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M\mUM mncteco Mifroqwfci
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Guatemala

HISTORIA
América Central
Desde
el

(lescubriniiento del país por los Españoles (1502)

hasta su independencia de España

(1821)

Precedida de una "Noticia Histórica" relativa á las naciones que habitaban
la

América Central á

la llegada

de los españoles

OBKA CONTINUADA BAJO l\ AOMIXISTRACIO.V DEL

Señor (íenhimi. Diin
V

M

María Reyna Barrios

EX VIKTÜI) DE ENCARGO OFICIAL

Cltjustín
Individuo de
las

(Bómcz Carrillo

la Facultad de Derecho de Guatemala y de la de El Salvador, de Academias Españolas de la Lengua y de la Historia, de la Matritense de Jurisprudencia y Legislación, de las Sociedades Económicas de Barcelona y Madrid, de la Asociación Internacional de Derecho Penal establecida en Alemania y condecorado por el Gobierno francés con las Palmas Académicas de I» clase

^ a^OJ\xo
1895

rii

^

(JUATEMALA

TiHooRAKiA Nacional

ES PROPIEDAD

DEL AUTOR

INTRODUCCIÓN
Idea general de la situación del reino de Guatemala en el lapso que abraza, este volumen

1

686

-1

748

SUMARIO
La historia colouial. Interés que ofrece. Modo de ser del reino de Guatemala en varios conceptos. Enumeración de los puntos capitales tratados en este libro. La Audiencia. El Superior Grobierno. Régimen municipal. El Santo Oficio. Situación económica. Costumbres. Justicia en materia criminal. Los aborígenes. Ciencias y literatura. Bellas Artes. Materiales empleados en este volumen, y autoridad que merecen.

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empeño de descubrir marcha deja la humana especie y más aun los hechos de que ha sido teatro el suelo mismo en que respectivamente tienen asiento como entidades soberanas. La novela histórica ofrece un provechoso interés que en vano se buscaría en la que sólo es parto de la imaginación más ó menos privilegiada del escritor. Relos pueblos cultos el
la

Es propio de

huella que en su

constituir el pasado, resucitar personajes á quienes tocó

desempeñar importante papel en la escena pública, para admirarlos en la intimidad é interrogarlos sobre secretos que no deben permanecer desconocidos, es empresa tan
útil

como

necesaria.

pintar la vida colectiva. una compuesta de heterogéneos elementos. . dándose así á conocer las ten- dencias dominantes en siglos corridos ya y que sólo^el examen de apolillados legajos puede revelar en toda su . pues. número de que sólo atribuyen pivcio al presente. renaciímdo al favor de la evocación que de ella se hace. esperanzas decepí'iones. á gobernantes y gobernados. falto de novedad y escaso benéñcas enseñanzas.IV INTRODUCCIÓN El antiguo reino de Guatemala. encieiTan más atractivo que el modo el de ser que guardaban los puel)los que vivieron en vas- Nueto tenitorio de la Capitanía General limitada va España y el Nuevo Reino de Granada. histo- con solícito cuidado. Hay. y las vagas v á pre- inexactas noticias que de él tienen. como todas riarse manifestaciones de su existencia. vaciado en el molde de estrcííbo régimen. <le y por ende. que sacudir el polvo de los viejos papeUís para hacer por medio de diligente estudio (d fiel relato de Hay que poiKM* en lo (|uc en largí» periodo fué este país. con todo y los pecu- liares rasgos de un organismo los ralmente entre nosotros las (Jrecido es el no despieii:a genesimpatías que debii'ra lograr. Es que no ])o])or la seeii concepto claro de aquel estado social. con sus las otras partes de la y costumbres. mere(?en. mal diseñada en deficientes crónim<»viniieiit() ante el lector cas. especial. los Los trances hechos ruidosos. como en soci(Mlad América hispana. para que el alma misma del pasado colonial palpite en el cuadro que se le consagra. sus ideales. las las fas^s adversas ó próspe- ras de las provincias del reino de Guatemala.difíciles. los anarquistas europeos y la actitud de las kabilas del Riff. alegrias y amarguras. y demostrar que también allá en lejana época hubo aquí. sólo al(*anzan sentárselo pálido y descolorido. y para quienes la Triple Alianza y la amistad de Francia y Rusia.

como se empeñan en afirmarlo los que sin frío examen se dejan ir al hilo de la corriente. que siempre que se descubrían. V Es de el alta importancia descorrer el velo el que impide contemplar nes que fueron la desenvolvimiento de las agrupaciola núcleo de nacionalidad que surgió á vida al llegar á su ocaso en este la mismo siglo el gobierel no de Madre Patria. La beneficencia. pública vindicta era satisfecha. No fué. pues. y Absurdo sería asegurar que el genio del bien resplandeciera siempre en las márgenes del modesto Pensativo. y si hubo funciona- en su oportunidad á hacerles sentir el peso de la justicia por ellos atropellada. no faltaban vislumbres de patriotismo. que tanto en- noblecerá los pueblos. no prevalecía incondicionalmente en todas* las clases influj© avasallador sociales. hubo tantos . ni merecían disculpa. pero cabe declarar. Vivían. practicábase con laudable afán. aunque se refugiaran bajo arla tesonado señorial. y si la hoiu'adez. dejando dibujo la exacti- tud y la pureza de los perfiles y contornos. no siempre juzgado con sereno espíritu que corresponde. ni dejaban y el magistrado de merecer respeto y consideraciones. timbre de honor de la familia humana. no la ley escaseaban las virtudes privadas. en lo general. otros la idea de negar á aquel organismo sus vacíos lunares. que los malos procederes y los torpes manejos no encontraban justificación. y abusos el rios que burlándose de las regias instrucciones se apartaran del derrotero honroso del deber. el juicio de residencia venía tiempo caracterizado por vicios del régimen colonial. pero en semejante modo de ser. ó en al el rico valle de Olancho. y en cambio. á orillas del caudaloso Lempa. sentíanse en gi-ande escala su Lejos de nos- y su mágico prestigio. nuestros antepasados en siego un so- muy parecido á la somnolencia.INTRODUCCIÓN plenitud.

un ameno artículo de de don José ZoitíIUi. el aficionado á las letras prefiere. boato y brillo de cortesanos. pactos de alianza. del á Honduras para perseguir á los tas contrabandis- y pesquisar al goberaador don Hermenegildo de Arana. de los indios Chiapa. el conmovedor idilio de Átala de Chateaubriand y las perfumadas páginas de Graziella de Lamartine al extracto de las cédulas i*eales sobre el trilmto anual que nuestros abovasallaje de la i*aza con- rígenes satisfacían como signo de quistada á los monarcas castellanos. esos y otros trabajos literarios análogos dan al esjiíritu un solaz que no proporciona en nuestros fastos coloniales <le «•] levantamiento. político. sin que flaqueara su ánimo ante funesto despotismo. <» d informe del señor de Rica. retrae comunmente de su lectura. atoiinentado por amargas incertidumbres. en «pie. ni relaciones de batallas que con sus choques de lanzas y es- . acíusado de indebidos manejos en el desempeño de su oficial mandato. ni se dejasen airastrar del malévolo espíritu de Menester es convenir. \mvn disfrutar de su individualismo y hacer sacrificios en ai'as de las Musas. rica herencia como que á si im genio profetice le anunciara la las castellanas letras iba á transmitir. pues es el adminisque en esta clase de obras prevalece. decidido á enumciparse de las aulas de derecho. pero si no hay intrigas y)alacie- La ausencia del elemento trativo el gas. sostuvieron la el enseña de la ley. en tesis general. rístico del travieso la bien viejo Un cuento humo- Luis Taboada. verbigracia. en los que reputada Pardo Bazán y los Recuerdos del tiempo el poeta se destaca en su juvenil edad. incentivo del peculado tentador. () la Haya sobre la situación de (Josta oidor Alvarez de Castro trafiíuinttís el viaje.VI IMKolHí ION c que. con mano fimie. por ejemplo. sin embarco. si se quiere.

enséñanles cómo vivían los aborí- genes y las gentes de otras razas. que todo tiene su lugar. cen. si sí. la arrojan lejos de relegán- dola al desprecio y al olvido. punto de partida de la actual exisla vista al teatro Al volver vislumbrándose las ideas que habían de encauzar nuestra . gloria militar y f I . prolongación la que hoy. en una palabra. ye á llevar luz Mas no por el eso se crea que rehuseu su seductor esmalte á estas páginas esos acontecimientos que impresionan llan ánimo de los que. si no deslumhran con el ostentoso aparato de hábil política.^. No por correr tras lo agradable ha de desecharse lo útil. los siglos.\ empresas gigantescas. estimulándola á de la colonia van ya escudriñar tencia. Consejo de Indias la elaboraba. rige imperturbable á la familia y la ley de la solidaridad humana. no ha- amenidad en una obra. cómo se ponían en práctica las sabias leyes que el I . el pasado. ^ |. que I» instruyen á los hombres serios y que. caducan y se cambian las instituciohombres mueren pero las sociedades nunca pere. de simpático colorido. y sería sínto- ma de mental dolencia no simpatizar con lo que contribual espíritu.INTRODUCCIÓN padas. c*on el estallido YII de mortífero cañón y los horribles seres gastan la vitalidad de los sacrificios de humanos pueblos. hay risueñas y pacíficas escenas. se alza rebosando de energía y se afana por un lisonjero porvenir en la tierra misma en que se meció la cuna de las generaciones hundidas ya en el abismo de la nada. que denuncian el candor y el atraso propios de la infancia de las sociedades. en brazos del gobierno propio y dueña de su suerte. cuáles eran los efectos del régimen adoptado. siempre están renovándose. cómo administraban estas regiones los delegados del poder central. Corren los nes. cuáles los elementos constitutivos de sociedad que aquí vino formándose y de la que es una ». cuadros de relativo interés.

no se conociese sino como iina \ aga aspiración. ya que de otro modo no fué dado alcanzarla. mez de su afán inmoderado de oro y poderío. obtenida \h)V la fuerza de armas. hizo ya columbrar en nuestros horizontes la transformación incesante que experimentarían las entidades rpie. El espíritu castellano apareció en estas con la conquista. asomaban á vida tre allí donde tuvieron su asiento los pueblos que enamarguras y lági'imas inclinaron sumisos la cerviz ba- jo el incontrastable poder europeo. por más que en aqnéllos.VIH INTRODUCCIÓN t marcha en más felices tiempos. 11 que la eiega obediencia. La las sujeción del Peten Itza. cual débil destello de lejana luz. las preocupaciones y el fanatismo religioso dominaban. fuente inagotable de progi-eso en las asociaciones que han luchado por constituirse y engi*andecerse. con los recuerdos de un glorioso pasado y las esperanzas de risueño porvenir. cuantiosos gastos y trabajos estériles. sus despóticas providencias. y al salvar distancia tan larga. mala . notando invisible. producto de la la fusión de esj)añoles é indios. La al savia del añoso tronco hispano que daba vida al naciente organismo colonial de Indias. Ocupa también un lugar entre lo más conspicuo el paso por el escenario piiblico del visitador don Francisco Góla Madi-iz. de fandangos y bureos. cual impalpable átomo. le exhiben con ley. su prisión y los motines y sangrientos conflictos por él provocados. en reducido círculo contenida. el sentimiento de la libertad indivi- dual. al penetraren nuestras selvas vírgenes y en nuestros feraces campos. entre la niebla del Océa- no. ó bajo el sol del trópico. siguió alimentando reino de Guatemala en el espacio de tiein[)o que abraza tii'iTas este libro. beneficio semejante no se consiguió sino después de in- tentos malogrados. descuella entre los culminantes hechos de aquel período. sus intrigas de su fuga.

como la suspen- sión y el confinamiento del capitán general señor Barrios Leal. y en la que muy triste papel representan el diocesano de Chiapa. con su séquito de curiosas peripecias. tales como surrección de los zendales. en tal esa agi'upación de letrados radicaba la plenitud del poder imeumbíale en concepto satisfacer las necesi- dades materiales y morales. . se destacan co- mo principales rasgos Era piiblico: la en las páginas de este volumen. sofocada á expensas de ingentes sacrificios. los magnates de Ciudad Real y algunos funcionarios piiblicos: los abusos cometidos por belethmitas y reprobados sev^eramente por i el monarca. con todo lo que concierne á esa institución de hermanos hosla tpitalarios: ruina de la ciudad de Guatemala por causa fe- de los sacudimientos de tierra de 1717: los pavorosos f 1 I nómenos clones de volcánicos de 1728. érale imposible operar se provee al bien cumplidos beneficios. en tan amplia esfera de acción. y las especiales facultades del coronel Vera en esa provincia y del brigadier Fernández de Heredia en Nicaragua. (*) Real Audiencia Pretorial quien gobernaba. en Costa Rica: las perturba- León de Nicaragua y el el asesinato del goberna- dor Poveda: la proceder ilegal de varios capitanes generala Casa de Moneda y de la Gaceta: el Corregimiento del Valle: la creación del Íles: ^- fundación de el Santo Oficio: Arzobispado: los disturbios de 1715 en Honduras. Esos y otros asuntos que sería largo enumerar. Ha}' la in- además otros hechos de singular interés. en el vasto campo á su labor abierto. y bien se alcanza que.INTRODUCCIÓN los caracteres propios de IX una siniestra personalidad. se No las común cuando concentran así fuerzas necesarias para proteger los intereses colectivos. (*) Los tomos 1" y 2" de esta obra se deben á la mu\' acreditada pluma del inolvidable esc-ritor guatemaltecio don José Milla.

difi- en el que todo loiía que presentarse erizado de cultades. porque los viiTcyes residentes en Méjico tenían el gobierno. imede decirse que conservaban lú^ún Incuestionable era. en esas corporaciones populares imagen de los Concejos de la Edad Media en España. que los regimientos. disputaban- . y era bastante. ft'utos amargos de las condiciones especiales del país. y lo administrativo y lo judicial son ramos del gobierno que de- ben estar uno de otro separados.X INTliOÜUCCION es- que demandan. que más de una vez resonaron el con doloroso entrépito en cuerpo la so(. pecíalos aptitudes bles con la lentitud de los trámites. inconciliaSistema peligroso por varias razones es la concenti*ación de poderes. con desprestigio de autondad y menoscabo de los públicos intereses. para ser cual conviene administrados. y expeditos procedimientos. el alto señorío de la justicia. sólo tenía á su cargo. Importante papel desempeñaban los Ayuntamientos. en vez de ceñirse al gobierno local. ó espíi-itu del la el Municipio romano del tiempo de los visigodos en la Península. Por fortuna. Quedó así esta colonia equiparada en ese punto á la Nueva España. y los carpnl)licí) resto de sus antiguas facultades. lo político hasta cierto j)unto: reflejábase (pii- aunque débilmente. su prestigio. cuyo parecer consultaban en negocios arduos. entre capitanes generales y oidores.ial. pues. no duró mucho ese régimen: en 15ü() se expidió cédula real encromendando exclusivamente el gobierno al presidente de la Audiencia. Agi'ias contestaíúoues. puestos en remate soírnii la loy. pe- netraba en zá. para que á ésta no se reservara más que la justicia criminal y civil. gos de capitulares fueron tan deseados. de sus i)rimitivos privilegios. y la Audiencia. ocuiTÍeron en (iuatemala. y es que su gestión.

. En San Salvador. y desconoció y depuso gobernador de reo de imperdonables faltas. Comayagua y aun en otras poblaciones de menos valer hubo ayuntamientos. (* ) Colección de documentos antiguos del archivo del ayuntamien- to de la ciudad de Guatemala. obtenida ya por él la conquista del Peten. No se agitaban. esa corporación popular. fué un organismo de no sólo en su distrito. en el campo estrecho de la perpetua menoría. Tegucigalpa. en marzo de l(i97. en Ciudad Real. Invocó la salud piiblica el al de Cartago en 1712. El concepto que del régimen municipal S(^ prc^fesaba permitía á los ayuntamientos iniciar y aun tratar asuntos de la competencia del gobierno. Testimonio elocuente de lo expuesto es la carta que el capitán Ursúa dirigió á la Ciudad de Guatemala. pero que lejos de envilecer los oficios concejiles dábales distinguida y acauno reportaba. la pro\4ncia. para participarle que. San Miguel y San Vicente. y ésta imponía deberes muy complejos y responsabilidades ineludibles. pues. — Edición del Muaeo Guatemalteco. la que de su posesión cias realce al ponerlos en manos de gente y la de Yucatán. en León y Granada. 1857. otras ventajas que las procedentes de la honra anexa á la investidura. indecoroso tráfico para el erario público. estaba ocupándose en hacer que se ejecutaran los trabajos necesarios para abrir el camino que había de facilitar el tráfico entre estas provindalada. sino en las varias secciones del reino. á su cuerpo municipal. es decir. formada por su secretario don Rafael 19(5 Arévalo.INTRODUCCIÓN st'los los XI ricos vecinos. y obteníanse á trueque de fuertes sumas de dinero. sin embargo. páginas y lí)7. aunque no por eso dejaban de sentir en un caso dado la tutela de la administración. (*) Ayudada del derecho de petición del que tanto usaba vida.

las víctimas. p(. recomendaran encarecidamente los inquisidores la benignidad para con los encausados en quienes había recaído la sen- tencia llamada de relajación. hijas de la necesidad á las veces. la bunal de Fe: vedábaselo la no la decretaba el Trimansedumbre propia de su él (piien carácter eclesiástico. por más que al hacerse tal entrega por el Santo Oficio.XII INTRODUCCIÓN Tal era el alcance de las facultades de esos cuerpos. es verdad. esos eran los que pasaban á manos de la autoridad laica y á quienes siempre aguarda- . fué el tribunal del Santo Oficio. aquí la las lio- ^ueras (pie en otras ])obla<.ro en cambio los cala- bozos in<iUÍsitoriales fueron testigos" del sufrimiento de y las salas del tormento resonaton repetidas veces con los ayes <|ue á no pocos desdichados arrancaban sus imphK'ubles verdugos. No amargó lices á los habitantes del reino de Guatemala el (espectáculo horrible de la pena del fuego aplicada á infe- procesados: el Supremo Tribunal estaba en Méjico. de la cristianismo predica y que son base de su liberal rloctrina. pues. Duele rcííordar cómo mientos paz y tolerant^a. pues todos saben lo que significaba la entr(?ga de los reos al brazo secular para que éste los castigase. los y á esa ciudad iban expedientes y los reos de los lla- mados delitos contm la fe: no ardieron. que el sei'vían sus pai'a pisotear las inhumanos procedimáximas de amor y caridad. para el sostén de su res- pectiva prepotencia y absoluto predominio en la sociedad. organizado también luiuí y que estaba en su apogeo en el tiempo de que en este vo- lumen se trata. en mala hora forjada. del ])oder civil y del eídesiástico. La jiena de muerie.iones de Amérií^a hispana dcn-amaron su siniestro fulgor. Alianza. pero en último ténnino era la im2)onía. del trono y del altar.

ya después de ha- bérseles dado el vil garrote. ni alteraban serenidad de su semblante: dualidad extraña. traspasando los límites de su jurisdicción los inquisidores de Guatemala. que idea de una denuncia que los conduje- se al helado recinto de las prisiones inquisitoriales. la miseria. y sufríanla hasta fa- milias de la alta clase social. Exentos de tan nefando poder estaban por expresas y sin embargo. era crecido. á las tareas que les sustento. Por aunque lo demás. 1 I. no. hecho que encuentra expliel lánguido estado que guardaban los Por un motivo ú otro las haciendas . el número de daban el los que experimentaban los rigores de la escasez. por más que aquí no hubiese revestido ese tribunal carácter tan horrible como el que en otras partes del Nuevo Mundo señaló su existencia. lies encarcelándolos y azotándolos.INTRODUCX1IÓN bíi XIII la muerte. Diríase que no anidaba la clemencia en í^ i. entregábanse los habitantes del país. sin embargo. sin grande actividad. y no obstante. prodigándole consuelos y doliéndose de sus desdi- chas el día mismo en que acababa de aplicar el bárbaro tormento del potro ó del agua á un infeliz cuyos alaridos la I I I no ablandaban su corazón. no era raro ver á un ñ'aile inquisidor visitando á un enfermo en humilde % |i I choza. amalgama informe de bien y de mal. que no fué des- conocida en aquel tiempo cación suficiente en intereses materiales. |. de entrañas crueles y de bondadosos sentimientos Ya cio se deja entender los la mantenía á temblaban ante el sobresalto en que el Santo Oftmoradores del reino de Guatemala. ya se les quemara vivos.tuvieron escrúpulo en proceder á las veces contra los aborígeleyes los indios. el ánimo de no eran susceptibles de jueces que conmoverse ante el martirio de los procesados.

8e alannó monarca y pivvino á la Au- diencia que excogitara los medios propusiese». resultados trajo en 1718 á la ciudad capital Desagi-adables el crédito con . y de tan lamentable debilidad participaban hasta personas instnn'das. y tan creeiente aciunulación embai-azaba el reparto eqnitativt) de la riqueza y atraía á los conventos á ninltitud de per- desnudez y el hambre. dejando allí sonas. ejercían acá su tininico poder dificultando el ensanche del bienestar y de las comodidades.XI \ IM ií« )J ) I rr ION elei'o y crasas iban cayc^ndo en manos del regular. que al buscaí* al)rigo contra la así de sentirse en ésta la aplicación fecunda de las fuerzas el industriales. sino para evitar que vistiesen el sayal del fraile tanj)ara im])edir no sólo tos individuos tieiTa qm» debían ocupai*se en la labranza d»' la y en otros trabajos me<'ánicos. Era tan j)ero sencilla como caritativa la gente en general. nulamente combatido adelanto económico. también el escaso vigor de la agi-icultura. fueron otras tantas remoras al desaiTí)llo de la riqueza pública. rt'*- La reglanu^ntación d<* las artes y de los oficios y el gimen prohibitivo en cuanto al comercio. más adecuados y se los que en las comunidades monásticas (continuaran concentrándose los bienes di' fortuna. pues. el laboreo el imperfecto d^ los minerales. y no ponía en duda lo que muy malignamente afirmaban hombres y nmjeres que decían tener pláticas con Dios. los malos y largos caminos y la distancia inmensa entre estas provincias y Esjmña. sistemas justamente ccmdenados hoy y ])roducto de las erróneas doctrinas que entcmces dominaban en los puel)los europeos. robaban calórala existencia econ^unica. á la vez que las hostilidades de piratas y corsarií)S en nu(»stras costas del Atlántico y aun del Pa<*ífico. y no sólo ]>or ««sas <'ausas. Era. tenía fe en supuestas revelaciones. propensa á creer en duendes y sortilegios.

la % . sed de lucro y eran en todo I.v t>. no era corto lares el número de los que en todos sentidos ob- servaban conducta intachable. derramando bálsamo de la di- cha en la existencia social. y si no faltaban diocesanos y párrocos empeñados en enriquecerse á todo trance. Las prácticas el religiosas figuraban í^ entre sus principales deberes. 1 Grande era el ascendiente del clero.INTKODUCCIOÍs XV que se acogieron los ai)siirdos vaticinios de catástrofes que hizo una atrevida l)eata: prueba evidente del fácil asenso que á tan ridículos oráciüos dábase por desgracia. ó dados á usurpar los derechos de la potestad civil. El torpe egoísmo no se enseñoreaba fácilmente de porque los nobles sentimientos del corazón el irradiaban con amplitud. en Francia y en las demás tristes espectáculos de castiYiéjo Mundo. origen de il tantos males. en- cargáronse de proteger á los aborígenes y de restablecer la paz alterada en el seno de las familias. á las que era el influjo de las bebidas nmy aficionada. el cruel espíritu Distinguíase la justicia criminal por que en España. la sociedad. especialmente bajo alcohólicas. obedeciendo á evangélicas máximas. aun casados y emancipados. los ánimos. y los hijos. Las buenas costumbres extendíanse en ancho campo. y en algunas poblaciones de Costa Rica y otras provincias encontraron % un portillo abierto los hábitos contrarios á la sana moral. hacía sentir su incontrastable omnipotencia. la No imperaba entre nuestros mayores de boato que hoy aguijonea á parcos y modestos. mostrábanse siempre afectuosos y dóciles con los autores de sus días. En gran respeto eran tenidas la autoridad paterna y la materna. clérigos seculares y reguhubo que. sólo en la plebe de las principales ciudades se notaban dañados instintos. y fanatismo. fomentados por miseria y la ignorancia. naciones del la caracterizaba .

que no saban de lamentar su perdida autonomía. la Particularmente en Honduras. guayaco. á su vez. y c(m la quietud en el liogai.XVI lMHoJ>LcilON gos corporales dábanse en calles y plazas. y los dulces gorjeos de pintadas aves anidando en el espeso arbolado. Sólo en las haciendas. mostrábanse las gentes satisfechas de una vida sin variedad ni emociones.<loméstico. unos parcos alimentos y una desvencijada líuitarra tenían la felicidad que habían menester. el ruid<» del agua (|ue en imj)eel tuoso torrente ó tran(|UÍlo aiToyo bajaba de las alturas. nota dominante en Re<'on*iéndolas en cual- quier dinrcción. contrastacesocla- ba con las tristezas del alma de los aborígenes. el gi'anadi- caobo y otros seculares árboles. era interrinnpido La amenidad de los variados paiiorania. beneficiaban ó en las poblaciones turbábase éste. paso las raíces del resinoso pino. estrellándose en las desiertas playas. los rayos del sol. entralazando sus ramas en eterno abnizo. el en que apenas penetraban y en las que vivían en fraternal consorcio 11o. acariciando á su. pues faltábales un concepto ro de los capitales puntos de su nueva religión. estas provincias era la soledad. y también por las sordas quejas del infatigable olaje de uno y 6tro mar. por ende. de mancharse con la el ro- bo y los delitos de sangre. entre densa bruma del atraso y en medio del vacío que de preciosos elementos se experimentaba. no era . Cristianos lamente por el bautismo. y los piiblica mente flagelados ó expuestos á la vergüenza pública pertenecían á la clase ínfima de la sociedad. casi sólo se escuchaban las armonías de la natumleza: las el murnmllo del viento en selvas vírgenes.^ ([Ui- íi la vista * del transeúnte ofrecía tan quebrado teiritorio. y más fácil. en los minerales que se el silencio. Sin embargo. criada en ini})ura atmósfera.

y llegaron á vestir trajes de paño y habitar cómodas y elegantes casas. consagráellos al una buena parte de menos. ya labrando sus propios campos. fruto de su trabajo y para que libremente pudieran emborracharse con la regional chicha.INTRODUCCIÓN fácil XVH y raban estar practicando su amado culto idolátrico. y no se les negó la entrada en las comunidades religiosas y en los colegios. á fin de que. tales demasías. por fortuna. en los que daban testimonios de indudables aptitudes: muchos se enriquecieron. el ante la Audiencia. Aunque de amilanado do natural de banse. resulta- servidumbre en que estaban. ante las imágenes de los templos se figu- La más y más. . Proporcionábanseles escuelas para aprender á leer y escribir. embriaguez. y las ya que por su medio no se buscaba objeto piadoso alguno. ya ejerciendo provechosos oficios mecánicos. gracias al correctivo por las leyes señalado y por las respec- tivas autoridades casi siempre impuesto. servíanles para consumir el que tan inclinados eran. en mala hora aquí organizadas. ya que no desterrar del todo. embrutecíalos cofradías. ran conferírseles las dignidades eclesiásticas y oficios púEl pago del tributo anual á las reales cajas exonerábalos de las alcabalas que cubrían los demás po- (*) Cédula de 26 de marzo de 1697. fácil sería comprobarlo trayendo á cuento nombres y apellidos. señaladamente los caciques. lograba dis- minuir. según su capacidad. si bien no tan frecuentemente el co- mo los sé supone^ explotándolos de varios modos y tratándorecurso de queja con indebido rigor. la espíritu los aborígenes. Mal inspirados magnates y codiciosos funcionarios abusaban de los indios. á personales empresas. pudie- blicos (*). ó ante capitán general. á la al prosternarse que prescindieran de sus tradicionales supersticiones.

Así pues. refugiábase principalmente en los claustros. y los repartimientos á que estaban sujetos eiicontrábanse reglamentados de vicio modo que por tal ser- no sufriese menoscabo su devengado. com» • matemáticas y ciencias natui'ales. en las (jue fué verdaderamente útil por m cansa de la i ilustrado celo. las ciencias naturales y las exactas. el derecho civil y el (canónico asignaban ancho teiTeno á la actividad mental. que no abundaban los hombres ilustrados. (*) De asuntos religiosos y aun de otras materias. y í-outinuó fií^iiraii (•) lio A fines del siglo tlécinuiséptimo floreríu yn. por su saber ('iviliza<íi^»n proñmdo y sns servicios á 1m de los a))orígenes de la Baja California. salud. en grunde escala. en cuanto á la vida intelectual de la colonia. cultivábase la del Lacio. El escolasticismo ccm sus estériles sutilezas. cabildos y distaba mucho de merecer el lastimoso concepto <iuc de ella se tiene. Cabe declarar. si bien no libre de vacíos y lunares. el padrr jesnita Juan de Ugarte. el saber era el privilegio de unos cuantos. Eran reducidas en número las y ninguna obni enceiTaban contraria al cato- licismo y al sistema de go))ienio adoptado. aunque limitada autoridad unos y otros. gía la teolo- y sagrada escritura. después. estudiados. con más ardor que la lengua castellana. . trataban los escritos que prodiuíían y á veces publicaban clérigos s<H'ulai*ey regvüares. las humanidades. ni dejara de satisSieni})n' facérseles el jornal tuvieron sus aun gobernadores de su propia *i*aza.XVm INTRODUCCIÓN bladores del país. K\ gongorismo y la falta de buen gusto daban les feo sabor á la mayor parte de esos partos del ingenio. nativo de Tegncigalj>a en la provincia de Honduras. donde. El a})rendizaj( ruti en las escuelas circunscril)íase á tres ó cuatro ramos nanamente bibliotecas. su muy con situación pecidiar. De Guatemala pasó á Méjico. y de allí á las Misiones establee das en la Baja California.

común de empalagosas Me- cidas en modesta cuna las ciencias y las letras. y no sólo en los entremeses que eu lo l(>s monasterios representaban las novicias. distintivo rasgo de la sociedad por lo común en las composiciones en y verso de nuestros antepasados. Reclamábalo así el ])rofundo sencolonial. ni á las armoniosas endechas de trovador infortimado. tal publicidad á las no se concedieron los honores de la apasionadas rimas de atre\ádo galán. P. Nada hay que recuer- de miijeriles devaneos. algún desarrollo. les paladines. no só- en las piezas dramáticas que en escena se ponían en los colegios de los P. merced á y la perseveran- cia (le sujetos estudiosos. sino hasta lo ge- en las comedias de casas particulares evitábase en neral el tinte profano que de ciertos límites saliese. aun cuando fueran éstos del estado seglar. del estado eclesiástico con parel ticularidad:' galard(')n el divulgar útiles conocimientos era más preciado que para sus vigilias pudieran ape- I* tecer los (pie conservaban el fuego santo de la erudición en el país. ni caballerescos lances entre Si ñ va- mal aconsejadas sirvientas y poco es- crupulosos lacayos llevaban pulidos versos á aristocráticas niñas. El espíritu de devoción. . España de aquel Es que. que caracterizaba tantos productos literarios de la tiempo. de la Compañía de Jesús. no se saborea en los de Guatemala.- INTRODUCCIÓN nutridos por lo XIX citas latinas. (*) El ])erfinne del galanteo y del pundonor. sin embargo. no le es dado afimiarlo ó negarlo al que estas líneas brazos están la Y no es que escasearan los incidentes. adquirieron. vez. resalta ])rosM timiento religioso de la época. En don Rodrigo de Arias Maldonado y en del alférez (*) jesiiitas Había en aquel tiempo (1686-1748) nn colegio dirigido por los en la ciudad de Guatemala y otro en Ciudad Real de Chiapa. traza.

Es genemlmente la literatura el reflejo de la sociedad. y las décimas. como todo lo que está llamado á desenvolverse y crecer. don Cristóbal Hincapié Meléndez. mientras que en nuestro país. privilegiados intérpretes de lo bueno y de lo bello bnllaban en la Península en aquellos siglos. no son más que crónicas rimadas. se exceptiían los romances del Dr. y que según el juicio de un ilustrado escritor guatemalteco. pero el prosaísmo y otros defectos deslizábanse á menudo en las composiciones. en triste é inolvidable noche. y que en Septiembre de 1541. Nada hay. murió. sucumbiendo con ella la desgi-aciada viuda del conquistador y tantos otros infortunados seres. en verso sobre acon- tecimientos tan curiosos. una mujer de la al- índole. El soneto. eran. en el que todo era incipiente. los géneros favoritos de los cultivadores de la gaya ciencia. maleán- Muy dolas y desnaturalizándolas. Distaban aún nuicho los días en que debieran tales cosas aprovecharse para forjar poemas y escribir novelas con fondo histórico. . unido á otros de análoga peruano don Ricardo Palma que no faltaron en aquel tiempo damas que tuviela fea costumbre de desfallecer y morir en* casa de sus amantes. y. acerca de la ruina de la ciudad de Guatemala en 1717. si pues. pei*eció por la violencia de las aguas y de los sacudimientos subteiTáneos.XX cia de éste. ñieron contados los que por el mérito de sus tareas logi-aron recomendarse á la posteridad. de suyo tan difícil. es objeto propio para una com- posición elegiaca. sin contar algún otro. ta clase social. INTRODUCCIÓN en nocturno solaz. La catástrofe de la ciudad que en el risueño valle de Almolonga se alzaba. recibe el influjo de la atmósfera que en suerte le toque. Esos y otros hechos peregrinos habrían podido sen dar pábulo á la imaginación del versificador cu niu'stra tierra. aunque no faltara la afición á la poesía. hizo decir al festivo escritor y tan raro suceso.

y esterilizábanse esfuerzos generosos. yacían en abandono las bellas artes. Artificio y pedantería caracterizaban. vicio del que pudo en lo general libertarse fray Francisco Vázquez en sus trabajos históricos. á la mayor el parte de los que en prosa y verso ejercitaron sus facultades. ya como ya como prosistas. y la escultura.INTRODUCCIÓN 'ivía XXI el in- ya en el lapso enceiTado en este volumen ohddable bardo guatemalteco Rafael Landívar. el gongorismo. Hubo afortunadamente . por el contra- rendíaseles vasallaje. En cuanto como gante sello: á las producciones en prosa. que algún tributo quiso pagar al amaneramiento coiTuptor. en la que tendrá cabida todo lo que se refiere á ( * ) poetas. pues. pudieron dejar recuerdo grato de su labor en los anales de la colonial literatura. se señalaron en tiempo de la colonia. que tanto crédito dio á Guatemala. obra importante en varios conceptos. . acredítalo también el cronista Jiménez. era cultivada por sujetos de felices apDel padre Landívar y de los demás guatemaltecos que. no había producido aún su admirable ingenio (1748) gloria para las letras co- esos frutos sazonados que tan alto lugar le dan y que ha- cen de él un verdadero timbre de (*) loniales. faltos aquéllos y éstos de la luz que da la imitación acertada de los gi*andes maestros. No llegaron á entender que no está la belleza en hiperbólico y afectado estilo. Malogi'ábanse así talentos claros. No rio. ciencias. y que la sana crítica tiene un importante papel que representar en el ameno campo de las letras humanas. encargábase de imprimirles su extrava- compruébalo la Recordación Florida de Fuentes y Guzmán. sin embargo. quienes se preserva- ran del contagio y aunque sin eximirse de imperfecciones varias. literatura y bellas artes. se tratará en sección especial. se dijo ya.

las (\sculturas exteriores de los templos. que visitó la |M>r el ingeniero mili- antigua <'iudad capital Sin emciei'ta años después de la catástrofe de Santa Marta. Fué darios. la El artífice del Na- zareno de rece sin Merced. pero faltos de elegido. no obstante la falta de pureza de estilo que. más que en el ca y la encontró en escultura «ícnio bello facilidades para abnrse paso en nuestra tierra. si l)¡en trazados con poca segundad y escaso dominio del asunto. y llenando un deber de justicda. en un j>rin<!Ípio consen'ó bastante marcadas las huellas del Renacibelleza. r»^sa]tar foi-zo^ sámente. es nmy encontrar en esos trabajos algún rasgo de no sucede lo mismo en la ornamentación. duda que se le recuerde. que lo fué el inspirado Zúñijra. en la que hay buenos rasgos. mela historia. in- terpretando con su divino lenguaje los nobles sentimientos del corazón. (pie produjeron en madera obras tan n<>tablesque cí>n razón eran solieitadas dentro y fuera de este país.XXn INTRODUCCIÓN titudes. (*n Hénnoso rastro de su habilidad dejaron aquel período vanos hijos del país. tiene «pu* ««onsen'ar los nondires de los maestros Blas Bodega y Matías España. Por desgracia. pero fué después alterándose. nada valen en difícil lo que se refiere á las figuras Inunanas. la el la ramo múside h» Más que en la ¡Miitura. la ausencia de solidez en la fábrica de los edificios públicos fué severamente censurada tar don José Hierra. dado ti*Mie <jn*' el gusto que en aquella é])ocM ]>re(lomi]iaba. no puede negarse que hay en los templos gi'andiosidad de líneas en su conjunto arquitectónico. bargo. exclusivamente decorativas. Mucho por des«*ar dejaba la arquitectura. miento español. por otra parte. la pintura un ramo que contó con lo muchos )>ai'ti- y entre bueno que llegó á producir merecen . esmerado aprendizaje en arquitectura.

así también encargado de ejecutar este trabajo ha creído que nada debía desdeñar. algunos lienzos y ciiadi'os que adornaban las iglesias de la derruida capital y que hoy existen en la nueva ciudad de Guatemala. y así como el pintor aprecia cualla confianza del Gobierno quier dato que se le da al ocuparse en trasladar al lienzo la imagen de una persona que lleva largos años de haber desaparecido del les mundo y de el la que tan sólo quedan débi- recuerdos. podemos interrogar. los legajos y expedientes. en su afán de no defraudar Supremo de su patria. que tan delicado encargo quiso conferirle. según la expre- sión feliz de ^lontégut. para no correr de que se ponga en tela de juicio . y que con misteriosos lazos nos unen al pasado colonial y mantienen en nuestras almas el culto bendito de los recuerdos. Sea como quiera. además de las obras del artista Montúfar. son testigos que. ni aun detalles de aparente escasa significación. siempre se señalan las fechas respectivas. pues en cuanto á el riesgo las cédulas consultadas. En autoridades tan irrecusables como el relato. siempre que pudieran servirle pax*a aclarar puntos obscuros y penetrar en el dé- dalo de lo desconocido. son los archivos de la Real Audiencia y del Superior Gobierno está basado aquéllos han sido el principal arsenal del naiTay cada vez que el caso lo requiere ha citado los folios de las colecciones de los reales despachos y los números de dor.INTKODUCCION XXIU mencionarse. subsisten en nuestro país trabajos de aquel tiempo. nada ha omitido por presentar una obra tan imparcial como nutrida de substanciosos materiales. El autor de este volumen. que ponen de relieve el estado que guar- daron las bellas artes.

vez á la consecución del objeto que se de- . turbulencias sus<'ita- das por visitador Gómez de la Madríz. ritu la verdad y sin munitít'sto espíde gi'atuita inmotivada censura no podró acusarse al autor de falta de diligencia en allegar preciosos materiales.XXrV la legitimidad INTRODUCCIÓN de las afirmaciones que se hacen. como de esta índole. y menos aun. pos en que hasta personas ilustradas creían en duendes. ya que proclama y acepta como regla saludalílc el no prosmás que á los hechos conij)robados. belethmitas. que de piíiitas. la indudablemente. No se extrañe hoy se tar fe que entre ellos no figure se refiere al lapso que abarca Bancroft éste no trata en lo que el presente volumen. suficientes títulos son ya esos. En fonna de notas se citan también en los ron-espondientes pasajes. puntos tratados en lo general en este libro con mayor abundancia de datos la que los conteuidos en obra del historiador noHeame- ricano. el de Belice. de tan diversa naturaleza en general para formar un conjunto armónico. y fantástico pudiera caber en tareas si sólo en ello y en la distribución orde- nada de esos mismos materiales. para atribuir alguna utilidad á realizada. misioneros. pues. y en que aim se recuiTÍa para explicar la el desenlace feliz de una pavorosa ó consecución ansiada de un trascendental Hin desacato. de b<'!iefici<». los autores estudiados. brujos y aparecidos. más . con- quista del Peten y alzamiento de zendales. de empeño én desfigm^ar si lo el |)asa(lo cuhi historia briéndolo de brillantes colores para (ronvertir en poesía. (piiere frai*se el ci- valor de este libro. Así se conseguiíii conservar fiel la memoria de tiemal milagi'o crisis. faena aun prescindiéndose de comentarios no tal del todo inadecuados sea alcanzar.

Medidas tomadas para combatir al enemigo. y la unidad nacional que los reyes castellanos trataron de ex- .HISTORIA DE LA AMÉRICA Central CAPITULO SUMARIO [ostilidades procedentes del exterior. Tributos.— El Elector de Brandeburgo y sus Ataques de que fué objeto Ni(!oya. tificados.— Interés que ofrece el juicio de residencia del alcalde mayor de Tegucigalpa. Recurso de queja ante el superior. Provisión de ciertos cargos en militares. Instrucciones dadas á los gobernadores de las provincias. — Puertos for- — — — — — — — Fondos destinaPublicación de libros. por la aboliManejos de un supuesción de ciertas prácticas en esa alcaldía mayor.— Leyes sobre la materia. jo fiel al estrecho criterio generalizado en el Vie- Mundo. Choles y lacandones. dos á la Universidad. gobernador de Nicaragua. Recompensas otorgadas por servicios. Costa Rica. I — Uolfo allí Dulce y su baluarte. Gage. El Sr.— Censura. — — — Caballos y proyecto Dificultades que á ese respecto opuso — Sus — Puerto causas. les paiToquiales. Pago de sueldos de Testimonio del padre empleados. de euiprender el gobernador de Honduras. Corsarios y piratas. varias obras.— Imprenta. Asia y África. Rodríguez. no fundó en estos países un régimen expansivo como el creado allá en la antigüedad por el espíritu helénico en las colonias griegas de Europa.— Arancepretensiones en América. to abad. — — — — — — — — (1686) España. Escuelas.

aparecían en iniestras <*ostas los eoi*s4irios y los piratas. |)or (conducto del Consejo de Indias. sus ai-tefactos. el añil y otros de los productos del reino de (íuatemala. exaírerábase en diversos conceptos. y para que éste fuese convenientemente fortificado. de furtivo modo.el pueito. desmantelándolo. Puerto Caballo. Empeñábase frecnentemente la nación española en guen-as con la Oran Bretaña y otros pueblos enropeos. á fin de i*econo<*er persouahnente ese sitio. trayendo. sino por el afán ([iie en minación de extraña gente. ya por teria ingleses y otros extnmjeros se desi)ertaba <le c<>mereia]con las provincias hispanas del Nnevo Mnndo.s. De ahí la ne«-esidad <le las fortificaciones construidas en el litoral del Norte. Desde 1665 se había levantado en Golfo üulce un reducto. exi)licación minuciosa de todo lo que pareciese útil (gecutar pam alentar el tráfico poi. . en la costa del Norte «le la provincia de Honduras. i^a iiupcM-tancia de ese punto llamó siempre la atención dv los moiun-cas de Castilla. para hacer al gobierno español.J HISTORIA DE LA tender y aiTaijíai' en América. <iue dictaban prt»viden<*¡as para mejorarlo en todos sentidos. ya por la eliel exelitsivismo en made tráfico mercantil. perr» en el año á «jue se refiere esti* eapítido (168())* lo atacaron los corsarios. encerrándf>se en redncido molde. y así quedó. recomendábase ])roponer el arbitrio á que pudiera acudirse sin gi-avainen de la Real Hacienda. hasta que. al (pie mantenían en continua alanua. más adelante. y llevándose hi plata. Ya desde algunos años antes (real cédula de 15 de julio de 1671) s«* había dispuesto (pie pasase á Puerto Caballos el (mpitán genei-al de Guatt^mala don Fernando Francisco de Escobedo. obligándoli' á defenderse de tan auda<*es adversarios. a])oderándose hostilmente de nnestros pnertos. y no sólo por i^ansa de esíis Inchas. En cnanto á los gastos que tales objetos demandaran. se dis|>URo repamr los daños experiinentaíl <«onstniir el edificio ípie allí senfa al < presidio. estaba habilitado paní la entrada y salida de artículos de comercio.

Los referidos funcionarios y los pilotos de dos naves que allí estaban fondeadas. con buen fondeadero en las márgenes. El Sr. Escobedo á ciudad de (TUátemala. y el maestre de campo Sr. sin ejecutar cosa alguna de ])r(^>veclio en Puerto Caballos. como fundadaiñente se presume. y pulsando en el desempeño de su cometido difícultades que. Terminadas esas la diligencias. regresó á la ciudad de Guatemala. don Pedro de Godoy. en })eneficio de un puerto de más de una legua de largc» y cei-ca de media de ancho. .r al AMÉRICA C^ENTRAL 3 Avisó. Por otra parte. no obstante las dolencias físicas que entonces aquejaban gobernador de aquella provincia. procedían de la oposición que encontraba en el gobernador de Honduras don Pedro de Godoy. de suerte que podría i)ermitir que en tierra se carenasen los buques. Ayala. al g()l)ienio de España (julio de 1673) el capitán general Sr. yendo también con ellos el maestre de campo don Francisco de Caslo tro Ayala. por causa del mortífero clima. Escobedo que. el arl)olado de los contornos sería muy útil para diversos objetos. volvió el Sr. había éste acompañado á Puerto Caballos. y la lengua de tierra de la herradura entre el mar y el puerto era adecuada ])arM la fortiftcación (jue debiei*a levantarse. en tal virtud. pero habiendo enfermado gravemente. y después de echar sonda en el canal. había ido á la ciudad de Comayagua. \h)V la vía de Golfo Dulce. descubrióse que había de trece á catorce palmos de agua (*) en un banco formado por las avenidas del río Mai*qués. comisionado para dar otra dirección al río y evitar tales inconvenientes. Castro Ayala se quedó en Puerto Caballos. (^ue en ese punto desemboca. fué de parecer qiu' la mejora era fácil de conseguir. y que. examinaron el puerto. Palmo: medida (jue (*. donde tomó algunas medidas de utilidad pública. Veinte años antes tenía ese canal veinticuatro palmos.) equivale á muy poeo menos de 2()}> mi límetros. eon arreglo á su encargo. ümpiándose así el canal.

no siempre bien guarnecidas para escannentar al enemigo. (•) Expediente eompreiulido en el legajo número 69. Castro Ayala á realizarlas. ha parecido conveniente incluirlo en este capítulo. entorpeciéndose el tráfico y la agricultura. El malestar i)or tacausas producido se sentía en los intereses públicos en general. sin que en todas ocasiones se opusiese á esos ataqties la resistencia que hubiera sido de desear: quejábase el rey (cédula de 14 de mayo de 1686) de tan lamentable estado de cosas en estas colonias. Archivo Nacional de Guatemala. obsei-vábasc también en otros puntos de América. si da))a pruebas de celo en el particular. en la que se recomendaban las obras dichas. Superior Gobierno. fie Aunque el pasaje relativo á Puerto Caballos corresponda á un t tiempo anteriora 1686. De a(nierdo con esa nueva cédula dispuso el Superior Gobierno de Guatemala que el referido maestre de campo don Francisco de Castro Avala cmnpliese con lo prevenido sobre el «'ambio de curí^o del río. por ser de interés y enteramente nueva la publicación de los datos que con (t\ asunto se relacionan. expidió en 1674 otra cédula. (*) (t) tilla Experimentáronse en tiempo de la dominación de Casen estas tieiTas ataques de <*orsarios y piratas en nuestras (íostas del Norte y del Sur. en el les Lo (^ue acá ocunía á ese respecto. manejándose <*on independencia del «gobernador y justicias de Honduras y pagando los correspondientes jorna1*'s n los ti'abajadores que al efecto ocupara. ( ) . como ha podido advertirse por el relato que de sucesos de rsa índole se hace anterior tomo de esta Historia. especialmente los de las dichas costas.4 HISTORIA DE LA Interesado en el asunto el rey de España. y se estinnüaba al Sr. ofreciéndosele el empleo de gobernador de Honduras. y decía que en Nueva España descuidaban particulannente las autoridades el lleno de sus deberes en lo r(»lativo á la def(ínsa del litoral. provincia Honduras. aumentándose los gastos del erario y sufriendo i>or ello los habitantes.

arcabuces. di(!Íendo que si aquellos navios no entraban desde luego al puerto era porque pertene(.iendo á la flota quedaban fuera en espera de la eapita- bordo que se avistaron Como los vecinos estaban en espera de la flota. (*) Los excesos eu aquella inolvidable ocasión cometidos por los ha estimado oportuno darlos á conocer. y aunque había en la Caleta siete barcas de pescadores. y I amenazada. ninguna de éstas ni el vigía salieron á reconocer dos navios de alto to. I ú suceso que sirvió de estímulo al rey para dictar las medii das de que se habla. con el objeto de que con más presteza se acudiese á combatir á los corsarios y I I piratas. algunos comenzaron á suponer que eran enemigos. se había hecho notar en aquel tiempo un saqueo de consideración consumado en la ciudad de Veracruz. y entre las que debe incluirse la organización de tropa de caballería. revisten tan inusitada crueldad. para que á la primera noticia de la aproximación ó desembarco de enemigos. sin embargo. balas y pólvora. á pesar de que por costumbre y por mandato real salían algunos barcos á reconocer las embarcaciones que aparecían á lo lejos. alcaldes mayores y corregidores de la costa del mar y partidos inmediatos se proveyesen en individuos acreditados como soldados valerosos. acudieran con sus jefes los vecinos armados á la parte llegar acá esa cédula. á pesar de que el viento soplaba favorable. que se ( El lunes 17 de mayo de 1683. pero esos temores desechábanlos otros. I ¿. Audiencia obserá los gobernadores de las varias pro\áncias del reino de Guatemala. páginas 638. que los cargos de gobernadores. en el c^oncepto de que en los juicios de residencia debían responder de la conservación y buen uso de esos artículos de guerra los funcionarios dichos.AMÉRICA CENTRAL 5 m m 1 Acordóse. por barlovento como á dos leguas del puercon señales de alegría se recibió en Veracruz la noticia de haber aparecido aquellos navios. 639 y 640) los describe así: ( * ) piratas en Veracruz. Entre las depredaciones ejercidas por los piratas en América. tomo II. y que á todos los vecinos de esos puntos se les projiorcionasen lanzas. El historiador Riva Palacio México d través de ¡os Si(/los. porque eu llegando á la boca del canal tomaron vuelta afuera. dispuso la la transcribió Al varia. . pues.

en d<»nde á las nueve de la mañana había ya más de seis mil prisioneros. á tin de (ph na. sin que i)oi' pai-te de la gente de Nicí>ya iiubiese otr»^ desgi'acias (jue lamentar (jue la muerte de un indio y las heridas i'e<'ibidas por otro. i-. basta poneien fuga al fneinigo. fueron re<M>mendados por el rey á la Audiencia de Guatemala. «piedando enteramente libre <ic la <'Uota por cuatro años. y que la del herido. fpic íipcnMs tcnÍMTi H «'s- paoio suficiente para pí)der moverse.6 HISTORIA DE LA • Habían los del mar del Sur atacado en 1684el partidc de Nicoya. Con motivo de ese servicio abandonar(>n los defensores del partiílo mencionado sus trabajos habituales. Los alcaldes mayores de Ni<*oya. Rl iiiartfH á las niatro piratas «jii(> )ia)»íaii doM^in Imrcado en al al la iun'Iu* corcu d«* la «'iiidad la K(ii']>r<'iuli(>roii. Ahí Uo^ó 1m imm'Iic híii que iiadi» hiibitfni (M'iihMitlo <'ii tonuir |ti'fcau«mi i'ioni's. y «in darles tieni po siquiera á vestirse llevada» á la ifrlesia. que tuvieron parte principal en el triunto obtenido contm los piratas. vitoreando vvy de Francia. Las pnertas de y to<las las fu millas y toda la íj:ente airancada <le sus habitaciones. acordó (1()S()) que la gracia se extendiese á dos años más. aborígenes casi en su totalidad. se esforzaron en la defensa. eon noticia «lelo acaecido. temor eonsi^iiente á ella liieieron imposible tod:i defensa: nadie inmisó si<|niei*a en resistir: mataban los franeews sin ««om sor])reHa La y el l)asión altrtimi á los lialeones y v<'ntanas.stuviese exenta de la capita<'i<'ni durante su vida. y los vecinos de esos pueblos. y enantos se atrevían d sidir á la ralle ó á presentarse en mny pronto se ap4Kl(*raron <le la eindad. «lisfnitaní de la misma nunved. sí htil)ies< aquél sanado. desi-arpindo las armas «le fnejf<i y luieiendo sonar es<le trepitosamente las eajas jrnerra. . causándole la muerto de algunos hombres. con los que i)roveían á su sustento: y para premiar tanta abnegación dispuso el capitán gem Pcm ral exonerarlos por un año <lcl pago de los tributos. don Diego de l*antoza y don José de Albelda. el rey. en caso <le haber fallecido éste. las casas f nerón abiertas á hachaz«m. y íMuí la mayor fnniqnilidad y dowuido r«H>o^/>ronH<> dt* la iiiaíiana ios suk casa^^ autoridadi's \*v«»<miioh. que la ímijer del indio (jue había muerto. precípitándosi misino tienqM» por Ihm cuIIch y Kolm* t<Mlos los Hahiart^'H.

la plata labrada. El hambre y la sed comenzaron á atí)rmentar á los prisioneros en agravándose aquellos sufrimientos por el calor de la estación (*u tan ardiente clima y por la aglomeración de tan gran número de personas en sitio tan reducido. para apropiársela por una suma de dinero. La (*onservaci(Sn de las Indias en poder de España. Nicolás de Agramont. á su . El gobernador de Flancomo general. y por eso el botín que hi- cieron fué extraordinario. era asunto que preocupaba á los reyes de Castilla. que veían <'on particular solicitud sus dominios del Nuevo Mundo.AMÉRICA CENTRAL ésta los tuviese presentes para conferirles 7 empleos de los de nombramiento reservado á ese alto cuerpo. y tanto había el terror ganado aquellos corazones. y constantemente llegaban á la iglesia grupos de piratas. suponiendo que el rey de Dinamarca le cedería una de las dos islas ocupadas ya entonces en las Antillas por los dinamarqueses. por cuyo medio se decía al capitán general de Guatemala que el Elector de Brandebiu'go deseaba adquirir. las mercaderías y que debían embarcarse en la flota. Los piratas acertaron á llegar á Y eracruz cuando estaban depositados Mandaban aquella expedición. la iglesia. á quieu otros llamaban en la los regalos ciudad los caudales. famoso con el nombre de Lorencillo. á poca distancia de San Thomas. Los caciques de Nicoya. las joyas. Pronto principiai'on á moi-ir sofoííados los niños. y daba pasos en tal sentido. Banoven Lorenzo Jacomen. una porción de tierra en América. oponiéndose siempre á que algimo de estos territorios cayese en manos de extranjeros. y hacerse pagar los subsidios que pretendía le adeudaba esa nación. Encaminábase el objeto del Elector á establecer en esa isla una colonia para inquietar más fácilmente los bajeles castellanos en sus viajes de Puerto Rico para España. . fueron objeto de una demostración honrosa: dióles el rey las «íracias por conducto del capitán general de este país. (pie no se registró el caso siquiera de un liombre qxw hubiera nuitado á su nnijer. que es<'ogían entre las mujeres de todas las clases de la sociedad ([ue allí estallan presas las que mejor les agradaban para saciar sus lirutales apetitos. defensores también de aquel partido. y un francés á quien sólo se da el nombre de Monsieur Ramón. mulato fugitivo de la justicia. A 17 de febrero se expidió en Madrid luia real cédula.

en el caso de llegar á estos puertos Inujues de alguno de los soberanos dichos. que se trababan en- tw aqu«'llos drsjfi-ariados tí'rribN's luchas por ronsí'^^uir aljfo d»- a(|uel ¡ns¡írnift<*aute símmuto. Ti-«'s días y medio permantM'ieron los veeinos presfis en mjuella espantosa situación. amenazando con hacer templo. huíoh que verla profantulH por \an torpí^s caricinK de aquella (U'H4'iifr(>iia<la sdldadoM'a. Preveníase. rechazando cualquier designio por ese medio intentado contra los dominios y vasallos del rev de Castilla. p«'ro vn tan «'íirtas eantidadcs. después de gandes trabajos y de terribles ultnijes coiisiffuió que le |M'nn¡t¡es<Mi salir de la prisi/m y hablar «muí el f^eneriU. joyas ó mercancías ([ue tuviesen «x-ultas. !om Los f^ritos tU* las UantoK délos iH'ílir iiifioM y Itis qiu'jas d<* los herídys aiiiinaron al <*ura para soí'orro. rodeando eon la artillería j)ara haeer fuego hast^i arrasar el edificio: amcmtonando otras en derredor inmensas cantidades de leña para que pereciesen entre las llamas todos los prisioneros. procurando los piratas hacerla más temblé con el ob- jeto de o)>lijfar á tmlos á «pie dcs<Mibr¡cstMi dinero. llama particntarijtmo : la unifonnidad es necesaria en lo hija 6 á su novia. porque ese es el único modo de evitar lo que se Sojuzgadas por las rígen(»s. al capitán íjeneral de (xuateniala ([uc dictara sus providencias para que. el régimen de la nueva adniinistraci<')n. armas de España las naciones abocual organismo de vida. El lazo político no puede sostenerse allí donde falta la fusión de todas las fracciones en un solo «nierpo. valíans<> para ello unas Ví-ces <le poner cajones y saltar el barricas de piMvora dentrc) de la iglesia. no los admitiera. y establecido tMi ellas. otras.8 HISTORIA DE LA des había participado á la Corte de Madiid que el rey de Dinamarca y el Elector de Brandebiu'go estaban negociando un tratado para comerciar con las Indias. no podían las tribus del Peten y otros puntos permanecer ajenas al movimiento saludable del restf) del país. y en el teiTÍtorio del distinto gobernado por la Real Audiencia de Guatemala existían numerosos ginipos de indios sustraídos al influjo del sistema colonial. de í|uien ah^anzó que llevasiMi á los prision»'ros a^rua y i)au. El espanta) . inujrrvs. La ley tiene que ser una misma para los individuos llamados á someterse á una autoridad común. pues.

La mejora de condición del país en sus varias partes. Olid. Cargados de botín y do prisioneros h)s navios franceses llegai'on á Allí volvi. inmediata al ])nerto de Veracmz. y se les dio tormento á ellos y á «is esclavos para ari'ancarles el secreto de riipiezas (pie se snp()nían ocnltas. reclamaba la unidad administrativa. inieiiti'iis que la Vitriedad no tiene otra razón de ser. morían las mnjeres de terroi. Algnnos ricos f nerón sacados por los piratas de la iglesia. pero (pie algnnas veces penetraban en la cindad.-roii á la isla de Sacrificios. qne no se atrevían á atacar resueltamente. ello los prisioneros. consiguiendo algiin fruto. Varios misioneros habían ya trabajado por la reducción de los choles y lacandones. (ine la que se deduce de la existeneia de los municipios que sea dado ir formando: al concentrar en un mismo punto muchos rayos de luz se extiende el campo de la actividad liumaiui y se favorecen todos los progresos. y separaron las mnjeres ([ne les parecían más bellas. que traía. matando á los qne ¡Kulían de los enemigos.AMÉRICA CENTRAL 9 i{\\v dej^eiide del gobierno ceiitrid. En 168G vinieron de España nuevas órdenes para que no se desistiese del intento: hízose lo posible por alcanzar ese beneficio. Hernández de Córdoba y otros capitanes españoles.ó sofocadas por el calor y envenenadas por acpiella atmósfera corrompida. li()ml)irs liubo i[nv se arrojaron por ventanas matándose del golpe. en los pueblos ya organizados. dejando el resto en las prisiones. con sus reglas de justicia. . Hasta el sábado 2 á las diez de la mañana no terminó qne ]>re<Mpitaron los j)iratas por haber comenzado ya á presentarse por los médanos algnnas gnerrillas de las gentes del <*ampo. llevándosíí á todos qne mnchos mnrieron en el tránsito antes de lle- gar á los navios. ainupie luego volvían aquellas tribus á sus costumbres nómadas y salvajes. de los El viernes procedieron los piratas á endVarcarse. los cimientos de un porvenir más venturoso que el que hubiera podido esperarse de la viciada civilización anterior á la conquista de estas tierras por Alvarado. para que los desheredados del Peten y Lacandón saboreasen los frutos del gobierno europeo. Los iñratas hicieron cargar y embarcar el })otí]i. pero era empresa harto escabrosa dominar la índole rebelde de los indios v abrir- prodiijo las allí escenas (*(»iim(>v('(l()ras. aipiella oi)eración. valiéndose para de t()dos los hombres (pie habían a})rehendido.

N<» se pudo eah'uhir el monto d»* del rieo botín quizá no h-iy un ejemplo a^ialto que les que hicieron los j)iratas. y pidi(Mido (pie se declarase en tal conccptc» lo (|nc flcbií'ran dar al «Mira en lo sucesivo.10 »e paso al eos. ni pudieron ellos tAiniMM*o «lar aviso de su sitiiaeión. Hubo. de la que resultó (pie el mulato hiriera (gravemente al <pie jete fmin'és. el paj^o d(» la cuota dicha. y llevaron tres mil personas eiitn* ne^fi-os y mulatos <!<• ambos wxíis y <'iento eineiienta Veraeruz la mayor dos pairtí* de los niños libres óes<'lavos de «m-Iio á nm-ve años de edad. I^a inla no el U«* itrcM'iitalia ahrij^o ni coniiNlidail albina: faltaluui Iok alimentos y allí uf^ia |N>tabl('. |>residente de la Audiem-ia. Hasta el dominp» l'. La tasaeión (pie paní el pajío dv tíilunns se lia<ía rada ciní'o años. Kn la isla de Saerifteios movitW una riña «ntre Loi«n<ill»» y NKo\Án Afíi'amont. y Ioh dcsjrnwiailos prisioneros fXpiH'HtoH al ardiente mt\ los trópieos fueron ahandonailos hiíio «*n por los ¡«initas. pu«'s ni s<' eneontraba embaivaeión que por elhis fues<* para llevarl«»s ni puert*». había demostrado que los indios del puebbv dv Kseuintenaníío. bajo HISTORIA DE LA tmvés de espesos ])osques y proñiiKios l>arranun sol abrasador y entre nuiltitud de reptiles venenosos. expidi('> un auto destinado á procumr ípie sefonnasen aianc(des bien explícit(»s sobre lo (pie (lebi(M'an satisfacer por los servicios de los curas doctnuíM'os los indígenas th' \ns respectivas Movido poi' lienrí(piez (h* iU'Hciiiliurcar <'H|M'niiiilo v\ n-wat** il»* Ion vn'iiitiH dv la rimhul «jiir llevaban \ |Nir los i|ii<' fxi^rfaii una ^mi«*kh Hiinia. manifestando no serles ya posible. i pie si* retiraron después de haber reeis«' mil |m'Hos á eiienta de reseates. jíues. produjera tan pinf^'ie resul- .í no pudieron volver á Venu-ru/ los d«*sjfraeiahabían quedado en la isla «le SaeriHeios. ríor iilobiemí» de Ouat(MnaIa. de la provincia de Cbiaj>a. de aplazai-s<' ])arn más adt^lniítt^ la suniisiíSn de esos y otros indios. j^obernador y capitán ^(Mieral de (Guatemala. s»'iit límenlo »i«' justicia <l<»n Knri(pie lili (iuzmán. se encontraban escasos de medios para satisfacer anualmente al <'ura páiToco los ciento cincuenta pesos en dinero y las cua'i'enta y ocho fanepis <h' maíz (pie para su sul>sistenAcudieron los indíj^enas al Supc*cia U' proporcionaban.

(|ue a])eló de la sentencia y fué tildo. Los i-eligiosos dominiímnos de la provincia de Chiapa objetaron la providencia. Los piratas desembarcaron más de nove<'ient()s hombres. El. mulatos é indios. Las pt-rdidas »le sufridlas t'U el tro millones jx-sos. . autos acordados y reales cédulas. debiendo éste conformarse con el producto de lo que se denominaba sínodo y doctrina y (jue por reales cédulas le estaba asignado. estalla al mando del cojide de Santiago. y con tal motivo prevenía el arancel vij^ente que no se exigiesen derechos por bautismos. y sólo llegó para formar proceso y condenar á la pena capital al gobernador di' la plaza. se discurriese otro arbitrio apropiado. y el vire\\ conde de Paredes. y por ruego y encargo se prohibió al cura pedirles la cuota.AMÉRICA CHENTE AL 11 la diócesis de Guatemala y en la de Chiapa exisen los puel)los de indios. pues así lo preceptuaban diferentes ordenanzas. y la <*abaUería á las órdenes del mayorazgo de Urnitia de Vergara. se avistó la Zaldívar: pero lograron retirarse trauípiilamente. en número de dos mil hombres. La noticia del desembarco de los piratas llej^ó á México. comisionóse á los oidores Deljradí» y Solís para mandar la expedición que salía á Veraxiruz: la infantería. La Auiliencia. en el evento de no ser eso posible en Escuintenango. pretendiendo que los indios estaban en el deber de sustentar á los curas doctrineros. en los (pie había de todas nacionalidades: franceses. tomando en consideración lo expuesto. y (pie. dispuso inmediatamente que se levantasen en armas todos los vecinos capaces de servir en la tropa. En tía. dispuso que se librara despacho para que los aborígenes del pueblo dicho no estuviesen obligados de modo alguno al contingente referido. injirieses. número de muertos entre remitido á España en la flota. casaniientos y demás servicios de los párrocos. j)ero el auxilio era tardío. sin (jue ninguno de los navios españoles á I)ieg<) que llegaba de España cargo de don pudiera darles alcance. es])añoles.virey en persona salió para Veracruz el 17 de julio. Cuando flota los ¡ñratas estal)an aún en la isla de Sacrificios. la costumbre de que éstos sustentaran á sus administradores eclesiásticos con el producto de los bienes de comunidad. Veracniz se calciüaron en más de cualos vecinos de la ciudad pasó de trescientas i)ersonas.

la y su envío ^ ció pel'sonal que les prestasen.s. «»1 maestre de campo d<»n Gabriel Rodríguez Bravo de Hoyos. . para que ese altcrcueii)o los aprobara ó refonnara y dispusiese su o])servancia. sin olvidarse de las costumbres legítimamente establecidas en las respectivas diócesis. paní que se fonne idea de los deberes que pesa])an soljre los gobeniadoi'es de proviuí'ia. (*) posesionó del empleo de goberNicaragua. jh-ovíim-íh <!•• ('lii}i|>íi. Los bienes de <T>nninidades se <'onsunn'an «-n »*1 objeto «licho.«bí-e <] sei-vi dinero como en bienes de comunidad*A<'onlós<«. formación <le esos nuevos ai'an<*eles Superior (tobierno. pues. (M^iisiiltado al etWto. que por espacio de veinte y cuatro años había servido en el (ejército español.ri(»r (}ñl)ii-nio. y se libraron despa<*hos á los gobernadores. dos á la Audiencia. aranceles detallados sobre lo en cada curato hubieran <le proporcionar l(»s indios IjOs aninceles del)ían ser remitial páiToí-o doí-trinero. para obtener de ellos el intorme correspondiente sobre las cuotas (pie á los do<*tnneros seculares y regulares <*ubriesen los indios. distinguitMidose en varío» encuentros y alcanzando sus jtromociones por actos d4* positivo arrojo. (jue había fallecido. En cuanto al juramento pi-evio á la posesión. tanto en . Archivo XíH'ional <!»• (íiiatfiíuila. en n>enq)lazo <le don Alvaro de Losada. Su|i. y merecen címocerse.TJ HISTORIA El oidor DI 1 A fiscal. con aiTejílo á cánones del Concilio Tridentino y del Mejicano y setn'ni leyes recí>])ihnlas recientemente. alcaldes mayores. ])idió que se rojea- se y encarjíase á los obis])os del reino de (Tiiatemala. y se le fijaban seis meses para vi'iiir á posesionarse de su empleo. y la Real (jue Auílieucia quena al evitarlo. tenía «puí pres- Por a(piel tiemp<> se nador d<* (*) Exi)etliente uúineru 10. Las instrucci<mes contenidas en ese real título son del mayor interés. eoiTegidores y justicias del reino de (iuatemala. y cuyo cumplimiento se hacía efectivo en lo posible. ((ue hiciesen. le^ijo núiiien» 59. contados desde el día en que partiera de San Lúcar de Ban-ameda ó de ( Vidiz. Nondii'ábasele por cinco año.

Debía el gobernador dar fianzas Icf/as. en el caso de venir de Es])aña aciuéllos. para sus tratos. y se le hacía saber que. y castigado con aiTeglo á la ley. y al efecto se le da- ban reglas generales y todas. la responsabilidad de la omisión. y facultáhasele ])ara nonil)rar tenientes en los lugares de Nicaragua qu<' estimase oportuno. se^iui los términos del nombramiento expedido á ese funcionario en Madrid desde 1685. Prohibíasele también servirse de los aborígenes en j)r<)vecho del mismo gobernador. lla/ias y aJxtnn<Ias. calculadas para mantener al gobernador dentro del círculo que al ejercicio de la autoridad señalaba el bien social. Tratábase de detenerlo en la pendiente por donde otros habían caído. Le estaba vedado tomar fondos de las cajas de comunidades de los aborígenes. ante el l'onsejo de Indias. Esas y otras importantes instrucciones se encierran en el despacho dicho. y cobrar los tributos <le los indios de la provincia. teniendo (pie satisfacer de su caudal lo que dejara de percibir en tal concepto. especiales. sienii>re que fuese la designación aprobada por el mismo t^onsejo de Indias. pero de todos modos se pi'ohibía elegir para esos cal'gos á naturales de Nicai'agua. sabias y previsoras . cédulas y provisiones dadas. recaería sobre sus fiadores. consiguientemente. y poner. sin admitirse descargo ni excusa alguna sobre este pimto. (iraiijerius y nM>s propios. á cu- bierto de todo peligro los intereses colocados bajo la sal- vaguardia de la ley. y se le bacía esa advertencia j)orque muchos de los gobernadores y corregidores de estos países se habían apoderado de esos caudales. en caso de contravenir á esa disposición.AMÉRICA CENTliÁL 13 tiirlo v\ señor Rodríguez antes de salir de la Península. con menosprecio de su deber. sería responsable de su conducta en el juicio de residencia. ó |)or la Real Audiencia de Cxuatemala si fu(\sefi elegidos entre i)ersonas aquí residentes. Ordenábasele en el citado título subordiníw su conducta á las leyes.

Habíanse dedu<'i<lo á Salvatierra varios cariaos.sición <pu* «lebía imblicaive en di«'has minas y registrars«' en los libros «le cabildo «le la villa «le T«'guei}.sos por él «Munetidos al obligar á los indios fiel pueblo de Miangm>ra á llevarle anualmente cuatro fane«ras «le . de ha«*er contribuir á los in«MUÍ pai'ti«'ular«*s <li«>s tributos ]>ani «'1 al«'al«l<» mayoi'.í. la n»probó expresamente. l»ara «pu' por ningún i)r«*text«> incumesen en tan reprobado manejo los ab'aldes mayores de e.so el penas al resi«l«'nciado. sin pasar al cani])o de los hechos. y partiíMilar solieitinl jM>r part«' «l«'l golMcrno de Kspaña.alpa. «lispo.n'anos. si bien el sistenm dominante mantenía á sus «-olonias aj)artadas del ti-ato y eomereio con extranjeros: á nadie ei'a lícito venir á las Indias sin pemii. portpU' «d juici«> de residencia era. (pie n«» (pie(hiban impunes los abusos de las autoridad(»s. al alcalde mayor «I»' T«'irn<iirMl|». «!«• estos países la lrua«piilidad en era objeto de moral. rey «le ab«dir la pn'u'tica. Adviértese.se pai'tido. una sidudalde represi«>n. nada había ]M>r «»llo saíist'e<'h«> á l«»s «li«-hos al>ori. entre otros el <le los abu. i)ues.uran que esas reglas se quedaban escritas en el papel. «lou F«']n. como todos los funcionarios de su clascal juicio de la "residencia.ú' desvanecer <*on h» ocurrid*» en l(i8(i. Kl (\)nsej«» liulias «M>n<len<'> á «liferentes «le.«'nes. que le fué toiiuula por su sucesor don Antonio de Avala. por cédula «b* Knle ag«)sto <l«' lbS(>. Al tenninar éste el períod<» «le su gobierno. «mi nltini<> tí'mnino. y «pu' distaba d«» l«»s nms «Miaren«le leguas del pueblo agi'aviad«>s.14 HISTORIA II I \ Personas que no han estiuiia<l«> la niar«lia del jíobienu» que n<) í|uieren <lesj>ren<leist' <le <'it»rtos resabios iiiconeiliables con un espíritu ilustrado. y «'«stos habían tenido <|U«* condu«'ir á cu<'stas a<pu>llos frutos Inista «'I la )M)bla<'ión «le en ta (pie vivía funcionario.sco. se sonietió. ó sultados para la continuación «le este relato histórico permiten en este mismo i»asa. asej.m«]<) * Alfonso di' Salvatienii. eiTor que los expedientes conrólonial. p«"ro.so de los reyes de Casti- Todo lo qiu* se refería al sostén al ««ulto «pie mer(M*e la .M. «pu» en el «listrito minero de Tegu«*igalpa existía.

que usaba el supuesto apellido Castañeda y que era natural de Italia. y le atraían el respeto de las autoridades. Juan Bautista Gogi. en el acto. y se expidiíj una real cédula. razón por la cual ordenó el capitán general de Guatemala al gobernador residente en Comayagua que prendiese al aventurero. particularmente á la de 27 de febrero de 1686. distinguidas por su comportamiento en favor de los intereses nacionales. Había éste notado el descuido de esos funcionarios |)asal)a á estas tierras sin tal requisito.AMÉEICA CENTRAL lia. y diera cuenta. exponía á ser Península en el primer bajel que se presentara. en cuyo evento debían impedii-se sus manejos. capturándosele y remitiéndosele á la Península. que se preparaba á volver por Puerto Caballos. contrarios á la moral y á lá quietud pública. en la que prevenía el rey que le informaran las autoridades de estos países sobre las personas del estado eclesiástico y seglar. Un finjíido al^ad. después de haberlo abandonado para regresar á Italia. arbitrios ingeniosos que le permitieron explotar á los indios y aun á la gente culta. y súpose que el falso delegado pontificio intentaba volver á este país. entre ellas á Guatemala. dándose á conocer como canóniíjo romano y delegado de la C'oi-te Pontiñcia. presidentes y gobernadores de Indias. en el caso de que desembarcara en aquella provincia. Descubrióse la superchería en España. dio motivo á la emisión de varias cédulas. para seguir explotando la credulidad de las gentes de este país. de haberlo hecho. á quienes en tal virtud no parecía necesaria la circunstancia del pasaj^orte exigido por la ley para venir á América. fuese ó iió subdito de aquellos monarcas. era realmente el nombre del supuesto Castañeda. para que en ellas proveyese el monarca los empleos que antes eraii de dicción de los virreyes. en la que se decía que aquel sujeto pensaba venir otra vez por íicá. 15 y si ali»uit'ii. vino á Lima. y cuya pro\dsión se había ya reservado el soberano. se t^nviadt) á la . Méjico y otras ciudades. La necesidad de recompensar con empleos y otros cargos á los habitantes de las Indias que hubiesen contraído méritos en ser^ácio de la causa pública.

pui*s el prudente arbitrio d»' los jmM'cs no estaba en a(|Uel entonces desterrado.la citada (íédula. La contabilidad bien llevada. y en caso de reparos deducidos á sus ««uentas.sobre i*J particular. al menos por paHc <le algunos de los encargados de las reales <'ajas. por nuiy poderoso que fuera el motivo al efecto alegado. y (juc las autori- . sin que fuese lícito á los oficiales i'ealés anticipar cantidad alguna á aquéllos por cuenta de sus haberes. . si* y <>r(lt*iial>a iiiievann'iiti'. Kazonamiento tan especioso denniestra ípie entendían mal sus deberes. ha- ciende» igiial encargo á los arzobispos los eclesiásticos cada diócesis. De.segurar el ordenado manejo de las rentas. y enviáronse á HsjKiña los • infonnes correspondientes. ]>rincipio económico ({uv el gobierno coloel ejer<*iíMo los responsables nial aí-reditaba cono<*er líci-fectamente. Obedecióse en Guatemala lo prevenido á ese ivspecto. es una garantía de moralidad y orden. poi. y s** <'onminó á los <*ontra ventores con el pago de la suuia anticipada. 1<> establecido á esií respecto. porque la ley qiu»ría a. [>ut'sto que eian ellos en último amUisis. siempre solu-evenían ti'ámites y procedimientos que ocasionaban no pocas dificultades. (jue le enviastMi circunstanciados informes. cuando un empleado les pe- dia una cantidad anticipada. no s<» olvidó lo que se relaciona con el pago opoi-tuno de los enqdeados. se recordó de nuevo. el fisco nada perdería.sde el 2S de marzo de 1()2(> se había reprodiufido esa disposición. y por más <pie el fiador re[)arara al fin el desfalco. por transa de los abusos que se conu>tían: pero inííistiéndose en tales faltas. en KiHíi. existiendo fiadores que respondiesen por su conducta. tribuir de ese modo á los iudividiios (jue se señalaran por su celo en el sentido dicho. En la reglamentación que para el buen mecanismo administiiitivo se hizo. • y obispos acerca de y seglares beiu^niéritos ijue hubiese eu Juzgábase provechoso al bien público re- 'ían los ofí<'iaIes ivales. y con las otras ¡nmas que pareciera conveniente ajdicarles. cuyos sueldos debían cubrirse en los respei'tivos plazos. «pie el con<'edcrla signiíií'aba de un legítimo «lerecho.

Y para que se comprenda el celo de los monarcas de Castilla en orden al aumento de esos planteles. evitando cualquier descuido de los administradores de la Real Hacienda. puesto que. y que. que eran muy dados á la pintura. La publicación de libros estaba sujeta á trabas (pie impedían el vuelo del espíritu y el adelanto intelectual. No estaba olvidado el ramo de escuelas. No faltaban escuelas en el reint) de (xuatemala. versándose en la lengua española. Por vicioso que hoy se considere ese sistema. en las poblaciones en que se careciese de individuos aptos para servirlas. Hablando de los indios dice en el conocido libro de sus Viajes.AMÉRICA CENTRAL 1 t dades del reino de Guatemala procuraban poner aquí en práctica. estuviesen menos sujetos á las vejaciones que se les imponían. ya que éstos eran tan susceptibles de ser cohechados.. con programa limitado y no nniy hábiles maestros. pevo en 1G8(> tratóse de aumentarlas. Para robustecer las i)uede . aunque en escaso número. escribir y cantar por solfa. y en las aldeas de la Península conferíase á los sacristanes el servicio escolar. y se dispuso conferir las preceptorías á los sacristanes. la afirmación apuntada sobre escueinvocarse la autoridad del padre Tomás Gage. cualquiera omisión sobre el partií'ular se miraba como falta grave én los juicios de residencia tantas veces citados en este relato. que residió en Guatemala en el siglo XVII y recorrió gran parte del país. en las que se les enseñaba á leer. podrían presentar sus quejas sin necesidad de intérpretes. y más aun desde ((ue vino la cedida antes citada. en aj)titud de liablai' y valerse por sí mismos. para <iue tandñén los aborígenes aprendieran el idioma castellano y la moral: deseábase que los naturales de estas tierras abandonaran la idolatría á que en su mayor parte eran adictos. es menester añadií* que. era nmy conforme (*on el criterio que entonces dominaba. y que en la mayoría de sus pueblos había escuelas. y varias leyes de la Nueva Recopilación de Indias prevenían el establecimiento de los planteles dichos.

de suerte cédula contenida.ii<idi 'tviil. cuidase del cunipliniiento es. destinad<>s al Consejo <le Indias.ifi. expedir'ute tan connin qn«' «n <'vt.! . i|i¡s. moral <le la y en la inseñalamiento <le las causas la «hdiilidad iÚKtuúijk. ¡M)sición auuípie iií» hay luttieia de <iiie omitido liacer lo que aipiélla ]»n'ceptuaba.ipli<. Y. ex])idióse (IS do iijíosto <le «•oin<> la ])ara que la Audiencia de Uuati'niala de Méjico y otnis. La la título 24'.n'<'<'¡do ])or c(mq>letn P]ntre los fondos destinados ai sostén de la universil<js dad contábanse pro<'e(l(»ntes de ciei'tas tierras p]-óxi- . Mas <'oino en niuehas provin<*ias de América estaba eontruviniéndose á \o estatuido sobre la sei^unda de las prescripciones dichas. portante. establecía <|Ue no se inii>riniiesen ohras sin prtM'eder acostuiiibnida eeu8iu*a. sentido pasados. lil)n) Iv dv la KtM-opilarifni dv In- dias. qiu' disciUTe sobre los inconvenientes de id(*as: la <H»nsui*a festaban enemigos de las nuevas en <'l sij^los ciaban en época. Pocos censoi'es se pronun<lel progreso.il«i.'.. I." hcj^in las pahdmis de un ilustrado escritov moderno. á (pHí se dí'ben los Ium'Iios <|ue se relatan.i iiiij.i|». y á !()()(). pasaban p<n* ju«'ces infalibU>s.i. y en ()bse(piio de a(|uel ideal tan quei'ido ]>ai*a ellos re<'UiTÍase á la censui'a.. intolerantes nnicbas ve<'es y no sit^npre instruídos.!<> <i«_d<» tw» li.i d«'s.i ]i. entredirá el autí)r ó editor veinte ejeni])lares. No es d]ido nejíar que la previa censin'a era frecuentemente un auxiliar poderoso del despotismo. en esta colonia se hubiese (U-mI»la en menudo se mani- "especie de corte mar<*ial. <|Ue muchas veí'es llepd)a hasta dictar senten«•ias de muerte.onio nniy in)tricto <le Iji 1«'v ••11 in. ]»ero con ello. iTiUila . sólo se ofrece im nuevo testimonio de La justitna es el alma deja i*n el vestifíación de la verdad.i ]()HV)) i-i una cédula. '|in. Di.A 1^ fllSiOHiA It'V l. y que ya impresas. la crítica el histo- y la filosofía prescri- La unidad en política y en religií'm vrn negocio gi-a- ve para los monarcas.V.i que'i'r.fi. tiene riador (pie ceñirse á lo (pie ben.il»|. ])erdien<lo así su carácter de instituí'ióu puram(>nte moral: los que la ejen'ían.

por malos caminos y desde puntos á veces remotos. dispuso el rey. acudía á la Audiencia. ya que á cada uno de ellos no correspondía anualmente más que una pequeña cuota como teiTazgo. que. Pastores. alcalde mayor. en el deseo de contril^uir á la fundación Gozaban después. propuso al rey i[\w se les li])ertase del gravamen. y previne) (15 de octubre) que. El recurso de queja ante el superior. al funcionario cuya conducta originaba el procedimiento. quien las cedió l)ara aquel objeto. con (d título de terrazgo. y cubrían en tal virtud. rras los indios de Jocotenango. Cualquiera que se creía agraviado por un gobernador. y ese alto cuerpo instruía el expediente del caso. sin' que la Universidad í>erdiera en ello. pero informada la Audiencia de encontrarse muy escasos de recursos esos indios. San Felipe y otros pueblos. era en la éi)oca colonial un derecho del que se usaba con toda amplitud. tratándose de acusaciones de escasa importancia. y procédiéndose confonne á derecho. No creyó el monarca que fuera ese el motivo de la pobreza de los al)orígenes. fuese embarazosa para aquéllos. y que se reservasen esos asuntos para el juicio de la residencia. en virtud de representación de don Luis Fernández de Orozco. y del que también se abusaba á veces. porque se separaban del despacho de los negocios. ó corregidoi". Mas como la venida de los acusados hasta la ciudad capital. y atribuyéndolo á la i)restación anual indicada.AMÉRICA CENTRAL iiifis 19 ciudad capital. no se molestara á los funcionarios dichos. á la caja de los fondos dichos. alcalde mayor del pai'tido de San Antonio Suchitepéquez. de esas tiedel instituto universitario. se oyese en justicia á los indios. pues en cambio de aquella suma se le proporcionarían otros medios para ayudarla en sus gastos. in\'estigándose el fundamento de la penuria en que estaban. llamando ante sí. y ({ue en su origen fueron adjudiprimer ol)ispo señor Marroquín. mil ciento ochenta y dos pesos anuales. y perjudicial al buen servicio. si de algún modo se perjudicaban |)or la causa refí^rida los mencionados l)ue])los. cuando era menester. ya que por varias leyes estaba ])r()á la <-adas al .

-!<) HLSTDKIA DE LA liibido inquietar á aquellos eui]>lea(l<>s (le durante el tieni])<> su go])iern<>.inqnirla r*)d4'ar »li' liarant ías a los aeusados.1. se estimaba ]»reciso mantener su puesto al .'Vf>' por trcJM' [i bra s. Ijas fre<Mientes eorrerías de l«>s íMH'sarios asestaron nidos golpes á su desarrollo á liiM .M|Uf. Ki pri'seindir <le la fianza del <lelator los luirlos •. en «se tienqM) y en lugares en <|Ue la ausencia del «•ía el mando dejaba acéfalo el ^obii'rno. No fué sin<> años <lespués <*uando se obtuvo en esa provincia una relativa prosperidad. Kl preci o d(* la «' arinM^'j^ ik* .obernador ó correjíidor.iiiii'. Es bien sabido qu». .1 que se les instruían ImlHcra abierto un an- li" pasioneH bastardas.del sijjlo XVII.lO .Um.. ni aun intenilamentts á personas de a]>titud. jn'aves La provincia de Costa Kica había venido decayend<» desde que líUijíuidí'ció su tráfico por el Atlántico y por el Pacííieo. las papas y otros po<'os artículos que se i'cmitían jior los caminos de tierra á León de Nicara^ia y á Panamá.sostenida ya sólo por el azúcar. onginada de cierta animación en * las esferas de la agricidtura y el ftí)mer(do. ( ) (* 1 MulillSI. y sin que ]»reeediese justiti<*aeión bastante del delator y fianza de <*aluninia. dato sufi<*iente j)ani probar lo raquítico íl^TIi situa<*ion eeonómica. Ti otra ])arte. mií'Utras causas no obligaran á la Audiencia á separarlo ^\v sus funciones y hacerlo venir á la ca(>ital para someterlo al juicio respeetivo. pues que ejerno siem(^n pre había medios <le eiK'omendarlo. para (|Ue la justicia y el derecho nianten^ían su inq>erio «•II ' tutelar. Tal fué el o!)jeto de lo t|ue en esa ocasión se dispuso como rejíla tíem-ral. pM.. e(m (¡uejas que no fuesen de jijrave entida<l. < . p<)r ini<'iativa del alcalde nuiyor i\v San Antonio Suchitepéquez. hiu'iendo que los habitantes se retilasen a) interior y abandonasen los <'ultivos de los ]>untos próximos á la costa. alimenta<lo antes por el producto de las minas d<? Tihinpd y por la exportación del valioso vuciu* i{ue se í-ultivaba en i-l valle de Matina.

— Comisión conferida — — — al capitán S 4 € > |r í:. Nicarairua. coiTegimiento de Sonsouate y fuiíciímes de los alcaldes nmyores. de asuntos de Real Hacienda en Costa Rica. la <*ia.^ Su.— Terremoto ociuTÍdo en de misma ciudad capital. Estatutos y privilegios universitarios. los aborígenes.spensión y — Llegada del juez confinamiento del señor Barrios. venida del sucesor señoiarmonía entre este último y la Audienel Guzmán y ])es<piisidor. Aista la necesidad de poner al país á cubierto de las asechanzas de los enemigos de España. con arreglo á orden venida de Madrid.— CAPITULO SUMARIO II Ouarnicioiu's de los castillos de San Jiuui de Xieara<i:Tia y San FeliComercio entre CTuateniala y el Perú. Leyes repara el arrearlo — Moya — — ^^ lativas al concu))inato. era asunto que preocupaba al gobierno colonial. — Resta])lécese á éste en ejercicio del gobiennt. — Multa inii)nesta por M. Piratas. Int^rvención de los monarcas en la administración de justicia. ríos (pie V tomó en la — Exención de penas de cámara en favor de — Conquista de Talamanca. — Alcaldía mayor de San Salvador y San Miguel. á construcción de un templo. la escandalosa ejecución de la (1687-1694) El buen pie de las guarniciones de los castillos de 8an Juan de Nicaragua y San Felipe de Golfo Dulce. juez ])esquisidor. el capitán general señor Henrí(|uez de — Alteración de señor Lój>ez Ursino. que la gente que se destinase á esas fortalezas estuviese bien asistida. — Auxilios pecuuiay providencias se i)idieron á ÍTuatemala. con motiBarrios Leal. la vo de insurrección de a>)orígenes y de jíeira de muerte en un reo de asesinato. — Medidas tomadas para disminuiinúmero de empleados — OcuiTencias en provincia de Cliiapa. ni acordar pensi(')n alguna de las . — Indicación sobre los edificios de ciudad capital. considerada con motivo de esa provincia. con ocasión de que España guerra entre enqierador alemán y los — Retiro del la })ara el la j)arte turc<»s. Dispúsose en 1687. S. Situación Antigüedad en los empleos. al la la pi-op<'>sito la la el púlilicos. El rey previno al capitán general no proveer encondendas. pagándosele religiosa- mente sus haberes. y regi-eso de éste á ciudad capital de Nueva España. cían las fincas. :^ — — Dere<'ln>s de aduana. — Gravámenes que reconocorregir mal. pe de ÍTolfo Dulce. de ciertos nombramientos.

dos<. en este Im se qiu' de país. manifestólo así el ayuntamiento de Lima al rey. además de vinos y otros artículos di» «-onu'rcio. se destinaban á la compra. convino en lo (|ue se li' p<Mlía (cedida de 10 di* junio de líJSH). «pieti*as <*ostas del Pacífi<ío. de brea. para acordarlo <k^ nuevo ó i*etirar la licencia. á fin de observar vu ese tiempo el resultado del tráfi<M>. liablado. riendo lanzarlos de allí. al<|uitrán.i<'i<>Tí d«'l K«'<il»'jo.99 HISTORIA DE LA vacantes. reforzada ron auxilios de Nicaragua (lí>H7). La8 convrías de lo» corHario» en el mar del Sur impidieron llevar á la pnu'tica la facultad en tal sentido ot<»rgada. y desde 1685 estaba autorizada Hal)íase permitido el trófico entre (ruatemala y «1 P» al efecto la venida anual de dos navios de aqiud vinvinato. batiéronse con los defensores de la plaza. el m ]M)l)l. y al salir del país quemaron también la éste. y en vista de la solicitud que «e le liizo para permitiicomercio por otros tres años. entre las que mei'eíu* mencionai-s*' el pago de peso y me<li<» por los dere<'bos de Los dosi'ientos mil <luca<los en plata. señalando las mismas condiciones antes impuestas.ientos mil ducados <le plata en cada viaje. y que remitiese al Consejo de Indias certiíica- ción del monto anual de los fijastos. después de sa<{ncar la <'iudad. se llenara el déficit por medio de las pensiones ó encomiendas va- cantes. «•ada botija de vino. . logró tan imPocos años antes babíanse internado' l>ortante objeto. Anuipala era el (aiartel gen<»ral de los piratas wnvsLa Audiencia <lc Panamá. sin constancia de estar <*n})iertas las dotaciones establecidas de esos fondos para el sostén de los castillos indií'ados. si h'wu \u> era lícito conducir en esos bajeles cacao de (hmyacpiil. Dióse el j)enniso por ti^es años. oi'ganizó una expedición. en los <|ue de))ían tnierse. en el i'nso de no estar satisfe<'has las dotaciones referidas. basta la capital de esa illtima provincia. añil y tejidos de alirod/»n. tríunfaron y pusieron fuego á varios editicios públicos y casas particulares. <jn«' d»* Guatemala se llevaban en retomo al Calla»». rú. para (]ue. la que.

iVpenas informado de lo ocurrido el capitán general. escopetas. no pudo alcanzar su «lañado intento. pasado por el río Segovia.e i)ai*ticipara inmediatamente al capitán general cualesquiera noticias de interés respecto á los piratas. sobrevinieron disturbios en esa i.)rovin(íia })or causa de la insurrección de los habitantes de Séba<M) conOriginóse ese trastorno de los sacritra sus autoridades. l)alas y veinte mil pesos para el pago de la gente destinada á rechazar al enemigo. culpóse al gobernador don Gabriel R(jdríguez. pero la otra llegó á Trujillo. envió armas y otros elementos de guerra á Trujillo. ficios en dinero y gente que se exigían á Sébaco. una de éstas se encaminó á Olancho. cuyo rescate se estimaba en (anco mil pesos. . y todos juntos subieron después por el Aguan. y para el resguarde Nicaragua remitió al gobernador de esa proviiicia. pero sabedor el uk marca de la ineficaz pi-o videncia dictada sobre el particular. pólvora. Desembarcaron cuatrocientos en el interior. y perdida en las montañas. la desaprobó. y aunque sin tardanza se calmaron los ánimos de los 'insurrectos. y se la fuerza de ese castillo con diez soldados más. donde se dividieron en dos secciones.. cuya })osibilidad para la navegación era hasta entonces desconc^cida. Al mismo gobernador de Nicaragua previno después el rey qu. territorio de la provineiíi de aumentó Hal)íanse a<'ercado también éstos á (lolfo Dulce. según lo conmnicado por la Audiencia al rey. y sustituyósele (1698) con don Pedro Jerónimo de (Vdmenares. previniendo el envío de mayor número de soldados á ese baluarte. Además de los indicados contratiempos sufridos i)or Nicaragua. cuidando de que el castellano de la fortaleza d(drío San Juan redoblara su vigilancia para impedir el acceso á los adversarios.AMEKICA CENTRAL Reuni*'*r()nsí' 1%) en KiSÍ) muchos de esos aventureros en ^ Honduras. ineendiando la ciudad de ese nombre y aproximándose á Trujillo. cometiendo allí atrocidades. procedentes unos Estos últimos hablan del Atlánti(»o y otros del Pacíñeo. y se llevó al teniente del puerto y á muchas personas más.

No rios • dejaban á las veces de cometersi* abusos vn la los va- represión no se hacía spemr. (cedida de IH de aj^o. snm.sin el paj?o. qui«*n. . al saber estos hechos.'m don Aí<.se en tal virtud. entendió en el asunto rijxoyen. y que en el puente de Los tisclavos se exigiese igual i*íM|nisTtn respí'r'to di» ]<>< . volviendo después al mar del Norte. declaró (|ue las leyes no impedían la extract-ión de los efe<*t<>s . Corresponde ahora relatar lí)9)>.sto de 1689) rejirender al oidor por su abuso. pero acusado. siempre (pie de esas faltas hubiese conocimiento. fué nimos administrativos.i. la (íomisiém Antoiiií» contiada en d»- en Costa H¡c. y ípie 4'ra <d referido superintendente «piien bahía inDispú. El oidor don Pedro Henríquez de Selva. su]MTÍnten<lente áv la aduana. FA contador de la aduana de la «-apital. y las reales ««ajas de (iuatemala lo auxiliaron al efecto con algo más de trece mil pesos. maltrató de un la noticia mo<lo cruel al jíobernador de ese lu*.\ •• <<•- . no sólo de permitirá los comerciantes ricos extraer sus mercaderías sin cubrir en el acto los im])uestos. al contado.so. y (pie la Audiencia de Guatemala propusiese al Consejo de Iinlias lo que pai-eciera conveniente establecer sobre (d ])arti<*ular. con pleno conocimiento de causa.'24 HISTORIA DE LA Por un hiKiuc venido do Panamá túvosi' vn (Tuatoniade haber entrado en el Eseudo de Veraguas. por un río no exploi-ado aiín.uir á los piratas.'ibnstns I que ])or allí 1)asaran. troduci(h) la práctica contraria.ar. de b)S dere<di<ís del fisco.debía sim* repuesta en ])i'ÍTne]\'i ()])(»i'tn- nidad. cuya líente eje<*utó un sa(|ueo en Cliiri(iuí.i1 <. el jefe de la (»scuadra es- pañola á perse». fuesen traídas «-on guía á la capital y demás puntos á que estuviesen destinadas.i|>it. Pre])aróse. sino también de ha<*er rebajas en el precio del añil <|ne por l<»s puertos del Xoiie se exportalia y que era entonces de (íiñco H'ales libra. y cometió otras nuichas tropelías. sesenta pequeñas enibareaeiones.M (pn. señor Iriijoyen. pero éste ocurrió é instruyó diligencias ««ontra en queja al soberano. Más adelante previno el rey (pie las mercaderías procedentes del edificio llamado Las Bodegas.

El antecesor de Bustamante en el gobierno de Costa Rica fué don Miguel Gómez de Lara. los primeros años de su gobierno contábanse en de Matina cincuenta y cinco haciendas de cacao. al referido señor Moya. quien debía llenar secretamente su cometido. Góme^ de Lara hizo esfuerzos por alentar el mejoramiento material y moral. y dejó recuerdos de su amor al bien común. fué sometido á juirio investigar •cio. Así sucedió en Costa Rica respecto al señor Moya. 3^ el fiscal de la Audiencia. volviendo á ella sus moradores. al encargarse al señor Castro Ayala las mejoras que en Puerto Caballos era preciso emprender y de las que se ha hablado en el anterior capítulo de este volumen. que por lo comiin ha menester para su buen régimen un país ó una provincia.AMERICA CENTRAL Tiiente de oficiales reales de Nicaragua. que ejerció el cargo •desde 1681^ pues don Manuel de Bustamante no ocupó el puesto sino en abril de 1693. y se previno á éste (pie no molestara al comisionado en el ejercicio de sus funciones. y así también se había hecho años antes en Hon•diu'as. que la habían abandonado. pero por faltas en que tuvo la desgi-acia de incuiTÍr. suficiente libertad de apreciación y de acción. á la vez que independencia en el modo de proceder. arruinada por los corsarios. encontrando la el valle En .500 árboles. El cabildo de la capital de la provincia acusó en l(i94 á ese -gobernador. y en tales casos. encomiéndanse algunos servicios á sujetos á quienes con tal fin se concede. en círculo determinado. sin que en el negocio interviniese el gobernador Bustamante. ¿ y corregir ciertos manejos de los encargados de la hacienda pública en la primera de esas provincias. 2'ú Creyóse necesa- % t « r I |. ñiese construida nuevamente. y expidiéronse reales despachos al efecto. prescindiéndose de la unidad ^idministmtiva. Bustamante dispuso que la ciudad de Esparza. Negocios hay que demandan conocimientos especiales y aun técnicos. -con un total de 78. de la que era entonces gobernador el maestre de campo •don Manuel de Bustamante. caballero de la orden de Santiago. demostró conocer sus deberes.

estaban aprobados por el ('ímiscjo de lii con algunas refonna.26 HISTORLV DE LA acusación fundada. Habíanse ofrecido plazas de oidores en (Tuatemala á los letrados <|Ue el rey nombró ])ara servir varias <*átedras en esta Universidad. (pie en pueblos donde impera la dicha división de los poderes. «UMdaróse i\\\v los precederían en aípiel alto cu«*rpo los «tidores d(»spués nomlirados.losé de S<'als.sión el oidor Liíícnciado <lon Francis<'o de Sarasa y Ar<*e: y «m KiHT . los estatutos que pnrji (lias.sumía la ])lenitud de la autoridad públi<*a.ses. juzguen el dere('ho con. llenarla eondirión indicada. cuanto á Ozaeta y Améz<|uita. puesto que. con aireglo á las modeinas ideas sohi-e divisiém de los ])oderes. fué de parecer que se le suspendiese en sus funciones.son Desde 1()S() I . hasta en negocií^s de justicia. tal era el interés entom*es atribuido á la antigüedad (Mi los i'n»pl<''»^ <!'• 1.> «mi. sino desde el día en que ])rincipiaran á servir . y el 'A de Septii*mbre di' KiSíi se con tirio en tal viilud el nombmmiento de oidores á los catedrátií'os elegidos para las asignaturas de cánones y leyes.'i l. años «lespués. don Kii Francisco Valenzuela Beuí'gas y <lon . si bien régimen de la Un i veleidad de Guatemala redact<') por tíspíM'ial í'omi.stitutivo de aíjuella ép(3(ía. conttnósele la alcaldía mayor de Chiai)a. don Pedro de Ozaetay <lon Bartolomé «le Amézquita. «lebiendo a<|uéllos entrar en la Audiencia después de desempeñar satisfaetoriauHMite sus cIüses por es]>acio de (rinco años. quienes debían. y (pie enm idénticos Univei'sidad de Salamanca.se concedieron á ese establecimiento los mismos pnvilegios acordados á los de igual ínIns de dole <le Méjico y íjima. dep(Midían las ]»romociones á <»tros cargos.sus da. no tenían dere<rh<> al goce de las gracias a<*ordadas <'omo oidores. A los ({ue. previamente á su ingi'eso en la misma Audiencia. chocará saber (pie en todo intervenían los monarcas. La antigüedad ííU í'one(»]>tode oidon*sera paradlos nego<*iode giande importancia: y como en 1G87 no habían aún venido á tomar posesión desús cátedras. . Sin embargo.i .s. segiin el cual el rey a. no debe de haber i*evestido gi-ave carácter su culpabilidad.

y esa circunstaiicia indujÓ'pi'olSableniente al rey á proceder en tal sentido. en obsequio de la moral púl)lica. si mediaba escándalo. imponíaseles la pena que el juez en su prudente Aletargada la Audiencia por arbitrio estimara del caso. Ofrece un ejemplo d e los detalles á qu^ Igs-inonavcas descendían.AMElUrA CENTKAl. M. En lo que se refiere á los indios. dTspuso~qúe el obispo de esta diócesis la hiciese enceiTar en eL beata rio de Sonsonate. nato. era muy justo que la Corte de Madi'idles dispensara consideciones. cerrando los ojos ante la conducta escandalosa de aquél. y en lo que toca á Nic olasa dü Guzmán. sabedor de ese concubianálogas. á quienes tenían que obedecer. para hacer simpático el nuevo régimen á los (pie tanto necesitaban de paternal auxilio y de cariñoso apoyo: la justicia debía mostrar mayor solicitud respecto de los . que la Audiencia no había aiin reprimido. intimidados ante la superioridad de los europeos. habíase abstenido de castigarlo. y que. expidió cédula (30 de mayo de 1687) disponiendo que por su delito pagara el señor Avila una multa de quinientos ducados. Era al)ogado éste.. afectada por el comportamienNi en las Partidas ni en to de un sujeto de importancia. 2 í r la exclusiva eoinpeteiicia de los jueces. ^^yÍíl éste en e§íiaaidal(>so amancebamiento con^Nicolasa clej&uzjnán. habiendo ya cometido antes en otras partes faltas El rey don Carlos II. la Recoi)ilación estaba })rohil)ido el concubinato entre personas libres. las consideraciones de que sin duda disfrutaba el abogado señor Avila. que serían remitidos al secretario de S. Sometidos los naturales por la conquista á un poder extraño. eiicaíSo hoy de deoUiL corregirse^ se le (-oiifiníU'íí^ ^i l*i i^^l'^ <^^ Santo Domingo. lo ocurrido en la ciudad capital de este país al abogado don Antonio de Avila y Quiñones. La monarquía de derecho divino y de legitimidad tradicional admitía gi'an latitud en sus atribuciones. donde se sostendría á expensas del citado delincueiitt'. pero aun respecto de éstas. hay que repetir (lue los monarcas multiplicaban los medios de proteger sus personas é intereses. hasta cjue fué preciso que el soberano pusiese remedio.

