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CAPÍTULO

1
Avance
......., J J.
}:!¿l monopotzo
ASI TODOS los cines cobran precios distintos a las personas que pertenecen a grupos di-
1 -ferentes. Los estudiantes pagan un precio; los adultos otro; las personas mavores otro.
"-"Algunos cines venden   de entradas a un precio unitario mucho más bajo que
el de las que venden en taquilla. Y algunas veces las personas que asisten a los espectáculos
por la tarde pagan mucho menos que las que asisten por la noche. Ninguna de estas prácticas
seria de espera.r en nuestro modelo dela competencia perlecta, según el cual todos los com-
pradores pagan un único precio por un producto totalmente estandarizado (la llamada ley de un
solo precio).
Los mismos propietarios de los cines que cobran precios diferentes a cada grupo siguen una
práctica muy distinta cuando se trata de los artículos que vende una empresa subcontratada den-
tro de sus locales. En este caso, casi siempre funciona la ley de un solo precio. Los estudiantes,
los adultos, las personas mayores, los jugadores profesionales de baloncesto, el clero, los de-
pendientes de las estaciones de gasolina y todos los demás clientes pagan exactamente los mis-
mos precios por las palomitas de maíz. Lo mismo ocurre con los precios de las bebidas refres-
cantes y de los caramelos. Sin embargo, estos precios suelen ser mucho más altos que en las
tiendas de alimentación y en otros establecimientos minoristas y, desde luego, mucho más altos
que cualquier indicador razonable del coste marginal de ofrecerlos.
Como veremos, las dos conductas --cobrar precios diferentes por las entradas, por una par-
te, y cobrar precios elevados y uniformes por los artículos que se venden dentro de los locales,
por otra- son perfectamente coherentes con io que predice ei modeio económico sobre ei úni-
co vendedor de un bien o un servicio.
La tarea de este capítulo es examinar la estructura del mercado que menos se parece a la
competencia perfecta, a saber, el ntonopolio, decir, el caso del mercado abastecido por un
único vendedor de un producto que no tiene sustitutivos cercanos. Analizaremos cuatro facto-
res que conducen a esta estructura del mercado: (1) el control de   clave, (2) las econo-
mías de escala, (3) las patentes y (4) las licencias del Estado. A continuación, vemos que la re-
347
348 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
gla del mmfopolista para maximizar los beneficios a corto plazo es igual que la que utilizan las
empresas perfectamente competitivas. El monopolista expande la producción si el aumento del
ingreso es superior al de los costes y la reduce si la pérdida de ingreso es menor que la reduc-
ción de los costes.
A continuación examinaremos la conducta del monopolista cuando se encuentra ante la po-
sibilidad de vender en varios mercados distintos. En este caso, la lógica del análisis coste-be-
neficio también constituirá un útil marco para analizar la decisión de la empresa de alterar o no
su conducta actual.
El siguiente paso es examinar las propiedades del equilibrio del monopolio desde el punto
de vista de la eficiencia. Veremos que, a diferencia de lo que ocurre en el caso perfectamente
competitivo, el equilibrio del monopolio no agota las ganancias que pueden derivarse del in-
tercambio. En general, el valor que tiene para la sociedad una unidad adicional de producción
es superior al coste que tienen para el monopolista los recursos necesarios para producirla. Ve-
remos que a menudo se ha pensado que eso quiere decir que el monopolio es menos eficiente
que la competencia perfecta. También veremos, sin embargo, que esta interpretación sólo tiene
una reducida importancia práctica, ya que las circunstancias que dan lugar al monopolio raras
veces son compatibles con las que exige la competencia perfecta.
El foco de interés de este capítulo desde el punto de vista de la política económica es el tra-
tamiento que debe dar el Estado a los monopolios naturales, es decir, a los mercados caracte-
rizados por tener unas curvas de coste medio a largo plazo de pendiente negativa. Examinare-
mos cuatro opciones distintas: ( 1) ia propiedad estatal, (2) la propiedad privada con regulación
pública de los precios, (3) la puja competitiva por parte de empresas privadas por el derecho a
serias únicas proveedoras del servicio, (4) la aplicación rigurosa de la legislación antimono-
polio destinada a impedirlo y, por último, (5) la política de laissez faire total, es decir, la política
no intervencionista. Cada una de estas opciones piantea problemas y veremos que ia mejor po-
lítica será, en general, diferente en cada circunstancia.
Definición del monopolio
Un monopolio es una estructura de mercado en la que un único vendedor de un producto que no
tiene sustitutivos cercanos abastece a todo el mercado. Esta definición no puede parecer más
simple y, sin embargo, resulta extraordinariamente difícil de aplicar en la práctica. Considere-
mos el ejemplo de los cines con el que hemos iniciado el capítulo. ¿Es un cine local un mono-
polio según nuestra definición? En las ciudades más pequeñas, al menos, es probable que sea el
único cine que exhiba una película dada en un momento dado. El que sea o no un monopolio
depende evidentemente de lo que entendamos por sustitutivo cercano. Por ejemplo, si el cine
está exhibiendo actualmente Halloween-Parte 8, es probable que haya toda una rica variedad de
sustitutivos cerca.11os de este producto. De hecho, todos los años se estrenan literalmente cien-
tos de películas de terror de baja calidad, cuyos posibles clientes generalmente no tienen que ir
muy lejos si no les satisfacen las condiciones que pone ·un determinado cine.
Pero ¿qué ocurre con un cine que tiene la exclusiva para estrenar y exhibir durante 6 meses
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no existía realmente ninguna película parecida cuando se estrenó. Todo el que quiso verla cuan-
dü el gradü de interés era alto tuvo que negociar con un único vendedor.
El rasgo clave que distingue al monopolio de la empresa competitiva es la elasticidad-pre-
cio de ia demanda a la que se enfrenta la empresa. Recuérdese que en el caso de la empresa per-
fectamente competitiva la elasticidad-precio es infinita. Si una empresa competitiva sólo eleva
levemente el precio, perderá todas sus ventas. En cambio, un monopolio controla significati-
vamente el precio que cobra.
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 349
Desde el punto de vista empírico, una medida práctica para saber si una empresa disfruta de
un poder de monopolio significativo es la elasticidad-precio cruzada de la demanda de sus sus-
titutivos más cercanos. En un famoso proceso judicial antimonopolio, la DuPont Corporation
fue acusada de tener el monopolio de la venta de celofán. A pesar de que la compañía vendía
más del 80 por 100 de todo el celofán, pudo defenderse de esta acusación argumentando que las
elasticidades-precio cruzadas entre el celofán y sus sustitutivos cercanos --en aquel momento,
principalmente el papel de parafina y el de aluminio- eran suficientemente elevadas para que
estuviera justificado agrupar todos estos papeles flexibles para envolver en un único mercado.
DuPont vendía menos del 20 por 100 de la producción total de la industria según esta definición
más amplia de mercado. En una controvertida sentencia, el tribunal consideró que era sufi-
cientemente pequeño para que hubiera verdaderamente competencia.
Eso no quiere decir, sin embargo, que la elasticidad-precio cruzada permita distinguir de una
manera clara e inequívoca un producto que tiene sustitutivos cercanos de otro que no los tiene.
Aunque es posible que no haya habido ninguna otra película como Toy Story, siempre ha habido
otras muchas formas de entretenerse durante dos horas. En el caso de la persona que ansía a
toda costa ver Toy Story, el propietario del cine es un monopolista; pero en el caso de la persona
que busca meramente una buena película, este mismo propietario ha de hacer frente a una dura
competencia. La diferencia entre la competencia perfecta y el monopolio suele reducirse a la
cuestión de cuál de estos dos tipos de compradores es más numeroso. Como ocurre en muchos
otros casos en economía, la tarea de distinguir entre la competencia y el monopolio tiene más de
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Obsérvese atentamente que la distinción entre monopolio y competencia no se basa en la
existencia de una diferencia entre las respectivas elasticidades-precio de las curvas de deman-
da del mercado. La elasticidad-precio que tiene la demanda de mercado de los productos ofre-
cidos por empresas competitivas suele ser, por el contrario, mucho menor que la elasticidad-pre-
cio de la demanda a la que se enfrenta el monopolista. La elasticidad-precio de la demanda es
menor en ei caso del trigo que en ei de ias cámaras Polaroid, incluso aunque ei trigo se pro-
duzca en condiciones casi perfectamente competitivas y las patentes de Polaroid hagan que este
sea el único vendedor legal en la mayoría de sus mercados. La distinción importante entre el
monopolio y la competencia es el hecho de que la curva de demanda a la que se enfrenta la em-
presa competitiva es horizontal (independientemente de la elasticidad-precio de la curva de de-
manda de mercado correspondiente), mientras que la del monopolista es simplemente la curva
de demanda de pendiente negativa de todo el mercado.
Cuatro fuentes de monopolio
¿Cómo llega una empresa a ser la única que abastece a su mercado? Los economistas analizan
cuatro factores, cualquiera de los cuales o una combinación de varios puede permitir a una em-
presa convertirse en un monopolio. Examinemos cada uno de ellos por separado.
l. Control exclusivo de factores importantes. La Perrier Corporation de Francia vende
agua mineral embotellada. Gasta millones de dólares al a.fío en publicidad para anunciar las pro-
piedades únicas de esta agua que son el resultado, según ella, de una confluencia excepcional de
factores geológicos que crearon su ma.'la..."'ltial de agua mineraL En el estado de York, la
Adirondack Soft Drink Company ofrece un producto que es esencialmente agua embotellada
con arultídrido carbónico. Soy incapaz de distingüir el agüa Adiíondack Seltzer del agüa de Pe-
rrier. Pero otros piensan de forma muy distinta y para muchos de ellos no existe ningún sustituto
satisfactorio de Perrier. La posición monopolística de Perrier con respecto a estos compradores
es el resultado de su control exclusivo de un factor que no es fácil duplicar.
350
FIGURA 12.1
Cuando la curva
CMeL es
descendente en
todos sus puntos,
siempre es más
barato que toda la
industria sea
abastecida por una
sola empresa.
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
El control exclusivo de la mayor parte de las existencias mundiales de diamantes brutos por
parte de deBeers Diamond Mines le ha dado una posición monopolística similar. Actualmente,
ha mejorado tanto la calidad de los diamantes sintéticos que a veces pueden engañar incluso a
los joyeros con experiencia. Pero la preferencia de muchos compradores por una piedra ex-
traída de la tierra no es una mera cuestión de mayor dureza y brillo refractivo. Quieren un dia-
mante real y deBeers es la compañía que los tiene.
El control exclusivo de factores clave no es una garantía de poder monopolístico perma-
nente. La preferencia por un diamante real, por ejemplo, se basa en gran medida en el hecho de
que históricamente los diamantes extraídos de la tierra han sido verdaderamente superiores a los
sintéticos. Pero suponiendo que los diamantes sintéticos acabarán siendo totalmente imposibles
de distinguir de los reales, ya no habrá ningún fundamento para preferir estos últimos. Y por
consiguiente, el control de la oferta de diamantes extraídos de la tierra por parte de deBeers de-
jará de conferir poder de monopolio. Constantemente está buscándose la manera de producir
productos existentes y el factor exclusivo que genera el monopolio hoy probablemente queda-
rá obsoleto mañana.
2. Economías de escala. Cuando la curva de coste medio a largo plazo (dados unos precios
fijos de los factores) tiene pendiente negativa, la manera menos costosa de abastecer al mercado es
concentrar la producción en manos de una única empresa. Por ejemplo, obsérvese que en la Fi-
gura 12.1 una única empresa puede producir la cantidad Q* de la industria con un coste medio de
CMeLQ*' mientras que si se repat-te el mismo mercado entre dos empresas, este sube a ClvfeLQ.
12

Un mercado que es abastecido de una manera más barata por una única empresa se denomina nw-
nopolio ;wtural. Un ejemplo que se cita frecuentemente es el servicio ieiefónico iocaL
Recuérdese que en el Capítulo 11 vimos que es posible que la curva CM eL tenga pendien-
te negativa incluso en ausencia de economías de escaia. Eso puede ocurrir, por ejemplo, si el
precio de un factor importante disminuye significativamente cuando aumenta la producción de
ia industria (una economía pecuniaria según los términos del Capítulo 11). Obsérvese, sin em-
bargo, que este caso no da lugar a un monopolio natural. Aquí los precios de los factores de-
penden del nivel de producción de la industria, no de la producción de una empresa cualquiera.
Las economías pecuniarias se aplican con igual vigor independientemente de que sea una
sola empresa la que abastezca al mercado o de que sean muchas.
Estrictamente hablando, pues, es del grado de rendimientos de escala, no de la pendiente de
la curva CM eL, del que depende que tengamos o no un monopolio natural. Cuando los precios
de los factores son fijos, siempre hay, naturalmente, una relación biunívoca entre los rendi-
mientos de escala y la pendiente de la CMeL (véase el Capítulo 10).
3. Patentes. La mayoría de los países del mundo protegen los inventos mediante algún
tipo de sistema de patentes. Normalmente, una patente concede a su titular el derecho a be-
1"1 •• 6""'\. .. I.,...,._D.,.....,._IIr'llo .. I&T'I ID Al
K:;;L IVIVI-,V.-VLIV 1-,11.1 U"""L
$/Q
1 CMÍL
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"-'"'cLQ*
1 1
1 1
1 1

Q*/2 Q*
MICROECONOMÍA Y CONDUCfA 351
neficiarse en exclusiva de todos los intercambios en los que intervenga el invento al que se
aplique. Las patentes tienen tanto costes como beneficios. Por lo que se refiere a los costes,
como veremos, el monopolio normalmente hace que los consumidores paguen precios más al-
tos. Por lo que se refiere a ios beneficios, las patentes permiten realizar un gran número de in-
ventos que, de lo contrario, no se realizarían. Aunque algunos son fruto de la casualidad, la
mayoría son el resultado de grandes esfuerzos y gastos en complejos laboratorios de investi-
gación. Si una empresa no pudiera vender su producto a un precio suficientemente elevado
para recuperar estos gastos, no tendría razón económica alguna para dedicarse a la investiga-
ción y el desarrollo. Sin una patente, la competencia presionaría a la baja sobre el precio has-
ta que éste fuera igual que el coste marginal y el ritmo de innovación disminuiría -espectacu-
larmente. La protección que brinda una patente frente a la competencia es lo que permite a la
empresa recuperar sus costes de innovación. En Estados Unidos, las patentes duran 17 años,
período demasiado largo para muchos inventos y demasiado corto para muchos otros. En con-
creto, existen convincentes argumentos para prolongar la duración de las patentes en el sector
farmacéutico, en el que el proceso de ensayos y aprobación consume casi todos los años que
duran actualmente las patentes
1

