JULIE KAGAWA

El chico de mi sueño, el que vi desde el autobús aquel día. Su rostro cruel y angelical tenía una sonrisa mientras retiró un gran arco, una flecha brillaba en la punta. “¡Puck!” chillé, sabiendo que era muy tarde. “¡Ten cuidado!” Las hojas sobre el cazador susurraron, y entonces una rama grande cayó, golpeando al chico en el brazo justo cuando iba a soltar la cuerda. Sentí el silbido cuando la flecha pasó volando por mi cabeza y se introdujo en un pino. Una telaraña de hielo se expandió desde donde la flecha golpeó, y la cabeza equina de Puck se movió rápidamente hacia la fuente. El cazador colocó otra flecha en la cuerda, y con un estridente relincho, Puck se encabritó y brinco sobre los perros, de alguna manera evitando sus dientes chasqueando. Cuando sus pezuñas tocaron el suelo de nuevo, él huyó, los sabuesos ladraban y mordían a sus talones. Una flecha pasó con un silbido, y miré hacia atrás para ver al otro caballo persiguiéndonos a través de los árboles, su jinete retrocediendo para otro disparo. Puck resopló y cambio de dirección, casi desmontándome, sumergiéndose más profundamente en el bosque. Aquí los árboles eran monstruos, y se encontraban tan juntos que Puck tuvo que virar bruscamente y zigzaguear entre ellos. Los sabuesos se replegaron, pero todavía sentía sus aullidos y ocasionalmente alcancé a ver sus enjutos cuerpos negros, pasando rápidamente por la maleza. El jinete había desaparecido, pero yo sabía que todavía nos seguía, sus flechas mortíferas listas para perforar nuestros corazones. 97

En un momento. con mi estómago en la garganta. y corcoveó tan violentamente que volé de su espalda. mis manos arrancadas de su melena. y yo estaba sola. llevando lágrimas a mis ojos. Puck patinó para parar. Pasé sobre su cabeza. Entonces.” dijo alguien. Él desaceleró por un escalofriante segundo y yo contuve el aliento. “Eso fue interesante. segura de que él miraría arriba y me vería.EL REY DE HIERRO Mientras pasábamos bajo las ramas de un enorme roble. el aullido excitado de uno de los perros sonó a través del aire. Cayó el silencio entre las ramas. “Bueno. y él espoleó su caballo hacia adelante. y una puñalada de dolor se disparó a través de mis costillas. Momentos después. con los perros siguiéndolo en las sombras. muy cerca. el caballo negro y el jinete pasaron bajo el árbol. el sonido desapareció. y aterricé con un impacto discordante en una viga de ramas interconectadas. Puck siguió galopeando. continuando la cacería dentro de los árboles.” 98 . Con un bufido. El aliento salió de mis pulmones.

un par de ojos abiertos como platos aparecieron de la nada y me quede viendo la cara de un gato gris enorme.” ronroneó. Eso sí.” Justo enfrente de mí.” La voz sonaba divertida.” “No me estoy escondiendo niña. mirándome con una mirada perezosa amarilla. “¿Dónde estas?” jadee. pero estuve muy cerca. Su pelaje era largo y ralo.” El gato. “Ya está. casi me caigo del árbol. En perfecta armonía con el árbol y todo el paisaje. “¿Me ves ahora?” “Eres un gato. a menos de cinco metros de distancia. arqueo la espalda antes de sentarse y pusiera la cola encrespada junto a sus patas.JULIE KAGAWA Capitulo 7 DUENDES Y GRIMALKINS No grité esta vez. Como esto.” espeté arqueaba una ceja. intentando determinar quién era el propietario de la voz. supongo que me podrías llamar así. me di cuenta de que el gato era un él. Ahora que el shock se desvanecía. no una 99 . “Tal vez… si abres tus ojos un poco más. miré a mí alrededor frenéticamente. pero no alcance a ver nada más que hojas y la luz enfermiza gris brillando a través de las ramas. “Muéstrate. Abrazada a una rama. estúpidamente y juré que “En el sentido más burdo de la palabra.

