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Sobre los seguidores de Catilina o la gente indeseable Catilina es un enemigo para la república romana.

Esto Cicerón lo ha dejado muy claro en cada palabra de sus discursos. Los vicios y fallas de Catilina, así como la buena voluntad de Cicerón para él como para el estado, es el tema principal de las Catilinarias. Sin embargo, a menudo son mencionados los acompañantes de Catilina, ese séquito de gente indeseable para el pueblo romano que ha conjurado contra él y cuyo linaje y ocupaciones los ha convertido en parias de la sociedad, y tienen como único fin seguir a Catilina en su odioso crimen. Cicerón dedica principalmente la segunda Catilinaria para describir a la turba de la que su enemigo político se ha hecho, y le dedica algunos párrafos a este tema, sin embargo a lo largo de su discurso intercala pequeñas imágenes sobre los que han seguido a Catilina en sus descabellados planes. La primera vez que son nombrados es cuando invita a Catilina para que se marche cum importuna sceleratorum manu (literalmente con la tropa incómoda de los que han profanado), esta idea implica que los partidarios de Catilina han hecho algo más que conjurar contra la república y el senado, sino que también han violado algo sagrado. Un par de secciones después, Cicerón señala que Catilina se ha hecho de una tropa (nuevamente utiliza la palabra manus, como si no concibiera a los individuos por separados, sino únicamente como un conjunto de personas) de perdidos en fortuna y esperanza. Sólo los desposeídos siguen a Catilina. Ya en el segundo de sus discursos, dedica casi nueve apartados a hablar sobre los cómplices de Catilina. Como cuenta Cicerón, Catilina no frecuenta precisamente a las personas de más alta categoría moral. Además de que él mismo puede jactarse de haber cometido tal cantidad de crímenes, que apenas faltan algunos por enumerar, no hay malhechor o bandido que no se haya relacionado con él de manera íntima. Cicerón los enumera: veneficus (ponzoñoso), gladiator (gladiador), latro (mercenario), sicarius (asesino), parricida (parricida), testamentorum subiector (falsificador de testamentos), circumscriptor (estafador), ganeo (libertino), nepos (derrochador), adulter (adúltero), mulier infamis (mujer de mala fama), corruptor iuventutis (corruptor de la juventud), corruptus (corrompido), perditus inveniri (venido a la perdición).

Los gladiadores. El siguiente apartado continúa con la descripción de esa chusma que se le ha unido al senador. Todos amigos de Catilina. los actores y personas relacionadas con el mundo escénico no contaban tampoco con las mejores referencias. Quizá. aunque hará especificaciones más importantes después. Cicerón también menciona a algunos como los adúlteros o las mujeres de mala fama. que mencionará un par de veces más. A ambos grupos. Pero no sólo son estos los compañeros en revueltas de Catilina. cuya salida de la ciudad significaría gloria y fortuna a la república. Cicerón menciona. toda esta gente careciera de esperanza porque los hombres poderosos e influentes como Cicerón les habían cerrado las puertas al considerarlos peor que personas vulgares. para Cicerón la baja condición social llevaba inherente la maldad y los deseos de conspirar contra la República. en algunas ocasiones también ciudadanos que vivían en la miseria y se veían en la necesidad de intentar ganar un poco de dinero probando suerte en las escuelas. formaban parte de un grupo de personas entre los romanos que estaban evidentemente en la ignominia. Cicerón obviamente pensaba que personas de tal clase eran enemigos naturales de los ciudadanos respetables. Ésta es la segunda vez que Cicerón menciona que están desesperados o faltos de esperanza. y que su propia naturaleza los obligaba a acercarse con gente como Catilina. Manadas de hombres desesperados y vergonzosos. pues ningún patricio que se respetara se prestaría a ser parte de tal espectáculo. Cicerón los considera de lo más bajo dentro de la sociedad. Por otro lado. in scaena). Muchos de ellos provenían de los mismos estratos sociales que los gladiadores. Incluso los lanistas fueron gladiadores que gracias a su habilidad ganaron su libertad.Los amigos de Catilina no sólo están enemistados con la República y sus instituciones. Obviamente. que una gran parte del ejército rebelde está conformado por individuos que han disipado sus patrimonios y dilapidado sus . que si bien no son peligros para el estado en sí. o eran hombres de baja condición social. lo son para el ámbito privado como las familias o el crecimiento de los jóvenes para llegar a ser buenos ciudadanos romanos. Cicerón menciona también nuevamente a los pertenecientes a la escuela de gladiadores y a los pertenecientes al mundo de la escena (ludo glaudatorio. La mayoría de los gladiadores eran esclavos o libertos.