4. Licencias o concesiones del Estado. En muchos mercados, la legislación impide la exis-
tencia de empresas privadas. En las áreas de servicios de la autopista de Massachusetts, por
ejemplo, no puede instalarse sin más cualquier restaurante de comida rápida. Los responsables
de la autopista negocian con va..rias empresas, eligen una y le conceden la licencia exclusiva para
instalarse en una determinada área. Como me gustan más los Whoppers que los Big Macs, es-
toy contento de que las aütoridades de la autopista eligieran Burger King frente a ~ c   o ­
nald's. Pero su decisión inevitablemente habrá decepcionado a muchos otros compradores. El
propósito de esta medida es el hecho de que en estos lugares no hay sitio para más de un esta-
blecimiento. En estos casos, la licencia del Estado como fuente de monopolio es, en realidad,
una economía de escala que actúa de otra forma. Pero también se exigen iicencias del Estado en
muchos otros mercados, como el de los taxis, en los que las economías de escala no parecen
constituir un factor importante. Para obtener ingresos, en Estados Unidos muchas universitades
(como Ohio State) venden el derecho exclusivo a la venta en máquinas expendedoras (por ejem-
plo, sólo Coca-Cola o sólo Pepsi).
Las licencias del Estado a veces van acompañadas de una estricta normativa que indica lo
que pueden hacer sus titulares y lo que no pueden hacer. Por ejemplo, en los casos en los que el
Estado concede la licencia exclusiva a una cadena de restaurantes, éstos suelen estar obligados
a cobrar unos precios que no pueden ser más de un 10 por ciento superiores, por ejemplo, a los
que cobran en sus establecimientos no regulados. En otros casos, el Estado cobra simplemente
una cantidad extraordinariamente elevada por la licencia, obligando casi al titular a cobrar unos
precios excesivos. Eso es lo que ocurre en algunos aeropuertos, en los que se adjudica esen-
cialmente a los mejores postores el espacio existente en las terminales para la venta de pro-
ductos al público. Por lo tanto, es más correcto dirigir nuestro enfado por tener que pagar 4$ por
un perrito caliente en el aeropuerto de LaGuardia hacia las autoridades del aeropuerto de
Nueva York que hacia el vendedor.
El factor más importante de los cuatro que explican los monopolios que persisten a largo
plazo lo constituyen las economías de escala. Los procesos de producción suelen cambiar
con el paso del tiempo, lo que hace que el control exclusivo de los factores importantes sea úni-
ca.rnente una fuente tra.11sitoria de monopolio. Las patentes ta.rnbién son inherentemente tra.'1si-
torias. Las licencias del Estado pueden durar, desde luego, mucho tiempo, pero muchas de ellas
no son más que un reconocimiento implícito de la existencia de economías de escala que da=
rían lugar, de todas maneras, a un monopolio.
1
Henry Grabowski, Drug Regulation and Innovation, Washington, D.C., American Enterprise lnstitute, 1976.
352
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
Teniendo presente esta breve visión panorámica de las causas del monopolio, pasemos aho-
ra a examinar sus consecuencias. Para eiio seguiremos el mismo procedimiento que utiiizamos
para estudiar la empresa competitiva. Es decir, examinaremos la decisión de producción de la
empresa y nos preguntaremos si conduce a una situación en la que se agotan todas las ganancias
que pueden extraerse del intercambio. Veremos que la respuesta a la segunda pregunta gene-
ralmente es negativa. Pero para formular una política que obtenga unos resultados mejores que
los del monopolio no regulado, observaremos que es fundamental comprender la fuente ori-
ginal del monopolio.
El monopolista maximizador del beneficio
Supondremos, al igual que en el caso competitivo, que el objetivo del monopolista es maximi-
zar el beneficio económico. Y al igual que hasta ahora, a corto plazo eso significa elegir el ni-
vel de producción en el que es mayor la diferencia entre el ingreso total y el coste total a corto
plazo. El argumento en que se basa este motivo es menos convincente que en el caso de la com-
petencia perfecta, pues al fin y al cabo la supervivencia del monopolista no corre tanto peligro
como la del competidor, por lo que el argumento evolucionista a favor de la maximización del
beneficio tiene menos fuerza en el caso del monopolio. No obstante, nos limitaremos a ver a
qué conductas lleva el objetivo del monopolista de maximizar el beneficio.
LA CURVA DE INGRESO TOTAL DEL MONOPOLISTA
FIGURA 12.2
El precio del
conrpetidor perfecto
permanece en el
nivel de equilibrio
a corto plazo P"
independientemente
del nivel de
producción de la
empresa. Por lo
tanto, su ingreso total
es P" multiplicado
por la cantidad que
vende: IT = P"Q.
La diferencia clave entre el monopolista y el competidor perfecto es la manera en que el ingreso
total y, por lo tanto, el marginal, varían con la producción. Recuérdese que en el Capítulo 11 vi-
mos que la curva de demanda del competidor perfecto es simplemente una línea recta horizontal
en el precio de mercado de equilibrio a corto plazo (llamémoslo P*). La empresa competitiva es
un precio-aceptante, a menudo porque su propio nivel de producción es demasiado pequeño
para influir significativamente en el precio de mercado. En estas circunstancias, la curva de in-
greso total de la empresa perfectamente competitiva es un rayo que tiene la pendiente P*,
como muestra la Figura 12.2.
Consideremos ahora el caso de un monopolista que tiene la curva de demanda de pendien-
te negativa P = 80- (1/5)Q representada en el panel superior de la Figura 12.3. Para esta em-
presa el ingreso total también es el precio multiplicado por la cantidad. En el punto A de su cur-
va de demanda, por ejemplo, vende 100 unidades de producción a la semana a un precio de 60$
por unidad, por lo que obtiene un ingreso total de 6.000$ semanales. En B, vende 200 unidades
LA CURVA DE INGRESO TOTAL DE UN COMPETIDOR PERFECTO
$ por ünidad de tien;po
1
IT= P*Q
/
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 353
FIGURA 12.3
Para que aumenten
las ventas, el
monopolista debe
bajar el precio (panel
superior). El ingreso
tota! aumenta
conforme se
incrementa la
cantidad, alcanza un
valor máximo y
después disminuye
(panel intermedio).
La cantidad en la
que la elasticidad-
precio de la
demanda es unitaria
corresponde al punto
medio de la curva de
demanda; en ese
valor se maximiza el
ingreso total.
DEMANDA, INGRESO TOTAL Y ELASTICIDAD
P ($ por unidad de producción)

60             R
40                          
1 1 r
                                       
o 100 200
1
Ingreso total ($ semanal(;s)
8.000                                 ....
1
1
1
1
1
1
1
1
300
6.000 -------1--------
4.000
2.000
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
400
Q (unidades semanales)
;;___.__ __ .____¡ _ __¡_ _ __¡_ _ _.__--L-_..1__ Q (unidades semanales)
o 1 00 200 300 400
n
1
a un precio de 40$, por lo que el ingreso total es de 8.000$ semanales, etc. La diferencia entre
el monopolista y el competidor se halla en que para vender una cantidad mayor el monopolis-
ta debe bajar el precio, no sólo el de la unidad marginal sino también el de todas las anteriores.
Corno vimos en el Capítulo 5, el hecho de que una curva de demanda tenga pendiente negativa
quiere decir que el ingreso total ya no es proporcional a la producción vendida. Al igual que
ocurre en el caso competitivo, la curva de ingreso total del monopolista (pa.11el intermedio de la
Figura 12.3) parte del origen, ya que en ambos casos la venta de una producción nula no genera
ningún ingreso. Pero cuando baja el precio; el ingreso total del monopolista no aumenta inin-
terrumpidamente con la producción, sino que alcanza un valor máximo en la cantidad corres-
pondiente al punto medio de la curva de dema..'1da (B en el pa..'lel superior), después de lo Cüal
comienza de nuevo a descender. El panel inferior de la Figura 12.3 muestra los valores corres-
pondientes de la elasticidad-precio de la demanda. Obsérvese que el ingreso total alcanza su va-
lor máximo cuando la elasticidad-precio de la demanda es unitaria.
354
FIGURA 12.4
El beneficio
económico fJJ(Q) en
el panel inferior] es
la distancia vertical
existente entre el
ingreso total y el
coste total (IT y CT
en el panel superior).
Obsérvese que el
punto de máximo
beneficio, Q* = 175,
se encuentra a la
izquierda del nivel
de producción en el
que IT es máximo
(Q= 200).
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
EJERCICIO 12.1
Represente la curva de íngreso total de un monopolista cuya curva de demanda .vieQe
dada po,r P = l 00- 2Q. . ··
El pa..11el superior de la Figura 12.4 representa la curva de coste total y la curva de ingreso
total a corto plazo de un monopolista cuya curva de demanda está representada en la Figu-
ra 12.3. El beneficio económico, representado en el panel inferior, es positivo en el intervalo si-
tuado entre Q = 45 y Q = 305 y negativo en todos los demás puntos. El punto de máximo be-
neficio se encuentra en Q* = 175 unidades a la semana, que se halla a la izquierda del nivel de
producción en el que el ingreso total es máximo (Q = 200).
Obsérvese que en la Figura 12.4 la distancia vertical entre las curvas de coste total e in-
greso total a corto plazo es máxima cuando las dos curvas son paralelas (cuando Q = 175).
Supongamos que no fuera así. Imaginemos, por ejemplo, que en el punto de máximo bene-
ficio la curva de coste total fuera más inclinada que la de ingreso total. En ese caso, sería po-
sible obtener más beneficios produciendo menos, ya que los costes disminuirían en una
cuantía superior a la correspondiente reducción del ingreso total. En cambio, si la curva de
coste total fuera menos inclinada que la de ingreso total, el monopolista podría obtener ma-
yores beneficios incrementando la producción, ya que el ingreso total aumentaría más que el
coste total.
CURVAS DE COSTE, INGRESO Y BENEFICIO TOTALES DE UN MONOPOLISTA
IT, CT ($ sernanales)
8.000
7.900
6.000
4.400
4.000
2.000
45 100 175 200
1
1
1
1
1
n ___ _r:_:_ Id' ..... 1 ....... 1 1
De/lt::IILIU t::t..UIIUIIIILU {.P :Jt:llldlldlt:;:,j 1
3.500
1 1
1 1
CT
305 400
1
l
: :
o
400
175 200
-2.000
1
 
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 355
EL INGRESO MARGINAL
Condición de
optimaiidad de
un monopolista
ün monopolista
maximiza los
beneficios
eligiendo el nivel
de producción en
el que el ingreso
marginal es igual
al coste marginal.
La pendiente de la curva de coste total en un nivel cualquiera de producción es, por defmición,
igual al coste marginal correspondiente a ese nivel de producción. Por ia misma razón, la
pendiente de la curva de ingreso total es la definición de ingreso marginaF. Al igual que en el
caso de la empresa perfectamente competitiva, podemos imaginar que el ingreso total es la va-
riación que experimenta el ingreso total cuando la venta de la producción varía en 1 unidad.
Más concretamente, supongamos que MT Q es la variación que experimenta el ingreso total
cuando la producción experimenta una pequeña variación, óQ. El ingreso marginal, represen-
tado por IMQ, es, pues,
tJT
/M=--º
Q óQ
(12.1)
Utilizando esta definición, un monopolista maximizador del beneficio a corto plazo elegi-
rá el nivel de producción Q* con el que
(véase la nota 3) (12.2)
siempre que el ingreso marginal corte al coste marginal desde arriba. El monopolista quiere ven-
der todas las unidades con las que el ingreso marginal es superior al coste marginal; por lo que el
ingreso marginal debe encontrarse por encima del coste marginal antes de la intersección (en el
caso de algunas estructuras de costes, el coste marginal puede dismi.rmir inicialmente y después
aumentar, lo que da lugar a dos intersecciones del coste marginal y el ingreso marginal).
Recuérdese que la condición análoga de !a empresa perfectamente competitiva es elegir el
nivel de producción con el que el precio y el coste marginal sean iguales. Recordando que el in-
greso marginal y el precio (P) son exactamente iguales en el caso de la empresa competitiva
(cuando una empresa de ese tipo incrementa la producción en 1 unidad, el ingreso total aumenta
en P), vemos qüe la condición para la maximización del beneficio de la empresa perfectfuüen-
te competitiva es simplemente un caso especial de la Ecuación 12.2.
En el caso de la empresa monopolística, el ingreso marginal siempre es menor que el pre-
cio
4
• Para ver por qué, examinemos la curva de demanda de la Figura 12.5 ·y supongamos que
el monopolista desea aumentar la producción de Q
0
= 100 a Q
0
+ óQ = 150 unidades a la se-
mana. Su ingreso total derivado de la venta de 100 unidades a la semana es (60$ por unidad)
(lOO unidades semanales)= 6.000$ semanales. Para vender óQ =50 unidades semanales adi-
cionales, debe reducir su precio a 60$ - M = 50$ por unidad, lo que significa que su nuevo in-
greso total será (50$ por unidad) (150 unidades semanales), que es igual a 7.500$ semanales.
Para calcular el ingreso marginal, restamos simplemente el ingreso total inicial, 6.000$ sema-
nales, del nuevo ingreso total y dividimos el resultado por la variación de la producción, AQ =
=50 unidades semanales. De esa manera, tenemos que /M
0
fF
100
= (750$ semanales- 6.000$ se-
manales) 1 (50 unidades semanales)= 30$ por unidad, que- es claramente menor que el precio
inicial de 60$ por unidad.
2
Utilizando el método basado en el cálculo. el ingreso marginal es la derivada diT/dO.
3
Esta condición también puede justificarse señal;ndo que 1; condición de primer r   ~ n para la maximización del
beneficio viene dada por
dll d(IT -CT)
-= =IM-CM=O
dQ dQ
4
Existe, en realidad, una excepción, a saber, el caso del monopolista perfectamente discriminador, que analizare-
mos más adelante.
356
FIGURA 12.5
El área del
rectángulo A (1.000$
a la semana) es !a
pérdida de ingreso
derivada de la venta
del nivel anterior de
producción a un
precio más bajo. El
área del rectángulo 8
(2.500$ a la semana)
es el aumento del
ingreso generado por
la venta de la
producción adicional
a un nuevo precio
más bajo. El ingreso
marginal es la
diferencia entre estas
dos áreas (2.500$ -
- 1 .000$ = 1 .500$
a la semana) dividida
por la variación de la
producción (50
unidades semanales).
En este caso, /M es
igual a 30$ por
unidad, que es
n1enor que e! nuevo
precio de 50$ por
unidad.
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
VARIACIONES DEL INGRESO TOTAL PROVOCADAS POR UNA REDUCCIÓN DEL PRECIO
_t
-t
100 150
Pérdida de ingreso provocada
fJUI 1<1 VC'IIlel d Ull fJit:'-..IU l l l c 1 ~ Ud.JU
Aumento del ingreso provocado
/ por las ventas adicionales
/ Curva de demanda del mercado
400
  I ~ Q I  
Otra útil manera de examinar el ingreso marginal es concebirlo como la süma del aumento
del ingreso derivado de las nuevas ventas y la pérdida de ingreso derivada de la venta del nivel
de producción anterior al nuevo precio más bajo. En la Figura 12.5, el área del rectángulo B
(2.500$ semanales) representa el aumento del ingreso derivado de las ventas adicionales al pre-
cio más bajo. El área dei rectángulo A (1.000$ semanales) representa la pérdida de ingreso de-
rivada de la venta de las 100 unidades semanales iniciales a 50$ por unidad en lugar de 60$. El
ingreso marginal es la diferencia entre el aumento del ingreso derivado de las ventas adiciona-
les y la pérdida de ingreso derivada de las ventas a un precio más bajo, dividida por la variación
de la cantidad. De esa manera, tenemos que (2.500$ semanales -1.000$ semanales) 1 (50 uni-
dades semanales), lo que nos da de nuevo 30$ por unidad.
Para ver cómo varía el ingreso marginal conforme nos desplazamos a lo largo de una curva
de demanda en forma de línea recta, consideremos el caso de la curva de demanda de la Figu-
ra 12.6 y supongamos que el monopolista desea aumentar la producción de Q
0
a Q
0
+ AQ uni-
dades. Su ingreso total derivado de la venta de Q
0
unidades es P
0
Q
0
• Para vender AQ unidades
adicionales, debe reducir el precio a P
0
- AP, lo que significa que su nuevo ingreso total será (P
0
- M)(Q
0
+ AQ), que es igual a P
0
Q
0
+ P
0
AQ- APQo- AP!lQ. Para calcular el ingreso margi-
nal, restamos simplemente el ingreso total inicial, P
0
Q
0
, del nuevo ingreso total y dividimos el
resultado por la variación de la producción, !lQ. De esa manera, tenemos que IMQo = P
0
-
- (AP/!lQ)Q
0
- M, que es claramente menor que Po- A medida que M se aproxima a cero, la
expresión del ingreso marginal se aproxima, pues, a
5
(12.3)
La Ecuación 12.3 tiene sentido intuitivamente si se piensa que ~ Q es una variación de la
producción en 1 unidad; en ese caso, P
0
sería el aumento del ingreso derivado de la venta de esa
5
Obsérvese que cuando M se reduce y tiende a cero, también se reduce la !1Q correspondiente. Dado que M y !1Q
son ambos positivos en este caso, el cociente M/!1Q es simplemente la negativa de la pendiente de la curva de de-
manda.
MICROECONOMíA Y CONDUCTA 357
FIGURA 12.6
Cuando Qse
encuentra a la
izquierda del punto
medio (M) de una
curva de demanda
en forma de iínea
recta (por ejemplo,
Q = Q
0
), la ganancia
derivada de las
ventas adicionales
(área 8) compensa ia
pérdida derivada de
las ventas existentes
a un precio más bajo
(área A). Cuando Q
se encuentra a la
derecha del punto
medio (por ejemplo,
Q = Q
1
), la ganancia
derivada de las
ventas adicionales
(área D) es menor
que la pérdida
derivada de la ventas
existentes a un
precio más bajo
(área C). En el punto
medio de la curva de
demanda, la
ganancia y la
pérdida son íguaies,
lo que significa que
el ingreso margina!
es cero.
EL INGRESO MARGINAL Y LA POSICIÓN EN LA CURVA DE DEMANDA
P ($ por unidad)
unidad adicional y (M/Il.Q)Q
0
= MQ
0
sería la pérdida de ingreso derivada de la venta de las
unidades existentes al precio más bajo. Vemos de nuevo en la Ecuación 12.3 que el ingreso
marginal es menor que el precio en todos los niveles de producción positivos.
El hecho de que el área B sea mayor que la A de la Figura 12.6 significa que el ingreso mar-
ginal es positivo en Q
0
• Sin embargo, una vez que la producción traspasa el punto medio (M en
la Figura 12.6) de una curva de demanda en forma de línea recta, el ingreso marginal de un nue-
vo aumento es negativo. Así, por ejemplo, el área del rectángulo C es mayor que la del D de !a
Figura 12.6, lo que significa que el ingreso marginal correspondiente al nivel de producción Q
1
es menor que cero.
INGRESO MARGINAL Y ELASTICIDAD
Existe otra útil relación que conecta el ingreso marginal y la elasticidad-precio de la demanda
en el punto correspondiente de la curva de demanda. Recuérdese que en el Capítulo 5 vimos
que la elasticidad-precio de la demanda correspondiente al punto (Q, P) se obtiene de la si-
guiente manera:
ll.Q p
r¡=--
ll.PQ
(12.4)
Los términos ll.Q y ll.P de la ecuación 12.4 tienen signos opuestos, debido a que la curva de
demanda tiene pendiente negativa. Recuérdese que los términos ll.Q y ll.P de la 12.3, que tam-
bién representan variaciones de P y Q a medida que nos desplazamos a lo largo de la curva de
demanda, son, por el contrario, positivos ambos. Supongamos que redefinimos los términos ll.Q
y b.P de la Ecuación 12.4 de tal manera que ambos sean positivos. En ese caso, la ecuación se
convierte en:
ll.Q p
lr¡l=--
ll.PQ
(12.5)
358 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
El propósito de convertir tanto como M en términos positivos es poder relacionar la
Ecuación 12.5 con la 12.3. Si resolvemos ahora la Ecuación 12.5 y despejamos =
= PI(QI1JD e introducimos el resultado en la 12.3, tenemos que
(12.6)
La ecuación 12.6 nos dice que cuanto menos elástica sea la demanda con respecto al precio,
más elevado será el precio en relación con el ingreso marginal
6
• También nos dice que en el
caso extremo en el que la elasticidad-precio es infinita, el ingreso marginal y el precio son exac-
tamente iguales (recuérdese que en el Capítulo 11 vimos que el precio y el ingreso marginal son
iguales en el caso de la empresa competitiva, que se enfrenta a una curva de demanda horizontal
o infinitamente elástica).
ANÁLISIS GRÁFICO DEL INGRESO MARGINAL
FIGURA 12.7
En el caso en el que
la curva de demanda
tiene forma de línea
recta, también tiene
esa forma la curva de
ingreso marginal
correspondiente.
Tiene la misma
ordenada en el
origen que la curva
de demanda y una
abscisa en el origen
que es la mitad de la
de !a curva de
demanda.
La Ecuación 12.6 también permite representar fácilmente los valores del ingreso marginal
que corresponden a los diferentes puntos de la curva de demanda. Consideremos, a modo de
ilustración, la curva de demanda en forma de línea recta de la Figura 12.7, que corta al eje de
oidenadas en el precio P = 80. La elasticidad de la dema...11da es i.nJinita en ese. lo que sig-
nifica que /M
0
= 80(1- l/I1JD = 80. Aunque el ingreso marginal generalmente es menor que el
precio en el caso del monopolista, los dos son exactamente iguales cua..11do la cantidad es
cero, ya que cuando el nivel de producción es cero, no existe venta alguna a la que pueda afec-
tar la reducción del precio.
Supongamos ahora que nos desplazamos, por ejemplo, un cuarto en sentido descendente a lo
iargo de la curva de demanda hasta el punto A, (100, 60). En ese pünto, 1771 = 3 (mCüérdese que en
LA CURVA DE DEMANDA Y LA CURVA DE INGRESO MARGINAL CORRESPONDIENTE
P ($ por unidad de producción)
80
60
40
1
1
1
1
20 -------;---
1
1
1
Demanda
1
o

