ella habrá que ganar de nuevo la diferencia. al otro que tiene frente a sí a su exteriorización. término medícy contacto. al mismo tiempo. El camino de las dos fuerzas aparentemente independientes hacia la universalidad' pasa a través del trueque de sus determinaciones mutuas. ofrecimiento de mi propia realización en el servicio. tenemos que el primer sujeto sólo puede realizarse como hombre en la medida en que es solicitado a: exteriorizarse por otro hombre. que no queda.

Su' esencia consiste en manifes-" tarse. de -mí disponibilidad. Eso significa que la ley no ha asumido toda la verdad del fenómeno. Lo que se halla presente no es solamente la mera unidad (de las dos determiriaciones. volvían a superarse de modo inmediato. entre fuerza exteriorizada y fuerza recogida hacia sí. va a dinamizar ahora el universal. Y el resultado del juego de las distintas fuerzas sensibles lo constituye el universal que es «objeto del entendímientov. De momento el universal que ahora el.dosextremos independientes (de manera que .suprasensible es de este modo un tranquilo reino de leyes.solicitación activa y pasiva).realización consiste en la unidad inseparable de estas determinaciones opuestas..mbnrgo. «Es el mismo cambio' que se presentaba como juego de fuerzas. Pero en realidad está lleno. En este momento di 11 dIiM('II('Il. consistente en la repetición cada vez más pormenorizada de la misma estructura fundamental a través de las distintas. Subsiste todavía una diferencia entre ser y concepto. Es el fondo 'de las cosas que el entendimiento contempla a través del juego de las fuerzas opuestas.»!" En este texto hemos de ver aquella intención del hegelísmo a la que aludíamos hace un momento de recuperar por medio del universal toda la realidad individual. pero las .leyes se hallan. por tanto. La leyes « . en que el ascenso a la universalidad se hace no de una manera solitaria sino a través del contraste con la singularidad ajena. en éste se daba la diferencia entre solicitante y solicitado. a nuestro juicio. Pero el fenómeno o manifestación está en él bajoforma inteligible y no ya sensíble. Eso hace que aparezca comoun fondo vacío.w Esta inteligibilidad universal del fenómeno se expresa ahora en forma de ley. En cualquier caso nos .1111111111' Y ('011 '110 quiere upcrar cristiana1111 IIIt 111 tlqllkl' rOl IIIlI dI' plruonl: mo. entendimiento considera. l' en univ rsal abstracto y muerto.72 RAMÓN VALLS PLANA DEL-YO AL NOSOTROS 73 «. . Si nosotros hemos aludido a él-es en virtud de la estructura general de la Fenomenología. por tanto.t'III'1'rt1 npuul n hn iia .imagen constante del fenómeno inestable.por tanto.esta pasividad' activa. sólo es su primera verdad y no agota totalmente la manifestación.0 sea haciendo que mi acción individual sea universal. í cargada de dinamismo. No cabe duda de 111"' 11 IIIt 11111111 ff. .'01 La verdad total y la . ciertamente más allá del mundo percibido. Lo interesante de este planteo consiste. por ejemplo la ley de la gravitación universal. El entendimiento busca entonces una ley suprema.' Su verdad es precisamente el fe~ómeno.w Un universal.'1 .. figuras..1 unlvurxnl 111 individuo. realizarse humanamente será.'?' Hegel nos advierte en seguida. Ahora seguimos el hilo de nuestra exposición adaptándonos a la marcha de la Fenomenología. la conciencia no se reconoce en él.uno fuera solamente solicitante y el otro solamente solicitado) que se enfrenten sólo. que es un movimiento del entendimiento mismo. estos momentos no aparecen distribuidos entre . .conviene no perder de vista que en este pasaje que ahora estudiamos no está enfocado directamente el problema de la relación interhumana.. pero se trataba de diferencias que en realidad no eran tales (porque . que ya no es el universal de las cualidades sensibles que consideraba la percepción. . Porque el universal recién nacido no expresa inteligiblemente toda la riqueza del fenómeno o lo simplifica nos encontramos con una multiplicidad de leyes. Pero esta ley no incluye en sí misma la necesidad de diferenciarse en ley de la caída de los cuerpos y en ley del movimiento de los astros. pero no todavía de una manera adecuada: « .sa recuperación «espll Id tll 1I d.. sino que su esencia' consiste pura y simplemente . Es además suprasensible. 'es todavía objetivo. en sus vértices' contrapuestos. incluyendo en él este movimiento.EI mundo . un dinamismo que en úlIlllHl instan ia debe regresar a la individualidad para no 4IIH·d 11'. . La universalidad que se gana de esta manera recoge en su seno la oposición experimentada por los individuos y qucd a. el conjunto de esa actividad pasiva y de . sólo puedo ser hombre poníéndome al servicio de la Humanidad. precisamente presentes en él como su tranquila imagen inmediata». en ésto : en' que cada. todavía. uno sólo es por medio del otro (no se puede solicitar sin ser solicitado y viceversa) .. como si no .. Ser hombre. Hcgel no estudia el regreso di 11'11 Ivo dI' dI' 1. ».IIHIIIO es In unidad de idea y realidad y la realidad 110 JlII xIc pon rsc en un más allá. sin embargo. expresa ciertamente la verdad del fenómeno. sino un concepto plenamente inteligible. por tanto. y a cubrir este hiato viene precisamente la «explicación» o declaración verbal de la ley que aproxime ambos extremos. Y así surge un nuevo enfrentamiento entre ley universal y leyes determinadas. xln . Mi realización individual depende.. El principio general di 1 111'/\I. que cuando el universal inteligible nace. Tendremos que discutir si sa intención hegeliana se cumple o no. ya que este mundo sólo presenta la ley a través del constante cambio.la fuerza era tan solicitante como solicitada) y que. La declaración verbal.

de la. eÍ primer remo . y queremos solamente ac1ararnos el texto hegeliano. .74 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 75 se pus~ese en ell~ . por la muerte me salvo. Era l~ ley siempre Igual a sí misma.. Ahora no podemos entrar en la discusión de este punto. horizontalmente. y se desprecia lo que en aquél se honra (el reino de los cielos con sus valores invertidos respecto de los valores de este mundo). en. mediante la superación en la esencia del o( tro (mediante el atropello del otro).. Se ve deshonrado o destruido como individuo. ' Pe~o no acaba aqu~ toda:ría el proceso de inversión. La' universalidad interviene castigando esa pretensión orgullosa del individuo. Pero a su vez. La ley ignorada por el vengador se venga a su vez y le infringe una pena. ley de desigualdad de lo Igual) en lo opuesto. En efecto. sino que en la venganza se impone la ley del individuo atropellado. de hombre a hombre o de individuo a individuo.s leyes carecía de esto. La venganza es obra del individuo mismo. Veamos cómo se cumple en ese ca. ahora en nombre de la universalidad. paga el atropello con el atropello. .le aparece. La primera dialéctica se plantea.esf. ley de pura y 'simple igualdad). se presenta en el castigo del delito se convierte en ley. Pero al padecer la pena se le invierte de nuevo el resultado y en vez de quedar deshonrado queda perdonado y restablece así su' valor como esencia. A este se le Impone una pena que lo deshonra. como ley del movimiento. La «individualidad atropellada» quiere vengarse porque se identifica sin más con la esencial y. desde luego importantísimo. La primera inversión se podría llemar per peccatum mors. si esta inversión que. opuesta al fenómeno cambiante. la vengar:za es la ley que exige el castigo del vengador. con arreglo a la ley 'inmediata (la primera ley. Por el pecado me autodestruyo. cuanto que un lado está ya presente en el primer mundo suprasensíble." Esta dialéctica de las leyes la aplica en seguida Hegel a la . la ley que enuncia y recoge elresultado "invertido de. tenía su contraimagen necesaria en este mundo que aun r~tema para sí el principio del cambio y de. pero lo adquiere ahora corno .» 108" • . sino este movimiento. una segunda ley que se enuncia de modo contrarIO a .SI ese ~es:rltado mver tidn que alcanza" la venganza se convier-te asimismo en ley ocurrirá una 'segunda inversión. de individuo a individuo aislados de la universalidad.» 106 ' De est~ manera ocurre ahora una duplicación del mundo suprasensIbl~. esencia. ~l ~~ngar~e 'del enemigo constituye la más alta satisfacción dé la individualidad atropellada. el mundo invertido de este primer mundo. niega a tratarrne como esencia indepenI~nt~ . Por don~e lo interior se consuma' como fenómeno (=es ahora l~y de la mam~estación móvil).?cIplOnos ha pues~o.diferencía alguna. pero una diferencia que por no serlo.Y suprírnírlo a el mas bien como' 'esencia. de este modo. dad. el primer mundo suprasensible no ~ra smo la elevación inmediata del mundo percibido al eleme~to umv~rsal.i. nos dice que lo Igual es désigual y lo desigual igual.). porque .la prImera: La segunda ley. el cual para ejecutarla no apela a una ley universal que estuviera más allá de él mismo. Esta segunda inversión ocurre a través de la universalidad y ahora el individuo queda valorado en la medida en que la afirmación de sí ya no se hace absoluta y directamente sino a través de su sumisión y su negación en el seno de la universalidad. según la ley del primero. el mundo Inver~Ido. la mutación. y ciertamente.er:a de las leyes morales rebasando los ejemplos' que al p.) Pero esta ley según la cual' debo rnostrarme como.' tampoco ésta es" sino la ley de un mundo que tiene que enfrentarse a un mundo suprasensible invertido. Esta dialéctica se deja traducir fácilmente a terminología paulina. como lo que debe respetarse absolutamente.s 107 «Ahora bien. esencia (=como algo valioso q~e no debe ser ~!rOpellado) c~:>n!raqU1~n se.leyes. pues. se trueca en su mundo invertido en el perdón que sostiene su esencia y lo honra.mundo ínvertldo. se convierte en auto destrucción =e l vengador se deshonra). se invierte por el ~mncIpIO del otro mundo (la segunda ley. en el que se honra lo que en aquél se desprecia. la ley todav~a no inv~rtida. infama y aniquila al hombre. circunscritos .todavía a las leyes físrcas (graveda?. Claro es que en Hegel esta dialéctica cristiana o paulina queda extremadamente simplificada y no se libra de una apariencia (por lo menos) de necesidad absoluta que eliminaría tanto la libertad del pecado como la libertad de la redención. Pero el dinamizar también el mundo suprasensíb. (La venganza busca restablecer la "igual. Y entonces ocurre la verdadera restauración y afirmación de éste en relación vertical. es nuevamente superada. «E~te segundo mundo suprasensíble es. como. Para este fin notemos cómo las dos inversiones se mueven en pJanos de significación distintos. 'electr~cIdad. que establece CIertamente una diferencia. y la restauración de mí mismo (buscada por la venganza) . La pena que. por tanto. Esa dialéctica es entonces un choque homicida y obtiene lo contrario de lo que busca. La venganza se mueve en un plano puramente horizontal.mero era un mundo tranquilo de . En efecto.mpo mas especíñcamente humano la inversión de la ley: «En otra esfera vemos que.El pecado 'que busca la afirmación de mi propia esencia absoluta obtiene un resultado contrario a' su pretensión.nJ. El pJ.

se convierte de nuevo de ley activa en ley quieta y vigente (ya no violada). de tal modo que aquello que la ley considera como castigo se supera a sí mismo (se vuelve perdón).' la dialéctica tiene una necesidad que no es absolutamente incondi- . debe ser VISto al fin como inmanente_ El proceso total d(' Sólamente al cerrarse totalmente ese ciclo queda verdaderamente constituido el individuo en su verdad. Entonces recaerá en la figura anterior de conciencia.el delito tiene su reflexión en sí mismo su inversión en la pena real. en el mundo enomem~. «uno de los lados o una de las sustancias volvería a ser el mundo de la percepción . o que un castigo sufrido en este mundo puede.ero.t'! El delito se invierte en sí mismo y se convierte en pena y la pena se convierte ella misma en restauración del individuo. sin embargo. pero Hegel trata de descubrir esa estructura en e~ seno de la experiencia cotidiana. Por último.!" ° .~~~: dídad mtelIgIble del fenómeno. cancelándose el movimiento de la individualidad en contra de la ley (pecado) y el de ella en contra de la individualidad (castigo)». dice Hegel. se reconciliará con lo sagrado en el presente. Una estructura. . «. ~ue es sIem~re la. va diferenqan?ose y ennquecíéndose paulatinamente hasta cobrar e.upe~fi~iaIidad mundana. Cuando se empieza el cammo de descubrimiento del mundo fenoménico nos representamos su verdad profunda como un más allá: i: ~r: la ley y su inversión culmina en el infinito como esencia de las cosas finitas. .Según esto la dialéctica hegeliana va del individuo al indI~Iduo pasando por lo universal. inicialmente no lo reconozcamos. o si se quiere queda desvelado el fenómeno en la' profundidad que le es propia intrínsecamente y no en relación con un más allá. es un mundo ciego. revela la profundidad. Las resonancias paulinas y evangélicas han sido ya notadas muchas veces. procedencía cristiana de toda esa dialéctíca. sin embargo. Si es fiel al impulso del espíritu recogerá su fruto. no ya en función de sí . . En ambos enunciados se mantie: ne la separación entre el mundo fenoménico y el mundo d la verdad. la pena real tiene su realidad invertida en sí misma (tiene su perdón en ella. el pnme~ momento no tiene conciencia de su vinculacion a lo umversal. e! ejemplo que nps da de sumisión.del orgullo humano que ha idolizado su propia indiv~d?~lIda. Se nos revela 'en el castIgo y en.de e SI como una realidad Invertida . no se conoce en toda su profundidad Obra entonces ciegamente y el resultado parece catastrófico· La catástrofe.l sentido plenior de la revelación total.».d<:> ?e la verdad está ahí. Lo sagrado. . si es verdaderamente pena) que es una realización de la ley (es pena en cuanto realiza la exigencia universal de la ley). que. tan lejos. es ella misma.nisma y que. momento se representa como un más aIÍá sagrado 109 no e~t~. entonces. El universal que en un pnmer. d~ la s. Si la conciencia no quiere seguir el impulso dialéctico podrá intentar una fijación de esos dos polos. recaerá en la percepción sensible. buena. ésta es la reconciliación de la ley con la realidad que se le opone en el delito (=es la presencia de la ley que condena el delito en sí mismo y no ab-extrínseco). Si se empeña en fijar las diferencias en vez de seguir el proceso de unificación. Esa «buena intención» distinta del acto ejecutado exteriormente significa solamente la «posibilidad" -dice Hegel-« de la inversión del acto real.76 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 77 Interes. y entonces es cuando se hace posible la auténtica dívínízacíon del individuo.«Visto superficialmente e~te mundo invert~do es lo contrario del tal man~ra que lo tiene fuera de él y lo proyecta fuera dpnm.~.. » 110 B~jo este punto de vista. Pero puede rehusar. Está ahí entre nosotros a~nque. Este mundo.por tanto. La experiencia tiene es. Podrá enquistarse en una forma de ver esencialmente provisional. . Le ocurrirá lo mismo que le ocurría a la conciencia sensible que olvidaba su propia experiencia y recaía siempre en ella sin saltar a la figura de conciencia siguiente.a observar en la estructura total del proceso cómo t~r~ma donde empezó: en el individuo. Es evidente la. ser un benefi~i? en el otro.. Pero esa separación debe superarse y reconoce~ que ese mun. sino en función de \am....a estructura porque la unidad total del espíritu está des~e srempre en ella.1ll Podemos. entre nosotros. Si la conciencia sigue fiel a la dialéctica acabará por reconocer la presencia inmanente de la infinitud y de la universalidad en vez de representársela como algo lejano. sin embargo. todavía superficial en que la e:encIa seproyecta más allá ocurren algunos en~nciados típICO~: Por ejemplo: que un acto malo puede tener una intenciór. Es interesante que Hegel registre esa posibilidad' porque parece insinuar un momento de libertad en la dialéctica de la conciencia. pero no puede existir como intención absolutamente separada porque «la verdad de la intención es sólo el hecho mísmos. pues. inicialmente se representa como trascenden! .. Al acatar ese castigo VIVImos en su presencia y quedamos restaurados. Lo univer~ sal se hace presente por medio del castigo como dios veng~dor . expresar así esta posibilidad.

Estas dimensiones son. La aparición del concepto de espíritu: un yo que es un nosotros. El fragmento que vamos a comentar es un Wir-Stqck.no se aborda todavía directamente el problema de la interacción entre los distintos sujetos humanos. Somos los filósofos poseedores de la clave de interpretación de las experiencias de la conciencia que se va elevando paulatinamente a este saber . sino que se mira a sí misma. No se trata de una fórmula de mero plural mayestático o doctoral. las que determinan el concepto de espíritu. tod~s l~s dlmen. Con el capítulo IV de la Fenomenología. En ellas tenemos un inventan o de. Nos proponemos hacer un análisis minucioso de las ocho páginas que abren este capítulo IV de la Fenomenología porque ellas constituyen el texto fu?damental de n~estr~ trabajo. En él habla directamente el filósofo desde su punto de VIsta absoluto. ••• berse disipado y la conciencia se ha retrotraído a su mtímídad. de suyo. El camino de la conciencia objetiva ha desemboc~do en la conciencia subjetiva. tanto experimental como especulativo. nos hemos dado cuenta de las anticipaciones que Hegel nos ofrece. colocado ante ella. Somos los IDIciados en el saber absoluto. la realidad total y última de la Fenomenología. además. La conciencia no cae en el SOhpsIs. Interpreta la experiencia=aobjetiva» llev~da ~ cabo hasta ahora por la conciencia y anticipa las experrencias que le quedan por hacer: «Aquí está presente ya para nosotros el concepto del espíritu. A pesar de que en esos tres primeros capítulos de la obra . se encuentra referida a otros yo. No mira ya a un' objeto exterior. ascensional. es una auto conciencia para otra autoconciencia.. «Nosotros» es aquí Hegel y. los que realizamos la única comunidad de saber auténtica y plena. En este momento sin embarzo en que la «verdad objetiva» parece ha.mo:. Veremos cómo se amplían las insinuaciones temáticas que hemos registrado y cómo van cobrando una mayor grandeza y alcance metafísicos.as de la conciencia camino del saber absoluto. Ahora vamos a entrar de lleno en la manifestación de la subjetividad humana y de su drama. entramos de lleno en nuestro tema. b . Hegel nos sorprende con el planteo dir~ct~ de la intersubjetividad. 'si no se le es fiel. Anticipaciones que insinúan muy esquemáticamente el tema principal y que poseen una gran riqueza de contenido." 114 «Para nosotros». Ahora bien. Sigue su desarrollo si se la secunda. corrientemente titulado «Autoconciencia». un nosotros que es un yo El capítulo que acabamos aquí ha puesto de relieve la extraordinaria complejidad y unidad del proceso de la Fenomenología.sI~nes que van a jugar su papel en las experiencias mters~bJetIv. . ~l lector de la Fenomenología que la entiende. Por otro lado ofrece siempre la posibilidad de secundar su movimiento y seguir una marcha.78 lUMÓN VALLS PLANA Capítulo tercero cional. ejerce también su ley: por un lado empuja ahora hacia la regresión a figuras de conciencia inferiores.

Per.La autoconciencia en sí H. Sólo después podremos estudiar las distintas experiencias que lo realizan sucesivamente y juzgarlas. por lo tanto. porque en el espíritu. ¿ocurre tal cosa en la Fenomenología? El fragmento que nos va a ocupar ahora registra la aparición del concepto de espíritu y anuncia las experiencias futuras que habrán de realizar ese concepto. Nosot~os vemos estas experiencias con todo su alcance y profundidad porque estamos en posesión del fin hacia el cual se orientan. sino que se verá empujada hasta la comunidad espiritual. El texto se puede dividir en tres partes de acuerdo con la división usual que se incluye en todas las ediciones de la Fenomenología. pero no una importancia absoluta porque en ella la intersubjetividad se despliega sobre una base de desigualdad. edic. . en la perfecta libertad e independenCIa de su contraposición. comprender su devemr de una manera conceptual sin limitarse a l~ pur~ narración de hechos meramente contingentes.11S la conciencia no podrá detenerse jamás en una autoconciencia solipsista. Pero. es decir. Inmediatamente después de las páginas descriptivas del concepto siguen otras que ejercen una gran fascinación y que constituyen la primera de esa serie de experiencias. El señor domina sobre el siervo y el siervo acaba dominando sobre el señor. De momento.» 117 El espíritu es por tanto sujeto plural y uno a la vez.-La vida III. La Filosofía del Derecho y del Estado le ocuparon directamente. edic. La acusación de que Hegel absorbe las personalidades individuales en el todo colectivo es un lugar común. Sin duda que Hegel se puede llamar "filósofo s?cial~. » y ya que el espíritu es «el yo que es un nosotros y el nosotros que es un YO». Se impone determinar el lugar de los sujetos individuales en el seno de la comunidad. española 107 107-108 108-111 111-113 Título de la división usual (Párrafo introductorio) l.80 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 81 y que al fin se unirá a nuestra comunidad sapiencial. Desde sus t~empos de bachiller quiso estudiar la historia de la . de distintas autoconciencias que son para sí. abordamos el texto que nos presenta el concepto de espíritu en toda su generalidad.berado de todas las estrecheces y limitaciones de la conciencia a lo largo de su marcha ascensional.. la primera y más pobre. de un anticipo abstracto de esas experiencias y debemos notar desde ahora que las experiencias realizadoras del concepto son varias. este primer caso de intersubjetividad no puede constituir la plena realización del concepto hegeliano de espíritu. aunque no procede de Hegel mismo.. Pero ahora Hegel nos especifica más al decirnos que el espíritu es «~sta sustancia absoluta que. pues. Por eso podemos también anticipar la necesidad o estructura que van a tener las experiencias futuras de la conciencia: «Más tarde vendrá para la conciencia la experiencia de lo que el espíritu es. ¿es verdad que en su filosofía el individuo queda sacrificado? Por lo menos. Hoffmeister 133-134 134-135 135-136 136-140 Pág. nosotros que es yo. Debe quedar garantizada la perfecta libertad e independencia de todos los miembros por igual.El yo y la apetencia 6 . Por eso. Se trata de la dialéctica señor-siervo con todas sus resonancias premarxistas." 1:66 167 166-171 172-177 Pág. El punto de nuestro análisis que consideramos más importante será desde luego la forma de la relación que une el yo y el nosotros. Tenemos primero un párrafo introductorio en el cual se describe la novedad de la autoconciencia en relación con las figuras objetivas estudiadas en los tres primeros capítulos.o se trata solamente de una experiencia de íntersubjetividad. es la unidad de las mismas: yo que es nosotros. Siguen después tres partes que se reparten así: Párrafo n. Se trata. h.Humamdad de una manera filosófica.In lado se oponen entre sí y por otro deben reaIízar una unidad perfecta. Debemos saber cómo es posible la «perfecta libertad e independencia» de esos sujetos individual~s que por '. Por ello el «nosotros» de los Wir-Stücke de la Fenomenología tie~e ese alcance e importancia: expresa la plenitud del sab~r. «Lo absoluto es sujeto»: sobre esta tesis Hegel ha insistido en el prólogo de la Fenomenología 116 y de ahí se desprende que el saber absoluto es autoconciencia de ese sujeto. . la comunidad intersubjetiva ha de ser igualitaria. Se le debe atribuir gran importancia. porque un juicio sobre ellas sólo podrá consistir en comprobar hasta qué punto son una realización del espíritu y determinar lo que todavía' les falta.

Comentaremos el texto siguiendo su mismo orden. El saber debe adaptarse al objeto y no al revés. decían los escoIástícos): el lado de este en sí se llama verdad-.t" . que' va a seguir a continuación.82 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 83 Los títulos de esas tres partes pueden considerarse correctos. pues. Hegel explica esta distinción en la Introducción a su obra: «Esta. Certeza corresponde a Gewissheit. se relaciona. 2.» ' Hegel nos.'. para la conciencia bajo la figura correspondiente).ri~ala relación que se establece entre subjetividad y objetividad en ese plano de Iaautoconciencia. distinto de ella misma. Es para ella. Las tres figuras de conciencia ya estudiadas se proponían. en perder el objeto al probar la adecuación del saber objetivo con el objeto verdadero que debía ser su norma. "Pero el concepto de este· algo verdadero desaparece en la experiencia de él. considera que la verdad reside en el objeto. pero al cambiar su saber se encontraba entonces 'con que también su norma de' verdad variaba. Párrafo introductorio ." Lo que la conciencia distingue de sí es el objeto. en efecto. o como suele expresarse es algo para ella misma. que es inmediatamente una relación de apetencia y se prepara así muy directamente el estudio del caso particular de intersubjetividad titulado señorío y servidumbre. relación (int. . según' su modo de ver originalmente objetivo. I • '. lo verdadero (u objeto de ese saber) es para la conciencia algo. tanto en su saber como en su objeto. el ente de la certeza sensible'. (para la conciencia) distinguimos el ser en. . . Por eso nos dispensamos de citar páginas.' En eso consistía precisamente la experiencia. Notemos . había ya definido la experiencia: «Este movimiento dialéctico que la conciencia lleva a cabo en sí misma. sin que por ello vaya a desaparecer completamente la distinción. es propiamente lo que se llamará experiencia. De ahí resulta que en la traducción castellana perdemos el parentesco verbal de los do? términos. al mismo tiempo. Solamente daremos la cita expresa cuando aportemos un texto perteneciente a otros lugares distintos. ~ero de es.e" .lependenter a mentis consideratione. En la segunda se mira el lado objetivo.. SI. él concepto del objeto se supera en el objeto real o la primera representación inmediata en la experiencia. por primera vez. En ella estos dos términos cobrarán una significaciónpeculiar ya que ahora. en cuanto brota ante . Y en seguida se preocupa de fijar un término para los dos lados de esta relación: «~l la~o determinado de esta relación o del ser de algo para una C?n~len~la es el saber. por tanto. vana coincidir ambos. La conciencia establece de hecho esta distinción y. distingue de sí misma algo con lo que. sino que éste en sí resulta ser un modo en que es solamente para otro (o sea. con lo cual en vez de conseguir la adaptación perfecta entre saber subjetivo y verdad se veía impulsada hacia la figura"de conciencia siguiente. En el terc~~ose cara~te.que la palabra alemana que traducimos por sa- «el objeto no se muestra-ser en verdad como era de un modo inmediato en sí (como la conciencia se lo proponía). la fuerza del entendimiento. Lo que Hegel. Título del capítulo IV «La verdad de la certeza de sí mismo.» La Fenomenología y su marcha progresiva están montadas sobre la distinción que toda conciencia hace entre su saber y el objeto de este saber. 1. . Trataba entonces de adecuarse para realizar su propio ideal. ber es el término Wissen.te ser para otro. Se trataba de figuras de' conciencia proyectadas hacia la objetividad. la cosa concreta de la percepción. en efecto' (la conciencia). En el primero se atiende al sujeto cognoscente y a su saber tal como aparece en la figura' de conciencia que se empieza a estudiar en el capítulo IV. Ella se encuentra sin embargo relacionada con el objeto. lo referido al saber es también algo distinto de él y se pone corno lo que es (el ente u objeto). . y la certeza se pierde en la verdad. también fuera de esta." ." . El objeto es para la conciencia la norma dé su saber. ella el nuevo objeto verdadero. nos indica en el título del capítulo es que en él se va a estudiar el saber: y el objeto propios de esta nueva figura de conciencia llamada autoconciencia. «En los modos de la certeza (o saber subjetivo) que preceden. dice Hegel. contemplando el objeto como vivo. Éste será verdadero en la medida en que se ajuste al objeto. La conciencia veía entonces que su saber no se ajustaba plenamente al objeto. Al hacer la experiencia. un objeto ajeno a la conciencia.

La terminología má propia de la conciencia vulgar llama «concepto» al polo sub Podríamos glosar esta expresión en relación con la definición clásica de verdad como adaequatio reí et intellectus. por tanto. pues la certeza (o saber subjetivo) es ella misma su objeto y la 'conciencia es ella misma lo verdadero (u objeto). "y en ello es también (el objeto verdadero) un ser otro. la conciencia distingue (la conciencia es siempre distinción) pero distingue (ahora) algo (el objeto) que para ella es. al mismo tiempo.emparentado con un párrafo de la introducción.» pues. sino a ella misma COmO objeto de 'su saber. Recorre un camino de duda y desesperación porque es 'incapaz de observar su propio crecimiento hacia el concepto verdadero. Hegel dice que el nacimiento del nuevo objeto.» jetivo o saber y llama «objeto» al contenido que se opone a sí misma como un en sí independiente Pero se puede llamar también concepto a ese en sí en cuanto que él es lo verdadero o esencial al cual debe adaptarse el saber (omne ens est verum) y entonces se llamará objeto a este saber. Éste sabe que siempre y necesariamente el en sí y el para la conciencia coinciden. Lo que se distingue como res e intellectus se igualan en la verdad. aunque de o. Nos dice que la autoconciencia es la casa natal.s' Hasta aquí. pero como unidad quieta o como yo. es él mismo frente a otro y abraza al mismo tiempo a ese otro.» Ésta es la diferencia entre las figuras «objetivas» y la que ahora se va a estudiar. Por eso puede Hegel escribir ahora una frase lapidaria: «Con la autoconciencia entramos. en efecto.tra manera. y con él de la nueva figura. Pero eso no ocurre de manera que nos encontremos con una identidad total.» Lo que aquí conviene destacar. y en segundo lugar se debe observar cómo se van aproximando ahora los dos puntos de vista de la conciencia vulgar y del filósofo.l22 Ahora nos dice Hegel: "Si llamamos concepto al movimiento del saber (al acto subjetivo) y objeto al saber. en la casa natal de la Sigue a continuación un inciso terminológico directamente . verdad. El objeto sigue distinguiéndose en cuanto que el yo se objetiva. pues hace de sí misma su propio objeto). Hegel. Sigue ocurriendo la distinción entre el polo objetivo y el polo subjetivo de la conciencia. Ahora coinciden por primera vez el saber yel objeto. capaz de observar todo el calado de la conciencia vulgar. vemos que es lo mismo el ser en sí y el ser para otro. pues el en sí es la conciencia y es también aquello para la cual es lo otro (o en sí). Pero ahora. sino para el saber mismo (para la conciencia) el objeto corresponde al concepto. va más lejos. bajo esta figura peculiar de la autoconciencia. «ocurre a espaldas» de la concíencía. Allí se hacía notar ya que los términos para nombrar los dos polos de la conciencia son intercambiables. el autor nos ha resumido la experiencia de las tres figuras de conciencia «objetivas» para compararla en seguida con la autoconciencia: "Pero ahora ha nacido lo que no se producía en estos comportamientos anteriores: una certeza que es igual a su verdad. La conciencia no se propone ya un objeto ajeno. pero no se trata ya de un obj eto extraño. En la autoconciencia se cumple esa definición de manera eminente. es para ella para quien el en sí del objeto y el ser del mismo para otro son lo mismo. empieza a descubrirse para la conciencia esta identidad última de subjetividad y objetividad. sabe la continuidad que existe entre una y otra figura. porque en el conocimiento de sí mismo se da una adecuación plena entre saber y objeto. es la experiencia hecha sobre él. el yo es el contenido de la relación (o saber) y la relación misma. sin embargo. Pero la conciencia científica.» 120 Por eso la conciencia cambia. pierde su saber y su objeto. la patria u hogar de la verdad. pues. vemos que no solamente para nosotros (filósofos). es que a pesar de la coincidencia de los dos extremos de la conciencia éstos siguen diferenciándose. A ella le parece que no existe continuidad entre una figura y otra. si de otro modo (correspondiente a la segunda variante terminológica posible) llamamos concepto a lo que el objeto es en sí (como portador de una verdad) y objeto a lo que es como objeto (ob-jectum ) o para otro. en cuanto él es una objetivación consciente del concepto o verdad. O bien. algo no distinto (de ella misma. No hay una verdad en sí que no sea para alguien.84 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 85 y nos había explicado cómo esta experiencia tiene un significado negativo para la conciencia que la realiza: "Este nuevo objeto contiene la anulación del primero. se le opone. El objeto que es ella misma se le objetiva. Esa definición pone también una identidad y una diferencia. Este proceso objetivador d 1 . El alma peregrina del saber absoluto cree perderlo todo cada vez que avanza de una estación a otra. que es también para él solamente él mismo.

Pero Hegel nos avisa que la superación de aquellas figuras de conciencia objetivas no significa su aniquilación. En efecto. principal mismo. sino solamente encontrada. La cosa estaba ya pues ligada desde siempre con la subjetividad. vemos que este último ha desaparecido. tener ante sí al mundo y como . al igual que el interior vacío del entendimiento no son ya como esencias. saber de otro. sólo parece haberse perdido el momento. No puede dejar de. Sólo veían uno de estos momentos del absoluto y consideraban en cada caso. Los elementos que jugaban allí un papel dominante se conservan.» autoconsciente o la autoconciencia en sí «Hay que ver cómo comienza surgiendo esta figura de la autoconciencia.86 . Si consideramos esta nueva figura del saber. Y si bien con relación al entendimiento humano esa verdad no era «puesta» por el sujeto. La conciencia finita es capaz de verdad. y. como abstracciones o diferencias que para la conciencia (en su nueva figura) son ellas mismas.» Aquella objetividad ingenua de la conciencia natural. Ahora el campo de fa conciencia se ha ensanchado y aquellos momentos que se separaban se ponen ahora. Pero lo que queda por decidir en última instancia es el modo de identidad entre la conciencia finita y el espíritu absoluto. Es decir.sin m~s. pues. «El ser de la suposición. no conviene perder de vista. En segundo lugar. la subsistencia simple independiente para la concíencia. e indeperidiente al objeto extraño. Ese factor era esencial en las figuras pasadas porque ellas consistían precisamente en atribuir verdad absoluta. Aquellos momentos se erigían como esencia. es decir. se reconocía que el entendimiento finito realizaba una re-posición o re-creación de la verdad puesta originalmente por el entendimiento infinito. sino como momentos de la autoconciencia. pero sus momentos. como sorr en verdad. contrapuesta a ella. sin embargo. De todas maneras. a pesar de que esta aproximación entre la tesis hegeliana y la metafísica clásica es posible. de vista de la metafísica clásica si se atiende a que la verdad objetiva de las cosas se veía en esa metafísica como una relación trascendental al entendimiento. Si no se podía hablar de una pura posición de su objeto. esencias' que puramente desaparecen. Ella sólo puede ser autoconciencia en el mundo. «parece». en relación con la anterior. Eso significa que de «alguna manera» se ha de identificar con la intelección absoluta. Esto nos permite comentar el texto avanzando cómo se 'enraiza esta concepción de la verdad' con las tesis más fundamentales del sistema hegeliano. al mismo tiempo. la diferencia radical que media entre los dos enfoques: Primeramente se debe destacar que aquí seguimos el proceso fenomenológico ascensional de la conciencia. se han conservado. No puede interiorizar en s. con el. Hegel escribe. que tal verdad era puesta por el entendimiento divino y como fruto de su propia autoconciencia. Lo cual tampoco está tan lejano del punto.í.ocurre en el conocimiento de sí. ' 3. «Así. se reconocía. que de momento parece haberse disipado el carácter de subsistencia independiente que la conciencia atribuía a su objeto. la singularidad. Las figuras de conciencia pretéritas eran radicalmenteestrechas. en seguida nos va a decir que el mundo objetivono puede disiparse del todo para la autoconciencia. sino que empiezan a cobrar su valor propio: Este valor consiste en ser momentos abstractos o parciales de la totalidad absoluta.significaun progreso fundamental en la marcha fenornenológica y vemos cómo empieza a . que.RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 87 sujeto mismo.» Por eso la autoconciencia . Pero esta manera no se desarrolla todavía. El sujeto al mismo tiempo. y la pérdida consiste en que dichos momentos están presentes aquí tal y como son en sí. Ahora se les coloca en su lugar debido y lo que se niega de ellas es solamente su absolutización precipitada. nulas o no son tales diferencias. a saber. dentro del Todo. Dando un paso más adelante. que este elemento er.ídentificarse con el saber absoluto. totalmente desligada de antemano respecto del saber. Al ganar ésta la conciencia de sí ha realizado por primera vez una adecuación de objeto y sujeto que se debe todavía desarrollar. sin embargo. Hegel nos insinúa ya el carácter definitivo de este descubrimiento al decimos que han empezado a coincidit los puntos de vista de la conciencia y del saber absoluto. los elementos que antes consideraba como extenores e mdependientes de ella. No sabemos todavía el alcance que va a tomar esta subjetividad originante de verdad. consistente en atribuir una verdad al objeto. El acto de conocimiento humano debía reproducir el acto divino. ciertamente. la universalidad de la percepción. Y no solamente se conservan. el saber de sí mismo. Pretendían ser SÜl más lo absoluto y lo verdadero. la Metafísica clásica sostenía también que el entendimiento humano debía mostrarse activo ante el objeto y no limitarse a recibir su verdad. es el 01'1 gen de toda verdad.a'el esencial. se ha disipado. sino.

pero queda referido y subordinado a ella. Por eso escribe: «Pero de hecho (oponiéndose al "parece" que acaba de escribir) la autoconciencia es la reflexión que desde el ser del mundo sensible y percibido. la diferencia es superada para ella de un modo inmediato en cuanto ser otro. "Pero esta contraposición entre su fenómeno y su verdad sólo t. La principalidad entre conciencia y autoconciencia queda decidida a favor de la autoconciencia. seguir un camino intermedio entre la pura y simple afirmación absoluta de ella misma y la afirmación objetiva.» ' Ahora. Expresión lacónica y extraordinariamente profunda: sin conciencia de mundo no hay autoconciencia. sino alteridad subordinada. "Con aquel primer momento (diferencia) la autoconciencia es como conciencia (sigue siendo conciencia del mundo) y para ella se mantiene toda la extensión del mundo sensible. pero lo que objetiva es ahora ella misma y lo sabe. Sería pura tautología. El mundo no queda aniquilado para la auto conciencia. El mundo es alteridad. pero en cuanto distingue de sí solamente a sí misma como sí' misma. es esencialmente el retorno desde el ser otro. por tanto. Eso es así porque Conclusión que puede parecer sorprendente a primera vista. El comportamiento del Yo respecto del mundo . que ésta es. que su propia autoconciencia está ligada a la salida de sí en la alteridad. pero perfectamente comprensible si se sigue bien el desarrollo que hemos comentado. sin embargo. no es un en sí sin más. y ya no es una subsistencia perfectamente independiente. puede ya Hegel decirnos cómo la autoconciencia mantiene una cierta subsistencia del mundo y no la aniquila sin más. Ahora no atribuye valor a esta alteridad porque está fascinada por el descubrimiento de su identidad con lo que antes objetivaba con plena independencia: «La diferencia no es. se pierde a sí misma.» El solipsismo amenaza. para ella el ser otro es como un ser o como un momento diferenciado. y en este momento moriría también como autoconciencia. «Como autoconciencia es movimiento.iene por esencia la verdad. la unidad de la conciencia consigo misma. La autoconciencia deberá. «Pero para ella es también la unidad de sí misma con esta diferencia como segundo momento diferenciado. «Así. es decir. esta unidad debe ser esencial a la autoconciencia: es decir. nero al mismo tiempo sólo en cuanto referida al segundo momento. Por eso corre el peligro de negar sin más el mundo y caer en el acosmismo. en general. De momento sigue objetivando. dice Hegel. y la autoconciencia es solamente la tautología sin movimiento del yo soy yo.» Para que quede a salvo la autoconciencia como movimiento' o reflexión deben mantenerse íntegros los dos momentos: su identidad y su diferencia con el mundo. otra autoconciencia. pero una subsistencia que es solamente manifestación (o fenómeno) o diferencia (respecto de la conciencia) que no tiene en sí ser alguno (totalmente independíente). El mundo sufre una desvaloración. Entonces olvidaría que ella es movimiento o reflexión. el mundo sensible es para ella una subsistencia. igualmente absoluta.» en realidad lo absoluto es el Todo y sería tan erróneo absolutizar absolutamente (valga la redundancia) el polo subjetivo como el polo objetivo. a la auto conciencia una vez ha descubierto las pretensiones excesivas del mundo a la absolutización. pero alteridad ligada a la conciencia humana. Sólo puede encontrarse en sí misma después de haber salido al mundo. pues. perdería la realidad de su movimiento reflexivo.» No le queda más remedio que valorar la diferencia y mantener así su conciencia del mundo. como podía parecer al principio: "Por consiguiente.» .» Al desvalorar absolutamente la diferencia y fijarse puramente en su identidad con el mundo.» Tesis verdaderamente fundamental y que 'excluye el solipsismo y el acosmismo de manera radical. «en cuanto que para ella la diferencia no tiene tampoco la figura del ser. no es ella autoconciencia».' La autoconciencia sólo puede ser tal como reflexión o retorno. o sea. Si la auto conciencia se emborracha con el descubrimiento de sí misma y desvalora absolutamente la alteridad recibe el castigo de su soberbia.88 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 89 nos dirá pronto ese mundo debe ser también un mundo personal. a la unidad de la autoconcíencía consigo misma. del mundo. apetencia. por tanto.

donde se caracteriza este comportamiento como rapetencia. a los antiguos misterios eleusinos de Ceres y Baco. especialmente la del capítulo inmediatamente precedente. el objeto inmediato de 'la certeza sensible y de la percepción. en. Hay otros hombres ahí dotados de una independencia y valor igual a los míos. pues no se detienen -an te las cosas: sensibles 'como. 'sino en cuanto el mundo que está frente a él tiene también espíritu. sino que desesperando de esta realidad . como ellos.material. para que empezaran a aprender el misterio del-pan y del vino" pues.eza de su nulidad. en la :plenacert. un doble objeto: uno. Si he desvalorado el mundo cosmológico debo todavía descubrir el mundo humano. que es la verdadera esencia (su objeto verdadero y en sí) y que de momento sólo está presente en la contraposición del primero. ahora a saberse y correlativamente ha empezado a someter él mundo a sí.realización del valor secundario otorgado á las tosas.ahora este resultado. El mundo' va a ofrecerle una resistencia superior a la que ahora se"imagina. el 'en'sí o el resultado unive~sar del comportamiento del entendimiento hacia el interior de las cosas es la diferenciación de lo no diferenciable la unidad de lo diferenciado. se -elevaba. «la conciencia tiene ahora. Así. como veremos el). El mundo de la autoeonciencia. sino que. Por eso prosigue así el texto que ahora venimos comentando: «En efecto. para nosotros o en sí. El comportamiento del hombre frente a las cosas en este momento es todavía un comportamiento selvático.. que enseñan cuál es la . (Lavida) . va a empezar una serie de experiencias fenomenológicas específícarnente humanas. ya que por una parte consumaba en ellas su aniquilación. Pero debemos ver lo que 'es en sí verdaderamente. «alma del mwndo»'o «sangre universal» l2$ que exigía para ser pensada . algo retornado a sí mismo (=algo reflejó) como por su parte lo es la conciencia. no caía) acerca del ser de las cosas sensibles. el iniciado. mientras que por otra parte las veía aniquilarse a ellas mismas. Estos tales. entendimiento había unificado el mundo suprasensibley el mundo sensible en una unidad que «es ella misma y su contraposición-. desde '. ~ . para explicamos después los' caracteres definidos que tornará la experiencia de la conciencia. no en virtud de su realidad . La apetencia no es más. con el penúltimo párrafo del capítulo dedicado ala conciencia sensible. estos misterios revelados. Compárese el texto que acabamos de citar. sino que es ser reflejado en sí mismo (como mostraba' la experiencia del entendimientoj-y el objeto de la apetencia inmediata (de la autoconciencía) es (por eso) algo vívo. El hombre ha empezado. Tampoco los animales se hallan excluidos de resta sabiduría. se apoderan de ellas sin más y las devoran: y toda la naturaleza celebra. en cuanto se le pone como' ente. la sociedad.! es para ella ya nos lo ha dicho en el párrafo anterior.» El resultado final de la experiencia del. que para la conciencia es '16 negativo. . " " «Lo que la autoconciencia distingue de sí misma como ente' tiene también en sí. pero que se halla. por tanto. en estos misterios no sólo se elevaba a la duda (nótese. sino a la desesperación de él. a la vez. Allí polemiza Hegel contra las mentalidades positivístico-materialistas que otorgan la suprema realidad a los objetos isensibles. Éstas son del hombre y para el hombre.t" y había llamado infinitud-a 'tal unidad. de Ia jautoconcienctá naciente el hombre ha aprendido la nadidad en.sin respeto.. si fuesen' cosas. se muestran muy profundamente iniciados en ella. sí del mundo sensible y se apresta a devorarlo .. muy próximo al comportamiento animal.(ganar la autoconcíencia. ' ' «debieran volver a la escuela más elemental de la sabiduría. sí.» En el nivel. 4. no sólo el modo de la certeza sensible y de la percepción. La autoconciencia se presenta aquí como el movimiento en el cual esta contraposición' se supera y deviene la igualdad de sí misma consigo mísma. que la .» riendas próximas van a enseñarle que 'debe matizar más su actitud. Pero en este momento la vida humana en cuanto tal sólo empíeza. «El objeto. según el punto de vista absoluto del filósofo. están al servicio de su' propia realizaciénvautoconscíente. marcado para' ella con el carácter de lo negativo (el mundo ya no es aquel en sí plenamente positivo de la conciencia meramente objetivística). El hombre las somete y domina.verqad de las cosas sensíbles-i'" ' Hegel nos va a explicar' ahora la constitución interna de ese mundo con el cual se tendrá que enfrentar la autoconciencia. es.y. Y éstos no se dejarán dominar y devorar como cosas. Lo que éstl.» Hegel recuerda aquí el resultado de la dialéctica anterior. y el segundo es' precisamente ella misma. " \ { . Y!?in embargo las expe- o Es lo que allí se llamó '«esencia de la vida')..seguida. es decir.90 R~MÓN VALLS PLANA DE( YO AL NOSOTROS 91 acarreará. por el contrario. como autoconciencia.

sin necesidad de seguir desarrollando su naturaleza (cosa que en efecto correspondería a otro IURar sistemático).se gana la universalidad de la vida para sí misma. de tal modo que no es DI mismo tiempo para sí misma.» Por eso va a tropezar la conciencia con ella. la especie se reafiza en individuos que están a su vez al servicio de la especie. como la conciencia lo es en sí su objeto (porque es concepto ínfinito). por tanto. en el cual no se . tal como se deriva del concepto o dd resultado universal con que hemos entrado en esta esfera (de la unto onciencia) basta para caracterizar la vida. pero ésta (el mero viviente) es solamente esta unidad misma.» Se va a encontrar con un objeto duro de morder. que estos miembros separados no gozan de una independencia absoluta. sino que cana momento es solamente en el Todo y para el Todo. Movimiento de escisión y superación de esta escisión al regresar a la unidad. conviene determinar: «Tan independiente. I 11. lo cual la llevará a determinar más matizadamente su propia esencia autoconsciente. es para sí. tal como se presenta en la vida universal. Hcgel la incluye aquí en la medida en que lo necesita I'"m hacer comprensible la experiencia futura de la autor un icncia frente al mundo. En cuanto esta independencia es un carácter de la vida universal. Por eso añade que el tiempo.» Conviene retener esta diferencia que caracteriza a la autoconciencia con relación a la vida. el repelerse de sí misma. se trata de subrayar la independencia que ya posee el vivo. tiene la figura compacta del espacio. la independencia misma. La independencia de lo vivo nos indica su carácter autónomo. el puro movimiento de rotación alrededor de su eje.ccntínuacíón sigue un inventario de los momentos o 11 me ntos que constituyen al objeto vivo. La s mcía es la infinitud como el ser superado de todas las diferencias. el realizarse desde sí mismo y no desde otro. y este concepto se escinde en la contraposición entre la autoconciencia y la vida. Éste es el punto que va a ser decisivo en el desarrollo ulterior. Así escribirá después: «Así esa otra vida para la cual el género es en cuanto tal y que es para sí misma género. aunque sea imperfecta. la autoconciencia . «La autoconciencía. Es la temporalidad o totalidad universal del tiempo que se desarrolla en una sucesión sin que por ello se disperse en momentos separados.w «Pero esta unidad es asimismo. La primera ha sido ya desarrollada en el capítulo anterior. Debe enriquecer y hacer más determinada esta d. será más bien la que pase por la experiencia de la independencia de dicho objeto. La vida es ya reflexión y movimiento. en la medida en que es ya una realización' en sí del concepto y está dotada de reflexión.. Hegel recogerá más tarde esta diferencia. participa de una cierta independencia que.v" Sin em11.lamente a ella misma. pero solamente en la autoconciencia se completa perfectamente el círculo de la reflexión y esta unidad. Por último. fl'llIlinación. Lo que tiene frente a sí es solamente naturaleza. Ésta. Hegel especifica que las diferencias (entiéndase órganos distintos del viviente o individuos de una especie) se disuelven. Según esto lo vivo se diferencia en órganos. la contraposición en sí misma. Al encenderse la autoconciencia perfeccionándose la reflexión. la contradíccíón. como hemos visto. como independencia y como temporalidad. Ella se sabe para sí y sabe que el mundo es para ella. los cuales a su vez conspiran a favor de la unidad del viviente. su ciclo se cierra con los siguientes momentos. que es simplemente para sí y que marca de un modo inmediato su objeto con el carácter de lo negativo o es ante todo apetencia. Es decir. Hyppolite en su 111111 -ntarío escribe que el lugar sistemático de esta descrip1 ón de la vida sería la Filosofía de la Naturaleza. Consiste en el automovimíento completo de reflexión.. sin embargo.» 11110 shnpl . la esencia simple del tiempo. es unidad de 10 diferenciado.92 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 93 el atreverse a pensar el cambio puro. «La determinación de la vida. la quietud de sí misma como infinitud absolutamente inquieta. que tiene en esa igualdad consigo misma la figura compacta del espacío." ttI Ahora. a pesar de que al devenir autoconciencia se otorgó la independencia so. pero eso lo sabe todavía de una manera dema- La esencia de la vida está por tanto caracterizada de tres maneras: como infinitud. sino que su independencia deriva y está al servicio de la totalidad universal. aquélla (la autoconciencia) es la unidad para la cual es la unidad infinita de las diferencias. La conciencia no ha descubierto en el mundo más hombre que ella misma y ahí ha devenido autoconciencía. nos dice Hegel que la vida es la esencia misma del tiempo.11"1'0. en la que se disuelven las diferencias del movimiento. que de momento va a marginar para detenerse solamente en el vivo.

tiende a reintegrarse a la unidad original. El miembro goza de una autonomía o estabilidad propia. ' . de las figuras independientes.fecta. y. por tanto. contiene las diferencias. J!sta deriva de la independencia suprema de la vida y al fin no puede erigirse en independencia absoluta. Observación importante para todo ~l juego que va a seguir. "Pero dicha superación se da también en ella misma (en la figura o miembro). "Pero. por medio.regresar al todo. sin embargo.sal que. como un caso o Bei-Spiel.autonomía que posean. como miembros diferensí. Su centro de gravedad está en el universal. en este sen-tido. ni la esencialidad pura de dichos miembros tiene ya el significado de la abstracción de la universalidad.» Ocurre. Todo su ser no es más que esa sangre universal que circula a través de él. pero no puede superar las diferencias si éstas no tienen subsistencia». 'pues es algo desdoblado. Al principio de la Fenomenología el ser era lo más abstracto 'y pobre. necesidad de . sino que su ser es aquella simple sustancia fluida del puro movimiento en sí mísmo. toda la independencia o . el desdoblamiento en las figuras independientes. pero está desequilibrado. la figura el desdoblamiento o la superación de su ser para sf. La realidad singular quedaba fuera de él. la superación de la escisión se lleva a cabo por medio de . pues. ya que cabalmente aquella fluidez es la sustancia'. en la cual ellas ciados y partes que son para fluido el que. es ella misma la diferencias). pero este ser para sí es más bien del mismo modo inmediato su reflexión en la unidad.» Todo el ser' para sí de las partes. Éste es el principio que Hegel remacha porque desde él se ha de juzgar cualquier intento de los miembros de ganar una independencia que los aísle. pero esta sustancia es infinita. en su subsistencia misma.. "y es precisamente dicho a sí misma. Con la imagen de la fluidez del universal se indica el paso o continuidad desde' él misrrio a' sus diferencias. El vivo tiene en sí mismo la. de las diferencias). "Esta independencia de la figura aparece como un algo determinado. "Los miembros independientes son para sí. Ahora. por tanto. una necesidad desde el concepto de vida de que el miembro viviente posea una subsistencia o independen-cía. está en función de la independencia perfectamente' equilibrada de la vida universal. exterior a los miembros. es. no consiste en general en ninguna otra determinabilidad que la determinabilidad de los momentos de la infinitud o del puro movimiento mismo.. tenemos que la diferencia. en el individuo . que los miembros vivos puedan tener una determinación válida que no proceda de la vida misma.» No estamos ante un universal indiferenciado que prescinde de sus «partes potenciales». A lo largo del proceso de las figuras de conciencia objetivas este concepto se' ha enriquecido y ha ido absorbiendo la riquezade las diferencias que al principio le 'eran exteriores: «El ser no tiene ya él significado de la abstracción del ser. Precisamente el concepto de vida lo hemos ganado al final de un proceso dé integración de las diferencias que quedaban en principio fuera del concepto de ley. en cuanto es algo determinado." "Pero la diferencia de estos miembros entre sí corno diferencia. por consiguiente. Por eso se añade: «pues este fluido universal sólo tiene su naturaleza negativa en cuanto es una superación de ellas (o sea. universalidad. sino que es un univer. como independencia igual subsistencia o sustancia de ellas (de las son.un otro. en este medio simple y universal. sino que están en continuidad per. sino que él mismo. dé un juego o interacción mutua.94 ~ÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 95 distinguen sus partes. a su vez. se opo-: ne a los otros miembros vivos y a la vida uníversalv El regreso o reflexión de este miembro a. las diferencias son también como diferencias. Este universal. no es un universal perfectamente abstracto. sino que debe ponerse al servicio de la vida misma. y esta vida es reflexión en la unidad. como algo para otro. Esa sangre es negatividad. Hegel no concede.» El miembro vivo. Carecen de todo derecho o valor que se funde en ellos mismos y que pueda intervenir dentro del juego mutuo entre los vivientes. La unidad está desdoblada porque es una unidad ab·solutamente negativa o infinita. Nó son los otros frente a él' quienes le obligan a ello. en cuanto esta unidad es. ella constituyó al individuo vivo negándose a sí misma en su propia. sólo tiene independencia en ella. porque no tiene otro ser que el que le otorgó la vida. la universalidad se efectúa.» . por tanto. y por ser ella la subsistencia.

