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Julio César Dávila - Mendiola W.

Distinguido hombre público y filántropo, hijo de don Demetrio Olavegoya y de doña Manuela Iriarte; el 16 de abril del año de 1916, en actitud filantrópica dona la cantidad de 100,000 libras de oro para la construcción del sanatorio de la ciudad. El año de 1918 se comienza la construcción del referido sanatorio, aquel visionario y hombre de gran fe, no llegaría a ver concluída la obra de sus sueños. Y es por su esposa, de ascendencia francesa, doña María Lacroix de Olavegoya -con su espléndida generosidad y destinando fondos adicionales, pues el presupuesto para la construcción sobrepasaba el monto donado-, que se aperturó el 5 de enero de 1921 dicho sanatorio al servicio público con el nombre de "Sanatorio Olavegoya"; importante institución de salud, cuya administración y mantenimiento dependía de la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima hasta el año de 1964. Es importante destacar la exquisita arquitectura francesa en su construcción, en gran porcentaje de madera y adobe, todos los pabellones de un nivel y techo a dos aguas. Sus árboles, considerados en su momento como valiosos ecosistemas, fueron furiosamente talados, en distintos periodos, por directores que tenían el corazón deshidratado; le daban un toque especial en ambiente de alegría

La ciudad sanatorio
septiembre 01, 2011
Los tísicos y la tuberculosis en la historia de Jauja

Carlos H. Hurtado Ames

Hasta mediados del siglo XX, Jauja tuvo una característica que la diferenció de las demás ciudades aledañas en la sierra central del Perú. Debido a las bondades de su clima, fue un lugar de sanación de la tuberculosis, uno de los grandes males de ese tiempo, llegando incluso a establecerse un Sanatorio en la ciudad misma desde 1921.

Efectivamente, Jauja tuvo fama de ser un lugar de sanación, lo que puede rastrearse desde la colonia. Por ejemplo, hacia 1639 el padre Bernabé Cobo señala que: “[…] su temple es tan sano y regalado, que muchos van a esta ciudad a cobrar salud y convalecer en aquel valle”. Ya en la segunda mitad del siglo XIX, Manuel Pardo, en un texto que escribió como resultado de una estadía en la ciudad a consecuencia, precisamente, de la mentada enfermedad, menciona que: “Jauja es el antídoto de la tisis, es el único temperamento de la superficie del globo que posee tan valiosa virtud”. El futuro presidente y fundador de Civilismo en el Perú, reclamaba, además, la construcción de una ciudad sanitaria, lo que recién se daría en la segunda década del siguiente siglo. Estos testimonios que, ciertamente, podrían multiplicarse entre finales del siglo XIX y principios del XX, dan cuenta de la importancia que tuvo Jauja en la curación de esta enfermedad.

Ahora, desde finales del siglo XIX se generaliza la idea en la comunidad médica limeña de la necesidad de los sanatorios para el tratamiento de los tuberculosos, lo que era parte de la idea muy aceptada de la cura de reposo en las sierras, basada en el descanso y la buena alimentación. En el caso peruano, el lugar en el que se pensó desde un inicio fue Jauja, posiblemente en atención a los antecedentes de su clima, ya señalados. Sin embargo, la construcción del Sanatorio, a pesar de la real disposición que había para tal fin, tuvo que esperar hasta la segunda década del siglo XX, y tener como motor de gestación una donación testamentaria, en este caso la del ciudadano Domingo Olavegoya. El Sanatorio comenzaría a funcionar en Jauja en 1921, cuando se inauguraron los pabellones y se trasladaron pacientes y médicos que llegaron de la capital de la República. Una vez que se estableció el Sanatorio en la ciudad, comenzaría lo que algunos autores denominan como su periodo de auge, el mismo que comprendería desde su inauguración, en 1921, hasta el descubrimiento de las vacunas que tratarían con éxito la mortal enfermedad (la estreptomicina) a mediados del siglo XX. Durante este periodo llegarían a Jauja gente de muchas latitudes, cuya cantidad está aún por determinarse, con el propósito principal de sanarse. Si bien, como ya hemos señalado anteriormente, la presencia de tísicos en la zona data desde tiempos coloniales, las evidencias nos inducen a pensar que es en la etapa del auge del Sanatorio que su número se dinamiza. De esta manera, en una nota de El Porvenir del 22 de enero de 1920, el alcalde pidió que Jauja sea beneficiada con el proyecto de saneamiento de ciudades al gobierno de ese entonces, debido a que “[…] muchos habitantes de Lima, de otras provincias y del extranjero van a la ciudad para

restablecer

su

salud

por

el

clima

apropiado

para

curar

la

tuberculosis”.

Diego Armus, un historiador de la salud en América Latina, observa que la tuberculosis engranaba una serie de elementos, que van desde aspectos culturales hasta políticos más insospechados; es decir, sirvió para hablar de muchas cosas. Para el caso que aquí interesa, y siguiendo las ideas de este mismo autor, se puede decir que la tuberculosis como tema médico penetró la sociedad y la cultura, y fue un recurso discursivo presente en la literatura, el periodismo, el ensayo político y sociológico. Precisamente, es en la literatura donde se da uno de los reflejos más claros de la presencia de los enfermos de tisis en Jauja. De esta manera, dos autores que padecieron la enfermedad dejaron testimonio de su paso por Jauja y por el Sanatorio; uno de ellos es Carlos Parra del Riego con Sanatorio (1938), y el otro Pedro del Pino Fajardo con Sanatorio al Desnudo (1941).

La situación presentada es definitoria y concluyente para lo que aquí se trabaja, ya que por tal motivo llegarían a la ciudad personas de diversas latitudes que, en muchos sentidos, se hicieron parte de la geografía social y dejaron una huella en su desarrollo histórico y cultural. Nuestro punto de vista es que muchos de los aspectos que tienen que ver con determinados procesos históricos, sociales y culturales en Jauja, están en estrecha relación con la presencia de los tísicos. Como lo han mostrado los relatos que ha dejado varios autores jaujinos sobre ello, siendo los más notables los de Pedro Monge-, éstos convivían con los habitantes de la ciudad en muchos aspectos.

Es inobjetable que a la ciudad llegaron muchas personas de otras latitudes con el fin de curarse de la tuberculosis. A Jauja llegaban no sólo gentes de Lima sino también de Europa. Según Edgardo Rivera Martínez, un viajero francés cuenta que hacia 1875 encontró en esta ciudad una pequeña sociedad cultivada, conformada tanto por la clase media del lugar como por los extranjeros asentados allí. A manera de ejemplo, este mismo autor, señala que los curas encargados de la parroquia de Jauja eran franceses, quienes a la vez le enseñaron su idioma a él en sus años párvulos, lo que nos habla de la particular atmósfera que se vivía en la ciudad. La fuerte presencia de extranjeros en el pasado, incluso, se puede rastrear en la actualidad, mediante la existencia de diversos apellidos de las más distintas latitudes. En el caso de los japoneses, por citar un ejemplo, entre los años de 1909 a 1942, había algo de sesenta familias, de los que actualmente quedan un promedio de seis. En el cementerio de Jauja se encuentran los restos de 370 japoneses, siendo la tumba más antigua de 1915. Esta situación da idea de que se trataba de una ciudad bastante cosmopolita. Al menos Manuel Baquerizo, un ensayista de la cultura del valle del Mantaro, encuentra que hacia la segunda década del siglo XX, Jauja era una de las ciudades más cosmopolitas del Perú, incluso más que Lima en ese momento.

Lo mostrado hasta aquí permite afirmar que Jauja tenía una personalidad cultural que se definía por la influencia de varias vertientes, patentizada en la presencia de personas de diversas latitudes llegadas a Jauja por motivos que se han destacado en el presente artículo. El hecho debe destacarse, debido a que estamos inmersos en una realidad urbana y, sobre todo, andina. Esta personalidad se reflejará en varios aspectos, en particular en la producción intelectual de sus escritores, lo que sería parte de un análisis independiente del aquí realizado.

Post - Gracias Leonor Álvarez-Calderón

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Gracias Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya
septiembre 24, 2009

Aportes para la historia del Hospital Domingo Olavegoya de Jauja

estamos en la plaza de Jauja de los años 20. . Miguel Osterling Álvarez-Calderón. domingo de faldas chillonas y gritos citadinos con aires de campo. exprese a esta distinguida señorita las gracias por haberle posibilitado al país –paradógicamente con su muerte. se dice que la menor que falleció en la Plaza de Jauja era la hija de Domingo Olavegoya Yriarte (fallecido en 1916): “…Domingo de feria. Allí. se cuentan la última.la construcción y funcionamiento de un sanatorio para enfermos de tuberculosis en Jauja.Era necesario que a más de un siglo de ocurrida su muerte en Jauja (1906). a la sazón pariente de Domingo Olavegoya Yriarte y sobrino-nieto de Leonor. la comunidad nacional en general y jaujina en particular. equivocadamente. la historia es larga y hasta casi novelesca. pasean.. publicado por el Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. que en todo el siglo pasado sirvió para el tratamiento de miles de pacientes que sufrían esta temible enfermedad. Antes de describirla es necesario hacer algunas aclaraciones al post publicado. Gruesos eucaliptos y sauces llorones dan su nota de frescura al sofocante calor del mediodía en la plaza principal de Jauja. Como refiere nuestro nuevo y fraterno amigo. Los vecinos notables lucen trajes domingueros y se dejan estar entre el pórtico de la Catedral y la Glorieta. Conversan. que titulé Domingo Olavegoya Yriarte. en este mismo blog.. casi al final transcribo parte de un texto que se publica en el libro “Imágenes históricas de la medicina peruana” de José Neyra Ramírez. y en el que.

Tose. entre otros hijos como Domingo Olavegoya Yriarte.. nos remontamos a sus abuelos: Demetrio Olavegoya Otero y Manuela Yriarte de Olavegoya. acaudalado comerciante limeño había traído a su hija con la esperanza de que sanara.. murió el año 1906. padres de Domingo Olavegoya Yriarte. llamada también cariñosamente en su familia como Nelly.. Ahora bien. Lápida de Demetrio Olavegoya y Manuela Yriarte de Olavegoya. sobrina del gran benefactor e hija de su hermana Clarisa Olavegoya Yriarte. Domingo Olavegoya bendijo esta tierra.. ubicada en el Cementerio Presbítero Maestro de Lima. llamado Domingo Olavegoya. A esta Jauja que le trajo cuando menos un rayito de esperanza para su niña y en agradecimiento construyó el sanatorio que lleva su nombre…” Pues bien. Ese hombre. como una paloma blanca herida a medio vuelo. sin vida. la gente la mira sorprendida y un hombre acude desesperado. para aclarar la historia de Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya. quienes tuvieron. Los dos emigraron a Inglaterra dos . Ahora la tenía entre los brazos. la verdad es que esta menor era Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya.. Una niña. Segunda aclaración: el texto aludido ubica el relato en el año 1920 y la verdad es que Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya. tiñe su pañuelo y tiñe la vereda gris. Unos minutos después expira la niña y su padre llora desconsolado.. pálida como el vestido blanco que lleva puesto.De pronto la calma se quiebra con un grito. a Clarisa Olavegoya Yriarte quien se casó a la edad de 16 años con Abelardo Álvarez-Calderón Flores-Chinarro. cae sobre la vereda. pues es sabido que Domingo Olavegoya no tuvo hijos en su matrimonio con Maria Lacroix Aliaga.

