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Gracias por sus interesantes aportes!

En primer lugar deseo agradecer a todo el equipo del PENT y a Fabio Tarasow por haberme convocado para participar en este productivo espacio de intercambio. He estado siguiendo las contribuciones y con satisfacción compruebo que ya hemos dado un primer e importante paso: reconocer que las TIC son una construcción social y, por tanto, portan marcas de género. Ahora bien, ¿Qué significa esta ultima afirmación? ¿Cómo identificar estas marcas? ¿Cuáles son sus efectos? ¿Quiénes se benefician? ¿Quiénes se perjudican? ¿Qué implicancias tienen en la educación? Muchas de las respuestas a estas preguntas están en sus propios comentarios. No obstante, quisiera compartir una serie de reflexiones que los/as guíen y motiven a seguir interiorizándose en esta temática. Cuando hablamos de género, TIC y educación estamos aludiendo a una intersección compuesta por múltiples facetas. Si bien durante el debate la mayoría de los comentarios aludieron a las brechas de género en los usos y algunas compañeras trajeron la inquietud por la brecha generacional (“a las mujeres maduras les cuesta más acercarse a las TIC”), este no es el único aspecto donde podemos hablar de marcas de género. Las representaciones más difundidas en nuestras sociedades suelen asociar a las TIC al mundo masculino (y en especial, las actividades ligadas a su producción). En otras palabras, y sustentadas en los hallazgos de una investigación que realizamos desde la Cátedra Regional UNESCO Mujer, Ciencia y Tecnología en América Latina, podríamos decir que en el imaginario social: los chicos son hard (ware) y las chicas soft(ware). Este tipo de categorizaciones (estereotipos) trascienden el campo discursivo e interfieren, por ejemplo, en la elección de carrera (las chicas son minoría en las matrículas de las disciplinas ligadas a la producción tecnológica), en la falta de estímulos (tanto desde la escuela como en la vida personal) para que ellas desarrollen usos avanzados de las TIC y finalmente en el diseño de estas herramientas. Estas cuestiones, junto a otras de igual relevancia, forman parte de un esquema basado en la existencia de brechas digitales de género (pueden consultarlo en http://www.catunescomujer.org/globalnetwork/docs/Bonder_Gloria_08_cast.pdf) y la necesidad de encarar acciones en múltiples planos interrelacionados, entre ellos la educación. Resulta de importancia que los programas y políticas públicas relacionadas con el uso de las TIC en este ámbito incorporen este tipo de planteamientos para optimizar los diseños curriculares, promover la igualdad de género en las relaciones interpersonales, repensar las culturas y normas de las instituciones educativas y aportar a la construcción de una Sociedad de la información y del Conocimiento más justa y solidaria. Es necesario que las instituciones educativas reconozcan el poder transformador de la educación para que tanto mujeres como varones de todos los grupos sociales desarrollen las competencias adecuadas para participar sin restricciones y contribuir en la búsqueda de soluciones en una época de incertidumbre y profundas y veloces transformaciones. A todos/as aquellos/as interesados/as en asumir este desafío o interiorizarse aún más en estas temáticas los/as invitamos a explorar las propuestas del Área Género, Sociedad y Políticas y www.prigepp.org // (www.catunescomujer.org // catunesco@flacso.org.ar prigepp@flacso.org.ar ). Allí encontrarán información sobre diversos programas, inclusive el que he mencionado en el video. Los/as animo a seguir en contacto! Gloria Bonder