. y los delegados del rey en las ludias tenían espe<'ial reconuMidarión de favore<'er de todos modos á los aborígenes. que los iiplios tornaran ai h)s go(. enteramente sojuzgados los indios ár la Talainanca (*) de Costa Rica. de Costa Hiea.es de la vida civil.\peiidi<'> en tan ])eAl ausennéfica empresa sesenta mil pesos de su caudal. se volvieron á los bosipies los aboríge- abandonando las casas (pie se les habían (construido en los pueblos destinados á su r(»durci('>n. l! . menest(M* rpK? en 1()88 ('onuMizaran de nuev(> la tarea vanos misi(m(»ros. toim.i^t. (•) Part»" la <U* territorio. página^ 2-1 y ( "_'L'"^. había hecho á la Corte el señor Henríquez de Guzmán. que entrañaba un problema de difícil solución para aquellos tiempos. ^\n^' . tarse de Costa Kica el señor Maldonado para dejar el gol)ierno al sucesor. No estaban aún por enton<'es. don Rodrigo de Arias Maldonado. á pesar de loH esfiuTzos (pie desde muy atnis ( !(>()()) había hecho con tal fin el inolvidalde gobernador deacpiella provincia. Por <'édula de 'M) de mayo de 1687 se jirevino <pie los indios del distrito de la Audiencia de Guatemala estuvieran exentos de las ])t»nas de cámara. (pie e. por causa del gravamen impuesto á la mavoría de las fincas urbanas v i'ústicas.. se impresion(') desagradablemente al advertir el (piebranto que venía sintiéndose en la iñípieza de nnudias de sus colonias americanas. 'oiiipendio ')-• i-i i. . liasta Hí)S4(uejo front4?ra de Nueva (rranada. ¡mes. — (Molina. Fiu». (pie de todo estaba informado. (f) Corresponde ahora hablar de un asunto de reconoejdo interés. págriua 14. HISTORIA DE LA que habían perdido sus sagrados derechos como pueblo independiente y soberano.. de la eiuda<l do Guatemala. El rey. en once pueblos que en tieiTas de la Talanunuca y otros puntos se formaron ])ani ell(»s. en largo tiempo de fatiga. medida <|ue tuvo su origen en la represcnta(ñón (pus sobre lo ne<*esiirio quv era libertarlos dv st»nu'jante carga. á (piienes se debií'»..) (f) JuaiTos.28 débiles. y (»se mal nes. «'apitán general y gobeniad<»r de este país.•«• extiriidr al Orinitr dr Matiiia. ..

AMÉRICA

(

'ENTRA J.

29

liahía tonicido grandes proporciimes en nuiclios puntos, sobre todo en la eiudad de la Habana y en haciendas de la isla de C'uba. El preeio de las posesiones di<dias se había reducido de tal suerte (|ue las casas se deterioral)an ó arruinaban ])or falta de i'eparos, y las her(Mlad(\s se perdían por no disponer sus dueños de los fondos indispensables al cultivo. Pero lo que más lamentaba la Corte de Madrid era <[ue esas pro])iedad(^s recayesen ])()r último en re-

ligiosos y religiosas, á (piienes [)ertenecían los capitales impuestos sobre las mencionadas ftncas, (piedando así los seculares desprovistos de ellas, una vez que sobre tales bienes se daban además, generalnjeiite, las dotes de las monjas. Las casas y haciendas de la Habana y su jurisdicción estaban gravadas en doscientos veinticuatro mil ducados, (*) que sobre ellas tenía á censo el convento de Santa Clara. Añadíase á lo dicho el daño derivado del

crecido

número de

capellanías sostenidas c(jn bienes raí-

además, se nuiltiplicaban, pues hasta en vez de aplicarse á las tareas de la industria ejercida por sus padres, se hacían clérigos frailes, según los términos de la (tédula de 7 de junio de l(i87. Quería el rey <iue no aumentara la cifra de reügiosos y religiosas, y previno i)or la referida cédula, á la Audiencia de (ruatemala como á las de Méjico y demás distritos, que se le propusiesen los medios de evitar que en los conventos de frailes y monjas recayeran bienes raíces, y que los pudiesen adquirir los religiosos por herencia ú otro título, en razón del grave perjuicio que se iiTogaba á los diezmos, á los derechos del mismo rey á la riqueza de los vecinos. Y para conocer mejor el monarca el estado de las cosas sobre el particular, ordenó que se le enviaran infoi-mes detallados acerca del número de conventos de los respectivos distritos, bienes raíces poseídos por aquéllos, y fijación, (£ue pareciese oportuna, de la congrua ({ue á cada cual c<mviniera asignarse.
ces; los eclesiásticos,
los hijos de oficiales mecániííos,
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Moneda de
a(|nel

oro,

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'\0

HISTORIA DE LA

y casas i])aii cayendo en intler y tan creciente acnnnilaci<'>n era contraria al reparto e<initativo de la riijucza y «i la ai)li(arión fecunda de las ñiei*zas indiistnales; consecuencia espontánea y natural d" la acemlrada fe reliíjiosa de la época: pensaba el rreyente que era saludable para su alma el contnbuir al sostén del culto y de los institutos monásticos. Era, sin embargo, jíi'eciso no arrebatar al cuer]K> social los elementos de pi*ospendad (|ue necesitaba para su adelanto en todos sentidos. Kn ninjrúu ])aís se desarrolló tanto como en España la institución denominada Manos Muertas^ y en ninguno. fué menester emplear mayor suma de esfueraos paní cond)atirla. Desde ]T){)H ¡niei<')se la luidla tenaz con tal tin; y las cortes de Valladolid dirigieron á Carlos V (bserva<*iones que, aunqu(» juiciosas, no pudieron impedir <pie el mal s(» agiiivase. La giU'iTa vu qu<* desde ]V)K\ estalm empeñado el empera<lor <le Alcnuinia <*on los turcos, <|ue avanzaron basta V^iena, ciudad cuya salvación se debió al rey de Polonia, que })atió al (Imn Visir, obligándído á salir precipitadanu'ute de Austria; esji giu^Ta, á la (píe no se puso término sino por ^\ tratado de paz de l()í)í), tuvo cierto eco en estas colonias amencanas, no porque los turcos las bostilizaran, sino ])or<pU', siendo el rey de Kspaña, don (-arlos H, sobrino del cmpiM'tidor !jeoi>oldo, se vio aquél en la necesi<lad de ayudar á éste, y pidió al efecto i^etmAos i)ecuniarií)s á estos países, por cédula dada en San Lorenzo á 28 de octubre de 1()H7. Prevínose en ella á los vii'i'eyes y capitanes generabas de América, y por mego y encargo á los arzobispos y obispos, que secundaran los deseos del rey á este respecto, remitiéndole los donativos (jue ñiese posible obtener <'on tal fin. Presentábanse así, de tiempo en tiempo, oportiuiidades de poner á prueba la lealtad de los habitantes de estos territonos, y hacíanse remesas <*n metálico, ])rocedentes de lo que daban de sus siuddos los empleados y de su fortuna los vecinos acaudalados. Guatemala ciunplió en esii ocasión con el mandato contenido en la cédula, como otras nuichas veces <*on las órdenes de ese género qu«' s»- !. diriirían.
se ve, las tierras
del clero rejíiilar,

Como

AIVrÉRICA

CENTRAL

31

el general señor Henríde Guzmán, dimitió el mando de este país desde 1687, y vino á reemplazarle en enero del año subsiguiente el general don Jacinto de Barrios Leal, caballero de la orden de Calatrava (*). Al desembarcar en la costa del Norte el señor Barrios Leal, fué objeto de un ataque por parte de los piratas, que lo despojaron de los bienes que traía, y cuyo precio hace montar algún cronista á unos trescientos mil pesos, cálculo que no deja de parecer exagerado. Festejáronle los vecinos al llegar á la ciudad capital, y mostráronse todos satisfechos de la moderación con que comenzó á ejei'cer el gobierno. Con él vinieron de España <'uatro letrados para integrar la Audiencia. Sin embargo, poco tiempo después fué alterándose la armonía entre el gobernante y la Audiencia, hasta producir choques que trajeron á aquél la separación, por cuatro años, del alto puesto en ((ue estaba: desde 1()89 principió el desacuerdo. Dice Jiménez, en la segunda i)arte de su historia de i'hiapa y Guatemala, que, de cosas muy ligeras é lndi(/nas
íjiiez

Deseoso de volverse á España

de contarse

se

fueron recreciendo grandes
al

pleitos,

que habían

capitán general, y acusaciones que motivaran el nombramiento y venida de ún juez pesquisidor. El cronista Fuentes y Guzmán, contemporáneo del señor Barrios, manifiesta en la "Recordación Florida," que comenzó el conflicto por una centella amorosa, que á un tiempo mismo ardía en el corazón del presidente y nacía en el
Valenzuela; y añade que el gobierno de aquel mandatario era suave y aceptable á todos. Pequeñas causas producen á veces gi'andes efectos, y el gobernante de Guatemala pagó muy cara la pasión amorosa, que no supo sofocar, por una mujer de escaso mérito, y respecto de la cual tuvo un competidor terrible en el oidor Valenzuela, que era uno de los cuatro que con él
del oidor

de producir amarguras

(*)

No

•uaiido indica
;u cartro.

pues, exacto loque dice el historiador señor Juarros, que en 16SS hizo el primero de esos jefes la dimisión de ]»uesto qne «mi enero de ese mismo año vino el sucesor eita<lo.
es.

'A2

HISTOÜLV DE LA

híibíaii venido al país. Fueron toniand(> cuerpo las disidencias de esa fuente nacidas; y como al capitán «ijeneral quisiesen 'molestarle los que no simpatizaban con él, diriííieron éstos representaciones al monarca, quien nonibn» un juez pesquisidor en la persona del Licenciado don Fi'rnando López Ui*sino y Orbaneja, oidor de la Real ( -hancillería de Méjico.

«

H)í)l,

Lle^^adoéste á la <*iudad de Guatemala el 2') de Knero presentó sus reales despairhos, y retiró del gobier-

no
el

al señ<»r Barrios, encariñándose él <le las fuin-iones <|Uc residenciado ejercía. Hay «pie a<lvertir que el visitador

era

un sujeto notable por sus luces y rectitud de carácter, no menos (pie por su corazón jyeneroso y caritativo; de suerte que no po<lía tacbársele de injusto en su manejo para con el acusado. La primera i)n>videncia por él tomada fué el <»uvío del señor Bamos á (Mudad Vieja, don<le disfrutaba éste ríe toda clase (le consideracdones, y reí^ibía á los que iban á verle. Pero temiendo el visitadoi-. sef^ún pudo fundadamente presumir, que el pesipiisado tramase alj^o «rontra él, lo mandó á Hantu Ana, ]>ol>lación de la proviuí'ia de San Salvador, aun<pie más adtdante dispuso trasladarlo á Tecpán (iuatenuda. Instruyóse enti-etanto el juicio de residencia, oyéndose á toiios los que querían dtMdarar en un s«»ntido ó en otro, y remitiéronse los autos al Consejo de Indias. (*)

La suspensión

del señor Bairios debe

suj^t^rii*

á los

i»s-

píritus i'cflexivos ideas exactas sobre los

medios entonces

empleados para (pie no fuese ilusoria la responsabilidad d(» los que ejercían el poder; y si de ese modo no se (evitaban por completo las faltas, consejíiiíase que fuesen menos gi'aves y frecuentes. En la jerarquía administrativa, niiiííinio estaba exento de la oblit(a(áón de responder de sus
actos, nadití t»scaj)aba al rigor de la ley reparadora de los

abusos.

No

era, pues,

un simulacro de

justicia el procedi-

miento en tales casos adoptado.

(*)

.Iiiii»''iifZ.

Jiist^u-ia ílr (')iia|»a >

*

ií.üí. ii.ala.

AMÉRICA CENTRAL

'X\

Los

avSiint<Ks

del gobierno de (Tuateinala ocupaban,

como
jico,

era natural, la atenci<')n del visitador venido de

Mé-

pues tenía conciencia de sus deberes, y deseaba acreditarse (íomo ñuicionario probo y celoso. Su administración tuvo término en diciembre de 1694. al venir de España la real cédula expedida desde el 10 de mayo del año x)róximo anterior, para restablecer en el mando al residenciado, en quien no pudo sin duda encontrar el Consejo de Indias cul])abilidad suñciente para separarlo de sus funciones, juzgando ípiizá expiadas sus faltas con las duras providencias de (^ue había sido objeto. Regi'esó, pues, á la ciudad de Méjico el señor López Ursino, dejando en este país muy gratas impresiones nacidas del aprecio <|ue supo ganarse por su conducta moderada y arreglada á la ley. Debe, sin embargo, advertirse que, por el modo de proceder en los autos seguidos contra el señor Barrios Leal, resultó algún cargo al visitador señor López, á quien en tal virtud impuso el rey una multa de cuatro mil pesos, que le fué preciso pagar antes de ausentarse de la ciudad de Guatemala. Conviene 4íonocer la organizaci<'>n ([ue á fines del sigl(> XVII tenía la provincia de San Salvador. El corregimiento de Sonsonate era en aquella época y siguió siéndolo hasta 1821 y hasta algunos años después, dependiente, de un modo inmediato, del gobierno central establecido en la ciudad de Guatemala. Así pues, no había más que un alcalde mayor para la ciudad de San Salvador y su distrito, y éste abrazal)a, además de otros partidos, lo que se llamaba San Miguel, según se deduce del real despacho que á 2;) de Octubre de 1689 se expidió en Madrid, para el servicio de esa alcaldía mayor, al capitán don José Calvo de Lara, sujeto que, de paso sea dicho, había desempeñado varios empleos, y heiího al rey un donativo de cuatro mil escudos de plata. Presentóse el señor Calvo á la Real Audiencia de Guatemala, en solicitud del reconocimiento de su título, en Marzo de 1094, y en su presentación t\scrita nianifesta})a
traer la investidiu*a de alcalde nijiyor de la provincia de

^U

HISTORIA DE LA
lo

8an Salvador y 8an Mi^iel;

que demuestra

(pie este

último foiTuaba parte del territorio de su maudo, si bien en el real despacho s(31o se habla de la ciudad de Sait Salt'ddor y su distrito en las ¡trovincias de Guatemala: pero es indudable <iue ÍSan Mij^iiel estaba auexo, y ipie la alcaldía mayor abrazaba todo lo que hoy es de aquel país, con excepción del citado <*oiTe*j:imiento de Sonsonate. Como todos los funcionarios de su «dase y aun de otias de mayor ó menor imiMirtancia, el señor Calvo de Lara fué autorizado para ejer<*er su empleo por espacio de cinco años, y vino á reemplazará don José Hurtado de Ari'ia, que servía el nw^o y estaba para concduir su período. Preveníase en el mismo nond)nimiento, (]ue lo reconociesen, en su canu'ter «le alcailde mayor, el Concejo, Justicia y Kejximicnto, Caballeros, Kscudí'ros, Oficiales y Houíbres Buenos de la ciudad d<* San Salvador ya niencioiuula. En ese como en los (»tros despachos que para tales funcionarios se hbra))an, tletallábanse las reírlas d(» conducta á que estaba sujeto el encardado del jíobierno en sus varios mmos, pues también entendía en lo judi<dal y en lo Kse aparenti» lujo de rej;lamenta<'ión se explirentístici». <'a por la n*»cesidad del mejor servicio público, por más (pie la n[iayc»r |mrte de las prescripcioiu»s en el mismo nond>ramiento apuntadas, hubiesen ya sido objeto de leyej^i y ('(''dulas de observancia ;;eneral jmra esos enq»leados. La ciudad levantada en el valle de Panchoy y que em entcmces la capital del reino de (limtemahí, estaba embellecida con niajíníticos edificios, algunos de los cuales, destinados al culto, habían sido costeados, en todo <> c!i pai'fc, por ])ersonas piadosas. Ofrécese de esa liberalidad un testimonio en la conducta del v(?cino de aquella ])oblaci('>n don José de Ajruilar HeboUedo, (pie construy*') la principal iglesia de Carmelitas Descalzas, sacándola de cimientos con sus projños fondos. Creyóse autorizado por ese servicio á obtener el patronato de la ij^lesia, y lo sí>licit<') en debida forma, en lÜSÍ), alegando además otros méritos, entre los que citaba el donativo de (cuatro mil jiesos, (pie M;is hizo con ocasión de las bodas del T-ev don C;n-los 1.
1

)

AMÉRICA CENTRAL

35

esa «gracia hii))iest' ya sido otorüacla á don fJiiaii Solano de Herrera y á sii mujer doña Fi'aiieisca de Monsalve, veeinos de la eiudad de Lima, ({iie dieron para la fundaeión de ese mismo convento de Carmelitas treinta mil pesos, cediendo á las instancias de fray Kodri«:o de la Cruz, belethmita iínatemalteco. (jue ])asó al Perú por asuntos de su orden, no fué posible acordar el privile<íio á don José de Aguilar Rebolledo. Adviértese, pues, que si este iiltimo construyó á sus expensas la ijjlesia, taml)ién otros habían contribuido })ara el convento, en c(msonancia con v\ robusto espíritu religioso que entonces se luu'ía sentir. Ya servían de ornato á la cindad la catedral, los templos y conventos de Santo Domingo, San Francisco, la Merced, la Com])añía d<' Jesús, San Agustín, y varios monasterios, como el de la Concepción y el de Santa Catarina, con sus res])ectivas iglesias, aunque no estaba aún levantada la de Ca})uchinas. Existía también el Colegio Trideiitino, ñiiulado desde 1596, mas no el de San Francisco de Borja. que desjmés dirigieron los Jesuítas, y se estableció en 1700; y en cuanto al llamado ''de Infantes,'' no se le c(>noció en la antigua ciudad: fué en la imeva del Valle de la Ermita donde en 1781 tuvo origen su existencia. El real palacio de fínes del siglo XYIl, experimentó modificaci(mes en su fábrica á mediados de la subsiguiente centuria. Por lo demás, no reflejan buen gusto arquitectónico esos edificios; nada hay en ellos que los recomiende á los amigos de la estética: son enormes masas de i)iedra y ladrillo, tan mal sostenidas algunas, que es de extrañar que no se hayan hundido por sí mismas antes de los terremotos de 1773, según el dictamen de un ingeniero militar esjjañol, que las examinó poco tiempo después de tan inolvidable catástrofe. Como es bien sabido, ocurrían frecuentemente terremotos en el reino de Cxuatemala, sobre todo en algunos puntos; y el 12 de febrero de 1689 experimentóse uno muy ^áolento en la ciudad capital, cuyos edificios sufrieron por ( * tal causa algunos desperfectos.
(*) Crónic}!
del autor.
iii»''<lita. dt'

como

sucesos notables del país. M. S. en poder

como era forzoso. contra \ cul])abli'. se tlisminuyese el niunero de los enqdeados. acreditándose que no escaseaba el <*elo en lo (pu» atañe á la observan<'ia de las leyes. y sin haber oído antes de dar su fallo el indis])ensable dictamen de asesor letrado. á quien no se ocultaba (pie el personal inútil en los empleos i)erjudica á la re«. Alej^aba Ca- . y para <pU' los fondos del tis<M» pudieran invertirse también en rechazar a los (>uemigos «jue atacaban á estas provincias. porípie.(> HLSTOKIA DK LA No (le la (le sólo i'U (lUíitt'inala. una causa. multiplicidad al muy dañosa además ello el )>uen mecanisnu» <lel «rohierno. venía sintiéndose el nial que nace la abundancia excesiva de empleados. Mas como era injusto dejar sin metilos de sostenerse á los que servían carj^os en virtud de real iiondmimiento.las leyes y (pie había venido poco á poc<> alterándose A<'ordól<f así el monarca por cédula de Kií)!. . Encontrándose ausente de Ciudad Real de Chiapa el alcalde nuiyor señor Meneos.. y no habiendo allí otra autoridad judicial (pie el maestre de (íamj)o don José de Cabrera. procurábase sin dem(>ra poner el remedio posible.. (lehjen<lo quedar i(Mlu<*ido á lo anterionuente prescrito poi. propuso al rey «puí. y trae Advertido de Consejo de Indias. dedúcense de él <'onsid(»ra<'iones de un orden <. Lo que eu aquel tiempo ocurrió en la jirovincia de Chiapa merece relatarse. sin a<'udir pi'c- iamente en consulta. al(pie calde de i>rimer voto. pues si éstas llej^aban á infriní^irse.eneral. á un español el forastero.gastos estériles al tesoro públi(M).ularida«l ha menester la acertada direeeión administrativa.i'emedio á la d(dt»ncia referida. sino en las otras colonias América cs{)añola. á la Audiencia de Guatemala. recibida en este ])aís en IbíKJ. dispúsose (pw la reducción se hiciese en el <<)n<'epto de que los que (pUMlaran fuera del «tírvicio percibieran la mitad del su<ddo mientras no hubiera plazas \ acantes que pudieran ocujuir. i»or asesiy dictó sentencia de muerte mandándola ejecutar. instiiiyó éste nato. aunque se refiera á un hecho particular sobre administración de justicia. por cnanto «iiííendra confusión en el despacho de los asuntos. para ponei.

que si el matador hubiese sido indio. y que hallándose inquietos los indios de algunos de aquellos pueblos con motivo de una sedición no sofocada aún del todo. y la vida de un hombre. señor Meneos. que del proceso por no estar en Ciudad Real el alcalde mayor. Garantizábase así el respeto á las leyes y su fiel observancia. aun en circunstancias tan difíciles como las que á Cabrera cupieron en medio de la agitación de la provincia. y decían en voz alta. y el rey. que procurara no volviesen á oculegales.AMÉRICA CENTRAL brera. no podía quedar al arbitrio de un solo agente de la autoridad pública. . ordenó en 1693. al alcalde mayor de Chiapa. reprobó el hecho. en 37 se había encargado abono de su conducta. no se hubiera demorado la ejecución de la pena caj)ital. porque las atribuciones de los funcionarios estaban escrupulosamente definidas. presidida por el visitador señor López Ursino. instruido de lo que había pasado. añadía que los aborígenes se jjrincipio quejosos de rrir atentados de ese género. La Audiencia de este país. se había visto en la necesidad de omitir trámites mostraban desde el que no se ahorcase en el acto al reo.

— Pr«*mi«> «|ue ilel y ««I «»tr«» s«'íi«>r soli«'it4> n'sp«'etivamente á l'rsúa «««ui motivo «•n la la e«»n«piista. al «•<ni«K'inii«'ní«» «•hixiiic i\\U' sohrevum eiitn* «M y »*1 alralde )«' mayor fU «»r- ]M»r ri'al li «•«'•«lula se hiz«) «lí'U «!«• «•ausas i|Uf «f«'<^tanin <1«*1 sus «'lU'niijros. — Puntos |Hir l«>s «•xpe<li«^ionari«>s. Kneárjfaw al fH' p>l>i«'ni«» «>id«)r «Ion . y Hiu'liuet<'imiip>.«•stal»le«'i«'» nMiy«»r «le la lapina. ran.«lunta Anvjflo y «'«piipo «!«• tr«'s «'1 «'«'h-hraíla «livision«'s «•xiM'<li«'i«»nanas. lustres «pu« n'«'orrieron y reá la «•¡u«la«l ««apital. visita<l«>s M'íi«»r Mu«^rte «leí eapitán -luán Día/ Velase«». — ('onv«'nt«> de los ijflesia ('«d«'jfi«» «le Cristi» en la «•iu«la«l Oisminu«*i«'>n «h* l«>s al»«irí|íen«'s esa provin«^ia.a S.. y }.• pú- jfii»- — mina «lesíMibieríJi •n Mandia de «*sa pr«>vin<i Ki«*4i iuiisiliciión Vi. — «pn» domimiban di- sol»r«^ la ri«pi«'/. y s«' Knf«^nn«'<hMl y nni«*ii«" «l«'l s«'ñ«»r Harri«»s L«'al.( 'on«li<'i«'»n «h-sfavoraTnxtla.- Autori/4i«^i«Mi «•«>n<|UÍKta «1«* «la<la sfíitu* «le «pn' trata.. «liri^da |Hir es«. úv a«'U«-rd<» «'««n el j«'f«' «'nviiMb» «le (tuatennda. y ««nvía «!«• «>tras dos «'Xp»-- di«^iones al IN'tén.capitán á la aut«>ri«lad sup<'rior «le <ruat<-mala s«ibre «-I l>u«*n i*eKulta<lo de sus «•sfu«'rzos «'ii el Pt^ti'n.n-ü.A|M*rtuni «1«-1 eamiii«> «'U-.. K«'flexi«»n«^s solire la suj«'«'i«Mi «le las «l«*l triUus hárha«-apital.— K«'«lu<'e¡«Mi tre Yuí-atán y la Vi-rapaz. T«»lc<l«».á la eiutlnd «•xiN'fliflas par» n'^r^*'^'» d«' la )(«*nte t«''n.«dH'nnul«»r l)le in<li«»s. — hlica. — <)ft«'i«>s v«'n<libl«*s._ri.«)l>it*ni() fl señor Barrios Leal.— Situae¡«»n ••«•«>n«'»mi«'a <1«^ la «-iudaíl i<l«'as «•Hpitol. paní pr«M'«'«l«^r allí al arn'jfl«Ml«^ «livi'rsos - asunt«)S.los»'» «!«• Scals. y éxito feliz (|ue «d»tuv«).-. eoineiizó á meditar la manera de vengarse de los que contra él habían declarado en el juicio de residen- . Tmin. Kein*»*»**» de ri-sna á Yu«*atán. Partida Asume nu«'vament«' el nuin«lo «'1 s«"í>«»r «le S<'als. y «lisiM>KÍei«'in s«'íi«»r - n-y solire pr«^si«li«) est«». vuelve á ('anip«^«'he.vi.— S«>^un ('omuniea<'i«'>n da exp«'<liei<'>n «leí s4>íior l'rsúa.«l«'l Fetén y La<'an«l<Mi. «•xt»* Vu«'lv«'n un«» Yu«'atán y á «l«' país.CAPITULO SUMARIO <'oii(lu('tH «h«le III «lur Sí' propusí» oUservur IVoIiíímimóii »|iu' fl s<*íior Barrios Leal r»'S|»<'<'t<) sus Hilvrrsurios.Avanza Ti-súa «-on «lir«'«'«'i«')U al ^«•t«''n.. l'rsúa y Arisnu'udi para priM'cder á la Auxilio ofr^-itlo p«)r «Ion «luán «leí Castillo y j^-e»*o «le las tres tlivision«^s.t <]. y «'»rd«'n«'s p«»r «'I destinailuá la «'ouipiista.. «1«' «•I Lle^a«la del nu<'V«> «'apitán ^:em>ral «l«* <tuatenuda. Motín «-n vn Costa Hiea: mision«'s «1«> r«M'ol»'tos «-n Serrano «le Keyna. (KíDÓ-lüíiti) A]M'nas n'stituído al cjciviri*» <!«•! .. l*r«»v«'«*- tos relativos á la 4'on«|UÍsta l)ara r«'solv«'r s«»l>ri' «'si» ne>f«M*¡o..- Auxilio prop«ireioisla niul«) por »'l mismo «'• l'rsúa al «pie st. Vu«^lve más tanle l'rsúa al IV«1«^ in«lios «'Iniles en «•I vall«' «le Sán«*ln^z HeiTos|M.

había alojado Viteri en su casa al juez pesquisidor cuando éste hacía su viaje de regreso á Méjico (*). con vista del carácter provisional de su administración. Dedicóse sin pérdida de tiempo el señor Barrios Leal á preparar lo necesario para ir personalmente al Peten. se abstuvo de ponerla en práctica. . nombres que también se daban al Peten. que afectaran á sujetos que contra él hubiesen escrito ó declarado en los autos instruidos por el dicho visitador. y que pidi(') al rej^ el mando de la expedición del Itza ó Acalá. civiles y criminales. y ese funcionario. ya porque asi encontraba oportunidad de perjudicar á sus enemigos. al capitán Juan de Mendoza. en caso de aprobarlo la Audiencia de este país. en (pie se disi)uso restablecer al señor Barrios en el mando. El i)rinier pensamiento que tuvo al recobrar el poder. no liabiéndole permitido el señor Barrios que tornara al desenijíeño de su alto cargo en la capital. que no era hombre tan generoso que se sobrepusiese á los odios que en su espíritu habían nacido y de los seíjuir sil í f ^ i ñ I •i ^ coniportainiento de sus adversarios. Desde 1692 se había expedido la real cédula <iue prevenía hacer por modo pacífico la conquista indicada. fué el que se refiere á la conquista del Peten y Lacandón.AMÉRICA t. Tan exacto es lo que se dice sobre el ánimo quisquilloso del man<latario repuesto. sólo porque. se mantuvo en el lugar á donde se le destin('). y tampoco el visitador lo había relevado del confinamiento. 39 que habían escrito cartas á España para coumina. El oidor que había sido conñnadp antes de la llegada del señor López Ursino. Conviene saber que en la misma real cédula del 10 de mayo de 1693. y dispuso tomar el maiido de la división que entraría en por por el él ( * ) Jiménez. que ya había entrado antes en la Taguzgalpa de Honduras. pero aquella cédula llegó á manos del visitador que estaba en el gobierno.ENTRAL cía. en cumplimiento de deber imprescindible. que chocó éste con. ó cualesquiera otras.su buen amigo <l<)n (raspar Viteri. encomendándola. se le previno que no conociese en las causas ejecutivas. alcalde mayor de Huehuetenango. ya para alcanzar (n'édito al favor de empresa tan difícil.

pero hízo. por Huehuetenango y Yerapaz. pues había prohibido el rey someter á los infieles del Itza por medio de las armas. Fué desatendido el dictamen del ilustrado fraile cronista.titud ani>)as afinnm'iones. Guatemala y ChiaEn pa. es decir. y no se le restituyó al mando 8Íno 4 fines de di<r¡emí)re. á (piien no correspondía en justicia tal designación. por el de la Verapaz. quien opim') que no convenía hacerla entrada más que j>or un ruml)o.Hjfosto. y que ¡mra realizarla salió de la <Mud}Ml de OuaCarerrn de exa(.1 (í¡ta<lo El au. de] <To?iistM Jirn»'n*'z y !• las r<'Ml«'s f/'dnhis en «mi í'orría (•) DitM» el ar/<»b¡«|M> s*. debían encaminarse. Antes de qiu» el señor Barrios (concertase así su plan. pues s()lo |K)r allí había ])robabilidade8 de feliz éxito.se así. y allegáronse algunos auxilios por ese medio. y no j)udo pensarse en él para conferirle comisi<')n alguna de las mencionadas. y entre los individuos de órdenes monásticas (pie á la conferencia asistieron. porque el si'ñor Barrios tmlavia estaba en el (íonfinaiuiento en (. . respectivamente. Pidiéronse donativos.!ior <rama Pelíwz (*1 mes d»* ap>st<) de lfi94 eiiando trataba el el relato citadas. porípie el caf)itán general quena molestar á los otros individuos de la Audiencia que se le habían mostmdo hostiles en la pesquisa de que ñié objeto vívt^res á los su« M(ímoria«. los otros dos jefes expedií'ionarios. t^'inala el 17 d«' dieienibi-e. En cuanto al capitán Juan de Mendoza. para (|U(» le acom])añaran. Ococingo. liabí^se celebrado en la ciudad (capital una junta d(» personas de importancia para tratar de este negocio. ignorábase su ])aradcro. hay que citar al cronista Jiiii<''nez. muías. que eran los capitanes Melchor Rodríguez y Juan Díaz de Velasco. de (encogidos soldados. que wíior BarrioH Le-al de la <M)m[nista i\v\ Peten. so))re -este episíxlio históriíM». don BaHolonié de Améz(iuita y á varias persoDebía (componerse cada luis de las más visibles familias. para dar seguridad á los religiosos á quienes s(» coiitiaba la conquista por medios jmcí. caballos. al Dr. una de las tres divisiones.ficos. dinero y pueblos de San Salvador. tor de este tercer volumen ha tomado prineipalmente sus noticias.40 HISTORIA DE LA aquel territorío por. cuanto al gobierno. encomend(>selo el s(»ñor Barrios al oidor don »Iosé de Scals. El capitán general señor Barrios nombn'». á (piien se desiguí') para ir con la secci('»n de Juan Díaz de Velasco.

se le autorizase para al)rir un camino entre aquella ju'ovinéia y las de Guatemala. pues era conocedor del paraje por donde debiera darse comienzo á la conquista. Pretendía. en oambio. las tres divisiones organizadas en la ciudad de Guatemala se pusieron en marcha para sus respectivos destinos. para que de ese modo tuvieran donde alojarse en el camino los expedicionarios. caballero de la orden de Santiago. y el soberano. ' í No era sólo iruatemala quien debía realizar la emprede que se habla. se ayuilase al logi-o de im proyecto de tan vital interés. y en 1698 se expidió otra real cédula para hacer saber á la Audiencia de Guatemala la necesidad de que. en el Lacandón. hombi'e tan valeroso como entendido. sin dejar de entenderse con el gobernador de Yucatán. según se ve por cédula de 1695. ya que se comprometía á hacer de su caudal los gastos todos. con el oidor Amézquita y demás compañeros. vecino de Mérida de Yucatán. Don Martín de Ursúa y Arísmendi.AMERICA CENTRAL 41 J J |. experisin número al penetrar en el montuoso territorio objeto de la empresa. al aceptar el monarca la oferta referida." allí disi)uso mandar unos mentando penalidades . También don Juan del* Castillo y Toledo representó más adelante al rey el deseo de ganar méritos apHcándose á contribuir á la realización del proyecto indicado. con los recursos de este país. Preveníase que se formaran en el territorio del Itza poblaciones de trecho en trecho. íía Oportunamente se explicará la pai'te principal (jue tocó en la sujeción del Peten á don Martín de Ursúa y Arismendi. Corresponde ahora decir (pie. el nombramiento de gobernador de Yucatán. Después de muchos días de sufrimiento llegó el capitán general señoíBan'ios. á un lugar bastante poblado. Desde 1G90 se le confirió el gobierno de Yucatán. y se fomentara el tráfico entre estas provincias y la de Yucatán. previno á la Real Audiencia de este país que aprovechara los servicios de aquél. sojuzgando de paso á los indios infieles. al que dieron por nombre "villa de los Dolores. sin gravar á la Real Hacienda. había solicitado del rey que . queriendo aprovechar el concurso del señor del Castillo y Toledo.

día en que estuvo concluido el fuert( I)p Dídores al Ttza (laguna del Peten) liabía una larga distancia. En ésta había el diez y ocho de Mayo más de cuatrocientos aborígenes de los que antes desamparanm el pueblo. y enfenno ya.42 iíiiaiitos HISTORIA DE LA individuos en busca <le los aboríiíenes que de ese punto habían huido al entrar en él la división que se encaminó por Huehuetenango con el capitán Melchor RoLa villa dríf^iez y que allí se unió á la del señor Barrios. sin encontrar lo que buscaba. y lo ejecutó así. Como antes se dijo. pero hay que advertir que no mere<'ía crédito la palabra de esos tales. con los suyos por la Verapaz. Desconfiando el capitán general de sus esfuerzos. en medio de tantas dificultades. volvióse á la villa de Dolores. Como aquellos expedicionarios. el <*recimiento de los ríos y la falta de abastos. que iba como auditor en la cias. llevando el mismo rumbo por donde el conquistador de Méjico vino en el siglo XVI á territorío de Guatemala y Honduras. y colocáronse en él treinta soldados españoles é indios el '2íí de Abril de 1695. y cansado de tales fatigas. llevando alguna gente. expedición. «'aniinó por espacio de diez y Oídio días. había ordenado el rey que se procediese por medio de la palabra evangélica en la sumisión de aquellas tribus. en el que en*|ue . sufHí'ndí) todo género de i)nvaciones por causa de la fuerte lluvia. y en tal virtud dedicánmse los religiosos á catequizar á los indios tomaron á sus hogares. constiaiyósc en iu\\\e\ sitio un reducto provisional. decidióse á regresar á la ciudad de Guatemala con todo su séquito.Juan Díaz de Velasco había entrado Itza. pues frecuentemente (Migañaban á los ««spañoles con falsas notiEl señor Amézquita. segi'in decían los indios lacandones. sufrieron éstos toda clase de contratiempos en tan <piebrado y montañoso tc?TÍtorio. que sólo podía salvarse en quince jornadas. de Dolores constaba de más de cien casas. maíz y frutas. y encontraron en ella gallinas. a])lazando pam más adelante la conquista del El capitán . recibió encargo del señor Harnos d(» avanzar hacia el Peten. En obsequio de la seguridad de los exj>edicionarios y para facilitar la coníjuista.

medias su encargo. volverse á ese último lugar citado. La orden que Scals les comuni(?aba no era para obedecida. el 24 de Abril. y es de comprender que en el viaje de regreso experimentaron tantas privaciones como en su entrada por aquellos agrestes sitios. 43 monte- pericos y tortugas pequeñas. que en actitud hostil les salían al paso. por el señor de Scals. reprobando la resolución tomada. privándolos de Iban abriendo camino y construyendo ranchos. llegaron á Cahabón. movidos á ello por las copiosas lluvias. con los indios. incurrió . Después de largas y penosas jornadas llegaron á un punto del río Chacal. hasta que algunos días después tornaron también á Guatemala el capitán de Velasco y los suyos. cerdos ses. y el indicado oidor. á la que se adhirieron el capitán Díaz de Velasco y el inolvidable cronista fray Francisco Jiménez. y allí resolvieron. Fatigados y medio enfermos en su mayoría. y que en él se parapetasen hasta saber del señor Barrif)S Leal. qu(? formaba parte de la expedición. y tenían que batirse frecuentemente. tan necesaidos recursos. escasez de abastos y ataques de los aborígenes: el padre Cano fué el autor de tal iniciativa. 'venados. para ponerse á sus órdenes. dantas. y quedó sin ejecución. pues aun no se tenía noticia en la ciudad de Guatemala de que también el capitán general. fácil Ejecutóse lo dispuesto á orillas del río Chacal. No el ejercicio del fué ésa. según Jiménez. abrumado por los padecimientos y sin conocer el rumbo que hubiese de seguir para llegar á la laguna del Itza. El alcalde mayor de Cobán había recibido orden de enviarles víveres y otros auxilios. don José de Scals todo lo ocurrido. la única falta cometida en gobierno. distante más de ochenta leguas de Cahabón. había decidido suspender sus operaciones y marcharse á la ciudad <iapital. previ- no que volviesen todos al punto de donde habían retrocedido. pero llenó á I t i I V .AMÉRICA CENTRAL ('outrabaii preciosas aves. desde donde participó el capitán Díaz de Velasco al oidor Lie. como bien se advierte.

No desistía de los propósitos relacionados con hi nni(piista del Peten el capitán general señor Baníos. no cesando sino cuando ])asa)»a la inhumacien eainpHiiadas. to<las las iglesia» <le la ción. á cuyo ])uen juieio se debió el aeertado arre- glo de su expedición. por iiirdio «le ciudad.44 HISTOIÍiA DE LA en otras de ^rave earácter. le fué de positiva utilidad. sin que bastasen á restablecerla los cuidados más asiduos. de nuevo. y \un\ vez restituido á la ciuda<l <h' (iuatemala. resolvióse á tornar al territorio de Campeche.se agravó su en- fennedad. á fin de ]>r<)porcionarse descanso en los meses de fuertes lluvias. y se hicieron sus funerales con á su ultn nuiíro. y em])rend(»r después. manifestó sentimiento por no haber hecho volver á la Audiencia al oidor confinado. .uúii tifiu]»») después. Los funerales eran solemnes. llevando poca y escogida gente. el 12 de Noviembre del mismo nfu> Su muerte fué tranquila. pompa coires- pondiente (•) (*) t<K'alnin á Al morir un caiután •. levantáhanse varios altares.') partió de Campeche: y como hacía de 8U caudal los gastos. en los . y dióse á disponer lo «•onducente al efwto. Pero mina<la su robusta salud por causa d<» acpndla ex])edición. y expresó benévolas ]>alabras con relación á ese último. y expiró (l()í)5). (pie era su segimdo. Más afoi-tunado el eapitán don" Martín de rrsúa y Arismendi. Así pudo ir abriendo camino. sus o|)era<íiones. Se le dio sepultura en la capilla del Socorro de la la iglesia catedral. y la artillería liacía un disparo cada cuarto de hora. ))ero después de muchos días de marcha. re<'obró el mando. ])udo ponei*se en niarrlia sin tantos tro])iezos. al. precediíhi de las <lccUi- raciones ])or él luidlas resi)ect<» al perdón <pie otorgaba á sus adversjirios y al (pie pedía se le «'oncediese j)or parte de las personas ofendidas por él. Había ya avanzado algo en la dirección conveniente. dando así luirar. con quien estaba en el deber de concei-tar su conducta. y Paredes. sabedor de <iue se había vuelto á Guatemala el señor Bamos Leal. á p(\sar de los sufrimientos experimentados. alcanzand<^ niejoi* éxito.»-iieral imuTto. se manejó con cordura. á que el rey lo llamase á España. En Junio de Kií).

músicos. en cambio. al capitán don fíacobo de Alcayaga y al Lie. y como también gobierno del país el ese funcionario siin])atizaba ardientemente con la coniiuista del Itza. sin embargo. (•ompeli<')seles después á conducir cargas y ocuparse en otras tareas. los frailes y colegiales.AMÉRICA CENTRAL 45 Por segunda vez se eiiearg(') del oidor don José de Seáis. muy semejantes á las que estaban en uso para los virreyes del Perú y Nueva í]spaña. respectivamente. y fueron quedando cansados ó nmertos en el camino. Tales eran las más notables demostraci(mes que en esos casos se tros de la Audiencia hacían. encomendándose el mando. En la junta general con tal fin celebrada en la ciudad de CTuatemala. soldados é indios. el rector y doctores de la Universidad. los minis- y otros fnncionaiios cargaban el féretro iban después el Prott)medicato (cuando ya éste fué establecido). . ofreciéndoseles. el Ayuntamiento con mazas enlutadas. «pie no se les molestaría con otros gravámenes respecto del Peten. y cerraban la marcha las tropas de la guarnición con divisas de luto y tambores y clarines á la sordina. c<)n este último irían Díaz de Velasco y el cronista Jiménez. maíz y otros frutos. Desde fines de Diciembre de 1695 se había recido en la ciudad de Gruatemala la noticia de haberse sometido el rey Canee del Itza al capitán don Martín de Ursúa y Aris- que se cantaban responsos y celebraban misas. No se les cumplió. Señaláronse cien hombres de eseolta al primero de los jefes dichos y ciento cincuenta al segundo. lo prometido sobre el particular. debiendo penetrar una de ellas por Huehuetenango y la otra i)or la Verapaz. conji:i"egaciones y hermandades. y píira facilitar la empresa se decidió pedir á los alx^rígenes de la Verapaz ganado caballar. acordóse organizar dos divisiones con religiosos. capellanes y Cabildcj Eclesiástico. íiue no otro nombre merecen los auxilios cpie se les oblig(') á i>restar. formaban el acompañamiento del difunto las cofradías. caminaban por último varios coches también enlutados. como donativo. . pues habían cuidado de dar lo peor. pues además de aquellas extorsiones. los principales empleados de Hacienda y el diocesano. don Bartolomé de Amézquita. dispuso al eteeto una nueva expediei<')n. aunque también conviene manifestar cjue las muías y caballos objeto del donativo eran inservi]>les.

donde estaría menos mal. mas como no tuviese ni balsas jiara [lasar. á (piienes se sacrificí) cruelmente. pero la verdad lo exige. ]mra seguir después su camino. Doloroso es declarar. poniiu' ese soberano al llegar éste. unos (mantos Innnbres. Dispuso después retroceder á San Pedro Mártir. llegó allí y divisó la isla del Peten.l líscn. sufrían toda . Puesto en marcha Díaz de Velasco con su gt-ntc 11cí. al fin se la resisteiu-ia (pu' á Ursúa se hizo la {\\\v más adelante. atacáronlo de improviso los indios en gran número. . é hízolo así. Así tenninó su existencia el valeroso capitán .austo á los ídolos de la isla de la laguna. No recibiendo el oidoi* Amézquita noticias de aquel desgraciado. y continuó en busca del Itzii. dejándolo nnierto en el campo.4íi HISTORIA DK LA iiiendi.il de vejaciones. \ictima de su recomendable celo en favor de los intereses del rey de Castilla. eiicfontráronse en el Mopán. construyendo un ])rovisional baluai-te en ese sitio. de apoderó. Améz(|uita á principios del subsiguiente mes de Febrero. regi'esó al tabacal. y en cuanto (^hábase también. y que los denuis se (picíhiran con Am(*zquita en el mismo Mo])án. y sin vida también ó prision(»ros á todos los de su escolta. Lleg('» Velasco al río Chacal el 27 de Marzo. que los indios de los puná tos por donde «•lase 1í)s expediciínuirios ])asal)an. donde fué acosado ]K)r los aborígenes. como en sn oportiniidad se dirá. que dista sesenta legiuis de Cahabón.Juan Díaz de Velasco. pero ya se verá (lirigi<') lo ilusorio dv tal reiulici<ni. jmsose en camino para la laginia el 21 de Marzo. y el Lie. no sin haber sutndo las molestias consiguientes á las ditimltaDispúsose allí (pie avanzai'a \'elasco con des del terreno. ]>ero jn-óximo ya á ese lugar. á la isla del Peten.<'» Cahahón en Enero de 169(). dnro- De Cahabón salieron Am<'Z<]Uita y \ Clasco algunos días después. entre estos últimos estaban dos religi(xsos. aiTancándoseles el coi'az(')n |>ara ofi*ecerloen infame holo(. que venían en son de guen-a. sin escrúi)ul< «linnn d. y continuando su marcha por espacio de cuarenta y cinco leguas.

y estando entretenido en esas tareas. metióse en ellas con su gente. expidió órdenes para que Amézquita y Alcayaga regresasen con sus respt^ctivas di^'isio- . se une al Lacandón. enviados desde la ciudad de Guatemala. en busca de pueblos lacandones. Concluidas las jíiraguas. llegó con los suyos á la villa de los Dolores del Lacandón. navegando río abajo. y encontró los de Peta y Mop. El nuevo mandatario era muy entendido en negocios de política y administración. capitán general y presidente. que tomó el rumbo de Hueliuetenango. Se dirigió después Alcayaga. Resolvióse en seguida á construir piraguas para ir al Itza por el río Lacandón. había hecho su entrada en la ciudad de Guatemala. don Gabriel Sánchez de Berrospe. que corre por la Yerapaz y Campeche. formando con éste uno solo. y lleva sus aguas al mar del Norte. se decidieron á volver atrás. nombrado gobernador. y entraron en Dolores el 29 de Abril. y habiendo recorrido más de cien leguas. que tan descontento tenía al país. Entretanto. hasta encontrarse con otro río más caudaloso. donde ya los aborígenes se mostraban muy sumisos á los frailes que los catequizaban. por fragoso terreno y atravesando l)arrancos y ríos. y que en el punto á donde había llegado Alcayaga. cuyos habitantes le ofrecieron. Por ese río continuaron su marcha hacia arriba. por espacio de treinta y dos leguas. sin hallar el Itza. y sabedor de la conducta observada en la conquista del Itza. trasladarse con su pobre ajuar á Dolores.AMÉEICA CENTRAL 47 Es ya oportunidad de decir que el maestre de eauípo don Jaeobo de Alcayaga. según los mismos expedicionarios decían. aunque parece exagerado el cálculo. llegáronle auxilios de hombres y víveres. y cesó así la segunda interinidad del oidor don José de Scals. del que más y más se apartaban por no conocer el camino. abrumados por la fatiga. pues lial)ían quedado allí algunos de éstos con la guarnición de tropa española encargada del reducto construido por el señor Barrios Leal. desde el 25 de Marzo (1696). efectuándolo así algunos.

Llena d(^ canoas de indios enemigos estaba la laguna del Peten. de ('ampí'che. con el auxilio del gran número de canoas de que estaban en posesión. y los dingía el rey (anee.seulta de treinta soldados en la villa de Dolores. demostrándoles 1» superio- anuas de que disponían los suyos. en tierra firme. pero él los rechazaba sienijire. si se (piiere. aunque los adEfectuóse así. rompiéndoversarios lanzaran sus fleciías. y sometíanse los expedicionarios á sufrimientos de todo género. merced á los esfuerzos bien (Ungidos del capitán don Martín de Trsúa y Arismendi. y echáronse éstos al agua para penetrar en El combate fué temblé y se prolongó por espacio la isla. y atestada de gente la isla mayor. ó vereda. piezas grandes «le artillería. Providencia ai*ertada fué la (jue el señor Berrospe t<>in<') en el asunto: consu- míanse en la empresa los fondos del erario y los ]>rocedenlos tes de los donativos de las provincias. Aunque nada |)udo hacer Ursúa á este respecto en el c\n*8o del año de 1()9().48 HISTORIA DE LA lies á la ciudad caijital. se enibanMÍ en ella a(|uel bravo capitán con «iento ocho soldados españoles y algunos cañones ]H»quefto8. dejando á retaguardia. sin íjue se consiguiese el deseadc» fruto. ya en 1697 estuvo en aptitud de ponerse en mareha con destino al Itza. ridad de las . el 24 de Knero. pues no era dado conseguir otra <*osa. y salió por segunda vez. molestábase á aborí/jenes con senicios personales.•í)nstniyó una galeota y una piragmi parn atacar la isla. Pero la sus})ensión acordada por el señor Sánchez m» BeiTospe no im])idió que la conquista se efectuase al tin. Dispuesta la galeota para el servicio. «. se al fin el fuego j)or j)ai*te de los españoles al estar próximos á tierra. Había ordenado á su tropa el capitán español que no disparase un solo tiro mientras no estuviese en la isla. dejando una e. y al encontrars»^ en la laguna del Peten. Desde el príncipio vino abriendo <'amino. ciento veintisiete hombres con las Era el ^'^ de Marzo. preparados todos al combate. Hostilizábanlo los indios de aquel lugar. llevando buenos soldados y sufiíiente cantidad de víveres.

al cabo de las cuales tremolaba. para <pie bajo el mando de éste quedara la guarnición (pie allí (h^jaba el afortunado conquistador del el Itza.AMÉRICA CENTRAL 49 í f I í. que regi'esaban por todos lados á sus iKjgares. su viaje de regTeso á Yucatán. Recibíase afablemente á los que tornaban á la isla. ordenándole dejar cincuenta hombres escogidos en el Peten. (*) Valióse Ursúa de los mismos aborígenes ({ue volvían á la isla. para hacerles ver (|ue no se buscaba su exterminio. que con algunos soldados vino á la ciudad capital de este país. el rey Cane<' y el sacerdote Quincanec también se le presentaron. en señal de triunfo. púsola Ursúa en noticia del capitán general de Guatemala. y otros se habían arrojado á la laguna. Muchos de los contrarios habían perecido en la refriega. á quien se había participado la ocupación por medio del teniente García de Paredes. ahogándose no pocos y escapando los demás. emprendió. y tuvo el gusto de observar que sus procedimientos en la ocupación de aquellos sitios inspiraban confianza á los aborígenes. . (* ) -Jiniéiu-z. dio las gi-acias á Ursúa por sus servicios. Apenas obtenida la victoria. El cai>itán general de Guatemala. sino su mejora de condición bajo los auspicios de un gol)ierno civilizado. al cabo^ de algunos meses. lo mismo los de las varias islas de la laguna que los de los pueblos ribereños. |. y colocando allí la guarnición indicada. para proseguir la apertiu'a de la vereda entre Yucatán y la Verai)az. y enviándole dinero para que se sostuviese esa guarnición. y ordenó que se rompiesen los ídolos que en los adoratorios y en las casas se hallaban y cuyo niimero era considerable. Dedicóse Ursúa á fabricar un reducto en la isla. el estandarte de Castilla en (4 más elevado adoratorio de los indígenas. : J ' í Tomó posesión del Peten el mismo día l-i de Marzo capitán Ursúa en nombre del soberano español. sometiéndosele incondicional- mente. de (los lloras.

alegránilose inio y otro de encontrarse en tan remotos y agrestes lugares. K. para r«*emplazarla con la fecunda vida moral que se necesitaba promover. dispuso en 1697 el refendo señor Sánchez <pie don Diejjo Pacheco. fomentar en ése y otros puntos. y <M»ini)rfn<l«' una pon'ioii del t«'mt<»ri<» iriás iTirridioiial «le H<'li(H' y la |)art«* N.A El señor >Sáin -hez de Bt'iTospe.rnpaciones reufulares. Don M(?lchor íle Meneos fué el capitán designado entonces para ir allá con tropa de este país. no perdía de ^ista el lleno de sus deberes en lo que toca ú la civilizaí'ióu de los aboríireues. ««stá situmla al Nort»* <!• la laguna fl»* Izal)al.raseii los frutos alcanzados por los misioneros que habían conseguido atraerse á los olióles y hacerles sim})ático el nuevo estado scx-ial á que los convidaban. y sejjfún 1o<las las ])i*í>)ml>ili(iad«'H. al pueblo de Belén. <pie hoy existe en el mismo «lepartament*» <)'• hi Baja Verapaz. y cuya funda<'ión data de afpiella é|MM'd. alcalde mayor de la Vera paz.m (•) La inoiitaiiti «MitoniTs llaiiuula <|iU' hoy sf (Icnoiiiiiia ( tor de este volumen ) . Procurábase así. Cumplieron ambos lo mejor posible las órdenes nM'ibidas respe<'to á la reducción de los indios y á otros negocios de int(»rés.il . y se reunió con Ursúa cerca de la lagnnai. por los más adecuados medios.ÓO HISTOlíIA DE I. Kl valle <h' rrrán s»* rníMUMiíni «-n la parí*' <KM'úU*utal ár \n Hajsi N'erapaz. <lfl «IrpartaiiuMíto »!•• la Alta ViTapaz. y establecer definitivamente en la isla y en otros puntos las familias indígenas que los hablan abandonado. llevara. Datos eomunieados por el infreniero don Kdwin Hockstn»li . í-ntrf Calia]>óii y San Luis <l«'l Prtrn. los l)enefieios de la cultura europea. y tornaron <l«'l Cliol y «Ir la «pir ••>» püitr la Santa Cruz. destruyéndose el germen <le la viciada existencia anterior. Volvió Trsúa al Pi-íén en !(>!)!). c-apitáii «general dv Guatemala. de acuerdo con los jefes de la gente enviada aípiel nnsmo año desde Guatemala. para ])roceder. como lo efectuó. ])ara (pie no se malot. á los indios que aun estaban en la montaña del ('bol. el pueblo entonees (h'iioniinado Belén es el Chol. Paia ir colocándolos en aj. en el valle de Urrán. en dii'eeción del Itza. á organizar la administración y el presidio.

con título de Castilla. y para conservar sumisos y en paz á los indios de aquellos puntos. entre otros el del Cabildo secular de Mérida de Yucatán. de la autoi'idad superior de este país.- 20 <lc ScpticTM))!-. para sí y sus siu/esores. y una encomienda de indios por valor de cuatro mil ducados de producto al año. Visto el memorial en el Consejo de Indias. comunicólo éste al rey. en tal virtud. don Martín de Ursúa. como era natural. el jefe de la guarnición que allí había solicitó más adelante. resolvió el rey diferir el despacho del negocio hasta que el capitán general y los oidores de Guatemala no informasen á S. un cirujano y varios oficiales mecánicos.AMÉRICA CENTRAL 51 después. á la ciudad de Guatemala y á de Mérida de Yucatán. es decir. iml>oniéndole molestias y privaciones de toda clase. respectivauíeiite. situado en territorio de Guatemala. Pretendía. por juro de heredad. la Conseguido por el señor de Ursúa el importante objeque había embargado su atención y sus recursos. (*) Aunque el Peten. dos quintales de pólvora y otros auxilios. del gobernador de Yucatán. y proporcionados por el dicho gobernador. algunos religiosos. en (juien concurría también la circunstancia de la protección que á los aborígenes de su provincia dispensaba. de Adelantado del Itza y demás naciones aborígenes por él sojuzgadas. y examinados por éste los demás informes relativos al caso. M. . rés. detalladamente. muy favorables al peticionario. solicitó to del rey el ])remio correspondiente á servicio de tanto inte- y algún favor además para los caJ^os qu^ en la expedición le habían prestado su valioso concurso. sobre todo lo ejecutado por el señor Ursúa y sobre los frutos obtenidos de su empresa. Prevenía también el rey que se le dijese por la Audiencia de Guatemala todo lo que en el Peten fuera necesario para sostener el presidio allí establecido. el militar y el civil. El monarca le dio las gracias por ese nuevo serel (*) Real <m'(1u1m <1. catorce familias españolas. Quedaron en el Peten dos jefes.' <lc 1702. dependiese. enviados todos de (xuatemala.. que se le concediese.

destinado á la conversión de indios intteles. Suntuosas fueron am))as fábricas.. sejfiin Montes(iuieu. «'on su ií^lesia anexa. en esto le cupo al cajiitán sefior l'rsúa. • . El derecho de conquista. proporcionarles lo ncí-e- siirio en el sentid*» del Vnien vcobierno la y del posilíjc pioirre- so en los varios ramos de administración. Aun no existía entonces en la ciudad capital el convento del Colegio de Cnsto. y construyóse edificio al efí^cto. Couíjuistado el (*) Peten. es tienqio ya de tocar otros puntos. Conn) se ve. 1»* pare<'i<l«) oportuno anticipar el relato de lo que á uno y otro ])unto <rondel rierne. merced al concurso efií-az del señor Sánchez (le Be(•) Keal «(Hlula ex¡M><ii(hi fii Bum Ketiro á 2 de Junio de 1708. y el n*y de Castilla había ordenado (pie las exjiediciones destina<las al Peten fuesen hechas al favor de la palabra evanjrélií'a. dr (íiialfinaia i\\ir suniinistra. bienes. habíase o})tenido allí v\ triunfo de la civilización sobre la barbarie: no humeaba ya en la isla ni en otros de aquellos sitios la samrre d<' las víctimas ofrecidas en holocausto á los ídolos de los adoratorios. Aunque n<) esta «•'•dula y la anterioi-niente <'ita<la se refter<Mi á tienipoH (jue rtu-ivspoudeu á este capítulo y que s«Tán objeto del Kul>siíOii**»tt*.se al indicado estaVdi'ciniicnto todo lo quo fiu^so menester para su defensa y conservaeiíui. La profunda fe relijno- sa de la ép<K*a multiplicaba los institutos monásticos. para que los sojuz«.ados se confonnen con el nuevo réjíimen y sea éste f«M-undo en El carácter esencial de la civilización consiste en respetar y favorecer á los débiles. era menester. como se hizo. ]Híro en 1Ü98 vino real licen<'ia para fun<larlo. en el baiTÍo de San Jerónimo. no fué dado alcanzar el objeto sin el uso <le las armas. pero sometidas aquellas tnbus á la autoridad espafiída. para presentar con rifrta y administración Peten en el particularmente por la parte ipie unidad tinlo lo relativo á la ron(|UÍst}i primer perímlo que el asunto alu'aza. Tiene el conquistador que proceder de modo que hajía olvidar los maU»s producidos por la violencia. lej^ítimo y dessrraciado. es un dereí'ho necesario. Concluido el relato de lo (pK' al Itza «-oiTcsponde. <[ue también impone deberes íi los que lo ejercitan.)*J HTSTOKIA DE LA y nnlfiui ntia Vfz á la Aiiílioin-ia virio.

Hostilizados por los piratas muchos y legada por de aquellos pueblos. sin (jue los retrajeran de su labor los sufrimientos y aun martirios que experimentaban. ])ues también entre éstos había algues bien sabido. Para continuar la (^]>ra de la reducción de los de Talamanca y otros de aquellos lugares. no eran los vida regularizada que las autoridades españolas se empeñaban en proporcionarles. en los que abundaban los indígenas. (*) En relación con ese instituto hay que exponer algo sobre Costa Rica. El gobierno civil y el eclesiástico tenían especial encargo de protegerlos. entonces y des] mes. fueron desapareciendo éstos y confinándose á los montes. en las que bautizaron á muchos indios. la 53 considerable cantidad de dinero en ellas inel piadoso don Juan de Langarica. y se dirigieron después á las montañas. religiosos del Colegio de Cristo. Entre los deberes de los gobernadores contábase la protección reclamada por las Misiones establecidas entre los indios infieles. sino de Nicaragua fueron con tal objeto á Costa Rica. es decir. y residenció á su antecesor. sino por evitar las vejaciones á que los sometían los encomenderos. . que eran más de su gusto. No sólo de Guatemala. vecino de la misma ciudad de Guatemala. huían á los montes más remotos. misioneros de la citada orden. Llegados á la ciudad de Cartag(^ detuviéronse en ella algunos días. á quien se previno que no se ausentara de la provincia sino después de terminado el juicio de responsabilidad. hablando en general. En 1698 se encargó del gobierno de Costa Rica don Francisco Serrano de Reyna. oponiéndose á los abusos de los hacendados y demás industriales. Como al)orígenes muy dados á la l* ) .IlUllTOS. Entró en el país por el puerto de Caldera.AMÉRICA CENTRAL rrospe y á vertida. fueron allá algunos recoletos. no sólo por volver á sus antiguas costumbres. y aun de los funcionarios y empleados. estableciéndolos en pueblos y proporciímándoles directores espirituales.

telas pai*a vestidos y otros géneros. obligándolos á compmrles. á tín deque ( se ]>rovcycscn eii sujetos distinirnidos y Noviembre. habíase recientemente celebrado <*abildo abierto.scannentar tla y á un alguacil. manifestándole que. motines provocados por excesos del gobernador de ese lugar. y así se hizo. nas de importan<*ia t\\iv <piisieran .i- • ) Keiil rt'dula (l»l (ÍHTí'ía TVlíM'Z. con arreglo á lo dispuesto ])or el presidente de la Audiencia. (romo se ve por varias cédulas. pues.se <'astigó á éste.sólo no .sticia. más las v<'jaciones de que eran nmyor. de la prode Chiapa. entre otras ]>or la del año d«' tes. á los indígenas. ni á otros de los culpables.spera la situación de la ciudad de GuatenuUa en aquel tiem|K): lu escasez de i^ecursos de los vecinos había llegarlo al extremo de no encontrarse persojiles. ahor<*ándose á unos y confinándos»' á otros. necesiirio e. I*or no era tan fácil destruir por completo el nial. deH«*ntendiéndose ese fun<rionario de lo presalias lastimosas. y no . 1()9:{.servir los cargos conceEn carta de 29 de Enero de 1()Í)H lo dijo así al monarca aquella coqjoración municipal. á pesar de lo pr«'Vcnido por la Audiencia de <fuatemala al alcalde mayor don Manuel Maisterra. (+) No era muy pró. á muy alto precio. M<'niidMl. y sólo i'on el tiempo pudo ir mejorando la triste situación de los indios. vin<'ia que re<'lama))a la ju. Comerciaban con ellos ali^unos de los coiTegiílores. (•) i Los desnmnes de las autoridades revestían á las \ tt s caráí'ter tan (íiniel que los aborígenes se entregaban á re- En WXy hul)oen Tuxtla. sino (pie. ést<»s tolerar No pudiendo objeto. al goljcniador de Tux- Pareció. y cuando los infelices así explotados no ])odían pagarlos se fugaban á los monturales. he ahí otra de las causas de la disminuci('>n de los naProcuraba el rey poner remedio á tales denuisías conminando á los culpables <íon severos castigos.r)4 HISTORIA DK LA la í*xj>l(>ta(*i<')n nos inclinados á desgi'acia. dv la raza iii(líu:ena. mataron al alcalde tmtó duramente á los indios. -¿ (le (4\ .

el de provincial de la Santa Hermandad. pájifina 3. y en tiempos en que abundaban los recursos en el país ocurrían á disputárselos los sujetos favorecidos por la fortuna. también vendible. de análogo género. tomándose menos exiguas y cumpliéndose con todas las diligencias prescritas en tales casos por las leyes. porque los vecinos que hubieran querido desempeñar los cargos vendibles no estaban en aptitud de comprark)s. volumen respectivo. á don Bartolomé de (lálvez Corral por dos mil. en ocho mil pesos. cantidad esta iiltima que el Consejo de Indias hizo después subir á diez mil. No es. estuviesen deficientes los Ayuntamientos. vióse* disminuir el número de los aspirantes á tales puestos. otros cargos de regidores fueron provistos á razón de quinientos pesos cada uno. (*) l'ulee(*i(')ii de cédulas y reales títulos del Archivo déla autij^ua Audiencia Pretorial de (ruatemala. provisto entonces en don Tomás Delgado de Nájera. á don Esteban de Medrano. y el de alguacil mayor.yo <1()S los oñi'ios vacantes. por el infonne que se le comunicó.^ Meneos por cuatro mil mayor. pues. y ])ital. Declaró. el de alférez Muy ambicionados eran los ofi(. fué uno de los propuestos en aquella oportunidad. . por ochocientos. Sabedor el rey. recordando que en 1674 se había estimádo el oficio de alférez mayor de la ciudad capital en cinco mil ducados de plata. I J I is i. con lo que se consiguió que trece dos individuos notables integraran el Ayuntamiento de la ca- El cargo de alguacil mayor.*ios de regidores. (*) le fué otorgado á don Melchor de pesos. neg()se á confirmar los iKanlu'amientos. pero á medida que languideció la situación económica en el reino de Guatemala.am?:ri(a central * . el monarca que se habían infringido las disposiciones sobre ventas de tales cargos. pues. y dispuso que volviesen á ponerse éstos en púpor base sumas de dinero ])lico remate. (jue era de los vendibles. extraño que al finalizar el siglo á que este capítulo se refiere. de los pas<^s dados en orden á este asunto. á la vuelta.

Bien se (comprende el equivo<^ado con<'ept<> que en este punto existia: el sabio Say. la voz **ri(|uezii. y en las elecciones de l(ií)ü.sta Say. que los gobeniadoi*es de estas provinfomentaban de particular modo ese ramo déla indus- atribuyéndole positivo interés. . gún . agi-iáron.s(» indica. Enel rico cuanto mayor tendíalo así el gobierno español bajo ¡deas en intlujo de las Europa dominantes. y babía recomendado con i'specialidad la explotación de los minerales de América. sela principal. El aj)rovecbamiento de la riqueza minera de Nicaragua obteníase con dificultad. demostran<lo <|ue.siglos ignorábase que. Había <*uer]>(> numicipal <'n Granada. sin que faltaran disturbios v riñas. y dividió.'reía.STí)KIA DE LA que un país Un esciitor europeo de aquella época dice es tanto más plata que es el producto de oro y de la tien-a extrae. designa los bienes <pie p<>seemos y íjue pueden servir jmra sati. cierto es esto.7)(i HI. sólo se le remitieron cincuenta escopetas.se «pie la riqueza de un pueblo se mide |)or la eantidad de oro y plata que acunnda.sfacer nuestras necesidades y aun nuestros gustos. El gobernador dí)n Pedro de Colmenares .luán Bauti. No pocas estaban trabajándose en aquel tienqx».stas combaten tan estrecba doctrimí.sario. minas (. y después de largos trámites. por causa del malestar que alimentaban los cor.s. distan mu<*bo de ser la única ó Pero vu aquellos . ó que de fuera recibe. á dos leguas de esa (Mudad. no popularizó por medio de su pluma la ciencia económica sino en el presente siglo. <jue nació en IT')?. y en KJOÍ) se en<*ontró una muy rica en Nicaragiui. si los metales preciosos constituyen una de las fonnas de la prosperidad.se los ánimos. para renovar el Ayuntamiento. Tan cias tria." en su significación nnis amplia.solicitó armas para cond>atirlos. lo que demuestm la i'Xactitud *de \o que sobre el particular .stria. combatiendo las trabas o]mestas al ensanclie de la indu. en juris<licción de la Nue\ a Segovia. pero los modernos econ(»mi. y la tarea de descubrir em una de las ocupaciones preferentes.se la ])oblación en dos bandos.

. establecieron cortes de madera en el litoral del Norte de Nicaragua. Su presencia en esos lugares. sus artefactos.AMÉRICA CENTRAL 57 Los ingleses. por ese rumbo. y comenzaron á introducir furtivamente. (*) (•) Historia de Xinirafftta. en los que se érales mantenían por el beneficio que de dichas industrias dado reportar. por el Dr. que querían mal á España y deseaban explotar los dominios españoles en América. don Tomás Ayón. sirvió de pretexto para que más ade- lante Inglaterra tratara de hacer valer títulos de propiedad en esa faja del territorio del reino de Guatemala.

Llamamiento luH'ho al mandatario para <|uc tornara á la capital. le dio la Madriz. Linnta<*ión de Franeis<«<» don — Pretensiones de ese sujeto — púbÜeos que eon entre ese y otros visitadores. I^ Sala de Ardujo. Litigio entn* los frailes dominicanos y los padres jesuíSupuestas facultades de la Madriz en iicg<N'ios eclesiásticos. Maquinadiencia en relrnúón con el mandato conferido al visitador. — — Partida del golM*mador. — Alboroto en el y proceder de éste i>or le la el el . — Reiiuerimiento de — — (jue fué objeto el visitador. y exigencias que.Omnipo- (h'l mandaun pas<|uin. y auto de conmanifestó el visitador. y prisión que se visitador en armada. con los oficiabas reales y con indinduos <lel Comercio. BUS poderes. coleírii» <lc — Conducta de los oidores multitud de personas. apoyados impuso. — Consternación — <le la ciudad. Conducta legal del jefe del país. Vuelta del oidor Améz<iuita á la capital. la — — C'<mtraste él G/miez df la Madriz con la en España. y fatuvo para obtener el nombramiento con (pu* se pr«'sent«'> Fundamentos de la comisión que trajo. en una junta <!(> Vejaciones ¡xír él irropidas al contador mayor. Cariu'ter y afleiones Felicitación que desde Kscuintla le fué dirigida por el del \Tf»itador. Manejo de los funcionarios públiAudiencia contra — — — — — — — — — — — — — cos.emergencia. Pasos dados por la Audiencia para contener al visitador. Convwatoria de concejales y veci- tencia de la Madriz y des<'aro ctin que pnM'cdía. — Estancia — — — Aparición «le — — — nos. ñnamiento que cf»ntra él se expidió. y reirresí) de éste á la ciu<lad capital. res|>ecto de él. HtM'ienda. Intas. — Nuevas medidas «lictadus contra goen tal . Fuiu-ionarios vinieron. y de(*omiM)rtamient<i <lcl visitador talles sobre diversos abusos de «'«ste. la catedral.Conmas. Confusión pnxiucida en la ciudad. y residta<los (jue proLos milicianos del barrio de San Jen'mimo. — Compañías de tropa miento de Aniézquita. Vuelta del golH'mador á Ks<'uintla. tario en Panajm'hcl. Retiro de la guardia de es** funcionario. — ConijMirtaEgiiaras y Camilo. Prisión y confinamiento del oidor Duardo. Primeras intrigas de dos individuos de el — — gol>emador de Guatemala. Del>eres de la Aujefe del país.— Seducción de <|ue eran víctimas las mujen^s por parte de la Madriz.. ta de la Madriz y sus prosélitos. -r. Multas que imponía. y routlurciones de varios sujetos. y posición que ducta de éste.CAPITULO SUMARIO Venida cilidades (|ue dfl Liívnciutl» IV investidnra de visitador. quietud de los vwinos y nuevo llamamiento hecho al golM'niador. en est^» país. — Refugio que buscó catedral y después en los ])ndres jesuítas. Tentativas j)ara abrir la Sala de Armas.

el Lie. Regreso del gobernador. . tuvo en esa indel país. él la y el el (1700) tranquila y aun monótona. Oficios divinos el jueves — — — Su séquito. ocurrióle la idea de pasar á América. Favorecíanle importantes padrinos en la Corte. provisor observaron en camino. don Fran<íisco Grómez de la Madi-iz. Pretensiones del obispo. para servir por acá algún cargo. Pretendía ese sujeto obtener en Valladolid ó en otra ciudad de la Península una plaza de oidor. tredicho. hombre tan audaz como intrigante. como después logró averiguarse. — Señalamiento de lugar para residencia temporal del visitador.— AMÉRICA CENTRAL bemador. — — — — — — % La marcha el ^ — Viaje emprendido por Madriz. Comuniéste — — — — — — Conferencia celebrada entre los oidores y el obisdades de religiosos. si se quiere. — Conducta que y viernes. — Reflexiones. Término del enpo. cuyo desempeño lo habilitase para el triunfo de sus aspiraciones en España. Precauciones que se tomaron. Disposiciones tomadas para el regi'eso del gobernador y de Duardo. do á la Audiencia por la Madriz. Bartolomé de Amézquita. funcionario hostil al Sr. que rara vez se experimentaban acontecimientos ruidosos. Llegada de los viajeros á Tehuantepec. al venir á Guatemala. con la investidiu'a de visitador. nombramiento que apenas podía justificarse por la necesidad de poner remedio á ciertos hechos en este país acaecidos y que no eran de gran significación. 59 Extraño manejo del rector de los jesuítas. Entrada de este Entredicho fulminado por el obispo. á quienes fué fácil proporcionarle el nombramiento con que se presentó en Guatemala. D. cuya comisión se concretaba á ciertos asuntos detallados en la real cédula de su mandato. Conferencia de y del prelado con los oidores. armáronse y consiguieron su objeto. y. en tentona parte principal un individuo de la Audiencia. Actitud del público. y faltándole antecedentes para ello. por salvar de la cárcel á unos cabos que en ella estaban detenidos por faltas de subordinación. se alteró el año de 1700. iiltinio en la ciudad. el Lie. Convenio ajustado para la partida del visitador. Reunión Ridículo pliego enviade gente en el colegio de la Compañía de Jesús. turbando momentáneamente el orden público. En junio de 1697 se habían amotinado en la ciudad de Guatemala los milicianos del barrio de San Jerónimo.

era un in<'idente del que nadi<? se Pero hay hechos destina<los á realizarse. al dicho mineral un empleado que corrigiese tales alnisos. así como al juicio á que debía someter á los oidores Améz(juita y Ozaeta. de las Navas. Sánchez de BeiTOspe. si por excusar el favor otorgado al juez Sr. . Gómez no se hubiese creído preferible después.arácter habían visitado anteriormente este país otros sujetos. en las ricas minas del Corpus de Hondin*as se habían cometido fraudes contra el real erario. y logi'ó ])ara sí el cargo el referido Sr. Sánchez de Berrospe envió. La elección de encierren el germen del mal. gobernador Con este iiltimo había tenid(> tani])ién algnnas desavenen- cias el anciano Sr. como indicado queda. y hubieran |M»dido ir allá á responder de su condu(^ta. no fué efecto del mérito del nom))rado. en cum[)liniiento de su deber. no sólo portpie los fraudes del mineral del Corpus estaban ya reprimiíMidose. sino resultado forzoso de un conjunto de circuntancias en <pie la ambición del pret(?ndiente y la docilidad de sus padrinos sirvieron de principales resortes. ainique el Sr. Puesto todo en noticia del Consejo de Indias. ])ero no se le daban poderes para apartar del mando al Sr. (lómez de la Madriz. acusados ambos de turbulentos. Sán(íhez de Berrospe. (pie liqui se les tomara la residencia. sino j)or(iue los oidores delin(nientes habían sido llamados á Madrid. y en lo que concierne al motín del barrio de San Jerónimo. en quien ejercía funesto influjo su sobrino el ambicioso pro- Además.>(» Hi^^iuiUA J»K LA del reino de (luateniala. por más que la persona qxuí vino cím tal fin á este país. ni jmra atribuií-stí jurisdic(rión en otros Innecesaria. venida de aíjuel funcionario. bió aguardarse. y su comportamiento no dio motivo á conmover la confianza piiblica é inípiietar á la sociedad. Sáncdiez. parecía la negocios. por el contrario. habíanse conducido con el es])íritu de justicia y moderación que de ellos devisor eclesiástico Sr. Limitábanse sus facultades á los indi<*a<los puntos. obispo de la diócesis. a<'ordaba ya. Con análogo <. discumó aqiud alto cuerpo que era menester mandar á Guatemala un juez pesquisidor.

prestarle todo el apoyo que fuese menester. amigo. y descaradamente más tarde. de las mujeres. pero no por eso dejó éste de escribirle felicitándole por su llegada. llegado tres días antes. valiéndose del concurso de muchos individuos. informes apasionados contra el capitán general. sin pérdida de tiempo. sino. A CENTRAL 61 la El cisco 1? de Enero de ITÓO estaba ya en del reino de Gruateniala. y en tal sentido se manejaron el gobernador del reino y demás funcionarios. gobernador y presidente de la Audiencia. diéronse á concertar sus maquinaciones. quienes. cuvo número aumentaba visiblemente. Súpose oportunamente acá su desembarco en Veracruz. don Gregorio Carrillo y Escudero y el Lie. Correspondía á la Audiencia de Guatemala. urdiendo ya con anticipación la trama en que ellos mismos debían perderse. Como la dice el cronista Jiménez. don Pedro de Eguaras. y en particular del oro y de la plata.AMEKK. Vinieron con el visitador dos oidores. don Gabriel Sánchez de Berrospe. y los oidores Ozaeta y Amézquita le enviaron al camino. hombres distinguidos. Cuando entró en la capital estaba de ella ausente. con disimulo al principio. con el nombramiento que se le en España en Junio de 1699. Enfermo el señor Berrospe. el Dr. voMóse pronto á ese lugar. orde- Madriz muy . en virtud de los despachos dichos. aun con menoscabo del real servicio. Sánchez de Berrospe. para conceder el pase á los reales despachos del juez pesquisidor. entre otros del inquieto provisor señor Sánchez. á quienes nunca pudo aquél enredar en sus torcidos exjíidió Gómez I propósitos. más bien. tomando baños en Escuintla. con excepción de Ozaeta y Amézquita. Gómez de dado á bureos y fandangos. no embarazar al visitador en el desempeño de su mandato. era el Sr. y libres de la presencia del mandatario en la ciudad el visitador y sus secuaces. que á toda costa deseaba adquirir en estas tieiTas. y cinco días después tornó á la ciudad. consiguientemente. ciudad capital don Fran- i I I I |! I de la Madi'iz. el Sr. pues por tal motivo había estado en Escuintla. á fin de que pudiera comenzar á ejercer sus funciones.

aun cuando fuesen otras sus intenciones. le exigió doscientos pesos. recibiólos de éste. saber que cuando el señor la Madriz sahó de la ciudad de Guatemala pudo llevar más d(. y obrando sin escnipulo. Resultado de tales la confusión que en la ciudad y aun en las jirovincias sobrevino. y marchó á la ciudad capital. pero su presencia en ella no fué bastante á impedir los desafueros del juez pesquisidor. á despecho de la puntualidad del escribano. No chocará. y al día siguiente. en tal vii-tud. era éste un hombre de bien. acudió. sin jurisdicción al efecto. éste estaba recogido. sin embargo. y no vaciló en sei-virse hasta de sujetos de malos antecedentes. en mala hora venido á (tuatemala. tan favomble al alivio que buscaba. Guillenno de Pineda. ])idióle aquél que le entregara ciertos autos. en su mayor parte obtenidos por medios reprobados. pues hasta las mujeres casadas eran víctimas del s^ñor d»' 1m M. siendo ya las o<*ho de la noche cuando llegó Pineda á casa del señor de la Madriz. dio libertad á algunos esclavos. haciendo así efectiva la multa. y notificó á Ozaeta y Amézquita autí) de resino prescindía del lleno de sus deberes.62 HISTORIA L»E LA nó el mismo visitador. y eso en muy breve plazo. el cometido en el es(?ribano real. Abandonó ]M)r s«'gunda vez v\ svíun' Hen*osj)e el pue- blo de Escuintla. Comenzó después á jn-opalar (|ue traía invalides facultades. estimado de todos por su honradez. pues estaba resuelto á no perder auxiliares de tanta importancia. roninináiHlolo con multa.-idri/. para «jiir restableciese la calma. dencia. pues no perdía ocasión de acrecentar su caudal por medio de extorsiones. Entre los abusos de ese funcionario puede citarse. llegó el desbarajiiste á tal extremo que fué preciso llamar al gobernador drl reino. en cuyo poder paraban. para que se creyese que para siiber alguien le era hostil. que se excarcelara á un individuo detenido por faltas bien comprobadas. á buscar al oidor Amézquita. eligiendo entre ellos sus es])ías. cuarenta mil pesos. por ejemplo. . ípic las requería de si maniobras fué amoit»s. y como no los tuviese. y los llevó al visitador antes de expirar el plazo al efecto asignadí). atligido.

y encontraba en ese medio un recurso fácil. Las multas eran su procedimiento favorito. trató de ladrones á los oficiales reales. fué victima del carácter insolente del terrible juez pesquisidor. El contador mayor. mas el cronista fray Francisco Jiménez y otros indÍAdduos de dicha comunidad desbarataron el plan urdido. abrogóse en esa junta facultades que distaba mucho de poseer. é hizo creer que estaba autorizado para la remoción de provinciales de institutos monásticos. Tantos desmanes debían obligar á los vecinos de la capital á ponerse en guardia para conjurar la tormenta que tan pavorosa se mostraba. y en vez de oírlos y atenderlos. á la que se le invitó á asistir por mera cortesía. sino hasta con personas de alto rango. los amenazó con graves castigos si no se sometían á lo ordenado.AMÉRICA CENTRAL 63 Era tal su audacia. acudieron éstos inmediatamente á quejarse ante él. al señor . afirmación tan injusta como torpe. en el que gozaban de derechos que les eran disputados por los padres jesuítas. y dictó disposiciones inicuas contra individuos del Comercio de Guatemala. pues aquellos empleados se manejaban con probidad. que en una junta de Hacienda. que lo molestó y vejó de todas maneras. no sólo con la gente de escasa importancia social. Llamaron. Su amigo el oidor Amézquita trabajaba contra el jefe de los dominicanos. quería enriquecerse. pues. se apoyaron éstos en el juez pesquisidor. Tenían los fi^ailes dominicanos un litigio en curso ante la Real Audiencia. que había ofrecido favorecerlos en el negocio. sólo consiguieron enajenarse por sus intrigas la voluntad del público. y pudieron presentarle en el acto los libros en que constaban las partidas de lo que poco antes se había remitido á la Península. empleado pundonoroso. acusándolos de no haber remitido fondos al gobierno de España en los últimos diez años. También en lo eclesiástico atribuíase poderes. y en lugar del triunfo que pretendían. Como siempre. y obtuvo que en perjuicio del provincial de esa orden fuese presentado un escrito al visitador. por causa del "ingenio de Anís" de Amatitlán.

habría sido necesarío contraiTestar con la fuerza atinada al juez pesquisidor. gobernador del reino de íluateniala. se le retirara la ^aiardia. que odiaba al fíobeniante. yendo nnicbos a encontrarle hasta Ciudad Vieja. y quería deshacerse de él. aunque. á quien coiTespondían pero éste. y lo recibieron todos con demostraciones de jiibilo. AcatíS.s. en la que no ])asaban de dos los oidores disidentes. (»)edeció el desgraciado gol)enia<l(»r. los que . es decir. Había llegado este últinuj á adueñarse de la . El 19 de Febrero expidió éste la orden dicha. el referído gobernador la providencia expedida. merced al [loder (pie tenía usurpado. alejándose de la capital . Comenzó el visitador retirando al señor Sánchez de Berrosj>e la piardia del palacio. <*on aireglo á la orden dada al s(»iior la Madríz. pero para conseguir que prevaleciese lo justo y conveniente. é inhi)Mén<lolc del cono- cimiento de causas de importancia. s<'ñalándole el pueblo de Patulul para que allí residise. celoso de sus delH'res. Indignado éste por la conducta decorosji del ííobcnuulor Sánchez de Hcrrospe.sus gratuitos enemigos. y sintieron t(»dos la providencia de que era objeto. enemigo delconíiicto que hubiera suscitado al convocar á las milicias y á los vecinos para filas sostener los fueros de la ley. pues.64 HISTORIA DE LA Hánchez dv Berrospe. y en las de la legalidad por ese alto cuerpo representada se encontraban además los otros funcionaríos público. pendientes de la resolución del inhibido. por evitar diticultades. fun<lándola en el mucho séquito (pie el indicado gobernador tenía en la ciudad y que embaraziiba al señor la Madiiz rn el limo (\v sus efecto por el obligaciones. tuvo que convenir en (pie . que estaba nuevamente en Eseuintla.spe. lo <iue no fué del adrado del señor la Madríz. vino el mandatario. dictó contm él un auto de c(»ntinamiento. no se sometió á tantán exij^encias. no obstante su falta de salud.siluación. sólo la celebraron . y á tal extremo no (puTÍa llcgai* el señor Sánchez de BeiTo. V(»rdad es que el derecho y la justicia estaban de parte de la Audiencia.seguían las banderas del visitador.

y ñándose poco. de los caprichos del déspota que hacía sentir su omnipotencia en el gobierno. y multitud de personas. y los redujo á prisión en obscuros calabozos de la cárcel. ejercía ya dominio absoluto en esta colonia. sintiéndose cansado. juguete ya. en una de las puertas de la iglesia catedral. que lo estimaban. Fuera de sí el que de tal modo era atacado. por un pretenso derecho })ropio. capitán general á la vez y presidente de la Audiencia. mandó prender á cuatro respetables vecinos. proditorios de aquel sujeto podían más fácilmente desarrollarse desde que estaba eliminado de la esfera administi*ativa el gobernador del reino. ó nada. Eguaras y Carrillo. y omitiendo la averiguación del caso. seguido de escasa servidumbre. de lo que hicieran los oidores Duardo. im- . Pocos días después de la partida del gobernante apareció al amanecer. en la fuerza miLos planes litar y hasta en los negocios eclesiásticos. á quienes se había ya ganado. resolvió permanecer allí. que denunciaba las sumas de dinero que por varios conceptos había percibido el visitador. al que supeditaba quien. Marchóse á Patulul el señor Sánchez de Berrospe. fueron á encaminarlo hasta Ciudad Vieja. sin alimentar ya en el camino ilusiones respecto á las miras del insolente usur})adoi>. y buscó refugio en el convento. sin empeñarse en galvanizar esperanzas muertas. que todo lo temía de quien no se cuidaba de lastimar derechos y comprometer intereses. á juicio de aquél. un pasquín. porque. eran casi impotentes para destruir los elementos conjurados contra el régimen legal. como si fuesen reos de lo que él calificaba de criminal atentado. Consternado quedó con tal acontecimiento el vecinda rio de la ciudad de Uuatemala. Con tal proceder subió de punto la inquietud de la gente. al encontrarse y en Panajachel. más que antes. en la justicia. Hizo el YÍaje á jornadas cortas. para que no se le obligara á continuar hasta el pueblo que para su estancia se le había señalado. Eran para él aliados poderosos los milicianos del barrio de San Jerónimo.AMÉBICA CENTRAL 65 I I I í ^ f ${ ^ con destino á Patnlul.

Los amenazados no hicieron caso de tan absurdo procedimiento. cuando más adelante quiso el visitador abnr la Sala para annar á los del ban-io de San Jerónimo. Así [)u'es. inclinándose ya algunos al abandono de la ciudad capital. <|ue ni á los oidores respetaba. Enfurecióse el intei'pelado al escuchar la pregunta. y el señor Duardo. Hizo. Contaba.sidida por el señor Duardo. ó por apoderado.-^timoTiio . ordíMiMT-oíi <|ii<* •'! de Cámara t<mKt<" t.sobre el envío de fondos á Vcracniz. y atribuírselo. porque eran ellos los (jiie ejercían el gobierno. inspirados por la perversidad. aplic()se á contenerlo. publicó el 26. en tal virtud. revistiéndose de la auautoridad (|ue se le quería aiTebatar. pre. la culpa))ilidad que les resultase en el motín de l(i97. «•«•vil»ano se empeñaba en no el funcionario que Firmes en la línea del deber. con esos auxiliares y con muchos malvados que se le fueron uniendo. á (juien con-espondía guardarla. ante aquel alto cueiix). })ues no pensó en ello. como á su tiempo s*» dirá. La medida era tanto más necesaria (manto que los vecinos estaban muy inquietos. libei*tándo8e así la población de las arteras asechanzas que por ese medio forjaba el infatigable funcionario. un edicto en el que anunc'iaba la pesquisa á que iba á someterlos. y lejos de contestarla. no pudo conseguirlo.<Jt> HlSTüIilA DE LA portándole poco inquirir. le cuáles eran sus píideres. puso en la cárcel al capitán (pie [)or oi'den de la Madriz había hecho el cambio de cernidura. pues. pero el visitador mandó cambiar la ceiTadura. veía con disgusto tales manejos. que lo supo. Audiencia de los desafueros del señor la Mapues los trató de ladrones en una junta (pie se celebró . para aterrorizar á los oidores. prinei})al objeto de la comisión que lo trajo á Guatemala. que se le notificase (24 de Mai*zo) una [)rovisi(>n di(?tada por la misma Audiencia y que t(*nía ]K>r objeto preguntarla Cansada driz. obligándolo á aeiidir [lersonalmente. La Audiencia. para poder servirse de aquellos elementos de gueiTa. La llave de la Sala de Anuas estaba en poder del mismo señor Duardo. y lo despojó de la nueva llave que tenía.

El sábado. creyendo que era el señor Duardo el autor de tal providencia. penetró en la ciudad. que ejercía tales funciones desde que se había ausentado el señor Sánchez de BeiTospe. que estaba en Rabinal. de robo de oro y plata de las minas del Corpus. en reemplazo de otros individuos á quienes quería separar de ella el juez pesquisidor porque no le eran favorables. disponiendo que fuera á notificársela el secretario de Cámara. confiriendo á aquél la investidura de presidente de la Audiencia. víspera del domingo de Ramos. que tan próxima estaba ya. que se hallaba en San Antonio^ y al oidor Ozaeta. si ese nombre merece quien por una ridicula farsa empuñaba ya el bastón de tal. siendo esos días especialmente destinados al recogimiento y á la devoción. que no perdía tiempo. pero temiendo éste el encono del notificado. dejando en paz al visitador. retraídos. haciendo uso de su energía. contestó que valía más dejar el asunto para después de la Semana Santa. gobernador y capitán general del reino. para no ser visto. y continuara en su criminal conducta^ libraron los oidores segunda provisión. solicitó desempeñar su encargo en compañía del oidor Eguaras. respectivamente. Engañado con esas palabras el alcalde de Corte. llegando hasta acusarle. con el señor la Madriz y con gente armada. se presentó con tal objeto (Iv de Abril) ante el señor la Madriz. pero éste. por sí ni por apoderado. alcalde de Corte. hizo llamar en el acto al oidor Amézquita. calumniosamente. expidió un auto el visitador. y la Madriz. Tenía por objeto el llamamiento reponerlos en la Audiencia.AMÉRICA CENTRAL 67 de tan singular edicto. y al encontrarse allí. retiróse. deseoso de adormecer á la Audiencia con promesas capciosas. . comenzó á servir su cargo dirigiéndose. y el oidor. éste. Pedro Pereira. en aquellos puntos. enderezó contra éste todo su enojo. No hubo en ello dificultad. El nuevo mandatario. con motivo del juicio de residencia que se les había notificado y que no había propósito de poner en ejecución. Como no compareciese ante la Audiencia el visitador. por la noche. en sustitución del señor Duardo. el oidor Amézquita. pues meditaba un golpe atrevido.

.08 á la media noche. oficial de Caballería. decidiéronse á romper la ceiTadura. y previno al señor Duardo que partiese preso para Soconuzí'o. acababa de ser víctima de la inopinada orden de confinamiento. Sometióse el oidor. deseosos de sostener la majestad de la ley. esposa del oidor (jut. y entregó la (jue tenía. que no era la apropiada al intento. que no era ya la adecuada al objeto. y reunidos todos. pues la iH^cesitaba jmra annar á los del barrio de San Jerónimo. alejándolo Llegados á dicha casa. guardóla el visita<lor. cayó en manos de sus persetaiidon^s. el señor Duardo. (juedando en gran consternación las |)ersonas de su familia y servidumbriv He<dio esto. que nada bueno esperaba del señor la Madriz. tuvieron que abstenerse de ese paso. fueron en busca del visitador. y que se levantara el amo para recibirlo. para ver si lo contenían en la pendiente por •donde se precipitaba. la señora de Duardo. pero no pudiendo seguir adelante en la evasión. pues la útil paní el caso estaba en poder de otro empleado. sí'guidos lie muchos de sus parciales. á taba de capturar y HI8TOK1A DE LA <*asa del señor Diianlo. pasaron Améz(}uita y el visita<lor. vistióse aí^eleradamente. á quien se traasí mandar á Soconuzco. y se puso en fuga. Entretanto. pero temerosos de alannar al vecindario. quienes. llamaron fuertemente á la puerta. Pidióstde la llavt» de la Sala de Armas. cuando ya circulaba por las call(\s alguna gente que iba á la í-atedral. salta nilo una tapia. á otros individuos del cuei-po municipal y á varios respetables vecinos. que estaba prepamdo con la escolta j>ara <'<»nducirlo al lugar de su confinamiento. dio aviso de aquella violencia á los oidores Eguaras y Camilo. á a)>rir la Sala de Anuas. comprendiendo que era víctima de aljjo muy ixi*ave. á las órdenes de Antonio (xonzález. y no pudiesen servirstí de la llave. mas como ocurriese tal cosa á la madrugada d(d domingo de Ramos. á tiii de (pie no se turbase el reposo del teatro de los sucesos. y dijeron al mozo que salió á abrir. creyémlola utiliza))le. y salió de su casa. hicieron convocar inmediatamente á los alcaldes. que venían con un correo de Nicarajrua.

que presentían una profunda perturbación. en la ciudad lo que estaba ocurriendo. sabíase ya se acto continuo al palacio. uno de los parciales del señor la MaNo pudieron driz y otro de los sostenedores del orden. dos individuos. estaban empeñados en la Plaza Mayor. y dijo al pretenso gobernador que le suplicaba se moderase. qué significaba aquel alboroto. y penetró en la sala con Carrillo y Amézquita. preguntando con aire de supremo jefe. darse. favor al rey en su Real Acuerdo. y le previnieron que entregara el bastón al mismo Carrillo. diciendo que le obedeciesen á él y al presidente de la misma Audiencia. le hubiese conferido el mando. y se diera por preso. Obede- que iba al frente del gi^upo. frente al templo. y acudían muchas personas á rodear á la autoridad legítima. en cuya puerta estaba Amézquita. el oidor Eguaras manifestó que en Acuerdo se determinaría lo conveniente. y empezaron á gritar: /(ivor á Id Justicia. pues ignoraban que como tal hubiese sido nombrado x>ocas horas antes el oidor don Bartolomé de Amézquita. porque los que con él iban eran leales vasallos del rey. y dando órdenes para que se retiraran todos. Acuerdo. y comenz(') á amenazar al Dr. con dos pistolas. Carrillo. Al escucharse tan ruidosas voces en la catedral. provisto de su bastón de gobernador. principió á salir la gente que allí asistía á los divinos oficios. I El amenazado. expresaron los dos primeros al último la extrañeza de que el visitador. es decir. alarmada también por la riña en que. menos en los días de la Semana Ad- vertido el señor la Madriz de la aproximación de aquella gente á su casa.AMÉRICA CENTRAL público y 69 Santa. Carrillo y sus compañeros no sabían quién era ese presidente. procedió á hacerle el requerimiento en . á k) que contestaba el visitador con insultos en alta voz. una en cada mano. con cuchillo en mano. salió á su encuentro. y encamináronMientras tanto. sin acobarnombre de la Audiencia y de la Ciudad. á CaLlegaron éstos á la sala del Real rrillo y á Eguaras. sin facultad bastante. ya enton(^es (M)ntenerse Carrillo y Eguaras. pero don Sancho de las Asturias y Nava habló por los del gi'upo. Una vez allí los tres.

do este episodio de nuestra historia colonial. El señor la Madriz. con guardia de soldados á la puerta. doiidt^ se le rediijá prisión. con presencia de la actitud de los oidores. que echaran ¡Cuántos hay que. i-csi• . y niandósele á su casa. concejales y vecinos. haciéndose llevar en la silla de manos del prelado. Ii. se asiló en la iglesia catedral. suscitóse entre los fieles un sord munnullo. desde el confesonario en que estaba. y al observai'el peligi'o que coma el señor la Madriz. <?er Carrillo y para precaver otros escandalosos sucesos. que fué creciendo hasta parar en gi'itos de par te de los que creían que el alevoso funcionario se projx)nía atacarlos con las pistolas que llevaba.msí «losíicnto.hmc. remolinái'onse las gentes clamando á Dios. providencia sugerida por las cir- cunstancias. ignoran del templo ese perro rabioso.^ años. por mied< de ser sorprendido en la calle. el obispo señor d* las Navas. hizo sacar precipitadamente de la cama á su anciano tío. dispuse amiar todas las (compañías de troj)a para üfuarn* el Real Palacio y asegurar el sosiego contra las tentael tivas de los amotinados. cuando el señor la Madriz prendi«» al oidor Duardo. buscar refugio en el colegio de de los padre resolución la jesuítas. para proteger al visitador. Hay que saber que. pues número de éstos aumentaba visi- blemente. y acompañándose de éste y de muchos de los clérigos que por allí estaban. complicado en tan tenebrosas ma<{UÍnaciones. que era de los que promovieron el motín con sus manejos contra el régimen legal. y lo condujo en una silla de manos á la iglesia Tomó éste entonces catedral. al entrar. y un canónigo de<ía en voz alta. acababa ya aquél de expedir orden para que el rapitán general señor Hánchez de BeiTospc. y se trasladó á ese edificio.i<f HISTOKL\ DE LA <áó Amézquita. en ella. no se inwi^ii nan que en la hoy des¡ei*ta y melan<M)lica ciudad del valíde Panchoy pudieran haber ocurriil»). vislumbrando el término á ipie sus desaftieros lo conducirían. había estado en guardia toda la noche. tan extrañas peripecias! El provisor eclesiástico señor Sánchez. En sejíui da.

que había recobrado su libertad. M. tales conceptos. y encontrándose los oidores Eguaras y Carrillo en la sala del Real Acuerdo. Cuando se hubo retirado el obispo supieron los oidores que en el edificio de los padres jesuítas se reunían. así como por los vecinos principales. pero todos le contestaron que no se irían. un ofi•cio en el que les decía que sus procedimientos contra Duar- ñías que aun no lo estuviesen. porque estaban allí como buenos subditos del rey. presentóse allí el padre rector del colegio de la Compañía de Jesús. Estando ya el palacio guarnecido por tropa. que también acababa de llegar. dando muestras de escasa discreción. y. por medio de Amézquita. y las cajas de los fondos públicos. comenzó á aplaudir la conducta oficial de don Francisco Gómez de la MaEstal)an muy enconados los ánimos de los que oían driz. como antes se dijo. Hallábase. solicitaron que se les permitiese conferenciar con los oidores en la sala del Real Acuerdo. los milicianos del barrio de San Jerónimo. accedióse á lo que pretendían. además de muchos clérigos y frailes. -apoyado por los jesuítas y por muchos individuos de inquieto carácter. No prescindía de sus planes . pero el condenado á tan vejatoria pena. lo mismo que los soldados de las compael astuto juez pesquisidor. fuese llevado con grillos y escolta á la provincia de Cliiapa. pues. se encontraba. Este. y envió por la tarde á los oidores. habría salido poco airoso de su aventura el mencionado padre rector. y un rato después salió el señor obispo diciendo que se retirasen los presentes. y no se atrevieron á extraerlo de allí los encargados de cumplir tan peregrino mandato. y el señor obispo. todavía en Panajachel ese alto funcionario al ocurrir en la ciudad de Guatemala las emergencias del do- mingo de Ramos. y calculando que se trataba de resistir á la autoridad. para custodiar á los ministros del Real Acuerdo. el archivo. I í f « ^ I § y si no intervienen respetables personas.AMÉRICA CENTRAL 71 dente en Pauajaeliel. otro sacerdote que lo acompañaba. el sello de S. previnieron que se armasen los vecinos presentes. en el convento de aquel lugar.