Dicha obra artística. Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya nació en Godstone. se aprecia una paz espiritual y comodidad hogareña. en el que aparece Leonor.Inglaterra. fue publicada debido a que Abelardo Álvarez-Calderón era director de una academia de arte privada en Londres que él había fundado. Leonor quien nació en 1886. Condado de Surrey . los ÁlvarezCalderón Olavegoya. típica de la época Victoriana a fines del siglo XIX. un cuadro de la familia Álvarez-Calderón Olavegoya fue publicado en "The Illustrated London News" el 30 de enero de 1897.meses después de su matrimonio (1869). En sus años de residencia en Inglaterra. En Londres. . en 1886. Entre ellos. En la misma. nacieron todos sus hijos.

nombre del óleo. Leonor de 16 años contrajo la tuberculosis. por lo que no dudó en tomar esta medida. Leonor (de pie 10 años. Domingo Olavegoya conocía las bondades del clima seco de Jauja y su importante rol en la curación de la tuberculosis. Muy tempranamente. entonces su tío Domingo Olavegoya Yriarte. en 1902. que de paso la quería muchísimo.Nombre Artista: AA Año: 1896 Lugar: Londres del Calderon = Óleo: "An Abelardo Interesting Álvarez-Calderón Flores Story" Chinarro Personajes: Clarisa Olavegoya Yriarte de Álvarez-Calderón leyendo "un cuento interesante". recomendó a su hermana trasladarse a Jauja para que su sobrina querida sane. Para entonces. atentamente siguiendo el relato de su madre) y Consuelo (6 años en el piso. Maria (de rodillas. rodeada de sus tres únicas hijas. distraída). mirando las ilustraciones del libro). .

partió de Liverpool rumbo al puerto del Callao. . el año 1902. toda la familia Álvarez-Calderón Olavegoya se trasladó a Jauja con tan solo sus maletas. Desde Londres. que partió de Liverpool rumbo al Callao. Inmediatamente. en el mes de octubre de ese mismo año. enrumbaron a Jauja.Lista de Pasajeros del Vapor "OROPESA" en octubre de 1902. A bordo del Vapor "OROPESA".

abrumada por la temprana desaparición de la apreciada Leonor. De rodillas (más cerca a la cámara): las hermanas Maria y Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya (a la derecha). casi a los cuatro años de su llegada. Corría el año 1906 y la familia. Clarisa Olavegoya Yriarte de Álvarez-Calderón y Augusto Álvarez-Calderón Olavegoya. Francisco.Clarisa Olavegoya Yriarte (hermana de Domingo) junto a todos sus hijos en Jauja . Parados contra la ventana. opta por establecerse en Lima. Leonor no pudo recuperarse. falleció y sus restos fueron depositados en el Cementerio General de Jauja. de izquierda a derecha: los hermanos Ricardo.1902 (a su arribo de Londres). Lamentablemente. En el centro. Carlos y Abelardo Álvarez-Calderón Olavegoya. . Consuelo ÁlvarezCalderón Olavegoya.

el erario nacional estaba en falencia y no habían recursos para construir este dispensario o sanatorio. En la foto aparecen de pie. otra corriente confiaba en este tipo de tratamiento climatológico. junto a los nietos de Clarisa Olavegoya Yriarte de Álvarez-Calderón: María Mercedes Álvarez-Calderón Granados. Carlos y Augusto Álvarez-Calderón Olavegoya. en la capital de la república las entidades médicas como el Ministerio de Salud y los más respetables médicos del medio.000 soles de esa época. negándose la necesidad de establecer sanatorios y sugiriéndose el establecimiento de dispensarios. Había una corriente muy fuerte que trataba de negar las bondades del clima. todavía no se conocía la antibioterapia. especialmente de Jauja. seguían enfrascados en el debate del tratamiento de la tuberculosis. . había otra discusión sobre un centro de tratamiento y recuperación de este mal. esposa de Carlos ACO.000 soles lo cual era insuficiente. en la curación de este mal endémico. Tamboraque o Jauja.Familia Álvarez-Calderón Olavegoya en su casa de Jauja (1908). Lo que si era criterio común era de que había que aislar a los pacientes. pues el ingeniero encargado de formular el presupuesto estimaba que el centro de atención debía costar 250. Demetrio Álvarez-Calderón Granados (en honor a su abuelo Demetrio Olavegoya Otero) y Clarisa Álvarez-Calderón Granados (en honor a su abuela Clarisa Olavegoya) Para entonces. por ello se sugerían lugares como Magdalena. para entonces. La cruda verdad era que mientras los entendidos discutían por años y no habían recursos para construir un sanatorio o dispensario los enfermos aumentaban y morían como Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya. Sentada en el centro. Sólo la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima disponía de un fondo de 36. Por otro lado. Teodosia Granados Valle de Álvarez-Calderón.

sugiriendo que se construya en Jauja. hizo entrega de 100. Terminándose el año 1920. Cosa que así se hizo y la obra empezó a construirse el año 1918. donó camas. al cumpir su voluntad testamentaria. con 2 Pabellones: Santa Elisa y Santo Domingo. esposa de Domingo Olavegoya Yriarte. Pérez Araníbar. quién era muy allegado a la familia. mobiliario e instrumentos médicos cuando se inauguró el Sanatorio Olavegoya.Maria Lacroix de Olavegoya. deseando que en el futuro los enfermos de TBC no sufran los momentos que la familia Olavegoya vivió con su ser querido. muere Domingo Olavegoya Yriarte y su albacea.000 soles para la construcción del sanatorio como una contribución al tratamiento de la tuberculosis y como un homenaje a su sobrina Leonor a quién quería sobremanera. . En el año 1916. El nombre del Sanatorio Olavegoya se debe a la propuesta del Dr.

soltera de diez y ocho años de edad. los pacientes deberían abonar ciertos montos para su tratamiento. veinte y siete de julio de mil novecientos seis. . Como quiera que los recursos eran escasos. recibió el sacramento de la penitencia. murió de tisis. natural de Londres y vecinos de esta ciudad. En esta Santa Iglesia Parroquial de Santa Fe de Atun Jauja. habiéndose finalmente confiado a esta congregación la atención de los pacientes. Como quiera que la donación de Domingo Olavegoya fue determinante para la construcción pero insuficiente con todos los gastos. Párroco de esta doctrina. de la Diócesis de Huánuco. Aurelio Solís. entregaría instrumentos. hija legítima de Abelardo Álvarez-Calderón y de Clarisa Olavegoya. Dio parte D. Maraví". camas y equipos médicos para la adecuada atención de los enfermos. mandé dar sepultura eclesiástica. habiéndose habilitado menores pabellones para pacientes de precarios ingresos. con cruz alta en el cementerio general de esta ciudad al cadáver de la adulta Leonor Álvarez-Calderón. con lo que la donación de este filántropo limeño fue completa. vecino de esta ciudad. El terreno en el que se constuyó el edificio era de propiedad de las Hermanas de la Caridad. su viuda María Lacroix. yo José del Carmen Maraví.Trascripción del acta de defunción de Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya que obra en la Iglesia Santa Fe de Hatun Xauxa: “Leonor Álvarez Calderón Jauja. Y para que así conste lo firma José del C.

Placa recordatoria de la Familia Álvarez-Calderón enterrados en el Presbítero Maestro de Lima. siendo uno de los accionistas mayoritarios de la Sociedad Ganadera del Centro. El nombre de Leonor figura abajo. además.Inhumación de Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya en el Presbítero Maestro (Lima. Era. empresario minero de numerosos centros de extracción mineral en Pucará. . Él era un próspero comerciante que poseía grandes extensiones de tierras en las zonas de Alpamina y San Pedro de Caujo. A su muerte. Quería mucho a su familia de la que nunca se separó. su viuda y su hermana Clarisa Olavegoya Yriarte de Álvarez-Calderón jamás se separaron. Morococha y Huancavelica. origen de la actual firma Laive. Es de resaltar. dos cosas de don Domingo Olavegoya Yriarte. finalmente. 1913).

el que una vez rescatado por las autoridades. dio lugar a un nuevo entierro el año pasado. y de donde fuera sustraído su féretro.Domingo Olavegoya Yriarte relacionado: .Esta es la historia que necesitabamos resaltar para que los jaujinos sepamos a quién debemos agradecer la existencia del Hospital Domingo Olavegoya y la gravitación que en su construcción tuvo Leonor cuyos restos fueron trasladados a Lima el año 1913 al Cementerio Presbítero Maestro. lugar donde se encuentra enterrada Leonor La breve existencia de Leonor Álvarez-Calderón Olavegoya y el dolor de su desaparición. Mausoleo de la familia Álvarez-Calderón en el Cementerio Presbítero Maestro. son los ejes centrales para que Jauja cuente con uno de los más importantes centros hospitalarios del país. Post . sumado al profundo cariño y desprendimiento que tenía Domingo Olavegoya Yriarte por su familia. Esta es la historia que faltaba contar. con lo que se cerrarían tres sepelios: Jauja (1906) y Lima (1913 y 2008).

y el ingeniero Torres.Un viejo museo llamado Presbítero Maestro Publicado en General | 18 comentarios » | Visto: 4597 veces Sanatorio Domingo Olavegoya El Hospital “Domingo Olavegoya” de Jauja tiene sus orígenes allá por los años 1900.000 libras peruanas de oro. cuando los estragos que había producido el terrible mal de la peste blanca o tuberculosis. Durante estos años se conformo una comisión con el propósito de construir un sanatorio precedida por la Universidad Nacional de San Marcos e integrada por los doctores Dulanto M. Esta enorme letalidad se debía a la indiferencia con que se había mirado el progresivo crecimiento de tal mortífero mal. para la construcción del sanatorio. determino definitivamente la construcción del sanatorio de Jauja y con el legado del filántropo don Domingo Olavegoya Iriarte. . En 1918 se realizaron los contratos para la construcción del sanatorio. El 22 de febrero de 1905 se eleva el informe señalando la posibilidad de que el sanatorio se construya en Jauja o Tamborique...000 libras peruanas de oro. Odiozola E. Avendaño L. el 12 de Marzo de 1906 la comisión encargada. la donación consistió en un monto de 10.Cementerio Presbítero Matías externos: Maestro . personaje adinerado de la alta sociedad limeña. En 1903 por Resolución Suprema la UNMSM es facultada para rembolsar 80.Links . eran alarmantes (25% de mortalidad total) y los hospitales de Lima se encontraban colapsados con la atención de pacientes tuberculosos. experimento la dicha de ver curada de la terrible enfermedad de la tuberculosis a su querida hija. quien después de un penoso peregrinaje infructuoso por los mejores especialistas de la época..

