La oración

La adoración es más que una actividad semanal en la iglesia (Daniel 6:10). La oración diaria en privado es tu privilegio (Lucas 18:1;11:1-13). Mira el ejemplo de Jesús (Lucas 6:12; Mateo 14:23; Marcos 1:35). "La oración es la ofrenda de nuestros deseos a Dios, por cosas de acuerdo con su voluntad, en el nombre de Cristo, con la confesión de nuestros pecados, y el reconocimiento agradecido de sus misericordias." La oración ha de ser -con regularidad (Colosenses 4:2) -ferviente (Santiago 5:16) -por ti mismo (Mateo 6:9-13) -por otros (Colosenses 1:9) -expectante (Marcos 11:24) -persistente (Lucas 11:5-8) -con humildad y arrepentimiento (Lucas 18:13,14). "Dios por su Santo Espíritu se acerca a nosotros en el lugar secreto de nuestros corazones y luego, por el mismo Espíritu Santo, crea deseos en nosotros hacia El mismo. Nuestra nueva vida es una vida que procede de Dios y, por tanto, necesita ser sustentada por Dios. No podemos, por tanto, tener la vida de Dios en nosotros sin la experiencia de la oración." Es bueno tener un tiempo especial cada día para encontrarnos con Dios. Algunos cristianos lo prefieren por la mañana temprano, otros por la tarde. Encuentra un tiempo conveniente para ti mismo. Jesús en Mateo 6:6 nos muestra el valor de la oración privada. Pero también se nos exhorta a reunirnos juntos para orar (Mateo 18:19,20). Los cristianos en Hechos se reunían con frecuencia para orar (Hechos 1:14; 2:42; 4:24-31; 12:5).