Cicerón lanza una sentencia muy dura contra este ejército de tan variopinta forma: quae sanari poterunt quacumque ratione sanabo. si et in urbe et in eadem mente permanent. Es aquí cuando empieza con las especificaciones del ejército de Catilina. Sin embargo. esperando regresar a la rapiña con la gente del campo. La segunda clase está compuesta por lo que esperan mandar aunque estén agobiados por las deudas. Aquellos de buena familia caídos en desgracia que no se atreven a deshacerse de sus fastuosas propiedades. sicariorum. cuando no han considerado que dichos honores habrán de compartirlos con los gladiadores o los esclavos. ea quae merentur exspectent. La mayoría de los cercanos a Catilina son ciudadanos que de una u otra forma han caído en la desgracia.bienes. Los describe como scortorum cohortem praetoriam (cohorte pretoriana de prostitutas). omnium facinerosorum. La primera clase son los que ya ha mencionado recientemente. pues poseen encanto y refinamiento. Cicerón apunta que a pesar de pertenecer a una clase honestissima de hombres. . Ellos se han vuelto ladrones y salteadores. La última clase es parricidarum. Son éstos los que aspiran a cónsules. Cicerón apunta que hay más enemigos y no debe de demorarse hablando extensamente de uno solo. en realidad su modo de pensar y sus actos están llenos de desvergüenza. Los terceros son los veteranos de Sila. Creo que los juzga con demasiada dureza. que si bien fueron excelentes ciudadanos. algunos de ellos siempre han vivido en ahí. Así. Quizá son a estos a los que Cicerón más teme. pero que no están dispuestos a desprenderse de las grandes propiedades que aún conservan y que están demasiado apegados a los festines. En el capítulo ocho. no obstante estos enemigos ya han sido mencionados. Proinde aut exeant aut quiescant aut. y tienen tanta facilidad para ser amados que para blandir el puñal. quae resecanda erunt non patiar ad perniciem civitatis manere. Cicerón los considera inofensivos por su cobardía y su ánimo voluble. pues son ricas. Catilina mismo pertenece a esta clase. toda esta curiosa compañía debe ser expulsada antes de causar un daño irreparable a la ciudad. la suntuosidad y la inmoderación les trajeron enormes deudas de las que no han podido librarse. La siguiente clase son los holgazanes que aunque estén arruinados no levantan la cabeza para ayudarse. Éstos prefieren los banquetes y la compañía de impúdicas mujeres al trabajo honesto.

. Tal vez. así como de su ejército. Sin embargo. y como tales son atacados. este ejército de Catilina buscaba una forma de modificar las difíciles condiciones para el pobre y el desamparado en Roma. Poco se sabe de Catilina y sus planes. es posible preguntarse si los llamados “enemigos” no serían simplemente marginados. para las familias caídas en desgracia e incluso para los esclavos. Sin embargo. sin oportunidades o como Cicerón lo menciona. Cicerón inclusa considera inofensivos a aquellos que provienen de las clases poderosas pero que han seguido el camino equivocado. sin esperanza. como parias de un estilo de vida donde Cicerón y otros hombres ambiciosos no les permiten la entrada.Cicerón los califica de terribles y enemigos de la sociedad. Cicerón los describe como sus enemigos. Catilina es el único en tenderles la mano.

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