Planillas y Fondo. Michael Fort. también la dificultad del ferrocarril central. En forma verbal Michael Fort comunico a la Reverenda Superiora Sor Luisa que en sesión de junta se acordó que la fecha de apertura del establecimiento al servicio del publico se el 5 de Enero de 1922. razones múltiples. Inspector Michael Fort. tales como la dificultad de viajar por motivos de trabajo y ocupaciones del Sr. No se realizó la inauguración del Hospital “OIavegoya” la idea de inaugurarla. por las interrupciones producidas por los derrumbes y urgencia de entregar al servicio de la humanidad doliente. Fueron los pabellones de San Miguel (Cirugía – Medicina) y Santa Luisa (Consultorios Externos. iniciándose la labor administrativa con la aplicación del Reglamento de Admisión.El 21 de setiembre de 1921. la denominada Junta de Hospitales por medio del Inspector Sr. lo primeros pabellones que albergaron a los siguientes pacientes: Gratuitos: Mujeres Fernanda de la Portilla Carmen Alomía Maria Consuelo Carrillo Clara Louchon Petronila Caceda Hombres Damion Huayta . fue postergada en muchas oportunidades. hace saber que el nombre del establecimiento será Hospital Domingo Olavegoya y no Sanatorio. con miras a una mayor proyección institucional.

hizo que se creen nuevos pabellones. eran previamente examinados por el Director del consultorio “BYRON” Dr. se transfiere al Ministerio de Salud Publica y Asistencia Social. Raúl Guerra Cuevas. El 16 de Julio de 1923 ingreso la primera enfermera titulada Felicita Cernaque en calidad de paciente y a la vez como personal contratado. los mismos que eran visados por la Reverenda Madre Superiora Sor Luisa. El primer paciente extranjero fue el Ministro Encargado de Negocios de China quien ingresara en Marzo de 1923. sigue el Dr. Michael Fort y los pacientes provenientes de Jauja recibían examen medico para ingresar al sanatorio. Bardales y don Demetrio Olavegoya (Miembro de la Beneficencia Publica de Lima. con estudios y especialización en Francia. visado por el Inspector Sr. clínico seguidor de la Escuela Medica – Francesa. En 1929 se inaugura los pabellones de Oficiales (Pediatría) y Tropa (GinecoObstetricia). fueron internados pacientes famosos que se desarrollaron en la vida militar. quien otorgaba en certificado. luego se inauguran los pabellones de Santa Luisa y Santa Rosa en 1923 y en 1926 el pabellón San Miguel. Según las versiones escritas existentes se deduce que las primeras administradoras fueron religiosas y se considera al Dr. enviada a Jauja manifestó que se estaría gestionando la venida de un Medico de Suiza para ocupar la Dirección). escritores. el Dr. Corvetto. Augusto de las Casas como primer director por desempeñar las funciones de Jefe Medico. Aronbal. miembros de familias reales. S. La fama del Hospital “Olavegoya” fue creciendo y su prestigio rebaso las fronteras del país y ya por entonces era conocido mundialmente.Vicente Mújica Los pabellones de Santa Elisa y Santo Domingo fueron los primeros puestos en servicio el año 1922. entre otros. Planificación y Abastecimientos) pabellón Santo Domingo (Neumología) y pabellones de San Martín y San Vicente (Psiquiatría). quien en carta del 19 de abril de 1926. científico medico y especializado en Alemania y el Dr. . La Historia del Hospital “Domingo Olavegoya” fue menguando con la aparición de los quimioterapicos. ministros. científicos. José García Frías. La afluencia de pacientes nacionales y extranjeros. posteriormente se construye los pabellones de Santa Elisa (Personal. el Dr. consecuentemente fue disminuyendo el apoyo de la Beneficencia Publica de Lima y Callao. política nacional. en cumplimiento a la política de salud que ordenaba la integración de los servicios de salud. Los siguientes Directores fueron el Dr. directores de las Fuerzas Policiales. Klinge. Y es así como en 1961 el 15 de Noviembre con R. Cuenta la historia que los pacientes provenientes de Lima.

. siendo director el Dr. en la gestión administrativa del Hospital “Domingo Olavegoya” del Dr. dejando las labores en manos de profesionales y auxiliares de la salud. Manuel Adrian Acosta. Dra. Queda pendiente de historial en lo que corresponde a los directores de los años 1987 al 2008. Dr. Pedro Misael Martinez Alfaro. Jorge Fidel Capcha Espinoza. ENFERMERA Ingresa el 16 de julio de 1923. Dr. la primera enfermera titulada Felícita Cernaqué en calidad de paciente y a la vez como personal contratada. Pedro Misael Martinez Alfaro. Rosario Landa Galarza y finalmente en la actualidad Dr. Dr. Francisco Rodríguez Rodríguez.En 1964 la labor de las religiosas de la caridad llego a su término. Dr. maestría y doctorado. La gestión ha iniciado una etapa de cambios en función a las competencias adquiridas en capacitaciones que se viene efectuando dentro y fuera de la institución. Actualmente el Hospital “Domingo Olavegoya” cuenta con profesionales de la salud y de las ciencias administrativas. Carlos Daniel Huaringa Santisteban. Grimaldo Barrios. PRIMER PACIENTE EXTRANJERO En Marzo de 1923 ingresa el Ministro Encargado de Negocios de China. En los años 60 las acciones del hospital fueron reorientadas a las labores propias de un hospital. muchos de ellos con especialidades. Dr. En la década de los 80 se logro que el hospital se convirtiera en centro de referencia a nivel regional en las atenciones de salud mental y psiquiatría. Nelson Ninamango Solís. Petronio Izaguirre y Jefe del Departamento de Psiquiatría el Dr. con miras a seguir elevando la calidad de atención que se brinda a la población objetivo conformada por las dos provincias Jauja y Yauli Oroya.

era de la opinión de construirlo cerca de Lima. Sor Luisa y otras distinguidas religiosas impusieron la disciplina. Ministros. PACIENTES FAMOSOS A través de la vida hospitalaria de este nosocomio hubieron pacientes famosos que desarrollaron en la vida militar. Don Ernesto Odriozola manifestó que en su práctica de veinte años había visto «muchas curaciones en Jauja». la higiene. Política Nacional. ordenadas por su comunidad religiosa. Capítulo II: Clima y Tuberculosis (Continuación) La discusión. La capilla de Cristo Pobre fue inaugurado en 1922 siendo padrino el Señor Presidente de la Republica Don Augusto B. la caridad y el respeto a los pacientes y personas. las Ciencias. CRISTO POBRE Paralelo con el crecimiento del Hospital Olavegoya merece un reconocimiento especial de parte del Pueblo Católico a las hermanas de la Caridad de “San Vicente de Raúl” p ues ella con el ejemplo de Sor. terreno comprado por la liga Antituberculosa (terrenos de cultivo de Psiquiatría). El Dr. según leemos en El Comercio.AMPLIACIÓN DE TERRENOS En la carta del 19 de abril de 1926 se consulta sobre la compra de terrenos adyacentes posteriores. Bravo opinó que se construya un sanatorio en Jauja. El Dr. así como Mujeres Bellas de la Sociedad Limeña y de diversos departamentos. Leguia. en todo caso. Don Abel Olaechea insistió en sus conclusiones: ya no había necesidad de sanatorios. los buenos modales. que no se construyera el sanatorio en Jauja. en el campo de las Letras. discutiéndose el precio y recomendándose efectuar la compra de 2 a 3 centavos por metro cuadrado. Príncipes u miembros de Familias Reales Extranjeras. Olaechea sostuvo su informe. es decir. Martha. fue larga y apasionada. pues se carecía de datos precisos respecto a su eficacia y. ciudad que goza de fama empírica «porque la ciencia no ha dicho la última palabra en Climatología» (nos parece que hasta la fecha no la ha dicho). lo que se necesitaba eran . Enrique Basadre afirmó que los climas no influyen en la marcha de la enfermedad. el Comercio y la Banca. Lamentablemente por razones que ignoro en 1964 se retiran. Literatos a tratar sobre el Hospital “Olavegoya” mas conocido mundialmente como SANATORIO OLAVEGOYA por entonces no obstante se cambio su nombre original de HOSPITAL OLAVEOYA. dejando un gran vacío en nuestro centro hospitalario. esto inspiro a muchos Poetas. Directores de las Fuerzas Policiales Auxiliares.

a la falta de aglomeraciones y a la sequedad de la atmósfera. lo cual daba armas a los detractores de esa ciudad climática. la mortalidad de los tuberculosos en Jauja. Arias Soto y Basadre. manifiesta que Lannelongue. lo urgente era la construcción de un sanatorio. era un decidido partidario de los dispensarios. según la experiencia recogida por ellos en sus enfermos. Finalizó aquella trascendente sesión con la serena idea de Odriozola. En las alturas «hay menos tuberculosos porque hay menos aglomeraciones». Por otro lado. y dice crudamente y con criterio realista y avanzado para la época: «El dilema del tuberculoso es: o se cura en un sanatorio mientras su familia se muere de hambre o trabaja en la calle hasta que muere». en donde manifiesta que lo que interesa no es un sanatorio sino la asistencia familiar de los enfermos y además la creación de dispensarios. con lo cual «nada de maravilloso y específico podía tener un clima como ése». a pesar de haber sido un ardiente panegirista de Jauja. según Eyzaguirre. 50 al borde del mar y 50 quedaron en el subsuelo oscuro y húmedo del Instituto Pasteur de París. médicos «de cultura poco común». Los días 9 y 10 de diciembre el mismo diario vuelve a tocar el punto. no aceptaba sanatorios y menos aún los de altura y así vemos que en el capítulo de su tesis titulado Acción de los climas en la curación de la tisis manifiesta que la altitud no tiene acción específica (136). Los buenos efectos observados en la evolución de la tisis en las alturas hay que referirlos a la pureza del aire. quienes le habían dado muy buenas opiniones respecto a Jauja. alcanzaba una cifra de 32%. había dejado deslizar graves errores en su opúsculo. El Comercio dedicó su editorial a la sesión del día 2. Elías De Orellana. Inocularon con bacilos de Koch virulentos a 150 cobayos: 50 de ellos fueron enviados a las montañas. firmado por los Drs.dispensarios y salas para tuberculosos en los hospitales generales. 211. y por ello los autores dedujeron que la influencia del clima era nula en la evolución de la tisis. Dos días después. Anchorena y Pesce. publicando inclusive el informe de la Comisión de hospitales de la Beneficencia. Olaechea. Este autor en su tesis. siendo ahora la época de los dispensarios y que si se quería construir un sanatorio se lo hiciese en Tamboraque. ya lo hemos citado largamente en páginas anteriores. un magnífico estudio y puesta al día en los conocimientos relativos a la tuberculosis (136). pues es la primera clarinada en favor de la asistencia social de los tuberculosos indigentes que se realizó en el Perú (8). Barazzoni relataba haber conversado con los Drs. p. el 4 de diciembre. con enfermedad adquirida en ese lugar. opinión a la que se unía Olaechea. En su capítuloProfilaxis de la tuberculosis en Lima. Pocos días después Almenara Butler. hace reproducir un artículo suyo del 7 de enero de 1906. El Dr. El resultado de la experiencia es que vivieron más tiempo los cobayos que quedaron en París. Hizo resaltar el decano que don Abel Olaechea opinaba que «los sanatorios habían ya pasado de moda. En 1908 don Abel Olaechea presenta su tesis doctoral a la Facultad de Medicina. en el mismo diario del 24 de diciembre de 1907. Achard y Gaillard habían hecho una experiencia demostrativa en París. Basadre argüía que. Barazzoni opinó que el sanatorio debía construirse en Jauja y dijo que Zapater. quien pidió que se pasen circulares a los médicos para que informen sobre la bondad del clima de Jauja. además de los abundantes datos históricos que ya hemos . El columnista concluye que si bien no era de su incumbencia criticar dicho informe. Esta noticia la consignamos. Acción de clima.

