“Mundo en papel / mundo digital” El día 1 de abril acudimos a la Biblioteca Nacional de Madrid para seguir el debate que con

dicho título organizó la Embajada de Colombia, y en el que participaron Eduardo Garcés, gerente general de El Espectador y Gumersindo Lafuente, experto en periodismo digital. El tema, aunque se viene debatiendo desde hace cinco años, sigue teniendo vigencia y el debate nos dejó una vez más algunos elementos interesantes que, a mi juicio fueron tres: Vivimos un momento de incertidumbre Estamos viviendo en general un momento de incertidumbre, porque no acabamos de determinar un modelo de producto, con lo que no podemos tener un modelo de negocio. Mientras tanto las empresas periodísticas se han dedicado a “administrar la agonía” provocada por el descenso de las ventas y la publicidad y el endeudamiento por meterse en cosas que no han funcionado. Por otra parte, las empresas periodísticas no han invertido suficiente en el tráfico de noticias en móviles y tabletas, que es donde aumenta dicho tráfico y los periodistas tenemos que hacernos relevantes en las redes sociales. El papel se está acabando. No es una amenaza, ni un debate, es una evolución que conlleva la pérdida de la función de escoger las noticias relevantes. Hay una enorme dispersión de medios de comunicación y además está la agregación de los que montan periódicos cogiendo las noticias que general otros. Estamos pasando de un contenido seleccionado por los directores a un mundo en el que cabe todo y si queremos un oficio confiable y creíble, habrá que hacer un trabajo de edición. Además hay que tener en cuenta las circunstancias de cada país. En Colombia está llegando un tiempo de paz y entra en un mundo diferente que los periodistas tienen que asumir, centrándose en la cultura y en la sociedad. Los problemas del periodismo son los problemas de la sociedad

Los periodistas estamos cada día más cerca de los poderosos y más lejos de los ciudadanos y tenemos que recuperar la confianza de la sociedad, para lo que tenemos que defender los intereses de nuestros lectores ante los poderosos. Hemos de hacer un periodismo de calidad y comprometernos con la sociedad, la formación y la innovación tecnológica. Los jóvenes muestran un evidente desinterés por la prensa, lo mismo que por la política. La desafección política incluye al periodismo. Conectar con los jóvenes es otro gran reto. Esto es muy importante porque la posición de la juventud afecta a toda la sociedad: ciencia, cultura y política. Conectar con los jóvenes es hacer educación de forma diferente, fuera de los usos sociales. Estamos en un mundo diferente y los Estados están despistados y los políticos tienen miedo a perder el control. Vivimos en una falsa democracia. Necesitamos hacer una profunda reflexión sobre lo que se ha hecho mal y recuperar la confianza de la sociedad y de los jóvenes, que si son críticos e inteligentes, no leen los periódicos, porque las noticias chirrían, suenan a cuento y muestran la dependencia de los anunciantes y de los políticos. Las estructuras que tenemos hoy no sirven, hay que vivir de otra manera. Cada vez dependemos más de los individuos y menos de los anunciantes., como muestran los periódicos populares. En otro orden de cosas, estamos viendo como se echa la culpa de todo a Google, cuando el tráfico de noticias viene cada vez más de las redes. Lo que hizo Google fue apostar por facilitar las búsquedas. El periodismo de opinión se está refugiando en los blogs. Hemos perdido el rumbo. ¿Puede haber un espacio iberoamericano de la información? Lo digital permitiría construir eso. El País lo está intentando, pero no puede ser al mismo tiempo un medio global y un medio local. Para ese espacio habría que hacer un medio global, como está haciendo el New York Times.