(L' HISTORIA DE LA do y SU manejo en otros negocios estaban justificados por la urgencia de prevenir la conspiración (con que soñaba sin duda) que contra él y en menoscabo del reposo público venía tramándí>se.Jerónimo Duardo. Tan singular provisión fué finnada i)or la Madi-iz en el colegio de la (*ompañia de Jesús. sin decidirse por unos ni por otros. noticioso de términos de aquel oficio. para encauzar mejor las irosas. se resídvió más y más á rodear á los ministros de la Audien(da. y cuando estuvo allí. destinadas á traer y proteger á los fimcionaiios dichos. pues. Ordenábales. cuando proveía auto. gobcniadín* sf»ñor Sánchez d(* Berrospe y al oidor don Juan . y pidió que se hiciese volver á la ciudad al capitán general.. (d 4 de Abril de 17(H). llegaron hasta él. < los . pero se le mandó que se presentara en la sala del Keal Acuerdo. cpie se detuviesen en d camino en que estaban. represcntant(»s de la ley. y autorizmla por los escribanos Gamboa y ArLn'K'llo. pérdida de tiempo se organizaron dos secciones de tropas. agi'egaba que. orno bien se concibe. libertándose así del artero visitador. del provisor eclesiástico señor Sánchez y de tantos otros auxiban^ de la facción promovida. quienes. (á los oidores) bajo severas penas. lionil>r«' tímido. (Conminaba también con castigos diversos á los alcaldes y regidores. si no caml)iaban de conducta. siendo todo esto causa del tiunulto (xmrndo. con an-eSin glo á las manifestaciones públicas sobre este punto. y reconociesen como jefe del \m\s al señor Amézqiíita. con espadas desnudas. El fiscal de la Audiencia. había estado apartado de los sucesos. se le hizo contribuir al auto que los otros ministros proveyeron para que tomasen á la ciudad Sánchez de Ben'ospe y Duardí). para que los oidores se congregasen en Acuerdf). para expí)nerles las providencias que había to- mado soV)re aípiellos asuntí>s. fué sorpn»ndido cu su casa de habitación i>or Carrillo y demás compañeros. el piiblico sensato. motivos suficientes pai-a obligarlo á poncM'se en actitud defcMisiva. por la mañana. de su taimado teniente el oidor Amézquita.

prohibiendo toda manifestación. hicieron llamar allí á los individuos de las comunidades religiosas. en mañana del día siguiente se ha- J liaba ya en la capital con I al Real medio del público alborozado. apercibidos á la lucha á que se les provocaba. y á las ocho de la Palacio. dirigióse éste el acto el bastón de para ejercer gobierno hasta tan- to que llegase el señor Sánchez de Berrospe. á quien arrancó de manos de sus conductores. concentrados en el colegio de la Compañía de Jesús como en su cuartel general. para sobreponerse al enemigo. . que venía detrás y era el encargado de favorecerlo. Entró Montúfar poco después en Patzum. Duardo. envió comisionados á rogarles que pasa. y otra á las órdenes del oficial de igual grado don Lorenzo de Montúfar. las campanas^ de los padres jesuítas y luego las de otros templos pero no se escucharon las de los frailes dominicanos. poco dado á escándalos. ó más bien. mandó cerrar el campanario. pero los oidores. hicieron armar mayor número de soldados. para imponer de ese modo á la Audiencia. Pusiéronse en marcha por la tarde las dos divisiones con sus respectivos jefes.AMÉRICA CENTRAL 73 I al mando del capitán don Juan de Langarica. llegaba por él. cuyo prior. para conducirlo á la ciudad. Queriendo contar la Audiencia con el apoyo de los frailes dominicos y de los franciscanos. cumplió con su una I orden. El visitador y sus parciales. y empuñó en el jefe. trasladándolo á la casa del convento. mientras Montúfar. y al llegar Langarica á Patzum encontró preso en el edificio municipal de ese lugar al señor Buardo. que anunciaban el entredicho que había acordado el obispo señor de las Navas por siniestro infiujo de su sobrino el provisor señor Sánchez y de otros clérigos que discurrieron ese arbitrio para ver si así alcanzaban el triunfo deseado. I Al ocurrir esto oyéronse las campanas de la catedral. para contenerlo á la vista de la fuerza moral y material de que disponían. que no habían acudido con las otras comunidades al colegio de la Compañía de Jesús. presentáronse en aquel lugar los llamados. Poco después sonaron en igual sentido y con violencia.

meditaba nuevos trastornos. en señal de baberse alzado v\ entredicbo. tan codiciado por él. dejóse guarnecida la plaza <*on tropa y piezas de artillena.on el gobernador señor Sánchez de BeiTospe. y se estimó oportuno (. á la sala del Real Acuerdo. para satisfa<'erle de algiín modo. males. donde estaba cí)n los demás oidores. que fué recibido con muestras de júbilo en la poEl día siguiente pasó el señor obispo á visitar á blación. ese alto funcionario. (íon el de los canónij^os y con la mayoría de la población. y ese paso contribuyó á robustecer el impeno de la ley y disipar la pública inquiepeta))le. quienes. fuertes con ese auxilio. y convino en sala del Real Acuerdo. Aceptó el an-eglo la Audiencia. prestando un buen servicio á la causa púEn í'uanto al provisor señor Sánchez. Accedieron sin dificultad aiiuellos y su presencia fué un lenitivo para el lacerado corazón de los oidores. y mandaron á suplicarle que lleji^ara otra vez á la Acudió el prelado. Con la mim de prevenirlos se comisionó al maestre de «•ampo don Saiicbo Alviirez de las Asturias. ofrecióselé blica. mientras el monarca acordaba lo conveniente. persona res- obispo f^ñor de las Navas. quien pudo obtener lo (|ue se deseaba.onf(*rir td encargo dicbo al señor de las Asturias. Sáncbez. poco satisfeclio de tan inesperado desenlace. El capitán Langarica ejecutó fielmente la comisión que se le había dado. para y lo mantuviese firme en favor del convenio concertado: era muy voluble de carácter el jefe de la dió<'esis. y en la tarde del martes entró en la ciudad capital <. agi*egando que el visitador estaba dispuesto á cesar en sus funcicmes y restirarse (bd país. nuiy 4|U<*rida del que coiifei-enciara (íon éste . el curato de San Sebastián. pre«•aución necesana. estaban en aptitud de mantener incólume la causa de la El obispo podía sei'\'irles para evitar mayores legalidad. No o))staiit(* lo pactado sobre el parti<'ular. y el obispo dispuso que se diese un re{)ique en todas las iglesias. porque el provisor eclesiástico señor relijíiosos. la necesidad de restablecer la paz.74 HISTORL\ DE LA sen al Real Palacio.

sino para los que (piisievan acompañarle en el viaje. y se le dieron cuaCon poca actividad tro mil pesos por cuenta de salarios. 75 Mas no por dad los oficios divinos el jueves eso pudieron celebrarse con solemniy viernes santos: escasa S ÍEl en esos días la concuiTencia de fieles á los templos. y lo más sensible fué que se llevó. y además. entre otras cosas. cerrándose éstos al anochecer. la plata y demás objetos que representaban las granjerias que en tres y medio meses supo hacer en el país. el provisor Sánchez y otros clérigos. es decir. al fin. notificósele también que se le proporcionaría escolta para su resguardo. llevando éstos y aquéllas el oro. los amigos del orden. yendo con él una escolta de treinta soldados. la mayor parte de los habitantes de la ciudad. cuyo conocimiento se había arbitrariamente avocado. contemplaron con regocijo su partida. abandonase la ciudad y saliese del país. pesar de todo. y omitiéndose las procesiones acostumbradas. respetando su palabra. dando gracias á Dios al verse desembarazados del revoltoso que se marchaba por la vía de Chiapa. El tren que con él iba constaba de treinta muías y sesenta indios. aplazándola por un motivo ú otro. varios vecinos de la ciudad y algunos delincuentes patrocinados desde el principio por el mismo visitador. fué así efectivamente: entreteníanse. actuaciones de asuntos en curso. f procedía el señor Gómez de la Madriz respecto de sumarcha. entre ellos Francisco Sequeira y Antonio del Real. para enterarse del contenido de El provisor señor Sánchez. con su equipaje. f^^é A : .AMÉRICA CENTRAL tud. hijos de Nicaragua y prófugos de aquellas cárceles. perdía el tiempo fingiéndose delegado de su tío el obispo. Bien se concibe que un hombre de tal carácter y compañeros como los que llevaba. partió el miércoles de la semana subsiguiente. real provisión de amparo. en ir despojando de las valijas á los correos que encontraban. pero. y le ofrendó salvoconducto. no dejarían de cometer abusos en el camino. por precaución. sábado trató la Audiencia de que el visitador. no sólo para él. tampoco los oficios y cartas. pues aun le quedaban en ella prosélitos.

y trabajar por obtener la mitra de Guatemala.76 HISTORIA DE LA do en practicaba visitas en las parroquias del tránsito. logi'ó éste. ordenó al visitador que se apartase del camino real y fuese á residir en un punto designado al efecto. y en el que no faltan pei*sonajes bullangueros é incidentes de interés. para quien nada valían los fueros de la razón significaba el precio de la conciencia pública. y qiu' poco después realizó con el intento de favorecer la causji del señor la Madriz. á la lionradez la perversidad más dolosa. dando siempre escándalos en los lugares en que tocaban. aunque. y lo peoí* es que su alejamiento de esta tieiTa no l)astó á devolver á Guatemala el apetecible imperio de la paz. puso nada y en peligi'o los derechos sociales más sagitados. á la moderación la osadía. El comportamiento del \isitador inteiTumi>ió por modo bi'usco 1a rí^iriilaridad y (A sm^íí^^^o pti la existencia pú(•) Jiménez. No extrañe el lector lo detallado del relato: es necesario proceder así cuando hay de por medio hechos de cierta magnitud. pasados algunos meses. introducirse nuevamente en tieiTB de Guatemala. de e. como ya se verá. (pie para sí pretendía desde muy atrás. pues quedaron génnenes de amargos odios. Llegados á Tehuantepec los ^^ajeros. para oponer otra vez el desorden al orden. en tanto que el gobierno de España decidía lo que creyese conveniente sobre este negocio. y que sólo la acción del tiempo pudo aniquilar. continuaron liacia la ciudad de Méjico. (i<')incz <lc La desordenada conducta de don Francisco Madriz. pero informado de todo aquel viiTey. exigienellas sumas de dinero para proveerse de los fondos necesarios al viaje que pensaba hacer á España. que producían tristes fi-utos.sos que rara vez ocuiTÍan por acá en la época colonial. (*) Quedó el ten-itorio guatemalteco libre de la presencia del insolente juez i^esquidor. . Es este mi drama no concluido aún. época caracterizada por la <-a]!na y <»! íespeto á la la ley y al magistrado. la inquietud al sosiego.

el proceder generoso de los irnos. para que no queden confundidas tales peripecias entre la bruma lejana de nuestro pasado colonial.AMERICA CENTRAL blica. las escenas tumultuarias con que se alarmó á la pacífica capital de este país. 77 I y las páginas de la historia patria deben conservar con el coiTespondiente colorido. . la mala fe y el ruin manejo de los otros. las intrigas que se pusieron en juego.

Fortiflcación de las tropas <icl faccioso la Madriz. — Tino con que procedió en — Su carácter. Kxpídsión del provi. Juicio de residencia <le es»* funcionario y su rej^reso á pjspaña. tributo considerado en general. — Retraimiento de los oidores >zHcta y Aniéz— Ijastimoso estado de ]M>breza en provisor dejó obispo. Captura del capitán Al plo. — Venida de éste á Soconuzco. — l*risión de la ComiMirtamientodel virrey Madriz en Méjico. — Bandos opuestos. — Muerte del rey don Carlos la señor de las Navas. Auxilio prestado iM>r alffunos para — — la consíHjución del feliz desenlace obtenido.— Derrota de los reU-hlcs.— Leyes que expidió para esta colo- — El pai-ticidar.sor íM'lesii'istico. Abusos cometidos — Planes de partidarios del visitador expulso. y medidas tomadas causa.»*ttis.n. celebra<la en la ciudad capital — — — — — — varez de Miranda. Depósito del goíñerno en la — — Conducta (pie Audiencia y del cargo de presidente en el oidor Duardo.se libró en (iüeífüetán.pro])agadas entre los indios sobre supn'sión del tributo.— Fujfa de la Madriz. II. — Junta de dor. Dimisión del capitán i^cnend sí'íior Sánchez de HerrosjH». virtudes — AlSánchez. y castip» que allá \v impus4». Venida le — nuevo capitán p'iieral y del nuevo visita<lor. Asilo buscado |M»r el visitador i'U un temFuror <lc que daban pruebas b»s indio.— Hftirx nes. y resi>ecto de las mujeres en Muerte del capitán general. Venida del capitán general señor Cosío. Consideraciones. Opinión de Jiménez sobre la actitud que conviene al ««len» en asuntos ín>l>«'niativos. la jK»r tal ( <]U¡ía. Fuerzas mandadas |M»r el oidor Kf^ianis. había observado el funcionario (jue murió. envío <pu' de él sí» — hizo á la Península. Tarcas cnqircndidas para el restablecimiento de la confianza. Disposición ^\ni• desde el ])rin('ipio — — — — . Mal éxito tpie cupo A una de é. (juc el al pí>r ellos. — Alarma pnKlucida su retomo. y ^icías (|uc m> le dieron. Divisiones ex|M'dicionarias.sor capital. de Nueva Ksimfia.spo — — Muerte del y nuinejo. — Temor de que volviese Madriz. llos y otros acompañado de reos que hizo capturar. Cédula por w — — cuyo medio del fué admitida la renuncia. (íuerra.— Prisión y lilM>rtad del oidor conuindant<' en jefe.CAPITULO V SUMARIO Situat'ión en que qnedó Guatemala después del el rt'tiro <U1 visitaio- — Palabra** del cronista Jiménez sobre particular. — ^'onducta de los obis])os de (liiapa y Guatemida. go sobre nia. Combate »jue . Sus antecedentes. — Reíp^*so de ese funcionario á la («iudad capital. — — Viaje del visitadora Sim'ouuzco para j>acificar aquepueblos. — El provi. H<'ctitud de <pic «licn»n testimonio uno y otro. la vida de ese UHmarca. — Noticias . — Elementos de (|ue echó mano para conmover pais. 1()S al iM)r y providen<'ias tpie w tomaron. ol)i.

. el fruto de las intrigas de sus parciales. pues no esta la oportunidad de hacer críticas literarias. no representaba la regularidad en la vida pública. dos los sembrados anegados y llenos de limo. — Remisión de delitos y reñexiones sobre la materia. Prescíndase de los defectos que el escrito descubre. pero que ignora las reglas señaladas á la imaginación para producir hermosos rasgos. 79 in- cio. después de aqueste naufragio. y deja todas sus márgenes en parte derrumbadas. sino en el concepto. convéngase en que éste sirve para comprobar. no en la forma. que no se puede dar un paso por ellas. sin parar mientes ni aun en la incorrección gramatical." En ese pasaje deja el escritor correr la pluma. que ha arrastrado la avenida. arena y malezas. sino. — Contrabando. ''Quedó (dice) aquesta miserable ciudad y reino de Guatemala. el germen plantado por sus criminales instintos en una tierra capaz de permitirle muy amplio desarrollo. como cuanda á un gran río le sobreviene una larga y grande creciente. otros arrancados y destruidos.AMÉBICA CENTRAL manifestó abrig:ar. — Existencia troducidas en Honduras. todo lo que hizo señala las huellas de su perverso carácter. (1701-1707) alcance del trastorno producido Personificación del mal el señor la Madriz. — Costa Rica y algunos de sus gobernadores. lejos de resguardar los intereses colectivos. y con la vista fija. sus playas llenas de piedras. que no son en nuicho tiempo de provecho. Óigase al cronista Jiménez. — Precio fijado á los productos industriales. demostrando que no carece de talento. trastornándolo todo. les infirió heridas profundas. lo que es más triste. tan destrozada y hecha pedazos. no sólo el recuerdo amargo y la decepción dolorosa consiguientes á la venida del señor la Madriz. el económica de Nicaragua. ni la honradez en la vida privada. — Mercaderías — Restricciones á que estaba sujeto comer— Rebaja en los derechos mercantiles. toel Compréndese bien en el país por la conducta del juez pesquisidor. y el poder que quiso atribuirse. — Consecuencias qne eso provocó.

á la que pertenecía el mayor número. pero en tan corto lapso. S(»ntíase en Guatemala. porque. Fortuna hubiera sido para él si. trajeron la organización de dos bandos opuestos: el de los herrospintas y el de los tequelistas^ paHidarios del gobernador del reino los primeros. hijo (pie miraba <?on torcido rostro al jmdre.«U HISTÜKIA DE LA Breve fué la existencia oficial de aíjiiel sujeto t^n Oiiatemala. consiguió algunos ti-iunfos. y marido que aborrecía á la mujer. conspiraran secretamente hasta lograr sus miras. sino alimentando la rabia de su mal éxito. el temor de que don Francisco Gómez de la Madriz intentase otra vez turbar la paz pública desde el lugar (h su residencia. Los enconos que por causa del comportamiento del visitador genninaban en los ánimos y dividían á los vecinos de la ciudad capital y aun á los <le otros puntos del país. en tal caso no habría consumado su ruina. El capitán general y la Audiencia de Guatemala habían comunicado á aquellos funcionarios todo lo sucedido acá. se empeñaba en ser auxiliado por el virrey de Nueva España y por el gobernador de Campeche para venir con soldados y recobrar el puesto perdido. al menos en la partía sana de la sociedad. dándose por vencido. porque. pero se recelaba que los que habían abrazado la causa del visitador. no hubiese creído necesario realizar una nueva carga. que auin»*]itar la guarnición de la ciu- . y la historia no lo juzgaría con tanta severidad. "Había mujer (añade Jiménez) (pie aboiTecía al marido. y del señor la Madriz los segundos. según las noticias que acá ll(*gal)an." Y debe saberse (pie hasta en los conventos de monjas quedó sembrada la discordia produ(nda por motivos de esa índole. descontentos del desenlace. sin más razón ni más causa que aer del otro bando. no tan derrotado y despavorido que se resolviese á no volver. por más que el primer acto del drama baste para marcar su ft*ente con el estigma de la reprobaci<)n. aunque al fin tuvo que huir del teatro de sus hazañas. llevado de la desenfrenada ambición que pugnaba por aniquilar la obra del bien. pues. y al contrario. Hubo. para rehacerse de sus desastres y tornar al combate.

Tan criminal rumor. con dañados l)ropósitos. y como los 81 fondos públicos no bastaran para esos gastos. que partió con la Madriz. todo esto al favor de los indios sublevados. Para contribuir á que se restableciesen la calma y el la revuelta. que tanta to deseado. El anciano y achacoso obispo señor de las Navas quedó sumido en la mayor pobreza.. promovidas por el impenitente y audaz funcionario expulso. fué suficiente para que los indígenas se preparasen á prestar apoyo á los revolucionarios. despojó de sus bienes al x>i"elado para disponer de recursos en su larga emigración. Ozaeta en la iglesia de Belén. Hizóse. Conocida la índole del visitador. y prefirieron permanecer indefinidamente ocultos. prometiéndose algunas ventajas de su inmoral conducta. circular en los pueblos de indios la noticia de que aquél estaba para volver. pues. encargado del mando en Soconuzco estaba en el complot. No descansaban. fué menester pedir dinero á los vecinos acaudalados. para sorprender á la Audiencia y apartarla del gobierno El del país. en su ingrata tarea los enemigos de la paz pública.AMÉRICA CENTRAL dad capital. hay que extrañar que el año de 1701 trajese á Guatemala y á otros lugares del reino nuevas inquietudes. y que su primer paso sería la supresión del tributo que cada año pagaban los aborígenes. y abrigaba el propósito de recibir y ayudar al jefe de los y el . á fin orden. entregándose desde luego á lastimosos abusos en los pueblos donde no era vigorosa la autoridad ejercida por los corregidores y alcaldes mayores. pues pensaba ir hasta la capital de España. otro en el colegio de los padres jesuítas. parte tuvieron en la facción. bien propagado. aunque providencia tan saludable no produjo todo el efecLos oidores Ozaeta y Amézquita. á quienes se procuró persuadir que era la Audiencia la empeñada en mantener esa práctica. no aceptaron la amnistía decretada por la autoridad superior. no. se concedió anniistía á los comprometidos en de que volviesen libremente á sus casas. porque su deudo el provisor Sánchez. quienes pretendían que la Madriz se introdujese furtivamente en la capital. como si no hubiese sido establecida por ley.

y batiera á los rebeldes. en l. alma de la facción. obedecía principalmente á las sugestiones del nuevo provisor eclesiástico. observó conducta análoga. según instmcciones que se le habían dado. La noticia despertó jíi'an desiisosiego en Guat<Mnala. intluído por los revoltosos. que era el de la legalidad. y se previne» al alcalde mayor dt^ Chiapa que reuniera cien soldados en ( 'iudad Real. (piien no consiguió el éxito deseado: hizo jornadas muy ('oiias. que <|U<»n'a comandarlas. expulsó del país al provisor sedicioso. reuniósele allí alguna gente española. Celebnwe junta de Guen*a en la ciudad capital. Otra columna expedicionaria fué puesta al mando de don Francisco Alvarez de Miranda. dividgándose con^o \H}V encanto. y no pudo llegar á tiempo al i)ai'tido de San Antonio. con quien estaba en connivencia por medio de Sabedor don Francisco Gónie.HISTUIUA DE LA r«'bt'ldes. y el jefe de la iglesia de Guatemala. y se dirifri<) á Hoconuzco. abrazó el l>artido del visitador. infonnada de ello. y se resolvió resistir á los facciosos. lanzando censuras contra los del partido opuesto. en Han Salvador y <lemás secciones del país.s hninhres en la capital. sí-artas. moviéndose siem]»r(» con lentitud. *' Nunca es conveniente (dice el cronista Jimé- . y con tales elementos dio principio á sus nuevas tramas. abandonó la ])o))lación en qu«' el virrey le había prevenido (pie se mantu\nese. y afnvííáronsele también muchos indios. Una parte de la fuerza de la <'a]>ital mandió á las órdenes de don Fernando de la Tobilla. que debió ser ocupado por él. á quien se ordenó que caminase por la ruta que conducía en derechura á Chiapa. evitándose así que el gobernador señor Sánchez de HeiTospe.i <pie er.qimiMMiln.i necesaria su ])resencia en tales circunstancia> Organizóse una sec<*ií»ii d». pero la Audiencia. Al proceder así el obispo de Giuitemala.s de la Madriz del estado en que se hallaban los ti*al>ajos preliminares. á cuyo efecto se daría el mando supremo de las tropas al oidor don Pedro de Eguams. saliese con tal motivo de la ciudad. Mal aconsejado el obispo de aquella diócesis.

En manos de esos salvajes. señor Eguaras. El comandante en jefe. . y dispuso tomar otra ruta. sin omitir las precauciones convenientes. se informó del peligro que corría. quien. Llegaron todas esas fuerzas reunidas al pueblo de Grüegüetán. Al saber el visitador que se aproximaba la gente que iba á atacarlo. y para aprovecharlos. en las que lo hubiera pasado muy mal. dividiendo sus seiscientos hombres en dos columnas y señalándoles caminos diversos. yéndose á Escuintla. que les fué favorable. no porque se diera por vencido y prescindiese de sus planes proditorios. así era efectivamente: desde el lugar de su refugio connmicaba órdenes á los aborígenes para que acudieran á defenderlo. en un punto estrecho y ventajoso. cayó el capitán don Francisco Alvarez de Miranda fué éste entregado al visitador. que no otra calificación merecen aquellos rabiosos indígenas. distante cuatro leguas del lugar de la pelea. y el furor con que se cebaban en las tropas enviadas por la Audiencia. pues los facciosos huyeron en derrota. Además de los indios. sino sólo mediar con sus buenos consejos en cuanto se pudiere. provistos de artillería.AMÉRICA CENTRAL iiez) 83 que los eclesiásticos se envuelvan en estas materias legas y de gobierno. donde se libró un combate sangriento. y al mismo Escuintla se dirigieron también los rebeldes que estaban en las fortificaciones. sino porque allí encontraba oportunidad de dirigir sin riesgo las operaciones. de acuerdo con el evangelio. Debe advertirse que el oidor . pero próximo ya á las trincheras. Ya se comprende el respeto con que los indios recibían tales mandatos. sin miramiento alguno á la categoría del prisionero. buscó asilo en el templo parroquial de Escuintla de Soconuzco. hizo que se fortificaran. habíanse presentado en Soco nuzco al señor la Madriz más de trescientos hombres de raza española. lo puso en el cepo de la cárcel." Lección muy saludable es la que. que nada sabía del baluarte levantado. caminaba con su tropa hacia «se rumbo. daba sobre este punto el virtuoso y sensato fraile dominicano que tantos bienes hizo á este país.

tomó las providencias necesarias j)ara cooperar á que en este país se restableciese el imperio benéfico del orden legal. costó á Ursúa llevar á la práctica aquel mandato. allí peimaneció hasta (jue. y si después recobró su libertad. nínsula se le redujo á prisión. ordenó á don Martín de Ursúa y Arismendi.84 HISTORIA DE LA Egiiaras cay*') iuisionero en lo más recio de la lucha. . huyó al día siguiente. infoniuido de tan ruidosos acontecimientos. se le trasladó á España. Considerándose perdido don Francisco Gómez de la Madriz. redoblase sus esfuerzos para an-ancarlo de manos del enemigo y conseguir el laurel de la victoria. [)ero al Hn pudo capturarlo y enviarlo á la ciudad de Méjico. cuya conducta. don Pedro Pablo Sánchez López. tuvo que sufrir larga prisión en Madrid. bajo En la Pepartida de registro. Al término feliz que se obtuvo contribuyeron los frailes por su empeño en mantener en paz á los indios de muchos pueblos. consen'ándolos sumisos á la autoridad superior de Guatemala. que prendiese al (caAlgún trabaja becilla prófugo y lo remitiese á Méjico. gobernador de Yucatán. El viiTey de Nueva España. que fué á Madrid para gestionar en favor de aquél. seguido de unos pocos que simpatizaban con su desgracia. (*) (•) Jiménez. enterada de ello. también ayudó en eso sentido el alcalde mayor de (TÜegüetenango. donde fué puesto en la cárcel de Corte. y el reo. sin que le valieran las intrigas que puso en juego. con dirección á TaUasco. favorecido por el obispo de aíjuella diócesi». arreglada á la ley y al cumplimiento del deber. ni los apasionados infonnes do su amigo el provisor Sánchez. siempre (^uedó inhabilitado para vr)lver á obtener cargo público. en castigo de sus crímenes. porque el delincuente se había asilado en lugar inmune. merece un honroso i*ecuerdo en las páginas destituidas á historiar tales hechos. y fué menester que su gente. permitieron esclarecer los hechos. Las comunicaciones dirigidas por la Audiencia de Guatemala al soberano y los atestados que el Consejo de Indias recogió.

para que descendiese de su alto puesto. nada generoso. embriagados con la esperanza de explotar en su provecho el desorden. la ley fijaba el recurso que en tales casos podía emplearse. Fué solamente ini grupo de malintencionados y ambiciosos el que se organizó para atacar al señor Sánchez de Berrospe. Si se hubiese aspirado á combatir despóticos procederes. nada noble. adhiriéndose á la causa del visitador. No eran partidos políticos los que se habían formado.AMÉRICA CENTRAL 85 En vez de dedicarse aquel funcionario. provocó una espantosa tempestad. por más que la mala fe hubiera pretendido justificarla. á llenar sus deberes contribuyendo á la marcha próspera del país. Verdadera minoría formaban los que sin escrúpulo se habían opuesto á ese respetable funcionario. el que no estaba fuera de cauce. y en ese círculo encontraron acceso individuos manchados con crímenes. No tenía. para quienes nada valía el bien de la sociedad. razón de ser semejante oposición. ni podían serlo. fué de carácter sedicioso. de ruines pasiones y de esperanza de lucro. Lleno de amargura el capitán general por el desborde de las malas pasiones generadoras de tantos desastres. puesto que éstos son de moderna creación. víctima de la índole dañada de Amézquita. capitán general y presidente de la Audiencia don Gabriel Sánchez de Berrospe. de-cidióse á separarse del puesto en que estaba. y tratan de hacer que prevalezca su doctrina por medios legales. y en tan ruidoso complot no se ve más que una horrible amalgama de antipatías gratuitas. calculando . se consiguió que no quedase éste abandonado al olaje creciente de la facción suscitada por el audaz comisario regio. Ozaeta. que sirvieron de guía al cuerpo social. el padre Sánchez y otros. cuando en Guatemala estuvo. Terrible conjuración de fuerzas tocóle contrastar al gobernador del reino. y tuvo en mira bastardos intereses. pues. y gracias á unos pocos empleados y á unos cuantos vecinos. nada que se dirigiese á reivindicar lastimados derechos ó á conseguir el goce de mayor suma de bienestar. pero nada de eso había.

á principios de 1702. otros de aíjuellos lugares. Emprendió su marcha. sin estrépito. ya reconviniendo con blandura á los otros. don Alonso de Ceballos y Vi llagut ierre. Fué éste el Dr. dirigió. logró asentar sobre fiíTiie base la confianza. Llegó acá ese nuevo gobernador en Mayo do 1702. prendió á los principales reo» de los recientes alborotos. quedando en la Audiencia el gobierno del reino. de regi'eso á la Península. para inílemnizar con éstos al real crano de las pérdidas por tales individuos ocasionadas. y concedió á éste que diera su residencia por apoderado. Admiti<')la el monarca por medio de una cédula muy honrosa para el señor Berrospe. su renuncia al Consejo de Indias. ya excitando el patriotismo de los unos. capital y en varias de las provincias.^i) HISTOKIA DE LA que de esa suerte se tranquilizarían los ánimos y se eicatrizarían mejor las llagas abiertas en el corazón del país. don José de Osono Espinosa de los Monteros. en la (pie era considerable el número de indios inquietos por causa de los últimos trastornos. insensiblemente. para continuar la visita pnncipiada por el señor la Madriz. vocal de la Real (^hancillería de MéjiMuy acertados fuenm ainl>os nombramientos. después de despojarlos de sus bienes. de la orden de Alcántara. bernador y el visitador hicieron pronto ver que estaban poseídos de los mejores deseos y de la conveniente rectiEx|M»nmentába8e aún alguna agitación en la (áudad tud. y los trajo presos á la capital. déngo ilustrado. pues. blica. En la ciudad capital procedió con tal tino el señor Osoiio. que. y consagi'áronse a(juellos funcionarios á introducir de nuevo la paz en los pueblos y la regularidad en la administración púEl visitador señor Osorio manchó á Boconuzco y á. el Dr. sin hacer alarde del poder de que estabfi ÍTiv<'stiílo. sin necesidad de pennanecer acá hasta la í*onclusión del juicio. que estaba en Guadalajara de Nueva España como presidente de aquella Audiencia. mientras venía de España (»1 sucesor. apenas volvieron á la ciudad ca])ital las tuerzas destacadas contra los facciosos. y vino con él. el goco. el mismo año de 1701. . sobi-e todo en la de Chiapa.

orador elocuente. á fines de Marzo de 1701 se recibió en la ciudad de Guatemala la noticia de haber muerto. volvió á Guatemala. según el plan á que esta labor obedece. levantándose pendones en la forma acostumbrada. pues consiguió rehacerse de los quebrantos sufridos en su fortuna. Fué hombre virtuoso y caritativo. el 19 de Noviembre de 1700. agregar que. según Jiménez. enviarlos á España. y apenas si les impuso algún castigo por sus faltas. y careciendo ya de apoyo. comenzaron á cobrarse los llamados derechos de visita^ escandalosamente sostenidos por sus También tuvo entonces origen una práctica sucesores. i f. Comunicábanlo así á la Audiencia de este país la reina y gobernadores. añadiéndose que el monarca difunto había dede ese nomsignado como sucesor al trono á don Felipe. cuyo comportamiento en las circunstancias difíciles en que se encontró. abuso mantenido después por prelados que exigían por fuerza la cuota á los aborígenes. retiróse á su curato de Zapotitlán. y allá trabajó. en el ([ue no perdió el tiempo. cual fué el obligar á los indios á que pagasen dos reales cuando se les administraba el sacramento de la confirmación. En aquel año (2 de Noviembre de 171)2) dej<3 de existir el valetudinario obisi)o señor de las Navas. En su tiempo. preveníase que se aclamase en Guatemala al nuevo rey.AMERICA CENTRAL S/ Mostróse benévolo con los (jidores Ozaeta y Amézquita. auxiliado con el dinero del tío. con la debida solemnidad. el rey don Carlos II. Fué éste hasta Madrid. í f |. Más le hubiera valido. V . Corresponde ahora. bre. porcjue más adelante dieron con su conducta oficial en ciertas oportunidades claros testimonios de muy escaso arrepentimiento. poco evangélica. que se mantenían retraídos. *. sin embargo. en beneficio del visitador expulso. en las principales ciudades. fué principalmente debido al influjo) que en su apocado ánimo ejercían algunos malévolos. Mucho contribuyó á perjudicar á ese i'espetable prelado la índole aviesa de su sobrino el padre Sánchez. I 1 aunque estérilmente. y haciéndose las demostraciones en tales casos requeridas. y estimado en general.

Gobernado siempre. examinadas á la luz del espíritu de aquellos tiempos. (tuatemala. en testimonio del vasallaje prestado por los abí)ríg(. alfirunas en sentido bastante liberal. (*) los recuerdos que en la monarca español don Carlos el Hechizado. en el sij^lo XVI. y su testamento. título ')?. como se ve en anteriores pá^nas de este volumen. y (consistía. mandado que no pagasen el tributo anual las iiuijt»- res indíj^enas. nuevos desastres al pueblo español. era al influjo de los personajes que lo rodeaban. tenían el deber de satisfacerlo. libro (i? de la Recopilación. pues sólo los liom})res de esa raza. Nació en 16(il. y en las que se contienen. inútil i)arece decirlo. subscribió buenas leleyes para las colonias. en el que declara])a heredero á Felipe. y si bien sólo sobre los indios pesara. la firma de ese rey aparece en aquella época. perdiendo el Franco Condado en Francia y varias provincias importantes en los Paises Bajos. en cambio estaban éstos exentos de las alcabalas que á los demás habitantes del reino sí> exi irían. . se hizo subir á dos pesos. sujeto estaba Por la ley 19?. duque de Anjou. al pie de interesantes <'édulas dirigidas á la Audiencia de este país.nes al soberano español.88 en HISTORIA DE LA las provincias del distrito jurisdiccional de esta Au- diencia. Sin embarco. al principio. y su débil complexión no le permitió andar y hablar sino á los cinco años de edad. ya por su hennano natural don Juan de Austria. pero. ya j)or sus Xo son ciertamente honrosos historia dejó el fanático ministros. como quiem que sea. trajo. aunque más adelante. en jjiuM'i-as desas- trosas para su patria. con las protestas de la Casa de Austria. se empeñó imi)rudentemente. Establecióse esa cuota. á raíz de la conquista. como se le llama. ya por su mujer. disposiciones benéficas para El rey don Carlos. ( • ) Real cédala de 22 de Nov-iembre de 1700. un autómata. desde la edad de diez y ocho años hasta la de cincuenta. en doce reales anuales. por cédula de 1? de Noviembre de 1691.

pago anual. que se guardara esa costumbre. recomendando. rran. como antes se del tributo. (*) (f) dijo. de suerte que no siempre montaba á dos pesos el |. en 1702. y con tal motivo hizo la Audiencia la declaración de recaer en ella el gobierno. á 21 de ( Marzo de 1702.AMÉRICA CENTRAL 89 s? t Concedíanse rebajas en la capitación y hasta remisiones del total de ésta en los años de malas cosechas y de completa pérdida de los frutos. la tasación. don Alonso de Ceballos y Yillagutierre. sometiéndose la gracia á la aprobación del soberano. t ) Aunque en el anterior tomo de esta Historia se trata de los tributos. ha parecido oportuno apuntar á propósi- to de la cédula últimamente citada. y los cargos de presidente de ese alto cuerpo y (*) Real cédula. pero le sorprendió la muerte el 27 de Octubre de 1703. dispuso el rey. quien. creyó conveniente ese funcionario que no estuviesen exoneradas de la cuota las mujeres indígenas. pero como insensiblemente Desempeñaba con acierto las funciones de gobernador. resolvió en el sentido indicado. Hacíase cada cinco años. capitán general y presidente de la Audiencia el presbítero Dr. de escrupuloso modo. y lo dijo así al monarca. Lo ordenado á ese respecto tuvo origen en la exposición que al monarca hizo don José Gutiérrez de la Peña. ya que por inmemorial costmnbre estaban cubriéndola. I I i' i i? fa estaban exceptuadas se introdujo la práctica de hacer que aquéllas lo pagasen en la misma forma que á los indios se cobraba. expedida en Barcelona. que funcionaba en la ciudad capital de este país. con arreglo al parecer del fiscal del Consejo de Indias. el empleo de la necesaria equidad sobre el particular. no existen en él todos los datos que en este capítulo se enciey que por ser de interés. la que era después sometida á examen de la Real Junta de Hacienda. . y en caso de incendio ú otras desgracias podía la Audiencia perdonarla á los tributarios del pueblo afligido por el infortunio. Fijábanse las cuotas según los recursos de que los pueblos disponían. oidor fiscal de esta Audiencia. no obstante. Las mujeres.

en que tomó posesiíui de la autoridad suprema don Toribio de Cosío y Campa. con an*eglo á la ley de la materia. (*) el visitaba entonces por primera vez este país el seya antes. á 22 de Dicienibn* <le 170. se hizo estimar y aun querer. pues. sin provocar queja alguna de parte de los gobernados. un auto sobre apuntos de inten''s para el alcalde mayor de Te^-ucifralpa.90 HiSTOiUA i>r I \ capitán general en el Lie. con l<»s otros oidor(>s y el escri))ano de Cámara. caballero de la orden de Calatrava.'>. esa aftrinaeióii.I narros iiUf. que iba á desempeñar la alcaldía mayor del puerto de Hanto Tomás de ('astilla y pueblos de Amatiqne y San Antonio de Padua. el oidor más antiguo. y el 3 de Marzo de 17ÍX) expidió un auto sobre examen de un es<'ribano receptor de la Audiencia. que había hecho su entrada en la ciudad capital á fines de Agosto próximo anteComunicó poco después al rey el nuevo gobernante rior. confirió aljrunos empleos militares. de exm^titud ímmiiW) ese puesto. . ha})ía estado aquí en Cosío. don Juan Jerónimo Duardo. y estuvo éste en ejercicio del poder hasta el 2 de Septiembre de 1706. Para reforzar las pruebas puwle añadirse que el señor Duardo. y eso basta para que á su memoria se otorgU(^ el dí'bido aplauso en los anales del país. lo <pie se indiea i'xisten vu los archivos <le la Kn testinnuiio de anti^a Keal Audiencia de el Guatenuda datos que no ]K*nniten duda alguna: con ter autorizó el señor Duardo. íjiie eare<'e. ñor No (•) DÚHM'l ¡Mulrt' . p(»ro el autor de est*' libro ptunle hiwer eoiistar el Li<r. púsose el caso en noticia del rey. y habiéndose opuesto á tal exención los ministros de la Real Hacienda. señor D\iardo. estar en posesión de su alto puesto. y por despa<*ho de KJ de Noviembre de 1707 hizo saber el rey que quedaba enterado de lo que sobre este punto se le decía. asistió. que era Lo reemplazó. Muy lamentado fué el fallecimiento del señor Ceballos. el 14 de Febrero «le indicado cará<r- 1704. eximiendo del pago de media anata á los nombrados. al a<'to del juramento pn^stado ¡Nir don Alonso de (tamlMia. como se ve en cédula de 28 de Enero de 1709. porque en su conducta supo atem])erarse á la lev y á las exigencias del bien común. pues fué s4«íior Diuirdo quien en el (pie estuvo hasta la llepi<la del seíüir de Cosió. en ejercieio del mando. en su juventud. «ii 17()4 nitro ú servir ¡xir t-l mrjfo de presiileute de la AudieiuMa el visitador señor Osorio. eompleto.

En prueba de esa afirmación puede citarse lo que en Puerto Caballos ocurrió por aquel tiempo: habíanse introducido por dicho lugar. en posesión de un buen patrimonio. procedía activamente. cuando en el puerto de Vigo se fué á pique el bajel que lo conducía. que se sublevaron. mercaderías en la provincia de Honduras. <iió 91 y lo per- I I I f todo al tornar á España. con la mira de evitar disgustos y choques. como ya se ha dicho. Baste por ahora manifestar que el señor Cosío estaba dominado por la ambición del lucro. Mostróse desde el principio muy afable en su trato. para volverse á su país. pertenecientes á extranjeros. pero esa tolerancia. según el criterio á la sazón dominante. sin registro de aduana. logró adquirir algunos bienes. sin embargo. y en esa reglamentación cometieron muchas faltas la ignorancia y la arbitrariedad. pues no es posible aplicarle el criterio que actualmente prevalece en el mundo culto. como luego se verá. (*) Muchas eran las restricciones á que. y llegado el caso. no trataba más que de ganar dinero. que á los reyes (*) Real cédula de 13 de Noviembre de ITO"/ . estas colonias hispanas sólo podían traficar con la madre patria. estaba sujeto el comercio. Pero debe cuidarse de no incidir en errores al juzgar aquella época. Atribuíanse generalmente en aquel tiempo los gobiernos de Europa el poder de reglamentar todo el movimiento comercial é industrial en sus respectivos países. no le faltaba celo. ayudó á producir alborotos de trascendencia entre los indios zendales de la provincia de Cliiapa. y el rey le dio las gracias por su comportamiento en el asunto. La idea del derecho supremo de propiedad. ocasionando desgracias sin número.AMÉRICA CENTRAL "busca de fortuna. y en lo relativo á la industria no todo lo que se hizo merece ser tenido como malo. tolerante respecto de las faltas de los empleaaun y dos. No se crea. que descuidase por completo el ser\dcio público. el capitán general dictó disposiciones para investigar lo que pasaba y reprimir el tráfico ilícito. y.

es decir. Kichelot. la metrópoli. lo que hace fundadamente presumir que no siem|)re se había procedido de ese modo. escudos de plata. Santos Lugares de Jenisalén y Redención d(í CauReguláronse al efecto los precios como en seguida tivos. explica el sistema restrictivo que en ellas Sólo en las Indias Orientales no se arro. dispuso el (•) H. Surtió sus efectos la solicitud sobre la rebaja de los gravámenes indicados. se dice: grana fina. cedente de Veraeruz. como resultado del poder absoluto que ejercitaban. fué que las remesas se entr(»garan á los respectivos dueños ó consignatarios. (jue con<lucían. con monarca. libra do achiote. á razón de ciento diez pesos. (*) Un ejemplo de lo que sobre esto ocurría cu las antiguas colonias españolas se presenta en esta parte de nuesAn*ibó por entonces á Es])afui una nave protro relato. además de oro y ])lata. dad. Debía la contribución pagarse por todos. y seis por ciento i)or los frutos nobles. ese derecho de ])ropietrabajo fué menester emj)lear y no poco tiempo se necesitó para batir en brecha un sistema que No poco tantos males tmjo á los ])ueblos. llevando un mill<'>n de ^k'sos r(»mitidos de Méjico para las urgencias de la monarquía y para el pago de sueldos de los vocales del Consejo de Indias. In«:laterra. divei*sos artíeulos enviados a negociantes de la Península. por aiToba. (hiatemala y demás provincias de América se dirigían á la metrópoli. libra de añil. medianos é ínfimos.sta de esa peti<iión. quedando éstos en la fonna que sigue: seis por ciento sobre la plata qm» llegara en reales y baiTas (puntadas. y eran sa- Lo primero que. . y con ocasión de tales remesas se pidió al rey una rebaja en 1í)s derechos establecidos sobre los productos que de Nueva España. vi. vaitisfechos al recibirse allá la carga.92 HISTOKIA DE LA asistía en sus colonias. Con ese buípie llegaron otros. diez reales de plata antiguos. dos |K)r ciento por el oro acuñado y en ban*etones (piintados. sin más privilegio que el concedido á cajas fiscales.y:ó establecieron. doce reales de plata antigua.

cada una. seis pesos. y sin curtir. mismo producto no expresado en (*) la cédula. palo del Brasil. respecto de cualquier otro como bálsamo. ni estaba entregado á la libre competencia. con productos holandeses. á 6 de Junio de 1707. diez lla de Guatemala y Honduras. pues el tráfico no corría por ancho cauce.polvo. . estimulándose así en sus tareas á los negociantes y demás industriales. por los monarcas. diez y seis pesos. el quintal. la arroba. escudos de quintal. dos reales libra. y lo etc. cuatro pesos en la misma moneda. tabaco en. Consideraba el rey equitativas las prescripciones que quedan apuntadas. azúcar blanca. cuatro pesos arroba. etc. escudos de plata. 93 cinco pesos. no disputado entonces. y así lo dijo al capitán general de Guatemala. y dos pesos y medio la quebrada. como que era un atributo de la soberanía. y en resumen. escudos. cacao de Guayaquil. y en hoja. la arroba. Soconuzco y Grita. derivada ésta del pretenso derecho divino. tres reales de vellón la libra. cinco reales de plata la libra. pero no alcanzaban esas gracias á los grandes (*) Real cédula. escudos de plata. palo de plata. la arroba. copal. expedida en Buen Retiro. que en grande escala se hacía en la América Colonial. grana y seis pesos. no podía el trabajo ser tan provechoso como lo habría sido sin tal cúmulo de embarazos. cinco pesos. artículos de China y regalos. á las veces. si alguno se remitía (lo que era raro). cacao de Caracas. y no debe sorprender que surgiese el contrabando. seis pesos y medio la arroba. para que éste las promulgase. pieles curtidas. Relativo era indudablemente ese estímulo. quince pesos.. según el aprecio que de aquéllos se hiciese. La remisión de los delitos se acordaba. purga de Jalapa. zarzaparrisilvestre. escudos. tres y medio pesos el quintal. cada ciento. escudos. á despecho del solícito interés que por reprimirlo mostraban los delegados españoles en estos países. el Campeche. chocolate. diez pesos. franceses é ingleses. por tasación prudencial.AMÉEICA CENTRAL nilla. escudos. encontrábase todo previsto y reglamentado por el previo señalamiento de precios.

r()b(^ fabricación de numeda falsa. en 1707. reniego. los dtí U*sa majestad. en términos expresos. Eran.ÍH HISTORIA DE LA criminales. y se ejercitaba únicamente. no se piense que estuviesen com])rendidos en la íni»<*ia todos los reos: se exceptuaron. como la clemencia y la piedad del monarca hacia los que hubiesen como delinquido. ocupó por alginios meses el trono de España. al hablar esa cédula de cualesípiiera trasf^'esiones de la ley. resistencia armada á la justicia. Dio á luz en Madrid. Qiu»riendo Felipe V señalar con ima merced el nacimiento de su hijo. como queda indicado. lo dispuesto sobre (d i)ai-ti(fular hace ver que los reyes de España no usaban á su arbitrio. dispuso perdonar á todos los que. se invocaron para motivar el indulto. pecado nefando. á quien se puso por nombre Luisy y que más tarde. blasfemia. por razones plausibles. respecto de esos reos se procediese de oficio. por cualesquiera delitos ó crímenes. falsedad. fraudes contra la Real llaricnda y nuicrtc alevosa. para (pie en ningún tiempo se les pudiera molestar nms por tales hechos. falso testimonio. del derecho de gracia. sentimientos nobles. y quiera (pie sea. por su irrave- dad reconocida. la reina doña María Luisa Gabriela un príncipe. siempre (pie ésta los perdonara ó se apartara de la querella remitíanseles todas las penas civiles y críminales. estuviesen presos en las cárceles de la Península y de sus colonias. para celebrar a\gún acontecimiento pla\isi]>lc. no alcanzando á todos los culpables. ni se concedían más que en ocasiones solem- nes. no ha))iendo imríe querellosa: y en cuanto á los encausadí)S por acusación ó á pedimento de parte. en . ó se hallaran en lil)ertad bajo fianza. en 1724. el día en que se recibiera esa cédula de indulto. comercio clandestino.iientes favorecidos. encentábase el privilegio en estrechos límites. como á su tiempo se verá. con con tal que.. los reos. Respecto de la gi'acia de que se trata. Ni aun en los indultos generales se agraciaba á todos y las restricciones señaladas por ese soberano. Sin embargo.. muy pocos los delin(. delitos cometidos en el nuir. pues.

y esto es lo que acontecía en España en los tiempos de que se habla. como la blasfemia. lejos de fomentar la maldad. Diferente es. en casi todos los pueblos reviste primitivamente el derecho un carácter religioso. Seis años contaba de ejercer el gobierno el señor Serrano de Reina. resiéntense las leyes de la mezcla de ambos. curar las llagas mÓA'il y extinguir odios y deseos de venganza. el reniego y el pecado nefando. las fortificaciones de Quebrada Honda (1701). Continuaba Costa Rica llevando una existencia trabajosa. y aun se extendieron á otros delitos. pero antes de alcanzar por completo este último. Por lo demás. y la idea de la remisión absoluta la que les sirve de base. al que se introdujeron por los ríos Jiménez y Reventazón. separada como se halla la Iglesia del Estado. pero como se le acusase de una grave . Es que se quería que las gracias de ese género. en la que se ve que caían también bajo la jurisdicción de los tribunales laicos ciertos hechos que. por consecuencia de dificultades de diversa índole. fuesen un estímulo en favor de la virtud. enemigos jurados del régimen regular de esa provincia y de las de Honduras y Nicaragua. segim la historia lo enseña. y á su celo infatigable se debió la fundación del pueblo de Torraba (1700). se establecieron más tarde en varias leyes de la Novísima Recopilación. y tienen por objeto calmar los ánimos. para rechazarlos. se presentaron en el valle de Matina. ese indulto de los aconsejados por la conveniencia en las amnistías que proceden de causas políticas. no tienen ya pena asignada en nuestros códigos.AMÉRICA CENTRAL 95 virtud de añeja práctica y en la oportunidad del alumbramiento de su mujer. y después un carácter profano. Fray Pedro de Rebullida era uno de los misioneros que en esa provincia se hallaban. que formó con indios que pudo hacer salir de las montañas para agruparlos en ese sitio. pues. Es otro el que en estos casos domina. Compruébalo la cédula relativa al indulto de 1707. y saquearon aquellos lugares. Como siempre se temían los ataques de los piratas. Los zambos mosquitos. reconstruyéronse.

los que se destinaban generahnente al consumo intenor. agi'avuban el mal. y lo solicitaron así de la Audiencia. 8i la gestión administrativa hubiese sido más efi<*az. las hostilidades . y aun(iue vecinos de Cartago deseaban «jue se sostuviese este último en el puesto. enseñoreándose de los ánimos.9ü falta. ponqué el rey lo había ya conferido en propiedad á don Lorenzo Antonio de (iranda y Balbín. la agT¡<*ultura y el tráfico. Sin tales obstáculos habríanse economizado quebrantos á la provincia.'ia. y la distancia entre esa provincia y la ciudad de Guatemala. Cei*eales. á quien se conií^tií'» In T-psiflíMicin dí'l soñoi.acao. (. en el que se conducía satisfactoriamente. apenas si dejaban que la tran(|uilidad. Le reemplazó. la HISTOKIA DE LA de comercio ilícito. tabaco y panela: he ahí los mmos de la industria agrícola. habrían inthulabh'mente levantado el nivel que alcanzaban. ya que no le era dable sa))oroar ampliamente las ventajas del trabajo fecundb. Así pues. los don Diego de HeiTcra Cam])Uzano (1704). Tampoco que era propicia la situación de Nicaragua. favoreciese el ensan(*h<^ de las fuerzas vivas de aíjuellos pueblos. se (fOnservaba en triste estado de abatimiento. y quedar perpetuamente inhabilitado para el desempeño de cargos públicos. probósele el cargo. servir en Ceuta. en vez de prosperar el comercio exterior. por lo largo é intransitable de los caminos y por la escasez de recursos para sostener un servicio activo de correos. donde lo condenó la Audiencia á X)agar una fuei-te multa. en la que residía la Audieuí. como gobernador provisional. ilo fué ])osi})le (jue se conservara en el mando. Tiemi)os difíciles fueron aquellos para Nicaragua. y se le condujo preso á Guatemala. factores de progi'eso. que hace fácil la existencia material y abre desembarazado paso al mejoramiento moral. y es de los mosquitos é ingleses. llegó á residenciarle el Lie.Cmnpuzano. don Francisco Cannona.

— Matrimonios rejtetidos y pleitos de divorcio. — Algo más sobre Balbín. — Situación guerra. — Indulgencia que acreditaba para con los Ahusos de fuueiouarios. — Los indios mosquitos. — Detalles. — Reaparecimiento en 1814. — Objeto del Santo Sigilo del procedimiento. — El obispo Gan-et y sus excesos. Real. — Desaparición en 1820. — Hechos que — Tribunales prestaban mérito á los procesos. — Triste situación de Nicaragua. — Parobispo de Chiapa y á otros sujetos. — Cédula de 1714. — Nuevo alcalde mayor de Chiapa. — Boruca y indios de esa comarca. — Abolición en 1813. al el ellos ella al ^ el al- la la. fe. — Viaje se atri])uye te que en del capitán general de Guatemala á Chiapa. — Avances de los inquisidores. maríjo. gobernador de Nicaragua. el Oficio. — El gol)ernad<)r Lacayo. — Crueldades del señor Balbín. — Reflexiones. — Separación de Balbín y su que á algunos de muerte. — Su establecimiento en eñcaz de la potestad — Cédula sobre visita de naves por los inquiadelanto de España y sidores. — Penas señaladas á los rey. — Sus tendencias en los líltimos años. — El Santo Oñcio de la InquisiPenínsula y en Guatemala. — Triste influencia de ese tribunal en América. — Tribunal Supremo de Méjico. sobre los abusos de ese gobernador. — Disposición del señor Arancibia. — Otros funcionarios y su comporde los zendales después de tamiento. tributo de los Pobreza de las cajas reales de Costa Rica. Lenidad para con los indígenas. — Auxilio que para esa guerra prestaron á España estas provincias. — Fiestas que con temala. al tal el la civil. — La responsabilidad de los funcionarios. — Origen de la invasión indicada.— CAPITULO VI SUMARIO — Reflexiones. eclesiásticos. — Encargo conferido culpables. — Insurrección de los zendales. — Traslación del olíispo de Chiapa á la diócesis de Guatema— Su manejo en ambos gobiernos — Hospital de Ciudad capitán general señor Cosío. — Gracia acordada Triunfo de las armas españolas en la invasión de que fué objeto la Pemotivo se hicieron en reino de Guanínsula. gobernador de Costa Rica. eclesiásticos. — Autos de del reino de Guatemala. — Alzamiento de los indios de Talamanca y penas seles impusieron. — Encausaniiento á — Humanitaria conducta del obispo Morcillo. — Fuga del gobernador. — Concurso ción. — Graves faltas del señor Ca— Hechicerías que se atribuyeron álos sometió injusticias en comese indios. ({ue les é ellos tidas. — Consideraciones sobre estos últimos. — Auxilio que prestó calde mayor de Tabasco. (1707-1716) .

por- que no todos los gobernadores de provinria se niaiiojaban con el acierto necesario y la mesura requerida. reprobólos enérgicfamente y prohibió las misiones. con escaraio de las prescripciones tutelares del derecho escrito y con menoscabo de la seguridad de los siibditos. y á ])esar de eso. según lo (jue al Consejo de Indias se comunicó y aparece en cédula real de 3 de Marzo de 1710. extendiéndolos á puntos sobre religión. á quienes los misioneros acusaban de prácticas tan absurdas. y el virtuoso prelado. . y la Audiencia formó autos. sino contra eclesiásticos y i>erEl gobernador. goberiuiílor de Nicaragua. continuaron. tesoiías particulares de la provincia. en ejercicio de sus funciones. buscándoles correctivo. obispo de la diócesis. desdeñándose alicientes tan poderosos. pues tuvo noticia de que en aquella provincia no faltaban mujeres que. pero el gobernador. Atribuyéronse lu'chicerías á los indios. y para cateipiizar á los aborígen€*s.Í)S HISTORIA DE LA Hacíanse á las veces sentir los excesos del poder. vivípiulo sus leirítiinos í-ónyuges. pero las penas disciplinarias servíanles á otros de freno. ocasionaron gi'aves males á esa provincia. los abusos en daño de los indígenas. Condolióse de tales desmanes fray Diego Morcillo. y expuso allí sus quejas. y diversas <. envió frailes á que predicaran entre aquéllos el cristianismo. no obstante. firmes sin injusticia. Cuidaba la ley de recompensar los servicios de los empleados. hizo dos viajes á la ciudad de Guatemala. an-astrado por culi)able impaciencia y cnud índole.'anuirgo. y se les sometió á encausamiento. menospreciándose el público concepto y el ascenso en la caiTora.hos.édulas castigaban con el despojo á los (pi<> se hacían reos de criminales procedimientos. no sólo contra el dicho Camargo. activos sin festinación. ('ensurables providencias del maestre de campo don Miguel de (. se fugó de Nicaragua. Encontrábase aquel sujeto desde 1705. ajustició á algunos y estropeó á muchos. sin datos exactos sobre la verdad de los he(. miendo la acción judicial. se precipitaban algunos por la pendiente de la arbitrariedad. como si ignoraran que debían ser fuertes sin violencia.

y previno en la cédula antes mencionada. que no estaba cerrado á los eclesiásticos el acceso á los más altos puestos públicos en lo político y en lo administrativo: afirmación que se comprueba recordando que el obispo señor Sáenz Mañosea estuvo como gobernador y capitán general de Guatemala y presidente de su Audiencia en 1671 y 1672. Sentenció la Audiencia á Camargo al pago de varias multas y privación de oficios administrativos y judiciales por seis años. y á quien se había cometido la residencia de Camargo. los obispos vasto campo en sus diócesis para promover el bien. con arreglo al espíritu y letra de las instrucciones á que habían de atemperar su conducta pública. sucesivamente. Acredítalo así otra cédula. Efectivamente. y con razón Tenían. en el expediente que se instruyó resultaban culpables de ilícito comercio y malos tratamientos inferidos á los aborígenes del pueblo de Masaya. la del 26 de Abril de 1714. el castellano de la fortaleza. Fué después. naciendo de ahí pleitos de divorindebidamente entablados. de la que tenía informes extraoficiales. que era ya el gobernador de Nicaragua. . ni de la fuga del gobernador. procediese á la averiguación con arreglo á derecho. Distinguíase el obispo Morcillo por grandes virtudes.AMÉRICA CENTRAL repetían cio 99 el matrimonio. é impuso penas pecuniarias al castellano y demás encausados. y que don Sebastián de Arancibia. ya que no todos los funcionarios alimentaban amor al deber. Chocóle al rey que en largo tiempo no se le hubiese dado cuenta del resultado del proceso. Camargo. arzobispo de Lima y virrey del Perú. que á ese cuerpo se remitieran los respectivos autos. y no les era difícil contribuir á evitar los extravíos de la autoridad civil. los tenientes de gobernador y el teniente de oficial real. pues. que en primera oportunidad se comunicara al Consejo de Indias todo lo acontecido. lo enaltece por manera singular el padre JuaiTos al trazar sus apuntamientos biográficos.

la impunidad. expulsó rb« la diócesis á este último en 171(5. ordenó á la Audiencia que. investigándolos con actividad. auxiliados por los ingleses de Jamaica. y añadió ((. Extendíase á Costa Rica la jurisrlirnon «pisropal de Nicaragua. contrariábanla las invasiones de los zambos la mosquitos.édula de 1714) que se cuide de qíte en vivijún se distrito de la jurisdicción de las proviyicias de cometan semejantes atrocidades. Penetrados de ello estaban los monarcas. mas no tan frecuentemente como suele imaginarse. No delie. Instruido de tales liedlos el rey. Capaz el señoi' Arancibia de abdicaciones humillantes. des^rracia. y procuraban que el rigor de la legislación sobre ese punto se consei'vase incólume. i)cro la Audiencia. La viirilancia del . La ciudad de Segovia fué abandonada en 1711. no se opuso á los_ avances del prchulo. que constantemente temían ser víctimas de tan rapaces advei*sarios. á la que también menospreciaba el obispo. \'ivía Nicaragua luchando con la pobreza. puesto que trata de mantener á los funcionarios en el ejercicio de sus obligaciones respectivas. castigara al señor de Balbín. por sus ha))itantes. en los aborígenes del pueblo de Pasa<*a. con la noble Diego Morcillo su sucesor fray Benito Uaque en J711 vino á administrar la diócesis de Nicara- gua. hasta donde era dable conseguirlo. Abríase brecha. por figura de fray rret. del territorio <*ostaiTÍcense.1*»" msjoKiA dj: la Marcado contraste formó. pues de su tolerancia y omisión se experimentará el 'condigno castif/o que es justo. Usurpando la real jurisdicción. segiin el resultado del juicio. á las veces. enemigos de España. y como si inopia no fuese bastante á cortar el vuelo á su natural prosperidad. extrañarse (pie fray Benito GaiTet denunciara al rey en una carta las crueldades cometidas por don Lorenzo Antonio de (Iranda y Balbín. ])retendía sobreponerse á la autoridad civil y erigirse en arbitro único de la suei-te de la provincia. gobernador de Costa Rica. pues. duatemala La responsabilidad tiene su raíz en la moral y es cimiento del orden público. con mengua de su dignidad y prestigio.

y así lo comprueba la cédula del 21 de Junio de 1710. taban esos fondos al estipendio de los dos frailes que los asistían. pues la penuria era general. en testimonio de gratitud por el nombramiento que se le confirió de alcalde mayor de Chiapa. y que Bustamante había cedido á la Real Hacienda. crédito que montaba á más de ocho mil pesos. al gobernador don Francisco Serrano de Reyna en lo acertado que sería que cada uno de aquellos tributarios diera. En tal virtud. á razón de cuatro reales libra. Encontrábanse exhaustas las reales cajas. saquearon nuevamente el Valle de Matina los mosquitos. situado haPagaban en cacao el tributo. No pasaban de mil.AMÉRICA CENTEAL 101 msejo de Indias y el derecho á todos los americanos otorgado de participar por medio de cartas al rey lo que quisieran comunicarle. Situación tan triste. en la que se dispuso que fuera haciéndose paulatinamente efectivo el pago de lo que al maestre de campo don Manuel de Bustamante se quedó debiendo por sueldos como gobernador que fué desde 1693 hasta 1695. eran á menudo eficaces expedientes para salvar de atropellos la buena causa. Ojalá que la práctica hubiese siempre correspondido á la teoría encarnada en el precepto legal. Estaba ya desde antes el país en gran pobreza. las que. y poco después tancia. tres libras de pita anualmente. y no vivían en población regularizada. facilitándose además la comunicación de Costa Rica con Panamá. y fué menester apelar en las transacciones al uso del cacao para suplir la falta de moneda. podrían así destinarse quinientos á la congrua de un misionero de asistencia constante. el mejoramiento de aquel partido. igual suma al real erario. y apenas bascia Panamá. producirían mil quinientos pesos. según Serrano de Reyna. hizo pensar desde 1703. en vez de cacao. y el resto al sueldo de un teniente de gobernador. los aborígenes del partido de Boruca. Balbín era natural de Asturias. y antes de venir como gobernador á Costa Rica había servido cargos de imporPosesionóse del mando en 1707. propuso aquel funcionario . Alcanzaríase de esa suerte.

y cortósele d(\sj)ués la cabeza. y aun de los mismos padres franciscjinos. pajina 15) manifiesta que los otros los llevó á Cartaj^o.idorf»s (*) Por lo demás. sii^niendolos ordinarios Guatemala por despacho de 28 de Abril de 17()9. Por mandato de la Audiencia alistó «loscicntos soldados el gobernador. que los indios se alzaron en armas por sacudir (d tiránico yugo de los encargados de su gobierno. la que fué coloc^ada en umi asta. un levantamiento. . no así otros. Hizo el gobernador saber á los sublevados (juc ¡)crdo- naría á los que se le presentaran. que no es vidar: el de los indios de Talamanca (17()9). á lo que parece. que tain])<)c<) los trataban con evangélica lenidad. y se les distribuyó entre los expedicionarios. y entregaría al fuego á Acogiéronse muchos á la los que no se le sometiesen. nimca lograron. en euanto á los relij^osos. y con una i)ai'te de esa gente fué hasta Boruca. íjue éstos se alzaron en 1709. general. con el maestre de campo don José de Casasola. plicio: murió á tiros de an*abuz.Krj al HIST01iL\ el DE LA monarca. y el goberiuidor pudo capturar más de seiscientos. al servicio de los cuales debían permanecer. sacrificaron á los frailes y á la corta ^amición que había. pidió infonne á la Audiencia de Efectuóse en el período administrativo del seíior tle Granda y Balbín. para n-partirlos mató á muchos. entre los vecinos. para es<?armiento Redújose á los demás á la condición de sic]Vf)s. (•) Barrantt*». á pesar de su sacar á los indios de la barbarie. Molina celo. no bín al número de l«»s Montero Granda y Balde Cost. con quienes cayó prisionero el cauCondenósele á éste al último sudillo Pablo Presbere.i U\c:\. porvierto. no llegó á convertirse en hecho ])ráctico. |>ertenece el señor de hii»»íios irf>bcrTi. no es merecedor de entera fe. y que á añade <iuc. pero Molina (Bos<iuejo. y trámites. rey idea tan útil. y se (juedaron con las mujei-es. quien. á quien pertenece lo expuesto sobre la sublen() vmñón de al jefe Talninatica. gracia ofrecida. dice cjue el j^olM-niador ajusticiara más que PreslnTc. pero la gestión. posible ol- Dice el obispo Garret. el resto marchó á San José Cabécar.

unidos á los del alcalde mayor don Martín de Vergara. y fué sustituido por don José Antonio Lacayo y Briones. Desde 1708 comenzaron á experimentarse los síntomas del mal. En Yaxalún se levantaron con piedras y palos contra fray Pedro Villena. los condujeron á la cárcel. en busca de la protección de Presentáronse también ante ésta la autoridad pública. la de los ocurrió en aquel tiempo. por haber pretendido éste mandar á otra parroquia cierEvadióse el padre. El mismo año murió en la dicha ciudad de Cartago el gobernador depuesto. en la provincia de Chiapa. lugar inmediato. fraile franciscano y natural de Guatemala. encarcelándolos y poniéndoles giillos. y se marcharon éstos y aquél á Ciudad Real. Otra insurrección. cederes. y sus excesos. obispo don Juan Bautista Alvarez de la Vega y Toledo. Insurreccionáronse varios pueblos. cuya causa debe atribuirse. Los ladinos de Chilón. acudieron á libertar al padre cura. á los abusos de los funcionarios y á la codicia de algunos vecinos notables de Ciudad Real. dieron pábulo al levantamiento. explotaban á los desdichados indios. preparado ya por las exigencias de los referidos magnates de Ciudad Real. Hízose cargo del gobierno de aquella diócesis en 1710. no piidiendo tolerar sus excesos. el . y más difícil de sofocar. nomlírado provisionalmente por el capitán general de Cxuatemala. lo desconoció en 1712. más que á la barbarie de los aborígenes. volvió al país el señor Herrera y Campuzano. se dio libertad al párroco y demás presos. Era ambicioso. irritándolos con sus prozendales. que escasos de medios para sostenerse. según Jiménez. despojándolo del cargo. no se manejó con el desinterés y la templanza que debieron distinguir su conducta.AMÉRICA CENTRAL 103 El Cabildo de Cartago. quien. caron á los españoles del mismo pueblo. cronista de bastante autoridad. y los rebeldes atatos ornamentos. y para averiguar lo relativo á providencia de tamaña gravedad. pero los indios de Yaxahni prendieron entonces á los dichos ladinos^ y Sosegados después los ánimos.

11)4

HLSTURIA DE LA

los indios delincuentes,

y no

se les

impuso otro castigo

que

el

de penas pecuniarias.

Lenidad semejante los indujo después á rebelarse contra el obispo, cuando éste hacía la ^isita canónica; pero debe tenerse |>resente que el prelado i^rovocó la rebelión por causa de tributos crecidos que exigió para sí, so pretexto de derechos episcopales. Huyó el ohis]>o hasta Chiantla, y los indígenas dieron muerte cruel á cuatro religiosos dominicanos y á oti*as muchas personas, apostataron de la fe cristiana y cayeron de nuevo en la idolatría. El l)lanco de la rabia de los sublevados eran los notal)les de Ciudad Real; dirigiéronse, pues, en niimero de quince mil, hasta Güistán, á seis leguas de la indicada ciudad; pero los vecinos de ésta, apercibidos á la defensa, se echaron sobre ellos y los pusieron en fuga. Infonnado de tales sucesos el señor d«* ..:>im, rai»iiaii general y |)residente de la Audien<Ma de Guatemala, fué con tropas á ("hiapa (1712); emprendió la campaña activlimente, secundámlole el alcalde mayor áv Tabasco, don Juan Francisíjo de Medina, que por mandato del virrey residente en Méjico, fué también allá con gente armada; y obtúvose así el restablecimiento de la paz, en la (lue se hi550 además sentir el concurso evangélico de los padres dominicanos. En 1711? se nombró alcalde mayor dv Chiapa, para sustituir á don Martín de Vergara, á don Pedro Gutién*ez de Mier y Therán, que fué uno de los jefes militares que más contribuyeron, á las órdenes de Cosío, á restituir la trantiuilidad á las regicmes sublevadas. Incendiados por causa de la guen-a quedaron algunos de los pueblos insun*ectos, y otros con escaso número de habitantes; explícase esto último, no sólo por la mortandad de))ida á los combates, sino por la pena (capital impuesta á muchos de los aborígenes; otros de éstos fueron enviados á los castillos, y una buena parte huyó á ocultarse en las montañas. Vueltas á sus hogares respectivos las fuerzas expedicionarias, quedó convaleciendo de tan aguda enfermedad aquella provincia. Al encargarse del mando el señor The<

AMERICA CENTRAL
rán, se concibieron lisonjeras esperanzas,

105

que fueron de-

fraudadas, porque, aunque era un sujeto excelente, mostróse débil de carácter, hasta dejarse dominar por una mujer ambiciosa, y no tuvo escrúpulo en explotar á los indios y aun á los soldados que guarnecían á Ciudad Real; de suerte que, lejos de proveer al sosiego de los ánimos, contribuyó á alimentar el enojo. No era posible, dadas tales circunstancias, que se conservara en aquella alcaldía

Fué reemplazado por don Mael señor Tlierán. nuel de Bustamante, que había sido gobernador de Costa Rica. Condújose bien este último, ayudando á restablecer la confianza; pero murió pocos meses después, y pasó á sustituirle uno de los ministros dé la Real Audiencia. Comportóse mal ese letrado, pues el espíritu de codicia que lo aguijoneaba, indújole á hacer granjerias á expensas de los indios. (*)

mayor

El señor Alvarez de

la

Vega y Toledo, que tantos

de-

sastres ocasionó en Chiapa

cuando era obispo de esa diócesis, vino en 1713 á administrar la de Guatemala, en la que, según Jiménez, no se le quería, pues eran públicas aquí sus faltas. En el ejercicio de su nuevo gobierno eclesiástico siguió dando muestras de afición á los intereses materiales, aunque, por acreditar liberalidad, hizo

mu-

(*) García Peláez señala en el catálogo respectivo a don Martín de Bustamante como sucesor de Tlierán en 1730, atribuyéndole á aquél el fomento de la grana ó cochinilla entre los zendales. Efectivamente, Bustamante fué alcalde mayor de Chiapa después de Therán, pero no don Martín, sino don Manuel, y tampoco en 1730, sino en 1713 ó 1714. Compruébalo, además de Jiménez, la cédula real de 21 de Junio de 1710, en la que se habla de estar ya nombrado don Manuel de Bustamante para esa alcaldía mayor; y no era posible que hubiese dejado correr tanTherán ejerció provisionalto tiempo sin ir á posesionarse del cargo. mente aquellas funciones, designado por el presidente de la Audiencia de Guatemala pero el rey hacía los nombramientos ordinarios, y él fué
;

quien confirió

el

puesto á Bustamente.

El presidente de

la

Audiencia

llenaba las vacantes inesperadas que ocurrían, y el monarca ponía término á la interinidad designando personas para proveer esos y otros

empleos que

él se

tenía reservados.

KM)

HISTOIilA

DE LA

ehos donativos, entre otros uno de cuarenta y odio m\\ pesos al convento de padres franciscanos.

Cuando estuvo en Chiapacomo obispo, solicitó (1710) Guatemala que se le autorizase para fundar un hospital en Ciudad Real, por no existir un
del 8up<M*ior (lobienio de

solo establecimiento de esa índole en aquella provincia;

que no tenían donde curarse ó tampoco había botica alEsíenla, y era i*aro que se hallase un médico entendido. timóse, pues, necesaria esa casa de caridad, contándose ya para ella con un «'apital de nueve mil pesos, (pie colocados á interés, <íon hipoteca de buenas tincas, redituaban al afu) cuatro(rientos cincuenta pesos; y estaba además prevenido |>or ley, que para ese proyectado hospital se cediese anualmente e] producto del noveno y medio de las reales rentas. A(;o^ida favomblemente la solicitud, acordóse la funílación indicada, y dispúsose <|ue los pueblos de San Bartolomé, Los Llanos, Teultepeipie, Bachajón y Chilún (contribuyeran cada año al sostén del hospital con Las leyes nuiíz y otros frutos de la industria a^ríeola. 2'.', 3? libro de la liecopiIaci('>n del 4? títuh» 4?, 1?, de y Indias, y varias cédulas parti(;ulares, dirij^idas á los ol)ispos de Chiapa, manda})an que se estableciese el hospital (|ue se decía halier existido en Ciudad Real y del (jue no
eran
los po])res

muchos

aliviarse de sus enfermedades;

1'.',

(|uedaban

vestif^ios.

()

.

Juarros los merecimitíutos de ese prelado, dic(» (pie éste tídificó y dotó v,n Ciudad Real un hospital para enfermos desvalidos. La exactitiul de))e en todo caso j)revalecer, y por eso ha pareciílo necesaiio rastrear el origen de esa casa de (uiríckid y dar su histona en este libro: el obispo solicitó, como acaba cUí verse, (pie se le facultase para fundarla, y cábele por ello honor incniesticmable; pero en el expediente nada s<' 'ü'" «1" i]o».;.íIvo< por él hechos para dotarla de recurso>
Al reseñar
el j)adre

(•) Expediente
Sn]M'ri<>r
(T<>l>i»'riio.

número

28, legajo

número

59, provincia

(1(?

('hiapa,

An'liivo Colonial

fie

(iuatemala.

AMÉRICA CENTRAL

^^^^

^07

faltará quien crea, con presencia de las inculpaciones que al señor Alvarez dirige Jiménez, que éste se hallaba poseído de agresivt) espíritu para con aqiiel dignatario eclesiástico. Nada le concede el dominicano cronista, y en todo encuentra un portillo abierto á sus ataques: al referirse al hospital de Ciudad Real y á la Casa de Recogidas de Gruatemala, dice que uno y otra se construyeron á expensas de los aborígenes. Juarros, por su parte, lo ensalza incondicionalmente, aunque en las noticias que sobre los arzobispos y obispos registra su obra, no refiere, por regla general, más que lo que conceptúa como un encomio para aquéllos. Dio el rey las gracias en 1713 al señor Alvarez por su influjo benéfico en la pacificación de los zendales; y Jiménez, al tratar de la materia, asigna como base á ese testimonio de gratitud falsos informes del señor de Cosío. Acéptese, si se quiere, que en la gestión eclesiástica en Cliiapa y Guatemala tuvo el obispo su debe y su haber: siempre resultará del cotejo de lo malo y lo bueno, que sobresalen en su conducta pública lunares que la empañan. Vivimos en una época en la que no se tolera más al historiador el respeto seiVil hacia los que ya no existen, cuando éstos rechazaron .en vida la carga pesada de los deberes y ejercitaron sólo los derechos. Leyes invariables de moral rigen á la especie humana, y el que aspira á gozar después de su nmerte, de lauros para ornar su memoria y recomendarla á la posteridad, tiene que someterse á ruda lucha, sin transigir con la conciencia, sin deslumhrarse con los falsos oropeles de méritos mal conconquistados. El alzamiento de los zendales, que íntimamente se enlaza con lo que sobre el obispo queda expuesto, es quizá el de más trascendencia entre los sucesos de esa índole ocurridos en las tres centurias del régimen colonial en Guatemala. En una antesala de la antigua Audiencia existía un cuadro representando las principales operaciones de la campaña. Veíase allí el cerco que en Güistán pusieron los aborígenes á don Fernando Monge y á su

1(J8

HISTORIA DE LA

tropa; la

tiados; la

marcha del señor Therán para socorrer á los simuerte que al sarerento mayor don Bartolomé

Tercero dieron los indios; la resistencia de éstos al alcalde mayor en San Pedro, hasta obligarle á retirarse, y la san^ienta batalla de don Nicolás de Scíjovia en Oschiic; figm-ábase en el lienzo también la entrada d(d (•a]>itán general señor de Cosío en Ciudad Real, el triunfo que éste alcanzó en San Martín, pueblo quemado después por él; la ocupación á viva fuerza, de la trinchera levantada por los indios en Cancuc; la muei'te de horca ejecutada en Juan García, jefe del alzamiento, en nueve indios i)rincipales de los rebeldes y en una india tenida por bruja; la llegada del alcahle mayor de TabascHi <'on su g(»ntc auxiliar; los estragos de los indios en el pueblo de Simojobel, en cuya iglesia mataron á un ffaile franciscano; el degüello en Ocosingo y Cuira, consumado por los indígenas; la muerte (pie éstos dieron á fmy Jimn (lómez, <loniinicano, y á otros padres, á la vez que las atrocidades j)or los sublevados cometidas en Chilón. Algo más de tros meses duró la campaña realizada j)or el señor Cosío, y en recompensa dol sci'vicio (jue en ella tuvo la buena suerte de prestar, agi'acióle el n^y ( 1714) proiTogándole por dos años más el tiempo de su gobierno en este país, y confiriéiulole el título de marqués de Torre Campo. El oidor don Diego Antonio de Oviedo y Baños, acompañó al capitán general en jornada tan difícil como
inolvidable.

Una noticia de interés para la real familia llegó á la ciudad de Guatemala el 12 de Julio de 1711, y que fué menester celebrar con públicos regocijos, pues tratábase nada menos que de los triunfos de las anuas españolas y fraiu'esas sobre los ejércitos aliados (jue operaban en la Península. Encontrábase ésta invadida por fuerzas considerables extranjeras; y Felipe V, con el auxilio de las tropas de Francia, escannentó en varií)s encuentros á los
invasores. Los descalabros del general Stanhope y del general Starenberg, la recuperación de la plaza de Gerona y otros hechos de annas se comunicaron en aquel año á

AMÉRICA CENTRAL

109
el

previniéndose qne se festejaran en todo
reino.

I

Reunidos, pues, en la sala del Real Acuerdo, el capitán general y presidente de la Audiencia don Toribio de Cosío y los oidores don Bartolomé de Amézquita, don Pedro de Ozaeta, don Juan Jerónimo Duardo, don Gregorio Carrillo, don Diego Antonio de Oviedo, don Tomás de Al-ana, don José Rodesno, don Felipe Antonio de Lugo y el fiscal don José Gutierres', de la Peña, destocados y en pie, tomaron la cédula en la que se participaba la noticia indicada, pusiéronla alternativamente, según costumbre, sobre s^s cabezas, y dijeron que la obedecían con el debido respeto, como carta, de S. M.; y después de oir el parecer del fiscal, que lo dio por escrito, dispusieron que se celebrara la noticia, publicándola á son de clarines, cajas y timbales, en la plaza mayor, en sus barrios y en las calles públicas, y que se transmitiera á todas las provincias y partidos, para que también en aquéllas y éstos se hiciesen análogas demostraciones de regocijo. Habían sufrido reveses las armas de España en la guerra empeñada con varias naciones europeas, y era natural que se festejaran las victorias obtenidas. La ruidosa contienda de que se trata tuvo origen en el advenimiento de Felipe V al trono español, y merece explicarse. Un nieto de Luis XIV, Felipe, duque de Anjou, fué llamado á reinar en España en 1700, en virtud del testamento de su deudo Carlos II, el Hechizado. Encaminóse el príncipe francés á la Península; y una vez en el trono, no tardó en ganarse el afecto de sus subditos. Mas como el archiduque de Austria, Carlos, reclamara para sí la corona de Esx)aña, y por otra parte, cundiera en Europa la inquietud nacida del temor que inspiraba el poderío creciente de Luis XIY, concertaron una aliaaiza Austria, Gran Bretaña, Holanda, Prusia y Portugal, para sostener al pretendiente austríaco contra Felipe V; es decir, contra Francia y España. Esta es la llamada "Guerra de Sucesión" en Experimentó al principio algunos deese último país. sastres el ejército franco-hispano; pero después, avasallan-

lio

HISTORIA DE LA
la fortuna, recogió

do á

tallas,

como

fiieiH^n
la

son las que en

preciados laui*eles en gi*andes bade Villa viciosa y Briluiciía, (jne ciudad de (íuatemala se cclelu-arou cu
las

Julio de 1711. Solas y en IValíTiial anu'i-do lucliaron cii a(|iM'l limiix) contra la Europa coligada Es])aña y Fi-ancia, y el suelo

Los de^la Península fué por divei*sos puntos invadido. buques ingleses y holandeses atacaron las ])lazas fuertes de España y destituyeron los bajeles españoles. Adí'Uiás, la lucha no estaba solamente empeñada en ese país con los enemigos j)rocedentes del exterior, sino también con valencianos, aragoneses y catalanes, que su])levad<|^ contra
Feli]M'
\',

peleaban en favor del archiduque

de

Austria,

Según es bien sabido, había España antepuesto á su
feliciflad <lomést¡ca el brillo

de las conípiistas exteriores,

y estaba entia(|Ueciéndose desde el reinado de ('arlos V, iniciador de política tan desdichada. Vacilante estuvo en el trono Felipe V; pero logi'ó .sostenerse y as(»gurar.se en él desde 17()í), merced al éxito tan feliz de la batalla dé

fuenm

Alman.sa; y las cien banderas allí arran<'adas á los aliados á adornar 1m< i./.v ..*!;.< «i..| iM^t/.i;.,, f»'?iipln (]«• Atocha en Madrid. ( ]*ara tan dilatada gin ira íué menester «|uc (ínatcmala contri))uyese con sus re<'urso.s, como las demás posesiones españolas de América. Aumentában.se, pues, las remesas de dinero al favor de donativos de los partií'ularcs y de las deducciones (pie de .sus halníres .se ha<'ía á los funcionarios piiblicí)s, y acrecíanse también con las cuotas del
clero secidar y regidar.

Asimilado como

(\staba este país á la metrópoli,

no

hay que extrañar

cupiese algima parte en el sostenimiento de las gueiTas en que los reyes se empeñaban: de ahí los envíos exti*aordinarios de recursos; pues en lo que hace á soldados para engi'osar el ejército esi)añol, bien sabido es que Guateinala ih> s»- ]i;ill;il»a en a|»titn<l de
(juc le
(•) Bouillet

y

LafiieiiU-,

y con gran lujo de poder. sino á la intención y al pensamiento. absteníase de presenciar los autos de fe. no sólo á los hechos. en obsequio de la apetecida unidad religiosa que por tan absurdo medio queríase garantizar. En cuanto á los reyes. y como los inquisidores de Méjico. en el reinado de Felipe V. pero al menos. prevínolo así. que para Carlos II constituyeron un entretenido espectáculo. Gérmenes de malestar fnerón por aeá esas prestaciones peenni arias. y entre ellas está la existencia del Santo Oficio. á diferencia de sus antecesores. ese tribunal funesto. aquel rey. Guatemala. Lima y otras ciudades de Amérique no se les impidiera visitar ca solicitaran de Felipe las naves que á los puertos de estas provincias arribasen. La Inquisición. exteiuliendo sus penas. complaciente con los ministros de ese tribunal. con el fin de cerrar la entrada á los libros contrarios al dogma católico. ordenando á esta Audiencia. y trasplantada á las provincias de América. sino que más Y . como á las demás. que no es dable recordar sin el más profundo sentimiento de melancolía al traer á la mente los males por ella ocasionados á los pueblos en que pudo sentar sus reales y ejercer su triste imperio. que prestara á los dichos ministros (cédula de 17 de Febrero de 1713) él auxilio que con tal objeto hubieran menester. la Inquisición. pero hnbo también otras causas de infortunio para estas provincias. Concediósele desde su origen al Santo Oficio el concurso eficaz de la potestad civil. en mala hora introducida en España por los reyes don Fernando y doña Isabel. higubres dramas. florecía aún. para que á estas incipientes sociedades no faltasen las hogueras que con su fulgor siniestro sofoííaban la actividad del espíritu.AMERICA CENTRA] Suministrarlos. cuya tenebrosa justicia castigaba los pretensos delitos de los llamados herejes. no sólo no estaban sujetos á su jurisdicción terrible. una de las principales causas de la decadencia de España y un obstáculo al desarrollo de sus dominios en América. ese monarca. Fué la Inquisición un poderoso instrumento de tiranía y de injusticias.

i>enándoseles con severidad: tal era el podrí. en razón de que. puesto que para su descargo no podía valerse de testigo algtino. nnrándosele c(mio á hereje.d<'l fanatismo) de la época. Insensiblemente. Era la Iiujuisición un tribunal eclesiástico.Lni jumj». ó poseídos del maligno espíritu.112 HIHTORIA DE LA bien se servían de ella para fines políticos. . En los países en que existió llegó á infundir espanto por las grandes facultades que rey(»s y pontítí<'es h* conccdiei*on.i Santo Oficio. Baste saber que un desdichado pei-uano. del que dependían los tribuuales inferioSanto del res existentes en el reino de (Inatemala. y hasta la í-apital de Nueva España tenían que ir desde cualquiera de estas provin(íias las personas por aquél requeridas en nn caso dado. (jue privaba á los acusados <le hi natiu'al defensa. Teníase ])or culpable al a<Misado Uíicntras no a<*reditara su inocencia. y la prucl>a era nniy difícil <l(» suministrar. humana. ocultándoles los nom)>res de los demniciantes. Radicalia en la ciudad de Méjico el Tribunal Supremo Oficio. en lí)()8. le hizo llevar sus j)esquisas hasta las y aplicar severas penas á verdaderos inocenErigió así en derecho la más completa arbitrariedad. encarji^ados de instruir las respe<*tivas causas. el auxiliarle de cualquier niod<> ei-a lo misTno ípie favorecer la herejía. tes. omisiones ó actos. al qm. ensanchó su esfera de acción «d y la latitud con que interj)retaba ])alabras. sufrían encausamiento. nieic»d es la espcí'ie n\ almso. creado para conservar en su pureza el depósito de la fe. (íosas fútiles. y exentos del poder de ese tríbunal se hallaban también los virreyes^ cajútanes j^enerales y presidentes de las Audiencias. que trató de esclarecer si nuestro padre Adán tuvo ó no tuvo ombligo^ fué quemado en Lima. Los hechiceros. TíMiía por base el procediuiiento un misterioso sigilo. (Contrariábase así lo dispuesto por cánones expresos y por el derecho común. y más aun por la manera de sustanciar las causas. los endemoniados. averiguando y castigando los delitos contra ésta cometidos. así í'omo por el ardor de que estaban animados sus individuos. ii>.

ó pruebas de mano. como se ha dicho. que un jovencito. y esos datos pasaban desde Méjico á la Inquisición General de Madrid. de lo que en el reino de GruatemaJa pasaba. Los tribunales inferiores de Guatemala enviaban al superior jerárquico de Méjico. en concepto de los inquisidores. que estaba en uso como medio de jjrueba. y sus personeros en ellas limitábanse á instruir las causas. no encontraba únicamente en los que sostenían falsos juicios contra la fe cristiana. era castigado. como si éstas y aquéllos fuesen impecal)les: no faltaron sacerdotes sometidos á juicio por andar en amorosos traLlegaba á tal extretos con mujeres en el confesonario. y además informes minuciosos sobre las manifestaciones varias de la vida colonial. por fortuna. de otros funcionarios y personalidades de importancia. calidad de herejes. Lo que en el Perú. que en el Callao escribió palabras sucias en una pared en la qije estaba pintada una cruz. no presenció espectáculos tan siniestros. existía el Supremo Tribunal de las provincias de Guatemala. en Nueva España y en otros de estos países ocurría sobre el particular. pero si en Lima y Méjico hubo autos de fe con su séquito obligado de hogueras para sacrificar infelices víctimas. sino también á los procesados. . no sólo las causas sustanciadas.AMÉRICA CENTRAL tal el 113 alcance de las preocupaciones desgi'aciadamente Un individuo que mostrara habilidad y gracia en la prestigiación. No estaba. En la ciudad de Méjico. mo el rigor inquisitorial. ó á la honra ajena. solnv la Inquisición en el Perú. pues. aplicando el tormento. tuvo que sufrir cien azotes (*). limitado al dogma católico el poder que vino atribuyéndose el Santo Oficio: invadía hasta la existencia dola se (*) Escritos de Ricardo Palma. Gruatemala. que no acreditaban el debido respeto á las buenas costumbres. sin excluir noticias sobre la conducta del presidente y magistrados de la Audiencia. y otro tanto hay que decir respecto del que pusiese en duda el comportamiento ejemplar de frailes y beatas. no difiere en la esencia. sino hasta en los ignorantes ó mal educados. Es que arraigadas.

para toda la América tiis]>ana. i{\\v en estrecha cán-el ex¡>ió sus sortilegios. sejruida del demonio en forma de peira. materias estas dos últimas de especial interés para reyes y j)apas. que.strado indiferente. contra <iuienes procedió en el siglo XVII. nuVs que relij^ioso. natural de Han Miguel. Nació aquí ese Tribunal en la sejjnnda mitad del siijlo XVI. Continuó. liabríast? mo. fué. á (piien por tratos con Satanás sometió á los rudos precedi!ni«'nt'»< '1" <m ' nebrosa justicia en 1765. político.Ile^ó á creei'se. y aunque hubiesi^ descu})iei'to hechiceras de tan alta talla como la vieja Matea de Pínula. (*) proliibiflns Fueron con especialidad. pues. seí^ún . . traspasando así los limites del tiempí) en íjue se «'iifit'rrn esto cnpitulM.luán Sacate])é<|uez. ni tampoco se habna agitado \Hyr castigar á (juien hubiese hecho pacto con el <Iiablo. como ras Cortes de Cádiz. existiendo hasta 1820. fué el terror de los indios de ese ])Ueblo y espantó uiui UíK'he.1 1 4 HISTOKIA DE LA méstica. y aniKiue «[uebrantada su <>mni])otencia en el reinado de Carlos Jll. en ese último lapso. año de su desaparición definitiva: pero su <*arácter. aplicándoles penas. sostúvose funcionando sin trabas basta 1813. diz rpie. de la provincia de San Salvador. No eran ya las brujas y los nuileficios el blauí'o de sus ])ersecu<íiones. al párroco inglés Tomás Gage. no ([w mc r<*fi»Tf á la exinha vacilado el autor en extender su relato hasta 1820. por más que ese endemoniado se pareciese al maligno José (iarcía. los libros y aun 1«»s ]H'T'iódi«*os Mirop**o< •! obj»'to '1" <iw (• ) Por pn-snitar «'ii un «Miadro í'oinph'to lo tfucia del Santo Oficio en este país. en que fué alxdido por las inolvidables y bienbecboPor désirracia para ( iuatemala. la adniinistración y la política. en los últimos años. reapare<-ió en 1S14. ni se le habina dado un ardite el encontrar in<lios idólatras como los Fuentes de Mixco y San . como también lo hizo respecto á la desdi<*hada vieja Matea de Pinilla. por consecuencia del reaccionario espíritu enseñoreado de la Península bajo el répmen absoluto del rey don F(»rnando VII. de triste celebridad en los fastos de España.

por no era arreglado á derecho. México á través de No estallan. justificadas las penas pues eran los obispos los que en Guatemala les imponía encargados de castigarlos. y acreditaba así más celo por la causa de los reyes que por el dogma católico. A los indígenas los trataba con más dulzura que á los españoles y ladinos. No es empresa fácil el conseguir que ignorantes aborígenes se eleven con el pensamiento por cima de lo finito. Su religión se encontraba en armonía con su atraso y con su genio particular. tomo II. ( * ) Debe advertirse que se le considere. cuando no bastaban las amenazas para hacerlos variar de conducta. increíble que fuera dable despojar á sus ídolos del carácter divino que les otorgaban. En lo idealista y lo especulativo están los escollos con que tropezaban los frailes de Guatemala al querer enseñar á los indios lo que la iglesia romana estatuye. en tal virSanto Oficio. benigno que sas leyes estaban libres ese proceder para con los aborígenes. el tud. mirábalos como á neófitos dignos de indulgencia. mas no por eso dejaba de encarcelarlos y azotarlos en graves casos. Satisfechos de su modo de ser. . ni que busquen más allá de las cosas presentes el apoyo que no hallarían en sí. menos cuando. ni en los que los rodean. y es que. no conciben algo mejor! Hacíaseles. y así se ve en la pálos siglos.AMÉRICA CENTRAL 115 pesquisas. para que no se propagaran doctrinas contrarias á la Majestad Real. Por expredel poder de aquel tribunal. pues. (*) No eran muy susceptibles los indios de comprender los misterios de la religión cristiana. según el grado de su espiritual desenvolvimiento. no se esmeraban los párrocos en evangelizarlos al favor de apropiado lenguaje. como con frecuencia sucedía. liabiendo heredado aquéllos la afición á la gentilidad por sus mayores profesada. gina 428. más deseo de combatir el liberalismo que de preservar de injurias la fe cristiana. ó familiarizados secretamente con prácticas idolátricas. y para éstos no pasaban de divinidades fantásticas el Dios y los santos de los Cuando fué párroco de Mixco el padre Tomás españoles.

.. i)ero residiendo entre gente atrasada y fanática.i.*. y fué <*astiga<lo en 179'). cuya habilidad en química y otros ramos del saber dejó allá imperecederos recuerdos. al favor del cual habría podida convertirlos en buenos cristianos y en gente honrada..i<.ición de aquella ciudad. por el Supremo Tribunal de Méjico. y sie. tencia contra él pronunciada. (iobeniando en Costa Rica. eran de los que soli<'itaban en el confesonario á sus hijas espintuales. . sei^nu él dice en el libro de sus Viajes.'. como lo era la de Cai-tago. concretándose las penas á retirar á los encausatlos las licencias para confesar. Si aquéllos.se (!on la justicia |M»r falta . por ejemplo. la que era bachilleí-.m. cu los últimos años del siglo decimoctavo. ó ha«s cerlos alejai'se del lugar en que hubiesen cometido Oficio. estuvo en acpiella provincia un famoso físico. Don Hafa«d (Jil Rodríguez. abrazó el judaismo: instruyósele causa.nyera del catálogo de sus mieníh»«»<. mal intei'pretadas por el A en un proceso por herejía: en sus procederes ese odiado tribunal. (•) Modifiííábase así la ley al ser aplicada á los delitos de proceder era más humano.brujo. no debe cho<'ar (pie la Inqui. con escarnio del derecho. chocaba de igualdad í»n las penas. recluirlos en una prisión por alginios meses.n !mi. cayese sobn* él y lo sometiera ajuicio. l. lo exclus<. aquel sacerdote inglés abrigaba temor de que sus pláticas doctrinales. no se atrevió. á predicar á los aborígenes la verdad del Evangelio. ser cierto eso. don Esteban Courti. guatemalteco. por causa de la Iiuiiiisición. el capitán don José Vázquez y Téllez. sin pí'rjuicio de (pie la Universidad de (iuatcMnala. no había severidad en el castigo. púlos sacerdotes.1 l»i HlüTÜlilA DE loA Gage. tomándol(> poi. puesto que se violaban los principios. También (íon los eclesiásticos acusados se mostraba indulgente el Santo Oficio. dt. El torcido criteno de los jueces servía de base á las excepciones de una equidad inadmisible. lo envolviesen Santo tan insidioso em < 1 cándalo.