33. Se discutió alrededor de 15 años sobre si debía construirse el sanatorio en el llano. Hermoza decía haber efectuado un viaje a Jauja y Huancayo haciendo mediciones termométricas e higrométricas y concluía que a su parecer. «En Concepción. pero ya que no exisía servicio de agua y desagüe en aquella ciudad proponía a Concepción como la sede del sanatorio a construir. Manifiesta además que en la Beneficencia existían S/. ofrece una explicación para la fama de Jauja: habiéndose indicado desde la más remota antigüedad el cambio de clima para la curación de la tisis. La Memoria de la Beneficencia de Lima de 1907 nos manifiesta que las expectativas eran contradictorias. «en la Magdalena por ejemplo». El balance es negativo. campiña encantadora. nos dice que el Sanatorio Militar de Jauja había cesado de funcionar (167). dice que éste debe construirse cerca de Lima. aún existiendo un acuerdo de la Beneficencia del 7 de abril de 1905 por el cual debía construirse un sanatorio en Jauja. habiendo curado algunos. Naturalmente las expresiones vertidas por Olaechea y Basadre en la sesión del 2 de diciembre de 1907 fueron duramente com-batidas. y hasta se había dudado de la eficacia de los sanatorios. En 1909. grandes bosques de árboles». había sido reconsiderado posteriormente sin ningún resultado (2). decía Hermoza. Este acuerdo. completamente infundada la fama de especificidad que se le da». en la altura y si en la altura en Jauja o en Tamboraque. 6. el clima de Jauja no reúne las condiciones requeridas para que se pueda ubicar en aquel lugar un sanatorio y es por tanto. y terminaba: «visto que las nuevas orientaciones científicas conducen a abandonar la iniciativa se aconseja la venta del terreno para emplear el dinero en obras más productivas» (70). estando ese año de 1908 alquilado en S/. Así vemos que en 1908 el Dr. Insiste una vez más en que debe construirse dispensarios y en caso se persistiera en construir un sanatorio. pueblo que también gozaba de cierta fama climática en la curación de la tisis.comentado. se . Olaechea finaliza con estas palabras: «en los lugares de altura del país la tuberculosis se desarrolla lo mismo que en la costa. don Elías Samanez. en su tesis de bachiller. sin embargo. la vida de un hombre puede hacerse hasta con quince soles al mes». que existía una nueva iniciativa tocante a la ubicación y que la sesión del 2 de diciembre de 1907 no había conducido a nada concreto. era natural que los enfermos de Lima viajaran a Jauja. era Jauja una estación sanitaria ideal. Ahora bien. ya que posee «bastante agua.095 soles destinados a la construcción del sanatorio y hacía mención que las memorias de la Beneficencia desde el comienzo del siglo trataban el asunto sin decidirse nada. La Memoria del año 1908 menciona que ocho años antes la Beneficencia había adquirido un terreno en Tamboraque por S/. dado que ésta era la ciudad más importante del centro del país y la que ofrecía las mayores ventajas para un cambio de residencia. Decididamente era «la belle époque». Aquí ponemos punto final a esta subdivisión de la Época Republicana.000. la fama fue extendiéndose hasta darle virtudes superiores a las que tenía. 150 soles. Nicolás Hermoza publica un artículo titulado Clima de Jauja (84) en el que se asombra de las expresiones remitidas por dichos autores y según las cuales se clasificaba de «leyenda» la bondad del clima de Jauja en la curación de la tuberculosis.

También se pensaba en la construcción de sanatorios marítimos para niños pobres. Manifestaba Olaechea. en el informe que presentó al Ministro de Fomento pidiendo la creación del dispensario. Pero esto ya sucedía en 1916. se eligió Jauja y finalmente no se hizo nada. en vista de que los miembros de las comisiones nombradas no pudieron ponerse de acuerdo sobre si correspondía a Jauja. . pues nos dan enseñanzas para nuestro futuro. solicitaba se construyera en la playa de La Chira. En 1913 el Dr. En cuanto a la idea del sanatorio. don Gabriel Olano reactualiza el pedido de Olaechea y Valdizán sobre la creación de dispensarios presentando un plan de organización al Concejo Provincial de Lima (140). Y posteriormente el Dr. quien con fecha 21 de marzo obtiene la resolución por la cual se crea el Preventorio Antituberculoso Juan M. En 1910 se ve la aprobación por la Junta Particular de la Beneficencia del pedido del inspector del Hospicio de Lactantes don Carlos Álvarez Calderón de construir un sanatorio de ese tipo (13) y que don Eduardo Bello.. en La Crónica Médica de 1911.Se crea el primer dispensario antituberculoso El pedido de creación de un dispensario antituberculoso fue original de Abel Olaechea y Hermilio Valdizán quienes se dirigen a la Sociedad Médica Unión Fernandina solicitándole que haga campaña para la creación de un dispensario antituberculoso. c. En 1911. Tamboraque o San Lorenzo el honor de contar con ese establecimiento. En 1911 no se había iniciado ninguna obra a causa de la controversia. Durante los años 1909 y 1910 la situación era de expectativa. por esos años estaba abandonada. pues la idea de construirlo estaba ya en los archivos. Abel Olaechea.compró terreno en Tamboraque. propugnador de los dispensarios. como primer director se nombró al ilustre Aníbal Corvetto.684 Lp destinados al sanatorio que podían ser puestas a disposición de la construcción del dispensario (138). con los fondos que estaban destinados al sanatorio. Olaechea que acababa de regresar de París presenta el 27 de setiembre de 1911 su informe a la Dirección de Salubridad acerca de la lucha contra la tuberculosis relatando sus observaciones en los dispensarios antituberculosos de París proponiendo la creación de ellos en Lima aunque haciendo hincapié de que no era la única medida a tomar (138). Byron. La sociedad que presidía don Miguel Aljovín acogió el pedido pero no tuvo éxito en su gestión (137). siendo presidente de la Beneficencia don Manuel Montero y Tirado. o sea que transcurrieron dos años entre la resolución de creación y la inauguración del Preventorio (139). proponiendo su creación en vista de los progresos cada vez mayores del flagelo (162). que la Beneficencia poseía 2. la Mar Brava o en San Lorenzo (23). la cual hizo que con fecha 5 de abril se archivara el expediente. Raúl Rebagliati es el primero en lanzar la idea de la creación de una Liga Antituberculosa. Y llegamos al año 1914 en que el viraje es decisivo pues es nombrado Director de Salubridad el Dr. Es importante hacer la revisión histórica de los hechos ocurridos. Y se usaron los fondos destinados al sanatorio.

y además «aquella que indicaba el Sr. por lo menos. el autor. valiéndose de inoculaciones en cobayos. no tienen mayor acción pues los cobayos inoculados murieron siempre. Aconsejaba que antes de enviar un enfermo a Jauja se piense en dos cosas: a) el estado económico del enfermo y b) el estado de las lesiones pues el clima por sí solo no basta para la curación. 250. poco antes de la inauguración del dispensario. 100. otros factores más o menos empíricamente estudiados como la luz difusa. el ozono desprendido en las tempestades. d.Ese mismo año de 1913 aparece la tesis de bachiller en Medicina de Bardales. la intemperie. Por el contrario. De este trabajo concluyó Bardales que la influencia del clima de Jauja en la curación de la tisis es nula (20). Con lo cual le reconocía acción «para algunas formas». Ramón Ribeyro. Y en su parte experimental. señaló a Jauja como la ciudad ideal. La obra se inició en 1918 en el terreno que ya . la Sociedad Médica Unión Fernandina con fecha 11 de setiembre formó una comisión destinada a elaborar una Cartilla de Profilaxis Antituberculosa. estas propiedades al bacilo. En 1917 don Augusto Pérez Araníbar en la Memoria de la Beneficencia de ese año anunciaba que el costo de la obra sería de S/. muy digna de encomio.000 soles a base del informe del ingeniero enviado al efecto. La comisión afirmaba además que los climas de altura son «entre nosotros particularmente favorables para el tratamiento de diversas formas de tuberculosis y que una larga experiencia profundamente arraigada en el concepto popular ha demostrado la excelencia de la zona de Jauja como paraje de muy ventajosas condiciones por su clima». Olavegoya en su testamento». la cual estuvo formada por Corvetto. Rebagliati. como dato interesante para la historia de nuestra lucha antituberculosa mencionaremos que en 1915.. La comisión que formó la Beneficencia de Lima para dictaminar sobre la ubicación del sanatorio. anuncia en 1916 que en setiembre de ese año la institución había recibido S/. Olavegoya. El autor trató de demostrar en ella la nula influencia del clima sobre el bacilo de Koch y tuvo el mérito de tener base experimental aunque rudimentaria. Carvallo y Gastiaburú (127). Bardales decía: «la acción benéfica del clima no se ejerce por igual para todas las formas de la tisis». para cuyo fin era el legado del Sr.El Sanatorio Olavegoya de Jauja La Memoria de la Beneficencia de Lima que presidía don Manuel Montero y Tirado. Ernesto Odriozola y Ricardo Salcedo. y que ya hemos citado al comienzo de este trabajo. Bardales encontró que solamente la luz solar directa hace disminuir en las primeras horas de acción y perder completamente después. Bardales afirmaba equivocadamente que la tuberculosis no era conocida por los antiguos peruanos y explica el origen de enviar a los enfermos a Jauja para la curación de su tuberculosis como una obra de la casualidad. debido a la época en que fue realizada. Finalmente.000 soles de los albaceas de don Domingo Olavegoya cumpliendo el legado testamentario de dicho señor. la temperatura ambiente. trató de demostrar la influencia de los diversos factores del clima de Jauja en la viabilidad y virulencia del bacilo de Koch. fue integrado por los Drs.

