La imagen imposible: el Dios sin rostro del islam

Allâh es absolutamente inmediato a la existencia y absolutamente remoto a la razón. Allâh es una ausencia de objeto para nuestro entendimiento. No la mirada, sino el corazón del mumin podrá verlo
17/06/2011 - Autor: Abdelmumin Aya - Fuente: Web de Vicente Haya

1. La imagen prohibida TEXTO 1. Antes de Muhammad: la idolatría en el judaismo y el cristianismo En Éxodo XX, 4 y Deuteronomio V, 8 se prescribe: “No te esculpirás estatua ni figura alguna de las cosas que hay arriba del cielo, o acá abajo en la tierra, o se mantienen en las aguas más abajo de la tierra”. La misma prohibición se encuentra en el Levítico XXVI, 1: “Yo soy el Señor, Dios vuestro. No fabricaréis ídolos ni estatuas, ni erigiréis columnas o aras, ni pondréis en vuestra tierra piedra señalada, con el fin de adorarla: porque yo soy el Señor Dios vuestro”. Los judíos han respetado de distintas maneras estas prohibiciones bíblicas. En general han entendido que las estatuas estaban prohibidas y debe haber fuertes restricciones en la representación de figuras humanas, sobre todo en un contexto religioso, y en cualquier caso, ninguna representación de Dios y ninguna veneración de imágenes. Por este motivo, en el Templo de Jerusalén los cambistas se encargaban de cambiar las monedas gentiles que contuvieran imágenes por monedas aceptables para los judíos. La aversión judía a las imágenes causó un sinfín de conflictos entre judíos y romanos. Aun así, en la antigüedad las normas judías a veces fueron más laxas que en la Edad Media y en la Edad Moderna. En la sinagoga de Dura Éuropos, por ejemplo, se han conservado pinturas murales con representación de figuras humanas referentes a temas bíblicos; no es de creer que fuera el único caso en aquella época, sólo que han sobrevivido muy pocas paredes de sinagogas de aquel tiempo. Los cristianos heredaron la tradición judía anti-icónica y sobre todo iconoclasta, pero cuando el cristianismo dejó de ser una secta judía para desenvolverse en un medio gentil dentro de la civilización grecorromana, las tendencias anti-icónicas se debilitaron mucho. Con la instauración del cristianismo como religión oficial del imperio romano, muchas imágenes paganas, incluso estatuas de los dioses, se salvaron de la furia anti-idolátrica cristiana gracias a la devoción por la cultura precristiana que sentían los cristianos cultos que gobernaban. Esta actitud salvó muchos monumentos y estatuas paganas del fanatismo de los cristianos más incultos, que no tenían apego por la cultura clásica y estaban saturados de iconoclastia

En la cristiandad oriental la controversia iconoclasta se zanjó con la decisión de prohibir las estatuas pero permitir los iconos. El islam se mostró desde su inicio hostil a la representación de imágenes en general y de la figura humana en particular. Orígenes de la idolatría entre los árabes Al principio. la gente que más sufrirá el Día del Juicio serán los musawwirûn. Esta idolatrización de la religión árabe coincidió con la cristianización de Siria. La tradición pagana no tardó en impregnar a la cristiandad occidental. ´Amr ibn Luhayy introdujo estatuas de deidades importadas del norte. motivo por el que podían salvarlas del furor iconoclasta de sus correligionarios más fanáticos. con la finalidad de atraer a sus adoradores como peregrinos. Fueron las influencias tardías nabateas y sirias las que llevaron al centro de Arabia los ídolos. La Meca. porque así . pero no podrán. Si la pintura provocaba rechazo. se convirtió en el baluarte del paganismo. Los cristianos cultos amantes de la cultura helénica evitaron que muchos templos fueran destruidos y los reconvirtieron en museos venerables. que eran piedras consideradas morada de una deidad. En Egipto eran los monjes los que incitaban y dirigían a la multitud para la destrucción de las obras paganas. muchos siglos antes. de un modo parecido a como en Éfeso. Los musulmanes creen. Establecer la forma de las cosas es una prerrogativa de Dios. centro de peregrinaciones de los árabes paganos. donde también el judaísmo consiguió muchos adeptos. los que han hecho imágenes: los musawwirûn el Día del Juicio serán atormentados y se les exigirá que insuflen vida a lo pintado o esculpido. o sea. la escultura mucho más. en Arabia era difícil que los musulmanes tuvieran un respeto similar por las estatuas de los dioses preislámicos y que fuesen capaces de ver en ellos obras con un valor artístico respetable aparte de su valor religioso. Lógicamente la oposición más grande a la iconoclastia musulmana vino de las personas que vivían de los ídolos. 