 

0
----"'
40
"--
0
-- Q (unidades semanales)
1 "¡
-40 Ingreso marginal
'\
6
La Ecuación 12.6 puede derivarse utilizando el cálculo de la manera siguiente:
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 359
el Capítulo 5 vimos que la elasticidad de la demanda en un punto cualquiera de una curva de de-
manda en forma de línea recta es simplemente el cociente entre el segmento inferior y el superior
de la curva de demanda en ese punto). Así pues, tenemos que/M
100
= (60)(1-1/3) = 40.
Si nos desplazamos en sentido descendente hasta el punto medio de la curva de demanda, o
sea, hasta el punto B, (200, 40), 1171 = 1, por lo que /M
200
= (40) (1-l/1) =O. Este resultado con-
firma nuestra observación anterior (Capítulo 5) de que el ingreso total es máximo en el punto
medio de una curva de demanda en forma de línea recta, en el que la elasticidad es unitaria.
Consideremos, por último, el punto C, (300, 20), que se encuentra a una distancia de tres
cuartas partes de la curva de demanda desde la ordenada en el origen. En ese punto, 1171 = l/3,
por lo que tenemos que /M
300
= (20)[1 - (1/t)l = (20) (-2) = -40. Por lo tanto, en Q = 300, la
venta de una unidad adicional de producción reduce el ingreso total en 40$ semanales.
Siguiendo este mismo procedimiento, se observa de inmediato que la curva de ingreso mar-
ginal correspondiente a una curva de demanda en forma de línea recta también tiene la misma
forma y el doble de pendiente que ésta. La curva de ingreso marginal corta al eje de abscisas
exactamente por debajo del punto medio de la curva de demanda y su valor es negativo en todas
las cantidades superiores a la correspondiente a ese punto. Obsérvese que todos los puntos si-
tuados a la derecha del punto medio de la curva de demanda tienen una elasticidad-precio me-
nor que 1 en valor absoluto. El hecho de que el ingreso marginal sea negativo en esta área COJl-'
cuerda, pues, con lo que observamos en el Capítulo 5, a saber, que un descenso .del preéio
reduce el ingreso total siempre que la demanda es inelástica con respecto al precio. ·
EJEMPLO 12.1 Halle la curva de ingreso marginal que corresponde a la curva de demanda P = 12- 3Q.
FIGURA 12.8
La curva de ingreso
marginal tiene la
misma ordenada en
el origen y el doble
de pendiente que la
curva de demanda
lineal
correspondiente.
La curva de ingreso t-rífl(gjnal tiene la misma ordenada Í"ll y el doble de pendien;-"
te que la curva de demanda, por lo que lM = 12 - como muestra la Figura 12.8.
La fórmula general de \!Ha curva de demanda lineal es P = a donde a y b son: .
,núu:eros positivos. La correspondiente :a .... 2bQ
$ se la nota ' 0 ·. . . . .. . . . . .. . .:0"·<
      • ,• '\ ,, fo >: ' -" :;,-: -<
UNA CURVA DE DEMANDA LINEAL Y LA CURVA DE INGRESO
MARGINAL CORRESPONDIENTE
$/Q
12
l \
11M= 12-6Q\
1 1 l
o 2\
4
"
7
Obsérvese que el i..r1greso total correspondiente a la curva de demanda P = a - bQ viene dado por 1T = aQ bQ
2

La curva de ingreso marginal correspondiente es
dlT
lM=-=a-2bQ
dQ
360
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
EJERCICIO 12.2
Represente las curvas de demanda y de íngreso margínal de un monopolista cuya curva de
demanda de mercado viene dada por P ::; 1()0 -:- 2Q. ·
e ' ,, ' ; ' ; '!'
INTERPRETACIÓN GRÁFICA DE LA CONDICIÓN DE MAXIMIZACIÓN DEL BENEFICIO
A CORTO PLAZO
EJEMPLO 12.2
FIGURA 12.9
El punto de máximo
beneficio se
encuentra en el nivel
de producción Q., en
el cual el aumento
del ingreso derivado
del incremento de la
producción ío la
pérdida de ingreso
derivada de la
reducción de la
produción), /M, es
exactamente igual al
coste de dicho
incremento (o del
ahorro derivado de la
reducción de la
producción), CMC.
En Q', la empresa
cobra F' y obtiene un
beneficio económico
de II.
Recuérdese la representación gráfica del punto de máximo beneficio de la empresa competiti-
va a corto plazo del Capítulo 11. El punto de máximo beneficio del monopolista también pue-
de representarse gráficamente de la misma manera. Consideremos el caso de un monopolista
que tiene las curvas de demanda, de íngreso marginal y de coste a corto plazo representadas en
la Figura 12.9. El nivel de producción que maximiza el beneficio de esta empresa es Q*, que es
el punto en el que se cortan las curvas de ingreso marginal y de coste marginal. En ese nivel de
producción, el monopolista puede cobrar el precio p* y obtener de esa manera un beneficio eco-
nómico igual al rectángulo sombreado II.
Un monopolista se enfrenta a la curva de demanda de P = 200- 2Q y a la curva de coste total
a corto plazo de CT = 640 + 20Q. La curva de coste marginal correspondiente es CM= 20.
¿Cuál es el precio maxirnizador del beneficio? ¿Cüánto venderá el monopolista y qüé beneficio
económico obtendrá a ese precio?
. · La. curva de ingreso margínal a ¿;ta de demanda es 1M =
_:.......,,..,.,.. ........ .._..."'"..,..,.,:,..,..nf d!!t.n 1#'1 -n_.c..._A.;a:..,f'o rlá l>Tll ,A.o. ..f'í'U.A- 'Al:'" .P ?(\-)> <
  . .lQ. V \J":'o.;,l..""' ""! YU \oP' .l..f'U""-,a _....,
,., ,en este Igualando IM y CM, que lOO- 4Q = 20, lo que nos da la can-
tidad maximizadola.del beneficio Q* = 20.Introduciendo Q* = 20en la curva de
' da; hallamos el precio maxímizador del beneficio, P* = 60. Esta solución se representa
gráficamente en la Figura 12.1G, que también muestra la curva de coste total medio del:
mOnopolista. Obsérvese que en Q* el CTMe es 52, lo que significa que el monopolista ob- '
tiene un beneficio económico de 60- 52 = 8, por cada unidad vendida. Si Q" = 20, ·
.0Dtiéne unbeneficio económico total de.J60. ''' . ' .
EL PRECIO Y LA CANTIDAD MAXIMIZADORES DEL BENEFICIO DE UN MONOPOLISTA
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 361
FIGURA 12.10 EL PRECIO Y LA CANTIDAD MAX!M!ZADORES DEl BENEF!C!O CORRESPONDIENTE
A UNAS FUNCIONES DE COSTE Y DE DEMANDA ESPECÍFICAS
Obsérvese que en la Figura 12.10 el coste fijo del monopolista era irrelevante para la de-
terrr.Jn.ación del nivel de producción y dei precio maximizadores del beneficio. Este hecho tie-
ne sentido intuitivamente, ya que el coste fijo no influye en las ganancias y las pérdidas que se
registran cuando varía la producción.
EJERCICIO 12.3
  :variarían el precio y la ca;ntidad maximizadores del beneficio en el Ejemplo 12.2
. si la curva de coste total del monopolista   C'[ = 640 + 4QQ? La curva de coste mfll'- .
ginalcorrespondiente es CM= 40. ·
-}' 8 ,,
UN MONOPOLISTA MAXIMIZADOR DEL BENEFICIO NUNCA PRODUCE EN EL SEGMENTO
INELÁSTICO DE LA CURVA DE DEMANDA
Si el objetivo del monopolista es maximizar los beneficios, se desprende directamente que nun-
ca producirá en el segmento inelástico de su curva de demanda. Si subiera el precio y produje-
ra una cantidad situada en dicho segmento, aumentaría el ingreso total. La subida del precio
también reduciría la cantidad demandada, lo que a su vez reduciría ei coste totai del monopo-
lista. Dado que el beneficio económico es la diferencia entre el ingreso total y el coste total, el
beneficio awuenta necesariamente cuando se sube ei precio si el monopolista se encontraba ini-
cialmente en el segmento inelástico de la curva de demanda. El nivel de producción maxirni-
zador del beneficio debe encontrarse, pues, en el segmento elástico de la curva de demanda, en
el que las nuevas subidas del precio reducen tanto el ingreso como los costes.
EL MARGEN SOBRE LOS COSTES QUE MAXIMIZA EL BENEFICIO
Combinando la condición de maximización del beneficio /M= CM y la Ecuación 12.6, según
la cual /M= P[1- (l/17JI)], obtenemos el margen sobre los costes que maximiza los beneficios
362 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
del monopolista:
P-CM 1
---=
p 1171
(12.7)
que es la diferencia entre el precio y el coste marginal, expresado como una fracción del precio
maximizador del beneficio. Así, por ejemplo, si la elasticidad-precio de la demanda a la que se
enfrenta el monopolista fuera igual a -2, el margen sobre los costes que maximizaría el bene-
ficio sería 1/2, lo que implica que el precio maximizador del beneficio sería el doble del coste
marginal. La Ecuación 12.7 nos dice que el margen sobre los costes que maximiza el beneficio
es menor cuanto más elástica sea la demanda. En el caso extremo en el que la demanda es in-
finitamente elástica, el margen sobre los costes·que maximiza el beneficio es cero (lo que im-
plica que P =CM), exactamente igual que en el caso de la empresa perfectamente competitiva.
LA CONDICIÓN DE CIERRE DEL MONOPOLISTA
FIGURA 12.11
Siempre que el
ingreso medio (el
vaior dei precio a io
largo de la curva de
demanda) es menor
que el coste variable
medio en todos los
niveies de
producción, lo mejor
que puede hacer el
monopolista es dejar
de producir a corto
piazo.
Hemos visto que en el caso de la empresa perfectamente competitiva compensaba cerrar a cor-
to plazo siempre que el precio fuera inferior al valor mínimo del coste variable medio (CVMe).
En el caso del monopolista, la condición análoga es que no existe ninguna cantidad en la que la
curva de demanda se encuentre por encima de la curva de coste variable medio. Por ejemplo, el
monopolista cuyas curvas de demanda, ingreso marginal, CMC y CV!víe se muestran en la Fi-
gura 12.11, no tiene ningún nivel de producción positivo en el que el precio sea superior al
CVMe, por lo que lo mejor que puede hacer es dejar de producir a corto plazo. De esa manera,
tendrá una pérdida económica a corto plazo igual a sus costes fijos, pero perdería aún más si
produjera una cantidad positiva.
La condición de cierre del monopolista también puede formularse de la siguiente manera:
debe dejar de producir siempre que el ingreso medio sea menor que el coste variable medio en
todos los niveles de producción. El ingreso medio no es más que otro término para referirse al
precio, es decir, al valor de P a lo largo de la curva de demanda del monopolista
8

La Figura 12.11 también muestra otro importante punto: la condición IM = CM es nece-
saria, pero no suficiente, para maximizar el beneficio. Obsérvese en la figura que el ingreso
marginal es igual al coste marginal en el nivel de producción Q
0
• ¿Por qué no es éste el punto
de máximo beneficio? Recuérdese que en el caso de la empresa perfectamente competitiva la
UN MONOPOLISTA QUE DEBE CERRAR A CORTO PLAZO
$/Q
CVMe
L
1 1 ~ ~
le _/
  7   ~    
O o
Q,
8
En términos más formales, obsérvese que el ingreso medio = IT/Q = PQ/Q =P.
MICROECONOMÍA Y CONDUCfA 363
condición de máximo beneficio exigía que el precio fuera igual al coste marginal en el seg-
mento ascendente de la curva de coste marginal, por encima del punto mínimo de la curva
CVMe. En el caso del monopolista la condición es algo diferente. Obsérvese en la Figura 12.11
que en Q
0
la curva IM corta a la CM desde abajo
9
, lo cual significa no sólo que Q
0
no es el pun-
to de máximo beneficio, sino que corresponde, de hecho, a un nivel de beneficios más bajo que
cualquiera de los demás niveles de producción cercanos. Consideremos, por ejemplo, el nivel
de producción exactamente inferior a Q
0
• En ese nivel de producción, las ganancias derivadas
de la reducción de la producción (CM) son superiores a las pérdidas (/M), por lo que lo mejor
que puede hacer la empresa es producir una cantidad inferior a Q
0
• Consideremos ahora ei ni-
vel de producción algo superior a Q
0
• En ese nivel de producción, las ganancias derivadas del
incremento (IM) son superiores a los costes (CM), por lo que lo mejor que puede hacer la em-
presa es aumentar la producción. Por lo tanto, cuando la empresa produce Q
0
, puede obtener
mayores beneficios reduciendo la producción o aumentándola. Q
0
se denomina punto de be-
neficio mínimo local
10