En 1941 se inauguró el pabellón de La Purísima. los que. Cardich y Acosta. en caso de faltar camas. se inauguraron los pabellones de Santa Luisa y Santa Rosa en 1923. Raúl Guerra. ésos fueron los mejores años del sanatorio indudablemente. para dejarla en marzo de 1932 en que toma la dirección del sanatorio el Dr. no podían ocupar los ambientes de los pacientes pagantes.ocupaban en parte las hermanas de Caridad desde años anteriores. realizando una profusa labor. Gregorio Monge tisiólogo jaujino que por entonces residía en aquella ciudad así como en los primeros trámites directivos. siendo su primer director el Dr. la jefatura del sanatorio la ocupó el Dr. García Frías hasta 1952. Y así llegamos a 1922. Jacques Aronvald tisiólogo francés contratado por la Beneficencia. donde hemos trabajado con Aguilar (Efraín y Edgardo) Jinés. Mayorca. quien encuentra el Sanatorio Olavegoya en una época de declinación debido a que ya había aparecido la antibioterapia específica de la enfermedad y era menor el éxodo de los pacientes pagantes a Jauja. En la tarea de escoger la ubicación del sanatorio en el perímetro de Jauja intervino también el Dr. manifestando que en nuestro país «existe la mejor estación climática de altitud». De las Casas abogaba por la mayor creación de sanatorios con responsabilidad médica absoluta refiriéndose específicamente a la necesidad de sanatorios de altitud entre nosotros. Alfonso De las Casas y su asistente el Interno don Augusto Gamarra. De las Casas ocupó la jefatura del sanatorio de 1921 a 1925. Leonidas Klinge. la Administración del Hospital. que se reciban 40 enfermos gratuitos y 27 de paga y que se contrate con las Hermanas de Caridad. En 1952 se hace cargo de la dirección el Dr. No podemos resistir la tentación de agregar a esta breve nota sobre el sanatorio. La mayor parte de los enfermos del sanatorio quedó en calidad de gratuitos. el 29 de agosto de 1923 y luego el 29 de febrero de 1924 siempre en las columnas de El Comercio. J. el documento inédito firmado por el Dr. Después de los pabellones de Santa Elisa y Santo Domingo. año en que abre sus puertas el Sanatorio Olavegoya. que fueron los primeros puestos en servicio en 1922. y en 1926 el pabellón de pagantes de San Miguel. fue esforzada. Quintana. . Un año después. eficaz y digna de todo elogio. La administración de García Frías fue sin lugar a dudas la más fructífera para la marcha del sanatorio. Finalizando esta resumida historia del Sanatorio Olavegoya debemos decir que indudablemente tuvo su época de oro en la lucha antituberculosa en el Perú. Raez. El 16 de junio de 1922 publicó en El Comercio un artículo en que alababa y recomendaba los beneficios que podían obtenerse con la luz solar en Jauja y en la curación de la tuberculosis. en 1942 Fray Martín y en 1944 San Vicente. En 1929 se inauguraron los pabellones de Oficiales y Tropa y en 1931 ocupa la dirección el Dr. Luis Pesce. Guerra. En 1920 la Comisión Ejecutiva del Hospital Olavegoya (como opinaba Pérez Araníbar que debía llamarse) determina que éste se inaugure tan pronto como se terminen las obras provisionales.E. Por ello en 1955 debieron clausurarse cuatro pabellones de pagantes. Señalemos de paso que la labor del Dr. distinguido tisiólogo huancaíno.

quien nos lo ha proporcionado y en el que da su opinión sobre el clima de Jauja en el tratamiento de la tuberculosis. En realidad éste presenta diferentes ventajas. la conveniencia de establecer un sanatorio para tuberculosos en Jauja: Memorándum del Dr. luis pesce El alba del nuevo siglo se ha abierto en el Perú con llave de oro. Pedro D. Pero la obra más grandiosa y útil. consiste en el Sanatorio de altura. para cuyo efecto no podía ser más acertada la elección del valle de Jauja. por existir buenos caminos que la ponen en comunicación con diferentes puntos de la República. por medio del ferrocarril a la Oroya. y podría facilitarse aún más su tránsito por medio de un hotel en su punto intermedio. Gallagher. por medio de una carta dirigida por uno de sus miembros. sus excepcionales condiciones climatológicas favorables a la curación de la tuberculosis. 2. y por otro. que esta llamada a formar (como acertadamente lo observa el Dr. Sosa) colonias agrícolas o industriales. el Dr.. a saber. Y aquí es el caso de desechar la otra objeción que algunos han señalado respecto a los peligros y maltratos que sufrirían los enfermos en este largo viaje. El plan acordado por esta comisión no podía haber sido más adecuado y práctico en la triple forma en que ha sido concebido. Belisario Sosa.padre de nuestro maestro el profesor Hugo Pesce. el que tiene una cómoda gradiente. la tercera condición favorable que presenta Jauja. marcando el primer paso decisivo en la gran lucha contra el mayor flagelo de la humanidad. por un lado la especial conformación y situación topográfica de su valle. es el fácil acceso a ella. En fin. pero en el caso de Jauja hay que tener en cuenta. Es verdad que a esto podría objetarse. al señor Director de El Comercio y publicada en el número del día 15 de enero de 1901. presentado a la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima. sobre todo con la Costa y la capital. además de una hermosa nota periodística que se publicó en el periódico Sucesos del Centro de Huancayo. en primer lugar. el proyecto concreto de la construcción de un sanatorio para tuberculosos. con el contingente de los enfermos que saldrían del sanatorio convalecientes o definitivamente curados. que un sanatorio no debe construirse cerca de las grandes aglomeraciones o centros de la actividad humana. la gran sequedad y pureza de su atmósfera. la especial ubicación del sanatorio proyectado al extremo norte del valle. como se dirá después. su hermosa y extensa campiña. por su laborioso e inteligente Director Dr. considerando esta enfermedad como problema social. y de ésta a Jauja por el camino llamado de Cachi-Cachi. La comisión encargada por esta sociedad de estudiar la mejor manera de llevar a la práctica esta obra trascendental. en segundo lugar. destinado a recibir al tuberculoso curable. etc. porque hay que tener en cuenta que precisamente a este sanatorio deberían sólo acudir . llenando así todos los desiderata de la asistencia del tuberculoso en sus diferentes períodos. ha comunicado ya al público sus primeros acuerdos. la dirección de los vientos. justamente apreciadas en el Perú y en el extranjero.

en donde los enfermos del pulmón provenientes de la Costa «acostumbrándose suavemente a este cambio preparen sus órganos respiratorios para la gimnástica forzada del clima de Sierra». para los tuberculosos cuyas condiciones no les permitieran afrontar este rápido cambio de clima. en la que abundan los yoduros. valiéndome al efecto en este último viaje de la entusiasta cooperación del señor subprefecto de la Provincia Coronel Dn. la que situada a una legua al noroeste de la población. y presenta el más halagüeño panorama que hace recordar al viajero algunas regiones privilegiadas de la Suiza y de las Prealpes de Italia. las más propicias a la creación de bosques. según el análisis cualitativo hecho por el inteligente malogrado Dr. proporciona otros beneficios. Ibarra. por lo que he aceptado gustoso el encargo de suministrar los datos que he podido adquirir sobre el particular. presentan en sus faldas suaves ondulaciones y hermosas mesetas. pudiendo extenderse la mirada desde la ciudad de Jauja hacia los pueblos y campiñas que se van escalonando a las orillas del Mantaro. denominado Tambo. situado a media legua de distancia al sureste y a sotavento de la ciudad. una muy propicia disposición del terreno. parques. Director de Beneficencia y Alcalde de la ciudad. el que preconiza su benéfico uso en la tuberculosis en su interesante y bien meditada . En compañía de estos caballeros hemos recorrido varios puntos del hermoso valle de Jauja. ofrecer amenos entretenimientos en bote y los saludables ejercicios del bogar y de la caza de los numerosos animales acuáticos que animan su superficie. José María Zapater. entre muchas otras ventajas de orden secundario. Además aquel lugar reúne las más apetecibles condiciones para una instalación de este género: cerros que. la comisión ha proveído sabiamente la proyectada estación sanitaria en un lugar intermedio entre Lima y Jauja. que se abre al sur. y en fin. En fin. y que al mismo tiempo no tengan lesiones cardio-vasculares y extensas destrucciones de tejido pulmonar (cavernas). presenta una hermosa y extensa altiplanicie. Carlos y Abrill. la que brota de las diferentes vertientes y proviene de las alturas libre de cualquier contaminación. Ahora bien. encontrando entre ellos dos que reúnen las mejores condiciones para la instalación de un sanatorio. al mismo tiempo que protegen de los vientos con su altura y configuración. como el de corregir con su evaporación la extrema sequedad que algunos reprochan al clima de Jauja. siendo precisamente éstas las que pueden hacerle peligrosa la rápida traslación por grandes elevaciones. y del señor Luis A. y aún la permanencia en un clima de altura. y sobre todo Jauja. domina la célebre laguna de Paca. una suficiente cantidad de agua. además de embellecer soberanamente el panorama. Y por otra parte. la que está protegida de los vientos por un cerrito de suave inclinación. paseos y jardines. mi profesión me proporciona frecuentes ocasiones de visitar estos lugares de altura. hay que señalar de preferencia la de este lugar. este y norte sobre el inmenso y pintoresco valle. una agua potable de buena composición. El otro lugar es una hermosa y ancha quebrada. El primero. la que permite orientar la fachada principal del sanatorio del modo más favorable para defenderla de los vientos dominantes y exponerla a los rayos del sol.los tubercu-losos que se encuentran en el 1º y 2º períodos de la enfermedad. en donde precisamente existen o se proyectan actualmente los mejores sanatorios para tuberculosos.

y no sale ningún canal de derivación. El señor subprefecto Coronel Abrill. lo que el régimen severamente higiénico inherente a todo sanatorio hace imposible. A la realización de esta obra concurren en este momento muchas circunstancias felices. ahora bien. ni aún en la vecindad.monografía sobre el clima del valle de Jauja. que nos proporcionan hoy día los grandes adelantos de la higiene. filtración y desvío de los materiales expelidos. En estos apuntes así a la ligera no es posible poder establecer en detalle un punto de comparación entre estos dos lugares. en Paca hay suficiente agua fresca y pura que viene de las alturas. por la constante y escrupulosa desinfección que en ello se observa. mientras que en Paca los desagües irían naturalmente a la laguna. Por lo contrario. sería el caso de poner en obra en este sanatorio todo el sistema de desinfección. dos obras que gravarían demasiado el presupuesto del sanatorio. ha sido la próxima visita que hará a esta provincia un ingeniero civil. y el segundo se refiere a la conveniente situación topográfica del lugar indicado. de la que nadie hace uso como agua potable. Sin embargo como éstas (según he dicho arriba) podrían aprovecharse para la curación de los tuberculosos. como esta agua no podría servir sino para los servicios bajos. pero el primero presenta el grave inconveniente de ser muy árido. Por otra parte. no vale la pena detenerse a considerar que se halle situado a barvolento de la población. y que está ya en uso en muchos sanatorios modernos. caseríos y chacras situados en ambos lados de su largo curso. los desagües en Tambo se dirigirían forzosamente al río Mantaro. perdiéndose sus aguas en el subsuelo. y se lleven a cabo los trabajos de irrigación de su extensa y fértil campiña. en el corto tiempo en que se encuentra al frente de esta provincia. porque está probado que la tuberculosis se propaga esencialmente por contagio y por absorción de los bacilos. y con la cultura y el entusiasmo que le caracterizan ha gestionado ante el Gobierno la manera de lograr se aumente considerablemente la escasa dotación de agua potable de que al presente disfruta Jauja. del cual ni siquiera se divisa la ciudad. con el objeto de llevar a cabo los importantes estudios de que se trata. el que irriga los terrenos y provee el agua potable a una multitud de pueblos. por no poseer vertientes de agua. En efecto. nos debe preocupar una cuestión de igual importancia. publicada en 1871. cual es la de los desagües. con la que se podría dotar el sanatorio con un gasto insignificante. ha comprendido las verdaderas necesidades del lugar. a fin de evitar la posible contaminación de las aguas y terrenos situados más abajo del sanatorio. aun este argumento hace inclinar la balanza en favor de Paca. por lo que habría que traer este elemento mediante una larga y costosa canalización desde el río Mantaro. y que sería imposible encontrar superiores en otra parte. y esto por dos motivos: el primero. Dadas las muchas y excepcionales condiciones que reúne este lugar denominado Paca (cuya etimología quechua significa lugar escondido). En su cometido entrará por . se necesitaría traer en cañerías el agua potable de la escasa dotación de la Samaritana desde más arriba de un kilómetro. Consecuencia de su gestión ante el ilustrado y progre-sista Gobierno que rige los destinos de la nación. destrucción. y aun sirven a los animales que en ella viven y que constituyen una excelente alimentación. y aún más.