» Hegel toma aquí el punto de vista fenomenológico y sigue en la enumeración de los dos momentos el orden de nuestro conocimiento. anterior sobre la ley y su inversión: la venganza se vuelve contra el vengador y 10 hace delincuente pero la pena del delito le reintegra su dignidad. a la inversa.Es el momento de auto afirmación del viviente y de su propia individualidad. . es la muerte del pecador. hacia sion que se da también en el plano de la vida individual de los vivientes: «Si distinguimos más de cerca los momentos que aquí se contienen. Su individualidad separada de la vida se disuelve y muere. la vida como Io vivo.n si. el) supe~a est~ simplicidad o su esencia. se aparece en contra de la sustancia universal. «En el primer momento la figura subsistente es (se da ahí): como algo que es para sí o sustancia infinita (dotada de movimiento inmanente) en su determinabilidad (o concretez). vemos que tenemos como primer momento la subsistencia de las figuras independientes o la represión de lo que es la diferenciación en sí. el pecado. por eso impulsa' al individuo la negación de sí mismo en la universalidad." En este fragmento se invierte la perspectiva fenomenológica y se nos explica desde arriba. Así ocurre ya en el plano de la vida universal una inversión (de "la vida al viviente) que es la razón profunda de la inver- j Un comentario de este texto podría hacerse yendo más allá de él mismo. se oponen a la vida universal.I individuo es e. el no ser en sí y el carecer de subsistencia propia. El individuo se opone así a la vida universal. que es muerte de Dios en Cristo se convierte en vida para el hombre. la vida. la desdobla (se invierte la vida misma). Deberíamos recordar en primer lugar todo lo dicho en el capítulo. que es un despliegue quieto de las figuras (movimiento o temporalidad en sí.' supera precisamente por ello su oposición con respec~o a lo otro (lo otro del individuo. la superación de la subsistencia individual (su disolución o muerte) es también su producción.96 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 97 o sigue siendo negación. o sea desde la vida universal. es la esencia. lo otro. Primero.» . que se asigna el sentimiento de su unidad consigo misma. o sea. Pero este fluido deviene él mismo.» Al morir se reintegra gendra otro individuo. sino que' se da ahora una nueva inversión desde la muerte a la vida. es decir. por medio de esta diferencia. Pero al obrar así ocurre una inversión. Se niega a sí misma dando la vida al viviente. la constitución del individuo vivo que se encontró como algo inmediatamente dado en el plano fenoménico. Su afirmación se convierte en negación. que se mantiene a costa del universal y. la cual. el movimiento infinito por el que es devorado aquel medio quieto. es decir. carece de órganos. la cual es en y para sí misma y. y este desdoblamiento del fluido indeferenciado es precisamente el poner la individualidad. pues ahora es para la diferencia. segundo. son «lo otro» de ésta. por tanto. sino que más bien se mantiene al disociarse de ésta su naturaleza inorgánica y devorándola.«Pero. El individuo tiende a afirmarse. en su universalidad. ella misma se hace viviente engendrando al individuo.» «Pero esta inversión es. La vida es en sí proceso unitario de las figuras vivas o individuos.:ida) al poner dentro de SI lo otro (al mvert~rse. la unidad consigo misma que se da es cabalmente la fluidez de las diferencias o la disolución universal. el viviente. El viviente es el resultado de la negación de la vida en sí. en cuanto individuos distintos. Y no es extraño a este texto el esquema cristiano de la Redención.~ . a su vez. Y sin embargo la dialéctica de la inversión no termina aquí. como la esencia de la figura individual es la vida universal (antes nos ha subrayado que toda determinación válida del individuo procede de la vida universal) y el ente para sí es e~ sí sustanci3: simple (e. Esta afirmación de sí le opone a la vida universal. El fluido simple y universal es el en sí y la diferencia entre las figuras lo otro. la vida universal) por medio del cual es para sí. . pero la muerte del hombre. a la universalidad y desde ella en- «En efecto -nos explica Hegel-. la inversión en sí misma' lo devorado. Estos. dándose. la vida deviene precisamente por ello el movimiento de las mismas. se convierte en la vida como proceso. niega esta fluidez y la continuidad con ella y se afirma como algo que no ha sido disuelto en este universal. anterior y fundante respecto del despliegue real en el tiempo).6et

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tl~ln Central de VelttUD de Pslcotofil!!l ~IBUOTfCA . Éste es el movimiento total del concepto que se representa plenamente en la religión revelada tal como la interpreta Hegel ~1dad 7 _. El hombre se afirma frente a Dios en un intento de realización autónoma que se llama pecado. El segundo momento es la sujeción de aquella subsistencia bajo la infinitud de la diferencia. por ello. su intento de vida independiente se convierte en su muerte. la individualidad. «En el medio fluido universal. Pero porque la vida en sí sólo puede realizarse por medio de estos individuos diferenciados.» Tenemos aquí un texto de importancia decisiva para nuestro asunto.

y por la otra el proceso de -la vida caen el uno en el otro. que no es -Cpo~tanto) lo que nruncramente se había dicho. sólo es real como figura (sólo hay vida si se dan vivientes). ' ' . Recojamos solamente. srno el con- . al mismo tiempo.» .» Descripción. asimismo ' desdoblamiento Descripción ahora del mismo movimiento visto desde los individuos: su regreso al unlversaí significa su constitución o mejor diríamos el acto de reproducirse o de engendrar un nuevo individuo. proceso unitario totalizador de las diferencias y despliegue de estas diferencias.» (el proceso contin~o sin distinción).. sino el todo que se . los dos lados de todo el movimiento que han sido diferenciados. . lo articulado o lo disuelve. Veamos ahora la estructura general del comportamiento del Yo frente a la vida o sea del deseo o apetencia.misma en figuras y.» Tenemos ya caracterizados alsujeto y al objeto de la dialéctica de la autoconciencia. 5. ni tampoco la s~ple agrupación de estos momentos. A continuación Hegel recapitula y reúne en fórmulas condensadas toda esa dialéctica de la vida: «Por tanto. «De este modo. pero se ~eb~. o si se quiere. . (universal de la vida): en otras palabras. ni el puro proceso de ellos El concepto completo de la~ida ~o es. ~ey y el mov~miento perfectamente caractenzado del esp!ntu e~ la re~lgión revelada. dotado de concretez y no ya el mero concepto abstracto de vida. la disolución de estas diferencias subsistentes. aquello que en si es solamente momento de. en el plano de la vida queda esquemáticamente reproducido como su símbolo y anticipo.) y objetividad.como se llega a la unidad de ambos ~omentos'y se regresa a la ~nmera sustancia simple.hu~ano esta .PLANA DEL YO AL NOSOTROS 99 que aquí. y el primero. por eso esta. Relación entre subjetividad apetencia. entre animal y hombre. si queremos 'hablar así. figura individualizada o particulanzada. es deseo. «Y la disolución del desdoblamiento o articulación de _miembros. saliendo de la primera unidad inmediata y pasando por los momentos de la configuración y. al mismo tiempo. la prrrnera.' Ésta es la totalidad del concepto.98 y RM.a escnto .» No se pueden separar vida y viviente. Se da ciertamente una unidad entre universal o individuo destacada por Hegel. decía~os. del proceso es . un todo: ' .stituye la vida biol. en seguida: el umversa~vida sólo es real como. la plasmación de figuras es ta'ntosuperación como artieulación de rniembros. a saber: la plasmación de figuras quietamente desplegadas en el medio universal de la' independencia.» La vida da vida a .fÓN VALLS . «Todo ese cic1oconstituye la vida. Esta diferencia es importante e introduce variaciones de peso en la dialéctica intersubjetiva o de las autoconciencias. Primeramente.casI de pasada y que cobrará más relieve. el pri~ mer concepto abstracto de ··lavida en general. por tanto. Entonces se abstrae e hipostatiza.s es. la continuidad inmediata y la solidez ¡f 'u esencía (el universal separado).ógicay los niveles superiores que todavía hemos de estu~Iar: .de.. «En cuanto que..uni~~d ser~ más estrechay la universalidad tendra una realización en ~I misma. señalar. pero en el plano. Esta es autoconcíencía en relación negativa con el mundo.. dlsue~ve su desarrollo y se mantiene simple en este movimiento (diferenciador). unidad refleja es otra . «El elemento fluido es él mismo solamente la abstracción de la esencia. taJ?bIen la diferencia entre este nivel de 'reallzación todavía Imperfecta del concepto absoluto y que con.. (El yo y ia Separar estos dos aspectos ínseparabtesse puede hace~ por el entendimiento. por una parte. del movimiento desde el universal vida a los individuos vivientes y de éstos a la vida.En el plano de la vida el universal sólo es real en los individuos. «El segundo (el proceso o sucesión) es tanto configuración como superación de la figura. y al articularse en miembros desdobla. Cada individuo será él mismo el universal. El objeto deseado e~ la naturaleza viva los individuos vivientes que llevan en SI mismos un movi~iento negador de su individualidad.sarrolla. En nuestro comentario hemos subrayado la identidad de ese proceso de la vida con él mo~iIlliento de la.se va a completar la diferenciación entre lo meramente vivo y la autoconciencia. . antes de pasar al u!tlmo' ~partado de este capítulo una tesis que Hegel h.que. la sustancia simple de la vida es el' desdoblamiento d~ esta .los vivientes¡ pero exige su sacrificio en favor de la vida. ni la figura subsistente y lo (11 croto que es para sí el individuo vivo.

a poner de relieve la inmanencia de la universalidad en el individuo humano: "Con lo singular se pone en la conciencia.vida misma Ple que ett:: . porque se subraya la alteridad entre universal e individuo. El párrafo de la introducción quiere poner de manifiesto que el fin último del saber absoluto.í:o~ien~l y da d~ida a toda ~tadi:lé~~~~ p::s~ vida' . c<. supera os.. Y esto. En el individuo humano lo universal está presente de una manera más íntima y real. Siempre es posible ensanchar el campo de visión para mirar más allá de cada uno de los objetos: siempre es posible un «junto-a» que es la forma espacial del más allá. ferencia del hombre. Ahora bien. es una realización superior . sm~ que en este resultado la vida esta un'desdPrecIsamen~e. «Frente a aquella unidad inmediata (fáctico y abstracto carente de m di .. Pero la conciencia {et hom~rs)r arrancad? ~era de sí es su y. El hombre.~~¿~ s~¿~:n~~~~~l: t!~~~~e~~e c~~ge1iano cuya com- ~~~~~~~~.. nVIen~ aquí CItar un texto de la introduccion on e se dIferencIan también ambas vidas: :1 «Lo que se limita a una . todos esos momenros. retorno a la vida si: ' se a en el horn111 1 l' II R irvicío de 1 . al mismo tiempo. SI pertenece. se nos dice que el animal es empujado fuera de sí por otro. «es para sí su concepto». es inmanente al hombre. sino que se trata solamente de una acentuación funcional en orden al lugar que los distintos textos ocupan. el más allá 'aun ue n~ se pone en la conciencia. el más allá». al misciol. es el auténtico. ' 11 . Tiende por sí mismo a su disolución y muerte. nos decía Hegel en el párrafo anterior y ahomient~ ~~alaev~~ 1: uni:versalidad como tal. Por ello la salida de sí que constituye su muerte se ve ahora determinada desde él mismo. Ya en la mera intuición espacial. que por otra parte también le pertenece como al animal. a la conciencia. se da la presencia de lo ilimitado. En el IL capítulo IV que venimos comentando. sino que es empujado más allá muerte. En virtud de esa inmanencia del universal en el viviente hemos visto cómo éste tiende por sí mismo a regresar a la vida universal.100 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 101 cepto que engloba todo el proceso de diferenciación de los mdlvlduos vivos y su retorno a la vida. . que es la forma ínfima de conciencia humana. envejece y mueI "111 dl'( jndividU~evia::b::po:c~oe cdItar se s~braya la altee. muerte.d' a VI a umana. aun en las figuras más ínfimas de su conciencia. Tiene en sí la reflexión que no era todavía real en el primero. d d .d más allá de su existencia in~~d~a~at~al no puede por sí mismo ir (de sí mismo) por un otro est a. por consiguiente. se nos ha mostrado cómo la vida universal y el individuo vivo son interiores uno a otro y por eso inseparables. • • a VI a que se vea e esta caractenstlca ya no será vida bi 1" " vida humana Conví . n e nos Ice Hegel que el concepto de vida b~ueló ~hora hemos ganado nos exige ir más allá de la 10 gica o natural y pasar a 1 id h to d .cto de una alteridad su concepto umversal que no d 111'1.)0 expresada como un ser universal. El concepf e VI a se realiza. Eso es precisamente ·10 que le di. plenamente universal. nos dice Hegel en ambos lugares. al lado de . con lo singular (hu!a )lIsma.. No hay contradicción entre ambos textos. ~l Ir más allá de lo Iirnitado y. este segundo concepto de vida es el género simple no existe para sí comd remite a un otro de lo la cual la vida es como que en el " este si movimíenro de la . pre. a eng~ndrar. Al po1I nll ('NI texto a especie. como en la intuición espa- ni individuo meraunen t'~ VIVO mantIene . I or eso su. de una manera todavía im :~~~~~ en campo . aunque en algún sentido también signifique una muerte para él (la limitación le pertenece) no lo saca de su casilla ontológica porque desde siempre se encuentra también la ilimiración que pugna por manifestarse y realizarse. Por eso se manifiesta en él cómo también el animal tiene a lo universal en su misma individualidad. Por eso el hombre no encuentra descanso en la limitación.})~ solo sea. Pero sigue siendo verdad que el animal' es impulsado a la muerte "por otro» en cuanto que la vida universal no se identifica sin más con él. «en el movi}) o existe para sí Le falta por 1 ta t realizar la universalidad en sí y par~ sí L .' hombre se ve por ello impulsado sin descanso a trascender toda limitación hasta remontarse al saber absoluto. su uníversa]. En elhombre.o.lo limit~do. Este segundo concepto. 1 gmfica su. iacion d' esta segunda es la unidad . por tanto. que tien~ en ella com. dotada de iest .de la naturaleza: es real solament~ ra no ~r.. en efecto. . En el texto de la introducción. El texto de la introducción se orienta. 10 ogIca.>n ~lIo de un modo inmediat e ~s para SI misma St?c.SIllO . para 1 a o como genero». En el capítulo IV el análisis del concepto de vida se orienta en otra dirección: se trata de ganar el concepto completo de la vida y para ello se deben inmanentizar en el mismo las diferencias.'d o n o. puesto que lo limitado le mo tiempo. 10 universal es para sí.oncepto conSIgulentemente más allá d . El.

Por eso se impone descubnrlo. que el círculo de la reflexión no es completo. -planteado así el problema. Vale la pena detenerse un momento en ello porque aquí tenemos un caso claro de esa dialéctica que nos permitirá desentrañar mejor su estructura.sido constituido por la vida universal y esta misma v!da ulllve~sal le empuja al retorno. Por eso la vida «remite» a la conciencia. Des_de e.s~e punto de . será ya parte del sistema.~cción porque al proceso inductivo le su?~ace u?~ deducción divina que el hombre mismo reconstruirá exphcI~a~ente en el sistema. . El «es» cobr? aquí una significación meramente fáctica: «eso se da ahí.s. Sólo cabrá e:cribir una Fenomenología meramente descriptiva que de ninguna manera nos conducirá. En otras palabra. Pero entonces resulta superflua. . la Fenomenología. el animal exige al hombre. Ahora bien la Fenomenología es un camino de descubrimiento del saber absoluto a partir de la conciencia fin~ta. Para emplear una vez mas la terminología cristiana que significa lb mismo. lo que podríamos llamar trascendencia sensible. Toda la Fenomenología es un proceso ascendente o inductivohacia el saber absoluto. es su obra. La conciencia sensible. Es.eptual que llamamos saber absoluto está presente desde SIempre. Pero entonces la Fenomenología plantea el problema clásico de la inducción: ¿Qué valor lógico tiene el proceso dialéctico ascensional? ¿Qué necesidad sostiene el paso de lo individual a lo universal de lo menos inteligible a lo más inteligible? Es claro que.' Tal deducción sólo es posible después _de la inducción. Lo' absoluto está presente al' prInCIpIO de una manera rudimentaria. lo absoluto se puede descubrir por el hombre p~rque el ~llsmo absoluto se manifiesta: Al hombre le es posible una md. Si se la quiere dotar de necesidad intrínseca entonces ocurrirá que se deberá presuponer su fin o el saber absoluto mismo. por debajo de la acción ascendente de la conciencia.O hemos visto de una manera rudimentaria en la intuición espacial. a través de un camin?tatl largo y laborioso. hablando en términos filosóficos. ~O?. En este caso la Fenomenología será una conversación amena sobre temas filosóficos o una narración descriptiva cuyo orden será puramente extrínseco. se deberá decir que toda inducción¡ es lógicamente ilegítima en la medida en que no presuponga su término. ~n este remitir de un estadio inferior a otro superior reside todo el mecanismo dialéctico de la Fenomenología. Si el saber absoluto está desde siempre ahí no hay que esforzarse tanto. Este punto de vista absoluto se explícita ya en.dicho en otras palabras. Pero este cammo tiene una necesidad auténtica en la medida en que. o . Cada una de ellas será lo que es de una manera puramente fáctica. qu~ es. Ése es «el" concepto que contiene en sí todas las diferencias y que se desplegará después. Es el concepto de ser bajo su forma más abstracta y pobre y que ~om~. Hegel. se da una acción descendente del absoluto mismo. El Todo conc. un concepto abstracto. pero está velado. entonces la inducción es innecesaria. Ese camino lo recorre ella. la forma del «esto».su 'p:esencia manifiesta. -: la diferencia específica de :sa vida nueva y supenor conststa en que el «género simple» o universalidad existe ella misma para sí. En el texto que hemos comentado sobr~ l~ :'Ida se ha visto claramente: el proceso de retorno del individuo viviente a la vida se lleva a cabo porque ~l mis~o ha . El Todo plenamente revelado e~ la religión y conceptualizado en el saber absolu~o se m~lllfiesta ~a.IplO. en la conciencia sensible. el hombre no podría subir al cielo si el cielo no baja antes al hombre y lo lleva consigo. según su orden intrínseco en el sistema como construcción descendente o deductiva.102 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 103 del concepto mismo de vida. implícita e irreal. según esto. incu::re entonc~s en 'petición de principio. . Esto significa que en la vida natural el concepto no acaba de ser real. Pero si 10 presupone.. Determinemos más e-l modo de esta su presencia inmediata para aclararnosel ascenso hasta .vIsta la Fenomenología es un paso de lo implícito o escondido a lo explícito o manifiesto. sólo sabe que «esto es».Transportada esa formulación del problema de la inducción a la Fenomenología equivale a la siguiente: no puede haber un proceso de ascenso dialéctico desde las figuras inferiores de conciencia al saber absoluto. es lo que se expresa con el termino «p~ra nosotros». El término del camino está pues presente desde el primer momento. Así se conseguirá dotar a la Fenomenología de carácter «científico». en efecto. para llegar donde estábamos ya. al saber absoluto. se~Ulr el proceso de su manifestación. Es «otra vida" nos dirá en seguida. y si ese principio universal es mmedIatamente evidente. '_ . La íntroducción a la Fenomenología aborda este problema ~ l~ :esuelve de manera original. con neces-ictad o continuidad intelectual. El concepto no puede desarrollar sus diferencias si antes no las ha interiorizado. pero en las formas inferiores de conciencia se manifiesta de manera muy impropia. El fin está ahí desd~ el pnnc.

se es~erza en decir el objeto. El concepto pone desde el principio esa exigencia de universalidad. en virtud de su concepción global. debe realizar la unidad de las propiedades distintas y esa unidad es vida. sin embargo. por tanto. Así podemos ahora entender por qué cada figura de con- ciencia remite a la siguiente y por qué.» Si presuponemos que cada ente es una Isla SIn contacto con su exterior. La conciencia desde su n~~el inferior sensible. Cuando ~tratamos de ajustar la realidad a su concepto descubrimos entonces que el concepto va más allá dé lo que al principio pensamos... Su opim~n es ya un . sin que yo sepa por qué». la propiedad sensible. Pero desde el moment?. se termina en su entidad. aparece un concepto o ideal de aquel nivel. Tendremos que trascenderlo. ni en cristiano ni en hegeliano. pero que en ningún momento es una diferencia . El concepto quiere ser real y el objeto quiere ser pensado.o ~odna ponerse en marcha el proceso unificador.dijo un ~í~ico: «No se le puede caer una muñeca a un~ mna SIn que . Si queremos realizarla plenamente. pensamI~nto cosificado. Vemos aquí cómo en cada paso de la Fenomenología se halla presente toda la concepción omriiabarcante de Hegel.. y si ese ente es ya una concreción d~l ser. Lo que presupone no es esto ni aquello. entonces. como tensión hacia lo que Hegel llama el espíritu. pero la universalidad se limita y en cada estadio de conciencia. Pero si este ente está enlazado const~tutIvament. El espacio quiere ser cosa. Pero su suposición no es una suposición lógica. El esto sensible quiere ser dicho. Hegel. si queremos realizar su ideal o concepto nos vemos obligados a ir más allá de la tarea que nos habíamos fijado en principio. Pero no es legítimo olvidar que eso no sería posible. Pero. Nada se acaba en su piel. Por eso resulta tan difícil enjuiciar cual- . se pre-contienen en una pre-continencia dinámica que Hegel expresa en terminología finalística aristotélica: ?l «El fin está tan necesariamente implícito en el saber como la serie que forma el proceso . De esa manera el concepto va interiorizando sucesivamente la extensión espacial.104 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 105 frente a mí.» Esto s~pone que ningún ente. Se abrazan de antemano. proceso inductivo consistirá en interiorizar las diferencias. Éste lleva en sí la necesidad de abarcarlo todo y desarrollarlo desde sí. por decirlo así. Esa. Todo ente está enlazado con el que está a su lado en el seno de la universalidad. tenSlO? s~~I~ca que entre concepto y objeto existe un~ dIfer7ncIa . Es un presupuesto dinámico que se establece desde el punto de parti. la vida natural remite a la vida humana. La cosa. sino todo. en definitiva.. si Dios no hubiera querido ser antes hombre y mundo. Sin una unidad previa entre ambos n.se conmueva.«querer decir» y un querer apoderarse del obl:to por me. Af fin la tarea sólo podrá . Porque el concepto de una realidad limitada va siempre más allá de esa misma realidad.da inmediato de la conciencia sensible humana. en que afirmo que eso se da ahí se establece una tension entre el concepto y el objeto.e con el resto no podremos considerado exhaustivamente SIn que nos remita fuera de sí mismo. o en cada grado de ser.InICIal. Se nos revela una nueva exigencia del concepto que abre un nivel nuevo. aun el más menudo. El concepto que era al principio pobre se enriquecerá. Hay un impulso del objeto hacia el co~cepto y un Impulso de éste hacia el objeto. considerado nos llevara al Todo. Cada uno es él mismo y es ya el otro. ~ero este proceso de interiorización de las diferencias es posible porque las diferencias estaban ya en el concepto de una ma?era late?te y porque el objeto era ya.~lO ~el ~enguaje y la acción de indicar el objeto. sin saberlo. El viviente debe realizar la universalidad perfectamente refleja de la vida. la vida. presupone algo en la Fenomenología. Esto significa que desde el principio ninguno de los dos polos entre los cuales se establece la tensión son solamente un polo. su remitencia será universal. Cada paso se realiza. Pero el esto dotado de propiedades es ya una cosa. sin remitencias ulteriores. la conciencia misma. así se reviste de propiedades. en el punto en que hemos llegado de nuestro desarrollo. . pero la reflexión completa es el yo subyacente en la conciencia . el viviente quiere ser hombre y el hombre quiere ser Dios. Todo el mundo quiere ser Dios a través del hombre. Y el Todo será la plena autorrealización intrínseca. la riqueza múltiple de la experiencia será incorporada al concepto como diferencia interior. al proponemos la consideración de este ente jamás n~s remitirá a otro. terminar en la realización del Todo. Toda acción de un ente repercute en todo el universo C?_mo. Esta conciencia está tomada como tensión hacia la universalidad total y real.qUIeta.SIno . cada uno de los conceptos universales particulares son ya una concreción del concepto único y total. evídenternente. la cosa quiere ser viviente. Sobre este Impulso se monta entonces la dinámica de la Fenomenología.

" . h ue pararse 'a yo p. el Todo tal como ese objeto concretos. No hay jamás un positivismo.ete~~~s~ verdad.Ó • del Todo En este sentido podemos decir que se CI n prevIa. una orientación unitaria. o je o. independient~. A niveles superiores se podrá decir igualmente que el hombre exige a \ Dios.encias nlo son tale:. l~gica~:~I t~~~~ ~~t!~i~~ quoad se y subyacente en la Fe- ~~~enoIOgí~! ~el des~~epfa~on~~e~~r~ond. '. puesto suficientemente de manifiesto en virtud de la comprensión del texto que hemos ganado. Pero el Todo supuest~ esta Y~~~de deberá pl~ntearse ~!f~~~ autoposic~~n l~eii~~~~jt~iv!~ ~hlde su diferencia absoluta el tema del hombre Ahora sigamos con el proceso de la r~~eyct?a autoconcieu'cia para plantear directamente el te~a VI . que encanta a la mentalidad de nuestro tiempo y que nos hace ver en ella una primera aparición del marxismo o del existencialismo. H ege ba .daPd. ~ ple y se tiene por objeto como do para sí como esta esencia ~un.' La discusión teotrata de una n ede ni debe plantear en ese plano. cuando escribíamos en la introducción que la dialéctica «real». sin hacer-la presuposición dinámica del concepto. porque concede todo lo que se puede conceder al espíritu positivista. y si queremos hablar como los teólogos se dirá que la naturaleza exige la gracia. Pero" creemos que ésta es una tesis absolutamente válida. que no deba hacer la presuposición del concepto plenamente universal. existencial o histórico. e~ progra~ de la tarea a realiza~ este capítulo de la Fenomenologla. Hemos escrito que el animal exige al hombre. Hegel prosigue así: . entre el apriorismo dogmático Y.a otra.gU en d -iencia está determinada por un concepto. lPaautoconciencia. bi tiv humanas Ésas van a sigde las experiencias íntersu je rvas "fi' . No podemos enjuiciarla sin pronunciarnos respecto de todo el hegelismo. aniquila el objeto índepone para SI esta nu 1 a C . por tanto. es perfectamente incomprensible sin la dialéctica subyacente del concepto. Lo que al fin y al cabo es ya una alabanza del hegelismo: es un sistema tan abarcante como el ser y tampoco nos podemos pronunciar sobre un ente sin decidir sobre el ser mismo. ól t" ta de sí misma (o se sabe) «por donde la autoc?npenCla s () es au~le~ arece ante ella como· vida mediante la superacJón de est~ ot~eita a~ la nulidad de esto otro. eéessitas ex suppositione. in nificar un paso decisivo en la f?rmaci1. ste. o desplegando.a aquella aqu~:sdeconciencia se muestra inadecuada con su concepto ~~ste se corrige introduciendo en el mismo.n o especi cacion 1 terior del concepto.» Se anuncia. sea éste científico. el positivismo. absorción. Encuentra una posibilidad inductiva de raigambre aristotélica que no podemos despreciar. id el despliegue que hemos VISto en la VI a.. existencial o histórica de la Fenomenología. la teologíacristiana. sólo comienza sieny que es para SI misma gener?. . En este momento no podemos abordar este asunto en toda su amplitud. este. a lo largbC? tde a~st~~~:~I~~c~~r~~~~~r~ar:Ye1ia y adquirid. es una¡.s e~ndependientes que se han con' esencia negativa de os momen figurado. Lo que aquí ahora debemos recoger es el cómo de la remitencia de la vida natural a la vida humana: el estadio inferior -resumimosremite al superior porque el inferior era ya una realización parcial del concepto total. ras e concienci . pero debemos ya notar un punto importante. conSIderar. Cada una de las . . 1 es síem re un concepto abstracto o srmp e que al apare~~r.d ra la cual el género es como tal «Ahora bien" est.» El universal abstracto es siempre la negación de los particulares En este caso la autoconciencia como nuevo ~oncepto de' la vida ha surgido como negación de la natura eza viva. Se trata de la necesidad del paso desde un nivel inferior al superior. . Pero si se presupone el concepto entonces estamos ya abocados a un dinamismo que nos llevará a la explicitación y sistematización de ese concepto.106 DEL YO AL NOSOTROS RAMÓN VALLS PLANA 107 quier particularidad hegeliana.' ible y su ' 1 hace una suposición de la conCIenCia sensi .~s~~:~:~~fa to o si se quiere en . Sin este concepto no podría descubrirle cualquier «sentido». es decir. Pero esta necesidad es una auténtica necesidad inductiva que está sostenida por una suposi- . con su tra azo~ con to desde Dios Es la sea.uro.que parece comprometer la libertad divina del descenso gratuito y que posibilita nuestro ascenso.. VI a. sus diferencias. que al principio tiene una forma todavía rudimentaria.· Llegados a este punto debemos poder comprender perfectamente lo que decíamos al principio de nuestro trabajo. Es incomprensible esta dialéctica tal como se concibe en la mente y en el libro de Hegel.o puro La experiencia correspondiente. Hegel encuentra un camino intermedio. El gran problema del hegelismo es su' absorción «laica» o filosófica de las tesis fundamentales de. 1 simpl~ universai para el «El simple yo sólo es este genero ~ua~to que ~l universal es la cual las difer.

al mismo tiempo.tal. Por un lado tiene éste que ser nulo. tiene que ser en sí mismo negación perfecta.que ' El objeto tenido totaI~ente referid. la negación que la autoconciencia le exige. que es el objeto de la apetencia.e la. o es como determinabilidad frente a otra figura indiferente. . no contradice. "Por razón de la independencia puede.~~i:~ realidad. El yo sigue siendo Ia verdad del mundo y esta verdad consiste en la negación del a «En la vida.: Tenemos ya los términos de la antinomia de la autoconciencia frente al mundo. Siendo deseo no puede dejar de desear algo que esté ante ella.te a el y tendra ríorídad.50 no puede anular-lo definitivament~ ~orque . pero ésa se le mantiene en alguna manera exterior. La negación del objeto que ocurre ~n la.» 1. es la esencia de la Este objeto perfectamente abnegado frente al yo puede ser otro yo.» del objeto. La verdad de las Cosas es ahora la autoconC!enCla misma. por consiguiente. El objeto. Al saberse a sí misma sabe la verdad ob i d tíva. un otro que la autoconciencia. tinuación: Por eso se añade a con- Se repite lo dicho al principio del capítulo a propósito .» El viviente. o como su naturaleza ínorgánica universal. la autoconciencia es también absolutamente para sí.108 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 109 pendiente y se da con ello la certeza de sí misma co ~~j~~f!¿»~omouna certeza que ha devenido para ella mi::'a V~~d!~J~' mismo. Para ésta el objeto es 10 negativo. sto. satisfacerse en cumpla en sí mismo la negación. ahora por nulo en sí mismo como al o a la auto conciencia. el hombre no podrá nunca satisfacer en la naturaleza. a lo dicho hasta ahora Aporta solamente una especificación. ~en. En seguida Hegel nos ra por qué el viviente natural no tiene en sí la negación fucta: - sólo ante acla- per- La apete. Sólo alcanzará satisfacción en un objeto que cumpla! perfectamente y en sí.o ~e la mdependencIa f o. que. satisfacción _del deseo no puede ser nunca to. un proceso indefinido. por tanto. «En cuanto que el objeto es en sí mismo la negación y en la negación es al mismo tiempo independiente. Pero éste no puede ser anulado si no es. y 'por . se constituye también en virtud de la negación. Para que satisfactorio tiene que ser en sí lo que es para la conciencia. es decir anular el objeto.» de ~:e~nodeen esdtas~tisdfacción auto conciencia pasa por la experiencia pen encra e su objeto. por tanto. De ahí resulta que el viviente jamás podrá satisfacer plenamente al yo. a saber en la apetencia. je- "Pero. El hombre sólo podrá satisfacerse otro hombre que se le entregue. por tanto. Necesita del mismo le es esenCIal.•• Se abre. goza sin embar:o propia del viviente que ha sido estudiacon la independencia de lo que está que corregir la conciencia de su supe- e1 objeto sea plenamente d El ~eseo no puede satisfacerse sin contar con la realidad el objeto qu~ se consume en la satisfacción. Lo que niega al individuo vivo es.· Necésita SIempre del objeto. la negación no se da en él de manera total. Hemos alcanzado el punto álgido de ese pasaje. No olvidemos que el viviente no cumple en sí mismo perfectamente el circuito de la reflexión y que. o bien el hombre . pues el objeto ser. y 10 es solamente mediante la superación del objeto y éste tiene que llegar a ser su satisfacción puesto que ella es la verdad. la autoconciencia sólo cuanto que este objeto mismo tiene que cumplir en sí esta negaes en sí lo negativo y tiene. y ción de sí mismo. ape~. la negación o bien es en un otro. sin embargo. El y~ chocará. ver~ad. El hombre para ser necesita comer. es conciencia . por otro lado tiene que ser algo. en efecto.ncia está ligada su objeto.ello significaría su propia desaparición como deseo. Eso sigue siendo verdadero. para el otro lo que él es.

uno de los sujetos es plena negatividad. Eso sólo puede hacerlo otro hombre. algo que sea independiente de ella. traves d~ la alteridad .no es en r~ahdad obJ:to (sino otro sujeto): y solamente :1 obj~to de la apetencia (caracterizado. todas las condiciones que la autoconciencia anticipa con su deseo. in? que se detiene todavía en la caractenzaClOn de la diferencia entre hombre y animal: "La figura diferenciada meramente viva supera indudablemente su propia independencia en el proceso de la vida misma. que es el objeto de 'su concepto. Se pone. El objeto también completa su reflexión y deviene así sujeto. el Yo.» sólo alcanza su satisfacción en otra autocon- Es lo que hemos comentado más arriba y que hemos . pero por ~ll? . sólo.» "Es un objeto para la conciencia.sustancia um versal inextinguible. SIendo aSI mdependIente. al serVICIO de la especie. Es. es como superación del objeto independiente. De momento. e. Pero el sometimiento del mundo sólo se consigue si el mundo mismo se nos rinde. Así llegamos 'a la tesis fundamental y decisiva: ' «La autoconciencia ciencia.aeste pUD:tos .mIsmo plena autG>posicion o independencia. Veíamos que en sí mismo hay una cierta tendencia a la muerte y a regresar al universal poniéndose al servicio de la especie.ncia).¡ su negación. no por eso es una esencia solitaria. de este modo.110 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL. el.» . que el objeto del yo es la vidaverd~dera. el encuentro inmediato consigo mismo. la duplicación de la conciencia. sm emb?rgo. b) Pero esta inmediatez es ella misma mediación absoluta. com~ otro yo) es independiente (del T?do): pues éS.n sí mi~mo su ser otro o la diferencia como algo nulo. Es a través de otro Igual a Si mismo. engendra y muere. real. Es reflexión completa.» El hombre tiene la universalidad plenamente identificada con su individualidad es plenamente independiente porque el movimiento que lo' engendra como aut?conci~ncia se origina en él y termina en él. Así en el tercer momento se ha cumplido la reflexión por los dos polos. sino que procede del impulso mismo que le constituye desde fuera de sí. «Pero esta naturaleza universal independiente. en la que la negación es como negación absoluta. pero por otro lado ha de ponerse completamente a su disposición. "Pero al desaparecer su diferencia también ella (la figura o indio viduo vivo) deja de ser lo que es (es decir. la universalidad individualizada. es el género como tal o como autoconciencia.te ~s la.mi~mo genero. Y. Un mundo capaz dé rendirse es un mundo humano. la infinitud que no se queda en concepto abstr~cto SInO 9ue es. No se origina en él mismo como individuo." El yo humano está consttrurtvemente ligado a los otros. La autoconciencia sólo es de regreso del mundo. es aquello que cumple en sí el ser a la vez concepto y realidad. fluido universal en la peculiaridad de su propia distinción. el texto no desarrolla t~da~í. c) Pero la verdad de esta certeza es más bien la reflexión duplícada. Es lo que es a. esta negatividad de sí mismo. es para ~i . a la vez. en efecto. u otro individuo vivo o la naturaleza en general. «Es una autoconcíencía para una autoconcíencia. el concepto de la autoconciencia de sí: a) el puro yo no diferenciado es su primer objeto inmediato.Y3.» El primer momento es el descubrimiento del yo.» El hombre es. NOSOTROS 111 que lo apetece. es una autoconciencia viva. «En cuanto una autoconclencia es el objeto (de la autoconcie. Hegel recapitula a continuación esta situación del Yo frente a un mundo que de naturaleza se cambia en sociedad: «En estos tres momentos se ha cumplido. Cada uno exigira el S?metimiento del otro y surgirá una lucha. y solamente así deviene para ella la unidad de sí misma en ~u ser o!ro. objeto de la autoconciencia. sm embargo. Aqu! está ya presente para nosotros el con epto del espíritu. la esencia fluida igual a Si misma. es un ser social o político.l> Con esto se anuncia ya el drama intersubjetivo. Por un lado tiene que desear algo positivo. perfectamente independiente o autónomo y también negación de sí. es causa. sus. Cada. a la vez. Sólo en el hombre se cumplen. el concepto realizado e~ multitud de sUJeto~que cumplen su universalidad o reflexión completa a traves de la reflexión ajena. que pone. Es decir. éste es tanto yo como objeto (es sujeto y obje~o a la vez). habiéndolo sometido. pues. La satisfacción de la apetencia es ciertamente la reflexión de la autoconciencia en sí misma o la certeza que ha devenido verdad. sigue siendo tan independiente en. o es la apetencia. rr:uere). y.n~mado abnegación imperfecta del animal. Pero esta abnegación del animal es todavía impropia. en cambio. pues. El segundo corresponde a la dependencia del Yo respecto del mundo.

112 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 113 Nosotros. reconocemos ya:·en esta aparicion mundo social de las autoconciencias al espíritu. saliendo de la apariencia multicolor del más acá sensible y de la noche vacía del más allá suprasensible. Solamente en la síntesis de ambos. Será un día esplendoroso. El hombre debe remontar una alternativa que se le ofrece: apacentarse del mundo fenoménico. Será un mundo iluminado con la luz del espíritu. en relación plenamente igualitaria. del «Más tarde vendrá para la conciencia la experiencia (y con ella la realización interiorizadora de la experiencia en el concepto) de lo que el espíritu es. ' Tal superación de la dicotomía kan ti ana resuelve. es la unidad de las mismas: Yo es nosotros. El conocimiento del mundo (a posteriori) jamás llena su idea de saber absoluto. Hacer que todos sean una sola cosa. encontrará descanso. porque ese interior resulta entonces vacío. Hegel cree que la época del espíritu que él anuncia y abre será la realización del cristianismo: un presente de reconciliación entre lo divino y lo humano. al mismo tiempo. o bien refu giarse en un más allá que le queda siempre vacío. Será la presencia de lo universal suprasensible en la sensibilidad. es principio y fin de sí mismo. porque será luz llena de objetos. El conocimiento del yo trascendental (a priori) se queda en su conocimiento meramente formal. El espíritu es. Hegel termina esta introducción al capítulo IV de la Fenomenología destacando la virtualidad que encierra ese C011cepto de espíritu que acaba de aparecer: «La conciencia tiene ahora en la autoconciencia. la comunidad universal y total. que nadie someta al otro cosificándolo sino que todos se sometan a todos.» mundo y Dios. Conjugar esta independencia y libertad de los individuos en una unidad será la realización del concepto de espíritu. Cada uno de los individuos tiene en sí la universalidad. carente de sustancialidad.» Texto que nos revela toda la ambición del proyecto hegeliano superador de las dicotomía s kantianas. jamás le satisface el espectáculo cambiante de los sentidos. como concepto del espíritu. tampoco se satisface. una presencia de Dios entre los hombres y en el mundo. en la perfecta libertad e independencia de su contraposición. de distintas conciencias de sí que son para sí. nosotros es yo. Será el espíritu en el mundo. Si se vuelve hacia el interior de sí. por tanto. la escisión del alma humana dividida entre el . esta sustancia absoluta que.y sin contenido real. entra en el día espiritual del presente. filósofos. Si se da al mundo. el punto de aplicación a partir del cual. una luz que si carece de objeto se queda en negra noche. no encuentra descanso. Por ello es también plenamente independiente y libre. es decir.

Hegel nos advierte a continuación que esta relación del reconocimiento.Ia relación de la autoconciencia con la naturnlcz I 1 ('/111 11 de ella va a ocurrir una «cosificación» del 11. es lo que es a través de otra autoconciencía. Sigamos el texto: «La autoconciencia es en y para ¡ en sí y para sí para otra autoconciencia. p r El reconocimiento. u] 'lo . por tanto. La perfecta libertad e independencia de los sujetos en el seno del espíritu se realizará en el reconocimiento mutuo. Se tratará de alcanzar la certeza de sí a través del otro.d zación del concepto de espíritu porque no 1)(1(11 el 11 I 11 11 dependencia perfecta de lo . 1111)1' 1111 01111 I 111 I 11 to de uno a otro que imp dirá 1 l k-ul (I( '1 11 '11 un 11/1 1 subjetiva que Hegel pondrá n ruldn eu " 1 ¡ PIIO( 111111111 mutuo. S trata de la muy conocida dialéctica del señor y el sicrvov En 1111.

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Determinado ya el concepto de espíritu. y su continuación en la conciencia desgraciada . Con esto tenemos anunciado todo el programa de la relación intersubjetiva.Capítulo cuarto La dialéctica del señor y el siervo.» unruo qu y jlOl'{f!I' l' 11 La autoconciencia está mediada constitutivamente otra. e. es 10 que traba las auto conciencias entre sí y constituye la unidad del espíritu. tal como e pr '. senta en el momento de su aparición. siendo este otro tan independiente y libre en el reconocimiento como yo mismo. «es decir. enunciada de 'momento en toda su generalidad y sencillez.1( lo Oplll lo En estas condiciones no podrá e usegulr lod IV 1 11 lI.s una relación compleja: . Hegel nos va a d ' fí· bir la primera experiencia de intersubjetividad. 11 relación intersubjetiva se encuentra Iastrad 1)c1IIVI'1 pOI' . sólo es en cuanto reconocida».

En primer lugar ocurre la duplicación de la autoconciencia misma. pues. Al superar al otro era yo mismo superado. empero. pero también es yo mismo. pero como mi esencia se encuentra en él. resulta' que yo estoy en el otro. restituye tmllhi<~1I a sí misma a la otra autoconciencia.» El acto del reconocimiento presenta una riqueza de aspectos que conviene analizar. Hay otro yo frente a mí. ésta se presenta como algo exterior. pero todavía se debe añadir que padece una limitación importante. Es mi alter ego. y. no solamente la superación. sino que se ve a sí misma en el otro. y libera a lo otro. 1>11)11"11 este su ser en lo otro. Por último. pero. con ello se ha superado lo otro. 1. en segundo lugar. como el hacer de una de ellas: pero este hacer de la una tiene él mismo la doble significación de ser tanto su hacer como el hacer de la otra. o recobro al otro.a LA SUPERACIÓNDEL SER EN OTRO: a) yo seré yo superando al otro b) yo quedaré superado al superar al otro 3. igualmente. de este modo (según ha quedado descrita). para de este modo devenir certeza de sí mismo como esencia. pero estas dos acciones 'son en realidad una sola. El movimiento infinito de la vida. sin embargo.» Todo el movimiento es un juego de gana I icrdc. de una parte. La segunda. porque el reconocimiento es la vida del' espíritu. buscaré que el otro me restituya mi esencia que se encuentra en él. tiende con ello a superarse a sí misma. actúa igualmente. de tal modo que. se va a cumplir ahora a este nivel. al mismo tiempo en esta diferencia. a su vez. pues la otra es igualmente independiente. y multívoca. en el sentido más fuerte de la expresión: «Para la autoconciencia hay otra autoconciencia. los momentos que aquí se entrelazan deben ser mantenidos rigurosamente separados y. pues 'este otro es ella mísma. es una trabazón multilateral . a su vez. Este re contrarmc CS. el continuo escindirse y reunificarse que se estudió hace poco." LOS DOS TÉRMINOS DE LA RELACIóN o EL SER EN OTRO: a) yo estoy en otro b) este otro soy yo mismo 2. 'al superarle quedaré yo mismo superado. que son aspectos de un todo. pues. tomados y conocidos también como momentos que no se distinguen. Es lo que nos va a.° EL RESULTADO DE LA SUPERACIóN DEL SER EN OTRO: a) al superarme me recobro b) y al recobrarme libero.» Yo buscaré recuperar mi identidad consigo mismo superando al otro. esto es la superación del primer doble sentido y.» . movimiento) que se realiza en la autoconciencia. El desdoblamiento del concepto de esta unidad espiritual en su duplicación presenta ante nosotros el movimiento del reconocimiento. sin olvidar.116 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO 1. Pero como él es también yo. en segundo lugar. Hay en esto una doble significación. la autoconciencia se ha perdido a sí misma. Cada uno de esos aspectos está indisolublemente ligado a su contrario. o sea. la liberación del' otro. de otra parte. estos tres aspectos que Hegel ha diferenciado. la cual consiste en ser infinita o inmediatamente lo contrario de la determinabilidad en la que es puesta. sino el retorno a sí tendrá también un doble significado: «Esta superación de doble sentido es. «El doble sentido de lo diferenciado se halla en la esencia de la auto conciencia. Éste es el esquema general del juego. pues deviene de nuevo igual a sí por In superación de su ser otro. Resumamos. decir Hegel a continuación: «Este movimiento de la autoconciencia en su relación con otra autoconciencia se representa. pues no ve tampoco eso otro como esencial. Se considera la acción superadora como la acción de la primera autoconciencia. deben ser. NOSOTROS 117 «El concepto de esta unidad de la autoconciencia en su duplicación. de 1:1infinitud (=vida. en primer lugar.» En otras palabras: los dos términos de la relación intersubjetiva tienen el doble carácter de ser' un yo y un otro. La autoconciencia duplicada Veamos estas duplicaciones ambivalentes. p ro ul supcrarme me encuentro y me libero. un segundo doble sentido. pues se encuentra siendo otra esencia. por tanto. se recobra a sí misma mediante esta superación. en primer lugar. El otro frente a mí es otro. en segundo lugar. a su vez.» 1. con el doble sentido inherente a cada uno. que se deben tomar y conocer siempre en su significación contrapuesta. «Tiene que superar este su ser otro. en primer lugar. debe tender a superar la otra esencia independiente. pues ella era en lo otro. sin embargo. Está todo él visto desde un solo lado. encerrada en sí misma y no hay en ella nada que no sea por ella misma. un retorno a sí misma de doble sentido. que por un lado es otro distinto de mí.

La segunda autoconciencia es. aunque cada extremo pase fuera de sí..» 1 La acción reflexiva se dirige tanto hacia el otro (exitus) como hacia el yo ( reditio ). I La conciencia de sí en cuanto tal se ha escindido en dos autoconciencias individuales.1 I l Nosotros contemplábamos entonces el intercambio de determinaciones que ocurría entre las fuerzas diferenciadas. Cada una de ellas ve a la otra hacer lo mismo que ella hace. es para sí y su fuera de sí es para él. Debe cooperar libremente en el acto del primer yo. es tanto el hacer de uno como el hacer de otro. sino también en cuanto que ese hacer. Pero ahora las fuerzas son autoconciencias. respecto de la primera exterior a ésta. como indivisible. no cierra el circuito de la reflexión. en la primera experiencia intersubjetiva nos vamos a encontrar con una relación de desigualdad. Ambos deben hacer lo mismo: el acto es un co-acto. «sino que tiene ante sí un objeto independiente y que es para sí (otra autoconciencia) y sobre el cual la autoconcíencia. no sólo tiene un doble sentido en cuanto que es un hacer tanto hacia sí como hacia lo otro.» . { . se son inmanentes la una a la otra. "Pero. es decir. pero esa acción no alcanza al otro si éste no admite la acción del primer yo. en su ser fuera de sí es. retenido en sí. que se descompone en los extremos. En cada uno de los grados de desarrollo de la conciencia se repite el mismo juego. . «El hacer. En efecto: "La primera autoconciencia no tiene ante sí el objeto tal y como este objeto sólo es al principio para la apetencia. . y cada extremo es este intercambio de su determinabílidad y el tránsito absoluto al extremo opuesto. Ahora bien. Texto que nos indica la forma del proceso dialéctico hegeliana. si el objeto no hace en sí mismo lo que ella hace en él». pero ahora en la conciencia. «El término medio es la conciencia de sí. resulta que también le es inmanente. sino que debe limitarse a solicitarla de su libertad. nada puede para sí. Se da un solo acto común a ambas: «El movimiento es. Admitir esa acción significa entonces cooperar y solamente así la acción del primer yo podrá cumplir su objetivo. A pesar de su aparente exterioridad. éstas son rigurosamente iguales. La primera autoconciencia no puede arrancar a la segunda su colaboración. volver a sÍ. sencillamente el movimiento duplicado de ambas autoconciencias. en virtud de su concepto mismo.«Lo que en el juego de fuerzas era para nosotros es ahora para los extremos mismos. Cada una de las conciencias va a considerar que la otra es para él. por tanto. Aparecen nuevas determinaciones intrínsecas. cada uno de los sujetos individuales es él mismo y su contrario . por tanto. pero no para sí misma: «Es para ciencia» él para lo que es y no es inmediatamente otra con- . ya que lo que ha de suceder sólo puede lograrse por la acción de ambas. sino que cada vez se va enriqueciendo más. por tanto. reencontramos la misma estructura fundamental. por tanto. pero como sea que al mismo tiempo está referida a aquel primer sujeto. como conciencia. Dicho muy apretadamente: la reflexión sólo puede realizarse como ea-reflexión.» «En este movimiento vemos repetirse el proceso que se presentaba como juego de fuerzas. cada-una hace lo que exige de la otra y.» El objeto que está ahora ante la autoconciencia ya no es el objeto natural meramente vivo.» El hacer solitario no alcanza su objetivo. debe ser activa respecto de su pasión. a pesar de que según el ~oncepto de espíritu que las autoconciencias realizan. Pero este segundo yo es también activo y libre. Desde este punto de vista se dan dos acciones. pero el hacer duplicado es una sola acción que realiza a la vez a ambas autoconciencias. Pero si la segunda colabora. Ellas mismas se dan cuenta de su trabazón esencial con la otra. el hacer unilateral sería ocioso. al mismo tiempo. sin pasar por el segundo yo. entonces las dos acciones se funden. que es un movimiento en espiral.118 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 119 Dicho en otras palabras: el acto del yo primero no alcanza su objetivo. sólo hace lo que hace en cuanto la otra hace lo mismo. pero en el grado superior esta estructura no se repite de manera idéntica y aburrida (como piensa Hegel que ocurre en el idealismo de Schelling).» La segunda autoconciencia debe colaborar. las autoconciencias se abrazan apriori . .» .

sólo es para sí a través de esta mediación.~ero que. pues. En ésta.» El objeto que está frente a la autoconciencia es también un sujeto en virtud de la reflexión completa de concepto de vida que él realiza. por la exclusión de sí de todo otro. son el uno para el otro a la manera de objetos comunes. A la conciencia le falta todavía saber cómo se identifica ella. Lo esencial se pone en el yo. figuras independientes. pero no de cualquier modo. desde luego. es singular. «y surgiendo así. que como extremos se contraponen. La universalidad de la autoconciencia absoluta ha quedado absorbida en. al mismo tiempo. La lucha de las conciencias contrapuestas «La autoconciencia es primeramente simple ser para sí. y cada uno de ellos es para sí. Nosotros ya sabemos que el dinamismo secreto de la autoconciencia va a buscar el reconocimiento mutuo que asegure la libertad e independencia de los sujetos en el seno de la comunidad espiritual. con lo absoluto y cómo el objeto es negativo. ocurre otra limitación por el lado objetivo. El yo se afirma como la autoconciencia que debe ser reconocida. La palabra ser se emplea como sinónimo de inmediatez. yo. Deberá aparecer una diferencia o matización de esas dos identificaciones que la conciencia hace espontáneamente. puro objeto de deseo o apetencia. Obrando así se identifica sin más el yo singular y lo absoluto universal. primera experiencia de 'intersubjetividad se designa por Hegel como el ser de la autoconciencia. Sólo así podré conocerme y realizarme como autoconcíencía. primeramente el lado de la desigualdad de ambas o el desplazamiento del término medio a los extremos. sin embargo. . En el primer momento la conciencia refiere el otro a sí. autoconciencia absoluta. Este proceso representa. las dos individualidades que se enfrentan. La experiencia deberá aportar una mediación a ese ser inmediato. Lo que para ella es otro es como objeto no esencial. El objeto o mundo de la autoconciencia está simplemente visto como aquello que debe ser negado. 2. de paso. tal como su proceso aparece para la autoconciencia. Notemos. marcado con el carácter de lo negativo. de un modo inmediato. la autoconciencia en su concepto absoluto. y para el otro una esencia inmediata que es para ~í.» ' La conciencia que está frente al primer yo queda puramente referida a este yo. El objeto es lo negativo. no es un medio puramente pasivo. conciencias . Se reconocen como reconociéndose mutuamente. Esta inmediatez habrá que superarla más adelante.» Con esto alcanzamos la plena determinación del concepto de la relación intersubjetiva. que constituye la limitación o pobreza de esta figura de conciencia por su lado subjetivo.» Recojamos. pero no de cualquier modo. Además de esa característica.aza a los extremos.» absoluto es para ella el. Su personalidad debe someterse. en concreto. Este medio. El yo singular es. y. por tanto. cada una de las conciencias representa el papel de medio o lugar a través del cual se posibilita la reflexión del yo. en esta inmediatez o en este ser de su ser para sí. ' «Pero lo otro es también una autoconciencia: un individuo surge frente a otro individuo. Hegel dice que el término medio se despl. sino que debe co-operar en la acción que pasa a través de él. Significa la figura de conciencia tal como se da de hecho. «Cada extremo es para el otro el término medio a través del cual es mediado y unido consigo mismo. «Hay que considerar ahora este puro conceptó ?el reconocimiento de la duplicación de la autóconciencia en su unidad. Es una relación de reconocimiento mutuo. «y también para él es este otro para sí solamente cuando se supera como lo que es para sí y es solamente en el ser para sí del otro. es. en bruto.120 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 121 Notar la palabra '«inmediatamente». cómo esta situación inmediata del Yo que va a hacer la. La autoconciencia que está en frente es el yo que me debe reconocer. igual a sí misma. Esa experiencia que la conciencia va a hacer se ha preparado para nosotros filósofos con el análisis del concepto de espíritu. Pero eso no lo sabe todavía la conciencia protagonista de la:experiencia. siendo el uno sólo el reconocido y el otro solamente el que reconoce. pero ahora este término medio se desplaza a los extremos: para cada una de las autoconciencias no hay más autoconciencia que ella misma. El análisis que Hegel ha anticipado permitirá comprender la necesidad intrínseca o estructura de la experiencia. El término medio es de suyo la autoconcíencia sin más. su esencia y su objeto Hegel recuerda aquí el punto de partida del capítulo dedicado a la autoconciencia: la situación de esta autoconciencia tal como aparece para ella misma. esta primera caracterización de la relación desigual.

«Cada una de ellas está bien cierta de . se ha determinado el objeto que está siendo-. sufre un perjuicio en sí mismo.» . pero no reconoce la personalidad ajena. a su vez. En cuanto hacer del otro cada cual tiende. Ella se sabe por encima de la vida biológica.» ' El yo. como él para el otro. habrá perfecta adecuación de subjetividad y objetividad o. Eso significa que el sujeto es el lugar originante de esa adecuación diferenciada que llamamos verdad. esto sólo es posible s~ el otro objeto realiza para él esta pura abstracción del ser para SI. pues"como apetito. según e'l co~cepto del reconocimiento. sino que lo es a través de su salida al mundo y su regreso desde él.sólo estaría en que su propio ser para sí se presentase ante ella como objeto independiente o. por ello. Entonces. Alo largo de la Fenomenología se viene llamando «verdad» al objeto que la CONciencianaturalee propone como norma o medida de su saber. Lo que Hegel llama el movimiento de la abstracción absoluta equivale al movimiento de la reflexión. es"decir. Se necesita una verdadera y total La autoconciencia ha surgido como' negación de la naturaleza. con el hacer del otro. Despreciando la vida se muestra ella misma como auto conciencia y ofrece la ocasión de mostrarse también como autoconcien-' cía. pues su verdad . No es idéntica a sí misma de una manera inmediata. como autoconcíencías.122 DEL YO AL NOS0TROS RAMÓN V A:LLS PLANA 123 hundidas en el Ser de la vida -pues como vida.~~ auto~onci~ncia desprecia la vida ajena y propia. Sería aquella intuición inmóvil que él reprocha al idealismo anterior. No hay sujeto perfecto sin objetividad perfecta. «Esta p~esentación es el hacer duplicado: hacer del otro y hace~ por uno mismo. Ese movimiento debe realizarse siempre y de una manera universal. Lo ha realizado solamente para sí. Y no todavía para el otro. nos dice Hegel. Su accion esta encima de la naturaleza y la niega. Pero en esto se da también el segundo hacer el hacer por sí mismo. al no reconocer la personalidad humana del otro yo. en que el objeto se presentase como esta pura certeza de sí mismo. . Es la vida misma del espíritu. y sólo entonces. la una para la otra. pero afirmándose a sí misma como negación de la naturaleza viva es también muerte." I Es necesario realizar la unidad del acto de reconocimiento mutuo en que el movimiento 'de la reflexión se perfeccione por am~os lados. el comportamiento de las dos autoconciencias se . Al principio' del capítulo IV nos ha dicho Hegel que con 'la autoconciencia se ingresa en la casa natal de la verdad.» Cada una de las autoconciencias objetiva de tai modo a la otra que la cosifica. pero no de la otra. en otros términos.sujeto sólo puede ·serotro sujeto. la conciencia adquiere su propia mediación. Frente a ésta se comportaba. Es. "Pero la presentación de sí mismo como pura abstracción de la autoconciencia consiste en mostrarse como' pura negación de su modo objetivo o en mostrar que no está vinculado a ningún ser-ahí determinado. Su independencia respecto de la naturaleza se muestra. saber plenamente objetivo y a la vez autoconsciente. El sujeto . pues. Mientras no se da la abstracción absoluta y mutua nos encontramos todavía con una inmediatez o ser que se debe superar. Este movimiento engloba el exitus y la reditio. pero es bien claro' que en la mente de Hegel. podra realizar su propia verdad en la plena y total objetívídad que significa la subjetividad ajena. a la muerte del otro. lo que es lo mismo. Su propia autoconciencia queda menguada. Sólo se sabe a sí misma como autoconciencia. pues.' Al hablar así resuena en este texto todo el idealismo objetivo de Hegel. es una falta de verdad.sí misma. Este defecto.halla determinado de tal modo que se comprueban la uria a la otra mediante la lucha a vida o muerte. al yo que se le enfrenta. «Pero. el movnmento de la abstracción absoluta consistente en aniquilar todo ser "inmediato para ser solamente el puro ser negativo de la conciencia igual a sí misma. A través de este camino. 0.» .so~o. «Por consiguiente. ni a la singularidad universal de la existencia en general ni se está vinculado a la vida.» adecuación de subjetividad y objetividad: Por eso el objeto adecu?do y propio ~e un . como desprecio a la vida. verdad igual a certeza. lo que es lo mismo. un movimiento de escisión o duplicación en su primera fase y un movimiento de reintegración en la unidad en su segunda fase. No ve otra autoconciencia fuera de su yo. Pero aquí la conciencia lo ha realizado solamente de una manera individualístíca. cada uno en" sí mismo con su propio hacer y.. por lo que su propia certeza de sí no tiene todavía ninguna verdad.Por eso se da un presentarse fáctico de la autoconciencia: ' r . una verdad que fuese meramente subjetiva no sería tampoco verdad. no se presenta la una con respecto a la otra como puro ser para sí. conciencias que aún no han realizado. La abstracción que hace la auto conciencia no es todavía la abstracción absoluta . pues aquél entraña el arriesgar la propia vida. Por lo mismo no lo ha realizado tampoco en su universalidad perfecta.