2.veterotestamentaria. Al Profeta se le cambió el color de la cara y le dijo a ´Â`isha que el peor castigo recaerá sobre los que copian la creación de Dios. la mayor oposición a las predicaciones de San Pablo vino de los fabricantes de estatuillas de la Ártemis de Éfeso. los árabes no tenían ídolos con figuras humanas o zoomórficas sino betilos (casas del dios). Según hadices que gozan de crédito para todos los musulmanes sunníes. mientras que el cristianismo se difundía en los árabes asentados en el Creciente Fértil y sus zonas próximas y en menor medida por el Yemen. El Islam retoma la tradición iconoclasta judía Mientras que los cristianos grecorromanos cultos podían ver un valor artístico respetable en las representaciones paganas al margen de su valor idolátrico. Un hadiz relata que cuando Muhammad volvió de un viaje y vio que su esposa ´Â`isha había puesto una cortina con dibujos. 3. con lo que se dio la paradoja de que los árabes del centro de Arabia adoptaron los ídolos de los sirios y los nabateos casi por la misma época en la que éstos se cristianizaron y dejaron de adorar a sus ídolos. de modo que la cristiandad occidental católica no ha tenido reparos en rendir culto a imágenes e incluso a estatuas. Los mequíes no tenían empacho en incluir en su panteón a cualquier dios. recogidos en las colecciones de alBujârî y Muslim. cuando a mediados del siglo III. que es el Musáwwir. La Meca se convirtió en la ciudad idólatra por excelencia.

las restricciones iconoclastas han sido mucho menores que en los países árabes. Pero se trató de algo excepcional. una de las cosas del derrocado Shah que resultaban más detestables para muchos iraníes era la proliferación de estatuas suyas. En los países islámicos de cultura persa. hizo un retrato del profeta Muhammad y el ayatollah Jomeini aceptó muy complacido esta pintura. fueran sunníes o chiíes. cuando gobernaba el país un califato chií septimano. algo que habría sido prácticamente inadmisible para un ulema sunní. los turcos y los musulmanes de la India. Sin embargo. incluso desnudas. utilizable para los usos más variados. También es posible que los primeros árabes musulmanes distinguieran (a despecho de los hadices antes citados) entre las imágenes (sobre todo estatuas) a las que se tributaba un culto religioso y los simples dibujos como adorno desprovistos de cualquier finalidad “idolátrica”. como se ve en el hecho de que el florecimiento de la figuración realista en Egipto coincidiera con la época del califato fatimí. que los ángeles no entran en las casas en las que haya un perro o una imagen. sin duda porque la escultura sí que se identificaba con la idolatría. En Irán existen representaciones de los profetas y de los santos imâmes. sin embargo. En árabe moderno. En los palacios de los omeyas en Siria existen representaciones de figuras humanas. La difusión de la fotografia por fuerza ha contribuido a . la tradición iconográfica irania se mantuvo. en la línea de la tradición de la antigüedad tardía. posiblemente porque en esas regiones era donde ya antes había habido un mayor rechazo judeocristiano a las representaciones figurativas y donde las tradiciones iconográficas eran más vigorosas. bajo califas que no destacaron por su piedad islámica y a quienes sus enemigos veían más en la senda de los reyes árabes preislámicos que en la de califas ortodoxos. cosa bastante escandalosa y prácticamente idolátrica para la mayoría de los otros musulmanes y especialmente para los sunníes. Allí donde triunfaron movimientos religiosos opuestos al sunnismo se observa la tendencia contraria. En primer lugar la influencia europea. en una época temprana en la que las tradiciones preislámicas eran todavía fuertes.se les ha enseñado. 4. donde la tradición persa se ha combinado con la “heterodoxia” chií. En Irán. 5. musawwir significa “fotógrafo”. Un pintor europeo. Se dieron. incluso en Irán. lo que contribuyó a que fuera en esa zona donde la tradición legalista se impusiera con un mayor rigor. que estaban dentro de la órbita cultural persa. inspirándose en las descripciones de las fuentes musulmanas. y en algunas monedas de los omeyas aparece la imagen del califa. los persas. un sin número de excepciones Estos hadices no impidieron que la representación de la figura humana se siguiera practicando en el mundo islámico. Las regiones islámicas donde se dio un mayor rechazo por la representación de las figuras animadas fueron las zonas arabizadas. pero también el invento de la fotografía. Y llegó la modernidad… En el mundo islámico moderno una serie de circunstancias han contribuido a atenuar esta aversión a la representación de imágenes. que sin ser una representación en el sentido tradicional es una representación exacta. pintaron sin problemas.