Así. y cuya pronta ejecución se impone. quiso dejar una constancia durable de su patriotismo y espíritu humanitario fundando el gran Sanatorio de Schwendi para los tísicos indigentes. son prendas del mas brillante éxito y poderoso motivo para esperar que pronto el azote. debe esperarse mucho en orden a la realización del sanatorio proyectado.mucho el auxilio que. auxiliada por la munificencia del Congreso Nacional. se le oponga vigoroso dique que neutralice y disminuya notablemente sus efectos. cantidad consignada hoy en el presupuesto adicional del año 1900. el hecho de haber tomado la iniciativa de la obra la primera Institución Beneficente de la República por su cultura y los amplios recursos con que cuenta. Luis Pesce Tarma . y el decidido apoyo que su Excelencia el Presidente de la República prestará no hay duda a tan importante como inaplazable fin. tantas víctimas ocasiona. como la ciudad de Berna en el año 1891. Jauja. De su actividad. puede proporcionar para el éxito completo del trabajo que respecto al mencionado sanatorio me ocupa. en lo que a su profesión atañe. y del firme propósito que le anima para procurar a la localidad los mayores beneficios. enero 28 de 1901 Lima. ha puesto al servicio de este pueblo su patriotismo y sus dotes administrativos. 04 de febrero de 1901 Dr. partida Nº 73. Así mismo el señor Ibarra. pues vendrá a llenar la imperiosa necesidad que exige el enérgico tratamiento de la terrible enfermedad que hasta hoy. el que votó por ley de 25 de enero de 1871 la suma de 20 mil soles para construcción del sanatorio de tuberculosos en Jauja. e injustamente. contando también con los buenos elementos de que están formados hoy las dos instituciones que él dirige. En fin. al conmemorar la séptima centuria de su fundación y el sexto jubileo secular de la Confederación Suiza. pues. en su doble cargo. así mismo el Perú celebrará el advenimiento del nuevo siglo con la fundación del primer sanatorio para tuberculosos en Sudamérica. cuyas consecuencias se dejan sentir diaria y considerablemente.

pero fue concretado aún más desde el punto de vista teórico en el trabajo que el Dr. Carvallo y Luis Pesce se asocian para fundar el primer Sanatorio Marítimo del Perú. Tal documento dice: «de las colonias marítimas.) P.D. Esta conferencia no llegó a realizarse y aprovechamos para decir de paso que la única referencia escrita que hemos podido obtener respecto a la opinión de Corvetto está contenida en la Memoria del Preventorio Byron dirigida al inspector de dicho preventorio. Corvetto viajó a Jauja con ocasión de la inauguración del sanatorio a fin de dictar algunas disposiciones administrativas. su muy Atto. En 1919 los Drs. Quedo de Ud. Congreso Nacional de Medicina declara que no habiendo clima específico para la tuberculosis las ventajas . de la permanencia en el campo. Por otra parte. informe cuya copia tendré el gusto de remitirle.Mi distinguido señor: Me es grato acusar recibo de su apreciada de Enero 29 y de su «Memorándum» sobre sanatorio para tuberculosos en Jauja. de las estaciones de altura. poco antes de la inauguración del Sanatorio Olavegoya. por iniciativa de la Liga Antituberculosa de Damas. La Crónica Médica de 1927 transcribe los «Votos y Recomendaciones» del I Congreso Nacional de Medicina realizado en Lima del 15 al 25 de diciembre de ese año y cuya Recomendación Nº 73 a la letra dice: «El 1er. Constantino J. deberá presentar su informe a la Junta. y S. la Academia Nacional de Medicina había confeccionado un programa para una Conferencia Antituberculosa uno de cuyos temas debía ser desarrollado por Aníbal Corvetto y Alfonso De las Casas y se refería al «Estado actual de nuestros conocimiento sobre la climatoterapia de la tuberculosis». y fue publicada en la Memoria de la Beneficencia de Lima de 1917 (152). En La Crónica Médica de 1923 (49) consta que. Dr. Este proyecto no llegó a encontrar feliz solución. cuantos beneficios podrían reportarse si debidamente implantados pudiera el suscrito disponer de creaciones de esta especie para mandar a ella los enfermos designados». Gallagher Época Actual Vamos a concluir refiriéndonos brevemente a los trabajos aparecidos de cuarenta años a esta parte. Luis Pesce presentó en julio de 1922 a la 1º Conferencia Peruana del Niño. Como puede Ud. (Do. de la organización apropiada del trabajo. y dentro de pocos días la Comisión especial que presido.S. Miguel Aljovín. agradeciéndole los lisonjeros conceptos respecto a mí que en este emite. trabajo que tituló La Cura naturista integral y el Solarium artificial en donde se refiere nuevamente al proyectado Sanatorio Marítimo de La Herradura y a la formación de Colonias Andinas para diferentes formas de tuberculosis y en zonas de mediana altitud (154 y 155). el mismo que deseaban ubicar en La Herradura. suponer me he ocupado con gran interés del asunto.

defiende el establecimiento de sanatorios contra la opinión aparecida en esos días (febrero de 1931) de que debían ser sustituidos por dispensarios. Está de acuerdo en que el sanatorio está muy lejos de Lima y propone la creación de otro más próximo a la capital. En ese mismo año el Dr. en Chosica por ejemplo (15). En marzo de 1931 De las Casas. decía que no existía clima específico para la curación de la tuberculosis. En este trabajo De las Casas manifiesta haber efectuado algunos estudios meteorológicos como los que había efectuado Zapater en 1871. de tal manera que la sequedad y la gran irradiación solar del clima de Jauja lo catalogan entre los climas excitantes indicados en algunas formas de la . El primero es el de Augusto Gamarra: Los Climas andinos y el tratamiento de la tuberculosis (73) en el cual. que vino a Jauja atraído desde España por la fama de este clima en la curación de su tuberculosis (de la que mejoró apreciablemente al decir de su biógrafo. En 1930 De las Casas publica en El Comercio de Lima.que reportan los sanatorios se deben exclusivamente al régimen de asistencia higiénico-dietética que se sigue en estos establecimientos y que no existen por lo tanto razones científicas que hagan necesario su ubicación en regiones de gran altitud» (42). pero que en forma secundaria sí actuaban determinados climas exaltando o modificando las defensas. pero por la que de todas maneras sucumbió a raíz de «una neumonía» en noviembre de 1903). en donde manifiesta que su observación de varios años lo llevaba a considerar el clima de Jauja mejor que el de Suiza. de acuerdo con el criterio moderno y como De las Casas lo había ya manifestado. En este año aparece en Madrid el libro del Padre Manuel Monjas. Klinge en 1931. De las Casas concluía que la acumulación del ozono en las alturas impedía la acción destructora sobre la célula orgánica y ejercida por los rayos ultravioletas y que ese gas era microbicida y estimulante de las combustiones orgánicas (50). Augusto Gamarra publica en El Porvenir de Jauja y en cuatro números sucesivos un artículo en el que solicita que se establezca en Jauja algunos de los métodos de curación utilizados en Europa. Aronvald. El libro contiene apreciaciones interesantes sobre la favorable influencia del clima de Jauja en la evolución de la tuberculosis y. que ya hemos citado largamente (119) y que fuera escrito a la Memoria del Padre Francisco Blanco García. tras los cuales afirmaba que no existe un clima específico para la curación de la tuberculosis. nuevamente en El Comercio (51). por lo demás. es un relato de viajes muy interesante. quien había sido director del Sanatorio de Jauja. pero que tal método sí era un medio propulsor del tratamiento. En 1934 aparecen dos artículos firmados separadamente por dos profesionales que trabajaban en Jauja. un artículo referido al ozono en los climas de altura. en La Prensa del mismo año manifiesta que las propiedades terapéuticas del clima de Jauja están a punto de perderse por los humos de la fundición de La Oroya. al regresar de Jauja declara en La Prensa de ese año (92) que el sanatorio está a la altura de cualquier establecimiento europeo y sugiere la construcción de otro establecimiento de ese género en Obrajillo o en Tamboraque.

en la que precisa algunas de las indicaciones de la climatoterapia de altura en la tuberculosis (52). José E. y manifiesta que la mortalidad por tuberculosis en Jauja ha experimentado un rápido ascenso a partir de 1910 (el ferrocarril llegó a Jauja en 1908). En El Comercio de 1934. Nosotros hemos oído afirmar al entonces director del Sanatorio Olavegoya en 1943 «que la tuberculosis que no se cura en Jauja no se cura en ninguna parte» queriendo afirmar simplemente que Jauja era el último refugio para el desdichado enfermo una vez fracasados los medios de cura de la época en otras regiones. en cierto modo de acuerdo con Gamarra. Fue fiel creyente en la eficacia del clima de altura en la curación de la tuberculosis. la radiología. García Rosell inicia una investigación tendiente a establecer la naturaleza de los fenómenos que la altura produce sobre los organismos específicamente enfermos de tuberculosis pulmonar. que la mayor parte de fallecidos son inmigrantes. no es bactericida. pero que de todas maneras las defunciones por tuberculosis en Jauja son menores que las . García Frías. y que los jaujinos rendían poco tributo al mal. García Frías dirigía el Sanatorio Olavegoya desde 1932. pues también se contrae la tuberculosis en Jauja: los «casos de contagio se producen a pesar del clima». En el mismo año García Frías firma con Augusto Gamarra una carta en la que solicitan la creación de una verdadera lucha antituberculosa y una red dispensarial y sanatorial para resolver el problema creado por la gran cantidad de nuevos enfermos (77). Concluía pidiendo estudios climatológicos concienzudos. los que no se han realizado hasta la fecha. la hematología y la exploración manométrica de sus respectivas cámaras de neumotórax terapéutico. Carrión». ofrece una conferencia en la Asociación Médica Peruana «Daniel A. decía que el clima no influye sobre «la tuberculosis sino sobre el tuberculoso». comprobando que ella aumenta conforme se asciende a la altura. como lo hacían nuestros ilustres predecesores de siglos pasados. en 1935. Jauja y Huancayo. no es específico. y después de varias consideraciones en las que trata de demostrar que el clima no es sino un elemento coadyuvante en terapia antituberculosa. En 1936 es Ovidio García Rosell quien en su tesis doctoral nos da datos sobre la tuberculosis en los Andes. que el clima tenía influencia directa y primaria en la curación de la tisis. Ese mismo año García Frías publica un estudio estadístico titulado La tuberculosis en Jauja (75) en donde precisa que sus datos son muy relativos. con miras al fin utilitario de normalizar técnicamente la indicación de la terapia de altura en nuestro medio. sin afirmar de ninguna manera. Tarma. Inducido por el tránsito corriente de tuberculosos entre Lima. Ésta es en síntesis la opinión que tuvo García Frías sobre el clima. permitiéndosele defenderse mejor de la agresión bacilar. De las Casas. García Frías sostiene esas ideas. dando a entender con esto que modificaba favorablemente el «status» biológico del paciente. De seis enfermos tuberculosos que llevó de Lima estudió la clínica. Manifiesta que Jauja no es una panacea.tuberculosis pulmonar actuando siempre como agente secundario. concluye pidiendo la creación o más bien la transformación de Jauja en una ciudad sanitaria dedicada al estudio de la fisiología y patología andinas (74).