» Hegel hace siempre un uso de la palabra «persona» en relación con un reconocimiento meramente jurídico de la personalidad. Con esto se ve que tocamos aquí un punto delicado.» Volvemos al problema de la muerte del otro. arriesgar la propia vida no significa necesariamente suicidarse.t. «y deben entablar esta lucha. ~in embargo.su propia auto conciencia no puede realizarse de una manera unilateral o solitaria. Estar dispuesto a la muerte. este desprecio afecta tanto a uno mismo como al sujeto opuesto. Querer demostrar que el otro tampoco depende esencialmente de la naturaleza no puede significar ea ipso el querer asesinarle. Por eso dice Hegel que no ha alcanzado su propia verdad. el otr~ es Ul. se prueba que la esencia de la conciencia no es el ser. por tanto. tampoco puede significar el buscar la muerte del otro el asesinarle. Hegel hace pocas puntualizaciones. Debemos tener presente el principio que rige esta relación mutua de las dos autoconciencias: la acción se duplica. "Solamente arriesgando la vida se mantiene la libertad. ser. Quizá piensa Hegel también en las mensurae studentium. creemos oportuno repetir lo que decíamos en la página anterior. Siendo la acción humana. Según esto. Constituye el acreditarse ante sí y ante los otros.» Aquí aparece la palabra libertad sin muchas indicaciones para determinar el sentido exacto que le confiere Hegel. sino qu n -lln 110 se (\. «El individuo que no ha arriesgado la vida puede sin duda ser reconocido como persona. no es el modo inmediato cómo la conciencia de sí surge. una distinción o matización en ese desprecio de la vida que Hegel aquí no hace. cada cual tiene que tender a la muerte del otro cuando expone su vida. 'lile In ti utoconciencia sólo es pu r s . para otorgarla solamente al espíritu. y tiene que mtuír su ser otro como puro ser para sí o corno negación absoluta. Se trata de invitarle también a la abnegación y al despego. Por . pero no ha alcanzado la verdad de este reconocimiento como autoconciencia índependiente. esta acción no puede ir más allá respecto del segundo yo. como hombre. Decir que la acción humana es necesariamente homicida resulta quizás excesivo. por lo tanto. su esencia se representa ante él como un otro se halla fuera de sí y tiene que superar su ser fuera de sí. desprecio de la vida. pues el otro no vale para él más de lo que vale él mismo. ni 5 su -srnr hundido en la extensión de la vida. La superioridad del hombre sobre la naturaleza lleva consigo la mostración de que la realización de los valores específicamente humanos no está vinculada a la vida. que salga de su hundimiento en lo biológico y cobre conciencia de sí mismo y esté también . esta independencia o libertad se pone también en relación con el movimiento negativo de la conciencia. Arriesgaba así su propia vida y la del otro y con ello acreditaba su aspiración a pertenecer a la Clase dominante y superior de la sociedad. Sin embargo. por decirlo así. No basta despreciar la propia vida.124 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 125 La acción despreciadora de la vida resulta típicamente humana. Si la acción del primer yo es abnegación. no equivale a querer suicidarse.el COIJ. Parece imponerse.exío parece equivaler sencillamente a independencia o superioridad de la autoconciencia respecto de la naturaleza." Hegel considera necesario este paso en virtud del concepto de reconocimiento mutuo que antes ha desarrollado. La persona que no ha arriesgado la vida es. libertad equivaldría a negación de independencia para los momentos o entes particulares. Ésta se libera en la medida en que considera a la objetividad natural como simple momento del espíritu. La manera de hablar de Hegel resulta dura. constítutívamente. Se solicita de su libertad que se libere. Su certeza o saber subjetivo de su dignidad humana.1 I1l1d(\ que n "ea para ella un momento qu I i nde a I'~ IPill(' '(1'. debe pasar a través del otro. Es una dignidad meramente subjetiva que no ha cobrado cuerpo objetivo a través de la experiencia real de S11 superioridad por encima de la biología. porque . aunque desde luego se debe admitir que de algún modo el comportamiento humano implica un desprecio de la vida. sino que todo hombre debe constituir una amenaza para el prójimo. que practicaban los estudiantes alemanes de la época. Su dignidad humana está por realizar. sin embargo. En ellas el estudiante se batía hasta el derramamiento de sangre.a c~>nciencia entorpecida de múltiples modos y que es. riesgo que demuestra el despego respecto de lo biológico. En él parece resonar un eco de las luchas del hombre selvático. pues deben elevar la certeza de sí mismos de ser para sí a la verdad en la otra y en ella misma. Si el. sino que se debe también despreciar la ajena. Por lo demás el pasaje se refiere al momento en que surje la conciencia humana. superior a la vida biológica. «Y del mismo modo.l" Este reconocimiento es abstracto.r pnrn 1>1. No basta arriesgarse. una autoconcíencia todavía potencial.

experiencia resulta para la auto conciencia que la vida es para ella algo tan esencial como la pura autoconciencia.» Se exige la supervivencia. la cual supera de tal modo que mantiene y conserva lo superado. se distribuyen en individuos opuestos. la independencia sin la negatividad absoluta. lo cual sólo puede conseguirse si el individuo mismo regresa a sí después de haberse dado a la muerte. por tanto. «Su hacer es la negación abstracta. y los dos extremos no se entregan ni recuperan el uno al otro. Pero la vida individual le es también necesaria.» Con el arrojo y la disposición a morir no se consigue el fin secreto de esta dialéctica que para nosotros fue ya determinado: el reconocimiento mutuo. En la autoconciencia inmediata. la muerte es la negación natural de la misma conciencia. sino que guardan el uno con respecto al otro la libertad de la indiferencia. Pone su esencia en la autoconciencia y desprecia la vida.. es una devolución del individuo a la universalidad. Pero. es de momento una división. sino para otra. notar cómo Hegel exige que se dé el movimiento total de reflexión y que el individuo conserve en la universalidad una vida de identidad con la misma que va más allá de la vida puramente natural. Este texto podría aportarse en favor de la inmortalidad individual. así como la vida. que simplemente son y no son contrapuestos. y son superados como extremos que quieren ser para sí. Entre 16s La escisión. desaparece del juego del cambio el momento esencial que consiste en desintegrarse en extremos de determinabilidades contrapuestas. no es la muerte corporal. con ello. así también la muerte.126 RAM6N VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 127 dispuesto al sacrificio de la vida al afirmar su personalidad humana. sobreviviendo con ello a su llegar a ser superada. "Por medio de la muerte llega a ser.» En . En efecto. mutuamente. y el término medio coincide con una unidad muerta que se desintegra en extremos muertos.intersubjetividad: entregarse y recuperarse mutuamente. al permanecer en el mismo plano biológico de la vida. Lo que en el. mediante ella se ponen una autoconciencia pura y una conciencia que no es inmediatamente para sí. evidentemente. la certeza de sí mismo en general. fondo se requiere. el simple yo es el objeto absoluto. al mismo tiempo. "La disolución de aquella unidad' simple es el resultado de la primera experiencia. Se debe. la experiencia frustrada tiene también un resultado positivo que consiste en la escisión del bloque inmediato de la autoconciencia que permitirá una mediación. Su "individualidad no subsiste inmediatamente. tal como se afirma en el individuo viviente. El bloque sin fisuras del yo se ha escindido por medio de esa experiencia de la lucha a muerte. . Ambos momentos que se han revelado como esenciales. como cosas. sino la muerte propia de la conciencia. . esta comprobación por medio de la muerte supera precisamente la verdad que de ella debiera surgir. la abnegación perfecta que se incluye en el acto espiritual que completa el circuito de la reflexión: un darse a morir que signifique un renacer. se disipa esta verdad para ellos mismos. es decir. la negación sin la independencia y' que. Precisamente porque no se dan estas características en ella. no la negación de la conciencia. «Superan su conciencia puesta en esa esencialidad ajena que es el ser-ahí natural o se' superan a sí mismos. y supera con ello. pero manece sin la significación postulada del reconocimíento. por tanto. .» cadáveres ya no se da interacción humana. que es un tema de controversia clásica entorno al hegelismo. Sin embargo. darse y acoger. porque llega hasta la muerte. pero no se adquiere para los que afrontan esta lucha.el momento "mismo en que su despego de la vida se demuestra real.» ' En la muerte no se realiza la comunidad apetecida. sin embargo. como conciencia que es o conciencia en la figura de la coseidad. «En esta. «Ahora bien.» La autoconciencia se afirma primeramente como yo individual. carece de la reflexión completa en la universalidad. la certeza de que los dos individuos arriesgaban la vida y la despreciaban cada uno en sí mismo y en el otro. sino en 10 universal y a través de lo universal. por tanto. En el cadáver el hombre queda reducido a cosa inerte. la lucha a muerte fracasa como primera experiencia de intersubjetividad. por medio de la conciencia. Porque se identificó precipitadamente con lo absoluto su afirmación de sí fracasa. pero que es para nosotros o en sí la mediación absoluta y que tiene como momento esencial la independencia subsistente. Hegel no se contenta con la muerte del individuo porque ésta destruiría el polo subjetivo de la verdad -él dice la certezaasí como antes no se conformaba con una certeza meramente subjetiva carente de objetividad real. pues como la vida es la posición natural de la conciencia. Se deben notar las dos características que Hegel apunta como requeridas para-Iograr fa . el yo y la vida. que no le restituye a la vida.

a) El señorío «El señor es la conciencia que es para sí. no ha sabido renunciar a ella. En cuanto conciencia meramente humana es para sí de un modo inmediato. bajo este punto de vista. Ya no es conciencia inmediata o abstracta. Pero el señor es el poder sobre este ser. sin haberse podido juntar ambos momentos en una unidad. Pero ahora el' señor ha empezado a realizar su humanidad. Ese fue el resultado de la dialéctica de la conciencia objetiva que hizo emerger la conciencia humana. al mismo tiempo. pues ha demostrado en la lucha que sólo vale para él como algo negativo. Ahora bien. a cada uno de ellos por medio del otro. sino que se limita a elaborarla. Su conciencia ha ganado en concretez.» De esta manera tenemos ya los dos personajes de la dialéctica del señor y el esclavo. pero. pero como son. por lo cual no puede consumar su destrucción por medio dé su negación. pero la cosa domina al siervo. b) como mediación o como un ser para sí que sólo es para sí por medio de un otro se relaciona a) de un modo inmediato con ambos momentos y b). El señor se agarra fuertemente a su conciencia humana. así en este silogismo tiene bajá de sí a este otro. como algo que tiene su independencia en la coseidad. del señor al siervo a través de la cosa. El siervo. al ser el poder que se halla por encima de este ser y este ser.128 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 129 «Ambos momentos son esenciales. . Y por ella se demuestra como dependiente. al comienzo. Por el contrario.» Lo específico del siervo. «Y en cuanto que él. el siervo. la cosa es para él algo independiente. a través de esta 9 . desiguales y opuestos y su reflexión en la unidad no se ha logrado aún. El señor. superior a la naturaleza. porque se ha mostrado superior y libre respecto de ella. el señor domina al siervo. se relaciona también de un modo negativo con la cosa y la supera. como autoconciencia en general." 3. Estos dos personajes han nacido de la lucha a muerte de las conciencias. Él ha puesto su esencia en la vida. tenemos que estos dos momentos son como dos figuras centrapuestas de la conciencia: una es la conciencia independiente que tiene por esencia el ser para sí. a través del ser independiente. a través de una conciencia a cuya esencia pertenece el estar sintetizada con el ser independiente o la coseidad en general. Por eso la relación del señor y el siervo es doble: «El señor se relaciona con estos dos momentos: con una cosa como tal. objeto de la apetencia y con la conciencia para la cual la coseidad es lo esencial». sino que ha adquirido una mediación. cuya esencia es la vida o el ser para otro. es para sí. a través de la conciencia servil y del mundo atado a esa conciencia servil. El siervo retiene el momento que al principio fue despreciado como inesencial y que en aquella experiencia se demostró que también se requería.. pero ahora. ha adquirido una mediación consigo mismo a través del siervo. Tenemos aquí descrita la primera mediación. la primera es el señor. está atado al mundo y a la vida. El siervo se resigna a la vida natural. de un modo mediato. pero ya no solamente el concepto de ella. domina la vida. la segunda el siervo. por medio del siervo. otra la conciencia dependiente. el señor se relaciona con la cosa de un modo mediato. por su parte.» Éste es el progreso realizado por el señor a través de la lucha a muerte. El señor es conciencia humana ulteriormente especificada. como el siervo tiene una estructura dual --es conciencia servil y mundo-s. ésta es su cadena. "El señor se relaciona con el siervo de un modo. mediato. Pero se da también una segunda mediación: "Y. Pero también el señor se encuentra en contacto directo con el mundo y a través de él con el siervo. a) como concepto de la a~tocon~iencia es relación inmediata del ser para sí. y. algo que puede ser propiedad de otro. El señor se relaciona consigo mismo.el señor se encuentra en relación con esos dos elementos que constituyen al siervo completo. asimismo. Se refleja en sí a través del siervo. es el estar atado a la cosa. sino una conciencia que es para sí la cual está mediada consigo misma a través de otra conciencia. el poder colocado por encima del otro. Señor y siervo. El señor retiene el momento esencial de la auto conciencia. pues a esto precisamente es a lo que se halla sujeto el siervo. a su vez. como un animal doméstico. Por eso será como una cosa. luego. el señor. a saber. Su dependencia respecto de la vida es su cadena. al mismo tiempo. en cambio. está vinculado a la naturaleza. de la que no puede abstraerse en la lucha. El silogismo que construye Hegel es el siguiente: El señor domina a la cosa. El señor se encuentra en contacto directo con la conciencia servil y a través de ella con el mundo.

«En e~tos dos momentos deviene para el señor su ser reconocido por medI. Su atajo se demostrará en seguida ineficaz.» El siervo se somete secundando la acción dominadora del señor. para el señor. por tanto. en cambio. domine"a la naturaleza y se sacie. la esencia. al En esta segunda mediación la cosa alcanza ai señor filtrada a través del si~rvo. La afirmación de su personalidad padece todavía de inmediatez. Se mueve todavía en una abstracción porque el ser humano consiste en relacionarse con el mundo sometiéndolo y experimentando su resistencia.» cosa depende esencialmente de la resistencia del material y por otra parte. . en el que esta acción de la segunda es la propia acción de la primera. El señor mantiene una: relación de puro domimo. Bajo este punto de vista el serrar ~ealiza. cuando consigue dominar el objeto y lo humaniza. La apetencía no podía lograr esto a causa de la independencia de la cosa' en cambio. es decir. . Se le some!e el otro Yo y la naturaleza. pues. es el puro poder negativo para el cual la cosa no es nada y. de otra parte. la relación humana más primitiva con la naturaleza. que ha. imperfecto.» ~l ~eñor alcanza.I!l relación. Ésta ya no le ofrece resls. El señor ha querido dominar directamente sin pasar por el camino del servicio. Para el señor. en la pura negacion de la misma o en el goce.r no le queda sino gozarla. la cosa es puro objeto de goce. al contrario.130 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 131 mediación . en ninguno de los dos momentos puede dicñá otra conciencia señorear el ser y llegar.» eSe da. a la negación absoluta. Su trabajo sobre la No se ha alcanzado todavía la comunidad espiritual ígualitaria porque no se ha producido un reconocimiento mutuo. Dejemos.Por eso. Éste lleva la peor parte porque tiene qu~ enfr~ntarse directamente con la naturaleza y sufrir su resistencia. pues ésta se pone en ellos como algo no' esencial. que ha tomado un papel que en principio puede parecer menos" humano. Se niega a sí mismo. una acción no pura. solamente para éste es el ser para sí. con su propia m?~pendencla. ~l SIervo ca. 'como se dirá en seguida. se va a descubrir ahora la imperfección de esa humanidad lograda por el señor. "Pero para el reconocimiento en sentido estricto falta otro momento: que aquello que el señor hace contra el otro (someterle) lo haga también contra sí mismo (que se: someta) y lo que el siervo hace contra sí (someterse) lo haga también contra el otro (le someta). esta evolución del siervo y veamos el fracaso del señor como hombre.se le ha hecho perfectamente dúctil y manejable.. Lo humano se ha' dividido entre señor y siervo. Todo es para él. domesticada o humanizada.o de otra conciencia. quien paradójicamente conseguirá más será precisamente el siervo. ninguno de los dos consigue ser plenamente hombre. que el señor no consigue ser perfectamente hombre. un reconocimiento unilateral y desigual. de momento. el señor. propiamente. en grado limitado. El señor en cambio recibe la cosa de manos del siervo ya elaborada. y el siervo. es decir. sin embargo.rga con la dureza de las cosas. El siervo. pues lo que hace el siervo es. sino inesencial. intercalado al siervo entre la cosa y él: no hace con ello mas que unirse a la dependencia de la cosa y gozada puramente. inmediata se convierte. el momento del reconocimiento en que la otra conciencia (servil) se supera como ser para sí. como ya insinuábamos más arriba. Éste secunda la acción negativa del señor respecto de la naturaleza.tenCIa. Al abandonar esta segunda dimensión al siervo padece él mismo una deshumanización. acabar con aquello y satisfacerse en el goce. en la dependencia con respecto de un determinado ser-ahí. Ya se ve. Se ha producido solamente. en cambio no se realiza como hombre. haciendo ella misma de este modo lo que la primera hace contra ella. NQ domina a la naturaleza negándola absolutamente' ni alcanza un reconocí"miento humano por parte del señor. por su parte. El sierv-o. Sin embargo. El trabajo servil se limita a ser un medio para que el señor viva como hombre. aquí. pero abandona el lado de la independencia" de la cosa al SIervo que la elabora. Al seño. Más exactamente: ser hombre significa dominar a través del servicio. «y otro tanto ocurre en el otro momento. sin embargo. de una parte en la elaboración de la cosa y. E) siervo no goza el fruto de su trabajo. Porque ser hombre significa tanto dominar como servir. .» Respecto de la cosa el señor alcanza también un pleno dominio a través del siervo. éste se le escapa y queda transferido señor. su humanidad. un acto del señor. por tanto él' es la' acción esencial pura en este comportamiento. lo que la apetencia no lograra lo logra el go~e. porque se encuentra sometido a las cosas y al señor se va a liberar a través de este sometimiento. El señor es el fin y el motor de la acción del siervo. lo consigue"ahora el señor al haber socializado o hUI?aniz~do su relación con la cosa.. Lo que no conseguía el puro apetito. sin embargo. Un cierto reconocrmiento que se revelará.

por el contrario.de esclavitud en Iibertad. El señor consiguió su dominio sobre las.tuv~ miedo. Un sujeto respecto del cual todos los demás sujetos serían simplemente sujetos secundarios cuyo papel consistiría meramente en secundar su acción. al rea- En el primer momento de la experiencia el si~~o se somete. En efecto. S. Nos q~eda ahora por ver la inversión del estado . El objeto. Y sin embargo. «Primeramente. Es un esclavo del esclav~. El reconocimiento no lo alcanza por medio de un hombre tan libre como él mismo. la conciencia independiente y que es para sí. y sobr~ e! siervo a través de su arrojo. retornará a sí como cOnClen?la repelida sobre sí misma y se convertirá en verdadera independencia. En definitiva éste es el aspect? decisivo. Sin embargo tiene en ella misma. «Sólo hemos visto lo que es la servidumb~e el!-el comportamiento . Siendo la obJetlv~dad del ~eñor la conciencia servil queda atado a ella. SInO no es o o entera.» .. Solamente así. «La verdad de la conciencia independiente (o señorial) es. 10 contrario ~e aquello que es de un modo inmediato. por tanto. ciencia humana a través de una mediación inhumana. Pero. conquista su 'gloria. pues "1 . do a 1 por por su esencia ha sentido e mie a mu erte . contra su voluntad. pero esta verdad para ella no es todavía en ella. una conciencia deperidiente.» El siervo también es hombre. Un sujeto puramente activo que no recibiría el contragolpe de su acción. saber subjetivo y verdad objetiva deben identificarse. y debemos pararnos a considerar ahora lo que es en y para SI rmsma. para la servidumbr~. Porque en el cristianismo el mismo señor absoluto se hace siervo y se somete. sino que en aquello en que 'el señor se ha realizado plenamente deviene para él algo totalmente otro que una conciencia independiente. de hecho. la certeza del ser para sí como de la verdad. El senor necesita del siervo para ser hombre. por el contrario. sin duda. el. en cambio. es decir " al señor absoluto. Él no es de nmguna manera señor. Con ello constituye al señor como ~erdad Objetiva. sino que su verdad es. El siervo se sometió porque . Veamos todavía cómo caracteriza Hegel el fracaso del señor: "Para el señor. es también una eXI?enencIa con ~1car:~e metafísico que pondrá al siervo en carnmo de su realización como hombre.la ur"ane gatividad' y del ser para sí. Un sujeto que podría dominar absolutamente sin someterse de ninguna manera. Queda así sometido. por tanto. a esos comentaristas se les escapa el trasfondo teológico cristiano de esa dialéctica. «No es para él una conciencia tal (independiente) sino. no es en rigor otro yo.:o desde el lado de éste. Porque despreció la vI~a dominó sobre ella. Hegel quiere ah~ra considerar la experiencia intersubjetiva del señor y del sIe!. el siervo. El ~e~o! queda esclavizado y el' esclavo liberado. esta conciencia se ha sentl~o angustiada t Por aquello no por este o por aquel Instante. Padece en sí mismo la acción mortífera de sus hermanos y la acepta. para ella. Inversión sorprendente del resultado. va a tnunfar. la conciencia servil. la conciencia no esencial es aquí el objeto que constituye la verdad de la certeza de sí mismo. significa sometimiento. pues. Pero como la comunidad. De acuerdo con esta medida es juzgado ahora el resultado del dominio señorial. Es cierto que ésta comienza apareciendo fuera de sí y no como la verdad de la autoconciencia. así también la servidumbre devendrá también.132 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 133 Algunos comentadores notan aquí 132 que el señor absoluto sería Dios. Dios sólo puede ser Dios en comunidad. pues ha expenmenta~o en ella :nIS~a esta esencia. porque el señor en el fondo ha fracasado en e~ intento ~e realizar la libertad humana. la acción no esencial de ella. esos dioses han de aceptar el ser también siervos los unos de los otros. Esa segunda inversión es uno de los momentos de mayor belleza de la Fenomenología.. ~osas. Pero claramente se ve que este objeto no corresponde a su concepto.» Si queremos traducir este texto a un lenguaje dependiente del dogma cristiano podríamos decir: el señor sólo puede ser señor en una comunidad de señores. la verdad es. a través del cual se afirma. sin embargo. el señor no tiene.s lizarse plenamente..u s~r queda todo referido al señor y es asr como se hace ~len o. sino de una conciencia dependiente y por tanto cosificada. s~ñor es l. la conciencia no esencial y. Este miedo. b) El temor Tocamos ahora un principio fundamental del hegelismo y que constituye el idealismo objetivo: certeza y verdad deben adecuarse. a través de este camino de servidumbre. Pero esta verdad le' queda extríns~ca. al esclavo.a esencia. así como el señorío revelaba que su esencia es lo inverso de aquello que quiere ser. El señor alcanza su autocon. Pero la servidumbre es autoconcle~cIa. del señorío. esta verdad de .

en seguida. muerte le confiere también categoría humana emor ante míedr. su liberación eomo 'hombre.s r para SI. sIerv. Recibe las' cosas sin aportar su esfuerzo. y aunque el miedo al señor es el principio de la sabiduría. pues en . esencia «Este momento del puro ser í . . un desaparecer detenido. en efecto.la de la sUbjetIvIdad semovíenre que todo lo moviliza.del temor. :~m~~ . Sólo así se dará en el siervo una reflexión completa que significará la posesión de sí mismo en la universalidad. gm ea para el fluidificar los pensamientos fiios d ~~t:~t~eiue ~a~a t~fe ~olide~ o esta~ilidad fuera del t~rr:~~: . A la: vida del señor le falta la seriedad' del dolor. El objeto no desaparece al trabajarlo.con efectos totalitarios. porque este .» El trabajo en cuanto tal no consume.» es también para ella. ~~tu~~or. parecía tocar a la conciencia servidora el lado de la relación no esencial con la cosa. el «El trabajo. Alcanzar la conciencia especula. El señor parecía ser el que se reservaba un comportamiento humano respecto del mundo.o resulta ser así un hombre concreto Al :rabaJa~ realiza aquel sometimiento y. expenmentado la nadidad de todo frente a a muerte. . trabajo:' Hegel va a msístrr. ._esta universalidad está objetívada en su Psole~? ~l senor./ DEL YO AL NOSOTROS 135 La humanidad no le es tan extraña al siervo como él ue pensar en el momento de someterse al seriar Su t P de la. Su temor tiene '.' . negador de la subsistencia de las cosas mundanas.a!a cosa y supera su independenci.1 ien ya. «Ello la ha disuelto interiormente la ha hech misma y ha hecho estremecerse cuant~ había en ell~ temblar en sí de fijo. es decir. Pero el . Se le ~a~e.. Al siervo le tocaba una relación inhumana con las cosas. Pero esta satisfacción es por ello algo que tiende a desaparecer. "Pero a través del trabajo llega a sí misma. al contrario de lo que ocurre con el goce.. ella: se materializa en el señor y a través de ' t cue~o conciencía refleja de sí mismo.' «Pero este movimiento un' 1 . Sin embargo. La . con ella. Este comportamiento es. la conciencia es en 'esto para ella misma y no el ser para sí. Refrena el apetito y retiene el objeto trabajado. sino que al se~fr. . No solamente. . sino que se le reservaba el tener que enfrentarse a las mismas a su mismo nivel. pero al señor el mundo se le entrega ya vencido en virtud del esfuerzo del esclavo. se encuentraen ella esta esencia humana SInO que la realiza o lleva a cabo. es e co ra «Además. pues le falta el lado objetivo de la subsistencia..» I ~ conciencia del siervo h~ ganado la universalidad or me~~.s ISO l~mente esta dISolUCIón uníhacerla Supera en todos los mo a . en este papel del ~:b~' Se repite aquí el drama del apetito y goce del señor para ponerlo en contraste con trabajo del siervo. al ser-ahí natural y la elimina po mend~osdsllngular~s su supeditación al r me la e trabajo. . la concíencía. que es aSI en esta auto- El temor es el principio de la sabiduría. es apetencia reprimida.mIsrn: raiz y. or eso ve~ce .?uro.» má:~~~r::o~e~ómola fluidez es para Hegel la característica tiva siznifi c~nce~t~. El temor debe completarse con el trabajo o servicio real. realiza por ~::~.. sometimiento al señor y trabajo: "Pero el sentimiento del poder absoluto en general y en particular el del servicio es solamente la disolución en sí. . pero sólo el principio. y además se encuentra realizada en el JO.' .espIrI u.134 RAMQN V¡\LLS PLANA . versalen general. Ha descubierto . 1." e) La [ormaoián cultural Es necesario -que todos esos momentos se junten realmente en el acto de servicio: miedo a la muerte. la satisfacción del señor se manifiesta vana porque es sin esfuerzo. experimentando su resistencia.. es decir" el trabajo forma. miedo ha sacudido a la conciencia servil . . eva a efecto realmente. la flmdlficación absoluta absoluta negatividad: el pUFO se la sIm~le de la autoconcíenejn. ante. ha sido absoluto y total. inmanente en ella misma. En el momento que corresponde a la apetencia en la conciencia del señor. .apetencia se reserva aquí la pura negación del objeto y. no se satisfacía con ellas. el sentimiento de sí mismo sin mezcla alguna.. de toda subsistencia es la e~~~~~a . mientras que ésta mantiene su independencia. por él contrario. De esta manera la universalidad del temor pasa por la particularidad y llega hasta la singularidad de la acción concreta.presente. Lo humano es vencer el mundo. aquella conciencia n . el señor dicho momento es su ~~j:t~.

En el fruto de su trabajo se manifiesta la negatividad de la conciencia humana que él ha conquistado por el temor. sino que está al servicio de la universalidad. la n~~u~nderse para afirmarse solalidad de la cual no q. sin embargo. nte como autoconClenCla su me t bj tivo extraño. delante del trabajador. Y I 1 ro ia negatividad. se pone en cuan o . La acción del trabajador no es la acción libre del señor. . «Este término medio negativo o la acción forrnativa es. mIen d o . ncia servidora convierte su Ahora « "Ua la concie '·'·fi caCluu '-"'" ne[tiva de que graCIaS a e. Es suyo y sin embargo no está atado a él. que ahora se manifiesta en el trabajo fuera de sí y pasa al elemento de la permanencia. . la singularidad o el puro ser para sí de la conciencia. la conciencia que trabaja llega. .137 ~ELYO AL NOSOTROS 136 RAMÓN VALLS PLANA objeto trabajado no es idéntico con el objeto natural. también una sigrn posm : 'no que tiene puro ser para SI en ente. que p rmanecerá siempre en la base de la experiencia intersub- su propia subjetividad la consigue s~La objetivación de d 1 obJ'eto. . esa naturaTrat>ajando destruye.o Y prouniversalidad misma 10 qu. Per? es esa Por eso el SIerv.e hasta que la universahaad sea . el temor. el siervo puede contemplarse en él como hombre universal.:uso. de este modo a la intuición del ser independiente como de sí mísma. er momento. porque o Je IV c.eñ~r ~l :1~~:O~ev~ste la forma del ~bjeto el carácter de UDlV~~ sa I . No es algo extraño como puede serIo el objeto natural.Pero ahora destruye este algo o ~: y se convierte de este modo . esta uDlversalidado~'etiva y deposita en el objeto en virtud de su temor y.» conciencia como es e a rm . queda muy mejorada en el siervo. el desarrollo u 1 tenor movera íd d plenamente real en la comUlll a . porque su señorío no se hacía patente en el esclavo. pero al mismo tiempo no ha sido aniquilado sino conservado.» en algo para SI mIsmo.» extraña ante la cua .» Aquella objetividad deficiente que alcanzaba el señor. es su obra que le manifiesta ante sí mismo. el ser para SI e. Ha sido elevado a una categoría superior porque ha sido «formado» o humanizado. En él se supera la ~aturaleza El trabajO hum:n~~ ue con el despreCIO señorial una . la vida. En este sentido se puede decir que el objeto natural ha sido superado o vencido. .a ue el siervo ha conqUlst~do trabajado.o se ace le va a quedar deficttan.» . t de lo permanen .» gativa con respecto a su pnm. no olvidar que el siervo alcanza así una satisfacción que es ya humana. el ser para SInreospf~ ser para ella y se revela a la • . El señor no hace en sí mismo lo que el siervo hace. pues. el ser para SI eVI ll isrna en y para SI. caso convendrá ver como ro que en lllngun jctiva humana. . exterioriza u objetiva el temor. la sociedad igualitaria. se conVierte en o J trapuesta que es. SI. e a . . que r d e hace real y concreta. Es una satisfacción solitaria a la cual le falta el reconocímiento de la otra conciencia. Tal u:wer~~~re Strabajando.'d sti conc. precisamente porque ante el trabajador el objeto tieñe independencia.' 'ob' etiva o entifica su propIa Sl~J . En el concreto puede ver su propia singularidad. su ser «pues en la f. al mismo tiempo.manera masbP~: ~csu ¿uperioridad humana. la comunídad espiritual no se ha conseguido todavía y en cualquier caso esta experiencia de intersubjetividad no ha conseguido realizar plenamente el yo que es un nosotros o el nosotros que es un yo. pero que adolece todavía de un defecto radical. ella' en el temor. cuando trab~ja. Es solamente una primera experiencia que pone en camino de realización al concepto de espíritu. tal en el elem~D~ n ente que es para SI. Por último el objeto es independiente porque lo pone al servicio del señor. Conviene.. «La relación negativa con el objeto se convierte en forma de éste y en algo permanente. . sino algo suyo. d Pp~ erior a la 'naturaleza. inter:subjetividad. en la formaCIón. r r: J . a ella un otro o solamente p. Ha sido transformado. En el objeto elaborado' el siervo puede contemplarse a sí mismo.ormación . pe . gularidad humana o e se al hacerlo lo supera o lllega.» De esta manera el objeto gana una objetividad plena. Y como este objetó singular lleva en sí la forma negativa de su ser natural. su propia objetivación.~et~a s~~!~e~t: s~erando la forma conpara sí. solamente esta significaCIón bien la formación no tíene. Está ahí. ecisamente la esenCIa este algo objetivamente 'negativo es pr P « era 1 ha temblado.encla.s par ella misma.ara "En el señor. en u d . «el caso» por excelencl~ ae: Io con el cual llegel CIerra Veamos ahora el últImo arra É él nos va a insistir en la dialéctica del s. 'd iene como su r: . . Por eso la dialéctica intersubjetiva no puede terminar aquí. eso es supnte el trabajador elaboran o e 1 aI?en • la-forma natural del mismo. lidad del objeto. Ademas La conCIencIa al trabajar 1 r para SI e" ' .

objetividad originada yle s~ verdad en sentido proen e sujeto. sólo pare~ s~~. a. «y del mismo modo que la pura forma no puede devenir esencia. la esencia negativa seguirá siendo para ella algo exterior. el señor. sólo es un sentido propio vano.» . La subjetividad sólo alcan . e . «Si la conciencia forma sin pasar por el temor primario absoluto. que no se ha radicado en la universalidad. pues su negatividad no es la negatividad en sí y su formar no podrá darIe la conciencia de sí como de la esencía. El siervo un ~xtrano. puede ser formación universal. "y si no ha sufrido el temor absoluto. La ~l sometimiento.contrario tiene su esencia l elaborado esta esencia ~s ad: ~msmo. en 10 formal y no se propaga ~ ~alare~~~~~ncia.t? el un . «~eviene.udida por el temor. comoosel~~m. Si no se ha dado este temor absoluto la conciencia seguirá considerándose una cosa entre las otras. una libertad que sigue manteniéndose dentro de la servidumbre. Pero esta hU~:~~d h~mana por el temor y evar a cabo realmen te por m dí da l del sl~rvo se ha de . Su servicio será igual al de un animal doméstico. un otro. Es necesario que esta negatividad la empape y la «infecte» sin dejarle un rincón de solidez. su sustancia no se verá totalmente contaminada por ella. n I o extraño. «Sin la formación el t . sino solamente una angustia cualquiera.permanece interior. que seguía siendo _ ma su esencia . precis~mente :~I~l d~ e~t~ reencontrarse a si misma. za expresarse por medio del t b . subjetividad ha . Sinn.» La exteriorización de ' .» ormaClOn y No basta la subjetividad . seguirá inmersa en la naturaleza. Éste quedaba aíí d penondad del siervo sobre esc1a ena o porque po ' va. constituye una alienación. a pesar de humana. que significa obstinación y que separando sus partes se convierte 'en eigen. en el referirlo a sí. ciencia no deviene p' el1mor . . Se requiere el temor absoluto y total para cobrar conciencia de lo negativo y devenir así hombre. no exterioriza la esencia negativa de la autoconciencia.~:r!~/a.~~s f~~~:. Al porque le falt~rÍa el me~5IUJderasería plenamente consciente la e la reflexión.138 RAM6N VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 139 Se resalta una vez más la su . «Si todos los contenidos de su conciencia natural no se estremecen. nor se quedaría sin cuerpo. Exterioriza entonces un «sentido propio» que carece de universalidad y el siervo no podrá reconocerse en su obra como hombre. que él mismo no es una cosa. .» Un temor puramente inte .Sl~U. el poder de oponerse. que así se convierte p forllma es precisamente su ara e a en la verdad. tan. ~l t~mor se mantiene conclencJada del ser-ahí.» «Para esta reflexí del temor l IOn son necesarios los d ambos iguarm~nt~e~eservicio en. temer esto o aquello.» ra ajo que sólo parecía ser un Un trabajo que no proceda del temor y la sumisión. sería el trabajo de un animal al servicio del señor. ge?eral. su plemtud al formularse y . Con:tit~ ser propIa del sujeto a pesar pro.le .» Se encuentra a sí misma al trab . A través del objeto nera plenamente objetiva mI as para el.en el trabajo no el fruto del trabajo no dej d arma sU~jetIva objetiva da en d~ su ~xteriorización. Sacude y relativiza la aparente solidez de las determinaciones concretas y muestra que el hombre está por encima de la coseidad. sentido propio.» . como nos ha dicho antes Hegel.~ No basta.alcanzado ~t:e r~qUlere la objetividad. Y lo que en su trabajo haya de propia afirmación será sencillamente obstinación semejante a la de un cuadrúpedo. «Sin la disciplina del servici . por el temor 'e~or.y ara e a rmsrna.) Su libertad.sobre algo. no objetivarse ni tan . siervo de una may a a vez refleja.trabajo que no brotase de :~t:J~~:e~? !dampoco ?astaria un Je lVI ad preVIamente sa- . esta conciencia pertenece aún en sí al ser determinado: el sentido propio es obstinación t Eigensinn}.modo UllIversal. encuentra su sentido CIa tener sentido para el' momento inicial. (Hegel juega con la palabra Eigensinn. En este caso el trabajo no sería verdaderamente humano. e 10 e trabajo exterior. . la forma no se convierte para SI. «Por el hecho de col ~~~~ :~: en algo otro . sigue siendo una libertad que no se ha liberado a sí misma. concepto absoluto. pesar de que el trabajo ' ajar. sino una habilidad capaz de ejerce-rse sólo .» mudo y I a con- El temor que lo fluidiza todo destruye la coseidad de la conciencia. considerada como expansión más allá de lo singular. tampoco esta forma.:t~s. se cump. ::n::~o propio. pero no sobre el poder universal y la esencia objetiva total. por tanto por m .

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RAMÓN VAUS PLANA DEL YO AL NOSOTROS

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La forma es solamente una determinación particular, carece en sí de la universalidad total y absoluta. Una forma que no procede de la esencia; a pesar de Superar la singularidad, se queda estrecha. Un trabajo que meramente imprime formas se queda en habilidad artes ana o particular, no es traba. jo humano dotado de la universalidad total. Esta habilidad domina una parcela del ser, pero no es poder absoluto· sobre la totalidad. No es una acción espiritual que en el fondo debe ser acción del absoluto sobre lo absoluto. Es inútil destacar· la profundidad y grandeza de esta concepción del trabajo. En ella se pone de relieve el carácter formalmente espiritual y humano de la acción transfor_ madora de la naturaleza. El trabajo, diferenciado de Una habilidad particular, arranca de la conciencia espiritual del hombre y domina todas las Cosas. Por parte del hombre viene a ser su lenguaje y su expresión. Por parte del objeto natural elaborado significa una elevación de este objeto, desde su ser natural a un nuevo ser humano y por tanto social. y esta categoría' específicamente humana del trabajo procede según Hegel del temor y el sometimiento absoluto. El hombre sólo puede actuar como hombre a través del sometimiento absoluto. Entonces se hace capaz de dominio uní. versa! y de autoafirmación. Pero el trabajo no es todavía una plena realización del hombre. En el fondo queda algo que no ha sido todavía satisfecho, el deseo de reconocimiento y de sociedad perfecta. El producto elaborado expresa al hombre frente a otro hombre, es un don social que busca el sometimiento reconocido y libre por parte del otro. Para ello, sin queda todavía, según' Hegel, un largo camino por embargo, andar. Inútil también Subrayar el carácter premarxista de estos te!<tos. Lo que Hegel exige del trabajo en la línea del temor absoluto será después en Marx la miseria absoluta del proletariado, capaz de dar conciencia humana a loaclase trabaja_ dora. Pero en la reinterpretación marxista de esos textos habrá una protesta que no se encuentra en Hegel. Éste parece dar por sentado que las cosas son aSÍ, sin más. Marx por el contrario, emitirá un juicio de valor negativo sobre esta relación de señorío-servidumbre. Significa una opresión que debe ser Corregida y que no basta digerirIa con el pensamiento.

. , En ella se recorren utoconcíencía. .. o .studia la libertad d~ es~ an;madas estoicismo, esce tl~IS:r_ P 1 res figuras de conciencia ra nuestro tema de a m . l conciencia desventurada. Pa ialmente dos. puntos: pri¡Ubjetividad nos inte~esan es~~';¡e la experiencia del ssrmero, la autoconcie?~Ia q~e sa ana universalidad re.al. ! e.¡ supera su indIVidualIsmo,.g . en dos autoconclencú~s VIC.O , . .• n de la autoconcíencía dará hora en el gundo, la eSCISIO la del siervo, se ara a . 'n distintas, la del señ~r y. . dividual misma. La s~peraclO de la autoconcíencía !n I 1 nciencia desdIchada,.y seno . .. e constituye a co 1 nciencia de esta escisron, qu . r r dad por parte de a co + d la adquisición de !a umve',~a ~e un momento interesante : individual hara a me rnedi: '0' n de la Iglesia en la person . .se'dad' laCI intersubjetívi . la

del clérigo.
1 .

El estoicismo

,
oponía1 a lib esta. Pero a 1 er _ como en s~r años despues

id e • la la VI a, s La auto conciencia, al1 emerger indosede de vida. Realizaba su libertad separan tarse del mundo t.ad consiste no '1 tanto en escri .scribiIra , Hegel pocos . d libre dentro e e . Como , de la Fenomenología,

. t e en haeer abstrae. que consis amente negativa, onde al eoneept o de «esa libertad f~r d natural presente, no .corresp mo en la alteridad. ción de la rean a la igualdad consigo ~IS or otra parte y libertad, pu:: ~t~e ei~tuirse en' otra eonelenel~ Yió~con la'realídad Por una par Le ~1 do debe ser libre no en re ac absolutame.nte haOe~~amisma realidad-.!"

El capítulo IV de la Fenomenología, dedicado a la auto. conciencia, se continúa con, una segunda parte en la cual se

li se en la conciencia do a rea Izar Esta libertad ha empeza su relación con el mun d o del siervo. Por lo que resp~ct~ ~ifica el dominio rea! sob:e . to cómo el trabajota a gsu re laci , con el senor, sm hemos VIS acion las cosas. Por lo ~ue .respec. encuentra alienada. La ~senembargo, la conciencia servl; s~l siervo en el señor. Al SIervo cia de lo humano ll;l c?ntemPa~a saberse plenamente ~?mbre. le falta el reconocimiento p 1 dialéctica de su relación cO,n Siguiendo, sin em?argo, a ar el pensamiento y a traves 1 ndo la conciencia va a ga~ . ma como universal. En e mu ter a SI mIS .. t aba d éste se va a recono. l borado la conciencia r ae;ecto, por medio del objeto ee; mundo. Su objeto le pcrt~ . - se sabe en umdad c<;>n '1 Realiza así una umda. al mismo tiempo ;s hbr~:~ e (conciencia), Esta UTIlsf de ser en sí (objeto) y e ser ensamiento, En ~ste. mom~?to 'dad es lo que J:Iegel llama 1~ mismo. La con~IenCIa e~. l~ore '¡¡",., pensamiento y libertad son ~~/~: J~'" lL ti" .-ool.,,..¡o
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142
RAMÓN VALLS PLANA

~n tanto que es consciente d ' . Jeto. Su reflexión se realizae SI mls;na a través de su obque no le es extraña, que es su a /ra'!es de una objetividad no q:zeda esclavizada al ob 'etoP opta obra, y en la reflexión estadIO de libertad (todaví/' . Tenemos, pues, un primer lo que históricamente se h II Perfecta) que corresponde a tad que es, de mome~to m~a amado estoicismo. Una IíberSe ha superado la ab t ~ente pensada. a s.~r~eal,porque no se ;p~~ceCl~nm~I ¡O, ~l yo ha empezado UilI, a Con él. Pero esta unida n o, SIlla que se sabe en davía, una unidad inmedi~ta d con el mundo es ahora tosu propia mediación. La (~fer~~~i~e~erá desgI.osarse. y g~nar del mundo es una diferenc' • e la concIencia respecto esta verdad de la concienci~a en:e:amente pensada y con ello tracta: s oica se queda en verdad abs-

DEL YO AL NOSOTROS

143

escepticismo será mucho más radical que la primera negación del mundo llevada a cabo por la apetencia y el trabajo:
«Mientras que la apetencia y el trabajo no podían llevar a término
la negación para. la autoconciencia, esta tendencia polémica contra la múltiple independencia de las cosas alcanzará, en cambio, su resul-

T-

lado, porque se vuelve en contra de ellas corno autoconciencia libre ya previamente lograda; de un modo más preciso, porque esta tendcncia lleva en sí misma el pensamiento o la infinitud ...» 137

«La libertad en el en' . ~~ ~!n~~:iento puro, v~rd:~n:;~~toas~le~~solamente como su verdad no la libe;t1'd e:¡V~o~i!anto, sola~ente el a!a:;~~;t~le~: l~ell'~ontenido f;d~~~~~r:~~o d:nl gene~( f~~~:~~~~l~a:a as cosas, se ha retrotra'd - lOa

t:

q~~enc~aes. ~o~::~~t~ ,'~ margen de la SI m~sma.»lJ.

, La identificación de la co . .' ~ así me:amente fonnal. Vue~~encIa con el mundo resulta ser d.eter;ffiInaciones que el mund a perder toda la riqueza de ~le~cla abstracta. Su abstrac~ó~rece. Vuelve a ser una con. ua. Es un yo que, como e n? es ya la del yo índíví.: es~a universalidad abarca el !u~SamI~nto, es universal. Pero m~sma, toda la complejidad d' Ido SIn r~producir, desde ella tOICO queda pues b . e contemdo pensado El d ' ,aJo este punt d' . - esm~n o o por encima de él El .0 e VIsta, separado del senor en el estadio anteri¿r EfstO!CO es ahora semejante al turaleza por su desprecio a senor se separaba de la nael pensamiento. Es libre d a v~da, el estoico se separa por ta, 10 mismo la de sentar~!P~~clandotoda situación concresabe que pensando su situación 1un trono o ser esclavo. El . a supera y se libera.l35 2. El escepticismo

i .

La negación del señor era individual y abstracta. La del siervo era ya real, pero todavía individual. La del estoico ganó ya universalidad, pero esta universalidad era a su vez abstracta. Ahora el escéptico llevará a cabo esa universalidad destruyendo con su pensamiento toda la solidez del mundo. En un primer momento el escéptico destruye solamente las cosas, pero al fin su obra destructora le va a alcanzar a él mismo y perderá la solidez que como sujeto pensante se otorgaba el estoico. En efecto, el estoico era -a su modofeliz. Por el pensamiento se liberaba de toda situación penosa. El escéptico pone en marcha la fuerza destructora del pensamiento universal. Al principio este juego puede resultarle divertido. Nada es sólido fuera del pensamiento. Pero al fin el pensamiento está ligado a las cosas. Destruirlas equívaldrá a destruir su propia solidez. Con el escepticismo la conciencia descubre, pues, todo su poder negativo en relación con el mundo, pero en definitiva esta grandeza suya se le convierte en servidumbre, porque sin mundo se pierde a sí misma. El vértigo devorador del escepticismo acaba por devorarle a él mismo. Entonces se convertirá en conciencia religiosa: una conciencia que pondrá el yo esencial más allá de ella misma, Por 10 mismo esta conciencia religiosa será una conciencia desdichada. La división de la conciencia escéptica y su tránsito a conciencia desdichada lo expresa Hegel aSÍ:
«, ..no logra aglutinar estos pensamientos acerca de ella misma; por una parte, reconoce su libertad como elevación por encima de toda la confusión y el carácter contingente del ser-ahí (=residuo del estoicismo) y, por otra parte, confiesa ser, a su vez, un recaer en lo no esencial y un dar vueltas en torno a ello.» !l8 «En el escepticismo la conciencia se experimenta en verdad como una conciencia contradictoria en sí misma; y de esta experiencia brota una nueva figura que aglutina los dos pensamientos mantenidos separados por el escepticismo.i, ya que es en realidad una sola conciencia la que lleva. en 'sí estos dos modos. Esta nueva figura es, de este modo, una figura tal, que es para sí la conciencia duplicada de sí como conciencia que, por una. parte Se libera y es inmutable e idéntica a sí misma, y que por otra 'parte es la conciencia de una con-

Pero aSÍ como el' 1 ahora .el escepticismo ~~c aavo ~ra la realización del señorío ser da rea!ización del estoicismo 13~ El pensamiento estoico va la ,es.encialidady consistenci: d ever:;r escepticismo negando multlples que le quedaban ex~!O as esas determinaciones nnsecas. Esa negación del

144
RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS fusi~n y una inversión absol ' es sImple libertad de ' ,utas, En el estoicismo la a ',. realiza, ,<1estruyeel otr~II~~rr:ti en el, escepticismo est:tfi~~~~I~ncIa se duplIca y es ah . e ser-ahí determinad a se ~t~~s~~~re~~~::pi{t~d=lg~nt~~b~e~s D~n~~~r:Od~í ~~~~~~~~a~~~~~~ duplicación de la auto uno ,sol~; se hace de ~ste modr y el SIervo, concepto de ,. conCIencIa en sí misma o presente la desventurada :~PIntu, p~ro, todavía no su u~i~~e es esencial en

145

el

~olamente contra~~ct~~?~~:~~Iade sí como de la e~~n~ialad~;l~~!~~Ci; , ,Omitimos una consider " , tlclsmo en la Fenomenolo ~clOn mas detenida sobre el esce . ~e relacionado con nuestn~It~!~r no, co~siderarlo directame~. ~uega un papel importante en jaD~~~~ ruego, el escepticismo ?rno el mismo Hegel nota e . la ectíca de la conciencia ~Inas directamente dedicadas n la mtroducción.140 En las serva Hegel cómo en el esce t~ :sta figura de conciencia ~bSu a ' , P rcrsmo la '. D CClOnnegativa sobre los . concIencIa descubre na acción que la con cien .conten?dos objetivamente dados -:qS objetivas, pero que ent~Ia realIzaba ya en sus tres figu' de la sensibilidad se len~~:uno podía explicarse. El o; q cosa de la percepción Est maba y se le convertía en y se convs--rr . a casa a su ve -~o~ nVertla en.la fuerza como objeto d 1 z, se e~fu:naba d a, como conCIencia escé •.' e entendImIento ~structiva y sabe que y epdca, ha descubierto su fuerz~ a entonces la ejercitaba.
á-

rto

3.

La conciencia desventurada

. Hemos visto ya cómo es d~blamiento del señor y figura ha interiorizado el des d eten ' e SIervo Tam ta . er espeCIalmente en ella S ' .' po~o nos vamos a A J::lc,Ia especial dentro del tem~ r ~. ~~tudlO tiene una imporqUI nos limitamos a dar e igion en la Fenomenología P?¿-a detenernos en el mom~~;es~m,en breve de su dialéctic; m'.(ca la mediación de la 1 o ,e mtersubjetividad que sígcOJ::lcl'e . . e er'ecía en la . ' ncia pIadosa. expenencia de la :El primer párrafo e 1e capítulo IV de la Fe'noomne lcua} se abre la última parte de' pos' " no ogia t d dí ¡ lClOn de conJ'unto d 1 d ,o e rca Hegel a la . rad T e rama de la '. ex. a. odo Consiste en qu COncIencIa desventu. nllSma E" 1 e es una concienci di 'd' IJe" . SLO a ~ace inevitablement ' . . ,a lVI Ida en sí ella a l~ contradIcción en el fondo edmq~let.a y desgraciada. la 1 estan ahora los dos person' e SI mIsma. Dentro de lle l.1cha del señorío y la servid~~~s que Se enfrentaban en gqdo al triunfo y a la quietud _ re y «~uando cree haber de la ullldad» se ve expul-

r

sada de este descanso para ser arrojada al polo opuesto de sí misma. . Pero ya en este primer párrafo Hegel anuncia el desenlace del drama. La agonía de la conciencia desgraciada tendrá un final feliz, se reconciliará consigo misma .y esta reconciliación será «el concepto de espíritu hecho vivo y entrado en la existencia». A pesar de su desgarrón interior, la conciencia desventurada es una conciencia. Lo es ya en sí, pero le falta serlo todavía para sí misma: no ha ganado la conciencia expresa de su unidad.t" Respecto de este primer párrafo conviene notar solamente que Hegel anuncia un final que será «espíritu vivo y existente» cuando en realidad, al final del capítulo, se alcanzará solamente el estadio de la razón, dentro del cual el concepto de espíritu tendrá todavía una realización deficitaria a causa del predominio de lo individual sobre lo universal o comunitario. Una segunda observación la merecen las palabras con que caracteriza aquí Hegel al espíritu que anuncia: la conciencia es ya espíritu en sí porque es contemplación de una conciencia en otra. Ella misma es a la vez el otro. Anunciado en su conjunto el drama de la conciencia y su final, Hegel describe a continuación los dos extremos o polos en que la conciencia se divide: ella misma, en cuanto conciencia esencialmente mudable, el polo de «lo inmutable». Este segundo polo es el nombre que aquí le conviene a Dios, Un Dios que para la conciencia es' de momento perfectamente trascendente, distinto de ella misma 'y que proyecta en la lejanía sin reconocerse en él. Este polo trascendente está visto por la conciencia como lo esencial, totalmente ajeno a la mutabilidad que ella experimenta dolorosamente en sí misma. La agonía de la conciencia consistirá en querer suprimirse o superarse a sí misma para pasar al extremo de la inmutabilidad. Pero jamás podrá alcanzarlo, El Dios inmutable la repelerá siempre hacia su propia finitud. En esta lucha, sin embargo, ocurrirá algo que de momento no se podía sospechar: el mismo inmutable quedará afectado por la finitud y la mutabilidad de la conciencia: Dejará de ser así el Dios absolutamente trascendente para convertirse en el Dios cristiano que deviene él mismo' hombre. Y este descenso de Dios posibilitará el ascenso humano. A través del Dios encarnado la conciencia humana conseguirá el contacto verdadero y efectivo con el inmutable. Ella misma devendrá

y

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10

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DEL YO AL NOSOTROS

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d,ivin~. Hegel distingue a uí nenCIa religiosa que tiene~ un~~s momen~os en esta expea) La conciencI'a se mportancIa especial' remonta 1 ' . como lo distinto de ella misma Ea o Inmutable considerado ~~. Se ve repelida entonces p~r ~;el momento religioso reísI?S que condena. Este mom íos ~ue aparece como un daica o al reino del Padre ento equIvale a la religón juPero para ser repelida .d hum~na o finita ha tenido esde lo inmutable la conciencia de DIOS. Cierto que en est que aparecer en el seno rnisrn to a Dios, pero lo ue H e momento aparece como lo o o ele~ento humano ~ la ~f~~:~::a~a es la aparición d/~et~ resu ta ~er un Dios interesad . uesto que Dios condena cendencIa no es tan ab 1 o en la humanidad Su t homb D so uta que le h d . rasre. esde Él mismo se 1 aga esentenderse del ment~ de su mutabilidad Ve e hombre arrojado al torASI ocurre un segund¿ mutable queda él' momento, en el cual el D' b)' mIsmo revestid d lOS in-: DIOS afectado por la ,o e ,mutabilidad: mo~ento religioso cristiano o e~m~landad humana. Es el n este segundo mome reInO del Hijo. entre Dios y el hombre ento ha empezado ya una unidad ~ec~a,porque el Dios-ho~~r~o c~~t~ ul1ldad es todavía imperre. a conciencia humana mi~m 1S0, es otro hombre distinto rgiosa, Hegel nos dice inclusa que hace su experiencia requeda acentuada la trascenden~1'aqdue Dc.on'esta encarnación e lOS:
«Pues si por' la 'fi .que 10 inm'utable gura de la realidad singular mos que 10 inmut~e ha acercado a la concienciaParece, de una parte, uno sensible e impe~~~r:~l ahora. para. ella' y .fre'n!e ~trfl parte tenee, con toda la rigidez d 1 e a como Un . e a go real." 142

.reemos muy importante advertir cómo la unidad de la con.íencíay de Dios se concibe de una manera actual, es decir, que no se trata de una comunidad dada de una manera estática, sino de un acto vivo que es acto de los dos extremos. Una consideración más amplia de este punto nos llevaría demasiado lejos. Hacemos la observación sólo para notar .ómo se produce aquí lo que ya decíamos al estudiar la dialéctica del señor y el siervo: la unidad de la conciencia es un co-acto. El capítulo termina con la descripción de la experiencia transformadora de la conciencia desgraciada. Esta experiencia tiene también tres tiempos: a) El momento de la contemplación. En este momento resalta la lejanía de Dios. La conciencia se comporta piadosamente. Se hace consciente de su unidad con lo divino de una manera meramente sentimental (Hegel dice musical). Lo que todavía le falta a este momento es llegar a pensar conceptualmente la relación entre los dos extremos: La devoción lleva a la cruzada. Nos encontramos en una figura de conciencia que reproduce el estado de conciencia del devoto medieval. Éste buscaba ya la presencia de Dios en la tierra, en el lugar terrestre y concreto donde Dios había pisado y dejado su propio sepulcro. Pero la cruzada debe fracasar. Significa todavía una comprensión demasiado carnal del cristianismo. Busca la concretez y singularidad humana de Dios entendiéndola de manera muy material. En este punto .Hegel emplea una expresión sorprendente:
« .. .al pasar por la experiencia de que el sepulcro de su esencia real e inmutable carece de realidad; de que la singularidad desaparecida, como desaparecida, no es la verdadera singularidad, renunciará a indagar la singularidad inmutable como real o a retenerla como desaparecida, y solamente así será capaz de encontrar la singularidad como verdadera o "como' universal-.!"