) AMÉRICA CENTRAL solo en \'d 117 y lo remitió preso á Méjico. que podía salie- mostrar. No será empeño inútil. cárcel. el dar de ese juicio alguna idea. es decir.' En su último período. Más adelante pueda alguien. y sólo se le proporcionó. nada saben sobre el particular. desde 1814 hasta 1820. túa Debe advertirse que las causas en este capítulo citadas. Las personas consultadas por el autor de este libro. instruido en 1811. fné más siiave el Santo Oficio: habíase ya neutralizado considerablemente su antigua dureza: el rigor cedió el puesto á la lenidad. ó si sólo se ins. se hubiesen introducido variaciones en el procedimiento. . contra don Francisco Barberena. fuesen copiados ó extractados. del estado eclesiástico algunas. de la ciudad de San Miguel. allá se le castigase. Así pues. la del Un vecino de Amatitlán dijo poseer varios expedientes. por expresiones proferidas contra la religión y el Estado. en su casa. para que dando aviso de haberlo hecho así á los incpiisidores de Guatemala. no le es dable afirmar si siempre se pronunciaba la sentencia por el Tril)unal Supremo de Méjico. de la que no quería que sen. diríase (jue no existen ya los archivos de ese tribunal. * no ha alcanzado á pefiuitirlo encontrar el país por el Santo Oficio. con mejor suerte que la que á nosotros ha cabido. después de algún tiempo de funcionar aquí el Santo Oficio. plitud. ó si en con(*) (Uli<::eii('ia La del autor expedientes sobre causas foi-nuidas en sulta ó apelación iban allá los procesos de cierta índole. ni sobre el paradero de los archivos inquisitoriales y como pudiera muy bien ser que. I I . truían acá las primeras dilijjencias. pues si en el texto indicamos (pie á Méjico iban las causas ya sustanciadas es por ser ésta la opinión más común. para dejar sólo en la historia los rastros de su existencia. para que allá mismo. ( ^. en un cuaderno. que es lo que algunos creen tenemos que dejar en duda puntos de tanto interés. domingo 2 de Junio del corriente año (1895). al menos en casos de grave carác. llegaron á nuestra noticia por medio de diferentes publicaciones. el Acudió allá con tal objeto el autor. descubrir lo que hoy está envuelto en obscura nube tal vez en la segunda edición de esta obra sea dado presentar un cuadro más completo sobre una materia que es bien digna de esclarecerse en toda su amter. quizá. si se exceppretenso endem<miado José García. . parte del proceso original. ó que hay especial empeño en ocultarlos. como acontece con todo organismo que por falta de energía va encaminándose á su ocaso. tal vez.

itn|.1 1 ./. y «pierer el sí'j^indo j)nMíeencausado |M»r sosiH*clias de herejía. ni diaV)lo. y ajioyándose en <iue Harberena ütacaba los prineipios fundamentales de la iTlijfión y se convertiu adenw'is en enemip» del réffiíuen iMilítieo existente.. en el (pie se tomaron en cuenta todos los diehos del (en- causado. es de lamentar que no se haya oí)tenido el derno del juicio incoadf>: y en el fíiso Ac f|iH* Mst»» se hn>>i<*sí' Sea de segundo cuasiis}»»'!k1í<1o . y s«» le rcílnjo á prisión.ii''-^ <!'• . Termina el euademo con un «•••••••«iii'iiiN aut«) d<>stinado á iliofiliifir si iilit ordenar li. .1 s«'giindo la jM«rsona <le flifho n-o . imrn rs isljlilu Hjirlic- '• iiii'iiiuii lililí» SI- íiiiiim\" II •iMiiMidiH-iiiii . (jue no había Dios.o de \~7A. iji- iu> va- lepdes de que era sindiea<lo HarlM'rc»na y nótes<' que no S4' trataUi de delitos de mixto fuero. porque entre ellos no pmlia incluirs4' el «pie S4> cometía al ncf^ar la existencia del Supremo ílacedor. fué de parecer ipu' se iMMiase al x'vn con una multa de cincuenta ih>sos y a{N'rcibimicnto. y con arrcjflo á esa ley s<? autorizaba á conocer.Mt.m-íí. «pie aetual>a de juez en la Anticua.ti (runnie de alcalde mayor. era de fuero mixto.Un» importancia bastante á las expresiones |Kir él proferidas en nuiteria de fe. liO actuado ron rehteion á liarbí-ima iiiut\f a iMii>a( ijín. vcrbijn^w'ia.no m.^ HISTÜKIA DE LA El híH'ho <K'un-ió vn la Antijrua (inatemala. el oi<lor fisi'al.u. y Irataba en tal virtud ese tribunal de ei'fmtmiizar en lo posible procesos y penas. fonnulaudo la acusación sin establecer difireiicias en los delitos imputados.sara copia de los autos al c<miisario de á'(*sta (. y eiia«í<» ani». Dijo HarlH'ivna. í*onio »'• ^ •'.i)ií:i la práctica de las dililf»"'"''''rena pr»*ho... asj:r»L'árs»lc Denunciado por uno de l<»s que lo oyeron. en la inteligenrias tnuis|fn'sioncs cia de que. no por lo que dijo sobre puntos n'li^osos. en concepto de Tribunal SujHTior de Fidelida<l: de lo que se dedu<'e que se le enjuiciaba ««orno partidario de la einaneipa^MÓn politit». Las prinu'ras dili^'ncias fueron i>asadas á la líeal Auiliencia.-!-. ni inñerno. para lo (pie .¡.. Sin embarco.. tal vez porque el ¡sKlcr del Santo Oficio venía ya laní^uidecicndo. s<'jfún cé<lula del 1!> de Mar/. nejjó el delito <pu^ se le ai'haeaba. en el caso der cíintra to iM>r el el de coiHM'cr v\ primero. ni ánf^eles. y no se pidió que hi Iu(piisici()U. debía entrej^ars<' á ese <l. á prevención. alepindo cbrieilad. y que deseaba en el alma que «'uanto antes viniese padre Hiy tra- dalp» y Costilla. para bajar con él por la inde]>endeneia de estas colonias. la (pie era ya de ot^ho meses. •vi- juez real..se ]»a. jefe de los disidentes niejieanos.se deduce del dictamen emitido por el representante de la vindicta pública. deel lante de varias |)ersoiias.. i'llo lo (jue sea. Así . La bi^imia. al juez r(>al y al tribunal del Santo Oficio. (pie le impidió tener conciencia do sus expresiones. dántlosclc iNir conipur^ido con la prisión ]>adecida.'onviniera despuí^s disponer.<j.

comisario del Santo Oñcio de la In([uisición de (V)rte. la ampliación de la declaración in- dagatoriay ante dos personas honestas y religiosas (sic). al doctor y maestro don Bernardo Martínez. natural de la Antigua Guatemala. presbítero. la Valdés. en el la denunciante. don Enrique de Loma Osorio. no sólo en el confesonario. no se escaparon los más minuciosos datos sobre horas y nombres de testigos. Después de declarar la dicha Valdés lo que á bien tuvo. OAmio antes lo había hecho también por su parte . al producirse delante del juez de la causa. cias. presentó. denunciante. siendo una de eUas la relativa á inquirir si otros sacerdotes habían tratado también de seducirla en el confesonario. don Marian?) Ca])rera y don Andrés Mariano Cahh'rón. es á saber. se Br. expediente. San Salvador y otros lugares de aqueUa pn>vincia. ha caído en nuestras expediente. inició los autos nunciante. en la que residían. sino fuera de éste. (conversaciones textuales y otras circunstanque ponen de relieve las debilidades que en achaques de amor demostraban los encausados. á ñnes del siglo XVIII y principios del XIX. y ese dignatario. Eu Octubre como de 1806. con lo relatado por la de- y expurgador. requirieron de amores en enunciadas. sucesivamente. petuoso homenaje que merecía el demostrando así sacramento de la penitencia.AMÉEICA CENTRAL con 119 el auto para práctica de nuevas dilioencias. encontrándose ya en esta capital. y que encierra. mientras que el padre Calderón se abstenía de solicitaciones y aun de galanteos cuando iba aquélla á le relatarle sus pecados. días. á quien. dijo lo hacía por odio á los denunciados. manos un curioso d(m Enrique Martínez Sobral. á doña María Josefa Vicenta Val des. sino por descargo y alivio de su conciencia. Los dos citados presbíteros juraron guardar secreto. Es tan amplia y detallada la declaración. ante los presbíteros seculares don Lázaro Silva y don Tomás Rodríguez. la interrogó escrupulosamente el comisario Martínez sobre varias particularidades. for- malidad tenida sin duda por necesaria en la delatora. acusados de solicitantes.1) del Lie. el procedimiento. st'g-ún reza la portada del dicho cuaderno. Hay que saber que el padre Cabrera trabajal)a por ganarse la vo- luntad de la Valdés. asistido del lu^tario. Escrito lo que expuesto va. y que estaba entonces también en his poblacüones p]ran ellos que. que ofrece un signp evidente de la retentiva de la Valdés. el juicio instruido contra dos sacerdotes. que no el res- Al terminar su declaración Figura después. debe esa suspensión inducir á creer que estaba buscándose un medio cual(iuiera de poner fin á la causa. que hubimos (20 de Junio de 189. revisor })i-es})íteT'o. orijíinal taml)ién.

Xo era coiiíniria á la fe la seducción que en el confesonario ó fuera de éste intentaran los SMCCrdot«'S: sin cnibarL'". El al pie s4>4'r«>tario de allá.< <. 2í) de Mayo de 18()7). Alfaro. w lee la providencia dictada ya en Méjico.stros. (sin halM'i*s»* Santo Oficio tic Mcjioo comisario de (Tuatcmala..^ni. y la ainj)liación <le la dedanición in<lapitoria fué practicada desde el 19 de (h'tubre de IHOtí. la que.. Lo eoiiñnna así el dietamen del üKim. el expediente eon la providen<'ia que sigrue Señon-s nnjuisHlon-s "Im|uisición de Méjico y Junio 1" de 1KÍ)7.. anotándos<> en el Re- Termina — gistro los mimbres áv los denunciados don Mariano Cabrera y don An( drvH Mariano Calderón. como se adviert<'. dijo deKpués. (|ue (|ue i>or Ese inde Abril de 18<)7.— Pónífansí* }>or ahora en sn letra. colip*. destinada al archivo. si los referidos sacer- eran reincident«'S: pues en ••>•• m».)" Hay una nibrií-a.l-ftii M'-M-M'I'.rjl) HISTüliL\ DE LA oído juvvianuMit»» á los acusados) e En el scjruiíla apan^H*. Tratabas»' de dot<4« avi'rijfiiHr. "1><'M11w/(1.. sino <le rcproba<ios hci'hos eometiílos por los denunciados contni la Valdés y á prcs<'n<Ma de los testijros.1. May«» de para que se recorriesen los taban en ellos los nombres «le ílow que. esjM'raba que sobre el el dicho tri])unal decretara lo que á bien qut. l'loii >. i>r.>«ola mujer: (|tie los testij^os por ella <'itados no lo eran d«' (»tras mujeres solicitiulas. previnién¡i á fin del mismo Méjico. . . Imliín f'mi- damento bastante para castipirlos. y añadió He refiere) residía en C'ojutei)e<jiie. pero que se habían reducido á una . que demuestra el escaso interés que inspiform»' lleva la fe<*ha del lí> ebriedad había sido ya pnM'csadí» por sus superiores. puso. stirúu pan'i»'.»»<'al TJ de de ver si eslos pa<ln>s Cabn'ra y Calderón.w:. en la razón (|ue Refristros nada resultaba eontra los padres Ca<*omo bien si'do s«' brera y Caldenin. Kejri. íjne iM»r encontrarse* en San Salvmlor y San Vicente los testijfos citados iiifoniu* <MHi íjUf v\v\a los aut<»s al trihuiml tU*l en la denuncia. si'ñor Martínoz. volvió en ese estado á (Tuatcmala. lentitud en el pnN'ediniiento.. que en los Lie Torrecilla. ¡Mir en lo de adelante se obtuviese mejor prueba.' el acusado (sólo A uno uo obsen'aba buena eonduetn.'i it^<al. ]H>r lo que. Prado. se ]msas(Mi éstos al sí'íior in(|UÍsidor fi. (|ue las solicitiuMones de his pa<lres Cabn-ra y Cahlen'm eran clanis.m.. TomH'illa. quien dijo en esa dili<rcncia. y tuvi'!Si' examen de aquéllos.. raban ya las causas de esa índole. i|iiii n manifestó (Méjico. anotándose lo tpie resultara.|Imiw|. Varias consideraeiones surp-n de lo expuesto. A continuación 1H(>7. »'n es|M'cial lasílel primero. w sirviera el si Santo Oftí-io de Méjico nuindar que se les ]»usicra j)or l<» en su letra. ipie es la d<'l sí-i-rctario Tal es el eontenido de la aetuaeión. ó (|uc fuera del a)n*H<lo del tribunal. . sin duda. fonnados autos. no hallándosi' incluidos en los Ke^stros los dichos padri's.^ <]• <.

para castigar á los culpables. para prevenir que las concien. y que les aplicaba leves penas. da fe bastante lo que sucedió en la ciudad de Guatemala al comienzo del decimoctavo siglo. estas líneas adicionales nos . con el capcioso pretexto de sospechas de herejía. es circunstancia no descubierta aún por el que estas líneas escribe. en la fuerza de la edad. que se ocun-iese de nuevo al diocesano y además al comisario de la Inquisición. de lo que íntimamente se enlaza con la pureza del dogma. contra muchos vecinos notables. frutos de la maligna ociosidad. De los avances en que incurría la Inquisición al formar autos en materias ajenas á su genuino y primitivo instituto. las que.AMÉRICA CENTRAL 121 pretenso delito. y dictó allá unas ordenanzas para el régimen de esa parte del reino de Guatemala. El remedio fué eficaz por entonces pero poco después. se exigía que éstos cometiesen segunda falta. . arraigándose en ellas odios. á juzgar por lo que en esos autos se lee: si siempre se procedió así. ó si en los iiltimos tiempos fué cuando. y se consagraron á un ministerio al que no estaban llamados. Con motivo de las turbulencias suscitadas por el malin- tencionado visitador don Francisco peles anónimos. en Agosto de 1701. se dice que era éste muy indulgente con los eclesiásticos sindicados de esa falta. y que en la fe católica introdujese el diabólico genio alguna saeta ó herejía. dispuso. Merece el caso algunas palabras. en la Madriz circularon paque se desbordaba la sátira El obispo señor de las Navas expidió mandándolos recoger y prohibiendo publicaciones de esa índole. mas como tales reglas de gobierno 10 . En publicaciones hechas para historiar en general el Santo Oficio. cias de Jos fieles se perturbaran. que el los padres á quienes se refiere el proceso extractado se hallaban en período de la juventud. eÍL prosa Gómez de los y verso. no quisieron ó no pudieron refrenar los impulsos de la pasión. Hagamos o})servar además. entre ellas un edicto contra tan venenosos escritos. en sesión del 27 del citado mes. cii-cularon nuevas producciones de esa naturaleza. Kcito es afirmar que las causas por aquélla instruidas se apartaban. aunque para el castigo fuese menester la reincidencia. erraron el camino que debieron seguir. utilizamos los que se nos presentan. citado ya antes en este volumen. deben mirarse como disciplinarias. según el prelado. enconos y de- seos de venganza. á nuestro entender. y anotamos en tal virtud el dato que sigue. En la provincia El oidor don José de Scals. cuaderno comprensivo de más de cien coplones. y por tanto. Si el cuerpo municipal acordó que á esa última también se acudiese con el motivo de que se habla. visitó de Chiapa. á menudo. el Ayuntamiento. calculados para ridiculizar á seculares y eclesiásticos en mérito de lo cual. local al proponemos dar el posible colorido Santo Oficio y como son escasos los elementos que á ese fin se nos ofrecen.

) . en la ('iuda<l de Méjico. por España.122 HISTORIA DE LA contuvieran conceptos injnric)8os á la dignidad episcopal. Estados y Provincias de esta Nutva ciones. el Santo Este último encalM'zaba sus edictos conio sigue: "Nos los Inipiisidores Apost/dieos ci>ntra la herétici» Prave<la<l y Apí)sta. sus Distritos y JurisdicAutoridad apostóli<*a." f Mf'xiro ti travos de los m/lon. exconiultró al oidor. lo que dio uíarjrcu á que surgiese conii)etencia entre la dicha Audiencia de (ruafenuila y Oficio de M^j'u'o. et<*. sefuír Niiíicz de la Vt»pa. p/igim» \-V¿. Nicaragtuí.HÍa. Real y Ordinaria. Islas Filipinas. Guatemala. y aun<iiie la Audiencia de este jmís niodifí<*ó laa dichas onU'uanzas. tomo tendero. la Inquisición de Méjico hizo publicar edicto mandándola»* re<*op'r. innu'l diocesano. nota al pie de la primera (rolumua.

malas cosechas y por otros motivos. del Lacandón á sitio más apropiado. destinada á reprimer faltas por esos hospitalarios cometidas. y talarios después de la ruina de 1773. tró. sus antecedentes y cnalidades. dispuso conferirle el gobierno del Archipiélago Filipino y reemplazarlo en Guatemala con un sujeto que. Males que ocasionaba la abundancia de conventos. Fué el sucesor don don Toribio José de Cosío y Campa cuando . Cédula para corregir algunos abusos. — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — (1716-1717) Diez años llevaba ya. Casas. Merecido crédito que por su comi)ortamieuto alcanzó en la Corte de España. valía más y prestaría mejores servicios á la causa pública. residente en Madrid. Providencias tomadas contra los párrocos de Izalco y otros lugares. Hospital de Bethlem y otros edificios. por el deseo de economizar trámites. Sus inconvenienleyes suntuarias. de administrar el país el poder central. sus tareas de caridad. Pedro de Bethancourt y Arbitrariedades de fray Rodrigo de la Cruz. respecto de un asunto.— CAPITULO SUMARIO Término de la VII administración del señor Cosío y nombramiento del señor Rodríirnez de Rivaspara sneederle. Consideraciones sobre la materia. Comportamiento de los belethmitas de varias tecedentes. Cédula real de 1717. del arzobispado de Guatemala. Iniciativa para la erección tes. Traslación del pueblo de Dolores Reducción de aborígenes. en contraposición con la observada por los del Perú. Pragmática sobre el particular. Régimen Rodrigo de Arias Maldonado y sus anmonástico de los belethmitas. y remedio que el rey arbiLos belethmitas. Los hospiRégimen de las restricciones. Derechos del fisco en varios ramos. en 1716.— Consideraciones relativas á Posesión solemne del sela condncta del primero de esos fnneionarios.— Sus primeras providencias en fapaís vor de aborígenes molestados por indelñdos gravámenes. indudablemente.— Acogida qne tuvo en el Su carácter como gobernante. CuesFalta de ritualidades en que incurrió tiones entre él y la Audiencia. por exLeyes que prohibían á ciertos funcionacesos cometidos en los indios. rios tratar y contratar. y reconvenExención de tributos á varios pueblos por ción que el monarca le hizo. — ñor Rodríguez. Su muerte.

que lo m . Desde que á Guatemala no llegaban ya las crecidas sumas de dinero que anualmente venían de Nueva España y el Peni. y si no pudo figumr en prímera fila entre los malos mandatarios. la flexibilidad fué en el gobierno su rasgo mas ('anicteristico. A las recomendaciones que ante el Consejo de Indias pudo hacer valer. según la naturaleza de Sin (embargo. resintiéndose de ello el tráfico y dificultándose el cobro de la caj^itación anual qué cubrían los aborígenes. maestre de campo de los denominación en la actualidad adoptada para designar aquel empleo. i»cro era muy amigo del dinero y estuvo lejos de guiarse por los rectos principios. bria prevenido tamañas desgmcias. como si en el com])ortaniii*nto de aquéllos hubiese siempre encontrado cir<*unstancia8 atenuantes. la sat istaccioii df las iuMM'sidaNo se mostró adivo des públicas. ó sea teniente coronel. r-onio la del Corpus. algo lolos diferentes ramos del servicio. y es del caso recordar (jue trabajó por la fundación de la Casa de Moneda. pei*sonal interés. pero la justicia fué para él. y si en estas provincias se contaba con buenas minas de oi-o. tampoco tiene derecho á ser colocado entre los ])Uenos. aunque no llegara su empeño á convertirse en hecho práctico sino muchos años después. ciiostión rlc tom])('ranic!ito y de reales ejércitos. ni dio pruebas de comprender (pie sus debei'es presentaban diversos matices.*}' vino sin ofrecer un pasado que pudiese garantizar un porvenir ventajoso para Guatemala. ni letrado el señor de Cosío. en nuichos (•así)s. y ya se ha visto hasta dónde llegaron las conse<*uencias de su tolerancia: (?1 alzamiento de los indios de Chiapa procedió en gi*an parie de su inconcebil)le conducLa represión efí(^az.124 HISTORIA DE LA Francisco Rodríguez de Rivas. de]>e ]>r<)l>ablemente atribuirse el nom)>ramiento con que en 17(H) llegó á esta üerra. No era militar. hata. aplicada eh su oportunidad. Por e<*onomizar males á los empleados toleraba sus faltas. gi-ó hacer en el sentido del mejoramiento. No acreditó poseer índole dañada. en cambio del cacao y otfós fñíto^ que de aquí se enviaban. experimentábase la falta de nvmierarió.

que ya había sido con-egidor de' Ríobamba en el reino de Quito. y adornábanle buenas prendas. de los oidores y aun de personas particulares. Su presencia hizo desvanecer la memoria de las hecatombes de los zendales. existente en el distrito de Tegucigalpa. no era de condiciones vulgares para mandar. y así lo acreditó desde el principio. dictando auto para que cesaran los abusos por él descubierHabíase introducido la costumbre de obligar á los tos. aborígenes á dar semanalmente á las casas del obispo. entre otras esa energía de carácter que no excluye la ñexibilidad en determinadas circunstancias. encontrábase justificado lo que el señor de Cosío intentó al tratar de establecer la Casa de Moneda. una de las cuales. Tomó posesión solemne del gobierno el 4 de Octubre (1716) el señor Rodríguez de Rivas. forraje para sus caballos y abastos para sus cocinas. Indignado de que la codicia de algunos agentes del gobierno y de varios magnates encontrara medios de satisfacción á expensas de los indios. sino con el propósito firme de atemperarse á las exigencias de la actividad. ni paró mientes en las algaradas de los corsarios: diríase que poseía aquel capitán general. y acostumbrábase también dar á esas mismas casas indios para que trabajaran en diferentes faenas é indias para moler el maíz. y su nombramiento no fué de los que á las veces se concedían para escalar de golpe altos puestos en América. como juro de heredad. sin pagar por tales artículos más que una pequenez. No vino con ánimo de obedecer á la ley de la inercia. cuanto Guatemala necesitara para ser dichosa. nadie pensó ya en el lánguido estado del comercio. . como si trajese el talismán de la felicidad púbüca. Y én efecto. la daba casi pura. puso remedio al mal. das. y con varias de plata. y es ese uno de los recuerdos que la historia debe consignar en obsequio de aquel funcionario. Su llegada al poder halagó á los hijos del país con los consoladores arrullos de esperanOlvidáronse las angustias sufrizas de mejores tiempos.AMÉRICA CENTRAL 125 producía de veintitrés quilates. y festejósele con entusiasmo. Era natural de Galicia.

prevenía en su favor á la Coi-te de España. á quienes se acusó de malos procederes en los remates de sin retiibiiir de maíz y otros granos. 3") esa cédula. y en tales casos tocal)a á las autoridades redimir de su peculio el gravamen. Dictó ese auto el capitán general en 1717. manifestándole lo conveniente que era para la paz pública de estas ])rov¡ncias mantener cien hombres en el Real Palacio de la capital. (•) El arzobisjM) (iarcía Peláez cita en suh Meinoria« ( página 182. encargó á los ministros de aíiucl alto cuerpo la buena armonía con el capitán general. una carta al rey. y que son ccmducentes al objeto en una obra de esta índole. Con motivo de excesos del sargento mayor de milicias don Andrés de Urbina y del jefe militar de igual gi'ado don Pedro Zalialcta. No siempre había en los pueblos suficiente número de aborígenes para el repartimiento de esos servicios. Llevado de su celo escribió en Marzo de 1717. para que la justicia ñiese respetada y no volvieran á lamentarse distin'))ios como los anterioinnente sentidos. y los amenazó con severas penas si Tin o])ser\'abjui sus mandatos sobre tre el señor este punto. como por las leyes estaba prevenido. sabedoi. (yompniébalo un hecho ocurrido. con su sueldo coiTespondiente. y ésta le ai>oyaba generalmente. y el rey lo ai>rob() en cédula de 7 de Febrero de 1718. («) El crédito del señor Rivas como buen empleado. y veinticinco de Caballería. expone la substancia. ni menos hasta disinnilar alguna falta que pudiera cometer. sin eml)argo. omitiendo los detalles que en este libro aparecen. aun contra los oidores. No se crea. dándole en ella las gracias. y recomendándole que cuidara siempre de favorecer á la raza indígena.de lo que pasaba. y compensándose á las segundas con la exigua paga de dos reales mensuales. (pie el apoyo j)or la C'orte concedido al señor Rivas llegam hasta excusarlo de guardar las ritualidades establecidas por las leyes.121) HLSTOIUA DE LA modo alfruno JÍ los i)riiueros. surgieron cuestiones muy agrias enRivas y la Audiencia. pero sólo tomo . y el rey.

La moción del señor Rivas á ese respecto. No perdonaba el Consejo de Indias las formalidades prescritas en la sustanciación de expedientes. Había querido omitir trámites el capitán general. y que por cada tercio de añil que entrara en la ciudad. se cubrieran cuatro reales. libro III de la Recopilación de Indias: faltábanle y el monarca previno que expresándose si era indispensable la guardia. dándoles los ocho pesos mensuales de que allá disfrutaban. título III. que el marasmo de la autoridad produce desaliento en los gobernados. prescindiendo de su empeño de hacerla más expedita. para la custodia Para esos gastos propuso que por cada quindel palacio. ó se embarcara en cualquier puerto de I I I |¿ esta provincia. No era desembarazada la acción administrativa. tal de brea ó alquitrán que se trabajara en el país se pagase un real al fisco. pero. y que es éste el factor más temible del atraso. por más que esos trámites dilos atestados que la justificaran. deseoso de ganar tiempo y facilitar el buen servicio. en vez de lograrlo. ia cencías para descargar y despachar los navios del Sur. el que por lo común trae los grandes quebrantos que amargan la existencia de las sociedalatorios . señalando ade- más ciertos derechos por otras mercaderías y por las li- |.AMÉRICA CENTRAL 127 Agregaba en su carta. y si los arbitrios propuestos serían suficientes. del que tanto necesitaba la existencia económica de estas provincias. No se le ocultaba. se llenara el v^acío. tuvo el disgusto de escuchar una advertencia sobre el lleno de sus deberes. que había ya hecho venir á la ciudad capital veinticinco soldados que estaban en Chiapa. y el nuevo capitán general. y que á esa fuerza había añadido cuatro guardas de á caballo. no iba acompanada de los requisitos necesarios según la ley XIV. con lo que se favorecería al real erario. tuvo que someterse á obstáculos que chocaban con su espíritu emprendedor. por otra parte. sin perjudicar al comercio. y la larga distancia entre América y España cedieran en menoscabo de los intereses que se trataba de patrocinar. con quince pesos al mes cada uno.

llegado el caso.128 HISTORIA DE LA Pi'ocun'>. y tuvo el niéi'ito de procurarla el padre Guillen.anizadas. por medio de las dos com[)añías de Infantería con ellos oi*i. pues. páiToco de Jacaltenango y Huista. que nada descuidaba. y á los de Guazacapán por escasez en la producción de otros frutos. Contábase para ello con el beneplácito del gobernador. ordenó que se tratara de un modo suave á los aborígenes allí establecidos. tpie reunía buenas condiciones por sus ríos y por la aptitud de las tien-as paní la siembra de cereales y crianza de ganado. que por muy largos años se empeñó en agrupar en pueblos á aquellos indios. pero el alzamiento de los ZíMidales inqíidió que se llevara á la práctica la idea. También á los mulatos de Acasaguastlán. Habíase dispuesto trasladar el nuevo puel>lo de l>ulnLacandón al sitio llamado Asanti<% del partido de Huehuetenango. Obtúvose ese beneficio desde el tiempo del señor Cosío. No existiendo dificultad alguna se verificó la traslación. y el rey. favon^eedor de los aborígenes. para que fueran habitiiándose al El señor pago de los diezmos y de la capitación anual Rivas. y tuvo cuidado especial de investigar el pie en que se hallasen las plantaciones de los indios. y se convino des])ués en colocar á dichos aborígenes en un pimto situado entre el pueblo de Huista. y el señor Rivas. prestaban contra los ])iratas del Hur. y el de Asquesala. choso. regularizar un nioviniiento }H'ovedes. por causa de malas cosechas del cacao. Antes de su llegada había la Audiencia extuniaJo del pago del tributo por dos anteriores años. Aprobó el rey las remisiones indicadas. para ver de (concederles. Zacapa y Sonsonate se perdonaron los tributos. en cuanto le fué posible. al aprobar Jo hecho. justicias y vecinos del citado pueblo de Asquesala. acogió con agrado esa pi'ovideneia. de laal<*aldía mayor del misino Huehuetenango. á los pueblos del partido de San Antonio Suchitepéquez y sus anexos. y la suerte de los aborígenes le preocupaba por singular nianern. mostró la debida solicitud res del . análogas gi*acias. en premio de los servicios que.

y si España quería colonias ricas y prósperas. Aborígenes y españoles poblaban el reino de Guatemala. y que por tanto. sino en recuerdos históricos comunes. que se apoya. un mismo lazo á españoles é indios. ni al país. Si no ligaba. por los medios que aconseja la sana política. pea y de la aborigen fué objeto de recomendaciones detalladas en leyes. mejorar de condición y cubrir los impuestos que en favorde la Real Hacienda les asignaba la ley. y el primer deber del gobierno consistía en recoger á los dispersos. no sólo en esas bases. que viven y mueren sin dejar huellas durables de su existencia individual y colectiva. ban *) Real cédula de 7 de Junio de 1715. Allí donde ese mal predomina no se desenvuelven las facultades del individuo. porque crean intereses que se robustecen al calor del régimen del municipio. por más que muchos de éstos se abstuvieran de malos tratamienLa autoridad superior de Gruatemala. tas á buenas reglas administrativas van formando un cuerpo moral.AMÉRICA CENTRAL en el cimipliiiiiento del 129 los na- regio mandato en favor de turales. (*) I f ^ I I I I I 1 f I f I t Arrastrados fatalmente por sus instintos se empeñalos indios en vivir lejos de las poblaciones regularizadas. . que con sus recursos la ayudaran á sostener su alto rango en Europa. no es extraño que tratara de reducir á poblado á Así. ningún beneLas agrupaciones sujeficio producían al rey. podían los naturales. de lengua y de hábitos era un obstáculo á la unidad. y la diferencia de raza. y dificultábase más el obtenerla si prevalecía el aislamiento de la segunda. pues. era menester ir asimilándolos entre sí. en aptitud éstos de trabajar. y en semejante propósito influía también el miedo que les inspiraban los funcionarios públicos. apartándolos de la barbarie y estimulándolos á realizar La fusión de la raza eurolos ideales de la civilización. tos i)ara con ellos. considerándolos como á hijos de la naturaleza. miraba como enemigos á los indios que andaban dispersos en los montes. ciunpliendo lo ordenado por el poder central.

según ra.13Í) HISTORIA Di: LA la Don dios de Jjiiis (ot'llo Cfeitáiu nianit'est(') aJ encarpulo dv rey qiu* iíhUk-cíóh los in- de Itza y Peten.stante tarea el señor Eivas con los abusos que padecírtTi los individuos de la raz. don Juan de Urbina y don Antonio BaraÍ4ona. muchos de ambos sexos de acjnellbs Indares eran llevados con enfcaño por los españoles á otros puntos. Ataco y Ahua<*hapán. iba el mal agi'avándose. y existían en tal virtud leyes que les vedaban fratar y contratar. del coiTegimiento de Sonsonate. medida muy del giisto del señor Rivas. () Estaba jirohibido á los gobernadores de las provincias. de lo que se seguían gmves perjui- Esa denuncia movió al rey á expe<lir orden encriíica para que se restituyese sin la menor tardanza á sus antiguas moradas a los indios. y previno á la Audiencia de Guatemala <iue remediara el mal causado. y que por medios duros se exigía el pago de la capitación á los de Reprendió severamente el monarca á dichos ])áIzaleo.M «niiquistada. hacer negocios. haciéndole saber que se les maltititaba con cnieldad. y que los ocupaban en sus casas. Tuvo noticia el monarca de que los indios de Izaleo. á derecho. rrocos. apellidándolos impins y temerarios^ pues su comportiuniento daba lugar á <|ue los indios se aus<'ntaran de sus j>ueblos. así coniíj á los coiTegidores y ah^aldes mayores de los partidí)s. á <piien tocó cumplii-la <'n 1717. el giiido de culpabilidad (pie les resulta- que tenía ba. pero (•) Cédula real del 29 de Agosto de ITon . Tan tiránica era la conducta de estos dos últimos. cuidando de que el obispo de la diócesis suspendiese ó removi«»se á esos <*urag. dispuso el rey. (jue obligó á muchos de los feligi'eses á elevar su queja hasta el soberano. á pesar del juramento que prestaban antes de entrar en el (ejercicio de sus cargos. y lejos de advertirse enmienda. como muchos de aíjuellos funcionarios no res])etasen tal disposición. eran vejados por los respectivos páiTO(H>s. pues. con aiTcglo cios. segi'in los términos en dichas Se ve. por cédula de 10 de Febrero de leyes empleados.

señor Rodríguez X . Efectivamante. Queríase también favorecer á los aborígenes por medio de esa providencia. evitándose así los fraudes. las providencias dictadas i)ara alguna de ellas en lo particular. y. tratándolos como á esclavos y haciéndoles entender que así quedaban libres de pagar los reales tributos. Así se ve. á la autoridad civil los libros de bautismos y defunciones. Para el cobro de ese impuesto debían los curas presentar en copia. Ciudad Real. procediese con el debido rigor. expidió cédula el rey (1716). por una parte. extendíanse á las veces á todas las provincias de España en América. Con el mismo fin y en despacho separado se dirigió el monarca á los obispos de Guatemala. y recelando que también en Guatemala se incurriese en tan reprobado manejo. rei)roduoir la prohibición. con escarnio de la moral. que preceptuaban la capitación anual. de las leyes IX. y XXIII. clé- rigos seculares y regulares del Perú llevaban á los indios á trabajar á sus haciendas. libro sexto. y el capitán general de este país. y por otra. y el deseo de que no se defraudaran las reales cajas. Comayagua y León de Nicaragua y á los prelados de las órdenes religiosas existentes en estas provinAcreditaba por tal medio el interés con que veía á <íias. título quinto. previno á esta Audiencia (pie hiciera prolijas investigaciones. de la Recopilación de Indias. que informado el Consejo de Indias de que en el Perú había eclesiásticos é individuos de órdenes religiosas que explotaban despiadadamente á los aborígenes. en caso necesario. pues con ellos negociaban principalmente los empleados de quienes se habla. Como era natural.AMÉRICA CENTRAL 131 lili). por ejemplo. para corregir el mal que se le denunciaba. y en tales transacciones salían los primeros muy perjudicados por el espíritu de codicia de los segundos. ordenando que se instruyesen causas por perjurio á los que en ese sentido delinquiesen. los indios. sin excluir á los que estuviesen al servicio del clero secular y regular. á ñn de castigarlos con todo el rigor establecido por derecho. y con igual objeto ordenó el rey que en las provincias de Guatemala se empadronara cuidadosamente á los aborígenes.

Hasta <iué punto llegam el mal. para que no siguiera robando aire á las industrias que traen comodidades y fa\ orecen á la vez el ])rogreso moral. no descuidó lo que se ordenaba. y si no se consiguió el objeto.]'-V2 HISTORIA DF. aunque por especial merced y por instancias <iue después se le hicieron. pues no á todos se les presentaba como una \ isión seductora y poética. y <|ue. era un generoso empeño del rey don ¥v. y para alcanzarlo. pruébalo la cédula «iue á ese respecto se dio por uu rey eminentemente católico. que no por sincero ascetismo abraza>an muchos. '•orno en la práctica estaba observándose. eran un cáncer que debía extirparse. de esas que cautivan con iiTC( 1 ' • • 1 . Viciada la atmósfera. había que purificarla. y ordenó al eapitáu general y á la Audiencia de (luatenuila. T. Combatir el marasmo que en el país se advertía y que II gran paHe liay que achacar á la abundancia de frailes y aun de monjas. era menester que retro<ediese el monacato. si obrepticiamente se levantaba alguna de esas casas. lo tuvieran entendido. Prohibió. según cédula del 15 de Mayo de 717. ya porque los clérigos regulares se liaeían exentos y gravaban á la repúhlini en lo irmporal. atenuáronse los efectos de la dolencia. Comunidades que vivían á expensa» lelos que trabajaban. que se fundaran conventos y hospicios por parte de órdenes religiosas en hvs Indias. desde aquella fecha. ya porque escaseaba el número de hibradores. la hiciesen destniir. que ri lo relativo á este país.lipe. y mandó demoler el que los frailes de San Fran(úsco habían fabricado sin licencia real en la ciudad de Mendoza. través daños seguíanse. que fuera benéá los intereses públicos la multiplicidad de conventos de j)adres franciscanos y demás órdenes religiosas en Ainérica. y los consejeros del monarca le propusieron que impidiera {{ue se multiplicaran esas corporaciones. No conceptuaba fica el rey don Felipe V. pues. convino en que se conservara. por reclamarlo así el real servi<rio. del aumento de que se trata. di» le Kivas. El aumento de la producción ofrecíase como el primer ténnino del problema de la dicha común. pundonoroso y diligente.

era para muchos el claustro el resultado del cálculo frío. hay que decirlo. y la abundancia de conventos era un verdadero mal. que el lazo de la caridad bendita no siempre bastaba á mantener en armónico concierto á sus miembros. por su carácter simpático. El año á que se refiere este capítulo. pues nació en la segunda mitad del siglo XVII. recogiéndose las . miento. sin embargo. y que fray Rodrigo. como las que daban misioneros para enseñar el castellano á los aborígenes y civilizarlos habíalas también con escuela pública anexa. merece una mención especial: la de los belethmitas hospitalarios. que prestaban servicios á la causa del bien. si no querían que se les tratara con Debe saberse que aquel religioso la necesaria severidad. se abstuviese. en la ciudad de Guatemala. dé promover nuevos desórdenes. modificó indebidamente las reglas que se expidieron para el gobierno del instituto. Parece. fray Rodrigo de la Cruz. lo mismo que' sus subordinados. les. La inacción de tantos brazos era un factor de público empobreci. y aunque el monarca había antes mandado que se observaran tále« reglas. por más que en los claustros se cultivaran las ciencias y se formara uno ú otro sabio. Disturbios lastimosos y el despotismo que en esas casas ejercía su general. Al lado de esas comunidades casi estériles hubo una que. y desde allí logró extenderse á otras provincias de América. porque embarazaba esa comente de vida que del)e promoverse y que nace de la provechosa actividad de la fuerza humana. un refugio para ponerse á cubierto de la miseria y vivir en la holganza. no obstante. Comunidades monásticas había. permite mencionarla y consiguientemente consagrarle algunas frases. que se pusiesen en práctica los breves pontificios sobre la tnateria. determinaron al rey á prevenir (1717). originaria de esta tierra. para que en ella aprendiesen á leer y escribir los niños de Pero no todos los regulares eran útilas familias pobres.AMÉKICA CENTKAL sistible 138 encanto y que entre nubes de incienso hacen vislumbrar felicidad sin límites. que fué el priñaer general que se nombró.

H(?thlem es el nombre que se dio á ese instituto hos[)italario. Por el año de 1648 vino á esa ciudad Pedro de Bethancourt. fundador. de modo niny había (continuado experimentándose el mal (jue el monarca deseaba coiTegir. fué también causa de deterioros para aquellos edificios: y>ero la r4'|)ar?M'ióíi tu» \nvdó mucho en efectuarse. porque le sorprendió la muerte »n 1()67. y deseoso de hacer el bien posible á los desvalidos. según las de la cédula. Además del hospital se construyeron convento é iglesia. y que él había admitido para echar las bases de la orden belethmítica. era filántropo por cará(cter. el procurador de varios conventos de belethmitas. como N' llamaban. era ya incapaz de ejercer el poder de que y se manejaba.*aba de (citarse. Lleno de fervor Pedro de Bethancourt. recomendó éste á fray Rodiigo de la Cruz que adoptara el régimen mo- modesta (casa . y en atender á los pobres que salían ya curados del hospital. en 1708.i4 HLSTülíIA el DE LA j)alabr{i. y con los auxilios (\uv obtenía acometió la fábrica de un espléndido hospital. investido MrT)itrario. originario de Canarias. En el testamento del hermano Pedro.l. qiiieu.s adulteradas por dicho general. No fue en su origen el estabieciinn'iito más (jue una de paja. se ocupaba en instruir en la doctrina cristiana á los niño^. además. No pudo verlo terminado. y coníduyéronlo los que lo ayudaban en su ministerio. La obra por él principiada tuvo en breve cooperadores llenos do (mtnsiasmo. atraídos por las virtudes d(d estaba. vistió en 1(>52 el hábito de la orden Tercera y se consagr(> á la tarea laudable de fundar un hospital de convalecientes. «iue trajo la mina de la ciudad. pero que en la convalecencia carecían de recui*sos pam el restablecimiento completo. en la que el hernuino Pedro. Ofrece interés el origen de la fundaci(')n hecha en Guatemala. se deícidió á acudir á la piedad del vecindario. con un gasto de más de setenta mil pesos. La catástrofe de Santa Marta (Julio de 177)^). y sus gestiones motivaron la cédula que a(. Para ponerle remedio había ido á España.

fué á buscar á Pedro de Bethancourt. para obtener de Su Santidad la sanción de los estatutos. los superiores de Guatemala y Lima. 185 |: ^' se redactaron. á Francisco de la Trinidad. y dejando allí fundada una casa. que pasó á ejercer el gobierno de esa provincia. Estuvo después en Quito. fué á la ciudad de Méjico. . que iba retardándose. y dictó las providencias necesarias contra los que así abusaban. en 1671. conde de Lemus. en 1G87. y pasó por segunda vez á España y Roma. sino que se ordenaron de sacerdotes. regresó á América. (. Ya prelado. Dirigióse en seguida á Guatemala. Los . los estatutos en 1G67. y logró fundar allá el hospital del Carmen para las enfermas convalecientes del de Santa Ana. Informado fray Rodrigo. Entretanto. Dejando en Guatemala. y en Lima á Andrés de San José. no sólo establecieron escuelas. le sustituyó provisionalmente en el mando. y vino en su juventud á Costa Rica. pues. (Riartículo Los Barbones. Hizo nuevas fundaciones en Piura. entregándose allí á discreteos amorosos con damas de la alta clase pero después. barba larga. hizo viaje á Roma.AMÉRICA CENTRAL iiástico. arrei)entido de sus aventuras de galán mancebo. Usaban capa y una túnica de paño buriel ó pardo con una cruz azul. desentendiéndose de sus reglamentos. obtuvo la protección del virrey. y eligieron á fray Rodrigo para el cargo *de pre- lado. > Maldonado era el nombre de ese be- Nació en Marbella. se encaminó á Lima. la cruz fué sustituida con un escudo representando la natividad de Cristo. acompañando á su padre. y tomó eí hábito de hospitalario.) cardo Palma Tradiciones Peruanas ( * ) Los belethraitas llevaban el la en Lima los bautizase pueblo con el — — — . como alférez. haciendo también esto último algunos de los hermanos. Trujillo y otros lugares del Perú. Al morir su padre. y los eonñrnió fray Payo de Rivera. en el que se condujo por manera muy satisfactoria.varios hermanos hicieron voto de obediencia y hospitalidad. obispo de Guatemala. lo que dio lugar á que nombre de los harhones.eiiidor de correa y sandalias. (*) Rodi'igo de Arias lethmita. No les era permitido montar á caballo. como superior.

como si pretendiera personiticar los intereses del presente y las aspiraciones del porvenir. atribuye hechos extiiiordinarios al beato Pedro. como otros de los monarcas que le precedieron. la ciudad capital d(» Guatemala. prestó sen-icrios <Miya magnitud no ah'anzó acaso él mismo á prever. y Felipe V. pagó. antes citada y en la que se califica de tirano á fray Rodrigo. n^picscMitándole en largas pláticas con las ánimas y con<?ediéndole el sobrenatural i>rivilegio de los milagros.as se le llama. . V Ki.loÜ HISTORIA DE LA de 1716. y por mucho tiempo tuvieron aún escuela <le primeras letras.Tuairn. Descansan sus despojos mortales en una capilla anexa al derniído templo de Han Fi*an<*isco de la Antigua Guatemala. Compniébalo lo dispuesto por él al ordenar que se publicara nuevamente la pragmática de Octubre de 1684. hospicio para albergue de pobres peregi'inos y enfennería para convalecientes. entre otros sobre el lujo. Pjíliiia. ó sostener las inconvenientes leyes dadas sobre varios ramos. triste vasallaje al sistema de legiíilar en ciertas materias. de 1717.a de costumbres. á la i)ar de la caridad para con los pobres enfermos. vinieron á ese lugar los conventuales de Bethlem. fué la piedra angular del instituto belethmítieo. insf)irada la en que iiuirió en S«'j>tifni))re al expedirse la cédula real C\ . ya había éste muerto. en cuyo reinado se realizaban progi-esos y se anunciaban ya nuevas ideas en bien razonados escritos. que en todo se mezclaba. Al trasladarse al Valle de la Ennita. () El beato Pedro de San José Bethanrourt. El suj)ersticioso espíritu de una época de general ignorancia. Por muy largo tiempo imperó en España el régimen de las restricciones. de manera que.-íin1«. Al desaparecer el infatijíable prelado acrecentáronse las desavenencias sobre interpretación de los estatutos y breves. en 1775. y aun ocurrieron motines en las casas de Guatemala. Alma penetrada de caridad ardiente y abnegación suV)lime. Guadalajara y otras poblaciones: ])ero en las del Perú siguió dominando la punv. como vu las crónicas eclesiásti<. Méjico.

pasada ésta. y si no chocaban en lejana época. ni adornos de piedras finas. ni galón. de oro ó plata. podía llevar en el vestido tela de oro. Fijar límite á los gastos de los particulares. según Block. pues sólo sirven ya para sostener la distribución demasiado desigual de los bienes. ú otras piedras finas pero en cuanto á trajes de hombres y mujeres. en materia de vestidos. de cualquiera calidad que fuese. ninguna persona. que se revalidó en 1716. arrela ley natural. Había caído en desuso. era lícito el uso del terciopelo liso. y para que continuara observándose. no hay motivo suficiente que las justifique. invade la esfera de la vida privada y envuelve preceptos que merecen conocerse. Según sus términos. AMÉRICA CENTRAL 137 en el espíritu de la Edad Media. etc. facilitándole el buscar el progi-eso y realizarlo en escala proporcionada á su energía. exceptuándose Nadie podía los soldados que estuviesen en campaña. y perpetuar la miseria. que evita que el hombre caiga en los extremos de la sinrazón. Querer refrenar el lujo equivale á incurrir en un error insosLas leyes suntuarias acusan tenible por mucho tiempo. á los espíritus reflexivos que el legislador prohiba ciertos gastos y sin embargo. como lo establecía esa pragmática. batar á la indigencia los auxilios de lá industria. labrado. 11 . la pragmática de 168-1:. ni de plata. realmente. es poner tropiezos al adelanto y suprimir el uso por miedo del abuso. mientras que la libertad. joyas. negro y de colores ater. Choca.. ó cintas. permite que la inteligencia y el temor de la responsabilidad formen un contrapeso muy útil. ó falsas. dirigió don Felipe un despacho á la Audiencia de Guatemala el 10 de Febrero de 1716. tampoco usar aderezo ú otro adorno de piedras falsas. Dice Helvecio que no puede impunemente violarse que es superior á las leyes positivas.. debe saberse que. botones. amortizando las fortunas en manos de los poseedores. ni seda con fondo ó mezcla de alguno de esos metales. que semejaran esmeraldas. diamantes. la impericia del que las hace.

Lo que ocunió en el Realejo. los algiuiciles de Corte. se estableció formalmente como principio la más amplia lilo En Severas leyes resguardaban los intereses de la Hacienda Real. verbigracia. dores de las leyes natural . y si alguna vez se descubrían faltas á este respecto. á ta. prohibición igual hacíase á los mercaderes con tienda alíieHa y á 1í)s nuiestros de obras. se expedían en N'arios ramos leyes que con razón calificamos hoy de absurdas. y los coches no debían llevar bordados de oro. el registro escrupuloso de los artículos do importación y exportación estaba especialmente ordenado. por ejemplo. «-arrozas. sin guarnición alguna. Estos y otros puntos contiene esa pragmática.. ó en los colaíses amigos con quienes ella tuviera comercio. indar en coches. agentes de pleitos y negocios y arremladoi-cs. á menos que por otro título honorífico estuvieran faultados para usarlos. un crimen restrinsuntuarias. mediantes.se encuentran en leyes de la Ue(íOpilación. etc.188 <-i()])elad<>s. pennitíanseles únicamente trajes lisos de seda. títulos y caballeros se les autorizaba para tener dos lacayos. pues. Al prohibii*se á los notarios y alguaciles. escribanos de provincia. no más. rasos y demás tolas de seda. y á los grandes. miisicos y demás personas que tomaran parte en comedias. con lal fuesen fabricados en España y en sus dominios. en l>ei*tad. de cualquier color. señalando la diferen<*ia y los divei-sos gi'ados de las (dases se concibe y lo explican los <'omentaEs. procedíase en el acto contra los responsables. i)ero las libreas de éstos debían ser de paño. calesas. procura<lores. cuando. ( HISTORIA DE LA damascos. aunque no en muías de paso. pero no sólo en libertad una injustamente gir sociales. tratábase de establecer distinciones. . ni de plaProhibíase el uso de coches. no fué sino en 1791 que á la industria agri<'ola concierne. instiiiyéndose los respectivos expedientes. p(íro se les ]>ennitía an<hir en caballos ó rocines. como bien Es])aña. sino en otros pueblos europeos. notarios. las que quedaban reservadas sola[lie I A mente á médicos y cirujanos. y algunos de ellos . Francia.

los interesados en las apelaciones por negocios eclesiásticos lo que ofrecía mayores embarazos aun. en la que prevenía que se restableciese cuanto antes la explotación regularizada de las plata. para que no quedaran impunes los culpables. estaba entorpecido el laboreo del rico mineral del Corpus. . En los primeros años del siglo XYIII. relativas á los minerales de oro eficaz á las autoridades del reino de Estaba su explotación recomendada por modo Guatemala. sin registro. y el monarca dijo á la Audiencia de Guatemala (1716) que se siguiese activamente el juicio. para que no tuvieran que acudir hasta la ciudad de Méjico. dirigió un suplicatorio la Audiencia de Guatemala á la de aquella ciudad.AMÉRICA CENTRAL 139 en año de 1708. es un testimonio que viene á evidenHabíanse por ese puerto introducido. lo dijo así el capitán general á la Corte de España. tes de las diócesis de Comayagua y Nicaragua. ciudad separada por cuatrocientas cincuenta leguas de la de León. en despacho de 1715 y el rey expidió en tal virtud. por lo largo de las distancias. ricas vetas del Corpus. cuando éste fué descubierto. una cédula. y como estu\áesen en Méjico íilgunos de los complicados en el fraude. En esta íiltima llegó á suceder que se abandonaran algunas causas por la imposibilidad de ir á buscar el remedio hasta Méjico. el ciarlo. trescientos cuarenta y nueve mil pesos en moneda acuñada: formáronse autos. No la. era arzobispado en 1717 la provincia de Guatema- tiempo atrás convertir en metropolitana su iglesia catedral. para favorecer en lo posible el progreso de esa industria. residencia de un arzobispo. comunicándosele el resultado por conducto del mismo Consejo de Indias. La pobreza de la mayoría de los individuos que tenían que apelar á superior tribunal en sus . participósele lo sucedido. en 1717. como y Eran de utilidad para lo eran también las el real erario esas providencias. respecto de las causas proceden- y se pretendía desde . por los derechos asignados al producto de la labor. de la que reportaban beneficios las cajas reales. Pero como de todo se daba noticia al Consejo de Indias.

de las de Guatemala y Ciudad Real de Chiapa. tes la En Así se pusieron las }ms«'. carta de 1715 representó al rey esos inconvenienAudiencia de Guatemala.s d»* la ron\«i>nih »lr la »aUde (Guatemala en metropolitana. Pero liabía de coiTcr largo ])lazo antes de llevarse á la práctica proyecto» dral taíi plnn^ibl»'.A negocios. era un obstáculo al enii)leo de ese recurso seña^ lado por las leyes. y en cédula de 1717 se pidieron informes detallados sobre ese pinito á los gober-nadores de Honduras y Nicaragua.14<' HISIOKIA DK l. á los prelados de las órdenes monásticas y al metropolitano de Méjico. encargóseles la actividad posible en el envío de las diligencias á Madrid. . é luciéronse también al capitán general de Guatemala las iudicín'ioíios <M>rn's])ondientesal pronto despacbo. á los obispos de esas diócesis.

— Contestaciones. — Sus preocupaciones. — Correo de Méjico y sus consecuencias. — Desbordes de ríos de la costa del Sur. — Consulta Nueva Espafuu — Proyecto sobre abandono de capitán general. — El obispo. — El cronista ménez. — Dictámenes dono. causantes de inolvi- El llamado "de San Miguel . la Ji- ^ del Cabildo de la ciudad. Todables siniestros. — Defensa del capitán general. — La Audiencia. j. — Intrigas del obispo y provif dencias del capitán general.- tivo. — Informes y solicitudes -ciudad capital. el tierra. pertenece al número de los más dignos de recuerdo. la afli(. — Conferencia de teólogos. — Desgracias personales. — Reflexiones. — Reunión celebrada para tratar del abanpresentada ciudad. — Robos. ó conservación de opuestos. — Bando sobre tránsito de carruajes. — Vaticinio frustrado. — Procedimientos del mandataAudiencia — índole de los habitantes de ciudad. — Nuevo terremoto. — Resolución de la autoridad superior. — Tareas de reconstrucción de la ciudad. — Cartas del capitán general y de la monarca. — Detalles. Reminiscencia del ocurrido el día de santa Eulalia. — Viviendas provisionales. — El padre Cano. — El obispo y sus parvirrey residente en Méjico. — Inquietud del vecindario. — Lugar á donde se pretendía trasladar la ciudad.— Situación de las monjas. — Estrago producido en puelüos inmediatos. — Otra perturbación motivada por copiosos aguaceros. — El virrey de ciudad. — Descrédito del obispo. — Ambición del obispo. Tribulación general.— CAPITULO SUMARIO VIII — — Preludios de ruina. — Nueva huida de gente. — Una beata embustera. — Nuevos ruidos subterráneos y estremecimientos de — Ctmducta de los dominicos. . — La hermana Juana de Ocaña y sus curiosos pronósticos. Consideraciones sobre esos fenómenos en Temblores de tierra. — Cuadro — Destrozos ocasionados en las construcciones." que en la ciudad de Guatemala ocurrió en Septiembre de 1717. — Hostilidad de que era ^ objeto capitán general.^ Huida de gente. — Desbordes del ciales en relación con mar del Sur. — Prácticas religiosas. — Partida de la Ocaña. — Las monjas. — Pavoroso pronóstico. — Catástrofe del 29 de Septiembre. (1717-1719) Ancho espacio tienen que ocupar en la historia colo- nial los sacudimientos subterráneos. la al la el al rio. — Comportamiento del gobernante. — Detalles.

el denominado "de Fuego". era un a<'er})o torcedor. La mina. Cada vez que se experimentaba un temblor de tierra. en muchos de los espíritus. No podía olvidarse que el 12 de Febrero de 1G8Í) sufrieron graves daños las casas y edificeos publiceos por un violento teiTemoto. no hacía ya entonces. en el corazón de las gentes. El altivo monte. se conservaba en la memoria de los nnudios que lo presenciaron. Sintióse poco después un ruido subterráneo y un movimiento de trepidación del suelo. El espectro de los fenómenos volcánicos asomaba i)or intervalos su descanuida faz. sin «»mbargí). con lo qufe salió á la calle la gente despavorida y gritando. el maravilloso efecto (pie antes los («autivam. y el día de santa Eulalia.14J HiSiuHlA i'l. acrecentándose éstas á eso de las once de la noche. pero sus enérgicas providencias fueron parte á resguardar los intereses del vecindario. uno dtí los volcanes. á despedir llamaradas. cuando los vecinos se encontraban ya en sus casas. Los quebrantos del cuerpo y los duelos del alma tenían que comenzar á manifestarse anticipadamente. y con-ió á buscar refugio en las plazas. mirábanlo nu'is bien c<m la profunda tristeza que trae el infortunio con su amargura iiTcsistible. como frió puñal. 1 \ cóle al señor Kudrífíiiez de Rivas ejercer el iiiando en esos días aciagos. Dominada por la inquietud pasó el . Empezó ese día. se in(iuietaban los moradores temiendo luia mina. que con su verde falda tapiza acpu'l valle y le comunica un tinte poético. pero habituados á ese fenómeno. y ])ensand() (lue al fin sería menester trasladar á otro sitio la capital. El acerado filo del miedo penetró desde a(pu'l año. parecíales ya que el ángel de la dicha los aban<l<uiaha. por quejas y ayes lanzados al espacio desde el 27 de Agosto. qiuí acibara))a la existenc^ia hasta de las almas más bien templadas. recogiéronse sin temí>r algiuio. lo que con frecuencia acaecía en acjiud lugar. así los atenuándose males de la catástrofe y obteniéndose lo que quizá otro mandatario no habría conseguido en trance tan nulo. en vez de proporcionarles tranquilidad y ventura. no sobrevino sin que la precediemn terribles anuncios. fccluí d(d cataclismo.

que difundían el espanto. á las veces. iba de uno á otro lado. al percibirse un prolongado ruido subten-áneo. general don Fracisco Rodríguez de Rivas. El 29. y sólo al § f |: g Z quedaba un ligero humo en el volcán. y comenzaron ya á desplomarse los edificios. abandonaron los monasterios.| ^ mentar la alarma. y no considerándose seguras muchas personas en la ciudad.AMÉRICA CENTRAL 143 día 28. prodigando consuelos y sosteniendo el orden público. porque la circulación do esos vehículos producía un rumor análogo de los llamados retumbos. promovidas por el clero secular y regular. á los que se dio término el 28 de Septiembre. de temblores de tien-a. Estos continuaron experimentándose. el y volcán. un bando prohibiéndose el tránsito de carruajes por las calles. que á las cuatro de la del 29 se hizo sentir. á eso de las siete de la noche. Las mujeres y niños lloraban á gritos. aunque desde el 25 no hubo ya temblores ni ruidos subterráneos. huyó á patios y plazas. en el que. se experimentó. Sintióse después otro. y la gente sobrecogida de terror. implorándose así la gracia de lo alto. fué causa bastante para ali- mañana I . principió á arro jai- fuego didas. El capitán atribuladas. Sobrevino poco después otro. levantando su caída densa nube de polvo. seguidos. en las que iban los devotos llevando pesadas cruces y coronas de espinas. tan violento como el primero. tan intenso que no permitió á las gentes permanecer en pie. narios públicos se asociaban también á esos actos. cumpliendo con su deber en tan azarosas circunstancias. día de san Miguel. sino sentadas. á las seis de la tarde. Subió ésta de punto el 30. é inclinaban á las gentes á las prácticas religiosas. . Promulgóse ese día. un terremoto horrible. y por la tarde se celebró una procesión de penitencia. disciplinándoLos funciose cruelmente y arrastrándose por el suelo. y las monjas. se marcharon al campo. No cesaba entretanto el volcán de despedir humo y arrojar llamaradas. formando corrientes de materias encenla trepidación de la tierra. ni cesaban las procesiones.

la <le Kan Sebastián. eran muchas. y el convento anexo experim(»ntai-on irraves dafio. y sólo cayeron las de mala fábrica. Nin>n'ni perjuicio cupo. que era Imstante nueva.rario y la torre. ('asi intactas quedaron las iulcsias de la Candelaria y de la Compañía de Jesús. y estaban dispersas en todos los barrios de la ciudad. San Agtísttin y Los Remedios. en cambio el monasterio sufrió deteriores. por ejemplo en San Pedro iglesia i ( 1 . otro tanto hay que decir de las de San . La de Santo Domingo. edificio espléndido este último. y quedaron quebrantadas la b(')veda del sa«.sá. pocas fueroij las desgi-acias lo general. ni á Bethlem. personales: no pasó de diez el número de los (jue mui-ier<m bajo los escombros. En las poblaciones inmediatas fué mayor el estrago l)roducido por los ten'emotos. ifortunadamente. Si Santaclara ajM'uas padeció quebmnto. Las casas mal fabricadas cayeron «^cncialiinnh-. cuya fábrica costó cuatrocieutos mil pesos. Las bóvedas de Santa Catarina se resintieron ligeramente.Iium de Dios. y en el gi'an (convento de la (. al oratorio «Ir. y los tejados se estropearon también en Sin embargo.144 HISTORIA DI I A El sol del ^io de íSeptieinbiv vino á aliiiii))rar el euadro que presentaba la población derruida en la t liste noche (jue ante el crepúsculo matinal acababa de desaparecer.a apenas se deterioraron. pero se hundieron las del de Han Pedi'o. aunque no tanto las bóvedas del templo de San l'rancisco. Las casas bien construidas se conservaron en pie. pero la iírlcsia del 'alvario fué por completo armiñada.s. La Iglesia de Banta Lucia se desplomó casi enteramente. aunque deterioradas. á la ennita de los Dolores. y si las de buena fábri(.Kspino. Hízose pedazos el cinibon-io de la ijrlesia mayor.'on(. Los más altos cimboiTios y las gi^andes portadas de los templos y otros edificios piiblicos sufrieron consideraldeniente: ]>ero el i maí^iítico palacio episcopal (juedó casi intacto. no sufrió mubo. ruino antes se indicó. desplomáronse las tapias que dividían íatios y con-ales. pero quedó nmy maltratada la casa <M>nventual de los dichos jesuítas.epción no hubo más que un claustro hundido.

AMÉRICA CENTRAL las 145 8 Huertas. propalado por los criados del señor obispo: el próximo hundimiento. cual otra Sodoma. y el prelado tomó á su cargo la ingrata tarea de persuadir que. Ciudad Vieja. y cuando la tranquilidad recobró su imperio. Era inmenso el número de mujeres que lleval)an vida monástica en la ciudad. nada menos. y de ellos andaba una buena parte huyendo por los caminos inmediatos. y grande también el número de sus criadas: sólo en dos conventos se contaban más de setecientas de estas últimas. I te. com- . éstos se los proporcionaban abundantemente. por el deseo que éste acariciaba. empeñábase el jefe de la iglesia en hacer entender que ^' -él alimentaba. lo muy del gusto del obispo. de hostihzar al Por otra pari -capitán general señor Rodríguez de Rivas. particularmente por el de Chimaltenango. El miedo era tal que nadie osaba subir á lo alto de ciertos edificios para dar cuerda á ^de que era los relojes públicos. en esas circunstancias. Aloteuaiigo y Jocotenango. conocido ya del lector desde el alzamiento délos zendales. se convertiría en una laguna la capital. pero él apenas daba algo á las monjas. de la ciudad de Guatemala. y como sus miras siniestras en lo que hace al abandono de la capital estuviesen produciendo su dañado fruto. á muchas monjas. la casa conventual de Amatitlán cayó por completo. no quisieron volver ya al servicio del claustro. Habían huido también los aborígenes proveedores de abastos. pero el señor Rodríguez. Forjó el embuste una beata. El prelado era el señor Alvarez de la Vega y Toledo. superó esa dificultad por medio de activas providencias dictadas al efecto. ahogándose el I ganado cerca de Escuintla. sin dar tregua á su labor afanosa. Hízose circular el 30 de Septiembre un pavoroso pro) : '^ s nóstico. ei>mo fundadamente se creyó. Multitud gentes huyeron al informarse del funesto presagio. Cuarenta mil habitantes tenía la capital. y al efecto pedía auxilios á los párrocos. Las noticias venidas de otros puntos eran también alarmantes: la abundancia de lluvias hizo crecer los ríos de la costa del Sur se anegaron muchas haciendas.

ya que su salida <*ontribuiría á que se marchasen los vecinos que quedaban. no le fué posible impedirlos. (luien. porque siendo el 4 el día de san Francisco. sin embargo. contribuyendo á retener á los vecinos en la (áudad. paja. requiriéndole en nombre del rey. pues pocos le ayudaban en el sostén de la se<?uridad pública. En cuanto á los robos. Encontrábanse muchos de éstos en Chimaltenanjsro^ Pctajia y otms poblaciones. pcnil>icii«lo.sa emergencia. yendo muchas de cUas á pie. Fué ése un nuevo ai)uro para el capitán fjeneral. sus esfuerzos á evitar que las monjas de Santa Clara se retiraran de la ciudad: les ordenó el obispo que se trasladasen á Oomalapa. auxiliares celosos de la autondad civil en e. madera y viviendas. fué desvaneciéndose el pánico bajo el influjo de tan consoladora pero realidad. que por lo común ocun*en en casas abandonadas. . de los que hubo uno nniy fuc^rte el ^^ de Octubre. que hizo caer el cimboiTÍo de Santí» Domingo. con harta molestia. y á que no volviesen fácilmente los ausentts. y el capitán jíeneral jirocuraba su rej^reso. destinadas á alojar á que tenían a]'rnÍ!i. Para facilitarlo. después de haber asegurado que ])or revelación sabía el hundimiento que amenazaba. Los frailes dominicanos. deseando impedir la mandui del obispo. el 5 comenzaron los ánimos á calmarse. 4'íili«laui»). lo exhortó con súplicas para que no saliera.i(l.14G HISTOKiA DE LA ' préndese sin trabajo la suma de esfuerzos ijue el señor RodHííiiez necesitaba imponerse para cortar un mal de tamaña trascendencia. especialmente en el bairio de los construyeron habitaciones provisionales de Santo Do- mingo.is sus El 4 de Octubre se experimentó un nuevo ten-emoto. para el cual estaba anunciada la gran catástrofe. y no efectuándose ésta. le prestaban su <'oncurso. Intentaba también el señor Alvarez escaparse. No bastarcm. y así lo hicieron. fSeguían. y aun experimentándose temblores de tierra.s*' los rrtuiiii)<»s.

pero en situaciones graves. sólo en obsequio del orden ó de intereses de cierta magnitud. ocurrióle forjar calumnias contra el dicho señor Rodríguez. tramaba la ruina del capitán general. Estos y otros fundamentos desnudos de exactitud pensaba invocar para obtener el despojo del mandatario. oponíase aquél al cambio solicitado. pues sabíase que no era de su beneplácito el proyecto. y manifestaría en su escrito. proponiéndose. No existía. y que el obispo le sustituyese en el gobierno. Por vanidad estaba empeñándose el prelado en que la iglesia de Guatemala se convirtiera en metropolitana. No le había dado señor Rodríguez motivo alguno de queja. á quien se consideraba autorizado por real cédula para intervenir en el régimen de este país. el rio. por el contraprocuraba complacerle en todo. en los que ninguna facultad le estaba otorgada. que el cronista Jiménez asegura sobre la ambición desenfrenada Para que en él recayese el gobierno de estas provincias. con el auxilio de algunos ministros de la Audiencia. y no eran pocas las intrigas puestas por él en juego á fin de reemplazar al señor Rodríguez en el mando del país. absteniéndose hasta de las observaciones que en justicia le hubiera podido hacer por el afán de multiplicar curatos para enriquecerse con los derechos que de las parroquias recibía. é impedía. y en el caso de no condescender. debe hacerse así constar. y discuiTÍa todos los recursos imaginables. encarecerle la necesidad de que trasladara la capital á otro sitio. acostumbraba el virrey tomar alguna parte en los asuntos de Guatemala. que no simpatizaban con este último. . semejante cédula. aserto evidentemente falso. Para asaltar el puesto de gobernante.AMÉRICA CENTRAL l-tT lo Al lector desapasionado parecerá increíble del obispo. no para dictar providencias en negocios gubernativos. Fundaría su acusación la Audiencia en el carácter despótico que pensaba atribuir al capitán general. que las gentes huyeran al sentir los terremotos. que no obstante lo peligi-oso que era mantener allí la ciudad. apelar al virrey de Nueva España.

pero descubierto en bi-eve el artificio. . y íi<m>i-<1ó convocnrln para el día subsiguiente. los oficiales reales. era inaceptable por ausíi de las proposiciones en ella contenidas. llevarlos hasta Te<'i)ani. I^a -o})re consulta que al mismo capitán general presenta ion cambio de lugar de la ciudad. en esa fecha y en la plaza Mayor. ])uesto que comenzaban ya á volver los (pie andaban fuera. Los alcaldes eran en ese año don José Bernardo Meneos y don Juan González I « Batres. una del Cabildo eclesiástico y "tra del secular. pues. los ruidos subterráneos. comisionó á varios vecinos para <pie inquinesen la opinión del público. y el capitán general. señor Rodríguez y los oidores. y convínose en ue todos los convocados darían después su parecer por scrito. concretábanse éstas á hacer salir en el acto á los habitantes que (juedaban aún y que pasíiban de treinta mil. <)pinal)a. Superchería semejante. díjose por algunos que era un preludio de la mina que ocuiTÍría el 15. que fuese considerado en una reunión iren^Tnl.ni Francisco. recordándose que no se realizó el anterior vaticinio el din de s. I «'1 (Congregáronse. y esa negativa permitió á sus enemigos tingir do8 cartas para el vin'ey. los alcaldes y demás individuos del euerpo nnuiicipal y los jn'elados de las órdenes religiosas. el capitán uriitral don FranRivas por el a))an(lono de la ciudad. No cisco Rodríguez de iucdó sin efecto la superchería. Recibió el ') de Octubre a(|Uel funcionario el escrito. pero no cesaban. y que dejaran en abandono sus casas y bienes. Tratóse detenidamente el asunto. deseando el acierto en tan -lelicada materia. darles por cuenta <lid erario raciones para su -ostén. y auníjue lí) encontró inadmisible. HISTORIA DE LA eü efecto.14S . día de santa Teresa. y como el 9 sobrevino un temblor espantoso. |ii<* tan quebrantada habían dejado los cstrcnicciniicntos ic tieiTa. apenas fué escuchada. dispuso. el obispo. Pasaba esto el 6. el deán y Cabildo. aunque menos in- tensos ya.

. debía seguirse en Guatemala. sostuviesen otra cosa. y recordaban que. según ellos.AMÉRICA CENTRAL 149 ik^gó el 15. á pesar de los estragos de fenómenos volcánicos en Oaxaca. y su Cabildo. edificios públicos y casas particulares. y añadían que era tarea menos difícil reparar los quebrantos experimentados que fabricar de nuevo los templos. Guayaquil. por más que algunos. dominados por el pánico. y cuarenta y un votos de personas particulares. próxima á los volcanes. para que. ejemplo que. x>erteneciendo á ese número las comunidades de Santo Domingo. apoyándose en la mala situación de la ciudad. las comunidades de San Francisco (infinida ésta por el prelado). Se leyó en primer término la respuesta del fiscal: opinaba éste que se trasladaran los tribunales á lugar seguro en algún pueblo comarcano. valor de lo que quedaba en pie. y en cuanto á llevar á otro sitio la capital. los votantes. luios querían el abandono y otros lo rechazaban: decían unos que la ruina completa no era inminente. localidad de suelo firme. los diputados que representaban al piiblico. si en cambio obteníase más apropiado sitio para la Opinaban así el obispo señor Alvarez capital del reino. y los ministros de la Audieiieia se reunieron en una pobre casa pajiza. Colegio de Misioneros y monjas de Santa Clara. de la Merced. y regular los votos. sin desasosiego. el Ayuntamiento. pudieran los magistrados dedicarse á su labor importante. Quito y Lima. No era uniforme el dictamen de los demás individuos que compusieron la junta general del 6. dijo que se consultara al rey. á lo que se agregaba que la mudanza á otro lugar haría perder los censos. y en que no importaba perder los cuatro millones de pesos (dice Jiménez que era mucho más). capellanías y aniversaTal era el criterio en que se fundaban veintitrés de rios. la Concepción y Santa Catarina. para leer los dictámenes de los que estuvieron en la junta del 6. Compañía de Jesús. los moradores de esas ciudades no se habían mudado á otra parte. Los del opuesto dictamen estuvieron por la mudanza. levantada provisionalmente en la plazuela de San Pedro.

hostilidad j)ara í'on la Iglesia y empeño en impedir el abandono de la ciudad expuesta á nuevos desastres producidos por la acción de los volcanes. es'decir.sus Ayuntamiento. fué un nuevo motivo de alarma para los <(ue pedían la traslación. Todo conspiraba á aumentar el miedo y pensar en la traslación ambici<niad. que denunciaban la pública inquieEl 20 se comuni<*ó al vecindano lo resuelto por el tud. . I A diencia en el Empicaron la mañana del 1. como si la invasión de aquellas aguas constituyese un ])eligi'0 para la ciudad. Pero en la noche del mismo li) sintióse un gran ruido subterráneo á eso de las once. de l<)s unos estaban por traslación y otrí)s |M)r la reediñ- ación. y iu)tificó la providencia al obispo y al Promulgóse adenms un bando. El señor Rivas. pero lo línico que acordaron fué aguardar lo que el monarí'a resolviese. ¡lero j(í8. para retiAnimárar de las calles los esconibrí)s que las obstiiiían. hizo al virrey las explicaciones del caso. ni se alterara cosa alí^una. y ese suceso fué también explotado en el escrito (jue se envió á Méjico.150 HLSTORIA Di. auiupie menos fuerte. y el 1(5 hubo varios temblores. otro poco después. i-onse así muchos á pimnanecer en la ciudad y reparai. ]um' >] ohispo y ]M>r los Keuniénmse <iue < el 18 los ministros de la la Audiencia. por el capitán general. «piien l¡sj>uso que no se moviesen s(» los tribunales. Superior (lobierno. provisionalmente. y por las calles y plazas corrillos. por su parte. «•asas. «1 19. atribuyéndole á éste cnieles procedimientos.i (|ue á ese criterio se adherían. Lí)S partidanos del obispo y otros de los descontentos elevaron al virrey de Nueva España un escrito (MUitra el capitán general. se llevaran Nada se liizo al pueblo de Chimaltenango los tribunales. en espera de la determinación ansiada. y acordaron tlit'erir sn resolución para el 18. otros decidieron mar(diai*se á diferentes pAia- pues nadie podía retenerlos en la capital. y que.') los ministros do la Auexamen de los pareceres. La noticia llegada a<'erca de un desborde de las aguas del mar hasta tres lei^Mias tierra adentro por el lado de Izta])a. sólo se veía gente por los alrededores del Palacio Keal.

pero difiriendo de parecer sobre esto último el prelado y sus partidarios. en A^viendas provisionales de paja. Publicó el obispo el cargo hecho al señor Rodríguez. Gozaba de Mosti-áronse enojados . para que éste lo recomendara al rey de España. y un pliego para el capitán general. y no trajo más que una breve carta del virrey para el obispo. que al fin y al cabo tenía que descubrirse el inicuo complot tramado contra sus rectos procederes. presidente de la Audiencia. que rechazaban la idea de abandonar aquel sitio. otras. y muchas en el pueblo de Dolores. apoyada en el dictamen de los jesuítas y demás comunidades de religioPudo así inclinar en su favor el ánimo de dicho funsos. manifestando serenidad al verse calumniado. ya los vecinos. gobernador y capitán general. notable adelanto en la reconstrucción. con disgusto del obispo. y éste. (jue es como se llamaba al barrio de Candelaria. Estaba aguardándose el correo de Méjico. pero deseoso de defenderse. más tranquilos. Manteníanse los habitantes en plazas y campos. en el que se hacía responsable á este último del quebranto que sufriese la Real Hacienda por no haber permitido que pasaran á otro sitio las reales cajas y los tribunales. mandó al virrey las pruebas de su buena conducta. cionario. Como bien se concibe. habíanse creado allí. al amparo del tiempo y al calor del trabajo. aunque no dejaron de seguir sintiéndose los llamados retumbos. surgió la guen^a de intereses. I en sus monasterios.AMÉRICA CENTRAL 151 Nada x)artic'\ilar aconteció desde el 20 al 28. Las monjas de Santa Clara seguían Jen el pueblo de Comalapa. pero no estal)an sujetas á clausura las religiosas. ayudándoles á reparar sus caDe esa suerte se losas con indios que les proporcionaba. gró en mes y medio. llegó. más ciega y apasionada que las contiendas nacidas de otros móviles. iban restituyéndose á la I |y ciudad. respetables for- tunas. enderezadas á desacreditar al señor Rodríguez de Rivas. No daba tregua el capitán general á la tarea de infundir aliento á los moradores. el prelado y sus prosélitos al convencerse de que no habían conseguido el fruto de sus maquinaciones.

arta de 23 de Octubre de 1717. y el capitán general sabored el legítimo placer de que el rey aprobara su coin])()rtíimiento. y qu. y éste. sobre lo qu(? se ('reyesí' necesario idealizar. amplias noticias al mismo señor Rodi 8Íáf.tico. tenía que revivir de sus propias cenizas. mientras adoptaba el critci-io que le señalasen los informes por él solicitados. En de la del :U <lijo (pie estuvieron mudanza de sitio la ciudad el obispo. Añadía el capitán general que él había dispiust»» »nir no se abandonara la 4'iudad. y que se aguardase la oi'dcn del rey. el prefecto de los belethmitas y los religiosos de San Jimn de Dios.i menor por la cia. á la Audiencia. el (•iríunistancia. don Fnnicis('o Zanizúa y otros varios parti<*ulares. el c(Hivento de Santo Domingo. el ivctor y Colegio de jesuitas. trazada por Alonso de Maldonado en l.>lr2. rehaciéndose de sus quebrantos y olvidando sus pesares. Universida<l. negando el penniso para la nnidanza. otorgó su aprobación soberana. dirigí» ronse. así como varios individuos particulíires. pero tan tristes heehos tuvieron virtud suficiente para amenguarlo. En provecho de la reedificación que el capi- Ayuntamiento y mo . el canónigo señor Heredia. Han Agustín \ Merced. el Oi))ildo ecl* de San Francisco. En cartas del 10 y'M de Octu])re ha])ía elevado el s» ñor Rodríguez al monarca destallados informes sobre lo> estremecimientos de tierra. al secular. la AuditMi Ayuntamiento. Mas co de la Audiencia diferían del capitán g< neral al inclinai*se al cambio de sitio dv la ciudad. á las los ministros conumidades oficiales (^abildo eclesiástií'o y monásti(. pidiendo. al de la Real Hatdenda. los oficiales reales. en céílula del Kí <le Julio de 171S. el guardián del (colegio de ('risto. opinaron en <*ontra de ese dictamen el i-ector y Claustro de la Universidad. los religiosos la í guez. al rey.as. ruina j>arcial y opiniones encontradas d(? los que á la junta asistieron. sin omitir l. por su parte.ló'¿ tiisToiuA di: la algún crédito el obispo señor Alvarez ante el Su])renio Consejo de Indias. y el soberano les contestó separadamente. en <. Nuevo fénix la ciudad de Guatemala. al obispo.

que viviría treinta años más. ó en el infierno. obteniendo regalos en cambio de preces para alivio de algún mal. en el que esa mujer vaticinaba la próxima destrucción de la ciudad j)or torrentes de agua que iban á bajar de uno de los volcanes. ya se decía que tenía pláticas con Dios y con los santos. Encontrálo que fué muy del gusto del señor obispo. á título de tal. al hablarse de los acontecimientos de 1717. pues. pero muy dada á creer en las llamadas revelaciones. Entre esas embusteras había en 1718. según el anuncio. en testimonio de la ira del cielo por los pecados cometidos. por ser ella quien le profetizó la adquisición de la mitra que obtuvo. y sería menester llevarla al pueblo de Zacualpa del Quiche. aunque sin citar su nombre. cuando llegaron dos eclesiásticos influidos por la beata. pero aun en la parte más civilizada de la sociedad no faltaba quienes la tu^áeran como patrocinada por Dios en sus achaques de pronósticos. Teníanla por ilusa las gentes de recto juicio.^n general y con él otros muchos ambicionaban. . empezábase á asegurar que estaba en el cielo. ó en el purgatorio. De su peculio reedificó el templo de San Felipe Neri. honrada j hospitalaria la gente de la ciudad. convertiríase en laguna la ciudad. necesario que la metrópoli del cataclismo. una tal Juana de Ocaña. y se prestaba crédito á todo lo que la beata. y le anunció después. base éste en el vecino pueblo de Itzapa. Hasta entre los eclesiásticos había quienes creyesen en tales necedades. de quien ya se hizo mérito. Era sencilla. y con su actividad i^udo ir borrando las huellas No fué. Apenas una pobre anciana vestía el hábito de Tercera. y contribuyeran á alucinar Las mujeres que se pre. del reino cambiara de lugar.al pueblo con fingidos milagi'os. en Septiembre de 1718. sentaban como favorecidas con el privilegio de las revelaciones. sobre el cual estaría un ángel con espada en mano. explotaban al vulgo. hizo aquél valer su prestigio y sus prendas de inteligencia y de carácter. tenía el capricho de referir. Al morir alguno. Hasta el obispo había llegado á creerla. á presentarle un escrito.

y aunescrito su parecer. pues. el padre Cano. ya por la falta de agua y de pueblos de aborijreuí's. se lle^ó á pensar que en el primer aniversario de la mina <MMnTÍría nn nuevo ymáses])antoso desastre. <lijo (jue todo era ilusión. aunque momentánea. y que la pobre mujer era víctima de una trama de Satanás: también el ilustnido dominico pa. . obstHpiios y visitas de candidas matronas. la Címferencia. caldeadas por el ardiente sol del trópico. para que jtllí la seis teólojíos. día que fijó la Ocafui para el cataclismo. profecías. y cuyo número era La beata. comen/jiron á tornar á sus bojeares las íj^entes (|ue los babían abandonado. «lijóse (pie se babía abierto el volcán. sólo pinos cnM*ían en tan desiertas 11anunis. <(ue fué del número de los di<*bos teólojjos. Jiménez la califica de gentil bruja. tomó el i)artido de ausentarse para residir en un real Ocaña ]msani examinasen diez y é hizo bien. porípie el caj>itán í^eneral.r"ba su tributo á Hay que advertir (pie las pi-eocupacioncs de la é]»oca. le babria impuesto un castij^o ejemplar. Transcunndo el mes de ()<?tubre. y ordenó el obispo que la hennana pueblo de Jocotenan^o. estuvo recibiendo bien civí'ido. entretanto. trajo á Guatemala el mes de Mayo de 1719: cayó el 28 un copioso aguacero sobre el vol<*án llamado '^ de Agua. y continuando ésta por la noclie." sin que se extendiese á la ciudad la lluvia. Nueva perturbación. que miraban en ella á la nnij<M* i)rivilefíia<la del cielo c<m el don de las Mas como no se realizase la del 1? de Noviem-. tollos supieron qiu» un dominica» instniído y vii-tuoso. ya por lo estéril. debiendo dar éstos por Túvose. engañadla ]>or el demonio. y no o(MiiTÍendo nove<lad es|)ecial el Iv de Noviembre. v (pie la j»obla- moto pueblo.ir)4 HLSTOlilA DE LA de Septiemlu'e^ Como mes de el vaticiiii<> se liiciera á fines la t liste recuerdo por catástrofe del día de san Mi^el del año anterior. Ausentáronse muchos. que no se conoció el i-esultado. el sitio asipiado para la nueva ciudad no era idóneo al efecto. bre. cumpliénd<>se la predi<*ci<')n de la beata. á no contenerlo el padre Cano. y es (pu* el cronista ilustmdo sufría también la influencia de aquel ambiente so<*ial.

Pni>nto la lluvia ])rincipió á caer en la ciudad. (*) Circunstancias difíciles sometieron á ruda prueba al capitán general en medio de los perturbadores fenómenos de 1717. en el que manifestaba. temiendo los estragos de la inundación torpemenLas beatas de Santa Rosa y las llamadas te anunciada. pero el señor Rodríguez. . El cronista Jiménez. como lo había hecho Desde el principio mandaron los alcaldes varios hombres al volcán. fiel guardián de los públicos intereses. agitándose por alentar á unos y contener á otros. Tan siniestrcj rumor fué causa de que las gentes huyeran en busca de la parte más elevada. que pasaron en vela la noche. Desde Agosto comenzó la tempestad á anunciarse con siniestro fulgor. que rezaran. haidendo con los demás ñigitivos. El Ayuntamiento de la ciudad. (*) JiinéiM'z. elevó al rey un escrito. Desempeñaban las alcaldías ese año don Miguel Fernández de Córdova y don Juan Flores. pudo ceñir sus sienes con el laurel inmarcesible de la victoria. fué á disuadirlas. aunque siempre quedaron fuera de sus casas algunos tímidos. montado en su caballo.w ción AMÉRICA CENTRAL 155 t'rstaba anegándose. que descendiendo del volcán pasó por el pueblo de San Pedro las Huertas. interesado en la reedificación. desencadenándose al fin con inusitada furia. llevaban tam))ién consigo las prendas de vestir y el dinero que les era dado poner en salvo. pero el infatigable Jiménez. y acabaron de tranciuilizarse los espíritus. y esos comisionados volvieron explicando lo que dicho queda sobre la avenida que bajó por el pueblo de San Pedro. beatas Indias. habían querido desamparar los claustros. y la capital del reino se mantuvo allí donde antes estaba. sin cejar ante sus adversarios. Eclesiásticos hubo que creyeron en la inundación. demostrando que ei-a luia avenida. y no sólo huían. y entre los i*eal ó aparentemente engañados encontrábase el señor obispo. párroco de la Candelaria. tra])ajó hasta conseguir la calma. que era el barrio de la Candelaria. sin amedrentarse ante los elementos conjurados.

Decíase en ese memorial. finalmente. que por espacio de veinte años se onutiese el ])ago de alcabalas. a»rr ca de los desjistres causados por los temblores de tieiTa. de la ]data y oro que se ol)tuviera de las minas. que para eelebiar los divinos oficios tenían í[i\e acudir aquellos religiosos á una iglesia provisional. 1 cían. merced á las reparaciones hechas en la mayoi* part<' de los edificios públicos y de las viviendas de los jiarticulares. y ]>en- ^ Otro escrito. proponíale varios arbitrios. referíase otra de las pro])osiciones al impuesto sobre la canie. por todo lo cual rogaba el Cabildo al rey que otorgase á los dichos frailes de la Merced el que desde años atrás caresubsidio de vino y aceit» <1( . elevé) al monarca en Febrero de 1719 el Cabildo. indicando (|ue el templo y convento de los mercenarios habían sufrido notable quebranto. y que se concediesen para la nueva constnnción de la cárcel. teniendo también (|ue vivir en casas pajizas. Infonnó también d AyuíitaiíiifUlo al rry (ITltS. estaban en gran ])arte abandí)nados. para manifestar que il)a cambiando favorablemente el aspecto de la ciudad. para que se su])rimiese. después. que se permitiese a los iiulios ocuj)ar8e en las baí'iciidas de añil.lOtj fllSl<H. . solicitaba. era menester que se biciese sentir la clemencia del monarca. pero ya menos desconsoladí)r. en lugar del quinto. el (cabildo. estimulándose así el trabajo de los minerales. para (piíí los empresarios en ese ramo contaran con aquel auxilio. los que. siendo mío de éstos que se pairara el décimo. ya que carecían de esclavos suficientes para fomentar esa industria. y en <»is(> de conservarse. que se hallaban escasas de recursos.lA DE LA que no encontrándose los vecinos en aptitud de contribuir á reparar los edificios públicos. que si al principio opinaron algiuios de los capitiüares y muchos de los vecinos por lá traslaciém de la ciudad. libres ya del mii'dí). se destinara á las cajas de la nauíicipalidad. pedíase a<lemás. cubierta de paja. Casas Consistoriales y otros edificios del cuerfk) muni<*ipal los ]»roduí'tos de las ««ncomiendas (pie va<*aran. por causa del fuerte gravamen.

para pedirle el auxilio que los vecinos necesitaban á fin de restituir á (. ineoiiveiiientes ficaron su x^arecer. rectino mudar de sitio. pero al agitarse en tal sentido. volvieron la vista al rey. doliéndose de las desgracias de la ciudad. formada «poi* su secretario don Rafael Arévalo. habiéndolo sido también las Casas Consistoriales. recomendaban providencias que habían de ceder en beneficio de todo el reino. Estaba ya reparada la mayoría de los templos. el matadero y las carnicerías públicas. Armándose los concejales de ánimo y energía. . la cárcel. á lo que se agregaba que el capitán general estaba proporcionando toda clase de auxilios para las nuevas fábricas. cuyos lastimeros ayes les habían hecho derramar amargas lágrimas. en mérito de lo cual se rogaba al monarca el despacho favorable de lo que antes se le había pedido.Tuatemala los monumentos que la embellecían y le daban crédito en el interior y en el exterior.AMEKICA CENTRAL salido en lo^^ 157 que aquel paso traería. resueltos á ( * ) Colección de docuineutos antij^uos del archivo del Ayuntamien- to de la ciudad de Guatemala. con recursos suplidos por el mayordomo. (*) Preciado timbre de honor es para el Cabildo la conducta que en tan triste emergencia supo observar y que estaba en armonía con sus ti-adiciones y con el espíritu que á esos cuerpos llevaba á moverse en la amplia esfera de diversos y trascendentales intereses.

Inconvenientes (pie encontnilia el trabajo de la familia.— Detalles punto.I^a justicia en primera Instancia. Cías** s<s'ial «le los espaíníles (pie venían á dewmpeñar (rarjfos públicos.- Caso práctico para «-omprobar- reino de Guatemala. Otros detalles.^ .La alLos de los parti<h»s.s. --Kespousabilidades de los jue<!es lejíos.- — Tenien. tes — pibiemo. (jue \ñH. — Indicaciones — Espíritu de Icfrislación p«'nal en Europa. rio de — — Kasgos des<'ripíiv«)s del allí territo- Honduras. . La riipieza púldica. pública en — Escaso movimiento <|ue pre<lominal)a. Los diezmos de Olauí-ho. — Consideraciones sobre particular. — Sueldo del pilH'nuidor Conuiyagini. Los curandenm.i San Salvador resj)ecto de uno de éstos. Agricultura. — Concentración — Tutela <lel Ayiintamientiis establecidos. IVrijwcias cou motivo «Icl loK pinitas y j><>r el mal inaiu-jo t\v — encarcelamiento de algini >folH'mador. Existencia «pu. sisti'ma rcpivsivo y otros d«'tallcs. El del Norte de Honduras. Vigilancia de la Audicucia. — Fallos de los tribunales de estas provincias sobre diferentes delitos. Las esíniela» en Hondui-as. — ^Ili^'«•rsidMdes. Lo ocurrido e. pectos.CAPITULO IX SUMAKIO DifteiilUuios <nu* fiiroutralm «'1 bieiu-star «U* HoiuIui-hs jmh* causa di' muchos de los fuuriouarios. Seminario. (h'l — administrativa.en lo j^eneral llevaban en Solicitud de M jfiu'l de Cervantes Saavedra para obtener un España.— OrpiniziuMÓn jfíibierno (h« los puerto.s<'o. Ijas industrias. cas.— Sus derechos y deln-res.Pivscucia del oidor d<m José I{(m1csih> cu Comaya^ua. — — — i empleo en el reino de (tuatemula.l. feligreses. la asi'sores. cátedras y ( 'olegio farmacia y otros ramí)s. — Con<liciones en <pU' estaban en la el — Ley<*s est? w as<>soniban. Frecuentes intpiietudes «mi el litíiral Fomento del adelanto. — AIhij^uIos residentes vu no |H>nales vi^Mites provincia. Las botiSituación de Costa Rica en materia de medicina. El ré|n"it'i» unnii«Mpal.. Lacat<<lra] Ija vida intelectual í'U sus varios asde Comayagua y otros edificios. conventos <le regulares.La vida a<|uella provincia. sobre la materia. Escasez de sacerdotes. |M>r <le <\v los gol)enuMl<»res de Nicaraf^i y de (*osta Hica y los alcaldes nmyores de San Salvailor y (*hiapa.s d»'tn?'<s provincins. Curatos.. to de municipios. — Privaciones qde en esa ciudad se padman — Confirmación tales inconvenientes en una carta del conmel Iliáñez Cuevas. El jirotomédico. . Sínodos y otras obligaciones que pesaban soljre el fi.-iri. . Caustis de supresión y de n>stablecimieuSosie^ro público.„ |}. La medicina y la cirugía. cahlía mayor (h* Tegucijfalpa. progreso. .el Indiferentismo de los habitantes en oriU-n al bien común. — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — CieT-tf>s estuí1i<"^ — < '-.

aplicando sin contemplación el sistema represivo: preocupábase de las transgresiones de la ley. enviaba á veces á Comayagua. y la esperanza de eludir responsabilidades al favor del sigilo en sus manejos como defraudadores del real erario al comerciar ilegalmente. como recurso extremo. para castigarlas. El poder central. Tras un buen gol)ernador venían cuatro malos: el buen ejemplo de uno no servía de estímulo á otros. — La exclusión de extranjeros. pero no era dado que encontrara adecuados medios para prevenirlas. Aguardábales. pero la perspectiva de ese juicio no siempre tenía virtud bastante para contenerlos. ya por regio mandato. era para ellos una prenda de impunidad. el juicio de residencia al terminar su período. — La libertad neral. y en ninguna otra hubo cambios tan frecuentes de autoridades. La agrieultm-a en las varias La inseguridad. Las cofradías como causa de empobrecimiento de (1719) Si Nicaragua y Costa Rica experiinentaban el desaso- siego producido por las algaradas de los corsarios. — — — — j)olítica derechos de entradas y salidas. determinaban su encausamiento y relevo.— AMÉKICA CENTRAL 159 provincias. El ansia del lucro los aguijoneaba. — con España y los — El contrabando. Impotente la Audiencia para dominar la enfermedad. es verdad. Ninguna sección del país ocupaba tanto la atención de la Audiencia. El como organismo de adelanto en ge- — restrictivos. acallando la voz del deber. — Los reglamentos tráfico Minerales y ganado vaeuno en H<>ndnras. ya espontáneamente. los aborígenes. y la ciudad de Comayagua era espectadora pasiva de los excesos á que se entregaban los agentes del gobierno. Las aleal>alas. porque los abusos que los gobernadores y otros funcionarios cometían. ras sufría Hondu- concepto: puede sostenerse que el litoral del Norte de esa provincia era el teatro de las principales operaciones de aquellas gentes desalmadas. á uno de sus mital más aún en . señaladamente por fraudes contra las reales cajas. ejercía la vigilancia posible en aquel territorio. El tributo de los aboríUn dato estadístií'o sc)bre la capitación en el partido de Gragenes. residente en la ciudad de Guatemala. que los adormecía. cias.

surcando el Ulna ó el Aguan. que anuncia la habitación del hombre. ó en el envío (pu* con fuerte escolta haun oficial real á <Tuatemala. de sencillos olanchanos. Llejjó después como gobernador el distinguido coronel don Diego Gutiérrez de Arguelles. pero el mal tenía hondas raíces. caballero en muía' trotona. y algún rico hacendado. Los malos gobernadores volvían á presentarse en el campo. ó á la ciudad de Guatemala. en el refugio (pie algún fun(ñonario buscaba en la catedral de Comayagua para evadirse del castigo. toscas ])iraguas henchidas de maíz ó de bananas. |)ara i\uv expiara en esa ciudad sus extravíos ruidoso>. harapientas mujeres recogiendo en el Guayape las codiciadas arenas de oro. ganados encaminándose á la feria de San Miguel. que. vegetando medio desnudos <Miti<' una natui*aleza bravia. y la histona los ve desfilar como se suceden en el lienzo de linterna mágica las figuras (pie hieren la imaginación del curioso que se entretiene contemplándolas. La soledad augusta de país tan vasto y desieito no era tur})ada más <pu? por el susuito del viento en los pinartís. y su ])resencia sirvi<') para restablecer la moral administrativa. tribus de indios bái*baros allá por el Norte. Leguas y cíase de leguas re<M)rríanse. y habría sido fantástico el pensar en aniquilarlo. como se recon-en aún. yendo del campo á su alqueHa y deteniéndose junto á un riachuelo j)ara apagar la sed y comer sus mal sazonadas provisiones. sin que halagase el oído el canto del gallo. ó por el rayo que des<'argaba su furor en las espesas selvas vírgenes no holladas ])or ])lanta humana.160 HISTORIA I>E LA poner el remedio allí donde apareciera el mal. concediéndole amplias fa<'ultade8 para Las batallas que contra la ley y el dei*echo se libraban ofrecían curiosas peripecias en el encarcelamiento d(^ al- gún gobernador delincuente. En 1719 fué allá el oidor don José Rodesno. iba á visitar su heredad :hé allí lo que se hubiera presentado á las miradas de quien hubiese podido abarcar al <*uidado . nistros. Grupos de viandantes en perezosa man'ha. con su séquito de funestos auxiliares. sin eiKrontrar una vivienda.

Quién hubiera soñado con el goce de la libertad política en tiempos en que el absolutismo imperante en Europa. que ha venido á enriquecer el patrimonio de la razón universal al garantir con tanta amplitud á los ciudadanos en el presente siglo. por ejemplo.AMÉRICA CENTRAL con la vista. habríasele ofrecido exu- berante y majestuosa. otorgaba á los reyes el poder supremo. alternando con cañadas pintorescas y baiTancos profundos. y con el archipiélago de la Bahía en el mar del Norte. la lengua y los antecedentes históricos? Gentes sumidas en la ignorancia. /. . y reduciendo la coacción á la menor medida posible. La autoridad tenía. en su aspecto natural. Allá en los apartados caseríos de Yoro y Sulaco. Sonaguera. Yoro. ni aceptar los sacrificios que su mejora de condición reclamaba. que daba leyes en los varios ramos. San Pedro Sula. porque encontraba su fuente en el gobierno del derecho divino. en diferentes rumbos y á largas distancias. como Tegucigalpa y Choluteca. y en el del Sur las islas del golfo de Fonseca. en la práctica al menos. objeto de la codicia del rapaz pirata. sin dejar á los pueblos ni una pequeña parte en el ejercicio de la soberanía? No data de muy atrás. y que no consentía el examen de los actos oficiales. y con otros centros poj)ulosos. y desconocíanse los estrechos lazos que entre esos intereses y los individuales subsisten. La vida pública no existía. ni era dado que la hubiese bajo un régimen que no autorizaba la intervención de los asociados en los negocios de interés general. caldeada por ardiente sol. la que. con sus corinüentos cedros y sus encinas elevadas. sus colinas cubiertas de vegetación brillante. ninguna idea se alimentaba respecto á los intereses de la colectividad. que hacerlo todo. ¿qué sistema era dado establecer en una colonia compuesta de razas distintas por el origen. la división de los poderes. sus cocoteros y plátanos. con el gran valle en que está la ciudad de Comayagua. Además. sus pintadas aves. 161 la tierra como en ancho panorama. sus aromáticas flores y sabrosas frutas. no hubieran podido ejercer provechosamente ciertos derechos. supliendo la ausencia de fuerzas sociales. Puerto Caballos. Juticalpa. Trujillo. hondure- na. Santa Rosa y Gracias.

ó por el empeño de sujetos que. menudo los hombres aptos. porque la tutela del poder central representado por el go- . Comayagua. sacriñcar los intereses administrativos á los políticos. iudiferentes á todo lo que pasase fuera y que se concentraba la existencia del hogar. y esa era otra de las causas No es que se tratase de i-eguladoras de las supresiones. porque decreciendo y empobrcí-iéndose el vecindaiio. nombre del gobernador de Conmyagua. ó de los de la vida doméstica.1(52 HISTORIA DE LA X'ivícin. suprimíanse. ó el capitán Rann'rez. pues. y de h)S públicos festejos con 4|U«* en las poblaciones cabezas de ¡mrtido se eelebralNi el advenimiento del nuevo príncipe al trono de San Fernando. 6 del capitán generail. ó «Icl propio goberimdor de la provincia. lograban hacerse escuchar del Superior Gobierno y restablePara el régimen de éstos escaseaban á «•er los nuniicipios. y en algunos eídipsj'ibase á las veces. se j)ago del tributo anual. ó cuando se les pai'tiripaba (pie iba á abrirse el juicio de del círculo en ni salu'an <|uizá el responsabilidaíl de mi funcionario les exigía el público. Estableciéronse Ayuntamientos en Trujillo. San Pedro Sula. al impartirles algún numdato emaiuido de la Audiencia. Del cambio de monarca en España sv infornuiban tal vez al oír hablar del luto que los empleadlos llevaban por la muerte de un rey. pero la existencia de esas coi'])oraciones no fué continua en todos esos lugares. (tra<*ias. sien- do aborígenes. dándoseles un ardite que aquél fuese el sargento mayor Márquez Cabi-era. y desde allí lanzaba débiles rayos á los tenientes de las varias «'ircunscniM-iones teiTitoriales. cimiento de la libertad política. ó cuando. no presentaba robustez en los distritos en <|ue de ella se disfrutaba. jiara reorganizai'se al compás de las necesidades que se ex])crimcntaban. Tegucigalpa y Jerez de la í-luduteca. La vida munií'ipal. Kl gobierno estaba en Comayagua. San Jorge de Olancho. Sólo cuando eran convocados para armarse contra los corsarios. disfrazando el bien individual con la nuiscara del comunal. c(»mprendían quizá <pie hay deberes y derechos diferentes de los que corresponden al hondin» en cuanto hom)>i'e.