proyecto que había fracasado. Por esos años (1941-1942) estuvo en el tapete el proyecto de construir un hospital-sanatorio en el lugar que ocupaba el Cuartel Guardia Chalaca del Callao. El proyecto no llegó a prosperar. García Rosell y Juan Werner. al comentar la tesis de Francisco Vásquez Álvarez. después de 300 años de recibir tuberculosos en su ciudad. al tiempo que da directivas clarísimas e inclusive señala la importancia de la creación en ese hospital de una sección de cirugía del pulmón. Juan Werner y José García Frías. en la Revista Peruana de Tuberculosis. al referirse a la ubicación del futuro Hospital-Sanatorio «Hipólito Unanue». en las columnas de El Comercio del 18 y 19 de enero de 1937. en las inmediaciones de una gran ciudad. al comentar el artículo La evolución histórica de la tuberculosis en el Brasilde Rafael Paula Sousa. decía Zavaleta: «no somos solamente los médicos los que hacemos está indicación (la de viajar a la altura). Su trabajo concluye con la insistencia en la creación de una Ciudad Sanitaria modelo en Jauja. para la que veía un porvenir brillante (22). Teodoro Zavaleta también se ha ocupado de la climatote-rapia de la tuberculosis en la época actual. Barton en El Comercio de 1942 hace referencias al proyecto de construir un hospital-sanatorio en el sector del cuartel Guardia Chalaca del Callao. y además a considerar que el clima debe tener alguna acción profiláctica. pues no hay clima específico para la enfermedad. (que nunca llegó a construirse) se muestran decididos partidarios de que tal nosocomio no se levante en un lugar de altura de nuestro país (80). Estos hechos conducían al autor a pensar en la resistencia adquirida por la familia jaujina. Manifiesta Barton estar de acuerdo con la opinión de que el clima tenía influencia secundaria en el tratamiento de la tuberculosis. La alergia tuberculínica en la provincia de Canta. dando lugar a comunicados de la Sociedad Peruana de Tisiología y de los médicos parlamentarios Rubin y La Puente en defensa de la idea. proyecto al cual hemos aludido antes al comentar el artículo de Barton. de 500 a 1 000 camas.de Lima. pues era notoria la escasa difusión de la tuberculosis en la población jaujina. La Revista Peruana de Tuberculosis en sus números 3 y 4 publica el informe de la comisión que presidió Augusto Pérez Araníbar y que formaban Guillermo Almenara. Zavaleta. Ovidio García Rosell. la tradición popular empuja a estos pobres enfermos a las serranías y Vox populi. Luis Cano Gironda. Uno de los lugares sugeridos era el hospital en Guardia Chalaca. Ya en 1941. comisión de estudios que había tenido por objeto establecer en diversas regiones del país Centros de Asistencia. Vox Dei» (204). desgraciadamente. Algunos años después Arias Schreiber en El Comercio de 1941 dice específicamente que no hay clima eficaz contra la tuberculosis. pero advierte que era impostergable la creación de un amplio hospital-sanatorio en las cercanías de Lima. protegidos de los vientos y de la humedad (14). está . pero que éste debe actuar en forma secundaria y de acuerdo con las nuevas tendencias señalaba que lo mejor en el aislamiento eran los hospitales sanatorios. lo que fue combatido. ya que hubiera permitido al Callao contar con un hospital-sanatorio de 1 000 camas como se solicitaba (129).

El Sanatorio cuenta su historia . como se piensa nuevamente. publica en El Comercio de enero de 1956 (82) un artículo en el cual hace algunas consideraciones sobre las manifestaciones clínicas de los enfermos en el sanatorio. En 1947 comienza la etapa antibiótica y en 1949 se inaugura el Hospital-Sanatorio Nº 1 de Bravo Chico cerca de Lima. Con Zavaleta se cierra la bibliografía tisiológica referente a la climatoterapia de la tuberculosis en nuestro país y que hemos tratado de reactualizar y revisar minuciosamente a fin de dejar bien sentado. quien en la sesión del 15 de noviembre de 1957 de la Sociedad Peruana de Tisiología y Enfermedades Respiratorias y cuyo resumen publicó La Prensa del día siguiente bajo el título «Se demuestra que el clima influye en la incidencia de la tuberculosis». Director del Sanatorio Olavegoya. Y finalmente es Zavaleta. Se pronuncia además opuesto a la idea de clausurar el sanatorio y transformarlo en Hospital Regional. la climatoterapia de altura recibe aún un golpe de la Sociedad Peruana de Tisiología cuando esta entidad declara que no existe clima específico de la tuberculosis. en estos tiempos modernos de quimio-antibioterapia y cirugía de exéresis. Posteriormente se escuchan aún algunas voces favorables a la climatoterapia de altura. de la menor afluencia de enfermos a Jauja. ese crecimiento es menor en Samne a 1 500 m de altura y es nulo en Otuzco a 2 635 m de altura y esperando 120 días antes de tirar los tubos del mismo cultivo que fue positivo en Trujillo. que si Jauja no fue la panacea de la tuberculosis como se creyó primitivamente y como lo pensaron Zapater y sus continuadores por lo menos ha representado «un momento» decisivo y benéfico en la historia de la terapia antituberculosa en nuestro país. el consenso humano de varias generaciones se ha encargado de comprobar que el clima de Jauja. Raúl Guerra. Es ya la época del ocaso. Guerra es del parecer que la quimio-antibioterapia específica sumada a la climatoterapia de altura en Jauja puede dar resultados más eficaces y rápidos que los observados en la costa. La pequeña objeción que se le hace a Zavaleta es que es posible que tal hecho ocurra debido a la carencia de oxígeno en el tubo de cultivo y al vacío realizado al calentar la boca del tubo de prueba en la altura (206). que no hay que confundir cura climática con cura sanatorial y. 3. ni cirugía pulmonar. nos dice que los cultivos de bacilos de Koch realizados a diferentes alturas crecen en forma muy diferente.de acuerdo en aceptar la influencia benéfica del clima de Jauja y dice: «creemos que los raciocinios anteriores descartarán los prejuicios que sobre climatoterapia y altura tenemos: lo que pasa es que entusiasmados por los éxitos terapéuticos modernos hemos olvidado analizar nuestro ayer tisiogénico» (205). que el clima no impide el contagio de la enfermedad tuberculosa (130). manifestando muy acertadamente que «desde hace trescientos años y mucho antes de que ni soñemos» con antibióticos. si no cura siempre. ni siquiera con sanatorios. obra muy favorablemente en el tratamiento de la tuberculosis pulmonar. finalmente. con crecimiento común y corriente en Trujillo a 47 metros sobre el nivel del mar.

Sanatorio Olavegoya de Jauja. El clima de Jauja: Varios siglos antes de que yo naciera. de . Así. como en un puerto obligado entre los farallones y vaivenes de la vida. cada humano que habitó sus pabellones tiene su propia historia que detuvo su nave y le hizo anclar en sí. mis rejas frontales que injustamente me dieron un aire de cárcel. habla el Sanatorio. los antibióticos y la penicilina se apresuraron a ponerme un epitafio.. las nunca escritas pero que yo me sé. Pero: «. como polvillo de oro al atardecer. domingo de faldas chillonas y gritos citadinos con aires de campo. están las novelas que un poco con sangre y otro poco con tinta escribieron Carlos Parra del Riego y Pedro del Pino Fajardo. mi vida se apagó antes de medio siglo.. llamado Domingo Olavegoya. como una paloma blanca herida a medio vuelo. Conversan. También están las otras historias. Hablan mis muros altos. A esta Jauja que le trajo cuando menos un rayito de esperanza para su niña y en agradecimiento construyó el sanatorio que lleva su nombre.. tiñe su pañuelo y tiñe la vereda gris. estamos en la plaza de Jauja de los años 20. Unos minutos después expira la niña y su padre llora desconsolado.. las miradas afiebradas. como dijo don Quijote cuando cayó malo su cuerpo flaco y hasta de repente tuberculoso... Fui testigo y confidente. esperanza y frustración. Los vecinos notables lucen trajes domingueros y se dejan estar entre el pórtico de la Catedral y la Glorieta. yendo siempre en declinación de sus principios hasta llegar a su último fin». Gruesos eucaliptos y sauces llorones dan su nota de frescura al sofocante calor del mediodía en la plaza principal de Jauja. se cuentan la última. la fama de Jauja. las promesas dichas a media voz que casi siempre agonizaban cuando el crudo invierno mordía las carnes enfermas. junto al melancólico recuerdo de los tebecianos que ganaron batallas a la muerte.. hablan los cipreses seculares a cuya sombra se enjugaron muchos dramas cotidianos y en cuyas ramas. Domingo Olavegoya bendijo esta tierra. Ese hombre. Tose.. Ahora la tenía entre los brazos.. las que yacen en el fondo del tintero. la gente la mira sorprendida y un hombre acude desesperado. pasean.. De pronto la calma se quiebra con un grito. reposan todavía las pisadas extinguidas.. ya entró por la puerta grande de las historias de mi pueblo y. esta vez. acaudalado comerciante limeño había traído a su hija con la esperanza de que sanara.Niña Murió al Mediodía* Domingo de feria. Las cosas humanas no son eternas. pero mi nombre. Sí. sin vida. cae sobre la vereda. pálida como el vestido blanco que lleva puesto. Porque cada enfermo. Una niña..

