Cuando tienes un problema emocional y utilizas tu mente lógica para tratar de resolverlo, a menudo acabas sufriendo más, porque

la mente lógica no ha sido diseñada para utilizarla de ese modo. Por este motivo, muchos de los medios que utiliza la gente habitualmente para tratar de solucionar sus problemas emocionales son inútiles.

Avalada por una amplia investigación científica desarrollada durante años, la Terapia de Aceptación y Compromiso forma parte de las llamadas psicoterapias de tercera generación, las más recientes dentro del campo de la psicoterapia.

La ACT, (por sus siglas en inglés y pronunciado como si fuera una sola palabra: Act) es una psicoterapia basada en la teoría del marco relacional, que trata del funcionamiento de la mente humana. Muchas de las herramientas mentales que utilizamos para resolver nuestros problemas nos producen también sufrimiento.

La ACT reta y pone en entredicho algunas de las ideas más arraigadas del pensamiento convencional. Por ejemplo, algunas de las ideas sostenidas por la ACT son las siguientes:

El dolor psicológico es normal y todo el mundo lo padece. No puedes librarte del dolor emocional pero sí puedes evitar hacerlo mayor. El dolor emocional y el sufrimiento no son la misma cosa, sino dos estados diferentes. No necesitas identificarte con tu sufrimiento. Aceptar el dolor es necesario para librarse del sufrimiento. Es importante que aprendas a salir de tu mente y entrar en tu vida. La ACT supone un cambio en el modo como afrontas tu experiencia personal. Hasta ahora, has entendido tus problemas emocionales (ansiedad, depresión, baja autoestima, etc.) como una barrera que te impide vivir la vida que deseas, pero esas emociones o problemas no tienen por qué ser una barrera. Tal vez pienses que con tus actuales problemas emocionales es imposible vivir una vida satisfactoria y que debes librarte de dichos problemas, luchando contra ellos hasta hacerlos desaparecer, pero eso no es cierto. Para tener una vida satisfactoria no necesitas ganar esa guerra contra tus problemas emocionales, sino tan solo salir del campo de batalla y empezar a vivir a pesar de esa guerra.

A menudo, cuando decides abandonar la guerra (contra tu ansiedad, tu miedo, tu baja autoestima, tu dolor…) y dejas que la batalla siga por sí sola, si así ha de ser, lo que suele suceder es que a menudo dicha guerra desaparece.

Tal vez sientes ansiedad social y piensas que dicha ansiedad te impide tener una vida social satisfactoria, pero eso no es cierto. O puede que padezcas dolor crónico y piensas que el dolor te impide tener la vida que desearías tener, pero la ACT te enseña que eso tampoco es cierto.

La ACT te ayuda a relacionarte con tus problemas emocionales de otra manera y esto hace que cambie el impacto que esos problemas tienen en tu vida. Es decir, tu ansiedad (o baja autoestima o depresión…) no es en realidad el problema; el problema es el modo cómo te relacionas con tu ansiedad y el impacto que genera en tu vida, impidiéndote vivir. Si nada ha cambiado hasta ahora y sigues con tu ansiedad, es porque todavía no has abordado el verdadero problema.

Tal vez tu problema te ha acompañado durante años, haciéndote sufrir, lo que significa que tus intentos por superarlo no han funcionado. De hecho, es muy probable que los métodos que has estado usando para tratar de solucionar tu

La ACT afirma que el dolor emocional es normal. No hay ninguna persona que no haya experimentado dolor emocional en algún momento de su vida y no hay nadie que esté al mismo tiempo vivo y libre de problemas en todo momento. mindfulness. Anterior . porque a pesar del dolor podemos tener vidas satisfactorias y plenas. existe y existirá siempre y jamás podrás librarte totalmente de él. Para encontrar la solución adecuada primero necesitas saber cómo funciona tu mente. Los conceptos más importantes de la ACT son: fusión. aceptación y una vida basada en valores. ¿Significa eso que estamos destinados a ser unos desgraciados? No. evitación experiencial. porque las típicas soluciones de sentido común no funcionan.problema hayan pasado a formar también parte del problema.