asociar algo a Dios. Para muchos rabinos tradicionales. Sin embargo las discrepancias entre ellas acerca de lo que es o no es idolatría son mayores que las que puedan tener con otras religiones en este aspecto. 7. El profeta Muhammad. Para ciertas sectas islámicas marginales o desgajadas del islam. mientras que los ortodoxos veneran iconos pero no estatuas. 6. Idolatría más allá de las imágenes “Idolatría” se dice en árabe shirk: adorar a otras cosas que no son Dios. y los católicos aceptan la veneración de cualquier tipo de imágenes. como por ejemplo la veneración a la Piedra Negra de la Caaba. Los protestantes. Un reconocido hadiz recoge estas palabras suyas: “No temo porque volvais al shirk de las imágenes. La diferencia entre religiones en materia de imágenes Los musulmanes tenían una tendencia bastante fuerte a identificar cualquier representación humana religiosa con la idolatría. ciertas prácticas islámicas se consideran idolatría. sin embargo. al diluir las fronteras de lo condenado tradicionalmente. rechazan la veneración de todo tipo de imágenes. sino por el shirk sutil (shirk al-jafi)”. protestantes y ortodoxos. como puede ser la religión de los drusos. 8 se prescribe: “No te esculpirás estatua ni figura alguna de las cosas que hay arriba del cielo. En la época contemporánea la influencia occidental ha provocado que en los países musulmanes se hayan erigido estatuas en lugares públicos. en general. Si en la actualidad. 4 y Deuteronomio V. Múshrik es quien comete shirk y la cosa asociada se llama sharîk. Dentro del cristianismo hay importantes diferencias entre católicos. esto se debe a cuestiones políticas y de oportunismo. aparentemente. Esto les ocurrió tanto al encontrarse con el budismo como con el cristianismo. Evidentemente. Este fenómeno muchos musulmanes lo ven como un hábito idolátrico. o acá abajo en la tierra. o se mantienen en las aguas más abajo de la tierra”. por lo que derribar las estatuas de los gobernantes puede verse como la destrucción de ídolos. RESUMEN El Islam es heredero de la tradición judía de evitar el culto a las imágenes. previno a los suyos de una idolatría que iba más allá del culto a las imágenes. Las religiones abrahámicas coinciden en su rechazo a la idolatría. En Éxodo XX. la actitud de muchos judíos es más hostil a los musulmanes que a los cristianos. . aunque –naturalmente– distinguían a los cristianos de los simples idólatras. sean pintadas o esculpidas. el islam no es idolatría pero el cristianismo sí. algo inimaginable en una sociedad musulmana tradicional.debilitar la oposición de la representación de la figura humana. no a razones esencialmente teológicas.

