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¿Quién fue Don Bosco?

Un venerable sacerdote, que vivió bastantes años en el Oratorio, primero como alumno y después como clérigo, que preservó con su celo a muchos chicos de los peligros a que está expuesta su inexperta edad, nos dejó escritas, en 1889, las impresiones que él recibió de su convivencia con don Bosco.
«¿Quién fue don Bosco? Don Bosco fue un sacerdote que enseñó con el ejemplo y con la palabra el amor con que cada uno debe servir fielmente al Señor según su estado. Qui… fecerit et docuerit, hic magnus

vocabitur in regno coelorum (Será llamado grande en el reino de los cielos el que hiciere y enseñare) (Mat. V.
19). Esta es la razón por la cual, con mucha verdad, puede y debe considerarse a don Bosco como un hombre insigne entre las más grandes figuras no sólo del siglo diecinueve, sino también de la Era cristiana. Sin poseer nada, levantó un edificio tan oso que llena de estupor el presente y llenará de admiración al mundo en los siglos venideros. Fue instrumento de Dios para esta gran obra, y por esto Dios la conservará y llevará a término según sus misteriosos designios, aun cuando pueda ser imperfecto el elemento que la realice; cuanto más defectuoso pueda ser éste, tanto más pondrá Él de su propia mano.

“Espera en Dios y obra el bien, y habita la tierra y serás apacentado en sus riquezas. Deléitate en el Señor, y cumplirá las peticiones de tu corazón; revela al Señor tu camino y espera en El y El mismo lo hará todo” (Ps.
36, 3-6) Don Juan Bosco fue un hombre misterioso, enviado por Dios para probar con los hechos cuánto puede aquél que confía plenamente en Él. Profundo conocedor de los hombres y de sus tiempos, de carácter firme, tenaz en sus propósitos, penetrando en los secretos del futuro con mirada aguda y certera, hombre de tacto finísimo en el trato con los hombres y las cosas, de ilimitada confianza en la divina Providencia, todo lo que concebía en su mente, de amplios horizontes, lo realizaba aun cuando parecían insuperables los obstáculos en que tendría que tropezar, y lo llevaba a feliz término, como por ensalmo, con estupor de todos, confiando en estas palabras: Deus providebit (Dios proveerá). Parece que también para él, como para el gran Napoleón, no existía la palabra imposible, si bien éste disponía de otros medios y se guiaba por otros fines. Los obstáculos que se opusieron a don Bosco para la fundación de su obra, sólo Dios puede conocerlos. Para este fin, por disposición divina, estaba dotado por naturaleza de un temple recio, de cuerpo bien formado, aunque algo cargado de hombros, de talla más bien mediana, de complexión fuerte y resistente. Su modo de andar, moderado y sencillo, era el de un hombre pensativo, pero tranquilo, a la buena, tanto que nadie podía imaginar quién era. Más aún, si me es lícita la comparación, diría qu e su marcha era un poco oscilante a un lado y otro como la del amigo del labrador, el buey, del que pareció tomar la mansedumbre de

oídme. Por esto. sin preocuparse de los gruesos troncos que a veces se oponen bajo tierra. estremecía. más que en servidores. a pesar de su gran sensibilidad de espíritu y de corazón. hijos. Sin embargo.! Me parece estar viendo a don Bosco entre nosotros y oírle todavía: . llamaba por su nombre al chico. sus retratos y cuadros no reproducen este rasgo singular y dan de él la impresión de un hombre bueno. que le querían con amor sincero. se puede afirmar que con ella atraía. Para su alivio había compuesto una alegre cancioncilla cuyo recuerdo se guarda todavía en el Orat orio como preciosa reliquia. sin su eficaz contribución hubiera sucumbido precozmente bajo el peso de tantos sufrimientos. y le decía así: ¡Vamos. con tal que salga bien! Otras veces. así como también se recuerda el coro: ¡Vamos. ni de ningún otro tropiezo a campo abierto. os enseñaré el temor del Señor” Ps. él era muy cauto en no dejar traslucir a sus queridos amigos ni lo más mínimo de sus angustias y congojas por las innumerables contrariedades que encontraba en su escabrosa misión. En medio del trastorno de tantas vicisitudes y adversidades humanas. haz el bien y deja cantar a los gorriones) -Vosotros sois mis queridos pilluelos: ¡se está muy bien en las casas de los señores.carácter y la fuerza y constancia en el hacer. Todas estas atrayentes prerrogativas juntas. pero allí no estáis vosotros! “Venid. por eso se le veía a veces como si se sacudiera un gran peso y se desahogaba de improviso con estas palabras: ¡Ea!… ¡Salga como quiera. Pero lo que más llamaba la atención en don Bosco era su mirada. le arrancaban las punzantes espinas de la vida y tenían el mérito de aliviar y conservar una tan preciosa existencia que. es verdad. hacían de don Bosco una persona simpática y admirable hasta la veneración para todos los que tuvieron la suerte de tratarlo de cerca y que por afecto se convertían. aterraba según los casos. pero penetrante hasta lo más íntimo del corazón. mantenía su carácter moderadamente alegre y jocoso. y rarísima vez (acaso nunca) le vi pasar los límites de la susceptibilidad. compañeros. dulce. en esclavos suyos. pues. con el disgusto que le causaban las habladurías y persecuciones contra su persona y sus obras. 33. tanto que a duras penas se podía resistir. y en las vueltas que di por el mundo no conocí a nadie que más me fascinase con la mirada. siempre igual hasta alcanzar la meta. En general. Su talante alegre y jovial en medio de sus queridos hijos le abría caminos y le prestaba aliento en sus graves y espinosas empresas. don Bosco era siempre dueño de sí mismo. 12 Don Bosco tenía una gran satisfacción cuando se veía rodeado de sus hijos. sin darse ellos cuenta. que en aque l momento le estaba más cerca. donde nada falta. tal vez. fulano! Laetare et bene facere e lasciar cantar le passere (Está alegre.