Yuscarán y Liquitimaya. se habría hecho sentir al prnner signo de peligrosa independencia de parte de mal inspirados concejales. Acontecía otro tanto respecto al partido de Tegucigalpa. y un profundo silencio. Bien se alcanza que era muy reducido el número de abogados existentes en Honduras. por ejemplo. era raro encontrar otros. el alcalde mayor de Tegucigalpa. y el gobernador daba desde allí sus órdenes á los delegados establecidos en los partidos de Olancho el Viejo. por el gobernador de Comayagua. para que ese alto cuerpo examinara el fallo. en Gracias había quizá alguno. j)or falta de animado En Comayagua tráfico. Tranquila y reposada era la fisonomía habitual de Honduras. en el que tenía el mando un alcalde mayor. mas como por lo común no eran letrados esos funcionarios. eran dependientes del capitán general Audiencia. y Omoa y de la Trujillo. y luego iba á la Audiencia de Guatemala el expediente. La justicia administrábase. sin que en su régimen pudiera intervenir el gobernadoi' de Comayagua. y así suce- . Resultado necesario de semejante escasez era el retraso en las resoluciones. auxiliándole sus subalternos los tenientes de la Choluteca. Han Pedro Sula. en consulta. porque si se recusaba á los dos ó tres letrados de la provincia. substanciaba el teniente de San Pedro Sula una causa instruida por asesinato perpetrado en su jurisdicción. radicaban el corazón y el cerebro de la provincia. necesitaban de asesor para fallar los juicios. Así. el Corpus. Gracias y Tencoa. Olanchito. Exceptuándose los que desempeñaban las asesorías de Comayagua y Tegucigalpa. imperaba en tan vasto territorio. quien dictaba sentencia con parecer de asesor letrado. Yoro y Sulaco. Aunque enclavados en tierra hondurena Puerto Caballos.AMÉKICA CENTRAL 163 beriiador de Coniayagua. en primera Instancia. pasábala después al gobernador de Comayagua. había que acudir al de San Salvador. previa consulta á la Audiencia. los tenientes de los partidos y los alcaldes municipales. confirmándolo ó reformándolo según su criterio.

y los delitos que escapaban al último suplicio eran (?astigado8 con la nmtilación de un miembro. con la cortadura de la lengua ó del labio. . pero no hay que extniñarlo: eran las vigentes también en España. etc. contra Antonio Rodríguez. indisjmnerlo y sublevarlo. que se |)robaba con el diploma de abogado.164 dio HISTORIA DE LA embargo. por haber omitido foimalidad tan substancial. al c<mocer en grado de apelación. quizá más (pie la pi^ialidad en en España: inventáronse atroces suplicios. la En E<lad Media fué espantosa Francia. íjue fallaba sin dictamen de licenciado en derecho. incuiTÍa i'u responsabilidad.ias del reino de Guatemala.teniente de los valles de Liquitimaya. como lo ex|)li- ca un sabio historiador. sin asest)mrse. haciéndolo insensible al mal ajeno y ene- migo del bien de los otros. impuso una nndta de cincuenta pesos al alcalde mayor Cordero. requisito esencial. y ese fué el espíritu de la letn^líM-iÓTi jm'UmI ^\u<\t\ fines del siglo decimoctavo. por el contrario. y la Audiencia. vez. capitán don Alonso de Cordero: falló éste. El que administraba justicia ha})ía de estar instruido en el derecho. etc. y en aquella época sv descono('ia en Europa (pie no es el rigor <le las penas el medio adecuado para suavizar las costumbres y mejorar á. reo de homi<*idi(N en causa que instruyó el capitán don Andrés de Velasco. Acredítalo lo acaecido por aquel tiempo al alcalde mayor de Tegiu^igalpa.. El juez lego. con la marca impresa por el verdugo. descuartizábase vivos á los reos. con arreglo á una ley de la Partida III y segiin varias de la Novísima Recopilación. la severidad penal sirve para agi-iar el ánimo. eneoiitiálmse justiñcado procedimiento tan dilatorio. Tratábase de contener por el miedo lo nido de las costumbres. La pena de muerte se aplicaba en Francia á ciento (piince casos diferentes. íSiu más de una í|Ue Resentíanse de severidad exí'csiva las leyes penales en el período colonial rigieron en Honduras y en las demás provin<.los hombres..

y aunque tan odioso y cruel castigo fué caducando por el desuso en España. no se abolió en la América española sino pocos años antes de la Independencia. pero no se la imponía á las personas llamadas hidalgas.AMÉRICA CENTRAL 165 En Marzo de 171^9 (*) condenó la Audiencia á Matías Linares. natural de Comayagua. del que en ese fallo se trata. es decir. ya también con Atendíase á la mayor ó menor gravedad del la muerte. jurisdicción de Honduras. que se le aplicaron en las calles públicas de la ciudad de Guatemala. el Aunque no chocará . como sucedió al pardo Avila de Comayagua. por una desigualdad inconciliable con el criterio moderno. que las año de 1789 es posterior al período que abraza este al lector que se le cite con motivo de ese fallo. Era muy común la Y>eiiíi de azotes. sufrió por cuatrero. á pesar de que. caso. á diez años de presidio. se le condenó además. El abigeato. los individuos de condición humilde. acompañado de pregonero prevenido por la ley. indio del pueblo de Lemoa. ó hurto de ganado ó bestias. era castigado severamente. de la alta clase social sufríanla únicamente. la j)ena de doscientos azotes. por las calles públicas. en los alrededores de la cual había cometido el delito. ya con otra pena al arbitrio del juez. ya con azotes y presidio. pardo libre. después de la cual debía ser descuartizado el cuerpo del reo. (*) capítulo. porleyes peliales no se modificaron en aquel tiempo. al desaparecer el tormento y las penas crueles que durante casi todo el régimen colonial estuvieron en vigor. * I í i sionaron incendios y otros desastres. en los lu- I I 1 gares más próximos á los puntos en que aquel infeliz x^erpetró su crimen. colocándose los pies y las manos. En primera Instancia había fallado el teniente de San Pedro Sula. El reo fué conducido al suplicio en bestia de albarda. que servía frecuen. y allí se ejecutó la sentencia. José Manuel Avila. á sufrir la pena ordinaria de muerte. suspensos de altas astas. por la ley gótica. C(msistía éste en el auxilio proporcionado por el referido indígena á los zambos mosquitos que saquearon los pueblos de Getegua y Candelaria y que oca- I f ^.

y para los cuatreros. gótica la prohibición de cortar miembi'o por el hurto de bestias ó ganados. Prodigábase la pena de muerte. pero á me<lida que se suavizaron las costumbres. don Maniud de (lálvez CoiTal. y al de estupro cuando mediaba la fuerza físi(. desde la cárcel hasta la plaza en que se colocó la Alguiui responsabili<lad tuvo por su manejo en hor<'a. <'on parecer de asesor hitrado. y se la aplicaba además. á los reos de ciertos delitos. proviuí'ia de San Salvador. fué desterrándose de la ]»ri'u'tica castigo tan bárbaro como re])ug!uinte. señalaron la pena de trabajos piiblieos en preAl establecerse en la citada ley sidio. El código llamado Las Siete Partidas. que se les impuso por el robo de vasos sagrados de varias iglesias de la ciudad de Guatemala. jurisdicción del corregimiento de Sonsouate. miturales. Lo expuesto (íonfirma lo que dicho queda sobre <-] (espíritu de la penalidad vigente en España y sus colonias en aíjuellos tiempos. se alude á la nnitilattión. á (laspar «'Upo.Iht) Hl:srt»KÍA i»i-: LA teniente de pauta en la materia. era nmy duro y cniel. . que respecto de varios delitos estuvo en vigor por las leyes. la actuación. En primera Instancia falló el alIgual suerC4ih\v ordinario. pues en el mismo fallo lo «íondenó la Audiencia á pagar mil pesos de multa. aun({ue ñiesen eonsuetudinainos. fueron los reos llevados. íloble por homicidio. pero las leyes que conijnisieron la Novísima Keropilación.luán Carlos de Estrada y IVdro Tadeo sufrieron en el siglo déííimoctavo la pena de muerte. Como se trataba de lu^micidio alevoso. de Jicalapa. respectivanuíiite. como la mano ó la lengua. estaba mandado (fue por razón de furto non deben matar nin cortar miembro nñHjtnio. semosti'aron más humanas menos severas en lo general. qu(» hizí) de juez en primera Instancia.a. de los Reyes te y Antonio Kuiz. aun <'> . arsenales ó niinas. pero por la pi'áctica fueron castigándose dichos delitos con presidio ó galeras. pííndientes de la cola de b*»stias. alcalde mayor de la provincia de San Salvador. y NauHngo. como al de rapto con violencia y acceso camal. y que consistía en i'oi-tar ó se])a]'ar alguna parte del «-uerpo de un hombn» vivo.

que le permitiese transferir el empleo á sujeto idóneo para desempeñarlo. gozaba de mayores ventajas el funcionario que mandaba en Chiapa y residía en Ciudad Real. que los peninsulares enviados á estas á mil pesos ainiales. l)is})úsolo así el rey por cédula de Junio del año subsiguiente. (* ) En alcalde mayor de . El gobernador de Costa Rica vivía en Cartago. con el beneplácito del presidente de la Audiencia de Guatemala. ponpie el clima de la ciudad de San Salvador no era propicio á su salud. ni buenos abastos para su sostén. lo que sigue: gua) un pan de maíz. y en cuanto á temperatura y abastos. no era por cierto para halagar á un europeo. esto es también lo que mi mujer y yo comemos. como en otros puntos del reino de Guatemala. porque sería insostenible. llamadas frijoles. sólo ascendía más tarde se dispuso aumentarlo. aunque experimentando los inconvenientes del clima un tanto fuerte. no obstante lo caluroso de León. y apenas lo podrá creer Ud. la provincia de San Salvador. y unas aluvias negTas. se sometía con dificultad á las privaciones que bajo diversos aspectos sufría en Comayagua. lugar de fresca temperatura.AMÉRICA CENTRAL 167 El sueldo del gobernador de Coniayag-iui.. denominado lorfillas. que no encontraba allí cómoda hal)itación. pero la residencia en aquella ciudad de ardiente temperatura y de clima no muy sano. en la que le decía. dirigió al capitán general de Guatemala una carta particular. capital de la provincia. Y no se objete. contaba con abundancia de víveres. autorizado por el rey para intei-venir en la subrog^ación. aunque 1719 solicitó del monarca el coronel don José Llanes Robles. hidalgo de Aragón y coronel de los i-eales ejércitos. por el tiemix) (pie á él le faltaba para completar su período de cinco años. El gobernador don Pantaleón Ibáñez Cuevas. (*) El español habituado á las comodidades de la Península. y el alcalde mayor de San Salvador. en"Comen aquí (en Comayatre otras (»osas. ni gentes con quienes relacionarse para el ameno trato social. mi querido General. y el coronel Llanes fué sustituido por el capitán don Pedr« Dolarrea. estos son los artículos principales de la alimentación connin." En condiciones menos malas se encontraba el gobernador de Nicaragua.

josamente. quien contest ('>: hnst¡ne por acá en que se le huf/u merced: de sarcasmo han calificado algunos ese real auto. (d gobierno del partido de Koconuz(ío d(d reino de (tuatíímala. pensaban. en el (pu* se produce el rico cacao (pie desde entonces se cultivaba allí. un maestre de campo y un capitán no ocu])al)an allá despreciable 'é\ poi* (|ue venían á América i se nos dirá acaso. los que». fué verdadem i)roviden(da y previdencia. honorífica. un coiTegimiento. La lucha por la vida matenal lia sido siemju'e en Europa cuestiíui liarLos que en la Península se sostenían tral)ate grave. probablemente no habría sentido los impulsos que lo an-astraron á escribir el Quijote. y recuérdese (jue \\u coronel. pero según el bi(S- Díaz de Benjumea. una distin(?i()n lisonjera distaban síí mucho de constituir un amuleto que los liberta- de l(is enojosos cuidados del cotidiano pan. . Venir acá. á ejercer el mando de ima provincia.si'inpcñar rarií<>-^ públicc>s. ó á sen'ir mía alcaldía mayor.Hi>i<»iJ \ i tierras para íU'. solicitud que no fué atendida ]K)r el monarca. era el sueño «lorado de los arístóí'ratas que no guardaban en sus ar(*as más (pie sus viejos ])(M'gaminos. ó un puesto de oficial real. y así es en efecto.ado por la falta de medios ]mi-a soste!iei*se. limitados á los reducidos haberes de un modesto empleo. es de creer (pie no existiría el monugi*afo mento giandioso que aquel ingenio admirable supo alzar para gloria etenia de las letras castellanas: vegetando en ese pedazo del americano suelo. pertoiUM'iosi'ii á las últimas capas de la sociedad: hasta leer los reales títulos de sus nombi-amientos para advertir que eran en su mayoría sujetos dé cierta importancia. si les daban una supremacía en la jerar(piía social. AjHíuas si merece réplica el (pie así arguya. lugar. hidaliros ó militares con servicios. mortifi(. ya que si Cervantes hubiese venido por acá. á ocuparse en funciones de la adininistracicMi jiública.en humilde memoríal. pidi('» en ir)ÍK). Miguel de Cervantes 8aavedra. en mejorar de condici<')n (Ui el Nuevo Mundo. naturahnente. y los (\\\v sufrían el rigor de la pobreza. y presea de taíito valer no luciría en la corona literaria del ilustre pueblo español.

El padre. que empeñarse en investigar el grado de inñuencia de la industria en los destinos de la comunidad: claramente se ve que era quimérica casi. LTnos cuantos eran los que estaban en aptitud de proporcionarse medios de obtener una existencia más cómoda. á Gracias. pues. sorprendiendo á las autoridades de esos puntos. pues. Nicaragua y Gruatemala. No hay. é iban á venderlos á Comayagua. ó en Omoa. que vendían á los que 13 . seguridad lio interruinpida en la provincia. ó para cambiarlos por burda tela para vestirse. la de San Salvador apenas si sufría algo en ese sentido. elaboraban los cigarros y cigarrillos. ó dentro de los límites de reducida heredad. sino la agitación y el miedo que trae la presencia del enemigo. es más ó menos aplicable á las provincias de Costa Rica. Las industrias. en Puerto Caballos. fabricaban sombreros. antes de que les fuese á éstas dado organizar la resistencia. ejercían actos vandálicos. confundiéndose con las tareas de la familia en el interior de las casas. No existía. porque el vasto litoral del Norte era un ancho portillo abierto á la audacia de los rapaces piratas. se experimentaban por intervalos. si tal nombre puede darse á ciertos trabajos rutinarios. la condición puramente doméstica del trabajo mantenía las faenas industriales en una especie de letargo. á Tegucigalpa. se estrellaban en Honduras las medidas de las autoridades para fomentar el adelanto. sembraban el maíz y los frijoles para su sustento. la madre y los hijos cultivaban el tabaco en un pedazo de tierra. ó á alguno de los puertos. y la de Chiapa encontrábase casi á cubierto de los temidos adversarios. y los expendían en alguna población de relativa importancia. ó al menos muy débil. no podían fundar bases de mejoramiento individual y colectivo. sembraban el jiquilite y elaboraban medio tercio de añil.AMÉRICA CENTRAL . Ante los embarazps deducidos de la escasez de pobladores y de la apática índole de éstos. Como en los pueblos antiguos. Y lo que de Honduras se dice á este propósito. Los filibusteros saltando á tierra en Río Tinto. en Trujilló. 169 No las palpitaciones de la vida regularizada. una posición más holgada.

la riqueza se hubiera graduado por la cantidad de oro y . Sólo en los minerales de oro y plata se ensanchaba la esfera de la a(ítividad. como una Y no es (pie la tierra de aluviones. ya ])or falta de brazos para el laboreo.upaba más que de la existencia material dentro de los límites de lo muy preciso para no perecer di» miseria. empleaban sus facultades. eran éstas casi inútiles: apenas Eso de si se las aprovechaba en pequeños trayectos. y en tal sentido. merced a ricos empresarií)s que ocupaban albina ícente. t(ue componía el mayor número de los pobladores. (»s una empresa fantástifía. donde los realizaban con ventaja. sin ir más allá.omo la madrastra que aiTcbata á alguno de sus hijos lo necesario para dar á otros lo superfluo. pero no siemj)re daba el ramo rendimientos pinjíiies. y (pie es ini legaílo gran valor. (pie snbcTi vnlnnr el precio df tiene \o indispensable.A trancaban por mayor en ese valioso ramo. sas. sin dinero. porque ésto nace y crece. pues. y llevaban esos artículos á Trujillo ó á Puerto Caballos. j>or capas sucesivas. No llegaba en aquel tiempo á rellcjarse la actividad d<! en esa suma beneficios (|U<í energía que suministra el excedente dtí una generación transmite á la que viene <le tras ella. Eso bienestar y ese desabojjo <|ue se apetecen «'uauílo ya se los no se con(?ebían aún entre las madeseo del mejonimiento sólo aguijonea á los hombres civilizados. Las (condiciones peculiares de la provincia no (Minsentían un movimiento regulai-izado y Sin gente.i <»> Hií>i(»inA i>h l. crecer y extenderse en sus aspectos varios el progreso. según un sabio. porque el a(iuellos bienes. administración colonial se condují^ra (. cortaban en bosqnes alanos qnintales de zarzaparrilla y algnnas libras de vainilla. <. No podía. Esto {msiiba en la dase proletaria. y si se contaba con vías fin viales. sistema protector del tráfico. sin caminos y sin un saludable. crear recursos allí donde insuperables obstáculos le salen Si al paso al que lo intente. no estaba la autoridad en aptitud de impulsar por eficaz modo el adelanto. ya por escasez de azogue j)ara La ^generalidad de los habitantes no se preoel beneficio.

ni por el tiempo de la fábrica. relativamente considerada. el provecho que á la iglesia daban no pasó de ser mezquino: el defectuoso sistema de los remates mermaba las utilidades que hubieran podido ofrecer. lo que generalmente se cree. y esos funcionarios. efectuada en la segunda mitad de aquel siglo. que han llegado á constituir un proverbio vulgar. como la que en Comayagua logi'ó levantar en el primer cuarto del decimoctavo siglo el obispo señor Pérez. nada habría que objetar. Ni para el gobernador de Comayagua. era asaz insignificante el producto . á no ser la iglesia parroquial de Tegucigalpa. suministrados por el tesoro común de las provincias. no obstante la abundancía de ganados en esa región feraz. ni aun la principal forma de la prosperidad de los pueblos. que puede citarse en segundo término. Si se excluye á los asesores. zarzaparrilla y tabaco. y por otra parte. por más que se las bautizase con el pomposo título de casas reales. ni por los fondos con que se hizo. Sorprende que en tan pobre diócesis se haya construido una catedral tan notable. los fabricantes de añil. El castillo de San Fernando de Omóa es un monumento que no cabe en esta enumeración. aun admitiendo que lo fuesen. los que exportaban pieles. anual de la tierra y del trabajo. Mu(dio se ponderan aún los diezmos de 01 ancho. y eso sólo entre los mineros. Pocos favoritos tenía allí la veleidosa fortuna. los que elaboraban panela y los que traficaban en ganados. ni para el alcalde mayor de Tegucigalpa había habitaciones adecuadas á la alta dignidad de que estaban investidos. No corría por más ancho cauce la existencia intelectual. tenían que conformarse con malas viviendas. acostumbrados en la Península á cierto bienestar. pero conviene saber que jamás fueron. ¿cómo explotarlos sin procedimientos adecuados y sin otras faciflidadesf Con grupos reducidos de gente diseminada en territorio tan vasto. á otros pocos emplea^ . $ pero los metales preciosos no constituyen la única. Los demás templos nada valen. ni en los tiempos más felices.AMERICA CENTRAL plata escondida en el subsuelo.

á alanos de los canóniijos. á un ne<. cimoséptimo. Fácil es de imaginar el mal «pie tal escasez ocasionaba. cuando no á España. hombres que atesoraban conocimientos científicos y literarios. quería hacerse abojj^ado. don José Calvo de Lara. aunque á esta iiltipor lo <*omún el joven (jue. y hubo (pie mandarlo á Omoa. hasta en la ])i'o- Han Salvador. muy estrecho el círculo de los culpabilidad. se lamenta) >an inconvenientes análogos. La medicina y la ciruírí» no c(mtaban con muchos pi'osé- A ma muy raras veces. con vista de la necesidad de evitar los daños que causaban los empíricos y con ol f)bjeto de rpie fuesen examinavincia de . Guatemala. para el cargo de protomédico. al Licenciado don Vicente Fen'er (Jlonzález. al obispo y á uno ú otropáiToco quizá. y así se explica la carencia de ])rofesorcs en uno y otro ramo: encargábanse generalmente los emi)íricos de asistir á los enfenuos. ejerciese la medicina y la cinigía. y éste previno al alcalde mayor de San Salvador.roiiiij:lés. y menos quienes entendiesen el francés ú otro idioma extrajijero: por falta de intérprete no pudo inten-ojíarsc en cierta ocasión. no es verosímil que el honilnf ilustrado hubiese encontrado sujetos con quienes hablar de ciencias políticas y sociales. puso el caso en noticia del rey. Pasaba esto á fines del siglo delo que queda indicado. residencia de un individuo conocedor de las loní^ias iufrh'sa y castellana.172 HISTOKIA DE LA dos públicos. pues. pero ya en el primer cuarto del subsiguientcí nombró el capitán general de Guatemala. sólo en una ii otra j)oblación importante había fa<'ultativo con título. más rica sin duda. il)a litos. de liistoria y de cjeojíratía. conminándosele cou un año de cárcel y cien pesos de nuilta: doliéndose la Audiencia de los perjuiííios debidos á la ignorancia del curandero. djsj>oniendo de recur8í)s pecuniarios. en Comaya^rua. para que allí se avcrii^uara su Era. y la torpeza de los <'urandcros Hcgóá las veces á producir alarma en ciertos lugares: por real desftacho se prohibió á las justicias áv San Salvador y San Miguel que un tal »Iuan Marcareno. barl)ero de 1 zaleo. sometido á procedimiento judicial.

más que la doctrina cristiana. y muchos años después. . establecido en virtud de lo que ordenó el Concilio de Trento so- ( * ) La necesidad de dar cabida el relato á lo referente á la vida intelectual. Tan triste era la situación de Costa Rica. Juticalpa y otras poblaciones. . un barbero. pero no comprendía el aprendizaje. sin los estudios teóricos. en cuanto á los rudimentos de la aritmética. que en 1719 no se encontraba en ese país un escribano. Choluteca. Desde principios del siglo decimoséptimo se fundó la cátedra de gramática latina. eclesiásticos el Colegio Seminario de Comayagua. Gracias. en la de fiebres á otros. el Colegio Se- minario. facultábase para abrir boticas á los que. No escritura. ha hecho llevar que abraza este hasta 1737. sostenían el examen que acreditara sus conocimientos prácticos en la materia. pero la filosofía en asignatura especial. Tegucigalpa. pero en ese caso. un cirujano. año que no corresponde al tiempo capítulo. encaminadas como estaban á satisfacer en lo posible apremiantes exigencias. y así se hace ver en otra parte de este libro. un médico. Concesiones son ésas que el buen sentido no puede condenar. TrujiUo.AMÉRICA CENTRAL (las las Diedieiiias 173 que en las boticas se expendían. tan sólo eran enseñados en algunos de esos planteles. La ca- ^ rancia de que viene hablándose sugirió el pensamiento de facultar para el ejercicio de tales profesiones á sujetos que. Respecto á la farmacia. en la curación de fracturas á unos. por ejemplo. (*) En una sociedad incipiente las necesidades del espíritu no podían tener ancha participación en las ocupaciones ordinarias: no era dado que se sintiese esa sed de luces que se experimenta en pueblos que han alcanzado cierto No tenía otro objeto que el de formar gi-ado de madurez. ni una botica. era considerable en Honduras el niimero de escuehabíalas en Comayagua. sin haber verificado los cursos de ley^ se mostraban hábiles en la práctica. autorizábaseles tan sólo en el ramo en que más versados estaban. la lectura y la las. Jio íímpezó á enseñarse sino en 1737.

a y Yoro. Como sede episcopal Nicaragua. Había en y siete párrocos. y la villa de Tefi^ucifralpa con siete mil ciento «Miarcnta y ocho. y para los demás estudios le era menester trasladarse á Guatemala. que fueron pedidos á Guatemala. en . trece coadjutores. como la de jurisprudencia. y sin embargo. estaba en aptitud de hacerlo sin saliide la provincia: e^ Colegio Heminario le propor<?ionaba. y ])ara administrarlos necesitáronse veintidós sacerdotes. lil que queria abrazar la eari'era del sacerdocio en Honduras. accedióse á la solicitud. que los oficiales reales de Comayagua y León de Nicaragiui satisficie8<»n anualmente á los curas los dichos sínodos y las d(>más obligaciones que sobre la H(»al Hacieníla pesaran en favor de los páiTocos. seis presbíteros con cura de almas. los sacerdotes. sólo podía cursar en Comayagua el latín. banse á menudo curatos vacantes. habíalos tan pobres que no daban lo bastante para el sostén del pán*oco: lo compnieban los de la ('holute<. cuando no preferia ir á España. aunque ricos muchos. los curas de esas villas pidieron al Sui>erior Gobierno de Guatemala que les continuaran cubriendo las cajas fiscales de la provincia los llanuidos sínodos. La ciudad de Comayagua contaba con cinco mil seis felif?reses. treinta y encontráiu{\w\ siijlo. y se disj)Uso por punto general. pero el que aspiraba á otras profesiones. residencia (\v mi o])is]H): (*) ])(']'n Cru-tniro do Costn Rica y San Sal- la eapital de la monarquía que se decía que doña Mana de Alvarado.1 74 HISTORIA DE LA bre la creación de un plantel de esa clase en cada diócesis. seis conventos de franciscanos y mercenarios. no abundaban . En cuanto á los curatos. indispensables para su existencia material. para ochenta y cuatro mil novecientos catorce feligi'eses. y lo tenía también Ciudad Real de Chiapa.en la provincia.los medios al efecto conducentes. viuda de don Andrés Pérez de A randa y vecina de Ciudad Real {•) A 9 de Abril de líiTó se expidió en la española irna real cédula. tenía Colegio Seminario. La iglesia catedral tenía Cabildo. pero quedaban j)ueblos sin páiTocos.

que vino á llenar necesidades imperiosamente sentidas en esa parte del reino. se (pie prevenía al presidente y oidores de la Audiencia de Guatemala informasen á la reina gobernadora en orden á la utilidadidel colegio proyectado para la ciudad de Chiapa. ese colegio no contaba con suficientes recursos par-a sostenerse. legando á los padres jesuítas de la Nueva España un cacaotal en térmi- nos del pueblo de Comitán de la proxdncia de los Zoques. Superioi. más ó menos. Por aquel tiempo. en las que se encontraban 60. puesto que por otra real cédula.00U árboles de la i)lantación dicha. para que en él se educasen los hijos de aquella provincia. dias. expedida en Madrid á 13 de Noviembre de 1717.Gobierno. razón por la cual se prevenía que se proporcionara á los padres jesuítas de dicha ciudad el auxilio que de Representóse á S. M.) . era la privilegiada. permiso en Ciudad Real de Chiapa. escritura. provincia de Chiapa. habiéndose considerado el asunto en el Consejo de Invalor. 10 esclavos de ambos sexos y la ermita del Rosario. Los rasgos sobre Honduras trazados á propósito de industrias y otras manifestaciones de su existencia. se dice llevar más de treinta años de establecido ese colegio. añadiéndose que no gozaba de las limosnas de vino y aceite concedidas á las iglesias del reino de Guatemala. fundado con el real referido plantel (Expediente número 37. fueron favorables los términos del informe pedido. Indudablemente. (en 1815) se construyó en San José de Costa Rica la casa destinada al colegio de Santo Tomás. y esa representación dio lugar á la real cédula (pie (pieda indicada. que la Universidad de León de Nicaragua.AMÉRICA CENTRAL vador no disfrutaban de sesión de esos planteles. legajo* niimero óí). Agregaba la real cédula que. Archivo (^olonial de Guatemala. que esos artículos les correpondía anualmente. con todas las que á la finca pertenecían. y sobre los indftnvenientes ó beneficios c[ue su fundación pudiera traer al patronato real y al clero. y empezaron allí á enseñarse la filosofía y otros ramos. con su Universidad y otros establecimientos literarios. gramática y otros ramos. no podrían servir para pintar con colorido exacto el modo de do C'hiapa. 14 casas para habitación de los trabajadores. 175 los beneficios derivados de la po- La ciudad de Guatemala. todo de gran tieiTas y destinado á fundar un colegio de padres jesuítas en la ciudad de Chiapa. enseñándoseles lectura. Cabe aquí añadir de x)aso. no apareció sino en los últimos años del régimen colonial. había heelio testamento y codicilo á 14 de Diciembre de 1670.

Si no existió en estas proviuídas el inconveniente que nace de la falta de segiu-idad. y sólo cu- . que ni eran relativamente crecidos. tamjioco lo hubo en lo (lue hace á los impuestos. eran más dados al trabajo. así se explica id abandono en que fueron cayendo los cacaotales del Valle de Matina. para seguir su ruta hasta la Península.üh. pero ese mal se sentía úni(.-. no fueron tan onerosas que matasen Por otra pai te.^ provincias del reino de GnatiMiwila. (íomo hoy se da en «'ierta zona del teiritorío del Salvador^ una rica sustancia líquida. se le trasladaba en el Callao á otra nave. Había plantaciones de cacao en Nicaragua. por las agi'esiones de los piratas. aborígenes no pagaban alcabalas por su tráfico.sirven de embarazo á la tarea agrícola. (tuatemala y (^hiapa. Es 7a iysegurida<l uno de los azot*-.amente en las costas del Norte del reino de (fiiatenuda.170 ser de la. y los indios zoques cultivaban la cochinilla. sin excluir acaso á Costa Rica. El añil se obtenía particularmenel te en San Salvador. omiso de los minerales y del ajanado vacuno. ya en aquel tiempo habían disminuido. [onjiir es Si la que menos prof^resos loi^ró alcanzar. no j>orque también la hubiese en ese país. es En jurisdicción del corregimiento de Sonsonate producíase. y en Honduras nunca fué ése un ramo tan productor como el tabaco que Honduras se hace caso se sembmba en el Gracias. sino ponpie al enviarse el artíí'ulo desde Sonsfmatí' á España. y si en Costa Rica las hubo. extraída de ciertos árboles que allí crecen: Uamábasela en aquel tiempo háhumo del JWiíy y se la denominó así. Guatemala y N¡<*aragua. notábase generalmente más riqueza y mayor actividad en las demás secciones. si bien en reducido número. donde los habitantes. tnieques ó cambios de ]>roductos industriales.- HISTORIA DE LA . los el empeño de producir y negociar. San Salvador. En (Hiiapa era abundante la ])roducción dé cereales. aun sin emplear los procedimientos en Guatemala adoptados desde 1811. y bien sabido jM'ovecho (pie á los empresarios daba valioso tinte. qiu. ni pesaban directamente sobre las tieiTas: las alca))alas asignadas á compras y ventas. reportando de ese artículo ganancias pingües.

holandeses y franceses no cesaban de comerciar furtivamente con estas provincias.. segiin se ha explicado ya. fué de cinco mil ochocientos treinta y siete pesos en el partido de Grracias. y si es lícito manifestarlo de paso. habría dado mayores ventajas. Levasseur. el liel tabaco. no siendo lícito mandarlos á otras naciones.AMÉRICA CENTRAL brían al fisco el ITT tributo anual. El añil y el tabaco. en la que había tantos juieblos de aborígenes. que ni aquel doble gravamen. La libertad política es buena para todo: resguarda los intereses agrícolas como todos los demás. E. pero en su expendio alcanzaban precio tan alto. donde nn tonel de vino tenía que pagar diez y nueve derechos diferentes j)ara ir de Borgoña á París. reprimirlos. la zarzaparrilla. trayéndoles sus artefactos y llevándose el añil. Era el rendimiento de esa capitación un importante auxiliar del tesoro público. " Que y se recorran los pueblos europeos (dice se verá un econo- mista). puede agregarse que. estaban gravados con derechos al salir del país y al introducirse en España. ni los considerables fletes eran parte á matar el estímulo del interés privado. abrió ancha puerta al contrabando. (t) No debe parecer exc^esivo ese d()l)le gnivaineii si se considera lo que pasaba en Francia. y los ingleses. el oro y la plata: resentíase de tales fraudes el fisco por los derechos que dejaba de jftrcibir. factor suficiente para calcular lo que daba en provincias como la de Guatemala. era para ésta un obstáculo. bastante módico. que la agricultura prospera por modo es- pecial en los menos centralizados. en un solo aña en aquel siglo. se hubiese extendido á otros pueblos. como los demás ñ'utos. por más que la autoridad tomara providencias para quidámbar. hacíase sólo de tarde en tarde. por la irregularidad con que se efectuaba. y si en vez de limitarse á la Madre Patria. á donde iban. — . y los negociantes de mala ley no cesaban en sus operaciones. no sólo impide las medidas arbitrarias. por falta de buques. Exclusión tan absurda como propia del espíritu del tiempo. lejos de dar aliento á la producción. (f) El tráfico con la Península.

])ara contemplar aípiellos siglos de atraso y de ipiorancia. para Kn cinmto íi los en las ciudades y hipares. Dijo el más en las fortalezas (pte las i^tiarneeian. <|IU' la s<'^irida<I Nueva H}^4monarca en í'Hv dt>Kde sus provincias de a<|uende el Océano se funNut>vo Mundo. á (piienes no se admitía aquí sin real licencia. tendiéndose (pie.178 HISTORIA DE LA sino que desenvuelve costumbres favorables á la diüiiidad humana. que raras veces se otorgaba. El alejar á los extranjenís. que no hul)ies4> lo que convenía <listri)>uirlos mercaderes ó comerciantes. v«m las penas (pu. amenazándoseles. sufríase en lo i^eneral en Europa. liaririuloh» nnT la ^\m' fxwm' d«« |MTin<*ioHos rfiM'toH »•! rw clpnicnto rxtniño d«'K|m<'ho.*'i tas i'olonias." Eso se escribe y se sostiene lK)y {{\iv ha loirrado enriquecerse el acervo eonu'ni de las naciones. constituye otro no nH>nos gi'ave. sino tamhit'n á las de <ruatí>niala. Ni» era ése el únieo obstáculo al mejoramiento de esto de . en la lealtad y amor de sus vasiillos. y advertía (pie no era lícito en lo sucesivo admitir á los (pie no trajesen n^al licencia. eonqdeja y j)erseverante laluir. <'ifrH iniu'ho» Iok cxtranjcnm d<'l doiiiieiliadoM en el reino no ani m ChiU'. emj)obreciendo á los aborígenes y enervándolos.pareciera conveniente aplicarh-s. con cautela. ordenaba que en el más breve plaz<» s<' Ich oblipira á salir de estas provincias. y Francia no ll<"-r<'» aiianearln de raíz sino por la Revolución de 1789. y dispuso (pie. y ese mal. i^•rú y (|ue dcmá^ d«*I paclio. y las eofíiulías. re«iHH!to do losextranjenm venidos sin real jH'nniso. fX|>idi«'> 20 Oí'tiihrr d«* 171S un transíTÍío no sólo á Aiidicnria de ('hilr. no podría pretender que el reino de Guatemala hubiese realiza<lo prosn'esos (pie son el fru- Consiste la hiVfíii. debía prendérseles <»8o de no traer el albinos venían á ejercer oficios mecániííos ó de may ca. en caso contrario. al dondo |>fisM))an de de mil. ( ) No fran «•iniitiiialu. fl paña. dalia. sana política vn no embarazar nm reglamentos restrictivos el ensanche de las fuerzas vitales. que en estas provineias se exju'riinentaba. procumuchos en un mismo paraje. si rineros. s<' autorizara á penmunM-er en América á los que ejercie- íien oficios mecánicos y á los rándose. pero el que volviera la \ista atms.stigárseles con arref^lo á las l<-v'< 'mi *•] permiso necesario para pasar á Américi . excita el espíritu de empresa y la resolución viril. y como tan crecida te- llrvaM' la alanna d»' fHpirttu solH'rano cxpañol. ru a<|iu*l país. diticultahan más • y más el apetecido progi*eso. en- marineros empleados en los navios.

hizo el cuerpo municipal de CarNecesidad de esa providencia. — Excomunión del gobernador. Pretensiones de los indios mostazo. Los indios mosquitos y que pretendieron. — Fábrica de casas. por nombramiento que en él hizo el capitán íjeneral de Guatemala. — Corsarios por Sur. — Posesión que del gobierno déla provincia tomó señor de la Haya y Fernández. él al el lo jjor in- fe- cien». — Centralización. según relato elevado rey por gobernador. — Fábrica de un címvento.^ Tendencias sorl>entes de autoridades — El fanatismo en las masas. — Providencias de — Frutos que más tarde se alcanzaron de las manifestaciones por hechas monarca. — Pormenores sobre ciertos hechos. — Resultados. — Gobierno de don Pedro Ruiz de Bustamante en misma provincia. — Tramitación dilatada.— Emigración de familias de la ciudad de Cartago. quitos. (1720-1723) Gobernaba en Costa Rica desde Mayo de 1713 don José Antonio Lacayo de Briones. — Detalles sobre temblores de tierra y otros sucesos. — Edificios públicos de Cí)sta Rica. Desconocimiento qne de su antecesor. el — — — — Modo de ser de esos aborígenes y naturaleza del territorio en que se hallaban. Grauda y Balbín. — El Irazú. — Reminiscencias sobre comportamiento de jefes de diócesis en las varias provincias del reino de Guatemala. — Lo que de dicen varios historiadores. el la el al el éste. — Cédula real sobre en^'ío de ciertos jueces de comisión. — Acusación infundada hecha gobernador Lacayo por obispo Garret. — Conducta del gobernador en esa oportunidad.^ Limitadas facultades de los funcionarios.— Preocupaciones absurdas y sus consecuencias.— CAPITULO X SUMARIO Gobierno de Lacayo de Brioiies en Costa Rica. que costeó Lacayo. el el él detalles. Cuestiones entre Ruiz de Bustamante y párroco de Cartago. ó de . — Cuerpo municipal suprimido. — Otros táculos que encontraba señor de Haya. — Cereales. — Atentados cometidos los mosquitos en los dígenas de varios puntos. — Costuraljres públicas á propósito de ciertos princi—^Obspios que regían. al el la al)- las eclesiásticas. — Modo de ser de Costa Rica en sus varios aspectos.— 8us consecuencias. á (luien tocaba llenar las vacantes de funcionarios que morían. Abundancia de — Reflexiones. — Benéficas miras de que estaba iinimado. — Consideraciones sobre los nómenos volcánicos iniciados en Febrero de 1723.

había tan graves providencias. y sin embargo. d<' (•) Monten» Barrantes. señor de tural de Asturias. desafiando los escasos medios de defensa con (|Ue éste contaba: he allí lo (jue los llamados mosquitos bus<'aban á todo tmnce. en h)s puntos que se les indicaran. que se establecían entre ellos para hacer el ilícito tráfico y alcanzar reprobadas ganancias. por pe(|ueñas agrupaciones. condújose en Costa Rica tan mal. Escasas noticias se tienen de la gestión administrativa del señor Lacayo. (*) La existencia vagabmida (jue aquellos indios llevaban es uno de esos hechos naturales que se observan en pueblos bárbaros. que nace del trabajo y recibe el calor fecundo de la moral. ni vínculos sociales. «jue sirven de base á las sociedades civilizadas. Allí no había hogar. y ((ue desconocen los lazos de la justicia y del derecho. y lo obligó á dejar el gobierno. pues. para quienes no hay idea de patria. nadesempeñado empleos de importancia antes de venir á esta parte de América: abonál>anle. da. que el Ayimtamiento de Cartago lo desconoció en su carácter público. y como no ({uisieran confomiarse con lo que se les proponía y (¡ue era opuesto á sus hábitos de rapacidad y holganza. mientras el i-ey acordaba proveer las plazas en Granda y Ballíín. Su antecesor. pero los intereses públicos les señalaban á las veces ese pr<M*ed¡miento como el único capaz resguardar los deivídios de los asociados. (}obernando éste. mientras no consintiesen en situarse. na<la se hizo en esa <M*asión para corregir el mal.180 los HISTORL\ DE LA que por él ó por la Audiencia eran depuestos en casos urgentes. Inquietar y robíu" al país vecino. era del todo ajena á su índole pei^vertida j>or el letal contacto con aventureros ingleses. pero negóse la Audiencia i\ entrar en tratos con los rebeldes. pretendieron los indios mosquitos arreghir la paz y hacer el comercio con Costa Rica. . «ronstituyendo así elemenLa vida regidarizatos peligi'osos para estas provincias. No estaban facultados los (JabiltU>s para tomar j)roi)iedad. antecedentes honrosos.

dado en . sin duda para recordar su cumplimiento á la Audiencia. se mostraron agentes activos del mal. que desde antes le conoce por hechos vituperables. — Archi- vo Colonial de Guatemala. y la frente del delator quedó marcada con infamante estigma. debiendo reservarse el envío de tales delegados para asuntos de gravedad y á expensas de los sujetos que lo solicitaran.liiiiio de 1720. (t) Fallo definitivo de la Audiencia. Por cédula de 24 de Marzo de 1709 y á solicitud que hizo don Francisco Serrano de Reyna. prelados tan poco ejemplares como el señor Garret y el señor Alvarez de la Vega. pero no pudo probar lo que afirmaba: era inocente de tan fea falta el acusado. lo que hace ver lo tardío de las comunicaciones entre el reino de Guatemala y la metrópoli. que alimenta evangélicas virtudes. en el reino de Guatemala. y dábale á ésta mayor aliciente el ancho mar. y si no todos fueron desinteresa. Años llevaba de estar separado de aquel gobierno el señor Serrano de Reyna cuando el monarca accedió á lo pedido por él. que la hacía casi inexpugnable. cuando era éste gobernador de Costa Rica. cuyo dañado espíritu no es un misterio para el lector. acusó de comercio ilícito á Lacayo. (f) Hubo i^or desgracia. haciendo ver que en sus almas no ardía el fuego de la moral cristiana. (*) Volumen respectivo de las copias de títulos y cédulas. Gran parte de los jefes de las diversas diócesis se señalaron por dignos é irreprochables procederes. dispuso el monarca que no coi^tinuara la Audiencia de Guatemala mandando á esa provincia. previno el señor Lacayo que se le diese en Cartago testimonio de esa cédula. faltos de aspiraciones generosas y miras levantadas. no fueron muchos los que. era un modo de ser que no se afianzaba más que en el egoísmo individual favorecíalo lo quebrado y montuoso de la tierra. por la que había sido quizá descuidado. (*) El obispo Garret. j)ero afortunadamente. . jueces de comisión. por causas de poco momento y con grandes salarios. y años despviés.AMÉRICA CENTRAL 181 innobles sentimientos.

Pobre. y creando entre los aso<íiados lazos fraternales. hubo otros (jue. érales prose del orden civil.1^2 <l<>. astro que luee en nuestra aurora colonial. por su desprendimiento y demás ípiezas y rodearse de boato en sus iTOípn'n. excomulf. para hacer fácil el reinado de la justicia. Dificultades nacidas de esa tendencia de la autoridad (!clesiásticaocumeron entre Ruiz de Bustamante y el cura de ( 'artafjo. em Costa Rica. pero el Cabildo de la catedral de León. suavizándolas. HISTORIA DE LA jnii'i 1(111 como los lirios del campo. dando así los canónigos leoneses evidente pií'io. El fanatismo en las masas dominante. <*onio es bien 8al)ido. tuvo á bien declarar libre de la censura al dicho funcionario. sin la que no hay progreso posible. sobreponiéndoseles y en las emerí^encias (pie entre and)os poderes surveía <pie el i)ueblo simpatizaba con el invasor de ajenos derechos.^ó al gob(?rluulor. Muy común era en aquella época que las autoridades «M'lcsiásticas. y por lo no pudiercm en aquel tiempo levantarse allí (»diticios notables. sin ¡trnxar eti el día sif/niente^ tampoco explotaban á los Heles para atesorar ri- jíalaeios. rontiriéndob' la dolde investidum de jíobernador y capitán j^eneral de la provincia. para mandar sin trabas en lo espiritual y para in4:erirse en lo Icinporal. olvidándose de la naturaleza de su misión. armas de j^'ande eficacíia en aquel siglo. |M'ro el señor Lacayo dejó un reiruerdo de su liberalidaíl en el convento de frailes franciscanos (pie á expensiis de él se construyó en Es)>arza. empeñaran en someter á su dominio á los funcionarios y eclipsándolos. El señor Made (liiateniala.s. En reemplazo de a<piél nombró el capitán ^i lu ral dr tanto. Apelando este último á las penas espirituales. . por encontrarse en sede vacante la diócesis.rían se . y á semejanza deiiquél. (fuatenuila ( I)i<*iembre tle 1716) n don Pedro Ruiz de Hustamant«'. ayudaron á desenvolver las ««ostumbres. con el usurpador de extraña jurisdicción. brilla entre los más ('onspieuos diiínataños eclesiásti<*os. j)Hnier obis])o lerendas. respon- diendo á las vibraciones de conciencia inmaculada. en cuya noticia se puso el caso.

Por cédula de Febrero de ] 718 proveyó el rey el mando político y militar en don Diego de la Haya y Fernández. Era provisional la estancia de don Pedro Rniz de Bustamente en el gobierno de Costa Rica. expedientes. dice el señor Fernández. Penetrado de su responsabilidad si se cruzaba de brazos como otros de sus antecesores. y á fines de Noviembre de ese mismo año se posesionó de sus destinos el nombrado para ejer(Hn-los. explícase que el señor de la Haya no obtuviera cuanto su amor al país le señalaba como práctico y útil. J. pudo éste alcanzar en obsequio de la provincia á su celo confiada. . y teniendo que instruir. Las representaciones elevadas por el señor de la Haya. y estimando debidamente el precio del bienestar que podía promover. aun en medio de la falta de elementos. para que allá se resolviesen. todos ellos de su. y se propuso.trabajo.AMÉRICA CENTRAL ISIÍ testimonio de que desaprobaban las arbitrariedades del párroco de Cartago. dice el Licenciado don Felipe MoUna en su Bosquejo. que debían elevarse al Consejo de Indias. Calvo. creando algo allí donde nada había. Obligada la Audiencia á respetar el enojoso sistema de la dilatada tramitación. (*) En ese escollo. según el Licenciado don León Fernández. estudió la situación de la desvalida provincia. al favor del estímulo que demandaban las fuerzas de los dispersos habitantes. no es dado negarlo. son machos ?/ muy largos los expedientes qne de su tiempo se conservan aún. como lo hizo. hasta por sencillos asuntos. Apenas es creíble su laboriosidad.i- don I). no acogiese benévolamente las mociones del gobernador. algo. de la que emigraban las gentes en busca de. y aunque la Audiencia de Guatemala. puño y letra. atrajeron las miradas de la Corte á tan triste estado de cosas. B. (*) Este parecer está de acuerdo con lo nifiesta el escritor costarricense que sobre el particulai. Fué el señor de la Haya un gobernante cuyo nombre recuerdan con gusto en ese país los que por tradición saben el empeño por él tomado en el sentido de satisfacer las necesidades generales.in. para que no decayese más y no se consumara su ruina. comunicarle algún calor.

y no sería lógico a])licarle el criterio con que actualmente juzgamos la marcha y si . pero la centralización estaba. aislada ó colectivamente. á ser hostiliza<lo por los oidoi*es. capitanes generales y Audiencias no se pennitía moverse» en dilatado espacio. El concurso del gobierno no era rechazado pollas costumbres. el que en el régimen colonial dominaba. no ])u<Mlen por sí mismos realizar. y era ése un gi*ave embarazo á la j>róspera marcha de las (íolonias hispanas de América. abría paso sin el i*egio penniso. no existiendo. El principio de que los golúernos se encarguen de lo que los golH*niados. menos atri})U ciones se otorgaban á los gobenuulores de las provincias. principio que hoy impugnan los generalmente hablando. Si todo estaba \hív hacer y si al go])iemo tocaba iniciar y ejecutar lo que era de bien común. ni sus fuerzas ni sus hábitos les consí'iitían tan pesada carga en ciertos lugares. los proyectos de adelanto subditos. á las invasiones de los manaún por el i>oder á los vin*eyes. prestaban á la autoridad el constituido un factor de progreso. ningún adelanto se operaba sin que el Consejo de Indias lo propusiera al molíanla. como un organismo de vida para los generaConsiste el mal en que ninguna reforma se les intereses. sena utópico pretender que los que mandaban «e concretasen á amparar la vida y las propicíladcs iU^ los iiia> iiitf «i» mala voluntad de la sin duda. es el (pie regía en acpiel ti(>mpo y n^v tt(. la iniciativa in- dividual: paríiculares. por el contrarío. pues. y éste expedía entonces la respectiva cédula. no auxilio poderoso que hubiera que ereen que abi-e la |)uei*ta datarios. estrelláronse concebidos i)or el gobernador. y menos ai'm á los corregidores y alcaldes mayores de los partidos. no habrían consentido injusticias.1i^4 HISTOIUA Di: LA Audiencia. Limitadas facultades se daban á los gobernadores de las provincias y aun á las Audiencias. en real. era el espíritu propio de la época. ya que éste.á. Estrecho espíritu es. las dotes de mando del capitán general señor Rodríguez de Rivas. además. como no los existía. tenía contra ellos el recurso de acudir directamente al monarca en demanda de remedio. solicitábanlo y reclamábanlo éstas. en España.

una enfermedad crónica. encamináronse los primeros pasos del gobernador á desterrar malas voluntades. por esforzado de ánimo que éste sea. no pudo menos de comprender que. Divididos éstos por anteriores ocurrencias. y en el que tantas notas discordantes se perciben. Al dirigir la vista el señor de la Haya al campo en que tenía que ejercer su actividad. hallábase Costa Rica abrumada bajo el peso de la miseria en toda su espantosa desnudez. y procurar la fábrica de cómodas casas. restablecer la quietud y arraigar la confianza. ya que hubiera sido tarea inútil el tratar de suplirla por completo. para que los habitantes prosperaran y estuviesen más higiénicamente alojados en un país de hiimeda atmósfera. y por ende una escuela abierta á las malas costumbres. como por lo general lo es aquél. 1 f I I k i: I ^- I Así quedará aquel sistema al abrigo de la censura.AMÉRICA CENTRAL 185 *de las naciones civilizadas. un rasgo característico de su habitual estado. al fanatismo y á la ignorancia. el que se dirige á cambiar la faz de una provincia cuyo aspecto se ofrece melancólico al observador entendido. dando aliento á la energía de los habitantes. No es pensamiento cuya práctica pueda fiarse á un solo hombre. por amargas que hayan sido sus naturales consecuencias. Los embarazos que encontraba el señor de la Haya sirviéronle más bien de estímulo. con un producto de veinticinco á treinta mil pesos al año. hallábase obligado á extender los cultivos de cereales. Con su claro talento miraba como la más provechosa regla de conducta hacer la vida fácil y felices á los pueblos. para echar las bases del progreso moral y material. sacándolos de la condición doméstica en que por lo común estaban. hizo cuanto le fué posible para combatir el mal. aun cuando abunden en ella los n-aturales elementos de prosperidad. al punto de constituir ésta una llaga social. No se presentaba aún desprovisto de cultivo el Valle de Matina: quedaban en él plantaciones de cacao. Según el informe por él elevado al rey de España. que son los términos de la gran síntesis designada con el nombre de civilización. pero .

spíritu (pie amenizan la existencia humana. cnando alijunas resesy seinluaiido maíz para alimentarse.sp(H.staba. Pa. unidos á los derechos de exportación. y no habiendo (piedan. jxir lo demás. romo hoy se encuentra.tos. fnitas tropicales y europeas y algo de hortaliza. El tmbajo agrí(. de otros lugares del país. es lo que había en Cai-tajío. el número de negi'os esclavos eni insignificante. no sólo eran cansas bastantes á impedir el ensanche de ese ramo de la prosperidad.sjibanlo peor aún los indios de los pueblos comarcanos. y se matal)an las re. (pie vivían (. conío si no concibiesen esos goces del t». compradores paní la carne. de cerda. en las ])ajizas casas de sus fincas.ses para utilizar el sebo. caballar y mular. para su (expendio allí.500 pies ingleses de elevación. A ^uisa de ^gante amenazador e. (?on el auxilio de algunos indios. como si sólo trata. la mayor parto estaba en los inmediatos campos. á cuya acción ten'ible se atribuyen los teiTemotos que tantas veces la han estropeado. y los habitantes. Como Matina á corolario de lo dicho. además de una isflesia. españoles ó aborígenes. y éstos.ola y la (crianza de ganados se hacían pei-sonalmente por los pocos español(»s del país. transportábase el ca(íao desde la Valle de ciudad capital y luego á Nicaragua.Hcn de vegetar. . nn convento de padres franciscanos y dos ermitas. nada tenían (pie envidiar bajo esos a.asi desnudos. á los (|iie iiidica<los Abundaba el ganado vacuno. mermaban la utilidad que el tráfico <M^n Nicaragua hubiera podido ofrecer. estaba el comercio en el un pie lastimoso. á expen- sas de altos fletes. dejábase (''sta perder. alto volcán (*). vt»stíanse de rústica manera. sino que iban aniquilándolo visiblemente.186 HISTORIA DE LA las imipcioiiis ruiitinuadas de los piratas y vi daño (jiie á los árboles hacían los fuertes vientos. Pocas gimtes moraban en ella. próximo á la ciudad. trigo. Análogo escollo entor- pecía el comercio del sebo del Valle de Bagaí^es con Pana(*) Tiene 11. Unas setenta casas de malas paredes y techo de teja. (pie (»ra enviaíTo á Había taml)i(''n ganado Pananuí. el Inizú.

en to- dos los años. que es el Pórtete. me- diante la cual no se reseca. i)ara que observen las operaciones de los enemigos piratas y levantados. boticas. á razón de cien granos á el real. teniendo la obli: gación dichos cabos de avisar al teniente geiu^ral del Valle y éste al gobernador y capitán general. propio de la infancia de las sofalta de moneda de plata. y . como también de los zambos mosquitos. que mejor de' todo el orbe. y de veinticinco pesos el zurrón de un quintal. No había en los almacenes más que un reducido armamento. 8 y 10 años.El el iiifornu' del señor de la Haya. que produ(. la del río de Matina y del río Moin en las tres últimas se ponen tres cabos y ocho soldados de las compañías de milicias de esta provincia por centinelas y vigías avanzados. "Este Valle es costa abierta. ni. la de Suerre. desconocida comciedades. (*) No (*) Couviene ofrecer al lector en su mayor parte como sigue ''. (de la de oro no hay que hablar) se empleaba el cacao. pletamente en el país desde muy atrás. de 25 á 30 mil pesos. consecuencia del lamentable atraso en lo que constituye las bases de una sociedad regularizada. no todo de buena clase. así ])orque el grano es mejor que el de la Guayaquil y Caracas. quienes frecuentan dichas costas continuamente. y permanece. y aunque por cédulas de 1667 y 1681 mandó V.: AMÉKICA CENTRAL 187 má. que es la moneda provinciana. M. haciendo ese artículo el oficio de medianero en las transacciones. donde se le cambiaba por telas y otros artefactos eui'opeos. y para colmo de males estaban ceiTados al tráfico los puertos de Matina y de Caldera. signos seguros de un raquitismo bien había médicos. para uso de los pobladores de Costa Rica: era el sistema de las permutas. se concibe la vida civil en tan excepcionales deter- condiciones. La gente era nmy dada á pleitos y enredos. habiendo al presente en dicho Valle hasta 80 mil pies. es rinden el Valle de Matina contiene diferentes arV)oledas de cacao. y cuatro barras noml)radas la Boca de Ximénez. A Apenas minado. ó un fortín en la entrada del lío de Matina. tiendas de comestibles ó de otra especie. nunca tuvieron efecto. y en ella se hallan un puerto pequeño. y para la alimentación de los habitantes se aplicaba cada cual á producir lo que en su casa necesitaba. como por mucha grasitud que en sí tiene. á los gobernadores mis antecesores que fabricasen dos torres. después de cogido.

están )>ol>lados los indios ^laimícH. reiití*»* sí'iiUt'roH am ])nsioTifM'f)s traídos del Sur. donde i de este defendido do tantas tiranías eonio ha ptuh'i'ido. fueron produciendo sus frutos las representaciones por él hechas al monar<M Llegaron á la costa del Pacifico (Marzo de 1720. respecto á que dicho eos. su i)restigio. dos del deber buíjues ingleses corsarios.srniiii mi rm-i moDs. producen grandes hechos y bríllantes páginas en la vida del individuo ó en la historia de la humana especie. doraees. río di\'ide las dos jurisdicciones. es iM*(pietio ])ara enibflnwio- ne« de porte: tiene en 8U eosta á sí>tavent« y barlovento diferentes ealetilla. Como factor de sus propósitos entraba uno de esos ideales que encontrando su raíz en el sentimiento tra la inacción y penetrando en el alma.188 Coii HISTORIA DE LA ánimo resuelto se rebeló el señor de la Haya cony la apatía. cuando ya no estaba en el mando. V^alle. bahía eapaz para eien navios.Htruni»». legándoles un recuerdo de su período administrativo. ¡Mir donde los enemigos han eje<nitado sus desembarDestle di<'ho pnertíi. por el cual en tres mareas se llega del Valle de Bagaces de esta pro^^ncia y del partido do Ní<mvíi. como si tratara de dejar á sus sucesores una pauta que guiara sus pasos. y por ella navegan hasta entrar en el río del Trempique. No siéndole posible llevar á la práctica cuanto quería. por su eosta á sotavento. en la medianía que hay para la eiudad de Santiago «le Alhange. su celo é inteligencia no bastaron á que se realizasen en toda su am])litud sus intenciones laudables. Sin embargo. extendió su informe y lo mandó á Madrid. en eny«> tránsito se hallan las iNH'as del Toro.han abierto los piratas y !iioH<|uit<m.s y ensiMiadas. A sotavento distantes de la eosta. en la provin<'ia de Veragua. rsiM-rio «|f Ium <litry Vfn'das qu». y «"«tos tiltinios son los niAs een-anos. están los farallones de Quepo. . his bahías del Almirante. si no inmediatamente. toman arril)o en el puerto de la Caldera. aUIU|iU* w» hul>i«*nin rnii. otras ens«'nadas y ealetas. más tarde. y quiso despertar la atención de la Corte. Golfo-dulee. " El pnerto de la Caldera está al Sur. pre y ftiaiido pu(><la S4>r . Las fragatiis juMiueñas (pie del puerto de Panamá vienen á cargar por<'iónes de se)M> de va<ía para el g}ist«) de velas de aqu(>lla eiudad y sus provincia». dentro del cual á su Imrloveuto haee una pn>diga ensenada. y la isla de los indios tojares. pero "su autoridad. ehan^iines y talamaneas. Hiemhan «Mitrado á salpicar. y prosiguiendo ]M»r dieha <'<»sta se haee viaje á í'anamá. no hallán(h>s(' paso preciso.

las más en casas de paja. aceptó la oferta el señor de la Haya. y por lo general todos visten rústicamente. que divide su jurisdicción con la de Nicaragua. fué Más adelante (1721) se presentó en la costa del Atlántico. son muchos menos los vecinos que las habitan. ni menos tienen para comprar di- chos adherentes. arracadas. hechas de adobe y cubiertas de teja: con ser tan pocas las casas. Tuvo á bien el rey acoger con simpatía el arreglo celebrado y concederle su aprobación soberana. mantilla de bayeta verde y sombrero blanco. atenidas para el preciso alimento á criar cuatro cabezas 'de ganado vacuno y hacer sus sembrados de maíces. y le expidió ( Noviembre del mismo año) el título de capitán de tierra y mar. desde dicha ciudad al pueblo de Boruca hay 80 leguas. que nada respetaban. el jefe de los mosquitos. que es centro de toda la provincia. donde los vendieron como á esclavos. con las facultades y privilegios que á subalternos de esa clase se acostumbraba otorgar. porque no las usan. un convento de San Francisco. Propuso el dicho jefe establecer relaciones de amistad. . en que ordinariamente residen por la suma pobreza del país. siendo cierto que en los demás días apenas se hallan diez ó doce hombres. Eran también los aborígenes el blanco del insaciable espíritu mercantil de los mosquitos. pues pasan de trescientas las familias que están en los campos. y de ella al puerto de la Caldera otras treinta esto es por lo que hace á la latitud. y por lo qiTc mira á la longitud. Esta capital consta de una iglesia. joyas ni sortijas.. ciudad situada en la medianía de este valle. y las mismas desde ella al río del Salto. por la desembocadura del río Matina. sin que éstas conozcan el manto. gobernador y guardacosta del Valle de Matina y de las costas inmediatas por barlovento y sotavento. para proveer á la defensa del litoral. :kica centeal II gobernador. y solamente vienen á la ciudad en los días festivos para oír misa. en Talamanca y en la isla de Tojar. reconociendo la soberanía del rey de España. y los llevaron á Jamaica. Apoderáronse éstos. una ayuda de parroquia. de unos dos mil indígenas. porque del puerto de Matina á esta ciudad hay 30 leguas. " La capital es Cartago. por tener sus haciendas de campo en los contornos de ella. con gran número de piraguas y más de quinientos hombres en ellas. contentándose las más mujeres de las familias muy principales con una mera saya de picote. dos ermitas y 70 casas. Pero el gobierno espa- y el á situarse en Esparza.

es profundo.M. qne iM'nefieian tenido (|ue nu>nionii' distintas sin hallanno eapa/ ]>ani <amino real ('urri<lal)á remediar nei'esídades tan notoria. y otras tantas familias de naturales: de aquí se gas.i !n. mientras (juc la desgi'acia la fortalece.ho eawis paji/jis. son de niaxtate. se llega al pueblo de Garavito. en todos Ioh cujiIcm hay «MiMito ratorve (*h fanitliaH.U' r. los dos eon Tfi familias áe naturales. pasada una montaña áspera y dilatada. ñol exigió al gobeniador de esa dependencia británica que A ese resultado conti-ibuyó el señor de la Haya poniendo los hechos en noticia del rey. TóÍMiKÍ. "Desde por el este pueblo. Pero el infoHunio favorcí'c en último termino al hombre.A de Arholes. otras qu«' viven muehas de españoles. que al presente tiene tres casas de paja. en las vegan de los rio8. ésta enei'va el alma y la relaja.m. po}>la<lo de ganados vacunos y de infinitas casas cí>n familias de españoles. (!. exacerbando la condición triste del país. De esta eiudad por (>1 para los valles de Virrilla y Boaeo m. como sucede á los metales con la acción <lcl fuego. En la tarde -del Ki de Febrero comenzó á e('har de su cúspide negi'a hunuireda y á pí-odu«•ir jiMViifMvcMs: i'nid<»< \ lji>i i'iijií !•(.se (^on su espantoso poder á los ino(. . y las vestidas )>ara este ViH'es. en la misma positura.190 HISTORIA DE LA ftiesen de\iieltos aquellos infelices. til l'jiimiz. templándola con su acción saludable. nuis julelante el puehlo de San Hartoloiiu*. y siífuiondo este mismo sendero. (¿uirco. y junto á el. Negi-a nube \ino á obscurecer más aún el horizonte de ('osta Rira en 172M. Luego. (pie auiKjUc estrecho.stii riutiad >. amontonando obstáculos á su marcha y poniendo á pi'ueba la entereza de carácter del laborioso gobernador.• l. un valle bien pnMlij^o. y á la eir<Min- valaeión de ellos.^. cual en una canoa jiasan de una part« á otra las personas y cary á nado las bestias mulares y caballares. (pie habitan en para la dichos campos con la misma n> ¡seria (pie los antíN'edífutes.hallan los piu'blos de y Azen-í. est/i la villa de Harha.i «Id 17 •• Kii U>> Iiiuh'n. l»n's<*!it«' TiuMirrit|iM* y Atirro. las ináh desnudas. se llega al río n(mil>rado el Grande. eompuesta de una iji^lesia y «M. para que tornaran al suelo natal los indios criminalmente aiTebatados ji sus hogares. que tiene cincuenta y ocho familias de naturales. El temblé Iiiizii fué el causante del nuil. cuya tela ministerio: lo que lie eorte/.entes vecinos de Caiiago. ¡lor el camino real ciudad de Espai-za. Era la fatalidad imponiéndo.iñ.- hallan lo^ |»ii<hios dr irnlios ('«»nt. para quien es indudablemente perjudicial hi felicidad prolongada.

según la creencia general. una especie de arco muy blanco. que vale en toda ella 25 pesos. el de los tejabas. guas de Cartago hacia el Poniente y sobre el camino de los valles de Barba. AMÉRICA CENTRAL ^^^^ 191 lizo oir un prolongado estruendo y dejó ver algunas llamaradas. se pierde otro tanto sucede con el sebo de vaca en el Valle de Bagaces. con cuarenta y siete familias de naturales: más adelante el de Quepo luego el de Boruca. Al amanecer comisionados por el señor de la Haya. y continuaron percibiéndose fuertes ruidos. ''A la parte del Sur. Desconocíanse aún. que gobierna un teniente general. de la misma fá- brica y catorce casas con otras tantas familias de españoles y gente de color. se halla el pueblo de Pacaca. precursores. (pie : : .. las leyes á que obedecen los fenómenos volcánicos. A las seis de la mañana del 19 surgió de entre la hinnareda. cubierta de teja. subieron á la faly da un oficial y dos soldados para reconocer la materia arrojada por el volcán. y volvieron trayendo un puñado de ceniza negi*a y arena gruesa. que se componen de hatos de ganado vacuno. y continuaron percibiéndose las llamas y los retumbos. nombrado por el capitán general de la provincia. como en la tarde del anterior día pudo observarse. dejando perder la carne. En el puerto de la Caldera se ponen de guardia tres hombres de vigía de la costa hasta la ciudad. costa adentro y camino real para Panamá. de nieblas su cima. pero al alba del 18. con que. que fué elevándose en el espacio y redu- ciéndose hasta desaparecer. camina á la barro. en vez de adelantar. ciudad de Esparza. y de allí se llega al puerto de Caldera: tiene dos valles en su jurisdicción nombrados Landecho y Bagaces. en estas tierras y en aquellos tiempos. que tiene más de ciento y por último. y se oyeron truenos terribles. que trancan á Panamá. y otros 6 los derechos y conduct'ión á Nicaragua. por no haber quien la compre ni consuma. después. distante cuatro leniestros. en que se hacen grandes matanzas. cubrióse. con el fin del sebo. para sacarlo de Matina á la ciudad de Cartago tiene de costo 6 pesos. en que hay una iglesia de horcones y un convento de San Francisco. ya sólo se divisaba el humazo con sus penachos siEn el pueblo de Currirabat. ''Los tratos de esta provincia son muy cortos: ponjue el zurrón de cacao. de una gran catástrofe. Anocheció. para venderlo en 20 pesos. cayó desde el 16 gran cantidad de arena y ceniza. con cincuenta de dichas familias.

y son liastante reparables. porque de lo contrario perecerá.s. debe sorprender que tan triste concepto de las cosas se abrigara. ni que en la (Mudad capital. y (ti todo lo que vale una (^alN>za en pie. fonnando abismos. que para la generalidad eran místenos impenetrables.. ni botica.>• íhíi a ..-* «i»' Uilit rt-n. trába. <*anibiaiid<) el curso de los ríos.se esa sociedad Encon- en su infancia. raz<Sn por que cada vecino es preciso liaya de sembrar y criar lo cpie ha de ^^a^tar. si se recuerda que el Santo Oficio de Cartaga procedió contra un hábil químico. ni pue<la dewruliriHe de dónde tuvo la derivaei«>n y título de CoMta Rica. kíu que rt'al (!• plata en lo prewnt*». y pensaba que en ellos intervenían el demonio y los esNo> píritus infernales como agentes de la cólera celeste. imbuido como está en falsas ideas. «ñrujano. ponjue hasta los vecinos más (jftracte- KacÁndoiM- » ií alltl>¡»>(. y cree en duendes y aparecidos. por no liullurselos capitulares <*on reales para enviar á la corte por las confinnaíiiones. y dignos. eon que Iok veíánoH padecen ejida día mayor (M>nozea el atraM»: la moneda eorriente t*K el pprano de cai^ao. *'CoKaH partieulareH ten^^o observada» en el eorto tiempo que HÍrvo mÍH empleos. de expiación ejemplar en lóbrego calabozo. y consumir en su casa al año. de f^'iu'roK w meute pohn*.-. calificándole de brujo al observar sus prodigiosas operaciones (científicas.. por las calles ni en las plazas ó tiendas se venda al^iu comestible. no eran comprensibles para aquella generación. . siemlo tan Kumalili:» . II 1 . derribando edificios y ciudades enteras. Im ti ni* n d con Panamá. en tínla la provmeia.]\rj. Los sacudimientos que estremecen la tieiTa y llegan hasta hacer que muden de sitio enormes masas.tul. como el niño que acoge todo lo niaravil lo. en la de Cartrtfro el año pasado se extinguió el regimiento que tenía. por ende. HISTORIA DK LA como hechos que se apartan de lo natural. y en la de Esparza há treinta y nueve años que sucedió lo mismo. médico.. pues en toda la prr)vin(úa no se halla un barln^ro. y no hay otro jfí'ntTo de trato.'. que retardan su desenvolvimiento intelectual. .so. ni en las demás iK>blacione8. Y no había allí persona capaz de combatir eiTores tan crasos. produciendo uiirúbaseles se elevaciones del ten*eno. y solamente en la ciudad de Cartago hay pesa de carne de vaca dos días á la semana: en las dos ciudades de esta provincda.^«.. y alimentaba preocupaciones absurda. habiendo de eje<*utar esto mismo el gol>emador.

80") fusiles y arcabuces. aunque un tanto fuerte. contraba un eclesiástico. y todas ellas con 1218 : personas. '' En esta muestra conocí había de V. además del teniente de Matina. Hecho reconocimiento de las armas y municiones. y 24 lanzas: de los vecinos. cien fusiles españoles y ciento extranjeros. 193 No se en- I %. las cuatro de la mañana del 20 se experimentó un temblor A de tierra. y de mi orden ejecutado lo mismo los tenientes del Valle de Matina y de la ciudad de Esparza. considerando las hostilidades que en la provincia pudieran ejecutar los piratas y los indios mosquitos. se halló haber dos botijas de pólvora. por causa del cual se golpearon y abrieron las puertas y ventanas. se explica el miedo cerval con que aplicaban el oído al ruido subterráneo que en la Cartago se sintió en la noche del 19. que de cuenta de V. y hallé haber en toda la provincia once compañías en esta manera una de gente de á caballo y diez de infantería: las siete de españoles revueltos con mestizos. y las tres de pardos y demás colores. y bien necesitaba éste de toda su energía y pericia para vencer en lo posible conjunto tal de adversas circunstancias. las mandé recoger y aderezar. sumé unas y otras relaciones. IIG escopetas y Í)*J lanzas. y en los valles cuatro jueces á prevención buena administración de justicia. vino á dar creces al terror que los tenía embargados. condenando groseras supercherías con celo digno de una alma levantada. se agitara por llevar f calma á los atribulados espíritus. Dado el atraso de las gentes. Boruca y de Barba. dos mil balas. los retum- de sus empleos: y por esta causa el gobernador uombra en las dos ciudades dos tenientes generales.AMÉKICA CENTRAL rizados i)agabaii vasallaje á vulgares creencias. y que tomaban como preludio del desastre que por sus pecados merecían. que imitando la conducta del padre Jiménez en los sucesos que siguieron á los terremotos de San Miguel en la ciudad capital. no habiendo un escribano en toda ella. Multiplicábanse así los embarazos al gobernador. cuya obra aun . que. paraban en poder de los oficiales reales. y por estar muchas de las armas maltratadas. M. si bien determinó á los vecinos á improvisar en los patios barracas de esteras y pieles. M. un mazo de cuerda no cabal. no hizo daño á las construcciones. Habiendo así mismo pasado muestra general de las milicias en esta ciupara la del de '' dad. y un espantoso retumbo del volcán á las seis.

para (|uc nicicran ejercicio. menos lo fué des])ués: m^obardadas muchas familias por las . y no ocurren á dichas muestras por hallars»* desnudos y con total falta de vestuarios. he haya cuatro alardes al año.iii. pero en los subsigiii(»ntes del año. y para dis4MpMnarl(»s en H<lelante. se marcharon con su pol>rt» menaje á otros sitios. mas |M)r ilifen-ntes padrones <pie á mi solicitud se han eje<Mitado. una *' Esta provincia necesita d» «lu.-s ^olupania^ U*. ejtMMitando lo expreswlo con mados y nuevo arre^lainento. haciéndose sentir de cuando en cuando.á <|ue 8t? debe mantener de ffiiamición «eis mese» en el Valle de Matina. que «-ada día han eje<Mitado en él los j)iratas y los indios níos<jnitos: la otra ccmipañía ha de estar en la ciu<lad de Carta^i^o. pasan de dos mil las p4>rsonas vnpHi'A'H de manejarlas. continúa iH>r no IiuImt iniís (|ia> un nnuiTo: al niÍHnio tit-nipo formó un esonatlrón. auní^ue no con la necesaria intensidad para maltratar considerablemente las casas y ediftcios [n'ibHcos. y esa lluvia de arena continuó cayendo a(|uel año. y 150 hombres. En el citado Febrero siguió el volcán aliment^uido la alarma con los retumbos y despidiendo materias encendidas. y -otro sacudiinieiito <U» la tierra. i \ hos contiiiiiaroii con nuis esti'cpito. remndándose con la otra: c<m la cual. fertilizándose éstos así. Si no era inqmrtante la «-iudad de Cartazo antes dv esos acontecimientos.")() . que nunca faltan en el' cultivo de las hai'iendas del citado Valle. cuadro con tlichaM conipaiiíaM. di á entender á cada uno la manera mu (|ue liaUían carpir y disparar el anua y qué movimientos habían (h* jfiiHrdar. ii«>iitl»)«. en cuyas ocasi<»nes se las VíM'cs del dÍ8pu<*8to . sieni])re qne haya noticia de enemi^)s. y habiendo hallado muy tor]H>N asi á Ioh ofícialcH vívok como á Iok refor- d<^ soldados. para volver solm* la den-i'ha é iz<|uierda. p<Klrán defenderse* de los continuos rolwis. las cenizas que lanzalm se extendieron ]>or Oartaj^o y por los vecinos campos.s. y fué ne<*esario el transcurso de largo tiempo para í|ue fuest^ repoblándose la capital de la infortunada provincia. ])ara si fuere necí'sario síKí<»rTer el puerto de la Caldera y á la í'iudad de Esparza.^lol.sacudidas de la tien-a y las amenazas del Imzú. con especialidad en los días de conjunción de la luna y de plenilunio.l \ íM. ya no en aquel mes. |M>r la taidc hubo ai Repitiéronse los temblores. d<mde estuviesen á <nibierto de las convulsiones volcánicas.

como para cuando se recojan á esta ciudad las miprincipié la referida fábrica á expensas del salicias de su jurisdicción lario que me da V. M. no por eso dejaré de concluir dicha fábrica. M. contaba con dos curas. en el término de cinco ó seis. debía estar buscar la savia que da el movimiento industrial con arreglo á las leyes naturales del trabajo. '' Siendo del i-eal servicio el que se remitan á esta provincia las dos compañías de infantería. Mucho clero era ése para tan raquítica población. alguna ayuda de costa. catorce clérigos seculares y diez y seis regulares. apenas alcanzan á los gastos de su obligación." .. y á ese resultado no se llega allí donde hay brazos estériles. un aposento para municiones y dos para cuarteles y alojamiento.AMÉRICA CENTRAL 195 el No existía ya en Cartago por entonces cuerpo mu- nicipal. oon eUas y seis mil pesos en cada un año. desde luego. por lo que tengo suplicado al presidente y Real Audiencia. dedicando este pequeño servicio á los pies de V. discurriendo me ayudarían para ello los propios de esta ciudad. que habiendo regulado. 15 de Marzo de 1719. habíase suprimido por falta de sujetos acomoda- dos para formarlo. en consideración á que estos bárbaros ejecutarán siempiv las subleva: -ciones que otras veces. pííiidrá de ffuariiieióii tripulada con las milicias donde fuere más á pro- pósito para impedir los desembarcos. respecto á que por reducción la tengo por ociosa. <3e "Estoy actualmente haciendo en la plaza de esta ciudad una fábrica 60 varas de largo y más de 7 de ancho. que contiene dos salas para armas. La producción es abundante cuando la favorecen las fuerzas vitales de la sociedad. — Cartago. así de la infantería. prometo dar conquistada la provincia de Talamanca. y si no se me diera. En cambio. y no empo- brecerse con el exceso de gente inútil en las esferas económicas. sostenidos á expensas de la f)arte que sabe emplear convenientemente su enerojía fecunda.

Absurdas pt'uas. via<la A <tuatenuila. petalles mir los desafíos. Conducta del an*e<liano. Consideraeiones sol)re su «'aráeter y servieios. des. Tristes resultados <iue al señor Ríxlríf^i^z de Rivas traífolH'nuintes. Su — — Su iuoeeiu'ia. Ketiro del annamento. de la cedida en (iiuitenuda y otros |M)nuenores. vas á los autores <lel crimen. Visitas ({ue rcciliió el )^o))emador PovtMla. Solicitud de ciertas facultaReuniones en el Colej^o Si-miiuirio. — IntiMotín que produjo. Llamamiento que se hizo ¿ las milicias. — A(Mi8aeión de que en Portobelo — Pr<)p<'>sit(>s respecto de fué objeto funeionario. F'estejos c<in {{xw se rccil)ía á 1í)s lU sucesor señor de E<'hévers. — Término del trono. — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — dada jo Posesión Separación <lel capitán j^eneral señor R<Mlrig^uc/ de Rivas.— Llegada á Guatemala del sucesor don Manuel de el — Prescripciones del rey á proj)ósito de ese n<)nibramicnto.— <4o))eniador Du(|ue de — Xondmiiniento de maestre eam|N) de las niilieias de León. — Tendeneias j^olK-nuidor. Continuación de don Felipe en el el jui«rio — — Cédula venida á Guatemala sobre la Audiencia al reeilñrla. he<'ho cu v] s<«ñor dor Estrada. — Lo (juc hizo jxírííxh) del gol>ema<Ior (iutié- Honduras. de r<*sidencia que se le siguió. al él. bierno de d(m Diego Gutiérrez en Honduras.CAPITULO XI SUMARIO Kxiriisnuí <!»• la g«'sti«»ii pilx^niativa del señor del g<)l>onwulor es4« (io la Haya. Medidas dictadas. — Nuevo alzamiento. — Pasos dados por maciimes he<'has — Otra sublevaEstrada. Invasión de enemigos durante Reflexiones sobre varios puntos. Ní>ticia cnSospechas relatiReflexitmes sobre es«* atvntado.— Llanuimiento <jue s«« hizo d»'s<Ie < tuatenuila al maestre de «-ampo. Agitatúón del partido clerical. A<lniÍ8Íón de su renuncia. IngleHeH y nios4{uitoH en Matina. Poveda. <le <lel ««lero. Su muerte á manos de asesinos. Los niosíjuitos en «Juieio de res})onsa))i]idad del señor Poveda. — — — el particular. Penniso s(d¡»'itado por el señor de la Haya i»ara retinirw» del gobierno. eontra «íl río Colorado. — — — Cargos <|ue se le hicieron. d»* Talamain-a. Arancibia y Poveíla en el ífobienio de Nieamjfua. L FalltHíimiento de este último.— Conducta pnulente tpie observó. Comisión dada á don Jos*' Antonio Ija4!ayo. Instniwiones que s*» le dieron. Abdicatñón de don Felipe V y reinado de don Luis Consideraciones. niuertí* — — — — — t|uien fueron presentadas varias ai'usaeiones. Nuevo nombramiento de f^olN>rna<lor. — go- (1723-1727) . Antecedentes de ese funCulpabili<lad del f^obcniaeionario. eión. Cétltda del rey don FeliiH» V para repriProiiiul^riu'ión Reminis<'encias históricas. rrez de Castilla. Ijos aiiiié- indios llos.

según lo dice el señor Peralta. como era natural. dispuso ese alto cuerpo que se hiciesen las investigaciones necesarias por medio de don Quiso ficios José Parrilla (1724). Los de Talamanca. Con barreras fictisias empeñábanse en conservar una existencia contraria á su propio interés y al interés general. pero ese comportamiento digno de alabanza. Tenaces á Matina los ingleses (17li6). en su afán de comercio. escollando ésta. le atrajo. manteníanse impenitentes en la barbarie. y pidió al rey los necesarios recursos y la licencia del caso. Absorbíanle el tiempo las tareas encaminadas á alentar la prosperidad pi^blica y reprimir los abusos de sujetos que se consideraban autorizados quizá para burlarse de la ley y manejarse á su antojo. j)or más que para esos bravios aborígenes estuAáese muerto ya ó agonizante el principio motor del estado social que la conquista del siglo XVI vino á destruir. como si su comarca no formara parte del patrimonio español en Cos- nador á ta Rica. habría sido estéril su labor. en las invasiones incesantes de los mosquitos auxiliados por los ingleses. demostrando que menospreciaban la civilización europea. y aunque hubiese obtenido aquellos elementos y la facultad solicitada. á pesar de los esfuerzos en su provecho efectuados. para que resultaran favorecidos también los indios. la odiosidad de los malos. valiéndose de las armas. demostró el acusado las calunmias de sus enemigos y sus criminales móviles. Urdieron éstos contra él una acusación ante la Audiencia. el señor de la Haya llevar á esa tribu los benede un buen régimen. llegaron conduciendo mercaderías europeas en . pero nada se le contestó sobre el particular. y quedó libre de la mancha con que se quiso empañar su carácter moral. y que se cifraba su dicha en el sostén de sus peculiares hábitos. pues de otra suerte le parecía ociosa empresa intentarlo.AMÉRICA CENTRAL 197 No SO cireiinscribía imicameiite la atención del gober- los lugares más ó menos poblados por gente de su raza. extendíase á la provincia entera.

» n ^¡lI^<•lli<^ ma\«>i «ion Mandaba en Nicaiamia Antonio de Poveda y Kivadeneira.ar cómo obtuvo Poveda ese puesto. pero babiendo fallecido don Juan José antes de posesio- .•ill\ili. y secundáronla su inteligen<Ma y demás |H>derosas facultades (pie le adornaban y <|uc baceii que se lo recuerde sieiíipre cí)íi cariño (ni ImíHo alimentado. pero el teniente de gobernador pudo em- plear si un bien concertado ardid para apoderarse de varios de los tripulantes y de los efectos. baccr. en el desennM»ño de los cuales tanto bien logró Aceptada la renuncia. á lia- no bubiera ccmstruído con j)arte de sus de los cuarteles. C'reyondo éste recobrarla en Panamá. Por decreto de 22 de Marzo de 1711 confirió el rey á don Juan José de Larrea el cargo de gobernador de Nicaragua. <-.sempeñarlo. No pudo la autondad escarmentar esa vez á los mos(iuitos.. y si la tuvo.198 HISTORIA DE LA tres piraguas. pam que en su oportunidad sucediese á don Sebastián de Arancibia. y se vio en el caso de <limitir los «ími)leos. sueldos el e<liticio los anales patrios.o puede acusiirsele de ambición de nmndo. s¡r\¡r!'nll (le . No bailó alb«»rgue en su alma el afán de hua-o. que sucedió en 1722 al señor Ai-ancibia. á éstos en niímero (lUiencS. Tampo<.a iiicí'saiilf y las amargas contraru'dadi's mi- naron la sidiid dt'l gobernador. «'olilo (Ir «•(st nilll)!'»'. presentáronse <le doscientos en el mismo lugar. y se llevaron <'on el botín unas veinticinco personas pnsioneras. en la inteligencia de que. abandonó aquella ti» ii a. se|)arado este último de su empleo desy i > de 1721. denegósele. solicitó del Huperior Oobierno el con*es])ondiente p(»nniso. fué á Panamá. Poco después y como ajíchiran á las re])rcsalias los mosquitos. lo luciese en su lugar d(jn Gaspar de Lan-ea. saquearon el Valle. y nnnúó años después en Pí)rtobelo. si no llegaba á d(. á las órdenes del jefe Anibel.irí»s l(»s inglese > La l'ati. sin duda pomo ]»rivar al país de sus buenos servicios. Hay (|ue expli(. cnnoble<íiéronla los tincs que se proponía alcanzar y los mcílios por él empleados en el ejercicio del poder.

tomo 2". por instrumento formal. y su criterio es sin duda muy respetable. que no fué nombrado provisionalmente. para designar persona que sirviera el gobierno de Nicaragua. en Julio de 1718. sin que por eso deje de contar á don Antonio de Poveda euti-e los buenos mandatarios que tuvo la provincia. á quien deparaba la suerte contrariedades en el período de su mando. y se le sustituyó con el almirante real don Tomás Marcos Duque de Estrada. tras sangrienta jornada. sino en propiedad y por autorización regia. y en tal virtud. por una cédula. esté en lo cierto. no era posible que la Audiencia. García Peláez por la razón antes expuesta. — Archivo Colonial de Guatemala. entre otras la del Ayuntamiento de Granada. pero el autor de este volumen se ha adherido al del señor. contra quien se presentaron varias acusaciones. en la campaña contra los indios sublevados de Chiapa. otorgado en la ciudad de Cádiz el 17 de Septiembre de 1718. (f) A ( * ) Volumen de las copias de reales títulos.AMÉRICA CENTRAL 199 narse de su empleo. al sargento mayor don Antonio de Poveda y Rivadeneira. difiere del parecer apuntado ( página 229. en la sala del Real Acuerdo de Guatemala. no hubo dificultad en restablecerlo más adeEl erudito doctor don Tomás Ayón lante en el gobierno de Nicaragua. nombró don Gaspar. que comprende desde t ) García Peláez opina que por consecuencia de tales acusaciones fué removido de su cargo don Antonio de Poveda. por otra parte. es de creer que la causa instruida no prestó mérito al fornud despojo. ramal del San Juan. vecino de la ciudad de El 5 de Diciembre de 1719 se le recibió al sela Habana. ñor Poveda el juramento previo al ejercicio de sus funciones. autorizó á ese último sujeto el rey. Historia de Nicaragua). fines de ese año dispúsose instruir juicio de responsabilidad al señor Poveda y Rivadeneira. En tal virtud. y es probable que pues no habiendo aún concluido en 1724 su período ese funcionario. con tal de que aprobaran esa sustituci(Sn el presidente y ministros de la Audiencia de Guatemala. (*) Lo mismo que Honduras y Costa Rica. y obligóseles. á salir de allí (1724). . lo apartara del empleo arftes de expirar el prefijado tiempo. sufría Nicaragua el azote de los indios y zambos mosquitos. y encontrándose en Cádiz don Gasj)ar en el ejercicio de un cargo público. ó el capitán general. Adueñáronse éstos del río Colorado. el el año de 1714 hasta ( de 1721.

Explicado queda antes. Así sucedió en el tran la capital dií la (juedaba entregada del po|)ulacho. El gobernador Duque de Estrada. se puso á recorr<»r. ardieiulo . provincia al furor vn cólera. dispuso volver á la capital de la provincia. al capitán general manifestándosele tales inconvenientes. y que los quejosos expusiesen á la capitanía general las causas de su desagrado. que convenía emplear severas providencias para con los que ivsistieron lo (pie dispuso la aiitoi-idad superior de Guatemala. como medio para hacerse respetar. ofreciendo un e8p<»ctáculo preñado de peligi'os para la paz y el régimen legal. por oti*á parte. hizo prender á varios militares. las calles y plazas de la ciudad. pueblo de su residencia habitual. empeñándose en someterla á sus caprichos. pero aquel alto funcionario respondió que se posesionase del empleo á Luna. habíase conducido de irregular manera. en unión de los milicianos. imaginándose en mal hora. No gozaba de crédito ese sujeto. pues. porque. y ex-' presaron que no serían responsables d(í las disposiciones que se vieran en el caso de tomar en obsequio del sosiego públiíM). Los alcaldes y otros de los concejales jirotestaron ante un escribano por la conducta del gobernador en tan críticas circunstancias. que el clero mostraba á menudo tendencias á suplantar á la autoridad civil.200 HISTORIA DE LA Confirió el capitán general de Guatemala á don VicenVictoria el nombramiento de maestre de cam- te Luna y la provincia. y se retiró á Masaya. Sabedor Duque de Estrada de la actitud en que se hallaban los disidentes. el nombramiento que en po de hacía no era del gusto de militares (pie se consideraban con mejores títulos para desempeñar el cargo. llevando (íonsigo. Acuél se dióse. pues los rebeldes se habían apoderado de los fusiles y dciíins elementos de guerra almacenados en León. y éste. dictando á la vez otras medidas de precaución contra algunos paisanos. como corregidor de Su))tiaba. si lo (jue acordasen no llegaba á obtener la sanción de la Superioridad. una columna de gente armada.

hizo que se convocara al vecindario. y que allí se acreditó como buen funcionaCosta de rio público. para que expusiese los motivos de su disgusto. bajo pena de excomunión mayor. que siguiera adelante. Nada valieron en el ánimo del gobernador declaraciones tan absurdas. pero envalentonados los milicianos y el populacho ante esa medida. contribuyendo á que se recogiesen las armas que estaban en manos de los rebeldes.AMÉRICA CENTRAL 201 ce de que se trata. Enterado el capitán general de lo que pasaba. y ])articipó á la au15 . tornaron á sublevarse. hasta situarse en León. interpretándola como indicio de flaqueza de la autoridad. y las muchedumbres recorrieron las calles. no obstante las diñcultades con que se vio en En Nicaragua disfrutaba de buen la necesidad de luchar. y sin escuchar más que los consejos del deber. se limitó á hacer prudentes observaciones á los comisionados del Cabildo. pues sin pérdida de tiempo le fué transmitida la noticia. que retrocediese con la fuerza qite llevaba. dispuso el capitán general que no se apartara del gobierno. y se le presentaron en el camino delegados del Cabildo eclesiástico prohibiéndole. Marchaba con su tropa el gobernador. y para tranquilizar á la provincia comisionó al sargento mayor don José Antonio Lacayo de Briones. menospreciando las exigencias nacidas de la caldeada atmósfera en que estaba agitándose el círculo clerical. Al encontrarse allí. En cuanto á Duque de Estrada. comunicándole las instrucciones necesarias. lanzando irrespetuosas palabras contra el funcionario que ejercía el poder. ordenó que se quedase en Subtiaba la gente que con él iba. Conviene recordar que Lacayo tuvo antes el mando Rica. sobre el auxilio que para prevenir desastres podría ese importante cuerpo prestar. y previniéndole en tal virtud. previno al maestre de campo que se dirigiera á Guatemala. y caminó apresuradamente. concepto por las prendas de que era poseedor y que hacían de él una personalidad verdaderamente recomendable. Con prudencia exquisita sosegó el comisionado los ánimos.

M. consentíanse.202 toridad caDzav. estuvo sus]>enso desde a<|uel mes en el ejercicio de sus funciones.d*- . (|uien. y Poveda. y consiguientemente de los trastornos experimentados.. manejándose c*»n el tino que las c¡rcunstan<'ÍMs acon- (V)iisi<lei'aii(lu llamar á la seja bai Tu\ w i. provocar un nuevo motín del pueblo. y lo hizo así. Por otra parte.) .. ya que á los fueros de la justicia im¡K)rtal)a no dejarlos imj)unes. (*) (•lérifjos seculares y rejxulares Hj^uraban entre los más conspicuos motores del nudestar (pie aquejaba á la jn'ovincia. . i iÉi. juejjos ])rohibidos. midiendo lo arduo de la empresa (pie ante sí tenía. (. para mandar en la pr<^vincia.n Abril. manifestándole el carácter grave de las ocurren- (•) Povt'da no tomó posesión del gobierno de Nic^ira^uu sino ». le escribió ordenándoselo así. . tel. á don Antonio Poveda y Kivadi'neira (Enero d(? 1727). en el dicho planen los que tomaban parie los coal legiales. conceptuaba indispensable n^tirar de la ciudad el armamento.^.nntonialn ]<• (|ii«' li. acudió gobernador de la diócesis... y nombró de nuevo.0>ía lo<.onio él mismo lo dice en ese memorial. de que el ('ol»m. (puí sin r(»serva trataban con calor sobre los medios d(. dada la impoiiancia del cíhíuIo clerical y (muisíderada la resistencia con (|U(^ había de responder á la justi(íi(M*a í^estión. Archivo Colonial de (inatemala.lunio.-mi- nario estaba (íonvertido en cuartíd í^eneml de disidentes: reuníanse allí nnndios paHiíriilares. sii|M'i-i<»r «!•* HISTORIA DE LA r. escribió al Superior (lo))ierno en solicitud de facultades para aunuMitar la fuerza armada y tomar otras previsoras nuMÜdas.i .ra(l<> al- (1 capitán j^eiu'nil ([lU' t'ra conveniente dicha ciudad de Guatemala á Du([ue de Estrada. para qu(» pudieran aplicárseles las mereciílas penas. además. ( Libro copiador de los reales títulps expedidos en los años de 1729 y 1780. previniendo á éste que procesase á los principales autores del alzamiento efectuado. se^n se dedur<> de un escrito (|ue á la Andieneia presentó des- pués Duque de Estrada. Alannado el señor Poveda.

y huyeron. pero. presbítero los don Esteban Briceño. llegó el arcediano. los juegos antes citados. actitud con la que no contaban los anarquistas. por medio del cual dábanle también á entender que simpatizaban con sus providencias en obsequio del orden público. ó que le buscaban sujetos que querían visitarle. que iba á participársele alguna novedad. y que despertó en sus ánimos la zozobra que es natural suponer. (*) (*) Doctor (Ion Tomás Ayón. Apenas estuvo allí. fijóse en la puerta principal del Seminario un cartel. ardiendo en cólera. y fué á alojarse en la casa municipal. en el que se prohibían. Tranquilo estaba el vecindario. como si los que lo componían cia estuviesen preparándose j)ara librar descomunal combate contra los delegados del poder civil. acompañado de un criado. en la ciudad. salió á recibirlos. Eueron en el acto los concejales y muchas personas particulares á visitarle con motivo de su llegada. cumpliendo así con un deber de cortesía. que se averiguaran los hechos. A las siete de la noche encontrábase ya libre de visitas. á la vez que las juntas de carácter político. sin duda. y al presentárseles le dieron muerte á puñaladas.e las ocho llamaron suavemente á la puerta de la sala unos hombres embozados. Encontrábanse en Masaya el gobernador de la proviny el vicario.AMÉRICA CENTRAL LS 203 indicadas. como uno de del desorden. . indudablemente^ fermentaba inusitada inquietud en algún círculo. En compañía de un solo criado entró el señor Poveda. á las cinco de la tarde del 7 de Julio. y dispuso Terminada la causa y Al acabarse de fijar el papel. y al saber lo acaecido volvieron sin pérdida de tiempo á la ciudad de León. (creyendo. más eficaces agentes el vicario No fué indiferente á la denuncia eclesiástico: suspendió de su cí^rgo al rector. mandó que se diese el toque de ordenanza para reunir las tropas. pronunciada la sentencia. y lo hizo pedazos ante la nmchedumbre allí congregada. pero á eso d. y deiiimciándole al rector.

n<l<>ii de llegó á fines del propio mes.i] (^x<!«'- travío»^ on«' siH'li* ]iniMl»fí' ni». El Cahildo de Chanada tninsmitió inmediatamente el informe A (tuntcínMla.se coloca del lado móvil de las acuáones humanas. Era una infracción de la ley moral.sonifi(^aba A gobiersión. acudieron y hallaron exánime el euerjx) do la víctima. que comprometía la seguridad común y llevaba el escándalo á los ánimos.s<'uros a. públicos quedaron á merced de los gi-aves riesgos que pudieran surgir. En el acto dirigieron un oficio al cuerpo municipal de Granada.stituye su progi'eso. muy lejos estuvo de sospechar que un odioso plan de antemano tramado.L!<'4 msroiíiA di: la Ayuntamiento. Avisados grada menci. la idea del derecho se robustece más y más. ¡Lástima que la cuchilla de la ley no haya caído solu'e los autores é instigadores de tan refuiiriiaiitc atentado! la justicia y siibe descubrir el . fuese á cortar el hilo de una existencia consalos iiulivitluos del al lugar del desastre. Hondamente impresionado (|U«mIó el vecindario ant*' un hecho tan honible como singidar. por consecuencia de estocallas y ene h ¿I Indas nii saberse cómo ni quién: son los términos usados en aquel oficio. t^ue su-mpre .se. En la transfonnación incesante de las sociedades. al lleno ?'• de los oficiales deberes. cniHlni'li* . en la evolución inevitable que con. protestó enérgicamente contra tan salvaje agi'o Un funcionario en quien . no pudo prever ron. (jue á las ocho de la noche del mismo día 7 encontraron muerto al sargento mayor don Antonio de Poveda. fué mi <*rimen agravado i)or el carácter púbfico del personaje occiso y por las alevosas (rircunstancias que en la peii)etración concurrieInenne en su casji el señor Poveda. ^ . el trágico fin que á su vida <le))araban en la obscuridad de la noche sus gi'atuitosy coiTompidos adversarios.se per. pereció á nmnos de ob. y los intereses no.i La de coücií-ncia popular. para que éste lo comunicara al caj)itán general de (ruatemala.sinos.i] Tales son los <ilini?i. pai-tieipándole. sin que los cálculos del egoísmo disfrazados <íou la máscara del bien común logren eclipsarla ó conmover su base.

pero evidentemente. more militari.AMÉRICA CENTRAL 205 las pesquisas Nada pudo esclarecerse. Fuertes penas señalaron á los reos de dvielo los reyes don Fernando y doña Isabel. ni apellida inocente al perverso. porque presenta un nuevo rasgo del espíritu de la época. y hasta no saT)erse el resultado del sorteo con que el dicho oidor projjonia que se procediese. Nada basta á justificar el uso del puñal. y que merece conocerse. y el público rara vez toma por malo al bueno. que en autos consta que Poveda fué muersedición. . además. inconciliables con odios y rencores. que se cuidara de no dejarlos impunes. expedida el 5 de Octubre del año próximo anterior. y ordenaba nuevamente. En Manifestaba en siásticas ella Felipe V que las censuras ecle- y las muchas leyes dadas contra los duelos no habían bastado á desterrarlos de los dominios españoles. sólo lograron acreditar alma depravada y errado concepto de la cristiana doctrina. Victoria. título octavo. y que uno de los oidores fué de parecer que se sus- ( * ) to eii una al homicidio hasta la llegada á Nicaragua del obispo señor Villavicencio. libro octavo de la Nueva Recopilación. de nada sirvieron realizadas. á quien estaba aguardándose. confundiendo la religión con sus ministros y desconociendo que no siempre en éstos resplandecen la mansedumbre y la humildad. y en Enero de 1716 dio Felipe V una pragmática. fué éste objeto de acusaciqjies de parte del Cabildo de dice que en el segundo Granada y de personas particulares. Por lo demás. por manera especial. el regreso á la provincia al maestre de campo Luna y pendiesen las pesquisas relativas . cabe añadir que si en el primer período del señor Poveda. contra las milicias y sus cabos denegándose. que es Dice García Peláez. no se haya dado mérito á quejas por ile(*) gales procederes. enderezábanse las sospe- chas contra determinados individuos. 1723 se recibió en la ciudad de Guatemala una cédula real. demuéstralo así la ley décima. y los que en aras de fanatismo insensato inmolaron al gobernador Poveda.

para . sinj^dares indicios y <'onjeturas^así pues.alcx es \ la pi'riljíla de quedando si los bienes. por el mismo hecho. de donde fué llevado á Francia. los terceros ó padiinos.. muerte ó herida.su cumplinnento exacto. adquiridos {)or real j^racia.aba a eleiluaise. esto sin perjuicio de «pie todos los referidos snf'rii'srn la ^wnu d». y disponíase (lue todos los que desafiaran. después de tantas conquistas. que se les dej^-adara de tan preciado honor.*^ iirihl>a>. y <pu^ hizo aquí promulgar. cediéndose d(» ellos. el capitán ircíueral señor Rodrígm^z de Rivas. sidu-ndo los desalia- dos.sard. tenía in*emisiblemente que aplicárseles la pena de muerte.se en el ('ouniiennido de esa cédula. Si el duelo lie. caballeros eran de alf^una de las cuatro órdenes miliy tares. eran en tales casos las probanzas tan pri- como las del delito de lesa nuijestad. todos los oficif)S.2ÍHj HISTORIA DE LA la que se reprodujo en la citada cédula. y confiscárseles los luenes. criminal vilejíiadas y abominable. pero otros aseguran (^ue primitivamente apareció en Escandinavia. EstaH y ptras prestíriptdones contenía la ley que á la AudieuíMa de (tuatemala se conumicó. paj)eles. Exprésa. sangre vertida y vidas sacrificadas á la jyropaf/'nintt de yes y crédito de su Patria. como si la nación espafiola (añádese) necesitara de adquirir crédito de valerosa por un. pov medio de la cual penábase severamente ese delito. rentas y honores. al la tercera parte de éstos á los hospitales del territorio en facilitarla.s. ó alguno campo. /. ó mensajes verbales con el dicho perdieran indefectiblemente. en ios casos de duelos había el engaño sugerido el falso ci-iterio de acusar falta de valor el no intentar ó admitir ese modo de venganza. los que admitieran el (lucio. \ que se cometiese el delito. Tnitábase de pmnilía.^r que éstas se hiciesen c(»n testij^os. aun<pie no hubiese riña. ht F' '<i"^¡n <h' y//v. nació el desalío en (íeiinania. . camino tan feo. j>erpet ñamen te inhábiles para obtenerlos. (pu. despojándoseles de los há)>itos. Gondebaud.V- Segi'm Héctor Pe. los que con noticia del contenido lle- varan carteles ó fin.

se expidió la terrible pragmática de Felipe V (27 de Enero de 1716). no hay en los viejos papeles vestigios de autos formados por causa de duelos.. que fué la mandada observar en Griiatemala. (t) Al menos no los ha encontrado autor al estudiar los archivos coloniales. y en cuanto á Guatemala. según lo manifiesta un historiador. y que asimilaban ese delito á los merecedores de la pena capital. y la pena de muerte. en el código de Las Siete Partidas se explica detalladamente la manera de realizarlas. que con la llegada de esos pueblos del Norte se hizo más general en España la costumbre de los combates singulares. Antes de la invasión de los visigodos existía ya en la Península el duelo. y por la impotencia de las leyes para vengar los ultrajes y proteger los derechos de cada uno. y eso por el estado de desorden en que. se exponen sus formalidades. aun admitiendo su legitimidad. fué el primero que introdujo en el códigb^l duelo judicial. En 1566 se expidió en Francia la ordenanza que después sirvió de base á los edictos sucesivos de Enrique IV y de Luis XIV. (*) Diéronse posteriormente varias leyes. se hallaba la sociedad. Si en el Fuero Juzgo no se habla de riñas semejantes. AMÉRICA CENTRAL 207 rey d^^ los l)or*>:oñones. . pero no puede ponerse en duda. Dieeionario Razonado de Legislación y Jurispruel dencia. (f) ( * ) Escriehe. Cabe aquí advertir que es generalmente reconocida como bárbara y demasiado fecunda en males la confiscación de bienes que en la pragmática se establece. para evitar en esta tierra delito tan digno de expiación ejemx)lar. Sin duda por eso no pudo llevarse á la práctica esa ley en España. y como éstas no alcanzaran á proscribir los desafíos. dista mucho de ser proporcionada á la transgresión del orden moral que se quiere reprimir. y se fija la pena en que incurría el vencido: así trató el rey Sabio de atenuar el mal y facilitar entre las partes el acomodamiento.

y éste. desde entonces continuó (íelebrándose. Al volver de España en Septieml)re de ir):W). Vino éste á la ciudad cajntal. iban á recibirle. y el señor Echévers lo fué de varios modos: no era posible omitir res|)ecto de él las nu»nifesta<Mones de regocije» (jue en tales oportunidades se hacían. comedias. }>aseo de funcionarios. á algunas leguas de distancia. desembarco ó la aproximación de un un obispo. másíraras <*on música en carros. Aí'ostumbrábase festejará los j^obei'nantes á su ingreso en Ift ciudad. (M>mdas de toros. posesionándose así de los empleos de jíobernador del reino» capitán í^eneral y presidente de la Audiencia. con más ó menos pompa. ventiíráronse en su obse»juio cañas. varios individuos de la Audiencia y dos ó más con(. el conquistador don Pedro de Alvurado. pues. y éste recibía del obsequiado. caballero de la orden de Calatrava y señor de la Llave Dorada. (.ejales. que compraba el líueifio municiEntregaba pal. la entrada de los caj)itanes generales y la de los obispos.s. una las recepciones Para solemnizar rales se introdujo la ])ráctica de r(»galarles . con el objeto estos últimos de felicitarle <»n nombre de la ciudad. y recibió de manos de acjuél (2 de Diciembre de 1724) la insijj^nia de la autoridad. Ha))ía. consintiéndolo sus fondo. acordaba (*1 progi'ama <le las tiestas y aun las (posteaba en su mayor parte. el caballo al gobernante el portero mayor de la Audiencia.208 HISTORIA DE LA TranscuiTido A tiempo por el dial pluu:<> al rey >m>Iien el orobiemo de este paisa don Francisco Rodríiínoz de Kivas. Demostración análoga Al anunciai*se el ca])itán general ó de se realizaba á la llegada de algún oidoi* ó fiscal. etc.omo gratifiííación. de los capitanes geneen esos días un buen caballo enjaezado. caballeros y vecinos por las calles de la íMudad. fuegos artifiiier ciales. en esas ocasiones luminarias. (jarreras y sanios. nombróle sucesor en la persona del jefe de Escuadra don Pedro Antonio de Echévers y Subiza. y en el que hacían su entrada solemne. sejíún los recui-sos de (pie era dado disp<mer. Importante \m\wi\ representaba en la época del régimen colonial el Ayuntamiento.

que en parte borró las gratas impresiones que i>or su celoso comportamiento en lo general había alcanzado á producir en el país. que variaba desde cincuenta hasta ciento cincuenta Manuel Antonio Dávila Quiñones fué el portero que recibió ese ^^aje de manos del jefe de Escuadra señor de Echévers y 8ubiza. y que si en rigor no puede calificarse de endémica. (*) Quedó. preocupábale el juicio de residencia á que iba á someterse. y por causa del cual tuvo que permanecer aún en el país. Su prestigio de buen servidor del rey. y aunque no le inquietaran ya las atenciones que trae el ejercicio del poder. y cerró sus oídos á los halagos de la moral administrativa. Por desgracia. de las que estaba libre. archi^ de la antigua Audiencia Pretorial de (luatenmla. quiso atesorar riquezas.AMÉRICA CENTRAL 209 suma. y el vértigo de la codicia sofocó en él los impulsos del deber. vino lastimosamente á sufrir un eclipse. en el que apuró el cáliz de la amargura por las contrariedades que acibararon su alma. apartado del gobierno el maestre de campo don Francisco Rodríguez de Rivas. merece por lo menos llamarse intermitente. honradez y laudable actividad. . que padecieron varios de sus antecesores. Sensible es que se haya dejado arrebatar la corona que ciñó sus sienes en los momentos aflictivos de 1717 y en otras oportunidades en que supo hacer resaltar las prendas del mandatario que opera bienes y economiza (*) Expediente número 87. no logró preservarse del contagio del peculado. pues. legajo relativo al año de ISII. enfermedad cruel. al aceptar éste el caballo que Dápesos. Las noticias basta ahora dadas sobre aquel funcionapresentan como modelo de pundonor. vila le presentó. ganado á expensas de fatigas en un período difícil. que le dejaba vislumbrar porvenir risueño y reputación inmaculada como hombre público. A semejanza de los fariseos. le Sagrada Escritura convertían la casa de Dios en mercado. que según la rio.

en los soldados de esa guarnición. Culpabh' bajo nuK'hos aspectos resultó el rcsideneiado. y el fallo. fruto de su trabají). (Vmviene detallar algunos para inteligencia del lector. s<» elevó en consulta al (-onsejo Siiprenu) de las Indias. el no . así lo acreditan los varios ««argos qut. (pu* fué qilien proctnlió contra los sublevados. al tenderle la mano la avaricia. hizo reedificar templos aiTuinados en Septiembre de 1717. se le ve lanzarse sin escrúj>ulo en el campo de la venalidad.210 HISTORIA DE LA males á sus gobernados. Instruyén»nse los autos. el declarar vacante el empleo de sargento inayí)r de la provincia de Chiapa. oyéndose á todos los que quisieron acusar de faltas al pesíjuisado. (^1 no averiguar los excesos cometidos por don Juan Pardo. pero luego. como si aiTepentido de sus «lesembolsos patrióticos aspirara á indemnizarse de tales gastos. expe<lido en Octtubre de 172'). gobernador del castillo de Granada. que desempeñaba don Pedro Zabaleta. quienes se sublevaron por tal causa contra ese jefe. La remisión (pie hizo de la media anata á individuos ocupados por él en empleos militares. en el expediente aparecen. en tiempo en que estaba como gobernador de Nicaragua el señor Poveda. la prisión indebida de un sujeto. y que el vencedor en tantas ocasiones hubiera sido vencido en los autos dela inexorable residencia I Con sus propios recursos. El nuevo capitán general señor de Echévers fué el comisiomido ])or el monarca jmra residenciar al señor de Hivas. diósele á éste el traslado respectivo para (pie pudiera exponer lo que á bien tuviese en su defensa. y su primer paso en aquella senda anuncia la sene de nuilas partidas con (|ue iba á burhirse de las severas máximas al mandatario traz2idas en <í1 real título del nombramiento. el no tomar oportunas providencias respecto de la invasión realizada en Honduras por los mosquitos. y para ello debía asesorarse de <los ministros de la Real Audiencia. según lo piweni<lo por la ley. ¡Lástima i[iw «'uyose vu el caí»cioso abismo de un vergonzoso ti-áfieo. el invertir considerables suman de dinero en la fabri(ración de piraguas en Zaeapa. así como en los crecidos su(ddos de los tripulantes.