'. lOSencarnado .' . Pues r supnmIr la carnalidad se Interpone. Deberá ara CO? este ?~os que se le ace;c po~er realizar su unidad Cnsto espIntual quedará ella .a y solo, cuando alcance al
e) Con 'esto llegamos al tm1Smarealmente divü:iizada se encuentra ella . , ercer momento Lac .' . i~e~ti~cada Con 10~~:~~ae~es~ sinflaridad ~oncre~an~e~~~a SIO OgICO o el reino del EsPf.t e momento religioso ecle~ como ~I?- momento de alegría n u, car~~terizado por Hegel . OmItImos la consideració y reconcIüación. l1lficativos en orden a'u n de d~s párrafos altamente " de~,~ristianismo que n~sz~:;e~ la mterpretación concept~:i (pagInas: 212 edic Hoff' Hegel en toda esa diale' ti . meisre-, 130 en la t d CIca ra . castellana).

La misma carne del D' .

,'

..

No ~ahe duda de que aquí Hegel alcanza un punto extremo de su pensamiento: nos dice que singularidad verdadera significa singularidad universal. Expresión de gran belleza, extremadamente sintética y aparentemente contradictoria.,. en la cual se espejea todo el hegelismo.Expresión que debemos recoger como muy importante para nuestro tema, en orden a determinar la absorción de la personalidad singular en la comunidad, Hegel se niega, desde luego, a identificar la esencia de la singularidad con la singularidad material, atada a un lugar delespacio y del tiempo y ajena o extrínseca res-

El singular material realiza en efecto el singular. en lo tocante al una acción propia. table con su propia aCClon. no se ha identificado todavía plenamente con Dios y. d 1 interioridad pura co d table: ni por el can:IllOde eu:a acción religiosa en el mun o.su d la libertad de la eCISI . en c.: saber el contac o . e) La mortificación. . No se ha realizado una unidad perfecta de las dos acciones.149 DEL YO AL NOSOTROS 148 RAMÓN VALLS PLANA pecto del universal. pero de manera muy imperfecta.~~~~~afn~ed!at~. a fin de que la redención operada en su carne alcanzase a todo hombre singular. . Con este paso empezamos a salir de la Edad Media para entrar en la Moderna. 'n) es una aCClOn q . De este modo se completa el movimiento de reflexión que parte del universal inmutable y desciende hasta la singularidad humana y mundana. CO nsigue lo que se prop0.ra de su e~trega:t s . por el contrario. . Detengám~~~~::stft~~Oe un auténtico caso de esta medlaclOn porque e . del u :rJl~g:~ao en el trabajo y en d repu la o . decían los antiguos. la acción de gracias y su trabajo en el mundo 'son obra suya. ~~t~ lo conseguirá al~ra d~~a~~: '\ 10 Ulllversa mmu . ASI. La conciencia. Esto precisamente constituye la desdicha de este momento.e ue sirve de medIadora a . la voluntad) como e . ': J1 ta La conciencIa estaba Y '1 Y trataba siempre de ~~ uco~paraba continuambent:al~:r ~a mediación de esta dr~. l~ conclenc a en relación con lo ínmuta e. renunCIa . .ne. sacnficlO !~ad y al goce). nota Hegel. deja .»~ . que (su acclO 1 144 d 1 la concienCia como ta ». '1 mismo una concie~cIa «ya El consejero esplntual es. va a III ~n pasar l n el trabajo Y en . Una singularidad que surge del universal y se queda en él.d d se afirmaba todavía . . Empieza a dedicarse al trabajo y al goce en un mundo que ahora ve como sagrado.' ero espiritual. todo parte de Dios por gracia y retorna a El en la acción de gracias. En sí mismas no son ni valen nada. de intersubjetividad: . al intentar unirse al mrnu. ción) ni por el camIllO le haga de mediador. . b) El' segundo momento de vida cristiana consistirá en pasar de la contemplación a la acción como resultado del fracaso del sentimiento religioso y la cruzada. Ésta será por me 10 '¡\ la mediación. .:ed~b~r~ts:a com~ extr~mo~~~i. s. vidor la propleda Y 1 ue hace> 145 .ablen o fa acción de gracIaS. • de o q . tanto el ángulo su bnuncia Abarca l' ulo 1 Así se consuma a r~. Las cosas retienen su dimensión negativa o su nulidad frente al hombre. Hace enton~es objetivo (renUnCla a la pro~e esta manera alcanza el cu to algo que no comprende y . a conciencia desv~ntuyr~~~d~~ti~caciÓn éon lo unive(rS~t:~. de la IgI~Sl\a mediad. .sí m~!~:.tual la conciencia se .~~~n~on ello. to de una decisión ajena. uanto acatamlen lado de la acción o de la «La aCCIón. por un lado. sino en el inmutable mismo. Y el mismo trabajo y goce cristianos del mundo son a su vez un don de lo alto.ión dIe . Éste se ve obligado entonces a dar gracias a Dios. el d que renuncia a su jetivo ! ~ s~~e~í~ismo por ella y. también a su rea 1 a voluntad. con la "timo de sí mIsma. 1 permanece aun la conciencia inesen~la disfrute. . El esquema sigue siendo teocéntrico. Hegel nos describe ahora cómo la . Por ello es necesario una total abnegación de sí que significará el tercer momento y el definitivo de la vida cristiana. Ya no es aquel mundo meramente natural con el que se enfrentaba Ta conciencia humana en el momento de su emerger. no contrae el ámbito total de la universalidad que realiza. obediencia al padre espm . intentar una vez mas . sino que se da al hombre.' de . son sus dones. cancelac. Ambos extremos de la relación yo-mundo se prolongan hasta un Dios que no permanece lejano e inactivo. y solamente esta singularidad es la que Hegel quiere llamar verdadera. También esto es "Pero para 1 fruto de su trabajo y. la culpa la esenCIa e . La conciencia religiosa que ahora trabaja y goza en el mundo sabe sin embargo que ni las cosas ni ella misma son lo último. no se cierra en el hombre mismo. Pero este círculo. d ue SU singulan a. 1 pero le falta a r más en el estu 10 . n que el esfuerzo religioso e a Nos encontramos. de lo mas III despOja . t tar la conciencia. su lado ob. .» . pues. contrayéndolo. ang jetivo (obedienci~. Necesita de otro yo que tanto de la acción Y del goc~ «En él la conciencia. . El singular espiritual. el goce.s/:{ase~~ como d~ lOd SUyo. Es imposible omitir aquí la memoria de algunas doctrinas de los Padres de la Iglesia griegos que otorgaban a Cristo una naturaleza humana universal. El hombre se vuelve hacia todo el mundo y no ya solamente hacia Palestina como el lugar de la presencia de Dios.v~f~~~ad y arroja sobr~ e~.empre renaCla Una culpa que 51 •. ser 145 voluntad. por otro lado. pero son portadoras de una presencia del inmutable.

deviene para la conciencia como la esencia y el objeto.» 145 i!1'. » 145 La reconciliación bienaventurada permanece en un más allá.:mesta represent~ción ~mtana neiliadas. q~ntra la universalidad y en radamente de lo univ~rsa ia~r~~d. sin embargo. y esto lo sabe en virtud de la afirmación del padre espiritual que le sirve de rriediador. 11' alteridad Y 1a con t ba como un mas a a. I' f' I «Para ella. en su singularidad. Al desprenderse de sí se desprende de su propia cruz. La conciencia sólo capta el lado negativo de lo que ha ocurrido. ""1 e Hegel el capítulo IV de la FeDe esta manera ~ncluy . que está al térmlUO versalidad Y smgulan?~d re~~istiana va a perder ahora su de la experiencia religiosa id tl'ficará con este objeto que 'ciencIa se I en . la conciencia. o de ser toda realidad. La reconciliación.. que es la esencia que es en Sí». a saber.» 145 En el sacrificio perfecto alcanza por fin su paz.. de que solamente en sí es su desventura lo inverso. voluntad universal y que es en sí.e~ parentesco :e !~:¿\amos anteriorm~n~e: El de intersubJetlVldad con el 9. porqu~ razón.:~~1 ~ la irreligiosidad. la acción que se satisface a sí misma en su hacer o el goce bienaventurado . sino en virtud de la voluntad divina. la nomenología Y a?UnCI~ el t. e tiende a afirmarse sepade su singularidad mmed~ata.! era Y autentlca. En am. del ser Y la acción.. la posición de su voluntad singular desde el universal le permanece ajena. sino que llega a ser sacrificio u holocausto .l49Esta acción de Dios repone al hombre. un. Pero se representa. «Esta unidad de lo objetivo y del ser para sí que es en el concepto de acción y que. En cuanto conciencia religiosa 1a conciencia sigue siendo una conciencia dividida. lo mismo' que supera la acción como lo suyo. tanto de su propia entrega como de la aceptación divina de su sacrificio. «en este objeto. casos etiéndose a ella. como ser y acción de esta conciencia singular son para ella ser y acción en sí. no en virtud de su propia voluntad. al no ser para ella el concepto de su acción. esta unidad. (Ya san Agustín había dicho: «crux tua tuw. pero ella misma no es ante sí este en sí. no deviene para ella de un modo inmediato y por medio de ella misma. «Pero. en el sacrificio realmente consumado. en al principio sól? se repres a ario retener Y subrayar es Lo que aqUl creemos neces lanza de este momento senci1lamen~e . ~om Sólo así la conciencia sale entrega se realice e? las ? ras. En este punto la conciencia es todavía religiosa. deviene para ella la representación de la razón.ó~ con Dios a través de su religioso realiza su reconci iaci se requiere que esta entrega entrega total. evidentemente. en el que su acción y su ser. de este modo. sino que hace que el servidor que sirve de mediador exprese esta certeza. La conciencia se encuentra ahora afirmada. ahora ver dad " . la renuncia a su voluntad como singular no es para ella. a . de acuerdo con el concepto.» 146 . o sea. y que esta se haga 'a otra concIenCia. lo positivo de la voluntad uníversal.) Mientras la conciencia sigue siendo religiosa atribuye sin embargo toda su felicidad a Dios mismo: Hegel dice «es la acción del otro extremo del silogismo. Una singularidad que es ésta reencuentra su SI~g. de la certeza de la conciencia de ser. it a la figura siguiente. su voluntad deviene. se desprende también en sí de su desventura como proveniente de su acción.bos. de la . Ésta sigmficara. todavía rota.151 150 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS perfecto: un culto que no queda en meras palabras o intenciones. absolutamente en sí. Pero. el d siervo realizaba su human\.d través de su serVlClO.

Se ha reconciliado con las cosas y va a adoptar una actitud positiva frente a ellas. Su autoconciencia se ha ensanchado hasta abarcarlo todo. concluye la formación de la conciencia en tanto que ésta debe asimilar el pensamiento antiguo. y el yo sabe que el mundo es tan suyo como su propio yo. En efecto. la singularidad del Yo se afirmaba inmediatamente. ya no se opone al mundo. por tanto. La singularidad no se ha perdido. la autoconciencia al nacer tomaba un carácter singular.» 146 En esta definición se expresa. Este trayecto. después de haber muerto a la individualidad unilateral. del estoicismo y del escepticismo. el camino recorrido en el capítulo anterior. esta subjetividad singular ha sufrido una educación que la ha universalizado. de la dialéctica del señorío y la servidumbre. . principalmente a través de dos momentos de renuncia -el servicio y la abnegación cristiana-. El yo y el mundo forman toda la realidad. sino que estamos ante un yo que. el hombre sentaba su independencia frente a la naturaleza. Hegel define así a la razón: «Certeza de la conciencia de ser en su singularidad absolutamente en sí.· se ha reencontrado en el universal. vive en el seno de la universalidad. o de ser toda realidad. especialmente respecto del idealismo de Kant y Fichte. Por eso. sino que se identifica con el en-sí absoluto. Pero a través de la lucha a muerte. Desde un punto de vista que prevalecerá en las obras posteriores de Hegel el camino de la Fenomenología se podría terminar aquí porque con la razón hemos alcanzado el Todo. habiendo extendido sus fronteras. muy condensadamente. En el capítulo dedicado a la razón Hegel va a tomar posición frente al pensamiento moderno. El yo no es ahora un yo que se afirma inmediatamente y en oposición al mundo.Capítulo quinto El individualismo de la razón La autoconciencia ha devenido razón a través de un camino que avanza desde el emerger del Yo oponiéndose a la naturaleza hasta la experiencia religiosa medieval. y finalmente por obra del cristianismo.

. como y l' " y mismo pensamíento a la vez obfe~~vi~a:llsmo título.polo subje IVO. semejante a la fragmentación o duplicación de la autoconciencia que estudiamos en el capítulo anterior. que dará" lugar a nuevas relaciones intersubjetivas. En Ia Fenome?olog:a que estudiamos. tanto. Especialmente el segundo párrafo deja fI!~Yd bIen. . 1 ..SInO que contiene . desarrollados y engendrados í desde el pensamiento mismo.154 RAMÓN VALLS PLANA QEL YO AL NOSOTROS 155 Habiéndose adecuado con la totalidad podría e id terminado 1 . pero no se contentará con una afirmación desnuda de esta tesis que" Hegel tiene' por dogmatismo. son en SI mismas y par l1 .ifos: lo que discernimos por obra de la razón es o pensamient! ~rjd~~d~~n~~~e ~n ntuestras. en el sentido explicado.tmtnd~ por objet? el pensamiento tratará bajo el mis':no u o e $er: y sera por. figuras estructuras sociales. Hegel no avanza t~~ ~p:dlsad'SIl bien expresa esta totalidad.» 118 El yo partió de su singularidad y ha retornado a ella.:~~ ~~. el defecto que Hegel va a descubrir en el racionalismo anterior a él consistirá en el individualismo. Entonces el idealismo habrá equilibrado efectivamente su subjetividad y objetividad. sin embargo. ~ Y apropia. o Como sea que en el seno de la razón va a ocurrir también una fragmentación de la subjetividad en distintos yos. a enome~ol?gIa y pasa ya a la Lógica. en los defectos de la razó~ ?~~Ient~l En ella hay' un desequilibrio a favor del . sin comp'rend~r en sí t~~~ 1= nqueza de detalles del mundo. es decir subj~tividad y un >!~t~~r~~ t~. representaciones la esencia de las cosas tal como oso ros ~IlIS~OS. continuación de la serie de figuras de conciencia por otra serie de figuras que ya no son «de conciencia». sino que es igualment: a razon no es una simple certeza subel acuerdo o más' bien el' ~erdad. ~~en~~a'r:~6~e~. de que la conciencia singular es en sí esencia absoluta.Propedéutica considera a~abaa .. Éste es el núcleo de la crítica que hace Hegel al idealismo que 'le precede y.~Uld~ndo de que ninguno de ellos absorba al otro Las e ermmaclOnes pensadas son. algo que le fuera' . lo c~a~ mcluye evidentemente tanto una pasrvi ad corno una actividad del sujeto. Y en este punto encontraremos lo más característico de la Fenomenología de 1807: la. ~~~ftservan ur:a extrañez~ respecto del s~jeto. uy e ara ~ mcapie. jetiva..tarea que él se fija. Cierto que la serie de experiencias hechas hasta aquí han educado a la conciencia enseñándole que su singularidad vale en la medida en que es universal. se habrá construido el idealismo objetivo.d~~O'Si~~Ot~~i:~ta~~:~~.» 1<5 n a unidad de la certeza y el ser. Ahora bien. se habrá probado como filosofía definitiva porque 'lo contendrá todo de manera efectivamente pensada o científica. Equílibrados 'en~a~bl~dos esos do~ polos. la razón' nace como' consecuencia de una reditio completa: «En el pensamiento captado por ella. en un s~lo . Aprender la universalidad concreta significará el paso de una individualidad solitaria a otra serie de experiencias de carácter rigurosamente social. propias. s ncia e ~s cosas. la .e ciente. mas. É{~eO~~~~~ . ~i' »De esta manera el saber dI' . yo ~be que es toda la realidad. por COnSigUiente.] tiene una realidad objetiva y 2) este e t id a e as mIS~xtrano al yo. pero la manera ~nfiq~e esa realId?d queda ensamblada al yo es todavía muy . a la vez. ya que la verdad consiste en con la obj~tividad. se resiente de abstractismo por ue se ab t:tulo de mera universalidad. a salvo los dos polos de la subjetividad y la obje~i~I ta . es decir Este fragmento es de una claridad que no es frecuente en la Fez:omenología.l~e~eConDcimien:adeeunao~~~~e~cI~l a~~o~~n~~i~~~~~ te~inaciones objetiv~!ez:s d~e¿i~e ~~s l~e~e~mi~ac~on~s son tanto depensamiento propio. el idealismo de Hegel tendrá que profundizar más en la subjetividad. la . a mismo tiempo. SI en ra «La razón es la unión supre di' . on e:rI o no es algo y~~rOPiado y. d onsi erarse . sino «de un mundo». e proceso e educación de la conciencia Con la ra~on. Más allá de ese todo no se podrá ir A' 1 «Propedéutica» escribirá Hegel: . una ciencia ue ~. Su movimiento o reflexión se ha cumplido como negación de sí mismo para encontrar lo esencial que consideraba como ex- . desde luego del ob t . sino que necesitará desarrollar todo el contenido mundano del Yo. Pero para ganar esta objetividad plena. ganar para el pensamiento y desde él a todo el mundo y no solamente un esquema formal del mismo. la conciencia retorna a sí misma.como se desprende de la definición que hem~s transcnto: h~~os ya alcanzado la unidad buscada de subjetividad y objetIvIdad. E. de subjetividad v o je IVI a a canzada por la razón de manera m' 1"hac hi . Aceptará del idealismo que el yo es toda la realidad. certeza de sí y ser. pero tal universalidad es abstracta. es decir. vamos a dar sucintamente la caracterización de la razón tal como Hegel la expresa: En primer lugar. Metafísica. en su consecuencia.

esencia universal se ha reencontrado a sí mls~o y ahora SIente asegurada su singularidad como algo pOSItIVO. pero que no encuentra en sí la riqueza del contenido. la unidad de yo y mundo. Mientras tal disti~cion se da. que lo inmutable (Dios) no es ya un extremo para él (ab~olutamer:te t~ascendente)" sino que se ha reconciliado con él (es decir. y por eso mismo la conciencia racional se hace irrehgIOsa. que en el lenguaje hegeliano se llamaría sustancial y que hoy llamaríamos cósica.en el cual los extremos aparecían absolutamente disociados ~e mamfesta~a como el t~rmino medio que anuncia a la concienci~ inmutable (DIOS)que lo singular ha renunciado a sí y a lo singular (el hombre). Pero en la. el cual se identifica con el mundo en general o en abstracto. . Con es. para Hegel. permanecemos en el reino de la conciencia finita que es tensión consti~ut~va entre esos dos polos. Con la ciencia pretenderá llenar el vacío de su yo meramente formal. Habrá devenido sujeto.IldO). pero siempre afirmada como punto de referencia . SUbjetivo acerca de ella misma. por tanto. Olvida que su identificación con lo absoluto ha tenido que ser llevada a cabo dolorosa~~nte. Pero este saber se resiente de inmediatez o sust.ndente de la conciencia medieval se ha hecho mmanente sm más . una abstracción del espíritu. A continuación Hegel ~escnbe la . Se repetirá el proceso que va de la conciencia (objetiva) a la autoconciencia (subjetiva). su saber. tenemos descrita la certeza de la razón.DEL YO AL NOSOTROS 157 156 RAMÓN VALLS PLANA te:ior. En ésta los dos polos de la conciencia se han ~decua?o sin más. y con ello se anuncia a SI misma. Desde esta subjetividad verdaderamente absoluta se desarrollará toda la pluralidad social y cósmica que ahora queda abrazada de una manera meramente formal. estática y extrínseca-" El idealismo que Hegel aquí combate se expresa de manera privilegiada en la «Categoría». tendrá que dirigirse de nuevo hacia el mundo. paradójicamente. En efecto. una parcialidad junto a otras. se hace en la Fenomenología y la que hemos citado tomc:ndo~a . la cosa en sí siempre ignorada. De ahí brotará todo el movimiento cientista del Renacimiento. Eso prueba. mediación.~n la conciencia del confesor. Porque esa distinción existe la F.. La consecuencia inmediata de esta nueva actitud espiri- tu al será la atención hacia el mundo. Ia verdad d~ la r. su norma objetiva. sino interrogándolo. sin embargo se ma~ca todaví~ una diferencia.El yo es real y el mundo también como-propiedad suya. pero el estudio de la objetividad devolverá la conciencia a sí misma. se ha realizado la um?n ~e los dos polos que la conciencia desgraciada mantema d~s~ntes. . la certeza de ser toda verdad. pues. Una aseveración nuda frente a la aseveración igualmente válida de la conciencia realista ingenua. en el cual esta distinción tendra que superarse definitivamente En eso radica la diferencia entre la presentación de la razó~ que. que cuando el hombre del racionalismo cree estar más seguro de sí mismo en realidad se ha perdido.nomenología no ha terminado todavía. en el fondo. El mundo es del hombre y el hombre se realizará. sino una figura pasajera de conciencia. le e. Por eso. que la subjetividad kantiana no era una auténtica subjetividad.sta UI. Pero esta categoría se multiplicaba en doce y a su vez esas categorías necesitaban de los esquemas para enlazar con el mundo. y por ello se identifica sm mas con toda la realidad. Esa es la razón porque Hegel se entretiene en destacar los defectos del idealismo que él trata de superar y completar. Para subsanar su olvido.:erdad de la razón. Tal idealismo es. El mundo le quedaba extraño y lejano. que el idealismo no es todavía saber absoluto. sistema o concepto. En el.. piensa Hegel. en el momento de aparecer. Ha ganado una subjetividad falsa.~50El trasce. La categoría era ya en el kantismo la unidad conceptual dada apriori en la conciencia y que permitía asumir la experiencia. Era. Por ello deberá reemprender' un camino semejante al que ya recorrió. no ya negándolo como ocurría en el capítulo anterior.e.primer párrafo de la Fenomenología dedicado a la razón. ~laro es que este saber se ha ganado d~ una maner~ dinámica a lo largo del camino fenomenológ~co ya recorndo. Le falta ganar un desarrollo que subjetivice o dinamice el sa~e~. Su saberse y su saber acerca del mundo se han hecho inmediatos. Cuando el idealismo se pruebe significará que habrá perdido su inmediatez o sustancialidad (cognoscitiva). pero esto lo ha olvidado la conciencia rac~onal. Este termino medio es la unidad que encierra un sab~r Ir:medlato d~ ambos (extremos) y los relaciona entre sí y la cor:clencI~ d~ su umdad que anuncia a la conciencia.ancI~hdad. la conciencia observadora lo que busca en la naturaleza no es cualquier cosa.a~~n es a9-Ul el Pa~re espiritual o confesor que en la religión medieval servia de mediador: «Su verdad es aquella que en el silogismo (de la conciencia desdichada). Así resulta. una tensión que la. sino ella misma.to. y la distmgue todavía de la certeza.de la Propedéutica. Eso prueba. un dogmatismo. pon~ e? ~ovImIent? hacia el saber absoluto. en primer lugar.» 149 . Será así conciencia observadora de la naturaleza.

la naturaleza. . ~bservaclOnes :ll:teresantes que tienen todavía hoy su vigencia para una crrtica de las ciencias positivas. vidad descriptiva y clasificadora de' los . Concepto Y.sí a un empirismo. consistente en' afirmarse idéntica con toda realidad. pero su estudio le será 'Útil. la elección de los signos distintivos se hace problemática o arbitraria. Donde el espírrtu to~a verdaderarr:ente cuerpo es en la Historia" en la vida SOCIal. sin embargo. pues. 54 En la naturaleza el espíritu se encuentra como ente y no como 'acto. piensa Hegel. Las fronteras entre las distintas casillas se diluyen. sino un conocímiento de sí misma y de su unidad dialéctica con elmundo. la verdadera reflexión conceptual la hace el entendimiento observad?: y la ley busca una necesidad que sobrepasa. y no un puro darse así. una osificación del espíritu. En ella se ha perdido la unidad y distinción de los momentos que constituyen la vida viviente del espíritu. el sujeto espiritual que se sepa a sí mismo en lo universal. Una categoría que se multiplicase intrínsecamente. en-el cual jamás podrá satisfacerse el-espíritu. La labor clasificadora depende de una búsqueda de los caracteres distintos de las especies. no es. Porque su unidad de subjetividad y objetividad es una. en oposición a la categoría. el mundo. La reyes yaunesfuetzo conceptualizador porque trata de ligar entes o ~eterI?-in~ciones que 'pa~an a ser momentos de un Todo mas amplío. El estudio de la naturaleza es más. junto a . porque le va a . Se da:ya ur:~ reflex~ór:.Como el.distintos entes. raleza a) Observación de la natu- La conciencia. Y sin embargo. . se conseguía referirIa a la subjetividad real. algo que es siendo otro para ella}52 Y la auténtica singularidad es la del sujeto universalizado. l~ objetividad. . que se niega.mente dicho. . lo cual significará la elevación de su certeza abstracta. pero no de una manera inmediata.conducir a la observación de la acción humana 'y.' el resumen de lo que HegeJ escribe a este proposi 'to. pero la naturaleza es un cuerpo que objetíva :impropiamente al espíritu.de ese idealismo. ni en el cuerpo humano porque la naturaleza significa siempre una fijación del concepto. no se encontrará en. Pero la relación. Vamos a dar de manera muy compendiosa b . Esto es precisamente lo que Hegél llama .po mas apto para la Filosofía y donde esta debe realizarse. La razón va a buscarse a sí misma en la observación de.' sin embargo. aristotélica que· era meramente objetiva.t= 1. El viviente consiste en un proceso unitario de momentos diferenciados o especializados. Su multiplicación en doce categorías resulta arbitraria y se afirma de manera puramente' positiva.. tanto un conocimiento de la naturaleza. . Ello lleva consigo una actividad universaliza dora todavía muy superficial.' " ' . pero su subjetividad es muy deficiente.a una verdad plenamente concreta y desarrollada. Un paso ulterior consiste en la 'observaclOn de las.singularidad.en sí movimiento. es éste ~l can. Hegel denuncia a continuación la situación contradictoria . Su saber subjetivo es tan pobre que debe remitirse a un conocimiento aposteriori que 'ya se ha denunciado como fundamentalmente inválido. La conciencia observadora. Sin embargo. espíritu son . " . unidad: muerta o quieta necesita del complemento de las ciencias naturales positivas.' " " La conciencia. La observación de la naturaleza empieza siendo una acti. mismo Hegel escribirá años adel~nte. la probabilidad que puede dar la observación . Hegel no quiere jamás separar el espíritu y la corporeidad. nota Hegel. La conoíencia no encontrará este movimiento propio del concepto en la naturaleza. Estos momentos quedan ligados por una relación que es ya necesidad. la exposición hegeliana está muy ligada aJa CW?CIa de su tiempo. la subjetividad y. l~ Se trata de una de las partes más aburridas de la Fenomenología y no tiene un interés directo para r:uestro tema: Ad~más. Lo que en el fondo busca. No faltan. tina tarea de la' memoria que 'del entendimiento.'. La categoría kantiana es algo subjetivo. Pero pronto se advierte que el orden se confunde. el cual toma -cuerpo en las formas de vida. social. corno pretérito o residuo y no como presente. S~ esfuerza en dar nombre a las cosas y las agrupa en generas y especies. ' . sería una unidad. de ésta al espíritupropia. Porque es un idealismo deficiente engendra y mantiene.objetiva. leyes de la naturaleza. Ahora se sabe en unidad con el mundo" pero esa unidad es todavía inmediata.pura. y se r:?S hace inevitable tina consideración finalística. La actividad observadora asciende desde lo anorgamco a lo orzánico. . eseempirismo obedece a un instinto profundo de la razón. llevada del instinto de la razón se dirige hacia el mundo para interrogarlo. " En la-observacién de la naturaleza orgamca nos encontramos ya con un movimiento del objeto mismo.158 RAMÓNVALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 159' 'Último: Una cosa en sí que se debía referir a otra subjetivi dad ideal (el intellectus archetypus) porque no. " .

Citemos el texto de Hegel en el que se compendia lo dicho: «De lo anterior se desprende que en la observación del ser-ahí configurado (el mundo natural) la razón sólo puede presentarse como vida en general (vida biológica). a saber. es el sistema que aquí consideramos (en la Fenomenología) y que tiene su ser ahí objetivo como Historia del mundo. la generación. Un individuo que juntase perfectamente estos extremos expresaría por el contrario. La naturaleza no puede sistematizarse sino en dependencia de éste. El ser viviente goza de una unidad más estricta que la unidad del anorgánico. con inteligibilidad autónoma adecuada). En el viviente. la universalidad queda contraída. en el vivo se juntan los momentos que en el anorgánico se separan. Hegel piensa -muy sorprendentementeque lo único que se puede sistematizar es el espíritu. subrayado por Kant en la Crítica del Juicio. Por eso Hegel continúa: «Así pues. Por ello es posible una Fenomenología del Espíritu y no una Fenomenología de la Naturaleza. Pero la naturaleza orgánica no tiene historia alguna. La naturaleza sola es nada. no tiene realmente en sí misma (conviene subrayar este "en sí misma") una seriación y organización racional y que no es un sistema de figuras basado en sí mismo (insistamos. pero en él no se juntan perfectamente ambos extremos. disuelve la solidez del anorgánico y prenuncia la función teorética del entendimiento. Esta correlación existe. basado en sí mismo. con un fin en sí que es el género universal. se depasan y trascienden uno al otro. por ejemplo actividad y pasividad. se mantienen ambos polos separados y sólo pueden juntarse por la mediación de la conciencia humana.160 ~ÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 161 del viviente con la naturaleza ambiente queda ambigua e indeterminada. pero permanece siempre un hiato. la conciencia situada entre el. Con referencia directa a la ciencia de su tiempo nota Hegel que tampoco resulta satisfactorio el intento de unir el finalismo meramente pensado con el objeto directamente observable a base de distinguir en el objeto mismo un interior y un exterior y proclamar la ley de que la exterioridad es expresión de la interioridad. De ahí resulta que la naturaleza viviente es todavía una realización muy imperfecta del concepto. sexos) y por reflexión en la unidad universal. La irritabilidad. El primer momento significa ya una reflexión incipiente. aparece un margen de contingencia. Ocurre entonces que se pierde la interna necesidad del universal. La interioridad del orgánico se presenta entonces compuesta de tres momentos: sensibilidad. Si en el silogismo de la configuración orgánica el término medio. Éste es el caso precisamente del hombre. desde su universal. Sin embargo. De esta exposición sumaria retendremos un punto que interesa subrayar para nuestro asunto. pero es muy vaga. no se da una correlación estricta entre la naturaleza del aire y el ala del animal volador. en cuanto el viviente se construye a sí mismo. tanto de las partes del viviente mismo como de otros individuos de la misma especie. irritabilidad y reproducción. El desarrollo del viviente no constituye una expresión cabal de la universalidad. pero una vida que. En el devenir de las figuras de la conciencia humana se revela el espíritu porque el hombre es un singular universal. Lo fundamental de la vida es. la irritabilidad por el sistema muscular y la reproducción por los aparatos genitales. que es la vida propia del concepto. espíritu universal y su singularidad o la conciencia sensible tiene por término medio el sistema de las configuraciones de la conciencia. este término medio tendría en el movimiento de su realidad la expresión y la naturaleza de la universalidad y sería el desarrollo que se sistematizaría a sí mísmo. en su individualidad concreta y real. entre el pensamiento finalístico inevitable y lo que nos da la observación aposteriori. desciende inmediatamente a la singularidad del ser-ahí. da al hombre y a su Historia. La razón observadora corta esos mom~ntos que en realidad están siempre interpenetrados. ocurre que esos diferentes sistemas no pueden estudiarse por separado. la reproducción. en el cual se juntan la especie y su realidad como individualidad singular (el individuo vivo) llevase en sí mismo los extremos de la universalidad interna y de la individualidad universal. como una vida del espíritu que se ordena hacia un todo. prenuncia la praxis humana. y los momentos unidos en esta realidad. y quiere observarlos en los órganos mismos: así. por ejemplo. significa una actividad puramente finalística. la sensibilidad estaría expresada por el sistema nervioso. que es la vida. está Iiga-. que una Filosofía de la Naturaleza es imposible sin integrarla a una Filosofía del Espíritu. por el contrario. desde luego. a la universalidad y manifestaría su inteligibilidad o necesidad en sí mismas. en su diferenciación.» Comentemos antes de seguir adelante. considerada como la capacidad de acción y reacción del viviente frente al mundo. El individuo vivo es 'una realización de la especie o universalidad. 11 . Conciencia e Historia se dejan sistematizar porque en ellos se juntan verdaderamente universalidad y singularidad. Ésta se hace siempre por división interna (células. Por último. Pero en cualquier caso la unidad perfecta de singularidad y universalidad que se dan en el hombre queda aquí sin cumplir.

Se trata de la necesidad propia de una acción que inscribiéndose formalmente en el Todo debe ser al mismo tiempo libertad. Cuando decimos. no hemos encontrado todavía elementos de juicio suficientes para contestar esta pregunta. Pero el catálogo carecerá él mismo d~ vida. la Historia a Dios. esta movilidad se limita a ser para sí misma solamente en este punto que le corresponde. que la Historia es inteligible en sí. El problema del hegelismo no reside en una supresión pura y simple de la eternidad o de Dios. producen el devenir solamente como movimiento contingente en el cual cada uno -de ambos momentos es activo en la parte que le toca y el todo se mantiene. pero lo que queda por dilucidar es si la relación finitoinfinito es rigurosamente mutua o no. Es una necesidad estrictamente espiritual y propia de la acción perfectamente inmanente. La vida. Y ya se ve.158 Ei -instinto racional no consigue. uno de los puntos en que Hegel es menos explícito y por ello puede dar lugar a interpretaciones fatalistas. incapaz de expresarse con la claridad y exactitud propias del concepto. una trascendencia pura que no englobe siempre una cierta necesidad de inmanentización del trascendente. sé engloban siempre los dos planos. sino en que los dos planos quedan ligados indisolublemente. porque vistas así las cosas la Historia tiene una mayor inteligibilidad (y. Pero hasta ahora. desde la eternidad a la temporalidad. Consecuencia importante para toda la interpretación del hegelismo. mientras que la conciencia humana sí. Hegel interpreta a Schelling y va más allá de él al desplazar su atención a la Historia como lugar propio de la revelación de Dios. en ~l viviente. por todo lo dicho. creemos que el hegelismo hiere mortalmente al cristianismo que pretende asumir e interpretar. Se suprime. porque el todo no se halla presente en él. podrá una filosofía de la naturaleza construir un catálogo de vivientes. por tanto. como si se tratara de escoger entre bienes finitos. que esa necesidad no puede interpretarse como una necesidad mecánica según el modelo de las relaciones causales de lo anorgánico. desde luego. sin duda. b) La observación del hombre en su. una manifestación sucesiva del Todo en cuanto tal en la existencia. La transición entre esos dos objetos la hace Hegel de manera semejante a como la hizo ~n el capítulo IV de la Fenomenología. La Historia tiene una inteligibilidad adecuada en la medida en que es capaz de una totalización que no permite la naturaleza. sino en la medida en que este plano revela el plano superior del concepto. En esta totalización se rebasa ya la dispersión del tiempo'. sino que es la propiedad de la acción universal y totalitaria en cuanto tal. también una mayor necesidad) que la naturaleza. como todo. pero ¿se da una remitencia igual desde el infinito al finito. in- . vuelve hacia el hombre. La naturaleza no es la manifestación adecuada del espíritu. en la cual no se distinguen adecuadamente actividad y pasividad. a lo sumo. La totalidad del viviente se mantiene en virtud de la actividad particularizada de los órganos. Por eso considera Hegel que la naturaleza no tiene historia. por tanto. O. desde Dios a la Historia? Si esta relación es rigurosamente recíproca. creemos que no contradice lo que dijimos más arriba 157 acerca de la temporaIid~d. Por eso una filosofía de la vida o de la naturaleza deberá quedarse siempre en una intuición inefable. a la par. según esto. pues. pero en cualquier caso se debe subrayar que estanecesidad-libertad hegeliana no se atribuye jamás a un agente particular respecto de un bien particular. a partir de la lectura de Hegel. y el del concepto eterno. auioconciencia pura. no tendrá la movilidad propia del concepto y en definitiva se quedará sin apresar la vida de la cual pretende hablar. Y esta manifestación tiene una inteligibilidad perfectamente suficiente en sí misma. no pretendemo decir que lo sea en el puro plano fenornéníco. En definitiva. para sí. desde luego. ahora bien. De esa manera Hegel se separa decididamente de ScheIling. la temporalidad al concepto. Lo que decimos aquí sobre la inteligibilidad en sí misma adecuada de la Historia. causa y efecto.» ISO En otras palabras: en el individuo viviente no se da una reflexión del Todo en cuanto tal. y no se halla presente porque no es aquí. Éste' es. encontrarse plenamente en la observación de la naturaleza y se. entonces. el de la mani~estación fenoménica. aunque consideremos importante observar que es precisamente en esos términos cómo debe plantearse el problema. Historia es. no se encuentra reflejada en su universalidad como tal: «la esencia no es el género que se escínde y se mueve en sus momentos indiferenciados y que en su contraposición es. En otras palabras: el finito remite inevitablemente al infinito. y es claro que respecto del infinito o del todo no se puede plantear el problema de la libertad en términos de elección. creemos. de la observación de la naturaleza se desprende su contraste con la Historia.162 RAM6N VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 163 los momentos de la simple determinabilidad y de la vitalidad singular.

Y. son leyes meramente formales que no dicen nada del contenido. puede ser que se comporte como un loco o un criminal. cuya universalidad tiene en ella misma de un modo no menos absoluto la singularidad desarrollada. Crítica muy breve. VII en Aristóteles la Lógica quedaba fuera de la ciencia. eso es todo. Hegel nota muy brevemente la idea que va a dar lugar a su nueva concepción de la Lógica y. sin que nos podamos explicar cómo esos distintos modos de ser hombre lo sean verdaderamente. Registra un hecho. que se fundirá con la Ontología: «PUes esta forma no es otra cosa que lo universal dividiéndose en sus momentos purosv. Ahora bien. si la Psicología se convierte en caracterología multiplica más todavía la particularidad. La observación se dirige ahora a la conciencia operante en la cual aparecen aquellas leyes lógicas. solamente en el concepto mismo existente como concepto o sea en la autoconciencia». o bien como un reformador de la Humanidad. considerando que en ella existe la Lógica de una manera real. Pierde la unidad viva de sus momentos. el pensamiento puro queda de un lado y de otro considera ahora «otro objeto». sobre estas materias cuando él escriba su Lógíca-ontológica y su Filosofía del Espíritu. Estas leyes carecen entonces de realidad. porque piensa seguramente en' escribir largamente. Una Psicología puramente a posteriori se queda en catálogo. Nos encontramos con que el pensamiento funciona así. que pretendía ser la ciencia de lo puramente formal ha materializado de tal manera su objeto que ha perdido la verdadera necesidad de la forma. Esta crítica. a pesar de que este objeto reúne ya todas las condiciones requeridas para que la razón se encuentre en él. reengendrándolo como viviente. COIIIO "!'O previo y carente de verdad objetiva. Tercero. pero nosotros sabemos que la razón está buscándose a sí misma. Y aquí hace Hegel una observación profundamente paradójica: la Lógica. sin derivar necesariamente de esta unidad y sin desplegarse hasta la cosa en sí. el cual por ser concepto vivo pide un método de acceso igualmente viviente. lo mata. llegado a este punto. En la lógica que él piensa escribir las leyes lógicas se revelarán como 10 que verdaderamente son. no le queda más remedio que constatar a posteriori las formas habitúales de conducta. Y de suyo ~sta forma debiera serlo todo puesto que es lo más universal. sin em. . El objeto que es concepto sólo puede captarse correctamente concibiéndolo. La crítica de esa Psicología positiva. En todos estos casos de conducta fuera de lo «normal» la Psicología carece de fuerza para discriminar. ella toma por objeto lo puramente formal. Hegel. La observación encuentra este concepto libre.164 DEL YO AL NOSOTROS RAMÓN VALLS PLANA 165 diferenciado para sí mismo. in embargo la Lógica tradicional no se da cuenta de ello. Segundo. a saber la conciencia operante. la observación en cuanto fijadora del objeto. pero no hace verdadera ciencia. puesto que está basada en la observación. Eso ocurre porque la Lógica considera al pensamiento y sus leyes como algo encontrado o dado. en la Lógica la misma forma se convierte en materia." El concepto mismo de vida-viviente remite a la autoconciencia porque ésta es el «concepto libre» realizado. momentos aislados de la totalidad del movimiento pensante. hace una crítica de la Lógica y de la Psicología. la Psicología se encuentra con una multitud de facultades y actividades que no puede unificar en su unidad viva. Cuarto. es decir. En efecto. vale igualmente de la Lógica trascendental kantiana porque también en ésta encontramos una multitud de leyes y categorías que contradicen la unidad. porque a éstos les conviene más la catalogación (en virtud de la mayor con- . En primer lugar la Lógica. lo cual puede llegar a ser menos interesante que hacer un catálogo de musgos o de insectos.bargo. o por lo menos no lo dicen todo. tampoco va a satisfacerse plenamente por causa de la actitud subjetiva con que accede al mismo. una realidad que es tan absolutamente universal como singular. En el primer caso opone su singularidad a la universalidad. Lo fundamental de su crítica consiste en eso: la Lógica (tanto formal como trascendental) y la Psicología fragmentan y fijan su objeto. abarca cuatro puntos: Primero.!" Las determinaciones del pensamiento deben ser también determinaciones del ser y un desarrollo verdaderamente metÓdico e intrínseco de esta universalidad debe reproducir el desarrollo de la realidad. de la apercepción. si un individuo se comporta de manera distinta. en oposición a las leyes habituales. Ésta inmoviliza el espíritu en forma de leyes del pensamiento. la conciencia observadora se ve llevada por ella sin tematizarla. Esta consideración es desde luego instintiva. Respecto de la Psicología nota Hegel algo parecido. porque observar no es concebir. en el segundo crea una nueva forma de universalidad. . Por ello la Psicología se separa de la Lógica.

queda sin explicar el factor sl~I?remo que consiste en la libertad. Solamente él nos puede dar un conocimiento del hombre si no despedazamos su unidad. más el pensamiento de Hegel¡.162 y A continuación Hegel dedica largas y aburridas páginas a la crítica de dos pseudociencias que en . . En primer lugar la Fisíognomía. Libertad cuya comprension se abre solamente cuando se accede a la universalidad viviente. Toda la Fisiognomíaes entonces una conjetura sobre lo que el individuo conjetura sobre sí mismo. . en él se revelarán las dos conciencias cooperantes a través de la obra exterior por la que entran en contacto.161 es decir. Un tercer intento.: Por ello. ~sas c~enci~s hasta la filosofía idealista. Lª razón observadora no podrá jamás alcanzar este objetivo porque -es esencialmente dícotómica desde Descartes y Kant. El supuesto consiste. y esta universalidad del espíritu. . aquí. es ambigua. pero . En definitiva. La obra no es meramente un signo de la interioridad sino que es «la cosa misma» que saca al hombre de su indeterminación básica. no debemos olvidarlo. yeso es lo interesante para nuestro' objeto. . nos encontramos entonces con que la opinión que cada uno tiene sobre sí mismo y sus intenciones profundas pueden ser muy distintas de su obrar efectivo. «la individualidad es lo que es su mundo. susceptible de mil interpretaciones contradictorias. si queremos expresar en un lenguaje más moderno lo que Hegel piensa. ambos extremos no . Reseñamos esta cr~tica porque contiene algunas indicaciones que nos determinan. Pero esta relación. A su vez.pueden separarse y. permanece ambigua. el rostro o las manos. . tal como se ha intentado en nuestro tiempo. por ejemplo. Esta «ciencia» trata de conocer al hombre individual a partir de los caracteres impresos en sus órganos corporales.de. en definitiva. Ese acto es interior y exterior a la vez. Este acto será a la vez auto conciencia y objetividad. por ejemplo la manar ¿O la acción que esta mano ejecuta? ¿O la obra material realizada por medio del trabajo? La Fisiognomía se detiene en el órgano considerando que expresa tanto la naturaleza individual de este hombre como su intención profunda. e) apropiado o creado por ella La observacion. Pero la relación del individuo a su mundo. La interioridad queda reducida aun mar de posibilidades e intenciones. ¿Cuál es la expresión de la interioridad? ¿El órgano corporal. Una vez separados son los dos abstractos. ho~bre. mientras que en el fondo y en realidad. en cuanto activamente como mundo social.sobre el hombre y las ciencias antropológicas. Tendnamos entonces una Psicología de base más amplia. como decíamos al hablar de la dialéctica del señor y el siervo. Pero hay que preguntarse cómo se podrá eliminar el grado inevitable de convencionalismo o disimulo que intervengan en la vida de un hombre. Hegel combate la separación inicial de lo interior y lo exterior aunque después se intente corregir esta separación con el principio de que lo exterior expresa lo interior. para comprender al hombre po~ría consisti:: en estudiarlo en relación con su mundo ambiente. el hombre sólo se revela al hombre en la actualidad viva del contacto interpersonal -y socia1. carecía de energía para fundamentar las ciencias y éstas quedaban degradadas en empinisrno. pero no sobre lo que verdaderamente es. todavía en que «10 exterior» expresa «lo interior».su tiempo hicieron furor: la Fisiognomía y la Frenología. Este acto. que se esforzaría en explicar la c??ducta humana por el influjo del ambiente. Una Psicología que trata ~e colocar ~l hombre en su mundo se aproxima mucho al Ideal hegeliano.) tiene el defecto de separar el mundo como algo en sí y el individuo como algo para sí. Por eso Hegel puede hacer una crítica radical de unas ciencias que por carecer de esta fundamentación están condenadas a considerar al hombre de una manera individualística y siempre parcial. Porque la SUbjetIVIdad idealista era ya una subjetividad individualista y aislada. siendo espíritu. es para Hegel una sociedad. Hegel se orienta hacia el acto. . Pero el reproche de Hegel va más all~ . como veíamos más arriba. queda convertida en un magma indeterminado que sólo supera su indeterminación en la obra misma. es un co-acto. ¿Es el individuo configurado por su mundo o es el individuo quien configura su mundo? La influencia es mutua. debiera comprenderse como realización del concepto universal absoluto.166 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 167 k l· tingencia de la naturaleza) mientras que el. Si se considera que de tódas maneras los rasgos fisiognómicos traicionan la interioridad auténtica. la obra separada de la interioridad resulta también abstracta y por ello ambigua. 'del hombre en su cuerpo (Fisiognomía Frenología) . tal como se ofrece a la observación. en cuanto suYO». más allá de la Lógica y la Psicología.

con el órgano 111 111111 u». Así. El espíritu se encuentra verdaderamente y se realiza en la exterioridad. Con la Frenología concluye pues. Lo que ahora va a cobrar importancia ya no serán las cosas sino la actividad misma de la autoconciencia en busca de su realización. que en cuanto vivas ejercen una presión sobre el hueso y lo configuran. En el juicio Irenológico. . La conciencia ha superado una fase contemplativa de su existencia para pasar a una fase activa. IIlIlli «'lllI'rll la perfección de la vida que se comprende a sí 'misma». eso es dialécticamente. de una manera material e inmediata es quedarse en el extremo ínfimo de la dialéctica y comportar$C en la vida intelectual no ya como el que engendra. Claro es que la Frenología se justifica hablando de fibras y regiones cerebrales. tendrá que socializarse. por el contrario. para encontrar el espíritu en la materia muerta del cráneo resulta indispensable materializar previamente el espíritu. Un yo que estará todavía lastrado por el individualismo y que deberá llegar a hacerse espíritu. La Frenología llegará a un resultado paradójico: el espíritu es un hueso. El espíritu no puede encontrarse de manera inmediata y simple en la objetividad material. De esta manera el objeto de la observación es plenamente fijo.!" 2. 1111 la misma naturaleza se da esta unión que en sí resulta uia como lo es el juicio frenológico. siempre que este «es» se entienda como un «es» dialéctico: la exterioridad es el espíritu como su negación. es ya una pura cosa. Esta parte de la Fenomenología se abre con unas páginas estructurales de gran importancia para nuestro asunto. Entender este juicio. conexión de lo más elevado y lo ínfimo que la naturaleza ex. pues. Pero esto supone que a su vez se descompone el espíritu en distintas facultades o funciones para establecer la correspondencia entre éstas y las distintas regiones craneanas. es decir. Así lo escribe Hegel expresamente. En ella se va a manifestar claramente la inviabilidad de la suposición dicotómica que anima a la observación y que en el plano del conocimiento la encierra en la representación sin permitirle remontarse al concepto. un engendrar. La unidad de los extremos es una constante di I pllIsamiento hegeliano. Sería. Nacerá ahora una actitud nueva que ya no será la observación sino que renunciando a una valoración simplemente positiva de la naturaleza la negará de nuevo para encontrarse a sí mis- auto conciencia. En efecto: la Frenología considera que en el cráneo se puede observar el psiquismo individual. objetiva el supuesto íntimo del racionalismo que se expresa filosóficamente en la Categoría. el intento de la razón de encontrarse sin más en las cosas. Él mismo escribe: 111 I UIl 1'" 11. Ésta era una unidad inmediata de autoconciencia o subjetividad y objetividad. la cual media y posibilita la realización del espíritu como vuelta a sí mismo. y se revela su supuesto: que el ente sea el espíritu inmediatamente y no en unidad dialéctica. Es la exterioridad. para Hegel. el espírihueso. illf muamente en el viviente al combinar el órgano de su más ""' lH'd iccíón. que es el órgano de la procreación. porque en ellas se describe de nuevo el concepto de espíritu hacia el cual tiende el individuo sin saberlo expresamente. sino como el que orina. Este juicio. Con ello se reduce ad ab surdum la actividad de la conciencia observadora. Al revelarse claramente este supuesto la conciencia lo remontará y se . La razón activa o el individualismo moderno La conciencia observadora había partido de la certeza inmediata de ser ella misma las cosas del mundo.168 RAMÓN VALLS PLANA 1111 IllIllO DEL YO AL NOSOTROS 169 I Con la Frenología concluye el periplo de la conciencia observadora.P' . Terminada pues la crítica de las ciencias teoréticas Hegel va a emprender la crítica del yo práctico. Interpretar coI rccturncnte este juicio. se juntan inmediatamente los dos extremos dI I (1111 . .cpto. Significaría el insertarse del individuo en la vida universal y servirla. Pero Hegel cree que el juicio de la Frenología es verdadero si se interpreta dialécticamente. en el cual se expresa el resultado de la Frenología.volverá decididamente hacia sí misma. Al fin de la observación sabe que la objetividad de las cosas es solamente el medio para entrar en contacto con ella misma. Al decir que el espíritu es un hueso expresamos más plásticamente esa unidad inmediata y se nos hace patente la falsedad del supuesto. Con esta crudeza juzga él del intento de comprender al hombre de una manera empirista: «La conciencia de la vida que pemanece en la representación (incapaz de comprender la unidad dialéctica de los extremos) se como porta como el orinar-. algo definitivamente muerto. con un viraje semejante al que se dio desde la conciencia objetiva natural a la autoconciencia.