Obsérvese también en la Figura 12.11 que la curva !M corta a la CM una segunda vez en el
nivel de producción Q
1
• En esta ocasión, la intersección se produce desde arriba; el lector pue-
de demostrar finalmente a modo de ejercicio que Q
1
genera mayores beneficios que cualquier
otro nivel de producción cercano (el argumento es exactamente paralelo al del párrafo anterior).
Los puntos que tienen las mismas características que Q
1
se denominan puntos de beneficio má-
ximo local. Pero aunque Q
1
genera más beneficios que cualquier otro nivel de producción
cercano, la empresa no cubre su coste variable medio, por lo que es mejor que no produzca
nada. El punto Q* que vimos antes en la Figura 12.9 es tanto un punto de beneficio máximo
iocai como un punto de beneficio máximo global; este último término indica que ningún otro ni-
vel de producción, incluido un nivel de producción nulo, genera mayores beneficios. En el caso
dei monopolista, el punto de beneficio máximo global puede encontrarse en el segmento as-
cendente de la curva CM o en el descendente, pero debe ser un punto en el que la curva !M cor-
te a la CM desde arriba.
EJERCICIO 12.4
Q
p
IM
o 10Q.· 100 150 150'
15 8il; • 71 71 10'(.
25 75 50 4.1 84.·
9
«Cortar desde abajo en Q
0
» significa que a medida que Q se aproxima a Q
0
desde la izquierda, !M se encuentra
por debajo de CM y lo corta cuando Q = Q
0
,
10
La condición de segundo orden para la maximización del beneficio se expresa de la manera siguiente:
d(íM-CM)
dQ
dJM dCM O
--<
dQ dQ
Esta condición establece simplemente que la pendiente de la curva de ingreso marginal debe ser menor que la pen-
diente de la curva de coste marginal.
364 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
Recapitulando brevemente, hemos visto que el monopolista se comporta como una empresa
perfectamente competitiva en el sentido de que elige el nivel de producción sopesando los bene-
ficios de elevarlo (o de reducirlo) y los costes correspondientes. Tanto en el caso del competidor
perfecto como en el del monopolista, el coste marginal es la medida relevante del coste de incre-
mentar la producción. Los costes fijos son irrelevantes en ambos casos para las decisiones de pro-
ducción a corto plazo. Los beneficios de incrementar la producción tanto del monopolista como
del competidor perfecto se miden por medio de los valores respectivos de su ingreso marginal. En
el caso del competidor, el ingreso marginal y el precio son exactamente iguales. En cambio, en el
caso del monopolista, el ingreso marginal es menor que el precio. El competidor ma_xiroiza el be-
neficio incrementando la producción hasta que el coste marginal es igual al precio. El monopolista
lo maximiza incrementándola hasta que el coste marginal es igual al ingreso marginal y, por lo tan-
to, elige un nivel de producción más bajo que si se dejara guiar por el criterio del competidor.
Tanto el monopolista como el competidor perfecto deben cerrar a corto plazo si el precio es me-
nor que el coste variable medio en todos los niveles posibles de producción.
Un monopolista no tiene ninguna curva de oferta
Como hemos visto en el Capítulo 11, la empresa competitiva tiene una curva de oferta perfec-
tamente definida. Considera dado el precio de mercado y responde eligiendo el nivel de pro-
ducción en ei que ei cosíe marginal es iguai ai precio. Por io que se refiere a la industria, los
desplazamientos de la curva de demanda permiten obtener una curva de oferta de la industria
perfectamente definida, que es la suma horizontai de ias curvas de oferta de todas ias empresas.
El monopolista no tiene una curva de oferta similar, ya que no es un precio-aceptante, lo
cual significa que no existe una correspondencia única entre el precio y el ingreso marginal
cuando se desplaza la curva de demanda del mercado. Así, por ejemplo, un valor dado del in-
greso marginal puede corresponder a un precio en el caso de una curva de demanda y a otro en
el caso de otra curva de demanda. Por lo tanto, es posible observar que el monopolista produce
Q
1
* y vende a un precio ?* en un período y vende Q
2
* al precio P* en otro.
Consideremos, a modo de ilustración, el caso de un monopolista que tiene la curva de de-
manda que viene dada por P = 100- Q y las mismas curvas de coste del ejemplo 12.2, en con-
creto, CM= 20. La curva de ingreso marginal de este monopolista es /M= 100- 2Q; igualan-
do /M y CM, obtiene un nivel de producción maximizador del beneficio de Q* = 40. El precio
maximizador del beneficio correspondiente es P* = 60. Obsérvese que este precio es igual que
el precio maximizador del beneficio que vimos en el caso del monopolista del Ejemplo 12.2, a
pesar de que ahora la curva de demanda se encuentra a la derecha de la anterior.
Cuando se desplaza la curva de demanda del monopolista, también suele desplazarse la elas-
ticidad-precio de la demanda correspondiente a un precio dado. Pero estos desplazamientos no
tienen por qué producirse en el mismo sentido. Por ejemplo, cuando la demanda se desplaza ha-
cia la derecha, la elasticidad correspondiente a un precio dado puede aumentar o dismi11Uir, y lo
mismo ocurre cuando la demanda se desplaza hacia la izquierda. Por lo tanto, no existe una co-
rrespondencia única entre el precio que cobra el monopolista y la caa"ltidad que decide producir.
Y, por lo tanto, decimos que el monopolista no tiene ninguna curva de oferta, sino, más bien,
üna ;egla de ofe;ta, qüe consiste en igüalar el ingreso marginal y el coste marginal.
Ajustes a largo plazo
A largo plazo, el monopolista puede ajustar, por supuesto, todos los factores, al igual que la em-
presa competitiva. ¿Cuál es la cantidad óptima que debe producir a largo plazo con una tecno-
logía dada? Lo mejor que puede hacer es producir la cantidad en la que el coste marginal a lar-
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 365
FIGURA 12.12
La cantidad
maximizadora del
beneficio a largo
plazo es Q", que es
el nivel de
producción en el que
CML = /M. El precio
maximizador del
beneficio a largo
plazo es F'. El stock
óptimo de capital a
largo plazo da lugar
a la curva de coste
marginal a corto
plazo CMC, que
pasa por la
intersección de
CML e /M.
EL EQUILIBRIO A LARGO PLAZO DE UN MONOPOLISTA i\1AXI,\11ZADOR DEl BENEFiCiO
$/Q
/M
go plazo es igual al ingreso marginal, lo que en la Figura 12.12 significa elegir un stock de ca-
pital que dé lugar a las curvas de coste medio y marginal a corto plazo CMeC* y CMC*. Con ese
stock de capital, la curva de coste marginal a corto plazo pasa por la intersección de las curvas
de coste marginal e ingreso marginal a largo plazo. Q* es la cantidad maximizadora del bene-
ficio a largo plazo y se vende al precio P*. En el caso de las condiciones indicadas en la Figu-
ra 12.12, el nivel de beneficio económico a largo plazo, JI, es positivo y está representado por
el área del rectángulo sombreado.
Como hemos visto en el Capítulo 11, los beneficios económicos tienden a desvanecerse a
largo plazo en las industrias perfectamente competitivas. Esta tendencia también se observa a
veces en el monopolio. Si se ven atacados a largo plazo los factores que dieron lugar en su mo-
mento a la posición monopolístíca de la empresa, sus beneficios sufrirán presiones a la baja. Por
ejemplo, puede ocurrir que las empresas rivales desarrollen sustitutivos de factores importantes
que antes eran controlados por el monopolista o que, en el caso de los productos patentados, de-
sarrollen sustitutivos cercanos que no violen las patentes existentes, que de todos modos sólo
son temporales.
Pero en otros casos los beneficios monopolísticos tienden a persistir incluso a largo plazo.
Por ejemplo, la empresa representada en la Figura 12.12 tiene una curva de coste medio a lar-
go plazo descendente, lo cual significa que puede disfrutar de una ventaja persistente de costes
frente a sus posibles rivales. En este tipo de monopolios naturales, los beneficios económicos
pueden mantenerse muy estables a lo largo de! tiempo. Y lo mismo puede ocurrir, por supues-
to, en el caso de la empresa cuyo monopolio se derive de la posesión de una licencia del Esta-
do. Los beneficios económicos persistentes constituyen, de hecho, una de ias principales pre-
ocupaciones de los poderes públicos respecto a los monopolios, como veremos más adelante en
este capítulo.
La discriminación de precios
Hasta ahora hemos supuesto que el monopolista vende toda su producción a un único precio.
Sin embargo, en realidad los monopolistas suelen cobrar precios diferentes a los distintos gru-
pos de compradores. Esta práctica se denomina discriminación de precios. Un ejemplo es el del
366 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
cine que cobra precios distintos y que analizamos al comienzo de este capítulo. En el siguien-
te apartado veremos cómo se comporta el monopolista maximizador del beneficio cuando es
posible cobrar precios diferentes a los distintos grupos de compradores. Cuando la discrimi-
nación de precios es posible, un monopolista puede transferir parte de las ganancias de los
consu111idores a sus propios beneficios. Sin embargo; veremos que no todo el aumento que ex-
perimentan los beneficios con la discriminación de precios se produce a costa de los consumi-
dores. Cu&.-,.do el monopolista eleva su producción y se acerca a la car1tidad en la que se
la demanda y el coste marginal, la eficiencia aumenta.
LA VENTA EN MERCADOS DIFERENTES
FIGURA 12.13
La curva de ingreso
marginal del
monopolista que
vende en dos
mercados es la suma
horizontal de las
curvas de ingreso
marginal respectivas.
El nivel de
producción
maximizador del
beneficio es aquel en
el que la curva 1:/M
corta a la Clv1, en
este caso, Q* = 1 O. El
ingreso marginal será
el-mismo en-los dos
mercados cuando se
vendan en cada uno
Q¡* = 4 y Q2* = 6,
respectivamente.
Supongamos que el monopolista vende su producción en dos mercados completamente distin-
tos. Quizá es el único oferente tanto en el mercado interior de su producto como en el mercado
extranjero. Si es un maximizador del beneficio, ¿qué precios debe cobrar y qué cantidades debe
vender en cada uno de los mercados?
Supongamos que las curvas de demanda y de ingreso marginal de los dos mercados son las
que están representadas en el panel de la izquierda y en el central de la Figura 12.13. Obsérvese,
en primer lugar, que si el monopolista es un maximizador del beneficio, su ingreso marginal
debe ser el mismo en los dos mercados (en caso contrario, podría vender una unidad menos en
el mercado que tiene el menor /M y una más en el que tiene un mayor /M y aumentar así su be-
neficio). Dado que el /M debe ser el mismo en los dos mercados, la cantidad total maximizadora
del beneficio será aquella en la que este valor común sea igual que el coste marginal. Desde el
punto de vista gráfico, la solución consiste en sumar horizontalmente las curvas de ingreso mar-
ginal de los dos mercados y producir la cantidad con la que la curva resultante corta a la curva
de coste marginal. En el panel de la derecha de la Figura 12.13, la producción total óptima está
renresentada oor O* = 1 O unidades. En el mercado 1 se vende Q, * = 4 al precio P
1
* y en el mer-
c;do 2 la cantidad restante Q
2
* = 6 al precio P
2
*. - • - · -
EL MONOPOLISTA MAXIMIZADOR DEL BENEFICIO QUE VENDE EN DOS MERCADOS
$/Q
1
Mercado 1 $/Q
2
Mercado 2 $/Q Total
                               
-•                                                         1 CM
e;;                              
1 i \ Q, 1 i l \ JM, \ Q, 1 1: ! '\/M Q, + Q,
: 10 3 : 9 3 : 19
1 1 1
= 4 Q'; = 6 Q* = 1 o
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 367
EJEMPLO 12.3 Un monopolista tiene un coste marginal CM= Q y la demanda de mercado interior es
P = 30 - Q. También puede vender en un mercado extranjero a un precio constante P F = 12.
Halle y represente gráficamente la cantidad producida, la cantidad vendida en el mercado in-
terior, la cantidad vendida en el mercado extranjero y el precio cobrado en el mercado interior.
Explique por qué disminuir(an los beneficios del monopolista si produjera la misa cantidad
pero vendiera más en el mercado interior.
FIGURA 12.14
La curva de ingreso
marginal IIM
coincide con /Mi si
ifvíH 2 iM y a
continuación
coincide con !MF. E!
nivel de producción
maximizador del
beneficio se
encuentra en el
punto en e! que !a
curva IIM corta a la
curva CM, que en
este caso es q• = 12.
,'·. , <, '( ,' ,/· ;· e' t" ::j;' y i ·'-ic" "(· .• -<.""·•#· A
, EHngreso marginal correspondiente a la curva de demanda lineal.P =dO '-- Q es !M = 30 ,....
, ..,.- 2Q. El nivel de producción maxiinizador del beneficio de un monopolista que vende en
mercados segmentados se encuentra en el punto en el que IIM = CM. La suma horizon-
tal de los íngresos marginales de los dos mercados coincide con la función de ingreso
margínal interior/M,., hasta el nivel de produccióniriteríor en el quelM¡:= IM,., y a partir
de ese punto es la función de .ingreso marginal extranjero !M t = 12 (véase la Figu-
ra 12.14). El ingreso marginal total es igual al coste marginal cuando !Mj: = CM,.cuya so-
lución es Q= 12. El coste marginal correspondiente a este nivel de producción es igual al
. ingreso marginal interior cuando 30 -,.:2Q
11
= 12; de donde QH = 9 y el resto de las uut::.,
dades se vende en el extranjero:. ·
QF:::: Q - QH:::; 12- <) = 3
.
. p:fl ehnercado interior, el monopolista cobra
' '>\' '< e, ' ; ' J
PH= 30- QH::;: 30-9 = 21'
· Cualquier unidad más vendida en el interior generaría un ingreso marginal inferior a
.. ) 2. Dado que las ventas en el mercado extranjero generan un ingreso marginal constante
··de !2, trasladando ventas al mercado interior disminuirían los beneficios debido al íngreSú ·
marginal que se perdería por cada unidad vendida ahora en el mercado interior.· '
EJERCICIO 12 .5
· Suponga que un dos distintos, cuyas de1rnanaa
vienen dadas por P
1
= 10- Q
1
y P
2
= 20- Q
2
, respectivamente. Si su curva de coste tot¡M
viene dada por CT = 5 + 2Q (y la curva de coste marginal correspondiente por CM
· y   •. en
' ' 'E! * ",;¡ ' ,' "', ,., :S y,, >' ,H' ' ,e ' ,, ' ,,, l ,, ' ' ' ',,;_ ''
UN MONOPOLISTA QUE TIENE UN MERCADO EXTRANJERO
PERFECTAMENTE ELÁSTICO
Precio (P)

/CM
1 \!"x/
121 jzc »
IMF :1 """