Estableció gobernadores indígenas en Itzapa. fué porque se to- . Recibió también de don Esteban Larramendi dos mil quinientos treinta y cinco pesos. y por tales nombramientos exigió de los agraciados diversas sumas de dinero. San Pedro las Huertas.AMÉKICA CENTRAL 211 "á ^ enviar á Costa Rica los elementos que el gobernador de esa provincia le pidió para defenderla de enemigos del ex•teidor. muchos otros regalos de dinero recibió en cambio de títulos por él expedidos de corregidores. que reseñar los más graves. por último. Hay. Tantas y tan señaladas transgresiones del derecho derraman siniestro fulgor en el proceso histórico de aquel capitán general. alcaldes mayores y castellanos del fuerte del Peten. en ello dos faltas por parte del señor Rodríguez de Rivas. el divulgar el secreto de los votos de la Audiencia en cierto negocio. y si la justicia no mostró mayor severidad en el fallo. ya porque supo y con fundadas razones sincerarse de algunos. no padecería gran menoscabo su buen nombre. Finalmente. y á pagar á la Real Cámara fuertes multas pecuniarias. pues no reconocían otra autoridad que la de los alcaldes de la misma ciudad de Cxuatemala. el negarse á atender á unos aborígenes que se quejaban de que el encargado de las reparaciones del Real Palacio se resistía á pagarles el valor de madera por ellos suministrada. cargos que se formularon al señor Rodríguez de Rivas. Condenósele á devolver las sumas por él recibidas á trueque de nombramientos. en los que nunca los hubo. pues. como corregidores que eran del dicho Valle. en los que se destaca el móvil del sórdido interés. son entre otros que pudieran citarse. Empero. y olvidándose de su compromiso^ separó del empleo á LaiTamendi antes de que hubiese sido designada por el rey la persona que hubiese de sucederle en propiedad: hubo pues. á condición de conservarlo como alcalde mayor de la provincia de San Salvador. ya porque los que quedaron en pie no son de tal naturaleza que lo llenen de ignominia. si análogos á éstos fuesen los demás. Alotenango y demás pueblos del extenso Valle de la capital.

y qu(í si en ello convino. (¡ue estuvo alj^unos meses rei-. al llegar éste á la ne(. expresándose á 8. porque no administraba fondos públicos. en obse(iuir> de sus reinos. M. que monarca al el Consejo de Castilla subditos. fué por amor á sus el Manifestaba Guatemala. ni habría podido fácilmente hacerlo. y tuvo que sufrir la **xpiac¡ón asijjnada por la ley al funcionario reo de prevaricato. . los oidores y fiscales. el doloroso sentimiento que á la Audiencia y demás vasallos traía la jíérdida prematura de don Luis I. sacriticando su quietud. y el consuelo que les proporcionaba la resolución de don Felipe de ceñir nue- vamente la corona. su hijo.s. Al recibirse la cédula reuniéronse en la sala del Real A(. alnisando así <lel poder <iuc en bcneñcio del país le fué conferido.esaria edad. Es la -concusión uno de los más feos delitos en (jue puede incun-ir un funcionario.212 HISTORIA DE LA marón en cuenta los buenos ser\ieios que en diferentes circunstancias tuvo la suerte de pi-estar á Guatemala. ¡M'ro a])eló á reprobados numejos ])ara proporcionarse j^anancias. aunque prometiéndose dejar el gobierno al prín- cipe Fernando. y dispuEl fiscal fué de parecer que se (cumsieron obedecerla. nando por /abdicación <le su padi'e. y participaba la vuelta al trono del mismo don Feli|>e. signatario de la dicha cédula. presidente y oidores de lo había instado. á restituirse al poder. (|ue de las reales arcas el señor Rodríguez de Rivas. y á la vez uno de los más pelijcrosos para la sociedad. capitán genei'al señor de Echévers y Subiza. Kl 10 de Abril de 1725 llejíó á la ciuda<l de Guatemala una cédula expedida el IM) de Septiembre del año ]>róxini(> Comunicaba en ella Felipe V la temprana anterior. No sustrajo caudales ticia. siempre que no lo impidiesen inconvenientes gi'aves. y destruye la moral de los ciudadanos. Cuando se introduce en los hábitos de un pueblo aho^a en él los estínuüos de la juses la necesidad primera de las naciones. muerte de . pliera y ejecutara.su hijo don Lui.uerdo el presidente de la Audien<'ia.

y como ese príncipe devolviese por testamento la corona á su padre don Felipe. es que trajo su origen de la melancolía profunda que al rey abrumaba. pasó como las -flores que nacen y mueren en un día. y redújose á legar á los anales patrios un nombre más en la cronología de los reyes. Nada notable hubo en su tiempo.Mitc . Guatemala en Julio de 1726. La Audiencia de Guatemala dispuso que en la capital y en la» provincias se publicaran los sucesos indicados en la cédula. éste. que había prestado ya en Madrid. en el que perecieron cinco infelices. expidió la ley que vino á colocarle una vez más en el trono de España. según uno de los más autorizados. verificándose las acostumbradas demostra- Hízose Felipe. no sin comprobar previamente.AMÉRICA CENTRAL 23 3 El reinado de don Luis I. y el monarca acordó que lo reemplazara don Manuel de Castilla. que opinaba por su vuelta al gobierno. á no ser la celebración de un auto de fe. oficial del regimiento de reales guardias. no menos que de su debilidad cerebral y escaso apego al trabajo. ante el Supremo Oonsejo de las Indias. apoyándose en el dictamen del Consejo de Castilla. este último á la Vino presentó á Fué de parecer el fiscal que se le diese posesión de los «argos. pero lo más probable. ciones. con tal de que cubriese antes el derecho de media (*) LHfn. del título de gobernador y capitán general de Honduras. y se Audiencia solicitando el pase. é invocaba al efecto la salud pública. (*) el 10 de Enero de 172-1 la abdicación de don y no están de acuerdo los historiadores en las causas que la determinaron. joven de diez y siete años de edad apenas. fué un breve paréntesis de siete meses en el gobierno del primer Borbón. El 31 de Agosto murió su hijo don Luis. como era de ley. Había ya cumplido su período como gobernador de Honduras el coronel don Diego Gutiérrez de Arguelles. el juramento respectivo. en la forma ordinaria.

de Toledo. de Jaén de los Algarbes. de Jerusalem. de Gibraltar. mas para garantizar el <*um]»limiento 4le este último punto. de León. en los que debían bacerse las investigaciinies a expensas de los sujetos que las solicitaran. de Mallorca. peiH) no st^ descuidaba el juicio de res])onsabilidad. jueces de comisión elegidos entre los vecinos de estas provincias y <'on muy crecidos síilarios. de Algecira. ]>or la lector se inserta integro el titulo «iiir se dio á Castilla. acostumbrando la Audiencia nombrar por causas muy leves.se realizaba irr(»mis¡bl(>mente. Esas cédulas. de Murcia. de Cór- cega. de Cerdeña. el i*eal título del noml>ramiento ^las disposiciones de la Audiencia de Guatemala comprueban el modo de proceder en tales casos. amenaza que no quedaba e. de las dos Siíúlias. De igual ft»cba (»s el des¡)a(dio dirigido p<»r el rey al capitán general de (luateniala. y para asegurarlo ]>reveníase al gobernador afianzar las resultas de la residencia que tenía qu«. y dijo (jue. dice así: " Don gracia de Dios. de Ara- gón. para prevenir á óste que se diese al nombrado posesión desde luego. dijo el rey que pon<Iría remcílio si llegaba a desobede<*érsele. de Valencia. numdó el monarca (lue si» ])osesionase sin demora á Castilla de los em])leos.s<'nta. de Galicia. cuando »*ra nií'nester. (*) (*) Para inteligencia del Lilis.214 HISTORIA DE LA la anata y afianzara su rosidenoia. de Sevilla. y «juc es del Agosto de 1724. de . de Navarra. pues . Procurábase liernumar con el buen régimen colonial los intereses pecuniarios de los reyes: todo lo relativo á la Hacienda y á las remesas de fondos á Madrid era mirado con man-ada solicitud. Rey de Castilla. de (íranada. dar al concluir su período. Audiencia así U> En 14 de la íMMlula dirigida á esc alio cuerpo. y acordó. ordenaba (pie no se repitiesen esas providencias respecto al j^obierno de Honduras. Es curioso por la fonna y por la substancia el título Sfjú}] sus <]ue á tloii Afaunel de Castilla s** c\pi<lió. y que las causas que ocuiTiesen se pasaran al íjobeniador de esa jn'ovinria. menos en los casos inexcusables.

y dispuso. en dos partes. por haber cumplido el coronel don Diego Grutiérrez de Ai'güelles su período de cinco años. . y ordenó el monarca que lo tomara la Audiencia. etc. Señor de Vizcaya y de Molina. Conde de Apsburg. Duque de Bordona. y á que me habéis servido en mis reales guardias réis desempeñando vuestras obligaciones. y debía cubrírsele desde la fecha de la posesión. á las cajas reales de Comayagua. se le restituyesen por mi Tesorería Mayor los tres mil pesos con que me ha servido por él. No se descuidaba el juicio de responsabilidad. residente en Madrid. y esperando de Vos lo (M)ntin Haen adelante. tomo tjue abraza desde el año de 1726 hasta el de 1729. Tierra Fiftne del mar Océano. Islas y Austria. quinientos pesos. en tal virtud.AMÉRICA CENTRAL 21') términos estaba vacante el gobierno de Honduras. sobre consulta de mi Consejo de Cámara de Indias. hallándose vaco el Gobierno y Capitanía General de la provincia de Honduras. de mil pesos de minas al año.. Flandes. (f) de las ludias Orientales y Occidentales. de 28 de Junio de este año. etc. Brabante y Milán. Desde 1719 ofreció el rey á don Manuel de Camarena ese puesta como sucesor de Gutiérrez. Anrliivo Colonial de Guatemala. Por cuanto. mas el soberano prefirió á Castilla. además de lo corres- pondiente á lo que se llamaba aprovechamientos y al transporte del dinero á España. j)áginas 47 y subsiguientes. como por la presente os la hago. y conviniendo nombrar persona que con título mío pase á servirle. Era el sueldo del gobernador. que se devolviese el dinero á quien lo había erogado en espera del nombramiento. Marzo de 1719. atendiendo á que éstas y otras buenas prendas concurren en Vos don Manuel de Castilla. y haber le resuelto últimamente que á á quien tenía concedida la futura de él por despacho de 18 de don Manuel de Camarena. Archiduque de — conferí. del referido (Tobierno y Capitanía General de la pro(t) Copias de Títulos y Reales Cédulas. Por el nombramiento estaba Castilla en el deber de pagar como derecho de la media anata. y con tal fin había servido al mismo rey con tres mil pesos el dicho Camarena. i)or hal)er cumplido don Diego Gutiérrez de Arguelles los cinco años por que se lo las Islas de Cauarias. de las partes y calidades que se requieren. he resuelto. pues todas esas sumas tenían que mandarse al tesorero general. Tirol y Barcelona. haceros merced.

rachazado por la i*azón ilustrada. se había visto en gi*aves di ti<*u hades por la neí'csiíhid de rechazar á los zambos é ingleses. él al iiu'iK'ioiimhi don t\v I)ii>)fo <riiti('rn>/ <lf «li* Por tanto. reemplazado ya por don Manuel de Castilla en el gobieiTio de Honduras. y «pie os tengan por tal (ioheriiador y Capitán iieneral de la provineja de Honduras. tiinonio á <*xpalda de esta y hal>¡rndo|o Ium-Iio. Kiicedieiulo «n AiyiicllfH. dándoos los despaehoH é iustnu'eiones <pie se hubieren dmlo á vuestros anti'et'sores. 4.l»ieu fli'lnuMitr «íTvin'is fut*' ííohirriio. y se ven las aniplilicaciones que daba á conceptos que para él revestían interés primorDiscordante nota es. ílnnada de mi Ii<'al mano. nnindo y rccihun <le al Pn'HÍ(l«>nt<> y los tW mi Codm'Jo Ihs Indiax iii>iu<l<'n VoH don Munncl y te Custilln. sejfi'in y como lo han hecho. cuando sólo debieran buscarse honradez y aptitiul al hacerse los nombramientos. del frío Por <|1H' rll nÚlIKTn cnlisidri-ablr 1 \ \)nV rilllllíos (1ir«'|-('llt <'S pC- « Ill«-Ili <i<- ll'tniMI il-. y <pie la Ii«*siíleiicia. haya de eesar. mando aximismoá mi Presiden- y Oidoivn de mi Audiencia Keal de la eindtul de Santiap» de (iutvpongan en posesión <le él. Mt'ffi'iii Voliiiitmi filen». y aunque no se desdeñaran condiciones tan necesarias. sistema que equivale á un comercio indecoroso. eso de obtener carpios públicos á trueque de un i>uñado de monedas. sin que eon os embarace la posesión <lel referido emningún pretexto ni motivo pleo. v\ jnriinH'iito «|u«« d«'l«'ÍH Iuumt. refrendada de mi infrasi-rito Sí^-retario.21 í) HISTORIA DE LA Adviértese cu el título la insistencia con {[uv tiatal>a rey alamos puntos. dr «pu. para (|ue. contra la que nada pueden las cavilaíioncs el y re]mf?iíaHte ««álculo. en easo de (pie lo esté ejeeutando en ínterin otra ¡n-rsona en virtud de nombramiento del Presidíiite de mi Audieneia de ííuatemala. í'lll II <|M< •!• r. y purstow t<»Hmi provisión.'^ II . el coronel don Dicj^o (tutiérrez de Arguelles.M< !••>. Tiene un feo sabor. lo demás. ptKÜdo y debido hacer vuestros antecesores. sin enibarj^o. parjt <iue pre<Msamente entréis V(»8 des<le luejfo á ser\'irle.•' lili !• •ni i •1. y ípie le podáis ejen*<*r por tiem]M> de e¡n«'o años. ofensivo á un delicado paladar. al ha]>larse de los tres mil pesos devueltos á Camarena por no habéi*sele conferido el empleo. dueh» sal)er que intervenía á las veces el dinero como prc«*io de un n»al despucho. tiiHM ó iii«*iioH. y (|ue. «pie debiereis dar en cumpliendo el tieinjm del expresado (íobierteniala os w . entréis á wrvír. la que se percibe dial.on la «pie alioni s** os entrepi en este titulo.-< i t li |M»j I 1«||I|H» dtMMiico tti'ioH.

á pesar de los escasos me dios de que al efecto disponía. en aquel conflicto. y que se les reciba y j^ase en cuenta lo que así os dieren y pagaren en virtud de este despacho. que no parece estéril tarea el narrarlas á grandes rasgos. los satisfagáis en dos pagas en mis cajas Reales de la expresada provincia de Honduras. que han de sentar en los libros de su cargo. En Octubre de 1720 recibió aviso el gobernador de esa provincia. les de aquel Reino. os gaarden y hagan guardar los honores. í en la })rovincia: afortunadamente. Escuderos y demás personas de ella. y os le han de volver original. fray Juan Pérez. le auxilió con im donativo en dinero. los doscientos y cincuenta de ellos antes que se os dé la posesión de este empleo. os den y j)aguen mil pesos de Minas al año. de que en tres piraguas subían muchos zambos por el río Chameleón. por lo correspondiente á la primera paga. ¡íara que lo tengáis por vuestro tomareis posesión.AMÉRICA CENTRAL - 217 iietraroii m f f. el diocesano de Comayagua. y á los oficiales de mi Real Hacienda de la referida provincia de Honduras. y vuestras cartas de pago y testimonio el día eu que Y es mi voluntad que los quinientos pesos de Minas. ' ¿ |. Caballeros. se os tome por mi Audiencia Real de GuatemaPor lo mismo. Los invasores habían avanzado ya hasta cerca de Jicamay cuando supieron que se acercaban las tropas realo no y Capitanía General. y demás jueces y justicias de él. ])ara satisfacerla en el título IG . dejando afianzada la segunda en otra tanta cantidad. que debéis al derecho de la media anata por esta merced. dando pruebas de generoso interés por la causa piiblica. gi*acias y preeminencias que os tocan. Justicia y Regimiento. logró escarmentarlos en varias refriegas. Tribunala. ft rf Tal importancia revisten las citadas incursiones de enemigos en tierra de Honduras. que es sueldo que asignado. mando al referido Presidente y Audiencia. sin limitación alguna. porque las cajas fiscales de la provincia no abundaban en recursos para hacer frente á tan • crecidos gastos. á los plazos y en la forma que se hubiere hecho con vuestros antecesores. y al Consejo. y á los vecinos y moradores de la expresada provincia de Honduras. dirigiéndose á los pueblos de Jicamay y Candelaria. más seguro sería cortarles la retirada. Gutiérrez de Arguelles. hizo salir de la ciudad de Comayagua la fuerza que en breve término te fué dado reunir. y creyendo que los . que desde el día que tomareis la posesión de le está él.

sin <|Ue mi Prrsideiite ni otro Ministro alguno pueda valertH* de est«' caudal. (|U«' oh car^a por razón un (iit'Z y (who ¡Mir rit'nto (!<> aumento por A ÚíiUi y coniiucción de tnwrlo á España y ontn'in»flo todo en p(Mler de mi Tesorero (íeneral que reside en í*hU\ Corte. y destacó algiuias H sutisfacci/iii «li* M'ffiíiido HiHi. y cu la rc^la un<l^*<>ima del dere<'ho de la media anata. ocupadas por quinientos zambos niosípiitos y más de doscientos ingleses. previniéndole (pie al efecto bajara en piraguas por el río rhia. darla la superioridad numérica de los adverí'liaron sa rio. como tenía que aí'ontí'iMM-.s. ó rui- w ofrecieren. Secretario del Rey nuestro Señor. unos por agua y otros por tierra: pero el <*oronel GutiéiTez de Arguelles.U de Marzo de 1721. . de '. y el resultado fué funesto á las armas del rey. y volvieron á pi'iietrar en el país. y no lo haciendo quede nula esta ^a<.2)^ HISTORIA DE LA ltv>. y quinta. nunt*' se haya de remitir á estos Reinos en las (S'asiones víos míos <iue Motas. alistó activamente alguna tropa y proiM'diendo con la celeridad' «pie las (!Írcunstancias rcclanuiban. título diez y nueve. puso pritiH'i' iiif'K (l«'l encaminó con sus soldados al pueblo de allí el cuartel general. lejos de amilanai*se por el desíistre. los n'fiM'idos ofícialcH tri-<'<'ra <1<> WfiílcK (le |iart<' iiuiM mi Kciü <1<'I IIikmi'IhIu. El comandante de la fuerza real mandó al capitán Castro con cuarenta hombres á atacar á los que huían. Estimuláronse éstos con la ventaja alcanzada. sino que precisad(. — Yo Rey. por urp>nte que s«»a. y se niar- por el río Tequesiste. y tambit'm la tomarán los Contadores de Cuentas que residen en mi ConM'jo <lc las Indias — Dada en Buen Retiro. lo hníe escribir por su mandmlo. — Yo don Andrés de Elcorobarrutia y Hon<luras. |M>r tenerlo asi n-suelto Kobro eonsulta del n'ferído mi ConHeju. á catorce de Af^osto de mil setecientos veinticuatro. y <oiiio desconfiasen del buen éxitc» dv la huha (jur tendnan que aceptar. Y de esta mi provisión w tonuirá la razón en las Cíintadurías (Generales de Carjfo y Data de mi Keal Hiunenda. eomo está preveni<lo en la ley aprovivhainit'utos. dentro de dos meses de su data. Iok ciihIch cohmitiii S4> taiiitii*''!! una iiii|Hirtc de la imilia anata. Al llegar a(|uel oficial con su gente á la islcta llamada Hanto Domingo. se Jetegua. libro «N'tavo de la Keeopilaeión de Inditis. optaron por retroceder. encontró allí multitud de piraguas y canoas. Trabóse la pelea. con nin^rún pn'texto. el y los Tesoreros Oficiales Reales de la jírovincna <le í^u- pide.ia.

á ([uien pidi(') á la vez que de los almacenes de Granada de Nicaragua se le remitiese algún armamento. Por el teniente de Trujillo se informó el gobernador de que los zambos se disponían á internarse hasta Olancho el Viejo. comunicando esas noticias al capitán general. y acordaron que se le enviasen de la misma Guatemala ó de Nicaragua armas para sus operaciones. Gutiérrez i)udo entonces prepararse para evitar una sorpresa.AMÉRICA CENTRAL partidas para que operasen contra sos de la actitud del gobernador de el 219 enemigo. y éste emprendió su viaje de regreso para Comayagua á principios de 1722. ofrecido. El capitán* general y las Juntas de Hacienda y Guerra oyeron al gobernador. y no convenía escasearle los medios de defensa. Las Juntas de Hacienda y Guerra que en la ciudad de Guatemala actuaban. á re- . le dieron las gracias por su conducta. A fines de 1721 hizo viaje á Guatemala el coronel Gutiérrez para conferenciar con los altos funcionarios sobre lo que en tales emergencias debiera hacerse. En el camino supo Gutiérrez que en Omoa habían sufrido un descalabro los enemigos. y que otra partida de éstos se preparaba. (ordenó al teniente de Trujillo que lo secundara por medio de emboscadas en el río Lear. auxiliados por los indios payas y por los patucas. ya que no cesaban las amenazas de nuevas invasiones. y participó al Superior Gobierno de Guatemala lo que estaba ocurriendo en la provincia. sin duda porque también Nicaragua estaba en peligro de sufrir análogas agresiones. después de que en la ciudad capital se hubo acordado lo que mejor parecía al objeto. se retiraron. según lo Xo accedió á esa demanda el capitán general. facultándole para gastar del real erario lo que fuese menester. y mandó gente para defender los amenazados lugares. hizo explorar el Ibarra. con el llamado rey de mmquilos. Noticio- Honduras los ingleses y zambos. disponiendo además que se construyese un navio.

í*'. no hay que desconocer el bizan'o comportamiento del hál)il y valeroso militar que supo ])oner á raya la osadía del enemigo •" "^m w.^iolvlA i»K LA eoner varias pobluiáoiies para butarios. Ayóii. llevarse á los indios tri- Sin pérdida de tiempo dispuso la defensa Gutiérrez (mes de Mayo).|i iínport?nito d«'1 ]). (*) José de Tan Así pues. dando instruceiones al eoman<lante don Amaya para proceder contra los adversarios. ( • ) Notifia» totiiAda» de la obra del Dr.!Ís.. acertadas medidas produjeron el deseado éxito: los mosquitos é ingleses sufrieron ima deiTota completa. .m.. si el ]>eríodo administrativo de don Diego Gutiérrez de Arguelles estuvo en gi'an parte cai*acterizado por las hostilidades de que fué objeto Honduras.H-t' HI.

Apoyo que el proyecto encontró en el virrey de Méjico y en el marqués de Torre-Campo. Motín del populacho para libertarlos. — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — Compra Escasez de metales preciosos. — — reos. Comisión dada al oidor Continuación del proceso en la Audiencia. los aborígenes — — Detalles — — . Casa de Moneda.Concepto que abrigaba sobre la Asesinato cometido en el bachiller Orozco latitud de sus atribuciones. CruelInformes dades cometidas en indios por causa del robo de la plata.^ Intervención del virrey de Nueva España. El régimen militar Desprecio con que miraba la opinión pública. Triste retrariedades del capitán general..— CAPITULO SUMARIO XII — Escándalos á que dio lugar el impetuoso temperamento del capitán Escaso respeto que le merecieron Is oidores. general señor Echévers. — Habilidad de — Mirada — retrospectiva. implantado por él en la Audiencia. el particular. Reflexiones sobre la ''Gazeta de Goatemala. Estatutos de los plateros. Elementos venidos de Méjico. La tipografía en Guatemala y Pormenores sobre el contenido del primer la primera obra publicada. Su primer número. El trabajo de las minas. — La habilitación moctavo. Concesión decretada. — de plata. Asilo buscado por éste en un templo." publicidad. Pasos dados por el Ayuntamiento. sobre — Su — — — — pernicioso influjo. vención de los cuerpos municipales en el régimen de los Gremios. Los Gremios de artes y oficios en el siglo decitinados á la acuñación. elevados al monarca sobre lo ocurrido. Reminiscencias á ese respecto. Indebida organizaRefugio que se les proporcionó en una iglesia. — — — — — — Arana para proseguirlo. Principio de las acuñaciones.^ Restablecimiento de los oidores en sus cargos. Cédulas sobre lo que el soberano dispuso á propósito de lo acontecido. número del órgano oficial.— Festejos con que se celebró la llegada de éstos. sultado de su actitud enérgica. ConDesuso en que ducta de varios capitanes generales á este respecto. Interen las artes. iban cayendo las ordenanzas gremiales. Aprobación dada por el de los mineros. Nuevas instancias que se hicieron en Madrid. Pena capital ejecutada en tres de los Nueva causa por consecuencia de un robo de fondos fiscales. Nuevas arbiOposición de los oidores. Carácter de la prensa en aquellos tiempos y en la actualidad. — Enojo inmotivado del capitán general y providencias dictadas por él contra el oidor Arana." Espíritu de la ''Oazeta. Substanciación de la causa por el alcalde ordinario. ción de la Audiencia. y productos desrey á las monedas acuñadas. y en sus criados. Abusos en la administración de justicia.

religiosos. no dejaba de hacerse oir cuando condenal^a lo malo y . Informe del contador nuiyor. no tenía precio alguno. Dificultades (|ue Infonnes p<>didos á la Au<lienéstos ofrecían baj«» diversos a-siMH-tos. y que en aquel siglo. Mereciéronle poco respeto los oidores. creía ver en cada uno de los vocales de la Audien- . Habituado como jefe de Escuadra de la Real Armada á dictar órdenes á sus subalternos. el obis|M».sancional)a lo bueno. y no tuvo escrúpulo en tomar contra esos altos fini(áonarios tiráni(. sustituyéndolas con sus (. cia. á ])ropósito de parro(|uias Solicitudes de varios obispos de Ciuadministradas |)or dominicanos. Visita <|ue el ob¡s]H> de (*onuiyagua hizo á su di(M'csi. según lo comunicado al — — — — — — — — — — — — — — — — — — cátinlra.222 La lÜM-rtad <lfl HISTORIA DE LA. auníjue no contara con los medios de que boy dispone para manifestarse. no vacila})a en j)isotear las leyes que le ei-an incómodas. — Situación al fiscal del ivim» áv (iiiatciuala. Peticiones de al)orígenes para exonerarse del tributo. Audiencia. ó más bien. con letrados por él elegidos. NecesiKscam>z d«' e<'h«siáiíticos.apríchos. y reemplazándolos. La opinión pública. era de escaso valo]' para el capitán general. Cau. Los del obispado de Comayagun. bre la materia. y su administnwión jnir oftí'iales realeo. Conservación de los f miles dominida<l Keal sobn* los curato» dichos. ponjue va unido á ruidosos escándalos provocados |K)r el arbitrario carácter de ese capitán Inia^nando que su general. F(»nuación F<mdos para pagar al catedrático. abogados encane<*idos en el lleno de los ofíciales dc^beres. Malestar de monarca.. presidente de la Audiencia. ó para destinar una parte del impuesto á la fábrica de sus iglesias. apartándolos de 1í)s empleos. sin legal facultad. sin que nadie osara contradecirle. (1727-17:^3) El nombi*e del señor Echévei*s es de triste celebr¡(la<l en los anales del país. poder no recnmocía límites. Datos |H'<l¡d»)s á la de Ha<*enlotes. Audiencia. canos en aipiellos curato». Re<'uerd(>H de los buenos servii^ios de esos I^os diezmos pn Chiapa. (Jestiones hechas al rey soMét<Klo empleado en los remates. que en las modernas sociedad(»s representa importante papel. — Concesiones de — Reprobaeión del la fiscales. CátiMlni de filosofía v\\ el (\)legio Seminario.sa »i (|ue la atribuía dades ijue renuMÜó.as jirovidencias.s. tiahajo. — Dinero enviado nionan-a en 1731.— Eatablei^imiento «le la rey sol>re varios puntos rela<*ionados con fondos — Chiapa.

en- contrábase éste obscurecido por la necia presunción que abrigaba sobre la latitud de sus atribuciones gubernativas. alcalde ordinario de la ciudad capital. Al cabo de algunos meses de hallarse en el mando ocurrieron sucesos desgraciados. prosiguiéndolos con la Audiencia. quien se vio en el caso de asilarse en una iglesia. remitiendo los autos al tribunal superior. con escarnio de los principios tutelares del derecho. El capitán general se apoderó entonces de los autos. y llamó á la sala del Real Acuerdo á los oidores. Disgustado el señor Echévers de la morosidad que atribuía en la substanciación de la causa al señor Arana. Si había en él espíritu de justicia. é invocando otros pretextos. Consistía ese nuevo crimen en el robo que en 1726 fué hecho de una cantidad de dinero que de las reales cajas iba para Veracruz y con destino á España. Por asesinato que se cometió en el bachiller don Lorenzo de Orozco y en dos criados de éste. se exoneró de seguir actuando como Este juez. condenó á muerte de horca á uno de los procesados. el oidor decano don Tomás de Arana. dictó auto de confinamiento y embargo de bienes y sueldos contra aquel funcionario. y por ambos había formado autos comunes. Los tres reos expiaron en la horca sus criminales hechos.AMÉRICA CENTEAL cia de 223 al Guatemala un marino sujeto duro régimen militar y por ende al imperio del comandante de los buques de guerra. que fueron también condenados por la Audiencia al último suplicio. confundiéndolos como si se tratase de una misma causa. que deben á grandes rasgos ser referidos. y después de continuarla hasta comprobar el cuerpo del delito y ponerla en estado de sentencia respecto de algunos reos. para que escuchasen la lectura del dictamen . Estaba además el oidor Arana conociendo en otro delito de diversa naturaleza. y consiguientemente ejercíase sin trabas su autoridad. y dispuso que siguiese la causa con relación á los demás. quien encontró culpables á otros dos. comenzó" á instruir la causa (Septiembre de 1725) don José Alvarez de las Asturias.

los libertó el pofmlacho de la eiudad. y presidido por él. culpándolos de ilegalidad en el desempeño de sus oficios al substanciar el señor Arana la <'ausa <|ue se le encomendó. en la que sólo quedaba el fiscal. por a<*hacárscle delito de falsedad. y llamó al efecto á dos abogados con el carácter de <*onjueces. llevándolos á \m templo que gozaba del privilegio de asilo. i. como medida previa al viaje <pie delu'an hacer.A que aconsejaba que se j)iviuliesc don Mateo Ruiz Hurtado. dispuso que el dicho fiscal acusara á dos es<. Tenía éste necesidad de organizar la Audieneia.ribanos. pero al sacárseles para empren(U»r la marcha. Ante e. á un amanuense y á otro sujeto. lii>h)l. También acusó el fiscal al alcaide de la cárcel. CapturóseÍes. Opusiéronse los oidores. 8in embargo. es<*nl)ano de Cabildo. sino (pie se les aplicó la pena de azotes pí>r manera tan despia<lada que muñeron algunos.\ IM. y la Audieneia.se cuerpí) así formado. reclamando vista de los autos.--4 del fiscal. y esa actitud enéronea fué oriijen de la orílcn dada por el impetuoso señor Echévers para (pie se les condujese á los castillos del Peten y (iolfo Dulce. Por címsecuencia del robo de que va hecha mención procedióse arbitraria y cruelmente en la (ciudad crajntal contra muchos indios. alebrando para ello que no ejecutaban sus numdatos y que estaban (confabulados con don Tomás de Arana. reconocida después la injusticia con (pie se les obligó á entregar aquíí11a cantidad. dócil instrumento de su jefe. no tuvo embarazo en imponer penas gi^aves á los dos pretensos (^nminales.l. novecientos cuarenta y cinco pesos para llenar el vacío caustido por el robo. El oidor Arana y el provisor del obispado jiurticiparoii esos acontecimientos al rey. suponiéndoseles culf)ables: no sólo se les hizo entregar. fué restituido el dinci-o ú l(»s sobnvixiciitcs y á las familias de los muertos. pues. al (pie también fueron á i'i refugiarse' otros de los oidores acobardad(>s jK»r las arbi- tranedades de Echévore. imputándoles haber inducido á los procesados á (ronfesar faltas que no habían cometido. á rpiien tain))iéii infoi-mó de . á prorrata.

trae algunas palabras sobre las cuestiones ocuiridas entre aquel capitán general y la Audiencia. declara nulo todo lo ejecutado por la Audiencia interina. que dio. entonces comenzada. y en ellas aprueba el monarca la conducta del virrey. está tejido con materiales las dos reales cédulas de Noviembre de 1731. En Noviembre de aquel año están fechadas las dichas cédulas. y cuando en 1731 expidió el rey dos cédulas sobre esos sucesos. y que se cuidara de investigar las extorsiones y crueles excesos cometidos en los inocentes aborígenes. marqués de Casa -Fuerte. que el lector no acierta á explicarse aquellos sucesos. y ni aun puede conocer la causa que los motivó. para desagraviarlos del mejor modo posible. Estaba ya restablecido el equilibrio en las esferas gubernamentales mediante la reincorporación de los oidores. tomados de El relato que en este lilu'o aparece hoy. (*) El mes de Noviembre de 1729 se señala por un acontecimiento favorable á los intereses generales. deja libres al alcaide. . y su aparecimiento debe sin duda atribuirse al amor que á la puseñor * ) El padre Jiiarros. pero lo que dice es tan breve é ( inexacto. y ordena devolver al señor Arana lo embargado. algunos pasos en ese sentido. pero al fin consiguióse que recobrara su regularidad la marcha del país. cual es la publicación. dispuso que se pasaran al fiscal. Tan interesado estaba este último en que se reconciliaran los oidores y el capitán general. para que éste averiguase lo necesario. de la Gtazeta de Guatemala. Largo tiempo corrió sin que se alcanzase solución tan necesaria. ya los oidores habían vuelto al ejercicio de sus respectivos cargos. t]*atando así de calmar la pública inquietud. órgano del Superior Gobierno. aunque infructviosamente.AMÉRICA CENTRAL 225 O oeuiTido el virrey de Nueva España. al amanuense y al otro sujeto de que antes se habló. eu los apuntamientos biografieos del Eehévers. y que sólo se encuentra en el ar- bitrario carácter de Eehévers. En lo que concierne á los autos sobre ocultación de la plata. debieron atender los ñmcionarios contendientes. á quien^ según el soberano. cuando empezó á ver la luz el periódico oficial.

á (piieii tampoco era lícito tocar materias tía discutir. ó quizá (íia. como deben considemrse.ser leída la (Jazeta más (pie por un limitado número de iwrsonas. un freno para los qm» jíobi(»nian. Y aquí es el caso de hacer constar. |M»ro en tiem])o de los reyes de deit»cho divino. puesto que un jHTiódico era nna vei-dadera novedad «mi (luatemala. que á fines de Iímí) ó principios de l()(i() se introdujo en el país el arte tipop"áíico. ni en otro» papeles cousnltatlos nii en Iok archivos. y á él se debió taml)ién la venida del (•) No »e eucufiitra en el ctHlulario diHpoMicit'»!! hI^iiih al efeeto wil)r<' <•! par- ticular. (pie nniclios de los materiales con acostumbraba nutrirse. y el número con año ya ((ue se ini- cia corresponde á Noviembre del citado. . y (»n tal virtud. mirábase como una j^racia de a<piél para (íon éstos la circulación de un pa])el impreso que tratara de asuntos públicos. No iba á . fray Payo Henríquez de Rivera. fué un adelanto el estal)lecimien- to de la (uizeta^ por escasos de intei*és (pie se consi(U»r(Mi. y aunHiitorij^Hr» «*1 que debió por lo menos expedirs»* tampoco ha podido hallársele. cuando el soberano era el ár})itro de la suerte de sus subditos. auiupie sólo lltn'ara la palabra oficial el editor. Aiulion- pues no parece que con ese fin haya venido de España la cédula ó ival orden que era menester. tmjo á la ciudad capital la primei-a imprenta el noveno oluspo de (luatemala. Como quiem que sea. Llama atención que ese pa]H'l pxiblico n<» «'omience con un [)rogiiima ó prospecto. (*) Fué mensual la al ¡írincipio. en el que se i'Xpiiíjucn los móviles que detenninaron á la autoridad suprema á fundarlo. que el espíritu del jíobierno no permidebe siemjuv vt^-se en la aparición de esa hoja una vislumbre de libertad política. que asoma>>a en Guatemala.226 HISTORIA DE LA la blieidad profesaba el señor Eeliéveí*». ««Míenlo «pií' L'fxto. pero aunque así fuese. A costa de sus propios recursos y con celo (|Uc merece recordai'se. Iju pul>licidad es hoy una de las fonnas de la res|K)nsabilidad del poder.

(*) parece inútil agregar algo sobre el contenido del primer número. por No miedo acaso de tener que ofrecer mucho y no llenar después los compromisos contraídos. Un rasgo basta para acreditar el misticismo entonces dominante en el país: había en 1729. sólo en el monasterio de la Concepción. cambio. y pagando tributo al sentimiento religioso de la época. La primera obra que en uno de los dichos años vio la luz fué un voto de gracias de los vecinos de la capital al prelado que tan generosamente quiso dotar á Guatemala de esa señalada mejora. Meneos Franco. social y político. del prospecto. Prescinde el redactor. noticia que el capitán general señor Echévers hizo celebrar. destinadas al servicio de esa casa conventual.AMÉRICA CENTRAL 227 primer tipógrafo. rectiflcadí)s así los errores Quedan en que sobre puntos de tanta im- portancia habían incurrido varios escritores «»uat<Mnaltccos. que en 1059 ó 1660 vinieron la primera imprenta y el primer impresor. y que con lucido acompañamiento fué llevado desde las Casas Consistoriales á la iglesia catedral. setecientas criadas y muchas beatas profesas. como era de cos- En (*) El Licenciado don A. ciento cuarenta pupilas. que fué el voto de jírncias elevado al obispo. como ya se lia indicado. porque no había entonces más que un credo único. y dice que por los pliegos traídos á Guatemala se supo qué el rey estaba con salud. no estimó quizá necesario hacer una profesión de fe. quiso reflejar en sus primeras palabras el medio social en que vivía. ciento tres monjas. José de Pineda Ibarra. y se publicó la })rimera pieza. y no había llegado aún el tiempo de entregar á la pública discusión las tendencias y los proyectos condensados por los periodistas al presentarse por vez primera al lector. consagi*a ancho espacio á la crónica eclesiástica y al paseo solemne del Pendón. que en ese mes se hacía cada año. inserto en un diario de e*sta capital (Mayo de 1893). Anuncia después el redactor la llegada de la flota de España á Yeracruz. acredita en un artículo sobre Literatura Guatemalteca. por otra parte. para dar una ligera idea de lo que el periodismo guatemalteco fué allá en su origen. .

eclesiásticos y seculares. mientras que en el siglo á que este Hoy «•apítulo se refiere.22H tiiml)ií*. añil y tejidos <le algodón de las fábricas de la ciudad de (luatemala. del pei*sonadon Pedro (^arnllo y Meneos. es el del l'J de ( • ) La colección de la Gaceta. hasta en los sucesos más insignificantes. Tales 8<m los principales materiales que contiene el primer número de la (iazcta. no desi-ubrían otros horizontes (pie los del de La «laustro. añadiendo quedeatpií iban á llevar al Perú madera pam la fábrica del convento de monjas nazarenas de Lima. Manifiesta en seguida. <lc Marzo 1731. que en Guatemala acababa de ocurrir. del pasado. A continuación lamenta la je muerte. de uno y otro sexo. y que consistían en canonicatos para los primeros y en alcaldías mayores pai*a los segundos. 4jue por falta d«* trabajadores <'staba paralizado el beneficio de las ricas minas de Honduras. en la Biblioteca Nacional: . <oii HISTORIA DE LA sahas de iglesias. que allí mismo e^tá. <pie trajo el citado coiTeo de Venicruz. aguardiente y otros artículos de comercio. como si la fe les pennitiese contemplar una corona eterna balanceándose allá en los confines del mundo (*) terrestre.sutilezjis nu'is refinadas se desenvuelven en los periódicos. infecunda calma. brea. i no (-ra la irritante polémi<'a. y además ahpiitrán. 8<>lo Ihga y el i>r¡nier número del periódico convertido en semanario. Kn materia de periodismo. y describe su entierro solemne. sino la la ní])erturba))le é la ]>rensa. que procedentes del CaUao llegaron á Sonsonate dos buques con canti<lades considerables de moneda a<*uñada. con aiTeglo á despa<*hos expedidos en España. y gi-an parte de éstos. el las denms mani- pi-esente difiere mucho todo se discute: las teorías más atrevi<las y las . por último. y la pasión resalta. I>ice. á veces. como en festaciones de la vida piíblica. la artillería de i>alaci<> en todas las Apunta las niereedes y repiques hechas por el monarca á varios vecinos de la ciudad capital. fisonomía habitual ciega sujeción á la ley y al magistrado cara<*terizaba á los subditos. vino. liasía mensnalmente publicatla.

que la publicación no fué regular. merced á las nuevas instancias que se hicieron. y recibióse en Gruatemala Febrero de 1797. se encontraba en esa ciudad. llenando un deber para él muy grato. porque en el prospecto del número correspondiente al 18 de Febrero de 1797. iniciándose con aquél tar es que la serie que en diversos v<>lúnie- nes se halla también en los estantes de la dicha Bil)lioteca. De lamen- la colección. Este. y once años después. al expediente promovido por el señor Cosío.términos favorables del dictamen de ese alto funcionario dieron el apetecido fruto: hízose la concesión por cédula del 17 de Enero de 1731. solicitar permiso para que en un molinete se acuñaran de doscientos á tres<3Íentos mil pesos. y se pidió informe al virrey que residía en Méjico. dispuso gestionar nuevamente. pero uno de esos paren tisis no debe de haber sido tan largo.AMÉRICA CENTRAL 229 Tuvo también el señor Echévers la buena suerte de que en su período administrativo se llegase á establecer la Casa de Moneda. y que es el primero de la citada nueva serie. y que vino á preparar la solución deseada. deseando llevar á la práctica aquella iniciativa. acordándose en la acta levantada. Cumple advertir. que hace honor á los concejales. Fué ya éste un paso más avanzado. pues en algunas de estas provincias hacíase verdaderamente sentir la falta de el 13 de Marzo de 1718. Desde que este último se alejó del país para ir á desempeñar el gobierno de Filipinas. fué promovida en 1714. cuya fundación. pero la miento de Entretanto. Los . como el lector recordará. languideció proyecto tan útil. moneda acuñada. el Ayuntaciudad capital. por más que por entonces no se accediese á lo que aquéllos pedían. que lo era aún el marqués de Casa -Fuerte. y es probable (pie no números publicados. por el capitán general señor Cosío. se dice (pie no el se encuentre completa existan en país todos los el peri(')dico estaba suspenso desdehacía algunos meses. el mencionado señor Cosío. no obstante. marqués de Torre -Campo. á tiempo en que. estuvo interrumpida alguna ó algunas veces. dábase curso en Madrid. celebró cabildo abierto (28 de Enero de 1729). después de haber estado en Filipinas. . apoyó oficiosamente la solicitud ante el virrey. por una coincidencia feliz.

y el CaAsí bildo dispuso que se les recibiese i'on solemnidad. en demanda de los setenta y cinco mil nmrcos ofre<'i<los por el abildo. porque aumentaría el numerario circulante. «v^<»> Más adelante prohibió el rey que se apiira>< ochenta mil pesos. y . y así se manifestó al numan^a al hacerse la solicitud sobre Casa de Moneda. <»ti<'ijil«»s y los útilrs <lr 17. encontrándolas. y se observó que no babía abundancia de metales para aliiiiciitai*la. Llevaba algún tiem))o de ñiiicionar la Casa. cuando llegaron á la ciudad capital (17 de Febrero). ponpie de otm suerte estarían en la inacción aquellos ofiLa solicitud ciales. á la habilitación de los mineros. Por carta recibida en (Tuatemala en Km ro se supo que se encontraban ya en Oaxaca aquellos empleados con los elementos de que eran conductores. lantaron estaí» últimas en la deseada escala: el laboi-eo era tan difícil como dispendio. á la autoridad superior dr empleados del establecimiento. al trabajo de las minas. fué pasada al dicbo cuerpo municipal (Octubre <!«» 1734).230 lanotiriael 7 lo «U- HISTORIA Di: LA Nueva España. como estaba practi<*ándose. y cariHíerían de medios para subsistir. en razón de que se empleaba por lo general el fuego en el beneficio de la plata.>)). comenzaron en Marzo subsiguiente. envió que eran menester. ajustadas á la ley y al peso con tal fin señalados. que ese establecimiento levantaría el nivel de la situación económica del país.so. y expresó su benephuíito ])or las monedas «pie de esta Casa se le remitieron. Agosto del mismo uño. no adevez. Acudieron. Creyóse. á la Desgi'a<íiadamente. El vinvv lUse encargó ])or el monarca de todo necesario para (lue en este país se diese princi])i() á las al efecto dinM'tni-. á quien acuñacitmes. y las primitas monedas a<|UÍ trabajadas ostentan el nombre de ese soberano y como fecba el año de 1733. Las acuñaciones se festejó por manera lucida su entrada. dando impulso. pues. dijo. en los tal virtud.se dií'taron providemáas para con)prar plata por valor de oídienta mil i)esos de fondos fiscales. mien- Guatemala ( ii . Reinaba aún en España y en las Indias don Felipe V.

nacidos á mediados del siglo decimosexto. fuera de otros ocho mil en varias partidas. no las admite sino como voluntarias. Las ordenanzas que en Marzo de 1556 redactó el Cabildo de Guatemala para el buen régimen de la ciudad. y si en su origen. sin ])eligro. y que al encadenar la industria embarazaban también la general prosperidad. aunque languideciendo ya. refiere la entrada de ocho mil quinientos marcos y setenta y cuatro mil setenta y dos pesos cuatro reales. si bien de precio subido. dada la riqueza de esos veneros y considerado el estímulo del lucro que á sus propietarios aguijoneaba. pues. doce mil marcos de plata de ley. gozar . la negación de la lil)ertad de inlos pueblos. presentación de obras maestras. siendo uno de éstos el de Alotepeque. es- caseaban además los operarios. ya porque realmente no abundaban. allá en la Edad Media. Existían aún. Consistía el carácter de esos Gremios en hacer depender el ejercicio de una profesión industrial de varios requisitos. reglas referentes á los aprendices. agi'egando que la escasez de trabajadores y de moneda acuñada constituían obstáculos al ensanche de la industria de las minas.AMÉRICA CENTRAL tras 2:U que el azogue. visitas de estos últimos y otras i)articularidades. porque aunque ésta no excluye el auxilio de las asociaciones. las cartas de examen. El número de la Gaceta de Enero de 1730. el número de Marzo del mismo órgano oficial. convirtiéronse más tarde en remora constante de la industria fabril. ya porque no siempre se contaba con víveres para sostenerlos. dustria. como el aprendizaje. inspección de los veedf)res y de las justicias de Eran. y el de Junio hace ver la actividad que reinaba en los minerales. se usaba en pocos minerales. oficiales y maestros. los Gremios de Artes y Oficios. establecimiento de talleres. contrilniyeron á rehabilitar el trabajo y levantar el nivel de las profesiones inferiores. dice que en ese mes llegaron á la ciudad de Guatemala. dibujaban ya la fisonomía de aquellas corporaciones al establecer para el ejercicio de artes mecánicas. in'ocedentes de los minerales del país. cuando ya ésta pudo. por entonces.

esciici. los taburetes y denms objetos que fabricaban los de Atitlán. por su relativo adelanto en las artes mecánicas. las guitarras de Totonicapán. guantes y goiTos de Sumpango. dieiendo que hablaban ya la lengua castellana y que eran buenos plateros. Kran independientes de la autoridad políti<'a los (íremios de artesanos. dd in-ni^i-cso de las artes No anduvo exa^a-nido liernal iJiez del Castillo eiiaiulo afinnó que los aborígenes de la provineia de (Guatemala eran ya muy hábiles en la eaq>intería en el siglo decimoParece que en el subsij^niente fué menos escru])usexto. no sólo como carpinteros. Doctor don Manuel Cobneiro ( • ) . pero siempre los indios se hacían notar. y sólo los cuerpos munieipales intervenían en su régimen y marelui.282 HISTORIA DE LA <-on(lic¡<'>ii de la libertad. De ello dan fe las tablas y otros trabajos que los de Tecpán Guatenuila llevaban á la capital. ya |)or el noble afán de fomentar los oficios. las medias. encomia loa progivsos de los indígenas de Nicaragua. se burlaron de las ordemmzas de esos cuerpos. lííual despacho confirió el capitán general señor Acuña á otro artesano en 1627. sastres. para que éste examinara oficiales y diera títulos á los que considerase suficientemente aptds. con menosprecio de los ])rivilegios gi'emiales. conminando con la pena de doscientos pesos á quien lo desconociese. ya por espíntu de eentralización desj)ótica. nulsieos. (*itado por el arzobispo señor García Peláez. losa la reglamentaeión de las corporaciones. Manifiesta el padre JuaiTos que los de Hubtiaba saetc. sino en general.-il y de los oficios. bían tejer <*ol<'has <le algodón. tan hermosas como durables. y lo hizo reconocer en tal carácter. y no faltaron más adelante demostraciones análogas de la autoridad. Hubo. El historíador HeiTem. sin embargo. zapatei'os. Acredítalo lo que ocunnó en 1624: el capitán general don Antonio de Peraza y Ayala libró despacho de maestro guarnicioii(»i'o á Lázaro Hernández. mandatarios que.

AMERICA CENTRAL 233 El cronista Fuentes y Guzmán refiere que. pero exclusión tan odiosa fué des- pués derogada por la Real Audiencia. escribir estas páginas. y su perniciosa influencia en materia de industria parece reclamar más amplia atención pero se ha procurado. en la primera mitad del siglo decimoctavo. pero se empeñaba. porque con eso las obras saldrían á menos costo de tieynpo y de precio. subsistían aún. autor de aquel volumen. porque en Se ha creído necesario explicar lo que fueron en el país los Greel tomo anterior no se les concede sino nniy limitado es- pacio en dos ó tres pasajes. (* (*) ) mios. por otra parte. para que sólo á los til españoles. en obsequio de la perfección de sus tareas. criollos ó peninsulares. en caso de tenerla. que ya fué objeto de interesantes apreciaciones por parte del ilustrado don José Milla. al . Capitán general hubo que no vaciló en atribuirse la facultad de hacer los estatutos de los plateros. pero Mendoza acudió al capitán general señor Escobedo. lo 17 no reproducir . y en último término engendraban la miseria. Con ese acto de tutela oficiosa se mostraba hosaquel gobernante á las trabas reglamentarias. se reservara ese privilegio y el de abrir taller. y éste mandó que conservara la fragua. alegando que en las repúblicas^ se debía por los superiores procurar que hubiese gran número de oficiales de todas partes. en los que incluyó un artículo que prohibía que los aborígenes y los individuos de color fuesen maestros en ese ramo. Afortimadamente. cuando en 1676 se encontraba ejerciendo el cargo de fiel ejecutor en la ciudad capital. aquellas corporaciones. Fuentes era ilustrado. fuese al cuidado de maestro competente. trató de impedir que el tejedor Juan de Mendoza tuviese herrería pública. Como queda dicho. fueron desapareciendo los obstáculos que en ese sentido embarazaban el desarrollo de la industria. y principió á dominar la libertad del trabajo al reconocerse que los Gremios traían el desnivel entre la producción y el consumo. no obstante las razones aducidas por Fuentes en defensa de los estatutos de los Gremios. y no negaba la exactitud de tales conceptos. en sostener la necesidad del examen de los oficiales. disponiendo que. aunque iban cayendo en desuso sus leyes reglamentarias y sustituyéndose con las prácticas y costumbres.

y previno que se continuaran ^on. y la Audiencia apoyaba la idea de sostener á los indicados fndles en esas parroquias. actividad las causas pendientes. y aunque .s.se representó que no había clérigos al efecto. Motivo de malestar para Chiapa. re<'ordaba el rey á la Audiencia lo prescrito por las leyes en orden á no conceder plazos á los (pie adeudaban cantidades al erario.234 HISTORIA DE LA No era muy favorable en aquel tiempo la nómica del reino de situacií'm ico- Guatemala. más que cuarenta mil ])esos al i-ey. accedía á tales instancias. fallándose* s(>gún derecho^ y sin omitir diligencias ni trámites. y como por tal causa no se hubiesen remitido en 1731. Alegando penuria muchos de los pueblos de aborígenes. dominicano también. reprobando que el oi<lor fiscal. en obsetpiio de la causa pública. acordóse después. Chiai>a (1684) fray Francisco Núñez. se encomendaran á sacerdotes seculares.s])U. di. Condescendiente la Audiencia. . lo que daba poi* rosidtado la disminución de las rentas reales. lejos de ojM)n(»rse á esas mercedes. administnulas por dichos religiosos. (pie siendo alcalde mayor de Huehuetenango. segiín se hizo saber al monarca. ó dejara al ar})itrio de los oidores lo que lnil)iera de hacer. ó solicitaban permiso para destinar la cuarta parte de ese impuesto á la fábrica de sus respectivas iglesias. parcial ó totalmenti% del pago del tri]>uto. suspendió la ejecución de lo prescrito á ese respecto. dejó de cubrir del producto de la capitación de los abongenes. que se estuviese á lo manAl encargarse de la diócesis de Ciudad Real de dad(>. hacían ])eticiones para libertarse.so una cé<lula que las siete d<»ctrinas de los zendales. sin señalar término á la duración de las gmcias concedidas.se. censuró éste lo exiguo de la remesa (cédula del 14 de Noviembre de m\\\v\ año). era la permanencia de frailes dominicanos en Desdcí l(j80 el desempeño de algunos de aquellos <'urato. en otra cédula (1682). Manifestábase tamlMcn (jucjo80 el soberano de que el fiscal hubiese jn'ocedido con escnso celo en la ejecu<*ión entablada contra el fiador de don Luis OutiéiTcz de la Peña. éste adeud]i)>a á las reales cajas más de diez y ocho mil [)csos. Por último. las a«H)nsejara.

y si se contaba con cátedras para que en dicha lengua pudieran versarse los jóvenes que abrazaran la carrera clerical. sin embargo de qne los había en suficiente número. daran en bienes de fortuna. para conferir á clérigos seculares el servicio de las parroquias de los zendales. y. llegó al monarca el informe por él solicitado. expresándose quiénes de entre ellos fuesen prácticos en el idioma de los zendales. Resultado de la renuencia á obedecer esa cédula fué el menoscabo por Chiapa sufrido al dejar de utilizar en más de cuarenta años los beneficios que en la provincia hubieran quedado. lo que constituye un merecimiento acreedor á loa Y . de que se encontraban en buen pie. Condolióse el monarca (cédula de 1782) del mal que se le denunciaba. pues. ordenó que se conser\rase á esos religiosos en los dichos curatos. manifestando que se privaba así á la juventud de aliciente para seguir los estudios eclesiásticos. sabedor por cartas de la Audiendia y por otros datos dignos de crédito. Transcurridos algunos años. nuevamente el rey que se le informara del número de sacerdotes seculares de Chiapa. obedecían tan sólo á especiosos pretextos. no obstante las pretensiones de los dominicanos. el monarca. el señor Olivera Pardo. Previno. las que. las parroquias mdicadas. conocían la lengua de los naturales. y á pesar de lo dispuesto en la cédula de 1680. según el prelado referido. á la verdad. como que pasaban de ochenta. también acreditaban el necesario celo como párrocos. al Quedaron así desesti- madas j)or él las observaciones que intento de cambiar el personal de tales doctrinas habíansele anteriormente diries que. pues aquellos religiosos enviaban á otras partes los productos que de los curatos percibían.AMÉRICA CENTRAL ' 235 invocando la falta de clérigos seculares. en los que estaban desde la conquista del siglo decimosexto. mientras que los dominicanos poseían multitud de haciendas en Guatemala y otros lugares. pidiéndole que se pusiera en práctica lo ordenado. pero otro obispo de Ciudad Real. aunque los dominicanos abungido. ya "que las parroquias eran la recompensa única que pudiera prometerse. escribió al rey en 1727. al amparo de esos frailes.

antecesor del m^iutr López constmceión de la iglesia catedral de C'r>mayagua. (*) Obsei'vábase la particularidad de que.pt}ir prebendasen I?» «Mt»*]». pero d virtuoso obispo de aquella diócesis. tan irregular era el (pie estaba en uso. la solicitud encaminada á despojarlos de las siete doctrinas. üt umiía ni t^I Un signo de la pobreza de (liiai. señor Bravo de la Hema. siempre con fi'ívolos fundamentos. á pacificar á los zendales insurreccionados por abusos de clérigos y seglares. HISTORIA DE LA por más que respondiese á evangélico deber. ni los curas ni los bene>-» . habíanse reproducido las gestiones enderozíidas á s(>i])rciider la buena fe del monarca. . halagándolo con la pi'omesa de preferirlo en el remate del subsiguiente año. yagua. (pie podía economizai*8e es<» gasto al erario por medio del caml)io de método en los remates. y después. que salían la Real Hacienda y la iglesia notablemente perjudicadas. súpolo el rey por medio del capitán general señor de Cosío. y dióles las gracias por el concurso eficaz que al sosiego de la proDesde 1680 viin'ia prestaron en esa crisis inolvidable.!! . sin que á esta última <picdase jierspectiva de adelanto en su culto y fábrica. en carta del 16 de Abril de 1732.!•• Ciu- dad Real. señor López Portillo. A expensiis de sircomunidad organizaron en esa ocasión secciones de tr(>]>as. coad yiivaron en 1712. detenninaron a<lministrar los diezmos.236 esp'ecial. cuando alguien se proponía ofi'ecer más en el remate. El siste(•) Portillo. La ley vigrsiina cuarta de la Re<'opil. haln'ase hecho por el obÍ8]>o de Chiapa. ficiados qiiitúni :«i-». se tomara esii cantidad dt» cualquier ramo de la Real HacMcn- Fundándose en esa ley los oficiales reales de Conuida. manifestó al ivy. disuadíanlo del intcutí) los gf»bernadores y oficiales reales.i»i«)ii tic Indias disponía «pie en no llegando á (piinientos mil inaniv<'discs anuales la \mrte de los diezmos asignada á los obispos. se debió la Al obispo señor Pérez Carpintero.a producto de los diezmos en M'Xh a[)enas montaron ese año á ocho mil pesos. así es (pie. como oportunamente quedó en este libro expuesto.

prelado. estarían también las reates cajas de Comayagua. dos pensiones vacantes por muerte de las viudas á quienes estuvieron asignadas. que por varias cédulas cubrían las dichas cajas doscientos pesos anuales á cada uno de los maestros de gramática y teología moral de la ciudad capital de Honduras. ber á qué recursos hubiera de apelarse para pagar al catedrático de filosofía. y pudieran destinarse al objeto. para la erección de la cátedra. que era urgente establecer en el Colegio Seminario que el dicho señor López manifestaba haber fundado. según el padre Juarros. que había visitado la diócesis. que gobernó la diócesis desde 1588 hasta 1612. pidió detallados informes á la Audiencia de Guatemala. propuso el prelado al rey que percibiese la iglesia los diezmos. Dejarían así. Deseoso el monarca de cerciorarse de la necesidad que se le encarecía. y ese funcionario dijo que había en Comayagua. Para resolver el monarca. las que. de acudir á otros lugares los que quisiesen abrazar la carrera del saDoscientos pesos bastarían. una vez que reducía los ingresos. en tiempo del obispo señor Andrada. no sólo no tendrían ya que suplir cantidad alguna. merced á grandes esfuerzos. remediando en ella todo lo que le fué posible. en aptitud de sufragar aquel gasto. según práctica general en las Indias. según la carta. si á aquella iglesia se daba la administración de los diezmos. Para obviar dificultades. para satos. ahorrándose así sacrificios á las reales arcas. . dijo que. escribió á la Audiencia en demanda de los necesarios daPidiólos ese alto cuerpo al contador mayor. (*) Así comenzaron á (*) La cátedra de gramática se estableció. trámite que no se omitía en solicitud alguna. En la antes citada carta del 16 de Abril de 1732. al favor del ahorro que hiciesen. y añadió. sino que cobrarían los reales novenos que por ley se pagaban en las posesiones americanas. y que la escasez de eclesiásticos que se notaba debíase á la falta de una cátedra de filosofía. expuso también al rey el obispo señor López Portillo.AMÉRICA CENTEAL 237 ma indicado ocasionaba pérdidas á los fondos piiblicos y á las cajas de la diócesis. en concepto del cerdocio. además.

luariu. . «1 Coi.-. me al fin erigirse riiieo y la cátedra de filosofía imdo años después. .| \ |. (iu«« tuvo el pro1(>7H lia«ta l(í!)7.. I . tan largos eran los ordinarios trámites y tan difícil»'^ !?»< ••«'!niiin«'Mci<>iH's ron pedido por (*) la metrópoli."^t^nH «1 lii>toria4lor .|. .^. üunariu iW Cuiiiava- ífUtt fué fundado al bienio de a<|U(>11a diíM-enis d<*»*<K» Vurgiis y Abarra.. ¡M>r •! obis]M) stn'ior •^. pero en la rarta diriPortillo..2'^^ uivi<. L») proba)>Ic rs mu' lo fun dó el señor Vargas y Abarca.| IV iii. aparece gida rey jM>r v\ obÍH|H> HíMior l^'»i)ez romo fuiuladur de ese eHta}>lr<'inii('nto ese segundo prrlado. y que al señor IjÓjm*/ P«»rtillo se dclM' la fAf)ríca del c<lifício: y as{ lo asienta el misino Juarros al hablar de este último difwesano.sli-uir>f las tiilimii<ia> iuMM->aiia> para fuiHlar ti inforel nionai-ca.

Entrada solemne de Fitoria en León. — Designación muerte y funerales. el Eclié- actos. — Martínez de Ugarrio. Inconvenientes de ese sistema. — Prescripciones contenidas en título del nombramiento. — Costa Rica. sucesor y juez de reside González Fitoria. ción de tributos. — Pasos dados por éste para dad capital de la provincia. — Recauda— El obispo de León. — Nuevo empleo dado á Martínez Posesión de Estrada y su manejo.— Lo que se dispuso para que se posesionara del cargo. — — — — — i)rovincia. — Lo ocurrido durante su gobierno. Mala situación que en su tiempo guardaron las reales cajas. — Sus conse- . y lo que — San Salvador. sucesor de Poveda. — Aliento dado á ese país rehabilitarse puerto de Cal— Indebidera. Enlace de la narración histórica. señor Villavicencio. ¡Sentimiento de alegría con que se recibió la noticia de su separación del mando. Posesión por él tomada de sus empleos. Demostraciones de júbilo con que fué recibido y obsequios que se le hicieron. — Reflexiones el impuesto á algunos de los reos. levantado por él en" la ciudad capital. nuevo capitán general don Pedro de Rivera y ViUalón. El templo de Santa Clara. — — — — — — — — — — — — Juicio de responsabilidad abierto al señor Ecliévers. lar. — Nicaragua desde la muerte de Poveda. al el el clero. — Su conducrey acordó á solicitud del Cabildo secuta en ciertos puntos.— Desórdenes en la ciude Ugarrio. — Contrariedades ocasionadas á Valderrama por dencia de aquél. Sus antecedentes y propósitos. Motivos que lo detenninaron. — Gobierno de Valderrama. sucesor de Duque de Estrada. — Indicaciones sobre la residencia incoada y sobre responsabilidades pecuniarias. El. — Corregimientos establecidos en Nicaragua. el — Su enfermedad.^— Castigo — Llegada á Guatemala del capitán González Fitoria. Sus procedimientos desde el principio. — Lo que debe entenderse en orden á la nulidad de sus Chiapa y alcaldes mayores de esa provincia. — Alcaldes mayores deesa — Reminiscencias sobre la Audiencia arbitrariamente organizada por señor vers. — Honrosos antecedentes de ese sujeto. Sueldo de que debía disfrutar. Trámites y desestimación de la solicitud. de Duque de Estrada para sucederle. Término del gobierno Venida del capitán Ortiz. Nombramientos conferidos por el rey á individuos del ejército para desempeñar ciertos cargos.— CAPITULO SUMARIO XIII Juicio que por su conducta merecía en el país el señor Ecliévers. El absolutismo de ese mandatario. da intervención del obispo de Nicaragua en cierto asunt(^. el que se le conservara en el mando de la provincia. La alcaldía mayor de Nicoya y sus productos. Su triple investidura. — sobre particular.

que con fondos de su hacienda particular hizo construir en la ciudad capital. no era posible echar en ohndo los arbitrarios manejos que caracterizaron su gobierno.señor Panlo de Figueroa para eon la autoridad eivil. . dando gracias al (. . Caso pr6<"tieo á e. Hi dejó un grato recuerdo de su administración en el hennoso templo de Santa Clara. Un acto importante del pr(*la<lo sobre penalidad. laclo. Detalles sobre el \naje del go1)emador á Matina. que se encuentra un factor a^n'avante de aíjuclla situación. gidas á los aspirantes á enipl»H»s. Inutilidad de ese viaje. Nombramiento del eapitán Gemniir y Lleonart Su junimento. Con8Ídera<. al presentarse en la metrópoli del reino de Guatemala el sucesor nombrado . Pornuniores de esa ruidosa (Mintienda. Quadra para ese j^obienio. á proDetálleos. posesión y sueldo señapara mandar en esa pronneia. Cuestiones suseitadas vu la eiudad eapital^ entre el Ayuntamiento y el Cabildt» eelesiástieo.ione8.I)is|H»sieión de ánimo del . pósito de mujeres y por delitos eimiunes.s*' resiMM'ti). KítMiertlo de un pasaje histéirico s<»bn' v\ pariicular. eon motivo de las pr<K'edeneias^ al po. Mal nuinejo d«' un alealde mayor. Cond¡e¡on»'s exieiones de empleados. Indieaeiones sobre su empleo militar.sí'sionars*' de la mitra el apodt'ra<lo del señor Pardo de Figueroa. Ke<'omiH«ns«s otorgadas á fuiH'ionarios. Keminiseeneias. — Penuria de Costa Riea.por el rey don Felipe V. y para los gastos más urgentes hubo de apelar el señor Echévers á los préstamos entre los vecinos acornóen lo ..El gobernador Olaeebea y sus anteeetlentes.ielo por el relevo del adusto é impetuoso jefe que por espacio de nueve años había ejercido despótico poder en esta tieiTa. ni se inspiró en los dictados de la justicia la j^estión admi- nistrativa del señor Eehévers. Adniinistraeión géneros*) interés en favor de los ahoríjrene».Lo que el nionare^ dispuso á ese respe<?to.Caráeter del obispo. ref(ocijáronse los habitantes del país. Ket1e.Cuestiones por él pnnnovidas.\iones. Providencia del monarca. Así pues. SustituRe<?uerdo s«)bre el influjo de la te<M'ra<Ma en las leyes |H>nales.24() cuencias. HISTORIA DE LA Nombraiiiieiitt> de Vázquez de la prematura muerte. de Carrandi y Menáu. . Su — — — Su — — — — — — — — - — — — — — — — (1788-1740) ^u estuvo á la altura áv las púlilicas necesidades. Mantuviéronse exhaustas en ese lapso las reales cajas. Cédula sobre el particular. — Causiu* <le su sej)ara<*ión del mando.

para el mando de sus posesiones de ultramar. destituidos de las dotes que requiere el acertado ejercicio de la autoridad pública. se mostraban inflexibles y omnipotentes. que la ley ha de ser el derrotero único de los gobernantes. tiene por objeto la protección de la sociedad. sin que la acción benéfica de las Audiencias tuviera en todo caso virtud bastante para mantener la regularidad en la vida pública y la seguridad en la vida privada. aunque soldado. En Julio de 1733 llegó á la ciudad de Guatemala el mandatario de quien se trata. quedando esa carga al sucesor. Era preciso defender estas colonias de los constantes ataques de los piratas y corsarios.AMÉRICA CENTRAL 241 dados. satisfacer atrasos y mejorar el estado de las decaídas rentas fiscales. No lo comprendía así el señor Echévers. sin parar mientes en que así quedaba á las veces deprimido el elemento civil en el gobierno y entronizado el elemento militar. individuos del ejército. atribuyéndose facultades que no les daba la ley. Venía de Nueva España. Era éste el brigadier don 'Pedi'o de Rivera y Villalón. y el absolutismo en él encarnado an-astrábalo á dictar providencias contrarias al bien del país. vino á sustituir al señor Echévers un peninsular que. Por fortuna. según los publicistas. y preferíase en tal virtud. y que tampoco bastó para cubrir con puntualidad los sueldos. como si así pudieran estar mejor garantidos los derechos sociales. y existe para hacer que sobre los intereses individuales prevalezca el interés colectivo y general. donde había permanecido por algún tiempo con el carácter de Trajo la triple investidura de previsitador de presidios. Los reyes nombraban por lo común. y que fuera de ella no hay más que arbitrariedad y anarquía. para los cargos de capitanes generales. quien supo. triste recurso. pero muchos de éstos. sabía bien. . de gobernadores de las provincias y aun de alcaldes mayores ó corregidores de ciertos partidos. á jefes y oficiales del ejército. ó algunos. que rara vez se empleaba. El poder. y así lo acreditó. entre los bienes que logró alcanzar.

Fonnándose estaban los autos.sus (|uejas. y fomuiron de. recibióle el juramento de ley. en buena lid fué ganando envidiables lauí-eles. í'omparables á las (pie producen los tintes de oro y luicitr <le una nuiñana risueña y brillante. La Audi(»ncia de Guatemala dio el jKisc á todos esos reales títulos. págiiiaít 2tí7 y lóii lí(iH) que «'1 K«ín>r Villa- entró en la ciudad de (Tuateniala el el 11 de Julio. y lejos de languidecer^ se acrecentaron nu'is y nu'is los prestigios que desde sus primeros actos le cu^m» en suerte <*on<|UÍstar.straba (. y cuyo resultado j>ondria de relieve ducta en nu'is de una ocasión. sino por los altos . eran el preludio el . no sólo por su calidad de jefe d(» Escuadra de la Real Annada. «Miando una enfermedad lo postró en cama. en el Archivo . que ya . y plisóle (12 de Julio» n |»(»sesión de sus altos empleos. con sueldo de cinco mil ducados de plata al año. capitán «general y jjcobcrnador. pero por otra cédula de fecha posterior (16 de Septiembre de 17:^)) habíasele concedido el íH'ado de mariscal de campo. tuvo <|ue quedar.sa reputación y que tan afable se mo.sde luej^o al nuevo capitán tfeneral muí atuiósfei'a de cariño y ajirecio en las varias pn>vincias. llevándolo al sepulcro el 2') de Diciembre del año mismo en que dejó el mando supremo.242 sidente HISTORIA DE LA dt* la Audiencia. de una administración próspera y regularizada. dato inextt<*t<i. Kl señor Kí'hévei*s. con sus desaciertos trajo á nuil traer al reino de (luatemala. comí) se ve en el respectivo volumen íI<? copias de aquellos documentos. por- 10 había concedido la Audiencia el pa«e á lo« reales títidos. en es|>era del juicio de responsabilidad que iba á instruíriiregular <*onsele.Colonial de Guatemala.se acá.on los qu*? iban á verle. (*) No ocultaban los vecinos la aleona que á sus ánimos trajo la presencia en el ])aís de un t'uncioiu\rio (|ue vino precedido de honro.*<\i (•) Dift* Juarros (timio 1". y el 12 lo ])osesionó de sus cargos. qut. y notificados los habitantes de las varias provincias para (pu^ fonnularan . y así lo hacen ver las tres reales cédulas expedidas en Sevilla á 22 de Diciembre de 172Í). Suntuosos funerales hiciéronsele. Tan consoladoras impivsiones.

nombró el capitán general de Guatemala. como en su oportunidad se indicó. expedido al señor Ugarrio. y que facultara á éste para otorgar las fianzas y prestar el juramento ante el Cabildo secular de la dicha ciudad de León. asesinado en León la noche del 7 de Julio de 1727. Ignóranse los términos de la sentencia que recayó en el juicio incoado. ó por sus fiadores. ó cuando la actuación estaba ya en curso. para enlazar la narración. es este un escollo bien difícil de salvar á menudo. como lo prevenían las leyes. Depositáronse sus restos mortales en la iglesia de la Compañía de Jesús. Como éste residía en Nicaragua. fecha en que recibió la noticia. continuándola desde aquel luctuoso suceso no se puede á veces. solicitó de esa Superioridad que diese el pase al título de justicia mayor y teniente de capitán general. indudablemente fueron éstas satisfechas por los herederos del pesquisado. : . pero si se deduje- ron responsabilidades pecuniarias. pues no siempre es posible encontrar los necesarios datos en nuestros archivos. la que á la sazón se componía del fiscal López y de los abogados Saavedra y Zaldívar.AMÉBICA CENTRAL 243 puestos en que estuvo aquí eoustituíclo. llamados como conjueces por Echévers. al sargento mayor don Pedro Martínez de Ugarrio. no dispensaba de ésta ni á los que hubiesen fallecido antes de darla. En 1733. dada la índole de los materiales de que se dispone y la amplitud que ciertos puntos reclaman. y hay que volver la vista atrás. El relato de lo que á esa provincia concierne fué interrumpido después de hablarse de la muerte de Poveda. La muerte del que había servido uno de los cargos sujetos á la residencia. el 27 del mismo mes. Dispúsolo así la Audiencia. el procurador de la Audiencia. don José de Luna. era inexorable á este respecto la justicia. era gobernador de Nicaragua don Bartolomé González Fitoria. abrazar en un mismo capítulo todo lo que pertenece al lapso que le está asignado. los oidores por él perseguidos. Para sustituir á Poveda. al refugiarse en lugar sagi-ado. primero de los años que abarca este capítulo.

Deseando ahoiTai*se dificultades. y se le amenaza con severos castigos en el easo de olvidar ó descuidar tales presen pciimes. Había allí gentes accesibles á las malas pasiones y fáciles de dejarse llevar por el arrollador impulso de la dañada índole.244 HISTORIA DE LA En el título se ordena al nombrailo {[Uv ponga en ciuietud y sosiego á la provincia. . como (A mismo lo dijo en un escríto presentado al capitán general d(^ (Guatemala. en Marzo de 1729. sucesor de Ugamo. que nada respeta y que por consiguiente. de la» copia» de realeH títu- — Archivo Colonial de Guatemala. pues contaba con muchos malquerientes. st? mostró tolemnte respecto <le las faltas cometidas por el tesorero Bethancourt. En el mes de Enero de 171^) se experimentaron en León desórdenes que acreditan el esi)íritu turbulento d(^ la plebe de aquella ciudad. ya en favor de la fe cristiana y de los aborígenes. que ya antes había estado en ese puesto. ya sobre la administración de justicia y otras materías. don Tomás Marcos Duque de Estrada. en re<*o!npensa de sus servicios. funcionario que llegó hasta en torjiecerle el ejercicio de lar autoridad su{)rema. aun cuando ponga en peligro la seguridad de las personas (•) los. ocuitíó en el corto tiempo (pie estuvo mandando en la provincia. se dio á Martínez de ügarrio. y se mencionan los servicios anterionnente prestados por él como corregidor de la villa y puerto del Realejo. justicia mayor del partido de Sébaco y juez de residencia en Costa Rica: cargos que sn])o cumplidamente desempeñar. (*) Nada esixícial. mientras proveía el rey en propiedad esa plaza. Trázansele ademáis diversas reglas de conducta. En tal virtud. c<»n Duque de Estrada. tomó posesión del gobierno de Nicai*agua en Mayo de 1728. Volumen relativo al año de 1727. no tiene obstáculo en burlarse de las leyes. á no ser las amenazas de los fililuisieros por el lado del Norte. el empleo de eontiidor provisioiuil de las cajas de Coniayagua. Reenijdazósele á mediados de J72S. pero en breve plazo.

AMÉRICA CENTRAL

2-1:5

y de las propiedades; y por desgracia, no sólo el populacho alimentaba el letal germen del desconcierto; también entre gentes al parecer educadas encontrábanse individuos en quienes estaban obscurecidas las nociones del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto: dígalo el asesinato del gobernador don Antonio de Poveda. Deben relatarse los sucesos de 1730, acaecidos cuando gobernaba Duque de Estrada, á quien, indudablemente, cabe en ellos cierto grado de culpabilidad, ya que, á ser más enérgico ese funcionario, el mal habría sido menos grave, ó no habría quizá llegado á sentirse. En tales excesos hay que reconocer como causa determinante, además de la desidia de Estrada, las influencias perturbadoras del cálido sol en las calenturientas cabezas y en el temperamento ardiente de masas que nada sabían de virtud, y que estaban avezadas á todo lo malo y dispuestas á lanzarse sin freno en el camino anchuroso del crimen. Don Juan Gómez Mayorga, alcalde de la Hermandad de León, capturó á principios del primer mes de aquel año,, á un cuatrero, y disi)uso enviarlo á la fortaleza de Granada al conducirlo la escolta á ese lugar, presentóse, espada en mano, un tío del preso, haciendo creer por su actitud, que trataba de matar á éste; pero lo que en realidad pretendía era libertarlo con tal estratagema, y lo consiguió, ayudándole algunos de los de la escolta indicada. Fugáronse el tío y el sobrino; y como los alcaldes ordinarios se empeñaran después en aprehenderlos, se confabularon los prófugos con sus deudos y con otros muchos individuos del populacho, resueltos todos á matar á los alcaldes. Uno de éstos, don José de Urbina, sabedor de los designios de aquella gente desalmada, iba de ronda en la noche del 18 del mismo mes, en compañía de hombres bien armados; encontróse en una estrecha calle con un grupo de personas de mala traza, y al acercarse á reconocerlas, fueron por ellas agredidos á pedradas él y los de su comitiva; recibió una herida en la cabeza el alcalde, y aunque sus acompañantes hicieron fuego con sus armas y se defendieron con las espadas, resistieron los amotinados; pe;

*J4Í)

HISTORIA DE LA

r<) al fin cedierou éstos al ímpetu de los vecinos ospañoU^s que llegaron en auxilio de la justicia. Quedauon heridos algunos de los defensores del orden y muchos de los conEscapáronse estos últimos, aunque más adelantrarios. te se <-apturó á tres, y se les remitió á la ciudad de (íuatemala, <*on la causa substanciada por el ah-aldc Urbina, para que la Audiencia los castigase con todo el rigor de

la ley. (*)

La segunda administración de Duque de Estrada no
tiempo que él hubiera deseado. En Abril de 1715») llegó á la ciudad de (tiuitemala, procedente de Madrid, el capitán don Bartolomé (ronzálcz Kitoria, uond)rado goberiuidor y teniente de cai>itán gcnci-al de la
se prolongó por el

provincia de Nicaragua, segiin título qutM'U el palacio del Pardo le expidió el rey desde el 12 de Marzo de 1728. Pañi obtenerlo dio mil pesí»s destinados á las urgencias de la monarquía, y antes de salir de Kspaña pr<'stó »•! jura-

mento ante

el

Consejo de Indias.

El almirante don Tonuis Marcos Duque de Kstrada, á quien, según lo expresado en el nombrandento del ca|)itán González Fítoria, venía éste á reemplazar, había cometido faltasen el ejercicio del cargo, y por ellas se le apai't*') del
de.sde Abril de 1727, «rontinuando suspenso iiasla de 1728, en que se le autorizó á de.sempe fiarlo nuevamente. Sabedor Duíjue tU* Estrada de la llegada del indicado sucesor, acudió á la Audií'Ucia, pidiemlo (jue no se conctidie.se el pase al título de Fitoria, mientras él, es decir, Estrada, no completara en el desempeño del (empleo el año durante el cual estuvo separado d(* su ejercicio. Al efecto alegaba <|Ue ya el capitán general de Guatemala ha))ía convenido en reservar para el juicio de residtiucia del mismo peticionario el (ronocimiento de las faltas que prestaron mérito á la suspensión. Largos trámites diéi'onse á la solicitud: ])ero fué é.sta. al fin, desestimada, y el ca[)itán

empleo

Mayo

(

)

Oazeta de (ioatemnln,

número correspondiente

al raes

de Febre-

ro de 1730.

AMÉRICA CENTRAL

247

don Bartolomé González
del cargo.
(*)

Fitoria admitido al

desempeño

«1 13

Hizo Fitoria sn entrada solemne en la eindad de León de Julio de 1730, y en la misma fecha se posesionó Lo recibieron con demostraciones de júbilo del gobierno. todas las clases sociales, y lo obsequiaron con corridas de toros y representaciones dramáticas, (f) Existía por aquel tiempo la alcaldía mayor de Nicoya, y no debe de haber sido muy escasa de ganancias para el individuo que la desempeñaba; compruébalo un solo dato: en Abril de 1731 designó el rey á don Sebastián de Vega para servirla, y según el título del nombramiento, donó previamente Vega al monarca mil doscientos pesos de ocho reales

de plata cada uno.

El período de cinco años, para el que fué designado, y aun algo más, estuvo gobernando en Nicaragua el capitán don Bartolomé González Fitoria, sin que su administración haya sido señalada por sucesos notables. En No-

viembre de 1735 vino á
cederle

la

ciudad de Guatemala, para su-

y tomarle la residencia de ley, el capitán don Antonio Ortiz. Los títulos en que se le confería el gobierno y cargo de juez pesquisidor se le expidieron en el real palacio de San Ildefonso, á 11 de Octubre de 1734. La Audiencia de Guatemala les concedió el pase; y es de creer que á fines de 1735 ó principios del subsiguiente año entrara en el ejercicio de sus funciones públicas.

en Nicaragua varios corregimientos; y Realejo, dependientes de la Audiencia y no del gobernador de la ¡írovincia. Este último y los tres corregidores recaudaban en. sus jurisdicciones respectivas los tributos de los aborígenes, según lo previno la cédula real de 21 de mayo de 1 737.
la sazón,

Había á

es á saber, los de Sébaco, Subtiaba

(*) Lihro copiador de reales títulos,

1729 y 1730.
(

que coiupreiide Archivo Colonial de Guateinala.
;il

los

años

dt

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)

(itiycfa di' (joiifintKilu. iiÚTiicrct forresjxnidicnt»'

mes dr Ap)st(

de

17;}().

24!^

HISTORIA DE LA

En ITiw iiiiui»» fii León el obispo ylv la dii'x-i'sis, tray Dionisio de Villavieencio, y sej?ún informe dirigido })or aqnel Cabildo eelesiástico al rey, dejó ese prelado en situación lamentable el palacio episcopal, por su descuido en repíirar con productos de la mitra los desperfectos que experimentaba el edificio. Además, en vez de practicar el prelado las visitas de la diócesis, encomendó las dos últimas á fray Francisco de Rivas, religioso comensal suyo; se manejó tan mal Rivas en el encariío (pie le fué liedlo, que en los autos instniídos por el Cabildo sobre el particular, resultáronle diferentes (*.argos; fué uno de éstos la ocultación d(»l producto de las indicadas visitas, no inchn'do en el inventano de espolio. No siendo, pues, justo (pie quedam damnificado el Cabildo, y sin las ne<'esarias reparaciones el palacio episcopal, pidió v\ mismo Cabildo al rey, que de lo que Rivas percibió en las dos últimas visitas y que estaba aún en manos di» éste, así como de lo que hubiese quedado del espolio dieho, se indemnizara á la iglesia catedml, y se repamra de los deterioros el jialaEl monarca, deseando ha<rer justicia, previno á la (íio. Audiencia de Guatemala, por cédula de 12 de Marzo de 17IÍ8, que procediese según derecho en el asuní<». Reducido espacio se concede j)or lo general en estas páginas á lo (jue con la provin<íia de San Salvador st» relaciona; vacío que s<>lo debe achaí^arse á la defi(*iencia de datos en los archivos; ]K)r otra ])arte, a(piellos pueblos pennanecían por lo común en sosiego, y por tanto, raras veces embargaban la atención de la autondad suprema. En Marzo de 1729 llegó á la ciudad de (luatemala, procedente de Madrid, el subteniente de gi'anaderos, caballero de la orden de Santiago, don Antonio (Tf>nzález Mani'ique, nombrado por el rey don Felipe V para desempeñar el cargo de alcalde mayor de la provincia indicada, en reemplazo de don José de Algarate, (íuyo período expira))a ya. Prestó el juramento antes de salir de España, ante el Consejo de Indias, y en el título de su investidura se facultó á la Audiencia para residenciarlo en su oportunidad.

)A

CENTRAL

La Audiencia que en Guatemala dio el pase al mencionado título, componíase entonces de los ministros Roxiesno, Gumendía, Fernández y Orozco; ya no figuraban en ese importante cuerpo los conjueces Saavedra y Zaldívar, que para integrarlo provisionalmente, llamó por manera arbitraria el capitán general señor de Echévers. Cabe aquí recordar que el rey declaró nulo todo lo que hizo la Audiencia intrusa; pero debe entenderse que esa nulidad sólo se refería á los autos sobre asesinato del bacchiller Orozco y robo de la plata, delitos de los cuales se ha hablado ya: no era posible, sin riesgo de introducir perturbaciones graves y lastimar grandes intereses, que el rey declarara de ningún valor todos los actos emanados de esa Audiencia, cuando estaban ya ejecutados sus fallos en los muchos asuntos en que había conocido. Las causas que determinaron al monarca á decretar esa nulidad no están
especificadas en la respectiva cédula; pero la apreciación

consecuencias á que conduciría el criterio contrabasta á establecer la solución que á este- respecto acaba de apuntarse. En Febrero de 1730 vino también desde España don Antonio Acárela y Moreno, nombrado por el rey, en Octubre de 1728, alcalde mayor de Chiapa. Llenadas las ritualidades de ley, dio la Audiencia el pase al título, y .aquel funcionario se encaminó á Ciudad Real. Llegó á ese lugar el 12 de Abril; se posesionó de su cargo, y fueron á felicitarle el señor obispo de la diócesis, ambos (*) -Cabildos y los vecinos notables. Es de presumir que después de Várela estuvo en el mando de aquella provincia don Gabriel de Laguna, pues en 1787 se designó para el mismo empleo á don Miguel Fernando Romero, por muerte del dicho señor Laguna, según lo expresado en el título que á Romero fué extendido. Corresponde ya exponer lo que en Costa Rica pasaba. El capitán don Baltasar Francisco de Yalderrama, suce-

de

las

lio,

{*)
18

(iiiz'td <h- (¡(xdi'iiinltt.

iiúiiuTo (U4

mes do Abril de

17.S0.

250

HISTORIA DE LA

sor del beuéfico don Diego de la

Haya Fernández, comen-

zó á ejercer allí el gobierno en Mayo de 1727; desde Noviembre de 1724 liabíale designad(> para oso ]>nosto o]

monarca.
el lector lo recordará, estaba Costa Rica agobiapobreza desde años atrás, y debíase esto, entre otros motiví)s, á la jirobibición de traficar por los i)nertos^ determinada por miedo á los piratas; p(M-<> on 17.'^ comenzaron á mejorar de condición aipiellos babitantes al rehabilitare el puerto de Caldem para el comercio de cabotaje con los demás del Sur del reino de Guatemala y ron los del Sur también del virreinato de Nueva España; medida re<damada urgentemente por las necesidades de la pro-

Como
la

da por

vincia.

Destinado ¡carecía ValdeiTama á ser, como otros dti aquellos goV)ernadores, el blanco de las exigencias del clero; tantos fueron los obstáculos con i\\\v éste se propuso

Le hostilizaron despiadaílamente los fraiatormentarlo. de vanos pueblos, con motivo del nombramiento que hizo de un teniente de gobernador. Hubo algo más: en 17154 acusaron los vecinos de Heredia, por ciertas faltas, al páiTo<M) de Barba; y como
les

Santo Oficio de Cartago j)rocediese enérgicanioiito n l.i contra aquél, instruyendo autos y (íncemindolo cárcel de la niisnuí Inquisirión, el obisiM> de Nicaragua, que lo supo, previno á Valderrama «jue se valiese de la fuerza para libertar del encieiTo al páiToco. No condescendió el golHM'uador, porque no era aireglado á derecho lo que de él se solií'itaba; y ante esa negativa, el obispo, no sólo lanzó excomunión contra ese funcáonacio, sino que declaró á la provincia en entredi(!ho, sembrando la alanna entre los habitantes. Apenas puede creerse que á tales demasías s(í entregase el ])relado; pero no hay que
el
.

extrañarlo: era éste el .señor Villavicencio, cuyos ilegales

procederes conoce ya el lector por lo que atras queda dicho. Felizmente, la Audiencia de Guatemala, informada de los escándalos, ordenó al indiscreto jefe de la (lióc(;sis de Nicaragua, de la que Costa Rica formaba pai-te, (jue

AMÉRICA CENTRAL
volviese sobre sus pasos levantando la

251

excomunión y

el

entredicho.

El infortunado Valderrama, víctima de las tendencias absorbentes de los que no tenían embarazo en provocar conflictos fecundos en males para el país, fué sustituido en la gobernación (Abril de 1736) por el teniente coronel don Antonio Vázquez de la Quadra, nombrado al efecto por el monarca desde fines de 1733.

Vázquez como un relámpago por gubernamentales de Costa Rica: murió en Cartago á fines de Junio del mismo año (1736), cuando apenas comenzaba á estudiar la situación de la provincia y á ejercer en ella el poder que por el monarca le fué conferido, y que tenía por objeto la protección de los intereses colocados bajo su salvaguardia. Fueron así á hundirse y marchitarse en el sepulcro las ilusiones que acariciaba sobre el progreso que en esos pueblos intentaba promover.

Por

desgracia, pasó

las esferas

Al saber el capitán general de Guatemala el fallecimiento de Vázquez, nombró para reemplazarle, de provisional manera (Septiembre del mismo año), al sargento mayor don Francisco Carrandi y Menán, que ya había servido al rey en esta parte de América, como corregidor
de Sonsonate.

Lamentaba el nuevo gobernador la triste suerte que cabía á los aborígenes, y puso empeño en favorecerlos, indicando á la Audiencia lo que estimaba adecuado á la conservación y adelanto de esa pobre raza; pero no parece que sus gestiones produjesen fruto alguno.
Por mandato que del gobierno central recibió, tuvo que hacer un viaje, en tierras de su jurisdicción (1736), con el fin de buscar en Matina un sitio idóneo para cons-

un baluarte calculado para rechazar á los mosquitos, poniendo á cubierto de sus hostilidades el Valle y puntos
truir

inmediatos.

Con los necesarios elementos de gente y víveres saHó de Cartago para ejecutar lo que se le ordenaba, no retrayéndole del deber lo copioso de las lluvias, ni lo intransitable

Había ya servido ést«'. <M>n detalles sobre divei*sos puntos de imp<»rtancia. . el <|ue. que se le confiere ese nuevo em]»leo por haber terminado su ])eríodo el sargento mayor don F^rancisco de CaiTandi }' Menán. y dio de ello cuenta á la Superioridad. haba. además. el ca- general de <iuatemala destituyó á Canandi jjor consecuencia de queja que contra éste inten)uso uno de los Debe de haber sido así. anhelando hacer ese beneficio á (N>sta Rica. fué quien. reenqilazándole don Francisco de 01ae(?hea. el bienestar de la provincia. leal y honrosamente. Exploró aquellos lugares para fijar el sitio en que eonviniera levantar el fuerte. aunrpie ])árrocos de la ])rovincia. Pasó. lo hace ver así el título que el capitán general le extendió al nombrarle para Costa Rica.A de los caminos. fué relevado del cargo en 17ltO. El sueldo que se le asignó era la mitad de] (pu* llf'\Mbaíi los irobri'uadoi'cs tusiasta por propietarios. pero tuvo <»1 <lesagi'ado de no en<*ontrar lo (jue buscaba. el (|Ue se expresa. del río bía . ]»rotectoi* de los aborígenes y enviaje. en el título del nombramiento sólo se manifieste que el relevo se hace por haber cumplido su período. El GuayalK). en el informe ])or él dirigido Este al capitán general don Pedro de Rivera y Villalón.dado á (*arran<li las instrucciones necesarias para el por desgracia. MMiitero Barraiití's. I. vu los (jiu» él y su (M»initi\a tciidríaii ((ue experimentar verdadei-as penalidades. Santiago. por Ujarraz. resultó (»sténl <»n cuanto al objeto principal <|Ue por su medio se quiso obtener.'2-)'2 HI8TOHÍA l»l. Matina. el gobierno de Soconuzí'o. Según l)itán el historiador señor Montero Bailantes. y ei. Turrial La Laguna y Caj)ira. Después de darse algún descanso ])rosignieron la marclia hasta la desembocadui-a del río. sucesivamente. y allí se alojó Cairandi en la casa de la hacienda del saigentf) mayor don Tomás Muñoz de la Trinidad. (*) C'arrandi y Menán. por las (pie él y los suyos caminaron Llegaron á entre arl)olado es])eso y en suelo pantanoso. liasta las márgenes Reventazón.

dos mil ducados de plata. pero al tratarse de dar posesión del obispado. vecino de la ciudad de Guatemala. en Noviembre de 1786. de la jurisdicción de la ciudad de Esparza. sionar á los obispos en la ciudad de Guatemala. se le llama teniente coronel. Facultó á la Audiencia de Guatemala para tomar al nombrado el juramento de ley y posesionarlo del empleo. eran en aquellos tiempos las que surgían de las precedenEn los actos que se celebraban para recibir y posecias. ante el teniente de gobernador de ese lugar. al empleo ó al grado de teniente coronel. nombró para proveer aquel gobierno (cédula del 22 de Junio de 17)Í8) al capitán de infantería don Juan Gemniir y en Lleonart. para que pidiese el indicado pase. y en ese lapso promoviósele. lo mismo que en el poder que el 16 de Enero del mismo año otorgó Gemmir en el Valle de Landeclio. que estaba de guarnición la ciudad de la Habana. dispuso que don Francisco de Olaechea. pero en la solicitud elevadaá la Audiencia el -t de Marzo de 1 740. Año y medio había corrido desde que en España se le nombró gobernador.AMÉRICA t'ENTKAL 25:> Cuando el rey tuvo noticia del falleeiniiento del teniente coronel don Antonio Vázquez de la Quadra. facultando á don Félix Elias y Zaldívar. sin duda. existía la añeja práctica de que los dos alcaldes ordinarios se colocasen en el coro de la iglesia catedral.fecundas en irritantes conñictos para la autoridad civil y para la eclesiástica. lo posesionara del cargo y le recibiese el juramento. como apo- . Tratamiento de capitán de infantería es el que á Gemmir se da en el real despacho. desde el día de la posesión y como salario. ocupando en él las sillas del deán y arcediano. natural de Cataluña. para recabar el pase. Al reconocerla Audiencia á don Juan Gennnir y Lleonart en el carácter público de que estaba investido. que gobernaba en Costa Rica á la sazón. y á los oficiales de la Real Hacienda de León de Nicaragua previno que le pagaran (tada año. Cuestiones tan amargas como. al chantre doctor don Manuel Falla.