11Iltll"lIkf.a. 111neutro consigo misma. escepticismo y conciencia desgraciada (libertad).I66 Iljzado. postular y hacer brotar su realid leI 'Jl el otro. se le presenta inmediatamente bajo 1. por otra parte.l67 Ahora esta autoconciencia es ya espíritu potencia todavía no realizada y. una vez más.» I '1' cuando se eleva a la universalidad entonces habrá uizado una auténtica vida social: Sobre todo se nos va a aclarar en qué consiste esa independencia y libertad de las autoconciencias singulares que debe quedar realizada dentro de la unidad social.» 165 Ha recorrido. que es I1 1I ruilno de su acción. por tanto. conciencia al salir de la observación de la naturaleza: il. Pero esta autoconciencia. . ganaremos una mayor comprensión del concepto de espíritu que allí se definió como «esta sustancia absoluta que. a verdad objetiva. Entonces estaremos de lleno dentro del concepto de espírí- o meta del desarrollo de la conciencia lo ve de 'una manera muy realista porque para él consiste ('11 la «sustancia ética'> o lo que es lo mismo en la vida poIfli 'u natural (en sentido lato) de un pueblo.170 RAMÓN VALLS PLANA I I( t DEL YO AL NOSOTROS 171 Se trata de unos párrafos paralelos a aquellos del capítulo cuarto (Autoconciencia}en los cuales se expuso el concepto de espíritu como un yo que es un nosotros y un nosotros que es un yo y se puso la realización de este concepto en el reconocimiento mutuo. Pero el movimiento que la impulsa a buscarse pa"Ido I través de la naturaleza es un movimiento que la es1111. busca la realización propia en su singu1IIItI 111. El objeto con que la 11111 H'OIlCicl1cia se relaciona ahora ya no es la naturaleza 1111que es autoconciencia. ahora sabe que no puede encontrarse en la 1111111 lit Ztl como tal. la conciencia tendrá ahora que pu rlflc r su individualidad singular y elevarse a la univerilkfu . IIIIlO 1 1ltlllO «1'l'Irncramente. es la pantalla a través de la cual es reconocida. sino que ésta debe mediar solamente ..1~1\ ( ylt l' 1\». Apareció allí est. el percibir y el entendimiento. I 1" 1 11 no le es manifiesto. de distintas autoconciencias que son para sí. la certeza sensible. ha hecho ttlll'I'lki' de contacto entre los yos. es la unidad de las mismas: el yo que es nosotros. toI t 1111 J' 'conocido como tal. ti" '" 1\ . ¡'II otra autoconciencia. deviene universal y es consciente de sí como razón. Yeso es lo que Hegel llama «objeto intll jll'ndl nte». "11.e concepto en el momento en que superándose la conciencia objetivista el yo se encontró a sí mismo y devino autoconciencia. Ella está lastrada por una vi1111 11 dividualista. En el primer momento la relación intersubjetiva 1'1' 111 . l' Ira elevarse a una plena conciencia de este fin social al I ti ti se orienta su acción. como tal. el nosotros que es yO». como un en-y-parareconocido. esta razón activa sólo es consciente de sí misma IIn individuo y debe. no es un algo I 1l'¡lilO sino que es el medio de la manifestación de la sub.l68Este objeto.'61 gundo lugar.» . "La autoconciencia es el espíritu que abriga la certeza de tener la unidad consigo misma en la duplicación de su autoconciencia y en la independencia de ambas.1 . el camino paralelo a la conciencia objetiva ingenua y le queda por recorrer el camino de la autoconcíencia que se desplegaba primeramente en las expcriencias de la lucha a muerte y del señorío-servidumbre (independencia) y después en las experiencias del estoicismo. La naturaleza se. Lo es en sí porque en ella lit umplc el ser una autoconciencia duplicada que alcan11 unidad consigo misma a través del reconocimiento. El individuo sólo logrará realizarse cuando í nserte plenamente su vida en la vida real de un pueblo: Así se nos repite una vez más que el espíritu es lI. que aúna en su pura conciencia toda autoconcien' Y. el programa para lo que queda de capítulo consistirá en elevar esta certeza subjetiva. la razón (activa) recorrerá también de nuevo el doble movimiento de la autoconciencia y iJasará de la independencia a su libertad. que vamos a estudiar seguidamente. Este paralelo lo establece el mismo Hegel: «En efecto =-escribe-« lo mismo que la razón observadora repetía en el elemento de la categoría (=unidad inmediata de Yo y cosa) el movimiento de la conciencia. al elevarse su conciencia a universalidad. Se ha buscado a sí misma en 1. a saber.ramente una relación entre individuos: 1. por tanto. cuyo modelo

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S la ciudad griega.1 Iurma de la cosa. En esas páginas. es decir. Veamos primeramente una nueva definición de espíritu directamente relacionada con el punto alcanzado por la. También aquí aparece esta consideración acerca del concepto de espíritu en el momento en que la conciencia ha superado su actitud positiva acerca del mundo' propio de la observación.s Le término I fl'H '1 . t lvklud. en la perfecta libertad e independencia de su contraposición. o si se quiere entre It 1 dOB extremos del yo escindido.

y de ella vive. esta libre coseidad de un otro previamente encontrada por mí. Aquí se describe esta «sustancia t 1II'!P> como el fin hacia el cual se orienta la acción indivirlunl. que es lo negativo de mí mismo. es un mero anticipo. . No hay aquí nada que' no sea recí111111'0.. lo que Hegel entiende porlíbertad. Pero esta luz es totalmente recibida.intersubjetiva ha cobrado cuerpo y realidad. una autoconciencia en sí universal que es tan real en otra conciencia que ésta tiene perfecta independencia. la deficiencia de una acción lId vlclual que Hegel estudiará antes de alcanzar esa meta. El individuo se Ii1111 1 . En el reconocimiento de esa independencia ajena se gana la autoconcíencia propia.snmente del trabajo: . son 11(1('pl~ndientesen la medida en que se aprestan a recibir. podríamos decir) del otro se nos da como encontrada o ajena -es lo negativo de mí-. pero cuando nos reconocemos en ella y por ella e~ton' ces la relación . por tanto. 1I1'. toda su ut lv] Iad cobra sentido. a su vez. servirá para medir.:U en la pura luz universal indiferenciada. encuentra su reall dad consumada el concepto de la realización de la razón' autocons ciente donde esta realización consiste en intuir. Sabemos ya IJII(' sustancia equivale a inmediatez. y sólo alcanza la satisfacción de sus propias.» 171 . (. Aquí mismo nos da Hegel un par de indicaciones sobre lo que entiende por independencia: «Esto no es.» 172 Se equipara por' tanto independencia a coseidad u objetividad.'llIqLImos de momento que la independencia verdadera l' rlcunza sacrificándola al universal. certeza de sí misma en In otra autoconcíencia libre y que tiene en ella precisamente su verdada.. se inscribe en el todo salid.satisfacer sus necesidades es tanto IIIU\ 1IIl/¡:CacciQnde las necesidades de los otros como de las suyas lit IIpIIlS. al capítulo siguiente. tal como se presenta en la polisgriega ( da una armonía inmediata entre individuo y sociedad IJlll' deberá también superarse. su ac-ción . Poseen una luz singular. I. reconocida que tiene la. Hegel habla 1 XI1I' . de la unidad con el otro y sólo en esta unidad con esta esencia objetiva es auto conciencia.n vida política hacia la cual se orienta la acción individlutl está descrita aquí como una «sustancia». o en tener por objeto. 1'1 f I 11>11. La 11'lnncia ética es ya espíritu reconocido como tal y así la I I \('() 111 raremos al comienzo del capítulo VI de la FenomenoI1I1 :l. en la cual se equilibra universalidad y 1IjJ.'lluado el individuo dentro de la vida política. en una palabra. como mi ser para mí.1 de los otros. en la independencln del otro. d 1 mismo modo que este' universal es.172 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 173 «autoconciencía. de hecho. III 11. en efecto. la perfecta unidad con él.. o es una cosa para ella.) el Todo se convierte en obra suya como luíul IIml. Esta descripción. En efecto. .'" tJII(' sostiene a los individuos y es su propia obra. Esta coseidad (o corporeidad. 'u acción. son también . no se dilid Vt. En la sociedad o en el reino ético entendido como vida de un pueblo «la razón se halla presente como la sustancia universal fluida. Es a~la vez la matriz .1 ihu'idad. Este desarrollo. en la vida polfl lea «naturals. Al sacrificar su individualidad alcanza 1I motriz o base de sus tentación y en ella recupera su ser En este texto tenemos compendiada toda la concepción d Hegel respecto de la «sustancia ética».t" Este reconocimiento sólo se dará con todos los caracteres requeridos de universalidad y objetividad cuando el otro frente al yo no sea un puro individuo sino miembro y representante de todo un pueblo que realiza.1(1 trabajo del individuo para .. y que precisamente en esto es consciente. que en su absoluto ser para sí no sólo se disuelven en la simple sustancia independiente. Y esto es.1I'n sí mismos. que irradia en muchas esencias totalmente independientes como la luz irradia en las estrellas como innumerables puntos luminosos para sí. que es la universalidad real. obra a la cual se sacrifica y precisamente así se recobra 11 r urlsmo desde esta totalidad.en cuanto esencias singulares o la obra producida por ellasv. la vida humana sin más. necesidades por.uando asciende a la universalidad porque entonces d· de sus límites. según pa1l'í'V. y en el párrafo siguiente: «En la vida de un pueblo es donde. otra cosa (el reino de la ética) que la unidad espiritual absoluta de su esencia en la realidad independiente el!' los individuos. como la coseidad simple inmutable. tienen su sentido 1111'1111. Veamos todavía algunos detalles más que Hegel añadl' 1'11 este lugar. Y los ind vlduos son en ella recibiendo su independencia en la medirlu en que la sacrifican.. nada en lo cual la independencia del individuo no cobre su Ilillll'lIci6n positiva del ser para sí en la disolución de su ser para f (' 11 Jan egación de sí mismo. : M: afirman con una independencia que les aísle se extin. sino qu son también para sí mismos. como el comer o el engendrar. son conscientes de ser estas esencias independientes singulares por el hecho de que sacrifican su singularldad y de que esta sustancia universal es su alma y su esencia. según su estilo propio. Incluso sus actividades meramente 1111111'01 'S.» 174 ESI u meta social. correspont!t-d.

el individuo. se reconoce como singularizado en propia individualidad y en cada uno de sus conciudadanoss. Podemos decir. en el descenso especulativo desde la universalidad a la singularidad. a nuestro juicio. • Pero una comunidad política tiene también su objetlvl dad real. Hemos 1 111 Y 1. Entonces es cuando se ha hecho verdn deramente independiente. es inverso. El "ti lit 11 tll' lo social quedaría abierto con el estudio de la ti 1111 1111I 1'11 ia. la negación o sacrificio y de la restauración en y por la universalidad. sin embargo. y singu1" rucucntra presente como coseidad. Sin embargo. "Solamente en el espíritu universal tiene cada uno la certeza d 1 mismo. Por eso precisamente es espíritu: no solam nI certeza subjetiva de ser toda la realidad sino que esta rcull dad tiene que cobrar cuerpo objetivo o verdad. por tanto. Pero esta univoi salidad no es 'ajena a los individuos que parecen contrapo nérsele: «las leyes expresan -lo que cada singular es y hace.mismos.!" 1111 ya descrito el término de la dialéctica hacia la oncarnínamos. 11. por tanto.11 • oxplicar por qué el individuo está fuera de esta fe111 1 1111. 11 1 1111 en I ti 1 . 111 I 111 dtl la razón como unidad de la objetividad de la 1 1111 l. el equilibrio de esta sociedad se II1 I I II{ 1'( saríarnente. como se verá 11 I I I IpÍfn!o siguiente. •I I'Npíritu vivo presente en el cual el individuo 110 s610 en\ I H I'J'csr. que son para sí . apenas . • I Ir uucnte entusiasta e idílica. Como se escribe en la Prope. 1 uutluuación siguen unos párrafos dedicados precisa11 . Vemos. una vez sacrificada ésta. es decir su esencia universal.» 173 If l. su duplicación. Siendo esto así la Fenomenal" 11 di 111' icabar porque 'el individuo ha sido ya conducido 1 11 111 flI'JIIC de la cientificidad. . oponiéndola a la consideración quoad nos homines que sería el punto de vista fenomenol 1 gico.: . esta abnegación el servidor 111 ti rrnlversalldad y el individuo queda inscrito la .11 '1 rlldnd real sin 'más.174 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS "11 "11 175 para sí individual. Intuyn en' todos.» m I 11/1 11'1 e IlIIlpliJ' 1 111 estas leyes y costumbres es el modo real y condI M~rhombre. transparentando su en11 '11111 J nvcnil por la polis clásica. soiamente esta esencia' índcp: 1\ diente como lo soy yo mismo. De ahí se pasa a la I bertad o universalidad y de rechazo se gana la independen 1. el es11•• JI 1I «llsíaco tiene también su quiebra y. ¿Por qué ésta no termina con una presentación . Es un equilibrio meramente inicial. En este caso la FenomenoI 11 1IIIIlIIda un carácter mucho más individual. lo que ya era quoad se.11 para el problema de la estructura de la Feno111 IIldlll~r l. 11" t 11 11 I "1. Su 11 1 lid "1 ~IIJta demasiado sencilla e inmediata la auto con111 1 1 separará de ella y perderá su felicidad inicial.. el universal es lo primero y desde él se constituye. Esta verdn I . de de luego. 111 (1lIndo político «natural» que deberá superarse. 111111 1 11 lit pueblo libre se realiza. de tal modo que ella es tanto a través de mí mismo corno través de los otros. los intuyo a ellos como yo. por tanto.0 no entraría el estudio del espíritu objetivo. A través de.1 tos párrafos son. que bajo el punto de vista (l' nomenológíco nos topamos en primer lugar con la indc pendencia inmediata del individuo.objetiva de la comunidad son las leyes y costumbres dI I pueblo. la verdad de la razón teza meramente subjetiva e Indívidualístíca de serlo todo). intuyo en ellos la libre unidad con 111 otros. Hegel dice que son el lenguaje universal en el cual expresa la sustancia universal del pueblo. sino que reconoce igualmente en ella. y en definitiva con la abne1 l1uI dd s srvidor.ldosil destino. sino que él mismo es 1111 1.1'111 1'11 ellu una consideración de las experiencias sociales. Por la observancia del espíritu común 11 1 dll'J\ el individualismo y se gana 'la singularidad au111 IIIOS 1 ti . " 1111110 pl mamente logrado. el individuo sólo las reconoce como su coseidad objetiva universal. el orden. el acto de cada uno de lo individuos será un eo-acto universal. 1 Ii 111'. De-ahí que los hombres más 011 111 antigüedad hayan formulado la máxima de que la sabiV 111 virtud consisten en vivir de acuerdo con las costumbres 1'111 hlo. está tan cierto de los otros como de sí.. Por eso. En la consideración que pu dríamos llamar quoad se. o. Esta meta la presenta Hegel de maI 1 . una pieza de 11111111111111'. Este aeto significa UI1' reflexión completa de todos a través de todos con el mu mento de.. se juntan los dos puntos de vista y deviene consciente quoad nos.1 Y ha alcanzado su destino. o sea la certeza de no encontrar en la realidad-que-es 011'1 cosa que sí mismo. como en esta comunidad organizada " cumplirá el concepto de espíritu. Y de la subjetividad de la autoconciencia? De 1111 I I presentó Hegel después su Fenomenología. Desde un punto de vista filosófico oen sí. y me intuyo a IJII como ellos. ('(lIIlO ejemplo. el texto de la Propedéutíca 178 en el 11 iI 1 ti huja el equilibrio de la razón entre certeza y ver. ya mediada.

aunque se puedan dar ejemplos hist¿ricos de las mismas. como conciencia universal de ser toda la realidad. Hay que desarrollarla para conducirla a esta universalidad real que es la sociedad organizada con leyes y costumbres. no nace tan equilibrada sino que aparece con un peso dominante de subjetivismo e individualismo. Después hemos visto como el movimiento de la conciencia observadora reproduce el desarrollo y problematica de las ciencias positivas a partir del Renacimiento. como sustancia ética.). de adaptar la conducta individual a las leyes y costumbres del pueblo) ha salido fuera la autoconciencia. La razón. de acuerdo con esta universalidad esencial que le es propia. no como de un yo particular. las cosas son más complicadas.» 179 Con estas palabras termina allí la dialéctica del señorío y servidumbre y se pasa directamente a la universalidad de la autoconciencia sin seguir los desarrollos de su libertad que en la Fenomenologfa se llaman estoicismo. más que en la medida en que ella conoce su reflejo en otras autoconcíencias (sé que los otros" tienen un saber de mí que es un saberse ellos mismos) y en la medida en que la autoconciencia se conoce como un yo esencial a título de pura universalidad espiritual inserta en la familia. Por lo que llevamos visto podemos ya anticipar que en este capítulo se van a estudiar formas de vida. Pero al querer seguir este desarrollo completo del individuo y de la sociedad. considera Hegel. (Esta autoconciencia es el fundamento de todas las virtudes. sin embargo. En el capítulo dedicado al espíritu. etc. válido para describir el proceso de ascenso del individuo a la universalidad.176 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 177 «Esa alienación de la singularidad (la del siervo) es el momento por medio del cual la autoconciencia deviene voluntad universal. completada la educación de su individualidad. etc. aunque también podríamos decir que aún no lo ha alcanzado.» 182 ) Las cosas están así: a pesar de la sabiduría antigua el hombre moderno está fuera de ella. para interiorizar la experieneia histórica completa. por una parte. En la Fenomenología de 1807. Y para justificado va a introducir una distinción algo difícil. La razón. Pero donde el problema de la relación entre lo individual e históriéo se va a agudizar será precisamente en el capítulo siguiente dedicado al espíritu. pues ambas cosas podrían decirse igualmente. entramos ya en figuras colectivas una vez completado el desarrolio del individuo. Nos encontramos entonces con que las figuras estudiadas hasta el capítulo dedicado a la razón inclusive parecen tener un carácter prevalentemente individual. que primeramente sólo de un modo inmediato y de acuerdo con el concepto es espíritu.» 181 Este esquema es indudablemente más sencillo. escepticismo y conciencia desventurada. Podría considerarse como un esquema pedagógico universal. «La autoconciencia universal es intuición de sí misma. Veremos a continuación la galería de tipos que nos va a ofrecer el individualismo romántico. de todo sacrificio y gloria. Ya en el capítulo sobre la autoconciencia hemos tenido que encontrar figuras de conciencia claramente referidas a ejemplos históricos (estoicismo. de esta dicha que consiste en haber alcanzado su destino y vivir en él (de acuerdo con el consejo de los sabios de la antigüedad. no se omite: «La autoconciencia no es real para sí misma. y en él se perderían las referencias históricas de este camino. debe sentirse 12 . se convirtiese de repente en un ciudadano de Grecia . distinto de los otros. De esta manera se reconoce a sí misma y reconoce en ella a las otras autoconciencias y es reconocida por ellas. . surgen problemas' estructurales de relación entre la evolución de la conciencia individual y de la conciencia histórica. Alcanzada esta universalidad se recupera la objetividad y estamos ya en la razón. Veamos el problema tal como se insinúa en los textos de la Fenomeno- Iogía: "Sin embargo. patria. El carácter sociopolítico de este reconocimiento.. entendida entonces como idealismo objetivo. Empezando por la etícidad. que corresponde al estado político griego. sino como de un yo universal que existe en sí mismo. el paso a la libertad positiva. De momento Hegel sienta la tesis fundamental: «la razón tiene necesariamente que salir fuera de esta dicha-J" El estado paradisíaco político es inestable. de la valentía. ¿ Está fuera porque ha salido o porque no ha entrado? Ambas respuestas son válidas. como si el romántico. El Estado griego. de la amistad. social. Por otra parte nos encontraremos en el capítulo siguiente con que la sociedad también tiene una evolución. del honor.» 180 Aquí vemos como Hegel considera alcanzado ya el ideal del reconocimiento mutuo. Entonces parece que debemos dar un salto atrás en la Historia. cristianísmo).. tiene que sufrir muchos cambios para mediar su sustancialidad y alcanzar el ideal del reconocimiento libre de las autoconciencias. Slll embargo. sin embargo. pasaremos al Imperio romano.

por ser momento de la esencia. tiene su verdad absoluta. Esa rebelión tendrá caracteres de rebelión social. el diferenciar sus momentos y el demorarse en ellos. en part~.llnt~ singular y la totalidad de las costumbres y leyes es una sustancia ética ~ete. una sustancia limitada y. Este segundo motivo se da desde la vida política misma. Son el análisis que de sí mismo hace este espíritu. Puesta esta tesis creemos que a Hegel no -le queda ya más remedio que escribir a conti~~ación del capítulo sobre la razón el capítulo sobre el espíritu. en est~ ser es. interior al espíritu real. ~on lo cual este espíritu universal es también. «Además -prosigue Hegel=-. que es una eticidad qt. se disuelve también de un modo inmediato en aquél y llega a la conciencia solamente como confianza (o sentimiento). la conciencia singular. no se sabe tampoco como pura singularidad para sí.» '" «Pues s610 en sí o de un 'modo inmediato es la vida de un pueblo libre la eticidad real. en el espíritu universal mismo (=el Estado primitivo tenía ya en cuenta a los individuos singulares). y deviene ella misma para-sí.el individuo se ha enfrentado a las leyes' y a las costumbres. como necesariamente tiene que llegar. siempre en sus momentos 'abstractos y que. Sigamos ahora con los motivos de la separación del individuo respecto de la sustancia ética. «Cuando llega a este pensamiento. Las figuras que preceden a la aparición completa del espíritu son abstracciones del mismo espíritu. como este yo. Registremos de paso la afirmación hegeliana de que todo momento de la esencia tiene que surgir. aislada para sí. es la limitación absoluta que consiste precisamente en que el espíritu es bajo la forma de ser. como momento esencial. Hegel se dio cuenta de la dificultad y cargó con ella. la verdad viva. éstas sólo son un pensamiento sin esencialidad absoluta.--roblemas estructurales dentro de la Fenomenología y en toda la filosofía hegeliana porque esa tesis obliga a insertar dentro ?e la Fenomenologíá toda una materia que igualmente debe Insertarse en la Filosofía del espíritu. es decir.w Al constatar esta diferencia entre la absoluta fuerza negativa de la conciencia y la positividad de la sociedad concreta el hombre se distanciará de ésta. en un momento determinado. El momento de esta singularidad de la autoconciencia es. el espíritu de un pueblo. «o bien -prosigue Hegel=.» 183 Éste es el segundo motivo para que la razón se oponga a la política concreta: El primero estaba dado desde la naturaleza misma de la conciencia individual negadora de toda limitación. tal como tiene de un modo inmediato su existencia en la eticidad.\- DEL YO AL NOSOTROS 179 inadecuada con la vida del pueblo. En él tendrá que reducir ese dualismo que ahora ha senta. a saber. Ésa es la ley de la evolución histórica bajo figuras distintas que se oponen como realizaciones esenciales del hombre. En el Estado primitivo se da una inmediatez de la unidad de los individuos con la sociedad que hará crisis desde la sociedad misma. . tiene necesariamente que llegar él mismo a presentarse como esencia. la conciencia singular es (entonces) para sí misma la esencia y no lo es Yí'l el espíritu universal. es una confianza sólida en la cual el espíritu no se ha disuelto Ocurre así la rebelión de la individualidad en el seno de la sociedad primitivamente estable.l86 . T~ndrá que estudiar cómo la sustancia ética sale de su mme?Iatez. Estamos ante una tesis que va a orear ::. él mismo. pero sólo como una magnitud llamada a desaparecer (o sacrificarse) que. Entonces ese momento tiende a fijarse y a absorber en sí toda la esencia. en parte..la autoconciencia no ha alcanzado tod~avÍaesta dicha de ser la sustancia ética.do.rminada. el intelectual es crítico y tiende a alinearse en la oposición. En resumidas cuentas tiene que desarrollarse en el elemento de ia conciencia.~-es. Tiene también su limitación y ya sabemos desde el prólogo de la Fenomenología que el hombre se echa a perder siempre toda satisfacción limitada. la vida de un pueblo es una forma de vida humana. se pierde esta unidad inmediata con el espíritu o su ser en él. en la conclencI~ de su esencia se despoja de la limitaci6n. una teoría abstracta sin realidad. real o en el pueblo. que s610 en el momento superior. Saldrá fuera de la ciudad porque cobrará conCiencia de su ciudadanía siempre superior a cualquier manera limitada de vida. Y esto Ileva necesariamente a seguir el desarrollo de la conciencia individual ha:ta una auténtica conciencia colectiva inmanente en la SOCIedad organizada. Se obliga a repetir los mismos contenidos materiales de su filosofía 'bajo un objeto formal distinto yeso le ocurre en virtud de sus propios principios. y el individuo es para sí. ciertamente. es decir. En definitiva. por tanto. Al ser fijado así' -y todo momento. Surgirá en el seno mismo de la sociedad como crítica interior y no solamente será el fruto de un pensamiento aislado que accede' a aquella sociedad desde fuera. pierde su confianza.» (lbíd). y sólo en este reconOCImiento pero no inmediatamente en su ser. como manifestación.178 RAMÓN VALLS PLANA . un eSJ. todo el contenido mismo del espíritu en sí. dé manera que la conciencia quede plenamente inmanentizada en las instituciones sociales. al surgir para sí. Lo verdaderamente esencial es el espíritu total.

hasta aquí. "Pero." Aquí está vista la inadecuación del individuo con la sustancia ética desde el lado del individuo todavía no desarrollado que jamás ha visto la felicidad de su identificación espontánea con una comunidad. . En este momento la conciencia se encuentra con un doble objeto. sólo se ha puesto como esencia interior o como la abstracción.180 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 181 Pues. En definitiva. al mundo a la busca de su dicha. aquella forma de los mismos momentos bajo la cual se manifiestan después que la conciencia ha perdido su vida ética y repite en su búsqueda aquellas formas. En efecto. Las dos dimensiones. contrar aquella unidad. pero lo que es de modo inmediato es un singular: es la conciencia práctica. en su conciencia se enfrenta ella misma. Hegel se da cuenta de que el «La autoconciencia. Y. Ya se ve. sistemático que fenomenológico. la sustancia ética ha descendido a un predicado rente de sí (=10 social en cuanto tal aparece como inconsciente) y cuyos sujetos vivos son los individuos que tienen que cumplir su unversalidad por sí mismos y velar ellos mismos por su destino. no sabemos si soluciona la dificultad estructural con la que Hegel se encuentra. . la Fenomenología tiene que ir siguiendo. que se dirige hacia el mundo con el que se ha encontrado con el fin de duplicarse bajo esta determinabilidad de un singular. por tanto. esta autoconciencia es la negatividad de lo otro.» 1•• La conciencia racional que se estudia en este capítulo V de la Fenomenología corresponde a la evolución de la conciencia moderna postkantiana. Sin embargo. pero como debe encontrarse objetivamente resulta que debe encontrarse en otro yo: a ca- Esta distinción nos parece. sistemáticamente tratada en el capítulo siguiente. pero que sólo llegará a devenir para ella a través de ella misma o que su hacer es también el en. la conciencia se manifiesta escindida entre esta realidad encontrada (mundo) y el fin que cumple mediante la superación de dicha realidad y que convierte en realidad en vez de aquélla. en otro. se los puede representar aquí más bien en la expresión de este modo». o intuir otra autoconciencia . se dan siempre enlazadas en la unidad del espíritu y el Todo se puede ver desde un ángulo o desde el otro. aborda este 'camino en la determinabilidad de ser ella misma la esencia como espíritu singular. da por valedero que esta unidad se halla ya presente en sí o que se halla ya presente esta coincidencia de sí y de la coseidad. de engendrarse a sí mismo como un éste en tanto que su contraimagen que-es y de devenir consciente de esta unidad de su realidad con la esencia objetiva. por el momento.. clara. La tercera se refiere a la experiencia de la conciencia individual en camino hacia la conciencia social. individual y social. como lo positivo. la inadecuación constitutiva de la conciencia con cualquier bien limitado. por tanto.como sí mísma. Pero su Primer fin es su inmediato ser para sí abstracto o el intuirse a sí misma. Esto le obliga. de momento. estos impulsos naturales se hallan unidos a la conciencia de su fin como el verdadero destino y esencialidad. el mundo y el yo. Esta comunidad tiene todavía que engendrarla duplicando su autoconciencia. sin embargo. este individuo será enviado así. por tanto. que primero es solamente el concepto de espíritu. pero que tiene para ella la significación del algo que no es en sí. al retornar de la observación.. Estos momentos tienen la forma de un querer inmediato o de un impulso natural. como esta unidad se llama dicha. al hallarse más cerca de nuestros tiempos. O (lo . semejantemente lo que ocurría en el capítulo IV. La conciencia práctica tiene la certeza de esta unidad. como tal y por sí mismo. Creemos que Hegel fue consciente de esta dificultad y quiso subsanarla. ~ista la cosa por el lado de que la autoconciencia ha perdido la dicha de ser en la sustancia. pero escogió un camino más. y su fin es. Lo que hemos llamado tres motivos de esta separación entre individuo y comunidad podemos ahora enunciarlos así: el primero es la razón fundamental. el de darse la realización como un singular y el de gozar de sí mismo como tal en ella. a algo que ciertamente es (el mundo). que en el fondo se trata de lo mismo. El mundo es solamente medio para encontrarse. La segunda se refiere a la experiencia de esta inadecuación desde el ángulo de la evolución social. a introducir aquí esta larga consideración sobre la sustancia ética que será. "Visto por el lado de que no ha llegado aún: a la sustancia ética este movimiento impulsa hacia ella. a su vez. El primer punto de vista correspondería más bien a una primera educación del individuo para la vida social: « . y lo que en ella se supera so~ los momentos singulares que la autoconciencia racional considera válidos como aislados.» 190 .que es lo mismo) es primeramente de' modo inmediato.. como este individuo. el camino de la conciencia individual de regreso de su observación de la naturaleza.» 1'7 segundo punto de vista es más propio de la conciencia moderna porque ésta ha salido de la vida social inmediata propia de la antigüedad. el espíritu no se ha realizado todavía.. »En la determinación de ser ella misma la esencia como lo que es para sí. por su espíritu. Pero subsiste la dificultad de que en el desarrollo anterior no nos hemos encontrado expresamente con esta sustancia ética de la cual el hombre moderno ha salido. Por eso desplazó la consideración de las formas sociales objetivas de vida humana al capítulo sobre el espíritu.

1 plll 11 hedonista debe permanecer porque t'I 11I1 11111 1'1" 1 1 '1111 1 etemizarse.ta conciencia individualista van a ser tres. Ese individualismo. Este espíritu se m~~ifies~a. sin embargo. La podríamos llamar experiencia hedonista. se resolverá plenamente cuando se encuentre la objetividad sencillamente humana que es la vida social institucionalizada. tendrá que superarse. que son lo único que se interpone entre ella y su propia realidad desaparecen como una niebla carente de vida que no puede cobijar a la conciencia con la certeza de su realidad. po social.'. que son del hombre los supremos dones. (jIU' 1 '1' 1II0dll di (111111 der de la conciencia hedoni la IlU ('. De ésta pasará a una segunda. pues esto es más bien un saber de algo cuyo ser para sí y cuya realidad son otros que los de la autoconciencia. los conocímientos de la observación y la teoría.vers. Con eso se rebasara el-subjetívísmo moderno. como una sombra gris llamada a desaparecer. Pero .1 du I dll 01111.uy cargada de individualismo. El hedonismo no es un I 101/11 1 1I 1. la ?. 11 I . Pero ésta objetividad es algo no meramente encontrado. que se ofrece a la mano tal como ésta lo torna. la considera solamente como un medio para su propio encontrarse consigo misma en el placer. para el que sólo vale como la verdadera realidad el ser que es la realidad de la conciencia síngular.IVI (111111111'. la ley de lo ético y del ser-ahí. Las experiencias que ahora va a. en el que enmudecen la sensación y el goce de la singularidad. un~versal. La accion mISma realiza esa unidad que el pensamiento no puede alcanzar. se ganará el idealismo objetivo que será al J?ismo tie~. Se ha entregado en brazos del demonio y tiene necesariamente que perecer. realizar es. pero se la subordina ehteramente. 11 1\ 01.el acento de tal modo en la acción que se olvide la obra mISma. Su primer fin es «llegar a ser consciente de sí. que no se resuelve ?orque se mira como objetividad humana a una naturaleza SIempre inadecuada al hombre. en Kant y se prosigue por Fichte.» 191 Estamos ante el puro y simple carpe diem. A través de esta obra se ganará la nueva objetividad. sin embargo.alidad.co~trar en la acción objetiva el objeto adecuado del conocímíento. 111110 Se nos hace notar. de carácter más. deja tras sí. en la cual surge. que anuncian ya el drama de esa conciencia hedonista: «Desprecia al entendimiento y a la ciencia. hacia la vida y lleva a cabo la pura individualidad. Por ello. a sí misma pierde im- «En tanto se ha elevado a su ser para sí desde la sustancia ética y el ser quieto del pensamiento. No ni ga la n' . 1111 1'1111I '111' 111 111 laI que tienda a la consumición cid ohll-Io..» Hegel cita en seguida (inexactamente) unos versos del primer Fausto de Goethe. universal pero ~odavía. Veamos un poco más detalladamente estas experiencias: a) Para la conciencia que se descubre portancia toda forma de objetividad. las leyes y los principios. 111II"Ho d. que la conducirá a una abnegación de SI para buscar lo verdaderamente. la autoconciencia toma la vida como se cosecha un fruto maduro.el qUIJO: tismo o virtud. se verá que una moral meramente formal no basta. Más que construir su dicha se entrega a tomarla y disfrutarla de un modo inmediato. en el corazón del individuo la uni. No ha penetrado en ella el espíritu que parece celestial de la uñiversalidad del saber y el obrar. en otras palabras. Lo cual no significa caer en el irracionalismo sino el' el'l. Se verá que no se puede poner . la solución plena del problema kantiano debe abarcar tanto conocimiento como acción. OIHO ti (11( 11 conciencia o hacer a este otro sí 1I11NnlO_. y siendo la acción esencialmente acción de un individuo nos movemos necesariamente en figuras de conciencia fuertemente individualistas.práctico y no teorético. pero en el orden práctico presupone esa unidad. Una objetividad esr>irit~al que ~xl?r. sino el espíritu terrenal.esará y adecuará al sujeto. Las sombras de la ciencia. Será la experrencia romántíca que pone. sobre todo. 11111 h 111 11 sensible.al fin tendrá que pasar a una terc~r~ experiencia.» El placer y la necesidad No se debe perder de vista que esas experiencias son de 'carácter . Condensando mucho las cosas podnamos decir que el problema crítico kantiano. y prosigue todavía la descripción te individualista: de esa actitud ferozmen- "Se precipita. La autoconciencia tiene a otra auto conciencia ante sí.182 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 183 Estamos pues ante el fenómeno de la dupl~cación de la autoconciencia enteramente paralelo al ya estudiado en el capítulo anterior. El racionalismo moderno ha comprobado que por vía meramente teorética no puede realizar la unidad del en-sí y del para-sí. sino humana. pues. m. sino producto de la activ~dad humana. La pnmera consistirá en un buscarse a sí misma a través del placer.

Su pensamiento final. Al principio se consideraba el para-sí individual como lo absoluto que totalizaba toda la realidad. o de irse a pique. pero es un universal indiferenciado y sin rostro. pero esa comunidad no le es patente todavía a la conciencia. sino más bien como unidad de sí misma y la otra autoconciencia y. es precisamente aquello de lo que no se sabe decir qué hace. del fin del puro ser para sí que ha rechazado la comunidad con otros. Este otro que se halla frente al yo egoísta no tiene un derecho propio. «pues esta necesidad o esta pura universalidad es su esencia». la unidad del ser para sí y del ser en sí. Pero corno sea que la base de sustentación de esa figura de conciencia es la categoría. Por eso la experiencia le resulta insatisfactoria. la superación de él. que ponía lo esencial como perfectamente trascendente. Una vida superior que se cimenta sobre el universal. Por un lado es evidente que ha gozado.» 194 Así resulta que el placer se le estropea a la conciencia hedonista porque el resultado de su experiencia va más allá del objetivo que se propuso conscientemente. etc. cuáles son sus leyes determinadas y su contenido positivo». pues la autoconciencia no se convierte a sí misma en objeto en cuanto esta autoconciencia singular. «El tránsito se opera de la forma del uno a la forma de la universalidad. Eso le ocurre porque su acto es sentimiento y no pensamiento. al experimentar esa necesidad fatal. es otro individuo. Es tan mío que toda su esencia es mi misma esencia. en el cual se juntaban los dos extremos que en ella misma no se juntaban. escribe Hegel. a su vez. Entra como algo extraño e incomprensible y se experimenta como «necesidad. con el doble significado alemán de irse al fondo. cuando el yo egoísta goza del otro sin respeto a su independencia hace. En ella se daba . «pues la necesidad. pero la realización de este fin es. es que se ha perdido a sí misma y no que se ha encontrado en la universalidad porque esa universalidad la experimenta como absolutamente extraña a sí. al término de esta experiencia. o «destino» que estropea el placer individual. Con eso ocurre la acostumbrada inversión dialéctica de muerte-vida.. Se le manifiesta corno un universal que comprende al otro individuo. como esencia singular en la otra autoconciencía). como singular superado o como universal. Le ocurre algo parecido a lo que. pero experimenta precisamente en ello cuál es la verdad (objetiva) de ese fin. aunque sea de una manera todavía abstracta o inmediata. Se concibe como esta esencia singular que es para sí. Sin embargo. de este modo. el destino.» 192 una objetividad dotada de subjetividad propia. o como Hegel dice «el concepto de lo que esta individualidad es en sí» 193 y que ella no concibe. su misma singularidad se pulveriza al chocar con la realidad dura y lisa. que es con ello un ser en sí igualmente abstracto. «Alcanza su fin (=llegar a ser consciente de sí. Con ello el individuo se' apartaba de la comunidad ética. el Cristo y el padre espiritual. Realiza ya. es decir. Cuando buscó la vida encontró la muerte. al puro contrario. Es ya espíritu que comienza a realizarse aunque sea la figura más pobre del mismo. Ha salido de la teoría muerta para gozar dé la vida y se encuentra ahora que su misma individualidad muere aplastada por la dura necesidad universal: el individuo se va a pique (geht zu Grunde ). le impone bajo la form de necesidad' no es una pura objetividad cósica sino que Comentamos: en la experiencia hedonista se pasa de una abstracción a otra. Pero la amargura de la experiencia hedonista es todavía mayor que la desdicha de aquella conciencia religiosa porque el alma religiosa medieval encontraba una mediación. Pero al perecer es remitido a su fundamento (zu Grunde gehen. y esta figura de conciencia la considera superior a la conciencia observadora porque ahora el en-sí no tiene la forma de ser solamente en-sí sino también para-sí. pero ella misma no lo sabe. aunque el hedonista no se da cuenta de ello. cuando buscó el placer se encontró aplastado por la dura necesidad. la experiencia de esa independencia del otro. Sobrevive a la muerte. de una abstracción absoluta a otra.le pasaba a la conciencia desgraciada. nos dice Hegel. perecer) y con ello recupera la vida.184 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 185 que lo negado en el otro es su alteridad. La objetividad que se. pero en el goce 'se ha manifestado lo que ella es.. En otras palabras: esta figura es propiamente espiritual porque es intersubjetiva.w Yeso sin reciprocidad alguna y. La conciencia religiosa pensaba su singularidad y este peno' samiento le remitía el universal inmutable. esta experiencia negativa de la conciencia tiene por eso mismo un significado positivo. Y Hegel da aquí una razón profunda de esta mayor desdicha del hedonista. la unidad de la subjetividad y la objetividad. El «plus» que contiene «entra como contradicción» en esta conciencia limitada a su propia individualidad. Al experimentar la dura necesidad se le ha impuesto esa comunidad con los otros que es constitutiva del individuo. al fundamento. Hegel dice que se trata solamente de cancelar la «forma de su ser otro o de su independencia». sin embargo. sin reconocimiento mutuo. por tanto.

Ésa es la figura que ahora vamos a estudiar. pero entonces lo hacen con mala conciencia. son igualmente desgraciados porque viven o en el acatamiento o en la trans-. que busca su placer en la presentación de su propia esencia excelente y en el logro del bien de la Humanidad. por tanto. En vez de ser absorbida la individualidad en la necesidad universal se pretendió absorber la universalidad en la singularidad. por tanto. aquí. o bien se rebelan contra este orden. pero éste recibe una nueva nota. El corazón es ahora 10 más auténtico del individuo. La acción realizadora de la propia individualidad no es ya la acción que brota del individuo sin más. «un orden del mundo violento que contradice a la ley del corazón» y «una humanidad que padece bajo este orden y que no sigue la ley del corazón. debe plegarse ascéticamente ante la universalidad para Ilegar a ser una singularidad auténtica.l97 Con todo ha habido un progreso: «Esta individualidad tiende a superar esa necesidad que contradice a la ley del corazón .. de su dinamismo más profundo que identifica sin más con la verdad. pero no lo consiguió porque la individualidad siguió dominando en la nueva figura de conciencia. se sienten transgresores porque «les falta conciencia de su propia excelencia». singularidad inmediatamente identificada con necesidad universal. en una conciencia romántica. sigue manifestándose como exterior y opresora.!" Al romántico no le queda más remedio que ser reformista. El mundo le resulta prosaico porque no está construido según la ley del corazón y Ios hombres que se adaptan a ese mundo prosaico le re-' sultan incomprensibles y vulgares. sino en actuar conforme a la ley del corazón.t= b) La ley del corazón y el desvarío de la infatuación sidad. los que no escuchan a la ley del corazón.» "3 . El romántico no consigue vivir según la ley de su corazón porque la dura realidad le oprime. Hegel dice que esta unidad es deficiente porque le falta «disciplina». El individuo ha aprendido a distinguir su capricho inmediato. Esta presencia del otro extremo se le da bruscamente. tal armonía no se da. La conciencia hedonista se transforma. y por eso lo experimenta como absoluta contradicción o como aplastamiento de su singularidad. Así resulta que el romanticismo es también una figura de conciencia desdichada. A pesar de la armonía. por tanto. de su corazón. sino aquella que brota de 10 más profundo del individuo. La nece- Estamos ahora ante una figura de conciencia más noble. que sólo apetecía el. por casualidad. no es el mero ajustarse a la ley como tal. Y todavía padece el romántico una nueva desgracia irremediable: si el orden mundano coincide alguna vez. La individualidad debe disciplinarse. aunque el otro extremo se le hace también presente en virtud de su conexión objetiva en el seno del concepto.186 RAM6N VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 187 un paso de un extremo al otro del concepto y aunque no acertaba a juntar en sí misma esos dos extremos se le juntaban objetivamente en el mediador. es. Una vez convertido en forma de vida universal el orden que brotó del corazón se vuelve homogéneo con el orden hostil mera- .w Pero a este corazón se le enfrenta todavía una realidad. El romántico entra en conflicto con el mundo y con los otros hombres. no puede pasar al otro extremo. pura singularidad. su acto. sino que se somete a una necesidad extraña». sino el hecho de que el corazón encuentre en ello la conciencia de sí mismos. para él. O bien aceptan el orden de las cosas y entonces son desgraciados porque este orden es un orden inhumano. ya no es suyo. Y los otros hombres. queda enriquecido conIa necesidad experimentada. Esto hace que la individualidad no sea ya (ahora) la frivolidad de la figura anterior. Ese mundo hostil al corazón romántico es en el fondo la misma cruel necesidad que aplastó al hedonista y que éste quiso ínteriorizar en el corazón. placer singular. proclamada en principio entre subjetividad y ley. puro sentimiento y. sino la seriedad de un fin elevado. En ella no se supera el individualismo. Cumpliendo la ley de su corazón exterioriza un modo de vida que debe ser a la vez placentero y ajustado a la ley universal. Según esto el individuo se propone un nuevo fin que no consiste ya en el simple gozar hedonista. gresión. sin mediación. en virtud de su experiencia. sin paso alguno. por el contrario. El corazón significa pues.. Pero entonces se encuentra con que el nuevo orden creado por él mismo. pero su defecto consiste todavía en la identificación inmediata de la singularidad y la universalidad. sin corazón. una vez exteriorizado. que se veía aplastado por el destino o necesidad. La experiencia hedonista. con su ley cordial tampoco por ello se encuentra satisfecho porque «lo esencial. con lo cual tampoco consigue reconocerse en él. Ella misma.

Si el romántico se viste. por tanto. Mientras el hombre vive. Se vuelve contra el mundo proclamándolo fruto de otras individualidades que rio han obrado según la ley del corazón. lo que parece ser el orden público no es sino este estado de hostilidad. sólo quiere conceder valor a su propia singularidad y placer. En definitiva. Cada individuo niega las individualidades ajenas pretendiendo que la suya es la que vale universalmente. en el que cada cual arranca para sí Io que puede. La resistencia que aquí encuentra el romántico es la resistencia de los otros que pretenden ser tan universalmente válidos como él mismo. «Esta figura de conciencia. de que esta conciencia encuentre loco o demencial al mundo. consistente en llegar a ser en la ley. nos avisa Hegel. sacerdotes o tiranos fanatizados.» Las individualidades inmediatamente afirmadas como universales se combaten necesariamente. por el hecho de obrar. nos encontramos aquí con un mundo social que no se sabe reducir a la unidad y al orden. confiere un sentido positivo a lo negativo. pero cuando se actualiza en la acción. El drama de estas conciencias individualistas está siempre determinado por la presión del espíritu que busca realizarse como comunidad recíprocamente respetuosa y contra el cual entra en contradicción el individuo que se afirma inmediatamente a sí mismo. por otra parte. pero cada uno abomina de los otros porque «los encuentra contrarios a sus excelentes intenciones». Lo importante. su propia realidad le deviene extraña y opuesta. la realidad. Pero Hegel. La acción romántica pone al descubierto la contradicción Íntima del individualismo del cual brota. Pero por el hecho de obrar. sino solamente como la esencia (universal).188 RAM6N VALLS PLANA nEL YO AL NOSOTROS 189 mente encontrado y tan opresivo como éste. Las experiencias negativas que esta contradicción engendra son. no es el vestirse así o asá. Pero esta negación que él mismo sufre por parte de los demás es la experiencia realmente positiva que le conducirá a la propia negación de sí. No se trata. Este desorden y esta lucha son en realidad la presencia de la universalidad verdadera que busca realizarse. Ahora el romántico se considerará demente. pero no puede llamarse todavía realidad. El desorden social romántico muestra la contradicción interior del alma romántica consistente en querer identificar sin más su individualidad con lo universal. curativo. a su vez. sin embargo. en este mismo momento dejará él de vestirse de una tal manera porque entonces ya no brotará del corazón sino de un orden fosilizado. pero el padecer esta enfermedad es. sino solamente como coextensivo de la existencia exteriorizada. Pero los otros se vuelven igualmente contra él en virtud de las mismas razones. desaparece por la acción de los demás. La universalidad será por tanto real en la vida comunitaria institucionalizada. le es real y no real. después que el romántico ha actuado. Su misma individualidad. en lo verdadero y bueno en sí.. Por un lado. por ejemplo. Si se opone a él. se encuentra animada. reconoce el valor de la realidad exterior. a su vez. esta presión se experimenta como enfermedad. Precisión terminológica importante. Todos aseguran obrar según la ley del corazón. la cual. De alguna manera se somete a la ley de la objetividad exterior y. el espíritu le presiona. no como la singularidad. salvadoras. como dolor o demencia. sino a sí misma. porque en ella vemos cómo para Hegel el término realidad no se utiliza como coextensivo del ser absoluto. en definitiva. Un mundo de románticos es un mundo anárquico en el cual cada uno obra de acuerdo con una subjetividad que se pretende universal. Estamos pues ante otro caso de intersubjetividad negativa como ocurría en la figura del hedonista. Es consciente de sí misma (en cuanto individuo) como de lo real. Se encuentra siendo lo contrario de lo que piensa ser. «Así. universal. a la abnegación por medio de la cual podrá ganar la universalidad auténtica. la conciencia romántica sufre una purificación. La resistencia que éste padecía como necesidad anónima o des. de una manera «extraña» y consigue convertir en «moda» su vestido. sino que el vestirse de tal o cual manera «le nazca». Resulta ser la exteriorización de muchas singularidades opuestas. Por otro lado. que debería ser universal. sin embargo. y el saber la individualidad como lo . Hegel termina la exposición de esa figura de conciencia romántica notando cómo la universalidad que no se realiza a través de las singularidades es desde luego algo. pero esto sólo se conseguirá «mediante la superación de la individualidad que se ha arrogado la realidad» sin más. Esta locura romántica se vuelve furiosa. no puede llegarse al orden espiritual del reconocimiento mutuo. pero cada uno queda sin reconocerse en la acción del otro. pues. ejerce la injusticia sobre la singularidad de los otros y afianza la suya propia. tino era en realidad y en el fondo la resistencia del otro yo a ser sencillamente subordinado a su placer. como siempre. es la guerra de todos contra todos. Al fin el orden romántico es un desorden.

Sabe que debe sacrificarse para dejar actuar al bien en sí. El quijote piensa. Sabe que el bien no debe producirlo ella. sino que los' dos momentos de la individualidad se unen a través de un movimiento. mediante la superación de la individualidad que es el principio de la inversión: el fin que persigue la virtud es. El individualismo de esta conciencia no está tanto en ella misma como en su consideración del mundo objetivo. El virtuoso sabe ya que debe sacrificarse para ganar la individualidad. pero no los identifica simplemente como hacía el romántico. En el mundo se encuentra ya.205 • Tenemos ya descrita la situación de la conciencia virtuosa antes de emprender su lucha caballeresca. Esa conciencia virtuosa poqre-. por así decido. pero Hegel nos dice que permanece todavía una «conciencia personal». Considera. pero puede también usarlas mal. o fuerzas al individuo. El romántico identificaba simplemente su individualidad con la universalidad y desembocaba en la locura. da del bien. para realizarse. de un individualismo sutil. que también en el mundo se da universalidad e individualidad. e) «no tiene propiamente que ser . a saber. Su abnegación es todavía su propio quehacer y el orden absoluto 'tiene q'l. deben proceder ya del bien mismo universal. en cambio. s. En esta observación late todo el hegelismo. por tanto" sacrificar la singularidad de la. Lo absoluto es concreto. sino que queda representado en la conciencia virtuosa según el modo de ésta. El quijote considera' que él es quien las usa o aplica . debiendo. conciencia. En este caso el bien absoluto es relatívizado por la conciencia virtuosa.lidad' y ésta tiene más bien que ser superada. Todo lo relativo es abstracto o parcial. y hacer brotar su esencia verdadera. desde luego. No es el bien verdaderamente . a que ella se sacrifique y a que ella destruya las individualidades malandrinescas que obstruyen la realización del bien en el mundo.» 201 ' 1.!-e esperar.'\ ducción es.610 se puede realizar en el mundo a través de su propia virtud.» 200 Con eso tenemos ya dada la transición a la nueva figura que Hegel llama '<da virtud». sino que es obra del bien mismo. es la vírtud.bien todavía abs_ tracto. en' efecto.. relativo a la ' conciencia que hace la abstracción.producido por la virtud. supedita a. pero. pero ahí la relación entre ambos momentos está invertida: «En el curso del mundo la individualidad se comporta de modo inverso a como se. Pero este orden no existe realmente porque los malandrines.nníversal y absoluto. Quiere sacrificarse para' destruir en ella misma el impedimento para el bien universal que significa su individualidad. no lo encarnan tal como debe ser. es en realidad lo único concreto. mas llamada también quijotismo. pues la pro. pues. pero vincula todavía esta realización del bien a su propio sacrificio." La virtud y el curso 'del mundo El virtuoso es todavía un individualista. Hegel hace en este punto una observación profunda: el. Pero en el fondo de su concepción late todavía un individualismo porque considera qtíe el bien universal necesita «del principio de la in. pues. hedonistas ' o románticos. mediante esta superación es. Éste no se da cuenta de que su mismo sacrificio no puede brotar de él.. según cree la conciencia quijotesca. él cual debe' usarlas bien. sí misma' el 'bien y lo verdadero en sí. bien universal es para la conciencia quijotesca un . Tiene en sí mismo ambos momentos. Por eso es un bien abstracto. movimíentos. Quiere luchar para invertir el curso del mundo que es un mundo invertido por obra de las otras individualidades. el orden universal queda atado a la acción negativa del quijote. En definitiva. 'como si se dejase lugar al en sí del curso del mundo para que éste pueda entrar en sí y para sí mismo en la existencia». ponía en la conciencia virtuosa. Con ello se hace depender el bien de la conciencia. Si el sacrificarse o el-destruir el mal son ya una buena obra porque dejan paso libre al bien.190 RAMÓN VALLSPLA~A DEL YO-AL NO~OTROS 191 invertid~ y lo que invierte. dívidualidad para ser animado y cobrar.202 «De la virtud debe ahora recibir lo universal su verdadera realidad. el invertir de nuevo el curso invertido del mundo.» 10) Se trata. ¡ Esto es así porque lo universal. Proclama la esencialidad de lo universal a 10 cual debe sacrificarse. se hace esencia y. El hedonista era el individualista puro que dejaba fuera de sí la universalidad y era aplastado por ella. conciencia de la indiv~du<J. como acción. que el orden absoluto y verdadero Si queremos expresar lo mismo en lenguaje religioso podríamos decir que la conciencia virtuosa quiere evitar el pelagianismo aunque no lo consigue.w Bajo esta representación el bien absoluto aparece' entonces como el donador de unas capacidades. sino que lo Í'nvierten. en vez de hacer depender enteramente a la concieri. como un en sí interior -escondido y oprimidoel orden ideal que pugna 'por establecerse.

es decir.!/t 11 de P !eo: laL/OTEe 1 U. es decir. por el curso del mundo porque su fin es..que los malandrines. una virtud carente de esencia. Y no solamente las armas son ya una realización del bien. una virtud solamente en la representación y en las palabras . y que deben ser bien usadas. con vistas a la realidad. Él es un individualista confesado y para él nada hay digno de respeto o sagrado. Veamos . exponen en la lucha son «precisamente aquel mismo universal carente de individualidad que debe mantenerse y realizarse por medio de la lucha». Lo que al fin tendrá que aprender este quijote es que ni él era tan bueno como se imaginaba ni los otros tan malos como creía. Significa una recusación del individualismo que se separa de lo universal e intenta unirse a él di'rectamente sin pasar por los otros o. las emplearon mal. En resumidas cuentas. mientras que los otros. Según esto su lucha es solamente una simulación que no puede tomarse en serio «puesto que pone su verdadera fuerza en el hecho de que el bien es en y para sí mismo. La idea de Hegel es la idea cristiana de que es Dios mismo quien se abaja y sacrifica y que el sacrificio del hombre sólo puede tener sentido como secundación y continuación de este sacrificio divino. porque el usarlas sería ya .:ID~ . por la sociedad real. tiene que mantenerlas limpias. Por otro lado. de hecho. sin' embargo. pero no edifica nada.cómo ocurre esta experiencia: El caballero andante pone su fe originaria en la unidad de su propio fin y del bien que quiere realizarse por' sí mismo.s" Por el contrario. El movimiento negativo o de abnegación de la conciencia virtuosa no puede llevarse a cabo porque intenta arrancar de ella misma. dice el mismo Hegel. individualista). mantenerse diferenciados. 13 u. Porque las armas que se. lo mismo el quijote .un apropiárselas. Con eso resulta que el mundo vence siempre a la virtud. en la realidad. el virtuoso resulta ser un hombre que habla palabras edificantes. Creemos que estos párrafos que comentamos tienen especial importancia para el problema de la religión en Hegel y en especial para el tema del sacrificio. desconectada de lo universal real. el adversario del quijote no experimenta esa parálisis. pues tenía su fundamento pleno de contenido en la sustancia del pueblo y tenía su fin en un bien real ya existente.. El quijotismo queda prisionero de una contradicción consistente en separar los dos polos de lo absoluto. Por un lado no puede manchar sus propias armas. esta que consideramos es una virtud que sale fuera de la sustancia (la virtud moderna. Hegel da la razón de esta victoria del mundo: «La virtud es vencida. . 1 Jd Centra! de V -..192 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 193 bien. Por eso la conciencia virtuosa queda al fin paralizada. su acción descansa en diferencias meramente verbales. . Y por otro lado el quijotismo es una retórica de distinciones meramente verbales entre una esencia en sí que no tiene realidad y una realidad que no debería tener esencia. aquellos que han determinado el curso actual del mundo. Persigue un bien abstracto que debería rea- lizarse con el sacrificio de la individualidad. que mantienen una diferencia respecto del bien en sí. Pero por otra parte debe tomarse en serio la lucha porque ras armas que se enfrentan son de suyo unas capacidades o fuerzas indiferentes. pero el bien sin esta individualidad no puede cobrar realidad. pero el acto' mismo está en sus manos."210 A pesar de la dificultad y oscuridad de esas pagmas de Hegel dedicadas a la virtud nos parece que su pensamiento fundamental es claro. y con esas armas deberá entablarse la lucha. pues. sino también la realidad que el caballero debe combatir. sin usarlas. Lo absoluto pierde entonces realidad y la realidad se queda sin esencia. desencarnada. Estos dos aspectos que la conciencia virtuosa quiere diferenciar no pueden. El movimiento arranca siempre de él y sólo se le puede encontrar donde está. no iba pues dirigida contra la realidad como una inversión universal y contra un curso del mundo. En cambio. Es unavirtud falsa. sirviendo a la realidad y no' combatiéndola. no puede herir al adversario porque reconoce en las armas de éste una manifestación del bien' a favor del cual ha salido a Iuchar. la esencia abstracta no-real y porque.209 y por eso la victoria del mundo sobre el virtuoso no es propiamente una victoria del vicio. "La virtud antigua (la de los clásicos) tenía una significación segura y determinada.» 2'8 El quijotismo queda así desenmascarado como abstracción y como retórica.Jsüt. Todo vale como un momento inesencial que lo mismo da el respetarlo o el destruirlo. mientras que para Hegel este movimiento arranca de la universalidad misma. Estas capacidades o fuerzas las poseen todos por igual.t'QS" I~" . se cumple por sí mismo». Si quisiéramos emplear todavía el lenguaje religioso usado más arriba diríamos que el pelagianismorefinado de esta conciencia consiste en Creer que la potencia activa para la virtud le es dada. sino de la realidad y lo que queda derrotado es una palabrería huera. Hegel está convencido que lo universal está siempre ahí.

de un idealismo de la intuición que junta precipitadamente las dimensiones 'de lo absoluto. el juego de sus exteriorizaciones es lo que les infunde vida a ellas. al mismo tiempo. desde luego.214 salir a la realidad con la acción individual no significa Una oposición a la misma. Esta experiencia es en el fondo una refutación del idealismo sustantivo. aSÍ. hacer de la razón no' una identidad muerta o tautológica. . su 'fin individual a los fines. precisamente porque esta unidad se comprendía de una manera demasiado simplista o inmediata. Según esto. individuo se actúa 10 universal porque deviene real. Remontándonos al principio absoluto del hegelismo . «el obrar de la individualidad es fin en sí mismo». __ " 212 «Por tanto.positivo. Los momentos que allíse separaban y oponían se ven ahora como momentos de un proceso de manifestación de lo universal. que de otro modo serían el en-sí muerto. Entendiendo ahora la unidad de la categoría de esa manera más matizada entramos en una figura de conciencia altamente optimista: ' y "La conciencia se ha despojado. se cornprend~ . de toda oposición (de las co. sino que él mismo es. irrealizada. Hegel trata de llegar aquí a la cumbre de su concepción. a pesar de proclamarse la unidad de la categoría. sino cooperar en la tarea de hacerlas.ahora como una u~:J. Con eso se ha superado ya aquella identificación estática que hacía el racionalismo entre sujeto y realidad. sino una síntesis. un obrar que es en sí un obrar universal. carente de existencia y abstracto. por tanto. el en sí no es un . sino un puro manifestarse. pero no de una manera inmediata. que no pretende cambiar el estado de las cosas. enéontrar ahora con una individualidad simplemente trabajadora.i~addinámica. es mejor de lo que ella supone. Unifica aquello que en las figuras anteriores significaba oposición en la unidad del movimiento. en la cual tienen su unidad originaria y su distinción todos los momentos que en la experiencia se separan. Consciente de esa unídad.» 'IS . Pero este acto no es primariamente un . sino que tiene que ponerse en movimiento. por tanto. El idealismo dialéctico. En aquellas actitudes nos encontrábamos con una objetividad opuesta a la subjetividad. su obrar es. Es una unidad viva o en acto de unos polos que la conciencia virtuosa separaba por medio de 'la abstracción.» 2ll «La individualidad del curso del mundo (los malos) puede muy bien suponer que sólo obra para sí o de un modo egoíst-a.» 213 .: 194 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 195 «La conciencia ha hecho la experiencia de que el curso del mundo no es tan malo como parecía. se encuentra también. -el obrar y 'el afanarse de la individualidad es el fin en sí mismo. como tal. es poner manos a la obra. La individualidad que se es real en y para sí misma El' resultado de la experiencia anterior ha reconciliado una vez más a la conciencia con el mundo. ligado a la absolutez. Sabe que es la realización de lo universal a través de los dones y capacidades del individuo. de otros individuos. de un modo inmediato. Sólo al actuarse y realizar una reflexión que pasa por el mundo y por los otros alcanza su unidad con lo absoluto. Si el romántico o el quijote se sentían llamados a reformar nos vamos a y sin embargo Hegel advierte inmediatamente el defecto de esa conciencia consistente en realizar unaunidad «sustancial». ~n la acción~el.. Ahora esto se sabe más determinadamente porque se sabe que es una «compenetración dotada de movimiento de lo universal y lo individual».acto de la conciencia individual. . y no tiende hacia un otro sino hacia sí misma.sas) y de toda condición de su obrar (otros fines que no sean ella misma): sale lozana fuera de sí. el empleo de las fuerzas.iel individuo no opondrá ahora sus propios fines subjetivos al fin objetivo o en-sí. por el contrario. sino que es primariamente el acto de lo absoluto mismo que se niega a sí mismo. Tampoco opondrá. La conciencia racional de ser toda realidad que se expresaba en la categoría como unidad de la subjetividad con la objetividad.resulta que el idealismo intuicionista es fatalmente' individualista porque el individuo se encuentra inmediatamente ligado en su interior con la absolutez. la presencia y la realidad del proceso de la individualidad. La conciencia adopta ahora un comportamiento positivo ante el mundo. Significa una nueva reinterpretación del convencimiento racionalista consistente en saberse como toda la realidad. El resultado de esta experiencia es altamente. 3. pues su realidad es la realidad de lo universal.universal no desarrollado (hasta la individualidad). Lo que importa. corno una «compen~traclOn dotada de movimiento» de lo universal y lo individual. Este retorno a la unidad de la categoría representa una superación que engloba a la razón observadora a la razón activa. pero esa unidad es una unidad genérica que quedará. Por eso la acción de esa conciencia optimista será todavía una acción individualista y a pesar de su pretensión de . porque todos los individuos cooperan Igualmente a la exteriorización y realización de lo universal. actuar esos dones y capacidades individuales para que lo universal se lleve a cabo.