1 1 JMH
: Cantidad (Q)
o 9 12 15 30
IiM
368
Arbitraje
Compra de un
artículo para
venderlo libre de
riesgo y sin costes
a un precio más
alto.
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
Obsérvese en el Ejercicio 12.5 que el monopolista que vende en dos mercados cobra un pre-
cio más alto en aquel en el que la demanda es menos elástica con respecto al precio i l. La prác-
tica de cobrar precios diferentes a los compradores de mercados totalmente independientes sue-
le denominarse discriminación de precios de tercer grado. El término «tercer grado» no tiene
ningún significado especial, salvo el hecho de que este tipo de discriminación de precios fue el
tercero que apareció en la taxonomía inicial.
Existen abundantes ejemplos de discriminación de precios de tercer grado. Por ejemplo, este
libro de texto también se ofrece en una edición internacional de pastas blandas que se venderá
por un precio alrededor de un tercio del precio de la edición para Estados Unidos. Como las ren-
tas de los estudiantes generalmente son mucho más bajas en otros mercados que en Estados
Unidos, la elasticidad-precio de la demanda tiende a ser mucho mayor en esos mercados. El
precio que maximiza los beneficios en el mercado de Estados Unidos disuadiría a la mayoría de
los estudiantes del Tercer Mundo de comprarlo.
Otro ejemplo es la práctica de cobrar a los diferentes clientes distintos precios por las en-
tradas para ver una misma película. El hecho de que las elasticidades-precio de las personas
mayores y de los estudiantes sean más elevadas hace que resulte una buena estrategia para
los propietarios de los cines cobrar precios más bajos a estos grupos. Las empresas que ofre-
cen precios más bajos a los estudiantes, a las personas mayores y a otras presiones a veces
dicen que lo hacen porque les preocupan las dificultades económicas que tienen estos gru-
pos. No cabe duda de que esta preocupación a menudo es totalmente sincera, pero obsérvese
que ei monopoiista preocupado solamente por su beneficio mostraría el mismo tipo de
conducta.
Obsérvese también que ia discriminación de precios sólo es viable cuando es imposible o
al menos inviable para los compradores comerciar entre ellos. Por ejemplo, si los estudiantes
de otros países pudieran comerciar con los de Estados Unidos, sería imposibie vender un mis-
mo libro a 12$ en Calcuta y a 50$ en Nueva York. Los estudiantes que tuvieran iniciativa em-
presarial comprarían los libros a 12$ en otros países y los venderían a los estudiantes de Es-
tados Unidos por 49$, por ejemplo; otros, con la esperanza de entrar en el negocio, bajarían
aún más el precio, por lo que a la larga desaparecería la diferencia de precios. La práctica de
comprar a un precio bajo en un lugar y vender a uno más alto suele denominarse arbitraje.
En los casos en que éste es posible, no puede haber durante mucho tiempo una gran dife-
rencia de precios en un único producto. El arbitraje garantiza, por ejemplo, que el precio al
que se vende el oro en Londres nunca será muy diferente del precio al que se vende en Nue-
va York.
Pero el arbitraje no siempre es posible. Los propietarios de los cines pueden segmentar sus
mercados ofreciendo a los estudiantes precios más bajos porque una persona no puede ver una
película a un precio bajo y vender después su experiencia a otra a uno más alto. Por la misma
razón, los abogados y los médicos pueden cobrar precios distintos a cada persona basándose en
las diferencias entre las elasticidades-precio de la demanda. Pero es más difícil segmentar el
mercado en el caso de productos como las palomitas de maíz. Si los propietarios de los cines in-
tentaran venderlas a 1$ a los estudiantes y a 3$ a los adultos, algún estudiante con iniciativa em-
presarial aprovechru-ría la oportunidad de practicar el arbitraje y vender palomitas a los adultos
descontentos a 2$ solamente. Y bajo las presiones de la competencia de otros arbitrajistas, la di-
feret1cia de precios se íedüciría hasta sei apenas la suficiente para que a los esn1diantes les com-
pensara realizar la transacción.
u Este resultado se deriva de la Ecuación 12.6, según la cual/M= P(l -111771). Igualando IM
1
e 1M
2
, tenernos que
P¡IP
2
= (1 - l/17]
2
1)/(1- 1/17]
1
1). Porlo tanto, se cobrará el precio más alto a los clientes que tengan la menor elasticidad-
precio de la demanda.
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 369
EL MONOPOLISTA PERFECTAMENTE DISCRIMINADOR
FIGURA 12.15
Si el monopolista
puede vender cada
unidad de
producción a un
precio diferente,
cobrará lo máxÚno
que esté dispuesto a
pagar el comprador
por cada una. En esta
situación, el
monopolista recoge
todo el excedente
dei consumidor.
Discriminación de precios de primer grado es el término que se utiliza pa..ra describir el mayor
grado posible de segmentación del mercado. Supongamos, a modo de ilustración, que un mo-
nopolista tiene N clientes potenciales, cada uno de los cuales tiene una curva de deman.da de
pendiente negativa como la D; de la Figura 12.15. ¿Cuál es el máximo ingreso que podría ob-
tener el monopolista por la venta de Q' unidades de producción a cada cliente? Si tuviem
que vender todas las unidades al mismo precio, lo mejor que podría hacer sería cobrar P', con lo
que obtendría un ingreso total de P'Q'. Pero si pudiera cobrar precios distintos por cada unidad
de producción, ganaría mucho más. Por ejemplo, podría vender las Q
1
primeras unidades a un
precio de P
1
, las Q
2
- Q
1
unidades siguientes a un precio de P
2
, etc. Si los intervalos en los que
el monopolista puede dividir el producto son arbitrariamente pequeños, este tipo de fijación de
los precios incrementa el ingreso total en el área del triángulo sombreado de la Figura 12.15.
Si el monopolista se hubiera vjsto obligado a cobrar un único precio por todas las unidades,
el triángulo sombreado habría sido el excedente del consumidor. Sin embargo, al poder cobrar
diferentes precios por cada unidad, recoge todo el excedente del consumidor. El consumidor
paga lo máximo que habría estado dispuesto a pagar por cada unidad, por lo que no recibe nin-
gún excedente.
¿Cuánto producirá un monopolista perfectamente discriminador y maxirnizador del bene-
ficio? La regla consiste, corno siempre, en igualar el ingreso marginal y el coste marginal. La
Figura i 2. i ó representa ias curvas de demanda, de coste total marginal y de coste total medio a
corto plazo de un monopolista perfectamente discriminador. Pero ¿cuál es la curva de ingreso
marginai de este monopolista? Es exactamente igual que su curva de demanda. Dado que pue-
de discriminar perfectamente, puede reducir el precio para vender una cantidad mayor sin tener
que bajar el de la cantidad vendida inicialmente. El precio y el ingreso marginal son exacta-
mente iguales, al igual que ocurre en el caso de la competencia perfecta. Lo mejor que puede
hacer la empresa es producir Q* unidades y vender cada una al máximo precio que esté dis-
puesto a pagar cada uno de los compradores.
Existen dos importantes diferencias entre el monopolista perfectamente discriminador y el
monopolista que no puede discriminar. En primer lugar, el perfecto discriminador produce una
cantidad mayor, ya que no tiene que preocuparse por el efecto que pueda producir una reduc-
ción del precio en el ingreso derivado de la produción vendida hasta ese momento. Puede bajar
el precio que cobra a las personas que, de lo contrario, no comprarían, y seguir cobrando precios
más altos a las que están dispuestos a pagarlos.
DISCRIMINACIÓN PERFECTA DE PRECIOS
p
P'llll 1""'
111 1 1 ""' D;
IL.J..+ 11 ....L-1 - - - - ~ . 1 __ ' ~ Q¡
Q¡ QJ Q'
Q2
370
FIGURA 12.16
La curva de ingreso
marginal del
monopolista que
puede discriminar
perfectamente es
exactamente igual
que su curva de
demanda. El nivel de
producción
maximizador del
beneficio es Q*, que
es aquel en el que se
cortan la curva CMC
y la de demanda. El
beneficio económico
(Il) está representado
por el área
sombreada.
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
EL MONOPOLISTA PERFECTAMENTE DISCRIMINADOR
Q
Q*
En segundo lugar, en el caso del monopolista que no discrimina, generalmente el exceden-
te del consumidor es positivo, mientras que en el del perfecto discriminador es nulo. Dado que
el primero debe cobrar el mismo precio a todos los compradores, no puede cobrar un precio de-
masiado alto. Si cobra el que los demandantes menos elásticos están dispuestos a pagar, perderá
al resto de la clientela. Por lo tanto, el monopolista no hará eso y los demandantes menos elás-
ticos acabarán pagando un precio muy iníerior a sus respectivos precios de reserva, y de ahí que
haya un excedente del consumidor.
La discriminación perfecta de precios es un extremo teórico que nunca se ha alcanzado. Si
un cliente llevara tatuada en la frente su curva de demanda, quizá fuera posible para el vendedor
ajustar cada precio para extraer la máxima cantidad posible de cada uno de íos compradores.
Pero generalmente los vendedores sólo conocen de una manera imperfecta los detalles de la de-
manda de cada individuo. Suelen estimar las elasticidades de cada uno en función de la infor-
mación que poseen sobre el grupo al que pertenece. Por ejemplo, una empresa de venta por ca-
tálogo puede imprimir ediciones especiales con precios más altos para enviarlas a códigos
postales de renta alta como el90213 de Beverly Hills (California).
Tal vez lo más parecido a una valoración en profundidad de las elasticidades de cada indi-
viduo sea la conducta de los vendedores de los zocos de Oriente Medio. El astuto vendedor de
camellos lleva muchos años tratando de adivinar cuánto están dispuestos a pagar los compra-
dores que tienen un determinado perfil demográfico y psicológico. Su «fondo de comercio» es
interpretar el gesto incongruente, la mirada furtiva. Pero incluso en este caso el ladino com-
prador puede saber cómo ocultarle su deseo de quedarse con el camello.
LA DISCRIMINACIÓN DE PRECIOS DE SEGUNDO GRADO
Otro tipo de discriminación de precios es la práctica que utilizan muchos vendedores y que con-
siste en no atJünciar ün solo precio siilO una tabla de precios que son más bajos cuanto mayor
sea la cantidad que se compre. Así, por ejemplo, muchas compañías eléctricas utilizan este sis-
tema y cobran, por ejemplo, los primeros 300 kwh mensuales a 10 centavos cada uno, los 700
siguientes a 8 y todas las cantidades que sobrepasen los 1.000 al mes a 5. Estas estructuras de
tarifas constituyen un iipo de áiscriminación de precios de segundo grado.
La Figura 12.17 muestra el efecto de una estructura de tarifas de ese tipo en el caso de un
consumidor cuya curva de demanda es la D;. En comparación con la alternativa de cobrar un
precio de P
3
por cada una de las unidades, la práctica de cobrar tarifas menores cuando las can-
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 371
FIGURA 12.17
E! vendedor ofrece el
primer bloque de
consumo (de O a Q,)
a un elevado precio
(P
1
), el segundo (de
n n\...,       ....... """"'-<. ...
'"<
1
a "<ll O. Ul IU 11 10.,:)
bajo (P
2
), el tercero
(de Q
2
a Q,) a uno
aún más bajo (P
3
),
etcétera. Incluso
aunque la
discriminación de
precios de segundo
grado no intente
ajustar los precios a
las características de
cada individuo o de
cada grupo, a
menudo permite al
monopolista recoger
una parte
significativa del
excedente del
consumidor (el área
sombreada).
LA DISCRIMINACIÓN DE PRECIOS DE SEGUNDO GRADO
P,
p
1

1
1 1
1 1
1 1
1 1
1 1
1 1
1 1
1 1
1 1
1 1
tidades consumidas son grandes aumenta el pago total del.consumidor en una cantidad igual al
área sombreada. ·
La discriminación de precios de segundo grado es como la de primer grado en el sentido de
que trata de extraer un excedente del consumidor de cada comprador. Las dos principales di-
ferencias son éstas: (1) en la discriminación de precios de segundo grado, existe la misma es-
tructura de tarifas para todos y cada uno de los consumidores, lo que significa que no se inten-
ta ajustar los precios a las diferencias de elasticidad entre los compradores; y (2) el reducido
número de tarifas tiende a limitar la ca.1tidad de excedente del consumidor que puede recoger-
se. La discriminación de precios de primer grado obtiene todo el triángulo, mientras que la Fi-
gura 12.17 muestra que la de segundo grado sólo obtiene una parte.
EL MODELO DE LA DISCRIMINACIÓN DE PRECIOS BASADA
EN LA COLOCACIÓN DE OBSTÁCULOS
A todos los vendedores les gustaría practicar la discriminación perfecta de precios. Sin em-
bargo, como ya hemos señalado antes, carecen de la información sobre las curvas de demanda
de cada individuo necesaria para hacerlo. Existe, no obstante, otro tipo importante de discri-
minación de precios consistente en una técnica mediante la cual la empresa induce a los com-
pradores cuya demanda es más elástica a identificarse. Se trata del modelo de la discriminación
de precios basada en la colocación de obstáculos. Consiste, esencialmente, en que el vendedor
coloca algún tipo de obstáculo y ofrece un precio más bajo a los compradores que deciden su-
perarlo. La lógica es que los compradores más sensibles al precio tendrán una tendencia mucho
mayor a superar los obstáculos.
Un ejemplo de obstáculo es el del cupón de descuento incluido en los paquetes de los pro-
ductos. Superar el obstáculo significa en este caso tomarse la molestia de rellenar el cupón, en-
contrar un sello y un sobre y llevarlo a la oficina de correos. La empresa espera que las
nas a las que no les importe mucho el precio tengan menos tendencia que las demás a realizar
este trámite. De ser cierto; las personas cuya dema..11da sea menos elástica acabarán pagando el
precio «ordinario» y las que tengan una demanda más elástica pagarán el precio más bajo.
Es raro el producto cuyo vendedor no utilice el modelo de la discriminación de preciüs ba-
sada en la colocación de obstáculos. Los vendedores sólo ofrecen ediciones de pasta dura a un
elevado precio durante el primer año de publicación. Los compradores a los que no les preocupa
mucho el precio compran estas ediciones en cuanto salen. Otros esperan un año o dos para com-
372
CAPITuLO 12: EL MONOPOLIO
prar la de pasta blanda, que es mucho más barata. En este caso, el obstáculo es tener que so-
portar ia espera. Los vendedores de electrodomésticos suelen ofrecer máquinas que tienen
pequeños defectos por menos de la mitad del precio ordinario. En este caso, hay dos obstáculos:
tener que averiguar cuándo y dónde se realiza ia venta y tener que soportar un producto que tie-
ne un rayón o una abolladura (que la mayoría de las veces no se ven). Las líneas aéreas ofrecen
descuentos que llegan a reducir el precio a la mitad. En este caso, también hay dos obstáculos:
tener que hacer la reserva con una semana o más de antelación y tener que pasar fuera la noche
del sábado. Muchos minoristas ofrecen cupones de descuento en los anuncios de los periódicos.
En este caso, los obstáculos son tener que leer los anuncios, cortar los cupones y llevarlos a la
tienda antes de que expiren. Algunos vendedores colocan carteles en las tiendas que dicen «pre-
gunte por nuestra oferta especial». En ese caso, el obstáculo consiste simplemente en tener que
preguntar. Pero incluso este trivial obstáculo puede ser considerablemente eficaz, ya que a mu-
chos compradores acomodados les resultaría demasiado impropio de ellos preguntar por la ofer-
ta especial como para considerar siquiera esa posibilidad.
Ninguno de estos sistemas segrega perfectamente a los compradores cuya demanda es
muy elástica de los compradores cuya demanda es poco elástica. Por ejemplo, hay algunas per-
sonas que esperan a las rebajas para comprar toallas, aun a pesar de que comprarían las mismas
si no hubiera rebajas. Pero, en conjunto, parece que los obstáculos funcionan más o menos de
la manera que se pretende. Un obstáculo perfecto sería aquel que sólo impusiera un coste in-
significante a los compradores que lo superaran y, sin embargo, distinguiera perfectamente a los
compradores según la elasticidad de su   El efecto de un obstáculo de ese tipo se re-
presenta analíticamente en la Figura 12.8, en la cual P H representa el precio ordinario y PL el
precio de descüento. Con un obstáculo perlecto, ninguna de las personas que pague el preci<;> de
descuento tiene un precio de reserva mayor o igual que el ordinario, lo cual significa que todas
quedarían excluidas del mercado si sólo existiera el precio ordinario.
El modelo de los obstáculos no tiene por qué limitarse a la versión de dos precios repre-
sentada en ia Figura 12.18. Por ei contrario, muchos vendedores lo han convertido en un arte su-
mamente complejo en el que hay literalmente docenas de combinaciones de obstáculos. Por
ejemplo, sólo en la ruta Los Ángeles-Honolulu, United Airlines ofrece 37 tarifas diferentes,
cada una con sus propias restricciones. Pero el objetivo de estos sistemas es el mismo inde-
pendientemente de lo simples o lo complejos que sean: ofrecer descuentos a los clientes que, de
lo contrario, no comprarían el producto.
El modelo de los obstáculos es como la discriminación de precios de primer grado en el
sentido de que trata de ajustar los precios a las elasticidades de cada comprador. La diferencia
principal reside en que no puede esperarse que recoja todo el excedente del consumidor, ni si-
quiera en su versión más refinada.
FIGURA 12.18 UN OBSTÁCULO PERFECTO
Cuando un obstáculo
es perfecto, los
únicos compradores
que reúnen las
condiciones para
recibir el precio de
descuento (PL)
superándolo son
aquellos que no
estarían dispuestos
a pagar el precio
ordinario (PH). Un
obstáculo perfecto
tampoco impone
costes significativos
a los que lo superan.
p
Q
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 373
La pérdida de eficiencia provocada por el monopolio
Recuérdese que en el Capítulo 11 afirmamos que la competencia perfecta asignaba eficiente-
mente los recursos. Esta afirmación se basaba en la observación de que en el equilibrio com-
petitivo a largo plazo no es posible obtener ganancias adicionales del intercambio. El valor que
tiene para los compradores la última unidad de producción es exactamente igual que el valor de
mercado de los recursos necesarios para producirla. .
¿Hasta qué punto está a la altura de las circunstancias el equilibrio a largo plazo del monopolio
según estos mismos criterios? No mucho. Consideremos, a modo de ilustración, el caso de un mo-
nopolista que tiene unos costes medios y marginales a largo plazo constantes y la estructura de la
demanda que muestra la Figura 12.19. La cantidad maximizadora del beneficio de este monopo-
lista es Q*, que se vende a un precio de P*. Obsérvese que en Q* el valor que tiene para los com-
pradores una unidad adicional de producción es P*, que es mayor que el coste de producirla, CML.
Eso significa que el monopolista que cobra un único precio no agota todas las posibles ganancias
derivadas del intercambio. Como hemos visto anteriormente, si pudiera cobrar precios distintos a
cada uno de los compradores, aumentaría la producción a Qc, que sería la misma cantidad que ve-
ríamos en una industria perfectamente competitiva que tuviera las mismas condiciones de de-
manda y de costes. Si la producción se incrementara de Q* a Qc como consecuencia de la discri-
minación perfecta de precios, el aumento del excedente del productor sería igual a las áreas
conjuntas de los triángulos S
1
y S
2
• En condiciones perlectamente competitivas, el triángulo S
1
for-
ma.."'ia pa..-te del excedente del consumidor. El coste que tencL-ía para la sociedad la existencia de
una industria de ese tipo abastecida por un monopolista que cobrara un único precio y no por ven-
dedores perfectamente competitivos es la pérdida de ese excedente del consumidor.
Así pues, desde el punto de vista de la mera eficiencia, el monopolista perfectamente dis-
criminador y la industria períectamente competiíiva llevan al mismo resultado. La diferencia se
halla en que en el primer caso todo el beneficio se manifiesta en forma de un excedente del pro-
ductor, mientras que en el segundo caso se manifiesta en forma de un excedente del consumidor.
La pérdida de eficiencia derivada del monopolio es el resultado de la imposibilidad de practicar
LA PÉRDIDA DE BIENESTAR PROVOCADA POR UN MONOPOLIO
BASADO EN UN ÚNICO PRECIO
$/Q
P*
Q* Oc
FIGURA 12.19
Un monopolista que cobre un único precio a todos los compradores producirá Q' y venderá a P'. Una industria
competitiva que tuviera las mismas condiciones de costes produciría Qc y vendería a Pe. En comparación con el
resultado perfectamente competitivo, el monopolio basado en un único precio da lugar a una pérdida de
excedente del consumidor igual al área de II +5
1
• Como el monopolista obtiene II, el coste para la sociedad es 5
1
,
denominado pérdida irrecuperable de eficiencia provocada por el monopolio.
374
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
la discriminación perfecta de precios. Esta pérdida (el área del triángulo S
1
de la Figura 12.19)
se denomina pérdida irrecuperable de eficiencia deriva(la del nionopolio.
En el análisis anterior, tenía sentido hablar de la pérdida de bienestar que se deriva de la
existencia de ün monopolio en lügar de competencia debido a que ia estructura de costes era
compatible con la existencia de competencia perfecta. Pero con ese tipo de estructura de costes,
sólo podía impedirse la aparición de competencia mediante barreras legales. La existencia de
beneficios económicos (ll en la Figura 12.19) atraería competidores a la industria hasta que el
precio y la cantidad fueran Pe y Qc, respectivamente. ·
Supongamos que la razón para tener un monopolio con una curva CM eL plana es el hecho
de que ia empresa tiene una patente. ¿Podemos decir ahora que la pérdida de bienestar deri-
vada de la existencia de un monopolio que cobra un único precio es igual a la pérdida de
excedente del consumidor medida en la Figura 12.19? Antes de responder a esta pregunta, de-
bemos preguntamos, en primer lugar, cuál es la alternativa a la situación actual. Si se trata de
una sociedad que carece de patente que la proteja, podría muy bien ocurrir que no existiera el
producto, por lo que apenas tiene sentido quejarse de que el monopolio produce una pérdida de
bienestar en comparación con la competencia pura. Es cierto que el monopolio que está prote-
gido por una patente y que cobra un único precio no agota todas las ganancias que puede ge-
nerar el comercio. Pero con el monopolio protegido por una patente, sí obtenemos un excedente
del consumidor más un excedente del productor de S
2
+ ll, mientras que podríamos no obtener
nada sin la protección de la patente.
La actitud de los poderes públicos hacia el ;nonopolio natüral
Estas observaciones ponen de manifiesto que la cuestión reievante no es saber si el monopolio
es eficiente en comparación con un ideal teórico inalcanzable sino en qué se diferencia de las al-
ternativas que existen en ia realidad. Esta cuestión es de la máxima importancia en el caso del
monopolio natural.
Para facilitar el análisis, consideremos el caso de una tecnología en la que el coste total vie-
ne dado por
CT=F+MQ (12.8)
donde Q es el nivel de producción. Y supongamos que las curvas de demanda y de ingreso mar-
ginal de un monopolista que cobra un único precio y que produce con esta tecnología son las
que están representadas en la Figura 12.20. La asignación ideal teórica en este mercado con-
sistiría en producir la cantidad Q** y venderla al coste marginal, que en este caso es igual a M.
En cambio, el monopolio que cobra un único precio sólo produce Q* y lo vende a P*.
Cabe hacer esencialmente dos objeciones al par precio-cantidad de equilibrio del monopolio
natural que cobra un único precio: (1) la objeción de la justicia, que es el hecho de que el pro-
ductor obtiene un beneficio económico (JI); y (2) la objeción de la eficiencia, que es que el pre-
cio es superior al coste marginal, lo que provoca una pérdida de excedente del consumidor (S).
Los poderes públicos pueden responder de distintas formas a estas objeciones. Las cinco op-
ciones que se examinan a continuación recogen las posibilidades más importantes.
l. PROPIEDAD Y GESTIÓN ESTATAL
La eficiencia exige que el precio sea igual al coste marginal. La dificultad estriba en que, en el
caso del monopolio natural, el coste marginal es inferior al coste total medio. Dado que las em-
presas privadas no pueden cobrar precios inferiores al coste medio y seguir produciendo a lar-
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 375
FIGURA 12.20 UN MONOPOLIO NATURAL
Las dos principales
objeciones que
pueden ponerse al
monopolio natural
que cobra un único
precio son que
obtiene un beneficio
económico (17) y que
da lugar a una
pérdida de
excedente de! P*
consumidor (5).
Ineficiencia X
Situación en la que
una empresa no
obtiene la máxima
producción con
una combinación
dada de factores.