254 HISTORIA DE LA derado del obispo electo. y i)ara poderla nombró la Audien<'ia nuevos al<. paia que lo (jiie en él luciese que se les desagi-aviase y ])a]-a . acto en el cual no se concedieron á los alcaldes por el Cabildo *»clesiástico los asientos que debían ocupar. escribieron al monarca. C'oncluído éste. previno el presidente de ese alto cuerpo á los alcaldes y demás ca])itulare8 que concumesen en forma de (-abildo. con vista délo celebrar los cual fueron absueltos los capitulares y restablecidos en sus cargos y bonores. defendió éste sus derecbos. pero la Audiencia reprodujo sus mandatos. que asistieron al a<'to indicado. y se les declaró incui'sos en la multa. sancionándolos <íon fuerte multa |»ecuniaria. las que fueron |>or ellos entregadas al al<'aide <le la cárc(*l. lo (pie babía sido objeto de protesta por parte de los mismos alcaldes. ft-ay Pedro Pardo de Fi^ueroa. y el día señalado para la festividad. como se bacía en las funciones de tabla y como se babía practicado al j)osesionarse de la mitra el obispo antecesor don Juan Gómez de Parada. Ocuitíó tan gi-av»* incidente v\ «lía iiiisnio de la posepoco antes de <iue ésta se efectuara. gundo cori'espoiidía. Pretendían los oidores que se» efe<'tuara la posesión del señor Pai'do de Figueroa como se bizo respecto del señor (bnncz de Pamda.aldes y regidores. privándoseles de sus oficios. estando invitada la Audiencia en forma de Tril)unal. solicitó del Cabildo eclesiástico el secular (|iie se sostuviese la costinnbre. en la que se dispuso «Miccrrarlos por la desobediencia <|ue se les a<^hacaba. acudieron loj concejales al presidente de la Audiencia. los nuevos ca¡)itulares. eomo fuero y Negándose á privileíxii» (pie al se- ello el eclesiástico. sión. y no <jueriendo consentirlo el Cabildo secular. el Cabildo eclesiástico y los prelados délas comunidades monásti<*as manifestaron á la Audiencia los motivos que tuvo el Ayuntamiento para solicitar que se le guardasen sus j>reiTogativas. Resistiéronse los capitulares. fundándolos debidamente. y despojándoscdes de las insignias y aimas. Mas como sobre ellos pesara la nota de desobedientes. sin conseguir lo que deseaban.

previno el rey (por cédula de 12 de Noviembre de 17)37) que la Audiencia oyese al Cal)ildo secular. y mandó que se guardara inviolablemente á los alcaldes ordinarios de la ciudad capital la antigua costumbre sobre asientos en el coro de la iglesia. no tuvieron ánimo de incurrir en desobediencia. declaró el rey que se había excedido la Audiencia al asistir á la posesión del señor Pardo. trató la Audiencia de llegar á mi acomodamiento amistoso. ocuiTieron estas desavenencias por causa de la posesión del obispo señor Pardo de Figueroa. El capitán general procuró desde el principio. sobrevinieron designes otras parecidas. por lo que el dicho presidente. Los capitulares. Como se ve. con menosprecio del real patronato. según el oficio del presidente al monarca. y su ejemi)lo fué seguido por los oidoros. de antiguas prácticas y aun de lo que la urbanidad prescribe. pero no apartándose de empeño tan absurdo el prelado. remitiendo los autos al Consejil de Indias. que no tuvo escrúpulo en promover ese prelado. adverso este último al Cabildo secular. Desde que llegó á la ciudad capital en Septiembre de 1787. pues sólo debía hacerlo á las funciones de tabla. se mostró poco dispuesto á guardar las debidas consideraciones á la Audiencia. poniéndose término así á la excitación que por causa de tales controversias se había producido en el público. Por desgracia.) po inmemorial los privilegios que desde tiemcorrespondían.AMERICA CENTRAL sucesivo se les 2o. Con vista de ese informe y de los enviados á España por la Audiencia y por el Cabildo eclesiástico. al favor de una junta celebrada en . señor de Rivera y Villalón. y en sus representaciones se limitaron á sostener sus derechos. hubo de procederse contra ellos. disimular irregularidades tan extrañas. y el presidente deja misma Aules guardaran diencia informó al soberano sobre lo acaecido. los consideraba libres de toda culpa. expresando que el dicho presidente y los oidores concurrieron á la posesión del obispo por súplica del apoderado de éste: que como los capitulares se les ma en que se mandaba empeñaran en no asistir en la forhacerlo. En tal virtud.

que el oidor «lecano pidió al presidente que lo i^eeogiese. en funciones eclesiásticas y aun en ban(pu^tes en el pabu'io del mismo obispo. lejos de enucndrar la fónnula de avenimiento que se buscaba. oidores tnitaron. oidores y cuerpo municipal. recordando al obispo y á la Audiencia sus respectivos deberes. uno y otra babían inciuTÍdo en faltas. de salvar obstáculos en obsequio de la armonía. estuvieron allí presentes los oidores. y se exbibió por mod<» nniy triste al obedecer á los impulEl cai)itán j^eneral y los sos de su vanidoso carácter. ofició la Audiencia al monarca en Julio de 17ií8. y como el vecindario se manifestase dis^usta<lo. sólo por baber manifestado ese cueii)o al obispo que encontraba extraña la conducta de éste. los^ individuos del Cabildo eclesiástico. ya (pie. Además de ese manda- y del obispo. eon lo (pie ipiedó disuelta la junta.nita- . evidentemente.2ó(j HlSTOlilA DE LA casa del tario mismo (•aj)itán jíeiuTal. reagravó las dificultades. rey quiso zanjar la De Pnr<lo discreto califica el bistoriador J narros al señor (h^ Fiirn»'V'»M. se. los maestros de ceremonias y los escnbanos de Cámara: pero lejos de jhímIii'•ir ese recnrs\i el resultado apetecido.. y el rey expitlió cédula en Aranjuez. el monarca culpó también á la Audiencia. No brillaba en él esa modestia inseparable del buen sacerdote y <lel dijínatario eclesiástico. Vei*saban las cuestiones sobre el nial comportamiento del jefe de la diócesis ])ara con el pi'esidente. porque el obisjx) bizo leer allí un ])apel tan denigrante jiara la autoridad lai<-a.ún el soberano. :'^'-ibnv»'*Tid<>]»' íidcnins imíi-ms l«'\. alinu'Utaba anim<)s¡<la<l la autoridad laica. y sin embargo. bacia Concluye á los oidores la el cédula encareciendo al capitán general y respeto con que deben tratar á los minis- tros del catolicismo. con bidalgo empeño y exí'esiva tolerancia. advertencia que pone de el relievci el escaso espíritu de justicia cop que cuestión suscitada. á 7 lie Mayo d<! 174(). aunqiH* de nuis íírave carácter las del señor Pardo de Fijfiiei*"» Este último.

sino institutos para recibir á las que. No en todas las fases de la vida pviblica del prelado guatemalteco ha de aparecer en último ténnino el triunfo de la intriga ó de la vanidad sobre la justicia ó la conveniencia: que no faltan actos que lo recomienden. al favor de su beneplácito para que se admitiese á la Moran en el establecimiento indicado. por desgracia. y si á veces percibe feas manchas en ciertos individuos. . se decidió á escribir al monarca. y le dijo que no eran presidios para castigo de delincuentes los monasterios. buscaban allí el camino del bien. cómplice en el asesinato de su marido Francisco Solís. abona su comportamiento.AMERICA CENTRAL (las: 2o < pero en las eontieiidas con el poder civil no parece adornaran dotes tan apveciables. y dirigió á aquel ti'ibunal un extrañamiento por el fallo dad(j en lo relativo á Tomasa Moran. que por delitos del fuero común no volviese á condenar á mujeres de la clase indicada á ser recluidas en monasterios. pues para ese fin estaban las cárceles. en lo que á cierto punto de penalidad concierne. no es raro que otras veces encuentre á estos mismos despidiendo algún rayo de luz por hechos <ine le meritorios. El jefe de la diócesis. 171^8 dirigi(') al monarca para desterrar corruptelas introducidas. pero considerando los males que se seguían de encerrar en esas casas á las mujeres depravadas. por repugnante que sea el papel que tuvo la mala suerte de haLa carta que en cer en sus relaciones con el poder civil. libres de odiosos lunares. señor Pardo de Figiieroa. tenía que facilitar el cumplimiento del castigo. En grado de apelación condenó la Audiencia de Guatemala á diez años de encierro en un monasterio á Tomasa Moran. vos va presentándosele en toda su plenitud la verdad que aúllela desentrañav. Es deber del historiador trazar todas las líneas destinadas á reproducir á las personalidades sujetas á su iniAl sacudir el polvo de los^viejos archiparcial examen. que con su aliento impuro podían envenenar le atmósfera del claustro. Produjo su efecto esa carta: en cédula de 1739 ordenó don Felipe Y á la Audiencia.

hasta tanInstruido del procedito que el rey aj)robara lo hecho. eon dictamen del oidor tiscal. fentlo el rey la alcaldía mayor de Esmintla y (ína/acapán á don Benito de Barcia. y sólo pudo mantenerse al (ralor del esti'echo enlace entiv ambas potestades. la reclusión de mujeres nudas en institutos monásticos. penetrando en el misterio de lo i\\\v ná<*e. sobre el particular.» <l»']»ió . por el período asignado á Barcia y ron la siástica dirigía la autoridad civil. pues. por él enviada al beaterío de Sonsonatí'. ó ronHnnado.puest4»<jue estaba vigíente desdr nniy atrás. ])ara que allí expiase los esí'ándalos <le su ilíi'ito trato con el abogado don Antonio de Avila y (¿niñones. por el pre<lominio de la religión en la inlancia del derecbo. en tiempo de Felipe V.se éste imposibilitado de servirla.se i>o.sobre este punto una regla general. en los í'onsejos <le la corona. manifestó (cédula del 1') de Agosto de 17)i9) que carecía de facultad Bai-cia pai-a posesionarse del cai'LT*» p<>r ni»'dio <!' a]»od«M-?id<»: <|n'* 1. en buena ley. sin diula. <|Ue únicamente se explican. Hay ideas jurídicas.-n-'i. á la mente del (jue lea este dispuesto en caso análogo. Kn materia de sustituciones de empleos ocurrió por aquel tiempo un caso que debe conocerse. Diferente ci-iterio dominaba ya. mientras que <lon Carlos II la babía consentido. de las mitad del sneldo correspondiente á este iiltimo.sesionara del cargo. proliil)ió éste.'¿. en orden á Nicolasa de Guzmán. investigar el espíritu creador de las instituciimes. con caráí'ter de alcalde mayor interin<>.sidente de ese alta cuer|>o hizo.» \ ii-li. í'onviene. el nond)ramiento de Crespo.)S HLSTOlilA DE LA Esa librcj. y dio poder desde Méjico á don Alonso Crespo para «pie en su munbre . ballába. Concedió la Audiencia d<* Uuatemala el pase al título. porque vino á Había conestablecer . miento el monarca. jkh* el último rey de la casa de Austria. y siguiendo la buella (pie deja al través de los siglos.^a // pina iiu si' aplicaba sino por rue/fo eucrm/n^ (|ue á la autoridad e<de- Surgió bajo el intlujo tendencias teocráticas. en Mayo de 1G87. lo (HMhila^rat*. y el pre. en s<Mitir de un sabio. Cabe advertir 4*édula ú <»ficio de t|Ui' f.

declarar vacante el empleo. por tributos recaudados en plazos cumplidos. como si en la atmósfera oficial hubiese algo capaz de aimblar los entendimientos y trastornar las ideas morales. Castigábase al mal funcionario. si no procuraban la reintegración indicada. y al retirarse para servir empleo análogo en Tehuantepeque. pero se recompensaba al bueno. Don José Antonio Izquierdo estuvo como alcalde mayor de Escuintla y Guazacapán. en vez de proceder contra el deudor y los fiadores. estaba contemporizando con él y admitiendo los trámites que ilegalmente proponía. Este desaprobó así lo hecbo. Para comprobar las decepciones á menudo experimentadas en lo administrativo parece calculado lo que en aquel tiempo pasó en Guatemala. por el aspirante una suma de dinero para las necesidades de la corona. La Audiencia. y corrido ese tériiiiuo sin que lo efectuase. frecuentemente. En cuanto á la residencia. participándolo al Consejo de Cámara de Indias.AMÉRICA CENTRAL fijarle 259 un razonable plazo para que lo ejecutara por sí. si no conocimientos especiales y técnicos. no sólo no dio la residencia ordenada por la ley. Aunque i)ara alcanzar cargos públicos en América se daba. ciertas condiciones de capacidad y certificados de honradez. Correlación evidente existe entre las penas y los premios. ¿que garantía para el buen servicio podían ofrecer las sustituciones hechas por los nombrados f De ahí la cédula librada por el monarca para no consentirlas por manera discrecional. y si á pesar de precaución tan útil burlaban á veces los elegidos la confianza del soberano. dispuso (pie aquél la diese en el más breve plazo posible. y se fortalecía así el estímulo para aspirar . y previno que en oportunidades análogas se ajustaran la Audiencia y el capitán general á lo que en tal sentido quiso resolver. para que por ese conducto lo proveyese el mismo rey. sino que quedó adeudando al fisco cerca de sesenta mil pesos. reprendiéndole y amenazándole con obligar á sus ministros al pago de la deuda de Izquierdo. y dirigió á ese alto tribunal una cédula (1739). exigíanse también en los agraciados. Súpolo el monarca.

A v\\ la canvra y á la jul>ilari(ni |n*i'srrita ]M)r por otra parte. sin endmrgo. se daba un subLocompniel)a lo (pie se dispuso al fasidio á su familia.Hpíritu í\v adelanto de la época actual ha sabido mantener «'onio elementos útiles. se otorgó á su liija la referida merced. al período <pie esta liarte del relato abraza. y como muriese sin dejar re(•ursos á su hija. pero pertenei-e á atpiella centuria (1714). Siempre hay que bu. premió el rey la integridad y buenos servicios del oidor y cateíh'ático señalando á la huérfana una pensión de (piinientos |h\sos anuales. y viene á cuento como corolano de lo que se ha á los ascensos la ley.2()0 Hif^l()lüA i»i: i. al morir el (pie había (lest'm}HM"ia(l(> con lealtad y por cierto tiempo un cargo. lo relativo al oidor Aniézquita no <*orres|)onde por manera exacta. to <'omo el nada tan c(»nforme con la idea de lo juspivmio que se da por su honroso com))orta- tuiento á los funcionarios dignos. Conviene recordar que Aniézquita fué de los que nu'is ayudaron á promover las perturbaciones producidas por el intruso gobierno d<' la Madriz. . Sirvió éste por espacio de veinticinco años en la Audiencia y en la cátedra de leyes. En el orilen cronológico. compensadtis por largos años de ilustradas tareas.stit liciones que el e. por lo demá. olvidándose esas faltas.s. llecimiento del Iji<-enciado <lon Bartolomé de Amézipiita. atirmado.sear en las minas del ])asad(> la miz de in.

— Consideraciones mateña y sobre nombramientos de sobre esa cédula. — Cédula á este propósito y sus del difunto capitán general señor fundamentos.— CAPITULO XIV SUMARIO Indieatñones sobre la dmsión territorial ^el reino de Guatemala. — Cómo fueron acogidos por los intereses fiscales. — Las Males que ocasionaban á los aborígenes. le nir á ejercer sus birle. — Preparativos del Ayuntamiento para al fin el reci- sobre el impoi'tantt' ])apel (¡uc en aíjucl tiempo rcprc- . — Contestación del sol^erano. — Embargo de los Echévers y de varios empleados de hacienda. — Lo que capitán general señor Villalón dispuso sobre gastos del real erario.^ lle. cofradías. — — y — — (iastos indel)idos. — Conla la rey so])re corregimientos en ferencias del capitán general. los oidores y oficiales reales. á propósito de ciertas eireunseripeiones adiniíiistrativas. — Responsabilidad de los empleados que los ordenaban ó consentían. Fundamentos que adujo en el informe elevado al monarca. -Habitantes de éste.— Intervención del cuerpo municipal de la ciuda<l de Guatemala para que el señor Villalón se conservara en el mando. l)icnes el le el el el él el rey esos pasos. — Restablecimiento que fuer<m dirigidos por mismo capitán general hizo de una escuela. — La —Pueblos de centralización y sus causas.Diferentes atribuciones de la Audiencia y de funcionarios admi- — nistrativos. tributos.Detalles sobre justicia. de esas asociaciones. -Cédula real sobre la gidores de la ciudad capital. el Valle. — Aplausos que Ayuntamiento. -Real providencia sobre matrimoEl Consejo de Indias nios de altos funcionarios y de los hijos de éstos. etc. sobre el asunConsulta dirigida por la Audiencia Oposición del Ayuntamiento. to. — Prematuros pasos que dio Títulos por para venir á posesionarse de los cargos. El Corregimiento del VaEmpeño del capitán general por e%átar (jue constaba. — Designación de don Tomás gobierno de Uuatemala — de Rivera y Santa Cruz para desempeñar invocados para obtenerlo. — Ejelos alcaldes de ciudad capital ejercían según Uaccta de Cruatemala. Ejemplos sobre lo que en Nicaragua y otras provincias pasaba respecto de varios partidos. — — Lo — Ventajas de (jue ])ropuso al lo proi)uest(). — — embarazos á la acción gul)ernativa en esa parte del territorio. Nueva solicitud de Santa Cruz. — Digresión — — Facultad que dio monarca para veempleos. — Cartas — del ol)ispo y de los provinciales de varias órdenes re- religiosas. . Correctivo acordado por real cédula. — Crecido niiniero C<miportamiento del clero secular y regular. — al monarca. cutoria relativa al golíierno cjue en el Valle. .

La circunscniM'pm íuinmnstniTiva lijiiníuta |»arti<lo. Júbilo con «pie fué reeihido. sujetos á autoridades to d(»pendían del Superior . .Mala — fortuna (pie allá — II(mroM> re<íuerdo (pie men^ee señor Kcln-vers. respecto á Teguí'ijíalpa. «le la ílicha ac- Buen noni- la «-oní-edió al señor Santa Cruz paní (pie tuvie. el — . niertáo.s. á funcionarios de más categoría que los tenientes. -Nuevíw ¡rnaos dados más adelante para realizarla. tiaba. le eu|Mi. y para no aducir nuis testimonios. hubo varios partidos.—^Su partida.Fíunento de las minas al favor de la <%)mpañia indicada. — Kiivío del e\|N>dieiite á Madrid. Im|Mtrtancia de la Compañía de Comercio. el corrc«r¡ini<.262 HISTORL\ DE LA (U'l sentalmn las munici])alidades. según sesión nuevo capitán jronenil. Cabe. La importan (ña especial de esas secciones fué sin duda la «-ausa fjue mo\nó al rey á reservar su régimen á corregidores ó alcaldes mayores. ta. Abatinuento del c<» pnísidentes no letnwlos y Uis asuntos judiciales.— Facilidades (pje el iniciador pensaba «pie ('-sta encio clandestino.ó (!<» un funciotmi'iu denominado teniont<% y em la base de la división territorial del reino de Guatemala. Compañía eiuMUitiV» en — — — subscriptas. pimta. comer— Dificultades procedeny exterior. tnifico int(*rior (rontrarííi. l>re «pie sol>re ese puntt) — Lo que deU* — Juicio de residencia del señor Villalón. la po- — l)ili^en<'ias previas á — el acta levantada por el escri- bano de Cámara. acontecía otro tanto en Honduras. Acciones la idea. (!«• un alcaldt' mayor. — — — Los Menu»riaK ])ublicmlas por tes del transp(j|rte este. sujetos. es decir. en la provincia de San Salvadoi'. de frutos y nu'rcaderias por los caminos de tierra. tales «romo el de Hul)- que de un modo iniíUMliaGobierno y eran por él vigilados.— Kl espíritu de a. Ne<*eHÍdiMl de real licencia. re<'ordar (|ue bij^raeia. algunos Aband(»no de (*ub¡ldo abierto. proyectada por el señor Kclu''vers. supo dejar en — Facultad que Audiencia ««nt'rse el país. — Su capital y — Hnsanch(> (pie alcan/arían sus <»|M>racion«>s. . — Datos sobre navegaci('>n. . — liamos I'atriNMuio (pie la oíros deta- d(> ri(piexa.s(M'iaci('>n.nto de Sonsonate.Llegada presidente de la Aiidieneia y goln^rnaílor.sí' vi>to en nuiteriiis de justicia. vertante. no obsno en tcxla la superfi<'ie del territorio que j^eoí^ráticamente <*oiTes|)ondía á cada |>rovin<'ia. ejercía el respectivo jjolHM'nador el mando: en Nicaragua. (M-a un partido análogo á aípiéllos. Idea (pie \mrñ alentarlo eon(!Íbi(') don Fernando de Eclu''vei-s.— lles. etc. estaha á car^^o i\v un <M)iTi*ífi<!(>!*. Plan ideado para esta s(MMedHd. Onerosos impuestos.

no siéndoles posible hacerlo por modo cmnplido. ya por el crecido número de aborígenes que los habitaban y que. No era uniforme la división territorial. Pero donde resaltaba más la desigualdad era en el '' Corregimiento del Valle. San Martín. no porque estos países encerraran gérmenes de disgregación funesta. el gobierno en esa vasta circunscripción. lejos de sufrir embarazos en esas poblaciones. entre tributarios de ambos sexos. y á las autoridades administrativas se otorgaban también atribuciones judiciales. dirigió al rey." comprensivo de pueblos de aborígenes en su mayor parte." En 1740. La Audiencia actuaba tribunal de justicia y á veces intervenía en asuntos de jíobierno. Petapa y otros muchos. La centralización dominaba en todos conceptos. en esa cifra no estaban comprendidos los reservados. unidad i)rovineial. vino de España una cédula motivada por representaciones hechas sobre ese punto al rey. desde la conquista y con menoscabo del buen servicio.AMÉRICA CENTRAL 268 Xo como había. un detallado informe. año con el cual se inicia este capítulo. y los alcaldes ordinarios de ésta ejercían alternativamente. El capitán general don Pedro de Rivera y Villalón. como Chimaltenango. en 1737. sino porque se pensaba garantizar mejor así la marcha administrativa y ])roteger los intereses generales. ascendían á cuarenta y un mil cuatrocientos trece. En él reseñaba los inconvenientes que se seguían de que los alcaldes ordinarios de la ciudad administraran justicia criminal y civil en los setenta y dos pueblos del Valle. Amatitlán. Tecpán. ni se conocía la di- visión de los poderes públicos. y eso por las diferentes necesidades que se experimentaban y que había que satisfacer. ni los muchachos de aquella . queriendo que la esfera común de la acción gubernativa. y que es del caso especificar con sus antecedentes respectivos. sospecha que sería absurda. denominándose en tal virtud "Corregidores del Valle. ya i^or la distancia entre unos pueblos y otros. estaba su centro en la ciudad capital. pues. obedeciese á más razonable método.

ni los laridades (»n el colu'o (>bs(>rvadas.:2ÍÍ4 HISTORIA DE LA dueños de las haTantos pobladores eran nn obstáculo. (pie era la pena «pie se les aplicaba. pero no se percibía la suma ínt(»gi*a por las iiT(»giiciendas. previno el rey «pie el presidente y ministros de la Audiencia conferenciaran con los oficiales reales sobre lo que conviniera hacer. montaba á cincuenta y tres mil treinta y tres ])es()s y cuatro nuiles. ganaría la administración d»» jiistiriM. según la Gaceta de Enero de 1730. raza. de los Amatitanes y Sacate] MMpi(»z. y fuente copiosa de homicidios. que se encomendaría al alcalde ordinario. valíanse de l(>s alcaldes de los indios. nacido de la misma causa. llamándolos para que enteraran lo que hubiAsen colectado. el atraso en la recaudación de los tributos. Propuso.iíada entre los indígenes. ni los llamados ladinos. se le diera noticia de todo por manera detallada. (»xigían por segunda vez la capita<'ión á los (pie ya hi hal)íaii cubierto. Por ejecutoria ganada el año de 1G78 poseían formalmente los alcaldes de la ciudad de Guatemala el dcr(?cho de conservar el carácter de CoiTegidores del \'alle. y eso j)or<|Ue. nuiy j)r()])a. y «nbraríanse íntegramente los tributos. con daño para los aborígenes (pie los hal)ían satisfecho. con veint(» puel)los. En mérito de lo expuesto. segiin el ea])itán jíeneral. componíase de setenta . de turno. Experimentábase además. hurtos y otros excesos. temerosos del encarcelamiento. de (Miimaltenango. c(»n diez y ocho. El producto anual de esa contribuciíUi en el Valle. y éste. con los treinta y (aiatro pueblos y bairios restantes. de la ciudad de Guatemala. el capitán general (pie de los setenta y dos pueblos se formaran tres eoiTegimientos: uno. en tal virtud. y el tercero. y que. quedaban así rezagos sin llagarse. Disminuiría de esa suerte el t^ravamen que pesaba sobre los alcaldes y oficiales ivales de la capital. i)ara q\w el alcalde de turno pudiese aplicar eficaz remedio á la embriajjuez. encontrándose aquélla á cargo de los oficiales reales. porque los dichos alcaldes. y no pudiendo éstos ir á recogerlos. formalizándose instrumentos justifiííativos. otro.

los atrasos que en materia de reales tributos se sufrían por falta de personas para recaudarlos. como lo acreditaba la dificultad de corregir los excesos y malas costumbres de sus habitantes. pues.AMÉRICA CENTRAL 265 lili pueblos. el iiltimo Diccionario de la que se 19 . que pagaban los solteros y viudos. eran también muchas las familias de raza española que en el Valle moraban." Para dar lleno á lo ordenado por el monarca. ó La Ermita. indicando que. dirigió la Audiencia una carta al rey (Julio 15 de 1739). distancias entre la capital y los diferentes pueblos lo probable es que fuesen cálculos más ó menos aproximados^ y en todo caso. ó sea de 15 al grado. ya que entre la ciudad capital. y reprodujo los motivos por él invocados anteriormente á ese respecto. Acordó la Audiencia que se consultara al rey. en apoyo de su parecer. (*) habíanse siempre excusado los alcaldes de eni- y (*) No hay seguridad de que estuviesen formalmente medidas las . i)ueblos del Valle de que se trata. expuso el Ayuntanecesarias. el capitán general. y Santa Rosa. En tal virtud. si pudiera decirse que la eínpleada entonces constaba de 7. sosteniendo la división de los tres corregimientos. no sería la de quince mil pies. los oidores y oficiales reales de la ciudad de Guatemala. hay más de nueve leguas. que. el reino de Guatemala abrazaba " un ámbito de quinientas leguas. y se fundaba en que no podía el alcalde corregidor administrar justicia en el Valle. calculando que no se encontrarían personas imparciales que pudieran informar sobre las razones que el Cabildo alegaba. y resoháeroii que se procediese á practicar las diligencias En tal estado las cosas. miento que no era aceptable la división que se quería introducir. atendidos los lazos de parentesco y amistad existentes entre los concejales y el vecindario de la capital. habría más garantía de acderto. según itineraria Academia Española. que á la sazón estaba en el Valle de Panchoy. experimentado en materia de población. Según la misma Gaceta. habitados por veinte mil indios de tributo entero y g:i'aii número del medio tributo.429 metros. congregáronse para deliberar sobre el asunto. ó Falencia. aunque la distancia entre la ciudad y los últimos límites del Valle no pasara de nueve leguas. en el septenio corrido desde 1730 hasta 1737. la legua. es una nu^dida ha usado con variedad. Algún cambio se había. Adujo además la Audiencia.

Mudaraíi los tributos.m» á los oficiales reales el debei* d(» cola corona.<jiudesde el año de 1734 tenía el cuerpo niuiiicipal la facultad de elegir regidores anualmente. dispuso el rey que S4» sacaran al pregón esos oficios. mantúvose en manos de los aly no era dado que ]K)r cumplida manera se ejerciese en distrito tan vasto. escribieron al rey sobre ese negociado el obispo. por no despojar á los al<*aldes <lel privilegio de que gozaban. (jue por gracia provisionalmente otorgada hacía el C'abildo. el provincial de Han Francisco y el de Santo Domingo. y que había sido alcanzado en juicio contradictorio. Además del capitán general y de la Audiencia. para que como arrenno privar de ese bene- á las Ideales <*ajas. Así pues. En cuanto á los nombramientos de regidores. y qM«' los ofifÍMlrs ivalrs iN'c. Fecundo germen de males para los aborígeiK's dr rsa parte del país era lo acoi:dado por el rey en materia de justicia civil caldes. pagarían la cantidad criíyese ad<>cuada.266 HISTORIA Di: LA padronar á los indios. a<*ordó el monarca (Octubre de 1740) desestimar la solicitud relativa á los tres corregimientos. pino la jurisdicción ordinaria. mandando que los alcaldes siguiesen administrando justiíMa. brar los tributos en el Valle. y nombraba al efecto sujetos de escasas aptitudes. Pero como el Cabildo secular se opusiese. la y criminal. las transgresiones de la ley no encontraban el freno saludable que habria traído el reparto redamaílo por la Audiencia y apoyado por los* provinciales de los franciscanos y dominicos. en damiento se ficio la inteligencia de que los nombrados en este último concepto. A lo dicho lui\ i[uv aímdií. y que sólo en el caso de no pres<»ntarse postores los proveyese el di- cho Cabildo. es decir. siguiéndose de ahí que no hubiese ya vecinos que quisieran hacer postura á cargos que se les otorgaban sin gasto alguno. El relato que precede demuestra que el cuerpo municipal fué más atendido que la Audieníria en los consejos de Impúso. . con lo que ganaron los intereses del fisco. í'omo inherente á sus oficios.

que los necesitaba para las labores de vo al mal. y otros con que los párrocos molestaban á los indios. de los reales tributos. . eran factores poderosos de la pobreza en que estaban. y que se ajustara a lo prevenido por las leyes sobre el particular. sin que precediese real licencia y aun sin solicitar del €onsejo de Indias. más que todas las riquezas de ludias. sobre el proyecto de desagüe de atiuella ciudad.) MÉJICO Á TRAVÉS DE LOS SIGLOS. ya porque la Audiencia dejaba correr los años sin dictar medida alguna. dijo á la Audiencia (cédula del 31 de Enero de 1740) que á ella le correspondía la jurisdicción necesaria para cortar tan graves excesos. de la Recopilación. muy propagadas desgraciadamente.AMÉRICA CENTRAL justicia. la aprobación previa de Sólo en la diócesis de Gualas ordenanzas y estatutos. fiscal de la Audiencia de Méjico. En esas fiestas consumían el fruto de su traba(*) El monarca español había expresamente dicho que. sino para celebrar festividades religiosas. título IV. (*) los indígenas Bien se comprende que no organizaban esas asociaciones para ejercer obras de piedad. con arreglo á lo dispuesto por la ley XXY. y debe saberse que por la visita de cada ima se daban al obispo. esas asociaciones. en un dictamen del año de 1605. eran causa del terrible aniquilamiento de esos desdichados y de la diminución. quería ht conservarión de un indio. Habíase introducido la costumbre de establecer en los pueblos de la raza conquistada. Esos gravámenes. (Palabras del Licenciado Espinosa. temala pasaban de dos mil las cofradías existentes. por vía de derechos. No era tampoco fácil el aplicar correctiya por los embarazos que el obispo y los curas seculares y regulares habían de oponer. página 539. seis pesos por término medio. muchas de ellas abusivamente erigidas. cuyos gastos pagaban á prorrata. Sabedor de tales demasías el rey. pero 267 también las llamadas cofradías. libro I. los cereales. á la vez. á título de servicio. con daño de la comunidad. tomo II. era inmenso el número de indios á quienes los párrocos ocupaban sin salario. Además.

las del título XVI. que no se continuara (íubriendo á las órdenes religio. como se ve. Los qu(í ordenaban ó con. en vez de benignidad. Pruébalo la cédula d<^ 8 de Febrero de 1742. verbigracia. el llevar á la ])ráctica las leyes que favorecían á los indios. oidores y fiscales. pues. cf^ra y aceite á las comunidades religio. si cabe. que ordenaban que no pudienm. que en Tisumicron década ccmiprendida entr^ 1720 y IT-'V cerca de cien mil pe. aunque en ligc»ncia'que se ])onía el pocas palabnis. Olvidábase á menudo.stos no . y acordó revalidarlas (cédula de 24 de Mayo de 1740). como ley que ordenaba que se diesen del fis(?o. conminábaseles con la pérdida de los empleos^ consideróndose que esos casamientos embarazaban la libertad de acción de los fun<*i<>narios. debían aguardar los contraventores el castigo más severo. de la responsiibilidad de sus pi-ocederes. so embi'ia<ral)aii «scandalosa mente. casarse. sino hasta el concertar matrimonios con la esperanza de obtener el regio permiso. expüí-arse. que merece. Alannado el monarca por tales gastos. Empeñábase el Consejo de Indias en que las disposiues légales no fuesen letm muerta. fondos para vino.sas del reino de Guatemala. de la Recopilación. y las cantida- Había una des al objeto aplicadas eran de tal consideración. buscándose así manten«M* á los (>mpleados en el ejen'icio del deber. dispuso en 1729.sos. limosna. Supo el rey que habían caído en desuso tales leyes.se eximían. prevñno el rey por la cédula citada (8 de Febrero de 1742). HISTORL\ DE LA y para solemnizarlas más. y si estaban de por medio los intereses del fisco. ni sus bijos. pero ('omo el capitán general don Antonio de Echévers y los oficiales reales no obedeciesen lo mandado. manifestando que. durante días y días. libro II.sas el dicho subsidio. en el distrito en que ejercían sus cargos.268 jo. que á todos ellos se. más eficaz era.sentían ilegales ga. les embargaran los bienes nela . los capitanes generales. pero también se desdeñaba el cumplimiento de otras. sin el real beneplácito. y no sólo se les prohibía casarse. la dien su fiel observancia.

que nunca había estado en mejor pie el erarario j)úblico. y que para las remesas hechas al monarca no había sido menester. de extrañar que los individuos del Ayuntamiento dijesen en acuerdo de 18 de Julio de 7-1:1. y no sufrieran quebranto las reales cajas. y hubo que proceder contra sus herederos y fiadores. que no se efectuasen pagos á las cajas fiscales sin que él los ordenara. que Confiriéronse esos cargos á Santa Cruz por solicitud al efecto dirigió al rey. gobernador y presidente de la Audiencia de Guatemala don Tomás de Rivera y Santa Cruz. dispuso. pitán general. para que se efectuara el embargo. fué nombrado capitán general. acudir á préstamos . en la que invocaba sus propios . desde el 23 de Julio de 1733 y por cédula expedida en San Ildefonso. previa consulta que á la Corte hizo. no residía ya en Guatemala.AMÉRICA CENTRAL 269 cesarios á la reintegración de lo que en tal sentido adeudasen.1 del vecindario. ni en lo que toca á las recaudaciones. Era también amigo de la instrucción pública aquel caEncontró cerrada la antigua escuela de San Buenaventura. Otro de los responsables. y al gobernador y justicias de esa iiltima ciudad se envió la requisitoria correspondiente. que daba bvienos frutos á los niños de la ciudad de Guatemala. reflejándose sus actos benéficos en el aumento de los caudales: que se satisfacían con integridad los sueldos corrientes y las deudas atrasadas. se encontraba en la Habana. como el señor Yillalón estaba. con gran contento de los vecinos. sin violencias. 'sin estrépito. cuyo período tenía que durar ocho años. como en anteriores tiempos. en favor de la Real Hacienda. No es. sin odiosos embargos. para sustituir en su oportunidad al mariscal de campo don Pedro de Rivera y Villalón. y sólo con su diligencia y tino supo patrocinar los derechos del fisco. Con mucha anticipación. pues. ni en lo que concierne á los gastos: que el capitán general señor de Rivera y Villalón. don Andrés Esteban del Olmo. El señor Ecliévers había fallecido ya. Animado de celo. y la hizo restablecer.

y con tal motivo hizo nueva consulta al hal>ía rey. auiHpie de su talento era de esperar que considerara los perjudiciales resultados de ese viaje. en cédula del 28 de Febrero de 1742. escribió en Octubre de ese año una caria al señor Villalón. y que estando el Ayuntamiento en el delM*r de prevenir iníjuietudes. pero considerándose prematuro lo que pedía. ordenó que. nmnifestándole que la de Guatemala no posesionaría de sus empleos á Santa Cruz mientnis no lo decretara así el rey. El cuei-jK) municipal de la ciudad de (iuatemala. que tanto quería á ese último funcionario por sus dignos procederes. los de sus ascendientes y el donativo que á la tesorería general de España hizo de cuatro mil quinientos doblones. Hízose así. por su parte. y el i-ey dijo que aguardase Santa Ciuz liasta (jue expiniran los ocho años á Villalón señalados En Méjico estaba el señor Hanta Cruz vn 1741. 86 le contestó que iba á consultarse al monarca. y ofició á la Audiencia de Méjico. enviándole sus reales despachos. que no necesidad de aguardar que cumpliera su tiempo el señor Villalón. v éste. y añadió. Imaginábase. para que se les diese el pase y pudiera él desde luego venir á ejercer sus funciones. en el caso de trasladai*se acá aquel sujeto. en su afán de o<*upar sus j)uestos. La Audiencia de Guatemala. anunciándole» su partida para este país. rogaba <iue se impidiese la venida de dicho señor. Contrariado el pretendiente por la ofensa que creía iiTogada á sus derechos. intervino en el asunto. dispuso (pie. sin embarazo ni r('*pli- . no se le reconociese en su carácter público. y ofició desde 1785 á la Audiencia de Guatemala. puso lo acaecido en notiíáa del monarca. y «pie deseaba conservarlo aquí. por causa del cual pudieni alterarse la paz de Guatemala. dada en el palacio del Pardo. (pie pudiera nniy bien suceder (pie malos consejeros le sugiriesen la idea de venir y se pusiese en marcha. v no queriendo esperar más. se posesionara desde luego dr» sus ompleos.-<" HI8TOKIA 1>E LA mere<*imientos. de á dos escudos de oro cada uno. habiendo ya terminado el período del señor de Rivera y Villalón.

dirigió lidades. y muy respetable el empeño que tomaran en algún negocio de público interés. acordó recibir con las formalidades acostumbradas. erogando en tal concepto y por razón de emolumentos y flete. extender sus atribuciones más allá de los linderos en que hoy se encierra el gobierno local. al sucesor nombrado. solemnizándola con su presencia los altos funcionarios y vecinos notables. cuando no las leyes. Al enterarse el señor Santa Cruz de noticia para él tan tibiaría el un oficio al Ayuntamiento de la ciudad de Guatemala. por real providencia.AMÉRICA CENTRAL 271 ca alguna. No faltará quien crea que no podía despertar alborozo en la ciudad el relevo del gobernante. pues de otra suerte se enánimo de los que aspiraran á ejercer esas ú otras funciones. perjudicándose además el erario real. . que se ausentase de este país. y en todo caso era de gran valía su influjo. ya en lo meramente administrativo. cabe citar aquí un caso que ocurrió. y le dirigió una carta rogándole que prescindiera del viaje y continuara en el desempeño de su empleo. en todos ellos y en el vecindario se manifestó el júbilo con que se acogía al nuevo gobernante: así lo expresa el acta en esa oportunidad levantada por el escribano de Cámara. y el 12 de Septiembre de 1742 le reconoció la Audiencia en su triple carácter púEl 28 del mismo mes pagó íntegra la media anata. Vino. Octubre subsiguiente. diez mil ochocientos cuarenta y cinco tostones. representaban en aquellos siglos importante papel las municipalisonjera. y las prácticas establecidas. no sólo porque el las autorizaban á . al nuevo gobernador. ya en lo gubernativo. Habíase permitido por aquel tiempo al oidor don Tomás de Arana. blico. acatando lo dispuesto por el rey. nicipal la falta que haría tan íntegro magistrado. dos La posesión se efectuó el 16 de reales y dos maravedises. Para comprobar lo indicado. y el cuerpo municipal. pues. Como se ve y repetidas veces se ha dicho. para prevenir ulteriores embarazos. en el que llevaba más de treinta años de Comprendió el cuerpo muservicios muy satisfactorios. participándole su próximo viaje. el señor Santa Cruz.

que permitiese garantizar el acertado maiu'jo del sucesor.-M: HISTORIA DE LA de irreprochable iiiaiit ra. pam congi-ai'iarse con el dicho Santa Cruz. Además. Habría. que no han logi*ado conseguir. un rasgo «le servil lisonja de su parte. en concepto de al^junos. anmnte de lo descono<'ido. lo que en el acta hizo constar sobi*e alborozo de los fun«•ionarios y vecinos. p(»ro esas hipótesis se destiuyen ante (íonsideraciones de verdadero peso. Por honrado y amigo de la ley que haya sido el señor Villalón^como en efecto lo fué. por impoi-fante que sea la acción que en una larga escena se desenvuelve. se complacen siempre en festejar la entrada de cada mandatario. que no aleirría. recordándose que eran 1K)C08 los caiútanes generales que ganaban fanuv de íntegros. debió producir anjnii^tiosa incertidumbre. Así. sino porá% antecedentes conocidos. la llegada de Santa ('iiiz al nuuido. por falta ble á los intereses públicos. el juicio de residencia del mariscal Villalón y en Abril de . carecíase de datos para prever más ó menos el comportamiento de este último. «En las nnulanzas de goíúerno hay algo parecido á U) que Oí'UiTe en los cambios de decoraciones en el teatro: el especta<lor. los aduladores. por el espíritu de novedad inseparable de la humana natiu'aleza y que le hace mirar con tedio todo lo que se prolonga nuis allá de riei*tos límites. que culpar ai escribano de Cámara suponiendo que quiso faltar á la verdad al expresar <1 indicado con cepto en el acta de la posesión. no debe sorprender ipie se a<'ogiese con aplauso el advenimiento del sucesor. ó por los que esperan del inu'vo jefe una condu<*ta favoraqiu' (H'saba se coiklujo que nada había. por cédula del 28 de Febrero del mismo año. pues. pues. los «'ontcnipla <*on agrado. Al oidor fiscal don Diego Holgado de Guzmán cometió el rey. que por doquiera abundan. Los randnos de iíobirrno son siempre recibidos con agrado i)or los <|ue aguardan algún beneficio pei'sonal. . contnbuyendo así á dar más solenniidad á las manifestaciones de públií'o rego<*ijo (|ue las masas inconscientes realizan en tales oportunidades. No hay. lugar á presumir t|ue fué una oíiciosidad del escribano de (amara.

fueron por él dedicadas al cuerpo municipal de la ciudad de Gruatemala. Don Tomás de Rivera y Santa Cruz era natural de Lima. robusteció los dulces lazos llamados en todo caso á vincular en concierto armónico á los que mandan y á los que obedecen. y encierran preciosos datos. Jamás se desvió del derrotero que pudo. partió paGnatemala el bnen nombre debido comportamiento con que supo señalar su gestión gu- bernativa. Y . en el ánimo de éstos. cuyo prestigio. Las Memoriaí^ que sobre ello hizo imprimir y circular en Junio de 1742. Era menester reanimarlo. El monarca desaprobó Jo que á ese respecto se dispuso. el sitio de preferencia á que le daban derecho indiscutible sus dotes personales y el benéfico impulso que supo comunicar á los intereses que debía proteger. que los nacidos en América no estaban excluidos de los empleos del gobierno. la Audiencia. á éste por haber solicitado que se le otorgase la indicada facultad. Enflaquecido por la anemia estaba el tráfico. resplandeciendo en las varias provincias. así es la verdad. prohibía la ley ocuparlos en el desempeño de cargos en su provincia natal. circunstancia que prueba una vez más. Muy alta dejó enarbolada la enseña de la autoridad. base de adelanto en las esferas económicas y fuente de recursos para el fisco. dejando en al ya de responsabilidades dicho señor.AMÉRICA/CENTEAL 1 273 743. y sin embargo. atendiendo á la (jnin liferahira que en él concurría (según lo dijo en una carta al rey). y multándolos á cada uno de ellos en cincuenta pesos. No era abogado el señor Santa Cruz. ocupando siempre. le fijaba la ley. y con tal fin concibió don Fernando de Echévers la idea de organizar una Compañía de Comercio. libre ra Méjico. Por razones que demasiado se alcanzan. en tal virtud. le concedió voto en materias de justicia. que conviene en estas páginas dar á conocer. reprendiendo á los oidores y á Santa Cruz. pero no en las otras de los dominios de España. disfrutar de las consiy deraciones de sus gobernados.

se tendrán como imj)oi'te los mismos seiscientos mil. en la que entraban como indispensables factores las bestias mulares destinadas al acaiTco de fnitos del país y mercaderías del exterior i)or largos caminos. "El tn\fico de esta capital con las provincias de su distrito. que el i-eino necesita de fuera para su gasto. Los géneros de fuera. Estaba prohibido el tráfico marítimo con Panamá y Nueva España. El producto interior que cada año rinde el reino de Guatemala. no . ])enetraban frecuentemente en el interior. (dice el señor Echévei*s) es el fundamtMito único en que estríban los caudales presentes. será de trescientos mil pesos. y en Nicaragua y (t uatemala por el Sur. que se lanzaban á sus correrías desde Jamaica y otros puntos inmediatos. en oro y plata. <'uyo monto puede calcularse por los géneros traídos de fueiii del reino.se regulan. Así pues. y de las cosechas de tinta y cacao doscientos cincuenta mil. Estimulados k)s mosquitos por dicbos aventureros. consecuencia de las maquinaciones de los piratas.se extirpaba. y por los que de él salen. en «'uatro«ientos mil pesos los de Europa y (m doscientos mil los de la €hina. aíruardiente y plata acuñada.274 HISTORIA DE LA de tarde en tarde an-ibabaii buques a l(»s jnu it*)s Norte de estas provincias. como son los que conducen desde esta parte de Améríca hasta Veracruz y Panamá. y autorizado únicamente por tien*a. sin incluir los fabricados en esta ciudad. en razón de las bostilidades de los ])iratas y corsarios. con menoscabo de los intereses públicos. el contrabando. y de unos lugares con otros. . En Hon<luras y Costa Rica introducíanse fniudulentanuMitc merca<lerías por el Norte. movió al señor Echévei-s á declamar contra la indolencia de los habidel Muy . á que agregados otros géneros de menos consideración. y sólo se <*ontaba." Tan raquítica vida comercial.seiscientos mil. con las naves que del Perú venían conduciendo vinos. lo que da un total de . como dicbo queda en varios pasajes de este volumen. por la parte del Sur. por más (|ue las autoridades lo persij^uiesen. <|ue generalmente se consumen. adueñándose á veces de Beliee y otms partes del litoral.

Pretendía el señor Echévers. las fuerzas individuales. debía establecer el tráfico con el Perú y Acapulco. por la falta de ese medio de adelanto. inculpar al decimoctavo siglo. Imaginábase que era cosa fácil el establecer la Compañía de Comercio sin pre\ia licencia de la Corte de España. facilitando y mejorando las operaciones del laboreo. En la asociación encuéntranse reunidas. y los beneficios que están llamados á engendrar pueden calcularse por las aplicaciones que se han hecho ya y por el desenvolvimiento que. la que. fomentar también el beneficio de las minas. por medio de barcos que llevaran artículos de esta tierra. para llenar sus fines. El apostolado industrial. que le fueron pasados por el virrey con la respuesta fiscal No hay que en lo . en el que todo estaba por hacer. es un principio de verdadera fecundidad. no podía contar aún con muchos partidarios en el reino de Guatemala. y menos que concierne á estas colonias hispanas. han alcanzado por todas partes. que hoy realiza en el mundo el espíritu de asociación cuando se encierra dentro de sus naturales límites. como acontece en las sociedades que van trabajosamente organizándose. que figuraba entre los bienes que hubiera de promover la sociedad indicada. donde el iniciador de una Compañía Minera obtuvo del Real Acuerdo la aprobación de los estatutos. Considerábala como un defecto. y fundábase en lo recientemente ocurrido en la ciudad capital del Perú. Con gusto se ve que asomaba ya y en grande escala el espíritu de empresa. en el orden económico. y esperaba conseguirlo mediante la robustez que diesen al tráfico los buques destinados á navegar en el mar del Sur. el que. como en las manifestaciones múltiples del progreso humano. según las palabras de un sabio. qne sólo podía corregir la Compañía por él proyectada. á la que contribuiría el progreso de los minerales. en el proyecto que presentaba. No hay trabajos que tan ingenioso recurso no permita acometer.AMERICA CENTRAL ZO tantos de estas provincias. para fomentar su pros- peridad. para acrecentarse más y más.

podrían autorizarsíí las Juntas y empivnderse las operaciones al favor de los privilepos (pie se otorj^aran. debían presentar. favorable y el respectivo dictamen del C'onsulailo de Comercio. (pie p(mgan tíJi el papel su tírma. remitiéndoles también los estatutos. era de parecer ({ue la proyectada Compañía podría lanzarlos del tenito(') . su establecimiento en el río de Hélice. el capital (pie se fijaba era de un nnll('>n de pesos. por la cpie se obligue á veinttí acciones cada uno. el comercio ilícito de los ingleses. Los socios que se reuniesen. i)ara <|ue allá se contínnaran esa y otras ^'acias (pie deseaba obtener. En lo que á esos extranjeros se refiere. pero en Uej^ando éstas á cuatrocientas. Habría. con lo que pudo ir formándose la Compañía mencionada.soberano las costas y puertos del reino. al juranumto que éstos deben prestar. la falta de defensa que en el litoral se experimentaba. según el mismo señor Echévers. un memorial al Superior (Gobierno. las (pie pudieiv. á los detalles relacionados con la plata de los dep(')sitos. y por último. sin ])erjnicio de acu<lir á Madrid. "Como haya (decía) cuatro vecinos anunites del bien público. no teniendo (pie desembolsar fondos mientras no sea tiempo de empezar las operaciones. especificando sus minerales. Sobre e.27(i HISTOIUA Di: I. y señalando después á la atenci()n del .se solicitarán las demás Hrmas." Calculaba que en breve? pudi(M'a llegar á tal grado de ensanche la sociedad. con es^te solo principio . que abarcaría hasta el ccmiercio de la costa del Noi'te. Era hombre de altas miras y de ánimo decidido el señor Echévers: de ello da fe el j)lan tpie se había trazado. que describir en primer término. así como el extravío de la plata de los minerales. repartido en dos mil aeciom\s de á ((uinicntos pesos cada una.se elevara al m<marca para la coníirmaci(')n de la gi'acia.sta última creía que era conveniente hablar en el memorial (pi«» . el gi-an tráfico del palo de tint(í á que se entregaban. y se procederá al nombramiento de los diputados. pues. Entonces estarán ya (!OiTÍdas en el Superior Gobierno las diligencias. otorgada la escritura social. se^ún él. la proviinda de Hondiu-as. la protecci(>n ipie daban á losnioscpiitos.

las varias maderas de tinte. en un navio de trescientas toneladas. 277 conquistar á los mosquitos y mantener la costa resguardada. el azufre. súplica que fué bien recibida. Solicitaríase el privilegio de exportar en buques propios todos los frutos de este reino. y dio nuevas señales de vida. sin embargo. el achiote. la pimienta de Chiapa y otros artículos habla de la vainilla. el azúcar. Patrocinaron algunos vecinos la empresa. de construcción y de muebles. Más adelante. sucedió lo que era de esperar. el añil. la trementina. instruyéndose autos ante el Superior Grobierno. el plomo.AMÉEICA CENTRAL rio. la plata. Pasados los autos por el Superior Grobierno á la Audiencia. tratóse ya de organizar la Compañía. entre los que enumera el señor Echévers el oro. es á saber: que el Real Acuerdo dispuso adherirse al dictamen del oidor Patino. el hieiTO. patrocinándolo varios . los artículos que aquí pudieran consumirse. acredita que se suplicó á ese al efecto. Censuraba la práctica aquí seguida de gravar con impuestos los frutos y manufacturas del país. del bálsamo y del liquidámbar. y quedó así frustrado por entonces el proyecto. del carey. reseña el alquitrán. cúpole suerte menos adversa. el salitre. y traer á él desde Cádiz. . alto funcionario que la auxiliase. aprovechándose la presencia del capitán general señor de Rivera y Santa Cruz y de muchos vecinos notables congregados allí El acta levantada. el cobre. y admirábase de que los grandes capitales procediesen de la venta de efectos del exterior. y como en ese tiempo (Noviembre de 1743) se estrenara el nuevo edificio del Cabildo. y dio por resultado la licencia para celebrar con tal fin Cabildo abierto. haciendo notar que el talento único del comerciante consistía en comprar barato y vender caro. y recomienda por modo especial los tejidos de algodón y otros productos de la naciente industria fabril del reino de Guatemala. la grana silvestre. fué éste de parecer que era necesaria la licencia del monarca. Anchos horizontes abrían á este país sus elementos de riqueza.

tributándosele en ellas homenaje de aprecio que se le debe. Celebróse Cabildo abierto. Los estatutos. aquéllos á los intereses materiales. pero la fortuna no fué jKir allá favorable. el ( • ) García Peláez. y el resultado fué tan feliz que en menos de dos semanas estuvieron subscriptas más de mil doscientas acciones de á quinientos pesos cada una. DE LA vecinos. y se hizo el nombramii'Uto de los dinH'totores encargados de manejar los intereses sociales.hos por importantes vecinos de la ciudad de Guatemala. que abrazaban treinta y seis artículos. debían elevarse al monarca al solicitarse de él la confinnación necesaria. como era natiu'al. fuesen un obstáí'ulo á la que aquí se quiso establecer. y aunque no se conocen los embarazos (|ue encontrara idea tan útil. pero la posteridad sabrá arjuilatar debidamente su intención honrada y su propósito levantado. puede conjeturarse que las sociedades análogas. presentare n las capitulaciones y fueron éstas aprobadas por el Superior Gobierno. — Memorías. es casi seguro (jue ese le dictamen fué contrario á la solicitud de este país. previo el voto consultivo de la Audiencia.278 HISTORLA. penetrados de que su realización daría aliento á Decidiéronse. Deber ineludible cumi)le el historiador al relatar los esfueraos he<. ])iies. . aprobados en su mayor parte por el Real Aituerdo. Además. Rivalidades nacidas del es]>íritu de codicia desbarataron sus planes benéficos. S<» remitió el expediente A Madri<l. Se firmé» la i'scritura en Junta solemne. dar curso al expediente. si en España se |)idió informe. El nombre de don Fenian<lo de Echévers merece re<'ordarse en estas páginas. no porque ésta lastimara derechos legítimos. á la Casa «le Contratación de Sevilla. sino porípie perjudicaba personales intereses (*). que existían en la Península y en Cara<*as y que dispoin'an «le gi-andes recursos.

— Consideraciones que esa medida sugiere en pro de — Viaje del oidor y su arribo á Comayagua. de Olancho para perseguir con tropas de milicias á Lo que hizo el teniente en el desempeño de su enlos contrabandistas. — Asilo que buscó Arana en la principal iglesia de Comayagua. primeras diligencias en esta ciudad. El ganado vacuno y sn precio.— Reparación del de las cárceles y fábrica de una hueva casa municipal. — Tropa de indios armados de flechas y machetes. — — — El — fuerte de Trujillo. Antecedentes de ese sujeto en el ejército español. Siis tráfico ilíci- edificio asilo el el la eclesiástica. — Falsas noticias propaladas en Honduras para alarmar á autoridad. — Consulta dirigida á la Audiencia. á propósito de hostilidades de ingleses por Norte. Malestar en Honduras. — — . — Eufermedad — Alegría que })rodujo su fallecimiento. Carácter El capitán Zancelonio en San Felipe del de éste y otros pormenores. — El pretenso gobernador de Mosquitia. xilios el la el el litoral el fisco. — Conducta de los ingleses establecidos en del Norte. — Medi. su muerte y funerales. armamento de la provincia. dada al teniente — cargo.— CAPITULO XV SUMARIO El tráfico ilícito en la provincia. organizada por oidor. Nombramiento de gobernador — ({ue hizo el capitán gene- de Guatemala en el maestre de cami)o don Luis Machado.das severas del oidor para con aquel funcionario. — Hostilidad de que fué objeto este iiltimo y manifestaciones que hizo para defenderse. Suges- — — — — El — Complicación de Arana en una causa truida contra negociantes contrabandistas. — Encargo que se dio oidor Alvarez de Castro para á pesquisar á Arana y ejercer provisionalmente gobierno de Honduras. — Persecución del to. — Otros individuos refugiados en templo. Su nombramiento de gobernador y otros detalles. ral de Alvarez de Castro. ins- al ir el la justicia. — Memorial que desde su dirigió Arana á la Audiencia. — Comportamiento del oidor. — Mala voluntad del oidor respecto de Arana. — Injustos procederes del juez pesquisidor. — Contestaciones canónigo vicario general de entre Alvarez de Castro y diócesis de Comayagua. Gobierno del capitán de infantería don Tomás Hermenegildo de Arana. — Complicación de un cura párroco en materia de contrabando. — Inquietud en Comayagua. — Detalles. — Partido formado en favor de la autoridad — Auque de Alvarez de Castro solicitaba gobernador de Nicaragua. — Economía que éste se empeñaba en conseguir en los gastos del — Comisión tión administrativa en diversos aspectos. — Captura de varios contrabandistas.

se concibe con sólo saber que en CeiTO Redondo.s. . y el reprobado tráfi<ro sosteníase por a(|uellos rumbos. Propajíábase en aquel país precio era insignificante. ílula — — Recientes — pretensiones de Colombia cu tierra Ijo cpie |KHlría alegar Costa Rica c«»n arreglo á la cé- S4>ñalada á Fenunulez úv Here<lia.— He<'ono<Mmieiicios de ese jefe. algunos de los cuales estaban en connivencia vAm los traficantes extranjeros que inoculaban el viinis de la inmoralidad entre los bárbaros mosquitos.— Litigada de Heredia á la ciudad de León. elevado bI rey p<»r el ingt*niero militar Diez Navarro. Kl gobernador 1).— NueInforme <pie sobre Co.Juan de Vera. — — K. M'sionó del — — — — (174:^1746) Ha licitado ya en la succhíóu del tiempo el año 174:1.sta Rica fué vos misioneros en la Talanmnea. (Mmuindante — — — — — — — traordinarias faeulta<h's que á éste otorgó general y juez de resideiu-ia. e<»rou«'l. Retiexiones ónlcUcsy reales cñhda. se vendieron. <!entroamericana.— Kl fuerte «le San Fernando. pero su Cuánto valdría tma res en aquella provincia. Comportamiento del jroto Caballos y á Trujillo. el ganado vacuno. tribus refractarias á la civilización europea. algunos años antes.280 HISTORL\ DE LA Aprehensión que hizo de ingleses en Beliee.Hobrc reales — — — mando el dich«» señor Heredia. en 1í>s que tan difícilmente penetraba la acción saludable de los aj^entes del rey. Hoiulunis sepiia fatigada bajo <*1 jm*so del mah'star nacido de causas i{uv harto coikhu* el le<*tor. naria y extraiínlinaria. es«*rito. que se expidieron á dieh»» el moiuirea. de Guatemala. to que la Audiencia liizí) de los despai'hos de goln^rnador. el gobierno de Nicaragua. bemador inglés de Roatáu. Los (íspfsos bosques de la ])arte del teiTÍtorio ve<áno al Atlántico eran siempre el refuj^io de los contrabandistas.— Cédula i-eal que e<mfería el mando polítieo y militar de Honduras al coronel don . El mismo capitán en punta loaros.ras. Costa Rica. Facidtades dadas á Vera y á HeViaje <le Venia Hond.\- K-M-rití) que Vera prew'utó mites «lados al á la Au<Iieneia r»*siHH«to al gobierno de Nicaragua. — Trá- — Kí'al ('(Klula por la (pie fué nombrado Fernán- dez de Heredia golíeniador de Nicaragua y conuindaute gcn«'ral de »'Si» Indicaciones sobre jurisdicción ordiprovincia y de otros territorios. Lo «MMirrido en Nicaragua dcs<lc IT'U» hasta fines de 174(». Consideraciones. en «pie se po- sobre juris<l¡c<'ión . Comisión que se dio al teniente Mcu-ales para ir á PuerCanje de prisineros. Golfo. Anteriores serviSu llegada á la eiudad de (fuatemala. Juan Uemniii y Lleonart. Lacay<» en rcília sobre comercio ilícito.

(*) Ese lisonjero modo de ser. Gobernaba allá. en 17-l-)3. Arana era hijo del notable jurisconsulto don Tomás Ignacio del mismo apellido. covrosixnidii'iiti* al mes do Ene- ro de 1730. le fué extendido por el rey. en virtud de despacho de Julio de 1740 y para reemplazar á don Francisco de Parga. y para obtener los empleos dichos donó tres mil al monarca. Desde algún tiempo antes había venido de España el ingeniero don Luis Diez Navarro. y en ocasiones varias hizo palpables su valor y celo. emx)eñóse en i)atrocinar el adelanto material de Honduras. Encontrábase en la ciudad de Córdoba. Había antes servido honrosamente en el ejército español: estuvo entre los defensores de las plazas de Ceuta y de Oráu. por esa gracia tuvo que pagar los cincuenta pesos de limosna que en tales casos se daban al Colegio Seminario de 8an Telmo de Sevilla. de Andalucía. con que á los pobladores de Honduras convidaban los gérmenes de riqueza en su suelo contenidos. vocal de la Audiencia de Gruatemala. Su sueldo era de mil pesos anuales. A fines de 1741 se j^osesionó del cargo. con encargo de visitar núiiuTo (*) (laccta dv (Tuatcmala. en tierras realengas. era un débil rayo de luz en horizonte lejano. no i)asaba aún de fantástica esperanza. y no omitía medio de favorecer esa industria: en 1744 mandó amparar en la posesión de una mina de plata. Seguíanse encontrando ricos minerales en el país. y autorizósele á jurar los cargos de gobernador y comandante general de Honduras ante el Tribunal de la Casa de la Contratación de las Indias. . situada en San Antonio de Opoteca. Joven }' lleno de entusiasmo por el servicio público. á don Manuel Santiago Ordóñez. cuando se le expidió el real nombramiento. el capitán de infantería don Tomás Hermenegildo que desde el Iv de Arana.AMÉRICA CENTRAL 281 catorce mil cabezas á razón de veinte á veintisiete reales cada una.

Como quiera que sea. á 5 de ^íarzo de 1745.sueldo al mes. y lo más grave es que él mismo apare<'ió <uli)ado como contrabauílista en causa instruida ante la Au<lieiicia. con jurisdicción omnímoda jijira perseguir el címiercio ilícito en aqu(>lla jM-ovincia y en el Real de Minas de Tegucigalpa. do(?e al cabo de escuadra y o(?ho al s(ddado. átrnvh délos S'ujUm. que más bien encontraba inadecuado. en Abnl de 1744 ordenó el capitán ireneraldon Tomás de Kivei-a y ^Santa C'niz al señor Arana que orjranizara cuatro (•ompañías de tropa. veinticinco al alférez. Paaveriguar lo (pie en reali(hid hubiese y para favorecer los interestís de Honduras. «piince al sargento. cumplió con lo que á ese resjiecto se le mandaba. m (•) Di(?e el señor Riva Palaci» (Méjico II. i)ara (pie esos soldados defendienin el piierto mientras se fabricaba la foi-tificación. para que actuase en tal concepto (ionviiiicra construir fortalezas. Dióle también el carácter de goberaador provisional. de cincuenta liombi*es cada una. . obediente á las órdenes que ri'c¡))ía. por estar distribuidas en los pnncipales pueblos las anten()miente remitiílas á Coniayagua. El gobernador Arana. iba tomando «-reces. sino «'olonias militares. aunijue no hay constancia de que aquel ingeniero hubiese indicado al efecto ese sitio. en vez de disnnnuir. las lejanas fronteras y en la» que se colc-aban avanzadas para defen- sa de la tierra.> j ^ . al oidor don Fernando Alvarez de Castro. con el parecer d(4 Real Acuerdo.s. el capitán general don Tomas de Hivera y Santa Cruz nombró. DesgraciadanuMite ¡mra iu{\\v] gobernador. pero hallándose escasa de anuas la provini'ia.[Ur Dispúsose levantar una de éstas en Trujillo.*JK2 HISTülUA DE LA }Hr>i<lio> y l«j. e] ti'áHco con extranjero. tomo pá^nas 3Í)H y 3!)9) que Ioh llamados presidios no eran preeisameníe esta))l<<'¡das «mi la liig:ares de eastigo de eriminales. pi<lió al capitán general doscientos fusiU's más.^.iialar los lugan-s Jv la ru>ia tu i. ta pesos de . Parte de la fuerza tenía también que ocuparse en impedir el tráfico de la provincia con exAsignáronse al comandante de esa tropa treintranjeros. rechazando cuahpiierdeseml)ar<'o intentado por ingleses.

Experimentábanse á las veces desviaciones de la ley. era hijo del decano de la Audiencia. comenzó desde luego á tomar informes sembré lo ocurrido relativamente á la persecución del contrabando y del tráfico con extranjeros. aunque los delincuentes fuesen por uno ú otro título hombres de importancia en el escenario oficial. contra quien iba despiadadamente á procederse. libre de extemporáneas influencias y de esos oficiosos empeños que suelen en tales casos hacerse valer. con alguna fuerza el oidor Alvarez de Castro el 22 del mes de Mar23 de Abril subsiguiente llegó á Comayagua. protección verdadera. hizo el viaje por tierra. Salió de la ciudad de Guatemala. bierto de la acción judicial Los que creen que en aquellos siglos estuviesen á cuy fueran por ende impunes los agentes del gobierno ligados á los mandatarios por los vínculos de la sangre ó de la amistad estrecha. el alto puesto en que éste se hallaba no le valió á aquél para eximirse de responsabilidades. armada. salvaguardia eficaz. . y sin embargo. entendido de lo que necesitaba saber.AMÉKICA CENTRAL mientras substanciaba pietario la 283 el causa contra gobernador pro- don Tomás Hermenegildo de Arana y se sinceraba éste de los cargos que contra él resultaran. durante el régimen de la colonia. En esas medidas del poder central resplandece el espíritu de la justicia. pero esos abusos no constituyen la regla común. infracciones del derecho. El gobernador Arana. zo. no siempre están en lo cierto. Lleno de actividad el juez pesquisidor. título dado al señor Alvarez de Castro. por la vía de Esquipulas y Gracias. levantando actas sobre su arribo á cada uno de los puntos en que le tocaba pernoctar. y aquel gobernador. Los fueros de la justicia tuvieron á menudo. y el La primera diligencia que en la capital de Honduras practicó fué la que tenía por objeto presentar al gobernanador Arana las credenciales relativas á la misión que lle- vaba. se mostró dispuesto á ejecutar loque se le mandase.

no pudo conjurar la tormenta que estaba am<*nazándole. paní que en breve pla/<> viesi»n concluidas. según él. ordenóle que para llevar á la ])ráctica la medida procediera cautelosamente. Indicó además lo oportuno tjue sería llamar á Comayagua á los tenientes. disi)uso hubiesen ejercido la vigilanque se celebrase una sesión extraor- dinana de Cabildo. Expu. iX'Spectivamente. el señor Alvarez Castro á hiwvr tninsparente la mala voluntad de (pie estaba poseído para con el gobernador Arana. entre otros algunos de los acusados y conA-ictos de trato y comercio con enemigos de la corona. la madeni y oti'os nuiteriales que sería menester em- plear en di(*hos edificios. príncipiándose inmediatamente después la fábrica de las i i cárceles y casMi de (*abildo. por nuis sumiso que se le mostrara. evasiones que.Ke (d propósito de aprehenderlos. no hubieran podido efectuarse si los gobernadores y justií'ias cia del caso. Olancho sesenta y Olanchito setenta. Esto pasaba en Agosto. y para (pu* se tuviesen listos. según él. para (pie no se eva])ora. de Yoro y Hulaco. para tratar de reparar las cárceles y constniir una nueva (»asa nuniicipal. ya que para luia y otra obra contal)a con fondos aquel Ayuntamiento. Desde fines de Aliril había empezado. y en ese mismo mes tuvo efeeto la sesión numicipal acordada. dista cuarenta leguas de la mencionada ciudad. don Migiud Calderón y don José <le Parrilla. ríe Olancho el Viejo.so Arana lo difícil que le era tuiíipiir la (^idcii. de Olanchito y Trujillo. tenientes.L^^4 HISTORIA DE LA ()l)servando que las cárceles de Comayagiia eran tan inseguras que de ellas se habían fugado varios reos de gi'aves delitos. En oficio fechado el 28 de aípiel mes le previno el juez ])esquisidor que en el término de quince días tuviese as<»gurados en Comayagiui á don Pedro de Campos. ú hizo ver la larga distancia entre Comayagua y los puntos en (pie residían aquellos sujetos: Yoro. Acordó además. y éste. que en esa junta se tomaran las necesarias medidas para el cobro de las cantidades que á los fondos de ])ropios se adeudasen. sin de- mora. auiupie con .

guardando siempre la mayor reserva. dijo el señor de Castro que había transcurrido el plazo y aun tres días más. desde donde debía enviar certificación de su llegada á ese pueblo. Asombrado Arana del procedimiento de que era objepresentóse ante su jefe para manifestarle. pero no se le quiso oír. No satisfecho el juez pesquisador con el confinamiento decretado contra Arana. Dio éste las órdenes que estimó convenientes. oí)edeciendo nada más que al frío cálculo. ni en el tránsito por tierra de la provincia hasta Esquipulas. sin que estuviese cumplido su mandato. en el concepto de que esa certificación tenía que estar en manos del dicho señor de Castro dentro de los veinte días siguientes á la fecha en que se le mandaba salir de Comayagua.AMÉRICA CENTEAL 285 riesgo de que sospecharan que estaban acusados de algún y se les quería encarcelar. por respetuoso modo. dispuso que éste no ejerciese entretanto acto alguno jurisdiccional en Comayagua. no encontrándose en la capital de la provincia los individuos que se trataba de prender. con ánimo de dar los descargos que pudiese ofrecer. y que con tal fin discurriese un pretexto cualquiera. lo infundado de la providencia que contra él se dictaba. pero el 17 de Mayo. Presúmese fundadamente que Alvarez de Casti-o intentaba arrastrar al abismo á su elegida víctima. para evitar así inquietudes y murmuraciones. pues se delito abstuvo de expresar opinión sobre el particular. y previno á Arana que dentro de veinticuatro horas saliese para Esquipulas. dejando el negocio al arbitrio de Arana. Con la serenidad imperturbable de quien. . sólo piensa en el objeto to. le ordenó también que nada revelase sobre el verdadero objeto de su viaje. y se le reiteraron por medio de nuevo auto las disposiciones relacionadas con su inmediata salida para Esquipulas. porque de lo contrario se valdría de sus facultades hasta poner el correctivo que demandara el servicio del rey y de la causa pública. sin contemplaciones de ninguna clase para con los sujetos que en tales faltas llegaran á complicarse.

sideneia. teniente de Yoro. el ea]>itán don Tonu'is Hermenegildo de Arana había escrito. mas como el despacho de cualquier negocio fuese cosa muy larga. que había estimado o])OT'tuno i-efugiarse también en la iglesia.se hiciesi» salir del lugar y se impidi(»se el ejerci- cio de los H'spectivos cargos á los funcionarios á <|uienes estuviest» «'ujuiciándose. que se apelara á testigos dispuestos á perjudicarle. sugirieron al pesipiisado la idea. teniente de Olaiu'ho el Nuevo. buscados entre personas í'ontra (juicnes hubiese tenido (jue proceder en el ejercicio de su <*argo. de. al bachiller don . algunos días después. (pie lle- de asilars<» en la principal iglesia de Comayagua. vióse en la necesidad de nuuitenerse oculto en el lugar por él elegido. foiisiileráiuloso depositario quizá de la \neja tradición en materia penal. valíase de cautelosos manejos y crueles trámites ])ara infortunado Arana. en razón (le los dilatacios trámites.2H(j HISTORIA DE LA 4iK' (iuieie alcanzar. sino don Miguel Calderón. exponiéndole sus inmerecidas anuirguras. á nu'uos de presentarse razcmes magnitud que de otra suerie no pu<l¡era debidamente practiearsí* la re. Entretanto. Compréndese que el oidor no era de (fsos hombres (|ue toleran el desprecio de sus mandatos. Esta consideración y la circunstancia de disponer Alvarez de Castro de la gente arma<la i\\\v con él fué desde la <'iudad capital. vó á ley que . v\ apasionadi) oidoi*. ««on la aviesa mira de instruirle uiui causa (jue. aunque ftmdada en crimimil <'alumnia. allí buscó también refugio. <|ue había llegad<» i)ara ««umplir con lo (jue se le previno. acompañándole no sólo Pan-illa. á la Heal Audiencia. don José Pan-illa. La injusticia <*on i\uv el juez pesípiisidor se manejaba era tanto nuis evidente cuanto que estaba proliibido por la práctica.sde el asilo en <jue estaba. Dirigióse por escrito 5^ de modo tan enérgico como cortés. y aun para apelará tal extremo era menester qu«» precediese información: nada de esde tal to quiso tener presente el oidor comisionado. pudiese minar su «-rédito y someniTuinar al Temía éste terlo á un larjro juií'io.

que la constitución benedictina establece reglas para la entrega de los reos al brazo secular. debía contribuir á que fuesen extraídos del lugar inmune los dichos sujetos. haciéndole el primer requerimiento y recordándole qne. En gran desasosiego estaba la ciudad de Comayagua por causa de tal conflicto. se tenía por uno de los protectores más decididos de los reos asilados. El canónigo provisor y el canónigo deán habían formado un fuerte partido para resistir al señor de Castro. expuso el vicario que cuidaría de evitar cualquier exceso. forma legal. y reiteró el requerimiento suplicatorio. á quien. Contestó el vicario que de ninguna manera tratal)a de embarazar el ])uen servicio de la causa del rey. de los sujetos ocultos. Cambiáronse después otras comunicaciones aquel dignatario eclesiástico y el señor Alvarez de Castro. en cuanto al deán señor Navarro. El re([uerimiento encerraba una (pieja contra el deán de la catedral. canónigo provisor y vicario general de Comayagua. con toda clase de consideraciones. para que sin estrépito se allanase la Curia Eclesiástica. y que no habiéndose llenado tales requisitos. obrando siempre en justicia y en ta. para que se le señalase el camino que hubiese de seguir. Bijo el \'icario al recibir el nuevo oficio. demanda á . estaba inquieto el oidor mientras de Esquipulas no se le enviaran cien soldados que había pedido. pero no se consideraba éste con las facultades necesarias para extraer por medio de la fuerza á los reos. con gente armada. más. no podía acceder á lo que de él se solicitaba. según parece. y tratados así hasta el término de la causa. Transcurrido ese término sin que se obtuviera respuesalegó nuevamente el oidor lo dispuesto en la bula benedictina.AMEKICA CEXTKAL 287 Haiinuiido Ignacio de Osorio. en el evento de intentar éste apoAdederarse. á la ciudad de Guatemala. y pidió que se le concediese un día de plazo para resolver lo conve- niente. y puso el caso en noticia de la Audiencia de Guatemala. con arreglo á la bula del papa Benedicto III. quienes serían llevados.

intei'csados en molestar á los delegados d. maestre de eaiii]»<) don José La<*ayo de Brioiies. éste le contestó que. Careciendo el oidor de suficiente tropa en Honduras. (jue se hallaba acobardado por las amenazas de los in«?leses contra la provincia por el litoral del Atlántico. y. anunciando nuevas calamidades. descansando en los infonnes de malinten<*ionados sujetos. cuando los ánimos son presa de la zozolu'a. El teniente de Olanchito. Ainai'j4«iMan._^~ la HISTORIA DE LA riiai ii<' •¡ncría iumm'íIím- <'1 capitán uriicral dr (!ua- teniala. y la atención di» la autoridad está embarcada por los sul)versivt)s trabajos i\v los disidentes. díjolo así al uai)itán general de Guatemala. Tanto se había extendido el comei'cio ilícito. al favor de falsas noticias propaladas con la espci-anza <le sorprender á los crédulos p<u. y el teniente de Olanchito dijo. ayudara al }?obernador Lacayo. Desde tiempo atrás se halla))a Koatán v\\ poder de los ingleses. érale iniposible auxiliar á su vecino. «londe estaban «•onstruyendo piraguas i)ara encaminarse en actitud hí)stil á San Pedro Sula. En anonnales circunstancias.t»ira uiii< uii<ni. y tomó las necesíirias providencias para descubrir el origen de tales fábulas.el rey. siempre que pudiese liacerlo sin menoscalH) de la sejfuridad de su provincia. i*etirién<lose á datos por él obtenidos. y t'ia la auxilios i\\w U* pedía el íí<)l)ei'nad<)r plnmli-nlt' de los de Xicaraiíiia. sospechando siempre que los dichos rumores no eran más que un ardid de 1í)S contrabandistas.** y la ])resencia de dos<*ientos hombres del enemigo en las bocas del río Aguan. i)or Inás (jue todo ello fuese muy verosímil. puso en noticia del si*ñor Alvarez de Castro la llcj^ada de una canoa con pesea<lores ingleses al punto del litoral llamado '* El Vigía. suelesuceder «pie den pábulo á la pública iniíuietud (ciertos espíintus proféticos. (pie la guarnición extranjera de la isla se encontraba reforzada <'on buques y tropa de desembarco. que hasta el x>a<b'^' cura . Xo dio crédito el <^idor á esos avisos.las aparii'ucias de verosinnlitud de que con habilidad dijína i\v mejor causa saben revestir los cuentos <|ue forjan.

como se verificará en todo lo referente al cargo que ejerzo.cipal del celo de V. debe citarse la economía que procuraba alcanzar en materia de gastos del fisco. teniente de Olancho. organizó una buena porción de los primeros. y como le inspiraran más confianza para el combate loSr indios armados de flechas y machetes que los ladinos con fusiles. clandestinamente. para mantenerlos sumisos y servirse de ellos en su tráfico con el interior. como favorecedor de éstos. así como á otros parajes que era del caso visitar. y persiguiera á esos traficantes y á los indios que los auxihaban y ocultaban. remitiéndoles presos á la cárcel de la ciudad de Guatemala. con los ingleses de la costa. Con tal fin autorizó á don Pedro Rodríguez. en caso de destacar gente contra los enemigos: aú podrá Jiacerse (decía en un oficio al capitán general de ÍTuatemala) sin gravam. á payas y á los jicaques. del litoral del Norte. Infatigable en sus pesquisas el señor Alvarez de Castro. para que reuniendo á los milicianos^ fuese con ellos á Sígnate y Pataste. estaba Sigílate. dispuso poner remedio al mal que ee le denunciaba.. y debe advertirse que unos cuantos españples comerciaban además. Sabedor de que en el dicho pueblo de Sígnate y en una hacienda llamada Pataste se refugiaban los contrabandistas. fray Manuel en una causa instruida contra comerciantes de mala ley. logró disminuir tales abusos y capturar á algunos de los culpables. aS'. .AMÉKICA CENTEAL del pueblo (•(^)iuplieado (le 289 Esperiqíieta.en para la Real Hacienda. píinto ]>rin. . merced á la proximidad de aquellos sitios á la montaña por donde se abrían paso para traficar con los ingleses de la costa. y lo& tuvo listos para salir con ellos á atacar á los adversarios que pululaban por el lado del Norte y se ocultaban en las montañas y en los bosques. á quienes comunicaba noticias por medio de los indios sus feligreses. Los ingleses establecidos en Río Tinto y otros puntos balagaban á los indios mosquitos. que es el fin más importante al real servicio. los Entre los méritos del señor de Castro en el desempeño de su comisión.

29() HISTORIA DE LA Para cumiílir Rodríguez aqin*! mandato coinonzó doí<de luego á practicar las indisi)eiisal)les diligencias en el pueblo de Manto. guardando prudente i*eserva en su marcha. pidiendo á éste los re<'iirsos tpie pudieni proporcionarle. la anuo y púsose en marcha ]>ara la haí'ionda <1«*1 capitán don José de Herrera.soldados de Rodríguez. (pie iba á . Fué (MI seguida R<Klríguez á Catacamas. y resultó (|ue varios individuos del ¡mis.stilizjir á los delt^gados de España en el país. habían llevado allí el mcMicionado artíeulo. luego que llegaran lasnuilas pedidas para el transporte: hizo inVestigaí. desde antes capturado. catalán y casado en Tcgucigalpa: y (pie los indios del Pataste participaban á los españoles contraliandistas y al ingl(''s Pitches tod<> lo que mer(»cía ponei'se en . mucho ganado mular.stacó parte d(í su gent<í á recorrer los innuMÜatos lugares. acompañán<lole com<» prisionero el inglés Martin.s() de las lluvias: (pie de a(piellos h(Hnbr(>s sólo conocía á uno. para favorecer el comercio prohibido y ho.ser enviada al inglés Pitches (así el original). i-egi-esó á Catacamas y sucesivamente á la . donde hizo comparecer al inglés Juan Martin. no menos que por la ventajosa posición en <jue estaban. Pasó después al pueblo del Real. y le tomó decdaración.sa de lo c(»pio. los que instaban detenidos por habérseles muerto más de cuarenta muías á cau. Supo (pie en el Pataste había «j:ran cantidad de añil.iones sobre el i>articular. mas como creyese estéril el continuar la refriega. por el número considerable de sus enemigos. dirigióse después «1 Pataste. cabeceni del partido d<' Olanrho el Viejo. pero no contaba con la trinchera en (jue estaban emboscados sus contrarios: hi(Meron é. con el auxilii» de los jica<pies d«' 8iguate.su noticia. pa- ra ocultarla á sus enemigos. hii'ie- ron á siete y mataron á uno. y d(?. El inglés dijo (pie venía del lugar (pie habitaba el jefe l^itehes: que se había encontrado en el camino con gran cantidad de añil custodiada ]>or quince hombres. del qu(^ se servían para el contrabando. Reunió su gente. Observó Rodríguez (Uie sus adversarios tenían á corta distancia y en sitio seguro.stos fiuigo sobre los .

en diversos periódicos. firmados á veces. fraudadores del erario. y las Falleció en el mes de Noviembre. particularmente en el que servía de órgano á la x\cademia Guatemalteca. envió al oidor residente en Comayagua el exj)ediente instruido eon motivo de su comisión. por el autor de este volumen. y que aspiraba á saciar en el hijo su odiosidad contra el padre. No pudo el tro llevar adelante la cruzada Licenciado don Fernando Alvarez de Casemprendida contra los de- La abitada existencia que llevaba enfermedades que en Honduras contrajo. descubrió no sólo un celo exagerado. titulándose gobernador y juez de Río Tinto." Desde mucho antes se había empeñado el teniente Rodríguez en aprehender en Catacamas al dicho Pérez González. en lo que hace á su conducta para con el gobernador de la provincia. en "La Bandera Nacional" y en el '• Diario de Centro-América.A^IÉRICA CENTEAL liacienda de Herrera. Vuelto á Manto. moviendo así á pensar que quería mal á su colega el oidor don Tomás Ignacio de Arana. pero no logró conseguirlo (*). si bien. sin que su muerte cubriera de luto á la ciudad. en* 1889. á diez y ocho de Julio de 17411 — llermo Pitches. varios escritos. publicados. ) durante largo tiempo. Con esta misma denominación dio á luz. y son fruto del estudio por el mismo autor hecho. . en la í^ue puso 291 algu- como resguardo nos soldados. porque el rigor que en sus ( Algunos de los materiales contenidos en este pasaje histórieo * fueron objeto de artículos editoriales. por medio del cual el inglés Pitches. de los archivos de la colonia." con el título Recuerdos de la Época Colonial. el pasaporte terminaba así: Gui''Dado en Moscpiito. Fué á castigar á los que de im modo ú otro violaban el derecho y pisoteaban las leyes. prevenía á los mosípütos y payas. de su pretenso distrito jurisdiccional. sino hasta un injustificable apasionamiento. minaron su organismo y le hicieron sucumbir. y en el que figuraba mi i)asaporte. que no molestasen en su tránsito á un tal Pedro Pérez González. aunque sin firma. que en su oportunidad serán en esta obra utilizados.

292 HISTORIA DE LA actos desplegaba inauteiiía en amarga inquietud á los vecinos. mente ah'aldi' ordinario. pero no estuvieloíi . y los que res])etu<>samtMite se descubi'ían ante el féretro á su paso ]K>r calU's y pla/.-KMmipañadas de esos espontáneos homenajes que anun<-ian jK'sadumbre. á fines de l)i<'iembre. que á la sazón era alfér«'Z real y regidor del (*abildo de (*onnivagua. ni jíoner en tela de juicio su di'voto espíritu. Kl capitán <lon Hermenegildo de Arami y los otros sujetos ocultí)s..su /. en ejenicio de . Ilízose marchar sin demora un correo á la <'iu<lad de (tuatemala. la dos los conflictos entre empleo. para poner en noticia del capitán general don Tomás de Rivera y Santa (*niz el falh'cimiento oí'urrido. \(» hay <|ue culpai'los por ello.» (a-shu quedaiou zanjaautoridad civil y la eclesiástica. viéndose frécuentemeíite obligadas las autoridades del antiguo reino de Guatemala á defender el temtorio de su jurisdicción contra los ata- . La Aiuliencia pidió los autos. hacíanlo tan sólo en obedeiriniiento á piadoso deber Durante la ceremonia fúnebre en el tem]»lo. «'uando en siglos j)asa<los estaban en guerra España y la (Irán Bretaña. «MiaNiuicr observador. y ese alto funcionario nombró (4 de Diciendmv) golx'nnidor provisional de Honduras al nuiestre de «-ampo don Luis Machado. para informar de todo al monarca. Con la nnierte de Alvar. las liostilida<les entre esj»an<des <• ingleses. volvieron á sus casas.jis. habría atlvcrt ido en los ojos del vicario y demás prel)endados ráfagas de mal disinnilada alegi-ía al entonar con voz melancólica y grave los cánticos de los difuntos. del que bahía sido va anterior. CVnuo ya se ba dicbo. por superficial que fuesi*. y el nuevo gobernador don Luis Ma<'hado. \u> hay (|ue pretender <|ue el hombre qu*» se ve libre de una situación apurada deje de reñejnr de alguna manera su júbil(> al encontrarse á cubierto <le los riesgos f|ue \v amenazaron. tenían también por teatro nuestros marcas y nuestras costas. persona estimable y d(? suave carácter. entró. El <'Uer])() municipal jkmuhIó que las exe<iuias se eteetuasíMi <*on la necesaria pompa: así fué.

Puesto en camino el teniente Morales. de los que murió uno en la lucha habida al efecto. pues el enemigo estaba preparando sus botes y sus armas. llegó á punta Icacos. capturó seis de esos adversarios. jíara no sostener un combate que le A habría sido desventajoso. Regresaba de un viaje por el litoral. y tuvo Cj^ue alimentar á su costa á los que aiTÍbaron con Zancelonía de fondos para . que estaba enfermo y sin él y su gente. y llamando en su auxilio á otros de los suyos por medio de la señal entre ellos convenida y que consistía en disparos de fusiles. Su celo por la causa pública lo determinó á acercarse á Belice y subir en seguida el Río Viej<\ hasta veinte leguas al interior. continuó su viaje para San Felipe del Golfo el \áveres para capitán Zaneelonio. á fin de ver si allí lograba alguna presa. y ordenó á éste que pasara á Puerto Caballos y se proveyese de los necesarios Adveres para seguir á Trujillo.) AMÉRICA CENTRAL 29: ques de los enemigos que se armaban en Jamaica. lucha que hizo conocer á los demás la presencia de los españoles dirigidos por el capitán Zaneelola mañana siguiente se retiró con sus prisioneros nio. Hízose á la mar con los cinco ingleses presos. el referido capitán. El castellano del fuerte de ese último lugar no dispoel sostén de enemigos aj^resados. de suerte que sólo había llegado con tres de éstos á San Feli])e el 29 de Enero. fecha antes citada. }' se le habían ya fugado en punta Icacos dos de los prisioneros ingleses. en Belice y aun en la" isla de Roatán. súlxlitos británicos. donde encontró una piragua con catorce soldados guatemaltecos al mando del teniente Luis Morales. sin haber encontrado embarcación alguna del enemigo. y en el lugar en que los ingleses tenían su embarcadero para conducir la madera de tinte á los buques que con ellos comerciaban por contrabando. que estaba en la costa al servicio del capitán general de Guatemala y tenía el mando de dos i)iraguas. El 29 de Enero de 1740 llegó á San Felipe del Golfo el capitán don Mateo Zaneelonio.

ilio.usaci(')n. (pie si había algunos otros subditos del rey de España presos en Koatán. jefe del país. (»ncargábasele llevar bandt*ra blanca en su pií'agua. Vera merecía la confianza del monarca poihaber acreditado disciplina militar y buena condiK-ta desEl coronel el de 1714. y en el que manifestaba á éste que aipiellos bondu'es eran •nviados en <'anje de los j>risioneros guatemaltecos (pie el la Elevada bierno.satisfactoriamente Zancelonio >u rometido.s. De. en regimiento de reales guardias de Infantería. que él le restituiría los subditos ))ri tan icos que eu otra ocasiíui fuesen capturados.Juan de Wra.sde (pie el rey tuvo noticia de los autos en (pie aparecía complicado en causa de coiuercio ilícito el gobernalor Arana de Hondura. consulta sobi*e el asunto al Superior Godon Tomás de Rivera y Santa Cruz. contra • mismo gobernador ípiien pen(Jía una a(. Caulfeild. se sirviera nmndarlos.se efectuaban los canjes del género dicho. vou un oficio (pie el referi<l(> señor Santa Cruz dirigía al gobernador inglés de la isla. sus fuerzas y embarcacione. mientras el capitán general decidía lo «jiie ci^n ellos debiera luK'erse.s. que el mismo <'apitán Zancelonio llevase á los diídios prisií>nen>s á Roatán. al capitán gen(*ral de (tuatemala (pie baltín recibido á sus connacionales. Añadía.sideneia de di(dio st»ñor Arana y de don Pedro de Campos. l)esem|)eñ(') . contestó en atenta nota.servar el «astado de las fortificaciones de la isla.s. y (pie por entonc«'s no leiiía prisionero alguno de gueiTa español en la isla. y el gobernador de Roatán. En cuanto á Zancelonio. Mr. expidió en el palacio de San Ildefonso una c(Mlula (2íi de Agosto de 1745). teniente del i)ai'tido de Yoro. Exi. por medio de la i'ual nondiraba para el mando ¡>olítico y militar de a<piella provincia al coronel don . por cédula d(d ii de Septiembre subsiguiente. comisionándole ademá. y (pie aprovecJui. . resolvió • liabía remitido píxfo antes á San Felipe por (conducto de don Guillenno Jordán.se la oportunidad para ob. con arreglo al cual .stía un convenio entre InglateiTa y España. jiara utender en la re.

se le confirió el grado de teniente coronel. ó ante el Cabildo de la ciudad de Comayagua. don S(0)astián de Eslaba. á la vez (^ue la comandancia general de las armas de la citada provincia y de las circunst-ripciones comprendidas en todo el obis- . Diversas instrucciones se dieron por el monarca al citado coronel.AMÉRICA CENTRAL 295 roii i'l que pele<') en todos los hechos de anuas que ocurrieron en la Península hasta 1722. por las incursiones de los ingleses en el reino de Guatemala. En el real despacho relativo á la residencia de Arana y de don Pedro de Campos oi'denábase al coronel Vera investigar si aquellos funcionarios y los otros comprendidos en la pesquisa cumplieron en general sus deberes. con aiTeglo á lo ¡H-evenido por el rey. Campeche. y en particular si aquel gobernador había castigado á los piratas cogidos en las costas de Honduras. determinaron al soberano á enviar á este país á ese acreditado jefe militar y conferirle el gobierno de la provincia de Honduras y ciudad de Comayagua. Las difíciles circunstancias de aquel tiempo. y trajo una El sueldo asignado á sus servicios era de seis mil pesos al año. investido. y entre ellas figuraban las que tenían por objeto reparar las fortalezas existentes y construir las que fuesen necesarias para la seguridad de las costas. jurara los cargos ante el gobernador de Honduras. luego el gobierno de la isla de la Margarita y después el de la provincia de Santa Marta. En Mayo de 37-I-6 llegó á la ciudad de (Tuatemala. en razón de las extraordinarias facultades de que estaba á este i)aís i)or la vía de Vino crecida familia. Encontrándose de segundo teniente de aciuel cuerpo en ese último año. y acordó que. l)resentar á la Audiencia sus reales títulos. para y ese alto cuerpo lo reconoció en su do])le carácter. en los que se manejó satisfactoriamente. compuesta de quince personas. según el resultado de las residencias respectivas y según los informes del virrey d<'l Xurvo Kciuí» <!(' (írnnada.

. el mismo Vera para Cani|)eche. con ánimo de hacer j)or el río de San »Iuan su viaje á Nicaragim.de Te^U'ijXalpa y de otros ten-itorios y costas. sin <|Ue el sí'ñor Heredia estuviese en elhigar de su destino. En Junio del año citado (1746) se hallaba aún vn la <'indad «le (Tuateniala el referido coronel. El íiscal de la Audiencia. estando el dicíio brigadier nombrado gobernadoi* de Nií-aragua: que en l)i<*ienibn» de 174. mientras llegaba á esa proviuí'ia el brigadier. y que eran más posibles por encontrarse Nicaragua sin gobernador. á fin de que el retraso (le est(^ último no oí-asionara las dificultades (jue el rey <|UÍso (»vitar. M. M. á fin de trasladarse por esa vía á (iuatemala y á Honduras: que el señor Heredia se quedó en la Hal>ana. pedía éste. el brigadier don Alonso Fernández de Heredia y el repetido coronel se en<raniinaron á este país. |M)r la necesidad en <|ue estaba de residir en Homluras. en el que manifestaba í|ue.") llegaron á la Habana. que i*ecíprocamente se subrogaran en sus respec- no pudiendo atender i»ersonalmente al gobierno de Nicaragua. á quien se pasó en consulta aquel escrito. y en ese mes Audiencia un escrito. ^giín carta que presentó del marqués de la Ensenada. en cali<lad de teniente del coronel. gobernase en Nicaragua.. á lo que -se añadía que el señor Lacayo <'ra digno de la real <*ímfianza.296 HISTORIA DE LA pado de Comaya«:iia y distritos de la alcaldía niayoi.. y habiendo mandado 8. en Enero de 4(). Se<*retario de Estado y del Despa<*ho de Indias. con lo que aquel funcionario hizo vei* que no tenía valo]* aliriino fii fsf» cmso rfiucroto 1m rnvtn df] tivas provincias el brigadier y el coronel. dijo (18 del mismo Junio) que el coronel 4lon Juan de Vera presentara el real despacho en \irtiid del cual pudiese provisionalmente desempeñar el gobieino de Nicaragua. al desempeíu) de sus resp(»ctivos cargos. y de allí salió. que <lon José La<'ayo de Briones. á p«»sar de habérsele manifestado l<>s peligi'os á que se exponía i)or la presencia frecuente de los advérsanos de España en esas i'ostas: que ha)>iendo dirigió á la llegado rl ílicho <*oronel á <iuatemala. con arreglo á órdenes de S.

debía reemplazarle en sus funciones el coronel Vera. Nicaragua y Costa Rica. de la de Costa Rica. y la de perseguir el comercio ilícito. y así. para que le sustituyese el dicho brigadier en cualquiera de los eventos la men del fiscal. La necesidad de rechazar en esas costas á los enemigos de España. cabe aquí hacer notar demarcaciones respectivamente asignadas al coronel y al brigadier no alteraban en manera alguna los límites acordados por ley al distrito jurisdiccional de la Audiencia de Guatemala y por ende á los gobiernos de Honduras. ( * ) Folio 202 del volumen de copias de títulos y reales cédulas. indicados. tenía después que restablecerse. El poder que en varios territorios les fué conferido era una delegación temporal del soberano para señalados objetos. Nicoya. en cédula del 2)3 de Agosto de 1745. Efectivamente. en el caso de un ataque. por muerte del brigadier. en la inteligencia de que. dada en el real palacio de San Ildefonso. atento el carácter de perpetuidad que por su naturaleza le correspondía. la jurisdicción ordinaria de la Audiencia y demás autoridades de las circunscripciones que á Yera y á Heredia se fijaron. fué nombrado el brigadier don Alonso Fernández de Heredia gobernador de Nicaragua y además comandante general de esa provincia. y al que no tuvo ya eml>arazo en conceder el pase aquel alto cuerpo. de las jimsdicciones del Realejo. y otro tanto se disponía respecto de este último. (*) Por más que huelgue que las cédulas sobre las advertirlo. Ajjrobó la Audiencia el dictay el señor Vera puso en manos del escribano de Cámara el real título que se le pedía. ó por cualquier causa que retardara su llegada. Ouatemala. determinaron al monarca á conceder por modo provisional ciertas facultades á Vera y Heredia. — 21 . Sébaco y demás territorios y costas comprendidas desde el cabo de Gracias á Dios hasta el río Cliagres.AlVrÉRICA CENTRAL 297 marqués de Ensenada. que Archivo Colonial de abraza desde el año de 1743 hasta el de 1748. Sul)tiaba.

puesto que se funda en cédula real.> arliaqiK' <U' la condición humana el t'UiiK'íio di' [nolongar el goce de una ventaja otorga<la ó de un dereclio concedido. Colonil)ia apoyándose en una real orden de 1803. que el aducido por Colombia y que sólo nace <le la ])rovidenc¡a de un ministro. del (pie va ya hecha inencií'm. la (pie nada puede contra el sólido cinii<'nto en (pie descansa un solemne mandato «|n«> 11«'vm In tiim. ó providencias de índole ministerial. ha pretendido ejercer dominio en tenitorío costariúcense sobre el Atlántico. Secivtario de Estado y del Despacito de Indias. libro copiador de reales títulos y «•('•dulaK. ó real orden. Arehiv<» (Jolonial (!<• — (luatemala. se libraban eftó» despachos sino ]mr negocios de inteivs (pie el indi(!ado: por ejemplo. Iiolga«lo.Qné diría hoy el gabinete de Bogotá si Costa Kica invocara la real cédula de 2'^ de Agosto de 1745. y sólo atribuye nivcio al real título. expedida por móviles de transitorio caráctei*. (pliso el monarca (pie los oficiales reales de Guatemala le remitiesen detallados informes sobre los créditos activos y pasivos de las cajas. sobn» facultades dadas al coronel Vera (Mi lo (pie hace á Nicaragua. fechado en Madrid 1739. aun cuando fuese de anterior fecha. Lie.i del monarca y Kl íiscal del secretario res|)ectivo. d(*l inar<|ués <ic la Ensenada.Julio de • ( ) lihruzH (lesdf v\ Folio 76. de Rivera y Villalón. con el di<*íainen del fiscal. (*) el 28 de . un d«spaclio No menor de aquella clase. . (pie para el caso es lo mismo. (jue ano de 17íW ha»tn <•! de 1742. desestima la carta orden. vuelto. el Secretario de Estado y del Despacho (h* Indias dirigió al capitán general Sr. La Audiencia se conforma. en nombre del soberano. en auto del mismo día. y en tal virtud. y acredita así (pie nada valen en asuntos de cierta importancia las reah*s órdenes.208 HISTORIA Di: LA Ij. ó real cédula. de la Audiein'ia. dada en el palacio de San Ildefonso por Felipe V. para ])^etender (pie sus límites territoriales se extendii^sen basta í'l no ('bagres? Más robusto parecería en tal caso el título que alegara Costa Rica. . (pKí despU('*s se le exhibió para hacer (Constar el fonnal otorgamiento de esas mismas facultades. Así.

no tuvo escrúpulo en dar un escándalo promoviendo un levantamiento de la compañía de milicias que mandaba. Ni(j.¿iragua Descfe dispuesto á sostener el principio de autoridad. pero los Para escarmentar á los ingleses tomó Lacayo las neceno pudo impedir (Noviembre de 1743) desmanes cometidos por aquéllos en Jinotega. á donde penetraron j)or el río Coco. Autorizado el coronel Vera. en que llegó á la ciudad dé León el lu'igadier don Alonso Fernández de Heredia. para decir que desde ese año hasta el de 1740 había ejercido el mando en don Antonio Ortiz. j)ara encargar el gobierno de Nicaragua á don José Lacayo. Lacayo estuvo en el puesto que le fué nuevamente conferido. y decidieron oponerse á la posesión de Lacayo. Noviembre de ese último año había recaído nombramiento de gobernador en don José Lacayo de BrioEl capitán de milicias Antonio Padilla y otros sujenes. Padilla. se inhibió 'la Audiencia del conocimiento de esas causas. corregidor del Realejo. x)ara que él los continuara. Otro tanto hizo respecto de los que correspondían á Heredia en su distrito jurisdiccional. pero éste. firme en sus planes. entró en el ejercicio de su cargo. sentencia que fué debidamente ejecutada. y Lacayo. Hay que retroceder ahora hasta 1736. según el real título por él exhibido. lo sometió á juicio y lo condenó á muerte. lo que era tanto más preñado de peligros cuanto que los ingleses estaban preparándose á invadir la provincia. sin arredrarse. sarias medidas. El castillo y río de San Juan fueron puestos én estado .AMÉRICA CENTRAL 299 Como tuviese facultad el coronel Vera para decidir en asuntos de comercio ilícito en Honduras y demás territorios que le fueron señalados. hasta ñnes de IT-tG. tos deseaban que se diese el mando á don Felipe Grómez Masía. y pasó á aquel funcionario los expedientes que tenía en curso. y se quedó por algunos meses más en Guatemala antes de ir á posesionarse de sus cargos en Comayagua. envió á éste el respectivo noml)ramiento. posesionándose con la solemnidad de estilo.

ó por sus colectores. en que se posesionó del mando ])olítico y militar don Juan (xenimir y Llconait.cumplido su período (así lo dice el título por él librado) don José Lacayo de Briones.omo ya se ha explic^ado. En Diciembre de 1746. Pareció justo al monarca acceder á lo pedido. pero en 1745 tenía otra vez el mando Lacayo. . entre las qiw Hguraban los pagos cori'espondieutes á las reales cajas. <»n 1744 y por un año. des})acliada ep el palacio de' San Lorenzo. y según lo practicaba el Cabildo de la iglesia catedral de Guatemala. le proporcionase auxilios pai-a defenderse de \o» ingleses que amenazaban turbar la paz de Nicaragua. enviándose con tal objeto á Nicaragua dinero y armas. solicitando que se le facultara para administrarlos. que gobernaba en Honduras.o(MJ HlSTOlílA DE LA de defensa. nombró goberiuidor provisional. Así lo dispuso el soberano por cédula áv\ 22 de Novicíuibre de 174íi. para numejarlas y administrarlas ]>(>isí. vumo lo demuestran las instancias que haí'ía en ese año al oidor Alvarez de Castro para que éste. Tomando en cuenta el capitán general don Tomás de Rivem y Santa (!ruz que había ya. (. En lo que hace á esa provincia hay que retroceder también hasta Junio de 1840. libre y francamente. siempre que llenase las obligaeiones estableí'idas. al capitán de Infantería don Francisco de Cái-eres y Mollinedo. se encontraba ya en la provincia y comenzó á gobernarla el brigadieiFernández de Heredia. y ordenó al gobernador y á los oHciales reales de la provincia. Desde tiempo atrás había comunicado al rey el Cabildo eclesiástico de León los perjuicios que se sejruían del sistema que estaba en práctica en el renuite de los diezmos de la diócesis. como queda dic^ho. manifestándolo también ])or ruego y encargo al j)relado de aquella iglesia catedral. la investidura de comandante general de Costa Rica. que pefmiticsen y dispusiesen que el Cabildo eclesiástico pudiera tonuir las r<»ntas «lecimales. ó como nu'jor le conviniem. Dióse además á este último. por lo menos en lo militar.