espiritual y física. el agua (: lluvia. los que han hecho imágenes. montañas. En realidad. determinadas palabras y nombres. Si encierras la baraka en lo que la contiene e impides su transmisión.. Las imágenes están prohibidas no porque representen lo sagrado sino precisamente porque no lo representan. no la escultura. Hay baraka en los olivos. una magia benéfica que aprovecha al que la recibe. que es lo que se le presupone al ídolo. La desconfianza que en el Islam despierta la escultura es porque . La baraka. Baraka es la magia de algunos lugares. los locos. los niños pequeños. pero no para afirmarse a sí mismo a través de su obra. Por supuesto. todos ellos si son inocentes o buenos. los números impares. la gente que más sufrirá el Día del Juicio serán los musawwirûn..“Idolatría” se dice en árabe shirk. el rechazo del figurativismo no podría considerarse propiamente una limitación que el Islam impone al mundo del arte sino un reto. lo que contiene la baraka de Al-lâh en sí misma. Múshrik es quien comete shirk y la cosa asociada se llama sharîk. “asociar” algo a Allâh. así como determinadas grutas. Los musulmanes están perfectamente acostumbrados a la existencia de algo como la baraka. es fluyente. la cigüeña. La baraka emana de ciertos objetos. que las hace fecundas. debido a que nuestra naturaleza es esencialmente porosa a lo sagrado. especialmente están dotados el caballo. se transmite. Establecer la forma de las cosas es una prerrogativa de Allâh. Lo que representan las imágenes no es Allâh. El Islam simplemente le exige al hombre que lo que haga sea verdadero Arte. Actuando principalmente por contacto y. lagos).. Para los musulmanes. Para concluir este epígrafe habría que decir que quedan expuestas las razones por las que en el Islam se prohiben las imágenes. que es el Musáwwir. Según hadices que gozan de crédito. “Imágenes” y “escultura” son dos cosas distintas. los viernes. el gato. Tienen baraka los íntimos de Allâh. manantiales. el cordero. Esto es de una importancia trascendental a la hora de entender la actitud islámica hacia las artes plásticas. es al-birka. o sea. La baraka es testimonio de una presencia sutil de la Capacidad de Al-lâh trasmitiendo prosperidad y fecundidad. una especie de presencia divina en la mera materialidad de las cosas. la baraka es. el Dador de las formas. de algunos objetos. El ser humano en la tradición islámica puede crear belleza con sentido de trascendencia. Ningún tipo de plasmación concreta puede representar a Allâh. No es el secreto poder de un fetiche sino la naturaleza generosa de lo sagrado que se abre paso desde lo material al ser humano. etc.. de algunas personas. el camello. ante todo y sobre todo. se comparte.. de ciertos lugares. por ser de naturaleza divina. que abarca todo lo que sea adorar a otras cosas que no son Allâh. los que conocen el Corán de memoria. Y también se dice que tienen baraka los solsticios. las palmeras. su contagio. es decir. Por tanto. En castellano mismo ha quedado plasmado con el sello del sentir musulmán lo que es “un depósito de agua en medio del campo”: “alberca”. algunas piedras. pero ninguna de ellas puede arrogarse la exclusividad de su posesión.. En el Islam puede atribuirse una mayor o menor presencia de lo sagrado en cualquier realidad material. nos penetra cuando nos acercamos al ser que la contenga. la golondrina y la abeja. que trasparente lo que está detrás de las cosas y que no se ocupe simplemente de la apariencia de las cosas. los ancianos. añadamos a la lista el laurel y la henna. y de ciertos momentos. ríos. ciertos talismanes. entonces has creado un ídolo. recogidos en las colecciones de al-Bujârî y Muslim. También puede haber baraka en los animales. bosques. y sus productos: ya hemos citado algunos. los árboles y las plantas.

dedican su vida a comprender qué es lo que esto significa. No hay que comprender a Allâh. Allâh no es un ser. un anti-concepto que provoca nuestro desconcierto. Cuando hablamos de Allâh no nos estamos refiriendo a nada en concreto. A Allâh no podemos manipularlo mediante conceptos. Lo único creador en cada momento. Pero lo infinito presentado de golpe. Allâh. la identidad de cada persona. El Imam Gazzali le negaba hasta la perfección. en todo caso. da significado a las cosas. Todas las cualidades que atribuyamos a Allâh son cualidades de su Acción. no es ni siquiera “perfecto”. Durante toda su vida. Además del peligro de hacer de las esculturas imágenes. más grande de lo que pueda imaginarse o concebirse. La vida del Profeta no es una filosofía sino un testimonio. Intuimos algo de Él cuando dejamos de hacer pie y nos ahogamos en Allâh para saborear su intimidad. Hay en el Islam un incentivo a la imaginación y un rechazo de la fijación de la realidad. ¿qué