La responsabilidad

Como ya hemos indicado antes el hecho de ser libre indica que tengo que hacerme cargo de las consecuencias de mis actos. Si yo soy el que decido yo soy el responsable, para bien y para mal, de aquello que he decidido. Es decir, la libertad implica responsabilidad. Nuestros actos tienen consecuencias en nosotros pero también en los demás. Por eso somos responsable de lo que hacemos y los demás pueden exigirnos que justifiquemos nuestros actos o que no hagamos tal o cual cosa. Somos responsable de nuestros actos porque somos conscientes de ellos y parten de nosotros, es decir son fruto de nuestra voluntad. Son cosas que nosotros hemosdecidido hacer. Es decir, tengo razones que justifican porque he elegido tal o cual cosa pudiendo haber elegido otra muy distinta. Si alguien, mientras me apunta con un revolver me obliga a robar a una tercera persona no se puede decir que yo sea responsable del robo puesto que el acto no ha salido de mi voluntad. Si soy sonámbulo y mientras duermo le pego un bofetón a mi hermano no se puede decir que yo sea responsable de dicho bofetón porque no lo he hecho de un modo consciente. Si mientras me despido de mi novio a las tres de la mañana en la puerta de su casa con la música a todo volumen se acerca un policía y me multa no puedo decir que soy libre y que tengo derecho a escuchar música porque: escuchar música no es ningún derecho descansar (dormir, en este caso) sí que los es quien está impidiendo el derecho a descansar de los vecinos de mi novio soy yo así que tendré que pagar la multa. Apéndice 1: «Voy a contarte un caso dramático. Ya conoces a las termitas, esas hormigas blancas que en África levantan impresionantes hormigueros de varios metros de alto y duros como la piedra. Dado que el cuerpo de las termitas es blando, por carecer de la coraza quitinosa que protege a otros insectos, el hormiguero les sirve de caparazón colectivo contra ciertas hormigas enemigas mejor armadas que ellas. Pero a veces uno de esos hormigueros se derrumba, por culpa de una riada o de un elefante (a los elefantes les gusta rascarse los flancos contra los termiteros, qué le vamos a hacer). En seguida, las termitas-obrero se ponen a trabajar para reconstruir su dañada fortaleza a toda prisa. Y las grandes hormigas enemigas se lanzan al asalto. Las termitas-soldado salen a defender a su tribu e intentan detener a las enemigas. Como ni por tamaño ni por armamento pueden competir con ellas, se cuelgan de los asaltantes intentando frenar todo lo posible su marcha, mientras las feroces mandíbulas de sus asaltantes las van despedazando. Las obreras trabajan con toda celeridad y se ocupan de cerrar otra vez el territorio derruido... pero lo cierran dejando fuera a las pobres y heroicas termitas soldado, que sacrifican su vida por la seguridad de las demás. ¿No merecen una medalla, por lo menos? ¿No es justo decir que son valientes? Cambio de escenario, pero no de tema. En la Ilíada, Homero cuenta la historia de Héctor, el mejor guerrero de Troya, que espera a pie firme fuera de las murallas de su ciudad a Aquiles, el enfurecido campeón de los aqueos, aún sabiendo que éste es más fuerte que él y que probablemente va a matarle. Lo hace por cumplir su deber, que consiste en defender a su familia y a sus conciudadanos del terrible asaltante. Nadie duda de que Héctor es un héroe, un auténtico valiente.

p.Al hombre le es dada la forzosidad de tener que estar haciendo siempre algo. la planta. Ética para Amador. vengativos o resignados. Y aquí conviene señalar dos aclaraciones respecto a la libertad: Primera: No somos libres de elegir lo que nos pasa (haber nacido tal día. de tales padres y en tal país. ocupándola. sin remedio. de antemano y de una vez por siempre. a fin de cuentas. dentro de su círculo u horizonte inexorable. Cierto que no podemos hacer cualquier cosa que queramos. Savater. Esa vida que nos es dada. que los aqueos se empeñen en conquistar nuestra ciudad. tenemos que hacer o que estar haciendo siempre. Porque lo más extraño y azorante de esa circunstancia o mundo en que tenemos que vivir consiste en que nos presenta siempre. sino que cada uno de nosotros tiene que hacérsela. pero también es cierto que no estamos obligados a querer hacer una sola cosa. Ariel. de todo lo que se mueve de modo necesario e irremediable. Apéndice 3: «Algo. una variedad de posibilidades para nuestra acción. sino libres para responder a lo que nos pasa de tal o cual modo (obedecer o rebelarnos. no nos es dada hecha. padecer un cáncer o ser atropellados por un coche. pues esa vida que nos es dada.) Segunda: Ser libres para intentar algo no tiene nada que ver con lograrlo indefectiblemente. etc. F. presente lo que tiene que hacer. cada cual la suya.29. Son esto nuestras ocupaciones.¿Pero es Héctor heroico y valiente del mismo modo que las termitas-soldado cuya gesta millones de veces repetida ningún Homero se ha molestado en contar? ¿No hace Héctor. 1995.. mas no le es. lo mismo que cualquiera de las termitas-soldado? ¿Por qué nos parece su valor más auténtico y más difícil que el de los insectos? ¿Cuál es la diferencia entre un caso y otro?>> Ejercicio para casa. Barcelona. A ello les es dado su ser ya prefijado y resuelto. No es lo mismo la libertad (que consiste en elegir dentro de lo posible) que la omnipotencia (que sería conseguir siempre lo que uno quiere. aunque pareciese imposible)» Savater. ser guapos o feos.. Esto no acontece con la piedra. so pena de sucumbir. el animal. por lo tanto. Ariel. p. nos es dada vacía y el hombre tiene que írsela llenando.. F. defender Troya o huir. variedad ante la cual no tenemos más remedio que elegir y. Ética para Amador. Barcelona. Apéndice 2: « Cuando te hablo de libertad es a esto a lo que me refiero. etc. A lo que nos diferencia de las termitas y de las mareas. ser prudentes o temerarios.1995.24.» .. ejercitar nuestra libertad.. vestirnos a la moda o disfrazarnos de oso de la cavernas.)..

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