M CM= M
   
o Q* Q**
go plazo, la empresa que cobra un único precio no tiene otra opción que cobrar una ca."l.tidad su-
perior al coste marginal. Esa dificultad puede soslayarse si el Estado se hace cargo de la in-
dustria. Esta opción tiene el atractivo de que el Estado, a diferencia de la empresa privada, no
tiene que obtener inevitablemente como mínimo un beneficio normal. Por lo tanto, puede fijar
un precio igual al coste marginal y absorber las pérdidas económicas resultantes a los in-
gresos fiscales generales.
Pero la propiedad estatal ta.-nbién tiene algunas características poco atractivas. La más
importante es el hecho de que a menudo parece que reduce los incentivos para gestionar las em-
presas de una ma.'1era consciente de los costes y eficiente. Como ha señalado el economista Har-
vey Leibenstein, profesor de la Universidad de Harvard, los costes de una organización de-
penden no sólo de su tecnología sino del vigor con que busque la eficiencia. Utilizando la
terminología de Leibenstein, se dice que una organización que no actúa enérgicamente para fre-
nar los costes muestra el fenómeno de la ineficiencia X
12

La ineficiencia X no es en modo alguno patrimonio exclusivo del Estado. También se ob-
serva en diferentes grados en las empresas privadas. Según Leibenstein, el grado en que la ine-
ficiencia X sea un problema dependerá de los incentivos económicos, lo que nos brinda una ra-
zón teórica para creer que probablemente está más extendido en el sector público. Cuando una
empresa privada reduce sus costes en un dólar, su beneficio aumenta en la misma cuantía. En
cambio, cuando la persona encargada de un organismo público reduce el presupuesto en un dó-
lar, la consecuencia es una mera reducción de su feudo.
Algunos conocidos estudiosos han afirmado que el objetivo de la mayoría de los burócratas
es maximizar sus presupuestos de funcionamiento
13
• Eso no quiere decir que los burócratas no
sean en su mayoría funcionarios públicos sinceros y dedicados. Pero es humano que un buró-
crata piense que su organismo público es el que tiene encomendada la misión más importante y
que presione en consecuencia.
12
Harvey Leibenstein, «Allocative Efficiency vs. X-Efficiency», American Economic Review, junio, 1966, págs.
392-415.
13
Véase, por ejemplo, William Niskanen, Bureaucracy and Representative Government, Chicago, Aldine-Ather-
ton, 1971, y Gordon Tullock, The Politics of Bureaucracy, Washington, D.C., Public Affairs Press, 1965. Pero, para una
opinión contraria, véase Albert Breton y Ronald Wintrobe, The Logic of Bureaucratic Conduct, Cambridge, Cambridge
University Press, 1982.
376 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
Más adelante analizaremos algunos datos cuantitativos que se refieren a la eficiencia relativa
de las empresas públicas y privadas. Sin embargo, incluso ia experiencia corriente muestra al-
gunos experimentos naturales relevantes. Por ejempo, en todas las ciudades del norte de Esta-
dos ünidos, cuando llega ia primavera, los obreros municipales reparan los baches que hansa-
lido durante el invierno en las calles, mientras que las empresas privadas de pavimentación
reparan el sueio de los aparcamientos de los supermercados, centros comerciales y demás
vías privadas. El contraste entre los dos grupos suele ser llamativo. Es frecuente ver a siete de
los ocho miembros de una cuadrilla municipal apoyados en las palas fumando, dando algún
consejo de vez en cuando al nuevo que acaba de llegar y que un poco a desgana está echando
asfalto en los baches. Las cuadrillas de las empresas privadas que reparan el suelo de los
aparcamientos, aunque suelen ser la mitad de grandes, normalmente tapan muchos más baches
al día.
Otro caso ilustrativo de los efectos de la gestión estatal es el departamento de vehículos de
motor (DVM). Trate de recordar el lector la última vez que acudió al DVM. ¿Volvería a ir si no
tuviera que hacerlo? Si es como la mayoría de las personas, salió de allí con la impresión de que
incluso un directivo que tuviera poco talento podría haber encontrado la forma de prestar ese
servicio con mayor rapidez. Podemos especular sin temor a equivocarnos que pocas personas
elegirían vivir en una sociedad en la que el DVM estuviera encargado de una parte significati-
va de la actividad productiva.
A pesar del problema de la ineficiencia X, el monopolio natural gestionado por el Estado
puede ser la mejor solución e-n a!g11nos casos. Pero hay otras opciones qüe tienen müchos de lüs
mismos beneficios y menos costes aparentes.
2. REGULACIÓN ESTAT.A.L DE LOS MONOPOLIOS PRIVADOS
Una opción de ese tipo es dejar la propiedad en ruanos privadas y emitir al mismo tiempo unas
directrices o normas que limiten el grado de discreción para fijar los precios. El ejemplo ca-
racterístico de este enfoque es la regulación púbiica de las empresas privadas que suministran
electricidad, agua y servicios telefónicos.
El principal tipo de regulación pública de los precios que se utiliza en Estados Unidos se co-
noce con el nombre de regulación basada en la tasa de rendimiento y consiste en fijar unos pre-
cios que permitan a la empresa obtener por el capital invertido una tasa de rendimiento prede-
terminada. Idealmente, esta tasa de rendimiento le permitiría recuperar exactamente el coste de
oportunidad del capital, lo que quiere decir que idealmente sería igual que la tasa de rendi-
miento competitiva de la inversión.
Sin embargo, en la práctica las comisiones reguladoras nunca pueden saber con seguridad
cuál será la tasa de rendimiento competitiva en un determinado período. Si la que fijan es in-
ferior a la competitiva, la empresa tendrá incentivos para ofrecer servicios de peor calidad y aca-
bará quebrando. En cambio, si fijan una tasa demasiado alta, los precios serán más elevados de
lo necesario y la empresa obtendrá un beneficio mayor de lo normal. Ninguno de estos dos re-
sultados es atractivo, pero las comisiones reguladoras han pensado tradicionalmente que los pro-
blemas que causa una tasa de rendimiento insuficiente son mucho más graves que los que cau-
sa una excesiva.
Harvey Averch y Leland Johnson fueron los primeros que analizaron detalladamente las
consecuencias de la fijación de una tasa de rendimiento superior al coste de capital
14
• En pocas
palabras, llegaron a la conclusión de que esta práctica anima a las empresas a sustituir otros fac-
14
Harvey Averch y Leland Johnson, «Behavior of the Firm Under Regulatory Constraint», American Economic Re-
view, diciembre, 1962, págs. 1.052-1.069. Véase también R. M. Spann, «Rate ofReturn Regulation and Efficiency in Pro-
duction: An Empírica! Test of the Averch-Johnson Thesis», Bell Journa/ of Economics, primavera, 1974, págs. 38-52.
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 377
tores por capital, inflando así el coste de funcionamiento. Si el objetivo de la empresa regulada
es maximizar ei beneficio, el tipo de conducta que adoptará consistirá en tratar de conseguir la
mayor «base de rendimiento» --el capital invertido por el que obtiene la tasa de rendimiento
permitida- posible. Si el monopolista regulado puede pedir capital prestado a un 8 por 100 al
año y se le permite obtener un 1 O por 100 anual por cada dólar invertido, puede conseguir
20.000$ de bendicios adicionales por cada 1.000.000$ adicionales de dinero prestado que in-
vierta.
La discrepancia entre la tasa de rendimiento permitida y el coste real del capital introduce,
al menos, dos importantes distorsiones. La primera puede denominarse efecto del refrigerador
dorado. Se refiere al hecho de que el monopolista regulado tiene incentivos para comprar
más equipo de capital del necesario a fin de obtener un nivel dado de producción. Ante la po-
sibilidad de comprar, por ejemplo, un refrigerador por agua de tipo corriente o comprar uno do-
rado más caro, tiene incentivos para optar por el segundo. Las comisiones reguladoras tratan de
impedir que se compre equipo innecesario, pero las operaciones diarias son demasiado com-
plejas para pOder controlar minuciosamente todas y cada una de las decisiones.
La segunda distorsión que provoca la regulación basada en la tasa de rendimiento es pecu-
liar del monopolista que abastece a más de un mercado y podemos denominarla efecto de la
subvención cruzada. Dado que la tasa de rendimiento permitida es superior al coste de capi-
tal, un monopolista de ese tipo tiene incentivos para vender a un precio inferior al coste en el
mercado más elástico y subvencionar las pérdidas resultantes vendiendo a un precio superior al
coste en el mercado menos elástico. La práctica de fijar ün precio iüferior al coste en ei mercado
elástico se basa en la idea de que aumentan las ventas más de lo que las reduce la fijación de un
precio superior al coste en el mercado menos elástico. El aumento resuitante de la producción
eleva la cantidad de capital necesario para producirla y, por lo tanto, eleva los beneficios per-
mitidos por la regulación.
Consideremos, a modo de ilustración, el monopolista regulado cuyas curvas de demanda y
de coste correspondientes a los dos mercados se muestran en la Figura 12.21. Las curvas
CTMe se han construido para tener en cuenta la tasa de beneficio permitida, que es superior al
SUBVENCIÓN CRUZADA PARA AUMENTAR LA PRODUCCIÓN TOTAL
$/Q Mercado 1
 