No puede comparar lo que era antes de actuar con el acto mismo y con lo que queda realizado porque todo es lo mismo. ya espiritual porque el . distintas tal vez de las capacidades de otro individuo. Todo género de actividad humana especializada con una conciencia meramente abstracta de su universalidad. hablando propiamente. La especialización del viviente concreto limita su universalidad. Otro ejemplo de la misma figura pueden ser los artistas. es decir. con más detalle. porque ella dará lugar a la dialéctica que nos llevará adelante en la marcha fenomenológica: «Esta individualidad en sí real sigue siendo. que el espíritu con toda su universal amplitud queda encarnado y realizado. pero al obrar se realiza algo más o menos grande que significa.. pero nos parecería abusivo limitar esta figura de conciencia a tales ejemplos'. Sin embargo. ° la cosa misma Hemos entrado en una figura de conciencia que por un lado es. sin cumplimiento y sm contemdo (en . La vida se fragmenta en especies. Todo es simplemente bueno porque todo consiste en sacar a la luz esta universalidad que se encuentra latente en estas mismas capacídades. le ' pertenece como tal. La universalidad se encarna a través de los dones y capacidades del individuo. lo que Hegel llama el «reino animal del espíritu». es. porque.índivíduo se sabe universal en su acción mundana y está dispuesto a considerar como igualmente universal la acción de los otros individuos.est~tica de las c~~acidades antes de actuar y la limitación Igualmente estática de la obra ya realizada quedan absorbidas en la negatividad viva del actuar mismo y esta negatividad no se opone a la 'universalidad. por tanto." 217 Lo decisivo es esta limitación. Esta conciencia se encuentra todavía lastrada de individualismo. . La limit~c~ón .196 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 197 universalidad que debería evitarle el choque con otras individualidades se encontrará con un conflicto de íntersubjetividad. pero no lo será todo. pero no se podrá decir. pues.w Claro es que la individualidad.. es un en-sí que posee unas' capacidades determinadas. Tendrá una cualidad determinada que es negativa (omnis determinatio est negatio}. la especie en individuos vivientes. ante todo una individualidad singular y determinada (el subrayado es nuestro). su universalidad está todavía afectada de abstracción porque no es una universalidad verdaderamente social.» 218 El reino animal del espíritu yel engaño. Por eso. la realidad ~bsoluta como la que se sabe es.Y lo mismo se puede decir de la obra ya realizada.cuanto tales) es solamente el pensamiento vacío de esta categoría. La conciencia. conscíente de que tanto el principio como el medio y el fin de la acción se encuentran sin más en ella misma. porque ésta consiste solamente en un puro manifestarse. La universalidad que se extendiese más allá sería vista como nada. mismo. altamente . sin embargo. 'esta figura de conciencia. tal como ella es conscle-?te de sí. por tanto. la cual sera esto o aquello.. obra desde ella misma y para SI mrsma. Se darán solamente formas concretas y parciales de vida espiritual. Hyppolite cita aquí a Bréhier 216 quien afirma que Hegel se refiere en esta figura de conciencia a los intelectuales profesionales que son conscientes de realizar obra universal a través de su especialización concreta. considerada ~ntes de entrar en acción. No considera prop~amente un antes y un después de 'la acción. por tanto. cómo se cumple el concepto de la individualidad real en la primera figura de esta última sección que Hegel titula de una manera chocante: . En un mundo espiritual donde la especialización prive ocurrirá lo. Por eso estaremos entonces en un reino espiritual animalizado.221 De entrada.optimista. no estamos todavía en lo espiritual en sentido pleno porque el espíritu se realiza aquí de una manera semejante a la vida en la naturaleza. cae dentro de esta figura. es decir la com- . a) que tan pronto se amplía como se estrecha sin verse entorpecido por nada . el aspecto del movimiento de un círculo que por sí mismo se mueve libremente en el vacío (sin el obstáculo que el mundo representaba para el romántico o el quijote). etc. de manera que la vida universal en cuanto tal no queda realizada para sí.219 Está conciencia no se fija unos fines que vayan más allá de la actuación de sus propias capacidades y por lo mismo esa figura carece de moral. Ésta es su convicción fundamental. en efecto.. esta individualidad padece una limitación. no enjuicia esta limitación o negación porque ha unificado todos los momentos en que puede diferenciarse su movimiento. una encarnación limitada dé aquella' universalidad: "El obrar' presenta. Veamos. Pero esta limitación constitutiva de esa figura de conciencia no está vivenciada como tal. Para darse cuenta de la limitación habría que compararla con la universalidad' y esta figura consiste precisamente en identificar la universalidad real con fa individualidad. la realidad universal abstracta que.

Veamos ahora cómo se manifiesta el espíritu bajo la forma . contraria a este optimismo inicial y se le va a revelar el carácter' abstracto de su universalidad. Se da entonces una multitud de afirmaciones inmediatas. es en Hegel el espíritu. en cada caso. precisamente porque percibe ahora la contingencia de su obra. extraña a uno mismo y extraña a los demás individuos. sin embargo. con la coherencia que puede. El camino de la conciencia es progresivo. precisamente por tratarse de una especies. También Platón se remonta sucesivamente a conceptos cada vez más amplios y totalizadores. se da cuerita tarn.222Ocurre una vez más lo que Hegel anunció en la introducción. Ésta es la. ha resultado demasiado pequeña en comparación con la negatividad absoluta del acto. pues. Esta contingencia. La contingencia afecta por igual a la obra como a la conciencia operante.bíén de su necesaria universalidad que le sirve para medir la contingencia. esta unidad universal es una exigencia hada la cual se orienta la conciencia' sin saberlo expresamente. En cada una de las figuras aparece ya el mismo espíritu. ' . Su manifestación definitiva ocurrirá cuando la conciencia alcance plenamente y realice la comunidad del reconocimiento mutuo. tragedia de todo individualismo condenado a perder su personalidad al querer afirmarla precipitadamente. y su camino no se detiene hasta que alcanza el principio anhipotético. la ley de la realidad que se ha opuesto al corazón romáritico. Ahora que hemos seguido una larga serie de estas experiencias podemos comprender la semejanza de este ascenso dialéctico de Hegel con la dialéctica platónica. la conciencia se ha hecho consciente del «carácter contingente de su obrar». La obra se distancia de la conciencia y queda ahí. sus experiencias son siempre deficitarias e insatisfactorias. Pero también. al mismo tiempo. aquí como allí. La obra resulta ser así «algo perecedero que es extinguido por el juego contrario de otras fuerzas y otros intereses y que presenta la realidad de la individualidad más bien como llamada a desaparecer que como consumada». cada vez va remontándose a una figura de conciencia más amplia o íntegra. el curso del mundo que ha triunfado sobre el caballero andante. que en las figuras anteriores de la conciencia era. Pero la conciencia sigue todavía reteniendo también la unidad de universalidad e individualidad que está en la base de todas las experiencias de la razón y que se enuncia en general como categoría. en su obra la oposición entre el obrar y el ser (característica del idealismo kantiano-fichtiano). La cosa misma' va a representar ahora el papel de la universalidad que el especialista. Al nivel de conciencia en que nos encontramos aparece en forma de 10 que Hegel llama «la cosa misma». el comienzo del obrar y que aquí es solamente resultado. se ha dejado fuera' de su figura de conciencia." 224 Se ha roto así aquella identidad originaria entre el actuar de la individualidad y su obra. «Para la conciencia nace. y que se anulan mutuamente sin poder reducirlas a la unidad universal. Con eso nos dice. que' es por otro lado único. más allá del cual no se puede ir porque ya lo com-' prende todo. y es la misma presencia escondida del espíritu la que determina tal insatisfacción y la mueve hacia «hipótesis» más englobantes. Mientras tanto. que la conciencia «no encuentra nada bueno. A pesar de que la obra debía mostrar la misma plena adecuación con la universalidad que la conciencia individual operante se atribuía a sí misma. La obra del especialista padece aquí una parcialidad semejante a la conciencia que afirma inmediatamente su punto de vista. Este principio. se convierte en un espacio indeterminado que se extiende más' allá de la obra realizada y entonces la comparación es ya inevitable y con ella la comprobación de que ese espacio. La experiencia va a echar a' perder esta satisfacción. como resultado de su experiencia. a pesar de su identificación individual con ella. tan valedera una cómo otra. no resulta separable de la necesidad. La coriciencia se ha visto obligada a establecer una diferencia entre su obra ya-realizada y ella misma. que en su figura anterior se dejaba fuera algo importante. La experiencia que va a hacer la conciencia va a resultar. Hegel. Esta experiencia le ha mostrado. «no se encuentra lleno por su obra». revelándola como limitada. Esta universalidad nos ha ido apareciendo _ siempre a lo largo de todas las figuras de conciencia individualistas. Esta exigencia es la presión y el malestar que produce el espíritu en su parto.198 RAMÓN VALLS PLANA DEL· YO AL NOSOTROS 199 penetración dinámica de la individualidad y la universalidad. pero bajo formas todavía parciales o deficientes. La conciencia. sin embargo.de la «cosa misma». porque en definitiva la 'conciencia que obra deviene negatividad absoluta. Ha sido la dura necesidad que ha' echado a perder el placer del hedonista.F' La especialización resulta siempre insatisfactoria para el espíritu universal. tal como veíamos al estudiar la conciencia sensible.

229 Tal autosatisfacción permanente llega incluso a contentarse si los otros anulan o combaten sus propias obras. por tanto. de las circunstancias. Así la conciencia distingue en su obra esos dos aspectos y llamará a esta obra «cosa» (Sache] en cuanto se le muestra contingente. es el «verdadero concepto de la auto conciencia» o también «el concepto de su sustancia». una realización de lo universal. para la cual reserva Hegel la palabra alemana Ding. por tanto. se refleja la conciencia en sí misma fuera de su obra perecedera y. interpreta la naturaleza a partir de la sociedad porque solamente ésta es el concepto pleno. Tan grande es la superioridad de la sociedad sobre la naturaleza que solamente aquélla es el mundo verdaderamente humano. cuya universalidad es 10 mismo que el obrar. s610 vale para ella como ser en general. «Ahora la cosa (Ding) de la certeza sensible y de la percepción sólo tiene para la auto conciencia su significación a través de ésta (= a través de la cosa ( Sache} que es objeto nacido de la autoconciencia como el suyo).» 22S . como siempre. En el seno de la sociedad es donde puede ocurrir el reconocimiento mutuo y no en el' seno de la naturaleza. porque es consciente no solamente del valor universal de su obra. es la cosa misma que simplemente se afirma y se experimenta como' lo permanente. Porque la cosa y la cosa misma son inseparables se encuentra siempre justificada. sino en lo creado por el hombre. algo para ella (o referido a ella) que no es en sí y para sí. es y lo que permanece frente a la experiencia del carácter contingente del obrar. se consuela pensando que no ha podido. no ha ocurrido otra cosa que la exteriorización y objetivación de aquella individualidad que se sabía dinámicamente idéntica con ·la universalidad. sino de su carácter perecedero. lo hace también suyo y el interés pasivo es para ella el partido que adopta en pro o en contra de aquello». y la «cosa misma» (Sache selbst) es su universalidad íntimamente unida a la contingencia. llamada en alemán Sache. que en última instancia es institución social o medio de intercomunicación subjetiva. Esta universalidad es sin embargo genérica o abstracta como la universalidad biológica.» ID La cosa producida por el especialista. Ella misma -no queda realizada en cuanto tal: «La cosa misma es el género. en el momento de nacer ese concepto se resiente de inmediatez. La cosa en cuanto cosa particular saca a la luz del día la individualidad. se ve afectada de contingencia en cuanto que no alcanza a realizar plenamente la universalidad. Por ello considera que ella misma ha incitado a los otros a la destrucción de su obra. La «cosa». Aquí está presente la idea constante en Hegel que la verdadera objetividad humana no 'reside en lo natural. afectada por una dialéctica del apetito sensible que la desequilibraba. Se consuela también encontrando interesantes las cosas que ella misma no ha producido «y si se trata de un suceso del mundo que de otro modo no le atañe. que es lo contingente del obrar. La cosa producida es más importante que la cosa encontrada porque ella es el verdadero objeto humano. «Es el modo inmediato como se presenta aquí la esencia espiritual y que no ha llegado a madurar todavía como la sustancia verdaderamente real.» 226 Es importante notar aquí la precisión termino lógica que hace Hegel y que resulta reveladora de su pensamiento. Esta «cosa misma» es «la compenetración objetivada de la individualidad y la objetividad misma». Porque la -relación intersubjetiva entre señor y siervo estaba demasiado ligada a la naturaleza se' veía Hasta . por tanto. independientemente de la cosa. Si ni tan siquiera ha intentado obrar.aquí. los medios y la realidad. Esta unidad es la obra verdadera. todavía. siempre un error interpretar la sociedad a partir de la naturaleza.200 RAMÓN' VALLS PLANA DE~ YO AL NOSqTROS 201 «De este modo. pues. pero verá en ella. será. en el que la realidad s610 es un momento. Un concepto que deberá también evolucionar porque. afirma su certeza (subjetiva de ser toda realidad) como lo que. convencida de obrar el bien. experimenta la realidad como un momento llamado a desaparecer (en su particularidad) y que. se contenta pensando que por lo menos lo ha querido. la conciencia experimenta de hecho su concepto. Este segundo aspecto es el verdaderamente valioso y se llamará «la cosa misma» (die Sache selbst) aquello que en realidad se trata de hacer. es la obra producida. Y. que se encuentra en todos esos momentos (que lo realizan) como en sus especies (particulares) y que al mismo tiempo es libre de ellos. pero esta contingencia va junta a una verdadera necesidad y universalidad en cuanto es cosa en general. La recta interpretación va al revés. en cuanto ha reconocido desde siempre su contingencia: . Es lo que se llama una conciencia «honrada». individual como tal. . Si no consigue llevar a cabo la obra.» 213 En este punto la conciencia mantiene el optimismo propio de la figura que estudiamos.. pero la cosa queda englobada en la universalidad de la cosa misma que expresa la universalidad del sujeto operante. Pero esta cosa [Sache) se diferencia de la cosa encontrada por la sensibilidad.

» nz Hegel.ss" . una con respecto a las otras. Si se trata de una acción política deberá tratarse de una creación de instituciones auténticamente universales en la que todos puedan reconocerse y realizarse. no se contenta con la descripción de esta actitud o figura de conciencia. a saber.» "1 El egoísmo es inseparable de esta figura. Su satisfacción descansa en dividir los momentos o aspectos de su obrar. Lo definitivo es aquí que toda realización es «una exposición de lo suyo en el elemento universal. sencillamente porque se refieren los unos a los otros».229 versal. Pero en definitiva se va a poner de manifiesto que esa honradez y satisfacción no son tan compactas como la conciencia quisiera. como causa de ella». sino que nos da su in terpretación: «La honradez de esta conciencia y la satisfacción que encuentra en todos . de hecho. Los aspectos que separa para consolarse remiten uno al otro y la obra sólo podría ser buena si la universalidad se d~era en todos :llos. . le sirve de comodín.Intercambiabilidad del predicado abstracto de la cosa misma. pasándolo de un momento a otro de su obrar. Y eso sólo será' posible cuando la obra objetiva sea verdaderamente universal y no una obra especializada. a cabo la cosa misma. La conciencia no podrá anular el pensamiento y su tendencia a la unidad. se manifiesta igualmente su individualismo. los pensamientos que tiene de la cosa misma.202 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 203 «encuentra todavía una satisfacción en la desaparición de su realidad. La puede predicar igualmente de uno u otro momento de su obrar. «Ahora bien.' que incluya en sí el saber absoluto. Sebusc. al querer llevar. con todo. Éstos van a poner de manifiesto el carácter hipócrita de aquella honradez y.a a sí mismo en la pretendida obra universal y. Igualmente la colaboración ofrecida por los otros era también engañosa. realmente producida por él mismo.los casos consisten de hecho. por medio del cual lo suyo se convierte y debe convertirse en cosa de otros». se consideran engañados».hace evidente que lo que propiamente interesaba a aquella individualidad era su obrar y su afanarse «y 'al percatarse de. cuando al individuo le parece que sólo se trata de la cosa misma con realidad abstracta. como siempre. Y si censura esta obra. «Por tanto. para encontrar su satisfacción. poder predicar la cosa misma de uno de estos aspectos. ~a cosa misma. corno claramente se ve. También éstos buscaban su propia satisfacción y no tanto el hacer obra universal para los otros. Por eso no basta. Si no encuentra la universalidad en una obra suya. porque entonces se pone de relieve su interés universal que le hace juzgar e inmiscuirse en la obra particular de los otros. que esto era la cosa misma.233Solamente cuando la cosa sea verdaderamente medio de reconocimiento mutuo se podrá considerar realizado el concepto de espíritu que pugna por salir a flote. igualmente se satisface a sí mismo en el goce de su juicio universal. Con esto llegamos a la crisis definitiva del especialista. Si alaba la obra de los otros por su universalidad es inevitable el alabarse a sí mismo. como en este alternar la conciencia retiene un momento para sí como esencial en su reflexión y otro momento 10 retiene solamente como exterior o para los otros. de suyo. Lo decisivo será. en el que se engañan y son engañadas las unas por las otras. la conciencia alterna el predicado uni- La intersubjetividad sirve así de contraste y revela el engaño que consiste en la. Lo que para nuestro tema resulta de máximo interés es que. Si se trata de la obra de un científico deberá ser una obra objetivamente universal. a través de ese juego decepcionante de las individualidades contrapuestas. pero «no puede ser tan carente de pensamiento que deje. del mismo modo que se engañan a sí mismas. a la manera como los chicos traviesos gozan de sí mismos en la bofetada que reciben. es decir. es decir. por su universalidad abstracta o genérica. se hace evidente la «naturaleza de la cosa misma» . sino que tiene que tener necesariamente la conciencia inmediata de su oposición. En efecto. que estos diversos momentos se disgreguen así. Pero cuando la conciencia intenta fijarse en su egoísmo o interés particular tampoco encuentra descanso. con que ya otros han llevado a cabo la misma obra ose ofrecen para colaborar se . declararán que el obrar de la conciencia es un engaño. Su obra sale a la luz y es juzgada por los otros. el carácter todavía individualista de esa conciencia. aparece así un juego de las individualidades. por lo menos en cuanto se muestra magnánimo y no.echa a perder la obra ajena. Uno lleva a cabo su obra y afirma que sólo le interesa la cosa misma en su universalidad. encuentra esa universalidad en su intención o interés. pero cuando se encuentra. se halla presente el hecho de que se trata de ella como de su propio obrar. en que no reune y agrupa sus pensamientos.

Ahora se distinguen más claramente universalidad e individualidad en. Ésta es siempre la unidad de subjetividad y objetividad o. Por ello todo lo que hacía estaba ipso tacto bien. es lo que más arriba se determinaba como la categoría. terminaban el contenido del individuo operante. pero (allí era) como pensamiento que se distingue todavía de la autoconciencia real." sal. No se podría buscar lo absoluto si no se poseyese. Por ello nos encontramos ahora con dos figuras de conciencia moralizantes en contraste con l~ figura anterior que carecía de moral. Intenta . todavía.yo o el yo que es ser.sNos quedan ahora por estudiar dos figuras de conciencia que concluyen él largo capítulo dedicado a la razón. La categoría así enriquecida es a la vez lo univeral y la mismidad del sujeto.w En este punto la conciencia encuentra en sí misma distintas determinaciones que valen. la COsa misma.. que sigue identificando con su mdIvIdualIdad porque es todavía «razón». por tanto. Cuando esto se alcance se habrá dotado de subjetividad colecti~a a. La conciencia individualista del especialista ha aprendido algo de su experiencia. es decIr. Hegel citará en seguida dos ejemplos: no mentirás y amarás al prójimo como a ti mismo. dice Hegel. pues. De esta manera la categoría. Es. uno. No necesita ir más allá de ella para encontrar lo absoluto. sencillamente. es una cosa qué es solamen~e cosa siendo el obrar de todos y cada uno». según su mayor o menor adecuación a la universalidad. por tanto. relieve y relativiza. Hegel quiere identificar ese sujeto trascendental con :: homb~e real. el obrar mismo y la realidad o cosa realizada.t~ascendental y en Kant. un hacer de todos y '?l~a. Esas leyes se dan en la conciencia sin más. una subjetividad multiplicada. En un primer momento la razón será razón legisladora porque intentará deducir leyes o normas de conducta a partir de esa universalidad nuevamente encontrada. pues. Cuando esta tarea se le revele imposible (su universalidad sigue siendo abstracta y de ella no puede brotar la norma concreta) se limitará a examinar las normas de conducta que le sean dadas a posteriori para decidir si se ajustan o no a la norma abstracta. N~ puede contentarse siquiera con la solu~~on de. Es. el dinamismo fichtíáno. y cuyo obrar es inmedIatament~ para otros. Al llegar a este punto Hegel escribe algo altamente íluminador para entender su relación con el idealismo de Kant-Fichte: «La pura cosa misma. no puede ir más allá porque ese objeto es todo ser y poder. al entendimiento arquetípíco. subjetiva y objetivamente en el hombre. Hegel quiere que esa unidad de la categoría se realice plenamente. El contenido de esa subjetividad incluye los tres momentos que antes de. sino que en la llamada cosa misma se reúnen los momentos propios de la autoconciencia. El especialista identificaba muy rápidamente su individualidad con ·10 univer- El resultado de la experiencia anterior ha consistido en un enriquecimiento de la categoría. «son reconocidas de un modo . como dice Hegel en este lugar. bajo la forma de la cosa misma. La individualidad se sabe ahora como mom~nt~ de la universalidad: Vale en sí misma en cuanto su misrnidad sea universal. como ley aboluta. Es más.. Lo que falla en esta figura de conciencia es. es decir. La subjetividad incluye los momentos del ser para sí y del ser para otro.. la totalidad absoluta. el fin de la operación. reúne una subjetividad real (no meramente ideal) y unos contenidos. el ser que es yo o el yo que es ser.204 RAMÓN VALLS :PLANA DEL YO AL NOSOTROS 205 q?e es «una esencia cuyo ser es tanto el obrar del individuo smg~lar como de todos los individuos. Esto es precisamente (<l~ esencia que es la esencia de todas las esencias. Se atribuía a un suJeto . el momento de la individualidad. Su acto sera universal cuando sea un co-acto. ha mejorado su cor:ce~t? de. el seno mismo de la conciencia y por ello se posee una norma de juicio que permite decidir de la bondad o maldad -de la acción individual. pero que ahora cob~a ~!lyor.esencia espiritual». FIchte consistente en concebir al hombre como tensión hacia esa unidad. Estas figuras se llaman «razón legisladora» y «razón examinadora de ley:s». se habrá penetrado el ser con la conciencia y la conciencia será todo el ser. la .s" Por todo eso la conciencia reconoce ahora validez absoluta y normativa a sus propias determinaciones. Retendrá. pero subra~ara la umdad real que implica ese dinamismo. Veamos cómo procede Hegel en el estudió de esas dos figuras: b) La razón legisladora La un!da~ que el idealismo anterior a Hegel llevaba a cabo ~rascendIa SIempre al sujeto concreto. a saber. el ser que ~s . su individualismo. cabo obra universal operando en soledad. la universalidad. No se podna tender a la unidad si no estuviera ya aquí. no quiere ir más allá porque ese absoluto es su propia subjetívídad. en gran parte. a saber. Pero ahora la autoconciencia real o humana no se separa u QPOne a la categoría como pensamiento puro. abierta a los otros. puesto ~ue la unidad hegeliana es dialéctica.1lev!1r a.

la tautología de la concrencia.amor sentIme?tal relaciona dos individuos en cuanto mdlvlduo:. por tanto.tingencia radical. de hecho. Con eso se revela que la ley moral no tenía un contenido tan absoluta y plenamente determinado como se pretendía. también de un modo inmediato: esto es bueno y justo. Y tan inmediatamente como lo sabe. en todos los casos. no cabe preguntar por su origen o justificación». esto no sera seguro. se trata de leyes determinadas. Las leyes morales. pero Hegel nota que cualquiera admitirá en seguida una restricción para ese enunciado universalísimo. Procederemos así tal como hicimos en el estadio de la' conciencia sensible.DEL YO AL NOSOTROS 207 inmediato.do y que . Pero estas masas distintas no empañan la unidad del concepto porque su diferenciarse está reconocido como un análisis de la riqueza original y unitaria del concepto. que aparecían al principio .de esta figur~ como plenamente determinadas desde ellas mismas. la acción inteligente univers. Acojamos estas leyes tal como se nos ofrecen inmediatamente. -para la razón legisla. o se favorece un vivir asocial? 241 Si el precepto del amor al prójimo q~isiera. ni indagar tampoco otro origen que no sea la esencia mismaabsoluta. Y aun. el hombre. Y precisamente esto.o previ~to por las leyes políticas o sociales. Será entonces una obra bu~na. smo de la esencia o de la igualdad de ese contenido mismo. Y entonces escribe Hegel algo muy significativo: «Ahora bien el obrar bien de un modo esencial e inteligente es. smo . Piénsese. «de tal modo que la sana razón sabe de un modo inmediato lo que es 'justo y bueno. La conclusión es. es decir.es un . Hegel nota.que «se divide en masas».206 'RAMÓN' VALLS PLANA .l conteni. en su figura más rica e importante. por ejemplo. porque habiéndonos confiado al sentimiento no po~rem. Con esto se introduce un factor de contingencia en' el precepto. que ese amor no puede quedarse en puro sentImlen~O. en virtud de «la diferencia de la conciencias. Se reducen a leyes meramente formales. cuya ulterior determinación dependerá de la contingencia de una conciencia particular.r~aderamente bien. El precepto moral que prohíbe mentir se enuncia así: «Cada cual debe decir la verdad». de la cosa misma curr-nlida y plena de contenidos. no del contenido que es o del contenido propiamente dicho. no una sola. i?ter:r~etarse como un mandato de dedicarse a la accion política. algo en definitiva contíngente y momentáneo. ~e~o SI el amor es inteligente entonces habrá de ver a los individuos en su universalidad y tendrá que distinguir lo que verdaderamente es bueno o malo para el ser amado. que necesitan de un complemento contingente: «Lo que resta. una inmediatez de esas leyes: se dan simplemente en la conciencia. Se admitirá que cada cual debe decir la verdad de acuerdo con su propio conocimiento y convicción de ella. indeterminado. Nos impondrá realizar el bie? a otro fortUltame~~e. sino .s saber si verdaderamente hemos obrado de manera inteligente y por tanto no sabemos tampoco si hemos ?brado ve. para la cual se daba también un ser inmediato y Veamos lo que ocurre. -diciendo absolutamente que cada cual debe saber la verdad. material determinado que pro-' cede del carácter real de la cosa misma.s" Algo parecido ocurre cpn el precepto del amor al :r:rójimo. absoluto. como sabemos desde la Introducción a la Fenomenología. Un amor no inteligente podría causarle daño. tan inmediatamente vale para ella y puede decir.» 240 Tenemos. Algo distinto de esa esencia solamente podría ser la autoconcíencía. pues. Esas leyes además son varias.n. Tenemos también una absolutez de las mismas.saber. algo tan insignificante que apenas si vale la pena hablar de ello. irra mucho más allá de lo que se pretendía en su enunciado inmediato y también en este caso quedaría alta~e~te.» 242 . ¿ Es seguro que se obra bien al darla. que la conciencia no está desde siempre en pos si n inmediata de la verdad total tal como se prct ndf::t. de manera muy reveladora de s~ ~entahd~d. Y tenemos que esas leyes tienen por sí mismas un contenido. como carácter formal que procede de la absolutez de la cosa misma.?:m Así tenemos que si la ley del amor al pr?jiL?~ qui~re quedarse en la esfera del sentimiento y de la individualidad en cuanto tal queda por lo mismo afectada de una con. en general. es sencillamente la conciencia de Jo esencial.al ~~l Estado una acción en comparación con la cual el obrar del indivíduo CO~O individuo es. no estan plenamente determinadas. pero no un obrar bien en general. Será una ayuda en un caso extremo .dora es la p~ra forma de la universalidad o.o. tautología que se contrapone a. fuera de la acción verdaderamente universal que es la accion política.se La conciencia es siempre diferenciación. se reconoce entonces. y por eso se le divide siempre su objeto. igualrn ntc. idéntica. Pero éste se sabe identificado con la esencia. en la SImple accion de dar una limosna. que tiene que ser un amor inteligente: U~ . No es nunca un bloque compacto. Si se corrige esta contingencia. Se reduce entonces a una ley formal.

a razon t~ene en ella m¡s~a conviene igualmente a todas y no es. al plano de una razón sim-' plemente examinadora.' en efecto. Y se aplica inmediatamente a un ejemplo como ha hecho en la figura anterior. para que se pueda hablar de una ley absoluta y no condicionada. Es decir. represe?tada como algo simple. tanto co~o necesita o se reparten los bienes por igual. no en relación con otros fines o utilidades.ndIvIduo que es el elemento que se introdujo para ampliar la consideración de la propiedad y no quedamos en aque~ examen que no avanzaba más allá de! constatar ausencia de contradicción lo mismo en la propiedad <:luee~. «La razón legisladora desciende. Entonces se daran :I0s pOSIbIlIdades: se asigna a cada uno. Pero entonces resulta que es igualmente no-contradictorio que exista propiedad privada o no exista. . La razón que se pretendía legisladora se ha encontrado al fin con que no posee normas concretas de conducta sino solamente «una pauta para medir si un contenido e.de contradicción que una cosa sea propiedad de un individuo corno que no lo sea o ~ea pr?piedad ~e todos.. Manteniendo. atender a la cosa como necesaria para el individuo. Ligar una cosa a una person~ contradice su coseidad general. un Igual y por tanto con los mismos derechos fundamenlal~s.tonces deberá tratarse de una necesidad verdad.. Hegel se esfuerza para superar la dicotomía kantiana sin renunciar al idealismo. pero en este segundo caso la individualidad es ea ipso social y se inserta en la sociedad organizada.eramente universal y no de una necesidad meramente fortuita. nmguna pauta. Avanza por el camino áe la universalización y dinamización de su subjetividad individual. que la no-propiedad: tanto una corr:o otra lIev~n en S! estos dos momentos contrapuestos y contradictonos . es tan simple como la otra. que la individualidad en cuánto tal está afectada de contingencia y se refiere a la esfera del sentimiento.208 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 209 Aquí resuena la crítica constante de Hegel al idealismo de la identidad pura y simple. y dotada de necesidad. en cuanto que no se contradice a sí mismo». 14 . todo. introduciendo esta conslderacI~n. s~r a12~0 más que esto con respecto al conocimiento de la verdad práctica. Se trata. como propiedad o como ~o propiedad SIn más desarrollo. que el examen moral que la conciencia va ahora a emprender sólo podrá aplicar una norma que en el fondo será tautología: .de es~. o no capaz de ser ley.de ~~ singularidad y. la pauta de la ley que l. no se co~tradice. Tal examen no puede ir muy lejos. a pesar de su pretensión inicial de abarcado. Sin detenemos más en el ejemplo nos interesa retener el resultado al cual llega Hegel: "Por tanto. segun est?. en su generalidad. Su universalidad se resiente siempre de abstracción y su subjetividad de contingencia. Para ello hay que dotada de una subjetividad viva. o aquel individuo. para que no salgamos de la consI.l~ propiedad privada como ley. Pero cada una de estas determmablhdades. es decir como algo totalmente indiferente hacia la verdad y la no-verdad.eClr. la universalidad. Ahora se ha comprobado una vez más que la razón sigue pecando de individualismo. Ese idealismo desemboca en una intuición formal.. Se puede introducir una consId~ra~I?n relativa.» ze Antes de entrar en esa nueva figura de conciencia dejemos constancia expresa de dos puntos ya notados más arriba y que revisten importancia para nuestro asunto: primero. smo que la refiere a la necesidad. meramente tautológica. el con~~ptc de propiedad ligado al de necesidad resulta ser también contradictoria la propiedad. Visto en esta perspectiva totalmente universal y abstracta enco?tramos tan ausente. Sena ciertamente algo bien extraño que la tautología. e) La razón examinadora de leyes de considerar a la propiedad privada en sí y para sí.lementaría que no se detiene solamente en la propIeaad. pues. Así. nos advierte Hegel. la propiedad se contradice por todos sus lados. el princrpio de contradicción que para el conocimiento de la verdad teórica se reconoce solamente' como un criterio formal. ~s d. Se trata de que la categoría sea verdaderamente totalizadora y englobante. la no-propiedad. debier. Por ello. En el pn~er caso se. si esa individualidad se cimenta verdaderamente en lo universal queda entonces elevada a la esfera de la inteligencia. Si los otros reconocen rm pr?piedad se excluyen de ella. com¡. y si ese idealismo se esfuerza todavía por asimilar los contenidos materiales dados a posteriori se quedará siempre en una asimilación extrínseca o en yuxtaposición.deraclOn~e . acaba siempre por dejárselo todo fuera.. El ejemplo ahora elegido es la propiedad privada. resulta que la no-propiedad es contradictoria. r:i más ni menos. Segundo. sin contenido. Por tanto.» El examen de las leyes se reduce ahora a comprobar si la ley. sin embargo. lo cual también es co?-tradictono porque se excluyen reconociéndorne corno. ate~ta contra la igualdad de los individuos consIde~ados unI~er~a!mente. Pero en. es o no contradictoria. así. En el segundo no se respeta la n~cesldad del I. pero no ha logrado ser espíritu.

a f e. Hegel termina ahora 'el capítulo sobre la razón con unas consideraciones de conjunto sobre las dos figuras últimas (razón legisladora y razón examinadora de leyes). Más bien revierten en ella misma y le añaden nuevas determinaciones. pues.a.ocial. La ::azón .:e a uro a ara Fura infundiéndoles su propia vida. y aquella que las precedió (el honrado especialista). .. sino que en VIrtud e a _un~~ ~e la autoconciencia. Sin este presupuesto ingenuo de la conciencia honrada nada vale ni el legislar ni el examinar. Dice que las dos figuras últimas pueden considerarse formas de la precedente. Este 'contenido será entonces un contenido mediato que no será pura ley moral. La base para . parte de la conciencia singular. en un formalismo estéril. ~J último párrafo del capítulo es un can~o .r:Cla honrada: la cosa misma identificada como sustancI~ étíca. pero tod>a~ellas forman una unidad transparente porque son el espírttu de un pueblo. si se separa individualísticame?-~e del cuerpo SOCial. . o La conciencia no se separa de ese . significa que los dos procesos.unitari~ y . Así como la conciencia honesta se ocupaba sucesivamente con sus propios momentos formales. SIlla armonlC . pero insertas dentro d~ esa sustancia ética revelan matices importantes de la esencia absoluta. '«Esto hace que las diferencias en. En ella misma cree poseer la fuente o· la medida del bien. sencía de su esencía-v'" o' Lo que se ha superado es. Si el sujeto se po~e a JUz ~yes las empieza a someter a él. Pero considerando en su conjunto el movimiento de la conciencia legisladora y examinadora nos indica que la sustancia ética debe tener un contenido. por e contrano. considerados cada uno de por sí y aisladamente. con unos contenidos que en realidad no' se dan. SIlla que con la el. se afana después al querer encontrar leyes o examinarlas. sin fuerza para conocer la verdad concreta. que no se le dé inmediatamente sínó que se constituya a partir de la movilidad subjetiva. no se separan de la «sustancia ética» o de la categoría tal como resultó enriquecida con el concepto de «cosa misma».las leyes que tíenen su existencia dentro de esta subJetlvld~d ~ole~t:va. sino que debieran darse. «El que el legislar y el examinar leyes hayan demostrado no ser nada. atribuyéndoles siempre el predicado del bien universal.porque por me di 10 d e la fe -escribe _ eso .sencia P?r autoconciencia ética forma unidad inmediata «la d: 1 medio de la universahdad de su misrrn ida. espmtus mtegros Y claros P di" mismos figuras celestiales im:haculadas que conserv~n en sus l ~~rencias l~ inocencia virginal Y la armonía de su esencia. . la esedncila mi~~ad n~esf:ne!~Zf~ . sino ley político-social.legIsladora la razón examinadora se han mostrado ImpOSIbles corr:o ~ctividades separadas.» o El conjunto de las leyes constituye un edificio . son solamente momentos inestables de la conciencia ética.esas mismas leyes. .» 245 uede ir. es decir. Si al principio pareció que la cosa misma había alcanzado una plenitud que le otorgaba contenido propio. lo que se ha superado es «el poner determinabilidades inmediatas en la sustancia ética». el poner unos contenidos inmediatos que serían eo ipso estáticos.gar estas ue se reconoce en él. empieza a comportarse de manera no-ética y se vuelve una razón corrosiva. de la cual podría proveror lunlc~~e:t:e l:s~~~ aldad.su actividad legisladora' o examinadora se la sigue dando siempre su propia honestidad. Ahora sabemos que' esta esencia universa~ es ley ~n sí y ley eterna que no tiene su fundamento en la voluntad de un individuo.conjunto. y el movimiento en el que surgen tiene el sentido formal de que la sustancia ética se presenta a través de él como conciencia. Sin embargo. Sujeto colectivo dotado de objetividad. sin embargo. S~ t ta por tanto de un canto a la ley como instítucion polítf. dichas diferencias son las masas. significaría que la esencia absoluta le permanece extrana. en la cosa misma enriquecida por la experiencia del especialista.DEL YO AL NOSOTROS 211 210 RAMÓN VALLS PLANA Estamos. Estas dos actividades. aciones fortuitas. pues.de las leyes lo c~n IClOdo La razón que se pretende legisladora o exammad~ra ~: le~es. que la conciencia ~tlmana sometiéndose a esa ley se someta a un tirano que le Impone leyes arbitrarÍéls. .o-. Se constituye entonc~~ ~n lo universal incondicionado Y hace . Estas leyes son pensamientos que ~lla misma posee. . a~solu:a Hegel. ~n q. Ya allí decíamos que habíamos llegado a la totalidad absoluta más allá de la cual no se Estamos pues esencialmente. porque entonces el legislar es simplemente la tiranía caprichosa de Una individualidad que quiere imponer su ley y el examinar se convierte en la crítica demoledora que relativiza todo precepto. resulta ahora que estamos todavía en una vaciedad. sino que es la voluntad abs~lut~ de todos. No se trata de que se acerque a la esenCIa. sin embargo. en el mismo resultad? c~n el que lleg~mos ~l fin de las experiencias de la CO?CH. es d:l hmoViI?de~tosi~e a~~!~~~nf~e~~: que tiende siempre a acercarse a ic a um a . Se d~ una multiplicidad de leyes. sino que el hombre se reconoce en . nota Hegel. Esto no significa.

l sen. erigir en ley la que quisiera o ninguna y.~cho real. todo . sobre todo esa última. en ~u.s una lucha constante contra cualquier genero de dicotomía: sensibilidad y entendimiento se sintetizan en la . siempre que la subjetividad se pluralice y la objetividad se entienda como cuerpo social institucional.» l47 Nos parece indudable que esta parte conclusiva del capítulo de la Fenomenología dedicado a la razón se resiente de cierta artificialidad estructural. sin embargo. Este cuerpo político ~s . sino que debe encontrar en primer lugar la vida política clásica. El momento decisivo. ¿Por qué? Porque r. seno. La tendencia radical del hegelismo consiste en una reducción de t?do ~ualismo a la unidad. por tanto. unidad. La perfección de la organización social resultara exístrr solamente «sobre el papel».razón que re- . Al principio se pro~uc!r~ solamente un reconocimiento abstracto del derecho indivídua1 (paso de la ciudad griega al Imperio roma~lO) y con ella una fragmentación individualista de la comumdad.249 Terminado el capítulo sobre la razón. para mí. pero el espíritu no puede ser directamente la sociedad moderna.mclmr y respetar en su seno a la duali~ad. veremos ahora que la comunidad política prir~~tiva abso.rb~ la i?dividualidad en demasía. ~a Fenome~ologIa. sino figuras «que son espíritus reales.su e. al aparecer la necesidad de que el individuo se inserte en una comunidad. removerlo o derivarlo. una crítíca del individualismo moderno.'" La dialéctica hombre-mujer en el seno de la comunidad política natural Hegel quiere dejar de lado estas actitudes radicales porque para él no se sostienen en sí mismas . con el principio subjetivista que Hegel acepta.. marcho ya por un camino no ético».a valoración del hombre singular típica del cristianismo. Pero a la larga el individuo ganará un de. e. porque cuando intervenga la acción. Con eso ingresamos en el reino del espíritu. o reino de las figuras objetivas y sociales que aparecen a lo largo de la Historia. de esa crítica hegeliana de la subjetividad moderna se realiza cuando la conciencia honrada del especialista experimenta. «podría yo. unidad real de objetividad y plural subJetlVl?ad. en esta com~~Id~d política instituciona~iza~~. en. La razón legisladora y la razón examinadora. No vamos ya a estudiar figuras de conciencia individual. desde el momento en que comienzo a examinar. absteniéndose de todo io que sea moverlo. Es la misma dificultad que anotábamos más arriba: la razón tiene que desembocar en el espíritu. Sin la sumisión radical a la polis. La acción política real significará la nueva emergencia del singular humano. Esto le obliga a insertarse en la cosa misma. Si el capítulo sobre la razon ha sIgmficado. re~l. Representan la actitud revolucionaria pura. a través de la crítica ajena.sin ejemplo en la antigüedad. tal equilibrio se mostrara falaz tan pronto como el hombre actúe.eapare~er~ el mdIvIduo. La orgarnzacion política tendra apariencia de estabilidad porque en ella se compensan y equili~r~n las ~asas en que se divide: familia y co~un~dad política ?rOplamente dicha. y en vez de ser solamente figuras de la conciencia son figuras de un mundO».u~ espíritu.cance . auténticas realidades. la c~~ciencia al. que es ya «sustancia ética». Hege1 empieza a estudiar el espíritu. la ambigüedad de su identificación precipitada con lo universal. corresponden a figuras de conciencia altamente subjetivas . que debe . conduce a la objetividad clásica. Por otro lado el desarrollo de la razón corresponde al racionalismo individualista moderno. en vez de entenderla como naturaleza.o de una sociedad también real. s!nguIar. Son un extremo que muestra ad absurdurn que el individualismo no es practicable. Se ha superado el indrvidualismo y ~emas desembocado en la sociedad real con un cuerpo objetivo de leyes y costumbres. Sin embargó.212 RAMÓN VALLS PLANA Capítulo sexto «La disposición ética consiste precisamente en atenerse firme e inccnmoviblemente a lo que es justo.qmhbno definitivo.se derrumbará. La crítíca del individualismo moderno y la admiración hegeliana hacia el Estado gri~?o no son tan exclusivas que no den lugar a un. El desarrollo de la razón moderna. e. En un primer momento va a parecer que.

Es el acto que realiza el en-sí de la esencia y que por ser acto es a la vez realidad. no iluminaba todo el circuito de la acción. pues. Se presentó después para la conciencia misma en lo que Hegel llamó la «cosa misma». En su primera forma de realización el espíritu es lo que Hegel llama la «realidad ética». Pero no se trata ya de una acción que se opone al ser en-sí como pura inercia. El espíritu equilibra. en realidad apuntaba hacia el espíritu. con un mundo real ObJ~~IVO.la nueva caractenzacIOn general de este concepto 'de espírítu que nos presenta al principio del capítulo V. Religión y cultura deben reunirse en el saber absoluto. la esencia bondadosa que se sacrifica. en cuanto ser para sí.espirítual.» 251 El espíritu es aquel fondo absoluto y permanente que pugnaba desde siempre por revelarse a la conciencia. El espíritu es sustancia. pero la fuente de su acción estaba más allá de sí misma.iencia ha aprendido que a pesar de remontar su Illd~vIduahsmo y ganar su propia universalidad ~n ~a «. N~ tan.» m . de aquel mundo. ~a. porque es un mundo humano una sociedad real que es su propia obra. .es e! sí mismo de la conciencia real. La conciencia. porque es el ser disuelto en el sí mismo. es por lo que no es la esencia muerta. la obra universal. Pero ahora estamos ante el concepto ya realizado.osa m~sma» no puede pretender' que la ley. . SIllO un mundo que es la obra de todos y cada uno. algo. «En cuanto sustancia el espíritu es la inmutable y justa igualdad consigo mismo. Origen y fin le quedaban ocultos. pero ese mundo ha. dentro de la cual el individuo se identifica. Y precisamente por ello.!-. Esta sustancia es. Esta disolución y singularización de la esencia es cabalmente el momento del obrar y ~l sí mismo de .extrano. Pero tampoco se trata de un mundo .Y p. Y aquí se debe notar la ecuación que hace Hegel entre mismidad (el sí mismo. una corriente de acción que arrancaba del espíritu y volvía al espíritu. Pero antes de fijamos en esa forma del espíritu veamos todavía 10 que es el espíritu en general: «El espíritu es la sustancia y la esencia universal. es identidad inmediata consigo mismo. Se encuentra verdaderamente en el . siquiera puede pretender juzgarla. del mismo modo que el sí mismo ha perdido significacíon de un ser para sí separado. brote adecuadamenté de ella misma. el sí mismo. Ese concepto" se presento «para nosotros» en el capítulo dedicado a la auto con- . pero. es espíritu en . Ella podía creer. conciencia no se aísla o separa del mundo conVIrtIendo se en un para-s¡ individualista. perdido su extrañeza. conc. Este ?bJet? es un mundo verdaderamente suyo con el cual puede ídentíñcaras.»2S3 La conciencia. Se mueve a sí mismo y se engendra a sí mismo.c. o que mas bien ~e enfrenta a sí misma. de. sino la esencia real y viva. pero no se engendra en soledad. subjetividad. es el movimiento y el alma de la sustancia y la esencia universal efectuada. pues. pues es el ser para sí.214 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 215 d?ce a su unidad el dualismo sujeto-objeto. caclOn. igual a sí misma y permanente -el inconmovible e irreductible fundamento y punto de partida del obrar de todos. el cual ha perdIdo ~ara el sí mismo (o sujeto) toda signifi. es la esencia que se ha disuelto.real. Antes de entrar en el estudio de la comunidad política griega como primera . fre!!t. a la cual se en. que su acción se orientaba hacia ese o aquel fin.» 250 ciencia. pero que en ella quedaban descompensado~. dependiente o indepen. en su limitación. Ahora el espíritu se ha revelado. como Ill~tItUCIO~ SOCIa! ~niversal. SeZbst) o para-sí y acción. sino que se ha de :dentIficar con ella' sencillamente para poder vivir co~o razon . A través de la conciencia pasaba. pues.tanto que eleva a verdad la certeza de ser toda realídad y es consciente de sí misma como de su mundo y del mundo como de sí misma.y su fin y su meta. el obrar. como el en-sí pensado de toda autoconciencia. es decir la\ comunidad política griega.la obra exclusiva del individuo (eso sería romantícísmnj. la conciencia sabe su propio suelo y su campo de acción absoluto. La certeza subjetiva tiene ahora su verdad objetiva. los dos polos que la razón reuma en la categoría. La conciencia creía obrar desde sí misma. «La razón. Un ~undo que es mucho más que el mundo mer~mente natural en el cual se buscó la razón como razón observadora. un mundo en el cual la conciencia opera pero que ~e es dado también como la base de sus tentación 'de s~ propio obra:. Con eso hemos' alcanzado la realidad del concepto que pilotaba secret~mente todo el desarrollo anterior. -en el espíritu o cornu-' nidad absoluta. tiene siempre un mundo ante sí. objetividad y subjetividad: «(El espíritu) . además. asimismo. dt~da lente.i~ación del espíritu sigamos a Hegel e~ . vida. que se engendra como su unidad e igualdad mediante el obrar de todos y cada uno. Pero por lo mismo no se queda en un mero en-sí inerte. que sea . Al término de esa evolución de la razon se equilibran. Es el en-sí absoluto porque es el concepto real.or eso la. que desgarra el ser universal y toma de él su parte. sino a través de la acción común. sin juzgarlas. en la que cada cual lleva a cabo su obra. Individuo y socíedad encuentran su equilibrio en el espíritu.todos. con las leyes y costumbres dadas.

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11' Imhltunlm 'ni' de este autor. En las exposl i011's sill1plili .ndns de la filo oíía hcg liana se atiende demasiado preferentemente al orden intrínseco del sistema y se ve todo bajo la perspectiva del movimiento esencial. Parece como si la filosofía hegeliana empezase sin más por la Lógica. Ése es el Hegel que ha pasado a la Historia y el que fue más conocido el ~iglo pasado. Pero al retener esa imagen se comete una injusticia radical. Hegel creyó necesario escribir la ciencia del devenir de la ciencia recogiendo e interiorizando toda la experiencia histórica. Eso significa que Hegel no quiso sacarse el universo de la cabeza, construyéndolo a priori, sino que quiso reconstruirlo después de haberlo asimilado. La Fenomenología es una totalización previa de la experiencia humana en el mundo, una totalización de la Historia que hace cuerpo con el sistema. Es una interiorización previa de la dimensión a posteriori, si queremos hablar así que permite después un despliegue a priori. Lo que Hegel combate es la separación radical de ambos dominios, como hizo Kant, y solidariamente la finitización radical del entendimiento humano . .El comienzo y el fin de la ciencia hegeliana está en .la exterioridad del ser-ahí. Eso significa que la ciencia hegeliana es una ciencia humana, una ciencia que necesita de un devenir. El sistema, en cuanto éste empieza absolutamente por la Lógica, no puede escribirlo un niño, ni un hombre que no ha cerrado el círculo de la experiencia humana. El entendimiento de Hegel no es sin más el entendimiento divino que concibe directamente según el orden intrínseO de las cosas, sino que debe trepar al Todo absoluto siguiendo un orden inverso y sólo después se sabe identi1 111111(111 lIc1l'!' 1 n,' IIIIt 11111111111 111111 1'01'1###BOT_TEXT###quot;

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ficado con el entendimiento divino y puede comprender las cosas según el orden de su procedencia. Más exactamente, el hombre asciende al saber absoluto encaramándose y secundando el movimiento de regreso de las cosas hacia Dios. Y una vez realizada esta ascensión comprende las cosas desde el punto de vista correcto. Es evidente que el movimiento esencial tiene la primacía porque reproduce el orden del pensamiento divino, pero el hombre no se encuentra desde siempre en este centro de perspectiva absoluta. Si se quiere, la filosofía hegeliana reproduce aquí la distinción clásica entre el orden quoad nos de nuestro conocimiento y el orden quoad se y por eso decíamos que Hegel es tanto un gran racionalista como un gran empirista. Éste es el sentido de la conocida expresión de Hegel en el prólogo de su «Filosofía del Derecho», cuando escribe que la Filosofía siempre llega tarde, o como él dice, que el vuelo de la lechuza de Minerva empieza al atardecer, cuando las cosas ya han ocurrido. A pesar de su absolutez y de su identificación con el entendimiento divino, el entendimiento humano no construye el mundo sino que lo comprende en Dios en la medida en que le es fiel. Pero esta visión que acabamos de dar podría todavía prestarse a un malentendido. Sería falso creer que la ciencia hegeliana es esta pura re-construcción o comprensión de las cosas cuando ellas ya han ocurrido. No es así porque la ciencia hegeliana es también realidad, no es una pura imagen de las cosas. Al comprender las cosas se perfeccionan, secundando el movimiento creador las entendemos y las collevamos a su término. E¡' saber hegeliano es, en efecto, realizador porque saber y realidad son, en definitiya y en su ápice, lo mismo. Antes de escribir la Fenomenología, la Humanidad ha recorrido ya el calvario del espíritu y este recorrido ha sido ya un comienzo de realización. Pero ahora, cuando la Fenomenología se escribe, en este tiempo privilegiado en que ya es posible totalizar la experiencia pretérita y comprenderla, ocurre un cambio decisivo. La Fenomenología misma se inserta en la corriente de la Historia y abre un nuevo eón, el eón de la cientificidad, antes solamente anhelado o barruntado. Con la Fenomenología empieza para Hegel el último tiempo del saber. Es falso creer que Hegel daba pOI' concluida la Historia de la Filosofía con su sistema, pero es verdad que daba por concluida la prehistoria de la cientificidad rigurosa.