siguió observándome como si fuera un insecto particularmente interesante. Terminaría siendo el postre de algún monstruo carnívoro con forma de caballo. para salvarse el pellejo. “Otros me llaman. pero el latido fuerte de mis costillas devolvió mi mente a otras cosas.y después llego el miedo. el parecía un enorme y regordete gato doméstico.EL REY DE HIERRO cosa. desgarrada por una manada de lobos o irremediablemente perdida durante décadas. tan real y terrible que todo lo que podía hacer era no bajar de la rama y llorar. 100 . ¿Cómo podía Puck hacerme esto a mí ?Yo nunca lo podría hacer por mi cuenta. supongo que sería correcto.” Me quedé asombrada. Robbie no me haría eso. pero como todas significan lo mismo. Conmoción y rabia vinieron primero – Puck realmente me había dejado. porque estaba segura de que el tiempo había dejado de existir y que estaría atrapada aquí para siempre. Cogí aire profundamente. Claro. Grimalkin y el Gato del diablo. Cait sith. esperaba que regresara pronto. esforzándome por mantener la calma. Tal vez me abandonó para dirigir la caza hacia otro lado. Quizás había salvado mi vida. Grimalkin. no creía que pudiera salir de Nuncajamas sin él. No. Estoy segura de ello. para asegurarse de que la caza seguía y me dejaban en paz. Saber que Puck me había dejado sola en este mundo en el que me ven como la merienda y no tenía ni idea de sobrevivir. Tal vez pensó que estaba salvándome la vida. Si este fuera el caso. o como fuera que se llamaba. Lo mire con sentimientos nuevos de sospecha.

El gato ni se inmutó. “Soy consciente de que los mortales son groseros y brutales.” El Grimalkin torció el rabo y luego se dio la vuelta hacia sus cuartos traseros. pensando en mis cosas y me preguntaba si debería cazar hoy. “Ha sido robado por la corte Unseelie.” Olfateo y me miró desdeñosamente con su mirada felina. Y tú tienes el atrevimiento de preguntar que quiero.” dijo y si un gato podía sonar condescendiente.” 101 . “Estoy intentando encontrar a mi hermano. quizás…tu podrías ayudarme. Este felino podría estar mirándome para ser su próxima comida. “Um. Tragué y busqué su mirada misteriosa e inteligente.” “Mmm. Estoy descansando en mi árbol. cuando vienes volando como un grano en un sidhe y ahuyentas a todas las aves de la zona.” le dije de forma automática. Aun sin mirarme. “No era mi intención ofenderte.” le respondí. “¿Q-Qué quieres?” Le pregunté. pero aun así.” El Grimalkin paró y continuó sin levantar la visa. Que terriblemente interesante. agradecida de que mi voz temblara solo un poco.” “Lo siento. “pensar en lo absurdo de esa pregunta. tejiendo las palabras sin perder el ritmo.” continué después de un momento de silencio. molesta por la negativa casual del Grimalkin. era ese. “¿Y por qué iba a querer hacer eso?” pregunto. “Humana. “Me preguntaba si.JULIE KAGAWA pero los caballos en general no comen carne y los árboles normales no tienen hombres viviendo dentro.