1._ ---'--L-----"-- Q¡
o Q;
(a)
FIGURA 12.21
$/Q Mercado 2

"' '-<2
(b)
Un monopolio regulado puede obtener, por lo genera!, una tasa de rendimiento superior al coste reaf del capital, lo
que lo anima a adquirir la mayor cantidad de capital posible. Para aumentar la producción (y, por lo tanto, el stock
de capital necesario), puede vender a un precio superior al coste en su mercado menos elástico (mercado 1 del
panel a) y utilizar los beneficios resultantes (II, > 0) para subvencionar las pérdidas (ll
2
<O) en que incurre por
cobrar un precio inferior al coste en su mercado más elástico.
378 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
coste de capital. Por lo tanto, cuando el monopolista está obteniendo un beneficio nulo desde el
punto de vista de las curvas de coste mostradas en ia Figura 12.21, está obteniendo, en realidad,
ll=   (12.9)
donde ,-a es ia tasa de rendimiento permitida, re es el coste real del capital y K es el tamaño del
stock total de capital. Para maximizar el beneficio el monopolista quiere aumentar, pues, lo más
posible K, lo que significa que debe aumentar lo más posible la suma de las cantidades de pro-
ducción vendidas en los dos mercados. Para ello, iguala el /M y el CM en el mercado cuya de-
manda es menos elástica (el mercado l del panel a) y utiliza los beneficios obtenidos en ese
mercado (ll¡) para subvencionar un precio inferior al coste medio en el mercado cuya deman-
da es más elástica (el mercado 2 del panel b). El objetivo es, de nuevo, aumentar las ventas en
el segundo mercado más de lo que disminuyen en el primero. Al vender la mayor cantidad po-
sible de producción, el monopolista puede utilizar el mayor stock de capital posible y, por lo
tanto, puede obtener el mayor beneficio posible.
Las deficiencias de los sistemas de regulación no han impedido a los gobiernos de casi to-
dos los países del mundo continuar interviniendo en las decisiones de precios y de producción
de importantes monopolios naturales como las empresas eléctricas y telefónicas. Dista de ser
evidente que estas intervenciones sean más beneficiosas que perjudiciales, en términos pura-
mente económicos, pero parece claro que cumplen una importante función psicológica en
nombre de un público al que, comprensiblemente, le resulta incómodo qüe no haya uü fuliorti-
guador entre él y el único oferente de un bien o servicio esencial.
3. CONTRATACIÓN EN EXCLUSIVA DE UN MONOPOLIO NATURAL
En el título de un citado artíCülo, Harold Demsetz, economista de üCLA, formuiaba esta pre-
gunta tan sencilla que desarma: «¿Por qué regular el monopolio?»
15
• Sostenía que aun cuando
las condiciones de costes exijan que en un mercado haya un único oferente, puede haber una fe-
roz competencia para ver quién consigue serlo. Según la propuesta de Demsetz, las autoridades
deben especificar detalladamente el servicio que quieren que se preste -servicio de bomberos,
recogida de basura, reparto de correo, etc.- y pedir entonces a las empresas privadas que pre-
senten sus ofertas. Aquella que presente la más baja es la empresa a la que debe adjudicársele
el contrato.
Este sistema se ha ensayado con éxito en algunas ciudades de Estados Unidos. Por ejemplo,
los servicios de bomberos contra incendios de Scottsdale, ciudad de Arizona, están cubiertos
por una empresa privada seleccionada de esta manera. La basura de los residentes de Oa-
kland (California) no es recogida semanalmente por trabajadores municipales sino por la
Oakland Scavenger Company, empresa privada con fines de lucro. En estos dos casos, los cos-
tes del servicio son alrededor de la mitad del coste de servicios similares que son prestados di-
rectamente por los ayuntamientos. Por otra parte, en el caso del servicio de bomberos hay datos
fehacientes de que los costes no se recortan reduciendo la calidad del servicio. Las compa.iíías
de seguros contra incendios con fines de lucro, cuya supervivencia depende de su capacidad
para evaluar con precisión los riesgos, no cobran más por los seguros en Scottsdale que en las
ciudades que tienen un servicio municipal de bomberos
16
• La ventaja de la contratación de los
servicios de monopolios naturales a empresas privadas reside en que coloca la producción fue-
ra de las manos de los burócratas, a los cuales no suele dárseles bien mantener bajos los costes.
15
Harold Demsetz, «Why Regulate Monopoly?», Journa/ of Law and Economics, abril, 1968, págs. 55-65.
16
Para un extenso análisis de estudios que comparan los costes privados y los costes públicos, véase E. S. Savas,
Privatizing the Public Sector, Chatham, New Jersey, Chatham House Publishers, 1982.
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 379
Sin embargo, debe quedar claro que a pesar de esta ventaja la contratación a empresas pri-
vadas no es necesariamente una solución superior en todos los casos. Dado que el contrato debe
especificar los detalles del servicio que ha de suministrarse, debe entrar en extraordinarios de-
talles en el caso de los servicios complejos, como las telecomunicaciones. Por otra parte, debe
especificar los procedimientos que se seguirán para seleccionar a los nuevos contratistas. En el
caso de la electricidad, el cambio de contratista implica necesariamente la transferencia de una
vasta y compleja gama de maquinaria de generación y de distribución. ¿A qué precio debe ven-
derse esta maquinaria? Puede ocurrir que una vez puestos todos los puntos sobre las íes, los
contratos en exclusiva para suministrar servicios monopolísticos sean tan detallados que no se
distingan de la regulación económica directa.
4. APLICACIÓN RIGUROSA DE LAS LEYES ANTIMONOPOLIO
Un importante elemento del arsenal de medidas para hacer frente a los monopolios es la legis-
lación. En Estados Unidos, la ley antimonopolio más importante es la ley Sherman (1890), que
prohíbe «monopolizar o intentar monopolizar ... cualquier parte del comercio entre los diferen-
tes estados ... » y la ley Clayton (1914), cuyas disposiciones impiden a las sociedades anónimas
adquirir acciones de competidoras cuya consecuencia sea «reducir significativamente la com-
petencia o crear un monopolio».
Para interpretar la legislación antimonopolio, el Departamento de justicia ha elaborado
unas directrices que prohíben las fusiones de empresas rivales cuya cuota conjunta de merca-
do sea süperior a üna determinada proporción de la producción total del sector. El ceio con que
se aplican estas directrices varía extraordinariamente de unas administraciones políticas a otras.
En general, los demócratas han sido mucho menos tolerantes con ias fusiones que los repu-
blicanos.
En el caso de ias industrias que tienen unas curvas de coste medio a largo plazo descen-
dentes, el coste de producción es mucho más alto si hay muchas empresas que si sólo hay
unas pocas. Los mayores defensores de las leyes antimonopolio insisten en que éstas no im-
piden la formación de monopolios naturales. Pero, como veremos en el Capítulo 13, pueden
posponer en gran medida el momento en que se aprovechan plenamente las economías de es-
cala.
Esta dificultad podría resolverse aplicando las leyes antimonopolio para impedir única-
mente las fusiones que no consiguieran un ahorro de costes significativo. Sin embargo, los po-
deres públicos no se encuentran en una buena posición para distinguir un tipo de caso de otro.
El Congreso de Estados Unidos fue muy consciente de esto y excluyó explícitamente la utili-
zación del ahorro de costes como argumento para permitir las fusiones. Como consecuencia,
la política antimonopolio impide todas las fusiones, incluso las que reducirían sustancialmente
los costes.
5. POLÍTICA BASADA EN EL TAJSSEZ FAJRE PARA. HACER FRENTE
A LOS MONOPOLIOS NATURALES
Consideremos, como quinta y última opción para hacer frente a los monopolios naturales, la
posibilidad dellaissez faire, es decii, de no hacer nada: dejar simplemente que el t11üt1opo-
lista produzca la cantidad que quiera y que la venda al precio que se pague en el mercado.
Las objeciones evidentes a esta política son las dos con las que comenzamos, a saber, los
problemas de la justicia y la eficiencia. Sin embargo, en este apartado veremos que puede
haber, al menos, algunas circunstancias en las que estos problemas sólo tienen una impor-
tancia mínima.
380 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
Consideremos, en concreto, el caso de un monopolista natural que utiliza el modelo de la fi-
jación de precios diferentes basada en la colocación de obstáculos. Para facilitar el análisis, su-
pongamos que cobra un precio ordinario y otro precio de descuento al que tienen acceso los
clientes que saltan algún obstáculo, como solicitar el descuento por correo. ¿Cómo afecta la pre-
sencia de este tipo de fijación de los precios a las objeciones de la justicia y la eficiencia que se
ponen al monopolio natural?
Consideremos, en primer lugar, la objeción de la eficiencia. Recuérdese que el problema se
halla en que el monopolista que cobra un único precio fija un precio superior al coste marginal,
que excluye del mercado a muchos compradores potenciales que conceden al producto un va-
lor superior al de los recursos necesarios para producirlo.
Examinemos, a modo de ilustración, el caso de un monopolista natural que tiene una curva
de coste total que viene dada por F + MQ y una curva de demanda lineal que viene dada por
P =A- BQ. La Figura 12.22a muestra las curvas de demanda y de coste marginal de este mo-
nopolista. Si es un maximizador del beneficio y cobra un único precio, producirá Q* y lo ven-
derá a P*. Pero si puede cobrar un precio a los compradores de la parte superior de la curva de
demanda y uno más bajo a todos los demás (Figura 12.22b), su estrategia maximizadora del be-
neficio será vender QH al precio P
8
y Q
8
+ QL al precio P L
17

Obsérvese que la pérdida de eficiencia generada por el monopolista que cobra dos precios
(el excedente del consumidor perdido, que es el área del triángulo Z del panel b) es mucho me-
nor que la pérdida correspondiente generada por el monopolista que cobra un único precio (el
área del trián.gülo ~   del patJ.el a).
En general, cuanto más pueda dividir el monopolista su mercado en el modelo basado en la
colocación de obstáeülos, menor será ia pérdida de eficiencia. Como hemos señalado anterior-
mente, es frecuente que en la mayoría de las empresas no haya un único precio de descuento
sino todo un menú de precios de descuento, cada uno de ellos con un conjunto distinto de res-
17
La función de beneficio del monopolista que cobra un único precio es
II
1
=(A - BQ)Q- F- MQ
La condición de primer orden para la maximización del beneficio es
dii¡ 2 o
--A- BQ-M=
dQ
lo que nos da una cantidad maximizadora del beneficio de Q' = (A - M)/2B y un precio de P' = (A + M)/2.
La función de beneficio del monopolista que cobra dos precios es, por el contrario,
Las condiciones de primer orden para la maximización del beneficio son
a ~
éJQH = A- BQ11 - BQL - M = 0
y
de donde
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 381
FIGURA 12.22
.AJ poder ofrecer un
precio de descuento
al segmento más
elástico de la curva
de demanda, el
monopolista que
cobra dos precios
(panel b) expande el
mercado,
provocando una
pérdida de eficiencia
mucho menor (área
Z del panel b) que en
el caso del
monopolista que
cobra un único
precio (área W del
panel a).
LAS PÉRDIDAS DE EFICIENCIA PROVOCADAS POR EL MONOPOLIO QUE COBRA UN ÚNICO
PREC!O Y POR El QUE COBRA DOS
$/Q
1
A
Q*
(a)
$/Q
A
Monopolio que cobra
P. r--- p<eda.
l ___ j ___ _
- 1
1
1
                             