es Allâh? Allâh no es espíritu ni materia. las cualidades. Entonces. que es lo que llegamos a percibir de Él. por ser ésta una categoría de la mente humana. Aquellas artes que concretan demasiado lo imaginario no gustan en el Islam. Se ha dicho que el profeta Muhammad invocaba diciendo: "Allâh. Allâh es la gran propuesta del ser humano: lo infinito. Y de ese shirk sutil es el que vamos ahora a hablar. Es.. sea en forma conceptual. sin embargo. Nuestra primera intuición de Allâh es como aquello que estructura tu mundo. todo tiene su raíz y su razón de ser en Allâh. para el musulmán. Allâh no es un concepto para la filosofía ni para la teología.. El profeta Muhammad. hay que aproximarse a Él. lo pones al principio de tu búsqueda. Y los musulmanes –sobre todo dentro del Sufismo. aumenta mi perplejidad acerca de Ti". y deja de haber búsqueda. sino el corazón. 2..siempre se extendió por regiones iconólatras. La imagen inconcebible No es extraño que Allâh no pueda representarse materialmente. es “lo que hay”.. los musulmanes sabemos que el único instrumento que tenemos para trascender es la imaginación. con todo lo que eso supone de impactante y terrible para el corazón. sea en forma plástica. El más mínimo movimiento. siempre está más allá de las limitaciones que le pongamos para comprenderlo o incluso para adorarlo. el Profeta había comprobado los efectos empobrecedores de la idolatría sobre la vida humana y Al-lâh con la Revelación validó su intuición de que había que prevenirla evitando las imágenes. ese lugar íntimo de la persona donde el ser . la menor de las esencias que se existencian son soportados por Allâh: la acción. La razón no es el órgano de la comprensión en el Islam. y la imagen plasmada reduce el territorio de la imaginación. es el cumplimiento de las cosas. previno a los suyos de una idolatría que iba más allá del culto a las imágenes. cuando ni siquiera es concebible para la mente humana. Allâh es siempre Allâhu Akbar.. Si defines a Allâh. Un reconocido hadiz recoge estas palabras suyas: “No temo porque volvais al shirk de las imágenes. La intuición de Allâh trata de responder a una realidad sobrecogedora que no tenemos modo de capturar. sino por el shirk sutil (shirk al-jafi)”. lo único que da consistencia a las cosas en cada instante es eso que hemos dado en llamar “Allâh”. sino “a lo que él signifique”: fundamentalmente Allâh es significante.

En conclusión. Suspendemos el juicio y queda Allâh inapresable por nuestra teología sobre Él. Allâh es la mismísima insaciabilidad de la criatura. Los Nombres de Allâh son lo que sustenta la existencia. a Muhammad se le pregunta si ha visto a Allâh durante su Viaje Nocturno (mi‘raÿ) y contesta: “Sólo vi Luz… ¿Cómo podría haberlo visto?”. cualquier cosa que esto signifique. sabremos que Allâh no es ni tan siquiera concebido como algo objetivo. Si algo contiene a Allâh es tu propia insaciabilidad. Ni siquiera en el ámbito de la experiencia extática. sino que es tu capacidad de llegar al límite de tu propio ser. Más aún. Los Nombres de Allâh son la naturaleza del mundo. Los Nombres son compromisos.El que da la apertura.. El que comprime . Siguiendo la tradición de .. no es Él. Allâh es una ausencia de objeto para nuestro entendimiento. El “Rostro de Allâh”. En 53:11 se dice “no mintieron las entrañas respecto de lo que vieron” (mâ kadzaba al-fu’âd mâ ra’â). el descubrimiento de la intuición islámica de Allâh revoluciona completamente el mundo de la auténtica espiritualidad. Cuando el entendimiento aferra algo de Él. No hablan de Él. la definitiva afirmación de algo inexpresable. sino al-fu’âd.El que desciende. Esto es lo que significa “lâ ilâha il-lâ Allâh”. procede de qalaba: dar un vuelco). Describen su acción. Allâh es fundamentalmente la gran ansiedad del ser humano. hablan del mundo. El hermoso – El terrible. ¿Cómo podemos imaginarnos algo que tiene una naturaleza y unos efectos tan radicalmente opuestos? Los musulmanes afirmamos que no podemos. el mundo acaba vacío de contenido. Los Nombres de Allâh se recogen de la observación de la existencia. Allâh no es un concepto. Dejas de analizar lo divino y pasas a ser lo que haces. no a Allâh. no en vida. Lo que el ser humano necesita no tiene límites. el mundo no sería nada. sino que son vías que te abren a él. sencillamente.El que da la vida. Sus Nombres no lo definen. Ya que si entendemos a Allâh como una realidad separada del mundo y vamos desposeyendo a éste de todas las cualidades de los Nombres de Allâh. Hay quien dice equivocadamente que los Nombres de Allâh son nuestra descripción de Allâh. Sus Nombres son una provocación a la perplejidad en ti: El que da la muerte . La imagen prometida Hemos visto hasta ahora que al musulmán se le prohíbe representar lo divino y se le niega la imposibilidad de conceptualizarlo. es esa permanente tensión a la que es sometido el musulmán. no es visible mientras se es criatura. Comprendemos que todo lo que puede el musulmán sugerir sobre Allâh no forma el contenido de un discurso sino el paladeo de una experiencia. 