de puño y letra en el registro de ingresos está la firma de Carlos Parra del Riego. lo de Tupac Yupanqui. Eso. hermano de Juan el poeta huancaíno. publicó Opúsculo sobre la influencia del clima del Valle de Jauja en la enfermedad de la tisis pulmonar.Xauxa. las aventuras del japonesito que se murió de miedo. pero la vida teje otras cosas. al filo de la tarde. lo registró un cronista indio. Y ustedes no vayan a creer que esto yo lo invento por aurolear a esta ciudad de Jauja. Carlos Parra del Riego vino de Lima pensando sanarse y volver. el narrador y periodista. vino hacia mí... extenuados por la enfermedad. a quien le doy mi más plena fe: Guamán Poma de Ayala. las del ardiente capitán Pantoja que soñaba con una amante. por ejemplo. pero su autor no volvió. De allí para adelante el maravilloso clima de Jauja y el bacilo de Koch se encargaron de borrar las distancias del descendiente de virreyes y del hijo de siervos. por el ferrocarril. y su novela. El inseguro paso de los tebecianos era asaltado por bandadas de chiquillos armados de canastas con almibarados fiambres de pregoneros canillitas y luego. a reposar perentoriamente sus males pulmonares.. se fue a Huancayo y vivió allí hasta el 23 de enero de 1939. llegó hasta los oídos de Túpac Inca Yupanqui y el todopoderoso señor. para no volver más. pobres. bautizando al tren como «de los condenados» y se curó y volvió a Lima y viví yo más de treinta años en su recuerdo. La novela Sanatorio relata solamente una parte de mi historia: el apasionado amor de dos seres que tienen una sola noche de amor antes de morir. aunque con amargura. Un hombre con mucha fe. Abatidos por la fiebre. muchos subían al tren despidiéndose para siempre de sus familiares. llamado Pedro del Pino Fajardo. En la creencia de que su novela Sanatorio iba a provocarle serios problemas. desde los cantos del mar hasta las nieves perpetuas. Mientras que otro periodista. está llena de fe. las diferencias de los pabellones (hombres. ricos). pensando morirse y escribió también una novela. En 1871 José María Zapater. El tren llegaba a dos luces. las viejas calles estrechas y demacradas mis rejas. el murmullo helado del viento entre los árboles de la alameda Ricardo Palma. que pudo ser la Capital del Perú si Pizarro no nos hacía la jugarreta. Fue el 10 de enero de 1936 cuando vino y el 3 de octubre de 1938 cuando huyó de mí. Vinieron de todos los tipos y de todos los colores. mujeres.. las revueltas contra la mala alimentación. He oído muchas de sus conversaciones y siempre han coincidido en la zozobra que significó para ellos cruzar los Andes. eminente médico de su tiempo. las rejas del temido Sanatorio y las ojivas exóticamente góticas de la capilla de Cristo Pobre. El tren de los condenados: La mayoría de mis habitantes llegaron con el tren de Lima. los entretelones de quienes se . la enfermedad es una mala mujer que tiene siempre los ojos vendados. pensando no volver nunca a Lima. tramontando los Andes desde el Cusco vino hasta aquí. en que murió. donde se demuestra las grandes ventajas del ozono del cielo jaujino para vencer los males del pulmón.

de los sueños y los delirios de los tebecianos. Bueno. pero también de la muerte como un compromiso ineludible con la vida. «Si muero me voy a morir riendo» dijo una vez para animar a un recién casado que lloraba porque su recién estrenada esposa no iba a visitarle. y nunca nieva en Jauja y de los zapatitos de charol de los niños de ese pueblo y bueno.. de los entretenimientos y los paseos dominicales. En ella «Manolete» dice que ha decidido colgar los trastos. Pero el hombre está enfermo del pulmón y tiene que ir a una ciudad de la sierra a curarse. un poco que sí porque Valdelomar describe Lima y luego a una mujer y después a un hombre que persigue su perfume. la última en el ruedo. de los avances médicos y de la bondad de la gente. ni hablar. hasta allí. llegó a Jauja otro narrador y periodista. el signo trágico se le puso en el camino. del 28 de agosto de 1948. Está enfermo y quiere venir al Sanatorio para recuperarse. ¿Y La Ciudad de los Tísicos de Valdelomar? Los literatos. que fue impreso en los talleres de La voz de Huancayo y estuvo en los escaparates de la querida Librería «Llaque» de Huancayo en 1941. España.. un poco que sí y el otro poco que no. Es decir. y es testigo de muchos dramas de los tuberculosos. un Miura . Pero digo que no porque la novela de Valdelomar apareció en 1911 y a mí me inauguraron recién en 1921. Masma y Pancán. Va en tren y llega. que por donde van siempre andan averi-guando cosas. Sin embargo. La firma un tal Manuel Rodríguez Sánchez a quien en el planeta de los toros le llaman «Manolete». Leyó Sanatorio de Carlos Parra del Riego y al ver que «las cosas no eran tan negras» como se pintaban escribió otro libro: Sanatorio al desnudo. Esta novela trata de los romances y de las cosas tiernas. En Jauja no hay zapatitos de charol sino unos zapatones hechos en Julcán.. El Gran Torero «Manolete» pidió venir al sanatorio*: La carta está fechada en abril de 1946 y viene de Sevilla. Dice que sabe del clima benigno de Jauja. me han preguntado muchas veces si Abraham Valdelomar se inspiró en mis muros y mis pabellones para escribir su novela La Ciudad de la Tísicos.sentían condenados a morir. Poco después de aparecer Sanatorio en 1938. Este divertido señor que también compartió mis muros por buen tiempo se llamaba Pedro del Pino Fajardo. Y esa tarde.. aún recuerdo el eco de su cantarina voz y las agudas ocurrencias que precedían a sus desbordantes carcajadas.. Era ayacuchano. «Manolete» murió matando a «Islero».. cortarse la coleta y dejar los ruedos. Luego el escritor habla de la nieve que cae. esos tipos medio raros.

Si bien ya se había puesto en boga en Europa la cura sanatorial y se había inaugurado en Inglaterra el primer dispensario antituberculoso destinado a intensificar el diagnóstico de la enfermedad en sus primeras etapas y a consejos para la prevención de la misma. Los médicos particulares como Odrizola. Merkel enviaban sus enfermos a Jauja. el Dr. Villar. la buena alimentación. es decir la hospitalización para el reposo. cuando tenían suerte de conseguir una cama en las salas de medicina general de los principales hospitales de Lima. Nuestros tuberculosos. este comienza a interesarse en el tratamiento de la tisis bajo los postulados reinantes. es decir el reposo en cama. José Neyra Ramírez El nuevo siglo se inició con los métodos tradicionales en el tratamiento de la tuberculosis. titular en el hospital y compañero de Carrión. algunos ensayos de quimiotera o de seroterapia e inclusive de tuberculinoterapia que fracasaron. el 2 de Mayo y el de Santa Ana donde a fines del siglo pasado se había comenzado a agrupar a las enfermas en la Sala de San Luciano y en el 2 de Mayo al inicio del siglo en la sala de San José que después se llamó de San Andrés y cuyo médico era "monterito". Manuel Montero. la climatoterapia de altura y el neumotórax de reciente aplicación. es decir. 43 • Nº 1 • 2000 Crónicas LA TERAPÉUTICA DE LA TUBERCULOSIS EN EL SIGLO XX Autor: Dr. que abundaban eran internadas. en el coso de Linares. Cuando se recibe de médico Anibal Corvetto en 1903. Anterior publicado por el Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos Enfermedades del Torax. hombres y mujeres. En Córdoba yace su cuerpo y entre archivos del Sanatorio de Jauja una petición suya que nunca llegó a cumplirse.en Jaén. En 1908 se abre la Sala de Santa Rosa del Hospital 2 de Mayo y ahí Corvetto intensifica en forma infatigable su labor fisiológica y es en 1911 cuando introduce el primer método activo en el tratamiento de la tuberculosis como fue la colapsoterapia . Vol. La afilada figura de «Manolete» quedó para siempre en Linares. esas novedades no habían llegado a nosotros. reconocida celebridad en climatoterapia cuya fama venía desde tiempos remotos tal vez desde el incario como se asegura.

2. A esto siguió la implantación del régimen Sanatorial contó en Europa. la Etionamida. asociándolo a la climoterapia al iniciarse el funcionamiento del Sanatorio Olavegoya en Jauja. Desde entonces se toma conciencia que han pasado a la historia los métodos clásicos en el Control de la Tuberculosis que dirigía en la División de Tuberculosis el Profesor Luis Cano Gironda se establecieron las bases actuales del control que son: 1. inaugurado en 1922 que tuvo su época brillante bajo la dirección de LE. Peschiera. da el golpe de gracia a esas técnicas clásicas al demostrar que un tuberculoso bien tratado cura igualmente en el hospital o sanatorio y en el régimen domiciliario o ambulatorio. . Nos estamos refiriendo a la estreptomicina que se vendía a cuenta gotas un frasco o dos de 5gr. y García Frías en Jauja. la thiosemicarbazona. Llega después el PAS: ácido paraminosalicilico y poco después en 1952 la Isoniacida medicamento superior a los anteriores que lo comercializa la casa Squibb con el nombre de Nydrazid y Roche con el nombre de Rimifón. problema que sería mejorado por Jacobaeus de Suecia muchos años después. Las drogas iniciales como la estreptomicina. la Isoniacida. Este fue un gran paso en el tratamiento de la enfermedad aunque desgraciadamente no eficaz en todos los casos por la presencia de bridas o adherencias. Pero seguía en boga la cura sanatorial y hasta que en 1958 la experiencia de Madras (India) patrocinada por la Unión Internacional contra la tuberculosis.Despistaje precoz dando importancia a la baciloscopia positiva. Pero en 1950 llega a nosotros el primer antibiótico activo contra la enfermedad debido al genio de Waksman. Descalzi y siguiendo la misma corriente terapéutica se inaugura en 1947 el Hospital Sanatorio N° 1 de Bravo Chico donde se hace medicina y cirugía de la enfermedad en adultos. Se pensó enseguida en la tuberculosis infantil y en la prevención de la misma y así en los primeros años de la década del 30 se inauguró el Sanatorio Infantil de Collique que primero se llamó Preventorio y que dirigió hasta su muerte el Dr. También se comenzó a utilizar la aplicolisis con plombaje utilizando bolitas de ping pong como colapsautes.gaseosa o neumotórax artificial implantado por Carlo Forlanini de Pavia a fines del siglo XIX. Huaco.Tratamiento ambulatorio y de preferencia controlado utilizando las drogas más eficaces como son la Rifampicina. Lo que motivaba grandes colas que hemos visto en el Ministerio de Salud. Los mismos cirujanos anteriores las introdujeron en nuestro medio. la Pirazinamida y el Etambutol. Luego comienzan a aparecer tímidos ensayos de tratamiento quirúrgicos con la toracoplastias que iniciaron por un lado Colichon. García Frías entre 1932 y 1952.

062 con una morbilidad 193.Cicloserina. El último Informe del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis del año 1997 nos manifestó que ese año se examinaron 766. En el segundo período presidencial de Manuel Prado se declaró obligatoria la vacunación para los recién nacidos. En la época del aislamiento de los enfermos ya se utilizaba la vacunación BCG introducida en el Perú por Max Arias Schreiber.319 sintomáticos respiratorios: se diagnosticó y trató gratuitamente a 47. Como se ve al terminar el siglo. .1*100000 habitantes indicando una disminución de 24. con las nuevas Terapéuticas de esta enfermedad secular y con un buen programa de control que mantenga y supere el número de los que reciben la administración gratuita de los fármacos actuales y de los que vendrán se podrá vislumbrar en el Perú el Control seguro de la endemia. han pasado a ser medicamentos de relevo.6% en relación a 1992. menos eficaces con excepción de la primera. En la actualidad se ha incorporado al Programa Nacional de Vacunaciones que figura en el Calendario Nacional de Vacunaciones. En la prevención de la enfermedad se ha hecho progresos. la antiquísima "enfermedad de los pobres".