tricciones (cuanto mayor sea el descuento, más rigurosa será la restricción). Dado el amplio
margen que tienen muchas empresas para expandir sus mercados colocando obstáculos, el pro-
blema del monopolio natural relacionado con la eficiencia sólo tiene, por lo general, una im-
portancia secundaria.
¿Qué ocurre con el problema de la justicia? En primer lugar, ¿cuál es el problema? Gene-
ralmente, se piensa que el monopolista transfieie recwsos de las persü11as que ios necesitan de-
sesperadamente (a saber, los consumidores pobres) a otras que tienen más de lo que necesitan
(a saber, los ricos accionistas). .. 1ás adelante veremos que el problema, definido en este sentido,
a veces es menos grave de lo que parece.
La cüestión más general de lo que constituye una distribución justa de ios recursos de la so-
ciedad es un tema profundmamente filosófico, que va más allá de nuestro análisis. Sin embar-
go, podemos decir como mínimo que ninguna empresa tiene derecho a hacerse con el poder, por
medio de la fuerza o de la coerción, para extraer unos recursos excesivos de otras personas. Pero
supongamos que el monopolista se ha convertido en el único vendedor en su mercado utilizando
unos medios totalmente benévolos. Este supuesto es razonable. En tanto que monopolista na-
tural, sus costes son, por defmición, más bajos que si el mercado fuera abastecido también por
otras empresas. Y tal vez su alegre y educado servicio también haya contribuido a reforzar su
posición. ¿Comete entonces una injusticia si cobra precios superiores al coste marginal?
Ciertamente, los consumidores preferirían pagar solamente el coste marginal de producción.
Pero el coste marginal es menor que el coste medio en el monopolio natural, por lo que es no
posible que todo el mundo pague el coste marginal y que el oferente pueda seguir produciendo.
En el mejor de los casos, algunos consumidores pueden pagar unos precios cercanos al coste
marginal, pero otros tendrán que pagar mucho más. Aun así, si el monopolista está obteniendo
un beneficio económico, sabemos que los compradores están pagando más, en promedio, que el
coste de los recursos necesarios para satisfacer sus demandas. ¿Cómo puede defenderse esto en
nombre de la justicia?
Antes hemos visto que la colocación de obstáculos hace que la asignación monopolística sea
más eficiente. Sería exagerado decir que este mismo modelo hace que la existencia de benefi-
cios monopolísticos parezca absolutamente justa. Pero sí ayuda a paliar algunas de las obje-
ciones más graves.
Vea..rnos, en lugar, cuál es la fuente de un dólar dado de beneficio monopolístico. ¿De
qué compradores procede este dólar? Es fácil demostrar que no puede proceder del comprador
que paga el precio de descuento. Los precios de descuento suelen ser entre un 15 y un 50 por
100 más bajos que el llamado precio normal de venta al público y raras veces Íos paga más de
382 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
la mitad del total de compradores. En un caso ilustrativo en el que el descuento es de un 30 por
100 y lo recibe la mitad del total de compradores, el ingreso del monopolista disminuye un 15
por 100 si todo el mundo paga el precio de descuento. Muy pocas empresas serían rentables si
disminuyera su ingreso total un 15 por 100.
Por lo tanto, si el monopolista está obteniendo un beneficio económico, la fuente de ese be-
neficio es el comprador que paga el precio ordinario. El hecho de que este comprador podría ha-
ber pagado un precio de descuento si hubiera estado dispuesto a saltar el obstáculo exigido nos
indica que la carga que se le impone no es mayor que la dificultad de saltarlo. Evidentemente,
eso no quiere decir que el comprador que paga el precio ordinario realice una aportación be-
néfica y voluntaria al monopolista, pero sí resta, al menos, algo de fuerza a la idea de que los
clientes del monopolista son engañados cruelmente.
Esto por lo que se refiere a la fuente del beneficio monopolístico. ¿Qué ocurre con el destino
que se le da? ¿Quién lo recibe? Si suponemos que el impuesto sobre la renta de las sociedades
es de un 40 por 100, 40 centavos de cada dólar de beneficio monopolístico van a parar al Es-
tado. El resto revierte en los accionistas, bien directamente en forma de dividendos, bien indi-
rectamente al reinvertido en la empresa. Es verdad que la renta media de los accionistas es ma-
yor que la de los ciudadanos en su conjunto. Pero en Estados Unidos hay muchos accionistas de
baja renta. Por ejemplo, la mayoría de los fondos de pensiones están invertidos en la bolsa de
valores, al igual que los fondos de seguros de muchas personas de renta baja. Por lo tanto, una
proporción significativa de un dólar cualquiera de beneficio monopolístico termina en manos de
  rAnt'."l
---.&.'-'.I..I..I.IJ'-'-4'-' "-'"""' .1."".1..1.'-W V'""J"•
Pero supongamos, por analizar el peor caso posible desde un punto de vista distributivo, que
lo que queda del dólar de beneficio monopolístico va a parar enteramente ai residente más rico
de Manhattan. Supongamos que sobre los 60 centavos que ya se ha llevado el Estado paga un
40 por 100 en concepto de impuesto general sobre la renta, de tai manera que quedan 36. Los
impuestos locales sobre la renta y sobre las ventas se llevan otros 9 centavos, por lo que a nues-
tro rico accionista sólo le quedan 27.
Resumiendo, pues, la fuente de un dólar de beneficio monopolístico es el comprador que
paga ei precio ordinario, es decir, la persona que podría haber pagado un precio de descuento si
hubiera estado dispuesta a aceptar algunas dificultades adicionales. Sesenta y cuatro centavos de
ese dólar van a parar al Estado y otros 9 a las administraciones locales. Por lo tanto, el destino
de más de un 70 por 100 del dólar está controlado por el Estado. El resto revierte en forma de
renta a los accionistas, algunos de los cuales tienen una renta baja. Por lo tanto, dista de estar
claro que el beneficio económico que generan los monopolios naturales cree el tipo de injusti-
cias distributivas que suele pensarse.
Los obstáculos, por supuesto, raras veces son perfectos. Inevitablemente eliminan a algunos
compradores que nunca comprarán al precio ordinario. Y la mayoría de las veces deben gastarse
recursos reales para saltar estos obstáculos. Enviar por correo un cupón de descuento quizá no
lleve mucho tiempo, pero el tiempo que lleva podría utilizarse, desde luego, para mejores fines.
Y, al menos en algunos casos, la evasión fiscal impide al Estado recaudar ta_ntos ingresos
como especifican las tablas impositivas.
¿Qué conclusiones debemos extraer, pues, de este breve análisis de las cinco opciones posi-
bles para hacer frente al monopolio natural? La respuesta breve es que las cinco tienen proble-
mas. Ninguna elimina totalmente las dificultades que surgen cuando el mercado es abastecido
por un único vendedor. Unas veces, la solución menos costosa será la contratación competitiva,
otras la propiedad .La regulación continuará desempeña.t'1do un papel impoFL&Ite en de-
terminados sectores, especialmente en los servicios públicos tradicionales. Y la legislación an-
tiinonopolio, con todos sus defectos, presta un büen servicio al público al redücir los ince11tivos
para recurrir a los acuerdos para fijar los precios y a otras prácticas contrarias a la competencia.
Pero, en algunos casos, especialmente en aquellos en los que el monopolista ha segmentado mu-
cho el mercado, la mejor opción puede ser simplemente no intervenir en absoluto.
MICROECONOMÍA Y CONDUCI'A 383
¿SUPRIMEN LOS MONOPOLIOS LA INNOVACIÓN?
Uno de los temas de conversación más persistentes entre los aficionados a las conspiraciones
económicas es la idea de que los monopolistas privan a los consumidores de muchas innova-
ciones tecnológicas enormemente valiosas. ¿Quién no ha oído hablar, por ejemplo, de cómo han
conspirado los fabricantes de bombillas para impedir que lleguen al mercado nuevos diseños re-
volucionarios de bombillas que duran mucho?
¿Es la supresión de la innovación otro coste más del monopolio que deberíamos haber con-
siderado en nuestro análisis de las opciones de los poderes públicos? Como pondrá de mani-
fiesto el siguiente ejemplo, la lógica de la maximización de los beneficios sugiere que los mo-
nopolistas pueden no estar siempre tan deseosos de suprimir las innovaciones.
EJEMPLO 12.4 Suponga que las bombillas que tienen el diseño actual duran 1.000 horas. Pero el monopolis-
ta que fabrica bombillas descubre la manera de hacer que duren 1 O .000 horas con el mismo
coste de producción por bombilla. ¿Introducirá la nueva bombilla?
FIGURA 12.23
El coste de producir
la nueva bombilla
eficiente, O, 10$, por
hora-bombilla, solo
representa una
décima parte del
coste de producir el
diseño actual, 1$ por
hora-bombilla.
Como el beneficio
del monopolista es
mayor con el diseño
eficiente (área
FGHK) que con el
rlic:.o.ñn   t.li .. .o."'!o
.... \, .... (,.U
ABCE), ofrecerá el
nuevo diseño.
'Supongamos que medjmos 1a cantidad produeida por el monopollista no por medio de las
bombillas per se sino por medio del número de horas que. ilumina cada una. Así, por
ejemplo, si el coste de producir el diseño actual es, por ejemplo, de 1,00$ por hora-bom-
billa, el coste del nuevo diseño es de O, lO$ por hora-bombjlia. En la Figura 12-23, D
presenta la curva de demanda. de mercado de ilumiac1ón e 1M la curva de ingreso margi.,.
nal correpondiente. . ·
Obsérvese que el precio y la cantidad maximizadores del beneficio correspondientes
al diseño actual, cuyo coste marginal es de 1$por hora-bombiUa, son P
1
y Q
1
, respecti- .
vamente. En el.caso del nuevo diseño, c.;uyo coste marginal es de 0,10$ por hora-bombi,.. . ·
Ha, el precio y la cantidad maximizad ores del beneficio son. P
2
y Q
2
• En el caso del dise-
ño actual, el beneficio del monopolista es el área del rectángulo ABCE. En el caso de1 ,
nuevo diseño, es el área del rectángulo FGHK. Y como el beneficio del monopolista es
mayor con el nuevo diseño, tiene todos los incentivos del mundo para fabricar ese diseño.
De hecho, como quizá recuerden algunos de los lectores, hace vatios años se anunció la
fabricación de esa nueva .bombilla eficiente. · · ·
iPUEDE EL MONOPOLIO SUPRIMIR LA INNOVACIÓN?
Horas de iluminación
384
Resumen
CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
Este ejemplo no implica que los incentivos del monopolista para introducir innovaciones se-
rán siempre y en todo lugar iguales que los de una empresa competitiva. Pero debemos adver-
tir en contra de la aceptación ciega de las afirmaciones de que los monopolistas siempre privan
a los consumidores de los beneficios de la tecnología más reciente.
El monopolio es el nombre que se da a la estructura del mercado en la que una sola empresa
abastece a todo el mercado. Son cuatro los factoies qüe solos o en combinación explican su
existencia: (1) el control de factores clave; (2) las economías de escala; (3) las patentes y (4) las
licencias del Estado. A largo plazo, las economías de escala constituyen el más importante.
Dado que el monopolista es el único vendedor en el mercado, su curva de demanda es la
curva de demanda del mercado de pendiente negativa. A diferencia del competidor perfecto, que
puede vender tanto como desee al precio de mercado, el monopolista debe bajar el precio para
incrementar su producción. Su regla para maximizar los beneficios es la misma que utilizan las
empresas perfectamente competitivas. Consiste en incrementar la producción si el aumento del
ingreso (el ingreso marginal) es superior al aumento de los costes (el coste marginal) y reducirla
si la pérdida de ingreso es menor que la reducción de los costes. La diferencia fundamental
se halla en que el ingreso marginal es menor que el precio en el caso del monopolista, pero
igual al precio en el caso del competidor perfecto.
Cuando el monopolista puede vender en varios mercados distintos, distribuye la producción
entre ellos de tal manera que el coste marginal sea el mismo en todos. Una vez más, la conocida
lógica del análisis coste-beneficio permite analizar la decisión de la empresa respecto a la con-
veniencia de alterar o no su conducta.
A diferencia de lo que ocurre en el caso perfectamente competitivo, el equilibrio monopo-
lístico generalmente no agota todas las ganancias que puede generar el intercambio. En general,
el valor que tiene para la sociedad una unidad adicional de producción es superior al coste que
tienen para el monopolista los recursos necesarios para producirla. A menudo se ha pensado que
eso quiere decir que el monopolio es menos eficiente que la competencia perfecta, pero esta in-
terpretación sólo tiene una reducida importancia en la práctica, ya que las circunstancias que
dan lugar al monopolio ~   concreto, la'i economías de escala en la producción- raras veces
son compatibles con las que exige la competencia perfecta.
Por lo que se refiere a la política económica, el centro de interés de este capítulo ha sido la
actitud que deben adoptar los poderes públicos hacia los monopolios naturales, que son mer-
cados que se caracterizan por tener curvas de coste medio a largo plazo de pendiente negativa.
Hemos analizado cinco opciones posibles: (1) la propiedad estatal, (2) la propiedad privada con
regulación pública de los precios, (3) la licitación competitiva por parte de empresas privadas
para conseguir el derecho a ser la única proveedora del servicio, ( 4) la aplicación rigurosa de la
legislación antimonopolio destinada a impedir los monopolios y, por último, (5) la política de
totallaissez faire o no intervencionismo. Todas estas opciones plantean problemas, por lo que
la mejor política dependerá generalmente de las circunstancias. Ellaissez faire es atractivo so-
bre todo en los mercados en los que el monopolista puede utilizar el modelo de fijación de pre-
cios diferentes basada en la colocación de obstáculos. Al permitir a los compradores decidir por
sí mismos si quieren pagar un precio de descuento, disminuyen las objeciones al monopolio na-
tural relacionadas con la eficiencia y la justicia.
Temas de repaso
1. ¿Qué cuatro factores dan lugar al monopolio? ¿Por qué son las economías de escala el factor más im-
portante a largo plazo?
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 385
Problemas
2. Si Estados Unidos tiene miles de productores de cemento pero una pequeña ciudad sólo tiene uno; ¿es
este productor un monopolista? Explique su respuesta.
3. ¿Cuá11do es menor el ingreso marginal que ei precio en el caso del monopolista? Explique su res-
puesta.
4. ¿Por qué nunca produce un monopolista maximizador del beneficio en un segmento inelástico de la
curva de demanda? ¿Produciría en algún caso un monopolista maximizador del ingreso en ei seg-
mento inelástico de la curva de demanda?
S. ¿Por qué un nivel de producción en el que !M corta a CM desde abajo nunca es el nivel de producción
que maximiza el beneficio?
6. ¿Cómo afectará a las decisiones de precio y de producción del monopolista la introducción de un im-
puesto de un 50 por ciento sobre el beneficio económico? Pista: recuerde que el objetivo supuesto es
elegir el nivel de producción que maximiza el beneficio económico.
7. Suponga que la elasticidad de la demanda es 1J = -3. ¿Cuál es la diferencia entre el precio y el coste
marginal? ¿Qué diferencia hay entre esta situación en la que existe este margen del precio sobre el
coste marginal y la competencia perfecta?
8. Verdadero o falso: Un impuesto de cuantía fija sobre un monopolista siempre elevará el precio que co-
bra y reducirá la cantidad de producción vendida.
9. Verdadero o falso: Si un monopolista se enfrenta a una curva de demanda perfectamente horizontal;
la pérdida irrecuperable de eficiencia para la economía es cero.
10. ¿Qué fuerzas actúa.."l en contra de la ineficiencia X en los monopolios privados?
11. ¿Cómo atenúa el método de la discriminación de precios basado en la colocación de obstáculos tan-
to el problema de la eficiencia como el de la justicia que plantea el monopolio?
l. Usted es un consultor especializado en monopolios que trabaja por cuenta propia y que maximiza el
beneficio. Actualmente hay cinco empresas que le han pedido consejo y aunque la información que
le han suministrado no es completa, su experiencia le permite remontarse a fechas anteriores y hacer
una recomendación precisa en cada caso. Seleccione una de las siguientes recomendaciones que da-
ría a cada empresa a corto plazo:
a) Seguir produciendo la misma cantidad
b) Aumentar la producción
e) Reducir la producción
d) Cerrar
e) Remontarse a fechas anteriores y volver a calcular las cifras porque posiblemente no sean co-
rrectas las que le ha suministrado la empresa.
Empresa
p
/M IT
Q
CT CM CTMe CV.Me Su recomendación
A 3,90 3,00 2.000 7.400 2,90 3,24
8 5,90 10.000 5,90 4,74 4,24
8 9,00 44.000 4.000 9,00 11,90 10,74
o 35,90 37,90 5.000 37,90 35,90
E 3.990 1.000 3.300
Valor
23,94
mínimo
386 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
2. Un monopolista tiene la curva de demanda que viene dada por P = lOO - Q y la curva de coste total
que viene dada por CT = 16 + Q
2
.. La curva de coste marginal correspondiente es Clvf = 2Q. Halle la
cantidad y el precio que maximizan el beneficio del monopolista. ¿Qué beneficio económico ob-
tendrá éste?
3. Ahora suponga que el monopolista del Problema 2 tiene una curva de coste total qüe viene dada por
CT = 32- Q
2
• La curva de coste marginal correspondiente sigue siendo CM= 2Q, pero los costes fi-
jos se ha...11   !a cantidad y el precio que maximiza.q el beneficio del monopolista.
beneficio económico obtendrá éste?
4. Ahora suponga que el monopolista del Problema 2 tiene una curva de coste total que viene dada por
CT = 16- 4Q
2
• La curva de coste marginal correspondiente ahora es CM= 8Q, y los costes fijos son
los iniciales. Halle la cantidad y el precio que maximizan el beneficio del monopolista. ¿Qué bene-
ficio económico obtendrá éste?
5. Ahora suponga que el monopolista del Problema 2 también tiene acceso a un mercado extranjero en
el que puede vender la cantidad que desee a un precio constante de 60. ¿Cuánto venderá en el mer-
cado extranjero? ¿Cuál será su nueva cantidad y cuál su nuevo precio en el mercado inicial?
6. Ahora suponga que el monopolista del Problema 2 tiene una curva de coste marginal a largo plazo de
CM = 20. Halle la cantidad y el precio que maximizan su beneficio. Halle la pérdida de eficiencia
provocada por este monopolio.
7. Suponga que un monopolista perfectamente discriminador se enfrenta a la demanda del mercado
P = 100- lOQ y tiene un coste marginal constante de CM= 20 (sin ningún coste fijo). ¿Cuánto ven-
de el monopolista? ¿Cuántos beneficios obtiene? ¿Cuál es el canon máximo por período que podría
cobrar el Estado a la empresa por una licencia? . - - - -
8. La demanda de entradas de un cine local por parte de las personas mayores tiene una elasticidad-pre-
cio constante e igual a -4. La curva de demanda de todos los demás clientes tiene una elasticidad-
precio constante e igual a -2. Si el coste marginal por cliente es de 1$ por entrada, ¿cuánto debe co-
brar el cine a los miembros de cada grupo?
9. Dw·ante la guerra entre Irán e Irak, los mismos traficantes de armas solían vender armamento a las
dos partes en conflicto. En esta situación, era posible ofrecer un precio distinto a cada una, porque
existían pocos riesgos de que el país al que se le ofrecía el precio más bajo vendiera armas a su rival
para beneficiarse de la diferencia de precios. Supongamos que un traficante francés de armas tiene
el monopolio de los misiles aire-mar Exocet y está dispuesto a venderlos a ambas partes. La de-
manda de Exocets por parte de Irak es P = 400- O,SQ y la de Irán es P = 300- Q, donde P está ex-
presado en millones de dólares. El coste marginal de los Exocets es CM= Q. ¿Qué precio cobrará a
cada país?
10. Si ha ido alguna vez a comprar a una tienda de alimentación por ia tarde, probablemente habrá ob-
servado que algunas personas mayores caminan lentamente por los pasillos buscando los productos
qüe corresponden a los vales de desCüento qüe llevan. ¿Cómo se explica esta conducta con el modelo
de la discriminación de precios basado en la colocación de obstáculos?
11. El precio de un monopolista es de 10$. A este precio el valor absoluto de la elasticidad de la de-
manda es 2. ¿Cüál es el coste marginal del monopolista?
12. Suponga que el gobiemo establece ei precio máximo que puede cobrar un monopoiista. Sea P y su-
ponga que el monopolista no incurre en ningún coste de producción. Verdadero o falso: Si la curva
de demanda a la que se enfrenta el monopolista es inelástica al precio P, el monopolista no mejoraría
su bienestar si el gobierno eliminara el precio máximo.
MICROECONOMÍA Y CONDUCTA 387
13. La curva de demanda de publicidad de The New York Times, periódico maximizador del benficio, tie-
ne pendiente negativa. Cuando publica sus propios anuncios en sus páginas (diciendo, por ejemplo,
«Lea a Russell Baker en nuestra edición dominical»), ¿es el coste de oportunidad de un anuncio de
U."l ta.üai'io dado simplemente el precio que cobra a los anunciantes exteriores? Explique su res-
puesta.
*14. El monopolista Crazy Harry tiene una curva de coste total que viene dada por CT = 5Q + 15. Cobra
dos precios por su producto, un precio ordinario, P H' y un precio de descuento, Pe Todo el mundo
puede comprar el producto a P w Para poder comprarlo a P u es necesario enseñar al vendedor una
copia del último anuncio de Crazy Ha..."Ty que salió en la prensa. Supongamos que los únicos com-
pradores que enseñan el anuncio son aquellos que no habrían estado dispuestos a comprar el pro-
ducto aPw
a) Si la curva de demanda de Crazy Harry viene dada por P = 20- 5Q, ¿cuales son los valores de
P H y PL que maximizan el beneficio?
b) ¿Cuánto beneficio económico obtiene Harry?
e) ¿Cuánto obtendría si fuera obligado a cobrar el mismo precio a todos los compradores?
d) ¿Disfrutan los compradores de un bienestar mayor o menor por el hecho de que Harry pueda co-
brar dos precios?
15. Un autor ha firmado un contrato en el que la editorial se compromete a pagarle 10.000$ más un 20
por 100 de los ingresos brutos generados por la venta de su libro. Vndadero o falso: Si tanto a la edi-
torial como al autor sólo les interesa el rendimiento financiero que pueden obtener con el proyecto,
el autor preferirá que el libro se venda a un precio superior al que prefiere la editorial.
16. El director de una película ha firmado un contrato en el que el estudio de producción promete pa-
garle 1.000.000$ más un 5 por lOO de los ingresos que genere el alquiler de la película al estudio; los
costes de producción y de distribución son fijos. Verdadero o falso: Si tanto al director como al es-
tudio sólo les interesa el rendimiento financiero que pueden obtener con el proyecto, el director pre-
ferirá que la película se alquile a un precio inferior al que prefiere el estudio.
Respuestas de los ejercicios
12.1. IT ($ por unidad de tiempo)
1.500
1.000
500
10 20 30 40 50
12.2. $ por unidad de producción
1     ~ ~ -
~ ~ ~
'
Q
o 25 50
IM
* Este problema puede resolverse más fácilmente utilizando el método del cálculo descrito en la nota 17.
388 CAPÍTULO 12: EL MONOPOLIO
12.3. CM= 40 = 100- 4Q, de donde Q* = 15, P* = 100- 2Q* = 70.
12.4. El nivel de producción maximizador del beneficio de un monopolista que tiene un único precio se
encuentra en el punto en el que !M = Clví. El ingreso marginai es igual al coste marginal tanto cuan-
do Q = 15 como cuando Q = 34, pero en Q = 34 el ingreso marginal corta por arriba y, por lo tanto,
es la cantidad maximizadoia. Sin embaigo, iiiClüso cüando Q = 34, el precio no cübre el coste va-
riable medio (66 = P < CVMe = 72). La curva de coste variable medio se encuentra en todos los
puntos por encima de la curva de demanda (véase la figura), por lo que la empresa no puede obte-
ner más que unos beneficios iguales a menos los costes fijos. Por lo tanto, la cantidad óptima es
Q = 0: ¡la empresa debe cerrar!
Precio (P)
150
100
86
66 -------r
1
1
1
1
1
1
1
:
      Cantidad (Q)
o 15 34 50
12.5. IM¡ = 10- Q í (p<mel de la izquierda) e 1M
2
= 20- 2Q
2
(pan.el central), por lo que la suma horizontal
de las curvas !M viene dada por 11M (panel de la derecha). La cantidad maximizadora del beneficio
es 13. de la cual 4 deben producirse en el mercado 1 y 9 en el mercado 2. Los precios maximiza-
dores del beneficio son = 6 y P; = 11.
$por unidad
de producción
$por unidad
de producción
$por unidad
de producción
10
= 6
20 ----------------------------
Pi= 11
1
1
1
10
1 1 i : IM = I:IM;
2l-¡)( ______ lJ __ J_x ____ \ _____________
2
1-----+1 • CM
1 [ \ Q¡ 1 : \ Q2 ,___1 ---'--;-->-,--- Q
:5 10 5
1
10
' '
= 4 = 9
20 : 15
Q* = 13