porque así esto y seguro de que las cosas marchan bien. Así. pues. y había compuesto un sencillo Tantum ergo para cantar en las fiestas solemnes en los primeros tiempos del Oratorio. había organizado clases para ello después de cenar. no sólo por el buen ejemplo de sus muchas y grandes virtudes y por gratitud. era uno de sus cantares preferidos y esta santa alegría constituía la base de su edificio social para la segura educación de la juventud. Servite Domino in laetitia (Servid al Señor con alegría). Pobre a imitación de Jesús. El mismo había adaptado la música de canciones populares a diversas coplas religiosas. en las que él mismo tomaba parte y muy gustoso. No es posible encontrarle un puesto. Es digno de notar el motivo por el cual no aceptaba a un niño que le recomendaba el barón Feliciano Ricci.-¿Está Chiapale? -Sí. Creo que todavía se guarda en el archivo musical del Oratorio». . como era muy amigo del canto y de la música. lo mismo que Él. señor. que seguía voluntariamente pobre. Benemérito y queridísimo señor Barón: Me ha causado gran sentimiento la llegada de Rosso y haber tenido que enviarlo otra vez a su pueblo. por ahora. durante el tiempo de recreo especialmente. para que los animaran poco a poco a tomar parte alegremente en las diversiones con los demás. Enemigo de la tristeza y de los rincones escondidos quería que los muchachos se ejercitaran. tenía predilección por los pobres y escogía sus discípulos entre los hijos del pueblo. don Bosco. ver a mis muchachos corriendo y saltando alegremente en el recreo. y seguía hasta el fin de la canción como quien llega a gozar la belleza de un consolador oasis en el abrasado desierto. en la gimnasia y en la música. hasta para desengañar a los que por un malentendido espíritu o por escrúpulo se apartaban de ellas. Al mismo tiempo. -Bueno… ¿Cantamos nuestra canción?… Empieza. por eso confiaba a los más expertos en aquellos ejercicios a los apocados y esquivos. -Deseo. exactamente como uno de ellos. se mantenía viva una santa y continua reciprocidad de afect os entre los alumnos del Oratorio y don Bosco. Y él mismo nos acompañaba con su voz dulce y suave. También yo tuve el gusto de cantarlo con mis siempre queridos compañeros de aquel tiempo (1858). está. sino también porque los muchachos le tenían por su Superior y padre. decía él.

alcanzádnos de Dios una buena muerte para que podamos reunirnos en el paraíso. me profeso con verdadera gratitud. Una vez ordenado. Enviado como capellán a la cárcel de Turín. de la bebida. entre los cuales poseía verdaderos tesoros de virtud. cuyos padres piden caridad con traje de gala. Confío que. querrá perdonarme que no haya podido cumplir enseguida su caritativo deseo. mientras. que tanto traba jaste por la salvación de las almas. Benemérita Turín. De V. que tuvo que hacer grandes esfuerzos para poder estudiar y llegar a ser cura. trabajos con unriesgo enorme… tanto que algunos perdían la vida… sólo la callese convertía en el lugar donde desahogarse: por medio de la violencia. del robo. enséñanos a amar a Jesús Sacramentado.Por otra parte. por su bondad. Pbro. entre muchachos totalmente abandonados. a mediados del siglo XIX. hijo de campesinos muy humildes y huérfano de padre desde los dos años. ayúdanos a vencer las pasiones y el respeto humano. El segundo motivo es una sencilla reflexión: la razón por la que no lo he aceptado es la imposibilidad. invocando la gracia del Señor sobre usted y toda su familia. para huir de la miseria. para buscarse una vida mejor… y sus sueños se acababan con la explotación laboral. cientos de jóvenes se acercaban para trabajar en las fábricas. Yo no puedo aceptar. Amén. allí pudo ver hasta qué punto las vidas de numerosos jóvenes iban degradándose y . tuvo una de las experiencias más intensas de su vida. Don Bosco prefería a los más necesitados y humildes. Un joven sacerdote. palizas por errores en el puesto de trabajo. Don Bosco: un padre para los jóvenes Por Abel Domínguez* Cuando en la ciudad de Turín. se nuestro guía en buscar el bien de nuestras almas y la salvación del prójimo. otros. la prostitución… Y fue en la calle donde los encontró Don Bosco . 4 de mayo de 1858 Su seguro servidor JUAN BOSCO. despidos por cualquier excusa. *** Oración a San Juan Bosco Oh San Juan Bosco.S. su madre se presentó tan elegantemente vestida como para invitarme a pedirle limosna. Dígnese rogar a Dios por mí. Padre y Maestro de la juventud. a María Auxiliadora y al Papa. muchas horas de trabajo y poco sueldo.