3. No aprendemos con ellos cómo es Allâh. Allâh es absolutamente inmediato a la existencia y absolutamente remoto a la razón. no atándote más que a tu capacidad de sentir el mundo e instalándote en la realidad a la que perteneces. sino cómo es el mundo. Las diferencias del mundo son los distintos Nombres de Allâh.humano está en constante agitación (qalb: corazón. las entrañas del ser humano son las que logran la visión de lo oculto (al-gâ’ib). Tras su muerte. Allâh es la respuesta al carácter insaciable del ser humano. Cuando ese “saboreo” (dzauq) que hagamos de Allâh -como dicen los sufíes. y sin embargo se le hace soñar que tras su muerte verá el Rostro de Allâh. porque son aspectos de la verdad conformadora de cada uno de los instantes que te constituyen.llegue a su extremo. Según el hadiz. Si acotas este sentimiento ya has creado una filosofía. Porque tu acción es el secreto de lo divino en ti. De lo contrario. El que eleva . no “los ojos”.

porque a Al-lâh “. Todo aquello que le . Aunque éste nos sea inconcebible mientras somos parte de la existencia. Quizá no les es posible reflexionar mínimamente sobre las consecuencias de esto que defienden. Esa intensidad tendrá nuestra Visión con “el Ojo de la Certeza”.no lo perciben las miradas”. Si viéramos a Al-lâh con los ojos.. Pero éste es otro tema diferente. Naturalmente. Un Rostro cuya Visión actual nos aniquilaría que es sin embargo al mismo tiempo –por más paradójico que pueda parecer.aquello que nos es más natural. entramos en el laberinto de las exposiciones de la teología dogmática que ya se expresó a sus anchas a través del Catolicismo. accidentes de la materia. es decir. Para no perdernos. De lo que se trata. propiamente hablando. no hay problema alguno en reconocer la ru’yâ. Yarîr ibn ‘Abdallâh al-Baÿili contó: Estábamos sentados con el Profeta y miró hacia la luna -y era la noche decimocuarta del mes (es decir. los rostros resplandecientes mirarán hacia su Señor”. Desde un punto de vista racional es aceptable la autenticidad de la experiencia de la ru’yâ.. resumiremos nuestra respuesta diciendo que si “el ojo de un resucitado” es como el nuestro. y respondió: “No le vieron los ojos con la visión experimental. También ‘Omar ibn al-Jattab dijo: “Mi corazón vio a mi Rabb”. surat an‘âm: 101) no quiere decir que sea “invisible”. no es de una “visión” sino de una percepción de tú-todo frente a lo Real.. El Corán dice: “Ese Día (de la Resurección). preguntaron a ‘Alî ibn Abû Tâlib sobre la visión de Al-lâh. había luna llena)-. su Visión (ru’ya) forma parte de la promesa que la Revelación hace al musulmán. El hecho de que a Allâh “no lo perciban las miradas” (Corán. porque ¿qué podría ocultarlo?”. como lo llama la tradición ( ‘ain al-yaqîn). Si “el ojo de un resucitado” es diferente al nuestro. sin que nada entorpezca su Visión (ru’ya)”. Y con razón Ibn ‘Atallâh de Alejandría se preguntaba en sus célebres sentencias: “Es el Evidente. no la de su explicación atolondrada. y el objeto visual es fundamentalmente color. pero no podremos defender un planteamiento infantil y eminentemente dogmático de la misma.. El Evidente (az-Zâhir). tal como veis ahora la luna. al contrario. Si se nos dice que no es en este mundo “en el que lo veremos con los ojos” sino en la qiyâma (la Resurrección). también “charlatanes”). negamos la ru’yâ de dicho ojo respecto de Al-lâh. en algún momento. más íntimo y familiar. dimensión. Al-lâh sería objeto visual del ojo humano. llegaremos a tener una visión de Al-lâh “con nuestros propios ojos”. Por eso. volumen. Se podría decir que vivir ha sido ir preparándose para la visión de ese Rostro. no hay nada más evidente que Allâh. Este tema de la Visión del Rostro ha hecho verter mucha tinta entre los mutakallimûn (“teólogos”. Las expresiones tradicionales en las que se expresa que una actividad ha tenido lugar “con el cuerpo” tratan de decir que fueron experiencias “de verdad”. Hablamos ahora de su Rostro y del significado de la promesa que se hace al creyente de verlo algún día. y dijo: “Veréis a vuestro Señor directamente.Muhammad. con los ojos de nuestro cuerpo resucitado. distinta de lo que conocemos como “percepción visual”. uno de sus Nombres es El Manifiesto. pero le vieron los corazones con la realidad y la certeza del îmân”. La ru’yâ tendrá que ser otra experiencia dentro del mundo de realidades de la vida espiritual. Hay musulmanes que con excesiva falta de sutilidad interpretativa han entendido que.

