La labor del docente frente a la conducta negativa

Existen muchas opciones diferentes para tratar el tema de la disciplina a disposición de los profesores, pero no existe ninguna teoría aceptada de manera general, por lo que variados autores hablan acerca del tema.

Como señala Clifford H. Edwards en su libro, El orden en las aulas (2006). Los profesores pueden verse con frecuencia superados por5 los problemas de disciplina con los que se enfrenta. Cuando estas dificultados persisten a pesar de los esfuerzos es posible que este culpe a la sociedad en general o a la ineficacia de la administración educativa.

El objetivo primordial de impartir disciplina es ayudar al niño a confiar en su propia motivación para controlar sus impulsos, manejar las emociones, respetar las necesidades y los derechos de los demás compañeros que comprenden a su curso. Como lo considera T. Benny brazeton y Joshua D. Sparrow en su libro La disciplina, el método Brazeton (2008).

Un niño necesita saber que errar es humano y que sus padres también lo saben. Debe tener la certeza que sus errores serán comprendidos y perdonados, aunque deba pagar un precio por haberlos cometidos.

Los profesores y el colegio en su mayoría exigen como ideal que sus alumnos sean razonables, caritativos y que aporten al bienestar de la sociedad, pero sin embargo toleran lo contrario a nivel disciplinar por lo que George S. Morrison agrega en su libro La educación infantil (2006)

No hemos apreciado lo que modelamos como factor en el problema ya que nuestra respuesta a los problemas de conducta ha sido establecer normas y luego consecuencias, si las normas no funcionan entonces establecemos mayores consecuencias.

En ocasiones los actos relacionados con la mala conducta nos parecen más relevantes en la conducta de los niños. Tal como lo señala Ángel Bustos en su libro Como evitar el fracaso escolar (2011).

Por el contrario, los reconocimientos generosos de los logros positivos del niño o del joven, por pequeños que estos sean tienen un efecto muy positivo en su autoestima, generalmente estos logros son abundantes, pero los profesores y padres estamos más atentos a los errores que a los aciertos de nuestros alumnos e hijos.

Así mismo las herramientas que más utilizan los profesores en nuestros días aparte de las punitivas se reducen a las siguientes, como las grafican Pello Aramendi y Pello Ayerbe en su libro Aprender a convivir, un reto para la educación secundaria (2007)

Como medidas preventivas los profesores confían mucho en las tutorías y en los debates en clase acerca de las normas, además valoran la necesidad de conocer características personales de sus alumnos y una participación más dirigida a motivar y crear una mejor convivencia en el aula. En otro sector se encuentran las aplicables directamente en el la sala de clases, que permiten una corrección directa de los malos hábitos a nivel social frente a la mala conducta, poniendo a los niños participantes a enfrentar junto a sus compañeros el tema, siendo el profesor las veces de mediador y guía. Como lo explica la autora Telma barreriro mediante varios puntos bastante interesantes en su libro Los del fondo, conflictos, vinculo e inclusión en el aula. (2009)

-Escuchar atenta y respetuosamente el testimonio del otro. -No juzgar al otro, tratar de entender lo que quiere expresar, intentando captar la lógica de su testimonio y los sentimientos que lo afectan. -Son muy valiosas las referencias a experiencias previas atravesadas y superadas por los participantes.