Capítulo

segundo

Planteo del problema de la intersubjetividad y primeros bocetos del acto intersubjetivo

El problema de la intersubjetividad -mejor diríamos, drama de la intersubjetividadse encuentra planteado el prólogo. de la Fenomenología cuando se observa que «sano sentido común» no puede conseguir el acuerdo de distintas conciencias.' .

el en el las

«El buen sentido apela al sentimiento, su oráculo interior, rompiendo con cuantos no coinciden con él; no tiene más remedio que declarar que no tiene ya más que decir a quien no encuentre y sienta en sí mismo lo que encuentra y siente en él; en otras palabras, pisotea la raíz de la Humanidad. Pues la naturaleza de ésta reside en tender apremiantemente hacia el acuerdo con los' otros y su existencia se halla solamente en la comunidad de las conciencias llevada a cabo. y lo antihumano, lo animal, consiste en querer mantenerse en el terreno del sentimiento y comunicarse solamente por medio de éste.» "

El acuerdo de las conciencias a que Hegel apunta ciencia. En ella el espíritu alcanza su madurez.

es la

«El espíritu que se sabe desarrollado como espíritu es la ciencia. Ésta es la realidad de ese espíritu y el reino que el espíritu se construye en su propio elemento.» 61

-, ~

La ciencia es, según esto, conocimiento plenamente objetivo y a la vez subjetivo, auto conciencia del Todo, comunidad autoconsciente. Solamente en la ciencia se supera la diversidad de las conciencias y de sus puntos de vista. Mientras la conciencia no accede a la ciencia no puede ponerse de acuerdo con los otros. Los otros le permanecen exteriores. Frente a ellos sólo le queda el.' poder de afirmar gratuitamente su propio modo de ver. Pero los otros frente a él también afirman su propio punto de vista con el mismo derecho:
« Una

aseveración escueta vale exactamente tanto como la otra.»

os

Estas conciencias exteriores entre sí tienden, sin embargo, necesariamente al acuerdo. Buscan convencerse la una

al fin del camino. La Humanidad no podrá todavía ponerse de acuerdo porque no habrá alcanzado todavía su raíz.esa ciencia.69 superar todos los esoterismos para ganar el saber plenamente objetivo y asequible a todos. éste. Veamos primer-amente el comienzo de este camino. La conciencia sensible La primera estación de la conciencia es la certeza sensible: el saber más inmediato del objeto inmediatamente dado. Está al término de una dialéctica ascensional penosa. Después. Aun suponiendo que «la intuición» de una conciencia particular fuera acertada y con valor universal sería necesario «sacaría de ese pozo» subjetivo a la luz del día. el campo de la reconciliación de las conciencias. El mundo sería un puro espectáculo imposible de retener. a vivir en la extrañeza mutua. el caso del idealismo anterior a Hegel. Claro es que una conciencia sensible pura no se da jamás. para superar el aislamiento de las conciencias particulares. Su mismo combatirse está movido por esta necesidad de unirse en un saber común y objetivo. La plataforma (o «elemento». La manifestación de la insuficiencia de la conciencia sensible ocurrirá precisamente en virtud del lenguaje. Ese saber máximamente effusus ad exteriora se tiene por el saber más rico en contenido y el más verdadero. en parte. Cada momento sería distinto de los otros. Un saber que sólo sabe esto y nada más que esto en el puro hic et nunc puntual. cuando se conciba el absoluto como sujeto dinámico o como concepto vivo que se despliegue intrínsecamente desde la unidad a la multíplicidad.73 La conciencia sensible en cuanto tal resulta ser una conciencia absolutamente dispersa. tenemos que al principio . . aunque en potencia apunte hacia una unidad que la trasciende. Cada uno de los sujetos distinto de los demás.?" Ese es. se podrá construir el Todo sistemático de acuerdo con un orden intrínseco resultante de la vida misma del concepto. el concepto de espíritu. En el límite de la sensibilidad pura se desintegraría toda unidad. gel no plantea jamás el problema filosófico bajo una perspectiva individualista.56 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 57 a la otra porque son conciencias humanas y no pueden resignarse. Cada uno de los sujetos ocupa un lugar distinto en el espacio. el ma. En la sensibilidad qua talis no sería posible la unificación de la experiencia. Y para el mismo sujeto individual resulta ser cada momento de su certeza distinto del anterior y del siguiente. y sin embargo. por tanto. desde ese principio. las distintas perspectivas son necesariamente distintas. se habrá de mostrar como comunidad. unidad real de saber y objeto. pues. profundidad subjetiva y expresión asequible a todos.de este camino nos encontramos ya con una muchedumbre de sujetos. Entonces será verdaderamente «ciencia». Si el espíritu. cuando la conciencia se esfuerce en decir su experiencia. quiere además reconocer esta identidad en el seno de toda la variedad terrestre. El «saber sustancial» o intuición subjetiva que Hegel combate en el prólogo de la Fenomenología 71 enuncia la identidad de todas las diferencias en lo absoluto. su radicación en otros planos que l~ llevará hacia el saber absoluto._ Mientras no se consigue este principio absolutamente anhipotético no estamos todavía en la plataforma última. Las opiniones de los hombres se combatirán entre sí. Son el primer fenómeno del espíritu. 1. La trascendencia está ya en ella desde el primer momento. donde se realizará la unidad de las conciencias separadas por la parcialidad de sus perspectivas. ni individual ni colectiva. la conciencia sensible en cuanto tal nos aparece como una conciencia dispersa actu. sino que deberá exteriorizarse y objetivarse perfectamente. He-. En ella se da siempre alguna unidad. El lenguaje es ya una presencia del espíritu. pero no puede hacerlo porque la aplicación de su intuición divina al mundo resulta necesariamente una aplicación extrínseca. Es un proceso de liberación de la parcialidad de todas las perspectivas. En esta dispersión Hegel registra ya la pluralidad de los «yos». Es el resultado de un camino doloroso y de lucha. Eso no será posible mientras cada una apele a su propio corazón. consigo mismo y con los demás. como dice Hegel)' del saber absoluto es. algo divino y uníversal " que mostrarála inestabilidad de la conciencia sensible. Igualmente el sujeto de la certeza sensible es el puro y abstracto Yo. Pero esa unidad es precisamente la unidad abstracta y de suyo transensible del éste (el yo) y del esto (el objeto): conceptos que a pesar de su presunta concretez se pueden aplicar a todo. terial humano que habrá de recoger y unificar la comunidad del saber. Ganar este concepto es la tarea de la Fenomenología. Pero de momento. se va a manifestar pronto como el saber más pobre y más abstracto. Sólo podrá conseguir la popularidad liberándose de su unilateralidad.P Primeramente se trata de ganar el puro concepto de . Esa intuición idealista es por ello una doctrina esotérica y aristocrática.

La conciencia científica o ya desarrollada no puede tampoco apelar. En la vida del espíritu no pueden quemarse las etapas. se esfuerzan por ponerse de acuerdo. La totalización del espacio y del tiempo que la conciencia sensible se ve obUgada a hacer para expresarse la 1I. reiterada y empecinada de su punto de partida.osee ya en sí el impulso hacia la universalidad. Aunque ella puede ~omprender a la conciencia vulgar. hacia una percepClan de la «cosa» que no es ya pura sensibilidad. . Un impulso. Debe tener paciencia y esperar que la dialéctica inmanente le lleve a su propia superación?' El acuerdo debe lograrse. ." Pero no podemos exigir de ella una renuncia total de momento. un intento' que llevaría de suyo a lo contrario de lo que pretende. no puede. en la medida en que expresan su punto de vista. que debe estar dispuesta a «ser refutada». La atracción hacia el acuerdo es la' atracción del fi? absoluto. la r~cíproca no es verdad. que debe saber morir a sí misma. S~ al princip. Para. La asustaríamos queriéndole hacer cargar una cruz que supera sus fuerzas y por eso mismo la lanzaríamos a la neurosis. Am?as v~rdade~ encierran el mismo título de legitimidad. Los dos sujetos están condenados a la exterioridad mutua. veo el árbol y afirmo el árbol como el aquí. en puro pluralismo o relativismo. Por eso el filósofo debe limitarse a observar. pero ~ada una de ellas se anula en la otra. el hombre carnal.w pero el sujeto sensible. Sería. de aquella nuda aseveración de su propio punto de vista particular. nir en el sujeto sensible para tratar de convencerle de su punto de vista absoluto. por otro son llevados por una dialéctica necesaria a buscar el acuerdo más allá de esta situación inmediata. sino que se deben seguir todas y cada una. provocaría la neurosis o fijación de la conciencia en un estadio primitivo de su crecimiento. pronto advierte que el éste y el esto que continuamente maneja totalizan en realidad toda experiencia posible. sino que es la casa. Eso es una consideración filosófica propia del autor de la Fenomenología que está ya 'en posesión de' este fin. que es el caracter ínmedíato del ver y la seguridad y aseveración de ambas en cuanto a su saber.» 75 . sin respetar el ritmo de su crecimiento interior. En términos paulinos se podna decir que el hombre espiritual lo discierne todo. sería una violencia que la endurecería. Tenemos aquí el punto de. Pone una exigencia de superación y acuerdo en el saber universal. Y. Un in tento de «convertirla» al saber universal precipitadamente. La: diversidad. por otro lado p. Por un lado no pueden ponerse d~ acuerdo. ponerse en su ~unto de VlSt~. Hay que respetada y dejaría crecer desde ella misma. interv '. Impediría el desarrollo autónomo hacia la absolutez. demorándose en ellas. Es cierto que debe estar dispuesta a su abnegación. basta con la fidelidad a la cruz' cotidiana. buscan convencer al otro de que este aquí es verdaderamente un árbol o una casa. Basta con que sea fiel a su propia exigencia. Apunta hacía un Yo umversal que sea sujeto del saber universal. De momento sin e~bargo.58 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 59 «Yo~éste. que la llevaría a la afirmación. El fundamento de todo relativismo o perspectivismo. ° . partida de todas las diversidades y de todas las luchas. sin embargo. que hace esa experienCIa no puede todavía interpretar tal atracción. n~estro t~ma nos interesa solamente recóger esta pres~?cIa irreductible de la pluralidad de sujetos y su situ~clOn doblemente determinada. y afirma 'que el aquí no es un árbol. irreductible en el p!ano de la pura sensibilidad. etc. sea.la conciencia Científica permanece también ~xtenor al sujeto sensible. Basta con la fidelidad a esa pequeña cruz. pero una exigencia que se acampas a al ritmo subjetivo. más allá de sí misma. Desde ella misma experimenta la necesidad de salir de sí y trepar a la figura de conciencia siguiente. a que ésta debe estar dispuesta a renunciar a sí misma para poder ganar su propia verdad. Al pronunciarlo tratan de elevar su experiencia sensible a la universalidad. sin embargo. entre los distintos puntos de Vlst~ ~ pareceres. o si lo queremos enunciar platónicamente. para hacer violencia a la conciencia vulgar.eya fuera de sí. no entiende nada.io de sí misma la conciencia sensible quería fijarse en el este en cuanto éste'.. tan exterior como un sujeto sensible lo es a otro sujeto colocádo en su mismo plano. que no se queda.va más allá de la pura sensibilidad. Pero por lo mismo la plataforma de unidad a la q~e se apunta. pero no puede conseguirse por vía de intrusión o indoctrinación de la conciencia vulgar. Esta abnegación iría más alÍá de lo que su propio dinamismo le pide. Pero' esta totalidad es ya de otro orden. pero otro yo ve la casa. quizá inconscientemente. Desde el primer momento el problema del conocimiento en Hegel toma un carácter social y . Si por un lado la conciencia está amenazada de fijación (o neurosis) en su parcialidad.al mismo tiempo toma una forma intrínsecamente ligada a una ética del respeto a la subjetividad ajena. Es inútil destacar la modernidad y amplitud de ese planteo hégeliano. en cambio. En él está superado el individualismo del problema crítico y su atención limitada al problema del conocimiento científico de la naturaleza.

«Sólo ve en la diversidad la contradicción». pero esta relación pasa a través del Todo universal.a. está mediada por ella. pasan a ser absolutamente falsas. De mOI?ento. dice Hegel. Jamás somos islas. nos consideramos exteriores los unos a los otros. sensible se encuentra encerrada enIa pequeñez de su punto de vista inmediato. No debe temer a la muerte y al dolor. la subjetividad es actual gracias a la pre~encia . sino que lo absolutiza.de . que no se queda. La salida de sí le ocurrirá en virtud de la norma que ella mtsma se otorga.«lo otro» que es el objeto.ad:ramente distintos. muestra la nulidad de este ser que el materialista supone tan sólido.ver?ad. de cara solamente a nuestro tema hemos de ver aqui un ?nmer modelo de la comunidad espiritual.vldualIdad ajena. fiandon~s de las aprehensiones inmediatas.~e l.v En ~ermmos absolutamente generales el sentido de esta mutua mmanencia lo formula Hegel al explicamos cómo cada uno . dependen mutuamente. Todo lo demás. escondido para la conciencia misma que hace la experienci~. Nos interesa ahora recoger el significado que otorg~ Hegel a esta dialéctica de la conciencia sensible. Ir hacia la cosa ya no es lo propio . ocurre en la medida en que la conciencia. Pero la experiencia más elemental. porque está mediado por el yo . y recíprocamente el objeto exíste c~mo. Plantear el problema de la comurucacion Intersub- . porque nos comunicamos por la base submarina comun. SIlla saber aute?tIcamente verdadero) la mutua extenondad de la. aunque de momento nos. o sea. paulatino y sometido a la ley del crecimiento orgánico. En. Si por el contrario la conciencia limitada opta por la fidelidad a su dialéctica progresiva se verá llevada más allá de ella misma. porque el camino que emprende va a tener para ella un significado negativo. tal.60 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 61 sin embargo. las figuras de conciencia distintas de ella misma.la individualidad. Ella no puede ver más allá de esa apariencia y consolarse con el significado positivo de su sacrificio. pues. la ínterpretación dada desde-el saber absoluto capc:z de comprender el' mecanismo secreto del proceso. No solamente se atiene a su límite. a otra figura en que el ideal mismo se verá cambiado sin continuidad aparente con el ideal anterior. somos en la relación ~on los otros. En el caso concreto de la primera estación del camino.. este ideal tan puramente «objetivo» -el «esto». La certeza sensible es por medio del objeto. Ni ~l obj~to sensíble mla certeza sensible son en verdad tan inmediatos c~mo la conciencia sensible se figura. al querer realizar este ideal.e~cIa sensible.pero su verdad profunda consiste en que es as «partes extra partes» solamente . sino que se ha' convertido en conc~en~Ia percípíente. La fijación es enfermiza. Tal exterioridad. de momento mVIsIble. con una posibilidad de superación concreta y propia de cada momento. en un puro deseo o sentimiento vago. una cosa. no podrá «liberarse de su unilateralidad para ver bajo la figura de lo polémico y de lo aparentemente contradictorio momentos mutuamente necesarios» de la evolución del espíritu.concI. se co:nunican y abrazan mutuamente.» Queda entonces esclavizada a su limitación solidificada. pero en realidad vivimos siempre en !a intercomunicación y en virtud de ella misma. un~ reflexión de los hic et nunc en el seno de la totalidad espacío-ternporal. Puede incluso tener una filosofía propia: será el materialismo craso. con todo. Convierte «su» verdad en «la» verdad.resultara que en el fondo buscaba un hic et nunc permanente. escribe Hegel. se convierte entonces en una conciencia unilateral. ver~. Se va a perder -aparentementea sí misma. . sin embargo. Con esto habrá ya cambiado su norma o id~al . pero al pretender adecuarse a. Deviene así una conciencia condenada a la polémica. sino que se justifica desde la naturaleza histórica del espíritu. Se siente en contradicción insuperable con ellas. y su relación con las otras conciencias será una relación de antagonismo. empecinado en la afirmación de lo singular material como realidad suprema. Ocurre" pues. el simple hecho de comer. Bajo esta «persp~ct~va» absoluta (que ya no es perspec~IV~. La concepción de Hegel es. Están trabados en~re SI. Están desde siempre montados en la ~lat~~orma umtana del absoluto y por su raíz.s conciencias y la exterioridad del objeto respecto del sujeto r:o ~s tal. ~ue:t~a pr?p.de l. La fidelidad a la norma o ideal de verdad que ella se fija en él estadio inferior la arrastrará. t momentos. la superficie o en el orden fenoménico somos. la verdad o ideal a alcanzar consiste en adecuarse inmediatamente al objeto inmediatamente dado. un ecumenismo avant la lettre.os puntos espacio-temporales se constituye po~ s~ relacI~n mtrínseca al resto del espacio-tiempo.que lo acoge. . Las dos opciones fundamentales posibles a esta conciencia son la fijación o el progreso. que separamos y oponemos a la Ill~I.son tales dentro de la multiplicidad simple del todo espacial.de . La extenondad y dispersión de la conciencia sensible consiste en «extraponers estos I . Sin detenernos en mayores determina~iones y. lo figu~emos. Hemos subrayado hasta aquí la exterioridad mutua de los distintos sujetos situados en el plano de la conciencia sensible y las exigencias éticas de esta situación.

como lo que está siendo ocurre que la indicación no se muestra como un saber inmediato. someramente la. la Fenomenología no va a seguir directamen~e ~l.s 11 te ínalcanzable.en los t~es. «El aquí supuesto (objeto de la opinión 'de la conciencia sensible) sería el punto.la estructura misma del sujeto. sin embargo. El yo que hace la experiencia cognoscítíva . Es un signo o manifestación que nos revela y anticipa las etapas posteriores en la medida en que somos fieles a su. La dialéctica que se va a desarrollar hasta el capítulo IV atenderá s. objet? ~evelada paulatmamente a través de estas experiencías objetivas resultará.una man~ra exp~esa. hay más que una simple y pura metáfora porque cada nivel de conciencia es un fenómeno del único espíritu.0 el propio de la conciencia sensible misma que se sitúa en la diferencia y exterioridad.id~<?s dentro de la concepción social hegeliana? ¿Queda el individuo totalmente absorbido en la comunidad universal que es su verdad? . Pero el esquema dialéctico qu.? aparece en este capítulo se va a repetir después al tratar dIrectamen~e las personas dentro de la comunidad. La estructura del.hdad ?e sujetos con la incompatibilidad de sus puntos de VIsta.nmeros capítulos ejecuta esa. pero. Cuando termina por dirigir la atención a SI mismo y . 2. sino como un movimiento que. ha constatado. sino que se va a 1. Yo soy yo en la medida: en que me comunico con los otros en el seno de la comunidad. es siempre un universal.de man~ra md~vldual: La crítica del objeto revierte sobre el. sin exagerar. que és una simple multiplicidad de aquís. Por eso no será superfluo determinar un poco más todavía la forma concreta de la relación entre los distintos puntos del espacio y el tiempo en el seno de la totalidad espacio-temporal. Esto de momento puede tomarse como una simple metáfora o . Lo que ~quí se declara mmt~hglble y por tanto sin «realIdad>: y sin de~~chos es el.l. El problema del singular espir itual no esta todavía abordado. Creemos que se puede decir. s~r al fin . pero no podemos preterirlo del todo porque al fin re~Ierte 'en el sujeto. la existencia de una plura. El estar compuesto de muchos no impide. Este desarrollo del objeto no nos ínteresa dlrecta~ente. Cada punto del espacio o del tiempo no es jamás un punto rigurosamente simple.f Es lo no inteligible. Se trata de una simplicidad que es resultado de un movimiento de reflexión que niega el otro. su simplicidad.er: el plano de la sensibilida~. pero éste no es. en el fondo. sino que es siempre una unidad de muchos. II) después en la «fuerza» contemp.lbjetlVldad. conduce a través de muchos aquí al aquí universal.' partiendo del aquí supuesto. Y por ello cada figura de conciencia es una representación simbólica de las otras. Se transforma primero en la «cosas de la percepCIón ~ cap. singular material. esta pluralidad de sujetos. lo que jamás puede ser pronunciado. Esta relación la caracteriza Hegel como una dialéctica de negatividad. Sin embargo. El mismo va cam biando 'a lo largo de 'este camino. aproximación extrínseca de dos realidades con una estructura semejante. i A este nivel de la sensibilidad Hegel muestra claramente cómo la verdad del aquí o del ahora individuales es la universalidad del aquí. No podemos olvidar que en este momento es~aI?os .n el capítulo IV. Por el momento bastará retener la diferencia de estos dos puntos de vista: 1. Con estas últimas palabras anticipamos ya el desarrollo ulterior de nuestra temática. dialéctica de es~s dos capítulos recogiendo solamente lbs elementos que mas directamente tocan a nuestro asunto para desembocar .tendI~nento mira en el fondo de la cosa no es más que el mismo. aunque de momen!o ~o lo advierte. ?~ . que cada figura de conciencia es tipo y sacramento del escatón del saber absoluto. donde se nos va a plantear el tema de lamtersubjetividad en todo su al~ance y d: . lo no verdadero. a seguir la dialéctica del conocimiento objetivo.ol.lada por ~l entendimiento. para Hegel. pues. p.62 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 63 jetiva a este nivel exclusivo sólo podrá conducir a la polémica y a la agresión. lo mismo que el día es una multiplicidad de ahoras. como cada punto del espacio es él mismo en la medida en que está en continuidad con los otros en el seno de la totalidad espacial. Lo' que ~l en.° el propio de la conciencia científica que se ve la base unitaria y la comunicación a nivel profundo de los sujetos que permanecen aislados a nivel superficial. si nos remontamos a la conciencia universal y comunitaria entonces nos re-conoceremos.e ~~nr una problemática que toca el corazón de la intersl. La individualidad puramente sensible O material queda así fuera del universal y resulta auténticamen- En el capítulo sobre la conciencia sen~ible Hegel. ' _ Describiremos. experiencia . Para nuestro t~ma hemos de registrar esta característica porque pued.ImIta. ¿Queda respetada la personalidad de los indi:. sino que al indicarlo . pues. El problema consistirá en saber si este esquema se repite sin más o añade elementos nuevos que signifiquen una verdad (y unos derechos absolutos) de la persona o singular espiritual.dinámica. Pero si profundizamos en la raíz común. tema de.amente ~ la evolución del «esto» que es objeto de la OpIDl?n sensible.

la negación relacionada consigo es la superación de sí misma. se debe a que el universal se niega a sí mismo y por eso se desarrolla en múltiples propiedades. También aquí.» 84 En cuanto cada una de esas propiedades es universal. una junto a otra. Como Hegel escribe: «Un simple conjunto de muchos.ml¡¡¡rml lsl'aill- . no en la medida en que se rehusa. Pero eso la conciencia todavía no lo sabe y por' eso no se reconoce en lo objetivo. como negación absoluta. titulado fuerza (=dimensión objetiva) y entendimiento (= dimensión subjetiva). por tanto. Siendo esto así esa estructura subyace bajo esas experiencias de los tres primeros capítulos que miradas superficialmente pueden parecer movimientos puramente 'individuales.» 56 En un primer momento la cosa se afirma por tanto absolutamente. Es para sí. Se nos va dibujando poco a poco la dialéctica o la paradoja de los sujetos que sólo podrán ganar su personalidad perdiéndola. Expresado en terminología que anticipa el final del capítulo III de IaFenomenología diríamos que el objeto es de suyo subjetividad. etc. ~f Idad Central de Vele """" \ieCF. lo contrario de sí mismo: es para sí en tanto es para otro y para otro en tanto es para sí. coexisten. En este momento descubrirá que no puede seguir adelante solitariamente. Al término de su experiencia la conciencia percipiente se da cuenta de que el objeto es un objeto reflejo en sí mismo.: "La cosa se' pone como ser para-sí o como negación absoluta de todo ser otro y. ' Lo que nos parece importante señalar es que no podemos perder de vista que esa dialéctica social se va a mostrar como la estructura de lo que Hegel llama el espíritu. por tanto. El proceso del reconocimiento de sí misma en la objetividad lo consumará la conciencia al término del tercer capítulo. Está pues enlazada con el resto a través de la negación y' sólo es lo que es dentro de esta relación negativa con lo que no es ella. relacionada solamente consigo. En cada una de las cosas se espejea esta estructura absoluta del espíritu que consiste en ser. «El objeto es. La estructura social del espíritu posibilita e impulsa la vida misma del individuo. Pero en un segundo momento. La cosa es la unidad de múltiples propiedades: este trozo de sal es la unidad de lo cúbico. reflejado en sí. en uno. en uno y el mismo respecto. Si ésta va a ser una lucha por el reconocimiento mutuo en el seno de la sociedad se debe comprender que cuando el individuo cree estar ocupado en el conocimiento y en el análisis de las cosas mundanas en el fondo se está formando para la autoconciencia y para salir a buscar el reconocimiento de su personalidad en la sociedad. Eso significa que el objeto es concepto en sí" es racionalidad. se oponen. si queremos hablar así.64 DEL YO AL NOSOTROS RAMÓN VALLS PLANA 65 de de regreso de su análisis del objeto se encontrará sorprendentemente ligado a otros «yo». pero este para sí. Sin seguir de cerca los meandros esta dialéctica anotemos solamente el resultado. Si dentro de esta comunidad de propiedades que es la cosa ocurre una pluralidad de propíédades. Pero como la cosa es lo que es en virtud de sus propiedades se verá entonces obligada a reconocer 'la objetividad de las mismas y atribuirá a su propio percibir Esta caracterización sucesiva del objeto va revelando paulatinamente la estructura del espíritu absoluto.lele de P8lcolotlf~ 5 BIBLIOTECA "!'. siendo lo que es sin más. Bajo esta perspectiva debemos interpretar la evolución del singular como una educación o preparación para la vida social. salado.» " 2. blanco. El juego recíproco de determinaciones que observamos en este plano es una imagen de la interacción de los sujetos en el seno de la subjetividad universal del espíritu. se descubre que solo es lo que es a través de la negación de lo otro." La conciencia percipiente será llevada de uno a otro polo de la cosa al tratar de percibirla. que sólo podrán conquistar su propia subjetividad en la medida en que la regalen. sino que el camino natural de su experiencia humana le lleva a una dialéctica intersubjetiva o social. el ser para un otro (en' relación o en dependencia con la alteridad) y. en la cosa. sino en la medida en que consuma su generosidad. o el tener su esencia en un otro. Este distinguirse y oponerse se concibe por Hegel como momento negativo. en sí y para sí. ahora bien. tenemos una cierta estructura «comunitaria» del objeto. la unificación de ellas. Una vez querrá tener la verdad de la unidad de la cosa y atribuirá a sí misma la distinción de las propiedades. La fórmula hegeliana que compendia lo dicho es la siguiente: . En cuanto son distintas entre sí. La percepción En el plano de la percepcion el objeto se llama cosa. por tanto (este ser para sí) sólo es como superado. este ser uno reflejado en sí se pone en unidad con su contrario. El universal o la coseidad en general es lo positivo que ha resultado de la experiencia anterior realizada por la conciencia sensible.

Esta dec1aración 'verbal int r . El entendimiento trata el fijar este dinnmismo t'1I forma de ley. «Se alza. palpita en sí sin moverse." r El objeto ha cobrado ahora plena objetividad porque se ha hecho plenamente inteligible o racional.» 92 . será autoconciencia. . El objeto.de ~echo sólo se ocupa de.66 3. a menos que penetremos nosotros mismos tras él. Cobrará así conciencia de sí misma.solamente a sí misma (=el lenguaje exterioriza y objetiva la estructura misma del espíritu). porque aquí. El len uajc explicativo es la acción misma del entendimiento universal. que no se ve turbada ni interrumpida por ninguna diferencia.que. sino que más bien es ella misma todas las diferencias como el superarlas y .). la ley de la gravitación univ rsal n cesita de una aclaración para que veamos cómo e nti me .). Y.. este telón que cubría lo interior y lo que se hace presente es el acto por el cual lo interior -mira hacia dentro' la contemplación del homónimo no' diferenciado (el yo) que se repele (u objetiva) a sí mismo. La Cosa. parece ocupar. autoconciencia. infinitud. Se ha revelado ahora el fondo éste se revela como subjetividad: objetivo de las cosas y Cuando las explicaciones que da el. por decirlo así. El entendimiento RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 67 . que en 'la explicación. Pero al fin van a resultar vanos los esfuerzos de la e n i ncia objetiva para fijar absolutamente el objeto con. gozándose. la sangre universal omnipresente.. «La infinitud o esta inquietud absoluta del puro moverse a sí mismo (.fn () ti 'tividac1. Las diferencias. como diferencia interna o diferencia en sí misma.quedaban todavía extrínsecas ala ley explicada. por tanto..n.. Éste será él mismo (identidad) y su contraposición (diferencia)." 8B "Solamente así es la diferencia.1 1I1ÍSma.» 91 ' " . entendimiento queden incorporadas a .n sí la ley de la caída de los cuerpos sobre la ti rra y la I 'Y del movimiento de los astros.) es ciertamente el alma de todo el recorrido anterior. sin embarg .» 90 Al reconocerla como interioridad o como fondo de la cosa la conciencia verá en la infinitud su propia imagen. ¿ qué es la auto conciencia sino un movimiento puro de reflexión. por tanto. pues. 'ncl'r. dinamiza lo y por la ronciencia percipiente es primeramente 1 movimi »uo n'JkJo que se expande y regresa a sí mismo. inm viliza I tal 1I1:1n 'ra al objeto en su formulación abstracta que rcin i lirá '1\ IIn inmovilismo. por ejemplo. pero solamente en el interior (solamente como interioridad) ha surgido ella misma libre. En este momento la objetividad será vi ta ya omo subjetividad reconocida. El objeto será el mismo y y 1:\ COIIciencia será. sí misma. A través de la infinitud vemos que la ley se ha realizado plenamente en ella misma como necesidad (de despliegue y reunificación) y que todos los momentos del fenómeno (que la ley en su formulación abstracta se dejaba fuera) han sido recogidos ahora en su interior. Este proceso pasa a través de tres momcnt s: la fU('I':t.pero . Será ahora 'no ten dimiento que penetra en el fondo permanente de la so. Al principio del capítulo dcdi ado al entendimiento la conciencia conserva su comportamiento objetivo porque sigue considerando que ella no intervicn n el movimiento de autoconstitución del objeto. como para que haya algo detrás que pueda ser vísto. La ley. «En la explicación encontramos cabalmente mucha autosatísía ción. que debe cubrir el interior. Así. La riqueza de sus determinaciones que para la conciencia sensible quedaban fuera del concepto han sido conceptualizadas. En efecto. pero para el cual es igualmente inmediata la no distinción de ambos términos. el alma del mundo. no hay nada que ver. se ve que detrás del telón. La ley necesila entonces una el Jara ión o ('Xplicación que muestre cómo en ella se conti n J divcrxidad.la conciencia. 'se halla en coloquio ínmcdiato consigo misma.. se construye n virtud de un movimiento interior de autonegación. la autoconciencia.la cosa ésta se habrá infinitizado. s Iu '1'za..~ede otra . de oponerse u objetivarse a sí misma para contemplarse? "Yo me distingo de mí mismo (me opongo a mí o me objetivo) y al hacer esta distinción ocurre inmediatamente para mí que esto distinto (el yo objetivado) no es distinto (soy yo mismo). Enton 's se dará cuenta de que el fondo último de la cosa s ('11. idcrrin dolo como independiente de su propio acto.objeto.. se . se pone como lo interior diferenciado. Sí quisiéramos aproximar la terminología escolástica a este momento del proceso cognoscitivo podríamos decir que ahora se ha manifestado la inteligibilidad o verdad del ente. tanto para ver.¡ ¡ I t El objeto ha cobrado ya movimiento. duce una vez más a la conciencia en el objeto. . la ley y la infinitud. (. "Esta infinitud simple o el concepto absoluto debe llamarse la esencia simple de la vida. un movimiento de autodiferenciarse.. tiembla en sí sin ser inquieta (.cosa.. e plasma a sí misma.habrán incluido en el.

Y si esto que se nos da como distinto puede ser Igualado o Identificado es porque estaba ya montado sobre un~ un~dad previa. en cuanto éstos eran modos limitados de conocimiento). y que ahora ha emergido a la luz. la auto conciencia. la percepción y el entendimiento. La estructura de las figuras limitadas de conciencia prefigura y simboliza. el análisis circunstanciado que en este capítulo tercero espejea más directamente el drama de la intersubjetividad 10 constituye el llamado «juego de las fuerzas». sin verdad subjetiva no hay verdad objetiva. en el hogar propio de la verdad (su lugar origlnario). La diferencia existía ya en el seno de una identidad que sólo se revela al fin del proceso veritativo. En el límite es la subjetividad dIVIna. «. queda ahora revelada como autoconciencia. de momento. sino además. ya que este saber (subjetividad) que es la verdad de la representación (objetiva) del fenómeno y de su interior. Toda verdad objetiva.» 9. para la cual lo verdader? era una cosa un otro que ella misma expresa cabalmente. por un lado. Sin embargo. que no solo la concienci~ de la cosa sólo es posible para una conciencia de sí (no hay conciencia que no sea autoconciencia). exige todavía mayores circunstancias . esbozada solamente aquí. Hegel nos avisa que el desarrollo circunstanciado de estos primeros capítulos no puede omitirse. Lo único que sabemos es que. La autoconciencia va a revelamos ahora su estructura interna. y se mostrará. la subjetividad divina y la humana. por tanto. se muestra al mismo tiempo que no era posible pasar directamente basta ese punto.. de la conciencia. . . sin. que el conocimiento de lo que la conciencia sabe.» 96 Ya en la definición clásica de verdad se habla de una identidad diferenciada. El juego de las fuerzas inicia la dialéctica del entendimiento y termina por fijarse en ley. El yo tiene una relación constitutiva a otro yo. No solamente su referencia a la objetividad sino el fraccionamiento del yo en una pluralidad de sujetos. que es inconcebible una verdad objetiva en sentido pleno (omne ens est verum) que no esté ligada a la subjetividad en general. y que la subjetividad es precisamente la ':lu~ ~onstit~y. pues. . Es la adecuación o igualación de aquello que se nos manifiesta como opuesto (intellec~us et res) ". las figuras siguientes. todavía no se ha desarrollado la estructura de la subjetividad misma y no diferenciamos. que se empeñaba en considerar una objetividad absolutamente aislada de su propio acto.divina.e a la verdad objetiva. «El proceso necesario (el proceso comprendido en su necesidad) de las figuras anteriores de la conciencia. el origen de toda objetividad (scientia Dei causa rerum) ". añade: «En otra esfera. La conciencia objetiva. » 9S En definitiva Hegel nos ha dicho que existe una relación transcendental entre objetividad y subjetividad. se origina en.. siendo verdadero todo ente en el fondo debe ser él mismo subjetividad. Y si esta autoconciencia es absoluta también lo es la verdad objetiva que ella pone. la conciencia humana es capaz de verdad plenamente objetiva es porque se adecua a la subjetividad .. pues. SI. La fuerza es el movimiento de despliegue desde el universal a 10 que eran propiedades múltiples de la cosa en la figura de conciencia anterior o conciencia percipiente.. Sin autoconcíencia no hay conciencia. del delito y del perdón. metafísicamente hablando. y por otro la dialéctica. Pero ahora. porque es ella misma quodammodo infinita. Por eso podrá escribir Hegel en el capítulo siguiente: «Con la autoconciencia entramos. que solamente ésta es la verdad (plena) de aquellas figuras. Antes de pasar al examen detallado de la auto conciencia recojamos todavía algunos detalles del desarrollo anterior que tienen especial importancia para nuestro asunto. decíamos. Vista la marcha general del capítulo tercero podremos Pues bien. preocuparse de todas esas circunstancias (el desarrollo paciente de la dialéctica anterior registrando todos los elementos que intervienen en su relación mutua). Al concebirse estas propiedades como despliegue desde un centro de unidad la cosa . es intersubjetividad.. la opinión (o conciencia sensible). la condición de posibilidad de todo el proceso que lo sostenía y lo animaba. Al descubrirse la autoconciencia y reconocerse en el fondo de la cosa . al mismo tiempo. a lo largo del cual desaparecen los modos de conciencia (objetiva. Después de hablarnos de las leyes de gravitación o de la electricidad. vemos que con arreglo a la ley inmediata.68 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 69 La auto conciencia era. en cuanto se sabe a sí misma. La diferencia había brotado ya en el seno de una identidad ignorada. sólo es a su vez el resultado de un movimiento circunstanciado.» 93 entrar de lleno en nuestro tema.. el vengarse del enemigo constituye la satisfacción suprema' de la individualidad atropellada.' Que Hegel tiene presente ya ese desarrollo ulterior cuando describe los estadios ínfimos de la conciencia lo muestra claramente cuando al tratar de las leyes introduce ejemplos de leyes que rebasan el campo de las leyes físicas.

ocurre como donación o servido 2}. ella también. Pero la acción que la exterioriza brota de ella misma. limitándose a transmitírse una cualidad externa el 'uno respecto al otro en 'el término medio y en su contacto. «Qué clase de independencia Sea ésta. están ligados. imagen de lo que va a ocurrir en el plano de la intersubjetividad. Esa unidad.." Tenemos pues aquí que la primera fuerza se encuentra colocada frente a otra que la aborda y solicita. continúa Hegel. es fuerza que se exterioriza en propiedades múltiples y que se recogen de nuevo en la unidad de la cosa. Éste. nes opuestas. es decir. aniquilada en la pura independencia del universal sino que se participa verdaderamente por ellos. a su vez. Estas dos fuerzas existen como esencias que son para sí.seguida aparece que cada una de ellas no puede representar ese papel si no asume al mismo tiempo el papel contrario. La que se muestra activa debe renunciar a su actividad y mostrarse pasiva. Los dos sujetos aparecen como independientes. representa ya el 'papel de solicitante que al principio corría a cargo del segundo sujeto. esta primera fuerza es en algún sentido. . La solicitante ha de ser. la segunda. en cuanto su ser es más bien un puro ser puesto por un otro. Si en un primer momento una fuerza es solicitante y otra solicitada. Sin embargo. Sin embargo. hay que examinarlo más de cerca». «De' donde se desprende =contínúa Hegel. La exteriorización hacia la cual es solicitada está requerida desde ella misma y la segunda fuerza solamente puede encontrar un eco en la primera ~~ la me~ida en q. escribe Hegel. pierde su independencia. en cuanto 'su ser tiene más bien la pura significación . parece como si por el desdoblamiento· en fuerzas completamente independientes y contrapuestas se sustrajera al imperio de la unidad». Si enunciamos este juego mutuo entre las fuerzas con un lenguaje de intersubjetividad. Al fin se verá que no hay más independencia que la del Todo y en la medida en que ambos sujetos se abracen en el Todo' universal (en la comunidad) podrán entonces realizar su verdadera 'independencia. La apelación ~xtenor necesl. que es mi realización como hombre. La pasiva debe abnegar su pasividad y mostrarse activa. En el fondo Hegel apunta siempre a lo mISmo: si en un primer momento dos realidades pueden aparecer como contrapuestas e independientes. anticipando así los desarrollos ulteriores.que el concepto de fuerza deviene real al desdoblarse en dos fuerzas y también cómo se llega a eso. ahora ya interiorizada y comprendida. «puesto que se exterioriza necesarianient~. en. 'ha 'pasado' a ser pasivo o solicitado." Éste es el primer momento de toda contraposición. La exteriorización activa'. para su existencia es este movimiento de la una con respecto de la otra. en este. Es por tanto ella misma activa.ta un eco interior. dos fuerzas y. ofreciéndose a él la posibilidad de su propia realización.ue ésta ya contiene a' la segunda. r sin embargo. . con lo cual.' a su vez. su esencia está ligada al otro. Pero de hecho. En un primer momento la fuerza se considera en sí misma como una subsistencia dinámica de la cosa. de su concepto por el hecho. están montados sobre una plataforma común que los abraza' y los relaciona entre sí. Y la realización de éste es servicio 2 mí." Según esto. Sólo pueden obrar humanamente 'haciéndose receptores deIa acción ajena.» 100 «. Ambos aspectos son inseparables: . han pasado de su unidad a la dualidad». Ocurre un cambio continuo de' determinacio-. su contraste sólo se resolverá cuando se descubra el carácter fenoménico de tal contraste y se resuelva en una unidad. son el campo o la pantalla' de realización del otro. Ambos sujetos.70 RAMÓN VALLS PLANA DEL:YO AL NOSOTROS 71 quedó dinamizada. aunque el concepto de ambas sea el mismo. El primero aparece así como pasivo. por tanto. Si la fuerza' se exterioriza parece que esto ocurre porque otra fuerza exterior a ella la aborda y la solicita. en general. su concepto. Además. solicitada y la solicitada solicitante. lleva ya en sí misma lo que se establecía como otra esencia (cama otra fuerza exterior independiente)». Pero se dan. de que otro es para ella y ella es para otro. . porque esa independencia del primer momento es sólo aparente. en .otro.aigo fijo para sí. escribe más adelante «la fuerza no ha salido. sino que 10 que son lo son solamente. al obrar humanamente solicita.del desaparecer: No son en 'cuanto extremos que hayan retenido . no podrá ser solicitada a obrar si en ella no se diese ya la necesidad de hacerlo. sin embargo no podrá ser jamás una unidad índiferenciada s~no que en ella y desde ella habrá que ganar de nuevo la diferencia. al otro que tiene frente a sí a su exteriorización. término medícy contacto. al mismo tiempo. El camino de las dos fuerzas aparentemente independientes hacia la universalidad' pasa a través del trueque de sus determinaciones mutuas. ofrecimiento de mi propia realización en el servicio. tenemos que el primer sujeto sólo puede realizarse como hombre en la medida en que es solicitado a: exteriorizarse por otro hombre. que no queda.

Su' esencia consiste en manifes-" tarse. de -mí disponibilidad. Eso significa que la ley no ha asumido toda la verdad del fenómeno. Lo que se halla presente no es solamente la mera unidad (de las dos determiriaciones. volvían a superarse de modo inmediato. entre fuerza exteriorizada y fuerza recogida hacia sí. va a dinamizar ahora el universal. Y el resultado del juego de las distintas fuerzas sensibles lo constituye el universal que es «objeto del entendímientov. De momento el universal que ahora el.dosextremos independientes (de manera que .suprasensible es de este modo un tranquilo reino de leyes.solicitación activa y pasiva).realización consiste en la unidad inseparable de estas determinaciones opuestas..mbnrgo. «Es el mismo cambio' que se presentaba como juego de fuerzas. Pero en realidad está lleno. En este momento di 11 dIiM('II('Il. consistente en la repetición cada vez más pormenorizada de la misma estructura fundamental a través de las distintas. Subsiste todavía una diferencia entre ser y concepto. Es el fondo 'de las cosas que el entendimiento contempla a través del juego de las fuerzas opuestas.»!" En este texto hemos de ver aquella intención del hegelísmo a la que aludíamos hace un momento de recuperar por medio del universal toda la realidad individual. pero las .leyes se hallan. por tanto. La leyes « . en que el ascenso a la universalidad se hace no de una manera solitaria sino a través del contraste con la singularidad ajena. en éste se daba la diferencia entre solicitante y solicitado. a nuestro juicio. Pero el fenómeno o manifestación está en él bajoforma inteligible y no ya sensíble. Eso hace que aparezca comoun fondo vacío.w Esta inteligibilidad universal del fenómeno se expresa ahora en forma de ley. En cualquier caso nos .1111111111' Y ('011 '110 quiere upcrar cristiana1111 IIIt 111 tlqllkl' rOl IIIlI dI' plruonl: mo. entendimiento considera. l' en univ rsal abstracto y muerto.72 RAMÓN VALLS PLANA DEL-YO AL NOSOTROS 73 «. . Si nosotros hemos aludido a él-es en virtud de la estructura general de la Fenomenología. por tanto.t'III'1'rt1 npuul n hn iia .imagen constante del fenómeno inestable.por tanto.esta pasividad' activa. sólo es su primera verdad y no agota totalmente la manifestación.0 sea haciendo que mi acción individual sea universal. í cargada de dinamismo. No cabe duda de 111"' 11 IIIt 11111111 ff. .'01 La verdad total y la . ciertamente más allá del mundo percibido. Lo interesante de este planteo consiste. por ejemplo la ley de la gravitación universal. El entendimiento busca entonces una ley suprema.' Su verdad es precisamente el fe~ómeno.w Un universal.'1 .. figuras..1 unlvurxnl 111 individuo. realizarse humanamente será.'?' Hegel nos advierte en seguida. Ahora seguimos el hilo de nuestra exposición adaptándonos a la marcha de la Fenomenología. la conciencia no se reconoce en él.uno fuera solamente solicitante y el otro solamente solicitado) que se enfrenten sólo. que es un movimiento del entendimiento mismo. estos momentos no aparecen distribuidos entre . .conviene no perder de vista que en este pasaje que ahora estudiamos no está enfocado directamente el problema de la relación interhumana.. pero se trataba de diferencias que en realidad no eran tales (porque . que ya no es el universal de las cualidades sensibles que consideraba la percepción. . Porque el universal recién nacido no expresa inteligiblemente toda la riqueza del fenómeno o lo simplifica nos encontramos con una multiplicidad de leyes. Pero esta ley no incluye en sí misma la necesidad de diferenciarse en ley de la caída de los cuerpos y en ley del movimiento de los astros. pero no todavía de una manera adecuada: « .sa recuperación «espll Id tll 1I d.. sino que su esencia' consiste pura y simplemente . Es además suprasensible. 'es todavía objetivo. en sus vértices' contrapuestos. incluyendo en él este movimiento.EI mundo . un dinamismo que en úlIlllHl instan ia debe regresar a la individualidad para no 4IIH·d 11'. . La universalidad que se gana de esta manera recoge en su seno la oposición experimentada por los individuos y qucd a. el conjunto de esa actividad pasiva y de . sólo puedo ser hombre poníéndome al servicio de la Humanidad. precisamente presentes en él como su tranquila imagen inmediata». en ésto : en' que cada. todavía. uno sólo es por medio del otro (no se puede solicitar sin ser solicitado y viceversa) .. como si no .. Ser hombre. Hcgel no estudia el regreso di 11'11 Ivo dI' dI' 1. ».IIHIIIO es In unidad de idea y realidad y la realidad 110 JlII xIc pon rsc en un más allá. sin embargo. expresa ciertamente la verdad del fenómeno. sino un concepto plenamente inteligible. por tanto. y a cubrir este hiato viene precisamente la «explicación» o declaración verbal de la ley que aproxime ambos extremos. Y así surge un nuevo enfrentamiento entre ley universal y leyes determinadas. xln . Mi realización individual depende.. El principio general di 1 111'/\I. que cuando el universal inteligible nace. Tendremos que discutir si sa intención hegeliana se cumple o no. ya que este mundo sólo presenta la ley a través del constante cambio.la fuerza era tan solicitante como solicitada) y que. La declaración verbal.

de la. eÍ primer remo . y queremos solamente ac1ararnos el texto hegeliano. .74 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 75 se pus~ese en ell~ . por la muerte me salvo. Era l~ ley siempre Igual a sí misma.. Ahora no podemos entrar en la discusión de este punto. horizontalmente. y se desprecia lo que en aquél se honra (el reino de los cielos con sus valores invertidos respecto de los valores de este mundo). en. mediante la superación en la esencia del o( tro (mediante el atropello del otro).. Se ve deshonrado o destruido como individuo. ' Pe~o no acaba aqu~ toda:ría el proceso de inversión. La' universalidad interviene castigando esa pretensión orgullosa del individuo. Pero a su vez. La ley ignorada por el vengador se venga a su vez y le infringe una pena. ley de desigualdad de lo Igual) en lo opuesto. En efecto. sino que en la venganza se impone la ley del individuo atropellado. de hombre a hombre o de individuo a individuo.s leyes carecía de esto. La venganza es obra del individuo mismo. Veamos cómo se cumple en ese ca. ahora en nombre de la universalidad. paga el atropello con el atropello. .le aparece. La primera dialéctica se plantea.esf. ley de pura y 'simple igualdad). se presenta en el castigo del delito se convierte en ley. Pero al padecer la pena se le invierte de nuevo el resultado y en vez de quedar deshonrado queda perdonado y restablece así su' valor como esencia. A este se le Impone una pena que lo deshonra. como ley del movimiento. La «individualidad atropellada» quiere vengarse porque se identifica sin más con la esencial y. desde luego importantísimo. La primera inversión se podría llemar per peccatum mors. si esta inversión que. opuesta al fenómeno cambiante. la vengar:za es la ley que exige el castigo del vengador. con arreglo a la ley 'inmediata (la primera ley. Por el pecado me autodestruyo. cuanto que un lado está ya presente en el primer mundo suprasensíble." Esta dialéctica de las leyes la aplica en seguida Hegel a la . la ley que enuncia y recoge elresultado "invertido de. tenía su contraimagen necesaria en este mundo que aun r~tema para sí el principio del cambio y de. pero lo adquiere ahora corno .» 108" • . sino este movimiento. una segunda ley que se enuncia de modo contrarIO a .SI ese ~es:rltado mver tidn que alcanza" la venganza se convier-te asimismo en ley ocurrirá una 'segunda inversión. de individuo a individuo aislados de la universalidad.» 106 ' De est~ manera ocurre ahora una duplicación del mundo suprasensIbl~. esencia. ~l ~~ngar~e 'del enemigo constituye la más alta satisfacción dé la individualidad atropellada. el mundo invertido de este primer mundo. niega a tratarrne como esencia indepenI~nt~ . Por don~e lo interior se consuma' como fenómeno (=es ahora l~y de la mam~estación móvil).?cIplOnos ha pues~o.diferencía alguna. pero una diferencia que por no serlo.Y suprírnírlo a el mas bien como' 'esencia. de este modo. dad. el primer mundo suprasensible no ~ra smo la elevación inmediata del mundo percibido al eleme~to umv~rsal.i. nos dice que lo Igual es désigual y lo desigual igual.). porque .la prImera: La segunda ley. el cual para ejecutarla no apela a una ley universal que estuviera más allá de él mismo. Esta segunda inversión ocurre a través de la universalidad y ahora el individuo queda valorado en la medida en que la afirmación de sí ya no se hace absoluta y directamente sino a través de su sumisión y su negación en el seno de la universalidad. según la ley del primero. el mundo Inver~Ido. la mutación. y ciertamente.er:a de las leyes morales rebasando los ejemplos' que al p.) Pero esta ley según la cual' debo rnostrarme como.' tampoco ésta es" sino la ley de un mundo que tiene que enfrentarse a un mundo suprasensible invertido. Esta dialéctica se deja traducir fácilmente a terminología paulina. como lo que debe respetarse absolutamente.s 107 «Ahora bien. esencia (=como algo valioso q~e no debe ser ~!rOpellado) c~:>n!raqU1~n se.leyes. pues. se trueca en su mundo invertido en el perdón que sostiene su esencia y lo honra.mundo ínvertldo. se convierte en auto destrucción =e l vengador se deshonra). se invierte por el ~mncIpIO del otro mundo (la segunda ley. en el que se honra lo que en aquél se desprecia. la ley todav~a no inv~rtida. infama y aniquila al hombre. circunscritos .todavía a las leyes físrcas (graveda?. Claro es que en Hegel esta dialéctica cristiana o paulina queda extremadamente simplificada y no se libra de una apariencia (por lo menos) de necesidad absoluta que eliminaría tanto la libertad del pecado como la libertad de la redención. Pero el dinamizar también el mundo suprasensíb. (La venganza busca restablecer la "igual. Y entonces ocurre la verdadera restauración y afirmación de éste en relación vertical. es nuevamente superada. «E~te segundo mundo suprasensíble es. como. Para este fin notemos cómo las dos inversiones se mueven en pJanos de significación distintos. 'electr~cIdad. que establece CIertamente una diferencia. y la restauración de mí mismo (buscada por la venganza) . La pena que. por tanto. Esa dialéctica es entonces un choque homicida y obtiene lo contrario de lo que busca. La venganza se mueve en un plano puramente horizontal.mero era un mundo tranquilo de . En efecto.mpo mas especíñcamente humano la inversión de la ley: «En otra esfera vemos que.El pecado 'que busca la afirmación de mi propia esencia absoluta obtiene un resultado contrario a' su pretensión.nJ. El pJ.

se convierte de nuevo de ley activa en ley quieta y vigente (ya no violada). de tal modo que aquello que la ley considera como castigo se supera a sí mismo (se vuelve perdón).' la dialéctica tiene una necesidad que no es absolutamente incondi- . debe ser VISto al fin como inmanente_ El proceso total d(' Sólamente al cerrarse totalmente ese ciclo queda verdaderamente constituido el individuo en su verdad. Entonces recaerá en la figura anterior de conciencia.el delito tiene su reflexión en sí mismo su inversión en la pena real. en el mundo enomem~. «uno de los lados o una de las sustancias volvería a ser el mundo de la percepción . o que un castigo sufrido en este mundo puede.ero.t'! El delito se invierte en sí mismo y se convierte en pena y la pena se convierte ella misma en restauración del individuo. sin embargo. pero Hegel trata de descubrir esa estructura en e~ seno de la experiencia cotidiana. Por último.!" ° .~~~: dídad mtelIgIble del fenómeno. cancelándose el movimiento de la individualidad en contra de la ley (pecado) y el de ella en contra de la individualidad (castigo)». dice Hegel. se reconciliará con lo sagrado en el presente. Una estructura. . «. ~ue es sIem~re la. va diferenqan?ose y ennquecíéndose paulatinamente hasta cobrar e.upe~fi~iaIidad mundana. Cuando se empieza el cammo de descubrimiento del mundo fenoménico nos representamos su verdad profunda como un más allá: i: ~r: la ley y su inversión culmina en el infinito como esencia de las cosas finitas. .Según esto la dialéctica hegeliana va del individuo al indI~Iduo pasando por lo universal. inicialmente no lo reconozcamos. o si se quiere queda desvelado el fenómeno en la' profundidad que le es propia intrínsecamente y no en relación con un más allá. es un mundo ciego. revela la profundidad. Las resonancias paulinas y evangélicas han sido ya notadas muchas veces. procedencía cristiana de toda esa dialéctíca. sin embargo. Si es fiel al impulso del espíritu recogerá su fruto. no ya en función de sí . . En ambos enunciados se mantie: ne la separación entre el mundo fenoménico y el mundo d la verdad. la pena real tiene su realidad invertida en sí misma (tiene su perdón en ella. el pnme~ momento no tiene conciencia de su vinculacion a lo umversal. e! ejemplo que nps da de sumisión.del orgullo humano que ha idolizado su propia indiv~d?~lIda. Se nos revela 'en el castIgo y en.de e SI como una realidad Invertida . no se conoce en toda su profundidad Obra entonces ciegamente y el resultado parece catastrófico· La catástrofe.l sentido plenior de la revelación total.».d<:> ?e la verdad está ahí. Lo sagrado. . si es verdaderamente pena) que es una realización de la ley (es pena en cuanto realiza la exigencia universal de la ley). que. tan lejos. es ella misma.nisma y que. momento se representa como un más aIÍá sagrado 109 no e~t~. entonces. El universal que en un pnmer. d~ la s. Si la conciencia no quiere seguir el impulso dialéctico podrá intentar una fijación de esos dos polos. recaerá en la percepción sensible. buena. ésta es la reconciliación de la ley con la realidad que se le opone en el delito (=es la presencia de la ley que condena el delito en sí mismo y no ab-extrínseco). Si se empeña en fijar las diferencias en vez de seguir el proceso de unificación. Esa «buena intención» distinta del acto ejecutado exteriormente significa solamente la «posibilidad" -dice Hegel-« de la inversión del acto real.76 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 77 Interes. y entonces es cuando se hace posible la auténtica dívínízacíon del individuo.«Visto superficialmente e~te mundo invert~do es lo contrario del tal man~ra que lo tiene fuera de él y lo proyecta fuera dpnm.~.. » 110 B~jo este punto de vista. Pero puede rehusar. Está ahí entre nosotros a~nque. Este mundo.por tanto. La experiencia tiene es. Podrá enquistarse en una forma de ver esencialmente provisional. . Le ocurrirá lo mismo que le ocurría a la conciencia sensible que olvidaba su propia experiencia y recaía siempre en ella sin saltar a la figura de conciencia siguiente.a observar en la estructura total del proceso cómo t~r~ma donde empezó: en el individuo. Es evidente la. ser un benefi~i? en el otro.. Pero esa separación debe superarse y reconoce~ que ese mun. sino en función de \am....a estructura porque la unidad total del espíritu está des~e srempre en ella.1ll Podemos. entre nosotros. Si la conciencia sigue fiel a la dialéctica acabará por reconocer la presencia inmanente de la infinitud y de la universalidad en vez de representársela como algo lejano. sin embargo. todavía superficial en que la e:encIa seproyecta más allá ocurren algunos en~nciados típICO~: Por ejemplo: que un acto malo puede tener una intenciór. Es interesante que Hegel registre esa posibilidad' porque parece insinuar un momento de libertad en la dialéctica de la conciencia. pero no puede existir como intención absolutamente separada porque «la verdad de la intención es sólo el hecho mísmos. pues. inicialmente se representa como trascenden! .. Al acatar ese castigo VIVImos en su presencia y quedamos restaurados. Lo univer~ sal se hace presente por medio del castigo como dios veng~dor . expresar así esta posibilidad.

Estas dimensiones son. La aparición del concepto de espíritu: un yo que es un nosotros. El fragmento que vamos a comentar es un Wir-Stqck.no se aborda todavía directamente el problema de la interacción entre los distintos sujetos humanos. Somos los filósofos poseedores de la clave de interpretación de las experiencias de la conciencia que se va elevando paulatinamente a este saber . sino que se mira a sí misma. No se trata de una fórmula de mero plural mayestático o doctoral. las que determinan el concepto de espíritu. tod~s l~s dlmen. Con el capítulo IV de la Fenomenología. En ellas tenemos un inventan o de. Nos proponemos hacer un análisis minucioso de las ocho páginas que abren este capítulo IV de la Fenomenología porque ellas constituyen el texto fu?damental de n~estr~ trabajo. En él habla directamente el filósofo desde su punto de VIsta absoluto. ••• berse disipado y la conciencia se ha retrotraído a su mtímídad. de suyo. El camino de la conciencia objetiva ha desemboc~do en la conciencia subjetiva. tanto experimental como especulativo. nos hemos dado cuenta de las anticipaciones que Hegel nos ofrece. colocado ante ella. Somos los IDIciados en el saber absoluto. la realidad total y última de la Fenomenología. además. La conciencia no cae en el SOhpsIs. Interpreta la experiencia=aobjetiva» llev~da ~ cabo hasta ahora por la conciencia y anticipa las experrencias que le quedan por hacer: «Aquí está presente ya para nosotros el concepto del espíritu. A pesar de que en esos tres primeros capítulos de la obra . se encuentra referida a otros yo. No mira ya a un' objeto exterior. ascensional. es una auto conciencia para otra autoconciencia.. «Nosotros» es aquí Hegel y. los que realizamos la única comunidad de saber auténtica y plena. En este momento sin embarzo en que la «verdad objetiva» parece ha.mo:. Veremos cómo se amplían las insinuaciones temáticas que hemos registrado y cómo van cobrando una mayor grandeza y alcance metafísicos.as de la conciencia camino del saber absoluto. Ahora vamos a entrar de lleno en la manifestación de la subjetividad humana y de su drama. entramos de lleno en nuestro tema. b . Hegel nos sorprende con el planteo dir~ct~ de la intersubjetividad. 'si no se le es fiel. Anticipaciones que insinúan muy esquemáticamente el tema principal y que poseen una gran riqueza de contenido." 114 «Para nosotros». Ahora bien. Sigue su desarrollo si se la secunda. corrientemente titulado «Autoconciencia». un nosotros que es un yo El capítulo que acabamos aquí ha puesto de relieve la extraordinaria complejidad y unidad del proceso de la Fenomenología.sI~nes que van a jugar su papel en las experiencias mters~bJetIv. . ~l lector de la Fenomenología que la entiende. Por otro lado ofrece siempre la posibilidad de secundar su movimiento y seguir una marcha.78 lUMÓN VALLS PLANA Capítulo tercero cional. ejerce también su ley: por un lado empuja ahora hacia la regresión a figuras de conciencia inferiores.