En la calle y en la cárcel.consumiéndose. basado en la presencia afectuosa en cada momento de la vida de los jóvenes. o viven en familias desestructuradas sin posibilidad de diálogo… . Pero. talleres. y el grito de Dios que le llamaba a mostrar a los jóvenes que Él es un Padre Bueno . a dar respuesta. a causa de la falta de atención y de alguien que fuera capaz de mover toda la vida y la riqueza que se esconden en un corazón joven. en la confianza. tendría a alguien: a Don Bosco. viven solos en ciudades hacia las que han emigrado dejando sus familias. Y élse convertiría. estuvo en muchos de estos sitios trabajando intensamente. una familia formada por los Salesianos. en un padre. considerado un loco por el resto de sacerdotes y por algunas personas importantes de la ciudad. Los que no tenían nada. convirtiéndose en padre. Por eso creo que Don Bosco. el regalo de su estilo educativo. a partir de este momento. dejando atrás escuelas profesionales. contratos dignos para los jóvenes. o viven solos en casas donde hay de todo menos afecto y vida familiar. para hacer caminar su vida y su corazón en un perfecto equilibrio entre el amor a Dios y el amor a los jóvenes… hasta consumir su vida por ellos. como en el caso de aquellos de Turín. Muchos de estos jóvenes pobres y abandonados no tenían ni siquiera familia. Y así. en su maestro y su amigo. respondía así a dos llamadas que abrasaban su corazón: el grito de los jóvenes que necesitaban un padre. las Hijas de María Auxiliadora y los Salesi anos Cooperadores. se subió a la cuerda de equilibrista. cada día más. en el amor al joven. De ponerse la mano en el corazón. y responder de la manera más fiel a lo que él consideraba que Dios le estaba pidiendo. parroquias donde hacer carrera… Y.Y eligió la calle. de hecho. en la convicción por parte del educador de que en todo joven hay cantidad de valores que debemos ayudar a descubrir y desarrollar… y en la fe en un Dios que ama apasionadamente a cada joven y cuyo rostro paterno estamos llamados a dibujar con nuestra vida. pagando el precio de un desgaste de salud considerable. porque eran huérfanos o porque habían huido. Eligió la calle y a esos jóvenes que no tenían más recursos ni más personas que el pobre cura joven Don Bosco. familias privilegiadas. Pienso que este tesoro educativo que Don Bosco nos ha dejado puede abrirnos. sobre todo. Tenía otras muchas posibilidades donde trabajar como cura: colegios donde le pagarían bien y no le faltaría de nada. Por eso. presencias misioneras… Y dejándonos. Así que ése fue su primer lugar de encuentro con la juventud más abandonada y pobre. a jóvenes que. llegó el momento de elegir. también hoy. como le gustaba hacer de pequeño con sus amigos. sobre todo. para todos ellos.

y en cada una de las situaciones laborales. porque les preparaba para la vida Un padre de corazón misericordioso y exigente … misericordioso. actualizada en nuestro “hoy” . Un padre de corazón apasionado por Dios y por los jóvenes. Termino con algunas de las características del corazón de Don Bosco que. por eso. la paternidad de Don Bosco. para darles mil y una oportunidades … exigente para ayudarles a descubrir que madurar en la vida supone esfuerzo. según mi opinión. porque les quería tal y como eran … realista. . p ueda ser la manera más adecuada de ser signos y portadores del amor de Dios a los jóvenes. porque necesitaba soportar tanto sufrimiento y dolor Un padre de corazón acogedor y realista … acogedor. responsabilidad y trabajo sacrificado. Un padre… eso fue Don Bosco para aquellos jóvenes. vocacionales donde nos encontremos. porque a los jóvenes de la calle les faltaba cariño … fuerte.Quizás. no muy diferentes a muchos jóvenes que hoy viven en nuestras ciudades… en nuestro mundo. familiares. nos hacen ver su manera de ser padre: Un padre de corazón tierno y fuerte … ternura.