AMÉRICA CENTRAL 301 En tiempo de ese <íobernador se construyó el fuerte de San Fernando en la desembocadura del río Matina. algún fruto daban. elevó al monarca un minucioso informe. y sin embargo. contribuyendo á llamar la atención del Consejo de Indias hacia necesidades que era urgente remediar. Los padres Andrade. (*) No eran estériles en buenos resultados las visitas que de tarde en tarde hacían á estas colonias ciertos delegados del rey. . ( * ) Montero Barrantes. Vela y otros varios. doctrinándolos y civilizándolos. Examinó el fuerte de San Fernando. el ingeniero militar don Luis Diez Navarro. Fueron bien acogidos por los aborígenes. En 1 744 llegó á Costa Rica. hiciéronsele dos baluartes y se colocaron en él varias piezas de artillería. pero no fué una obra destinada á subsistir indefinidamente: el terreno al efecto elegido se inundaba con facilidad. extendiéndose particularmente sobre el litoral y puertos del Atlántico. lo mismo que de la provincia toda. y los materiales carecían de solidez. penetraron en tierras de Talamanca. región abandonada de los misioneros desde muy atrás. tuvo de coste treinta y nueve mil pesos. convirtiéndose poco después en ruinas. para que se abriese paso la gestión administrativa y con ella el general adelanto de los pueblos. así es que quedó en abandono el fuerte al cabo de algunos años. y se quedaron allí. y respecto de este iiltimo. con el carácter de visitador de presidios. obedeciendo á las inspiraciones de evangélico espíritu y sin cuidarse de los riesgos á que pudieran exponerse.

Proclamwión capitán general Santa Cruz por su — — (Composiciones en — — de faltas de ese funcionario. hijo . — E-Xces«)s cometidos en la — Intervención del — Cédula íi.. <|ue se — Públicos — Impo— Sevcrida<l ¡n<lcel obwn'aba en materia Sí» d»- gastí»s de las reales cajas. mal comportamiento.s«' — (V*dula real de 1744.s«ibre ib* la aut<irízados.— Quietud de (|U«' estaba «lisfrutando. R^-levo del Rasgos so>)rc el reidon Femando.Abusos de la Audienindios de Solo|á.- Heneplácitt» Curia Komana. — K(>go<'ijoH la infanta l)r. sición del |>alio al obis|M» wíior Pardo. El I )ávalo.. — al nombramiento.stro de la KtMlesno.— Minerales de «iro y plata. Demostracion(>s de duelo tpu* aipií fueron he<*has por la muerte de don — Detalles sobre exe«piias que en . industria y ri<{iu'%a. MotiV08 que iniíMHÜau el frnMU'Ute eandño de los jilt«»s eni|ileados. bidos cpu* cia. contni los procedimientos del capitán g«Mieral Santa Cruz y de Audiencia.scal. Sustitueiones aeordadas en el real León. . <le de eíM-hindla. — Muerte del Femando r«'y don Felipe V. deducidas. dirigida á (tuatemala por don Felipe. Elementos de prosperidad de la proviiieia. la Audiencia y razones consiguió. m(*<lieina y de la cimbria iM)r empíricos. sobre gastos de lutos y túmulos.El aN-al- — de mayor Díaz de Vivar. — Su nombramiento y faeulta<le. <le la (pie invo- ca!)a para al<-anzar el .su de éste en (Tuatenuda.s.spaña.al — — esas cam-ras. ('é<lula para favoreeer á — — los indios z«M|ues. Pasos que el Cabildo y providencias. en ««stas Huerta A la eiudad Audiencia si>ñor provincias eon motivo de las del oidor bmlas de prot4)nM»dieo — Ejercicio no ]H>litana. Consila — Enumeiwión — . sobre dicho arzoliispado. prosa y verso que eon tal motivo nado de don Felijie. — doña María Teresa eon el delfín de Franela. IalN>ríosidad.— ('hiaim.CAPÍTULO XYI SUMARIO Proviiifiíi d«' jn'iblieo.sí? las colonias de América se ha- cían al salx'rse la defunción de reyes de España. Hotieas.s. San Salvíwlor. hicieron. festejos. produeton*s — El alealde nuiyor Ponee desptudio de HU ea)»ital. - Ercí'ción <le la iglesia cate<lral «le (iuatemala en metro- — Antiguas gestioiu's del Cabildo Intervención de lo «pie al ftn ws-ular de la c¡u«ia<l capital este asunto. al — I{es|M>nsabilidades — Pagos — Parte (pie en asunto cupo Keal <*«Hlula capitán genenU seíior Villalón. VI. Audiencia dieron para evitar algiuias de sus Remesas de fondos que hizo al rey de E.— HoticgiMos IViuis asi^nnidas á los que ejercies<'n sin título lr>. -Cará4'ter de publicaban. — Su modo de ser eu cuanti) á so«iejfo gestión jnilM'mativa.— Lle^ida piiblieos {Mtr jubilaeión eone(><lida mini.

(dudad de Méjico. jiu^gos prohibidos. algunos años después de aquel trascendental . y el imperio del derecho.C('KÍula real sobre al Bando publicado sobre e. las grandes empresas de añil y el beneficio de las minas de hierro. antecedentes en Quito y motivos que hul)o para separarlo de aquella colonia.Buciui medida con (juc fué iniciado el gobierno del señor Araujo. á cubierto de turbulencias y entregada al trabajo bajo los auspicios Libre de de la ley y del respeto á los funcionarios.— Facultades que trajo en nuiteria de gobierno. inquietudes el alcalde mayor de la provincia. oro y plata. estaban en manos de peninsulares y criollos.— AMÉRICA CENTRAL <leraci(')n )^(K*) que con él so tuvo á la i)or tal causa. juego en el cuartel del Real Palacio. lejos de conmoverse. — El nuevo capitán gene— gobernador y presidente de la Audiencia. robusteLos pueblos de aborígenes cíase por manera provechosa.. pues. manteníase. Cuando. . de la provincia. producían crecidas cosechas de cereales y cacao. Queja que rey dirigió Santa Cruz y prevenciones del monarca. que de esos ramos obtenían rendimientos j)iiigües. Explicaciones de la Audiencia sobre el particular. y su regreso ordenado por — Sus — la Audien<'ia pai-a afianzar las resultas del juicio de responsabilidad. En lo que á piratas y corsarios concierne. érale fácil moverse en condiciones favorables para proporcionar á sus gobernados los l)eneficios que se derivan de la existencia social regularizada. Escandaloso Anteriores leyes . sensibles á los halagos de las comodidades j conocedores de la lengua castellana. Edictos en las provincias. — — — — (17^5-1748) I No se hacía sentir en la provincia de San Salvador la levadura de la rebelión que en León de Nicaragua y entre los zen dales de Chiapa fermentaba á las veces. al nombrársele para pasar (íoino alcalde del (.se punto.— Viaje emprendido por el señor Santa Cruz. pocas agresiones tuvo que lamentar aquella parte del país. iban colocando su bienestar en base firme. Aficionados sus habitantes á las tareas de la industria. don José de Araujo y Río. La riqueza de comarca tan privilegiada data de los tiempos que precedieron á la conquista del siglo XYI. Su llegada á la ciudad de (xuatemala.rimen ral.sobre ese vicio. Posesión que tomó de sus cargos. con menoscaljo de vidas y propiedades.

•*Kn la «'imhul <!• Santiago <1»* (iuateinala. posesionado del puesto desde un año antes.:)<>4 HisTOKn >«• i>i i. hicieron los indios nuiy valiosos \ regalos de plata para el servicio de la iglesia destinada á la «íonnmidad. Nicaragna y Costa Kica. Para libertar á éstos de las pérdidas (pu» ex])eriinentaban al vender el artículo á traficantes empeñados les La provincia de ( • ) I*an*oe de intert^ la fomia en í|iie m> veriftcraba rl ew a<ít4i. mediante cuatro mil pesos por él donados á la tesorcHa general establecida en Madrid. estando en la Hcal Sala de Acuerdo de Justicia U» señores Presidente y Oidores de esta Keal Audiencia. ó grana. tlon isidro Díaz de Vivar. exenta de pcriurhacioncs locadesde tiempo atrás. 174. estaba de alealdc mayor de San Salvador. i|m> rl li'cjor y.«» ii. el más importante de los cuales consistía en la cochinilla. y se le desigiuí pam HUstituir á don Esteban Sáncbez ('ald(»r(')n.\ SUrr>.r/<>n«>>. • dv la casa eran tan freenentes allí como en las oti-as provincambios de las personas que ejercían la antoiidad snpreina.') ' En (Miiapa. por cansa de los ata(pies de los enemigos d»-! ««xtíTÍnr v pm. Presidente. (|ue nunca vino á (\jerc(»r el cargo.«íe el escribano de Cámara le re«"ibí. se vio el Keal Título presentado por don Isidro Díaz de Vivar. y al eftM'to w inserta á fcintintiaiñ^jn lo <|ue «olire particular w refiere al <1c señor Vivar. en la ciudad de (hiatemala. Ñombrósele por cédula dada en el Real Sitio de San Lorenzo á fines de 17IU. ími veinte y miatro Marzo de mil setecientos cuarenta y cuatro años. Licenciados don Francis<*o Osorio Manrique y don Juan Jo.«>ti-. El juninu'Uto 1(» i)rest<> Vivar en la sala del Real Acuerdo.is r. continuaba desarrollando los elementoH de su prosp(»ridad. y es qne ésta no tem'a (pie Inchar con los ol>stácnlos (pie pnlsaban los regios delegados en Hondnras. es á sainar: Su Señoría el muy Ilustre wñordon Tíimás de Rivera y Santa Cruz. y dichos wñores le mandaron «•ompartH'er para (pu* hicie.s<*|)h Martínez Patino. juramento acostumbrado. el cual ví) el que hizo |M)r Dios nuestro Señor y una .ii<» «l<* ílindaí' <'Oli \ «Mi I ( > «Ir «i( >|ii i n ira IK >s cll Ijl (.i cias los No conoce.'iudad (le San Salvador. producto de los indios zoques.

obtenido por él en gracia de sus buenos servicios como militar y mediante el' regalo de ocho mil pesos de veinte reales de vellón cada uno. admi- nistrando justicia á las partes que la pidieren. que se libró desde el 23 de Enero de 1601 esa ley se encaminaba á favorecerlos garantizándoles las ganancias de su industria. por escaso que fuera el aliciente que á los europeos ofreciese la vida por acá. y el susodicho lo firmó. por decirlo así. trayendo el real título de alcalde mayor de Chiapa. ni á los pobres de solemnidad. ante mí. y ningunos^ á S. amén. existía una cédula. y no es que no los liubies^^ sino que. observando las Leyes del Reino y lo prevenido y mandado en dicho Real Título. Juan xVntonio Betancurt. y á la conclusión del juramento dijo: Sí juro. presidente de la Audiencia de y adelanto. que en caso de muerte del nombrado. so cargo del cual prometió usar bien y fielmente defender el el (jfieio de Alcalde Mayor de la Provincia de San Salvador. sin faltar á ello en manera alguna." ( . señal de eiiiz en forma de Derecho. dichos señores lo rul)ricaron. que Dios guarde ). era la única ])rovincia desheredada. Misterio de la Limpia Concepción de Nuestra Señora. tar 1 744 llegó á la ciudad de Guatemala el capitán de Caballería don Juan Bautista Ponce de León. y no tratar ni contratar por sí ni por intei-pósitas personas con los vecinos y natu-^ rales de su jui-isdiceión.. no obstante las investigaciones hechas. que hizo al monarca. M. Dis2)oníase en el real despacho. ni llevar derechos demasiados á las partes. don Valentín Suárez. señalado con tresrú})ricas: Isidro Díaz Vivar. previa aprobación del capitán general. En Marzo de \> Guatemala.AMÉRICA CENTRAL 305* en explotarlos. Comprueban esas sustituciones que abundaban en España los aspirantes á los empleos públicos en estas provincias. guardando las prohiliiciones en esta razón estaY los^ blecidas. y por falta de éste. Si para conseguir Poncede León el mando de Chiapa hizo un donativo tan considerable^ compréndese bien que era asaz remunerador el puesto que venía á ejercer. En materia de minerales de oro y plata. ocupara el cargo don José Ángel de Toledo. no se lial)ía descubierto uno solo: reservado estaba á un porvenir lejano el aprovechamiento de esos veneros de bienes.

Incumbía al protomédico el deber de visitarlas boticas. y estuvo además en Comayaírua. tocábale además impedir que en la ciudad y cinco leguas . Había servido lar^a y tielniente al rey en (iuatemala. <|ue lo <lesempeñj^ba: y el capitiin general don Tonu'is «le Rivera y Santa ('ruz. don Jos*'» de Me<lina. con ilustraciíMi y celo.vnnel Dávalos y PoiTas (Septiembre áv 174')).A \ iiio laiiil)it'ii (Ivsde la Península (Abril fie 1744). 'Ion M. Estaba vacante el cargo dií protomédico.% en la eiudatl de iiualeniala. eonio en las principales poblaciones <le las varias provincias di' esta capitanía írt'nenil. Akí lo comunicó don Felipe al capitán general y á los ministros de la Auíliencia <le este distrit(». guatenmlteco. designó para servir acpiel puesto.de ípie las drogas fuesen de buena calidad.:!<>(. para cuidaí. y disfrutaba de buen nombre como facultativo. unidas al tiem])o dr* serv¡<'in. el señor RckIcsno. (pie de ese nuevo lazo de uni<)n entre las coronas de España y Fi-aneia se prometía los más felices frutos ])ara los vasallos de uno y otro reino y para los inte- res4*s del <'atolicismo. para inte<ri-ar la Audiencia. después ríe sostener brillantemente las resp^ectivas pniebas indo universitarias. Celebróse en 174. hija de don Felipe V. Dávalos. había ganado el título en la ciudad capital de esta colonia. el doctor don Jacobo de Huerta. HISTORIA l>i: I. (|ue estaba jubilado ya. y eon setee. c()n el Delfín d(» Fmncia: las ««apitulaciones se tínnaron en el Keal Sitio del Buen Retiro el V\ <le I)iciend)re de 1744. y se efectuaron las bodas en el mismo palacio. le valieron la jnl)ilacióu acordada por ley.ieutos (ñneuenta mil maravedís áa plata como salarit» ainial. ní>mbrado ])or cédula dv 1742 ])ara yenar la vacante del oidor don José de Kodesno. por haber falleel l)r. al l)i*. en ejercicio de oficial encar<ro: así pues. nianifestánd»»Ics á la vez. era médico y cirujano. El Dr. sus bien pinadas eje<*utorias de integridad. mientras el rey lo proveía en propiedad. el casamiento de líi infanta doña María Teresa. c(m carácter de intei-ino. el 18 de aquel mes.

Algunos años antes (1732). En Noviembre gi'acia.AMÉRICA CEXTRAI. sino también. cirujano y boticario. sin las licencias necesarias. ))0T en contorno ejerciese persona alguna. previo. no sólo por el mayor lustre y prestigio de la ciudad. por evitar los obstáculos que se pulsaban al tenerse que acudir hasta el arzobispado de Méjico para el despacho de ciertos asuntos • eclesiásticos. pues. Mtis de dos siglos hacía ya. los primeros años del siglo XVII pidió con instan- monarca el Cabildo secular la concesión de esa merced. que en la capital de esta colonia se deseaba convertir en metropolitana la iglesia catedral. el doble por segunda. y de ello se ha hablado en anterior capítulo. y por tercera los mismo doce mil maravedís y dos años de destierro á cinco leguas de 1^ capital. En cias al de 1745 se obtuvo al fin la anhelada imponiéndose el palio al señor Pardo de Figueroa. Chiapa y Yerapaz eran sufragáneos del arzobispo de Méjico. que no era necesaria y en la que se experimentaban los embarazos deducidos de las disputas entre aquel . Para el ejercicio de las dichas carreras podía conceder facultad.eji:amen. y este era el más poderoso móvil. Pedían. bajo la i>ena de seis mil maravedís i)or i)rimera vez. fundándose en que los obispados de Guatemala. el de Honduras estaba sujeto al jefe de la iglesia de la isla de Santo Domingo. se publicó un bando para hacer saber que los que tal hicieran sufrirían un mes de cárcel. las profesiones de médico. prevínose también á los boticarios que no despacharan recetas que no estuviesen autorizadas^ por profesor j)ro visto de título. ciudad distante de ellos unas trescientas leguas. siempre que en ese acto fuesen aprobados con las ritualidades prescritas por derecho. y el de Nicaragua al metropolitano de Lima. á sujetos del reino de Guatemala. una multa de cincuenta pesos y confinamiento por un año á veinte leguas á la redonda de la capital. y con motivo de que no faltaban personas que sin título legal ejerciesen la medicina y la cirugía. los capitulares que la diócesis de Yerapaz.

seis ricas catedrales. la de Verapaz estaba de. convin(» (2 de Junio de 1744) en que . pam economizar las intpiietudes que lo molestaban desde que vino á esta tiiM'ra.Hpacbada. y (pie la falta de arzobisj)o (»n esta colonia era perjudicial al de Méjico. y atendiendo á (pie la solicitud fué apoyada. que t(5nía como sufragáneas . obispo de Verapaz á la saz('>n (1()()4).. y (pie el obisjx) de (Tuatemala.sde mucho tiempo atrás snj)rimida. Pedido el beneplácito á la Curia Romana. por no estar los recui*sos aiTeglad(»s al estilo: (pie jior causas análogas babían solicitad<» estas j>rovincias el establecimiento de la iglesia metrofKditana en manitVsta(Mones subsí'Hptas por los prelados.: (pie de veintisiete años á esa fe«'ba se babían remitido á Méjico. (piince caiisiis de (tuatemala y Nicarag'ua. fuera trasladado á otra j)arte. del que serían sufragáneas las iglesias de Chiapa. con razoiuís de utilidad y necesidad. Comayagua y Cliia[)a. por los Cabildos /le Han Salvador y San Vicente de Austna. etc.se engi(»se la metropolitana de <Tuatemala. en oficio de 174:?. (*) Tomó también «'artas en el asunto nnicbo des])ués la Audiencia (1715). de las (pie . (pKMlando pendientes en ese alto tribunal los negocios. exponiendo lo oneroso (pu» era recurrir basta Méjicío en las ajielaciones de las causas eclesiásticas. se iníMU'porase arzobispado (lUe se pretendía establecer en (luateinala. fray Juan Kann'rez. y dijo (pie ante (día misma babían tenido necesida<l de presentarse á veces y por vía de fuerza los interesados.señalándole como sufragáneas las diócesis de Nicaragua. Honduras y Nicaragua: rogaban además que se confiriese el arzo^^ispado al señ(>r Fernández.obispo y los frailes dominicanos de C'oV)án. mientrns ipn' las del reino de Guatemala se ix»«entían de ¡)obreza. por el prelado mejicano. Tomando el rey en consideracií'ni lo ex]>U(\sto. . Colección de documento» antiguo» del archivo del Ayuntamienformada \H>r su secretario don Rafael An'valo. cx[)idió el sobei'ano pontífice la coiTespondiente bula en el sentido al * ( • ) to de la ciudad de fluatemala. etc. . por af)elac¡íin.sólo una fué de.

y como el monarca era sabe- . y de ciento á cada uno de los oficiales reales que cumplieron el mandato del capitán general.AMÉRICA CENTRAL solicitado. señor Molina. dignidad que tendrían también sus sucesores. fray Pedro Pardo de Figueroa. por oficio del capitán general señor Santa Cruz. impúsole á éste una multa de mil pesos. obispo de Ciudad Real. tuvo á bien reprobarlos (cédula de 1745). en este caso concreto. mancomunadamente. declarándolos nulos y reprendiendo al oidor. puesto que la orden de pago se apoyaba en el parecer del ministro de la Audiencia por quien fué asesorado. pero el dictamen del señor Ai'ana lo indujo á manejarse en el concepto indicado. Con festejos de toda clase se celebró la erección de esta iglesia en metropolitana. la cantidad erogada por el erario. señor Marín. quedando así constituido éste en arzobispo y metropolitano. Como repetidas veces se ha dicho en este libro. el rey le dio el pase. Enterado el rey. y el 14 del subsiguiente mes se impuso al señor Pardo por el señor Cubero. Condujo el palio desde la Península hasta Yeracruz el obispo de Nicaragua. condenó además á los dichos oficiales á restituir de sus propios bienes. en materia de erogaciones de las reales cajas se observaba particular escrúpulo y especial severidad. de indebidos pagos que con dictamen del oidor Arana autorizó en 1742 y aun años antes el señor de Rivera y Villalón y que ascendían á seis mil quinientos cincuenta pesos. llegó acá en Octubre de 1745. y el rey no pudo hacerlo responsable. 309 y la remitió original al obispo de Guatemala. aunque dejándoles á salvo su derecho j^ara lo que les conviniera hacer. la insignia expresada. La conducta del gobernante señor Yillalón fué siempre digna y arreglada á la ley. y de allí á la ciudad capital de esta colonia el diocesano de Honduras. confirmándolo así el concienzudo examen que de las operaciones fiscales hacía la Contaduría Mayor y los infoniies periódicos que se manda1)an al Consejo Supremo de Indias. No siempre atemperaba á los dictados de la justicia -SUS procederes la Audiencia.

don Fernan<lo VI.j:enes. mayor gobernador indio de Santa Lu(^ia. previno que cotitiniuira «-ntendiendo en és4» y demás asuntos de la misma elas<* el fiscal. por no halM»r procedido la Audien<Ma confia el teniente de alcahh' nmyor del partido de Escuintla. p(»ro. Su hijo y su<*esor. previno al capitán general y á la Audiencia de (fuatemala. don Felipe Mannque de (luzmán. Análoga cédula fué librada en a<iuel año. mado el celo d(d fiscal y atropelladas sus atrilmeiones.:nn Hfs'i'oi. por cédula del 31 del mismo mes y año. quejáronse éstos ante la Audiencia. fum'iomirio encargado de proteger á los aborígenes. y ex|)resó su real desaj^rado. regidores de los Cabildos. y (pie los (íon-espondientes á lutos de oidores. El alcalde mayor del partido de Hololá. contraviniíMido á expresas leyes afpiel nltí) <'uerpo.ir<> ductos. a])rosiirá))ase á ])<>ner roiiunlio al mal (mando se le denunciaba. que i'ometió la gnive falta de nmndar apiictr cien a/ntcs . en cuanto á ios exc€'S(»s de que se acusaba al alcalde mayor de Sol<»lá. (juien condenó (céílula de 174.')) el proí'edimi^'iito irrej^ular de la Auíliencia. indi<'ando persona que al mismo fiscal representase en la pesquisa en los juicblos en que se hubiera de practi<'ar. se hiciesen por cuenta de cada uno de éstos.! \ hi: i.il s<>li<-itud i\v . notificando al presidente Santa Oniz y á los oidores que se habían hecho dijínos de ivprensión muy severa. y con tratándose de la suerte de los aborí. dispuso qiu' el negocio y sus incidentes se n'servaran para el juicio de residencia Lastidel indicad<» don Felipe Manrique de (hizmán. se hizo reo de excesos vu indios de su jurisdicción. Murió el rey don Feli|M» V el í) palacio d(d Hueu Ki'tiro. . que se guardara la moderación posible en los gastos de lutos y túmulos polla muerte de su muy amado padre y señor. en el á los sesenta y tres-años de edad y después de cuarenta y siete de cnrupar el trono de San Fernando. dijo lo que ocinría en una <*arta al monar<'a. oficiales reales y demás funcionarios y empleados.\ dov áv <*sas iniríir«i<»in's dv\ tlrí'rclin por «lilViH*ntt's conal.luho <le lT4b. y el fiscal fué de parecer ([ue se nombi-ara un juez pesquisidor.

Al salir el gobernante á la plaza sonaba la primera descarga de cañones y fusiles. El día de las exequias formaban los cuerpos de la guarnición desde el palacio del capitán general hasta la 'iglesia catedral. símbolos de la regia dignidad. y encaminábase la comitiva al templo. continuándose los dobles hasta el día de las honras fúnebres. y á los pies de éste unos cojines para la corona y el cetro. Por espacio de ocho días consecutivos se suspendían las tareas de los trilmnales. y cirios en profusión derramaban su amarillenta luz en el templo. según los recursos del luí»"ar. dirigiendo á éste un discurso cada una de las i)ersohas al efecto designadas. comenzaron á doblar las campanas de todas las io-lesias.AMÉKICA CENTKAL 311 Al recibirse en la ciudad de Guatemala la nueva del luctuoso acontecimiento. para que los magistrados preparasen sus lutos. se alzaba el túnndo delante del presbiterio en la iglesia catedral. y se colo<*al)a allí el sarcófago forrado de terciopelo negro. corporaciones y notables vecinos que á la ceremonia concurrían. y al salir de la iglesia las autoridades. terminada hi vigilia de difuntos. adornándosele con el escudo de las armas reales. i>ara hacer los honores de ordenanza á los funcionarios. sobre el dicho sar(*ófago había un crucifijo. Pendía de la Ixjveda un lujoso dosel. . situándose tandjién delante de la casa del diocesano. esmerándosela autoridad púl)lica en que se aprovechasen los elementos de que })udiera respectivamente disponerse. Los principales funcionarios. procurábase en lo posible imitar á este res|)ecto los usos de la Corte. se repetían las descargas. la solenmidad en tales casos acostumbrada. las que revistieron. con las llamadas descargas fúnel)res. Bien se alcanza á la ])ers|)icacia del lector el fausto con que en las colonias hispanas de América se hacían los funerales de los leyes. las corporaciones civiles y eclesiásticas y la nobleza iban á dar el |)ésame al capitán general. En éste ocupaba su sitial el mandatario. Suntuosas verdaderamente eran las exequias. Además de los dobles de las iglesias sonaba la artillería desde el y)rimer momento.

quien. y en el que tenía necesariamente que resaltar el estilo enfático entonces en boga. componiendo trabajos que se apresuraban á dar á luz. no faltaba el t'loixio del difunto rey. Dejóse sucesivanu»nte dominar por la princesa de los Ursinos. Quesada. en una desastro. por el ilustre argentino don Vicente G. virtudes propias jeu. que en el pulpito haeía un orador sagrado de los de más crédito. cuanto prosaísmo en alguiui. . contra h\ granuitiea y hasta contra el sentido común! Muy poco armoniosas eran en verdad nuichas de las liras (pu» <*on tal motivo resonaban. la En se í*antal)a en Ocasicmes propicias eran aí|uellas para (pie los prosadores y bardos lucieran su habilidad. había sido todo muy recomendable. y hablan<lo en general.312 HISTORIA DE LA misa de pontifical que después de las exequias uno de aquellos días.sa guerra eontia ) Francia. (pie de faltas contra el buen gusto. entre la multitud de producciones poéticas. todo ins|)irado por el (U'ber y t»l amor á sus diiíhosos subditos de a<iuende y allende el mar. si bien no t'. pero carecía de firmeza. (*) En esos escritos se ensalzal)an las virtudes del nmnar n ca á quien Dios se había dignado de llamar así. al decir de aquellos ingenios. ¡que de lisonjas s(»rA'iIcs. por su segimda nnijer isaLos giganbel de Paniesio y por el ministro Alberoni. (pie soñaba (mui restituirá la naci('>n española la (lominaci()n universal y quería arrebjitar la regencia de Francia al du(|ue de Orleans para darla á Felii)e V. no i)>a ])or mejor camino la prosa. de los Borlumes. tescos pian(»s de este último.M'«M v Aiwt'íM: v <ól'> víHí-ifíí-íindo al (•) ¡j4i Sociedad Hintpauo Americana hajo la tlomimnión española. cabe aquí presentar algunos rasgos (pK» <»n pocas palabras lo bosípuíFué un rey bondadoso y valiente. \ • En cuanto al reinado del difimto don Felijíe. emi>eñaron á éste.iltaba algo exento de lunares. la Gran Ri-"t. y la falta de esa cualidad se hizo sentir desfavorablemente ími su boinladoso carácter y en su valor.s. como en otro lugar del Mésente volumen s(* dice.

la industria. un tanto modificada. con profundo desagrado del país. pudo don Felipe poner término á las hostilidades (1720). sin advertirlo. las ciencias y las artes. y llegó - á quererla como si hubiese sido su patria natal. Aunque francés. imy pulso verdadero á la revolución política que estaba preparándose y que con el correr de los años había de lletecas. la justicia y la hacienda. . fué el fundador de las Academias de la Lengua y de la Historia. do. iniciado á la muerte del rey don Luis. rompió nuevamente con Francia. así es que. en más de un lance crítico. resuelto á vivir y morir en aquel país. probó cuánto amaba á sus subditos y el interés que sentía por el honor nacional. eran nuestras costas del Norte el blanco de las amenazas de los corsarios ingleses. A ima mujer debió el cetro. supo identificarse con España. dio. Don Felipe trabajó por levantar el nivel moral y material de España. reformando la administración. universidades 22 No concedió libertades. Empero. En su segundo período. pero al crear biblioacademias. al que por ese medio deparó para lo futuro desgracias de que aun se resiente en la actualidad. y se unió con Austria. alentando el comercio. Sostuvo guerras tanil)ién con la Gran Bretaña (1739) y con Austi'ia (1744). es verdad. al celebrarse en Guatemala sus exequias. la marina. haciendo con ésta un pacto por medio del cual se garantizaban mutuamente sus posesiones ambas potencias. que viven aún y que tantos beneficios han proporcionado á las hispanas letras. entre los males que á la nación trajo su reinano fué de los menores el que procede de la ley que vino á privar á las hembras del derecho de ocupar el trono. pero la muerte no le permitió verlas concluidas. obtuvo por el convenio de Viena (1788) el reino de las Dos Sicilias para su hijo don Carlos. y en más de una ocasión solemne. Ligado á Francia en 17IU. la ley Sálica.-OfERICA CENTBAL ambicioso ministro. restableció. y sin embargo.

posesionado de sus cargos en Septiembre de 174H. reeonoeido y proelamaílo rey en las j>rovineias de (luateniala eonio en las de todos sus dominios. de las (pn^ no hay vestigio alguno entre los muchos paiwles de a(|uel tiempo |)or el autor de este libro registmdos. pero es sensible ignorarlas (pie motivaron su sepamción. y pudo muy bien haber prestado mérito . en c^ue don Femando expidió la cédula por medio de la cual h) separaba de este' gobierno para sustitúirhí con don José de Araujo y Ríí). desde Junio de 174') le consultó esa providencia el Consejo de Indias. sexto de ese iioiuen la inonar<iin'a hisjKina. desíitendida por el cai)itán general en materia tan grave. lo que se sabe y debe relatarse no es de es(?asa magnitud.)14 lilSTOKlA Di: LA la luz var á las conciencias y herir de iniirrtc al abso- lutismo. pnieha ine<iuívo<'a de su recto Juicio. Contestacioiu»s agrias entre él y la Audien cia y el consiguiente de.t y . como el ))ien mayor que pudiem haeiT ásus subditos. fueron (piizá la base de la cédula en que se le mandó salir de Uuatemahi. pero vino aplazándose el nombramiento de sucesor hasta el 19 de Septieml)re de 1747. para que cesaran así los excesos y desórdenes que desde alguiu)s años a esa parte se experimentaban en estas provincias. Sin embargo.r«Miirlidu el srnor Santa Cruz. Divei'sas falta> liabia ri-ahiu-nh. d(» su (íorazón levantado y de su generosa índole.*<acu(*rdo. y como ese pa. No pasó á mejor vida el rey don Felipe sin a»onlai el relevo del capitán general don Tomás de Rivera y Santa Cniz. Para la recaudación de tributos rezagados en Chiai)a mandó el señor Santa Cniz á esa provincia fuerza armada.. \nivíi (pu. influyese en Le sucedió su hw (•) Bonill. (*) hijo don Fernando. empuñó el cetro con áninm de sostener la paz.il ndevo. la Audiencia. libró despacho al Ayuntamiento de la ciudad de (luatemala. y ese príneipi'.so pudiese producir perturbaciones en aípiellos pueblos.

En medio de esas desviaciones de la ley esmerábase Santa Cruz en remitir fondos al monarca. y á los oidores Orozco y Arana. Contra el oidor Alvarez de Castro. C'liiapa. no porque el virrey estuviera facultado para dar órdenes á este gobierno. investido de más alto rango y disponiendo de mayores recursos. embarazáiuiole en el ejercicio de sus atribuciones al hacer que se suspendiesen los autos que se instruían contra fray Ignacio Regil y otros individuos de esa orden.AMEKICA CENTRAL el ái5 ánimo del mandatario. los persiguió éste. minados . amenazada de alterarse. en obsequio de la quietud de este país. dictara las providencias que estimara oportunas. como regio delegado en circunscripción vecina. j era ya esa la tercera remesa que hacía desde Octubre de 1742. no obstante las extraordinarias erogaciones exigidas por la necesidad de rechazar á los adversarios que se acercaban al litoral del Norte. en 1745 envió á España cien mil pesos. importando todas más de trescientos veinte mil pesos. procedió arbitrariamente. representándole los si males que se seíinirían no liaeía regresar la nando para consiguió. y aun. y después de la última quedaba aún . pero nada Al virrey de Nueva España ofició también la Audiencia recomendándole que. sino porque. Esas remesas eran más considerables que el total de las realizadas |)or sus tres antecesores. encargado de una real comisión que le fué conferida. Condújose por manera ilegal con el superior de los dominicanos. sólo en gracia de la paz y del orden. intervino el tropa que iba camiAyuntamiento. como en este mismo volumen se ha indicado en otro lugar. por tales abusos le reprendió severamente el rey en cédula de 21 de Abril de 1747. podía hacer escuchar sus observaciones. atribuyéndoles sediciosos planes y aun asonadas que sólo existían en la mente del avieso Santa Cruz. intervenir de cierta manera. de los ramos correspondientes al rey y á pesar de esos envíos quedaban aquí cubiertos todos los gastos que pesaban sobre la Real Hacienda. en detercasos. teniendo aquéllos que refugiarse en lugar sagrado.

Cabe aquí hacer notar que en el real título de gobernador. así pues. manifestándole que lo tendría presente para t'avoit eerlo en su oportunidad. No olvidó su ¡>romesa el monarca. remitiéndole los reales despachos de su triple investidura. Por ello le dio las gi-aeias el monarca en cédula del 27 de Septiembre de 1746. Púsose en marcha para (iuat(>mala el señor Araujo. Don José de Araujo y Río. ordenó (pie inmediatamente se le posesionara de sus cargos en Guat(»mala. se autorizó á éste para ejercer el gobierno político en el distinto de estas j)rovincias. congi'cgado extraordinariamente con tal tin. de tránsito allí. y en el acto les fué conc(»dido el pase por el K(^al Acuerdo. estaba en Quito. como presidente de a(|uella Auílicn cia. lo ajíració con el empleo de alcalde del crimen de la ciudad de Méjico. y desde el pueblo de S(dolá. Acusándole de tallas algunos sujetos de esa colonia. escnbió una carta (19 de Septiembre de 1748) á la Audiencia. don Fernamlo. tan urgente era la necesidad de apai'tar del mando al dicho señor Santa Cruz. . en vez de dejarlo abandonado en justa expiación de sus desaciei'tos y despóticos actos. designado para reemplazarle. como en el suyo lo ejercía el vin-ey de Nueva España. saliera de la ciudad de Guatemala. j)ues al apartar de esta colonia á Santa Cruz. El 21 llegaron los ])liegos á la ciudad capital. se le suspendió en el ejercicio de sus cargos: y aunque el Consejo de In<lias estimó justo abs<dverle y propuso al rey (jue se le restableciese en los empleos para servirlos por el tiempo que le faltara hasta com])letar los odio años pam (pie fué nombrado.dinero en las reales eajas de (iiiateniala. gobernador y capitán ge.neral. dispuso que Araujo pasara á desempeñar este gobierno y terminara aquí los referidos ocho años. librado en favor de Araujo. no sin prevenirle <|Ue a]>enas ciitreirara el mando al sucesor. queneiido prevenir nuevos motivos de discordia con la presencia de Araujo en (¿uito y deseainlo devolver á Guatemala el goce del régimen legal perturbado ])or la insidiosa conducta de Santa Cruz.

y tomó de ellos posesión con la solemnidad de estilo. El 2)^.") hasta el de 1749. para dirigirla exclusivamente. por la intervención de la Audiencia en muchas de sus resoluciones. quedábanle exclusiva- mente encomendadas las gubernativas. * Lo que una á ese respecto se dispuso no envuelve en vigor novedad. (f) virreyes el siglo XVII. tuvieron aquellos limitada su autoridad. No parece fuera del caso manifestar en lo que con- cierne á las fa"ultades del virrey de Nueva España. tomo . páíiiua 2l]\. y con amplia libertad para seguir ó no el dictamen de aquéllos. sin dejar de ser presidente de la Audiencia y capitán general. tnii't'a (le los tS¡(/los. tenían exclusivamente la gobernación. pues á esta Audiencia correspondían ya desde 1560 sólo atribuciones judiciales. y á la Audiencia de Méjico quedaba sólo criminal. triple carácter que desde el citado año invistieron sus antecesores. así como por las órdenes que el monarca daba pava que se le comu- Más adelante. primer funcionario de ese rango en aquellas provincias. ( Granada y Yalladolid. teniendo sólo como consejeros á los oidores cuando lo estimara oportuno. y al señor Araujo. voliiineii (le el copias de títulos y reales cédulas. pero debe creerse que á mediados del siglo XVIII.) AMÉRICA CENTRAL rosei'váiulose así á la 'MI lo Araujo todo lo gubernativo. por la cédula de su nombramiento. en más nicasen asuntos que quería él conocer y resolver. juró sus cargos en la sala del Real Acuerdo. pero en materias arduas (*) Folio so. (¡ue comprende desde (t) Méjico lí año de 174. cuando vino aquí Araujo. pava que Audiencia sólo entendiera en los negocios de justicia. 2". estando ya en la capital dicho señor. misino que lo hacían las Audiencias de Nueva Es])aña. que don Antonio de Mendoza. la justicia civil y Muy amplia esfera de acción otorgaban á los \'ivveyes de América las leyes de Indias. fué nombrado para entender en todo lo relativo á la gobernación.

— Nueva York. ya que éste iu> había pedido hi cancelación. p(»r convenir así al real servi<*io. con en las (jue se le ])rede Guatemala. Emprendió su vino salir viaje á Méjico el señor Santa Cruz. y comunicé) bubiesí» al rey lo que acallaba de pasarle. para pii>'intizar mejor la residencia del dicho Santa Cruz. que había dispm^sto que Santa Cruz. en lüGO.íí. El monarca dijo entonces al presidente y oidores. don José^Gama y Garda.así. RflfirioHf» de ios Virnt/fs <¡fl Xu^ro RcÍHode (Jt-unnthi. tuvo (pie expedirle eertifieaci()n de ello (»1 presidente señor Araujo. (*) Ó parecer del Real Circunscrita á sus naturales límites quedó l. cumpliendo con lo (pie se le ordenaba. y como la Audiencia se negase á darle testimonio de lo ol)rado sobre el particular. jn'ocedrdo de (•) Página 22.i aut()ridad de la Audiencia de Guatemala al desnudarse á ésta.. como si se man(»ra para con él. á menos que hubiese sobrevenido nov(»dad en h)s fiadores. bízolo. ])ero que en todo caso (piedaran subsistentes las últimas fianzas.* . no fué lej^al que se le exi^^ieseu otras. Ka]i(>se inmediatamente de la ciudad de Guatemala. de cían á las funciones del j^obierno y reservársele el alto señorío de la justicia. ponerse en camino ilepil id señor Santa Cruz.jlb lIlSTülilA DE LA el importantes preveníanles consultar Acuerdo. y (pie habían faltado á su deber al embarazarle el viaj(% por(pie. si al posesionarse de sus carjjos ])restó dicho funcionario las fianzas respectivas. pero lentos trámites entorpe- menudo el despacho de asuntos «rnlM'riintivos (pie debieran habei'se resuelto con la nctindad <|Ue reclamaban muy legítimos intereses. pero cuando iba ya caminando mandáronle el sefun* Araujo y los ministros de la Audiencia (pie se detuviese y regresara. para afianzar las resultas del juicio de responsabilidad. isr. V<»lv¡ó ti aiTCfíio á las instnicci<mes del rey. coinpilHdas y publioatlas pcn* el Dr.

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Al reei])ir la Audiencia esa cédula dispuso manifestar' monarca, como lo hizo demostrándolo con documentos justifícativos, que ni Santa Cruz, ni otro alguno de sus antecesores habían afianzado su manejo al posesionarse de sus cargos, siendo por lo tanto, enteramente infundada la queja que á ese res[)ecto le fué al rey dirigida. Desde 1746 se había publicado bando en la ciudad de (Tuatemala para ver de desterrar los juegos prohibidos, con motivo de cédula real del 'M de Julio de 1745, comunicada á esta Audiencia. No se alcanzaron, sin embargo, los buenos efectos del bando: sosteníase el abuso, y en el cuartel que había en el Real Palacio se jugaba siempre, tomando parte en el ilícito entretenimiento, no sólo los soldados, sino muchos esclav^os, algunos jovencitos de respetables familias y aun personas que para sostener el vicio sustraían del hogar alhajas y aun ropas de sus mujeres. Alarmada la Audiencia ante los estragos del mal, di jólo al señor Santa Cruz para que pusiese remedio; pero nada hizo aquel funcionario: el juego continuó públicamente; y sólo al encargarse del mando el señor Araujo se logró que. cesara, en virtud de orden verbal por él mismo expedida con tan laudable intento. Considerando los reyes los escándalos consiguientes á los juegos de naipes, dados y otros de análoga índole, en los que se entretenían las gentes ociosas y de malas costumbres, y de los que resultaban blasfemias, muertes y hasta alborotos públicos, habían dictado severas leyes contra los jugadores, especialmente contra los funcionarios que administraban justicia y consintieran en sus casas los ilícitos juegos, por limitada que fuese la cantidad que en ellos se cruzara; mas no por eso se obtuvo el deseado fin, y hasta entre eclesiásticos había cundido la
al

afición á tan perjudicial pasatiempo.

En tal virtud, el rey don Felipe previno (1745) á sus representantes en América y jjor ruego y encargo lo pidió á los arzobispos y obispos, que cumplieran é hiciesen cumplir, cada uno en la parte que le tocara, todo lo preceptuado sobre el particular en diversas leyes y cédulas, ])ara

'i.

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I

KAi,

desterrar «'Xresos tan j^ravcs, y dijo (jue sólo se permitiesen los jue^íKs lícitos y de mera diversión en easas princi-

no pudiendo pasjir de pnidentes límites las cantidades que al efecto sirvieran de incentivo, sejinn la clas(» y recursos de los ipU' (pusieran así entretenerse.
pales,

Tal fué

el

Kl rey ordenó (pie por ese

objeto del bando aquí puldieado en 174(). medio se hiciesi^ saber lo ijue

niandal»a, y dijo (pie se fijaran

además

(^dictos

en

las ciu-

dades, villas y lugares, cabezas de partido, imponiéndose

en caso necesano penas j)ecuniarias y
glo á las respectivas leyes.

;irbiti-.'nÍMs

«on

ai're-

Reservado estaba al señor Araujo, ya que á su antecesor no plugí» proían-arlo, ])oner coto al escandaloso juejjo
del cuartel del Real Palacio.

Inició

a.sí

su período admi-

demostrando que no le eran indiferentes los males inseparables de un )>asatiempo tan preñado de peliffTos para la familia y ¡mra la sociedad, y que con razón tenía asij^nada pena en bien meditadas leyes.
nistrativo,

FIN

DEL TOMO

III.

AMÉRICA CENTRAL
ambicioso ministro pudo don Felipe poner término á
hostilidades (1720).

313
las

En su segundo período, iniciado á la muerte del rey don Luis, rompió nuevamente con Francia, y se unió con Austria, haciendo con ésta un pacto por medio del cual se garantizaban mutuamente sus posesiones ambas potencias. Ligado á Francia en 17)U, obtuvo por el convenio de Viena (IT^'S) el reino de las l^os Sicilias para su hijo don Carlos. Sostuvo guerras tand.)ién con la Oran Bretaña (1739) con Austria (17-1:4); pero la muerte no le permitió verlas y concluidas; así es que, al celebrarse en Guatemala sus exequias, eran nuestras costas del Norte el blanco de las amenazas de los corsarios ingleses.
Felipe trabajó por levantar el nivel moral y made España, reformando la administración, la justicia y la hacienda, alentando el comercio, la industria, la marina, las ciencias y las artes; fué el fimdador de las Academias de la Lengua y de la Historia, que viven aún y que tantos beneficios han proporcionado á las hispanas letras.
terial

Don

Aunque francés, supo identificarse con España, y llegó como si hubiese sido su patria natal, resuelto á vivir y morir en aquel país, y en más de una ocasión solemne, en más de un lance crítico, probó cuánto amaba
á quererla
á sus súl)ditos y el interés que sentía por el honor nacional.

ndo,

Empero, entre los males que á la nación trajo su reinano fué de los menores el que procede de la ley que vino á privar á las hembras del derecho de ocupar el trono. A una mujer debió el cetro; y sin embargo, restableció, un tanto modificada, la ley Sálica, con profundo desagrado del país, al que por ese medio deparó para lo futuro desgracias de que aun se resiente en la actualidad.

No

coíicedió libertades, es verdad; i)eYO al crear biblio-

tecas, universidades

y academias, dio, sin advertirlo, impulso verdadero á la revolución política que estaba preparándose y que con
22

el correr

de los años había de

lle-

:)14

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lutisino. (*)

Le
bre en

ssucedió su hijo tbni FtM-nando, sexto de ese uouila

y ese príneipe, reeonoeido de Guatemala como en las de todos sus «lomiiiios. empuñó el eetro eon ánimo de sostener la paz, eomo el l)ien mayor que pudiera haeer á 8118 8Úbdito8; pnieba inequívoca de su recto juicio, de 8U corazón h'vantado y de su generosa índole. No pasó á mejor vida el rey don Felipe sin acordar el relevo del capitán general don Tomás de Rivera y Santa Cruz; desde Junio de 1745 le consultó esa providencia el Consejo de Indias, para (pie cesaran así los excesos y desórdenes que desde algunos añosa esa parte se experimentaban en estas provin(?ias; |)ero vino aplazándose el nombi*amiento de sucesor basta el 19 de Septiembre de 1747, en que don Fernando expidió la cédula por medio de la cual lo separaba de este gobierno para sustituirle con don Jo8Ó de Araujo y Río, posesionado de sus cargos en Ha\)tiembre de 1748. Divei*8as faltas había realmente cometido el señor Hanta Cruz; pero es sensible igiioi-ar las que motivaion su .sepanición, de las qu<^ no hay vestigio alginio entre los muchos pa{)eles de aípiel tiempo j)or el autor de este libro Contestm'iones aginas entre él y la Audienregistrados.
liisi^ma;
las jn-ovineias

monarquía y proclamado rey en

cia
la

y

el

(íonsiguiente desacuerdo, fueron (]uizá la base de

Sin le mandó salir de Ouatemala. embargo, lo que se sabe y debe relatarse no es de escasa, magnitud, y \mi]n muy bi»'Ti liab^r |>r»'stado ítiévito al

cédula en (pie se

relevo.

Para

la re«'audaci<'>n

de tributos rezagados

eii

("Inapa

mandó el señor Santa Cruz á esa provincia fuerza armada; \ como ese paso pudiese producir pertm-baciones en
aqu(dlos pueblos, la Audiencia, desatendida fior el caintán general en materia tan grave, libró des[)acho i\\ Ayunta-

miento de

la

ciudad de Guatemala, para que influyese en
y
otros* liistíiñadoreH.

(•) Bouillet

A:\IEliICA

CENTlíAL

)U5

que no hacía regresar, la tropa que iba caminando para Ohiapa; intervino el Ayuntamiento, pero nada consiguió. Al virrey de Nueva España ofició también la Audiencia recomendándole que, en obsequio de la quietud de este país, amenazada de alterarse, dictara las providencias que estimara oportunas, no porque el virrey estuviera
v\

ánimo

dol iiunidatario, representándole los niales
si

se seí>nirían

facultado para dar órdenes á este gobierno, sino porque, como regio delegado en circunscripción vecina, investido de más alto rango y disponiendo de mayores recursos, podía bacer escuchar sus observaciones, y aun, en detercasos, intervenir de cierta manera, sólo en gracia de la paz y del orden, como en este mismo volumen se ha indicado en otro higar. Contra el oidor Alvarez de Castro, encargado de una real comisión que le fué conferida, procedió arbitrariamente; y á los oidores Orozco y Arana, atribuyéndoles sediciosos planes y aun asoiuidas que sólo existían en la mente del avieso Santa Cruz, los persiguió éste, teniendo aquéllos que refugiarse en lugar sagrado. Condújose por manera ilegal con el superior de los dominicanos, embarazándole en el ejercicio de sus atribuciones al hacer que se suspendiesen los autos que se instruían contra fray Ignacio Regil y otros individuos de esa orden; por tales abusos le reprendió severamente el rey en cédula de 21 de Abril de 1747. En medio de esas desviaciones de la ley esmerábase Santa Cruz en remitir fondos al monarca; en 1745 envió á España cien mil pesos, y era ya esa la tercera remesa que hacía desde Octubre de 1742, importando todas más de trescientos veinte mil pesos, de los ramos corresponVlientes al rey y á pesar de esos envíos quedaban aquí cubiertos todos los gastos que pesaban sobre la Real Hacienda, no obstante las extraordinarias erogaciones exigidas por la necesidad de rechazai' á los adversarios que se acercaban al litoral del Norte. Esas remesas eran más considerables que el total de las realizadas \)ov sus tres antecesores, y después de la última (|uedaba aún
;

minados

'Mi)

HISTORIA DE LA

dinero en las reales cajas de Gimteniala. Por ello le dio las gi-acias el monarca en cédula del 27 de Septiembre de 1746, manifestándole que lo tendría presente para favort»(íerlo en su oportunidad. No olvidó su promesa el monarca, pues al apartar de esta colonia á Santa Cruz, en vez de dejarlo abandonado en justa exj)iación de sus desacicHos y despóticos actos. lo agi'ació con el empleo de al<*alde del <*rimcn de la ciudad de Méjico, no sin prevenirle (pu» apenas eutrcp:ara el

mando al sucesor, saliera de la ciu<lad de Guatemala. Don José de Araujo y Río, desipiado para reemplazarle, estaba en (¿uito, como presidente de aquella Audiencia,

gobeniador y capitán general.
le

Acusándole de faltas
sus[)eudió en el ejer-

alginios sujetos de esa colonia, se
cicio de sus cargíís;

y aunque el (-onsejo de Indias estinu'» justo absolverle y propuso al rey que se le restableciese en los empleos para servirlos por el tiempo (pie le faltara hasta completar los oidio años para (pie fué noml)ra<l<>, don Fernando, queriendo pri'venir nuevos motivos de discordia <*on la jiresencia de Araujo en (¿uito y deseando devolver á Guatcnuda el goce del régimen legal j)erturbado por la insidiosa conducta de Santa Cruz, dispuso que Araujo pasara á desempeñar este gobierno y terminara a(pií los referidos ocho años; así pues, ordenó que
inme<liatamente se le posesionara de sus cargos en (íuatemala; tan urgente era la neresidad de apartar del mando al <li«ho señor Santa Cruz. Púsose en marcha para Guatemala el .señor Araujo, y desde el pueblo de Solóla, de tránsito allí, escribió una carta (19 de Septiembre de 1748) á la Audiencia, remitiéndole los reales despachos de su triple investidura. El 21 llegaron los pliegos á la ciudad capital, y en el acto les fué concedido el pase jior el Real Acuerdo, congregado extraordinariamente con tal fin. Cabe a(pií hacer notar que en el real título de gobernad<>r, librado en favor de Araujo, se autorizó á é.ste ])ara ejercícr el gobierno político en el distrito de estas provincias, como en el suyo lo ejercía el vin-ey de Nueva España,

)

AMÉRICA CENTRAL
ivsorváiulose así á
la

íU7

Aran jo todo lo oiibernativo, |)ara que Audiencia sólo entendiera en los negocios de justicia, lo mismo que lo hacían las Audiencias de Nueva España, ú vanada y Valladolid. (*)

Lo que

una novedad, pues á

á ese respecto se dispuso no í'U vuelve en vigor esta Audiencia covvespondían ya

desde 1560 sólo atvibuciones judiciales; y al señov Avaujo, pov la cédula de su nondjvamiento, quedábanle exclusivamente encomendadas las gubernativas, sin dejar de ser pvesidente de la Audiencia y capitán geneval; triple caváctev <]ue desde el citado año invistievon sus antecesoves.
<'avgos en la sala del

estando ya en la (^apital dicho señov, juvó sus Real Acuei'do, y tomó de ellos posesión con la solemnidad de estilo. • El
2í],

No

pavece fueva del caso manifestar en lo qiie con-

Nueva España, que don Antonio de Mendoza, primer funcionario de ese rango en aquellas provincias, fué nombrado para entender en
cierne á las facultades del virrey de

todo lo relativo á la gobernación, para dirigirla exclusivamente, teniendo sólo como consejerof^ á los oidores cuando lo estimara oportuno, y con amplia libertad para seguir ó no el dictamen de aquéllos, (-f
el siglo XVII, tuvieron aquellos limitada su autoridad, por la intervención de la Audiencia en muchas de sus resoluciones, así como

Más

adelante, en

virreyes

más

por las órdenes que el monarca daba para que se le comunicasen asuntos que quería él conocer y i-esolver; pero debe cveevse que á mediados del siglo XYIII, cuando vino aquí Avaujo, tenían exclusivamente la gobevnación, y á la Audiencia de Méjico quedaba sólo la justicia civil y
cviminal.

Muy amplia esfeva de acción otovgaban á los vivveyes de Amévica las leyes de Indias; pevo en matevias avduas
(*) Folio so, vohmieii de copias de títuloís

y reales cedidas, que

comprende desde
(t)

el

año de

174.")

hasta

el

de 1749.
2",

Méjico a inirh de los Siglos,

tomo

página

2:11.

tl Acuerdo. en 1560. pero ípu' en todo caso quedaran subsistentes las últinuis fianzas. hízolo así. 1H69. (pie había dispuesto <pi(» Santa Cruz. á menos (pie hubiese* sobnívenido noví^lad en los fiadores.Mrinn de ello el presidente señor Volvió á ponerse en camino el señor Santa Cruz. no fué legal que se le exigiesen otras. Rehirioiifs deloM Virrei/fs (id »1 Xuero /{fino th (¡iduniln. darle testimonio de lo obrado sobre el particular. comunicó al r«*y lo que achbal)a de como si se hubiese procedido de ilegal nuuiera para con él.— Xiu-va York. ( • ) Página 22. con arreglo á las instrucciones del rey. pero lentos trámites entorpe- menudo despacho de asuntos ^uhernativos (pie debiemn habei*se i*esuelto con la actividad que reclamaban nniy let^ítimos intereses. si al posesionarse de sus cargos prestó dicho funcionario líLs fianzas respectivas. en las que se le ])revino salir de Guatemala. por convenir así al real servicio. para garantizar mejor la residencia del (li(di(> Santa Cruz. . y <'omo la Audiencia se negase á que expedirle Araujo. (*) Circunscrita á sus naturales limites (jucdó la autoridad de la Audiencia de (luateniala al desnudarse á ésta. y pasarle». de cían á las lunciones del gobierno y n'Sí^rvársele el el alto señorío de la justicia. cumpliendo con lo que se le ordenaba. Emprendió su viaje á Méjico el señor Santa Cruz. El monarca dijo entonces al presidente y oidores. y que habían faltado á su deber al end)a razarle td viaje. sidiese inmediatamente de la ciudad de (Tuatemala. ])<»r(pu'. ya que éste no había ¡x-dido la cancelación. pero cuando iba ya caminaiido numdáronle el señor Araujo y los ministros de la Audiencia que se detuviese y regi-t'sara.-in1«'s 1)1-: LA «'] é iinportaiites «Mtnsiiltnr |»niv<M'i- «leí KN'. (MHiipiladas y publicadas por Dr «Ion José (ían-ía y ííarcía.)|S HISTORIA ]n*«'v«'ní.. tuvo íM'j-titif. ¡)ara afianzar las resultas del juicio de res])onsabilidad.

comunicada á esta Audiencia. no sólo los soldados. habían dictado severas leyes contra los jugadores. y en el cuartel que había en el Real Palacio se jugaba siempre. di jólo al señor Santa Cruz para que pusiese i'emedio. que cumplieran é hiciesen cumplir. pero nada hizo aquel funcionario: el juego continuó públicamente. muertes y hasta alborotos públicos. y de los que resulta))an blasfemias. Considerando los reyes los escándalos consiguientes á los juegos de naipes. jeres. con motivo de cédula real del 31 de Julio de 1745. y hasta entre eclesiásticos había cundido la afición á tan perjudicial pasatiempo.AMÉRICA CENTRAL 819 Al recibir la Audiencia esa cédula dispuso uianifestar monarca. No se alcanzaron. siendo por lo tanto. especialmente contra los funcionarios que administraban justicia y consintieran en sus casas los ilícitos juegos. mas no por eso se obtuvo el deseado fin. en los que se entretenían las gentes ociosas y de malas costumbres. algunos jovencitos de respetables familias y aun personas que para sostener el vicio sustraían del hogar alhajas y aun ropas de sus muAlarmada la Audiencia ante los estragos del mal. el rey don Felipe previno (1745) á sus representantes en América y por ruego y encargo lo pidió á los arzobispos y obispos. los buenos efectos del bando: sosteníase el abuso. dados y otros de análoga índole. y sólo al encargarse del mando el señor Araujo se logró que cesara. para al . En tal virtud. sino muchos esclas^os. sin embargo. tomando parte en el ilícito entretenimiento. como lo hizo demostrándolo con documentos justiñcativos. Desde 1T4G se había ])ublicado bando en la ciudad de (luatemala para ver de desterrar los juegos prohibidos. ni otro alguno de sus antecesores habían afianzado sii manejo al posesionarse de sus cargos. todo lo pi*eceptuado sobre el particular en diversas leyes y cédulas. que ni Hanta Cruz. en virtud de orden verbal por él mismo expedida con tan laudable intento. por limitada que fuese la cantidad que en ellos se cruzara. cada uno en la parte que le tocara. enteramente infundada la queja que á ese respecto le fué al rey dirigida.

II. nistrativo.s tan L-ravis. y dijo que se fijaran además edictos en las ciudades. . y dijo «jue sólo se penidtiey de iiierji diversión en casas prinei- nu pndiendo pasar <le ju-ndentes límites las cantida- des <|ue al efecto sirvieran de incentivo. Reservado estal)a al señor Araujo.í)2n nrsTOHiA di: la A:\rKiíi(A ckntkal seii los juejíos líeitos ]»ales.M<. desterrar <\rc. Inició así su período adnn- demostrando que no le eran ¡ndifei'cntes los males inseparables de un pasatiempo tan prefiado de peligros para la familia y para la sociedad. poner coto al es<'andaloso juei^o del cuartel del Real Palacio. iniíjoniéndose en caso necesario penas pecuniarias y arbitraiias con arreglo á las respectivas leyes. villas y biliares. se^ún la <lasc y i'eeiirsos de los que quisieran así entretenerse. el Tal fné objeto del hando a<|ní pnl)li<*ado cu 174(). y que con razón tenía asignada pena cu bii«n meditadas lev(>s. El rey ordenó (|ue por ese medio se hiciese saber lo que mandn))a. cabezas de partido. ya que á su antece- sor no plugo procurarlo.

— El' Elector de Brandeburgo y sus pretensiones en América. — Escuelas. el la • libros.— ÍNDICE DEL TOMO III HISTORIA DE LA AMÉRICA CENTRAL. — Publicación de superior. —El guez. literatura. el Costa Rica de 1 á 20 (168G) . — El Superior tos capitales tratados en este — Situación ecoGobierno. y autoridad que merecen de iii á xxiv CAPITULO Hostilidades procedentes del exterior. — Golfo Dulce y su baluarte. Recompensas otorgadas por servicios. — Censura. — Puerto Caballos y provarias obras. gobernador de Nicaragua. — Materiales empleagenes. — Sus causas. dos en este volumen.— Leyes sobre — Imprenta. — Aranceles parroquiales. — Los aborí— Bellas Artes. — Testimonio del padre dos. — Ataques de que fué objeto Nicoya. — Dificultades que á ese yecto de emprender gobernador de Honduras. — Instrucciones dadas á los goberjuicio de residennadores de las provincias. pecto opuso Provisión de ciertos cargos en militares. — Régimen municipal. Páginas — Interés que ofrece. I. — Pago de sueldos de empleamateria. — Choles y Rodrílacandones. por la abolición de ciertas prácticas en esa alcaldía mayor. — Tributos. — Corsarios y piratas. — Enumeración de los pun— La Audiencia. — Manejos de un supuesto abad. — Interés que ofrece cia del alcalde mayor de Tegucigalpa. — Medidas tomadas para combatir enemigo. — Recurso de queja ante allí res- el al Sr. — Costumbres. INTRODUCCIÓN — Modo de ser del reino de Guatemala en varios conceptos. — Ciencias *y La historia colonial. — Justicia en materia criminal. — El Santo nómica. — Puertos fortificados. tinados ala Universidad. libro. — Fondos desGage. Oficio.

(U- castillos de Sau Juan Nuaraiíim v San Felipe de Golfo Dulce. al fíncas. — Indicación sobre los (andad á propósito de la construc- ción de un templo.ñor de no oidor don José de Scals.— Multa impuesta por S. y choque (pie sobrevino entre él y el Prohibición (pie por real (jédula alcalde mayor de Huehuetenango. la to de Sonsonate los alcaldes cai)ital. Susi>ensión y confinamiento del wñor Barrios. el obsen'ar señor Barrios Lod res pecto de sus adversarios. y regreso de éste á la ciudad capital de ña.'J7 (l<. — — Llegiwla del juez pe.apitán — Nicaragua. — Retiro del capi— Restablécese M.se del gobierS(.1. — se le hizo en orden al conocimiento de causas (pu. afectaran á sus — Proyectos relativos á la címquista del Peten y Lacan— Junta celebrada para resolver sobre negocio. — Auxilios pecuniarios y providencias para corregir ta Rica. la (íon «wasión de la jjarte <|ue Esi)aña tomó en guerra entre el emjK'rador alemán y los turcos.> II. 21 á de muertí? en un reo de ast>sinato . — Ocurrencias en el la insurrwrción de aborígenes y de la escaiulalosa eje<'ución de la pena . Altcnu'ión de la armonía entre »'ste último y la Audiencia. — Int<»r\*ención de los monan*as en administración de — Leyes relativas concubinato. Piratas. considertula con motivo de ciertos la justicia. (jue el pidieron á Guatemala. nombramientos. Auxilio ofrecido por don Juan del Castillo y Toledo. dón. — Terremoto iMuirrido en misma ciudad capi— Medidas tonnidas para disminuir número de empleados prf)viucia de Cliiapa.s4|uÍ8Ídor. CAPÍTULO Conducta <iue se ])rof)uso lli. — Autorizacif'm dada enemigos. Nueva Espa- — Alcaldía mayor de San Salvador y funciones de de la etliftcios y San MigxieljfoíTegimienmayores. Exención de penas de cámara en favor de los aborígenes.¿ índice TAPlTULO (Tuaniirioii«-> <lf !«».sT l(il>4. — Antigüedad en los empleos. — Arreglo y equipo de tres divisiones expedicionarias. señor López Ui-sino. al tán general señ(»r Henrííjuez de (tu/mán y venida del su<*esor señor Barrios Ijeal. — Encárga. tal. Derechos de aduana. — Partida de . — Moya para el entre ÍTuatennila y el Perú. <. — (\>nquista de la Talamanca. (\)nnsión conferida al — Comercio — arreglo de asuntos de Real Hacienda en Cos- — Situación de esa provincia. juez pesquisidor. — Orav&menes que recon<K. es(* el al Ursúa y Arismendi j)ara pr(M?eder á la c<m(juista de (pie se trata. con motivo de públicos.ían las se mal. — Estatut«>s y privilegios universitarios. á íste en el ejercicio del goliíenio.

— Ideas sobre la riqueza pública. lugares 3 Páginas — Avanza ürsiía con dirección Peten. — Maquinaciones de varios suje- . Premio que solicitó el señor Ursúa con motivo de la conpaís. para proceder allí al de Urrán. y él expedidas para el regreso de la gente destinada á la obtuvo. y se vuelve á — Enfermedad y muerte del señor Barrios Leal. — Marcha de es& prode 38 á 57 (1695-1699) CAPITULO Venida del Licenciado al investidura lY. al — Auxilio proporcionado por el mismo señor Ursúa presidio que se estableció en la isla mayor de l)árbaras. respectivamente. y gobernador Sen-ano de Reyna. — Asume señor de Scals. — Puntos visitados por los expedicionarios. y facilidades que tuvo para obtener presentó en este país. Reducción de indios choles en el valle greso de Ursúa á Yucatán. — Carácter y aficiones del fué dirigida por jefe del desde Escuintla y regreso de ciudad — Deberes de Audiencia en relación con éste á él intri- el v-isitador. misiones de recoletos en esa provincia. — Pretensiones de ese sujeto en España. á Yucatán y á este temala. y disposición la del rey sobre esto. la don Francisco Gómez de el Madriz con se de visitador. que dominaban en jurisdicción vincia — Motíii en Tuxtla. — Muerte del capitán Juan Díaz de Velasco. y envía otras dos expedimando nuevamente ciones Peten. — Keñexiones del — Convento é iglesia sdbre la sujeción de las tribus Colegio de Cristo en la ciudad capital.— DEL TOMO TEECEEO las tres divisiones. de acuerdo con el jefe enviado de GuaVuelven uno y otro. res. la capital. Condición desfavorable de los indios. Vuelve más tarde Ursúa al Peten.— Disminución de los aborígenes en Costa Rica. — Segunda ex])edición del señor Ursiia. perior de Guatemala sobre — — — — — — quista. — Fundamentos de la comisión que Limitación de sus poderes. — Rica mina descubierta de Segovia de Nicaragua.suntos. ( que recorrieron y regreso á al la ciudad 'finipeclie. le el país. ción económica de la ciudad capital. y — Comunicación dirigida por ese capitán á el éxito feliz que la autoridad su- buen resultado de sus esfuerzos en el ReApertura del camino entre Yucatán y la Verapaz. — Primeras gobernador de gas de dos individuos de la Audiencia contra — Felicitación que Guatemala. la el mandato conferido al visitador. laguna. general señor Sánchez de Berrospe á la ciudad de Guatemala. Peten. — Situa— Oficios vendibles. — Contraste entre ese y otros visitado— Funcionarios públicos que con vinieron. — Llegada del nuevo capitán capital. arreglo de diversos a. el el al órdenes por conquista. nombramiento con que trajo.

en una junta de Vejaciones por él irrogadjis al contador mayor. — Disposicitmes tomadlas para regreso — Flntrada de este último en la ciudad. — Término del entredinio ajustado para — Precauciones que se tomaron. — Alborot<i — — y pniceder de ésti* en t^il Conducta de los oidores Kguaras y (. . — Conve— Conferencia celebrada partida del visitador. — Manojo del país. — Aparición de un pastiuín. — obispo. Entredicho fulminmlo por la el religio- sos. — Viaje empren<li(lo MaOficios divinos — Condu(. — Los milicianos del Armas. apoyados por multitud de personas. — Pasos datlos por barrio de San Jerónimo. — Reflexiones. el i)or la driz. Extraño mantgo del rector de los jetadlas contra el golM'nia<ior. en la catedral. ~ Tentativas para abrir Visión y ciuiftnamiento del oidor Duardo. — Partida del g»»benuidor. tomara á — — Madriz LlamamienSeducción la de que eran víctimas las mujeres por parte de la Madi'iz. tas — Conducta legal del jefe se expidió. — ConsterMadriz y desc^iro con ciudad. Nuevas mcílidas dicdespués en el colegio de los padres jesuítas. y y sus prosélitos. — — suítas. — Pre— Keunión de gente en colegio de la Com¡)añía de Jesiís. Hacienda. — Seúalamientí) de driz. I f posición que U- dio la Ma<lri/. el — Conferencia de éste y del prelmlo con los oidores. — La Sala visitador. — Comunidades de los oidores y obispo. ('onvoi'atoria de concejales y ve<ñnos. — Llegada de los viajeros á Tehuantei>eí!. — Conducta de — Vuelta Audiencia para címtener que. respecto de él.'arrillo. (ComporC<mipañias de tamiento de Anu'>zquita. enti-e el cJio. DÍDICE Páginas — Vuelta del gobernador á Escuintla.4 tos. — l)emador. del oidor Améz({uita á la capital. los oficiales reales y con individuos del Comercio. la ciudad.ta que y provisor obsí-rvaron — Su cAmino. — — — rimiento de que fué objeto emergencia. — Ridículo pliego enviado á la Audiencia por la Matensiones del obisiMK el — — — Actitud del del gobernador y de Duardo. — Retiro — — — de la guardia de ese funcionario. y detalles Comportamiento del visitador con sobre diversos abusos de éste. de 58 á 77 (1700) . y prisión que se le impuso. — Regreso del gob(ímadí)r. y roiultados que produjo. y auto de ctmftuamieuto (lue contra de los funcionarios públicos. él la la <le hi al ést**. Ke(|uela Sala de Arma». Inquietud de los veíñntKs y nuevo Uamamiento hecho al gocos. Kefugio (|ue buscó el visitador en la catedral y tropa anuaria. jueves y viernes.séquito. Litigio entre los frailes dominicjinos y los padres Supuestas facultades de la Madriz en negocios eclesiástijesuítas. y el exigen<'ijus manifestó ^ visitador. él el <*n el lugar para residencia tempíiral del visitatlor. — OnmiiN>ten(>ia de nación de que procedía. Mul- — — que imponía. — Confusión producida en to hecho al mandatario para que conducta de la capital. el visitador. . públi(!o. — Estancia del mandatario en Panajmihel.

Elementos de que echó mano para conmover al país.— Fuga de la Madriz. capital. l)artidarios del visitador expulso. — Regreso de ese funcionario á la acompañado de reos que hizo capturar. el — — liber- prestado por algunos para la consecución del nido. —Juicio de fué admitida la renuncia. Expulsión del provisor eclesiástico. el el el . Páginas visi- Situación eu que quedó (Tuatemala después del retiro del Palabras del erouista Jiinéuez sobre el particular. — Retraimiento de los oidores — — — — — — — — — — — Fortificación de las tropas del faccioso la oidor Eguaras. Noticias propagadas éntrelos indios sobre visor dejó al obispo. Alarma proJunta de Guerra. — Dimisión del capitán tigo que se general señor Sánchez de Bérrospe. tador. y gracias que se residencia de ese funcionario y su regreso á España. — Prisión de se hizo á la Península. — Muerte del capitán general. — Sus principio manifestó abriantecedentes. virtudes y manejo. envío que de impuso. — Bandos opuestos. Opinión de Jiménez sóbrela actitud que conviene al clero en Asilo l)uscado por el visitador en un temasuntos gubernativos.— DEL TOMO TERCEKO O CAPÍTULO Y. — Fuerzas mandadas por se libró en Güegüetán. — Depósito del gobierno en la Audiencia y del cargo de prefunoidor Duardo. — Mercaderías introducidas allá le le le die- el la cificar capital. — Disposición que desde gar. — Derrota de los rebeldes. pos de Cliiapa y Guatemala. — El tributo considerado en general. — Tino con ciudad — Muerte del obispo señor de las Navas. — Venida del nuevo capitán general y del nuevo visitador. — Rectitud de que restableron testimonio uno y otro. — Consideraciones. — Tareas emprendidas para confianza. — El provisor Sánchez. que procedió en la — Su carácter. celebrada en la ciudad ducida por su retorno. Mal éxito que cupo á una de éstas. él feliz desenlace obte- — Comportamiento del vin-ey de Nueva España. Venida de éste á Soconuzco. Abusos cometidos por ellos. Planes de los supresión del tributo. Divisiones expedicionacapital y providencias que se tomaron. — Venida del capitán general señor Cosío. — Combate que Madriz. y casla Madriz en Méjico. Captura del capiplo. y medidas tomadas por tal Lastimoso estado de pobreza en que el proOzaeta y Amézquita. — Leyes del rey don Carlos que expidió para esta colonia. Furor de que daban pruebas los indios. Conducta de los obisrias. — Muerte — Algo sobre la vida de ese monarca. — flexiones. — Viaje del visitador á Soconuzco para pacimiento de aquellos y otros pueblos. — Auxilio tán Alvarez de Miranda. causa. — Prisión y tad del oidor comandante en jefe. — — — — Re— Temor de que volviese la Madriz. — Consecuencias que eso provocó. — Conducta que había observado sidente en cionario que murió. II. — Cédula por 'cuyo medio dieron. y respecto de las mujeres en particular.

sobre abusos de ese golM«nuulor.^talílecimiento en la Península y en Ouatemala. — Los indios mosquitos. Eneausaniiento á t|ue se les sometió é. los las cajas reales de Costa Rica.s. goln^mador de Costa Rica. — El Santo de e. conuirca. Heeliieerías que se atri])uCamarero. — Sigilo del procedimiento. — C^nlula de 1714. Ni<*anigiui. — Insurrección de los zendales. la ípie es- Fi<'stjis (lue tal el (pie Oflí'io la civil. prestaban mérito á los prí>ccsos.— Pobreza de cias en ellos cometidas.. — Situación de los — Hospital . — Su España estas provincia. — Matrimonios rejietidos y pleitos de — Kncargo conferi<lo señor Arandivorcio.s . — Auxilio Inquisición. — Objeto del Santo Oficio. — — — Otros de Ciudad Real. — (iraves faltas del señor — <lel — Hunumitaria con<lucta olíispo Morci— Fuga del gobernador.. — Avances de los iuípiisidores.i„ t>ial»a suj»lu ti t*»im*ivi(>. a4H>rda<la al capitán general s«'ñor Cosío. . — Autos de Hechos — Tribunales del reino de (iuatemala. -Auxilio (jue mayor de Tabasi-o. — La responsabilidad de los funcioiuirios. K«*l>aja iMHí r — Pre<*io — Contrabando. — Origen para esa gtu'rra pnistaron á de la invasión indicada. — Detalles. íjolM'niador de Nicarajfua. in<|ui- el ^ (pie *J. — Reflexiones. — Reflcxicmes. tos industriales. — Disposición del culpables. — Alzamiento de los indios de Talamuuca y pt-nas (jue — Sepanición Hall)ín y su muerte. Vi.se — Nuevo ah'alde mayor de zendales después de la guerra. K«*niisi«'»u d»' — Páginas lít'. — rey.b en Hím<lura>. y reflexio- tro)»erna<lon's. — Triste influencia de ese tribunal en adelanto de España y América. — Triste situación Halbtn. injustiyeron á los indios. — Gracia — Triunfo de las armas invasión de fué objeto la Península. — Abolicií'm en 181 eclesiásticos. — El golM»rna<lor Lacayo. fijatlo á los produc- delitos. Trasla4MÓn del obispo de Chiapa á la diócesis de (ruatemala. — Costa Rica y uljrunos en los derechos mercantiles. los d<' al cibia. Chiapa. — pañolas en motivo hicieron en con reino de (iuatemala. — Tribunal Supremo de Méjico. <le — Viaje del í'upitán general prestó el Parte <jue en ella se atribuye alcídde al obispo de Chiapa y á otros sujetos. llo. í'sa — Boruca y el tributo délos indios de á algunos de ellos se les impusieron. — Concurso eficaz — Cédula sobre visita de naves por los de la potestad sidores.strií't'ioii»-. de (luatemalaA Chiapa. — de sus nes sobre la materia. . — Kl obispo (tarret y sus — Penas señaladas h — Crueldades del señor excesos. — Algí» más sobre Halbin. Su manejo en ambos gobiernos fe. fun(Monarios y su comportamiento. (!•• Existencia econóinicA de Niearajjua 7S á 1H> (1701-1707) CAPITULO Abusos de funcionarios.

y por otros motivos. Traslación del pueblo de Dolores del Lacandón á sitio más apropiado. — Derechos del en varios ramos. — Los hospitalarios después de la ruina de 1773. — Su nmerte. — Con— Indulgencia que acreditaba para (17U7-1716) con los eclesiásticos de 97 á 122 CAPITULO Término de del señor YII. sos. cias en los últimos años. por le hizo. — Los belethmitas. — Rodi-igo de Arias Maldonado y sus antecedentes. 7 Páginas sideraciones sobre estos iiltimos. — Régimen de las restricciones. lemne del señ<ir Rodríguez. el fisco la erección del arzobispado de Guatemala de 123 á 140 (1716-1717) . y reconvención que el monarca Exención de tributos á varios pueblos por malas cosechas — — Leyes que prohibían á ciertos fun— Cédula para corregir algunos abu— Males ocasionaba abundancia de conventos. por ex- — — — cionarios tratar y contratar. Cuestiones entre él y la Audien- — — — — — — cia. Sus primeras providencias en favor de aborígenes molestados por indebidos gravámenes. Reducción de aborígenes. — Sus tenden— Lenidad para con los indígenas. destinada á reprimir faltas por esos hospitalarios cometidas. Acogida que tuvo en el país Su carácter como gobernante. — Cédula real de 1717. cpie el la la tal edificios. la administración del señor Cosío y nombramiento Rodríguez de Rivas para sucederle. sus antecedentes y cualidades. en contraposición con la observada por los del Perú. — Arbitrariedades de fray Rodrigo de Cruz. — Pragmática sobre particular. — Falta el — de ritualidades en que incurrió respecto de un asunto. Merecido crédito que por su comportamiento alcanzó en la Corte de España. Providencias tomadas contra los párrocos de Izaleo y otros lugares. — Consideraciones sobre la materia. — Hospide Bethlem y otros — Régimen monástico de los belethmitas. y leyes suntuarias. — Sus inconvenientes. — Desaparición en 1820. — Pedro de Bethancourt y sus tareas de caridad. y remedio que rey arbitró. Consideraciones relaPosesión sotivas á la conducta del primero de esos funcionarios.DEL TOMO TERCERO Reapareeimieiito en 1814. — Comportamiento de los belethmitas de varias Casas.— Iniciativa para cesos cometidos en los indios. deseo de economizar trámites.

— Emigración de familias de la ciudad de Cartaj^o. — Detalles sobre temblores — PrtMMrupmnones absurdas y sus consecuencias.1»> iM>li i: CAPÍTULO X (íohiiM'iio ilv Lacayo (le Brioiu's en Costa Hica. — Tendencia** absorU'ntes de las auto— Kl fanatismo en las masas. manteen ndades la e<'lesiásticas. [{esultados. — Admisión .<le Los indios de Talamanca.por él hechas al monarCorsarios jMir el Sur.«acayo iM)r <M}ml (le su antecesor.— Centraliza& propósito de <le (!onHe<. «le 17!í lU. (\»nducta del f^olM-rnador en esa oportunidml. —8u8 — Limitadas facultiules de los funcioiuirios.— Los indios mos4{uit<»s y lo «pie pretenca. v\ Haya. á Abundancia de clero. — — UoVñerno de don I*edn> Ruiz de Hustamisma provincia. Pretensi(»nes de Cartajro. — CoMtumbn's públicas — CereaUts. detalles. — Cuerpo municipal siiprimlílo.— Excomunión del déla provincia tomó el wíior de la Haya y Fernántle/.><aci«)n el tamiento de jefes de dim-esis en las variító provincias del reino de Uuatemala. — infundada.Dcscoihkú- inieiito qiu' (If — — M<k1o de ser de aboríjjenes y naturale/a del territorio en <iue se hallalmu. liizo el cncr|u) inuniNecesidad de esa providencia. — Reflexiones ciados eu Febrero de 172IJ.»<ta Rica en sus varios aspts'tos.. (pie costeó La<'ayo. — Fábrica el Ht>íior casas.--I*osesión que del jfobierno — — dilatada.') (172í)-17'2:i) CAPÍTULO XI. se^ún i'l relato elevado Frutos i[\iv más al wy por el ífolM'rmulor.-.— Providencias de éste. <ñón. — Acusación de <pu' fué — Ingleses y mos«ju¡tos en la — res¡)ecto de olgeto ese funcionario.ueneias. hi Extensión de la gestión |inil)emativa del señoi. — — dieron.sos el A<*u. Consideraciones wíbre los fenómenos volcánicos ini- — — — El Irazú. (íraiula y Hallún. — de tierra y otn»s sucesos. Propósitos del goluTuador mpiéllos. — los indi«»s mosquitos. — Cuestiones entre el Cartazo. — Reininis(!eneia8 sobre compornador I. tarde se alcanzaron de las manifestaciones . Atentados cometidos por los mos<piitos en los indígenas (h> varios puntos. hecha al ^(»berobispo (íarret. — (edida real sobre envío de ciertos juwes de comisión.^ Edificios públicos de Costa Kjea.Permiso solicitado por «leí señor de Haya para letirarse g»>l)¡erno. Fábrica de un convtMito.-. e. — Ponnenores s<ibre ciertos hechos. — Su inode su Matina. cencia. — Otros — Modo — Obstá<Mdos que eneontralm de la Haya. de m'T de Co.Benéficas miras de que estaba animado. Tmriiita«MÓn Ruiz de Hustamantí' y páiT<M'o de jfolM'rnador. cierto» principios «pie re^an. Lo que de él dicen varios historiadtires.

o])ernador Estrada. Motín que produjo. — Llegada á Guatemala del sucesor —^Preticripciones del rey á propósito de ese don Manuel de nombramiento. Agita^ ción del partidí) clerical. (íobernador Duciue de Estrada. Otra sublevación. Visitas que recilñó el gol)ernador Poveda. enemigos durante duras el gobierno de don Diego Gutiérrez en Honde lOf) á 220 (1723-1727) CAPITULO Escándalos á que dio lugar capitán general señor Eehévers. — Festejos con que recibía á los gobernantes. Reuniones en el Colegio Seminario. — Desprecio con que miraba opinión pública. hecho en el señor Poveda. rio. Conducta del arcediano. — Separación del capitán geneseñor Rodríguez de Rivas. Llamamiento que . — Cédula del V para reprimir los desafíos. — Cédula venida á (Guatemala particular. al el le (pie le I. — Sospechas relativas á los autores del crimen. — Lo que hizo Aiuliencia — Término del período del gobernador Gutiérrez de Honduras. — Reminiscencias rey don — Detalle?— Promulgación de cédula en Guatemala y otros pornu'uores. — Continuación de don Felipe en trono. — Invasión de de asesinos. Llanuimien- — — — — — — — — to (jue se hizo desde (xuatemala al maestre de — — Noticia enviada á (xuatemala. Retiro del armamento. Nuevo alzamiento. Felijje his- — dada á don José Antoni(> Lacayo. — Abdicación de don Felipe V y reinado de don Luis Fallecimiento de este último.se hizo á las milicias. Comisión Antecedentes de ese funeiíma- — — — — — — — — — — — — tóricas. Tendencias del elero. — Reflexiones sobre varios puntos. Nuevo nombramiento de go])ernad()r. el XII. — Consideraciones. Nombramiento de lidad del — maestre de campo de las milicias de León. — Su nnu-rtc en Portobelo Consideraciones sobre su y servieios.— DEL TOMO TERCERO i-ciHiiicia. Solicitud de ciertas facultades. Su muerte á manos campo. Arancibia y Poveda en el gobierno de Ni(íaLos mosquitos en el río Colorado. — Posesión dada sucesor señor de Eehévers. Castilla. contra quien fueron j)resentadas varias ax'usaeiones. — Tristes resultados que señor Rodríguez de Rivas trajo juicio de residencia que se siguió. la ral al se.»<os dados por él. el sol)re el la al recil)irla. — C^argos se hicieron. Medidas dictadas. — Concepto la ])or él la (\uo . «gobernador. Instru(u*iones que se le dier<m. Conducta prudente que observó. Intimaciones hechas al Pa. (^ilpabilidad del g. Juicio de responsabi- — — — — señor Poveda. impetuoso temperamento del le — Escaso respeto que merecieron los oidores. 11 Pi'lKiutls carácter rairua. — Reflexiones sobre ese atentado. — El régimen militar imphmtado en Audiencia. — Absurdas penas.

diencia. en el ré(n">«*'» dv losUremios. se]>untos relacionados con fondos fiscales. ó para destinar una parte del impiu-sto Conces¡í»nes de la Audiencia. — — — — — Principio de laH acuñaciones. Pasos dados |M»r el de Moneda. Fest«*jos con «pie se celebró la lle^^ada de éstos. ('ontiiMUU*ióu del proe»'so en la Ausa por el alealde ordinario. retrosiM«<'tiva.— Ca- rácter de la prensa en a<|uellos tiempos y en la actualidad. minas. — Heles proporcionó en una — Indebida orpinizafujfio que ción de la Audiencia. Apoyo que el proye<'to encoiitn» en el virrey de Méjico y en el marElenícntos venidos qué» de Torre-Campo. Keal sobt'é los curatos dichos. para ex<merarse del tributo.servación de los tmiles domini<lc .-- Ijií habilitación de los mineros. ffeneral — Nuevas arbitrariedades — Triste resultado de su actitud — Motín del populiudio para libertarlos. IVna abrigaba sobro la latitud — — — — Páginas — eapital eje<'utada en tres de los eia rt^os. — Solicitudes de varios obispos Cin<la(l — Con. enérjri«'a. de soberano dispuso á propósito Su primer número.n*Afía «'11 Guatemala y la primera obra publi«'a<la. gún lo comunicado al moiuirca. á propósito ile parro(|uias adminisrales á este n-specto. Comisión dada al oidor Arana para proseiruirlo.— jrremiales. s«' ijílesia. «US carjfos.— Ponneno(V*<lulas — — — Re. — "(bizeta sobre lo qu«' «le doatemiUa. — — Nueva cnusa ]M>r «'onseeuen- capitán jjfenend.^ M¡ra«la Detalles sobre el particidar.12 1 M » I ( 1 Asesinato nuui'tido dv sus atribufiouos. de artes y oficios en el sij^lo d«Vim<H*tavo. de Méjico. á la fábrií'a de su>' i^flesias. y pnKluctos destinados á la acuñación. Compra de plata. DineReproliación del rey sobre varios ro enviado al monarca en 1731. — Casti K«'mini.»MM'ncias á es«' res|M'«'to.— Com*esión decn'tada. R^'flexiones wíbre la publicidad. tlel Enojo inmotivado del capitán de un robo de fondos fiscales.-Aprobación dada por el rey á las monedas tuMiñadas. — Abusos en la administración de Asilo buHcado por éste en un templo. Nuevas instancias que s«' hici(>ron en Madrid. — Oposición de los oidores. Inf»)rmes elevados al monarca sobre lo «MMirrido. La libertad <lel trabajo.stablecimiento de los oidores en el lo aeonti-í-ido. Habilidad de l(»s Intervención de los cuerpos niiinici])ales aboríifcUí'S cu las art«'s.— Espíritu de la "Uazeta." La tipof. — EM'atwz de mt^tales pre<'ioKos.. -Conducta de varios cjipitancs gen«'<le las — — — El trabajo — Los(iremios — Desuso en (pie iban cayendo las ordenanzas de los ])latcros. Interveu<'¡('m del virrey de Nueva España. — Estatutos — — — — — tradas por dominicanos." — — res Kt>bre el contenido del primer niunero <lel órjfano ofi<'ial. Su |M*rn¡cioso influjo. Malestar de Chiapa. y providencias dictadas por él contm el oidor Arana. Cmeldaíles cometidas en indios por causa del robo de la plata. Peticiones de aboríj^í-nes Situación fisi-al del reino de (tuatemala. justií-ia. Substaneiación de la cauen el l>acliiller Orozco y en sus <'ria<b>s. Ayuntamiento.

Demostraciones de júbilo con que fué recibido y obsequios que se le hicieron. — Lo ocurrido durante su go- Designación de Duque de Estrada para sucederle. El nuevo capitán general don Pedro de Rivera y Villalón. Los del obispado de C'oniayagua. Juicio de responsabilidad abierto al señor Echévers. — el título del nomliramiento. 11^ Páginas Recuerdos de los buenos servicios de diezmos en Cliiapa. Enlace de la narración histórica. pagar al catedrático. Posesión por él tomada de sus empleos. Informes pedidos á la Audiencia. religiosos. sucesor de Poveda. Lo que se dispuso para que se posesionara del — — — — — — sistema. sucesor de Duque de Estrada. Honrosos antecedentes de ese bierno.— Pasos dados por éste para que se le conservara en el mando de la provincia. hechas al rey sobre la materia. — Motivos — — — — — — — cargo. Inconvenientes de ese que lo determinaron. Sus procedimientos desde el principio. Nuevo empleo dado á Martínez de Ugarrio. — Prescripciones contenidas en sujeto. Nicaragua desde la muerte de Pf>veda. El absolutismo de ese mandatario. Visita que el obispo de Comayagua Necesidades que remedió. Causa á que la atril )uía el obispo. Reflexiones solíre el particular. Sus antecedentes y propósitos. Nojnbramientos conferidos por el rey á individuos del ejército para desem- — — — t: peñar ciertos cargos. y su administración por oficiales reales. Juicio que por su conducta merecía en el país el señor Eché- — Sentimiento separación del mando.— Desórdenes en la ciudad capital déla provincia. Llegada á Guatemala del cai)itán González Fitoria. ron las reales cajas. Castigo impuesto á algunos de los reos. Establecimiento de la cátedi-. La alcaldía mayor de Nicoya y sus productos. Dificultades que éstos ofrecían bajo diversos aspectos. Posesión de Estrada y su manejo. Datos ])edidos á la Audiencia. siásticos. Cátedra de filosofía Formación de sacerdotes.— BEL TOMO TEECEKO caiK)» en aquellos curatos. Gestiones Método empleado en los remat«ís. Entrada solemne de Fitoria en León. él de alegría con que se recibió la noticia de su El templo de Santa Clara. Su enfermedad. Escasez de eclehizo á su diócesis. Martínez de Ugarrio. Informe del contador mayor.i de 221 á 238 esos — Los — — — — — — — — — — — — — — — — (1727-1783) CAPÍTULO vers. levantado por Mala situación que en su tiempo guardaen la ciudad capital. Término del gobierno — — — — — — — — — — — . Su triple investidura. F'ondos para en el Colegio Seminario. XIII. Sueldo de que debía disfrutar. — Indicaciones sobre la residencia incoada y sobre responsabilidades pecuniarias. muerte y funerales. Trámites y desestimación de la solicitud.

residnuMrt <!<• — Su í-ondnetaen vineia. -Cuestiones por él promovidas. Cuestiones suscita<las cu la ciudad capital. Lulicacioncs . de es4' viaje. Carrandi y nes. I^o <pie el nu>mirca dis]»uso á es«» r<'«|HM'to. Cu acto im|Hirtante «leí prehulo sobre iN'iialidad. Roeuudaí-ión de trilnitos. — Lo que debe entcndei-sc en orden »'l — San Salvador. - — — Su pn»matura Menáii. del de Nicarajnuí en cierto asunto. Nombramiento de Vázipiez de la Qnadra I)artt — ese p<»bienio. al pos»'s¡oiuii*se de la mitra el ap<Nlerado ílel señor Pardo de Fijíucroa.s4' res|M'cto. Cansas Nombramiento d<>l capitán (lemmir de su s<>paración del mando. y Lleonart para mandar en e. Providencia del monarca. — Aliento «1»* esji pro- dad<> á oc^i- ese país al rehabilitarse puerto de Caldera. entre el Ayuntanúento y el Cabildo eclesiástico. aíjuél. i'an'ictcr del obi. — (*lnapay idcaldes niay»>n's de Valdernuna. — Costa Ri<'a.sa provin<'ia. del Cabildo secular. ('<>rn'^inii«'nt«)s IMgiufts «le ciertos puntos.i . Re- — — — — — — — — — — tlexioties de '2'. (Vnlula sobre el particular. — Vonidn drl capitán Ortiz. das á los aspirantes á empleos. con motivo <!«• las precedencias.spo.l*<»rinenores de esa ruidosa contienda. — — El oliispo de León. (Juate- división territorial del reino de nnda. suoosor y juez cstnbkM'iílos en Ni«'arajrua.-. Recuerdo de un pasaje histórieo «obre el particular.solire su empleo militar. Intitilitlad Kl jfolM'nuidor Olaecliea y sus ant<'ce<lentes. Detalles. el sionadas á Vablerraina por (»bisiM> clero. Sus cons«MMien«'ias. Su juramento. Pennria de Costn Rica. señor Villavieenoio.s<'rip<'iones admini. Mal manejo de un alcalde mayor.14 íle (íínizáloz ÍNDICE Fitoria. posesión y sneldo scñahulo. (\insideriuMones.strativas. vincia. Condiciones exigide empleaílos. res- Ejemplos sobre pecto de varios lo (pie en Nicara^ia y otras provincias pasaba Difercntcvj atribiicir.íicv »!<• l. nizada por — Reniinisceneias sobre la Audiencia arbitrariamente orpis<«ñor K<'hévers. — Su jfenerosft el inten''s Administración de en favor de los a)»onjrcj'i — Detalles wibre viaje del ^folnTiiador Matina. — Alcaldes niayoivs de esa pro— ííobienio el y lo qne el rey aeordó á soli<*itud ala nulidail de sus actos.i ])artidf>s. Reminiscencias. Recom{H'nsas otorpulas á fun<'ionarios.\9 :'l -iíJO 17:í:í-174í)) CAPÍTULO Indicaciones sobi'c la XTV. DispoHÍeión de ánimo del señor Pardo <le Fi^rueroa para con la autoridad civil. Aiidi<Tir'i. á propósito de mujeres y por delitos comunes. Sustituciones Caso práctico á e. — Contrariedades — Indebida intervención — muerta». á ])ropósito de ««iertas cir<*un. R<'cucrdo sobre el influjo de la íí'iM'mi'ia en las leyes |M>nales.

-Habitantes de según la Gaceta de Guatemala. — Restablecinnenfueron dirigidos por sos mismo capitán general hizo de una escuela. forme elevado al nu)nan'a.^ Nueva solicitud de Santa Cruz. del Valle. nombre que supo dejar en concedió al de justicia. — Los presidentes no letrados y los asuntos judiciales.que debe (íreerse sobre ese punto de la dicha acel — — ta.— Llegada del nuevo capitán general. fiscales. la — Buen que Abatimiento del comercio. dio cultad que — Preparativos del Ayuntamiento para — Digi-esión sobre qiie le el el — el él ])asos los CN)- el i)asos.— Premade Guatemala — Títulos por cargos. Loque el capitán Eehévers y de varios empleados de hacienda. aborígenes. bilo con que fué recibido.. etc. Real providencia sobre matrimonios de altos funcionacédula. los oidores Oi)osición del Ayuntamiento. — Juicio de residencia del señor el país. — Fase c(mservara en monarca para venir á ejercer sus empleos. según el acta levantada por el escribano de Cámara. importante papel que en aquel tiempo representaban las municipalidades. -Lo . — Ejecutoria éste.-Cédula real sobre la materia y sobre Consideraciones nom])ramientos de regidores de la ciudad capital. rela- tiva al gobierno ipie los alcaldes de la ciudad capital ejercían en el V^alle. presidente de la JúDiligencias previas ala posesión Audiencia y gobernador. Males que ocasionaban á los sobre esa cédula.— f]nipeembarazos á la acción gubernatiFundamentos que adujo en el in- Detalles sobre justicia. Villalón. — que dio para venir á posesionarse de turos — Intervención del cuermo fueron acogidos por rey esos señor Villalón ciudad de Guatemala para que po municipal de mando. — Pueblos ño del capitán general })arte del territorio. ^Venta- — jas de lo ])ropuesto. — Contestación del soberano. Responsabilidad de los empleados que Gastos indebidos. — Designación to que gobierno de don Tomás de Rivera y Santa Cruz para desempeñar invocados para obtenerlo.^ DEL TOMO TERCERO y 15 Páginas — El CoiTcginiicnto va en esa (le funcionarios adniiuistrativos. El Consejo de Indias y los intereses rios y de los hijos de éstos. varias órdenes religiosas. Aplaugeneral señor Villalón dispuso sol)re gastos del real erario. Las c(>fradías. Eml)argo de los bienes del difunto capitán general señor mentos. — Idea para alentarlo concibió don (pie . — y oficiales reales. ComportaCorrectivo acordado por real miento del clero secular y regular. Audiencia señor Santa Cruz para que tuviese voto en materias — Facultad — Su partida. sob!-e el — — — — — Crecido ninnero de esas asociaciones.-. Lo que propuso al rey sot>re corregimientos en el Valle. asunto. la el el le al fin el recibirle.— 'v¿:t. tributos. })or evitar — La centralización y sus causas. — — — — — — — — — Ayuntamiento. — de que constaba. Cédula á este propósito y sus fundalos ordenaban ó consentían.Consulta dirigida por la Cartas del obispo y de los provinciales de Audiencia al monarca. — (Con- ferencias del capitán general.

. — Sustituciones acordadas en real despacho de su nonil>rala el y raiento. Pagos indebidos que se hicieron. Severidad que se observaba en materia de gastos de las reales cajas.. Demostraciones de duelo que aquí fueron hechas por la muerte de don Felipe. lalx)riosidad. — Elementos de prosperidad de vincia. 1 i. Boticarios no autorizados. — Cedida para faivoreeer á los indios zoques. don Femando. — — — — — — — — — tidos en indios de Solóla. pí>r ju])ila- ción concedida al ministro de Audiencia señor Uodesno. Proclamación de éste en Guatemala.18 ÍNDICE CAPITULO XVI. — Real c^nlula contra los pn>cedimientos del capitán general Santa Cniz y d<* la Audiencia. Carácter de su hijo ban. sobre ol dicho arzobispado. Excesos come- — — — — — — — >. Antiguas gestiones del (^abildo secular de la ciudad ca)*ital sobre este asunt Intervención de la Audiencia y razones que invocaba para alcanzar lo que al fin se consiguió. Muerte del rey don Felipe V. Boticas.. Penas asipiadas á los (pie ejerciesen sin títuh» h'gal esas carreras. Ejercicio de la medicina y de la cinigía por emj)íric<is. Parte que en el asunto cupo al capitán genend señor Villalón. Dávalos.ii4 de San Salvador. Cédula dirigida á — — Guatemala por don Fernando VI.-. — Chiapa. del crimen á la ciudad de Méjico. — Llegada del oidor Huerta & la ciudad la cai)¡tal.— EnumePasos que el Cabildo y la ración de faltas de ese funcionario. ~ HeneplAcito de Imposición del palio al obispo señor Panlo. Céilula real de 1744. — El alealde mayor Ponce de León. Detalles sobre exequias que en his colonias — — de Am^'rica se hacían lü saberse la defunción de reyes de España. Regocijos públicos en estas provincias con motivo de las bodas de la infanta doña María Teresa con el delfín de Francia. — Quietud prode que estaba disfrutando. — Minerales de oro y plata. al nombrársele para pa. gestión gubernativa. Su nombi-amiento y facultades.— En'cción de la iglesia catetlral de (Guatemala en metropolitana. El protomMico I)r. don José de Araujo y — — — — — — — — . gobernador y presidente de la Audiencia. el industria — Motives que impedían frecuente eambio de los altos empleados.. RemeAudiencia dieron para evitar algunas de sus providencias. sobre gastos de lutos y túmulos. Composiciones en prosa y verso.. que con tal motiv<* se publicaRasgos sobre el reinado do don Felipe.Relevo del capitán general Santa Cruz pí)r su mal comportamiento.. la Curia Romana. Responsabilidades deducidas. — Intervención del fiscal.sar como alcalde El nuevo capitán general. — El alealde mayor Díaz de Vivar. Consideración que con sas de fondos que hizo al rey de España. — Su modo de ser tu euimto á sosiego público. Abusos de la Audiencia. Públicos festejos. riíiupza. productores de cochinilla. él se tuvo por tal causa.

— Facultades que trajo en materia de gobierno. de :}()2 á :52i) (174r)^1748) .— Explicaciones de la Audiencia sobre el particular. y su RÍO. . — Sus antecedentes en Quito y motivos que hubo sepa— Su llegada á ciudad de Guatemala. P.s prohibidos. la el legreso ordenado por la Audiencia para afianzar las resultas del juicio de responsabilidad. — Anteriores leyes sobre ese vicio. Posesión que tomó de sus cargos.— DEL TOMO TERCEKO 19 x)ara rarlo de aquella colonia. — Edictos en las provin— Buena medida con que fué iniciado el <'ias.ando pul)licado sobre ese punto. — Viaje emprendido por señor Santa Cruz. gobierno del señor . el — — Escandaloso juego en cuartel del Real Palacio.<?'édula real sobre jueg(. Araujo . Queja que al rey dirigió Santa Cruz y prev'enciones del monarca.