la eliminación de todo lo que es material en la noción de Al-lâh. La ru’yâ es el golpe final del abrirse paso de la Realidad a través de ti y sucede como último gesto del proceso de destejimiento de tu nafs que tiene lugar en la tumba. Cualquier otro está jugando con las palabras. 1) posibles para el ser humano y 2) de la totalidad del ser humano. la Visión de Al-lâh (la ru’yâ) es la contemplación de la dzât. poca duda cabe a los corbinianos presentes. Los únicos modos de ver a Al-lâh serían los destellos luminosos que emanarían de Él y que se imprimarían en la retina de los mortales. Pero para nosotros. “ves” que en el centro de ese vórtice generador de existencia está el Vacío Puro. leemos en Soubhi el Saleh : “Los mu‘taçilíes que se vanagloriaban de su título de ‘Gente de la Unicidad’ (ahl attauhîd). es antropomórfica. una experiencia de Realidad. Esta duda es. “ves” a Al-lâh. podrá admitírsele que nos hable de la Visión de Al-lâh. Aquel que duda del carácter herético del antropomorfismo es él mismo herético. pues se duda de si se parece o no a sus criaturas” Desde nuestro punto de vista. en efecto. porque no hay fractura en su mundo interior. y el antropomorfismo es sin lugar a dudas una negación de los atributos reales de Al-lâh. Respecto al fuerte posicionamiento de éstos ante la cuestión de la ru’yâ. el Conocimiento absoluto de lo que has sido y de lo que vas a dejar de ser. así que al ver están teniendo una experiencia de Absoluto. En el Islam ha existido. 4. una “metafísica de la imagen” . miran y no hay nada de ellos que no sea “visión”. de la Nada en Al-lâh. el descorrimiento definitivo del último velo con que “protegías” tu existencia . en caso de que haya sido así. Imagen y Metafísica Se trata. por último. te reconoces por tanto como una nada que ha sido y acabas con la farsa de la eternidad de tu “yo”. son experiencias auténticas. tolera o impide una Metafísica. Sólo a un hombre con inocencia suficiente como para ser el mundo que ve mientras lo ve. o un niño pequeño. Para un hombre tradicional. El tauhîd puro exige. Admitir esta visión de Al-lâh. Las pruebas que muestran el carácter herético de esta teoría son claramente indicadas por Abû ‘Îsâ al-Murdar: Esta concepción de la visión de Al-lâh. en efecto. Pero considérese que “la visión” de Al-lâh no podría realizarse más que en un sentido material. la vista es tan sólo un sentido que no tiene por qué ser primado respecto de los otros sentidos del ser humano. es decir. esto es. Ya los mu‘taçilíes se dieron cuenta de esto y argumentaron que por qué sólo “ver a Al-lâh” si Él nos había dado cinco sentidos. El profeta.pasó al Profeta o barruntó que era posible al hombre. no podían admitir de ninguna manera la posibilidad de ver a Al-lâh con los ojos. Se descorre ese último velo. “ver” es “experimentar absolutamente”. sería una herejía. de averiguar si la actitud expuesta del Islam ante la imagen propicia. Una contemplación que es un último fuego de artificio de tu existencia. tras tu experiencia primero de ÿahannam y más tarde de ÿanna. con qué características. Si ésta ha existido en el mundo islámico y. pues lo que “ves” te fulmina. una duda a propósito de Al-lâh mismo. con los conceptos. como también lo es “oler” o “tocar”. Es el modo de la dulce extinción que otorga el conocimiento definitivo de lo que fuiste. de la manera que fuera. dice. Es la ma‘rifa completa y total.