Per.La autoconciencia en sí H. Sólo después podremos estudiar las distintas experiencias que lo realizan sucesivamente y juzgarlas. por lo tanto. porque en el espíritu. ¿ocurre tal cosa en la Fenomenología? El fragmento que nos va a ocupar ahora registra la aparición del concepto de espíritu y anuncia las experiencias futuras que habrán de realizar ese concepto. Nosot~os vemos estas experiencias con todo su alcance y profundidad porque estamos en posesión del fin hacia el cual se orientan. sino que se verá empujada hasta la comunidad espiritual. El texto se puede dividir en tres partes de acuerdo con la división usual que se incluye en todas las ediciones de la Fenomenología. pero no una importancia absoluta porque en ella la intersubjetividad se despliega sobre una base de desigualdad. edic. . en la perfecta libertad e independenCIa de su contraposición. comprender su devemr de una manera conceptual sin limitarse a l~ pur~ narración de hechos meramente contingentes.11S la conciencia no podrá detenerse jamás en una autoconciencia solipsista. Pero. es decir. Inmediatamente después de las páginas descriptivas del concepto siguen otras que ejercen una gran fascinación y que constituyen la primera de esa serie de experiencias. El señor domina sobre el siervo y el siervo acaba dominando sobre el señor. De momento.» 117 El espíritu es por tanto sujeto plural y uno a la vez.-La vida III. La Filosofía del Derecho y del Estado le ocuparon directamente. edic. La acusación de que Hegel absorbe las personalidades individuales en el todo colectivo es un lugar común. Sin duda que Hegel se puede llamar "filósofo s?cial~. » y ya que el espíritu es «el yo que es un nosotros y el nosotros que es un YO». Se impone determinar el lugar de los sujetos individuales en el seno de la comunidad. española 107 107-108 108-111 111-113 Título de la división usual (Párrafo introductorio) l.80 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 81 y que al fin se unirá a nuestra comunidad sapiencial. Desde sus t~empos de bachiller quiso estudiar la historia de la . de distintas autoconciencias que son para sí. abordamos el texto que nos presenta el concepto de espíritu en toda su generalidad.berado de todas las estrecheces y limitaciones de la conciencia a lo largo de su marcha ascensional.. la primera y más pobre. de un anticipo abstracto de esas experiencias y debemos notar desde ahora que las experiencias realizadoras del concepto son varias. este primer caso de intersubjetividad no puede constituir la plena realización del concepto hegeliano de espíritu. aunque no procede de Hegel mismo.. Pero ahora Hegel nos especifica más al decirnos que el espíritu es «~sta sustancia absoluta que. pues. Por eso podemos también anticipar la necesidad o estructura que van a tener las experiencias futuras de la conciencia: «Más tarde vendrá para la conciencia la experiencia de lo que el espíritu es. ¿es verdad que en su filosofía el individuo queda sacrificado? Por lo menos. Hoffmeister 133-134 134-135 135-136 136-140 Pág. nosotros que es yo. Debe quedar garantizada la perfecta libertad e independencia de todos los miembros por igual.El yo y la apetencia 6 . Por eso. Se trata de la dialéctica señor-siervo con todas sus resonancias premarxistas." 1:66 167 166-171 172-177 Pág. El punto de nuestro análisis que consideramos más importante será desde luego la forma de la relación que une el yo y el nosotros. Tenemos primero un párrafo introductorio en el cual se describe la novedad de la autoconciencia en relación con las figuras objetivas estudiadas en los tres primeros capítulos.o se trata solamente de una experiencia de íntersubjetividad. es la unidad de las mismas: yo que es nosotros. Siguen después tres partes que se reparten así: Párrafo n. Se trata. h.Humamdad de una manera filosófica.In lado se oponen entre sí y por otro deben reaIízar una unidad perfecta. Debemos saber cómo es posible la «perfecta libertad e independencia» de esos sujetos individual~s que por '. Por ello el «nosotros» de los Wir-Stücke de la Fenomenología tie~e ese alcance e importancia: expresa la plenitud del sab~r. «Lo absoluto es sujeto»: sobre esta tesis Hegel ha insistido en el prólogo de la Fenomenología 116 y de ahí se desprende que el saber absoluto es autoconciencia de ese sujeto. . la comunidad intersubjetiva ha de ser igualitaria. Se le debe atribuir gran importancia. porque un juicio sobre ellas sólo podrá consistir en comprobar hasta qué punto son una realización del espíritu y determinar lo que todavía' les falta.

Comentaremos el texto siguiendo su mismo orden. El saber debe adaptarse al objeto y no al revés. decían los escoIástícos): el lado de este en sí se llama verdad-.t" . que' va a seguir a continuación.82 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 83 Los títulos de esas tres partes pueden considerarse correctos. pues. Hegel explica esta distinción en la Introducción a su obra: «Esta. Certeza corresponde a Gewissheit. se relaciona. 2.» ' Hegel nos.'. para la conciencia bajo la figura correspondiente).ri~ala relación que se establece entre subjetividad y objetividad en ese plano de Iaautoconciencia. distinto de ella misma. Es para ella. Las tres figuras de conciencia ya estudiadas se proponían. en perder el objeto al probar la adecuación del saber objetivo con el objeto verdadero que debía ser su norma. "Pero el concepto de este· algo verdadero desaparece en la experiencia de él. considera que la verdad reside en el objeto. pero al cambiar su saber se encontraba entonces 'con que también su norma de' verdad variaba. Párrafo introductorio ." Lo que la conciencia distingue de sí es el objeto. en efecto. o como suele expresarse es algo para ella misma. que es inmediatamente una relación de apetencia y se prepara así muy directamente el estudio del caso particular de intersubjetividad titulado señorío y servidumbre. relación (int. . según' su modo de ver originalmente objetivo. I • '. lo verdadero (u objeto de ese saber) es para la conciencia algo. tanto en su saber como en su objeto. el ente de la certeza sensible'. (para la conciencia) distinguimos el ser en. . . Por eso nos dispensamos de citar páginas.' En eso consistía precisamente la experiencia. Notemos . había ya definido la experiencia: «Este movimiento dialéctico que la conciencia lleva a cabo en sí misma. sin que por ello vaya a desaparecer completamente la distinción. es propiamente lo que se llamará experiencia. De ahí resulta que en la traducción castellana perdemos el parentesco verbal de los do? términos. al mismo tiempo. Solamente daremos la cita expresa cuando aportemos un texto perteneciente a otros lugares distintos. ~ero de es.e" .lependenter a mentis consideratione. En la segunda se mira el lado objetivo.. SI. él concepto del objeto se supera en el objeto real o la primera representación inmediata en la experiencia. por primera vez. En ella estos dos términos cobrarán una significaciónpeculiar ya que ahora. en cuanto brota ante . Y en seguida se preocupa de fijar un término para los dos lados de esta relación: «~l la~o determinado de esta relación o del ser de algo para una C?n~len~la es el saber. por tanto. vana coincidir ambos. La conciencia establece de hecho esta distinción y. distingue de sí misma algo con lo que. sino que éste en sí resulta ser un modo en que es solamente para otro (o sea. con lo cual en vez de conseguir la adaptación perfecta entre saber subjetivo y verdad se veía impulsada hacia la figura"de conciencia siguiente. En el terc~~ose cara~te.que la palabra alemana que traducimos por sa- «el objeto no se muestra-ser en verdad como era de un modo inmediato en sí (como la conciencia se lo proponía). la fuerza del entendimiento. Lo que Hegel. Título del capítulo IV «La verdad de la certeza de sí mismo.» La Fenomenología y su marcha progresiva están montadas sobre la distinción que toda conciencia hace entre su saber y el objeto de este saber. 1. . Trataba entonces de adecuarse para realizar su propio ideal. ber es el término Wissen.te ser para otro. Se trataba de figuras de' conciencia proyectadas hacia la objetividad. la cosa concreta de la percepción. en efecto' (la conciencia). En el primero se atiende al sujeto cognoscente y a su saber tal como aparece en la figura' de conciencia que se empieza a estudiar en el capítulo IV. Ella se encuentra sin embargo relacionada con el objeto. lo referido al saber es también algo distinto de él y se pone corno lo que es (el ente u objeto). . y la certeza se pierde en la verdad. también fuera de esta." ." . El objeto es para la conciencia la norma dé su saber. ella el nuevo objeto verdadero. nos indica en el título del capítulo es que en él se va a estudiar el saber: y el objeto propios de esta nueva figura de conciencia llamada autoconciencia. «En los modos de la certeza (o saber subjetivo) que preceden. dice Hegel. contemplando el objeto como vivo. Éste será verdadero en la medida en que se ajuste al objeto. La conciencia veía entonces que su saber no se ajustaba plenamente al objeto. Al hacer la experiencia. un objeto ajeno a la conciencia.

La terminología má propia de la conciencia vulgar llama «concepto» al polo sub Podríamos glosar esta expresión en relación con la definición clásica de verdad como adaequatio reí et intellectus. por tanto. pues la certeza (o saber subjetivo) es ella misma su objeto y la 'conciencia es ella misma lo verdadero (u objeto). "y en ello es también (el objeto verdadero) un ser otro. la conciencia distingue (la conciencia es siempre distinción) pero distingue (ahora) algo (el objeto) que para ella es. al mismo tiempo.emparentado con un párrafo de la introducción.» pues. sino a ella misma COmO objeto de 'su saber. Recorre un camino de duda y desesperación porque es 'incapaz de observar su propio crecimiento hacia el concepto verdadero. Hegel dice que el nacimiento del nuevo objeto.» jetivo o saber y llama «objeto» al contenido que se opone a sí misma como un en sí independiente Pero se puede llamar también concepto a ese en sí en cuanto que él es lo verdadero o esencial al cual debe adaptarse el saber (omne ens est verum) y entonces se llamará objeto a este saber. Éste sabe que siempre y necesariamente el en sí y el para la conciencia coinciden. Lo que se distingue como res e intellectus se igualan en la verdad. aunque de o. Nos dice que la autoconciencia es la casa natal.s' Hasta aquí. pero como unidad quieta o como yo. es él mismo frente a otro y abraza al mismo tiempo a ese otro.» Ésta es la diferencia entre las figuras «objetivas» y la que ahora se va a estudiar. Por eso puede Hegel escribir ahora una frase lapidaria: «Con la autoconciencia entramos. en efecto.tra manera. y con él de la nueva figura. Pero eso no ocurre de manera que nos encontremos con una identidad total.» Lo que aquí conviene destacar. y en segundo lugar se debe observar cómo se van aproximando ahora los dos puntos de vista de la conciencia vulgar y del filósofo.l22 Ahora nos dice Hegel: "Si llamamos concepto al movimiento del saber (al acto subjetivo) y objeto al saber. en la casa natal de la Sigue a continuación un inciso terminológico directamente . verdad. El objeto sigue distinguiéndose en cuanto que el yo se objetiva. pues hace de sí misma su propio objeto). Hegel. Sigue ocurriendo la distinción entre el polo objetivo y el polo subjetivo de la conciencia. Ahora coinciden por primera vez el saber yel objeto. capaz de observar todo el calado de la conciencia vulgar. vemos que es lo mismo el ser en sí y el ser para otro. pues el en sí es la conciencia y es también aquello para la cual es lo otro (o en sí). Pero ahora. sino para el saber mismo (para la conciencia) el objeto corresponde al concepto. va más lejos. bajo esta figura peculiar de la autoconciencia. «ocurre a espaldas» de la concíencía. Allí se hacía notar ya que los términos para nombrar los dos polos de la conciencia son intercambiables. el autor nos ha resumido la experiencia de las tres figuras de conciencia «objetivas» para compararla en seguida con la autoconciencia: "Pero ahora ha nacido lo que no se producía en estos comportamientos anteriores: una certeza que es igual a su verdad. La conciencia no se propone ya un objeto ajeno. pero no se trata ya de un obj eto extraño. En la autoconciencia se cumple esa definición de manera eminente. es para ella para quien el en sí del objeto y el ser del mismo para otro son lo mismo. empieza a descubrirse para la conciencia esta identidad última de subjetividad y objetividad. sabe la continuidad que existe entre una y otra figura. porque en el conocimiento de sí mismo se da una adecuación plena entre saber y objeto. es la experiencia hecha sobre él. el yo es el contenido de la relación (o saber) y la relación misma. sin embargo. Pero la conciencia científica.» 120 Por eso la conciencia cambia. pierde su saber y su objeto. la patria u hogar de la verdad. pues. vemos que no solamente para nosotros (filósofos). es que a pesar de la coincidencia de los dos extremos de la conciencia éstos siguen diferenciándose. A ella le parece que no existe continuidad entre una figura y otra. si de otro modo (correspondiente a la segunda variante terminológica posible) llamamos concepto a lo que el objeto es en sí (como portador de una verdad) y objeto a lo que es como objeto (ob-jectum ) o para otro. en cuanto él es una objetivación consciente del concepto o verdad. O bien. algo no distinto (de ella misma. No hay una verdad en sí que no sea para alguien.84 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 85 y nos había explicado cómo esta experiencia tiene un significado negativo para la conciencia que la realiza: "Este nuevo objeto contiene la anulación del primero. se le opone. El objeto que es ella misma se le objetiva. Esa definición pone también una identidad y una diferencia. Este proceso objetivador d 1 . El alma peregrina del saber absoluto cree perderlo todo cada vez que avanza de una estación a otra. que es también para él solamente él mismo.

Pero Hegel nos avisa que la superación de aquellas figuras de conciencia objetivas no significa su aniquilación. En efecto. principal mismo. sino solamente encontrada. La cosa estaba ya pues ligada desde siempre con la subjetividad. vemos que este último ha desaparecido. tener ante sí al mundo y como . al igual que el interior vacío del entendimiento no son ya como esencias. saber de otro. sólo parece haberse perdido el momento. No puede dejar de. Sólo veían uno de estos momentos del absoluto y consideraban en cada caso. Los elementos que jugaban allí un papel dominante se conservan.» autoconsciente o la autoconciencia en sí «Hay que ver cómo comienza surgiendo esta figura de la autoconciencia.86 . Si consideramos esta nueva figura del saber. Y si bien con relación al entendimiento humano esa verdad no era «puesta» por el sujeto. La conciencia finita es capaz de verdad. y. como abstracciones o diferencias que para la conciencia (en su nueva figura) son ellas mismas.» Aquella objetividad ingenua de la conciencia natural. Ahora el campo de fa conciencia se ha ensanchado y aquellos momentos que se separaban se ponen ahora. Pero lo que queda por decidir en última instancia es el modo de identidad entre la conciencia finita y el espíritu absoluto. Es decir.sin m~s. pues. «El ser de la suposición. no conviene perder de vista. En segundo lugar. la subsistencia simple independiente para la concíencia. e indeperidiente al objeto extraño. Ese factor era esencial en las figuras pasadas porque ellas consistían precisamente en atribuir verdad absoluta. Aquellos momentos se erigían como esencia. es decir. se reconocía que el entendimiento finito realizaba una re-posición o re-creación de la verdad puesta originalmente por el entendimiento infinito. sino como momentos de la autoconciencia. pero sus momentos. como sorr en verdad. contrapuesta a ella. sin embargo. De todas maneras. a pesar de que esta aproximación entre la tesis hegeliana y la metafísica clásica es posible. de vista de la metafísica clásica si se atiende a que la verdad objetiva de las cosas se veía en esa metafísica como una relación trascendental al entendimiento. Si no se podía hablar de una pura posición de su objeto. esencias' que puramente desaparecen. Ella sólo puede ser autoconciencia en el mundo. «parece». en relación con la anterior. Eso significa que de «alguna manera» se ha de identificar con la intelección absoluta. Esto nos permite comentar el texto avanzando cómo se 'enraiza esta concepción de la verdad' con las tesis más fundamentales del sistema hegeliano. al mismo tiempo. la diferencia radical que media entre los dos enfoques: Primeramente se debe destacar que aquí seguimos el proceso fenomenológico ascensional de la conciencia. se han conservado. No puede interiorizar en s. con el. Hegel escribe. que tal verdad era puesta por el entendimiento divino y como fruto de su propia autoconciencia. Lo cual tampoco está tan lejano del punto.í.ocurre en el conocimiento de sí. ' 3. «Así. se reconocía. que de momento parece haberse disipado el carácter de subsistencia independiente que la conciencia atribuía a su objeto. la singularidad. Las figuras de conciencia pretéritas eran radicalmenteestrechas. en seguida nos va a decir que el mundo objetivono puede disiparse del todo para la autoconciencia. sino que empiezan a cobrar su valor propio: Este valor consiste en ser momentos abstractos o parciales de la totalidad absoluta.significaun progreso fundamental en la marcha fenornenológica y vemos cómo empieza a . que.RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 87 sujeto mismo.» Por eso la autoconciencia . Pero esta manera no se desarrolla todavía. El sujeto al mismo tiempo. y la pérdida consiste en que dichos momentos están presentes aquí tal y como son en sí. Ahora se les coloca en su lugar debido y lo que se niega de ellas es solamente su absolutización precipitada. nulas o no son tales diferencias. a saber. dentro del Todo. Dando un paso más adelante. que este elemento er.ídentificarse con el saber absoluto. totalmente desligada de antemano respecto del saber. Al ganar ésta la conciencia de sí ha realizado por primera vez una adecuación de objeto y sujeto que se debe todavía desarrollar. sin embargo. Hegel nos insinúa ya el carácter definitivo de este descubrimiento al decimos que han empezado a coincidit los puntos de vista de la conciencia y del saber absoluto. los elementos que antes consideraba como extenores e mdependientes de ella. No sabemos todavía el alcance que va a tomar esta subjetividad originante de verdad. consistente en atribuir una verdad al objeto. El acto de conocimiento humano debía reproducir el acto divino. ciertamente. la universalidad de la percepción. Y no solamente se conservan. el saber de sí mismo. Pretendían ser SÜl más lo absoluto y lo verdadero. la Metafísica clásica sostenía también que el entendimiento humano debía mostrarse activo ante el objeto y no limitarse a recibir su verdad. es el 01'1 gen de toda verdad.a'el esencial. se ha disipado. sino.

pero queda referido y subordinado a ella. Por eso escribe: «Pero de hecho (oponiéndose al "parece" que acaba de escribir) la autoconciencia es la reflexión que desde el ser del mundo sensible y percibido. la diferencia es superada para ella de un modo inmediato en cuanto ser otro. "Pero esta contraposición entre su fenómeno y su verdad sólo t. La principalidad entre conciencia y autoconciencia queda decidida a favor de la autoconciencia. seguir un camino intermedio entre la pura y simple afirmación absoluta de ella misma y la afirmación objetiva.» ' Ahora. Expresión lacónica y extraordinariamente profunda: sin conciencia de mundo no hay autoconciencia. sino alteridad subordinada. "Con aquel primer momento (diferencia) la autoconciencia es como conciencia (sigue siendo conciencia del mundo) y para ella se mantiene toda la extensión del mundo sensible. pero lo que objetiva es ahora ella misma y lo sabe. Sería pura tautología. El mundo no queda aniquilado para la auto conciencia. El mundo es alteridad. pero en cuanto distingue de sí solamente a sí misma como sí' misma. es esencialmente el retorno desde el ser otro. por tanto. Eso es así porque Conclusión que puede parecer sorprendente a primera vista. El comportamiento del Yo respecto del mundo . que ésta es. que su propia autoconciencia está ligada a la salida de sí en la alteridad. pero perfectamente comprensible si se sigue bien el desarrollo que hemos comentado. sin embargo. no es un en sí sin más. y ya no es una subsistencia perfectamente independiente. puede ya Hegel decirnos cómo la autoconciencia mantiene una cierta subsistencia del mundo y no la aniquila sin más. Ahora no atribuye valor a esta alteridad porque está fascinada por el descubrimiento de su identidad con lo que antes objetivaba con plena independencia: «La diferencia no es. se pierde a sí misma.» El solipsismo amenaza. para ella el ser otro es como un ser o como un momento diferenciado. y en este momento moriría también como autoconciencia. «Como autoconciencia es movimiento.iene por esencia la verdad. la unidad de la conciencia consigo misma. La autoconciencia deberá. «Pero para ella es también la unidad de sí misma con esta diferencia como segundo momento diferenciado. «Así. es decir. esta unidad debe ser esencial a la autoconciencia: es decir. nero al mismo tiempo sólo en cuanto referida al segundo momento. Por eso corre el peligro de negar sin más el mundo y caer en el acosmismo. en general. De momento sigue objetivando. dice Hegel. y la autoconciencia es solamente la tautología sin movimiento del yo soy yo.» Para que quede a salvo la autoconciencia como movimiento' o reflexión deben mantenerse íntegros los dos momentos: su identidad y su diferencia con el mundo. otra autoconciencia. pero una subsistencia que es solamente manifestación (o fenómeno) o diferencia (respecto de la conciencia) que no tiene en sí ser alguno (totalmente independíente). El mundo sufre una desvaloración. Entonces olvidaría que ella es movimiento o reflexión. el mundo sensible es para ella una subsistencia. igualmente absoluta.» en realidad lo absoluto es el Todo y sería tan erróneo absolutizar absolutamente (valga la redundancia) el polo subjetivo como el polo objetivo. a la auto conciencia una vez ha descubierto las pretensiones excesivas del mundo a la absolutización. pero alteridad ligada a la conciencia humana. Sólo puede encontrarse en sí misma después de haber salido al mundo. pues. perdería la realidad de su movimiento reflexivo.» No le queda más remedio que valorar la diferencia y mantener así su conciencia del mundo. como podía parecer al principio: "Por consiguiente.» .» Al desvalorar absolutamente la diferencia y fijarse puramente en su identidad con el mundo.» Tesis verdaderamente fundamental y que 'excluye el solipsismo y el acosmismo de manera radical. «en cuanto que para ella la diferencia no tiene tampoco la figura del ser. no es ella autoconciencia».' La autoconciencia sólo puede ser tal como reflexión o retorno. o sea. Si la auto conciencia se emborracha con el descubrimiento de sí misma y desvalora absolutamente la alteridad recibe el castigo de su soberbia.88 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 89 nos dirá pronto ese mundo debe ser también un mundo personal. a la unidad de la autoconcíencía consigo misma. del mundo. apetencia. por tanto.

donde se caracteriza este comportamiento como rapetencia. a los antiguos misterios eleusinos de Ceres y Baco. especialmente la del capítulo inmediatamente precedente. el objeto inmediato de 'la certeza sensible y de la percepción. en. Hay otros hombres ahí dotados de una independencia y valor igual a los míos. pues no se detienen -an te las cosas: sensibles 'como. 'sino en cuanto el mundo que está frente a él tiene también espíritu. sino que desesperando de esta realidad . como ellos.material. para que empezaran a aprender el misterio del-pan y del vino" pues.eza de su nulidad. en la :plenacert. un doble objeto: uno. Si he desvalorado el mundo cosmológico debo todavía descubrir el mundo humano. que es la verdadera esencia (su objeto verdadero y en sí) y que de momento sólo está presente en la contraposición del primero. ahora a saberse y correlativamente ha empezado a someter él mundo a sí.realización del valor secundario otorgado á las tosas.ahora este resultado. El mundo' va a ofrecerle una resistencia superior a la que ahora se"imagina. el 'en'sí o el resultado unive~sar del comportamiento del entendimiento hacia el interior de las cosas es la diferenciación de lo no diferenciable la unidad de lo diferenciado. se -elevaba. «la conciencia tiene ahora. Así. como veremos el). El mundo de la autoeonciencia. sino que. Por eso prosigue así el texto que ahora venimos comentando: «En efecto. para nosotros o en sí. El comportamiento del hombre frente a las cosas en este momento es todavía un comportamiento selvático.. que enseñan cuál es la . (Lavida) . va a empezar una serie de experiencias fenomenológicas específícarnente humanas. ya que por una parte consumaba en ellas su aniquilación. Pero debemos ver lo que 'es en sí verdaderamente. «alma del mwndo»'o «sangre universal» l2$ que exigía para ser pensada . algo retornado a sí mismo (=algo reflejó) como por su parte lo es la conciencia. no caía) acerca del ser de las cosas sensibles. el iniciado. mientras que por otra parte las veía aniquilarse a ellas mismas. Estos tales. entendimiento había unificado el mundo suprasensibley el mundo sensible en una unidad que «es ella misma y su contraposición-. desde '. ~ . para explicamos después los' caracteres definidos que tornará la experiencia de la conciencia. no en virtud de su realidad . La apetencia no es más. con el penúltimo párrafo del capítulo dedicado ala conciencia sensible. estos misterios revelados. Compárese el texto que acabamos de citar. sino que es ser reflejado en sí mismo (como mostraba' la experiencia del entendimientoj-y el objeto de la apetencia inmediata (de la autoconciencía) es (por eso) algo vívo. El hombre ha empezado. Tampoco los animales se hallan excluidos de resta sabiduría. se apoderan de ellas sin más y las devoran: y toda la naturaleza celebra. en cuanto se le pone como' ente. la sociedad.! es para ella ya nos lo ha dicho en el párrafo anterior.» El resultado final de la experiencia del. que para la conciencia es '16 negativo. . " " «Lo que la autoconciencia distingue de sí misma como ente' tiene también en sí. pero que se halla. por tanto. en estos misterios no sólo se elevaba a la duda (nótese. sino a la desesperación de él. a la vez. Allí polemiza Hegel contra las mentalidades positivístico-materialistas que otorgan la suprema realidad a los objetos isensibles. Éstas son del hombre y para el hombre.t" y había llamado infinitud-a 'tal unidad. de Ia jautoconcienctá naciente el hombre ha aprendido la nadidad en.sin respeto.. si fuesen' cosas. se muestran muy profundamente iniciados en ella. sí del mundo sensible y se apresta a devorarlo .. muy próximo al comportamiento animal.(ganar la autoconcíencia. ' ' «debieran volver a la escuela más elemental de la sabiduría. sí.» En el nivel. 4. no sólo el modo de la certeza sensible y de la percepción. La autoconciencia se presenta aquí como el movimiento en el cual esta contraposición' se supera y deviene la igualdad de sí misma consigo mísma. que la .» riendas próximas van a enseñarle que 'debe matizar más su actitud. Pero en este momento la vida humana en cuanto tal sólo empíeza. «El objeto. según el punto de vista absoluto del filósofo. están al servicio de su' propia realizaciénvautoconscíente. marcado para' ella con el carácter de lo negativo (el mundo ya no es aquel en sí plenamente positivo de la conciencia meramente objetivística). El hombre las somete y domina.verqad de las cosas sensíbles-i'" ' Hegel nos va a explicar' ahora la constitución interna de ese mundo con el cual se tendrá que enfrentar la autoconciencia. es.y. Y éstos no se dejarán dominar y devorar como cosas. Lo que éstl.» Hegel recuerda aquí el resultado de la dialéctica anterior. y el segundo es' precisamente ella misma. " \ { . Y!?in embargo las expe- o Es lo que allí se llamó '«esencia de la vida')..seguida. es decir.90 R~MÓN VALLS PLANA DE( YO AL NOSOTROS 91 acarreará. por el contrario. como autoconciencia.

sin necesidad de seguir desarrollando su naturaleza (cosa que en efecto correspondería a otro IURar sistemático).se gana la universalidad de la vida para sí misma. de tal modo que no es DI mismo tiempo para sí misma.» Por eso va a tropezar la conciencia con ella. la especie se reafiza en individuos que están a su vez al servicio de la especie. como la conciencia lo es en sí su objeto (porque es concepto ínfinito). por tanto. en el cual no se . tal como se deriva del concepto o dd resultado universal con que hemos entrado en esta esfera (de la unto onciencia) basta para caracterizar la vida. pero ésta (el mero viviente) es solamente esta unidad misma.» Se va a encontrar con un objeto duro de morder. que estos miembros separados no gozan de una independencia absoluta. sino que cana momento es solamente en el Todo y para el Todo. Movimiento de escisión y superación de esta escisión al regresar a la unidad. conviene determinar: «Tan independiente. I 11. lo cual la llevará a determinar más matizadamente su propia esencia autoconsciente. es para sí. tal como se presenta en la vida universal. Hcgel la incluye aquí en la medida en que lo necesita I'"m hacer comprensible la experiencia futura de la autor un icncia frente al mundo. En cuanto esta independencia es un carácter de la vida universal. Por eso añade que el tiempo.» Conviene retener esta diferencia que caracteriza a la autoconciencia con relación a la vida. el repelerse de sí misma. se trata de subrayar la independencia que ya posee el vivo. tiene la figura compacta del espacio. la independencia misma. La independencia de lo vivo nos indica su carácter autónomo. el puro movimiento de rotación alrededor de su eje.ccntínuacíón sigue un inventario de los momentos o 11 me ntos que constituyen al objeto vivo. La s mcía es la infinitud como el ser superado de todas las diferencias. el realizarse desde sí mismo y no desde otro. y este concepto se escinde en la contraposición entre la autoconciencia y la vida. Éste es el punto que va a ser decisivo en el desarrollo ulterior. Así escribirá después: «Así esa otra vida para la cual el género es en cuanto tal y que es para sí misma género. aunque sea imperfecta. la autoconciencia . «La autoconciencía. Es la temporalidad o totalidad universal del tiempo que se desarrolla en una sucesión sin que por ello se disperse en momentos separados.w «Pero esta unidad es asimismo. La primera ha sido ya desarrollada en el capítulo anterior. Debe enriquecer y hacer más determinada esta d. será más bien la que pase por la experiencia de la independencia de dicho objeto. La vida es ya reflexión y movimiento. en la medida en que es ya una realización' en sí del concepto y está dotada de reflexión.. Hegel recogerá más tarde esta diferencia. participa de una cierta independencia que.v" Sin em11.lamente a ella misma. pero solamente en la autoconciencia se completa perfectamente el círculo de la reflexión y esta unidad. Por último. fl'llIlinación. Lo que tiene frente a sí es solamente naturaleza. Ésta. Hegel especifica que las diferencias (entiéndase órganos distintos del viviente o individuos de una especie) se disuelven. Según esto lo vivo se diferencia en órganos. la contraposición en sí misma. Al encenderse la autoconciencia perfeccionándose la reflexión. la contradíccíón. como hemos visto. como independencia y como temporalidad. Ella se sabe para sí y sabe que el mundo es para ella. los cuales a su vez conspiran a favor de la unidad del viviente. su ciclo se cierra con los siguientes momentos. que es simplemente para sí y que marca de un modo inmediato su objeto con el carácter de lo negativo o es ante todo apetencia. Es decir. Hyppolite en su 111111 -ntarío escribe que el lugar sistemático de esta descrip1 ón de la vida sería la Filosofía de la Naturaleza. Consiste en el automovimíento completo de reflexión.. sin embargo.» 11110 shnpl . la esencia simple del tiempo. es unidad de 10 diferenciado.92 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 93 el atreverse a pensar el cambio puro. «La determinación de la vida. la quietud de sí misma como infinitud absolutamente inquieta. que tiene en esa igualdad consigo misma la figura compacta del espacío." ttI Ahora. a pesar de que al devenir autoconciencia se otorgó la independencia so. pero eso lo sabe todavía de una manera dema- La esencia de la vida está por tanto caracterizada de tres maneras: como infinitud. sino que su independencia deriva y está al servicio de la totalidad universal. aquélla (la autoconciencia) es la unidad para la cual es la unidad infinita de las diferencias. La conciencia no ha descubierto en el mundo más hombre que ella misma y ahí ha devenido autoconciencía. nos dice Hegel que la vida es la esencia misma del tiempo.11"1'0. en la que se disuelven las diferencias del movimiento. que de momento va a marginar para detenerse solamente en el vivo.

tiende a reintegrarse a la unidad original. El miembro goza de una autonomía o estabilidad propia. ' . de las figuras independientes.fecta. y. por tanto. contiene las diferencias. J!sta deriva de la independencia suprema de la vida y al fin no puede erigirse en independencia absoluta. Observación importante para todo ~l juego que va a seguir. "Pero dicha superación se da también en ella misma (en la figura o miembro). "Pero. por medio.regresar al todo. sin embargo.sal que. como un caso o Bei-Spiel.autonomía que posean. como miembros diferensí. Su centro de gravedad está en el universal. en este sen-tido. ni la esencialidad pura de dichos miembros tiene ya el significado de la abstracción de la universalidad.» Ocurre. Todo su ser no es más que esa sangre universal que circula a través de él. pero no puede superar las diferencias si éstas no tienen subsistencia». 'pues es algo desdoblado. Al principio de la Fenomenología el ser era lo más abstracto 'y pobre. necesidad de . sino que su ser es aquella simple sustancia fluida del puro movimiento en sí mísmo. toda la independencia o . el desdoblamiento en las figuras independientes. pero está desequilibrado. la figura el desdoblamiento o la superación de su ser para sf. La realidad singular quedaba fuera de él. la superación de la escisión se lleva a cabo por medio de . pues. ya que cabalmente aquella fluidez es la sustancia'. en la cual ellas ciados y partes que son para fluido el que. es ella misma la diferencias). pero este ser para sí es más bien del mismo modo inmediato su reflexión en la unidad.» Todo el ser' para sí de las partes. Éste es el principio que Hegel remacha porque desde él se ha de juzgar cualquier intento de los miembros de ganar una independencia que los aísle. pero esta sustancia es infinita. en su subsistencia misma.. "y es precisamente dicho a sí misma. Con la imagen de la fluidez del universal se indica el paso o continuidad desde' él misrrio a' sus diferencias. El vivo tiene en sí mismo la. de las diferencias). "Esta independencia de la figura aparece como un algo determinado. "Los miembros independientes son para sí. Ahora. por tanto. una necesidad desde el concepto de vida de que el miembro viviente posea una subsistencia o independen-cía. está en función de la independencia perfectamente' equilibrada de la vida universal. exterior a los miembros. es. no consiste en general en ninguna otra determinabilidad que la determinabilidad de los momentos de la infinitud o del puro movimiento mismo.. tenemos que la diferencia. en el individuo . que los miembros vivos puedan tener una determinación válida que no proceda de la vida misma.» No estamos ante un universal indiferenciado que prescinde de sus «partes potenciales». A lo largo del proceso de las figuras de conciencia objetivas este concepto se' ha enriquecido y ha ido absorbiendo la riquezade las diferencias que al principio le 'eran exteriores: «El ser no tiene ya él significado de la abstracción del ser. Precisamente el concepto de vida lo hemos ganado al final de un proceso dé integración de las diferencias que quedaban en principio fuera del concepto de ley. en cuanto es algo determinado." "Pero la diferencia de estos miembros entre sí corno diferencia. por consiguiente. Por eso se añade: «pues este fluido universal sólo tiene su naturaleza negativa en cuanto es una superación de ellas (o sea. universalidad. sino que es un univer. como independencia igual subsistencia o sustancia de ellas (de las son.un otro. en este medio simple y universal. sino que están en continuidad per. sino que él mismo. dé un juego o interacción mutua.94 ~ÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 95 distinguen sus partes. a su vez. se opo-: ne a los otros miembros vivos y a la vida uníversalv El regreso o reflexión de este miembro a. las diferencias son también como diferencias. Este universal. no es un universal perfectamente abstracto. sino que debe ponerse al servicio de la vida misma. y esta vida es reflexión en la unidad. como algo para otro. Esa sangre es negatividad. Hegel no concede.» El miembro vivo. Carecen de todo derecho o valor que se funde en ellos mismos y que pueda intervenir dentro del juego mutuo entre los vivientes. La unidad está desdoblada porque es una unidad ab·solutamente negativa o infinita. Nó son los otros frente a él' quienes le obligan a ello. en cuanto esta unidad es. ella constituyó al individuo vivo negándose a sí misma en su propia. sólo tiene independencia en ella. porque no tiene otro ser que el que le otorgó la vida. la universalidad se efectúa.» . por tanto. y por ser ella la subsistencia.

» Hegel toma aquí el punto de vista fenomenológico y sigue en la enumeración de los dos momentos el orden de nuestro conocimiento. anterior sobre la ley y su inversión: la venganza se vuelve contra el vengador y 10 hace delincuente pero la pena del delito le reintegra su dignidad. a la inversa.Es el momento de auto afirmación del viviente y de su propia individualidad. . es la muerte del pecador. hacia sion que se da también en el plano de la vida individual de los vivientes: «Si distinguimos más de cerca los momentos que aquí se contienen. Su individualidad separada de la vida se disuelve y muere. la vida como Io vivo.n si. el) supe~a est~ simplicidad o su esencia. se aparece en contra de la sustancia universal. «En el primer momento la figura subsistente es (se da ahí): como algo que es para sí o sustancia infinita (dotada de movimiento inmanente) en su determinabilidad (o concretez). vemos que tenemos como primer momento la subsistencia de las figuras independientes o la represión de lo que es la diferenciación en sí. el pecado. por eso impulsa' al individuo la negación de sí mismo en la universalidad." En este fragmento se invierte la perspectiva fenomenológica y se nos explica desde arriba. Así ocurre ya en el plano de la vida universal una inversión (de "la vida al viviente) que es la razón profunda de la inver- j Un comentario de este texto podría hacerse yendo más allá de él mismo. se oponen a la vida universal.I individuo es e. el no ser en sí y el carecer de subsistencia propia. El individuo se opone así a la vida universal. que es muerte de Dios en Cristo se convierte en vida para el hombre. la vida. la desdobla (se invierte la vida misma). Deberíamos recordar en primer lugar todo lo dicho en el capítulo. que es un despliegue quieto de las figuras (movimiento o temporalidad en sí.' supera precisamente por ello su oposición con respec~o a lo otro (lo otro del individuo. la superación de la subsistencia individual (su disolución o muerte) es también su producción.96 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 97 o sigue siendo negación. o sea desde la vida universal. es la esencia. lo otro. Primero.» . que se asigna el sentimiento de su unidad consigo misma. o sea. Pero este fluido deviene él mismo.» Al morir se reintegra gendra otro individuo. sino que' se da ahora una nueva inversión desde la muerte a la vida. es decir. por medio de esta diferencia. Pero al obrar así ocurre una inversión. Se niega a sí misma dando la vida al viviente. la constitución del individuo vivo que se encontró como algo inmediatamente dado en el plano fenoménico. Su afirmación se convierte en negación. que se mantiene a costa del universal y. la cual. el movimiento infinito por el que es devorado aquel medio quieto. es decir. carece de órganos. la cual es en y para sí misma y. y este desdoblamiento del fluido indeferenciado es precisamente el poner la individualidad. pues ahora es para la diferencia. segundo. son «lo otro» de ésta. por tanto. sino que más bien se mantiene al disociarse de ésta su naturaleza inorgánica y devorándola.«Pero. El individuo tiende a afirmarse. en su universalidad. ella misma se hace viviente engendrando al individuo.» «Pero esta inversión es. La vida es en sí proceso unitario de las figuras vivas o individuos.:ida) al poner dentro de SI lo otro (al mvert~rse. la unidad consigo misma que se da es cabalmente la fluidez de las diferencias o la disolución universal. el viviente. El viviente es el resultado de la negación de la vida en sí. en cuanto individuos distintos. Y no es extraño a este texto el esquema cristiano de la Redención.~ . a su vez. Y sin embargo la dialéctica de la inversión no termina aquí. como la esencia de la figura individual es la vida universal (antes nos ha subrayado que toda determinación válida del individuo procede de la vida universal) y el ente para sí es e~ sí sustanci3: simple (e. Esta afirmación de sí le opone a la vida universal. El fluido simple y universal es el en sí y la diferencia entre las figuras lo otro. la vida universal) por medio del cual es para sí. . pero la muerte del hombre. a la universalidad y desde ella en- «En efecto -nos explica Hegel-. la inversión en sí misma' lo devorado. Estos. dándose. la vida deviene precisamente por ello el movimiento de las mismas. se convierte en la vida como proceso. niega esta fluidez y la continuidad con ella y se afirma como algo que no ha sido disuelto en este universal. anterior y fundante respecto del despliegue real en el 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tl~ln Central de VelttUD de Pslcotofil!!l ~IBUOTfCA . Éste es el movimiento total del concepto que se representa plenamente en la religión revelada tal como la interpreta Hegel ~1dad 7 _. El hombre se afirma frente a Dios en un intento de realización autónoma que se llama pecado. El segundo momento es la sujeción de aquella subsistencia bajo la infinitud de la diferencia. por ello. su intento de vida independiente se convierte en su muerte. la individualidad. «En el medio fluido universal. Pero porque la vida en sí sólo puede realizarse por medio de estos individuos diferenciados.» Tenemos aquí un texto de importancia decisiva para nuestro asunto.

y por la otra el proceso de -la vida caen el uno en el otro. que no es -Cpo~tanto) lo que nruncramente se había dicho. sólo es real como figura (sólo hay vida si se dan vivientes). ' ' . Recojamos solamente. srno el con- . al mismo tiempo.» .» Descripción. asimismo ' desdoblamiento Descripción ahora del mismo movimiento visto desde los individuos: su regreso al unlversaí significa su constitución o mejor diríamos el acto de reproducirse o de engendrar un nuevo individuo. proceso unitario totalizador de las diferencias y despliegue de estas diferencias.» (el proceso contin~o sin distinción).. sino el todo que se . los dos lados de todo el movimiento que han sido diferenciados. . lo articulado o lo disuelve. Veamos ahora la estructura general del comportamiento del Yo frente a la vida o sea del deseo o apetencia.misma en figuras y.» Tenemos ya caracterizados alsujeto y al objeto de la dialéctica de la autoconciencia. 5. ni tampoco la s~ple agrupación de estos momentos. A continuación Hegel recapitula y reúne en fórmulas condensadas toda esa dialéctica de la vida: «Por tanto. «De este modo. pero se ~eb~. o si se quiere. . (universal de la vida): en otras palabras. ni el puro proceso de ellos El concepto completo de la~ida ~o es. ~ey y el mov~miento perfectamente caractenzado del esp!ntu e~ la re~lgión revelada. dotado de concretez y no ya el mero concepto abstracto de vida. la disolución de estas diferencias subsistentes. aquello que en si es solamente momento de. en el plano de la vida queda esquemáticamente reproducido como su símbolo y anticipo.) y objetividad.como se llega a la unidad de ambos ~omentos'y se regresa a la ~nmera sustancia simple.hu~ano esta .PLANA DEL YO AL NOSOTROS 99 que aquí. y el primero. por eso esta. Relación entre subjetividad apetencia. entre animal y hombre. si queremos 'hablar así. figura individualizada o particulanzada. es deseo. «Y la disolución del desdoblamiento o articulación de _miembros. saliendo de la primera unidad inmediata y pasando por los momentos de la configuración y. al mismo tiempo. la prrrnera.' Ésta es la totalidad del concepto.98 y RM.a escnto .» No se pueden separar vida y viviente. Se da ciertamente una unidad entre universal o individuo destacada por Hegel. decía~os. del proceso es . un todo: ' .stituye la vida biol. en seguida: el umversa~vida sólo es real como. la plasmación de figuras es ta'ntosuperación como artieulación de rniembros. a saber: la plasmación de figuras quietamente desplegadas en el medio universal de la' independencia.» La vida da vida a .fÓN VALLS . «Todo ese cic1oconstituye la vida. Esta diferencia es importante e introduce variaciones de peso en la dialéctica intersubjetiva o de las autoconciencias. Primeramente.casI de pasada y que cobrará más relieve. el pri~ mer concepto abstracto de ··lavida en general. por tanto. Entonces se abstrae e hipostatiza.s es. la continuidad inmediata y la solidez ¡f 'u esencía (el universal separado).ógicay los niveles superiores que todavía hemos de estu~Iar: .de.. «En cuanto que..uni~~d ser~ más estrechay la universalidad tendra una realización en ~I misma. señalar. pero en el plano. Esta es autoconcíencía en relación negativa con el mundo.. dlsue~ve su desarrollo y se mantiene simple en este movimiento (diferenciador). unidad refleja es otra . «El elemento fluido es él mismo solamente la abstracción de la esencia. taJ?bIen la diferencia entre este nivel de 'reallzación todavía Imperfecta del concepto absoluto y que con.. (El yo y ia Separar estos dos aspectos ínseparabtesse puede hace~ por el entendimiento. por una parte. del movimiento desde el universal vida a los individuos vivientes y de éstos a la vida.En el plano de la vida el universal sólo es real en los individuos. «El segundo (el proceso o sucesión) es tanto configuración como superación de la figura. y al articularse en miembros desdobla. Cada individuo será él mismo el universal. El objeto deseado e~ la naturaleza viva los individuos vivientes que llevan en SI mismos un movi~iento negador de su individualidad.sarrolla. En nuestro comentario hemos subrayado la identidad de ese proceso de la vida con él mo~iIlliento de la.se va a completar la diferenciación entre lo meramente vivo y la autoconciencia. . antes de pasar al u!tlmo' ~partado de este capítulo una tesis que Hegel h.que. la sustancia simple de la vida es el' desdoblamiento d~ esta .los vivientes¡ pero exige su sacrificio en favor de la vida. ni la figura subsistente y lo (11 croto que es para sí el individuo vivo.

a poner de relieve la inmanencia de la universalidad en el individuo humano: "Con lo singular se pone en la conciencia.vida misma Ple que ett:: . porque se subraya la alteridad entre universal e individuo. El párrafo de la introducción quiere poner de manifiesto que el fin último del saber absoluto.í:o~ien~l y da d~ida a toda ~tadi:lé~~~~ p::s~ vida' . c<. supera os.. Y esto. En el individuo humano lo universal está presente de una manera más íntima y real. Siempre es posible ensanchar el campo de visión para mirar más allá de cada uno de los objetos: siempre es posible un «junto-a» que es la forma espacial del más allá. ferencia del hombre. Ahora bien. es una realización superior . sm~ que en este resultado la vida esta un'desdPrecIsamen~e. «Frente a aquella unidad inmediata (fáctico y abstracto carente de m di .. Pero la conciencia {et hom~rs)r arrancad? ~era de sí es su y. El hombre.~~¿~ s~¿~:n~~~~~l: t!~~~~e~~e c~~ge1iano cuya com- ~~~~~~~~.. nVIen~ aquí CItar un texto de la introduccion on e se dIferencIan también ambas vidas: :1 «Lo que se limita a una . todos esos momenros. retorno a la vida si: ' se a en el horn111 1 l' II R irvicío de 1 . al mismo tiempo. SI pertenece. se nos dice que el animal es empujado fuera de sí por otro. «es para sí su concepto». es inmanente al hombre. sino que se trata solamente de una acentuación funcional en orden al lugar que los distintos textos ocupan. el más allá 'aun ue n~ se pone en la conciencia. el más allá». al misciol. es el auténtico. ' 11 . Tiende por sí mismo a su disolución y muerte. nos decía Hegel en el párrafo anterior y ahomient~ ~~alaev~~ 1: uni:versalidad como tal. Por ello la salida de sí que constituye su muerte se ve ahora determinada desde él mismo. Ya en la mera intuición espacial. que por otra parte también le pertenece como al animal. a la conciencia. se da la presencia de lo ilimitado. En el IL capítulo IV que venimos comentando. sino que es empujado más allá muerte. En virtud de esa inmanencia del universal en el viviente hemos visto cómo éste tiende por sí mismo a regresar a la vida universal.100 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 101 cepto que engloba todo el proceso de diferenciación de los mdlvlduos vivos y su retorno a la vida. . que es la forma ínfima de conciencia humana. envejece y mueI "111 dl'( jndividU~evia::b::po:c~oe cdItar se s~braya la altee. muerte.d' a VI a umana. aun en las figuras más ínfimas de su conciencia. Tiene en sí la reflexión que no era todavía real en el primero. d d .d más allá de su existencia in~~d~a~at~al no puede por sí mismo ir (de sí mismo) por un otro est a. por consiguiente. se nos ha mostrado cómo la vida universal y el individuo vivo son interiores uno a otro y por eso inseparables. • • a VI a que se vea e esta caractenstlca ya no será vida bi 1" " vida humana Conví . n e nos Ice Hegel que el concepto de vida b~ueló ~hora hemos ganado nos exige ir más allá de la 10 gica o natural y pasar a 1 id h to d .cto de una alteridad su concepto umversal que no d 111'1.)0 expresada como un ser universal. El concepf e VI a se realiza. Eso es precisamente ·10 que le di. plenamente universal. nos dice Hegel en ambos lugares. al lado de . con lo singular (hu!a )lIsma.. No hay contradicción entre ambos textos. ~l Ir más allá de lo Iirnitado y. este segundo concepto de vida es el género simple no existe para sí comd remite a un otro de lo la cual la vida es como que en el " este si movimíenro de la . pre. a eng~ndrar. Al po1I nll ('NI texto a especie. como en la intuición espa- ni individuo meraunen t'~ VIVO mantIene . I or eso su. de una manera todavía im :~~~~~ en campo . aunque en algún sentido también signifique una muerte para él (la limitación le pertenece) no lo saca de su casilla ontológica porque desde siempre se encuentra también la ilimiración que pugna por manifestarse y realizarse. Por eso se manifiesta en él cómo también el animal tiene a lo universal en su misma individualidad. Por eso el hombre no encuentra descanso en la limitación.})~ solo sea. Pero sigue siendo verdad que el animal' es impulsado a la muerte "por otro» en cuanto que la vida universal no se identifica sin más con él. «en el movi}) o existe para sí Le falta por 1 ta t realizar la universalidad en sí y par~ sí L .' hombre se ve por ello impulsado sin descanso a trascender toda limitación hasta remontarse al saber absoluto. su uníversa]. En elhombre.o.lo limit~do. Este segundo concepto. 1 gmfica su. iacion d' esta segunda es la unidad . por tanto. que tien~ en ella com. dotada de iest .de la naturaleza: es real solament~ ra no ~r.. en efecto. . En el texto de la introducción. El texto de la introducción se orienta. 10 ogIca.>n ~lIo de un modo inmediat e ~s para SI misma St?c.SIllO . para 1 a o como genero». En el capítulo IV el análisis del concepto de vida se orienta en otra dirección: se trata de ganar el concepto completo de la vida y para ello se deben inmanentizar en el mismo las diferencias.'d o n o. puesto que lo limitado le mo tiempo. 10 universal es para sí.oncepto conSIgulentemente más allá d . El.

Por eso se impone descubnrlo. que el círculo de la reflexión no es completo. -planteado así el problema. Vale la pena detenerse un momento en ello porque aquí tenemos un caso claro de esa dialéctica que nos permitirá desentrañar mejor su estructura.sido constituido por la vida universal y esta misma v!da ulllve~sal le empuja al retorno. Por eso la vida «remite» a la conciencia. Des_de e.s~e punto de . será ya parte del sistema.~cción porque al proceso inductivo le su?~ace u?~ deducción divina que el hombre mismo reconstruirá exphcI~a~ente en el sistema. . El «es» cobr? aquí una significación meramente fáctica: «eso se da ahí.s. Sólo cabrá e:cribir una Fenomenología meramente descriptiva que de ninguna manera nos conducirá. En otras palabra. Pero entonces resulta superflua. . la Fenomenología. el animal exige al hombre. Ahora bien la Fenomenología es un camino de descubrimiento del saber absoluto a partir de la conciencia fin~ta. Para emplear una vez mas la terminología cristiana que significa lb mismo. lo que podríamos llamar trascendencia sensible. Toda la Fenomenología es un proceso ascendente o inductivohacia el saber absoluto. es su obra. La conciencia sensible. Es.eptual que llamamos saber absoluto está presente desde SIempre. Pero entonces la Fenomenología plantea el problema clásico de la inducción: ¿Qué valor lógico tiene el proceso dialéctico ascensional? ¿Qué necesidad sostiene el paso de lo individual a lo universal de lo menos inteligible a lo más inteligible? Es claro que.' Tal deducción sólo es posible después _de la inducción. Lo' absoluto está presente al' prInCIpIO de una manera rudimentaria. lo absoluto se puede descubrir por el hombre p~rque el ~llsmo absoluto se manifiesta: Al hombre le es posible una md. Si se la quiere dotar de necesidad intrínseca entonces ocurrirá que se deberá presuponer su fin o el saber absoluto mismo. por debajo de la acción ascendente de la conciencia.O hemos visto de una manera rudimentaria en la intuición espacial. a través de un camin?tatl largo y laborioso. hablando en términos filosóficos. ~O?. En este caso la Fenomenología será una conversación amena sobre temas filosóficos o una narración descriptiva cuyo orden será puramente extrínseco. se deberá decir que toda inducción¡ es lógicamente ilegítima en la medida en que no presuponga su término. ~n este remitir de un estadio inferior a otro superior reside todo el mecanismo dialéctico de la Fenomenología. Si el saber absoluto está desde siempre ahí no hay que esforzarse tanto. Este punto de vista absoluto se explícita ya en.dicho en otras palabras. Pero este cammo tiene una necesidad auténtica en la medida en que. o . Cada una de ellas será lo que es de una manera puramente fáctica. qu~ es. Ése es «el" concepto que contiene en sí todas las diferencias y que se desplegará después. Es el concepto de ser bajo su forma más abstracta y pobre y que ~om~. Hegel. se da una acción descendente del absoluto mismo. El Todo conc. un concepto abstracto. pero está velado. entonces la inducción es innecesaria. Ese camino lo recorre ella. la forma del «esto».su 'p:esencia manifiesta. -: la diferencia específica de :sa vida nueva y supenor conststa en que el «género simple» o universalidad existe ella misma para sí. En el texto que hemos comentado sobr~ l~ :'Ida se ha visto claramente: el proceso de retorno del individuo viviente a la vida se lleva a cabo porque ~l mis~o ha . El Todo plenamente revelado e~ la religión y conceptualizado en el saber absolu~o se m~lllfiesta ~a.IplO. en la conciencia sensible. el hombre no podría subir al cielo si el cielo no baja antes al hombre y lo lleva consigo. según su orden intrínseco en el sistema como construcción descendente o deductiva.102 RAMÓN VALLS PLANA DEL YO AL NOSOTROS 103 del concepto mismo de vida. implícita e irreal. según esto. incu::re entonc~s en 'petición de principio. . Esto significa que en la vida natural el concepto no acaba de ser real. Pero si 10 presupone.. Determinemos más e-l modo de esta su presencia inmediata para aclararnosel ascenso hasta .vIsta la Fenomenología es un paso de lo implícito o escondido a lo explícito o manifiesto. sólo sabe que «esto es».Transportada esa formulación del problema de la inducción a la Fenomenología equivale a la siguiente: no puede haber un proceso de ascenso dialéctico desde las figuras inferiores de conciencia al saber absoluto. es lo que se expresa con el termino «p~ra nosotros». El término del camino está pues presente desde el primer momento. Así se conseguirá dotar a la Fenomenología de carácter «científico». en efecto. para llegar donde estábamos ya. al saber absoluto. se~Ulr el proceso de su manifestación. Es «otra vida" nos dirá en seguida. y si ese principio universal es mmedIatamente evidente. '_ . La íntroducción a la Fenomenología aborda este problema ~ l~ :esuelve de manera original. con neces-ictad o continuidad intelectual. El concepto no puede desarrollar sus diferencias si antes no las ha interiorizado. pero en las formas inferiores de conciencia se manifiesta de manera muy impropia. El fin está ahí desd~ el pnnc.

se es~erza en decir el objeto. El concepto pone desde el principio esa exigencia de universalidad. en virtud de su concepción global. debe realizar la unidad de las propiedades distintas y esa unidad es vida. sin embargo. por tanto. Así podemos ahora entender por qué cada figura de con- ciencia remite a la siguiente y por qué.» Si presuponemos que cada ente es una Isla SIn contacto con su exterior. La conciencia desde su n~~el inferior sensible. Cuando ~tratamos de ajustar la realidad a su concepto descubrimos entonces que el concepto va más allá dé lo que al principio pensamos... Su opim~n es ya un . sin que yo sepa por qué». la propiedad sensible. Pero desde el moment?. se termina en su entidad. aparece un concepto o ideal de aquel nivel. Tendremos que trascenderlo. ni en cristiano ni en hegeliano. pero que en ningún momento es una diferencia . El concepto quiere ser real y el objeto quiere ser pensado.o ~odna ponerse en marcha el proceso unificador.dijo un ~í~ico: «No se le puede caer una muñeca a un~ mna SIn que . Si queremos realizarla plenamente. pensamI~nto cosificado. Vemos aquí cómo en cada paso de la Fenomenología