” El contrajo el oído. saltó con gracia y se dejó caer al suelo. luchando por desenredarme de las ramas. Es un –“ “Se lo que es. “Ten cuidado de arrojar esas palabras tan casualmente. necesito encontrar a Puck. Dame una pista o simplemente señálame la dirección correcta. que estaría de acuerdo con cualquier cosa. mostrando largos colmillos y una lengua de color rosa brillante. Estaba tan desesperada por la ayuda.” dijo el Grimalkin en voz baja.” supliqué. te lo prometo. Más o menos bajé del árbol.” advirtió. Te recompensaré. se levantó. Se estiró. “¿Estas sugiriendo que te haga un favor?” “Si. ya sabes. haciendo una mueca al sentir el dolor de las costillas. Grité.” El Grimalkin bostezó. Lo que sea. mirándome divertido. y desapareció entre los arbustos sin mirar atrás. te pagaré de alguna manera. “Hacer esto. Sin una palabra. ¿Estás segura de que quieres continuar ”? No pensé en ello. y finalmente me miró. y luego azoto su cola de nuevo. puede ponerte en deuda. aterrizando con un golpe sobre el trasero que provocó que dijera una palabra por la que 102 . El no es realmente un caballo. El caballo que montaba cuando me lanzaron arriba. “¡Sí! Por favor.EL REY DE HIERRO “Por favor. Mira. lo prometo. “¿En serio? Oh eso es genial. ¿Sabes dónde pudo haber ido?” Me miro sin parpadear. “Ayúdame. arqueando su cola peluda por encima de la columna vertebral.

con grandes ojos brillantes que eran la única prueba de que estaba allí. “Este es el acuerdo. Si alguna vez has intentado seguir a un gato a través de un denso bosque lleno de zarzas. Sígueme. asesinado por el muchacho oscuro y destrozado por los perros? ¿O es que realmente huyó. pero asentí. ¿no?” Algo acerca de la forma en la que dijo acuerdo hizo que se me erizara la piel. sabrás lo difícil que es. “Muy bien. No ayudaba que mi mente estuviera ocupada en lo que podía haberle pasado a Puck.JULIE KAGAWA mamá me habría reñido. resolviendo que no volvería por mí.” Apareció como un fantasma gris deslizándose por los arbustos. pero ¿cómo sabia donde podría estar Puck? ¿Por qué debería confiar en él¿ ?Qué pasa si el tortuoso felino me conducía a una especie de trampa ? 103 . solo para que volviera a pasar de nuevo minutos más tarde. entonces. “Humana. lo vislumbraba escabulléndose entre los arboles más adelante. miré alrededor buscando al Grimalkin. Yo te llevo a tu Puck y tú me debes un pequeño favor a cambio. y mis pensamientos sombríos se centraron en mi actual guía. y dedicaba unos minutos a buscarlo. ¿Estaría muerto. esperando ir por el camino correcto. arbustos y maleza enmarañada. Desempolvando mi trasero. El Grimalkin parecía saber el camino que debía tomar. E intenta mantener el ritmo.” DEL DICHO AL HECHO. y que yo me buscaría la vida? El miedo y la ira me llenaron. Perdí la noción de las veces que perdí al Grimalkin de vista. Siempre sentí a un gran alivio cuando finalmente desesperada.

Más adelante. los arbustos crujieron. en algún lugar por encima de mí. Me detuve y miré de reojo los arbustos en busca del felino difícil de alcanzar. el arbusto se separó y un montón de criaturas aparecieron ante mi vista.EL REY DE HIERRO Mientras estaba entretenida en estos pensamientos. tristes Maldita sea. Las ramitas sonaron.” susurro una voz conocida. “¡Escóndete!” “¿Qué?” Le dije. Entonces la mayoría de ellos chillaron y pulularon adelante golpeándome con las lanzas. iba a atarle una campana alrededor de su estúpido cuello. algo que me sorprendió . 104 . mientras yo me encogía lejos de las puntas que me apuñalaban. Sus rostros eran maldad y crueldad. con protuberancias de color verde y la piel amarilla y nariz bulbosa. Sus orejas grandes y puntiagudas. bajas. “¿Qué es esto? ¿Qué es esto?” gruñó uno. parpadeando con sorpresa. con ojos saltones y la boca llena de dientes rotos e irregulares. Llevaban ropa hecha jirones y lanzas con punta de hueso como garras amarillas. La luz se apagaba y el bosque era aun más gris. Por un momento se detuvieron. El Grimalkin había sido totalmente silencioso hasta ahora. de dos o tres pies de altura. Eran unas cosas feas. si no dejaba de hacer eso. el Grimalkin volvió a desaparecer. “Humana. pero ya era demasiado tarde. Risas y burlas llenaban el aire mientras ellos me rodeaban.