. la de Ibn ‘Arabî. sería un hecho altamente significativo. Pueden certificarse hasta dos metafísicas islámicas clásicas. ha conocido la metafísica en dos versiones completamente diferentes: 1) Esta metafísica que va desde Ibn ‘Arabî a la tradición ishraquí y a la que hemos hecho mención. No voy a entrar a hablar de ella. Sabemos que la umma desde el siglo X. la de Sohrawardi no es la única metafísica islámica posible. ante una tarea por realizar. comienza a desvincularse claramente de la exposición de los falâsifa inspirados en Aristóteles y que ésta tradición actualmente está virtualmente muerta en el Islam. O no. Dependiendo de cómo evolucione la comunidad de Muhammad. Porque la de Henry Corbin. Ambas con un claro origen en la tradición filosófica griega. y 2) La metafísica de los falâsifa. es posible que la metafísica que está pendiente de hacer. la de Mullâ Sadra. que hicieron posible la transmisión del saber griego a occidente Creemos que ninguna de estas dos metafísicas islámicas han conseguido hacerse cargo de los aspectos más sugerentes de la revelación coránica. Fuera de una ámbito tradicional de influencia persa no está enraizada esta metafísica y en cualquier caso resultaría arrogante que se presentase en Occidente como la única Metafísica Islámica posible. metafísica de una extraordinaria belleza y profundidad.sean “metafísicas islámicas posibles” no limitas las posibilidades de la metafísica de iniciar nuevas aventuras más fieles a la sensibilidad general de una umma que no entiende por qué pensar la Revelación coránica debe suponer partir de los presupuestos de Aristóteles o de Plotino. El un mundo islámico que defiende sobre el asunto de la imagen los posicionamientos que hasta ahora se han expuesto. Lo que sí considero pertinente es ubicarla en el conjunto de la experiencia espiritual de los musulmanes y en su caso relativizar su importancia. por más que actualmente así se presente en Occidente. dejada al exclusivo interés de los arabistas. al margen de si esta identificación . En ella se despliegan todas las posibilidades simbólicas de la experiencia que tiene lugar en el mundo imaginal del creyente. Las tradiciones espirituales se presentan como propuestas al ser humano para que éste actúe de un modo. El hecho de que estas dos exposiciones filosóficas mencionadas –la falsafa y la akbarí. Si ésta optase finalmente por no dotar al mensaje coránico de una nueva exposición metafísica más acorde a la sensibilidad semita. En conclusión. Estamos. y que éstos son una asignatura pendiente para cualquier exposición metafísica que sepa viajar hasta la médula de la experiencia que tuvo ese conductor de caravanas de la Arabia del siglo VII. fuera una “metafísica de la escucha”. Si la de los falâsifa fue una “metafísica del concepto”. También sabemos que la metafísica de corte akbarí en la actualidad seduce profundamente a los occidentales e incluso invita a muchos a la conversión. la de Toshihiko Izutsu. no para que comprenda la realidad. pues. Por el contrario. en el Islam ha existido la metafísica. podría darse el caso de que una tradición espiritual llegase a expresarse metafísicamente de un modo sutil y sin embargo no acertase a contribuir a perfeccionar los caracteres de los seres humanos que se adscriben a ella. con al-Ashari. más fiel a la forma propia de instalarse Muhammad en lo sagrado. pero no necesariamente lamentable. y la ishraqí fue una “metafísica de la imagen”.

Como los propios musulmanes. Lo cierto es que el Islam es una realidad en efervecencia y en evolución.Islam-Corbin tiene o no sentido. Webislam . Por tanto. el tratamiento metafísico que en el futuro se dará a la imagen en el mundo islámico es algo que está completamente abierto a la novedad. y es imposible saber si en el futuro esta opción metafísica de clara inspiración neoplatónica se sustituirá por una metafísica más auténticamente semita o si el umma optará por abandonar toda metafísica identificándola con una herencia occidental de la que quiera desprenderse.